Mar 052014
 

Francisco Fernández Serrano.

A la memoria inolvidable de José Luis Cotallo, de fray Arcángel Barrado, progenitores de estos Coloquios»

 A la distancia de tres meses me piden unos comentarios sobre los Coloquios de Trujillo que en realidad y en titulación exacta son: «Coloquios Históricos religiosos de Extremadura»•

A la distancia de tres meses antes de un nacimiento resulta tentadora la profesión de augur, pronosticando bendiciones triunfos, éxitos rotundos magnificencias; pero el profetismo, antigua y hodierna tentación de irresponsables y de hombres no comprometidos, no mi propia vocación, que sigue y prefiere la otra de humilde cronista, y de historiador  documentado. Por eso de antemano renuncio a la mano espléndida del “agorismo” y relato lo que fueron los orígenes, los proyectos iniciales y aun las primeros atisbos de una cercana promesa que ya empieza  a ser realidad,                 

Los orígenes                                                      

 Habría que colocarlos en Plasencia en el III Congreso de Estudios Extremeños. La magnificencia de una catedral, concebida en las agonías del gótico y en los albores del Renacimiento; la modernidad excitante de un aula de cultura reflejo de una prosperidad y de una mentalidad segunda mitad de; siglo XX, la colaboración generosísima de la primera Institución placentina su Caja de Ahorros, las destacadas personalidades nacionales como el marqués de Lozoya, el profesor García Bellido, y el teólogo Caro Baroja, la superabundancia bien cuidada de  fiestas excursiones y celebraciones; la multitud inagotobale de temas y de lecciones magistrales, dejaron en los asistente un recuerdo  imborrable, porque parecía insuperable. Dentro de ese mismo ambiente, y con idéntico espíritu surgió la idea de estos Coloquios, espaciosos, tranquilos, con tiempo serenidad y lugar para todos los temas, par cualquier comentario, en un ámbito histórico y religioso fundamentalmente. Algo así como si encandilados  pos la grandiosidad renacentista de Plasencia quisiéramos reposar nuestros espíritus, en las dulces soledades de Yuste mansión de reposo para un César, o en las mas escondidas soledades del Palancar, reposo ideal para el otro César del espíritu que fue su contemporáneo Pedro de Alcántara. Temas y personas que no hubieran encontrado su ambiente, su cuadro en la magnificencia placentina, saturada de objetivos, hallarían su lugar adecuado en los Coloquios Histórico-Religiosos de Extremadura, sencillo retoño de aquel magnifico congreso. Ya estaba la semilla.

A estos coloquios vendrían maestro y discípulos como definía el Rey Sabio, a la Universidad; profesores calificados, y  aficionados desconocidos; el estudioso que ha consagrado su vida a problemas generales, y el aprendiz se obstina en descifrar los enigmas, grandes y pequeños de su pueblo, de zona de aquel edificio en ruinas o las transformaciones de una fábrica medieval, que ha evolucionado con los siglos, revistiéndose de líneas y funciones cambiantes con el tiempo.

  

Histórico-religiosos

 Unos Coloquios nacidos para el comentario, para la serena y nunca dogmática exposición

bajo un signo netamente san alcantarino, combinación de sencillez y de eficacia, no podían abarcar toda la inmensa temática de los Estudios Extremeños, desde el. primer día se autolimitaron a dos aspectos: religiosos e históricos. Hay que confesar que en nuestros días en vez de la primavera anunciada solemnemente la vida y aun los estudios religiosos padecen un gravísimo estiaje de ideas, estiaje de orientaciones, estiaje de personas. Razón de más para que nuestros Coloquios pusieran sobre el tapete las actuaciones de  los religiosos en Extremadura a través de los siglos desde los primeros del cristianismo hasta nuestros días en sus variadas y múltiples vertientes. Los religiosos con sus monasterios conventos, colegios y residencias han sido y son,1a plasmación del espíritu de colaboración y de equipo que hoy ayer y siempre son indispensables en todas las acciones serias de la humanidad.                                                 

El “cordia omniaa crecunt” de los latinos, y el “la unión hace la fuerza” tiene su virtualidad hasta en la vida religiosa. No son descubrimientos de nuestros días aunque su formulación admita apariencias muy variadas Por eso mas que los individuos aislados preferimos los estudios de sus marcos, materiales y ambientales, sus conexiones y actividades con pueblos, culturas y sociedad. Tampoco los temas históricos gozan en estos momentos tecnológicos de buena prensa. Tal vez porque la historia tomada en serio, investigación del pasado no alegre lirismo preciosista de tópicos, nos enseña demasiado, quema no pocos ídolos, levanta valores soterrados, y obliga al que la cultiva honestamente un ejercicio continuado de esa  virtud tan poco frecuente que se llama humildad, la cual es andar siempre en la verdad. Porque la historia documentada y seria, como la religiosidad seria y aprobada son valores eternos dependientes de las fluctuaciones de las modas, se quiso matizar a los Coloquios con estos dos calificativos, de históricos y de religiosos.

 

GUADALUPE-TRUJILLO

Dos cotas altísimas de Extremadura, y aun  diríamos que de la Hispanidad y del mundo entero. Dos poblaciones separadas nada mas que por 90 kms. de carretera zigzagueante, y por ocho Ieguas mal contadas en línea recta según calculaban nuestros abuelos, a través de Madroñera, Pedro Gómez, Garciaz, Santa Catalina, Berzocana el descenso del Ruecas, el melonar de los frailes, y Mirabel. En pura teoría Guadalupe centro de nuestra espiritualidad hubiera sido el marco y ambiente ideal para los Coloquios Histórico-religiosos de Extremadura Circunstancias providenciales, superiores a las voluntades humanas mejor empeñadas impusieron la orientación hacia Trujillo, que a sus conquistadores, a sus monumentos, a su abanico de carreteras, a su historia universal podía sumar una espléndida floración de concentos y religiosos: franciscanos de la Observancia y Descalzos, Dominicos, agustinos, mercedarios, y aun cartujos en la antigüedad, y Hermanos de las Escuelas Cristianas y la modernísima Casa de Santiago en nuestros días. A estas razones teóricas se sumaron definitivamente los hombres de Trujillo que desde el primer momento acogieron la

 

Idea de esta celebración en la ciudad de Pizarro con entusiasmo apasionado.

Borraron desde el primer momento y de antemano los Alpes de las dificultades y los dieron por hechos, Y no fue un gesto de fanfarronería juvenil, como lo demuestran los preparativos, las comunicaciones las comunicaciones ya recibidas las inscripciones ya cuajadas con tres meses de anticipo. El Centro de Iniciativas y Turismo de Trujillo, justifica una vez mas su  existencia y gana prestigio para el mismo y para la ciudad, a la que presta un servicio que difícilmente aprecian los hombres superficiales, los críticos profesionales de la ligereza.

EL TEMARIO

Dentro del marco establecido  se vienen perfilando los temas y comunican! en los meses antecedentes al nacimiento de Esta nueva criatura que son los Coloquios de Trujillo.  Más que las  elucubraciones literarias dicen esto ofrecimientos catalogados con tres meses de anticipación, seguro presagio de otros que llegarán en los meses de julio agosto y septiembre:

Benito y Duran.-A. Monjes extremeños de la orden de S.Basilio.

Collado Alonso,G*  Madama Leonor en el monasterio de Yuste.

Cotta y Márquez de Prado.-P. Los zurbaranes de la sacristía guadalupense

Caballeros de la ciudad de Villanueva de la Serena que vistieron el habito de las Ordenes Militares.

 Diaz López, M.-E1 P.Manuel Ibáñez, restaurador del puente de Almaraz.

Dieguez. E.- Los franciscanos de los Manjarretes y de Valencia de Alcántara.

Carrocera.B.- Doce capuchinos extremeños.

Fernández Serrano.F.- un colegio de jesuítas proyectada para Garciaz en vida de S.Ignacio de Loyola. Fr. Alonso García de Losada, obispo de Constantina y párroco de Escurial en el siglo XVII.                                  

Port y Cogull,E.-Claretianos Catalanes en Extremadura.

Galán Barrena.L.-Los Esclavos de María y de los Pobres una instituciónmoderna de Alcuéscar

González Hamos. V.- Prehistoria cacereña del Acies Christi.

Hurtado de San Antonio.R.- Estudio artístico de San Francisco de Cáceres.

Jiménez,Vicente.- Los primeros paules en el seminario de Badajoz.

Maccarinelli.C.-  Note bibliografiche su Arias Montano.

Martín Sarmiento, A.-Los colegios claretianos de Extremadura.

Martín Hernández. F.-Escuela de Mérida y monasterio de Cauliana.

Moral,T.- Premostratenses extremeños.

Moreno Lázaro,J*- Los profesores agustinos del colegio trujillano de Santa Margarita

Muñoz Gallardo, J.A.-Torres y Tapia, villanovense, cronista de la orden de Alcántara.

Hilan Ceferian-J.- Marchas penitenciales al convento del Palancar.

 Sánchez,Antonio M.-La presencia de los Servitas en Plasencia y sus ceremonias.

 Sánchez Loro.D. una reforma de franciscanos en la Extremadura del siglo XV.

 Sánchez Morales.K.-Literatura moderna extranjera sobre Yuste.

Siete Iglesias.H de.-Exclaustraciones y exclaustrados de Gruadalupe.

Sánchez Prieto.H. Un día con los Jerónimos de Guadalupe en el siglo XVl.

Soria Sánchez.V.- Los ermitaños del Salvador y de Yuste. Y Los conventos de Jarandilla.

Tejeda.F. -D.Esteban Gines Ovejero, escritor, formador y. fundador.

Trenado, F.~ Semblanza del P.fr.Arcángel Barrado Manzano.

Veny Ballester.A.-La muerte en Coria del teatino P.Jerónimo Abarrategui.

 

Zamora Lucas.F. Pedro de Gododoy promotor de la imprenta en Burgo de Osma,

 Palomo Iglesias.C.- Notas biográficas del P. Manuel Amado.

Los Coloquios en Trujillo

Por su carácter histroico-religioso, por el matiz sobrio y sencillo que les ha de  carecterizar, los Coloquios no vienen a interferir ni violenta ni negativamente la vida de Trujillo, que raíz de sus fiestas de anuales en honor de la Virgen de la Victoria habrá vuelto a su tonalidad normal los días 30 de septiembre,1,2 y 5 de octubre. La colaboración prestada a través del Centro de Iniciativas y Turismo no debe impedir a los voluntarios e interesados en esta temática, o las colaboraciones que gradualmente quedarían señaladas así:                                    

a)asistencia personal a los actos de los Coloquios, o a otros que se organice -religiosos o culturales-con motivo de los mismos.                     

b) inscripción simbólica- cien pesetas la ordinaria; mas de 500 pts la extraordinaria-como miembros activos de los      Coloquios, con los derechos inherentes a los participantes.

c!) participación efectiva remitiendo alguna comunicación encuadrada en el temario señalado, y en los coloquios o diálogos subsiguientes.

Los Coloquios de Trujillo, un riesgo

Como toda vida, como todo nacimiento, hasta que se terminen los proyectados Coloquios Histórico-Religiosos de Extremadura suponen cierto riesgo: Lo absoluto, lo perfecto, están solo en las manos y la voluntad de Dios. Y nosotros sincera y humildemente confesamos que nuestros proyectos son humanos, que puede]y aun deben darse fallos,aunque no los hayamos previsto, que esta experiencia aun saliendo bien deberá ser mejorada, pero también afirmamos que sin voluntad y decisión nadie pasó el mar, y que concordia omnia o rescunt, y la unión hace la fuerza. De modo que por ahora a trabajar y a esperar»

 

 

 

 


Tejeda.F. -D.Esteban Gines Ovejero, escritor, formador y. fundador.

Trenado, F.~ Semblanza del P.fr.Arcángel Barrado Manzano.

Veny Ballester.A.-La muerte en Coria del teatino P.Jerónimo Abarrategui.

 

Zamora Lucas.F. Pedro de Gododoy promotor de la imprenta en Burgo de Osma,

Palomo Iglesias.C.- Notas biográficas del P. Manuel Amado.

Los Coloquios en Trujillo

Por su carácter histroico-religioso, por el matiz sobrio y sencillo que les ha de  carecterizar, los Coloquios no vienen a interferir ni violenta ni negativamente la vida de Trujillo, que raíz de sus fiestas de anuales en honor de la Virgen de la Victoria habrá vuelto a su tonalidad normal los días 30 de septiembre,1,2 y 5 de octubre. La colaboración prestada a través del Centro de Iniciativas y Turismo no debe impedir a los voluntarios e interesados en esta temática, o las colaboraciones que gradualmente quedarían señaladas así:                                   

a)asistencia personal a los actos de los Coloquios, o a otros que se organice -religiosos o culturales-con motivo de os mismos.                     

b) inscripción simbólica -cien pesetas la ordinaria; mas de 500 pts la extraordinaria- como miembros activos de los Coloquios, con los derechos inherentes a los participantes.

c!) participación efectiva remitiendo alguna comunicación encuadrada en el temario señalado, y en los coloquios o diálogos subsiguientes.

Los Coloquios de Trujillo, un riesgo

 Como toda vida, como todo nacimiento, hasta que se terminen los proyectados Coloquios Histórico-Religiosos de Extremadura suponen cierto riesgo: Lo absoluto, lo perfecto, están solo en las manos y la voluntad de Dios. Y nosotros sincera y humildemente confesamos que nuestros proyectos son humanos, que puede] y aun deben darse fallos,aunque no los hayamos previsto, que esta experiencia aun saliendo bien deberá ser mejorada, pero también afirmamos que sin voluntad y decisión nadie pasó el mar, y que concordia omnia o rescunt, y la unión hace la fuerza. De modo que por ahora a trabajar y a esperar»

 

 

 

 

 
 
 Francisco Fernández Serrano 

 1971

 

 

 

 

Mar 052014
 

Narciso Sánchez Morales.

 Escojo el término para hablar de lo que será el futuro de las Órdenes Religiosas, porque, en el análisis, más o menos acertado, voy a valerme de medios humanos, históricos, de previsiones lógicas en función de las circunstancias imperantes y que, más o menos son conocidas por cualquiera que con cierto interés, siga de cerca los procesos religiosos de cualquier tipo. Prescindo de lo Escatológico, de las “Tá ásjava””, que se nos presentaría en el umbral de la Parusía. Y, aun dentro de la futurología, no ningún Herman Kahn, ese computer hecho carne, nuevo Casandra de la guerra atómica, pero tranquilo y sereno con la gravedad que le dan sus 120 kilos de peso y sus 175 centímetros de estatura, a la vez, que poseedor de un coeficiente de 200 puntos, superior en 50 al normal del Genio. No, ciertamente, no soy ningún alumbrado de las ciencias modernas impartidas en el Instituto Hudson, ni tampoco un vidente de lo que será el mañana de las Órdens Religiosas. En lo material y científico , ya Kahn ha escrito en su nuevo libro acerca de esas maravillas futuras, submarino-urbanas, submarino-agrícola: una nueva “era de esclavos” con robots y  monos para el gobierno de la casa, y grandes almacenes de repuestos orgánicos. Pero me lleva a nuestro terreno, el religioso, el “ex abrupto” final lanzado por Herman Kahn en el último simposio de los científicos de “Dovos”, “Road theBiblo”,”Leed la Biblia”, que fue tanto como espetarle: todo cuanto prometo será posible si tenéis una conciencia apocalípticas, si lográis dominar al dragón que amenaza el alumbramiento del nuevo mundo.

Pues bien. En cuanto a futurología religiosa, nos encontramos ante un nuevo alumbramiento del espíritu, alumbramiento que nos exige un conocimiento de esa gestación ya real y palpable, si bien andamos a tientas en el predecir cual será la nueva criatura, qué forma y dimensiones tendrá, pero que viene concebida y gestada en función de esas “tá ésjata” o parusía de Cristo, tal vez como una definitiva corrección al triunfalismo histórico al colocar el triunfo de la Iglesia, es decir del Mesías, no en el tiempo, sino allá donde acaba el tiempo y se inicia su última y definitiva venida. Soy de los que opinan que, precisamente, esas Órdenes Religiosas brotaron como un anticipo de su corrección de la Iglesia, como un grito o trono profético, cual un aviso de Casandra, y que la Iglesia. Escarmentada por la realidad histórica, verdadero azote de Dios sobre la “semper corrigenda”, ha tomado conciencia de su misión preter- ultrahistórica, y camina a pasos apresurados a despojarse de tanto ropaje hipócrita, de tanta farándula y farsa, para estar juntos a su divino Fundador en un reino que no es de este mundo, pero que tiene límites y fronteras dentro de él. Desde este momento, es decir, desde el momento que sea una realidad universal en la Iglesia esa separación in mente de espíritu y materia, y la segunda se convierta en esclava del primero, no para desaparecer, sino más bien para ser asumida y transfigurada, nos encontramos que toda la Iglesia es una Orden Religiosa viva y santa y que la corrección ya no tiene razón de existir, con lo que nos enfrentaríamos con una nueva futurología religiosa. Estamos en lo espiritual, tal vez como un reflejo de la “analogía entis”, ante una situación símil a la que se da hoy en día en el campo científico. Lo acabamos de leer en la Prensa. Científicos rusos han llegado a aislar la antimateria y este aislamiento tiene una importancia extraordinaria en materia de creación de energía, ya que la puesta en contacto de materia y antimateria desencadenará una fuente de energía de gran potencia, que puede utilizarse como propulsora y alcanzarse con ella velocidades similares a las de la luz.

Pues bien, en avances religiosos hemos llegado igualmente a aislar experimentalmente lo que es espíritu de lo que es materia, lo que es reino del mundo de lo que es Reino de Dios, y el nuevo contacto de esta pura doctrina , que es la de Cristo, con el mundo de hoy va a desencadenar una fuente de energía que va a dar velocidades desconocidas a la actividad del espíritu religioso sobre materiales de este mundo. Estamos, pues, en un punto de inflexión en lo que a Órdenes Religiosas toca. Pero aclaremos el proceso histórico de las mismas para luego osar una visión de lo que será el futuro de ellas . ¿ha llegado su fin? ¿Seremos todos los cristianos., por esencia, religiosos? ¿Habrá necesidad de nuevas correcciones y, por tanto, de nuevas órdenes Religiosas?.

 

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La historia, en todos sus aspectos, incluso, es Maestra de la vida. En lo que a Historia de la Iglesia se refiere, también habrá que acudir a las causas sociales que motivan el rápido desarrollo de las órdenes en sus formas más primitivas, la vida en el desierto de San Antón y la vida cenobita de San Pacomio.

La Iglesia se radica en el mundo con Constantino, acepta las estructuras del imperio y pierde el sello divino de su misión, de la que poseía una conciencia viva en su tiempo de persecución y catacumba.

¿No será el momento como algo, el cambio estructural de la Iglesia al asociarse al Imperio Romano? – Con ello, el orden religioso no sería mas que un intento  de corrección de este falso desarrollo, de este vano tender la mano al mundo para salvarlo. Fue aquella una huída, pero que hoy carece de fundamento, cuando la Iglesia quiere corregir aquella apertura al mundo (la constantiniana), por esta otra actual, más pura y santa, como despedida de todo. Esta espiritualidad del momento constantiniano queda clamando como una voz en el desierto, como buena conciencia de una Iglesia caída en las mallas del mundo, como un recuerdo del Reino de Dios para cuantos laicos y pueblo de Dios según los avatares de esta Iglesia, implicada en una lucha de competencia con los poderes del mundo. Mientras la Iglesia se desacraliza, la Santidad, temerosa se refugia en el desierto. Luego, a medida que esa misma Iglesia pierde la batalla con los Poderes de la tierra, esa Santidad vuelve, tímidamente, al mundo en las Órdenes de San Benito y San Basilio, penetra más y más con los Cistercienses y Órdenes mendicantes de Sto. Domingo y S  Francisco que arrastran tras sí el pueblo de Dios con sus Órdenes Terceras.

 

Cuando la Iglesia comienza a perder su señorío material, esa misma Santidad se destapa, y se lanza del convento al mundo, con la aparición de la Compañía de Jesús y esas otras ya no Órdenes, sino Congregaciones religiosas, que en su última fase evolutiva han dado lugar a los Institutos Seculares, últimamente regulados por la “Provida Mater”, de Pío XII. Es decir, cuando la Iglesia se encuentra desnuda, desposeída de todo poder temporal, se abre a todos y en toda la Santidad, y como prisionera en las Órdenes, Congregaciones e Institutos Seculares. Han terminado las polarizaciones de la extrema mundanización de la Iglesia y de la extrema reducción de la Santidad. Si la Iglesia, en su contacto con el mundo, es corregible, no menos lo pudieran ser aquellas primitivas comunidades religiosas que se arrogaron, para sí, tal vez algo egoísticamente , la espiritualidad, con desviaciones no menos corregibles. Hoy es otra la ascesis: no renuncia, sino uso moderado de los bienes y medios, porque tal vez sea más ascético fumar poco, que prescindir totalmente del tabaco; “inteligenti pauca”. Tal vez haya que acoplar la vida de la Iglesia, como lo ha intentado Foucold, a la vida de Jesús: treinta años en una vida profesional dentro del mundo, la de carpintero, cuarenta días en el desierto, y tres años de apostolado activo, como predicador del Reino de Dios. Es decir, una conjunción de vida en el mundo, pues contemplación y apostolado eclesial, el ideal  de Santa que entendió la vida carmelitana como una representación de la conjunción Iglesia y mundo. Es más, hasta en una comprensión más extensa de la Iglesia, más allá de los límites materiales de la misma, dentro de la inmensidad que nos da el cristianismo anónimo, habría que prolongar la acción del “Abbé Monuchín”, lanzando un puente entre    Europa y Asia, para penetrar en la vida contemplativa de indios y chinos y aprovechar esos caminos interiores de espiritualidad.

Pero volvamos a nuestra observación histórica, al último estadio de este proceso de Órdenes Religiosas, concretamente, a la fase actual de los Institutos Seculares que reconociera Pío XII en 1947, como nueva forma de vida de la Iglesia. No es una relajación de los tres primitivos votos de castidad, obediencia y pobreza, sino una moderna y “aggiornizada” interpretación de los mismos, a la que se han adherido, por cierto, no pocos religiosos de las antiguas Órdenes y Congregaciones, sometidos a una experiencia por las polarizaciones surgidas entre viejos observantes y nuevos reformadores, a lo Vaticano II.

No se pone en duda el voto promesa o contrato de castidad, el celibato, que es tomado como libertad para un amor más universal, en la universalidad de la Cruz, de la Eucaristía, de la presente humanidad de Cristo resucitado-libertad para ese ágape que se celebra entre Cristo como esposo y la Iglesia – esposa, como como representante de toda la humanidad. La promesa o voto de pobreza se toma como un desasimiento interior de todo bien, pero como administrador de los mismos según las posibilidades en obras de caridad y mutua ayuda, como un ejemplo del uso evangélico de dinero y de los bienes de la tierra. El voto o promesa de obediencia obliga por igual a superior que a inferior, por el que el primero confía al segundo una parcela de acción, donde este puede obrar con toda libertad, pero con una emancipación hija solo de esa misma obediencia, algo así como una interdependencia de los planes del inferior al plan general del superior, con lo que se salvan tanto la responsabilidad del uno como del otro.

Hasta este momento de la aparición de los Institutos seculares valía la contraposición entre “Religioso”, como de espaldas al mundo, con su “relinquere mundum”, y “Secular”, hombre del mundo. A lo más, a partir de la aparición de la Compañía de Jesús y de las modernas Congregaciones religiosas, estas comunidades marchaban como sobre dos rieles: el de la contemplación, con sus ideales conventuales, y el de la actividad apostólica, cada día más exigente y reclamadora del hombre total. Pero la última incitación a esta transformación del antiguo monacato, ya suavizado a partir de las Órdenes Mendicantes con sus Órdenes Terceras y de las modernas Congregaciones Religiosas con su completa dedicación al apostolado, la ha dado el Concilio Vaticano II.

Nos ha enseñado que hoy ya no se puede escindir la Cristiandad en dos: en la secular y en la religiosa, que no se puede adscribir la espiritualidad sólo al estado de consejo, y lo mundano o secular solo a los laicos. Ambas cosas están confiadas a ambos. Es una y única la misión de la Iglesia: la salvación de la humanidad y del mundo en todos los estados eclesiales, aunque en diversas formas. El Papa Juan XXIII lo ha dejado bien expreso en su encíclica”Mater et Magistra”: “El Señor, en la sublime oración por la unidad de la Iglesia, no ruega al Padre para que aparte a lo suyos de mundo, sino para que los preserve del mal: “Non rogo ut tollas eos de mundo, sed ut serves eos a malo” (S. Juan XVII-15). No debe crearse una artificiosa oposición donde no existe,es decir, entre la perfección del propio ser y la presencia personal y activa en el mundo, como si uno no pudiera perfeccionarse, sino cesando de ejercer actividades temporales, o como si ejerciéndolas, quedara fatalmente comprometida la dignidad de seres humanos y creyentes”. Es más, lineas más abajo, tiene palabras de aliento para esa especie de secularización santa de hombre, tanto aislada como comunitariamente: “Cuando se ejercen las actividades propias, aun las de carácter temporal, en unión con  Jesucristo, Divino Redentor, cualquier trabajo viene a ser como una confirmación del trabajo de Jesús, penetrado de virtud redentora: “qui manet in me, et ego in eo, his fert fructus multum” (Juan XV-5). Viene a ser un trabajo que no solo contribuye a la propia perfección sobrenatural, sino, también, a extender y difundir en los otros los frutos de la Redención, y a fecundar, con el fermento evangélico, la civilización en que se vive y trabaja”.

 

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Que las pequeñas citas de la “Mater et Magistra” está bien pergeñado lo que será el futuro de las Órdenes Religiosas, algo más que monacato, contemplación, aislada dedicación al apostolado, Institutos Seculares. Se trata y preve una conversión de todos los miembros del Cuerpo místico de Cristo haciel único objetivo que el mismo Redentor se propuso: la renovación de la faz de la tirra, no su eliminación, por destrucción diabólica o por evasión religiosa. Estar en el mundo, sin ser del mundo, para redimir a éste y a la humanidad, porque todo gime con dolores de parto a la espera del definitivo renacimiento. En el bautismo de agua el único que nos somete a la muerte y resurrección en vida, bautismo que debiera recibirse en pleno uso de razón y que debiera constituir un verdadero día de votos de todo cristiano, por el que este adjurase del mal y se consagrara “in externum” a esta misión redentora de Cuerpo místico de Cristo.

Hasta en el cuerpo de la vida interior había que profundizar en esa vivencia sacramental, por la que el individuo en particular e igualmente corporativamente, en sentido místico, es él, el, al mismo tiempo, sacerdote, templo y víctima: sacerdote real, en el sentido petrino, y templo y víctima, en el sentido paulino, como miembros todos de un mismo , el de Cristo, que en nosotros se prolonga, vivencial y pasionalmente, en espera de esa última resurrección última que constituirá la última y definitiva  venida, su Parusía.

Pero hay algo más que nos permite vislumbrar este renacer del espíritu religioso, hasta ahora, salvo raras excepciones, solo adscrito a la demarcación des estado religioso. Si estas comunidades han roto los bastiones y nos devuelven en volandas la Santidad, no es menos cierto que es toda la Iglesia, ya gracias a Dios desposeída de todo poder temporal, y esperamos que hasta de los últimos  resabios de tanta humana grandeza, la que les sale al encuentro, con todo su laicado, mejor dicho, corporeidad mística, para, todos juntos, inmergerse, por real y efectivo bautismo, en esa gracia que no puede quedar reducida a las tapias de un convento, sino que debe invadir, como espíritu que es, todas las moléculas y átomos de éste y otros mundos. Como digo, una nueva ola de renovación invade el verdadero cristianismo.

Ha sido el P.Carlos Rahner, quien mejor que otro alguno, ha señalado las líneas de la nueva piedad ya nada ñoña, sino inmersa en los últimos adelantos del mundo. Tres rasgos esenciales caracterizan esta piedad del laico moderno: Primero, su inmediata y personal relación con Dios, precisamente en un mundo que pone en entredicho la existencia de Dios y todo lo confía al progreso de la materia. Cuando uno, en esta situación, es capaz de vivir con este Dios incomprensible, (si le comprendiéramos , dice S. Agustín dejaría de ser Dios), silencioso, y es capaz de hablar y confiar en El, en medio de las tinieblas que lo envuelven, aunque su respuesta sea apenas percibida como un oscuro eco de la propia voz, cuando uno acepta todo esto, sin el apoyo de la opinión pública y no solo como un acto de piedad religiosa, es porque realmente se es un auténtico cristiano piadoso.- Se necesita toda una nueva Mistagogia, a veces siendo uno mismo su propio mistagogo, se necesita toda una gran dosis de moderna Mística, para llegar a calar en esta piedad consciente.

Otro rasgo es el aceptar el servicio al mundo a través de la vida real como un acto de piedad. De esto ya ha dicho bastante Juan XXIII en la anteriormente citada Encíclica “Mater et Magistra”. Se impone hoy día una nueva esencia, no de la privación local, sino del moderado uso de los bienes de la tierra con la santa intencionalidad de la redención del mundo.

Este es el tercer rasgo de la piedad moderna, que es característico a todos los nuevos Institutos Seculares existentes y constituirá la nota de las futuras concepciones religiosas. Lo hemos señalado antes : se necesita más voluntad de sacrificio en la moderación que en la abstención y es más fácil dejar de fumar totalmente que seguir fumando, pero cantidades minúsculas. Es lo que  pudiéramos llamar una Ascesis del Consumo, en la que prácticamente están inmersas todas las Órdenes Religiosas, ya antiguas, ya modernas, porque no se puede prescindir de cuanto Dios puso al alcance de la mano del hombre para salvarse y glorificarle. Sin embargo, el Cristo de la Cruz debe seguir vivo en nosotros. ¿Cómo? Con la mortificación de la moderación en el uso de los bienes de equipo de la gran empresa de la salvación del mundo.

Ya nos lo dice también el santo Papa, Juan XXIII: En el plano natural la moderación, y la templanza de los apetitos inferiores es sensatez fecunda en bienes. En el plano sobrenatural el Evangelio, la Iglesia y toda la tradición ascética exige el dominio del espíritu sobre la carne y ofrece un medio eficaz de expiar la pena debida por el pecado, del que ninguno está inmune, salvo Jesucristo y su Madre Inmaculada”.

Es, mi siempre guía espiritual, Hans Ura de Baltasar, con su Teología del Estado solidario, quien mejor ha descrito esta llegada de los seculares al encuentro de los Religiosos: “Lo cristiano se profundiza y desentraña más si frente a ello se intenta entender toda la existencia cristiana como algo unido y coherente. Dado que todo cristiano ha muerto ya al viejo mundo con Cristo en el bautismo, en el sentido de Romanos 6), Y se han inscrito como ciudadanos del cielo, del presente y del venidero, debe sentirse como “extranjero y peregrino”, en el sentido de Pedro 1, 2, 11, como todos los que viven y en él trabajan, lo mismo que los sacerdotes y religiosos. Todos, en el bautismo, han prometido una fidelidad de por vida al Señor, y esta promesa bautismal es la base de toda cristiana existencia como lo fuera la de los votos de los religiosos, una especie de segundo bautismo, que no debilitaba al primero ni lo repetía, sino que lo hacía mas existencial y agotador. Retiro del mundo y dedicación al mundo no son categorías cristianas, mucho menos, si son entendidas aisladamente o enfrentadas una contra otra. Una sola consagración a Cristo es la que caracteriza a los creyentes: La imitación de aquellas sus palabras: “Como tú me enviaste al mundo, así yo les envío ellos al mundo, y yo por ellos me santifico, para que ellos sean santificados de verdad, (S. Juan 17-18, 19), es decir, santificación en la dedicación al mundo, ya que según S. Pablo, (I Corintios 7,)  cada uno tiene de Dios su propio carisma”.

Una Futurología no puede ser enteramente precisa, pero creo hemos indicado algo de lo que bien pudieran ser las Futuras Comunidades Religiosas: Si la Iglesia termina por batirse en retirada de toda apetencia y resabio del mundo, para volver al mismo con ese espíritu de santificación, entonces huelga toda distinción entre piedad cristiana y estado religioso. Todo será una misma cosa. Si, en cambio, continúa la hipocresía y desvirtuación del verdadero Reino de Cristo, nada extraño que, bajo esa máscara, se zafe la santidad y huya a rincones incontaminados del mundo del mal y de la hipocresía de la Iglesia. Volveríamos a repetir la Historia y retardaríamos la llegada del auténtico Reino de Cristo.

 

Bibliografía:

 

 Teología del Estado religioso, en “Osadía de la imitación”, de S.Richer Ofm, Edit. F. Schoning, Paderborn 1964.

 

Hans Albert Timmermmann: “Nuevo camino de lo Institutos seculares, en idem, idem.

 

Karl Rahner: “Vieja y nueva piedad, en Academia Teológica, Tomo 4. Edit. J. Knecht, Fracfot del Mono-1967

 

Friedich Wulf: “¿Necesita la Iglesia aun las Órdenes Religiosas?”

Juan XXIII: Encíclica “Mater et Magistra”

 

Pío XXII:  Encíclica “Próvida Mater “

 

 

Oct 241971
 

Crescencio Palomo Iglesias. O.P.

Uno de los momentos tristemente célebres para la historia de la vida religiosa española es la Desamortización de Mendizábal. Por esto las familias religiosas fueron suprimidas, sus posesiones malvendidas y sus tesoros artísticos, librarios y documentarios sufrieron las consecuentes pérdidas de sucesivos traslados, abandonos y, con frecuencia, mal trato de personas incultas y poco aptas para valorar la riqueza histórica que pasaba por sus manos.

El P. Juan Manuel Amado fue uno de los religiosos que sufrió 1 estos momentos de demolición de todo lo que para él fue y siguió siendo una ilusión de vida consagrada a Dios. El, como nadie de su tiempo, vivió de cerca estos tristes momentos. Su puesto destacado en Madrid como catedrático y predicador, y como defensor con la pluma del catolicismo, le sirvió para que contra él se desencadenase una persecución que supo llevar y sufrir con valentía, dando testimonio de que sus palabras y escritos eran sentidos y vividos.

Nació el P. Juan Manuel Amado en la villa de brozas (Cáceres) el 21 de julio de 1796 y fue bautizado el 26 del mismo mes y año en la iglesia parroquial de Los Santos Mártires, S. Fabián y S. Sebastián, de dicha villa.

Sus padres, Manuel Amado y Petronila Corchado, eran labradores de la villa de Brozas. No pertenecían a la alta nobleza de la villa, pero sí estaban emparentados con las familias de los Montejos y de los Jibellas, que ostentaban los títulos de Marqueses de Casas de Montejo y de Condes de la Encina, respectivamente. El padre murió antes de 1816, pues en el informe para la toma de hábito del P. Amado, los diversos testigos lo dan por fallecido.

Documentalmente desconocemos como transcurrió la infancia y juventud del P. Amado. Don Eugenio Escobar prieto, en su libro ?Hijos ilustres de la villa de Brozas?, habla de una tía monja, dominica en Plasencia, que le llevó a esta ciudad para que cursara estudios en el convento de San Vicente, donde se dedicó con preferencia a los estudios lingüísticos del griego, latín, portugués, inglés, alemán e italiano. También en la guerra napoleónica le coloca al lado de los generales Breskine y Wellington, como intérprete y agregado al ejército con el grado de capitán.

Ignoramos las fuentes de que se ha servido Don Eugenio, y en consecuencia no podemos juzgar la veracidad de estos datos, que serían de gran interés si estuviesen avalados algún por algún testimonio. Ponemos en duda estos hechos pues nada de ellos se insinúa en el informe jurídico efectuado para la toma de hábito del P. Juan Manuel Amado. Los seis testigos, y lo mismo el párroco, silencian por completo estos datos, que juzgamos de importancia para un ingreso en la vida religiosa. Sí coinciden todos, menos uno, en afirmar, en la 5ª pregunta , que era devoto y aplicado al estudio. También, en la 7ª pregunta hablan de que entre sus familiares se encuentran clérigos, añadiendo el sexto testigo que algunos son regulares en diversas religiones y en la de Santo Domingo.

Poco antes de su ingreso en la Orden de Predicadores, recibió el P. Amado el sacramento de la confirmación de manos del obispo de Corias, D. Blas Jacobo Beltrán, el día 21 de Mayo de 1816,en la Iglesia de Santa María de la Asunción de Brozas.

Por primera vez vemos el nombre de P. Juan Manuel Amado en los documentos del convento de S. Vicente Ferrer de Plasencia el 13 de Julio de 1816.Se trata de un acta del Consejo conventual en la que los padres consejeros juzgan oportuno examinar al pretendiente al hábito de coro Juan Manuel Amado, a quien seguidamente examinan y aprueban por unanimidad.

Siguiendo las normas canónicas, tras esta aprobación , el Prior del convento P. Domingo Madruga nombró un comisionado para que con toda su autoridad se personalizase en Brozas y en cualquier otro lugar que le fuera preciso, para efectuar un informe jurídico de legitimidad, limpieza de sangre, vida, costumbres y otras circunstancias, para la toma de hábito del pretendiente Juan Manuel Amado. El comisionado para este caso fue el P. lector Diego Martín Regidor, quien aceptada la comisión el 21 de Octubre de 1816,se personalizó en Brozas llevando el sumario con gran rapidez y rigor. El 29 de dicho mes y año dio por concluida su misión.

Una vez que el informe fue entregado al P. Prior del convento, este reunió al Consejo conventual para proceder a la lectura de dicho informe y proceder con estos nuevos datos, a la votación de Juan Manuel Amado para recibir el hábito. El resultado fue favorable por unanimidad, según actas del 6 de noviembre de 1816.

El hábito dominicano debió recibirlo el P. Amado el 7 de noviembre de 1816, día siguiente a su aprobación en el Consejo. Damos esta fecha como segura basándonos en el hecho de que transcurrido el año canónico (1 año y 1 día) del noviciado, efectuó su profesión religiosa el 8 de noviembre de 1817, según consta en el acta de profesión que se conserva en su texto original.

Poco después de la profesión, el P. Amado debió empezar a recibir las órdenes sagradas. Tenemos constancia del diaconado y del prebisterado. En actas del Libro de Consejo correspondientes al 27 de agosto de 1818 aprueba el Consejo conventual al P. Amado para recibir el diaconado, a la vez que se decide pedir dispensa de los intersticios, lo cual supone que poco antes había recibido el subdiaconado u las órdenes menores. La aprobación para el presbiterado la da por unanimidad el dicho Consejo con fecha de 17 de agosto de 1820.

Los estudios eclesiásticos los inició con éxito en el propio convento de S. Vicente de Plasencia, pasando posteriormente a completarlos en el célebre colegio de S. Gregorio de Valladolid, donde jura los estatutos el 23 de octubre de 1824 y renuncia a la colegiatura el 3 de octubre del año siguiente.

Merced a los éxitos obtenidos por el P. Amado en los estudios el P. Briz, Maestro de la Orden le nombró catedrático, primero de filosofía y después de teología del convento de santo Tomás de Madrid. En este convento alternó el P. Amado la cátedra con la predicación y la pluma, convirtiéndose en uno de los paladines de la defensa de los valores cristianos en su tiempo.

Siendo catedrático en Madrid, por encargo del Prior de Plasencia, se personalizó en Brozas para efectuar el informe para la toma de hábito dominicano de Felipe Gilete y Felipe Gómez ambos paisanos suyos. Fue esto entre el 4 de julio y el 14 de septiembre de 1827.

Del Papa Gregorio XVI recibió, al P. Amado, nombramiento de teólogo consultor del Sacro Colegio. Y en el congreso católico de Burdeos fue uno de los dos representantes por España.

Por este tiempo colaboró con fray Antonio Díaz y D. Basilio Carrascoso en la biblioteca de la religión.

En la revuelta del 17 de julio de 1824, previa a la Desamortización, fue duramente perseguido y casualmente salvado de la muerte por el duque de Castro-Terruño, que para ello le hizo su prisionero. Enfermo de cólera fue abandonado de todos y pudo huir a Brozas.

El Gobierno, que quería tener lejos al padre amado, le desterró, primero a Valencia de Alcántara y después a El Arco de Cañaveral (Cáceres). Tras el indulto general, el obispo de Coria le encomendó la parroquia de baños y poco después le nombró secretario de cámara, cargo que desempeñó dos años, retirándose para evitar disgustos con los liberales, abrazas. Aquí desempeñó un papel muy importante enseñando teología a los religiosos esclavos prados para presentarlos a la sagradas órdenes.

Por este tiempo se hizo cargo de la sección religiosa del periódico » El Católico», por la cual el gobierno le dio la orden de «extrañamiento del reino», que no tuvo efecto gracias a la intervención de la ciudad de Cáceres.

Santamente terminó sus días el 24 de septiembre de 1846, siendo ecólogo de la parroquia de santa María de Garrovilla (Cáceres).

OBRAS IMPRESAS DEL P. AMADO

  • La monarquía y la religión triunfantes de los sofismas, Madrid en 1829.
  • Compendio de la vida de los santos canonizados y beatificados del Orden de Predicadores, Madrid 1829.
  • Nueva Semana Santa, Madrid 1830.
  • Novena a la pasión de Cristo, Madrid 1830.
  • Dios y España, Madrid 1831.
  • Homilías, 2 vol., Madrid 1842-45.
  • Los siete días de la pasión, Madrid 1912.

OBRAS INÉDITAS DEL P. AMADO

  • La vida de los venerables de la Orden de Predicadores.
  • La filosofía, 3 vol.
  • La razón.

BIBLIOGRAFÍA SOBRE EL P. AMADO

  • ARRIAGA, Gonzalo de, Q.P., Historia del colegio de S. Gregorio de Valladolid, ed. del P. Manuel María de los Hoyos, O.P. , Valladolid 1989-1940, vol.III, pp. 212, 406 y 410.
  • ESCOBAR PRIETO, Eugenio, Hijos ilustres de la Villa de Brozas, Brozas 1961, pp.72-92.

Documentos

1. Acta del Consejo conventual, del 13 de julio de 1816, en que juzga oportuno examinar al pretendiente al hábito de coro Juan Manuel Amado, y examinado lo apruebe por unanimidad. (Plasencia, Arch. Dominicanas, S. Vicente, libro 1, Libro de Consejo, de p.2).

2. Información jurídica de la legitimidad, limpieza de sangre, vida, costumbres y otras circunstancias de Juan Manuel Amado, pretendiente al hábito de coro en el convento de S. Vicente Ferrer de Plasencia, efectuada por el R.P. lector fray Diego Martín Regidor, por mandato del prior de dicho convento, fray Domingo Madruga, maestro en Sagrada Teología. Comienza la información el 21 de octubre y concluye con la aprobación del prior el 14 de noviembre de 1816.

Contenido:

A) Mandato del P. prior de san Vicente de Plasencia, fray domingo madruga, al R.P. lector fray Diego Martín regidor para qué se personalice en Brozas o en otros lugares para diligenciar la información. Fecha, Plasencia, 21 octubre de 1816.

B) Aceptación por parte del R.P. lector fray Diego Martín Regidor, del mandato para realizar la Información. Fecha, Plasencia, 21 octubre de 1816.

C) Información de seis testigos según un formulario prefijado de ocho preguntas. Los testigos son:

  1. Francisco Angel Castellanos, de 72 años de edad.
  2. Manuel López González, de 53 años de edad.
  3. Pedro Pavón, de 82 años de edad.
  4. Isidro Santana, de 80 años de edad.
  5. Joaquín Josef Gómez, de 60 años de edad.
  6. Juan Alvero Ortiz, de 66 años de edad.

Todos estos testigos firman su declaración, excepto el 3º y el 5º que no lo hacen por no saber escribir, haciéndolo en su lugar el P. Diego Martín regidor.

D) Partidas de bautismo y matrimonio de los padres y abuelos del P. amado, y de bautismo y confirmación de éste.

1) Partidas de la parroquia de santa María de la asunción de Brozas:

a) Partida de bautismo de la madre del P. Amado: «En la Villa de Brozas, a veinte y cuatro días del mes de septiembre de mil setecientos ochenta y uno años, yo D. Jacinto Flores de Cabrera, teniente de cura de la iglesia parroquial de Santa María, bauticé solemnemente a Petronila Cipriana Corchado, quien nació a nueve de dicho mes, hija legítima de Pedro Corchado y de Petra Flores la Jibella. Fue su padrino Vicente Rosado, hay que advertir el parentesco y obligación espiritual, todos son vecinos de esta Villa. Y lo firmé.-D. Jacinto Flores de Cabrera».

b) Partida de matrimonio del P. Amado: «En la Villa de Brozas a veinte y ocho días del mes de mayo del año de mil setecientos ochenta y uno, yo D. Luis Julián Ximénez, teniente de cura de la parroquia de santa María la mayor de esta Villa, habiendo precedido las tres moniciones y examinados que fueron en doctrina cristiana como lo manda la Santa Madre Iglesia y el Santo Concilio de Trento, casé in facie Ecclesiae por palabras de presente que hacen valedero sacramento de matrimonio a Manuel Amado, hijo legítimo de Fernando Amado y de Cecilia Pacheco ya difuntos, con Petronila Cipriana Corchado, hija legítima de Pedro Corchado y de Petronila la Jibella. Fueron testigos D. Matías Rosado, capellán de menores, Isidro Remedios, Manuel Marín. Todos vecinos y naturales de esta villa. Y la firmé.-D. Luis Julián Ximénez».

c) Partida de bautismo del abuelo materno del P. Amado: «En la Villa de Brozas a vente cinco de julio de mil setecientos y vente años, yo Juan Salgado Candelos, teniente de cura de la parroquia de Santa María de la Asunción de dicha villa, bauticé solemnemente a Pedro, hijo legítimo de Juan Domínguez Corchado y de su legítima mujer María Vivas la Holgada. Fue su padrino don Pedro Josef Gutiérrez Bravo y Ulloa, a quien declaré el parentesco espiritual. Nació el dicho niño el día diez de dicho mes y año. Todos vecinos y naturales de esta Villa. Y lo firmé.- Juan Salgado Flores Candelos».

d) Partida de bautismo de la abuela materna del P. amado: «En la Villa de Brozas en diez días del mes de noviembre de mil setecientos y vente y tres años, yo Juan Salgado Candelos, teniente de cura de la iglesia parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción de dicha villa, bauticé solemnemente a Petronila, quien nació a diez y nueve de octubre de dicho año, hija legítima de Alonso Domínguez Aldeano y de su legítima mujer María Gómez la Jibella. Fue su padrino Pedro Gómez Chaparro, natural de la Villa de Alcántara. Todos vecinos y naturales (menos el padrino) de esta de Brozas. Y lo firmé.-Juan Salgado Candelos».

e) Partida de matrimonio de los abuelos maternos del P. Amado: «En la Villa de Brozas, a veinte y cuatro de octubre de mil 750 y dos años, yo fray Sebastián Mateos, teniente de la parroquia de Santa María de la Asunción, habiéndose leído una vez las proclamas, que suplieron por tres, al ofertorio de misa de tercia por despacho que trajeron el Sr. Prior de Alcántara para la dispensa de las dos proclamas, ganado el día trece de dicho mes y año por ante Diego Sánchez de Ochoa, desposé (no habiendo resultado impedimento alguno) in facie Ecclesiae con palabras del presente que hacen verdadero matrimonio a Pedro Corchado, hijo legítimo de Juan Corchado y de María Vivas, con Petronila Jibella, hija legítima de Alfonso Domínguez Aldeano y María la Jibella. Fueron testigos Jerónimo Rosado, Francisco Rosado y Juan Barriga. Todos vecinos y naturales de esta villa. Lo firmé.-Fr. Sebastián Mateos».

f) Partida de confirmación del P. Amado: Confirmado en la iglesia de Santa María de la Asunción de Brozas por el obispo de Coria, D. Blas Jacobo Beltrán, el 20 de mayo de 1816.

2) Partidas tomadas de la parroquia de los Santos Mártires, S. Fabián y S. Sebastián, de Brozas:

a) Partida de bautismo del P. Amado: «En la Villa de Brozas, a veinte y seis días del mes de julio de mil setecientos noventa y seis años, yo D. Bernardo Durán Colmenero, teniente de cura de la iglesia parroquial de los Santos Mártires, S. Fabián y S. Sebastián, exorcité, catequicé, puse los santos óleos y crisma y bauticé solemnemente a Juan Manuel, hijo legítimo de Manuel Amado y de su legítima mujer Cipriana Corchado, y nació dicho bautizado día veinte y uno de dicho mes. Fue su padrino D. Juan Manuel Sánchez Moreno. Abuelos maternos, Fernando Amado y Cecilia Pacheca; maternos, Pedro Domínguez Corchado y Petra Martín Jibella. Todos vecinos y naturales de esta villa, a excepción del padrino que lo es de la de Navas. Y lo firmé us supra.- D. Bernardo Durán colmenero».

b) Partida de bautismo del padre del P. Amado: «En la Villa de Brozas a cuatro días del mes de enero de mil setecientos cincuenta y tres años, yo fray D. Manuel de Pantoja, cura ecónomo de la iglesia parroquial de los Santos Mártires, bauticé solemnemente y puse los santos óleos a Manuel Francisco, hijo legítimo de Fernando Amado y de María Cecilia la Pacheca, su legítima mujer. Fue su padrino don Pedro Mendoza y Quiñones, menor en días. Y todos vecinos y naturales de la dicha villa. Nació este niño a veinte y cinco de diciembre. Y lo firmé.- Fray D. Manuel de Silba y Pantoja».

c) Partida de bautismo del abuelo paterno del P. Amado: «En la Villa de Brozas, a seis días del mes de febrero de mil setecientos diez y nueve años, yo Pedro Durán Ximénez, teniente de cura de la iglesia parroquial de los Santos Mártires, y S. Fabián y S. Sebastián, bauticé solemnemente a Fernando Alonso hijo de Francisco Sánchez Amado y de María Gómez la Monteja su mujer. Y dicho bautizado nació el veinte y dos de enero. Fue su padrino D. Alonso de Solís y Figueroa, vecino de dicha villa, del hábito de Alcántara, cura prior de dicha parroquia y natural de la villa de Cáceres. Y los padres del dicho bautizado asimismo vecinos y naturales de esta villa. Y lo firmé.- Pedro Durán Ximénez».

d) Partida de bautismo de la abuela paterna del P. Amado: «En la Villa de Brozas, a ocho de marzo de mil setecientos veinte y dos años, yo Pedro Durán Ximénez, teniente de cura de la iglesia parroquial de los Santos Mártires, S. Fabián y S. Sebastián, bauticé solemnemente a María Cecilia Pacheca, hija legítima de Miguel Molano y de María Pacheca, su legítima mujer, y dicha bautizada nació el veinte y seis de febrero próximo pasado. Fue su padrino Francisco Molano, vecina de esta villa, y lo mismo los padres de dicha bautizada todos naturales y vecinos de ella. Y lo firmé.- Pedro Durán Ximénez».

e) Partida de matrimonio de los abuelos paterno del P. Amado: «En la villa de Brozas a 15 de noviembre de 1744 años, yo D. Juan Clemente Bravo, provisto de licencia parroquial, habiendo precedido los requisitos que dispone el Santo Concilio de Trento, desposé y velé a Fernando Amado, hijo legítimo de Francisco Sánchez Amado y María Monteja, su mujer, vecinos y naturales de esta villa. Fueron testigos Ignacio Cordero y Miguel Molano. Y lo firmé.-Fray Diego de Vega y Cárdenas».

E) Informe del párroco D. Vicente Escardón, vecino de Brozas, de 76 años. Fecha, Brozas, 29 octubre 1816.

F) Certificación del comisionado para el informe, P. lector fray Diego Martín regidor. Fecha, Brozas, 29 octubre 1816.

G) Aprobación del informe por el P. prior de S. Vicente Ferrer de Plasencia, fray Domingo Madruga. En ella firma fray Sandalio Fernández, lector en teología. Fecha, Plasencia, 14 noviembre 1816. (Plasencia, Arch. Dominicas. San Vicente, leg.19,n.1).

3. Acta del Consejo conventual, del 6 de noviembre de 1816, en que leen la información para la toma de hábito del pretendiente Juan Manuel Amado, y la aprueban por unanimidad. (Plasencia, Arch. Dominicas, S. Vicente, libro 1, Libro de Consejo, p.3).

4. Acta de profesión religiosa del P. Juan Manuel Amado. Fecha, Plasencia, 8 noviembre de 1817.
«En el día ocho de noviembre de mil ochocientos diez y siete, entre nueve y diez de la mañana, hizo profesión solemne por este convento de S. Vicente de Plasencia, Orden de Predicadores, fray Juan Manuel Amado, natural de Brozas, en manos del R.P. Josef de Mandaluniz, suprior, estando vacante el priorato, de este convento, y siendo General de toda la Orden el Revmo. P. fray José Pío María Gadi; Vicario General en los dominicos de España el Revmo. P. fray Ramón Guerrero, y provincial de la provincia de España el M.R.P.M. fray Joaquín Cermeño. Y para que conste lo firmamos el referido P. Suprior, Maestro de Novicios y recién profeso. No hizo renuncia de bienes paternos.- Fray Josef Mandaluniz, suprior y presidente (rub.).- Fray Sandalio Fernández, lector de teología y maestro de novicios (rub.).- Fray Juan Manuel Amado (rub.)» ( Plasencia, Arch. Dominicas, S. Vicente, libro 1, Libro de Consejo, p.1 empezando por el final. En este libro solo existe este acta de profesión que está fuera de lugar).

5. Acta de Consejo conventual, del 27 de agosto de 1818, en que conceden por unanimidad a fray Juan Manuel Amado la ordenación de diaconado, y le piden dispensa de intesticios. (Plasencia, Arch. Dominicas, S. Vicente, libro 1, Libro de Consejo, p.9).

6. Acta del Consejo conventual, del 17 de agosto de 1820, en que conceden por unanimidad a fray Juan Manuel Amado la ordenación de prebítero. (Plasencia, Arch. Dominicas, S. Vicente, libro 1, Libro de Consejo, p.13-14).

7. Dos documentos autógrafos del P. Juan Manuel Amado:

a) informe para la toma de hábito del pretendiente Felipe Gilete, realizado por el P. Manuel Amado, siendo lector del convento de santo Tomás de Madrid. Su fecha, Plasencia y Brozas, 4 de julio al 3 octubre de 1827. (Plasencia, Arch. Dominicas, S. Vicente, leg. 15, n.8).

b) Idem para la toma de hábito del pretendiente Felipe Gómez. Su fecha, Plasencia y Brozas, 4 al 15 septiembre de 1827. (Plasencia, Arch. Dominicas, S. Vicente, leg. 15, n.10).

Crescencio Palomo Iglesias, o.p.