Oct 011985
 

Juan Pedro de la Cruz Delgado.

Han sido muchos los Trujillanos que han tenido que ausentarse de su tierra para buscar el pan de cada día, concretamente en el gremio del Taxi hay trujillanos, cumbreños, aldeanos, torrecillanos, etc, etc. Yo creo que de todos y cada uno de los pueblos de Extremadura, hay alguien concretamente en el Taxi. Hoy me voy a limitar a indicar anécdotas o hechos reales de fácil constatación con expresión de nombres y apellidos y con el fin de que sirva de ejemplo me voy a poner el primero.

JUAN PEDRO CRUZ DELGADO.- Taxista en Madrid con taxi propio. Zona habitual de Trabajo Aeropuerto de Barajas. Conoce España entera principalmente de noche que es cuando se viaja. De día se viaja poco porque hay tren y líneas de autobuses. Conocido por mil taxistas que atendíamos el Aeropuerto con el sobrenombre de «Cruz y Raya”. Formal y de gran robustez.

FLORENCIO PALACIOS.- Trujillano, taxista, primero asalariado durante unos once años hasta que obtiene licencia propia al aumentar el número de ellas el Ayuntamiento de Madrid y le toca. Muy trabajador. Hace más horas que nadie sentado el volante de su SIMCA 1.200. Repito muy trabajador. Tiene la mala suerte de que se le declara una insuficiencia de riego sanguíneo en una pierna. Comienza con problemas que llegan hasta el momento en que hay que cortarle la pierna por debajo de la rodilla. Lo pasa mal. Son momentos de mucha gravedad. Está gravísimo. Su mujer me dice textualmente «Ya no lo saco de aquí». Los dos lloramos pero le doy ánimos. Gracias a Dios y a nuestra madre María de la Victoria lentamente se recupera. Se le hace un pequeño homenaje por parte de la Hermandad Madrileña y se le ayuda en la compra de una pierna ortopédica. Termina de recuperarse. Se dan los pasos y después de muchas solicitudes se consigue que le concedan un estanco. Ha engordado mucho pero ahora vive tranquilo sacando a su familia adelante con su trabajo en la venta de tabacos.

ANTONIO AVIS.-Trabaja el taxi en Madrid por cuenta ajena hasta que le conceden una licencia por el tiempo de servicio. Se le conoce en el gremio por la denominación de «Pelo-blanco» por las muchas canas que tiene. Es formal y trabajador.

CASCÓN.- Marchó a Madrid muy joven. Comenzó de taxista asalariado trabajando con un Citröen pato 11 ligero. Casó en Aldeacentenera. Después de muchos años de asalariado le tocó la licencia y ahora la tiene en propiedad. Se le conoce en el gremio del Taxi en Madrid con el sobrenombre de “Tiraduros”. Ello es debido a que cuando los taxistas han tenido alguna asamblea para tratar de mejorar sus condiciones, siempre al final se sacaban unas conclusiones y él proponía que se hicieran fotocopias en el momento y decía: “… como una fotocopia vale un duro, ahí va mi duro” y tiraba el duro a la mesa de la presidencia por lo que se le dio en llamar como digo «Tiraduros».

MIGUEL SALCEDO GARCÍA ALIAS “REVUELTO”.- Nacido en Trujillo de padres humildes y trabajadores, su padre fue mozo de carga de la Empresa S.A. Mirat, murió joven. En su juventud fue como la mayoría de los trujillanos, en aquellos años (1940-1960), alumnos del Colegio Santiago y Santa Margarita regidos por aquel entonces por los Hermanos de las Escuelas Cristianas de La Salle.

Empezó a trabajar de mecánico, pero después emigró a Madrid. Fue taxista hasta su muerte en Madrid en plena madurez dejando esposa e hijas. Hombre de gran humanidad y humor, su hablar a pesar de estar en Madrid más de treinta años, su deje extremeño no lo perdió.

Gran colaborador de la Hermandad de la Virgen de La Victoria de Madrid. Su taxi siempre estaba dispuesto (gratis) a llevar a los trujillanos a cualquier parte. Basten estas sencillas líneas como homenaje a este trujillano y mejor amigo.

ORÍGENES

P. MELLADO, Francisco de: “Guía del viajero en España”. 1849.

Archivo de Obras Públicas.

Recogido por F. García Morales en «HOY» el 30 mayo 1976.

La Opinión

Desde el número 1 fechado a 2 de enero de 1908 hasta el número 1713 fechado a 17 de octubre de 1940.

Archivo de Trujillo

Núm. 2547. 12-2-1385-1 años 1898-1920.

Vivencias recogidas por el autor a los personajes que lo vivieron o vieron.