Oct 011986
 

José Antonio Ramos Rubio.

Antes de la venida de los romanos la mayor parte de Extremadura la ocupaban los vetones, divididos en tribus. Estos, junto con los lusitanos, guerreaban contra los invasores cartagineses y romanos. En la lucha contra los romanos es de destacar a Viriato, el primer eco de solidaridad nacional en nuestra región.

ÉPOCA ROMANA

La llegada de Roma se produce por las guerras lusitanas y su primer asentamiento debió ser el campamento Castra Servilia.

Después se organiza la región administrativa y jurídicamente. Emérita Augusta fue uno de los focos más importantes del mundo romano, cuya potencia cultural y artística es bien conocida. Se fundó para residencia de los veteranos de las legiones V y X, bajo el imperio de Augusto. Fue la Roma española con buenas muestras arquitectónicas: templos, teatro, anfiteatro, circo.

La Vía de la Plata acelera la romanización hacia el norte, localizándose yacimientos y ciudades importantes a lo largo de la misma. La fundación de muchas ciudades romanas se deben a hechos sociológicos,

El comercio y la vida de Mérida canalizaron los de la provincia hacia Roma, norte de África y Grecia. Se alcanzó un alto nivel de vida en algunas ciudades.

El arte romano se dirigía a la masa. El artista era considerado un despreciable artesano. El arte que fabrica es de alta estima. Se honra a la obra y se desprecia a su creador. Con la transformación de la cultura, debido a la economía monetaria y al florecimiento de las ciudades, cambia la significación social del artista.

La demanda de obras parte de la Corte y particulares. A los romanos les interesaba que su arte fuera útil y práctico. La escultural, en época imperial, quizás debido a la fatiga que lleva consigo, no es ocupación apropiada para nobles. Los pintores que tienen fama no cobran por su trabajo.

Un edificio cumple función monumental y utilitaria. Roma era gustosa de conmemorar los grandes acontecimientos de su vida nacional y a sus hombres protagonistas, para ejemplaridad entre clases dirigentes y respeto por parte de los pueblos sometidos. Acueductos como “El de los Milagros” (Mérida) para conducir agua a la ciudad, aunque ahora se los valore como obras de arte, la idea entre los romanos era distinta, dos maneras de pensar en dos épocas diferentes. Otras construcciones debidas a hechos sociológicos: las guerras (construcción de murallas), para acentuar la romanización construían circos, teatros, anfiteatros (como los de Mérida). Hoy día utilizamos vías de comunicación que tuvieron su origen en época romana, también utilizamos puentes construidos por los romanos como por ejemplo: el de Alcántara, utilizados con los mismos fines que en época romana, para vadear el río.

El arte del retrato sirve a fines privados. La veneración de los antepasados explica las numerosas mascarillas y retratos (ejemplos en el Museo Romano de Mérida). Muchos coleccionistas de la región han donado retratos romanos a este museo como, por ejemplo, el Marqués de Monsalud; aunque, retratos de la región extremeña también los hay en Madrid (Museo Arqueológico).

La pintura es el arte popular romano, el que se dirige a todos para informar de los grandes acontecimientos.

A partir del siglo V, España pasa a manos de los visigodos, que fueron sometidos por los musulmanes en el siglo VIII.

ARTE VISIGODO

En el 409 los alanos conquistaron Mérida, en torno a la cual iba a seguir girando la vida regional. Mérida se convierte en el taller más importante como indican los numerosos restos encontrados. Pero el resto de Extremadura sufrió un colapso, sus ciudades se arruinaron, por dos motivos: la herejía de Arrio y las luchas entre Leovigildo y San Hermenegildo. En el último periodo de la dominación visigoda, Cáceres robusteció sus murallas, pues servía de atalaya para la cuenca media del Tajo y estaba en los caminos naturales desde la cuenca mencionada hasta la septentrional del Guadiana, jalón importante en el camino de Mérida.

Otros hechos sociológicos a destacar. Nosotros valoramos expuestos en museos: fíbulas, que son enganches de los vestidos y que para los bárbaros no eran sino simples enganches. Construcciones levantadas con fines estratégicos para la defensa de la ciudad y hoy se los valora más desde el punto de vista artístico que el utilitario. Los que nos sucederán en el futuro a lo mejor aprecian como obras de arte los pisos que hoy día se levantan en nuestras ciudades.

La unidad religiosa y la paz de Extremadura, restauradas por Recadedo, se prolongaron hasta la invasión agarena.

ÉPOCA MUSULMANA

Vuelven los pueblos a cobrar vida, pero como fortalezas guerreras, no como centros de actividades, ya que los musulmanes lo único que hicieron fue levantar castillos.

Incluso los aljibes, monumentos curiosos, eran una prevención guerrera para disponer de agua en caso de asedio como, por ejemplo, los aljibes de Trujillo. Muchas personas, tiran monedas a los mismos para darles suerte o cumplirse algún deseo, lo considero una postura ingenua, lo único que se consigue es «enriquecer» a los propietarios del aljibe o a los que hagan algún día la limpieza en los mismos,

El arte musulmán también se aprecia en la riqueza de su decoración y motivos ornamentales, pero son escasos. Construcciones mandadas levantar por los califas. Desde el punto de vista cultural, es importante citar a escritores como El Edrisí, Ibn Sahib al-Sala, etc., y también la presencia de topónimos de abolengo árabe: Alange (culebra), Alía (la alta), etc. Muy característico es recorrer sus calles blanqueadas, estamos en pueblos de tradición árabe. Al obrero no se le prestaba atención, se precisaba construir rápido para poderse defender pronto.

Es importante citar la gran relación que hubo entre Córdoba y Badajoz, muestra de ello lo tenemos en los numerosos capiteles hallados.

Hubo muchos despojos; por ejemplo Muza se adueñó de tesoros de las iglesias y de tierras extremeñas. Los beréberes dieron muestra de bandolerismo. Mucho de lo que hoy no se conserva en museos, se debió al saqueo por parte de desalmados. Pero los intentos reconquistadores pronto comenzarían.

EL ROMÁNICO

Fue en tiempos de la Reconquista cuando la región nació con su nombre. Extremadura vivió como unidad, reino o provincia, hasta que en 1822 se hizo la división administrativa en dos mitades.

De este período arrancan las tres diócesis con sede en Badajoz, Coria y Plasencia; y las órdenes militares de Alcántara y Santiago. Otras milicias tuvieron aquí su dominio como, por ejemplo, los templarios, extinguidos en 1311.

La tardía incorporación de Extremadura a los reinos cristianos determinó su asimilación al arte románico cuando ya se imponía el gótico en el resto.

Donde más iglesias románicas se conservan es en el norte de Cáceres. Más muestras tenemos de esculturas: Trujillo, Guadalupe, Hoyos… De la pintura se conserva menos ejemplo pues al desaparecer las edificaciones no ha quedado huella de ellas. Las iglesias románicas eran aprovechadas para construir en su interior una gótica más grande. En algunos casos, a las iglesias les pertenecía un cementerio que estaba en sus umbrales. En Trujillo, el cementerio abordó a la iglesia románica, el pueblo sin remedio dejó que se acabase por caer ya que por entonces no había ese espíritu restaurador que hoy se aprecia en algunos círculos. El arte románico fue un arte monástico y aristocrático.

La arquitectura románica es la prueba irrefutable de la mentalidad cristiana que dominaba al hombre de la Edad Media a través de los movimientos políticos. Es donde mejor se refleja la solidaridad espiritual entre el clero y la nobleza. En la Iglesia, los puestos más importantes de la Edad Media estaban reservados a los miembros de la aristocracia en una época en que la economía era agraria. La ciudad pierde importancia El arte apegado a un espíritu conservador y tradicionalista. La economía se relaciona con el arte en el sentido de su inmovilidad y el apego de la sociedad a sus tradiciones retrasa las experiencias artísticas, da la sensación de un arte tranquilo, no hay progresos.

Son obras de arte para ampliar el culto y para llamar al pueblo al culto. El único cliente del arte es la Iglesia, con el apoyo de la aristocracia.

Más importancia en nuestra región, tendrá el gótico pues en el momento de producirse la incorporación de Extremadura a la zona cristiana se estaba imponiendo el gótico.

ARTE GÓTICO

Cuando se va imponiendo el gótico en Extremadura son momentos de notable desarrollo urbano, en los que se manifiesta el interés de los Concejos por la adquisición de poder (Ej. los Fueros de Cáceres), así como concesiones otorgadas por los reyes a las villas (Ej. privilegio rodado de Alfonso X, en el Ayuntamiento de Cáceres).

El siglo XV es uno de los periodos más ricos para el arte en nuestra región. Con unos obispados bien asentados en sus límites, unas órdenes militares poderosas (política y económicamente), con el Monasterio de Guadalupe en continua expansión, que recibe muchas mercedes reales; crece la población, se retorna a la ciudad. Se levantan edificios civiles y religiosos adornados con pinturas y esculturas.

El único dinero estaba en manos de la Iglesia. Los mismos monasterios prestaban dinero a alto interés de forma ocasional. La producción de obras de arte está en manos de artistas burgueses. El arte de las catedrales es burgués y urbano. La iglesia románica es un espacio cerrado, la gótica «se hace» ante nuestros ojos y nos ofrece un proceso, no un resultado.

El Monasterio de Guadalupe es un punto importante, donde se daban cita las principales manifestaciones de las artes plásticas. También es importante el muestrario de rica orfebrería en las tres diócesis extremeñas. Fue Guadalupe un foco de fe y de cultura. El número de devotos fue creciendo desde sus comienzos y con sus limosnas se levantó una iglesia primigenia. Alonso XI, al vencer en la Batalla del Salado, ofreció ricos presentes del botín de guerra, con los que se levantó un templo gótico.

El primer libro de Extremadura fue impreso en este monasterio. La comunidad era una «colmena»: zapateros, herreros, arquitectos… trabajaban en el lugar en que originariamente un vaquero se encontrara una imagen de la Virgen. Se formó una ciudad en torno a la iglesia. Toda una riqueza que respondía a una comunidad sabiamente estructurada y administrada.

De este monasterio pasamos al de Yuste, como un segundo ejemplo de la labor artística de los frailes en esta época. Gran aportación por parte del Marqués de Mirabel en su restauración. Este monasterio tuvo muchos bienhechores: Felipe I, Felipe II, Felipe III, D. Gómez de Solís, etc., fue la última morada de Carlos I.

La influencia de la Iglesia podía verse por todas partes. El templo de la aldea, construido por albañiles locales, era el centro de la vida del lugar. Construido fuertemente, de modo que pudiera servir de refugio en caso de guerra.

Hechos sociológicos importantes a destacar:

¿Cómo la Iglesia conseguía favores de los reyes cuando sus arcas estaban vacías?

  • En Badajoz, muere el obispo Gabriel Ortiz de Sotomayor, las rentas eran muy reducidas, Felipe IV ofreció 2.000 ducados para el Cabildo y 1.000 para la fábrica.
  • El rey D. Alonso VIII, fundador, con el amor que tenía a la ciudad de Plasencia puso medios pera engrandecerla, la hizo cabeza de obispado, pidiendo a Clemente III que instituyese y confirmase por obispo a D. Bricio y se construyó la catedral en su sitio.

El mercado se podía considerar el corazón de la villa, la iglesia era el alma. Las ricas tallas, los vasos sagrados, etc… son testimonio del orgullo que el pueblo sentía en dar lo mejor a sus iglesias.

En la aldea, la iglesia había sido fundada por el señor y mandada construir por él. Aspectos del arte florecieron al amparo de la Iglesia. En los retablos, por ejemplo, se refleja la idea de poderío de la Iglesia, su sentido es llegar al pueblo por medio de la imagen.

EL ARTE DEL SIGLO XVI

El tránsito del estilo final de la época de los Reyes Católicos a las nuevas tendencias que llegaban de Italia, se hizo de modo lento en España. Poco a poco se agotó el gótico. Se continúan las construcciones de iglesias góticas aunque los elementos renacentistas aparecen por doquier.

Por estos tiempos, muchos miles de extremeños forjaron el imperio español, como conquistadores, misioneros, descubridores. La construcción civil será importante en nuestra región por ser el momento de construcción de los grandes palacios relacionados con la epopeya americana y sus consecuencias económicas (Ej. el Palacio de la Conquista en Trujillo y otros tantos). La Iglesia seguía teniendo peso. Baste citar, por ejemplo, que el obispo Gutiérrez Álvarez construyó otra catedral en Plasencia en 1498.

Cáceres, durante el siglo XVI, se limitó a disfrutar con el dinero que llegaba de América. Se elevan palacios y adornan las iglesias. Extremadura responde en la época a ambiciosos planes constructivos o retablísticos que a veces no concluyen.

La influencia italiana fue impresionante. Importantes figuras de la política vinculadas a Extremadura contribuyeron a esta importación del gusto italiano, como fue don Lorenzo Suárez de Figueroa, embajador en tiempos de los Reyes Católicos, quien estuvo en Roma, ciudad en donde conoció a numerosos artistas y a los cuales encargó trabajos. Uno de ellos fue la lauda sepulcral guardada en el Museo catedralicio de Badajoz. En Extremadura trabajaron artistas italianos como Torrigiano, Fancelli, Jacopo Florentino, etc.

El influjo de la Iglesia más que en obras arquitectónicas lo tenemos en escultóricas: Vírgenes, Cristos y santos; y cómo no, los retablos que ilustran las iglesias. En el siglo XVI el personaje clave de la pintura extremeña fue Luis de Morales. Extremeño y buen pintor; aunque muchas obras que se le atribuyen en nuestros pueblos no es más que por llamar la atención de los turistas. No hace falta atribuirle obras que no son suyas, su verdadera producción es ya signo de admiración y elogio.

Guadalupe sigue siendo el centro rector en las artes aplicadas.

Los profundos cambios que se habían producido en el derecho, la política, la guerra y la vida cotidiana crearon una moral y actitud específicas de la época del Renacimiento. Este hombre nuevo era optimista, creía en la paz, en la bondad y en la caridad. Su sentimiento del honor se basaba en la fe católica. El Renacimiento fue la base de la evolución que se manifestó a través de los siglos.

ARTE BARROCO

El Barroco se integra en el Renacimiento por su individualismo, su admiración por el espíritu y la forma de la Antigüedad clásica. Tiene caracteres propios, es religioso y constituye una reacción contra el intelectualismo renacentista.

Es exuberante, expresa la victoria sobre la desesperación. El Barroco es la expresión del hombre triunfante, expresado a través de un estilo recargado.

Extremadura sufre importantes crisis durante los siglos XVII y XVIII: epidemias, guerras con Portugal y empobrecimiento económico que provocaron un descenso demográfico y una situación negativa general que se reflejará en el arte.

Se llevan a cabo fundaciones, surgen ermitas, se reforman otras a las que se añade el camarín (ej. Santa María la Mayor de Trujillo). En el siglo XVIII la arquitectura civil será la más importante. Pero por el contrario, la piedad ocupa en la vida cotidiana más espacio que antes.

El espíritu aristocrático de la Iglesia se manifiesta en cada obra que se levanta. La Curia deseaba crear para la propaganda de la fe católica un arte “popular”, pero evita la plebeyez de la expresión. La época barroca en Extremadura es rica en obras, sobre todo escultóricas. Las cofradías y demás asociaciones rivalizarán en la realización de imágenes y retablos, fruto del espíritu contrarreformista, buscando la adoración de imágenes. Todo ello prueba el carácter religioso y no artístico de las obras. En la construcción se emplea mucho el ladrillo por la economía: por ejemplo las torres de Jerez de los Caballero, Almendralejo o Llerena. Gran influencia tendrá el uso de este material en los pueblos más cercanos a Andalucía.

Extremadura ha vivido inmersa en la preocupación artística de la pintura barroca porque ha sido la mejor preparada para llegar al espíritu del pueblo. Lo que sucedía en España tenía su proyección en nuestra región. Un pintor notable fue Zurbarán; más clientela tuvo Zurbarán en el siglo XVII que Morales en el siglo XVI. La obra cumbre de Zurbarán es sin duda la sacristía de Guadalupe. Zurbarán no sólo trabajó para la Iglesia, también lo hizo para la Corte. La modestia, la gravedad, el contacto con lo popular lo vemos tanto en Morales como en Zurbarán. Siempre contaron con una clientela fiel. Morales participó en las aspiraciones de su tiempo y Zurbarán fue lo menos barroco que se podía ser en su tiempo.

En las artes plásticas es también portavoz importante nuestra región en el Barroco, no sólo artesanos del pueblo, sino que también los monjes participaban como en las grandes épocas de los monasterios, por ej.: las decoraciones a cargo de fray Domingo de Aguirre en los órganos de Plasencia.

NEOCLASICISMO

Es la negación absoluta del Barroco. Hay costumbre de asimilar el siglo XVIII al Neoclasicismo, pero los estilos están ligados a la sucesión de los siglos, aunque a veces ocurra así.

En esta época hay que unir los procesos desamortizadores al arte, que paralizaron las obras de nueva planta o de remodelación que la Iglesia llevaba a cabo.

Las tropas napoleónicas causaron enormes daños. Las guerras carlistas repercutieron aquí, casi exclusivamente en la expedición del general Gómez, en 1836, que produjo más alarma que daño.

La escultura en Extremadura está muy afectada por el estilo de Carmona. Sólo hay escultura religiosa, no civil.

Tiene interés la pintura aunque no tanta como en épocas anteriores. Abunda la temática religiosa y las escenas cotidianas. En nuestra región está presente el gran pintor Goya, con una pintura en el Monasterio de Guadalupe. La Iglesia era cliente importante de obras, también los reyes eran clientes importantes.

Las artes aplicadas tienen a la Iglesia como su cliente principal; por ejemplo: obras de platería en Salvatierra de los Barros, custodia de plata que envió Agustín de Ovando desde Nueva España.

ÉPOCA CONTEMPORÁNEA

Poco ha interesado la producción artística española de este periodo en nuestro país, cuando era más conocida en el extranjero. El arte fue reflejo de los acontecimientos sociológicos de entonces. Extremadura sufrió la conmoción de la Guerra de la Independencia, del hambre de 1834 que colapsó la economía con su secuela de restricciones y a la que siguió la desamortización.

Las obras de arte perdían su mayor cliente, la Iglesia, y recibían los reveses de la economía. Se comienzan a crear museos pero en principio con la idea más antimuseística que pueda darse.

A fines del siglo XIX se hacen reformas urbanísticas atendiendo a las carreteras, nuevos ensanches, etc. Son construcciones para una necesidad. Como en la época romana veíamos el carácter de utilidad funcional de las obras.

En los pueblos hoy día se alzan modernos edificios y se conservan los anteriores aunque a veces, si la casa «antigua» está en el plan solar de estructuración se derriba.

En escultura predomina lo conmemorativo; sobre todo, obras civiles que se alzan en las plazas de los pueblos, por ejemplo las esculturas de Cortés en Medellín; Pizarro en Trujillo, etc. Los escultores se mantienen fieles al tipo exigido por la clientela.

Será la pintura la que marque caminos de gloria para la región extremeña. Es patente la personalidad de los artistas; poseemos una tierra que es admirada por los artistas que a ella llegan: Carbón, Vostell, etc. Artistas que no sólo han salido del marco región sino también nacional.

Hoy día, gracias a las Cajas de Ahorros e instituciones como la de «El Brocense», podemos admirar las obras de nuestros pintores extremeños en las salas que estas instituciones tienen. Son verdaderos propagadores de obras de arte en nuestros días y de la cultura en general. De este modo, el arte está llegando al pueblo de forma rápida y general, siempre contando con el apoyo de Universidades o centros docentes.

La arquitectura cobra auge con edificios casi siempre vinculados a entidades bancarias o mercantiles, aunque no falten muestras de otro tipo. Hay creación de pueblo surgidos con ocasión de nuevas zonas regables (hecho sociológico); se han logrado creaciones de gran interés inspiradas en la tradición popular de la que es buena muestra el pueblo cacereño de Vegaviana, del arquitecto Fernández del Amo.

He intentado llevar a cabo un estudio sociológico del arte en nuestra región extremeña partiendo desde la época romana, ya que los pueblos anteriores han dejado pocos testimonios de su existir por nuestras tierras, hasta la época en la que nos encontramos.