Dic 302015
 

Jesús Barbero Mateos.

Maestro.

Afirma el profesor García Pérez[1], que las investigaciones sobre los procesos desamortizadores siguen siendo necesarias, para profundizar en el conocimiento de las consecuencias reales que acarreó el proceso.

Conviene tratar de acarrear explicaciones sobre las que pudieron ser algunas de las claves del subdesarrollo en la economía agraria de Extremadura, a pesar del dinamismo impulsado por el liberalismo, que hizo incrementarse las tierras roturadas y puestas en cultivo, al tiempo que limpiar y descuajar los montes, permitiendo ampliar y consolidar las dehesas en esta tierra.

Si hay acuerdo en que el latifundismo y, en general los desequilibrios en la propiedad de la tierra, son factores a considerar, no lo es menos que los microanálisis locales pueden con tribuir a centrar la cuestión en torno a los verdaderos dramas subsistenciales que, bien comenzaron, bien se consolidaron a partir de entonces.

Esta es la intención que pretende esta humilde aportación, en el caso de Torrecillas de la Tiesa.

 

Consideraciones generales.

El régimen de propiedad de la tierra y la realidad social de la España decimonónica estaban impregnados de enormes desequilibrios[2]. Este desajuste causante del subdesarrollo dominante, estaba originado, en gran medida, por la extraordinaria concentración de tierras en pocas manos, a costa de una infinidad de braceros sin posesión alguna, cuya único beneficio derivaba del usufructo de determinados usos del monte. Por si fuera poco, las denominadas “manos muertas”, principalmente el clero y las distintas administraciones, además de las grandes fincas, poseían las tierras de mejor calidad.

El interés en resolver esta situación, unido a la desastrosa situación de la hacienda pública, principalmente debida a los cuantiosos gastos derivados de los conflictos bélicos que jalonaron el siglo, acrecentó el interés político en la toma de decisiones que mitigara tan desolador panorama.

En este momento ya había podido constatarse la insuficiencia que habían supuesto las primeras medidas desamortizadoras puestas en marcha a finales del siglo XVIII. Recuérdese al respecto que por Real provisión de 2 de mayo de 1.766, el Conde de Aranda legisló la obligatoriedad de arrendar tierras a los campesinos pobres. Un paso más lejos se daría con la promulgación del Real Decreto de 28 de abril de 1.793, que proponía el reparto de terrenos incultos a los que los solicitasen, concediéndoles la propiedad de los mismos si los limpiaban.

En el siglo XIX, la desamortización tuvo su momento inicial en el R.D. de 18/8/1.809, mediante el que se establecía la desaparición de todas las órdenes religiosas, cuyos edificios serían confiscados. Al efecto, dos años después se decretaría la venta de los conventos suprimidos o arruinados. Esta legislación quedaría derogada al restablecerse el absolutismo en 1.814, sin embargo, las bases desamortizadoras habían quedado sentadas.

De vueltas al régimen constitucional, los decretos de 17/8, 27/9 y 1/10 de 1.820, daban cobertura a la desamortización de los bienes del clero regular y los jesuitas, imponiendo el último de ellos la supresión de los conventos con menos de 24 individuos.

Durante el decenio absolutista o Década Ominosa (1.823- 1.833), se anuló la normativa aprobada con anterioridad. El impulso de constitucionalismo hizo que se retomase con más intensidad el proceso desamortizador.

Sería, por tanto, desde la década de 1830 hasta principios del siglo XX, cuando se incrementarían enormemente las tierras roturadas para poner en cultivo, tratando de garantizar así las subsistencias necesarias para sobrevivir, así como otras propiedades urbanas, en detrimento de los bienes religiosos y concejiles. Esta era, al menos, la intención del legislador. Sin embargo también afloraron los inconvenientes.

Puede constatarse que entre finales del siglo XIX y principios del XX, la propiedad de la tierra se había concentrado en pocas manos de terratenientes, en gran medida absentistas, mientras que el grueso de la población englobaba el grupo de los jornaleros sin tierra que tantos problemas acarrearía años más tarde. Más aún, muchos de los actuales grandes propietarios, son los herederos directos de aquellos terratenientes decimonónicos, que acapararon grandes extensiones de terreno a raíz de los procesos de desamortización.

En síntesis puede afirmarse que las medidas puestas en marcha acarrearon inconvenientes que, con el tiempo, se convertirían en insalvables losas para el desarrollo rural:

 

  • La mayor dedicación a la agricultura diezmó los montes y pastizales, lo que perjudicó sobremanera a la ganadería.
  • Los cambios introducidos en la propiedad agraria fueron muy escasos. En Extremadura, donde se enajenó el 30% de la tierra, el aumento en el número de propietarios, no equilibró la distribución de su propiedad.[3]
  • Al invertirse los recursos económicos en la compra de bienes, se dejó de apoyar el desarrollo industrial, desembocando en el atraso de nuestra economía.
  • No menos importancia tuvo el profundo cambio en la estructura de la sociedad, al sustituirse el poder económico y de compensación en el uso de los aprovechamientos que tenían los concejos y que tan buenos resultados había arrojado hasta entonces, por el de los terratenientes, absentistas en muchos casos, cuyo inmovilismo estranguló lentamente a las familias más pobres.

 

Buen resumen de lo antedicho hizo Antonio de la Villa en su intervención ante las Cortes en 1.932:

“Muchos elementos caciquiles se fueron convirtiendo en terratenientes, apoderándose de muchos baldíos y dejando a los pueblos sin poder hacer uso de lo que les pertenecía”.[4]

 Antecedentes.

Como veremos, esta situación también se produjo en Torrecillas de la Tiesa, donde se hurtaría a los vecinos el aprovechamiento que, desde tiempo inmemorial, venían realizando de los montes y tierras, aún sin disponer de su propiedad, cuya titularidad venía siendo particular, ya desde finales de la Edad Media.

Así queda acreditado en las respuestas que desde la localidad se emitieron a los distintos interrogatorios y censos de finales del siglo XVIII[5].

Estos son algunos datos interesantes sobre la actividad económica y propiedad de la tierra en Torrecillas, en los momentos previos a la puesta en marcha de la normativa desamortizadora:

Los propios que únicamente tiene la villa consisten en el sobrante de la dehesa boyal y los arbitrios se reducen solo a la espiga y rastrojo y el demás terreno del término es común su aprovechamiento.

  • No hay montes en esta jurisdicción, aunque los labradores sacan alguna roza en jurisdicción de Trujillo.
  • No hay terrenos poblados de acebuches u olivos silvestres que se puedan injertar y distribuir en suertes entre los vecinos, montes impenetrables al ganado, que sea conveniente desmontar, árboles ó arbustos, yerbas medicinales, ni los montes se descascan. No se han cerrado tierra ni terrenos para cultivar ni arbolear.
  • No hay más dehesa que la de propios en calidad de boyal, pero confinando a sus limites hay algunas que en otros tiempos fueron de labor y en el día se han reducido a puro pasto, como la Atalaya Labrada, propia de la Marquesa de Villa García, con una cabida de 800 fanegas en sembradura; la de Retuertas y Señora, propia de Don Juan de Soto Altamirano, 1.000 fanegas; la del Carneril, propia del Marqués de Lorenzana, 600 fanegas; la de Solana y Quintos de Carmonilla, del Conde de Noblezas, 2.000 fanegas; y la de Vales Pedros, del Marques de Santa Marta, 1.200 fanegas. Sus ascendientes fueron todos vecinos en este pueblo por los años de 1577 y conservan sus heredades, casas y tierras labrantías en esta jurisdicción. Con motivo de haber pasado sus descendientes a mejor fortuna en otros pueblos extraños, se han reducido a puro pasto, arrendándolas a los trashumantes para sus ganados. Por ello, a los labradores sólo se les franquea algunos pedazos de montes para dejarlas claras, por ser unos terrenos incultos que no puede tratar el ganado, donde los pobres emplean sus fatigas con poca esperanza y de aquí resulta su decadencia y ningunos adelantamientos.
  • La producción agrícola se basa en el secano, siendo los principales productos trigo, cebada, centeno y avena. Los dos primeros son producidos fuera del término, en jurisdicción de Trujillo, en dehesas de monte que dan a los labradores por crecidos terrazgos con el fin de aclararlas, para interesarse en las grandes porciones que llevan a los trashumantes.
  • El cultivo de las tierras no muradas descansa dos años.
  • La ganadería se reduce al corto número de algunos cerdos y corderos; el comercio que tienen en estas granjerías es la de vender esta cría al año para remediar sus necesidades, así como por no tener aun terrenos suficientes a su mantenimiento.
  • La apicultura no es muy floreciente, 210 colmenas, debido a los frecuentes robos a los que los colmeneros son sometidos, aun por los mismos tratantes de cera.

Torrecillas de la Tiesa en el ámbito de la desamortización decimonónica.

Esta paupérrima situación aún tenía posibilidades de empeoramiento, como pondremos de manifiesto.

 

Normativa reguladora.

Tres fueron las principales oleadas normativas que regularon los procesos de desamortización: Decretos de febrero de 1.836, septiembre de 1.841 y mayo de 1.855. Aunque el más nombrado de todos es el primero, impulsado por Mendizábal, afectó más de lleno al uso de aprovechamientos el último, amparado por Pascual Madoz.

 

Causas que promueven la puesta en marcha de las medidas.

Si el problema del reparto de tierras venía de antiguo, ¿por qué se adoptaron las medidas mencionadas en estos concretos momentos? Como va dicho, la sucesión de conflictos bélicos había dejado vacías las arcas públicas y urgía restablecer los caudales. Por un lado los cuantiosos recursos empleados en la Guerra de la Independencia y las subsiguientes crisis agrarias, habían llevado en 1.813, a la promoción de la venta de baldíos con cuyo dinero resarcirse. Por otro, el conflicto carlista había agravado la crisis hasta extremos difíciles de soportar.

 Bienes desamortizados.

Estos planteamientos obligan a estudiar los bienes desamortizados, para contribuir a aclarar la posterior estructura de la propiedad en Torrecillas de la Tiesa.

Como cuestión previa conviene tener presentes que en los boletines anunciadores de las subastas, se realizan una serie de advertencias a los participantes:

.  Se consideraban bienes de corporaciones civiles, los propios, beneficencia e instrucción pública y, en general aquellos que bajo distintas denominaciones pertenecían a las provincias y a los pueblos. Se consideraban bienes del estado, los que estuvieran así denominados, los de instrucción pública superior, los del “secuestro del Infante Don Carlos” y los de las órdenes militares de San Juan de Jerusalén.En la subasta no se admitían posturas inferiores al precio de salida, adjudicándose las propiedades al mejor postor.

. El precio de adjudicación, ya fuera de mayor o menor cuantía, habría de pagarse en diez plazos iguales, el primero a los quince días y los restantes a intervalos de un año cada uno. En total, nueve años para pagar la adquisición.

. Sin embargo, los adjudicatarios de las propiedades del estado, de mayor cuantía, disponían de quince plazos en catorce años, para abonar las cantidades de las adjudicaciones, bonificándose un 5% por cada plazo anticipado a su fecha de amortización. Las de menor cuantía se abonarían en 20 plazos, durante 19 años. El pago anticipado se bonificaba con el 3%.

Se garantizaba que las propiedades subastadas no tenían cargas y, en caso de que apareciesen con posterioridad, se indemnizaría al comprador.

. Todos los derechos de los expedientes y tasaciones correrían a cuenta de los rematantes.

. Los compradores sólo podían reclamar los desperfectos ocasionados con posterioridad a las tasaciones, para lo que disponían de un plazo máximo de 15 días. Podían hacerlo en los juzgados de primera instancia.

De la documentación analizada[6] se desprende que en la localidad salieron a subasta estos bienes:

 

Suplemento al Boletín Oficial de Cáceres nº. 86. Sábado 21 de julio de 1855.

 

Parte menor creciente y menguante en la dehesa de Torrecillas de la Tiesa.
Procedencia: Convento de Religiosas de Santa Clara de la Columna, de Belalcázar, provincia de Córdoba.
Número de inventario: 3 Derechos que se subastan: Productos obtenidos en los distintos repartimientos de la parte de la Dehesa Boyal.
Precio de salida 17.442 rs. Precio de venta 43.000 rs.
Adjudicatario Rosa y Antonia García, vecinas de Trujillo. Fecha de adjudicación 25/08/1855
Observaciones: Se trata de un bien considerado de mayor cuantía.

 

Boletín Oficial de Cáceres nº. 66. Martes 23 de agosto de 1859.

Derechos de usufructo de la dehesa “Condesilla”.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 1448 Superficie: 170 fanegas de marco real
Derechos que se subastan: Monte alto, criadero y derecho de apostar. Suelo de dominio particular.
Peritos agrimensores: Federico Nieto y Felipe Trigo. Fecha de tasación: 12/05/1859
Límite Norte: Dehesa “Berenga” Límite Sur: Dehesa “Labradillo”
Límite Este: Dehesa “Ladrillar” Límite Oeste: Pizarrosillo
Precio de salida 3750 rs. Precio de venta 3750 rs.
Adjudicatario Duquesa de Frías, vecina de Madrid. Fecha de adjudicación 26/09/1859
Observaciones: Bien de menor cuantía. La enajenación afecta a 170 fanegas de sembradura, 82 encinas[7], toda salpicada de criadero[8].

 

Derechos de usufructo de la dehesa “Pradillo”.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 1449 Superficie: 350 fanegas de marco real
Derechos que se subastan: Monte alto, criadero y derecho de apostar. Suelo de dominio particular.
Peritos agrimensores: Federico Nieto y Felipe Trigo. Fecha de tasación: 18/04/1859
Límite Norte: Pizarrosillo Límite Sur: Dehesa “Labradillo”
Límite Este: Dehesa “Labradillo” Límite Oeste: Dehesa “Almaracejos”
Precio de salida 8000 rs. Precio de venta 32000 rs.
Adjudicatario Antonio de Vega, vecino de Torrecillas. Fecha de adjudicación 26/09/1859
Observaciones: Bien de menor cuantía. La enajenación afecta a 350 fanegas de sembradura, 750 encinas y 150 fanegas de criadero.

 

Derechos de usufructo de la dehesa “Labradillo”.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 1450 Superficie: 110 fanegas de marco real
Derechos que se subastan: Monte alto, criadero y derecho de apostar. Suelo de dominio particular.
Peritos agrimensores: Federico Nieto y Felipe Trigo. Fecha de tasación: 21/04/1859
Límite Norte: Dehesa “Pradillo” Límite Sur: Dehesa “Urguillón”
Límite Este: Dehesas “Dehesilla” y “Ladrillar” Límite Oeste: Dehesa “El Águila”
Precio de salida 2125 rs. Precio de venta ¿? rs.
Adjudicatario Francisco Muñoz, vecino de Trujillo. Fecha de adjudicación 26/09/1859
Observaciones: Bien de menor cuantía. La enajenación afecta a 110 fanegas de sembradura, 45 encinas y 50 fanegas de criadero.

 

Derechos de usufructo de la dehesa “Cercadillos”.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 1451 Superficie: 410 fanegas de marco real
Derechos que se subastan: Monte alto, criadero y derecho de apostar. Suelo de dominio particular.
Peritos agrimensores: Federico Nieto y Felipe Trigo. Fecha de tasación: 18/05/1859
Límite Norte: Dehesa “Berenga” y el río Almonte Límite Sur: suertes de Solís
Límite Este: Dehesa “Cachiporros” Límite Oeste: Dehesa “Ladrillar y Muletillo”
Precio de salida 6250 rs. Precio de venta 6250 rs.
Adjudicatario Marqués de Campo Real, vecino de Trujillo. Fecha de adjudicación 16/09/1859
Observaciones: Bien de menor cuantía. La enajenación afecta a 410 fanegas de sembradura, 200 encinas y 30 fanegas de criadero.

 

Derechos de usufructo de la dehesa “Ladrillar y Muletillo”.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 1452 Superficie: 560 fanegas de marco real
Derechos que se subastan: Monte alto, criadero y derecho de apostar. Suelo de dominio particular.
Peritos agrimensores: Federico Nieto y Felipe Trigo. Fecha de tasación: 21/08/1859
Límite Norte: Dehesa “Cercadillo” Límite Sur: Dehesa “Labradillo”
Límite Este: Suerte de Solís Límite Oeste: Dehesa “Dehesilla”
Precio de salida 16.000 rs. Precio de venta 16.100 rs.
Adjudicatario Justiniano Barroso, vecino de Torrecillas. Fecha de adjudicación 18/11/1861
Observaciones: Bien de menor cuantía. La enajenación afecta a 560 fanegas de sembradura, 2.200 encinas y 360 fanegas de criadero. Este expediente muestra las dificultades en el cumplimiento de los pagos. Hasta en tres ocasiones se subastó el bien, para que su venta pudiera hacerse efectiva.

 

Derechos de usufructo de la dehesa “Dehesilla”.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 1455 Superficie: 212 fanegas de marco real
Derechos que se subastan: Monte alto, criadero y derecho de apostar. Suelo de dominio particular.
Peritos agrimensores: Federico Nieto y Felipe Trigo. Fecha de tasación: 24/05/1859
Límite Norte: Río Almonte Límite Sur: “Los Cercadillos”
Límite Este: Dehesa “Los Tercios” Límite Oeste: “Los Cercadillos”
Precio de salida 1750 rs. Precio de venta 1750 rs.
Adjudicatario Francisco Sánchez Tragón, vecino de Trujillo. Fecha de adjudicación 11/11/1859
Observaciones: Bien de menor cuantía. La enajenación afecta a 212 fanegas de sembradura, y 80 fanegas de criadero.

 

Derechos de usufructo de la dehesa “Tercios”.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 1456 Superficie: 760 fanegas de marco real
Derechos que se subastan: Monte alto, criadero y derecho de apostar. Suelo de dominio particular.
Peritos agrimensores: Federico Nieto y Felipe Trigo. Fecha de tasación: 30/05/1859
Límite Norte: Río Almonte Límite Sur: Dehesa “Cercadillos”
Límite Este: Dehesa “Cachiporros” Límite Oeste: Dehesa “Dehesilla”
Precio de salida 6000 rs. Precio de venta 6020 rs.
Adjudicatario Vicente Núñez, vecino de Trujillo. Fecha de adjudicación 26/09/1859
Observaciones: Bien de menor cuantía. La enajenación afecta a 760 fanegas de sembradura, 200 encinas y 15 fanegas de criadero.

 

Boletín Oficial de Cáceres nº. 155. Lunes 23 de enero de 1860. (1ª subasta en ambas)

Boletín Oficial de Cáceres nº. 206. Miércoles 9 de mayo de 1860. (2ª subasta en ambas)

Boletín Oficial de Cáceres nº. 255. Miércoles 21 de noviembre de 1860. (3ª subasta en Urguillón de Ulloa)

 

Derechos de usufructo de la dehesa “Urguillón de Ulloa”.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 2631 Superficie: 260 fanegas de marco real
Derechos que se subastan: Monte alto, criadero y derecho de apostar. Suelo de dominio particular.
Peritos agrimensores: Francisco Pérez y Jacinto Degea Fecha de tasación: 23/10/1859
Límite Norte: Dehesa “El Águila” Límite Sur: Baldíos de Torrecillas.
Límite Este: Dehesa “Urguillón del Conde”. Límite Oeste: Dehesa “Valverde”
Precio de salida 1200 rs. Precio de venta 1600 rs.
Adjudicatario Manuel Muñoz Bello, vecino de Trujillo Fecha de adjudicación 28/07/1860
Observaciones: Menor cuantía. 260 fanegas de sembradura y 5 fanegas de criadero.

 

 

 

Derechos de usufructo de la dehesa “Urguillón de la Fuente”.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 2632 Superficie: 200 fanegas de marco real
Derechos que se subastan: Monte alto, criadero y derecho de apostar. Suelo de dominio particular.
Peritos agrimensores: Francisco Pérez, Jacinto Vega, Federico Nieto. Fecha de tasación: 23/04/1859
Límite Norte: Dehesa “Urguilla” Límite Sur: Baldíos de Torrecillas.
Límite Este: Suertes de Solís. Límite Oeste: Dehesa “Urguillón de Ulloa”[9]
Precio de salida 1200 rs. Precio de venta 1600 rs.
Adjudicatario Manuel Muñoz Bello, vecino de Trujillo Fecha de adjudicación 28/07/1860
Observaciones: Menor cuantía. 200 fanegas de sembradura y 160 fanegas de criadero.

 

Boletín Oficial de Cáceres nº. 215. Jueves 7 de junio de 1860.

 

 

Propiedad de la hoja de Tierra “Hoja del Cerro”.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 3100 Superficie: 410 fanegas de marco real
Derechos que se subastan: La propiedad de la tierra, que era del concejo.
Peritos agrimensores: Jacinto Degea y Basilio Marcos. Fecha de tasación: 13/04/1860
Límite Norte: Dehesas “Urguillones”, Suertes de Solís y vereda del Mulato. Límite Sur: Heredades particulares.
Límite Este: Cordel de merinas. Límite Oeste: Dehesa “Retuertas” y Suerte de Los Mozos
Precio de salida 17180 rs. Precio de venta 55000 rs.
Adjudicatario Anselmo Felipe Bravo, vecino de Torrecillas Fecha de adjudicación 10/07/1860
Observaciones: Bien de menor cuantía. Enajenación de 410 fanegas de sembradura. Es de dominio particular el derecho de labor cada tres años.

 

 

Propiedad de la hoja de Tierra “Cañada de la Torre”.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 3101. Superficie: 520 fanegas de marco real
Derechos que se subastan: La propiedad de la tierra, que era del concejo.
Peritos agrimensores: Jacinto Degea y Basilio Marcos. Fecha de tasación: 13/04/1860
Límite Norte: Suertes de La Pizarra, Guinea y Terzuelos. Límite Sur: Heredades de particulares.
Límite Este: Suertes de Parra y de Buenamemoria. Límite Oeste: Cordel de merinas y vereda de abajo del Mulato.
Precio de salida 18.650 rs. Precio de venta 70.000 rs.
Adjudicatario José de Montalvo, vecino de Trujillo. Fecha de adjudicación 10/07/1860
Observaciones: Bien de menor cuantía. Enajenación de 520 fanegas de sembradura. Es de dominio particular el derecho de labor cada tres años. Contiene el expediente una solicitud de 28 de noviembre de 1890 (treinta años después de la adjudicación) al juzgado de Trujillo por parte del médico de Torrecillas, Tomás Flores, que se dice en ese momento propietario de la tierra. En la misma se requiere al juez para que intervenga y que los vecinos no puedan acudir con sus ganados a abrevar al arroyo Pizarrosillo, que pasa por allí. Expone que éstos hacen caso omiso a los límites y a los guardas, “llevan sus ganados a beber a dicho arroyo o sacan agua para beber y otros usos, alegando que el agua no fue objeto de la subasta…”.

 

 

 

 

Propiedad de la hoja de Tierra “Camino de Naharro”.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 3102 Superficie: 430 fanegas de marco real
Derechos que se subastan: La propiedad de la tierra, que era del concejo.
Peritos agrimensores: Jacinto Degea y Basilio Marcos. Fecha de tasación: 13/04/1860
Límite Norte: Camino de la Herrumbrosa y Sortona Talaya Labrada Límite Sur: Heredades de particulares.
Límite Este: Dehesa “Boticojos” Límite Oeste: Sitio denominado Calvario
Precio de salida 16.870 rs. Precio de venta 32.100 rs.
Adjudicatario Anselmo Felipe Bravo, de Torrecillas. Fecha de adjudicación 10/07/1860
Observaciones: Bien de menor cuantía. Enajenación de 430 fanegas de sembradura. Es de dominio particular el derecho de labor cada tres años.

 

Derechos de usufructo de la dehesa “Casillas de Pizarroso”.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 3105 Superficie: 350 fanegas de marco real
Derechos que se subastan: Monte alto, criadero y derecho de apostar. Suelo de dominio particular.
Peritos agrimensores: Jacinto Degea y Basilio Marcos. Fecha de tasación: 17/03/1860.
Límite Norte: Río Tozo Límite Sur: Dehesa “Pizarroso Grande”
Límite Este: Dehesa “Pizarroso Grande” Límite Oeste: Río Tozo
Precio de salida 16.500 rs. Precio de venta 17.000 rs.
Adjudicatario Francisco Sánchez, de Torrecillas. Fecha de adjudicación 10/07/1860
Observaciones: Bien de menor cuantía. La enajenación afecta a 350 fanegas de sembradura, informando que el monte se encuentra en mal estado de fructiferar y el criadero que contiene es de inferior calidad.

 

Derechos de usufructo de la dehesa “El Águila”.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 3520 Superficie: 421´174 fanegas de marco real (271´22 has.);
Derechos que se subastan: Monte alto, criadero y derecho de apostar. Suelo de dominio particular.
Peritos agrimensores: Pedro Moríñigo Valiente y Basilio Marcos. Fecha de tasación: 22/09/1861
Límite Norte: Dehesas “Labradillo” y “Urguillón” Límite Sur: Dehesas “Valverde” y “Labrado de Zúñiga”
Límite Este: Dehesa “Urguillón” Límite Oeste: Dehesas “Bonilleja” y “Pradillo”
Precio de salida 12.000 rs. Precio de venta 29.200 rs.
Adjudicatario Anselmo Sánchez, vecino de Cáceres Fecha de adjudicación 18/11/1861
Observaciones: Bien de menor cuantía. La enajenación afecta a 421´174 fanegas de sembradura (200 de 2ª calidad, 200 de tercera y 21 de terreno inculto), 1500 encinas y 200 fanegas de criadero en mal estado.

 

Boletín Oficial de Cáceres nº. 683. Lunes 12 de marzo de 1866.

 

Derecho de labor cada tres años en la suerte de tierra llama Becerra, al sitio de la cañada de Tapia, en la hoja del Camino de Naharro.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 4139 Superficie: 20 fanegas de marco real (12´879 has.)
Derechos que se subastan: Derecho de labor cada tres años
Peritos agrimensores: Pedro Moríñigo Valiente y Basilio Marcos. Fecha de tasación: 08/09/1865
Límite Norte: Cordel de Merinas Límite Sur: con Castañuela
Límite Este: con Marqués de Santa Marta Límite Oeste: con Francisco Vegas
Precio de salida 2.000 rs. Precio de venta 3001 escudos
Adjudicatario Tomás Flores Díaz, vecino de Torrecillas. Fecha de adjudicación 14/04/1866
Observaciones: El derecho de labor de la tierra se adjudicaba cada tres años a los labradores de la villa.

 

Derecho de labor que se hace cada tres años en la suerte de tierra al sitio del Cordel, en la Hoja de los Herederos.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 4140 Superficie: 2 fanegas de marco real (1´284 has.)
Derechos que se subastan: Derecho de labor cada tres años
Peritos agrimensores: Pedro Moríñigo Valiente y Basilio Marcos. Fecha de tasación: 8/12/1865
Límite Norte: Cordel de Merinas Límite Sur: Cordel de Merinas
Límite Este: Cañada que baja del Cordel de Merinas Límite Oeste: Cordel de Merinas
Precio de salida 320 rs. Precio de venta 500 rs.
Adjudicatario Tomás Flores Díaz, vecino de Torrecillas. Fecha de adjudicación 14/04/1866
Observaciones: El derecho de labor de la tierra se adjudicaba cada tres años a los labradores de la villa.

 

 

Derecho de labor que se hace cada tres años en la suerte de tierra llamada “Parras”, al sitio de la Herrumbrosa, en la Hoja del camino de Naharro.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 4141 Superficie: 20 fanegas de marco real (12´879 has.)
Derechos que se subastan: Derecho de labor cada tres años
Peritos agrimensores: Pedro Moríñigo Valiente y Antonio Barroso. Fecha de tasación: 08/09/1865
Límite Norte: Tozuelo Límite Sur: arroyo Pizarroso
Límite Este: con Valentín Ávila Límite Oeste: Tomás Flores
Precio de salida 2.000 rs. Precio de venta 3.010 rs.
Adjudicatario Tomás Flores Díaz, vecino de Torrecillas Fecha de adjudicación 14/04/1866
Observaciones: El derecho de labor de la tierra se adjudicaba cada tres años a los labradores de la villa.

 

 

Derecho de labor que se hace cada tres años en la suerte de tierra llamada “de los Carrillo”, al sitio del Redoillo, en la hoja de los Herederos
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 4142 Superficie: 16 fanegas de marco real (10´302 has.)
Derechos que se subastan: Derecho de labor cada tres años
Peritos agrimensores: Pedro Moríñigo Valiente y Antonio Barroso. Fecha de tasación: 08/09/1865
Límite Norte: con Francisco Pérez Límite Sur: tierras de las Ánimas.
Límite Este: con Antonio Ruiz y Francisco Pérez Límite Oeste: con Felipe García y otro
Precio de salida 1.600 rs. Precio de venta 2.410 rs.
Adjudicatario Tomás Flores Díaz, vecino de Torrecillas. Fecha de adjudicación 14/04/1866
Observaciones: El derecho de labor de la tierra se adjudicaba cada tres años a los labradores de la villa.

 

 

Derecho de labor que se hace cada tres años en la suerte de tierra llamada de los Paredes, al sitio de la cañada de la Torre, en la hoja de Herederos.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 4143 Superficie: 5 fanegas de marco real (3´219 has.)
Derechos que se subastan: Derecho de labor cada tres años
Peritos agrimensores: Pedro Moríñigo Valiente y Antonio Barroso. Fecha de tasación: 08/09/1865
Límite Norte: tierra de Antonio Barroso y Francisco Delgado. Límite Sur: tierra de Juan Vega
Límite Este: tierra de Becerra Límite Oeste: tierra de Francisco Delgado.
Precio de salida 500 rs. Precio de venta 760 rs.
Adjudicatario Tomás Flores Díaz, vecino de Torrecillas. Fecha de adjudicación 14/04/1866
Observaciones: El derecho de labor de la tierra se adjudicaba cada tres años a los labradores de la villa.

 

 

 

 

Derecho de labor que se hace cada tres años en la suerte de tierra al sitio de la cañada de los Arrieros.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 4144 Superficie: 20 fanegas de marco real (12´879 has.)
Derechos que se subastan: Derecho de labor cada tres años
Peritos agrimensores: Pedro Moríñigo Valiente y Antonio Barroso. Fecha de tasación: 08/09/1865
Límite Norte: cañada de Arrieros Límite Sur: tierras de la Cruz.
Límite Este: tierras de Francisco Pérez Límite Oeste: cañada de Arrieros
Precio de salida 2.000 rs. Precio de venta 3.110 rs.
Adjudicatario Tomás Flores Díaz, vecino de Torrecillas. Fecha de adjudicación 14/04/1866
Observaciones: El derecho de labor de la tierra se adjudicaba cada tres años a los labradores de la villa.

 

 

Derecho de labor que se hace cada tres años en la suerte de tierra llamada Castañuela al sitio del arroyo Pizarroso, en la hoja del camino de Naharro
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 4145 Superficie: 6 fanegas de marco real (3´863 has.)
Derechos que se subastan: Derecho de labor cada tres años
Peritos agrimensores: Pedro Moríñigo Valiente y Antonio Barroso. Fecha de tasación: 08/09/1865
Límite Norte: tierras de Becerra Límite Sur: Arroyo Pizarroso.
Límite Este: tierras de Francisco Antonio Jiménez Límite Oeste: tierras de Antonio Rubio
Precio de salida 600 rs. Precio de venta 910 rs.
Adjudicatario Tomás Flores Díaz, vecino de Torrecillas. Fecha de adjudicación 14/04/1866
Observaciones: El derecho de labor de la tierra se adjudicaba cada tres años a los labradores de la villa.

 

 

Derecho de labor que se hace cada tres años en la suerte de tierra llamada Hoja del cerro.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 4146 Superficie: 2 fanegas de marco real (1´284 has.)
Derechos que se subastan: Derecho de labor cada tres años
Peritos agrimensores: Pedro Moríñigo Valiente y Antonio Barroso. Fecha de tasación: 08/09/1865
Límite Norte: tierra que fue de las Ánimas Límite Sur: tierra de Sabino Marcos.
Límite Este: tierra de Francisco Sánchez. Límite Oeste: Tierras del Duque de Noblejas
Precio de salida 600 rs. Precio de venta ¿? rs.
Adjudicatario Tomás Flores Díaz, vecino de Torrecillas. Fecha de adjudicación 14/04/1866
Observaciones: El derecho de labor de la tierra se adjudicaba cada tres años a los labradores de la villa.

 

 

Derecho de labor que se hace cada tres años en la suerte de tierra llamada de los Paredes, en la hoja de los Herederos.
Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos de Torrecillas.
Número de inventario: 4147 Superficie: 6 fanegas de marco real (3´863 has.)
Derechos que se subastan: Derecho de labor cada tres años
Peritos agrimensores: Pedro Moríñigo Valiente y Antonio Barroso. Fecha de tasación: 08/09/1865
Límite Norte: arroyo Pizarroso Límite Sur: tierra que fue de las Ánimas
Límite Este: tierra que fue de las Ánimas Límite Oeste: suerte de Los Mariscales
Precio de salida 660 rs. Precio de venta 930 rs.
Adjudicatario Tomás Flores Díaz, vecino de Torrecillas. Fecha de adjudicación 14/04/1866
Observaciones: El derecho de labor de la tierra se adjudicaba cada tres años a los labradores de la villa.

 

 

 

 

 

Boletín Oficial de Cáceres nº. 752. Jueves 24 de octubre de 1867. (1ª subasta)

 

Boletín Oficial de Cáceres nº. 764. Viernes a de mayo de 1868. (2ª subasta)

 

 

Horno de Teja.
Procedencia: Bienes del clero. Cofradía de Ánimas de Trujillo.
Número de inventario: 8376 Superficie: 30 metros cuadrados.
Derechos que se subastan: Un horno de teja arruinado.
Peritos agrimensores: Federico Nieto y Ramón Jiménez. Fecha de tasación: 26 /09/1867
Límites: por los cuatro vientos con el ejido de Torrecillas de la Tiesa.
Precio de salida 10 escudos. Precio de venta 9 escudos
Adjudicatario Feliciano Rodríguez Ramos, vecino de Trujillo Fecha de adjudicación 26/05/1868
Observaciones: Se subastó sin posturas el 26 de noviembre de 1867. Los peritos advierten que el horno está completamente ruinoso, por lo que centran la subasta en torno a los 30 metros cuadrados del solar.

 

 

 

Casa de la Villa.
Procedencia: Ayuntamiento de Torrecillas de la Tiesa.
Número de inventario: 297 Superficie: Un solo piso. Frente, cinco varas. Fondo, tres varas.
Derechos que se subastan: Casa arruinada, titulada “De la Villa”
Linderos: por la derecha de su entrada, con otra de Vicente Jiménez, “hoy sus herederos”; por la izquierda, con otra de Juan Fernández, “hoy de Eugenio Campo”; y traseras con corral de José de Vega.
Observaciones: La subasta de esta propiedad vino originada por un pleito de investigación promovido en 1890 por el vecino Antonio de Vega Rodríguez, que instó a las autoridades de Hacienda de la provincia a su enajenación. La razón que esgrimía es que no tenía dueño y, por lo tanto, debía ser considerada como “bien mostrenco”.

Hacienda, sin embargo, consideró acreditado que pertenecía a los propios municipales, puesto que había estado arrendada por el ayuntamiento, hasta que su estado no lo permitió. Así se lo notificó al alcalde, Ignacio Cordero, en diciembre de 1891, según certifica el Secretario municipal, Juan Muñoz Sánchez.

El secretario afirma que la casa mencionada, situada en “La Plaza Vieja del Carro” de la localidad y señalada con el número 18, constaba amillarada a nombre del ayuntamiento desde tiempo inmemorial.

Estaba inscrita en la Contribución Territorial con un líquido imponible de 12 pesetas.

En su tiempo había estado destinada a habitación del profesor de la escuela pública de niños, pero dado su mal estado y los escasos recursos del municipio, la corporación acordó su enajenación.

En resumen, estos fueron los veintiséis bienes afectados, dos del clero y veinticuatro comunales:

  

CUADRO 1 Bienes del clero. Dos propiedades.

 

Propiedad Titular Superficie Precio

(en reales)

Parte en la Dehesa Boyal Procedencia: Convento de Religiosas de Santa Clara de la Columna, de Belalcázar, provincia de Córdoba. ¿? 43.000
Horno de Teja Cofradía de Ánimas de Trujillo 30 m2 360
TOTAL ————- 43.360

 

 

 

CUADRO 2. Bienes municipales de propios y comunes.

 

Usufructo: monte alto, criadero y derecho de apostar. Once propiedades.

 

Propiedad Superficie total de la finca Aprovechamiento subastado Precio

(en reales)

En fanegas En hectáreas Criadero

(en fanegas)

Número de encinas
Condesilla 170 109´14 —– 82 3.750
Pradillo 350 224´70 150 750 32.000
Labradillo 110 70´62 50 45 —–
Cercadillos 410 263´22 30 200 6.250
Ladrillar y Muletillo 560 359´52 360 2200 16.100
Dehesilla 212 136´11 80 —- 1.750
Tercios 760 487´92 15 200 6.020
Urguillón de Ulloa 260 166´92 5 —- 1.600
Urguillón de la Fuente 200 128´40 160 —- 1.600
Casillas del Pizarroso 350 224´70 —– —- 17.000
El Águila 421 270´29 200 1500 29.200
TOTAL 3.803 2.441´53 850 4.977 115.270

 

CUADRO 3. Usufructo: Derecho de labor cada tres años. Nueve propiedades.

 

Propiedad. Denominación de la suerte de tierra. Superficie Precio

(en reales)

En fanegas En hectáreas
Becerra. Hoja del camino de Naharro. 20 12´9 3.001
Al sitio del Cordel. Hoja de los Herederos. 2 1´3 500
Parras, al sitio de la Herrumbrosa. Hoja del camino de Naharro. 20 12´9 3.010
De los Carrillo, al sitio del Redoíllo. Hoja de los Herederos. 16 10´3 2.410
De los Paredes, al sitio de la cañada de la Torre. Hoja de los Herederos 5 3´2 760
De los Paredes. Hoja de los Herederos. 6 3´9 930
Al sitio de la Cañada de los Arrieros. 20 12´9 3.110
Castañuela, al sitio del arroyo Pizarroso. Hoja del camino de Naharro. 6 3´9 910
En la Hoja del Cerro. 2 1´3 ¿?
TOTAL 97 62´6 14.631

 

CUADRO 4. Propiedades rústicas. Tres propiedades.

 

Propiedad. Denominación de la hoja de tierra. Superficie Precio

(en reales)

En fanegas En hectáreas
El Cerro 410 263´22 55.000
Cañada de la Torre 520 333´84 70.000
Camino de Naharro 430 276´06 32.100
TOTAL 1.360 873´12 157.100

 

CUADRO 5. Propiedades urbanas. Una propiedad.

 

Propiedad. Denominación de la hoja de tierra. Superficie (en m2) Precio
Casa de la Villa, en la Plaza Vieja del Carro. 11 ¿?

 

 

 

 

Beneficiarios.

 

No es difícil establecer cuáles fueron los principales beneficiarios de este proceso. En general, serían los adinerados, poseedores del capital necesario para comprar las propiedades sacadas al mercado, en gran medida, absentistas, los que acarrearan la totalidad de los bienes subastados. De forma concreta, en el caso del término municipal torrecillano:

 

  • Cargos públicos. No consta si alguno de los adquirientes locales ocupaba cargo en el concejo.

 

  • Medianos y grandes propietarios – capitalistas locales. Sólo cinco propietarios locales intervinieron en las compras, aunque, en total, se hicieron con la titularidad de catorce propiedades: Antonio de Vega, una propiedad; Justiniano Barroso, una propiedad; Anselmo Felipe Bravo, dos propiedades; Francisco Sánchez, una propiedad; Tomás Flores Díaz, nueve propiedades.

 

  • Hacendados foráneos. Diez compradores, dos de ellos, pertenecientes a la nobleza, adquirieron doce propiedades.

De Madrid: Duquesa de Frías, una propiedad.

De Cáceres: Anselmo Sánchez, una Propiedad.

De Trujillo: Rosa y Antonia García, una propiedad; Francisco Muñoz, una propiedad; Marqués de Campo Real, una propiedad; Francisco Sánchez Tragón, una propiedad; Vicente Núñez, una propiedad; Manuel Muñoz Bello, tres propiedades; José de Montalvo, una propiedad; Feliciano Rodríguez Ramos, una propiedad.

 

  • Sociedades de compra[10]. En el caso de Torrecillas no se constituyó ninguna sociedad de compra.

 

 

 

Consecuencias.

 

El análisis, siquiera somero, de estos datos nos hace concluir que, en el caso que nos ocupa de Torrecillas, casi la totalidad de los bienes subastados, procedió del aprovechamiento comunal, con una obligada venta, a precios irrisorios, de estos derechos básicos ancestrales que garantizaban la subsistencia de los vecinos de la villa.

 

A partir de estos momentos, los torrecillanos perdieron la capacidad y el derecho de uso de 4.765 fanegas (3.377 has.), de las que 1.360 (873 has.), fueron hurtadas a la propiedad al concejo. Las labores agrícolas anuales, reguladas y repartidas en suertes por el concejo, deberían, a partir de entonces, ser derechos adquiridos al mejor postor por parte de los adinerados locales.

 

Dispondrían así de la capacidad de emplear a los braceros, parados obligados durante gran parte del año, por escaso estipendio, iniciándose la consolidación de un caciquismo que, hasta entonces, había estado contrapesado por la gestión comunal. Sus condiciones de vida serían tan dramáticas, que, incluso el acarreo e la leña para cocinar y calentarse, la crianza de cerdos para las matanzas de autoconsumo, la caza y pesca de subsistencia… se verían impedidos con estos cambios en la propiedad de los derechos.

 

En definitiva, daba comienzo el deterioro estructural de las condiciones de vida de los vecinos, que llegaría al límite de la propia subsistencia.

 

Sobre el ayuntamiento recaería, a partir de entonces, la responsabilidad de gestionar y/o poner en marcha medidas compensadoras, que contribuyeran a paliar el enorme quebranto acarreado a los vecinos.

 

 

 

 

 

Detalle de un caso.

Para tener una visión global sobre la información básica contenida en los expedientes, presentamos en detalle el caso de la finca Urguillón de Ulloa.

 

BIEN DESAMORTIZADO: Urguillón de Ulloa Legajo AHPC: 142

 

IDENTIFICACIÓN

 

Comisión de venta: 3042             Número de inventario: 2631 Procedencia: Bienes de propios del Concejo y vecinos.
Superficie: 260 fanegas de marco real Derechos que se subastan: Monte, criadero y derecho de apostar.
Peritos agrimensores: Francisco Pérez y Jacinto Degea Fecha de tasación: 23/10/1859
Límite Norte: Dehesa “El Águila” Límite Sur: Baldío de Torrecillas
Límite Este: Dehesa “Urguillón del Conde” Límite Oeste: Dehesa “Valverde”
Observaciones: Se hace constar que sólo tiene 5 fanegas de criadero, con encinas. El criadero se refiere a los meses de octubre y noviembre, llamados de desacoto. A los vecinos correspondía el criadero de cerdos. El suelo es de dominio y propiedad particular.

 

DATOS DE LA SUBASTA

 

Fechas de publicación en el Boletín: 23/01/1.860; 09/05/1.860 y 21/11/1.860
Fechas de subasta: 24/02/1860, en Cáceres, Desierta. 31/05/1860, en Trujillo, Quiebra. 28/12/1860, en Trujillo, definitiva.
Precio tasado de venta: 720 rs. Como no hubo primera subasta, se bajó el precio a 630 rs. Precio en renta: 28 rs. Capitalización (precio de salida real): 630 rs, quitando 10% para la administración y 20% por la tasación
Subastadores: Mariano Bustamante, de Trujillo; Fidel Collazos y Juan Fernández, de Trujillo.
Adjudicatario: Manuel Muñoz Bello.
Destinatario final: Duquesa viuda de Noblejas, de Madrid, a través de su apoderado, Juan Manuel Fernández, de Trujillo.
Fecha de posesión: 10/03/1.861 Fecha de otorgamiento de la escritura: 12/03/1.861
Observaciones: En apariencia se trata de una subasta amañada para subir el precio, analizando el acta.

El pago se realizó en dos plazos, en el primero, las dos terceras partes (2425 rs. Y 6 cs.).

El 30% del valor (843´44 rs.) pasó al ayuntamiento.

La subasta de 31 de mayo se adjudicó a Juan Manuel Fernández, pero éste se declaró en quiebra y no pagó, por lo que salió de nuevo a subasta, por tercera vez. Sin embargo, se suspendió la tercera subasta por haber, finalmente, pagado el rematante, que la había comprado para ceder.

La posesión se realizó ante Pedro Sánchez Mora, juez de Trujillo, personados en la linde de la propiedad. Esta toma de posesión consistió en entrar en la finca y cortar una rama de monte, pacíficamente.

 

 

 

Imagen 1. ACTA DE SUBASTA DE “URGUILLÓN DE ULLOA”

[1] GARCÍA PÉREZ, J. Las desamortizaciones eclesiástica y civil en la provincia de Cáceres. Cáceres. I.C. “El Brocense”. Diputación Provincial. 1.994.

[2] Puede consultarse, a propósito de la cuestión, además de la bibliografía y fuentes referidas en la comunicación, el trabajo de BAUMEISTER, Martin: Campesinos sin tierra, Supervivencia y resistencia en Extremadura (1880 – 1923). Ed. Diputación de Badajoz y Ministerio de Agricultura. Berlín, 1.994.

[3] GARCÍA PÉREZ, J. Op. Cit.

[4] Diario de sesiones de las Cortes. Citado por GARCÍA PÉREZ, J. en Op. Cit.

[5] Datos obtenidos a partir de dos interrogatorios:

BARRIENTOS ALFAGEME, G. (Estudio y recopilación) Estremadura por López año de 1.798. Mérida, servicio de publicaciones de la Asamblea de Extremadura, 1.991

RODRÍGUEZ CANCHO, M.; BARRIENTOS ALFAGEME, G. (Estudio y comentarios) Interrogatorio de la Real Audiencia. Extremadura a finales de los tiempos modernos. Partido de Trujillo. Respuestas de Torrecillas. Mérida, servicio de publicaciones de la Asamblea de Extremadura, 1.995.

 

[6] Para establecer los bienes enajenados en Torrecillas se han consultado los expedientes de venta depositados en el A.H.P.C.

[7] El monte alto y el nombramiento de la las encinas, va referido al derecho de obtención de leñas, maderas, carbón y picón.

[8] Se consideraba derecho de criadero el que correspondía a los vecinos para llevar sus cerdos a la propiedad durante los meses de octubre y noviembre, que tenían durante este periodo el apelativo de desacoto, y poder así engordarlos con el aprovechamiento de la bellota para la matanza del invierno.

[9] La discrepancia a la hora de establecer los límites (este en el caso de Urguillón de Ulloa y oeste en el caso de Urguillón de la Fuente), induce a pensar que las denominaciones Urguillón de la Fuente y Urguillón del Conde, se refieren a la misma propiedad.

[10] Las sociedades de compra estaban integradas por acaudalados locales temerosos de la pérdida de los bienes del concejo, que siempre habían sido un elemento fundamental en el sistema económico de la villa. Tomaban partido comprando de bienes desamortizados al concejo, para evitar que pasasen a compradores forasteros, o se concentrasen excesivamente en pocas manos, en perjuicios de los naturales. Es probable que, como en nuestro caso, la venta afectó a derechos de uso y no a tierras, careciese de sentido la formación de estas sociedades.

Oct 011979
 

Jesús Bermejo Jiménez.

INTRODUCCIÓN

La vida de D. Eladio Mozas Santamera está enmarcada en un período difícil de la Historia de España. Pocos años antes de su nacimiento en el pueblo castellano de Hiedes de Atienza (Guadalajara), la Iglesia española ha sufrido un duro revés con la supresión de las Ordenes religiosas. Antes, había tenido lugar la quema de conventos, la matanza de los frailes la desamortización de los bienes pertenecientes al patrimonio ecco. Por obra de J.V. Mendizábal. Muchos fueron los Religiosos que pagaron con su vida en Madrid en 1.834; en Zaragoza, Murcia y Barcelona en 1.835. En poco tiempo desaparecieron 900 Conventos, quedando todo en estado lamentable.

Esto sucedía en 1.837, año mismo del nacimiento de Eladio. Tiempos duros, llenos de persecución y furor por parte de los políticos, y de lágrimas y lamentos por parte de la Iglesia, vilipendiada y crucificada en sus miembros más activos y eficaces.

A pesar de ello, la Iglesia española dio pruebas de una vitalidad inconmensurable. Defendió sus derechos con la tenacidad propia del que posee la verdad y tiene hambre y sed de justicia, no para sí misma, sino para guardar los derechos de Dios.

En este ambiente transcurrió la infancia y la juventud de Eladio, aunque la ciudad de Sigüenza, donde realizó sus estudios como niño y seminarista, no recibió tan directamente los embites de la turbonada liberal y anticlerical. Sin embargo, a nivel personal, el joven seminarista, a punto de concluir sus estudios eclesiásticos, terminaba 6º de Teología, se vio envuelto en la marea de las pasiones, zarandeado por vientos contrarios: por un lado la exquisita formación religiosa de su familia, sobre todo de su madre Dña. Mónica Santamera; la lista de Sacerdotes en la familia nos habla de una vena o filón vocacional; también de este lado, su formación en el Seminario de S. Bartolomé de Sigüenza, Centro de seriedad científica y de probada santidad. Por otra parte el hambre de libertad que le acuciaba y el deseo de alcanzar una fama correspondiente a la poderosa y aguda inteligencia que el Señor le había concedido. El desacertado consejo de un mal compañero provoca la crisis y a la promesa de un risueño porvenir sucede la decisión precipitada: dejar el Seminario y marchar a Madrid para prepararse a oposiciones a Cátedras de Universidades del Estado. Dicho y hecho. Y es en el ambiente madrileño donde se agudiza la crisis. Respira liberalismo, la piedad se entibia y el corazón se aficiona a amistades, tertulias y diversiones.

Celebridad, prestigio, dinero, posición elevada. Palabras mágicas que le espolean a estudiar con titánica intensidad, casi con furor, llegando a sacar hasta 10 y 12 horas de estudio diarias, según confesión propia a su tío Santiago, Canónigo en Plasencia. Voluntad de hierro. Temple castellano. Calificaciones brillantísimas hasta que llega el examen final, del que sale radiante. Ha triunfado! El sueño se ha convertido en gozosa realidad. Lo sabe con certeza casi matemática. Pero… en seguida la decepción. Cuando esperaba el primer puesto, alcanza solo un segundo lugar para la Universidad de Santiago. De nuevo la crisis, esta vez espantosa, desesperante. Pero este será precisamente su camino de Damasco, la fulguración definitiva de la gracia.

Toda conversión es decisión de amor, acción inmediata. Por eso, en un arranque fulminante escribe a su tío D. Santiago Yáñez, interpretando en clave evangélica el revés sufrido, considerándolo como una «prueba grande» del amor de Dios y pidiendo la admisión al estado sacerdotal.

SACERDOTE Y MISIONERO

A mediados de Abril de 1.864 llegó Eladio a Plasencia. La «Perla del Jerte» y su comarca fértil será en adelante el escenario casi exclusivo de sus fatigas apostólicas, testigo de sus grandes virtudes y «beneficiaria de sus desvelos que culminarán con la fundación de la Congregación Josefino-Trinitaria.

Recibidas las Ordenes Menores, el Subdiaconado y Diaconado en Plasencia, de manos del Obispo diocesano Dr. D. Gregorio Mª López y Zaragoza, recién llegado también a la Diócesis, es ordenado Sacerdote en la Capilla de las Religiosas del Stmo. Sacramento, de Madrid, por el Obispo auxiliar de Toledo, Dr. D. Francisco de Sales Crespo, el 1 de Abril de 1.865. Su primera Misa, según nota tomada de su Cuaderno de Celebración, fue el 9 de Mayo de 1.865.

Configurado plenamente con el Sacerdocio de Cristo, al que ha entregado de forma incondicional su alma y su vida, adquiere una conciencia viva de su misión y a ella se entrega con la audacia y el vigor de su juventud. Tiene 28 años. La mente del joven Sacerdote está recién iluminada por el estudio profundo de la Teología; su corazón está caldeado en el fuego del amor e impregnado por la unción del Espíritu, que lo ha llenado de su caridad. Es el momento de definir posturas y orientar la propia existencia hacia el Evangelio, fuerza de Dios para el que lo proclama como Profeta de Dios y para el que lo recibe como creyente.

Qué hizo D. Eladio al encontrarse situado en este nuevo horizonte, revestido de una dignidad incomparable, hecho «mediador entre Dios y los hombres? Armado con la espada pacífica de la Palabra de Dios y empujado por el viento del Espíritu, se dedicó en alma y cuerpo, día y noche, con febril intensidad a la predicación apostólica como Misionero rural.

Eran tiempos difíciles, también en el ambiente clerical, cargados de política intrigante, como lo hemos comprobado con la lectura de la Prensa placentina de aquel tiempo. Tiempos de luchas de partidos opuestos con odios feroces. Tiempos de calamidades sociales; pero tiempos también propicios para la semilla de la gracia en los corazones sencillos de los extremeños. Recorrió, pues, incansablemente, en varias ocasiones, con otros compañeros (sabemos de D. Leandro Muñoz de la Peña y D. José Barbero), bastantes pueblos y aldeas de la Diócesis placentina, haciendo en todas partes brotar llamaradas de fervor incontenible. La palabra de los predicadores evangélicos escarba en lo profundo de los corazones; afloran las lágrimas a los ojos de los penitentes; se organizan rosarios de la aurora y procesiones multitudinarias; se oyen «vivas» a los Misioneros. Verdaderas apoteosis de fe, manifestación, fehaciente de la profunda raíz cristiana de nuestro pueblo. Evangelio vivido Evangelio anunciado, Palabra de Dios sembrada a los cuatro vientos. Ignoramos las resonancias concretas que tuvo la palabra del Misionero; pero conjeturamos que fueron profundas, a juzgar por el caso de las «SANTAS MISIONES EN D. BENITO, desde el 7 al 23 de Mayo de 1.879». Este Artículo, firmado por D. Juan B. Cámara, puede leerse en el B.E. tomo 19, págs.95-96;107-112 y 121-123. Habla de la trascendencia de las Misiones y de la veneración hacia los Misioneros que, dejándolo todo y llevados del celo de la Religión, se dedican por entero «a hacer resonar en las almas la voz de la Verdad, atrayéndolas al camino de la salvación eterna». Consta que dicha Misión fue dada por D. José Barbero, D. Leandro de la Peña y D. Eladio Mozas Santamera.

ECÓNOMO DE LA PARROQUIA DE S. PEDRO, DE PLASENCIA

En Diciembre de 1.865 recibió D. Eladio su primer destino parroquial como Ecónomo de la de S. Pedro de dicha ciudad. Aquí, hasta el 31 de Marzo de 1.656, había de desplegar su actividad apostólica. Tenía entonces esta Parroquia unas almas. A ellas se dedicó por entero el joven y celoso Sacerdote. Según datos tomados del Archivo parroquial, D. Eladio bautizó en estos meses a 18 niños; presidió 3 Matrimonios y 12 entierros.

El 24 de Marzo de 1.866 publicaba el B.E. el nombramiento de D. Dionisio Claver como Párroco de S. Pedro. D. Eladio Párroco de S. Nicolás, de Plasencia.

En los primeros meses del año 1.866 hubo en la Diócesis placentina concurso general a curatos vacantes. D. Eladio se presentó y, dada su preparación teológica, aprobó con facilidad y brillantez; adjudicándosele la Parroquia de S. Nicolás de Bari, llamada S. Nicolás el Real, de Plasencia. La real Cédula por la que se le nombraba para el cargo de Rector, lleva fecha de 13 de Julio de 1.866; y el 27 del mismo mes y año tomaba posesión solemne de su cargo.

La dotación de la Parroquia era de 700 escudos. La feligresía, sabemos que en 1.869 tenia 835 almas. Buena tierra, apta para recibir la semilla del apóstol.

Según D. Isidoro José Morales: «… las costumbres eran cristianas de tradición, no maleadas todavía por el liberalismo y la mala prensa».

La acción pastoral desplegada a lo largo de 15 años, se vio favorecida por la inteligencia vigorosa de Eladio; por su preparación científica; por la bondad natural y la caridad activa, así como por la ejemplaridad evangélica que en todo momento le caracterizó, convencido de que «un buen ejemplo vale más que 100 sermones»; son sus palabras. Fue tal su entrega al trabajo, que alguien llegó a decir: D. Eladio no puede pecar porque no tiene tiempo».

Su predicación era frecuente, casi diaria, aprovechando cualquier circunstancia, favorable -hasta una simple advertencia- paira volcar su alma sobre el auditorio con una unción, profundidad y suavidad, que pronto le granjearon fama de Orador en toda la Diócesis. No consistía su predicación en discursos de humana sabiduría, sino en la exposición sencilla del Evangelio y de las verdades de la Fe; llevando los corazones hacia Dios, no por caminos de temor y pesimismo, sino por la senda dulce de la bondad y del amor, predicando siempre a Jesucristo y este crucificado.

Especial cariño y paciencia demostró siempre en la atención a los enfermos, prodigándose sin descanso en esta obra de caridad corporal y espiritual, derramando sobre las almas doloridas el bálsamo de su palabra, siempre empapada de bondad y dulzura. Con infinita delicadeza sabía preparar a los moribundos para el trance definitivo, administrándoles a tiempo los últimos Sacramentos y haciéndoles la recomendación del alma con lágrimas en los ojos. Para todos era un padre, un amigo, un hermano, que comunicaba paz profunda y fuerza interior, recorriendo infatigable las calles y las casas, con tal de ganar almas para el cielo.

Y especialísima vocación y predilección tenía por el confesionario. Desde que se ordenó Sacerdote hasta su muerte fueron muy pocos los días en los que no se sentó a confesar». Este Ministerio de la reconciliación colmaba su alma de gozo. Era aquí donde su oficio de buen pastor se desplegaba con mayor profundidad, acogiendo a la oveja perdida en el seno de la misericordia de Dios. Su confesionario estaba siempre rodeado de fieles que iban a buscar en D. Eladio no solo al confesor, sino también al director de sus conciencias. En cierta ocasión estuvo oyendo a una persona varias horas y alguien le advirtió los inconvenientes de este modo de proceder, a lo que él respon dió: «Pues mira, amigo, en todo este tiempo no habré hablado yo ni cuatro palabras. «Paciencia admirable que muchas veces debió de costarle gran sacrificio. El Ministerio de la dirección espiritual le ocupó no solo días enteros, sino también largas vigilias.

Muchas personas, especialmente Religiosas, que no podían acudir al confesionario, recibían de su pluma consejos y orientaciones de atinada sabiduría espiritual, repletas de unción evangélica y de profundidad mística, dirigidas a almas selectas que acometieron la tarea de la perfección y algunas de las cuales murieron en olor de santidad; esta correspondencia es reflejo de su alma pura. La doctrina ascético-mística de estas preciosas cartas es de un valor excepcional, a juicio de expertos. En ellas aparece D. Eladio como hombre versadísimo en la oración; perfecto conocedor de los caminos de Dios jalma divinizada, capaz de comunicar a otros el fuego de su ardorosa caridad.

Una idea del apostolado ordinario de D. Eladio nos la brindan las Actas parroquiales a lo largo de 15 años: Administró 355 Bautismos; presidió 130 Matrimonios y 386 entierros. Se administró la Confirmación el 28 de Junio de 1.876 y el 28 de Marzo de 1.879. Recibió la Santa Pastoral Visita el 4 de Febrero y en Octubre de 1.880. Presentó normal y periódicamente sus Cuentas de Fábrica a la autoridad competente, consiguiendo al final haber elevado el nivel económico de la Parroquia dejando un buen superávit. Intervinieron también, con su autorización, en la administración de Sacramentos, su tío D. Santiago Yáñez; su primo D. Ruperto Santamera; D. Manuel Navarro y otros Párrocos. A su vez él actuó en otras Parroquias, también siendo ya Canónigo. Todo esto además de la organización de Cofradías, fiestas, etc. etc.

OTRAS OCUPACIONES

Leemos en la Crónica de la Congregación Josefino-Trinitaria: «D. Eladio era el Sacerdote a quien se encomendaban los cargos más difíciles y menos remunerados. Predicó durante 20 años, todos los 19 de cada mes en las Religiosas Dominicas de Plasencia y en las Novenas y Septenarios; era Confesor de casi todas las Religiosas de Plasencia; tenía Cátedra en el Seminario; formó alguna vez tribunal de los exámenes de ordenandos y colegiales. En la Iglesia de Sto. Domingo fundó la Cofradía de la Stma. Trinidad y levantó en su honor un retablo. También instituyó las Camareras del Sacramento para proveer de ornamentos sagrados a las Iglesias pobres». rodemos añadir: Fue Vocal de la Junta de Reparación de templos desde el 6 de Octubre de 1.876;en 1.871 fue nombrado por el Sr. Vicario Capitular (S.V.) Mayordomo de la Cofradía de la Virgen de los Remedios. En el Archivo parroquial pueden verse varios recibos firmados por él, en los que se compromete por amor a la Stma. Virgen, a poner de su bolsillo lo que falte al gasto de la fiesta, cada año. Dice que si la Hermandad no puede abonárselo (cosa que a menudo ocurría), lo deja a favor de la Virgen. Manifestó que por este motivo no era necesario presentar cuentas y así lo hizo a partir de 1.876. En 23 de Agosto de 1.876 se hace cargo de la Iglesia de S. Vicente, después de haber firmado y recibido un Inventario de las ropas, objetos, etc. que en dicha Iglesia habla.

Durante los tres primeros años de Párroco -de 1.866 a 1.869- cursa el 7º Año de Teología y dos de Sgdos. Cánones. En 19 de Mayo de 1.869 es nombrado Examinador sinodal. A partir de 1.869 y casi hasta el final de su vida, llevó la dirección espiritual de las Religiosas Agustinas Recoletas de Serradilla, de las que fue tres veces Visitador episcopal. Allí dejó una huella de santidad que solo Dios conoce perfectamente; nosotros solo podernos juzgar por los frutos de fervor que en aquella época conoció dicho Convento.

Toda esta serie de trabajos soportados con paciencia y dulzura, fueron labrando aquella alma santa, que hoy aparece como una de las figuras más sobresalientes en el panorama de la mística española del siglo XIX. D. Eladio no fue solo un Sacerdote ejemplar que se entregó sin reservas al ejercicio de su apostolado; fue además un profundo conocedor de los oscuros senderos de la mística y, sobre todo, un verdadero místico que gozó del don de la oración continua, del don de lágrimas (muy visible sobre todo cuando hablaba del Misterio Trinitario o vela alguna manifestación más concreta del amor de Dios; parece que alguna vez gozó del arrobamiento extático.

Durante sus largos y fecundos años en la Parroquia de S. Nicolás, fue madurando su Obra predilecta: la fundación de la Congregación Josefino-Trinitaria, que había de prolongar su espíritu nazareno a lo largo del tiempo y del espacio. Fue la obra de madurez de un santo, inspirado por el Espíritu y corroborado por la palabra del Papa Pío IX; en una memorable audiencia que le concedió en Junio de 1.876.

Que D. Eladio se ganó la simpatía y el cariño general de sus feligreses, lo demuestra el dolor que toda la Parroquia experimentó el día en que D. Eladio fue nombrado Canónigo Penitenciario de la Sta. Iglesia Catedral, el 31 de Mayo de 1.881. Fue una fecha luctuosa pues habían perdido al Párroco santo, al padre y al hermano, al amigo sincero, al buen pastor que día a día había entregado su vida por la grey confiada a sus cuidados. Sin embargo, D .Eladio seguirá viviendo muy cerca del corazón de todos y todos dentro del suyo. Un extremeño más entre los extremeños, que demostró su amor a esta tierra y a quien ella acogió llenando su vida y sus ideales.

Le sucedió en la Parroquia, como Ecónomo, D. Isidoro Breganciano que, ya siendo Párroco de la de Sta. María, firmaría su Acta de defunción. 21 Párroco que siguió a D. Eladio en S. Nicolás fue D. Benito Gil.

Toda la acción de D. Eladio estuvo marcada por la vivencia de sus dos devociones favoritas: la Stma. Trinidad y la Sgda. Familia de Nazaret; esta última en su proyección social, sobre todo. Mantenía una intensa vida interior, que cada año renovaba con la práctica de los Stos. Ejercicios. En su Cuaderno de Celebración consta que todas sus cargas piadosas estaban cubiertas. Perteneció a la Hermandad de sufragios desde 23 de Enero de 1.869.

Podemos concluir esta visión panorámica de la vida parroquial de D. Eladio con las siguientes líneas de la Madre Cofundadora de la Congregación, dirigida suya desde 1.872, Sor Margarita de los Dolores; es como una breve semblanza espiritual de este apóstol de Plasencia y su comarca:

«Siempre fue distinguida y admirada su paciencia, humildad, sencillez, dulzura y amabilidad; piedad sólida; caridad y condescendía con todos; era sabio y santo; finísimo, atento y liberal con los pobres y, en fin, era como criado por Dios para pacificador y consolador de las tres Iglesias».