Oct 012005
 

José Luís Barrio Moya.

Institución de Estudios Complutenses.

Uno de los profesionales más cualificados entre los que trabajaban en la Real Botica era el espargírico, es decir el encargado de preparar los medicamentos para el monarca y su familia con la ayuda de la ciencia química. Durante los primeros años del largo reinado de Felipe V (1701-1746) ocupó el cargo de espargírico mayor el alavés Don Francisco García de Vicuña[1], y a la muerte de este, en 1723, el oficio recayó en el extremeño Don Bartolomé Pérez Durán, a quien vamos a dedicar este trabajo.

Don Bartolomé Pérez Durán nació en la localidad de Oliva de Jerez (Badajoz), siendo hijo de Don Gerardo Pérez Durán y de Doña Marina Sánchez Boza Berrocal. Las primeras noticias sobre Don Bartolomé Pérez Durán se remontan al año de 1719, cuando ya estaba al servicio de Felipe V en la Real Botica- En efecto el 30 de octubre de 1719 Don Bartolomé Pérez Durán mozo de oficio de la Real Botica de Su Magestad enviaba un memorial al monarca en donde manifestaba que por espacio de mas de doze años ha asistido a todas las operaciones espargyricas, y haviendo vacado la plaza de ayuda de espargyrico maior por aszenso de Don Francisco de Vicuña a la de maior, suplica a Vuestra Magestad se sirva de mandar se le confiera la plaza de ayuda de espargyrico maior que en ello rezivira merced[2]. La decisión de Felipe V fue favorable a Don Bartolomé Pérez Durán puesto que respondió que se haga como lo pide, se hara luego decreto en la forma regular.

En marzo de 1720 Don Bartolomé Pérez Durán contrajo matrimonio con Doña Paula Nicolasa Sepúlveda y Velasco, dama madrileña nacido en el seno del matrimonio formado por el doctor Don Juan Bautista de Sepúlveda y de Doña Manuela de Salazar.

El 3 de marzo de 1720 Don Bartolomé Pérez Durán vezino de esta villa de Madrid, de estado soltero y natural de la villa de la Oliva, tierra de Extremadura y raya del reyno de Portugal otorgaba carta de pago y recibo de dote por los bienes que su futura esposa aportaba a la unión[3].

El 7 de julio de 1723 Felipe V enviaba una nota, desde el palacio segoviano de Valsaín, al marqués de Villena, donde le comunicaba que haviendo resuelto que la plaza de exparjirico que ha vacado por muerte de Francisco García Vicuña se recurra a la de Gefe de la Botica y nombrado por aiuda mas antiguo de exparjirico mayor con gajes que tenia esta plaza a Bartholome Perez Duran por aiuda mas moderno, con los que este deja a Francisco Corral y para la plaza de mozo de ofizio que vaca por este a Joseph Lama, os lo participo para que lo tengais entendido en la parte que os tocare para su cumplimiento[4].

El 8 de mayo de 1726 Don Bartolomé Pérez Durán y su esposa se daban mutuamente un pode para testar ante el escribano Hernando de Villanueva[5]. En aquel otorgamiento ambos cónyuges declaraban sus nombres y los de sus padres, hacían profesión de su fe católica y confesaban que por quanto nos tenemos tratado y comunicado lo tocante a nuestra ultima dosposicion y voluntad y del descargo de nuestra conciencia, por el presente en la via y forma que mejor aya lugar en derecho se daban reciprocamente poder cumplido para que el de los dos sobreviviera otorgase el testamento del otro haciendo para su entero cumplimiento las mandas, legados, señalamientos de misas, declaraciones y demas prevenciones que tubiere por conveniente, que siendo hecho y otorgado por el sobreviviente, desde luego por lo que a cada uno toca, lo aprobamos y ratificamos. Establecen que quando Dios nuestro señor fuese servidode llevarnos de esta presente vida nuestros cuerpos sean sepultados en la yglesia o convento, parte y lugar que pareciere al que de los dos sobreviviere, a cuya eleccion lo dejamos como todo lo demas tocante a nuestro funeral y forma de entierro.

Para pagar lo contenido en aquel poder como el testamento que en su virtud se hiciere, ambos esposos se nombraban mutuamente por sus albaceas e instituían por herederos a su hija Paula Nicolasa que al presente tiene poco mas de un año de edad y al postumo o postuma de que a la sazon me allo preñada yo la dicha Doña Paula Nicolasa de Sepulveda y Velasco. Firmaron como testigos Don Gaspar Feliciano García escribano de Su Magestad, Don Manuel López Rincónayuda de la Real Botica de Su Magestad y tres mozos de oficios de la citada oficina: Don Juan Rodríguez, Don Juan Pérez de Vilela y Don Manuel Melández.

El 22 de julio de 1736 el duque de Frías comentaba a Felipe V como es de parecer que Vuestra Magestad se sirva declarar que los ayuda y mozos de oficio de la Botica se les guarde la antiguedad que expresa Don Luís Riquer[6], y que a Bartolome Perez Duran, ayuda mas antiguo destinado a la destilacion, se le den cien ducados al año por los gastos de Furriera[7].

El 10 de abril de 1743 Don Bartolomé Pérez Durán, ya viudo de Doña Paula Nicolasa de Sepúlveda, otorgaba su testamento ante el escribano Francisco Javier Cortés[8]. En aquel documento, donde declara orgullosamente que es voticario maior de Su Magestad, establece su deseo de ser enterrado, amortajado con el hábito de San Francisco, en la yglesia donde sea parrochiano al tiempo de mi fallecimiento, cuya hora y disposizion de mi entierro la dejo a la eleccion y disposizion de mis testamentarios. Ordenaba que el día de su entierro, siendo hora competente y sino el siguiente se dijese por su alma una misa rezada de cuerpo presente y otras cien más, estas rezadas, pagando por cada una de ellas la cantidad de tres reales de vellón.

Nombraba por sus testamentarios a los presbíteros Don José de la Peña y Don Isidro González, a Don Francisco Pérez voticario de Su Magestad y a Don José Fernández Fole ayuda de la furriera del rey nuestro señor, estos dos mis hermanos. A todos ellos los encargaba que, tras su muerte, vendieran sus bienes en almoneda pública y con el producto de aquella venta cumplan este testamento y memoria si quedare.

En el remanente que quedare de todos sus bienes, nombraban por sus herederos, fallecida su hija Paula Nicolasa, a los otros tres hijos sobrevivientes de su matrimonio. Francisco Ventura, Juana y Manuela. Con todos ellos eran menores de edad, Don Bartolomé Pérez Durán nombraba como tutor y curador de sus hijos a Don Francisco Pérez Izquierdo mi hermano y su tio.

Don Bartolomé Pérez Durán falleció en Madrid el 14 de diciembre de 1748 y seis días más tarde se realizó el inventario de sus bienes. Finalizado aquel trabajo se procedió a la tasación de los mismos[9].

El 24 de diciembre de 1748 Antonio Bravo maestro calderero valoraba las cosas de cobre y hierro, tales como alambiques, cántaros, copas, marmitas, ollas, cantimploras, chocolateros, jarros, cazuelas, platos, peroles, calderos, cacerolas, cafeteras, calentadores, sartenes, candeleros, palmatorias, almireces, salvillas, flamenquillas, asadores, tenazas, romanas y velones. La mayor parte de aquellos objetos estaban realizados en hierro y cobre, pero también en peltre y azófar. Todo ello alcanzó un valor de 2923 reales y 24 maravedis.

El 30 de diciembre de 1748 la costurera Ángela Gordo y el sastre Pedro Portales tasaban, respectivamente, la ropa blanca y los vestidos: colchones, colchas, sábanas, cortinas, calzoncillos, camisas, calcetas, gorros, servilletas, manteles, casacas, chupas, guardapiés, vasquiñas, mantos, almohadas, etc. La tasación llegó a 6940 reales de vellón.

La siguiente valoración se llevó a cabo el 2 de enero de 1749 cuando Pedro de Peralta pintor de Camara del rey nuestro señor que vive en la calle de las Huertas, casas propias ponía precio a la colección artística de Don Bartolomé Pérez Durán, formada por pinturas, esculturas y estampas, siendo las primeras las más abundantes-. Entre las esculturas se registraban un San José y un San Antonio en piedra y otro San Antonio y un Cristo en la cruz realizados en madera. Por lo que respecta a las pinturas había escenas religiosas, paisajes, retratos y academias. Destacaban una Inmaculada Concepción, tasada en 700 reales y una Virgen de Guadalupe de México, que lo fue en 160 reales. Pieza curiosa, por su exotismo, fue una pintura de un guacamayo.

“- Primeramente una pintura de Nuestra Señora de la Concepcion, de tres quartas de alto que remata en medio punto con su marco tallado y dorado, con dos cornucopias y un xptal delante, 700 rs.- dos pinturas iguales, la una de Christo con la cruz a cuestas y la otra de Ecce Homo, de vara y tres quartas de largo y una y media de ancho, con sus marcos jaspeados y moldura dorada, 400 rs.- otras dos pinturas apaisadas, de vara y tercia de largo y tres quartas cumplidas de alto con marcos jaspeados y perfil dorado, 240 rs.- dos paises fabricas iguales, de vara y quarta de largo y vara y tres dedos de alto con marcos jaspeados y perfiles dorados, 200 rs.- otro pais con San Agustin, de siete quartas de largo y vara y quarta de alto con marco jaspeado y perfil dorado, 80 rs.- dos pinturas iguales en tabla de do Santos hermitaños, de media vara de largo y terzia de ancho con marco jaspeado y perfiles dorados, 150 rs.- una pintura de un guacamayo, de vara de alto y tres quartas de ancho con marco jaspeado y perfil dorado, 60 rs.- otra pintura de un retrato de tres quartas de alto y mas de media vara de ancho con marco jaspeado y perfil dorado, 60 rs.- otra de un pais, de media vara de alto y terzia de ancho con marco jaspeado y perfil dorado, 45 rs.- otra de un pais de una terzia de alto y quarta de ancho con marco jaspeado y perfil dorado, 30 rs.- otra de tres quartas en quadro con marco jaspeado y perfil dorado, 120 rs.- otra de San Francisco en el transito, de dos terzias de alto y mas de media vara de ancho con marco dorado, 100 rs.- otras dos iguales en cobre, la una de San Judas y la otra de San Marcos, de una quarta de alto que la una tiene un xptal, con sus marcos de peral, 60 rs.- dos estampas, la una de San Vizente y la otra de santa Barbara con marcos jaspeados y perfiles dorados, 4 rs.- otra pintura frutero de mas de tres quartas de largo y dos terzias de ancho con marco jaspeado y perfil dorado, 60 rs.- otra de Nuestra Señora con el Niño en los brazos, de dos terzias de alto y media vara de ancho, sin marcos, 12 rs.- otra de Nuestra Señora de la Soledad, de dos varas de alto y media de ancho con marco negro y perfil dorado, 80 rs.- otra de vara y tres quartas de alto y vara y terzia de ancho de San Vizente y San Lorenzo martir con marco negro y perfil dorado, 100 rs.- dos estampas iguales, la una de San Pedro de Alcantara y la otra de San Nicolas de Varia, de tres quartas de alto y media vara de ancho con marcos corlados y tallados, 24 rs.- una estampa de Nuestra Señora de los Dolores de una terzia de alto y una quarta de ancho con marco dorado y su xptal delante, 10 rs.- una vitela con un adorno de recortados de flores, de una terzia de ancho con marco negro, 10 rs.- otra estampa yluminada de Santiago con marco negro y perfiles corlados, 8 rs.- otras dos pinturas iguales vordadas, del Salbador y Maria de terzia en quadro con sus vidrios ordinarios y marcos negros y perfiles corlados, 12 rs.- una pintura en cobre de un Ecce Homo, de vara de alto y una terzia de ancho con marco negro y perfiles corlados, 15 rs.- otra pintura de San Agustin de mas de media vara de alto y terzia de ancho en cobre con marco negro, 15 rs.- otra pintura de San Bartolome, de dos varas y terzia de alto y tres quartas de ancho con marco dorado, 350 rs.- quatro pinturas iguales de la vida de Nuestra Señora, de tres quartas de largo y dos terzias de alto con marcos jaspeados y perfiles dorados, 480 rs.- dos pinturas iguales de vara de alto y tres quartas de ancho con sus marcos jaspeados y perfiles dorados, 480 rs.- dos pinturas iguales de vara de alto y tres quartas de ancho con sus marcos jaspeados y perfiles dorados, la una de San Antonio y la otra de Nuestra Señora con el Niño en brazos, 240 rs.- dos pinturas iguales de dos terzias de alto y media vara de ancho del Salvador y Maria con marcos dorados , 140 rs.- otra pintura del Misterio de la Santisima Trinidad, de dos varas de largo y vara y terzia de ancho con marco negro y perfil tallado y dorado, 206 rs.- una pintura de la caveza de San Juan Bauptista de mas de media vara de largo y media vara de alto con marco negro y perfil dorado, 70 rs.- dos pinturas yguales en cobre, de terzia de alto y quarta de ancho, una de San Joseph y la otra de la Magdalena con marcos de evano y chapas de bronze, 160 rs.- dos vitelas, la una del Buen Pastor y la otra de Santa Ursula con sus vidrios y marcos de concha y sobre puestos de bronze, 70 rs.- otra pintura de Nuestra Señora en un nacar aobado con marco ochabado dorado, 20 rs.- dos estampas de papel iluminadas de media quarta de alto con sus vidrios y marcos dorados, 3 rs.- una pintura de la Adorazion de los Reies, de vara y media de largo y vara cumplida de alto con marco negro, moldura tallada y dorada, 80 rs.- otra pintura de Nuestra Señora de Guadalupe de Mexico, de dos terzias de alto y media vara de ancho con marco dorado y su xptal delante, 160 rs.- otra de Nuestra Señora del Rosario, de vara de alto y dos terzias de ancho con marco jaspeado y perfiles dorados, 80 rs.- otra de San Nicolas de Varia, de vara y media quarta de alto y tres quartas de ancho con marco jaspeado y perfiles dorados, 100 rs.- otra pintura de Xpto cruzificado, de dos terzias de alto y media vara de ancho con marco negro, molduras y tarjetas doradas, 90 rs.- dos pinturas iguales, la una de Nuestra Señora de Velen y la otra de San Joseph, de tres quartas de alto y media vara de ancho con marcos negros, tarjetas y molduras doradas, 180 rs.- otras dos pinturas iguales, la una de Nuestra Señora y la otra de San Francisco Xavier, de dos terzias de alto y media vara de ancho con marcos jaspeados y perfiles dorados, 180 rs.- otra pintura de Nuestra Señora con el Niño en los brazos, de vara y media quarta de alto y vara de ancho con marco jaspeado y perfil dorado, 80 rs.- otra pintura de Xpto de Luca, de tres quartas de alto y dos terzias de ancho con marco dorado, 20 rs.- otra pintura de San Miguel de dos varas de alto y terzia de ancho con marco negro y perfiles dorados, 160 rs.- dos pinturas iguales de Academia de zerca de dos terzias de alto y media vara de ancho con marco negro y perfil dorado, 160 rs.- otra pintura tanbien de Academia de tres quartas de alto y media vara de ancho con marco negro y perfil dorado, 75 rs.- otra pintura de San Pedro de media vara poco mas de alto y media vara escasa de ancho con marco dorado de corladura, 30 rs.- otra pintura en tabla de Nuestra Señora con el Niño durmiendo, de media vara escasa de alto con su marco negro y perfil dorado, 12 rs.- otra pintura de Xpto a la columna en tabla, de media vara escasa de alto y una terzia de ancho con marco dorado de corladura, 12 rs.- dos pinturas iguales en lamina, la una de los Desposorios de Santa Cathalina y la otra de Nuestra Señora con el Niño en los brazos, de media quarta de alto con sus vidrios delante y marcos jaspeados, 40 rs.- una estampa de San Vizente Ferrer de una terzia de alto con marco jaspeado y perfil dorado, 4 rs.- quatro quadritos pequeños vaziados de bronze, sin marcos, de quatro Santos, 80 rs.- una echura de San Joseph de piedra con el Niño, de una terzia de alto, 20 rs.- otra de San Antonio tanbien de piedra, pequeño, 20 rs.- otra echura tambien de San Antonio de escultura, de tres quartas de alto con su peana dorada, 50 rs.- una pintura en piedra de una terzia de largo, de un pais con marco negro, 12 rs.- una echura de Xpto crucificado de escultura, de una tercia de alto con su cruz y peana, 60 rs.- un viombo de ocho ojas vien tratado, pintado en lienzo, 100 rs.- un friso pintado de seis varas de largo y vara y quarta de ancho, 60 rs”.

Al firmar la tasación Pedro de Peralta declara que es de edad de sesenta años poco mas o menos, por lo que si nos atenemos a aquella confesión podemos situar su año de nacimiento entre 1687-1690. Según el conde de la Viñaza Pedro de Peralta si no fue discípulo de Palomino, siguió su estilo y manera de pintar, a la vez que recordaba haber visto en la colección madrileña de Don Francisco Vives una Santa Rosalia de su mano, fechada en 1741[10].

Gracias a las investigaciones de Francisco Javier Sánchez Cantón sabemos que Pedro de Peralta intervino en la realización del inventario de las pinturas salvadas tras el incendio del Alcázar de Madrid. En 1731 Felipe V le nombró su pintor de Cámara y según su expediente personal, conservado en el archivo del palacio real, Pedro de Peralta intervino en numerosas obras en Aranjuez, El Escorial y el Alcázar de Sevilla[11].

Pero junto a su trabajo como pintor Pedro de Peralta fue un activo tasador de colecciones artísticas, tal y como ha demostrado Mercedes Agulló[12], A todas ellas vamos a añadir otra, la de Don Francisco Crespo, valorada por Pedro de Peralta el 15 de junio de 1728.

– Primeramente una pintura de Nuestra Señora de Velen, de tres quartas de alto y media bara de ancho poco mas o menos, con marco negro y dorado y tarjetas, 180 rs.- yd otra pintura de el sepulcro de dos baras y media de ancho y bara y media de alto con marco tallado y dorado, 400 rs.- ytt otra pintura de Nuestra Señora de los Desamparados, de tres quartas de alto y media vara de ancho con marco tallado y dorado, 90 rs.- ytt una pintura en tabla de Dabid, de bara y media de ancho y tres quartas de alto con marco negro, 150 rs.- ytt otra pintura de la Adorazion de los Reyes de dos baras de alto y vara y media de ancho con marco negro y moldura dorada, 200 rs.- ytt otra pintura de San Joseph, la Virgen y el Niño, de zinco quartas de alto y mas de bara de ancho con marco negro y moldura dorada, 90 rs.- ytt otra pintura de Nuestra Señora de la Soledad, de dos baras de alto y bara y media de ancho con marco negro y moldura dorada, 150 rs.- ytt otra pintura de el apostol San Pedro, de bara de alto y tres quartas de ancho con marco tallado y dorado, 190 rs.- ytt otra pintura de Jesus Nazareno, de mas de bara de alto y tres quartas de ancho con marco negro y dorado con tarjetas, 180 rs.- ytt otra pintura de Nuestra Señora ylando, de tres quartas de alto y media bara de ancho con marco negro y tarjetas doradas, 90 rs.- ytt zinco pinturas de las Estaziones de el año, de mas de dos baras de ancho y zinco quartas de alto con marcos negros y tarjetas doradas, 500 rs.- ytt una pintura de San Francisco de Asis de mas de bara y media de alto y zinco quartas de ancho y marco en blanco, 200 rs.- ytt nuebe pinturas biejas maltratadas, 135 rs.- ytt dos batallas de tres quartas de ancho y media bara de alto con marcos dorados, 300 rs.- ytt quatro floreros biejos, de tres quartas de alto y media bara de ancho con marcos negros, 30 rs.- ytt una pintura en tabla del Niño y Nuestra Señora con Santa Ana, de quarta de alto con marco negro, 24 rs.- ytt una lamina en cobre de un Ecce omo de tres quartas de ancho y media vara de alto con marco de ebano, 480 rs.- ytt una pintura en tabla de Nuestro Señor Jesuchristo de media vara de alto y quarta de ancho con marco de ebano, 240 rs.- ytt otra lamina de Nuestra Señora con el niño en los brazos, de quarta de alto con marco negro y dorado, 120 rs.- ytt una lamina en cobre del Nazimiento, de media bara de alto poco mas o menos y terzia de ancho con marco de evano, 300 rs.- ytt otra lamina de Santo Domingo de Guzman, de quarta de alto con marco de evano, 20 rs.- ytt otra lamina de San Juan Bauptista de tercia de alto y marco de ebano, 120 rs.- ytt otra lamina en cobre de San Juan de la Cruz de terzia de alto y quarta de ancho con marco de ebano, 70 rs.- ytt dos retratos de mas de terzia de alto con marcos dorados, 15 rs.- ytt ocho laminas en piedra de mas de terzia de ancho con marcos negros, 480 rs.- ytt una efigie de talla del señor San Juan Bauptista, de tres quartas de alto con peana dorada y el cordero, 240 rs.- ytt otra efigie de talla de San Juan de Dios, de bara de alto con peana dorada, 480 rs.- ytt tres floreros de mas de bara y quarta de alto, tres quartas de ancho con marcos negros y perfiles dorados, 540 rs.- ytt otro florero viejo, 40 rs.- ytt una pintura de San Cosme y San Damian, de dos baras de alto y mas de una de ancho, 60 rs.- ytt otra pintura de Nuestra Señora, el Niño y San Blas, de tres quartas de alto y media bara de ancho con marco negro, 15 rs.- ytt otra pintura de Nuestra Señora con el Niño, de media bara en quadro con marco negro, 10 rs.- ytt otra pintura de San Antonio Abad, de tres quartas de alto y media bara de ancho, 15 rs.- ytt dos retratos con marcos dorados, de tres quartas de alto, 60 rs.- ytt una pintura de Nuestra Señora de la Concepcion, de mas de dos baras de alto y zinco quartas de ancho con marco negro, 150 rs.- ytt otra pintura de Santa Teresa de Jesus de mas de dos baras de alto y bara y media de ancho con marco negro, 80 rs.- ytt una efijie de Nuestra Señora, la cara y manos de talla, bestida de azul con peana dorada[13].

El día 3 de enero de 1749 Matías Prieto maestro ebanista que vive en la calle Ancha de San Bernardo, casas del conbento de San Bernardo valoraba los muebles que dejó a su muerte Don Bartolomé Pérez Durán, y que fueron los siguientes:

– Primeramente seis sillas de madera de nogal con sus brazos, pies y columnas en los respaldos todo torneado y moldado, cubiertas de vaqueta encarnada y claveteadas de tachuelas de bronze, 360 rs.- seis taburetes compañeros de dichas sillas en echura y cubiertas, 240 rs.- otros seis taburetes de nogal, de tigera y el uno quebrado, cubiertos de vadana encarnada,.viejos, 72 rs.-un espejo que la luna tiene vara de alto y tres dedos y tres quartas de ancho con su marco de peral, cubiertos de chapas zinzeladas de bronze, 750 rs.- una mesa, la table de piedra, de vara y media quarta de largo y tres quartas de ancho con sus pies y marco para la tabla de aya, con su pie de encaje tallado en blanco, 400 rs.- un escriptorio hechura de papelera, de zedro, palo santo y nogal, de poco mas de vara de largo y dos terzias de alto con onze navetas, su zerradura y llave y dos aldabones de yerro, 120 rs.- una mesa de nogal, de vara y dos terzias de largo y vara y quarta de ancho con sus pies de lo mismo y balaustres de yerro, 60 rs.- un escriptorio en forma de papelera, de zedro y otras maderas embutidasque tiene tres quartas y media de alto y tres quartas de ancho que en toda ella ay treinta navetas, con su zerradura de cinco pestillos, 700 rs.-un catre de aya con su cavezera cubierta de lienzo y el lecho de zinchas, bien tratado con su vastidor y yerros de armar, 75 rs.- otro catre tambien de aya vien tratado, de tijera con su lecho de zinchas, 45 rs.- seis sillas de respaldo echas a la ynglesa, de nogal con asientos y respaldos de paja, 300 rs.- tres taburetes de nogal con asientos y respaldos de paja, 90 rs.- una silla poltrona, los pies de nogal, guarnecida toda de vadana encarnada con almicados de la misma vadana y sus yerros de armar, 120 rs.- ocho sitiales de estrado, de tres quartas de largo, los seis compañeros y dos desiguales con pies torneados, cubiertos de vadana encarnada, 114 rs.- dos escaparates que tienen vara y media de alto y zerca de dos terzias de fondo, guarnecidos de chapitas de concha y perfilados de box, con sus molduras de peral y tres tablas que sirven de vasares dentro con treinta y dos vidrios xpristales cada uno y sus mesas correspondientes, con corredorzillos de la misma madera, 1000 rs.- dos papeleras de olibo perfiladas de box con cinco divisiones, dos portezuelas y dos navetas dentro, cada una tiene vara y media de ancho y tres quartas de alto con zerradura y llave y pies torneados dados de negro y su corredorzillo con su espejo enzima que la una tiene una terzia de alto, 600 rs.- un armario que todo tiene dos varas y media de alto, de nogal con sus dos puertas, zerradura y llave y en lo vaxo tiene tambien un cajon con su zerradura y llave y al remate una cornisa, 400 rs.- seis sillas viejas antiguas de nogal cubiertas de baqueta con sus clabos dorados, 60 rs.- tres tavuretes de tijera grandes, sin respaldos, que pueden servir de catre con asientos de vaqueta, 90 rs.- una mesa de pino con sus trabesaños de lo mismo, que tiene vara y media de largo y una vara escasa de ancho, 15 rs.- una mesa redonda que tiene vara y quarta, de dos ojas y sus pies torneados y dos cajones, 120 rs.- un armario guardarropa de pino dado de negro, de dos varas y media de alto, siete quartas de ancho, con sus dos puertas y cinco divisiones para poner vestidos y dos cajones y sus dos zerraduras y llaves, 300 rs.- una urna pequeña de pino, de dos terzias de alto que remate en medio punto dada de jaspeado con molduras y tres remates dorados y su xptal., 150 rs.- un par de puertas vidrieras de alcoba que tienen dos varas y tres quartas de alto y dos varas de ancho con veinte y quatro vidrios xptales, zerradura y llave, 350 rs.- un cofre de camino bueno, forrado por fuera en pellejo y por dentro en olandilla azul, de vara y quarta de largo y dos terzias de ancho, con su zerradura y llave, 75 rs.- otros dos cofres que tienen vara y media de largo y dos terzias de fondo cada uno, forrados por fuera en vaqueta encarnada y clavazon dorada, con sus dos zerraduras y llave, forrados por de dentro en lienzo pintado, 360 rs.- quatro puertas vidrieras y ocho postigos en diferentes ventanas de la casa, que en todos tienen doszientos y quarenta y zinco vidrios medianos, enteros, 264 rs.- otras dos puertas vidrieras que tienen treinta y ocho vidrios enteros y veinte y seis medios mui pequeños con falleba de yerro, 136 rs.- una cama de pino de siete tablas dada de verde con sus pies lisos, 45 rs.- otra cama pequeña de pino de quatro tablas y pies lisos dada de verde, 30 rs.- unamesa de pino, de vara y media de largo y tres quartas de ancho con sus pies torneados y un cajon, 24 rs.- un almario de pino para libros, de dos varas y media de largo y dos varas de alto con quatro puertas con redes de alambre, sus zerraduras y llave y quatro cajones, dado de encarnado, 120 rs.- una mesa de pino, de dos varas y quarta de largo y vara y quarta de ancho con sus pies torneados, 75 rs.- un vaño de pino con sus aros de yerro, nuebo, 150 rs.- una cama de quatro tablas de pino con pies de lo mismo, 12 rs.- una mesa de tijera que tiene vara y quarta de largo, de doblar, cortadas las esquinas, 30 rs.- un banco de respaldo dado de negro, de dos varas de largo, 24 rs.- una cama de pino, buena, 40 rs.- un armario de pino, de dos varas de alto y dos terzias de ancho, con sus puertas, zerradura y llave y tres tablas dentro, 50 rs.- una mesa de pino de vara y media quarta de largo y poco mas de tres quartas de ancho con sus trabesaños de madera, 12 rs.- una cama de pino, de quatro tablas con sus pies lisos, 24 rs.- una mesa pequeña de pino que tiene una vara de alto y tres quartas de ancho con sus pies torneados, 12 rs.- unos fuelles usados con su cañon, 12 rs.- dos espejos pequeños, las lunas de a quarta y marcos de pino dados de negro, 30 rs.

El día 4 de enero de 1749Pedro del Castillo mercader de libros que vibe frente de San Phelipe el Real procedía a tasar la muy curiosa biblioteca del boticario extremeño. Se componía aquella de 105 títulos con un total de 153 tomos. Si el estudio de una biblioteca particular de un profesional nos permite saber su formación en su disciplina y de sus gustos literarios, la de Don Bartolomé Pérez Durán no es una excepción. Gracias a ella podemos conocer que el boticario extremeño dominaba el latín y el francés, poseía obras en aquellos idiomas, y que era persona profundamente religiosa. De esto último nos habla el que tuviera libros místicos tan relevantes como los de Sor María de Agreda, San Juan de la Cruz, Santa Teresa de Jesús, fray Juan Eusebio Nieremberg, fray Antonio Arbiol, fray Félix Alamín, Juan de Palafox y Mendoza, fray Luis de León, etc. Se registraba además las obras de Santo Tomás de Aquino, Diego Saavedra Fajardo y Salvador Jacinto Polo, las Novelas ejemplares de Cervantes y Juan Pérez de Montalbán, el Theatrum orbis trerrarum, de Abrahan Ortells, el Systéme général de philosophie, de Pedro Silvano Regis, el Diccionario de Ambrosio Calepino, el De beneficios, de Séneca, la Descripción del Escorial, de fray Francisco de los Santos, las Agudezas, de Juan Owen, etc.

La formación científica de Don Bartolomé Pérez Durán no le impidió ser un aficionado a la Historia y de ello fa buena prueba el Cronicón, de Cristiano Andricomio, la Historia de España, del jesuita toledano Juan de Mariana, los Discursos sobre la Historia Universal, de Bossuet, las Obras de Antonio Pérez, el secretario de Felipe II, impulsor de la leyenda negra filipina, publicadas en Ginebra en 1624, la Historia de Italia, de Francisco Guicciardini, los Comentarios a la guerra de España, del marqués de San Felipe , etc.

Sin embargo, y por pura lógica, la parte más importante de la biblioteca de Don Bartolomé Pérez Durán estaba consagrada a las obras relacionadas con su profesión, es decir medicina, botánica, química y farmacia, tales como las del suizo Domingo Chabreo, los franceses Nicolás Lemery, Moisés Chares, Carlos L, Ecluse, Luís Liger, fray Jacobo Barrielero, José Pittón de Tournefort y Pedro Dionis, los españoles Gregorio López y Félix Palacios, el holandés Guillermo Pisón, el inglés Tomás Fuller, etc. Poseyó también las más célebres Farmacopeas de la época, entre ellas las de Juan de Loeches, Jerónimo de la Fuente, Guillermo Bate, fray Francisco Cupani, Bricio Bauderon, etc, amén de dos famosas obras de la antigüedad clásica, la Historia de las plantas, de Teofrasto y la Materia médica, de Dioscórides.

– Primeramente siete tomos de libros folio maior del Theatro unibersal del mundo en ydioma latino con sus mapas impresos en Adsterdam enquadernados en tabla, forrados en terciopelo (Abraham ORTELLS.- Theatrum orbis terrarum, Amberes 1570), 700 rs.

– otro juego de diez tomos de las obras de la Madre Sor Maria de Agreda cubiertos de tafilete encarnado (Sor María de AGREDA.- Obras, Lisboa 1684), 150 rs.

– otro juego en idioma franzes impreso en quarto en papel de marquilla, que se compone de tres tomos yntitulados Sixtema de la philosophia, su autor Pedro Silban (Pedro Silvano REGIS.- Systéme général de philosophie, Paris 1690), 90 rs.

– un tomo en folio impresion de Amberes de las obras de Diego Saabedra (Diego SAAVEDRA FAJARDO.- Obras, Amberes 1668), 60 rs.

– otro en folio en ydioma latino de las obras de Domingo Chabreo sobre plantas y sus virtudes ympreso en Genova, enquadernado en pasta (Domingo CHABREO.-Historia plantarum universalis, Ginebra 1653), 50 rs.

– otro en folio en ydioma latino Pharmacopea Augustana, 50 rs.

– otro en folio ympreso en Leon enquadernado en pasta del Dizionario de Ambrosio Calepino (Ambrosio CALEPINO.- Diccionari 1º ed. Reggio Emilia 1502), 30 rs.

– otro en quarto de papel ymperial en ydioma franzes ympreso en Paris intitulado Pharmacopea unibersal de Nicolás de Lemeri enquadernado en pasta (Nicolás de LEMERY.- Pharmacopée universelle, París 1697), 45 rs.

– otro tomo en quarto ympreso en Paris en ydioma franzes, enquadernado en pasta de la Pharmacopea Galena y chimica de Mr. Charas (Moisés CHARAS.-Pharmacopea royale gelenique et chimique, Paris 1676), 45 rs.

– dos tomos del Diccionario de Ambrosio Calepino ympresion de Leon enquadernados en vitela (Ambrosio CALEPINO.- Dicionario, 1ª ed. Reggio Emilia 1502), 90 rs.

– otros dos tomos ympresion de Leon en folio, en ydioma franzes de la Historia general de las plantas por Juan de Moulin, 150 rs.

– otro en folio impresion de Adsteradam en ydioma latino griego Historia de las plantas de Theofrasto (TEOFRASTO.- Historia de las plantas, Amsterdam 1694), 60 rs.

– otro en folio en ydioma latino ympresion de Paris enquadernado en tabla de las obras de Santo Thomas (Santo Tomás de AQUINO.- Opera, París 1660), 50 rs.

– otro enquadernado en tabla Historia de las plantas en ydioma latino, ympresion de Antuerpia por Carlos Clusio (Carlos L,ECLUSE.- Rariorum plantarum historia, Amberes 1606), 60 rs.

– otro tomo enquadernado como el antezedente impresion de Antuerpia en ydioma latino de las Plantas y animales de Carlos Clusio (Carlos L, ECLUSE.-Exoticarum libri decem, aMBERES 1606), 60 rs.

– otro en quarto Compendio de las tres leyes, 10 rs.

– otro en quarto de los Trabajos de Jesus, 6 rs.

– otro en quarto Lazo universal de todas las zienzias. 15 rs.

– otro en quarto vida interior del señor Palafox (Juan de PALAFOX Y MENDOZA.- Vida interior, Bruselas 1682), 12 rs.

– otro en quarto Senecade Benefizios traducido por Don Pedro Navarrete (Lucio Anneo SÉNECA.- De beneficios traducido por Pedro FERNÁNDEZ DE NAVARRETE, Madrid 1629), 10 rs.

– otro en quarto de los nombres de Xpto por fray Luis de Leon (Fray Luis de LEÖN.- De los nombres de Christo, Salamanca 1583), 8 rs.

– otro en quarto primera parte del christiano ynstruido por Señeri (Pablo SEGNERI.- El cristiano instruido en la ley traducido por Juan ESPINOLA BAEZA, Barcelona 1693), 5 rs.

– otro en octabo de Dioscorides en ydioma latino (DIOSCÓRIDES.- De medicinali materia, Alcalá de Henares 1518), 4 rs.

– otro en folio en yidoma latino impresion de Paris, Historia de las plantas por fray Jacob Barrielero enquadernados en pasta (fray Jacobo BARRIELERO.- Plantae per Gallium, Hispaniam et Italiam observatae, París 1714), 45 rs.

– tres tomos en quarto en papel de marquilla de las Ynstituziones de la Herberia en ydioma latino por Jph. Piton ympresion de Paris, enquadernado en pasta (José PITTÓN DE TOURNEFORT.- Institutiones rei herbariae, París 1703 ).

– dos tomos en folio en ydioma latino, ympresion de Adsterdam de la Historia natural de los animales por Juan Jonston (Juan JONSTON.- Historia natural de los animales, Amsterdam 1657), 180 rs.

– otro tomo de las obras medicas de Lazaro Riberio en ydioma latino, ympresion de Leon, enquadernado en pasta, 45 rs.

– otro en folio en ydioma latino de la Historia natural y medica de las Yndias Occidentales por Guillermo Pison ympreso en Absterdam y enquadernado en pasta (Guillermo PISÓN.- Historia naturalis Bbrasiliae, Amsterdam 1648), 60 rs.

– otro en quarto en ydioma frances ympreso en Leon enquadernado en pasta de la Pharmacopea de Bauderon (Bricio BAUDERON.- Pharmacopea. Lyon 1588), 30 rs.

– otro enaquadernado impreso en Madrid enquadernado en pasta de la Pharmacopea Matritense, 45 rs.

– otro en quarto impreso en Leon enquadernado en pasta en ydioma latino intitulado Caloectanea Chimica por Xtobal Lovbe por Leymont. 30 rs.

– otro en quarto enquadernado en pasta en ydioma latino ympreso en Paris intitulado rey Hernarie por Joseph Piton (José PITTÓN DE TOURNEFORT.-Institutionem rei herbariae, París 1700 y 1703), 50 rs.

– otro en quarto ympreso en Paris en ydioma frances enquadernado en pasta intitulado Farmacia Thetrica por Mr. Chesnau, 24 rs.

– otro ympreso en Madrid en quarto enquadernado en pasta intitulado Nuebo curso chimico por Don Joseph Assin (José ASSÍN Y PALACIO DE ONGOZ.-Florilegio theorico-practico, nuevo curso quimico en que se contiene quatro reflexiones generales, Madrid 1712), 10 rs.

– otro en ydioma latino en octabo in Pharmacopea medico chimica de Juan Escrotero ympreso en Leon y enquadernado en pasta, 8 rs.

– otro en ydioma latino enquadernado en pergamino intitulado Ortus Catholicus por fray Francisco Chapani impreso en Napoles (fray Francisco CUPANI.- Hortus catholicus, Nápoles 1696), 6 rs.

– otro en octabo en ydioma latino ympreso en Leon y enquadernado en pasta intitulado Farmazia razionibus de Juan Lemont, 12 rs.

– otro en octabo enquadernado en pasta en ydioma latino impreso en Genoba intitulado Anathomia del cuerpo humano por Pedro Dionis (Pedro DIONIS.-L,anatomie de l,homme, París 1690), 15 rs.

– otro en octavo en ydioma latino intitulado Pharmacopea extemporanea por Thomas Fuller impreso en Absterdam enquadernado en pasta (Tomás FULLER.-Pharmacopea extemporanea, Amsterdam 1731), 10 rs.

– otro intitulado Pharmacopea bateana impreso en Leon, enquadernado en pasta en octavo (Guillermo BATE.- Pharmacopea, lYON 1688), 10 rs.

– onze tomos en octavo impresos en Leon de Franzia enquadernados en pasta de la Historia de España por el padre Juan de Mariana (Juan de MARIANA.-Historia general de España, Toledo 1601), 100 rs.

– quatro tomos en octavo de reflesiones xpistiana del padre Francisco Neplue (Francisco NEPVEU.- Pensées et reflexions chrétiennes pour tous los jours de l,anne, París 1695), 30 rs.

– otros dos tomos en octabo intitulados primera y segunda parte de la Historia unibersal por el Yllmº. Bosue enquadernados en pergamino (Jacobo Benigno BOSSUET.- Discours sur l,Histoire universelle, París 1681), 15 rs.

– dos tomos en octabo enquadernados en pasta impresos en Ginebra intitulados obras y relaziones de Antino Perez con sus cartas (Antonio PÉREZ.- Las obras. Relaciones. Las Cartas, Ginebra 1624), 24 rs.

– dos tomos en octabo enquadernados en pasta, impresos en Paris intitulados Dizionario Pharmazeutico en idioma latino por Mr de Merre, 30 rs.

– otro en octabo en ydioma franzes impreso en Paris que se intitula Nuebas experiencias sobre la vibora enquadernado en pasta (Moisés CHARAS.- Nouvelle experiencies sur la vipere oú l,on verra una description exacte de toutes sus parties, la source de son venin, París 1670), 10 rs.

– un libro en folio enquadernado en pergamino intitulado recopilazion de las ordenanzas de obras y bosques, 70 rs.

– otro de la felizidad del hombre por fray Felix de Alamin en folio (fray Félix ALAMÍN.- La felicidad o buenaventuranza natural y sobrenatural del hombre,Madrid 1729), 15 rs.

– otro en folio en ydioma latino intitulado obras de fray Joseph de San Benito religioso benedictino (Fray José de SAN BENITO.- Opera omnia, Madrid 1725), 18 rs.

– otro en folio Historia de Italia por Francisco Guichardini (Francisco GUICCIARDINI.- Istoria de Italia, Venecia 1585), 12 rs.

– otro en folio Comentarios del marques de San Phelipe (Vicente BACALLAR Y SANNA, marqués de SAN FELIPE.- Comentarios a la guerra de España e historia de su rey Phelipe V el animoso, Génova 1725), 20 rs.

– otro en folio de la subzesion del rey Don Phelipe quinto por el marques de Ribas (Antonio de UBILLA Y MEDINA, marqués de RIBAS.- Sucesión del rey Don Phelipe V nuestro señor, Madrid 1704), 24 rs.

– otro en folio de las Constituziones Sinodales del obispado de Calahorra (ANÖNIMO.- Constituciones synodales del obispado de Calahorra, León 1555, Madrid 1621), 50 rs.

– otro en folio intitulado Bocabulario eclesiastico por fray Diego Ximenez Arias (Diego XIMÉNEZ ARIAS.- Lexicon Eclesiasticum, Salamanca 1566), 12 rs.

– otro en folio de la Practica del confesionario de Chorella (fray Jaime CORELLA.- Práctica de el confesionario, Barcelona 1686), 18 rs.

– otro en folio intitulado Directorio de la conzienzia en ydioma latino por fray Juan de la Cruz (fray Juan de la CRUZ.- Directorium conscientiae, Madrid 1620), 12 rs.

– otro en folio intitulado Exerzizio de perfeccion del padre Alonso Rodriguez (fray Alonso RODRÍGUEZ.- Ejercicio de perfección y virtudes cristianas, Sevilla 1609), 18 rs.

– otro en folio Chronica de la Provinzia de San Joseph y vida de San Pedro de Alcantara (fray Damián de JESÚS.- Compendio de la vida y milagros de el glorioso San Pedro de Alcántara, fundador de esta provincia de San Joseph, Madrid 1655), 10 rs.

– otro en folio de la Descripcion del Escorial (fray Francisco de los SANTOS.- Descripción breve del monasterio de San Lorenzo el Real del Escorial, Madrid 1657), 15 rs.

– dos tomos en quarto de la Guirnalda mistica por Balthasar Boscha, 24 rs.

– cinco tomos en quarto intutlado mapa de archanos y verdades de Nuestra Catholica Religion, 30 rs.

– dos tomos en quarto de las obras de Juan Oben (seguramente Juan OWEN.- Agudezas traducidas en metro castellano, ilustradas con adiciones y notas por Francisco de la TORRE, Madrid 1674), 12 rs.

– otros dostomos en quarto del Año Virgineo (Esteban DOLZ.- Año Virgineo, Valencia 1686), 12 rs.

– otros dos tomos en quarto de Baldezebro de Aves y animales (fray Andrés FERRER DE VALDECEBRO.- Gobierno general, moral y político hallado en las fieras y animales sylvestres, Madrid 1658.- IDEM.- Gobierno general, moral y político hallado en las aves mas generosas y nobles, Madrid 1668), 18 rs.

– otro en quarto de la Ynstruccion de las hijas de Maria por fray Francisco Gonzalez de San Pedro (fray Francisco GONZÁLEZ DE SAN PEDRO.- Instrucción a las hijas de Maria, Madrid 1730), 6 rs.

_ otro en quartoNovelas de Cerbantes(Miguel de CERVANTES SAAVEDRA.- Novelas ejemplares, Madrid 1613), 6 rs.

– otro en quarto Novelas de Montalban (Juan PÉREZ DE MONTALBÁN.- Sucesos y prodigios de amor en ocho novelas ejemplares, Madrid 1624), 6 rs.

– otro en quarto enrraga añadido, 8 rs.

– otro en quarto vida de San Francisco Solano (seguramente fray Diego de CÓRDOBA SALINAS.- Vida, muerte y milagros del apóstol del Perú Francisco Solano, Lima 1630), 6 rs.

– otro en quarto de Alamin Puerta de la Salvacion , 15 rs.

– otro en quarto Arbiol familia regulada (fray Antonio ARBIOL.- La familia regulada con doctrina de la Sagrada Escritura y Santos Padres de la Iglesia Católica, Zaragoza 1713), 9 rs.

– otro en quarto Secretos de Artes liberales y mecanicas, 12 rs.

– otro en quarto Ribera Secretos de Cirujia, 10 rs.

– otro en quarto David penitente (Cristóbal LOZANO.- El rey penitente , David arrepentido, Madrid 1656), 6 rs.

– otro en quarto Polanco Arismethica y origen de las aguas, 6 rs.

– otro en quarto de la vida de la venerable madreYsabel de la Cruz (sor Ana de JESÚS.- Nacimiento y criança de Doña Ysabel de Avalos y por otro nombre Ysabel de la Cruz, abadessa y fundadora que fue deste monasterio de la Encarnacion de Granada, Granada 1629), 4 rs.

– otro en quarto de la vida de Santa Catalina de Bolonia, 6 rs.

– otro en quarto de la Historia del Gran Chacho, 10 rs.

– otro en quarto Desengaños misticos de Arbiol (fray Antonio ARBIOL.- Desengaños misticos a las almas detenidas o engañadas en el camino de la perfeccion, Zaragoza 1706), 8 rs.

– otro en quarto del Chronicon (Cristiano ADRICOMIO DELFO.- Cronicón traducido del latín al castellano por Lorenzo MARTÍNEZ DE MARCILLA, Valencia 1651), 6 rs.

– otro tomo en quarto Moradas de Santa Theresa (Santa Teresa de JESÚS.- Las moradas o castillo interior, Salamanca 1588), 10 rs.

– otro en quarto de la vida y apocalipsis de Gregorio Lopez (Gregorio LÓPEZ.- Explicación del misterios libro del Apocalypsis, Madrid 1678), 9 rs.

– otro en quarto de la Peregrinazion del Hijo de Dios, 8 rs.

– otro en quarto de la Diferenzia entre lo temporal y eterno (fray Juan Eusebio NIEREMBERG.- Diferencia entre lo temporal y lo eterno,Madrid 1640), 7 rs

– otro en quarto intitulado Molina de orazion. (fray Antonio de MOLINA.- Ejercicios espirituales de las excelencias, provecho y necesidad de la oración mental, Burgos 1615), 9 rs.

– otro en quarto intitulado Gregorio Lopez de Medizina (Gregorio LÓPEZ.- Tesoro de medicina para diversas enfermedades, México 1670, Madrid 1708), 3 rs.

– otro en quarto intitulado Birueta de Medizina, 12 rs.

– otro en quarto intitulado el peregrino arlante, 6 rs.

– dos tomos en quarto porduplicado de las obras de Jazinto Polo (Salvador Jacinto POLO Y MEDINA.- Obras en prosa y verso, Zaragoza 1664), 10 rs.

– otro en quarto el Entretenido, 7 rs.

– otro en quarto de la Pharmacopea de Loeches (Juan de LOECHES.- Tyronicinium pharmaceuticum, theorico-practicum, Madrid 1719), 12 rs.

– otro en quarto de Escuela de Daniel (Ginés MIRALLES MARÍN.- Escuela de Daniel. Discursos políticos a su profecia, Valencia 1682), 6 rs.

– otro en octavo del Devoto peregrino por fray Antonio del Castillo (fray Antonio del CASTILLO.- El devoto peregrino. Viaje a Tierra Santa, Madrid 1654), 3 rs.

– otro en octabo Avisos de San Juan de la Cruz (San Juan de la CRUZ.- Avisos y sentencias espirituales, Barcelona 1701), 6 rs.

– otro en octabo enquadernado en pasta ympreso en Paris en ydioma franzes Curso chimico de Tribaut, 12 rs.

– otros dos en octavo en ydioma frances ympreso en Paris enquadernado en pasta yntitulado Historiographie o cultura unibersal de flores y arboles por Luis Liger (Luis LIGER.- Oeconomie genérale de la campagne, París 1700), 24 rs.

– otros dos tomos en octabo ympresos en Paris enquadernado en pasta en ydioma franzes yntitulado tratado de la Chimica de Mr. Lefebre(Nicolás LEFÉVRE.-Chimie theórique et parctique, Paris 1660), 24 rs.

– un tomo en octavo enquadernado en pasta en ydioma franzes ympreso en Paris intitulado historia de las plantas por Mr. Piton Tournefort (José PITTÓN DE TOURNEFORT.- Les éléments de botanique ou Méthode pour connaitre les plantes, París 1694), 15 rs.

– otro tambien en octavo en ydioma franzes intitulado tratado del Conozimiento de los animales por el sr de la Chambre enquadernado en pasta (Marín CUREAU DE LA CHAMBRE.- Traité de la connoissance des animaux, París 1618), 8 rs.

– otro en quarto viejo de las obras de san Juan de la Cruz (San Juan de la CRUZ.- Obras espirituales, Alcalá de Henares 1618), 10 rs.

– otro en quarto de la Agricultura del Prior (fray Miguel AGUSTÍN.- Llibre dels secrets de Agricultura, Barcelona 1617, 1ª ed. castellana , Zaragoza 1625), 8 rs.

– otro en folio Pharmacopea de Palacios usada (Félix PALACIOS.-Palestra pharmacéutica, chymico-galenica, Madrid 1706), 40 rs.

– otro en folio Curso Chimico de Nicolas Lemeri traduzido por Palacios usado (Nicolás LEMERY.- Curso chymico en el qual se enseña el modo de hacer las operaciones más usuales de la medicina traducido del francés por Félix PALACIOS, Madrid 1703), 20 rs.

– otro en folio Pharmacopea de Geronimo de la Fuente usado (Jerónimo de la FUENTE PIEROLA.- Tyrocinio pharmacopeo methodo medico y chimico,Madrid 1660), 12 rs.

– otro en quarto Pharmacopea de Loeches en ydioma latino (Juan de LOECHES.- Tyrocinium pharmaceutico theorico-practico, Madrid 1719), 12 rs.

El 7 de enero de 1749 Ventura Palomares vezino desta villa de Madrid y profesor de arquitectura en ella, que dijo ser de edad de cinquenta y nuebe años poco mas o menosvaloraba las dos casas que poseía en Madrisd Don Bartolomé Pérez Durán, una en la Cava baja parriochia de San Justo, tasada en 439.916 reales y que a la vistade aquella cantidad debió ser una gran finca y otra, más modesta, en la calle de la comadre de Granada, barrio de la Merzed, parrochia de san Justo, que lo fue en 2680 reales.

El 8 deenero de 1749 Jerónimo Francisco de la Peguda maestro tapizero que vibe en la Moreria vieja, casas que administra Don Francisco Davalos tasaba lo tocante a su oficio:

seis tapizes de segunda suerte de la fabrica de Amberes, de arboledas y paiese, bien tratados, de quatro annas y terzia de cahida y treinta y un annas de corrida, 2955 rs.-. dos reposteros de Salamanca, maltratados, con su escudo de Armas en medio, de tres varas de alto y tres menos quarta de ancho, 90 rs.

Elmismo día 8 de enero de 1749 José Cano alcabuzero de Su Magestad que vibe en la calle de las Tres Cruces valoraba las siguientes armas de fuego:

– un arcabuz todo de Juan de Cazeres con llabe a la española y montado a la española, 900 rs.- otro arcabuz todo de Luis Santos con llabe y montado a la española, 600 rs.- mas otro arcabuz cañon de Pedro Esteban, llabe a la franzesa y montado a la romana, 240 rs.- mas un par de pistolas de arzon, alemanas, con guarnizion de bronze, 360 rs.

También el 8 de enero de 1749 Diego Pinto maestro herrados y albeitar que vive en la calle de los Tintes, caños del Peral, casas de Andres Fernandez,Pedro Antonio de Mira maestro de hazer coches que vibe frente en la parrochia de Santiago, casas del combento de Santa Ana de Alcala y Manuel Garcíamaestro guarnicionero que vibe en la calle del Thesoro, casas del conde de Noblejas valoraban respectivamente las mulas, coches y guarniciones. De esta manera Diego Pinto tasaba en 4800 reales un par de mulas color castaño obscuro, zerradas. Por su parte Pedro Antonio Mira valoraba en 6000 reales un coche forlon de quatro asientos, tres vidrios, el delantero de vara y un dedo de alto y de ancho vara y ocho dedos con un chinazo saltado en un lado, los dos de las puertas correspondientes con seis cortinas de tafetan doblete con su cordoneria y flueco de terzal color de oro, contra faldilla de tafetan doblete, cubierto por dentro de paño color tinta en grana con sus galones color de oro y por fuera su caparazon de cuero de Valladolid, su enzerado guarnezido a dos carreras de tachuelas, testero y los quatro ladrillos de tabla, el hierro del juego de tres dunas con su cabezal tallado, correones de sopandas, todo bien tratado, que aun no se le han hechado ejes ni clabos a las ruedas desde que se hizo, dado el juego color de carmin y la caxa color de oja de oliva, las molduras doradas y quatro remates de bronze.

Por lo que respecta a Manuel García realizó su trabajo de esta manera:

– un tronce de guraniziones con su silla, frenos y arrendaderos medianamente tratados, 400 rs.- mas un maleton de vaqueta encarnada vien tratado, 240 rs.- otro maleton de vaqueta encarnada usado, 150 rs.

El 14 de enero de 1749 Santiago Sánchez thasador delas Reales Joyas del rey nuestro señor y de su real casa y ayuda de la Fuerriera valoraba las joyas:

una cruz hechura de capuchina y una rosilla pasador de oro, el reberso tallado y picado y con un cordoncillo de eslabones de media caña y su meullezillo y asas, todo de dicho oro y guaenezida dicha cruz y rosilla con veinte y siete diamantes delgados y rosas de varios tamaños, 1162 rs.- dos arillos de oro muellezillos, el reberso esmaltado de blanco y pintad de colores y en ellos dos pendientes de a zinco granos cada uno , aperlados y acañutados con algo de color y guarnezidos dichos arillos con catorze diamantes rosas de varios tamaños, 249 rs.- una sortija de dicho oro guarnezida con zinco muellecitos y otra quebrada y una turquesa, 33 rs.- dos bueltas de manillas de aljofar de jenero de catorzeno y comun y algunos granos de medio rostrillo y de retrecho y de cadenilla y asientos y ay en todos dos mill trecientos y ochenta y seis granos, 288 rs.- un ylo collar con sesenta y tres granos aperlados acañutados y con algo de color con dos pedazos de cinta de seda negra que llaman de terciadillo que tiene a los fines y la seda en que estan ensartados, 682 rs.- dos arillos de oro de candadillo y en ellos dos pendientes de a quatro granos de aljofar cada uno, los seis sin asientos y los dos menores granos de cadenilla, 112 rs.- tres arillos de oro de candadillo y en ellos tres pendientes, los dos de a siete granos de aljofar cada uno y el otro con ocho de jenero de medio rostrillo y algunos granos de rostrillo, 8 rs.

El 15 de enero de 1749 Bernardo Múñoz de Amador contraste , tasaba los objetos de plata, entre los que secontaban salvillas, bandejas, azafates, vasos, tazas, jarros, candeleros, saleros, cucharas, cabos de cuchillo, campanillas, relicarios, cruces, hevillas, palilleros, etc. Fueron piezas curiosas:

– tres medallas de plata desyguales, la una con el retrato del señor Luis primero y las otras dos con los retratos del señor Fernando el sexto, 37 rs y medio de plata

En la fecha indicada más arriba un desconocido tasador valoraba toda una serie de objetos que iban desde arañas de madera hasta barros de Yndias, desde copas de cristal hasta jícaras de China:

– una araña antigua de madera tallada y dorada, usada, con seis mecheros, 90 rs.- mas seis jicaras de China con sus platillos azules y blancos, 60 rs.- mas otras seis jicaras y seis platillos de China mas ordinaria, 36 rs.- mas tres jicaras negras de China pintadas con fliores de oro, 15 rs.- otras dos jicaras de China pintadas, usadas, 8 rs.- otras dos jicaras azul y blanco, usadas, 8 rs.- una escudilla de China, blanca, pequeña, 8 rs.- otra escudilla pequeña de China pintada de colores, 4 rs.- un plato mediano de China pintado de colores, 40 rs.- un vasso de xptal grande, 6 rs.- una copa de xptal mediana con su tapa, 5 rs.- diez barros de Yndias de diferentes tamaños y colores, los mas usados, 30 rs.- una caxa redonda de xptal con su tapa de tornillo, 8 rs.

Una vez finalizada la tasación de los bienes que dejó a su muerte Don Bartolomé Pérez Durán se procedió a venderlos en pública almoneda y a este respecto es clarificador destacar quye por consejo de Don José Toledano, boticario maior de Su Magestad, todos los libros científicos del espargírico extremeño fueron comprados por Don José Toledano, boticario maior de Su Magestad, con destino a la biblioteca de la Real Botica.


NOTAS:

[1] José Luis Barrio Moya.- “La biblioteca de Don Francisco García de Vicuña, espargírico mayor de la Real Botica de Madrid (1723)” en Boletín de la Real Sociedad Bascongada de los Amigos del País, Año LIII, San Sebastián 1997, págs. 583-609.

[2] Archivo General de Palacio. Sección = Personal. Signatura = C-818/15.

[3] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo = 15499, folº. 490-497.

[4] Archivo Histórico de Palacio. Sección = Personal . Signatura = C-818/15.

[5] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo = 12824, folº. 81-82.

[6] Luis Riquer fué boticario mayor de Felipe V.

[7] Archivo General de Palacio. Sección = Personal. Signatura = C-818/15.

[8] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo = 16815, folº. 36-37.

[9] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo = 17457, folº. 89-152.

[10] conde la Viñaza.- Adiciones al Diccionario Histórico de Don Juan Agustín Ceán Bermúdez, Tomo III, Madrid 1894, pág. 233.

[11] Francisco Javier Sánchez Cantón.- Los pintores de Cámara de los Reyes de España, Madrid 1916, págs. 124-125.

[12] Mercedes Agulló y Cobo.- Documentos para la Historia de la Pintira Española, Tomo I, Madrid, Museo del Prado, 1994, págs. 97-98.

[13] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo = 15821, folº. 694-697.

Oct 012004
 

José Luis Barrio Moya.

Institución de Estudios Complutenses.

El día 1de julio de 1805 contraían matrimonio en Madrid segun orden de nuestra Santa Madre Yglesia, Don Pedro Marcelino Blanco y Doña Lucía de la Flor, enlace que se celebró en secreto por justas causas que lo motivaron, y que ignoramos cuales fueron.

Don Pedro Marcelino Blanco era natural de la localidad riojana de Lumbreras de Cameros  obispado de Calahorra, siendo hijo de Don Francisco Blanco y de Doña Manuela Torre, ambos igualmente nacidos en aquella villa. En Madrid el caballero riojano trabajaba como corredor del numero de cambios, juros y seguros. Por lo que respecta a Doña Lucía de la Flor nació la ciudad de Badajoz, en el seno del matrimonio formado por Don Pedro de la Flor y Doña Teresa Pérez Feijó.

A causa de la premura de aquel enlace los contrayentes tardaron casi un año en realizar  el inventario de los bienes que cada uno aportó a la unión. De esta manera el 6 de marzo de 1805, Don Pedro Marcelino Blanco declaraba ante el escribano madrileño Ignacio de Salaya los bienes que llevó a su matrimonio, puesto que por haberse celebrado en secreto no se hizo el competente capital de los vienes muebles, alhajas, creditos y dineros que a el otorgante pertenece como suyo propio y para que conste en todo tiempo lo que es y su valor, quiere hacer capital de ellos en forma [1]. Todas las pertenencias del caballero riojano fueron tasadas por personas inteligentes a satisfacion de ambas partes, pero cuyos nombres no se mencionan en el documento.

Don Pedro Marcelino Blanco aportó a su matrimonio con la dama extremeña toda una serie de ropas de casa, tales como sábanas, colchones, colchas, toallas, cortinas, manteles, servilletas, etc, diversos muebles, entre ellos dos estantes para libros, una sillería de damasco y una papelera de nogal; una pequeña pero curiosa biblioteca y un cuadro de la Inmaculada Concepción, sin autor  asignado, etc. Singular importancia tenían los objetos de plata: salvillas, saleros, cubiertos, cucharones, espuelas y varios ricos relojes. Amén de todo ello se registraban también el ajuar de cozina, espetera y demas concerniente. Sin embargo la parte más destacada de los bienes de Don Pedro Marcelino Blanco estaba en la gran cantidad de dinero que le adeudaban diferentes personas , a lo que había que añadir la cantidad de 266.707 reales de vellón en vales reales, dinero, pesos fuertes y oro nuevo. La tasación se realizó de la siguiente manera:

“- Primeramente una manteleria adamascada con trece servilletas nuevas, 600 rs.- otra mas regular con doce servilletas compañeras, 500 rs..- dos piezas de mantel nuevas con doce varas y media, 137 rs y 17 mrs.- una tabla de mantel de quatro varas y media de largo y dos y media de ancho, nueva, 160 rs.- seis toallas nuevas, 72 rs.- doce savanas grandes de matrimonio , 1080 rs.- una colcha confitillo con fleco, 260 rs.- otra de cotonia grande ynglesa guarnecida, 340 rs.- otra de gusanillo para catre, 100 rs.- dos mudas de ropa blanca nuevas, 1500  rs.- veinte y quatro varas y media olanda en pieza, 720 rs.- una pieza casero frances con veinte varas, 300 rs.- un estante para libros con puertecillas de cristal, 500 rs.- un arco de nogal, 300 rs.- un estante de pino para libros con puertas y mesa correspondiente con dos cajones para el despacho, 200 rs.- un armario de pino grande, 200 rs.- una papelera de nogal con tres cajones, 500 rs.- una silleria de damasco carmesi con diez taburetes y un canape correspondiente, 1260 rs.- ocho cortinas de damasco carmesi con sesenta y ocho varas, 1632 rs.- un tremor, un quadro de Nuestra Señora de la Concepcion, una cama grande de matrimonio y otras chicas, todo en 1900 rs.- cinco cortinas de coton con veinte varas, 200 rs.- quatro colchones grandes y ocho  chicos, 1400 rs.- una salvilla de plata que pesa treinta y ocho onzas, siete ochavas, 777 rs.- dos saleros de plata, 215 rs.- diez y seis cubiertos y dos cucharones, siete cuchillos , pesa todo ciento quinze onzas y una ochava de plata, 2302 rs.- un par de espuelas de plata , 140 rs.- una cruz de plata sobre dorada, 60 rs.- dos rosarios de oro y una cadena de lo mismo, 1439 rs y 8 mrs.- una repeticion de oro esmaltada y piedras, 1500 rs.- otra de lo mismo de Gregson, 1200 rs.- un relox de oro con esmalte azul, 500 rs.- otro de lo mismo chico, liso, 500 rs.- tres docenas de platos pedernal, finos, 150 rs.- por el ajuar de cozina, espetera y demas concerniente, 700 rs.”

LIBROS

La biblioteca que Don Pedro Marcelino Blanco poseía en el momento de su matrimonio constaba tan sólo de nueve títulos que que en total sumaban noventa y cuatro tomos. La temática era esencialmente religiosa con las obras de fray Luis de Granada, seguramente las impresas en Madrid por Antonio Sancha y publicadas, en 18 tomos, entre 1786 y 1789; el Año Cristiano, del jesuíta francés Juan Croisset (1656-1738), la Biblia Sagrada, traducción de la Vulgata de San Jerónimo hecha por el escolapio fray Felipe Scio, el Catecísmo, del teólogo galo Francisco Amado Pouget, etc. Como obras profanas se registran la Historia de España, del jesuíta toledano Juan de Mariana y el Compendio de Buffón, traducido por Pedro Estala.

– veinte y dos tomos del año christiano de Croiset en pasta (Juan CROISSET.- Año cristiano traducida del francés por el padre fray Juan Francisco Isla, Salamanca 1753-1773), 396 rs.
– diez y nueve tomos de la Biblia Sagrada por el padre Scio (fray Felipe SCIO.- La Biblia Vulgata latina traducida al español y anotada conforma al sentido de los Santos Padres, Valencia 1790-1793), 342 rs[2].
– diez y nueve tomos de fray Luis de Granada (fray Luis de GRANADA.- Obras, 18 tomos, Madrid 1786-1789), 228 rs.
– siete dichos Historia del hombre, 140 rs.
– quatro dichos del Evangelio en triunfo, 80 rs.
– quatro dichos Catecismo de Pouget (Francisco Amando POUGET.- Instrucciones generales en forma de catecísmo traducidas por Antonio ESCARTÍN, Madrid , 4 tomos, 1784), 64 rs[3].
– tres del padre Santander (Miguel de SANTANDER.- Obras, Madrid 1805), 60 rs[4].
– diez tomos Historia generald e España por Mariana (Juan de MARIANA.- Historia general de España, Valencia 1785-1796), 260 rs.
– quince tomos Compendio de Bufon por Estala (Jorge Luis LECLERC, conde de BUFFÖN.- Compendio de Historia Natural arreglado a la clasificación de Linneo por Renato R. Contel y traducido por Pedro ESTALA, Madrid 1802-1811), 150 rs[5].

Tras el inventario de su biblioteca, el caballero riojano declaró como bienes suyos las cantidades que le adeudaban diferentes personas y que fueron las siguientes:

“- veinte y ocho mil quatrocientos y cinquenta reales y diez maravedis en un recivo echo a favor del dicho Don Pedro a cargo de Don Antonio Palacios a pagar a fin de diciembre proximo.
– otro de mil quinientos reales a cargo de Don Manuel Payo Ordas. 1500 rs.
– otro de tres mil ochocientos reales al de Don Antonio Viladomat, 3800 rs.
– por otro de seiscientos reales a cargo de Don Antonio Villanueva, 600 rs.
– por otros dos a cargo de Don Manuel de Aragon de ocho mil veinte y quatro reales, 8024 rs.
– por otro de seis mil setecientos reales de Josef Vidal, 6700 rs.
– otro de Valentin Trigueros de doscientos quarenta reales, 240 rs.
– ydem dos mil quinientos quarenta y un reales que deve Don Yldefonso Fernandez por resto de cuenta, 2541 rs.
– ydem cinco mil y cinquenta y un reales qua tamvien deve Don Manuel Moreno, 5151 rs.”

Además de todo ello Don Pedro Marcelino Blanco aportó doscientos sesenta y seis mil setecientos siete reales en vales reales, dinero, pesos fuertes y oro nuevo”, 266.707 reales.
Una vez concluido el inventario de los bienes de Don Pedro Marcelino Blanco, Doña Lucía de la Flor hacía lo propio con los suyos para ayuda a sustentar las cargas del matrimonio  y que incluían muebles, ropas, utensilios de cocina, algunos muebles y una pequeña pero selecta serie de joyas y objetos de plata que más tarde analizaremos. La declaración de la dama extremeña se realizó también ante el escribano madrileño Ignacio de Salaya.

“- Primeramante doce taburetes y un canape de quatro asientos, color carmesi, 1660 rs.- ocho taburetes caña, 800 rs.- un sofa color caña con su colchon y cuvierta, 1000 rs.- catorce cortinas caña carmesi, 3920 rs.- dos rinconeras pintadas para el gavinete, 1000 rs.- una papelera de nogal y un estante, 380 rs.- una mesita de juego, 60 rs.- un sofa para el despacho, sillas y otras frioleras, 680 rs.- dos rinconeras para comestibles, mesas, braseros y otros efectos, 920 rs.- varios efectos de cozina, vidriado, loza, cobres, cristal y otras frioleras, 1958 rs.- ocho colchones, camas y otros, 1410 rs.- la ropa de su uso, nuevas y usadas, ropas de cama y otras nuevas y velas, 7700 rs.”.

JOYAS Y PLATA

“- dos anillos de oro con veinte diamantes brillantes, vale segun la fe del contraste, 5674 rs.
– una cadena de oro pequeña segun la fe del contraste, 88 rs.
– otra echura de la China tambien segun la fe del contraste, 500 rs.
– otra dicha de Portugal delgada segun tasa del contraste, 142 rs.
– otra trecillo tejido segun la tasa, 142 rs y 17 mrs.
– un rosario de treinta diezes de oro segun su fe, 141 rs y 5 mrs.
– otro de aljofar segun la fe del contraste, 180 rs.
– un cigarrero de oro segun la tasa del contraste, 1117 rs.
– una sortija de oro con treinta y tres diamantes segun su fe, 1150 rs.
– otra sortija plata con siete diamantes segun su tasa, 740 rs.
– una palangana de plata nueva, de peso de treinta y siete onzas, 1002 rs.
– una salvilla con treinta y seis onzas, 903 rs.
– un cucharon con treinta y seis onzas, 237 rs y medio.
– una docena de cubiertos de plata que pesan ochenta y quatro onzas, 1848 rs.
– seis cucharitas de plata para cafe, 60 rs.
– dos candeleros de plata con treinta y quatro onzas y media, 966 rs.
– un relox de repeticion de oro guarnecido de perlas, 3000 rs”.

Todas las joyas y objetos de plata que Doña Lucía de la Flor llevó a su matrimonio alcanzaron un precio, según la tasación hecha por un anónimo contraste, de 17990 reales y 22 maravedis, cantidad bastante elevada para la época, sacudida por agobiantes acontecimientos bélicos que incidieron de manera determinante en la economía española del momento, como las desastrosas guerras contra Inglaterra en 1797 y 1801 y 1804 y 1805, a las que nos empujó la errática política de Carlos IV y Manuel Godoy en su alianza con Francia, y que culimaron con la derrota y destrucción de la escuadra hispana en la batalla de Trafalgar, acaecida el 21 de octubre de 1805.

A la vista de las breves descripciones que se hacen de las alhajas de Doña Lucía de la Flor en el inventario de sus bienes, podemos suponer que todas ellas se inscriben en las nuevas tendencias que desde fines del siglo XVIII se van a manifestar en el arte de la joyería en toda Europa. Las joyas tradicionales, herencia de los siglos XVI y XVII, más atentas a la riqueza de los materiales que a la finura de su manufactura, van a ir desapareciendo poco a poco para dejar paso a otras más novedosas que se van a ver influidas por los descubrimientos de Pompeya u Herculano, lo que infiltra en la sociedad europea y española modelos derivados de la antigüedad romana, materiales arqueológicos que se pretenden copiar directamente, sin atender en un primer momento, a la experiencia renacentísta[6].

De entre las joyas de la dama extremeña queremos destacar los dos anillos de oro  con veinte diamantes, tasados ambos en 5674 reales y el reloj de repetición de oro guarnecido de perlas, que lo fue en 3000 reales. Pieza cuanto menos curiosa fue el cigarrero de oro, valorado en 1117 reales.

Una vez que Don Pedro Marcelino Blanco y Doña Lucía de la Flor hicieron el inventario de sus bienes, ambos esposos otorgaron la correspondente carta de pago y recibo de dote en favor de cada uno de ellos por haberlos recibido y pasados a su poder.


NOTAS:

[1] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo = 21004, folº. 220-223.

[2] Felipe Scio, descendiente de una antigua familia griega de la isla de Scio, establecida en España desde principios del siglo XVIII, nació en La Granja de San Ildefonso (Segovia) en 1738 y murió en Valencia en 1796. Muy joven ingresó en las Escuelas Pías de San José de Calasanz, ordenándose sacerdote en 1761. Estudió griego, latín y hebreo, lenguas que llegó a dominar a la perfección. Protegido por el infante Don Luis de Borbón, gozó de la confianza de Carlos III. Fue preceptor de la infanta Carlota Joaquina, a quien acompañó a Portugal. Viajó por Italia y Austria y Carlos IV le nombró, en 1793, profesor de religión del infante Don Fernando, el futuro Fernando VII. En 1795 fue promovido para el obispado de Segovia, del que no pudo posesionarse por su muerte en Valencia un año más tarde. La obra sobre la que se cimenta la fama del padre Scio es la traducción completa que hizo al español de la Vulgata de San Jerónimo.

[3] Francisco Amado Pouget fue un célebre teólogo francés nacido en Montpellier en 1666 y falleció en París en 1723. Gran organizador, colaboró de manera decisiva en la reforma litúrgica de la diócesis parisina. Su obra más famosa es el Catecísmo llamado de Montpellier, publicado en París en 1702 y que fue adoptado en toda Francia.

[4] Miguel de Santander nació en Santander en 1744 y murió en la localidad cántabra de Santa Cruz de Iguña en 1831. En 1764 ingresó en la orden capuchina en Alcalá de Henares. Hombre de grandes dotes oratorias, estaba abierto a las más vanguardístas influencias europeas, sobre  todo las francesas. En 1803 fue nombrado obispo auxiliar de Zaragoza, ciudad en la que le sorprendió la invasión napoleónica, decidiéndose a colaborar con José Bonaparte. El rey intruso le confió cargos de responsabiliad, como el de gobernador general de las iglesias de Aragón. Tras la derrota de los ejércitos napolénicos, Miguel de Santander, acusado de afrancesado, tuvo que emigrar a Francia, regresando a España en 1820 gracias a la amnistía decretada por Fernando VII. Las obras de Miguel de Santaner se publicaron en Madrid, en doce tomos, entre 1805 y 1814. Don Pedro Marcelino Blanco tenía tres volúmenes de aquellas, los aparecidos en 1805.

[5] Este obra se publicó en Madrid entre 1802 y 1811, en veintidos tomos. Don Pedro Marcelino Blanco sólo contaba con los volúmenes aparecidos hasta 1805, año en que hizo el inventario de sus bienes.

[6] Letizia Arbeteta.- La joyería española de Felipe II a Alfonso XIII. Catálogo de la Exposición, Madrid, edit. Nerea, 1998, págs. 63-64.

Oct 012003
 

José Luís Barrio Moya.

El año de 1812 fue una de los más dramáticos del corto, azaroso y mediatizado gobierno de José Bonaparte “rey de España y de las Indias” desde l 7 de junio de 1808, por decisión personal de su hermano Napoleón quien, tras la bochornosa entrevista de Bayona con Carlos IV y Fernando VII, se había hecho dueño del trono hispano por la renuncia al mismo de los Borbones españoles.

Aquel año de 1812 se inició con muy negros augurios para el monarca impuesto. Así el 19 de enero, Valencia se rendía al ejército del mariscal Suchet, al que no pudo frenar las tropas del general Blake. Aunque Suchet guardaba las formas frente a José Bonaparte, Napoleón disputaba a su hermano la próspera ciudad levantina, nombrando como intendente de la misma al barón de Fréville, con lo que la autoridad del rey intruso en la zona quedaba en entredicho. Por sin todo aquello fuera poco, la situación económica empeoraba día a día. Cuatro años de guerra destructiva y salvaje causaron el abandono de los campos por parte de los labradores, que pasaron a engrosar las partidas de guerrilleros, ello llevó aparejado la ocultación de las cosechas cuando no la incautación de las mismas tanto por parte de los ejércitos franceses como por las guerrillas que actuaban por doquier y que a su vez dificultaban las comunicaciones, dieron lugar a la aparición de una gran hambruna que se cebó sobre todo en Madrid, donde desde fines de 1811 hasta principios del año siguiente murieron de inanición cerca de 20000 personas, y que fue descrita con muy negras tintas por Ramón de Mesonero Romanos[1].

La batalla de los Arapiles, acaecida el 22 de julio de 1812, en la que Wellington derrotó a las tropas francesas, obligó a José Bonaparte, el 12 de agosto de 1812 a dejar Madrid y pasar a Valencia para acogerse a la protección de Suchet. En la capital valencia permaneció José Bonaparte hasta febrero de 1813 en que regresó a Madrid, ciudad que tuvo que abandonar de nuevo a finales de aquel año para emprender su retirada a Francia con su famoso equipaje, en el que se llevaba numerosísimas obras de arte, producto de los saqueos de los palacios reales y de muchas residencias privadas[2]. Pero no obstante aquella convulsa situación, la vida en Madrid trataba de adaptarse a una cierta normalidad existencial, a pesar de las casi insuperables dificultades que la acosaban. Así lo demuestran los documentos que el Archivo Histórico de Protocolos de Madrid guarda de aquellos trágicos años y en los que se recogen cartas de pago y dote, testamentos, inventarios, pleitos, arrendamientos, declaraciones de todo tipo y demás instrumentos administrativos emitidos por una sociedad que trata de sobrevivir en medio de los estragos de una tan larga como devastadora contienda. Uno de aquellos documentos, que además es muy clarificador de que no todos los habitantes de Madrid estaban afectados por la situación de ruina de la ciudad es la carta de dote en la que se recogen los bienes que Doña Antonia de Fuentes aportó a su matrimonio con Don José Tomas de Iratorza, celebrado en Madrid en febrero de 1812.

Doña Antonia de Fuentes “de estado honesto” nació en Badajoz “en el reino de Extremadura”, siendo hija de Don Manuel de Fuentes y de Doña Paula Miranda, ambos también naturales de aquella ciudad, y la madre ya difunta cuando Doña Antonia contrajo matrimonio.

Por su parte Don José Tomás de Irastorza “de estado soltero”, era natural del “lugar de Aldeacueva, obispado de Santander en el señorío de Vizcaya”, hijo de Don José de Irastorza y de Doña María Santos González, asimismo vecinos de la mencionada población.

El 24 de enero de 1812 Don José Tomás de Irastorza declaraba ante el escribano madrileño Cristóbal de Brenacasa su intención de casarse con la señora extremeña a la vez que otorgaba carta de pago y recibo de dote por los bienes que aquella aportaba a la unión “para ayuda a soportar las cargas del matrimonio”[3]. A pesar de la penuria de los tiempos, la dote de Doña Antonia de Fuentes era importante, puesto que todas sus pertenencias fueron tasadas en la cantidad de 163815 reales. Ignoramos la profesión de ambos cónyuges, puesto que no se menciona en los documentos, aunque Doña Antonia de Fuentes debió tener un negocio de venta al público, ya que entre sus bienes se contabilizaba un mostrador grande de nogal para tienda.

La dote de Doña Antonia de Fuentes incluía ropas y vestidos, muebles, pinturas, abanicos y utensilios de cocina. Singularmente numerosos, para la época, fueron los objetos de plata y las joyas que la dama pacense tenía en el momento de sus esponsales, lo que sorprende por el momento tan crucial por el que pasaba España en los últimos estertores de la Guerra de la Independencia. Pero amén de todos aquellos bienes muebles, Doña Antonia de Fuentes llevó 4216 reales en dinero de contado y otras cantidades, pendientes de cobro, que le adueñaban diferentes personas.

Tanto la ropa blanca como los vestidos de Doña Antonia de Fuentes eran numerosos : sábanas, almohadas, peinadores, toallas, mantas, camisas, colchas, jubones, zagalejos, vasquiñas, mantillas, calcetas, pañuelos, medias, cortinas, gorros, zapatos, chales, mantos, paraguas, colchones, alfombras, etc. Destacaban por su valor:

  • diez y nueve savanas nuevas de Olanda y batista con gaurnizion de muselina, 3800 rs.
  • ocho bestidos de verano, de varias telas, nuevos, 1920 rs.
  • un manton de seda morado, 60 rs.

Por lo que toca a los muebles se registraban urnas de caoba, un sofá de nogal, dos veladores de cristal, una escribanía de charol, etc.

MUEBLES.-

  • dos cofres catalanes cubiertos de baqueta, 320 rs.- yd un arca grande con tafilete encarnado, 200 rs.- yd otra de pino, 40 rs.- yd un sofa de nogal y doce taburetes compañeros, forrados en damasco color carmesi con fundas de coton, 400 rs.- yd un tremor con su mesa correspondiente, 480 rs[4].- yd siete sillas de Vitoria, 133 rs.- yd dos tocadores con su espejo y pie, 180 rs.- yd dos arquetas de pino forradas de papel jaspeado para ropa, 130 rs.- yd una arquita escrivania embutida, con asas de bronce, 90 rs.- un brasero de azofar con caja de nogal y badila de metal, 320 rs.- yd una mesa de nogal para juego, cubierta de paño berde, 90 rs.- una mesa de pino con su cajon, 30 rs.- yd dos tableros de cama con sus banquillos dados de verde, nuevos, 160 rs.- un catre de madera pintada, 200 rs.- yd una escalera de mano de ocho peldaños, 16 rs.- yd una escrivania de charol, 40 rs.- yd seis bandejas ochavadas, de varios tamaños, 240 rs.- un mostrador grande de nogal para tienda, nuevo, 150 rs.- yd una urna de caova y bronce con un Niño de talla, 300 rs.- yd otra urna mas grande con varios cristales y dentro de ella el Niño Dios con su mesa correspondiente, 500 rs.- yd dos rinconeras de caova, 90 rs.- yd dos veladores grandes de cristal para guardar reloxes, 120 rs.- yd un armarito de cristal, 40 rs.

PINTURAS.-

Doña Antonia de Fuentes poseyó una pequeña pinacoteca formada por cinco cuadros, entre los que se contaba uno de coral y nácar, cuyo tema no se especifica. Había también una pintura de la Divina Pastora, tema muy recurrente en el siglo XVIII y en el que destacó el sevillano Bernardo Lorente Germán (1680-1759). La pintura más valiosa, a juzgar por el preció en que se tasó, 3000 reales, fue una lámina en cobre de la Asunción.

  • yd un quadro de Nuestra Señora de la Concepción con su cristal, 100 rs.- yd otro quadro de coral y nacar, 300 rs.- yd otro quadro que respresenta la Divina Pastora con cristal y marco dorado, 50 rs.- yd otro dicho de San Antonio, 50 rs.- yd una lamina en cobre que respresenta la Asuncion con su marco dorado, 3000 rs.

ABANICOS.-

Doña Antonia de Fuentes poseyó una interesante colección de abanicos, formada por diez y siete ejemplares, y aunque seis de ellos se califican de ordinarios, el resto era verdaderamente lujoso, realizados en concha, marfil, plata y países de seda, algunos con países chinescos. Era digno de mención uno realizado en concha con país de seda, bordado en oro de figuras con las caras de marfil, de indudable origen chino[5].

  • yd un abanico de concha con país de seda, bordado en oro y acero y sus figuras con caras de marfil, 200 rs.- yd otro de marfil con país de seda, bordado en oro y clavillo de piedra, 140 rs.- yd otro de lo mismo con varillas doradas y clavillo de piedra, antiguo, 20 rs.- yd otro de concha negro, de dos países bordados en oro, 50 rs.- yd otro de lo mismo bordado con país chinesco, 90 rs.- yd otro de marfil calado con las guias de acero y país de crespon bordado, 100 rs.- yd otro de lo mismo, elastico, embutido en oto, 150 rs.- yd otro de concha redondo con anteojo, 160 rs.- yd seis abanicos ordinarios, 24 rs.- yd un abanico de concha con pais de papel, usado, 60 rs.- yd otro con el varillaje y guias de plata maciza sobredorada y pais chinesco , 200 rs.- yd otro de varillaje blanco con guias de acero, 40 rs.

Junto con los abanicos se tasaron a la vez toda una serie de objetos, de pequeño tamaño y materiales ricos, reminiscencias de las chucherías de escaparate, que tanto auge tuvieron en las grandes casas españolas de los siglos XVII y XVIII, y entre los que se contaban peinetas y cajas de concha, figuras y urnas de marfil, etc.

  • yd una figura de marfil, 60 rs.- yd un cubierto de lo mismo, 24 rs.- yd una urnita de marfil con una Virgen de lo mismo, 20 rs.- yd un par de tixeras ynglesas con baina de acero, 30 rs.- yd un cortaplumas con mango de nacar, 20 rs.- yd una peineta nueva de concha, 40 rs.- yd dos peinetas de lo mismo, mas pequeñas, 40 rs.- yd una caja de concha guarnecida de similor, 60 rs[6].- yd otra caja larga de lo mismo guarnecida de similor, esmaltada, 100 rs.- yd una estampa de seda guarnecida de plata y su media caña dorada, 40 rs.- ys una navaja con su mango de concha y acero, nueva, 20 rs.- yd dos pares de tixeras ynglesas, esmaltadas en oro, 70 rs.- yd una sombrilla verde guarnecida de lo mismo y forrada en blanco y arriva de plata, 160 rs.

PLATA.-

Dentro de este apartado, en el que asimismo se incluían las joyas, se registraban numerosos utensilios de aquel metal, tales como cubiertos, cucharones, cajas, cuchillos, dedales, relicarios, rosarios, alfileteros, etc. Por lo que respecta a las joyas se contaban collares de perlas y aljófar, sortijas de oro y plata, pendientes y relojes de oro, medallones de plata, Vírgenes del Pilar en plata, etc.

  • seis cubiertos compuestos de cuchara y tenedor de plata, con peso de treinta y tres onzas de ley, 660 rs.- yd un cucharon de lo mismo con peso de ocho onzas, 160 rs.- yd tres cuchillos con mangos de plata, 120 rs.- yd una caja de plata, 40 rs.- yd un rosoario de tres medallas de plata, 14 rs.- yd otro rosario estrellado con tres medallas y una cruz de plata, 30 rs.- ys otro de Jerusalen con tres medallas y dos cruzes de plata, 24 rs.- yd otro rosario de piedra azul con una cruz de plata, 20 rs.- yd quatro dedales de plata, 48 rs.- yd tres relicarios de plata con una cruz de Caravaca, 40 rs.- yd dos dichos con una Dolorosa en miniatura, una cruz y dos medallas de plata, 200 rs.- yd una arquita de caova para los dichos, 20 rs.- ys un rosario de plata sobredorada con un Santo Cristo, 160 rs.- yd un medallon con su cadena de plata sobredorada, 140 rs.- yd un relox de oro con cahja de cristal, hechura de flor de lis, guarnecido de plata, 320 rs.- yd dos Virgenes del Pilar, una grande y otra chica, de plata sobredorada y un relicario de filigrana, 120 rs.- un collar de granates finos y granos de oro, 50 rs.- yd tres alfileteros de plata, uno de hechura de pistola, otro de atahud y otro regular, 90 rs.- yd un relicario con la Cara de Dios y su cadena larga de plata, 60 rs.- una caja chiquita de concha con plata para palillos, 50 rs.- yd una navajita de concha engastada en plata, 30 rs.- yd un collar de nacar fino con diez siete estrellas de granates finos y unos clavitos de oro en medio, 120 rs.- yd un Agnus dei con cerco de plata maciza, su pedo quatro onzas, 80 rs.- un relicario grande con cerco de plata, su peso quatro onzas, 80 rs.- yd un collar de aljofar con peso de dos adarmes, 120 rs.- ys una carterita con un par de zapatos, el Mundo, tres potencias y la corona con un bordon, todo de plata, de un Niño Dios, 80 rs.- yd dos bestidos de tisu de oro y un sombrero para el Niño Dios, incluso la arqueta donde estan guardados, 110 rs.- yd una sortija de plata, de lanzadera, con piedras, 20 rs.- yd un cordon de oro con un corazon de piedras, una alcachofa de oro con quatro perlitas finas y una cruz de piedras, 240 rs.- yd un abanico de concha con su alfiler de oro para el pecho, 50 rs.- yd un tocador guarnecido con piedras de Francia y similor, esmaltado de azul con dos hilos de granos de nacar, 120 rs.- yd un collar de perlas de dos hijos largos, 80 rs.- yd una sortija de oro con cinco diamantes rosas, 320 rs.- yd otra de lo mismo con un solitario rosa, 120 rs.- yd otra de lo propio con quatro diamantes rosas, 100 rs.- yd tres sortijas de oro con tres diamantes rosas cada una, 300 rs.- yd una sortija de lo mismo con quatro diamantes rosas, 100 rs.- yd otro tambien de oro con cinco rubies, 40 rs.- ys otra dicha de un solitario de topacio, 40 rs.- yd otra sortija de oro con dos chispas de diamantes y una esmeralda, 50 rs.- ys una sortija de plata sobredorada engastada a punta de diamante, 50 rs.- yd unos pendientes de oro con diez y ocho diamantes, 340 rs.- ys otros pendientes tambien de oro con doce diamantes rosas, 220 rs.- yd un collar de piedras de Francia con una palomita, 160 rs.- yd otro collar de corales con granates y un relicarito de oro, 200 rs.- yd una piedra engastada en plata para el fluxo de sangre, 400 rs.- yd una peineta grande de concha con un estrellon grande de oro y en medio un topacio, 200 rs.

TRASTOS DE COCINA.-

El menaje de casa que Doña Antonia de Fuentes llevó a su matrimonio se caracterizó por su abundancia y variedad. Se componía de cazos, chocolateros, torteras, almireces, palmatorias, sartenes, planchas, parrillas, trébedes, tenazas, peroles, velones, romanas, espumaderas, embudos y coladores, todo ello realizado en cobre, hierro, azófar y acero, amén de artesas y fregaderos de madera, vasos de cristal, soperas y barreños, etc. Piezas curiosas fueron:

  • yd seis platillos de China con sus gicaras correspondientes, 120 rs.
  • doce platos de la fabrica del conde de Aranda, 18 rs[7].
  • una tinaja del Tovoso con pie y tapa de pino, 40 rs.
  • una tetera acharolada y una cafetera de pedernal, 80 rs.

Por todo lo expuesto anteriormente podemos convenir que Doña Antonia de Fuentes vivió en el Madrid de José Bonaparte, tan castigado por los excesos de la Guerra de la Independencia, dentro de un marco material no lujoso desde luego, pero si bastante acomodado habida cuenta de la situación bélica. En el hogar madrileño de la dama extremeña se guardaban valiosas joyas y numerosos objetos de plata, que quedaron a resguardo de los saqueos y depredaciones de aquellos aciagos años. Pero no solamente Doña Antonia de Fuentes mantuvo intacto su patrimonio, por lo menos así lo creemos, sino que también muchos profesionales activos en el Madrid josefino tuvieron una economía boyante, ajena a las miserias de la guerra. Tal es el caso del impresor Manuel de Rivera y Calvillo, quien al contraer matrimonio con Doña María Josefa Formanti declaraba, el 23 de noviembre de 1811, tener un patrimonio valorado en 2.807.153 reales y 22 maravedis de vellón[8].


NOTAS:

[1] Ramón de Mesonero Romanos.- Memorias de un setentón en Obras de Ramón de Mesonero Romanos, Madrid. Biblioteca de Autores Españoles, 1967, págs. 37-39.

[2] Sobre la Guerra de la Independencia véase Miguel Artola Gallego.- La España de Fernando VII en Historia de España. Ramón Menéndez Pidal, Tomo XXXII, Madrid, Espasa Calpe, 1978, págs. 89-307.

[3] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo = 23367, folº. 387 – 404.

[4] El tremor o tremó era un adorno en forma de marco, de origen francés, en el que se colocaban los espejos para que quedasen fijos en la pared.

[5] Sobre los abanicos chinos en España véase Maruja Merino de Cáceres y José Luís Valverde Merino.- Abanicos chinos de exportación en Oriente en Palacio. Tesoros artísticos en las colecciones reales españolas. Catálogo de la Exposición, Madrid, Patrimonio Nacional, 2003, págs.263-266.

[6] El similor es una aleación de bronce y estaño, a veces con un poco de zinc que tiene el brillo y color del oro. Con frecuencia aquella mezcla se solía platear, recibiendo los objetos realizados con aquella técnica el nombre de platería del cobre.

[7] Se trataba de piezas salidas de la famosa fábrica de cerámica de Alcora, fundada por Don Buenaventura Pedro de Alcántara, conde de Aranda en 1726, que fue una de las manufacturas españolas más célebres, por la calidad de sus productos, de la España del siglo XVIII.

[8] José Luís Barrio Moya.- Pinturas, libros y grabados del impresor madrileño Manuel de Rivera y Calvillo en Homenaje a Antonio Matilla Tascón, Zamora, Instituto de Estudios Zamoranos Florían de Ocampo, 2002, págs. 17-38.

Oct 012002
 

José Luís Barrio Moya.

Cuando el rey Alfonso IX de León conquistó a los musulmanes Badajoz, en el año 1230, precisamente el de su muerte, la comarca de Olivenza pasó a manos de los Caballeros del Temple, en cuyo poder permaneció hasta que Alfonso X el Sabio los evacuó en 1278. Como parte de la Corona de Castilla permaneció Olivenza hasta el tratado de Alcañices, firmado en 1297, mediante el cual Fernando IV cedía aquella villa a su hermana Doña Beatriz, cuando aquella contrajo matrimonio con Don Alonso de Portugal , hijo del rey lusitano Don Dinis[1].

La incorporación de Olivenza a la corona portuguesa significó para la población el inicio de un periodo de engrandecimiento y prosperidad, por obra de los monarcas lusitanos Don Dinis, Alfonso IV, Juan II y, sobre todo, Manuel I, el rey del “manuelino”. A todos ellos se debe el carácter monumental que Olivenza tiene en la actualidad.

Cuando Portugal y sus posesiones ultramarinas pasaron a formar parte de la Monarquía Hispana de Felipe II, en 1580, tras la muerte de Don Sebastián en la trágica batalla de Alcazarquebir, en la que el ejército portugués fue dramáticamente derrotado por las tropas marroquíes de Abd-el-Melic, Olivenza volvió a manos españolas, en las que permaneció hasta la revuelta lusitano contra Felipe IV en 1640.

Durante la guerra hispano-portuguesa, la villa de Olivenza fue sitiada en varias ocasiones por las tropas hispanas, siendo el cerco más importante el de 1648, pero que la enérgica defensa de la población obligó a levantar. Sin embargo el valor de los soldados portugueses no pudieron impedir que el 30 de mayo de 1657 Don Francisco Tuttavilla, duque de San Germán se apoderase de Olivenza, que retornó a la corona lusitana cuando Mariana de Austria, viuda de Felipe IV, firmó la paz con Portugal, el 12 de febrero de 1668, reconociendo la independencia del reino lusitano, tras veinte y ocho años de enfrentamientos[2].

A comienzos del siglo XIX y en la vorágine de las luchas napoleónicas, España aliada de Francia, se vio obligada a declarar la guerra a Portugal para con aquel gesto obligar a Juan VI a cerrar los puertos lusitanos a su tradicional aliada y feroz enemiga de Francia: la opulenta Inglaterra. La guerra se declaró el 27 de enero de 1801 y al frente del ejército hispano-francés se colocó como generalísimo Don Manuel Godoy, quien invadió el país vecino el 20 de mayo de 1801. Las tropas hispano-francesas, mucho más numerosas que las portuguesas, conquistaron gracias a aquella circunstancia varias plazas del Alentejo, entre ellas Olivenza y Jurumeña, llegando a poner sitio a Elvas, que gracias al esfuerzo de sus defensores no capituló. En recuerdo de aquellas campaña algunos soldados españoles ofrecieron a Godoy dos ramos de naranjas de los jardines de Elvas, que el favorito remitió a la reina Maria Luisa. Portugal se vio obligada a pedir la paz, firmado el Tratado de Badajoz el 16 de junio de 1801 Manuel Godoy y Luis Pinto de Sousa. Por aquel tratado España devolvía a Portugal todas las plazas conquistadas excepto Olivenza, a la vez que Juan VI se comprometía a cerrar sus puertos a las naves inglesas.

No obstante tantas guerras y en los periodos de paz entre los dos países algunos oliventinos pasaron a España, como así lo demuestra Don Manuel Pereira de Castro, quien alcanzó en Madrid el cargo de médico de Cámara de los reyes Carlos III y Carlos IV.

Pocos datos tenemos sobre la vida del médico oliventino, aunque gracias a la documentación que aportamos, encontrada en diversos archivos madrileños, podemos ofrecer una sumaria biografía del mismo que sirva para posteriores investigaciones.

Don Manuel Pereira de Castro nació, según él mismo declara en su testamento, en la villa de Olivenza “ovispado de Elvas en el reyno de Portugal”, siendo hijo e Don Juan Álvarez de Castro y de Doña Francisca Teresa Maria de Vega y Pereira, ambos naturales de “Alvito en el ovispado de Beja en el mismo reyno”. Nada conocemos de los primeros años de la vida del futuro médico de Cámara, ni tampoco en que lugar realizó sus estudios, que pudo ser en la Universidad de Coimbra. Si sabemos que en 1757 ya se encontraba en Madrid, ejerciendo como médico. No hay que olvidar que desde 1746 reinaba en España Fernando VI, casado con la portuguesa Bárbara de Braganza, y es probable que Don Manuel Pereira de Castro pensara que una lusitana en el trono de Madrid podía significar un futuro mas prometedora que en su Portugal natal[3].

El día 7 de junio de 1779 el mayordomo mayor de palacio, marqués de Montealegre informaba a Carlos III que Don Manuel Pueyo había ascendido a médico de número de la Real Familia al puesto de médico de Cámara y para ocupar la vacante dejada proponía al rey “a tres sujetos medicos abiles, que tienen la aprobacion del Primero de Cámara”. Estos tres médicos fueron Don Manuel Pereira de Castro, Don Nicolás López de Valverde y Don Miguel García de Burunda. El marqués de Montealegre destacaba que Don Manuel Pereira de Castro era “medico de los Caballeros Pages de Vuestra Magestad y academico de la Real Academia Medica de Madrid, que haze 22 años que exerze su facultad en la Corte y en instancia que hizo solicitando los honores de medico de la Real Familia en atencion a sus meritos se digno Vuestra Magestad resolber con fecha de 1 de abril de 1776 que acordare su pretension en adelante” [4].

El 19 de junio de 1779 Carlos III decidió que la plaza vacante dejado por Don Manuel Pueyo fuera ocupada por Don Manuel Pereira de Castro, el cual juró su cargo de médico de la familia real el 2 de julio de 1779 “y desde este dia se le han de considerar 2200 reales anuales (hasta que suceda otra vacante) por la mitad de esta plaza por que con la otra mitad esta jubilado Don Antonio de Medina, que la goza en virtud de Real Resolucion a constancia de 29 de septiembre de 1761, y en consecuencia y con desquento de un mil y cien reales que adeudo al derecho de la media annata” [5].

El 24 de enero de 1780 Don Manuel Petriz y Manrique, contador de la Real Caballeriza, informó a la oficina de la media anata “que Don Manuel Pereyra de Castro havia sido medico de la Casa de Cavalleros Pages de Su Magestad, y gozando con este encargo por nominas de sueldos de la misma cavalleriza el de 2750 reales de vellon al año, que le havian cesado en 9 de julio de 1779, quedando de dever al derecho de la media annata 1375 reales correspondientes a dicho goze, a fin de que se le bajasen del que tenia en la Real Casa como medico de numero de Familia, en cuya consequencia se ha hecho la referida baja y aplicado para el pago total de los espresados 1375 reales, no causando media annata alguna con la entrada al goze de los 2200 reales el medio sueldo de tal medico de numero de familia, y quando entrare al goce entero devera satisfacer la respectiba a el aumento que ha de resultar desde los 2750 reales que tenia por dicha cavalleriza” [6]. Comunicaba asimismo Don Manuel Petriz y Manrique “que haviendo fallecido Don Juan Garcia Sebillano, otro medico de familia de numero, en 19 de diziembre de dicho año de 1780 deve entrar desde al dia siguiente al goze entero de su plaza el dicho Don Manuel de Pereyra como lo tiene acordado para los de esta clase el excelentisimo señor marques de Montealegre, mayordomo mayor de Su Magestad, por su orden de 2 de abril de 1764, y se le han de descontar 825 reales por razon de media anata correspondiente a los 1650 reales que logra de aumento segun el que ha tenido por la Real Cavalleriza”.

El 2 de febrero de 1788 Don Francisco Antonio Montes, intendente contralor de la Real Casa y Cámara de Carlos III certificaba que en esa fecha Don Manuel Pereira de Castro “que hera medico de familia” fue nombrado “para la sexta plaza de medico de Camara con el sueldo asignado a ella, la que juro en primero de marzo siguiente en manos del excelentisimo señor marques de Valdecarzana, que hera sumiller de Corps de Su Magestad y en presencia del contralor general por ausencia del grefier, y por Real Orden de 16 de febrero del presente año de la fecha se sirvio Su Magestad nombrar a dicho Pereyra por su medico de Camara de exercicio con la antiguedad desde su nombramiento y sueldo”[7].

La muerte de Carlos III el 14 de diciembre de 1788 no supuso ningún cambio en la situación de Don Manuel Pereira de Castro en palacio, puesto que Carlos IV, hijo y sucesor del monarca difunto, mantuvo en su cargo al médico oliventino.

En Madrid Don Manuel Pereira de Castro contrajo matrimonio con Doña Josefa de la Guardia y Castro, hija de Don Francisco de la Guardia y Castro y de Doña Teresa Ximénez de Roa, todos nacidos en la localidad conquense de Horcajada de la Torre. De esta unión nacerían tres hijos, bautizados con los nombres de Antonio, Luís y Manuel.

El día 25 de mayo de 1793 y ante el escribano Pedro Barrero, Don Manuel Pereira de Castro y su esposa otorgaban de mancomún su testamento y últimas voluntades[8]. En el citado documento, además de declarar ambos cónyuges tanto el nombre de sus padres como sus lugares de nacimiento, expresaban su deseo de ser enterrados, amortajados con el hábito franciscano, “en la yglesia parroquial donde fueramos feligreses al tiempo de nuestro respectibo fallecimiento”. Establecían que se dijesen por el alma de cada uno cien misas rezadas y que se entregasen a las mandas forzosas, doce reales de vellón. Asimismo se nombraban recíprocamente por sus testamentarios junto con sus hijos Don Luís y Don Manuel, Don Juan de Quevedo Revenga, abogado de los Reales Consejos, Don Juan Bautista Soldevilla, médico de Cámara de Carlos IV, Don Antonio Fraseri y Don Joaquín Gómez, ambos médicos de la Real Familia.

Como herederos de todos sus bienes instituían a sus tres hijos “para que lo que hubiere y quedare lo haian, lleven y hereden por iguales partes, con la bendicion de Dios nuestro señor y la nuestra”.

Fueron testigos de este otorgamiento Don Alfonso Arias gago, visitador eclesiástico, Don Manuel de Aróstegui, abogado de los Reales Colegios de Madrid, Don Antonio de la Pastora, Don Manuel Urete y Don Antonio Casado.

Don Manuel Pereira de Castro murió en Madrid el 22 de mayo de de 1808, cuando ya se había iniciado la Guerra de la Independencia, siendo enterrado en la bóveda del Santo Cristo de los Milagros, sita en la iglesia parroquial de San Martín[9]. Su esposa, Doña Josefa de la Guardia y Castro había fallecido unos años antes que el médico oliventino que tan importante cargo ocupó en la Corte de Carlos III y Carlos IV.

APORTACION DOCUMENTAL:

Testamento otorgado por el doctor Don Manuel Pererira de Castro y Doña Josefa de la Guardia y castro, marido y muger.

en 25 de mayo de 1793.

En el nombre de Dios todo poderoso Amen. Nos el doctor Don Manuel Pererira de Castro, medico de Camara de Su Magestad, natural de la villa de Olivenza, ovispado de Elvas en el reyno de Portugal, hijo lexitimo de legitimo matrimonio de Don Juan Alvarez de Castro y de Doña Francisca Theresa Maria de Vega y Pereira, difuntos, vecinos que fueron de la villa de Alvito en el ovispado de Beja en el mismo reyno, y Doña Josefa de la Guardia y Castro, natural de la villa de Orcajada en el obvispado de Cuenca, hija legitima y de lexitimo matrimonio de Don Francisco de la Guardia y Castro y de Doña Theresa Ximenez de Roa, difuntos, vecinos que fueron de la misma villa de Orcajada, ambos otorgantes marido y muger, vecinos de esta Corte, estando como al presente nos hallamos buenos y sanos y en uso perfecto y cabal de nuestro juicio, memoria y entendimiento natural, el que Dios nuestro señor fue servido darnos, creyendo como firmemente creemos en el incomprehensible misterio de la beatisima Trinidad, Padre, Hijo y Espiritu Santo, tres personas distintas y un solo Dios verdadero y en todos los demas misterios que el todo Poderoso nos rebelo y propone nuestra santa Madre Yglesia Catholica Apostolica Romana, bajo de cuia fee y crehencia hemos vivido, esperamos y queremos vivir y morir como fiados en los merecimientos de nuestra señor Jesu Christo y en los poderosos y dulces ruegos de su amorosa Madre la Santa Virgen Maria, concevida sin pecado original, a quien desde ahora para el trance final y postrimero ymbocamos por nuestra patrona y abogada con su esposo San Joeph, Angeles de Nuestra Guarda y demas santos de nuestero nombre y debocion para que yntercedan con su Divina Magestad a fin de que perdone todos nuestros pecados y labando nuestra alma con la preciosa sangre que nuestro Redemptor derramo por ellas, las coloque en tan amable compañia, donde les alaven y bendigan por los siglos de los siglos, temerosos de la muerte, trance tan temible y natural como incierta es su ora llegada y precabiendo que este duro golpe puede tomarnos de sorpresa, embargandonos el uso libre de la razon o los sentidos y nos arrebate sin permitirnos disponer sonre el descargo de nuestras conciencias, hacemos, ordenamos y disponemos este nuestro testamento y ultima boluntad en la forma siguiente:

– Lo primero encomendamos nuestra almas a Dios nuestro señor que las crio y redimio con el preciosisimo balsamo de su sangre, rogando a su Divina Magestad que quando fueren separadas de esta humanidad corruptible las reciba benigno, corroborandolas con el resplandor de su Divino rostro y nuestro cuerpos cadaveres mandamos a la tierra, de cuio elemento fueron formados, y queremos sean amortajados con el avito de nuestro seraphico padre San Francisco y sepultados en la yglesia parroquial donde fuesemos feligreses al tiempo de nuestro fallecimiento, dejando a eleccion del sobreviviente y testamentarios que adelante nombraremos la disposicion, ora y forma de nuestro entierro.

– Mandamos que por cada uno de nos los otorgantes se manden decir cien misas rezadas con la limosna de quatro reales de vellon cada una, de la que sacada la quarta parroquial, las demas se celebren en las yglesias o combentos en donde eligieren nuestros testamentarios.

– Es nuestra boluntad que se de por una bez y por cada uno de nos los otorgantes doce reales de vellon a los Santos Lugares de Jerusalen, Redencion de Cautivos y Hospitales General y Pasion de esta Corte y para todas ellas, con lo que los desistimos y apartamos del derecho y accion que pudieran tener a nuestros bienes.

– Prevenimos que si al tiempo de nuestro respectibo fallecimiento se encontrase alguna memoria o memorias escritas o firmadas de nuestras manos relatibas a esta nuestra ultima y final boluntad se este y pase por su contenido, protocolizandose con este instrumento para su devido y puntual cumplimiento.

– Usando yo el dicho Manuel Pereira de Castro del derecho y accion que me compete nombro por tutora y curadora de la persona y vienes de Don Manuel Pereira de la Guardia, nuestro hijo menor, a mi muger y su madre Doña Josefa de la Guardia y Castro, con relebacion de fianzas, respecto su notorio merito christiano y govierno con que siempre se ha conducido a la mejor crianza de sus hijos y pido a qualquier señor juez ante quien se presente testimonio de esta clausula la manden discernir el cargo de tal tutora y curadora, bajo la misma relebacion de fianzas que ba echa.

– Y para cumplir y pagar este nuestro testamento y memoria si se encontrase nos nombramos reciprocamente uno a otro por nuestros testamentarios, y para que lo sean igualmente con el sobreviviente nombramos de conformidad a Don Luis y Don Manuel Pererira de la Guardia, nuestros hijos, a el lizenciado Don Juan de Quevedo Revenga, abogado de los Reales Consejos y juez de rompimientos en esta Corte, a Don Juan Bautista Soldevilla, medico de Camara de Su Magestad, a Don Antonio Franseri y a Don Joaquin Gomez, medico de la Real Familia, a cada uno in solidum y nos damos y les damos poder y facultad cumplida para que luego que fallezca quañquiera de nos, entren y se apoderen de todos nuestros vienes y de su producto cumplan y paguen todo lo aqui expresado y que se expresase en la memoria o memorias si quedasen, bendiendo y rematando lo que fuere necesario en publica almoneda o fuera de ella, cuio cargo y facultad nos dure y les dure todo el tiempo necesario, aunque sea pasado el año del albaceadgo, pues desde luego prorrogramos el que necesite.

– Y cumplido y pagado quanto ba ordenado y se ordenare en la memoria o memorias si se encontrase, en el remanente que quedase de todos nuestros vienes, hacienda, caudal, derechos y acciones y futuras subcesiones, nombramos por nuestros unicos y universales herederos a Don Antonio, Don Luis y Don Manuel Pereira de la Guardia, nuestros tres hijos legitimos havidos en nuestro actual matrimonio, para que lo que hubiese y quedase lo haian, lleven y hereden por iguales partes con la bendicion de Dios nuestro señor y la nuestra, y les encargamos y rogamos hagan y ejecuten su division y adjudicacion amigable y extrajudicialmente con el sobreviviente como asi lo esperamos de su buena crianza y educacion.

– Y por el presente rebocamos, anulamos y damos de ningun balor ni efecto todos los testamentos, poderes para hacerlos, cobdicilos y otras ultimas disposiciones que antes de este haiamos hecho de palabra, por escrito o en otra forma que ninguna queremos balga, ni haga fee judicial ni extrajudicialmente escepto este testamento y memoria citada, si quedase, que queremos y mandamos se estime y tenga por nuestra ultima y final boluntad en aquella via y forma que mas haia lugar en derecho, en cuio testimonio asi lo otorgamos en esta villa de Madrid a veinte y cinco dias del mes de mayo de mil setezientos noventa y tres años, siendo testigos el señor don Alfonso Arias Gago, visitador ecclesiastico en esta Corte, Don Manuel de Arostegui, abogado de los Reales Colegios de esta villa, Don Antonio de la Pastora, Don Manuel Ureta y Don Antonio Casado, residentes en esta Corte y los otorgantes a quienes yo el infraescrito doy fee conozco lo firmaron.

Dr. Don Manuel Pereyra. Josepha de la Guardia Castro. Ante mi = Pedro Barrero.
(Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo = 21239, folº. 121-123 vltº.)


NOTAS:

[1] Para todo lo referente a la historia medieval de Olivenza véase Rosa María Sánchez y Luís Alfonso Limpo.- El enclave de Olivenza y sus murallas, Cáceres, Universidad de Extremadura, 1994.

[2] Carlos Martínez de Campos.- España bélica. Siglo XVII. La decadencia de un Imperio, Madrid, edit. Aguilar, 1968, págs. 158-162.

[3] Bárbara de Braganza nació en Lisboa en 1711. Hija de Juan V y de Maria Ana de Neoburgo, recibió una esmerada educación, siendo una gran aficionada a la música, pues no en balde fue su maestro en aquel arte el napolitano Doménico Scarlatti. En 1729 casó con el entonces príncipe de Asturias, el futuro Fernando VI, de cuya unión no se logró descendencia. Fundo en Madrid el monasterio de la Visitación, conocido como las Salesas Reales, inaugurado en 1757, un año antes de su muerte. Fernando VI la siguió al sepulcro, con la razón perdida, el 10 de enero de 1759. Ambos monarcas están enterrados en el convento fundado por Doña Bárbara de Braganza.

[4] Archivo General de Palacio. Sección = Personal. Signatura = C.809/19.

[5] Archivo General de Palacio.- Ibidem.

[6] Archivo General de Palacio.- Ibidem.

[7] Archivo General de Palacio.- Ibidem.

[8] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo = 21239, folº. 121-123 vltº. Ver Aportación Documental.

[9] Archivo de la Iglesia de San Martín de Madrid. Libro 27 de Difuntos, folº. 325-325 vltº.
La partida de defunción del médico oliventino está redactada de la siguiente manera:
“Don Manuel Pererira de Castro, medico de Camara de Su Magestad, viudo de Doña Josefa de la Guardia, natural de la villa de Olivenza, obispado de Helvas y hijo legitimo de Don Juan Alvarez de Castro y de Doña Francisca Teresa Maria de la Vega y Pereira, difuntos, parroquiano de esta yglesia, calle de Preciados casa de Parayuelo. Otorgo testamento en 25 de mayo de 1793 ante Pedro Barrero, escribano Real, señalando cien misas a quatro reales. Testamentarios Don Antonio, Don Luis y Don Manuel Pereira, sus hijos, y Don Juan Quevedo y Revenga, Don Juan Bautista Soldevilla, Don Antonio Franseri, Don Ramon Gomez y Don Manuel Uzeta y a cada uno ynsolidum. Recivió los Santos Sacramentos. Murio en veinte y dos de mayo de mil ochocientos ocho. Se enterro de secreto en esta parroquia con la licencia del señor vicario, en uno de los nichos de la boveda del Santo Cristo de los Milagros».

Oct 012001
 

José Luís Barrio Moya.

A pesar de los numerosos estudios que sobre la figura de Luís de Morales “el Divino” se han publicado desde hace ya bastantes años hasta nuestros días, la vida y la obra del pintor extremeño presenta todavía muchas lagunas y no pocos puntos oscuros. Estas carencias informativas se refieren tanto a su formación artística, que parece ser fue tan compleja como cosmopolita, como a las fechas del nacimiento y muerte del pintor, y que ni siquiera las apuradas investigaciones de Rodríguez Moñino han logrado aclarar.[1]

La bibliografía antigua sobre Morales la inicia el pintor y tratadista sevillano Francisco Pacheco, el que fue suegro de Velázquez, quien le cita en su famosa obra “Arte de la pintura”, publicada en su ciudad natal en 1649, para decir de él que era un pintor dulzón y almibarado.

Tras Pacheco es el cordobés Antonio Palomino, pintor de Cámara de Carlos II y de Felipe V, y asimismo notable tratadista, quien en su famoso “Museo Pictórico y Escala Óptica”, nos dejó una breve pero esclarecedora biografía del artista extremeño que ha servido de base para todos los posteriores estudios sobre Luis de Morales[2]. Aunque la información que Palomino tuvo de Morales fue más bien escasa, no llegó a conocer su nombre de pila, a él se debe “la consagración del calificativo de Divino que él recoge de una tradición imprecisa pero que contribuyó como ninguno a popularizar”[3]. Con respecto a esto queremos subrayar que el adjetivo de Divino aplicado a Morales ya lo utilizaban los tasadores de colecciones artísticas madrileñas del siglo XVII cuando registraban obras del pintor extremeño. El origen de este calificativo se debía a que el pintor extremeño se especializó en temas religiosos, efigiando con mucha frecuencia a Cristo y María en las más diversas advocaciones. También se debe a Palomino otras noticias sobre Morales, entre ellas que se formó en Sevilla junto al flamenco Pedro de Campaña y de un supuesto viaje a Madrid, llamado por Felipe II para trabajar en El Escorial, donde realizó para el monarca “varias tablas de su devoción, porque su habilidad no se extendía a mas, ni era para obras de magnitud”. La pintura de Luis de Morales no agradó de Felipe II, como ocurriría con la de El Greco algunos años mas tarde, por lo que el monarca recompensó con largueza al pintor extremeño, quien regresó a su Badajoz natal. Según Palomino, Luis de Morales falleció en 1586.

En 1800 Juan Agustín Ceán Bermúdez publicó su famoso “Diccionario de los más ilustres profesores de las Bellas Artes en España”, y en el tomo III dedica una extensa nota biográfica a Morales. Mejor informado que Palomino, sabe que su nombre es Luis y que contrajo matrimonio con Leonor de Chaves. Publica además la partida de nacimiento de su hijo Cristóbal y hace relación de las ciudades que en su tiempo contaban con obras de Morales: Toledo, Madrid, Sevilla, Valladolid, Ávila, Burgos, Granada, Higuera la Real, Arroyo de la Luz, Alcántara y Badajoz. Contradiciendo a Palomino, que sostenía la dificultad de imitar el estilo de Morales, Ceán Bermúdez, con una aguda intuición nos dice “que se debe advertir que ha habido y hay mucha facilidad en atribuirle todas las pinturas que representan Eccehomos, lánguidos, secos y descamados y Dolorosas exhaustas y denegridas, sin contar con que este maestro tuvo un hijo y varios discípulos que aunque procuraron imitarle no lo pudieron lograr, al contrario le desacreditaron con sus caricaturas horrendas”.[4]

La bibliografía antigua sobre Morales se cierra con el conde de la Viñaza, quien sólo aporta la noticia de que el pintor extremeño realizó un Cristo a la columna para los Capuchinos de Marchena, a la vez que menciona los cuadros del artista que se guardaban en el Museo del Prado.[5]

A comienzos del siglo XX la figura de Luis de Morales conoció un singular favor por parte de los historiadores del arte, como así lo demuestran los nombres de Elías Tormo, August L. Mayer, Enrique Lafhente Ferrari, Diego Angulo Iñiguez. Daniel Bejarano Escobar, Mariano

Padilla, Antonio Juez Nieto. Werner Goldschmidt. Valentín Sambricio y Elizabeth du Gué Trapier, entre otros muchos. Sin embargo los trabajos más completos sobre el pintor de Badajoz son los realizados por Juan Antonio Gaya Nuño[6] e Ingljald Bácksbacka[7]. Pero a pesar de los esfuerzos de todos aquellos historiadores siguen sin resolver muchas de las incógnitas que todavía envuelven la vida y la obra de Luis de Morales.

Según todos los indicios, Luis de Morales nació en la ciudad de Badajoz en año indeterminado pero que suele colocarse entre 1515 y 1 S20 Por lo que se refiere a su formación se está de acuerdo en que la inició en el taller del flamenco Pedro de Campaña, activo en Sevilla desde 1537. Sobre esa experiencia flamenco Morales sufrió una sutil influencia portuguesa, recibida a través de los pintores de la floreciente escuela de Évora, junto con otras procedentes del círculo toledano y de Alonso de Berruguete. Por otra parte el italianismo de que hace gala Morales en algunas de sus obras, que va desde sugerencias leonardescas hasta las de Sebastián del Piombo se relacionan con mas que un probable viaje a Italia, del que por desgracia no hay ninguna prueba documental. La utilización por parte de Morales de grabados flamencos, alemanes e italianos, de maestros tan prestigiosos como Durero, Zuccaro, Schóngaguer y Tiziano termina por dibujar las muy varias y dispares influencias que se advierten en las obras de Luis de Morales, lo que se va traducir en un estilo tremendamente personal y, lógicamente, muy complejo.

La primera obra conocida de Morales es la Virgen del pajarito, fechada en 1546 y realizada para la iglesia de la Concepción de Badajoz. Conservada durante mucho tiempo en la colección Moret en la actualidad se encuentra en la iglesia de San Agustín de Madrid. Un año más tarde estaba fechada una Crucifixión del convento de los Dominicos de Évora, hoy perdida, pero que se creía copia de un original de Miguel Ángel, propiedad de la familia Vimiozo.

Hacia 1550 Luis de Morales contrae matrimonio con Leonor de Chaves, naciendo de esta unión dos hijos Jerónimo y Cristóbal, este último siguió los pasos de su padre, dedicándose también a la pintura.

A partir de 1560 la actividad de Morales entra en una fase ascendente. En 1 563 contrata el retablo de la iglesia de la Asunción de Arroyo de la Luz, una de sus obras mas conocida y celebrada[8]. Pintor de Don Juan de Ribera, obispo de Badajoz, realizó diversos retratos y dos trípticos para el prelado. Trabajó asimismo para iglesias portuguesas de Évora y Elvas y para otras de Salamanca. Plasencia, Valencia de Alcántara y San Martín de Trebejo.[9]

Los últimos años de la vida de Morales fueron duros. Pobre, enfermo y agotado, así lo encontró Felipe II en 1581, cuando el monarca pasó por Badajoz camino de Portugal, por le que le concedió una pensión. Aunque no conocemos con exactitud el año de la muerte de Luis de Morales, tradicionalmente se sitúa en 1 586.

En este trabajo no vamos a analizar la abundante obra conservada de Luis de Morales sino dar a conocer varias pinturas del artista extremeño que aparecen registradas en inventarios madrileños del siglo XVII. Este hecho viene a demostrar que las obras de Morales eran muy estimadas por los coleccionistas de la época.

La primera mención conocida de una obra de Morales en una colección madrileña del siglo XVII data de 1644. En efecto el 20 de enero de aquel año, Don Jerónimo Morales de Prado, médico del rey Felipe IV, mandó hacer el inventario de los bienes de su esposa, Doña Isabel de Sandoval, fallecida unos días antes. Entre las pinturas que quedaron por la muerte de la citada señora se registraba “una imagen de pincel pintada en dos tablas de Nuestra Señora y Christo nuestro señor quando le bajaron de la cruz, original del Divino Morales con su marco”[10]. La descripción de la pintura es esclarecedora por dos razones, la primera por darnos la pauta de la temática cultivada por Morales y la segunda por informarnos de que en fecha tan temprana como 1644 ya se le aplicaba el calificativo de Divino.

Una nueva pintura de Morales se cita, el 1 de junio de 1662 entre las pinturas que Don Francisco Marchant de la Cerda donaba a su hijo Don José. Se trataba de“un cuadro de un Ecce omo con su marco negro de mano de Morales el de Vadaxoz”[11]. El Ecce Homo fue una iconografía muy cultivada por Luis de Morales, conociéndose muchos ejemplares con aquel tema. La indicación de ser obra de “Morales el de Vadaxoz”, parece indicar, de manera inequívoca, que el artista nació en aquella ciudad extremeña.

El” de julio de 1665 se realizó el inventario de los bienes que Doña Juana Velázquez de Guana, esposa de Don Bernabé de Gainza, aposentador de Felipe IV y entre ellos se contaba una pequeña colección pictórica, en la que se registraba “un medio cuerpo de retrato de tabla antigua, de Morales, pintor de Badajoz”.[12]

Aunque Luis de Morales cultivó casi exclusivamente la temática religiosa, hizo alguna pequeña incursión en el campo del retrato, realizando algunos de su protector Don Juan de Ribera, obispo que fue de Badajoz desde 1562 hasta su traslado a Valencia en 1568. Una efigie del que fue arzobispo y virrey del reino de Valencia se conserva en el Museo del Prado y es posible que el que poseyó Doña Juana Velázquez, aunque no se mencione quien era en el documento, representara a Don Juan de Ribera.

El día 20 de septiembre de 1674 Don Francisco González de Nájera, capellán de honor del rey Carlos II, legaba por una cláusula de su testamento a Don Alonso Pérez de Guzmán el Bueno, “un Ecce omo original de Morales de Vadaxoz que tengo, con su moldura de evano y marfil y su cortina azul”[13]. El cuadro debió de tenerlo en mucha estimación el capellán real, puesto que tras la donación añade que “mego a su Illma me perdone que porque el cuadro es de toda satisfaçion y estimaçion me atrevo a emplearle en su Señoria Yllustrissima”.

El 27 de enero de 1671 Don Francisco González de Oviedo, caballero de la orden de Alcántara, 4eclaraba que Doña Ana Maria de Oviedo, su madre, le había entregado, entre otros bienes, “una pintura orijinal de Morales de Nuestra Señora y el Niño con una cruz en la mano”, la cual fue tasada en 400 reales de vellón.[14]

El día 11 de junio de 1693 moría en Madrid Doña Catalina Florentina de Alzola y Mucharaz, hija de Don Francisco Antonio de Alzola y Mucharaz, natural de la localidad vizcaína de Durango, y de Doña Maria de Parra y Vela, que lo era de Poza de la Sal (Burgos). Doña Catalina Florentina de Alzola había dado, antes de su fallecimiento, concretamente el 5 de junio de 1693 un poder para testar a favor de su esposo, Don Francisco Rodríguez de la Torre, secretario, de Carlos II y escribano mayor del Consejo de Hacienda, para que en su nombre otorgara su testamento y última voluntad[15]. En el mencionado documento Doña Catalina Florentina de Alzola pide ser enterrada, amortajada en el hábito carmelita “en el convento de Nuestra Señora del Carmen Calzado, en la boveda de la Capilla de Santa Teresa de Jesus”. Establece que se digan por su alma y por las de sus padres y abuelos, quinientas misas rezadas y que se entreguen a las mandas forzosas veinte y dos reales de vellón. Nombre por sus testamentarios a su esposo, a su madre y a Don José de Noriega y Arrieta, caballero de la orden de Santiago y regidor de la villa de Madrid, instituyendo por sus herederos a los diez hijos habidos en su matrimonio: Bárbara Maria. Juliana Melchora. Maria Antonia. Jacinta. Josefa. Teresa, Mariana, Catalina. Gertrudis y Pedro, mientras que a su esposo le legaba “un cuadro grande de la Virgen con el Niño, San Juan Bautista y San José en el taller, de Joseph de Ribera”.

Tras la muerte de Doña Catalina Florentina de Alzola se procedió a la tasación de sus bienes[16], que se inició el 19 de junio de 1693 cuando Francisco Bezín“lencero” valoraba la ropa blanca. El 22 de junio de 1693 José Fernández de Coto “maestro hevanista” tasaba “las alaxas de madera”, entre las que destacaban las siguientes:

– dos scriptorios de concha y hevano con doze gabetas, asas y seis garras de bronze dorado, escudos y florecillas en las esquinas de lo mismo, corredores de bronze y dos pies de dichos scriptorios con yerros, cantoneras doradas, cubiertas de zedro o caoba con unas aletillas de guarniçion. 2500 rs.- una escaparate grande de varros, alto, de a veinte y ocho vidrios cristalinos, de concha y bronces con corredor enrexado con bufete del mismo genero y pies torneados, 1500 rs. – mas dos escaparates yguales del mismo genero con diez y seis vidrios christalinos cada uno y dos bufetillos del mismo genero de concha y bronce y pies torneados y un luzerico de lo mismo, 2500 rs.- mas dos urnas altas de concha y ebano y bronzes con bidrios cristalinos y pies altos de lo mismo, con pies torneados, 2900 rs.- mas dos niños Jesus y San Juan, de talla, con peana dorada, 300 rs.- dos urnas pequeñas de concha y bronzes y tres bidrios cristalinos cada una, 600 rs. – mas dos echuras de San Francisco y San Antonio de azavache con dichas urnas, 100 rs. – mas dos bufetillos de estrado y un luzerico de una piedra jaspe cada uno con pies de madera de broleta, 1000 rs.- otro urna con pies de pino cubierta de caoba y ebano y con bidrieras hordinanas en que esta Nuestra Señora, San Joseph y el Niño del nacimiento, 300 rs.- una cama de palo santo de Portugal, con cavezera y bronzes, torneada la madera, salomonica y lecho de caoba, 5500 rs.-otra cama antigua de palo santo y bronzes dorados, de dos cavezeras y remates, 800 rs.- mas un catre de palo santo y bronzes con una cavezera, 300 rs.- una arca grande de caoba con cantoneras y zebollas de pino teñido, de vara y tres quartas de largo y vara escasa de ancho, cantoneras y zerraduras. 550 rs. – una escribania de hebano y palo santo, 66 rs. – una arquita de zipres de vara escasa, 150 rs.- mas un scriptorio de Salamanca con pie y caxones, 1100 rs.- mas un brasero de palo santo en almenillas de bronze, treinta y dos berxuelas, dos aletillas y zebollas con garras de bronze, vazua paletilla y caxa. forrado en frisa, 2400 rs.- mas dos papeleras yguales cubiertas de zedro y voj con corredorzillos, dos puertas, quatro cajones y dos puertezillas, assas y pies de lo mismo. 12Q0 rs.- un baño grande de madera con dos aros y dos assones de yerro, 300 rs.- dos caxas con dos cavezas de zera de ynozentes y un bidrio cristalino y marco de peral labrado, 120 rs.- dos puertas de alcoba con ochenta bidrios cristalinos y los plomos dorados, 1000 rs.

El 23 de junio de 1693 Pedro del Campo “maestro sastre” tasaba “los estrados, colgaduras, bestidos y demas alaxas de rropa” y dos días mas tarde el platero Francisco de Ezcaray hacia lo propio con “lo tocante a su oficio”, entre los que se contaban relicarios, cálices, patenas, vinajeras, velones, ostiarios, platos, salvas, cazuelas, cofrecillos de filigrana, tembladeras, fuentes, saleros cucharas, pomos, perfumadores, candeleros, vasos, pimenteros y azafates. Sin embargo la pieza mas curiosa valorada por Francisco de Ezcaray fue “una oja de parra de plata sobre dorada con oxas y figuras de niños y en medio una sirena”, que alcanzó una tasación de 650 reales de vellón.

El 2 de julio de 1693 Francisco de Herrera “tapicero” valoraba los siguientes textiles:

– siete paños finos de Bruselas de la Ystoria de Jacob, de cinco anas de caida, 6748 rs. – yten cinco paños finos de Bruselas de la ystoria de David de cinco anas de caida, 5298 rs.- mas nuebe paños de arboledas y figuras mui hordinarias, desermanados y unos maiores que otros, 700 rs.- yten una alfombre turca de onze varas y quarta de largo y quatro varas menos tercia de ancho, blanco el fondo y de otros colores las labores, 1804 rs.- mas otra alfombra de Alcaraz que tiene ocho varas menos sesma de largo y quatro varas de ancho, 1034 rs. – mas otra alfombrilla muy maltratada, de quatro varas y tercia de largo y dos y tres quartas de ancho, 150 rs.- mas un tapetillo de la Yndia mui usado, de vara y media de largo, 30 rs.- mas otros dos tapices mui usados y viexos, 40 rs

El mismo día 2 de julio de 1693 Don Francisco Rodríguez de la Torre declaraba “que diferentes barros de Yndias, porzelanas y jicaras de la China que se allaron en los escaparates se baluaron por personas ynteligentes en quinientos reales”. Por su parte en la fecha arriba citada José Escriche “maestro de coches”, tasaba en 3500 reales “un coche con aderezos de ybierno con entrapada verde y de verano con cortinas de damasco y albornozes de varragan”.

El 4 de julio de 1693 Juan Ruiz “maestro herrador” valoraba tres mulas en la cantidad de 5500 reales de vellón, Juan Pérez “maestro latonero”, los utensilios de cocina y un anónimo maestro relojero, “una muestra de relox redonda con numeros de azreo”, en 750 reales.

El 9 de julio de 1693 el pintor Diego de Dueñas tasaba la colección artística de Doña Catalina Florentina de Alzola, que estaba compuesta por un total de setenta y dos pinturas y un biombo “de la China vaxo, de esotrado, bien tratado”. La temática de las pinturas era fundamentalmente religiosa, aunque también se registraban varios floreros y bodegones, una alegoría de los cinco sentidos dos curiosos cuadros con “las fabulas” de Neptuno y Orfeo y algunos paisajes “de sobre ventana”. Por lo que respecta a los supuestos autores de las pinturas, Diego de Dueñas menciona varias copias de Bassano así como originales de José de Ribera, El Greco, Eugenio Caxés, Mateo Cerezo, Juan de Arellano y Luis de Morales. Precisamente al pintor extremeño la adjudica Diego de Dueñas dos lienzos representando a Cristo a la columna con San Pedro lloroso y una Piedad, temas ambos muy tratados por Morales. La tasación se realizó de la manera siguiente:

– un lienzo de Nuestra Señora con el niño dormido en el regazo, San Joseph en el obrador y San Juan Bauptista de tres varas de caida y dos y quarta de ancho, original de Joseph de Ribera, con marco negro. moldura y cartelas doradas, 2200 rs[17].- otra pintura en lienzo de Nuestra Señora de la Contemplazion con el niño desnudo y en una mano el Santisimo, de bara y tercia en quadro, con molduras doradas y tarxetas talladas en su marco, 550 rs. – yten otra de San Pedro orixinal de Dominico Greco, de vara y quarta de alto y vara y quarta de ancho con marco negro y molduras y cartelas doradas, 660 rs. – un lienzo del Prendimento de nuestro señor, de tres varas de caida y tres quartas de ancho con marco negro llano, 1000 rs. – mas dos lienzos yguales de mano de Morales, uno de Nuestro Señora a la columna y San pedro lloroso y otro de Nuestra Señora al pie de la cruz con su hixo santisimo difunto en el regazo. 1100 rs.- mas otro de San Francisco de Asis de mano de Caxes. de tres baras escasas de caida y vara y media de ancho con marco negro, 660 rs.- otro lienzo de San Geronimo de mano de Zerezo, de vara y dos tercias de alto y vara y quarta de ancho con marco negro liso, 440 rs. – otro lienzo del triunfo de David, de vara y tres quartas con poca diferencia de calda, con mareo negro llano, 88 rs.- mas tres lienzos yguales copias del Vazan, de vara escasa de ancho y tres quartas de caida, con marcos negros lisos y molduras doradas, 600 rs.- otro del Desposorio de Santa Cathalina, de vara escasa de ancho y tres quartas de caida con marcos negros lisos y molduras doradas, 220 rs. – yten dos floreros de Arellano yguales, de media vara de ancho y una tercia de caida, con marcos negros y moldura dorada, 120 rs. – yten dos lienzos yguales, de vara y media de ancho y poco mas de vara de caida, el uno con marco liso negro de los cinco sentidos y el otro la fabula de Neptuno con el mismo marco, 550 rs.- otros dos lienzos yguales de Jhs. y Maria dolorosos, de tres quartas de caida y dos quartas de ancho con marcos negros, cartelas y molduras doradas, 220 rs.- un lienzo de Nuestra Señora con el Niño en los brazos de vara menos sexma de caida y dos tercias de ancho con marco negro, 66 rs.- otro del Bauptismo de Nuestro Señor del mismo tamaño y mareo que el antecedente, 66 rs. – otro lienzo de Nuestra Señora con el niño dormido en el regazo y San Juan a un lado, de vara menos sesma de caida y dos de ancho con marco negro y moldura y cartela dorada ~00 rs – yten dos sobre ventanas paises viexos y maltratados con marcos negros lisos, de vara y tercia de ancho y media vara escasa de calda, 24 rs.- un lienzo de Nuestra Señora de Velen, de vara y dos tercias de caida y vara y quarta de ancho, sin marco, 500 rs.- mas dos lienzos bodegones con marcos lisos yguales, de vara y quarta de ancho y bara escasa de caida, 88 rs.-otro de Orzeo con marco negro llano, de dos varas escasas de ancho y vara y terzia de caida, 88 rs. – ocho lienzos yguales vuexos, de vara escasa de ancho y media vara de caida, con marcos negros, 88 rs.- mas quatro lienzos fruteros biexos yguales, de media vara escasa en quadro con marcos negros, 40 rs.- un lienzo de Jhs. y San Juan, de vara y media de caida y vara de ancho con marco negro. 44 rs. – mas una tablita de unas peras con marco negro, 22 rs. – quatro lienzos floreros, de dos tercias de caida y media vara escasa de ancho, yguales, con marcos negros, 44 rs.- dos lienzos yguales de unas marinas, de vara escasa de ancho y dos tercias de caida con marcos negros, 66 rs.- otro lienzo de Nuestra Señora con el niño dormido, San Joseph y San Juan, de vara escasa de caida y dos tercias de ancho, con marco negro, 88 rs.

ORATORIO. –

– mas un lienzo de Nuestra Señora del Sagrario con marco ymitado a piedra azul, molduras y cartelas doradas, de vara de caida y tres quartas de ancho, 400 rs.- yten ocho laminas de cobre de diferentes misterios con marcos de ebano, yguales, de tercia de largo de caida y quarta de ancho, 704 rs. – mas dos pinturas de espejos, de Jesus y Maria, yguales, de tercia en quadro con marcos de ebano, 88 rs.- mas una pintura en miniatura de la Aszension de Nuestro Señor con un cristal delante y su marco de ebano, de tercia de alto y quarta de ancho, 120 rs.- un lienzo de San Pedro, de una tercia en quadro con marco negro y moldura dorada, 88 rs.- otro de una caveza de Ecze omo del mismo tamaño y marco, 36 rs.- dos lienzos yguales del Bauptismo de Nuestro Señor Jesuchristo y uida a Exipto, de tercia de ancho y quarta escasa de calda con marcos negros y molduras doradas, 132 rs. – tres laminitas de cobre yguales, con marcos negros, de quarta de ancho y media quarta de calda, 100 rs.- yten una lamina de San Francisco de Paula, de una quarta de caida, su marco negro de peral, con dos molduras ondeadas, 44 rs. – mas un lienzo del Santo Sudario, de media vara de ancho y quarta de calda, con marco negro y moldura dorada, 20 rs.-otro lienzo de Nuestra Señora de Velen con zerco de flores y marco dorado, de media vara en quadro con poca diferencia, 8 rs.- mas otro lienzo de Nuestra Señora de la Conzepcion, de tres varas y tetzia de caida y vara y tercia de ancho con marco negro, 200 rs. – yten un biombo de la China vaxo, de estrado, bien tratado, 250 rs.

Poco tiempo permaneció viudo Don Francisco Rodríguez de la Torre, puesto que el 19 de septiembre de 1694 volvía a casarse con Doña Feliciana Maria Franco, viuda a su vez de Don José Bruñón, caballero de la Orden de Santiago y “oficial mayor que fue de la Secretaria de Guerra, parte del mar”. Con ocasión de su nuevo enlace, Don Francisco Rodríguez de la Torre hizo inventario y tasación de los bienes que aportaba a su segunda unión[18]. De esta manera el 11 de octubre de 1694 Diego de Dueñas valoraba las pinturas, que eran las mismas que poseyó la primera esposa de Don Francisco Rodríguez de la Torre, más tres cuadros nuevos, dos de galenas y una del Hallazgo de Moisés por la hija del faraón, que Diego de Dueñas adjudica a Francisco Gutiérrez:

– dos lienzos galenas, de dos varas y media de ancho y yana y tres quartas de cayda con marcos negros, 100 rs.

– un lienzo de arquitectura original de Gutiérrez, de la hija del faraon quando allo a orillas del mar a Moyses en un cesto de mimbres, con marco dorado tallado, de tres varas de ancho y dos largas decayda 1200 rs[19].

Como se puede advertir, aunque Doña Catalina Florentina de Alzola solamente legó a su esposo el cuadro de Ribera, Don Francisco Rodríguez de la Torre logró hacerse con todas las pinturas de su difunta esposa, entre las que se incluían las dos tablas de Luis de Morales.

Don Francisco Rodríguez de la Torre conservó su colección artística hasta su muerte, acaecida en agosto de 1697. Tras su fallecimiento Diego de Dueñas volvió a ser llamado para valorar por tercera vez los mismos cuadros. Pero Don Francisco Rodríguez de la Torre en un gesto de generosidad legó las dos pinturas de Morales a otros tantos conventos madrileños, el Cristo a la columna con San Pedro llorando al de Santa Clara y el de la Piedad al de Santa Ana.

En este último monasterio vivían como religiosas profesas tres hijas del donante[20].

Ignoramos el posterior destino de las dos tablas de Morales. Ni Felipe de Castro ni Antonio Ponz las mencionan al describir los conventos de Santa Clara y de Santa Ana, lo que extraña en observadores tan meticulosos como aquellos dos ilustrados, aunque justo es suponer que tal vez se encontraran dentro de las clausuras. Sin embargo tanto el uno como el otro no olvidan registrar que en la sacristía de la iglesia de San Isidro, de la Compañía de Jesús, se encontraba una obra de Morales cuyo tema era el de Cristo a la columna con San Pedro llorando, así Felipe de castro menciona que en la sacristía del Colegio Imperial se hallaba “un Chnisto a la columna y san Pedro lloroso de Morales, de medio cuerpo, pintura de Morales”[21]. Por su parte Ponz vuelve a citar la pintura de Morales “en el relicario a los pies de la sacristia, figuras de menos de medio cuerpo, muy acabada y nbien pintada”[22].

La tabla de Morales citada pon Felipe de Castro y Antonio Ponz se conservo en la madrileña iglesia de San Isidro hasta 1936, cuando el templo jesuita fue incendiado durante la guerra civil.

La pintura media 0,73 x 0,55, y aunque en la que se cita en los inventarios mencionados no se indican sus dimensiones, creemos que era la misma que perteneció a Doña Catalina Florentina de Alzola y posteriormente a su esposo y al convento de Santa Clara por donación del mismo. Dentro de lo dramático de su perdida nos queda de la obra de Morales una antigua fotografía y la minuciosa descripción de Mélida, quien pudo estudiarla entes de su destrucción.[23]

Supuesto que la tabla de la iglesia de San Isidro fuese la misma que Don Francisco Rodríguez de la Torre legó en su testamento al convento de Santa Clara, ignoramos cuando y corno pudo llegar al templo de la Compañía de Jesús.

Digamos para concluir que nada sabemos de como llegaron a Madrid las obras de Morales registrados en los inventarios anteriormente citados. Ello debió ocurrir muy pronto, puesto que ya se registran en 1644, aunque es lógico suponer que se encontraran allí muchos años antes. Es posible que fueran encargadas al pintor extremeño pon coleccionistas cortesanos admiradores de su arte o que tal vez las realizara Morales en Madrid, puesto que según Palomino, Felipe II mandó llamar al artista a la Corte para trabajan en el monasterio de El Escorial. De esta estancia en Madrid no hay ningún testimonio documental, aunque para Gaya Nuño, que se incuria por este viaje, la sitúa en 1570.


NOTAS:

[1] Antonio Rodríguez Moñino.- El retablo de Higuera la Real, Badajoz 1936.- Idem. – El Divino Morales en Portugal (1564-1576), Lisboa 1944.- Idem.-“Primeras actividades del Divino Morales” en Alcántara. Cáceres 1944.-Idem. – “Los pintores badajoceños del siglo XVI” en Revista de Estudios Extremeños, Tomo XXIIX. Badajoz 1955.

[2] Antonio Palomino.- Museo Pictórico y Escala Óptica, Madrid, edit. Aguilar, 1947, págs. 800-801. Antonio Palomino publicó el primer tomo de su “Museo Pictórico y Escala Óptica” en 1715 y el segundo en 1724. En este último incluyó “El Parnaso Español Pintoresco Laureado”, colección de biografías de artistas españoles desde la Edad Media hasta fines del siglo XVII, así como las de otros notables artífices extranjeros que trabajaron en España, como Rubens y Lucas Jordán, entre otros.

[3] Alfonso E. Pérez Sánchez.- El retablo de Morales en Arroyo de la Luz, Madrid, Dirección General de Bellas Artes, 1974, pág. 3

[4] Juan Agustín Ceán Bermúdez. – Diccionario histórico de los más ilustres profesores de las Bellas Artes en España, Tomo III. Madrid, viuda de Ibarra, 1800, págs. 187-188.

[5] Conde de la Viñaza.- Adiciones al Diccionario Histórico de Don Juan Agustín Ceán Bermúdez, Tomo VI Madrid, Tipografía de los Huérfanos, 1894, pág. 107.

[6] Juan Antonio Gaya Nuño. – Luis de Morales, Madrid, Instituto Diego Velázquez, Consejo Superior de Investigaciones Científicas, 1961.

[7] Ingjald Bácksbacka.- Luis de Morales, Helsinki 1962.

[8] Ciriaco Fuentes Baquero.- Arroyo de la Luz. Iglesia de la Asunción y los Morales, león, Edilesa, 1993

[9] AA.V.V.- Tablas de Luis de Morales en Valencia de Alcántara y San Martín de Trevejo, Badajoz. Junta de Extremadura, Consejería de Educación y Cultura, 1980.

[10] Mercedes Agulló.- Mas noticias sobre pintones madrileños de los siglos XVI al XVIII. Madrid. Ayuntamiento de Madrid, Delegación de Cultura, 1981. pág 09-2 10.

[11] Mercedes Agulló.- o. cit, pág. 215.

[12] Mercedes Agulló.- Noticias sobre pintores madrileños de los siglos XVI y XVII, Granada, Departamento de Historia del Arte de las Universidades de Granada y Autónoma de Madrid. 1978, pág.198.

[13] Mercedes Agulló.- o. cit (1978), pág. 199.

[14] Mercedes Agulló y Maria Teresa Baratech – Documentos para la Historia de la Pintura Española, Tomo II, Madrid, Museo del Prado, 1996, pág. 139.

[15] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo 1 56 fol. 671-677 vlt.

[16] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo = 12256, fol. 683 vlt-731 vlt.

[17] En el Museo de Santa Cruz de Toledo se guarda un lienzo cuyo tema coincide plenamente con el descrito entre las pinturas de Doña Catalina Florentina de Alzola, que fue el que la citada señora legó a su esposo por cláusula testamentaria. Aquella pintura, creída como autógrafa de Ribera por Mayen, hoy se la considera réplica del original que poseen los Caballeros de la Orden de Malta en Roma, y que es conocido como la Sagrada Familia del Carpintero. De esta pintura se conocen otras copias en el monasterio de El Escorial, en el Museo de Berlín y en colecciones particulares de Madrid y del Puerto de Santa Maria. El cuadro del Museo toledano mide 2.53 x 1,96 m., dimensiones que coinciden con el mencionado en el inventario. Aunque se desconoce su procedencia ya se encontraba en el Museo de Santa Cruz en 1 854. pensamos que podría tratarse del que poseyó Don Francisco Rodríguez de la Torre.

[18] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo 12607. fol. 32 1-325.

[19] Fue Francisco Gutiérrez (hacia 1616-hacia 1670), un interesante pintor del siglo XVII que se especializó en “perspectivas”, es decir en escenas con las temáticas más diversas, encuadradas en complicadas arquitecturas, tomadas de grabados flamencos, donde se movían numerosas figuras, la mayoría de las veces con acertadas composiciones.

[20] Mercedes Agulló y Maria Teresa Baratech.- o. cit. (1996), págs. 28-29.

[21] José del Corral.- Una guía inédita del Madrid del siglo XVIII, Madrid, Aula de Cultura, 1979, pág. 46.

[22] Antonio Ponz.- Viaje de España, Tomo V, 3º ed., Madrid, viuda de Ibarra, 1793, pág. 93.

[23] José Ramón Mélida.- “Un Morales y un Goya existentes en la Catedral de Madrid” en Boletín de la Sociedad Española de Excursiones, 1909, págs. 1-8.

Oct 012001
 

José Luís Barrio Moya.

Durante el largo reinado de Felipe IV el ejercicio de la caza, practicado desde antiguo por los reyes de España, se convirtió en una de las aficiones favoritas tanto del monarca como de los nobles.

Felipe IV, tan apasionado por la pintura como por las mujeres, fue también un gran cazador y según cuenta Alonso Martínez de Espinar, su ballestero mayor durante mucho tiempo, las piezas cobradas por el monarca en sus excursiones cinegéticas fueron abundantes y variadas: jabalíes, ciervos, corzos, gamos y lobos. Pero además de hablarnos de las habilidades venatorias de Felipe IV, Alonso Martínez de Espinar confiesa que el monarca era “asimismo un gran ballestero del caballo y lazo, caza que ejerce con venados y gamos”[1]. Las aficiones cinegéticas de Felipe IV hicieron que pintores con Snyders, Velázquez y Martínez del Mazo representaran al monarca y a miembros de su familia vestidos de cazadores e inclusive en escenas más complejas, donde aparecían los reyes y toda la Corte en las llamadas cacerías del hoyo o del tabladillo[2]. Naturalmente todo ello dio por resultado que a lo largo del reinado de Felipe IV se publicaran en España dos importantes obras sobre el tema: el “Origen y dignidad de la caza”,de Juan Mateos (Madrid. 1634) y el “Arte de la ballestería y montería”, de Alonso Martínez de Espinar (Madrid. 1644).

Alonso Martínez de Espinar fue un hábil ballestero al servicio de Felipe IV, quien publicó en 1644, como ya se dijo, su “Arte de la ballestería y montera escrita con método para excusar la fatiga que ocasiona la ignorancia”. La obra, dedicada al príncipe Baltasar Carlos, tuvo una reedición en Nápoles en 1739[3].

Por lo que respecta a Juan Mateos, miembro destacado de una dinastía de ballesteros extremeños, al servicio de Felipe III, Felipe IV y Carlos II, había nacido en la localidad de Villanueva del Fresno (Badajoz) hacía 1575, siendo hijo de Gonzalo Mateos, ballestero mayor de Don Juan de Portocarrero, marqués de Villanueva del Fresno. Desde muy niño Juan Mateos acompañó a su padre en las excursiones venatorias de Don Juan de Portocarrero por los bosques de su propiedad, lo que hizo que rápidamente se familiarizara con el manejo de las armas. Singularmente con la ballesta. Juan Mateos fue ballestero mayor de la reina Margarita de Austria y de su esposo el rey Felipe III, pasando tras la muerte de aquellos monarcas al servicio de su hijo, Felipe IV, quien le apreció mucho. En 1634 Juan Mateos publicó en Madrid su “Origen y dignidad de la caza”, que el autor dedicó al Conde Duque de Olivares, favorito de Felipe IV y en donde recogió toda la experiencia que como cazador había acumulado a lo largo de su vida. Juan Mateos murió en Madrid el 15 de agosto de 1643[4].

Hermano de Juan Mateos fue Alonso Mateos quien asimismo fue ballestero de Felipe IV, el cual contrajo matrimonio con Jerónima Martínez de Espinar, hija de Alonso Martínez de Espinar. De esta unión nació un hijo, bautizado con el nombre de Gonzalo, quien continuando con la tradición familiar fue ballestero y montero mayor tanto de Felipe IV como de Carlos II.

Gonzalo Mateos nació en la ya citada población extremeña de Villanueva del Fresno, siendo hijo, como ya dijimos, de Alonso Mateos y de Jerónima Martínez de Espinar. Por los cargos que sus familiares ocupaban en la Corte, el joven Gonzalo debió entrar muy pronto al servicio de la Monarquía. La primera noticia documental que tenemos de Gonzalo Mateos en palacio data de mayo de 1640, ya que en esa fecha la Real Hacienda le paga “4380 maravedíes que huvo de aver en razon de un sabueso del dicho año de 1640 con que queda pagado enteramente del dicho año”[5].

La habilidad en su trabajo muy pronto le fue reconocida a Gonzalo Mateos y así en febrero de 1644 fue nombrado “theniente de alcalde de la Real Casa y Bosque del Pardo”, uno de los lugares cercanos a Madrid más frecuentados por Felipe IV a causa de su abundancia de caza.

El 4 de marzo de 1644 Don Andrés del Villar enviaba una nota al secretario Don Francisco Manzano en la que le informaba como “los señores de la Sala del Consejo de Hacienda que administra el derecho de la media anata en decreto de oy dia de la fecha que Gonzalo Matheos cumpla con pagar los veinte ducados de media anata por lo onorifico del titulo de theniente de alcalde de la Real Casa y Bosque del Pardo, que es la cantidad que vuestra merced a estimado lo onorifico del dicho titulo por no gozar con el gaxes ningunos, de que doy noticia a vm para que en esta conformidad se sirva disponer”.[6] Este nombramiento fue el primero de una serie de cargos y oficios que Gonzalo Mateos ocupó en la Corte de los últimos Austrias, cada uno de ellos más rentable y lucrativo. De esta manera el 15 de abril de 1649 el veedor de las obras reales recibió un escrito de Don Luis de Haro en el que le comunicaba que un día antes “Su Magestad (Dios le guarde) se a servido de hazer merced a Gonzalo Matheos de plaza de su vallestero y que goçe de todo lo que por ello le perteneze en esta conformidad, le ara vm el asiento en los libros de su ofizio, haciendo cumplir con el derecho de la media anata”.[7] Este cargo tenía de gajes “quince libras, onçe placas y seis dineros al mes”, así como dos celemines de cebada al día para el caballo y una saca y media de paja al mes, además de un vestido de paño “quando se da a la demas jenta de la cavalleriza”, casa de aposento, médico, botica y “una racion de comida para la casa”. Como se ve Gonzalo Mateos tenía la vida solucionada en el Madrid de la época

La muerte de Felipe IV en 1665, no trajo novedad alguna a Gonzalo Mateos puesto que continuó al servicio de su viuda, la reina Mariana de Austria y del joven príncipe heredero, el futuro Carlos II. El 16 de octubre de 1671, Mariana de Austria otorgó a Gonzalo Mateos “la plaza de aiuda de dar el arcabuz a Su Magestad en la misma conformidad que le tenia Juan de Zepeda, por que estava vaca, de que dio seguridad al derecho de la media anata como parte de los gajes que quedan dentro de este asiento, que con la dicha plaza de ayuda de dar el arcabuz a de gozar desde el dicho día 16 de octubre de 1671 lo siguiente: nueve plaças de gages al día pagados por el fuenier y medio bestido de mezcla quando se diera generalmente en la cavalleriza”.[8]

El 19 de enero de 1674 Don Andrés Díaz Román informaba al grefier que “en los libros de la raçon que se tiene con el derecho de la media anatta que estan a mi cargo que dan las prevenciones que en su virtud, de acuerdo de los señores del Consejo de Hazienda que administra este derecho a hecho en los suyos el señor Don Juan de Montufar, que sirve en el oficio de pagador de la Real Casa de Castilla y gremios de las Casas de volateria y montería para que de los primeros gaxes que hubiere de pagar a Gonzalo Matheos, le descontara veinte y nueve mil ciento y ochenta maravedis de vellon que esta deviendo al dicho derecho de la media anatta por la merced que Su Magestad le a hecho de que goze con la plaza de sotamontero de la Real Casa de Montería los gaxes de que goza el propietario y para que conste doy esta certificacion”.[9]

El 27 de mayo de 1674, Don Pedro de Roxas, grefler de Carlos II recibió una notificación en la que se le informaba como el rey había “echo merced a Gonzalo Matheos de una racion ordinaria, que es la que goça. Ademas de la de vallestero Alonso Martínez, que se la dio con el motibo que representa de dar el arcabuz a Sus Magestades, aunque no le toca por dicha raçon y vacando por el dicho Alonso Martinez a de quedar consumida a favor de la Real Hacienda, sin que sirve de exemplar a otro vallestero, y la que hace merced a Gonzalo Matheos la a de goçar desde luego por vía de alimentos, para que no pague media anata. Daresele el despacho necesario”.[10]

El 13 de diciembre de 1685, Gonzalo Mateos enviaba un memorial al conde de Monterrey en el que le informaba “que a sus antecesores se les daba por la Guarda Ropa de Su Magestad un bestido cada año, de precio de ochenta ducados y no se le a dado desde el año de 1682, se le estan deviendo tres. Suplica a Vª. Excª a sea servido de mandar se continue como a sus antecesores, como lo espera de sus grandeza dre Vª. Excª”.[11] El conde de Monterrey envió la petición de Gonzalo Mateos a Don Cristóbal Tenorio y Villalta para que le informara si era justo lo que solicitaba el ballestero extremeño. El 18 de diciembre de 1685 Don Cristóbal Tenorio comunicaba al conde de Monterrey “que por los libros de la secretaria de la Real Cámara de Su Majestad, que son a mi cargo parece que por resolución del señor rey Phelipe quarto (que esta en gloria) a consulta del excm. Señor Conde Duque, su Camarero Mayor, de veinte y cinco de septiembre de 1637 fue Su magestad servido de mandar que a Alonso Martinez se le continuase por la Guarda Ropa un bestido cada año, valorado en ochenta ducados, por la plaza que servia de su ballestero, en cuya conformidad la gozo hasta el año de 1682 en que murió”.[12]

Pero a pesar de las reiteradas peticiones de Gonzalo Mateos el prometido vestido no llegaba nunca, por lo que el 25 de julio de 1688 volvió a enviar un memorial al conde de Monterrey en el que exponía “en que por dicho oficio se le da por la Camara ochenta ducados cada año, como se le dava a Alonso Martinez y se le estan deviendo todos los años que a que Su Magestad le hizo merced de dicho oficio”.[13] Gonzalo Mateos terminaba su nueva solicitud pidiendo al conde de Monterrey que le mandase pagar los ochenta ducados “como lo espera de la grandeza de Vuestra Excelencia”.

No obstante y a pesar de sus continuas peticiones parece ser que Gonzalo Mateos no consiguió su propósito. La Hacienda Real de la época no estaba para gastos.

El día 29 de julio de 1689, Gonzalo Mateos otorgaba su testamento, documento muy interesante para conocer muchos datos sobre su vida y familia.[14] En el mencionado testamento declaraba el nombre de sus padres: Alonso Mateos y Jerónima Martínez de Espinar, su lugar de nacimiento: Villanueva del Fresno y sus cargos palatinos: ballestero principal y teniente de montero mayor de Carlos II en su Real Montería.

Pide ser enterrado, amortajado con el hábito de San Francisco, en la madrileña iglesia de San Marcos “ayuda de la parrochia de San Martin, en la sepultura que pareciere a mus testamentarios”, a cuya voluntad dejaba todo lo referente a su entierro. Quiere que el día de su entierro, si fuese hora y sino el siguiente, se le dijese una misa cantada de requiem, de cuerpo presente y quinientas más, estas rezadas, en los dias sucesivos, por su alma y la de sus familiares difuntos.

Declara que estuvo casado con Doña Francisca de Jáuregui. Con la que tuvo cinco hijos Cristóbal e Ignacio, ambos también ballesteros reales, José, teniente de capitán de caballos en Cataluña, Jerónima, la cual casó con Bartolomé Garrido, asimismo ballestero al servicio de Carlos II y Mariana, quien con el nombre de Sor Mariana de San Francisco ingresó en el monasterio madrileño de Santa Maria de los Angeles. A todos ellos instituye como herederos de todos sus bienes.

El 2 de agosto de 1689 Gonzalo Mateos otorgaba un codicilo en el que completaba y modificaba lo establecido en su testamento.[15] De esta manera declaraba que debía a Juan de Monasterio, tres mil reales de vellón y a Gabriel de Minchas, otros mil reales. Confiesa que a su hija Mariana, la había entregado 4000 ducados de vellón en el momento de su entrada como religiosa, por los que la excluye del derecho que tenía a su herencia. Por último pide a Carlos II “que en consideracion de sus servicios y de sus antepasados y de el mucho amor y cariño y asistenzia con que los a procurado hacer y ser la ultima cosa que pide, onrre y aga merced a Don Xptobal. Matheos su hixo, de la plaza de ballestero principal que oy sirve el dicho otorgante, que así lo espera de la mucha benignidad de Su Magestad”.

También en el ya citado día 2 de agosto de 1689, Gonzalo Mateos “ballestero principal del rey nuestro señor y theniente de montero mayor de su Real Montería” declaraba “para que en todo tiempo conste que los arcabuces que tiene en su poder, propios de Su Magestad (que Dios guarde) y para su Real Servicio son diez y ocho”.[16] Esta declaración de Gonzalo Mateos es sumamente interesante puesto que nos informa de los arcabuces que Carlos II y su madre, Mariana de Austria, utilizaban en sus actividades venatorias, interés que se acrecienta al dar Gonzalo Mateos los nombres de algunos de los artífices que los realizaron. De esta manera se citan llaves y cañones de Juan Belén y Juan Mirueña. También se cita a un Simón, que bien podría ser Simón Marquarte, maestro armero traído a España desde Augsburgo por Carlos V para enseñar a los arcabuceros hispanos las nuevas técnicas en el campo de la fabricación de arcabuces. Todas aquellas armas las entrego Gonzalo Mateos a su hijo Cristóbal, por ser este igualmente ballestero de Carlos II. La enfermedad del ballestero extremeño debía ser tan grave que no pudo firmar su declaración, haciéndolo en su lugar dos de los testigos.

Gonzalo Mateos murió en Madrid el 16 de agosto de 16X9 siendo enterrado en la madrileña iglesia de San Marcos, según había establecido en su testamento. Su partida de definición dice así: “Gonzalo Matheos de Espinar, vallestero mayor del rey nuestro señor. Murió en diez y seis de agosto de mill seiscientos y ochenta y nuebe, calle de San Marcos, casas de Doña Margarita de Eguia. Recivió los Santos Sacramentos. Testo ante Juan Garcia de Vega, escrivano real en 29 de julio de este año. Testamentarios Don Eugenio Marban, secretario de Su Magestad Don Xtobal Matheos su hijo y Antonio de Haro, criado de la reyna nuestra señora. Dejo quinientas misas a tres reales. Enterrose en San Marcos”.[17]

Digamos por último que el 23 de febrero de 1690, y ya muerto Gonzalo Mateos, la Real Hacienda pagaba a su hijo Cristóbal la cantidad de 16.474 maravedíes por quema de lo que se le adeudaba a su padre “por rata desde primero de henero de 1689 hasta 16 de agosto ynclusive en que murío”.[18]

APORTACION DOCUMENTAL –

Testamento de Gonzalo Matheos.
En 29 de julio de 1689.

En el nombre de Dios todo poderoso amen. Sepase como yo Gonzalo Matheos de Espinar, ballestero principal del Rey nuestro señor y theniente de Montero maior de su Real Monteria, natural que soy de Villanueba del fresno en Estremadura, hijo legitimo de Alonso Matheos, ballestero que fue de Su Magestad y de Doña Geronima Martinez de Espinar, su lexitima muger. Vezmos que frieron de la misma villa, ya difuntos e yo lo soy de esta villa de Madrid, estando enfermo en la cama y en mi buen juicio y entendimiento natural, creyendo como firmemente creo en el misterio de la Santísima Trinidad. Padre, hijo y espíritu santo, que son tres personas distintas y un solo Dios verdadero y en todo lo demas que cree y confiesa la Santa Madre yglesia catholica romana, en cuia fee y crehencia he vivido y protesto de vivir y morir como fiel y catholico xptiano, temiendome de la muerte que es cosa natural y tomando como tomo por mi abogada e yntercesora a la reyna de los Angeles nuestra señora y a los demas Santos de la Corte zelestial para que yntercedan con su divina Magestad sea servido de perdonarme mis culpas y pecados. Otorgo que hago y dispongo mi testamento y ultima voluntad en la forma siguiente:

– Primeramente encomiendo mi alma a Dios nuestro señor que la crio y redimio con su preciosa sangre y el cuerpo a la tierra de que fue formado.

– Mando que quando la voluntad de Dios nuestro señor fuere de llevarme desta presente vida, mi cuerpo sea enterrado con el avito de nuestro seraphica padre San Francisco en la yglesia de San Marcos, ayuda de la parrochia de señor San Martin desta villa, en la sepultura que pareciere a mis testamentarios, a la voluntad de los quales dejo la forma y disposizion para mi entierro, para que lo hagan como mejor les pareciere a combenir.

– Que el dia de mi entierro si friere a ora que se pueda decir misa y sino el otro luego siguiente se me diga una cantada de requiem y cuerpo presente como es costumbre y quinientas misas rezadas de alma por la mia y mi yntencion, pagando por la limosna de cada una a tres reales y sacada la quarta que toca a la parrochia las demas las repartan y haran decir mis testamentarios en los altares preyilegiados que les pareciere.

– A las mandas forzosas y acostumbradas a todas mando veinte reales de limosna por una bez, con que las desisto y aparto del derecho que tienen o puedan tener a mis vienes.

– Declaro que por librança de Su Magestad me estan librados mill ducados en la renta del año pasado de ochenta y ocho del servicio ordinario y extraordinario de la ciudad de Ahíla de los caballeros y para su cobranza otorgue poder a Antonio de Lezama, mercader de paños y le entregue con el los despachos necesarios y asta aora no me a dado cuenta de nada de ellos, es mi voluntad se le pida y ajuste con el y se cobre dicha cantidad si la hubiere cobrado.

– Declaro por mis hijos lexitimos, de lexitimo matrimonio de mi y de Doña Francisca de Jauregui mi mujer a Don Xtobai Matheo, ballestero de Su Magestad. a Don Joseph Matheos, theniente de capitan de cavallos en Cathaluña, a Don Ygnacio Matheos tambien ballestero de Su Magestad, a Doña Geronima Matheos muger de Bartholome Garrido, vallestero de Su Magestad y a Sor Mariana de San Francisco, religiosa profesa en el convento de Santa Maria la Real de los Angeles, orden de nuestro padre San francisco desta Corte, a los quales dejo e ynstituyo por mis unibersales herederos por higuales partes en el remanente que quedare de todos mis vienes muebles y raices y otros efectos y derechos avidos y por ayer para que subcedan en ellos y los lleven y hereden para si con la vendizion de Dios y la mía.

– Y para cumplir, pagar y ejecutar lo contenido en este mi testamento, dejo y nombro por mis albaceas y testamentarios a el señor Don Eujenio Marban y Mallea, cavallero del Orden de Santiago, del Consejo de Su Magestad. su secretario y ayuda de Camara y al dicho Don Xptobal Matheos mi hijo y a Antonio de Haro, criado de la reyna nuestra señora y a cada uno ynsolidum y les doy y dejo todo mi poder bastante, quanto puedo y de derecho es necesario para que luego que sea fallecido entre en todos mis vienes y los pidan y cobren en juicio y fiera del, vendan y rematen en publica almoneda o friera de ella y de su valor lo cumplan y paguen y hagan, obren y ejecuten todo lo demas que les toque y en esta raçon se ofrezca sin lirnitazion de tiempo ni otra cosa alguna.

– Revoco y doy por ningunos y de ningun valor ni efecto otros qualesquiera testamentos, cobdicilos, poderes para testar y otras disposiciones que hasta aora tenga fechas en qualquier manera, que solo quiero que valga este que es mi ultima voluntad y asilo otorgue en la villa de Madrid a veinte y nueve de jullio año de mill seiscientos y ochenta y nueve, siendo testigos el lizenciado Don Alonso Garcia, presbitero, Martin de Arpa, escudero de la guardia a cavallo de Su Magestad, Alonso Asenjo, mancebo de coches de Su Magestad. Bartolome del Corral y Pedro de San Vito, estantes en Madrid y por que el otorgante de quien doy fee conozco dijo no podia firmar por su enfermedad y ympedimento de un dedo, a su ruego lo firmaron dos testigos.

Alonso Garcia Martin de Arpa. Ante mi = Juan Garcia de Vega.

(Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo 8938, fol. 391-392 vlt.)


NOTAS:

[1] Cit, por José Deleito y Piñuela.- El rey se divierte. Madrid, Espasa Calpe, 1964. pág. 270.

[2] J. Evaristo Casariego.- La caza en el arte español, Madrid. cit., El Viso, 1982.

[3] Sobre Alonso Martínez de Espinar véase Miguel Lasso de la Vega, marqués de Saltillo. “Al margen de la Exposición de Caza. Alonso Martínez de Espinar” en Arte Español, Tomo XVHL. Madrid (1951), págs. 115-134.

[4] José Luis Barrio Moya. – “Aportaciones a la biografía de Juan Mateos, ballestero mayor de Felipe IV, retratado por Velázquez” en XXVII Coloquios Históricos de Extremadura, Trujillo. 1998 (en prensa).

[5] Archivo General de Palacio (A.G.P.).- Sección = Personal. Signatura = C-654-20.

[6] A.G.P.- Ibidem.

[7] A.G.P.- Ibidem.

[8] A.G.P.- Ibidem.

[9] A.G.P.- Ibidem.

[10] A.G.P.- Ibidem.

[11] A.G.P.- Ibidem.

[12] A.G.P.- Ibidem.

[13] A.G.P.- Ibidem.

[14] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo = 8938, Fol. 391-392 viíta. Ver Aportación Documental.

[15] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo = 8938, fol. 417-418 vito.

[16] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo = 8938, fol. 419-419 vito. Los arcabuces que Gonzalo Mateos tenía en su poder y que eran propiedad de Carlos II frieron los diez y ocho siguientes: “los seis de ellos del maestro Juan Belén cañones y llaves = otro mas pequeño que es todo de Gaspar = otros dos también todos de Gaspar con rótulos en los cañones que dicen (los dos hermanos) de una misma munición otro arcabuz todos de Gaspar con rotulo en el canon que dice (para el Rey nuestro señor) = dos arcabuces rayados para la vala, los cañones de Mirueña y las llaves de Simon = quatro arcabuces del dicho Gaspar. los cañones y las llaves de Simon = dos arcabuces pequeños con que tiraba la revna madres nuestra señora con sus puntillas tambien de Gaspar cañones y llaves

[17] Archivo de la iglesia de San Martín. Libro 10 de Difuntos, fol. 3.

[18] A.G.P.- Ibidem.

Oct 012000
 

José Luis Barrio Moya.

El 21 de agosto de 1722, Don Juan de Santa Maria Infante, tesorero del arzobispo de Toledo y secretario del Tribunal de la Inquisición de la ciudad de Córdoba, declaraba ante el escribano madrileño Don Juan Rodríguez Vizcaíno, como estaba próximo a contraer matrimonio con Doña Manuela de Arguelles Valdés y Espinola, viuda de Don Miguel de Castroviejo y que la citada señora “al tiempo que se asento y ajusto dicho casamiento, me ofrecio traeria a mi poder ciertos vienes, omenaje de casa, ropa blanca y plata labrada, con calidad de que otorgue a su favor carta de pago”.[1]

Doña Manuela de Arguelles había nacido en “el lugar de Ornachos, en la provincia de Extremadura”, siendo hija de Don Antonio de Arguelles, natural de la ciudad de Valladolid y de Doña Sebastiana de Espinola, que lo era de la citada villa de Hornachos.

Doña Manuela de Arguelles fue una viuda adinerada como así lo atestigua la rica dote que ofreció a su segundo marido y en la que se incluían ropas y vestidos, tapices y alfombras, joyas y objetos de plata, abanicos, muebles y una pequeña colección de pinturas, cuya obra mas importante era una copia de “La túnica de José”, de Velázquez. Además de todo ello la dama extremeña poseyó casas y fincas en la población alcarreña de Pastrana y viña y bodegas en Valdefuentes (Cáceres).

Las ropas que Doña Manuela de Arguelles aportó a su segundo matrimonio fueron muy abundantes, registrándose numerosas cortinas, colgaduras de cama, puntas de encaje, dengues, mantillas, basquiñas, casacas, servilletas, almohadas, pañuelos, toallas, batas, tocados de cintas, medias bordadas, colchones, sábanas, camisas, manteles y calcetas, así como varios abanicos. Las piezas textiles más curiosas fueron las siguientes:

  • una colcha de Yndias de algodon bordada de seda pagiza, 200 rs.
  • mas otra colcha de algodon de Berberia, 120 rs.
  • una tapiceria de nueve paños, lavor de ramilleteros, de cinco anas de caida, 3000 rs.
  • mas seis paños de Ystoria, ordinarios, de cerca de tres varas de caida, 1000 rs.
  • yten una alfombra de quatro varas de largo y dos de ancho, 192 rs.

Muy valiosos y ricos fueron los objetos de plata, sin que fueran a la zaga las joyas, todo ello minuciosamente descrito en el documento dotal.

  • Primeramente unas manillas de perlas, 3660 rs.
  • mas unos bronches para dichas manillas y una cruz, una gargantilla, unos pendientes y una benera del Santo Oficio, todo ello de oro quajado de diamantes de distintos tamaños, 16250 rs.
  • yten dos clavos de oro esmaltado para el pelo, 150 rs.
  • un Crucifijo de oro esmaltado para el pecho, 180 rs.
  • mas una cadenita de oro para el cuello, 360 rs.
  • mas quatro sortijas de diamantes y esmeraldas, 900 rs.
  • yten seis tumbagas, 150 rs.
  • yten dos navios, una calesa con su hombre y su cavallo, dos jarritos con sus flores, una pila de agua vendita, todo ello de filigrana de plata y tres nacares guarnecido de lo mismo y una bandejita, unos dijes de niños y otras curiosidades de escaparate, 1000 rs.
  • mas dos cajas de plata, 180 rs.
  • mas una calderilla para las manos, 140 rs.
  • mas diez y ocho platillos de plata, 4320 rs.
  • yten una palangana de plata, 510 rs.
  • yten un belon de plata, 674 rs.
  • yten seis cuchillos con cavos de plata, 270 rs.
  • yten un salero de plata de echura antigua, 120 rs.
  • yten dos salvillas de plata, 800 rs.
  • yten dos bandejas de plata, 750 rs.
  • mas onze cucharas y ocho tenedores, 500 rs.
  • mas dos candeleros de plata, 450 rs.
  • mas ocho maserinas de plata, 900 rs.
  • mas un Cruzifixo de bronze dorado y piedras, 600 rs.

Por lo que respecta a muebles y utensilios de cocina, estos fueron los que a continuación se registran:

  • Primeramente dos taburetes de Ynglaterra, 540 rs.
  • dos escapartes de evano lisos, con sus christales y sus bufetes, 360 rs.
  • yten un escaparate grande con su christal y dentro un Nacimiento, 390 rs.
  • un escriptorio de Salamanca con su pie y sus puertas, 700 rs.
  • una papelera embutida de box, 200 rs.
  • un arcon grande de caoba, de siete quartas de largo con herraje doble, 360 rs.
  • quatro cofres, 200 rs.
  • un bufete de nogal, de dos baras de largo y una y media de ancho, 240 rs.
  • mas tres mesas de nogal de distintos tamaños, 150 rs.
  • mas una cama de ebano bronzeado, 300 rs.
  • mas dos torteras, un perol grande, otro mediano, seis cubiletes, dos cantaros, dos marmitas, espumaderas, cucharas y otras cosas de cobre, 240 rs.
  • mas un lebrillo, dos belones, seis candeleros y tres chocolateros de laton y un almirez, 300 rs.

Como bienes inmuebles Doña Manuela de Arguelles llevó a su matrimonio una casa en Pastrana (Guadalajara), tasada en 13000 reales así como diversas viñas y olivares en la citada población alcarreña y varias bodegas y viñas en Valdefuentes (Cáceres).

Sin embargo lo mas interesante entre los bienes de Doña Manuela de Arguelles lo constituía su colección artística, formada por una escultura de un Niño Jesús, de factura napolitana y 48 pinturas, siendo la mas significativa una copia de “La túnica de José”, de Velázquez, que el anónimo tasador valoró en la cantidad de 2000 reales de vellón.

  • Primeramente un Niño Jesus de Napoles, 300 rs.
  • una pintura de Jacob copia de Belazquez, de quando le trajeron la camisa los hermanos de Joseph, de tres baras y dos terzias de ancho y dos varas y media de alto, con marco negro y perfil dorado, 2000 rs.
  • otra pintura de pan y pezes de el mismo ancho y largo, hecho por estampa, 1000 rs.
  • otra pintura de San Geronimo, orixinal, de dos varas y media de alto y una bara y tres quartas de ancho, 2000 rs.
  • mas seis laminas de cobre de la Pasion de Xpto, de tres quartas de alto y una bara de ancho con marcos negros de peral y perfil dorado, 2000 rs.
  • otra pintura en christal de Nuestra Señora de la Concepcion, de una bara de alto y tres quartas de ancho, 600 rs.
  • otras dos pinturas iguales en christal de el Salbador y Maria, de una bara de alto y tres quartas deancho, 600 rs.
  • mas otras dos pinturas iguales en christal de Nuestra Señora con el Niño y la Magdalena, de tercia de ancho i poco mas de alto, con marcos pintados i dorados, 300 rs.
  • otra pintura del transito de San Francisco, de mas de tercia de alto y esta en piedra, 150 rs.
  • otras dos pinturas, una de San Antonio, otra de Nuestra Señora con el niño dormido, de vara de alto i poco menos de ancho con marcos negros y perfiles dorados, 200 rs.
  • otras dos pinturas iguales, una de la Beronica y otra de Nuestra Señora del Populo con marcos negros y perfiles dorados, de dos tercias de alto y media vara de ancho, 360 rs.
  • otras dos pinturas de el Salbador y Maria del mismo tamaño y marco, 100 rs.
  • mas otras dos pinturas, la una del Descendimiento de la Cruz y la otra de Agar con su hixoYsmael, de dos varas de ancho y una y media de alto, 500 rs.
  • mas otra pintura de Nuestra Señora con el Niño, de media vara en quadro, con marco azul y dorado, 80 rs.
  • mas otra pintura de Nuestra Señora de la Umildad, de tres quartas de alto y dos tercias de ancho con marco negro y perfil dorado, 100 rs.
  • otra pintura de Nuestra Señora de la Rosa en azul i perfil dorado, 75 rs.
  • mas dos pinturas de San Juan Bauptista y San Sevastian, de dos varas de alto y unade ancho, 200 rs.
  • otras dos pinturas en cobre de San Juan y San Eusebio, de una quarta de alto, 120 rs.
  • mas quatro pinturas en cobre de Nuestra Señora de la Conzepcion, un Santo Xpto., Nuestra Señora de la Salzeda y la uida a Egipto, de dos varas de alto con marcos negros, 160 rs.
  • otra pintura de la Encarnazion, de vara y tercia de ancho y dos tercias de alto, marco negro i perfil dorado, 150 rs.
  • otra pintura de Nuestra Señora la Portera de Zaragoza, de media vara de alto con marco dorado, 120 rs.
  • otras quatro pinturas de Nuestra Señora de la Soledad, un pais de pescadores, un Crucifijo y Santa Lucia, 80 rs.
  • quatro paises de batallas, 150 rs.
  • mas otra pintura en miniatura de la Adorazion de los Reies, de terzia en quadro, 300 rs.
  • una pintura de Nuestra Señora con el Niño, pequeña, con marco de bronçe dorado, 500 rs.
  • mas dos laminas decobre, Nuestra Señora del Populo la una y la otra el Nacimiento, de quarta de alto y sexma de ancho, 300 rs.

De todas las pinturas que Doña Manuela de Arguelles poseía en el momento de su segundo matrimonio, las mas curiosa y la única en que se menciona a su autor, bien que se trate de una copia es “La túnica de José”, cuyo original fue pintado por Velázquez en 1630 y que se conserva, desde 1665, en la Sala Capitular del monasterio de El Escorial.

Dentro de la producción velazqueña, “La túnica de José”, constituye, tal vez, su obra mas insólita. El asunto es de sobra conocido y está tomado del Génesis. Representa el momento en que los hermanos de José presentan a su padre Jacob la túnica de aquel, empapada en la sangre de un cabrito, haciendo creer al venerable anciano que su hijo predilecto había sido devorado por las fieras mientras apacentaba unos rebaños. En realidad el hijo de Jacob y de Raquel, por quien sus hermanos sentían profunda aversión, fue vendido como esclavo por aquellos a unos madanitas que desde Galaand se dirigían a Egipto.

La túnica de José y La fragua de Vulcano fueron realizadas por Velázquez en 1630, durante la primera estancia del artista sevillano en Roma. En principio ambas pinturas tenían el mismo tamaño, pero por razones ignoradas y en fecha desconocida “La túnica de José” fue cortada por los extremos, lo que hace que en la actualidad tenga 40 centímetros menos que “La fragua de Vulcano”. En copias antiguas del original velazqueño se advierte que la figura del viejo Jacob está completa, sin que le falte parte del codo y del manto y que el personaje medio desnudo del lado opuesto, colocado de espaldas, tenía integro el brazo izquierdo, con cuya mano sostenía una larga vara, de la cual todavía es visible, en el original escurialense, la parte inferior.

Velázquez trajo de Roma las dos pinturas, siendo adquiridas por el rey Felipe IV, quien las destinó al palacio del Buen Retiro. En la residencia regia la vio el poeta portugués Manuel de Gallegos, quien en su “Silva topográfica”, incluida en su libro “Obras varias al Real Palacio del Buen Retiro”, publicado en Madrid en 1635 dedicaba a “La túnica de José”, unos ditirámbicos y ripiosos versos[2]. En 1665, un poco antes de morir, Felipe IV ordenó llevar “La túnica de José” al monasterio de El Escorial, donde se conserva desde entonces.

La túnica de José es una de las obras más desconocidas de Velázquez, lo que hace de ella una de las pinturas más enigmáticas de su autor. Aquí Velázquez sublimó toda una serie de influencias estéticas que iban desde Guercino hasta Poussin y en donde destaca, por su buen efecto, la perfecta perspectiva que el pintor sevillano supo dar al pavimento de la habitación donde discurre la escena, formado por losas blancas y negras, lo que ya advirtió Beruete, como si se tratara de un tablero de ajedrez, cuyas piezas son los protagonistas del asunto bíblico. Atención especial merece el poético paisaje, de tonos verde azulados, que se divisa a través de la ventana del fondo.

La túnica de José es pintura difícil, que no gustó a muchos críticos, entre ellos Gregorio Cruzada Villaamil y José Moreno Villa, quienes la dedicaron poco amables adjetivos. Carl Justi por su parte destaca que el personaje de Jacob es nuevo en el arte velazqueño “cabeza de judío anciano, con ojos pequeños, nariz larga, que levanta los brazos aterrorizado a la vista de la túnica ensangrentada que no le permite dudas”.[3]

De “La túnica de José” se conocen varias copias antiguas, entre ellas una que perteneció al pintor José de Madrazo y que luego fue del marqués de Salamanca y que en el siglo XIX se creía boceto del original, por lo que se la fechaba antes del primer viaje de Velázquez a Italia. La obra medía 1,70 x 3,25 y según el crítico inglés William Stirling Maxwell (1818-1878) que la vio, en 1845, en la propia casa de José de Madrazo, no era un simple boceto sino “una repetition qui diffère a quelques egard du tableau original” y señalaba la variante del perrillo que en el dicho lienzo en vez de ladrar, duerme”.[4]

A finales del siglo XIX la copia velazqueña pertenecía al coleccionista madrileño Don Mariano Hernando, quien la poseyó hasta su muerte, acaecida en 1913, siendo a continuación vendida por sus hijas y herederas a persona ignorada.

En 1978 Diego Angulo dio a conocer otra copia de “La túnica de José” en colección particular madrileña, que no presentaba las mutilaciones del original. De esta manera, tras la figura de Jacob se encuentra una monumental columna, en cuya parte alta aparece una cortina arrollada, mientras que en lado opuesto, la figura medio desnuda de uno de los hijos está completa, “pero sobre todo deja ver un buen espacio de solería que, apenas visible en el resto del lienzo, contribuye a dar gran sensación de profundidad y de amplitud al escenario, al mismo tiempo que con la pilastra que se levanta al fondo encuadra por esta parte la composición, como lo hace la columna en el lado opuesto”.[5]

Otra interesante copia del original velazqueño se encuentra en la iglesia cordobesa de San Miguel, obra atribuida a Bernardo Jiménez de Illescas (1616-1678) o a Juan de Alfaro.[6]

Varias copias antiguas de “La túnica de José” vio Antonio Ponz en diversas iglesias madrileñas: San Jerónimo, San Antonio del Prado y Santa Isabel, la de este último templo aun pudo verla Elías Tormo antes de su desaparición durante la guerra civil[7]. Es posible que algunas de estas copias antiguas fuera la que perteneció a Doña Manuela de Arguelles.


NOTAS:

[1] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo = 15669, folº. 284-292.

[2] Manuel de Gallegos fue un escritor portugués del siglo XVII que residió en el Madrid de Felipe IV, dedicado al cultivo de la poesía. Escribió el poema en octavas “La Gigantomachia”, publicado en Lisboa en 1628 y “El templo de la memoria”, que asimismo vio la luz en prensa lisboeta en 1635. Sin embargo su libro mas conocido fue el ya citado “Obras varias al Real Palacio del Buen Retiro”, publicado en Madrid en 1637, donde incluyó toda una serie de composiciones poéticas dedicadas a celebrar la recién construida residencia real, así como a los cuadros que adornaban sus paredes y a los jardines que la rodeaban. (Vid.- Antonio Palau Dulcet.- Manual del librero hispanoamericano, Tomo IV, Barcelona 1953, Pág. 37).

[3] Carl Justi.- Velázquez y su siglo, Madrid, Espasa Calpe, 1953, Págs., 299-300.

[4] Bernardino de Pantorba.- La vida y la obra de Velázquez. Estudio biográfico y crítico, Madrid, Compañía Bibliográfica Española, 1955, Págs. 98-99.

[5] Diego Angulo Iñiguez.- “Velázquez: retrato del Conde Duque de Olivares.”La túnica de José” en Archivo Español de Arte, nº. 201, 1978, Pág. 84.

[6] Santiago Alcolea.- Guía artística de Córdoba, Barcelona, Aries, 1951, Pág. 124.

[7] Elías Tormo.- Las iglesias del antiguo Madrid, Madrid 1927, pág. 34.

Oct 011999
 

José Luis Barrio Moya.

Desde la más remota antigüedad fue costumbre generalizada entre los pueblos de las más diversas culturas el que los varones entregaran a las mujeres con las que contraían matrimonio una cierta cantidad de dinero u otro tipo de bienes. Esta costumbre era normal entre las tribus germánicas y se la conocía con el nombre de arras. En Roma, aunque existió la llamada «sponsalicie lergitates», que no era otra cosa que una donación que los esposas se hacían mutuamente, no hubo, sin embargo, una entrega de bienes del marido a la mujer, sino que por el contrario era la esposa quien daba al marido la donación – dote – que servía para ayudar a sufragar los gastos del enlace. En el Renacimiento y con el descubrimiento del Derecho Romano, la costumbre de la dote se extendió por toda Europa.

En España el Código de las Partidas establecía que la dote «era algo que la mujer da al marido por razón del casamiento». La institución de la dote influyó notablemente en la sociedad española del Antiguo Régimen, y así durante los siglos XVI al XIX los matrimonios iban precedidos de unas muy complicadas negociaciones, de tipo económico, que con frecuencia daban al traste con la proyectada unión por no llegarse a un acuerdo con respecto a aquella. Lógicamente la dote se convirtió en algo tan fundamental para las mujeres españolas de aquellos siglos que una de las mandas testamentarias más frecuentes de la época era dejar ciertas cantidades de dinero para casar doncellas pobres y honradas. Pero a la vez, y como muy bien destaca Margarita Ortega López «no poseer una dote era excluirse del matrimonio, y este era junto con el convento el único destino decoroso que se asignaba a las mujeres»[1]. Como consecuencia de todo ello, el dotar generosamente a una hija casadera podía significar un ascenso dentro de la jerarquizada sociedad estamental de aquellos tiempos. Un ejemplo de lo que decimos lo tenemos en la dote que la dama madrileña Doña Petronila Montero de Pineda aportó a su unión con el militar extremeño Don Juan Mejía, ceremonia que tuvo lugar el 18 de marzo de 1731.[2]

Doña Petronila Montero de Pineda había nacido en Madrid, siendo la única hija del matrimonio formado por Don Antonio de Pineda y Doña Catalina García de Surana y Vivar, ambos también naturales de la villa y Corte. Don Antonio Pineda falleció en 1725 y por su testamento nombraba por su heredera a la citada Doña Petronila. Como aquel caballero había sido regidor de Madrid y «de la Junta de Aposento de Su Majestad», dejo a su hija convertida en una rica heredera.

Por su parte Don Juan Mejía había nacido, según él mismo declara, en la localidad de «Arroyo del Puerco en la provincia de Extremadura», en el seno del matrimonio formado por Don Juan Mejía y Doña Catalina Jiménez de Cantos, asimismo nacidos ambos en la citada población. En sus capitulaciones matrimoniales, firmadas el 3 de marzo de 1731, Don Juan Mejía declara «que es capitán del regimiento de Lombardía y secretario de la Dirección General de Ynfanteria en los Reales Ejércitos de Su Magestad, el cargo del excelentísimo señor Don Lucas de Spinola».

Don Lucas de Spinola, miembros de una antigua e ilustre familia genovesa afincada en España desde el siglo XVI, luchó en favor de Felipe V durante la Guerra de Sucesión, siendo su hecho de armas mas destacado la defensa de Mesina en 1710 frente a las tropas aliadas del archiduque Carlos de Austria, también pretendiente al trono español, que había quedado vacante tras la muerte, sin hijos de Carlos II, último representante de los Habsburgo hispanos[3]. Terminada la contienda Don Lucas de Spinola tuvo una relevante actividad política en la Corte del primer monarca de la Casa de Borbón.

Como ya se dijo el 3 de marzo de 1731 se firmaron las capitulaciones matrimoniales entre el militar extremeño y Doña Petronila Montero de Pineda. En el mencionado documento Doña Catalina García, madre de la novia, ofreció a Don Juan Mejía una cuantiosa dote formada por los «vienes pertenecientes a la dicha señora su hija, diferentes alajas, casas, efectos y otros vienes que por menor se expresan en esta escriptura». Doña Petronila Montero de Pineda aportó a su enlace una gran cantidad de censos y juros, así como «un oficio de escribano del numero de esta villa por juro de heredad» que estaba valorado en 22000 ducados de vellón. A ello había que añadir varias casasen Madrid, joyas y objetos de plata, pinturas, esculturas, muebles, relojes, vestidos, ropas de casa y utensilios de cocina. Todos aquellos bienes los había heredado Doña Petronila a la muerte de su padre, por lo que había sido tasados en 1725, año del óbito de Don Antonio de Pineda. De esta manera Andrés Esteban «maestro de obras de los nombrados por el Consejo» valoró, el 25 de enero de 1726, las siguientes casas:

  • una casa que ha servido de panadería en la calle de San Cosme y San Damián junto a San Lorenzo anejo a la iglesia de San Sebastián, 13540 rs.
  • otra casa en la calle de Atocha que hace esquina y vuelve a la de Santa Ynes frente de la Casa Real de la Galera, 33605 rs.
  • otra casa en la calle de San Bernardino, varrios de Santa Ysavel, 5105 rs.
  • yten otra casa en la referida calle de San Cosme y San Damián, 5620 rs.
  • yten otra casa en la misma calle, 7532 rs.
  • yten otra casa en dicha calle de San Cosme y San Damián, 4028 rs.

El contraste Alberto de Aranda se encargó de valorar las joyas y los objetos de plata, y aunque en el documento no se especifica la fecha, aquello debió tener lugar en agosto de 1725.

  • una cruz de oro con diez y nuebe diamantes = dos arracadas tambien de oro con treinta y seis diamantes = una tarjeta asimismo de oro con una hechura de zera de San Antonio dentro con cinquenta y dos diamantes = quatro votones de oro con treinta y seis diamantes = un broche de oro para el pecho con ciente y veinte y seis diamantes, importó todo 6777 reales de vellón.
  • una arracada de desaliño con asientos y granos de aljofar = un collar también de aljofar con ochenta y tres granos = dos pendientes con seis granos = una porzelana de oro con un retrato del señor rey Phelipe quarto = cinco rosarios de pidras lipis, agata, jaspe y granadillo = dos piedras vezares = un pomito = cinco relicarios de plata = once cocos guarnecidos de plata y dos salvillas de piedra de alabastro, montó todo 2922 reales de vellón.

A las mencionadas alhajas, herencia paterna de Doña Petronila, Doña Catalina García añadió «unas manillas de perlas que por su buena calidad» las compró para su hija y que fueron tasadas en 3000 reales de vellón.

OBJETOS DE PLATA.-

  • ytten ocho mill duzientos y fveinte y quatro reales de vellon por el valor de cinquenta y quatro marcos y seis onzas de plata labrada que hazen quatrozientas y treinta y ocho onzas a diez reales de plata doble cada una segun la ultima pragmatica de Su Magestad que lo componen : doze platos trincheros ylo arriva = una salvilla pequeña = una bandeja grande con un canastillo = otra aobada mediana = una palancana con dos bocados = un jarro dorado = dos candeleros bujias = un pimentero y otro azucarero = diez cucharas, la una pequeña y quatro tenedores.

Doña Petronila Montero de Pineda heredó de su padre una colección artística formada por 51 cuadros, diversos relicarios y «una cruz de ébano y marfil embutidos en ella los ynstrumentos de la Pasion con una efigie de Christo crucificado». El encargo de valorar todo ello fue Isidro Fernández de Rivera «del arte de la pintura de los nombrados por el Consejo», pero al igual que ocurrió con Alberto de Aranda tampoco en esta ocasión se menciona la fecha en la que la tasación tuvo lugar. La mayoría de las pinturas eran de temática religiosa, aunque también se contaban varios paisajes, entre ellos dos curiosas vistas de la bahía de Gibraltar, así como diversos retratos, tales como el de Sor María de Agreda y los de los reyes Felipe IV, Carlos II, Felipe V y Maria Luisa Gabriela de Saboya.

  • una pintura de Nuestra Señora de la Asumpcion, de dos varas y media de alto y dos de ancho, con su marco tallado y dorado, 1000 rs.
  • otra del nacimiento de nuestro señor, de vara y quarta de alto y lo mismo de hancho con su marco tallado y dorado, 15 rs.
  • otra tabla de Nuestra Señora con el Niño y San Joseph, de tercia en quadro con su marco negro y perfil dorado, 800 rs.
  • otra de la Madre Maria de Agreda, de tres quartas de alto y media vara de ancho con marco negro y perfil dorado liso, 80 rs.
  • otra de San Francisco de Asis del mismo tamaño y marco, 12 rs.
  • dos pinturas yguales en tabla, la una de la Musica y la otra de una muger y un fariseo, 1200 rs.
  • una lamina del Juicio unibersal de tres quartas de alto y dos tercias de hancho con marco negro de peral, 300 rs.
  • seis laminas yguales, una del Labatorio, otra de la Visitazion de Nuestra Señora a Santa Ysavel, otra de la Presentazion en el templo, otra del Despedimiento de Nuestro Señor y su madre, otra del santo rey David y la otra de la vendicion de Jacob, todas con sus marcos de ebano labrados, de cinco quartas de largo y cerca de vara de alto, 4320 rs.
  • una pintura de Nuestra Señora de la Umildad, de tercia de alto y quasi lo mismo de hancho con su marco de peral y filete dorado, 250 rs.
  • otra de Nuestra Señora de la Soledad, de dos varas de alto y lo mismo de hancho con marco negro y molduras doradas y labradas, 650 rs.
  • otra de Nuestra Señora de la Rosa en tabla con su marco jaspeado, dorado y tallado, 30 rs.
  • otra de San Francisco de Asis, de siete quartas de alto y mas de vara de ancho y marco negro, 100 rs.
  • dos retratos de los reyes nuestros señores Don Phelipe quinto y la Saboyana, de vara de alto y tres quartas de hancho con sus marcos negros, filetes y tarjetas doradas, 200 rs.
  • otra de San Anastasio, de tres quartas de alto y dos tercias de ancho con su marco negro y perfil dorado, 100 rs.
  • un relicario de diferentes santos y una Veronica en medio, de quarta de alto y poco menos de hancho con christal y marco de ebano, 150 rs.
  • una lamina de San Pedro y San Pablo con marco de ebano, de tercia de alto y quarta de hancho, 300 rs.
  • otra de Nuestra Señora del Populo, de quarta de alto y lo mismo de hancho, 120 rs.
  • otra lamina del Nacimiento del mismo tamaño, 80 rs.
  • otra de Nuestra Señora de Loreto con marco de ebano con tres chapitas de plata calada, de tercia de alto y quarta de hancho, 150 rs.
  • otra de Nuestra Señora de la Nobena, de quarta de alto y poco menos de hancho, con marco de ebano liso, 100 rs.
  • otra de San Geronimo de menos de quarta de alto y seis dedos de ancho con marco de ebano liso, 60 rs.
  • otra de un nacimiento sagrado, de quarta de alto y poco menos de ancho con marco de ebano liso, 180 rs.
  • otra de Nuestra Señora con el Niño, marco de ebano y perfiles de laton, 30 rs.
  • otra del Angel de la Guarda, de quarta de ancho y lo mismo de alto con marco de ebano liso, 75 rs.
  • otra de Nuestra Señora de la Nobena y Santa Cathalina del mismo tamaño, con marco de palo santo, 45 rs.
  • otra en piedra de San Juan Ebangelista en el Apocalipsis, de cerca de quarta de largo y media de hancho con marco de ebano liso, 60 rs.
  • otra de una Beronica con su marquito de ebano liso, de quarta de alto y lo mismo de hancho, 40 rs.
  • una Santa Agueda pintada en christal de dos caras con su marquito de ebano, 60 rs.
  • una laminita en tabla de un Ecce Homo y Maria, de poco mas de sesma de largo y quatro dedos de alto, 45 rs.
  • un pais de vara en quadro con su marco antiguo negro y dorado, 30 rs.
  • una cruz de ebano y marfil embutidos en ella los ynstrumentos de la Pasion con una efigie de Christo crucificado, 240 rs.
  • dos relicarios yguales de agnus y huesos de santos con sus vidrios y marcos tallados y dorados., de media bara de alto y tercia de alto, 120 rs.
  • una pintura de los Santos Reyes sin marco, 60 rs.
  • otra pintura del Niño, Nuestra Señora, San Joseph y San Juan, de dos tercias de alto y media vara de hancho con su marco, 50 rs.
  • tres paises, los dos de la baya de Jibraltar y el otro de la descripcion de Vizcaia, de dos varas y media de largo y dos de ancho, sin marcos, 105 rs.
  • otra pintura de un Jeroglifico de Gloria, de vara de alto y una y media de largo con marco de pino, 150 rs.
  • otra de Santa Susana, de vara y media en quadro con su marco negro, 60 rs.
  • otra de la zena de cinco quartas de hancho y vara de alto con su marco dorado liso, antiguo, 75 rs.
  • otra de un frutero de vara y media de hancho y vara de alto, 60 rs.
  • un frutero de un melon y una sandia, de tres quartas de hancho y media vara de alto, 10 rs.
  • un pais de arboledas y figuras, de dos tercias de ancho y media de alto, sin marco, 8 rs.
  • una pintura de San Geronimo, de dos baras y media de alto y bara y media de ancho con merco negro, 240 rs.
  • un retrato del señor rey Carlos segundo, de vara de alto y tres quartas de ancho, 150 rs.
  • otro retrato del señor Phelipe quarto con marco negro, 60 rs.
  • una pintura de Nuestra Señora de la Soledad, de dos baras y media de alto y siete quartas de hancho con marco negro, 200 rs.

En total todas las pinturas alcanzaron un precio de 13668 reales de vellòn.

El 3 de agosto de 1725 Pablo Gòmez Velàzquez valoraba las esculturas. Con respecto a esto queremos destacar la confusiòn de los escribanos a la hora de transcribir el nombre del artìsta que tasò las imàgenes que no fue otro que Pablo Gonzàlez Velàzquez.

  • un Santo Christo de marfil de poco mas de quarta de alto, 1800 rs.
  • un San Juan y Nuestra Señora de marfil del mismo alto, 900 rs.
  • dos Niños de madera, San Juan y el Niño Jesus, de tres quartas de alto con sus peanas, 800 rs.
  • un bajo relieve de un Christo en el sepulcro de una quarta no caval, de bronze dorado de molde con su marco de evano con quince florecitas de bronce doradas, 480 rs.
  • un Christo crucificadode una tercia de alto, 30 rs.
  • otro de box de un jeme con su cruz y peana de palo santo, 1800 rs.
  • un bajo relieve de Christo crucificado de marfil con San Juan y Nuestra Señora al pie y otros quatro santos con sus puertas, 60 rs.
  • una cajita con su cruz por remate y un Niño de zera dentro, de quarta de alto, 30 rs.
  • una pilita de cobre dorado de molido con dos Niños a los lados con una conchita de plata sobre dorado, 360 rs.

Como ya se ha dicho hay una confusiòn en el apellido del tasador de las esculturas que no es Gòmez Velàzquez sino Gonzàlez Velàzquez. Estos errores eran frecuentes en las testamentarìas, ya que dictados los nombres por un escribano y copiados por otro y ademas realizado todo con prisas, los errores eran relativamente normales.

Pablo Gonzàlez Velàzquez naciò en Andùjar (Jaèn) en 1664. Muy joven se trasladò a Madrid donde rapidamente se hizo con una buena clientela entre las iglesias y conventos de la villa. Parece ser que Luis I quiso hacerle escultor de Càmara, lo que no se llevò a cabo por la prematura muerte del monarca en 1724. Pablo Gonzàlez Velàzquez falleciò en Madrid en 1727. De su matrimonio con Ana Virete nacieron Luis, Antonio y Alejandro, notables pintores dieciochescos.[4]

El dia 4 de agosto de 1725 Fèlix de Vivar, maestro ebanista, valoraba los muebles que Doña Petronila heredó de su padre:

  • seis sillas de nogal cubiertas de vaqueta y clabazon dorada, 198 rs.
  • tres taburetes altos de nogal cubiertos de vaqueta con clavazon estrellada, medianos, 39 rs.
  • seis taburetillos de estrado, de nogal, torneados cubiertos de felpa verde bordad, 240 rs.
  • un par de escriptorios cubiertos de concha y ebano, vronceados los escudos y los corredores dorados de molido, de quatro navetas de alto con sus puertas dequatro columnas y dentro con once navetas y en medio su prespectiva y sus garras de bronce por pies y bufetes correspondientes cubiertos de palo santo y perfiles de marfil, 1800 rs.
  • un bufete de zedro de vara de largo y dos tercias de hancho con pies torneados de nogal, sus barrotes de hierro, 24 rs.
  • dos escaparates yguales de pino con nuebe vidrios ordinarios en la cara y tres a cada lado con bufetillos de lo mismo, 200 rs.
  • una urna de peral dada de negro, de bara de alto con columnas y remates ochavados que hacen frente con un bidrio de christal de dos tercias de alto, 120 rs.
  • un bufetillo de luces cubierto de palo santo, 70 rs.
  • un escaparte cubierto de zipres y ebano y corredor de lo mismo con sus vidrios christales, 360 rs.
  • una arca cubierta de ebano y marfil, de bara de largo y media de hancho, 200 rs.
  • un bufetillo de concha y marfil, de vara de largo y dos terzias de hancho, 40 rs.
  • otro cubierto de ebano con espigas de marfil, 75 rs.
  • otro de estrado cubierto de concha y marfil, 30 rs.
  • una urna de pino cubierta de negro y colorado, con tres vidrios christales en medio con un Nazimiento de zera dentro, 100 rs.
  • un cofre tumbado de baqueta, de vara y media de largo, 100 rs.
  • una cama de pino de cinco tablas vieja, 24 rs.
  • una caja de pino dada de colorado y dentro tres morteros de piedra de destilar agua, 300 rs.
  • una zelosia de balcon de siete pies de alto y dos varas y media de largo, 100 rs.
  • un estante de pido dado de jaspeado, de seis pies y media dealto y cinco y medio de hancho con una vidriera a la cara con beinte y nuebe vidrios ordinarios, 150 rs.
  • un bufete de nogal de vara y media de largo y una de hancho con pies de lo mismo, con sus varrotes de hierro, 150 rs.
  • un cofre tumbado de vara y media de largo cubierto de vaqueta encarnada, 100 rs.
  • otro chato cubierto tambien de vaqueta con dos zerraduras, 100 rs.
  • otro tambien chato cubierto de baqueta colorada, de vara y media de largo y tachuelas lisas doradas, 190 rs.
  • otro cofre de camino forrado en pellejo, de cinco quartas de largo, 50 rs.
  • un bufetillo de nogal con su cajon, 45 rs.
  • una arca de zedro de vara de largo, 75 rs.
  • una papelera de charol de mas de vara de largo y tres quartas de alto con sus navetas, 300 rs.
  • un bufete de nogal de cinco quartas de largo y tres de hancho, 40 rs.
  • una papelera de pino dada de color de nogal con sus pies de lo mismo, 30 rs.
  • una cama de pino con cinco tablas biejas, 24 rs.
  • un estante de pino de ocho pies de alto con su red de alambre y dos puertas, 120 rs.
  • una cruz de Jerusalen embutida en nacar y estrella con atributos de la Pasion y peana de un Jesus, 40 rs.
  • un espejo con su luna de tercia de alto y quarta de ancho con su marco de peral, 44 rs.
  • dos cajas de pino para braseros quadradas, 12 rs.
  • doze tablas de pino desiguales, 24 rs.
  • un marco para calendarios, 10 rs.

Todos los muebles fueron tasados en la cantidad de 5636 reales de vellòn.

El 10 de agosto de 1725 Alonso Merinero, «maestro relojero», valoraba lo «tocante a su oficio»:

  • dos relojes de faltriquera, el uno con caja y sobre caja de acero y el mostrador de las oras y la mano de oro esmaltado de blanco y la sobrecaja de afuera clabeteada de oro y el mobimiento de volante, en 360 reales, y el otro de volante y cuerda de vihuela con dias del mes, lunas y signos con caja de plata, en 200, montan ambos, 560 rs.

Por último y también en fechas indeterminadas Ana María Crespo «costurera» y Gaspar García «calderero» valoraban respectivamente la ropa blanca y los utensilios de cocina.

En total la dote que Doña Petronila Montero de Pineda llevó a su matrimonio con Don Juan Mejía ascendió a la elevada cantidad de 432419 reales de vellón.

Una vez realizadas todas las formalidades Don Juan Mejía otorgó, a favor de su futura esposa, la correspondiente carta de pago por los bienes que aquella llevó a su enlace. Por su parte el militar extremeño «atendiendo al honor y limpieza y loables prendas de Doña Petronila y a su virtud la ofrece por dote y arras proter nunzias quatro mill ducados que hacen quarenta y quatro mill reales de vellon que confiesa caven en la decima parte de los vienes que al presente tiene».


NOTAS:

[1] Margarita Ortega López.- «Las mujeres en la España moderna» en Historia de las mujeres en España, Madrid, Edit. Síntesis, 1997, Pág. 269.

[2] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo = 16581, fol. 214-227.

[3] Un documentado y ameno trabajo sobre la Guerra de Sucesión, publicado recientemente, es el de Pedro Voltes.- La Guerra de Sucesión, Barcelona, Edit. Planeta DeAgostini, 1996.

[4] Sobre la actividad artística de Pablo González Velázquez véase Juan José Martín González.- Escultura barroca en España (1600-1770), Madrid, Cátedra, 1983, Págs. 378-379.