Oct 012006
 

Francisco Rivero.

Cronista oficial de la Villa de Las Brozas (Cáceres)

La villa de Las Brozas cuenta entre sus hijos ilustres a uno de los actores más importantes de España e Hispanoamérica del siglo XX, sin que sea conocida suficientemente su vida profesional por las generaciones actuales de los brocenses. Me estoy refiriendo a Casimiro Ortas, maestro de grandes actores, ya fallecidos, como Antonio Garisa, Alfonso del Real, Rafaela Aparicio… etc.

Una breve biografía: Nació en la villa de Las Brozas el primero de mayo de 1880, en la casa de don José Domínguez, hoy en la Plaza de Príncipe de Asturias, número 2, que entonces era una pensión, pues sus padres eran actores y se encontraban de gira por Alcántara y Brozas.

Según la partida de nacimiento, que se encuentra registrada en el juzgado municipal se escribe lo siguiente: Eran las cuatro y media de la tarde del primero de mayo de 1880 cuando vino al mundo en la casa que hace el número 2 de la Plaza Nacional (hoy Plaza Príncipe de Asturias), en Las Brozas (Cáceres) el que, con el tiempo sería uno de los principales protagonistas de la escena española: Casimiro Eduardo de la Concepción Ortas y Rodríguez”

Ortas murió en Barcelona en 1947 y su cuerpo fue trasladado a Madrid para ser enterrado en el cementerio de la Almudena, donde se halla su tumba, con una lápida que dice: “Propiedad de Casimiro Ortas”.

Y en el intervalo él cuenta su vida al periodista José Góngora, quien la publica en una entrevista en la revista “Alrededor del mundo”, concretamente en el volumen 58, del 4 de febrero de 1928, y cuyo hallazgo se lo debo al mexicano don Héctor Perea, quien conoce muy bien Cáceres y su provincia.

Y paso a transcribir dicha entrevista. Cuenta el periodista que fue a su casa de Madrid, donde se encontró en el salón con dos fotografías dedicadas del rey Alfonso XIII y del príncipe de Asturias, que sería don Juan de Borbón, padre de don Juan Carlos. Como dato curioso señala que al entrar al salón hay dos fotos de tamaño natural del artista hechos en Méjico, que bien iluminados parece que es el propio Ortas en persona quien recibe al escritor.

Cuenta en la interviú el fracaso económico que tuvo en México, ya que le tocó vivir una de sus muchas revoluciones durante sus siete meses de estancia en el país azteca. Cuenta Luis Mario Moncada en su obra “Cronología de teatro en México. 1900 – 1950”, que en 1923 estuvo allí nuestro paisano. Se presenta en el teatro Principal la Compañía del teatro Apolo de Madrid, bajo la dirección de Casimiro Ortas. Durante su temporada, que se prolonga por casi siete meses, se presentan obras del género chico español.

Pero el actor lo narra de otra manera bastante diferente: “Me ocurrió lo peor después de perder a mis padres. Me quedé en la ruina más absoluta, ya que había firmado un contrato por seis meses y con la crisis de la revolución, nadie iba al teatro, por lo que me arruiné y como yo era el presidente de la Sociedad Española de Actores me vi mas obligado a pagar a mi gente todo lo que les debía, por lo que tuve que pedir un crédito personal” ¡En total eran 610.000 pesetas de las de 1923!

El periodista le pregunta por sus comienzos:

Comenzó a ser artista con su padre, concretamente en Sabadell, donde a los 15 años trabaja en la obra “La caza del oso o el tendero de comestibles”, de Federico Chueca, que se había estrenado en el Teatro Apolo el 6 de marzo de 1891 y fue la peor representación de Ortas, “un rotundo fracaso”, según sus propias palabras. Después vino “La familia es un estorbo”, un juguete cómico, adaptado del alemán por Emilio Sáez, compañero de escritura del alicantino Carlos Arniches.

Pasó por Cádiz, contratado por el empresario Barrilaro, aunque el primer papel que bordó fue Melindres de “El cabo primero”, una zarzuela de Carlos Arniches y Caballero. Fue un éxito clamoroso a los 17 años.

Al año siguiente se presentaba en el Teatro de la Comedia en Madrid y pasó después a Andalucía, su segunda tierra.

En 1919 recibió un homenaje en Brozas, aunque muchos creían por entonces que era de Olivenza, la ciudad natal de Casimiro Ortas padre.

Otras obras en las que trabajó en sus primeros comienzos fueron “La ciudad de los cármenes”, “Los niños llorones”, de Arniches, Paso y García Álvarez; una zarzuela cómica de 1908; “El último chulo”, de los compositores Tomás López Torregrosa y Joaquín Valverde “Quinito” y libreto de Carlos Arniches, donde trabajaba tan duro que usaba hasta dos trajes debido a que se rompían con facilidad.

Pero en esta larga entrevista declaró que las mejores obras líricas en las que trabajó fueron “Serafín el Pinturero”, “El Asombro de Damasco”, haciendo el papel del doctor Bhem Bhem, estrenada en 1916, y “Pepe Conde”.

Fue Carlos Arniches un verdadero apasionado del trabajo de Ortas, tanto que escribía obras en exclusiva para él, con obras como “Es mi hombre”, en el que representa a un hombre pusilánime en casa, pero que por hambre y necesidad se convierte en un chulo matón en un casino. Esta obra fue puesta en escena en 1994 por José Sazatornil, Saza” y Beatriz Bergamín, la nieta del escritor José Bergamín. O “La Venganza de la Petra”, una farsa cómica que se puso en escena en la muralla árabe de Madrid. La obra se estrenó en 1917 y Ortas fue su protagonista. Cuenta la historia de una mujer que provoca de celos a su marido cuando éste la abandona, y le hace volver junto a ella haciéndole pensar que se va suicidar por amor. Hoy sigue en cartel en el teatro de La Latina de Madrid, propiedad de Lina Morgan,

Arniches dedicó «La flor del barrio» a Casimiro Ortas con el siguiente texto: «Al gran actor y queridísimo amigo Casimiro Ortas. Con toda admiración. Madrid, 1 de julio de 1919». El estreno había tenido lugar el día 30 de mayo de 1919 en el teatro Apolo. Se trataba de un sainete lírico de costumbres madrileñas. La música fue compuesta por Calleja y Foglietti. En esta obra, Ortas intervino como protagonista en el papel de Saturiano y también lo hizo su primera esposa, Carmen Sobejano, como doña Visita.

Otros escritores que trabajaron para que Ortas se luciera fueron los Pericos: Pedro Muñoz Seca y Pedro Pérez Fernández.

Del primero tenemos, como ejemplo, “Calamar. Casi película policíaca en tres jornadas”.

De Pedro Pérez Fernández, abuelo del que fuera concejal de Sanidad de Madrid, Simón Viñals Pérez, con el alcalde José María Álvarez del Manzano, estrenó numerosas obras. Entre ellas el sainete de Muñoz Seca y Pérez Fernández “El marido de la Engracia”, en el que un periódico escribía seis aleluyas y con los que resumía la obra:

Marcelino no se sacia
De perseguir a la Engracia

Busca un hombre decidido
Que asesine a su marido

Y encuentra a un tal Cardenete
Dispuesto a matar a siete

Más la Engracia… ¡es la mujer
De Cardenote (¡¡ hay que ver!!)

Y Cardenote y la Engracia
¡firman la paz! ¡¡¡ Ay, qué gracia!!!

Y Marcelino, burlado
Se marcha por donde ha entrado.

La crítica decía de este sainete: “Todos merecían ser nombrados, pero Casimiro Ortas, el estupendo actor cómico, el glorioso karicato, el amo… hicieron las delicias del auditorio”

Otro de los hallazgos de un servidor por reconstruir la biografía de nuestro paisano Casimiro Ortas es buscar su voz. Y la encontré en la obra “El sobre verde”,con música del maestro Jacinto Guerrero y estrenada en el Teatro Victoria de Barcelona el 22 de enero de 1927, aunque se llevara al cine siendo protagonistas Tony Leblanc y Esperanza Roy. Fue pasada por TVE el 7 de mayo de 2005 en el programa “Cine de barrio”.

Sinopsis:

Fortunato es un director de escena que quiere tener una oportunidad en el mundo del teatro para dirigir su revista favorita de los años veinte llamada El sobre verde. Un día por casualidad, un empresario se fija en él y le contrata para su teatro, donde actúa una estupenda vedette, Katia Kayles, de la que Fortunato se enamora perdidamente. Sin embargo, no faltarán los que quieran hundir su número, aunque para ello haga falta atentar contra su vida.

Fisonomías de Casimiro

El colaborador de ABC Ramón López-Montenegro escribió en le revista “Blanco y Negro” número 1.785, correspondiente al 9 de agosto de 1925 un artículo titulado “Fisonomía de Casimiro Ortas” en el que muestra cómo era nuestro cómico:

Si veis a Casimiro en la calle es un señor correctísimo, bien proporcionado, altidadamente vestido, serio; nada hace sospechar a quien no lo conozca que aquel señor, horas más tarde, saldrá a escena vestido absurdamente deformado su cuerpo en una contorsión casi epiléptica, convertido todo él en un imponderable gesto cómico, de una comicidad pertubadora. Y si tuviéramos ocasión de entablar algún diálogo con aquel caballero tan correcto que encontráis en la calle, no apreciaríais en su charla nada extraordinario; una voz muy corriente, modulada con naturalidad, una prosodia perfectísima… Pero escuchadle en su farándula, observad qué distinto: es el balido de la oveja, el croar de la rana, lo que fuere., Más nadie negará que tan extravagante dicción completará el gesto cómico de Ortas.

El final

Casimiro Ortas murió en la madrugada del lunes 10 de marzo de 1947 en Barcelona, cuando trabajaba en el Teatro Borrás, en la compañía de Paco Melgares, su discípulo, quien compadecido del maestro le dio trabajo. La comedia que iban a reponer el miércoles próximo al de su muerte (12 de marzo) era «Militares y paisanos», de Emilio Mario hijo.

La última obra en la que intervino fue con «El tío catorce» el día 4 de ese mes. A la jornada siguiente se sintió enfermo y, por prescripción facultativa, guardó cama. El domingo, día 9, empeoró sensiblemente.

Hacía bastante tiempo que su salud se hallaba bastante deteriorada. En las actuaciones de la compañía de Paco Melgares se agotaba físicamente. La muerte le sobrevino por un ataque de uremia en la mañana del día 10. La uremia es un conjunto de síntomas cerebrales, respiratorios, circulatorios, digestivos, etc., producidos por la acumulación en la sangre y en los tejidos de venenos derivados del metabolismo orgánico eliminados por el riñón cuando el estado es normal.

Desde hacía algunos meses, Casimiro Ortas padecía una enfermedad, no obstante la cual había continuado trabajando, ya que su vocación -y también la falta de dinero, porqué no decirlo- no le permitía retirarse a descansar.

Por el teatro Borrás, donde se instaló la capilla ardiente, desfiló en la tarde del día del óbito numeroso público. Todos los actores y actrices de las compañías que actuaban por entonces en Barcelona depositaron flores a los pies del féretro y oraron ante el cadáver. Igualmente acudieron a rendir su último tributo a Ortas los veteranos actores barceloneses.

El cadáver sería embalsamado esa noche y, al día siguiente, el 11 de marzo, por orden del jefe nacional del Sindicato del espectáculo, fue conducido a Madrid para recibir cristiana sepultura en el cementerio de la Almudena. Los pliegos de firmas, instalados en el vestíbulo del teatro Borrás, se llenaron rápidamente. «La muerte del popular actor ha sido muy sentida en Barce­lona -escribía la agencia Cifra (actual agencia Efe), que distribuyó la noticia a toda la prensa nacional y ésta se hizo eco de ella en sus primeras páginas.

Los restos de Casimiro Ortas fueron velados aquella noche por las actrices y actores de los teatros barcelo­neses, críticos teatrales y amigos del finado.

En un ter expreso fue desde Madrid la viuda, acompañada de otros familiares, quienes se dirigieron a la capilla ardiente. En el teatro Borrás fue recibida por numerosas personas que se hallaban en el mismo y le expresaron su pésame más sentido.

A la viuda le fue entregada una carta de condolencia del gobernador civil, ofreciéndole sus respetos y poniéndose a su disposición para todo lo relacionado con el entierro. En el teatro se recibieron numerosos telegramas de pésame de toda España e infinidad de coronas y ramos de flores.

El desfile de público por la capilla ardiente fue continuo durante toda la mañana del día 11.

EL ENTIERRO

«El Sindicato Provincial del Espectáculo de Madrid pone en conocimiento de los actores residentes en la capital de España que mañana, miércoles, 12 de marzo, llegarán procedentes de Barcelona, los restos mortales del que fue gran actor Casimiro Ortas. Tanto los artistas como sus admiradores y amigos que quieran rendir el último tributo al gran artista podrán hacerlo concurriendo a las doce de la mañana a la Plaza de la Independencia, frente a la puerta del Retiro, de donde partirá el fúnebre cortejo. El Sindicato Nacional del espectáculo ha sufragado, íntegramente, los cuantiosos gastos ocasionados por el falleci­miento de Casimiro Ortas», dijo una nota de prensa.

Para apoyar su manifestación de pesar, algunas empresas cerraron sus teatros. De esta manera se le rindieron los honores que se merecía por su arte y talento.

En la sección «Actualidad gráfica», del diario ABC del 13 de mayo se puede ver la comitiva fúnebre de Casimiro Ortas en la Puerta de Alcalá, con el siguiente texto: Madrid.- El entierro del gran actor cómico Casimiro Ortas, verificado ayer, dio ocasión a una impresionante manifestación de duelo. La comitiva se organizó en la Plaza de la Independencia y siguió a la carroza fúnebre hasta la plaza de Manuel Becerra. (Foto Sanz Bermejo).

En la esquela de Ortas se podía leer: «El señor don Casimiro Ortas y Rodríguez. Actor. Hermano mayor de las Cofradías del Buen Fin y Virgen de la Palma, de Sevilla, y de Nuestra Señora del Gran Poder, de Málaga; hermano de Jesús del Gran Poder, de Sevilla, que falleció en Barcelona el día 10 de marzo de 1947, habiendo recibido los Santos Sacramentos y la bendición apostólica de Su Santidad, descanse en paz. Su viuda, doña Aurora Garcíalonso; madre política, doña María Alonso (ausente); hermanos políticos, María y José Garcíalonso (ausentes), tíos políticos, sobrinos, primos y demás parientes ruegan a sus amistades asistan a los funerales que, en sufragio de su alma se celebrarán en la parroquia de Santa Cruz, de esta capital, mañana martes, 18, a las once de la mañana. Las misas que se celebren en las iglesias de San Antonio, de Sevilla; del Carmen, de Málaga y la parroquia de Las Brozas (Cáceres), el día 25 y todos los días 10 de cada mes en la parroquia de Santa Cruz de Madrid serán aplicadas al eterno descanso de su alma. No se repartirán esquelas.

Un ruego y es que este gran actor extremeño, hijo ilustre de la Villa de Las Brozas, sea conocido por todos y se pueda publicar su biografía. Me gustaría lanzar un reto y es que el próximo año la tuviéramos aquí editada. Haríamos una gran labor por la propia cultura extremeña.

DOCUMENTACIÓN GRÁFICA

img01Foto 1.- Casimiro Ortas en el teatro

img02Foto 2.- Casimiro Ortas y su primera esposa Carmen Soberano.

img03Foto 3.- Casimiro Ortas, actor maduro