Dic 042021
 

 

Fernando Parcero Collado y Felipe González Sanguino

  

  1. INTRODUCCIÓN.

En el mes de julio del pasado 2019, el Coronel Subdelegado de Defensa Enrique Juan Martín Bernardi, contactó con la Asociación Cultural “AMIGOS DEL CIR DE CÁCERES” (en adelante la Asociación) para proponer su participación en el proyecto de restauración y puesta en valor de la sepultura del teniente coronel Claudio Temprano Domingo, fallecido en la acción de combate realizada con motivo de la retirada desde Xauén al Zoco de Beni Hassan el 19 de noviembre de 1924 en plena guerra en el Protectorado español en Marruecos.

La Subdelegación de Defensa encomendó a la asociación encomendó a la Asociación los trabajos de investigación sobre la figura del militar, coordinación de los trabajos de la restauración de su tumba y el diseño y comisariado de una exposición en su memoria.

La Asociación me encomendó los trabajos de investigación y comisariado de la exposición. Felipe Sanguino se ocupó de la coordinación de los trabajos de restauración de la lápida y Belisario Campo se encargó de los trabajos de apoyo y secretaría del grupo de trabajo.

El trabajo que se presenta describe, en primer lugar, la historia del personaje fijando especial atención en aquellos episodios militares que forjaron el carácter de héroe que pretendemos resaltar.

Después de la narración de su gloriosa muerte en combate, se narra el viaje de la comitiva fúnebre desde el puerto de Ceuta hasta el cementerio municipal de Ceclavín (Cáceres), donde recibe sepultura, y los homenajes que recibe en cada uno de los pueblos donde hacen parada.

Por último, se hace una breve explicación del proceso de restauración del sepulcro y se muestran imágenes del antes y el después de los trabajos realizados.

  1. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA.

A la hora de encarar este desafío, desde la Asociación nos propusimos los siguientes objetivos:

  • Estudiar la figura del teniente coronel Claudio Temprano Domingo.
  • Rescatar su figura del olvido poniendo en valor la historia de sus hazañas durante su participación en la Guerra de África.
  • Diseñar y mostrar una exposición en la que se describen sus principales vivencias familiares y sus principales hechos de armas.
  • Restaurar y poner en valor el sepulcro de Temprano conservando la mayor cantidad posible de elementos originales y respetando las técnicas de trabajo tradicionales.

Para alcanzar estos objetivos se realizó una investigación basada fundamentalmente en fuentes depositadas en el Archivo General Militar de Segovia (AGMS) donde se consultó el expediente personal del teniente coronel y el expediente del juicio contradictorio para la concesión de la Cruz Laureada de San Fernando[1], de cuyas conclusiones se incluye una copia en este trabajo.

El contacto personal con los descendientes del teniente coronel nos ha aportado muchos datos relativos a la vertiente más personal e íntima del personaje y el acceso a un diario personal en el que escribían de manera indistinta el militar y su esposa. Este fundamental documento se encuentra en poder de una de las nietas del militar que me ha permitido tener acceso a algunos de sus pasajes que se incluyen en estas páginas.

Como fuentes secundarias, consultamos un texto inédito escrito por el vecino de Ceclavín Benedicto Martín Montero, buen amigo de Claudio Temprano.

También hemos acudido a las fuentes bibliográficas de las que destacamos el trabajo escrito por Carlos González Rosado antiguo responsable de la sala museo de Regulares en Melilla.

Por último, hemos utilizado la Hemeroteca Digital de Prensa Histórica en la que hemos consultado algunos ejemplares de “El telegrama del Riff” y del diario Cacereño “La Montaña”.

Si bien el sepulcro de un militar no puede considerarse incluido en el ámbito de aplicación del Plan Nacional de Arquitectura Defensiva, considero que las recomendaciones expuestas en la denominada Carta de Baños de la Encina de 29 de septiembre de 2006 para la conservación de la Arquitectura Defensiva en España son aplicables a la restauración del sepulcro de Temprano.

Siguiendo estas recomendaciones, nos planteamos el objetivo de una restauración preventiva y respetuosa que fue posible gracias a la localización de dos artesanos capaces de llevarla a cabo y a la financiación de los gastos por parte del Ministerio de Defensa.

  1. RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN.
    • Claudio Temprano. Breve biografía.

Claudio Temprano Domingo, nació en la Habana (Cuba) el 10 de abril de 1880, en el seno de una familia militar.

Su padre, Juan Temprano Gazapo había nacido el año 1849 ingresando en el Cuerpo de Sanidad Militar en febrero de 1876. Fue destinado a Cuba con el empleo de Médico Primero.

Juan Temprano estaba casado con María Josefa Domingo Ibarra López-Izeta Mónaco que era oriunda de Cuba, en concreto de la zona de Guantánamo. El matrimonio tuvo cuatro hijos: Claudio, Fernando, Ascensión y Enriqueta.

La estancia de la familia en Cuba finalizó el año 1898, fecha en que Juan Temprano vuelve a la Península prestando sus servicios en el Ministerio de la Guerra y en el Hospital Militar de Carabanchel.

Desde muy pequeño, Claudio Temprano mostró el deseo de perpetuar la herencia familiar vistiendo el uniforme militar. A parte de su padre, que como ya queda dicho era médico militar, tres de sus tíos maternos habían cursado estudios en la Academia Militar de la Habana. Uno de esos oficiales, su tío, Ramón Domingo Ibarra López-Izeta, llegaría a general y tendría como capitán ayudante al propio Claudio Temprano.

Con tan sólo 14 años se presenta a los exámenes de ingreso en la Academia de Infantería de Toledo, obteniendo plaza según podemos leer en la R.O de 14 de agosto de 1894. Hizo su presentación en la citada academia como alumno de la II Promoción el día 31 del mismo mes, antes de cumplir los 15 años.

Las necesidades de nuevos oficiales derivadas del devenir de las operaciones militares que se desarrollaban en Cuba, acortaban la formación de los mismos, razón por la que Claudio finalizó su estancia en la Academia de Infantería de Toledo, ascendiendo el empleo de segundo teniente, con fecha 21 de febrero de 1896.

Desde su salida de la academia ocupó destino en los regimientos de infantería Murcia nº 37, de guarnición en Vigo y Canarias nº 42, de guarnición en Madrid.

Según Real Orden de 30 de junio de 1896 (D.O. nº 144), con tan sólo 16 años, es nombrado alumno de la Escuela Superior de Guerra donde curso los dos primeros años del Curso de Estado Mayor (E.M.).

Por R.O. de 28 de febrero de 1898 (D.O. nº 47) es promovido al empleo de primer teniente siendo destinado al Regimiento de Infantería La Constancia nº 29, de guarnición en Pamplona y causando baja en la Escuela Superior de Guerra sin haber terminado sus estudios de Estado Mayor.

El año 1900 comienza para Temprano con un nuevo destino al Regimiento de Infantería Saboya nº 6 de guarnición Madrid y es en este destino donde solicita licencia por asuntos propios para desplazarse a la localidad cacereña de Zarza la Mayor. Es esta la primera mención que encontramos en su hoja de servicios relacionada con la provincia de Cáceres.

Un nuevo periodo de dos meses de licencia en Zarza la Mayor le son concedidos en el año 1902. Desconocemos el motivo de estas licencias a Zarza la Mayor, pero suponemos que estarían relacionadas con estancias en el domicilio de su abuelo José Temprano que era el médico titular de la localidad cacereña.

Ya en 1904, por una R.O. de 2 de agosto (D.O. nº 171) es promovido al empleo de capitán y en noviembre del mismo año, por la R.O. de 19 de noviembre es destinado nuevamente al Regimiento Saboya nº 6 de guarnición en el cuartel de Leganés en Madrid. Formando con su regimiento, tomo parte en las “Formaciones y Revista Militar[2]” que en los meses de abril y mayo de 1906 tuvieron lugar en la capital con motivo del enlace real entre S.M. el Rey Alfonso XIII y María Eugenia de Battemberg.  El entonces capitán Temprano se encontraba en la Calle Mayor de Madrid en el momento en que fue arrojada la bomba que atentó contra el matrimonio real el día 31 de mayo.

 

Imagen nº 1. El capitán Claudio Temprano durante sus prácticas de Estado Mayor en la comisión del Mapa de Melilla. (Colección de la familia Temprano).

El 6 de agosto de 1906 se le concede nuevamente el ingreso en la Escuela Superior de Guerra para cursar las asignaturas que le faltan para completar el programa de estudios del curso de E.M., diploma que consigue en el año 1909, fecha en la que comienza sus prácticas reglamentarias en el Servicio de Estado Mayor. Entre los destinos en los que realizó sus prácticas reglamentarias, encontramos el que será su primer contacto con las tierras africanas: Por una Real orden de 6 de febrero de 1910, se dispone que pasa a continuar sus prácticas en la Comisión del Mapa de Melilla.

En el año 1904, el Depósito de la Guerra había encomendado al teniente coronel de estado mayor Eduardo Álvarez Ardunay (1894-1925) la confección de un mapa de la zona norte de Marruecos. A pesar de las dificultades que planteaba la tarea encomendada debido a la escasez de datos anteriores en algún de las zonas y la inexistencia total de referencia en la zona de las montañas del Riff, la comisión consiguió realizar un mapa de una calidad muy superior a los existentes en la época y que resultó de vital importancia para el desarrollo de las operaciones militares en la zona.

Imagen nº 2. El mapa de la zona norte de Marruecos, Por la comisión del Cuerpo de E.M. del Ejército.

Escala 1:500 000. Talleres del Depósito de la Guerra. [En línea] [Último acceso 20210720].

 

Las prácticas reglamentarias del entonces capitán Temprano en esta Comisión del Mapa de Melilla, podrían haber pasado desapercibida si no fuera porque en las anotaciones correspondientes al año 1911 podemos leer textualmente:

“Por Real Orden de 5 de enero de 1911 (D.O nº 5) se le concede la Cruz de 1ª Clase al Mérito Militar con Distintivo Rojo por su distinguido comportamiento y méritos contraídos en el levantamiento del plano de los territorios ocupados en el Riff e inmediaciones”.

 

Finalizadas las prácticas, en el mes de septiembre de 1911 se dispone su pase al Arma de origen y es destinado a prestar sus servicios en el Estado Mayor de la Primera División Orgánica de Melilla, a donde llegó a bordo del vapor “Vicente Puchol” el día 26 de septiembre. La primera brigada de la división, a la que fue destinado el capitán Temprano, estaba mandada por su tío el general Ramón Domingo Ibarra López-Izeta.

Es en este destino donde comienza sus movimientos por todos los frentes y todas las posiciones diseminadas por los territorios de Melilla y donde consigue un perfecto conocimiento de los distintos teatros de operaciones lo que le resultará de mucha utilidad en los combates en los que se verá implicado en los años siguientes.

Según podemos leer en su hoja de servicios, los primeros combates en los que participó formando parte de unidades de infantería, fueron los que tuvieron lugar entre el 30 de septiembre y el 4 de octubre de 1911. Según leemos en las anotaciones de la hoja de servicios:

“El [día] 5 salió al frente de las fuerzas de Infantería, Caballería y Servicios de Ingenieros para proteger y efectuar el emplazamiento de una mina en Talusit Sur, sosteniendo fuego con el enemigo al que rechazó”.

 

Los días siguientes tomo parte activa en los combates de Tikermin y en la toma de Imarufen. Cruzó por dos veces el río Kert para transmitir órdenes a las columnas del general Orozco y del coronel Primo de Rivera, recibiendo en ambas ocasiones fuego enemigo.

Debido a la eficacia en el cumplimento del servicio que le había sido encomendado, el general Carrasco, jefe de la brigada, lo propone como “Distinguido”.

 

Imagen nº 3.Tropas españolas realizando una aguada en el río Kert.

(Colección de la familia Temprano)

Sus acciones en el rio Kert le hacen acreedor de su segunda Medalla al Mérito Militar con Distintivo Rojo (pensionada), que le fue concedida por R.O. de 18 de diciembre de 1911 (D.O. nº 282).

“En recompensa a su distinguido comportamiento y méritos contraídos en el combate sostenido en el río Kert y lomas de Tikermin e Ifra-Tuata con las kabilas rebeldes el día 7 de octubre de este año.”

 

En diciembre de 1911 (D.O. nº 291) es destinado al Regimiento de Infantería “Melilla nº 59” de guarnición en Melilla y es en esta unidad donde ejercerá por primera vez el mando de unidades de infantería.

Ya a principios del año 1912 toma parte en los combates de Sammar, Ras Medua y Zoco el Hach de Beni Sicar.

En recompensa por su distinguida actuación en los combates del día 22 de marzo en las posiciones de los Tumiats y Sammar, es recompensado con su tercera Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo, también pensionada, según la R.O. de 4 de mayo (D.O. nº 90).

En el mes de mayo, participa en los combates librados en las inmediaciones de Ulad Ganem y del Monte Milou.

En el mes de agosto de 1912, por R.O de 13 de agosto (D.O. nº 182) se le concedió la Cruz de Primera Clase de María Cristina por:

“su distinguido comportamiento y méritos contraídos en los combates sostenidos con motivo de las operaciones realizadas en el territorio de Beni Sidel desde el 11 al 15 de mayo”.

 

El siguiente hito importante en la vida de nuestro personaje lo tenemos que buscar en el ámbito familiar ya que, por una nueva R.O. de 27 de junio de 1913 (D.O. nº 139) se le concede licencia para contraer matrimonio con Cristina Vidal Rodríguez. El matrimonio civil se celebró en Palencia el 9 de agosto de ese año y fruto del mismo nacieron sus cinco hijos: Juan en 1915, Josefina en 1917, Claudio en 1919, Carmen en 1921 y Fernando en 1923.

En el mes de septiembre de 1913 es nombrado ayudante a las órdenes del general de brigada Ramón Domingo Ibarra –su tío- Jefe de Estado Mayor de la Comandancia General de Melilla, puesto que ocupó hasta el mes de abril de 1915, ostentando el empleo de comandante, al que había sido ascendido por la R.O de 5 de octubre (D.O nº 223).

Su paso por el Regimiento de Infantería Toledo y por el puesto de ayudante de campo del general Álvarez del Manzano le proporcionaron un periodo de relativa calma, aunque participará en las frecuentes vistas, reconocimientos e inspecciones de las primeras líneas del frente en compañía del general, lo que le proporciona un perfecto conocimiento de la evolución de las operaciones.

No será hasta el mes de noviembre de 1922 en que por R.O. de 22 de noviembre (D.O. nº 263) es designado Jefe del Grupo de Regulares Indígenas de Alhucemas nº 5 que en aquellos momentos se encontraba desplegado entre Segangan y Dar Oriuch realizando labores de organización e instrucción. Según la orden de Plaza de Melilla, se hace cargo del mando de su unidad el día 4 de diciembre. Es la primera ocasión en que Claudio Temprano es designado para un mando de una unidad de entidad batallón.

Imagen nº 4. El teniente coronel Claudio Temprano, Jefe del Grupo de Fuerzas Regulares de Alhucemas nº 5. (año 1922). (Colección de la familia Temprano).

 

Desde muy pronto, el Grupo de Regulares de Alhucemas comienza a intervenir activamente en los combates que se estaban desarrollando en la zona. El 31 de marzo opera con sus unidades en la zona de Muhafara y el 5 de abril sale de Taferist cubriendo el flanco derecho de la columna del coronel Ángel Morales Reynoso, operación en la que el grupo tuvo 27 bajas: 1 oficial muerto y 5 oficiales y 21 de tropa heridos.

El día 7 del mismo mes, al mando de una columna compuesta por el Primer Tabor y tres compañías de infantería de su grupo de regulares ocupa la alcazaba de Tafersit. El día 9 abandona las posiciones que había ocupado y proporciona apoyo y protección para el establecimiento de las posiciones que estaban al mando de Subirán, Valenzuela, Casaus, Sendra y Sanz Perea.

Continúan los combates en la zona y el día 22 de agosto se inicia una ofensiva contra las fuerzas que situaban la posición de Tifaruin. El Grupo de Regulares de Alhucemas, al mando de su teniente coronel, se integra en la columna del coronel Seoane y, tras duros combates consiguen romper el cerco que el enemigo tenía puesto a la posición. En este combate, el grupo perdió a dos de sus oficiales, teniente Castells y Alférez Cúe, ambos recompensados con la Cruz Laureada de San Fernando. También murieron 20 de tropa y resultaron heridos otros cinco oficiales y 116 de tropa.

El Excmo. Sr. General Jefe del Ejército en África concedió al teniente coronel Temprano la Medalla Militar Individual.

“Por sus méritos y distinguidos servicios prestados como jefe del Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de Alhucemas nº 5, en el territorio de Melilla, y muy especialmente el día 23 de agosto de 1923, con motivo de la liberación de Tifaruin.”

 

Al año siguiente, el Grupo de Regulares de Alhucemas es trasladado desde Melilla hasta la zona oeste del protectorado donde le son encomendadas numerosas acciones de reconocimiento, protección de convoyes, y participa con su unidad en numerosos combates.

El 17 de agosto, al mando de dos tabores[3] de su grupo, se integra en la columna del coronel Julián Serrano Orive, sosteniendo combates en las posiciones de Easa y Muhafora, donde toma la loma que protege a este poblado. El día 19 combaten en el Zoco el Sebt; el día 20 en Kobba Darsa donde perdieron la vida muchos extremeños, como nos cuenta el investigador Miguel Ángel Rodríguez Plaza en su magnífico trabajo “22 héroes cacereños en Kobba Darsa, 1924”[4].

Imagen nº 5. El teniente coronel Claudio Temprano Domingo, primero de la foto, al frente de su Grupo de Regulares. (Año 1924).   (Colección de la familia Temprano).

 

Las misiones encomendadas al Grupo de Alhucemas se suceden y así, el 10 de septiembre de 1924, su unidad se integra en la columna del general Castro Girona, e interviene en los combates del Monte Cónico. Los días siguientes se desarrollan combates en el Fondak de Ain Yedida y en el monte Gorgues, posición que toma al asalto al mando de su unidad.

Ya el día 23 se entabla un sangriento combate en las posiciones de las Peñas de Arráes, tras el cual, combate en los días siguientes en Zinatz, Loma Artillera y Crestones de Afurín. El día 26 consigue romper el cerco enemigo sobre el blocao de Loma Blanca.

El duro mes de septiembre finaliza con la marcha del Grupo sobre la posición de Charkia-Xeruta, desalojando al enemigo que estaba fuertemente atrincherado y ocupando los crestones dominantes.

Desde octubre, el grupo de Temprano combatirá a las órdenes del entonces teniente coronel Franco, mucho más joven pero también más antiguo que Temprano, debido a los sucesivos ascensos de Franco por méritos de guerra.

El corresponsal Emilio López, en una crónica publicada en “El Telegrama de Melilla[5]” fechada el día 3 de octubre de 1924, narraba un curioso acontecimiento ocurrido durante los combates en la zona de Mitzal entre rifeños partidarios de Ab Del Krim y fuerzas mandadas por Franco entre las que se encontraban los regulares de Temprano:

“Tras el combate, los dos tenientes coroneles [Franco y Temprano] regresaron al puesto de mando [en la aldea de Abada] para completar los trabajos de fortificación…”. “Repentinamente y por entre el caserío, irrumpen los rebeldes que dirigen un fuego violentísimo contra nuestras tropas. Un moro enemigo se alza de pronto a unos cuatro metros del grupo que forman ambos tenientes coroneles, y su Máuser se alza apuntándoles. La sorpresa ha sido tan completa que ninguno de los dos tiene tiempo de desenfundar la pistola. El momento es emocionante. Si dispara el rebelde sus efectos son mortales, pues está el blanco a cortísima distancia. Temprano y Franco, que estaban sentados, se encomiendan rápidamente a lo que Dios quiera. Pero en aquel instante, un segundo no más antes de que el enemigo apriete el disparador, se siente un disparo que atruena en los oídos de ambos jefes que ven llenos de estupor cómo el moro atacante da una voltereta y cae a tierra. Este inesperado salvador lo era el capitán Mizzian[6], que con su máuser había ganado la vez al indígena en un récord de ligereza que costó la vida, herido en el corazón, al inesperado atacante”.

 

Días después de este incidente, integrado en la columna del general Berenguer y que tenía por misión efectuar un repliegue de Timisal y su blocao, la unidad de Temprano es encargada de proporcionar seguridad a vanguardia.

En noviembre, al mando de un agrupamiento táctico formado por todas las fuerzas disponibles del grupo de regulares a las que se le han agregado dos compañías de Cazadores de Barbastro, una compañía del Regimiento España, un escuadrón del Grupo de Regulares de Tetuán, una ambulancia, diez cargas de intendencia y una estación óptica, establece un puesto fortificado sobre la aguada de Núsal y, al mismo tiempo, protege el repliegue de las fuerzas que protegían el blocao de Nuyahedín.

El 17 del mismo mes, las unidades a las órdenes de Temprano vuelven a desplegar, esta vez con la misión de proteger la carretera hasta el barranco de Episodio y taponar las barrancadas de Najla.

El día 18, formando la extrema vanguardia de la columna que manda el general Serrano Orive, sale al mando de su grupo de regulares en dirección a Xeruta.

 

El avance hasta las posiciones fue acompañado de un fuego intenso de los rifeños y que causó tres bajas de oficiales y 35 de tropa. En este mismo día el general Serrano fue abatido por fuego enemigo, haciéndose cargo del mando de la columna el coronel Gómez Norato.

 Imagen nº 6. En la plaza de Wad Lau, el 5 de septiembre de 1924. El Teniente Coronel Claudio Temprano Domingo está de pie situado en el frente de la foto, con el gorro típico de los Regulares (Tarbuch). Quizás sea la última foto de Temprano con vida. (Colección de la familia Temprano).

 

Las fuerzas españolas se ven en la necesidad de abandonar las posiciones de Xeruta y, para la operación planeada, se ordena al teniente coronel Temprano salir con sus unidades para realizar la cobertura de la carretera en dirección a Hammarah, para facilitar el repliegue de las unidades desde Xeruta hasta el Zoco el Arbaa de Beni Hassán

El enemigo, cada vez más numeroso, ataca la columna, la situación se hace cada vez más difícil. Temprano ordena una carga de caballería, colocándose él mismo al mando del escuadrón. La carga de caballería es fuerte y sangrienta y con ella se consigue que el enemigo se retire y las tropas consigan completar el repliegue.

Pero el teniente coronel Temprano recibe el tiro que le causará la muerte.

Por esta acción será recompensado con la Medalla Militar y, años más tarde, cuando se complete el expediente correspondiente, con la Cruz Laureada de San Fernando por Real Orden circular de 14 de febrero de 1929, donde podemos leer textualmente:

“El teniente coronel de infantería don Claudio Temprano Domingo, el día 19 de noviembre de 1924, mandando el Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas Alhucemas Nº 5, en la vanguardia de la columna del general Serrano, en la marcha desde Xeruta al Zoco el Arbaa, al hacer una descubierta en dirección a Hámarah y tomar posiciones en Loma Larga para proteger el paso de la columna, el enemigo, muy considerable en número, hostilizó con intensidad, aprovechando las dificultades que al enlace entre los elementos de la columna imponía la niebla y un fuerte temporal de agua; y ante la necesidad de proteger los dos flancos del desfiladero para impedir que el enemigo, que apreciaba la situación de la columna, pudiera ocupar posiciones ventajosas para impedir su paso, el teniente coronel Temprano marchó voluntariamente al escalón del lado izquierdo y, con decidido espíritu y singular acierto, imponiéndose a las circunstancias y haciendo uso de toda su energía, consiguió, secundado por su ayudante, reunir una parte de las fuerzas dispersas y con ellas organizar la retirada, haciendo frente a numeroso enemigo, que acosaba por todas partes cada vez más tenazmente, al amparo de tormenta, llegándose a las inmediaciones del Zoco del Arbaa, en cuyas cercanías se agruparon las fuerzas de la columna, a las que el enemigo causaba constantes bajas. En tan crítico momento, el teniente coronel Temprano arengó a las fuerzas y, poniéndose al frente del segundo escuadrón de caballería de Regulares de Ceuta Nº 3, cargó contra el enemigo, logrando rechazarlo al otro lado del río Misal, cayendo mortalmente herido; consiguiendo con tan brillante reacción ofensiva que el enemigo, que ya había rebasado el puente, no volviera a atacar, lo que permitió que los últimos elementos de la columna llegasen al Zoco sin la presión y empuje del enemigo que sólo desde lejos hostilizaba”.

Madrid, 14 de febrero de 1929.

Diario Oficial del Ministerio de la Guerra Nº 35 de 1.929.

 

 

  • Traslado de los restos de Temprano y su entierro en Ceclavín (Cáceres).

La muerte de Temprano coincide con la del general Serrano[7]. Los restos mortales de los dos héroes son trasladados al hospital Reina Victoria de Ceuta, donde fue recibido con honores militares y se instala la capilla ardiente que es visitada por el Presidente del Gobierno Primo de Rivera.

En el diario “La Montaña” del 28 de noviembre de 1924[8] podemos leer una interesante crónica firmada en Tetuán por Félix Fernández de Castro en la que nos cuenta una interesante anécdota relacionada con las palabras pronunciadas por Primo de Rivera durante los actos de homenaje.

El rey había concedido la Medalla Militar Individual a título póstumo al general Serrano y el presidente no disponía de ninguna para imponérsela durante la ceremonia de honores, por lo que pronunció las siguientes palabras:

“Teniente coronel Temprano, deja que por unos minutos quite de tu pecho la Medalla Militar para imponérsela a tu compañero de sacrificio”

y continuaba:

“General Serrano, el Rey ha concedido a su excelencia la Medalla Militar y yo, te la impongo”. 

 

A pesar de que la ciudad de Melilla ofreció enterrar a Temprano en el Panteón de los Héroes del cementerio municipal de la Purísima Concepción, su esposa decidió cumplir los deseos de Claudio y trasladar sus restos a Ceclavín para ser enterrado en la tierra de sus antepasados.

La muerte de Temprano y el traslado de los restos mortales tuvo una gran repercusión en la prensa regional. Los corresponsales de la época nos narran el recorrido de la comitiva y la sucesión de homenajes que recibía a su paso por los pueblos de la provincia.

Debido al intenso temporal que azotaba el estrecho el día 26 del mes de noviembre, los restos de Temprano fueron trasladados desde Ceuta por vía marítima al puerto de Málaga. El féretro fue acompañado por su hijo Fernando Temprano y un pequeño grupo de oficiales del Grupo de Regulares de Alhucemas entre los que se encontraba su ayudante el capitán Ben Mizzian.

Una vez en la península, la comitiva continuó camino por tren hasta Cáceres donde fue recibida por una nutrida representación encabezada por el gobernador civil, el gobernador militar y jefe del Regimiento Segovia 75 de guarnición en la plaza, el alcalde de la ciudad y el obispo de Coria Cáceres. También se encontraba presente en la estación de Cáceres la hermana del militar, Enriqueta Temprano Domingo y Francisco Coronel, buen amigo de la familia[9].

Después del homenaje recibido en la capital, la comitiva se trasladó a Alcántara a donde llega el mismo día 27 por la tarde y es recibida por la corporación municipal y todos los vecinos. En el ayuntamiento se instala una capilla ardiente donde los restos de Temprano serán velados toda la noche[10].

Como muestra del cariño demostrado por los vecinos de Alcántara, reproducimos las palabras de uno de sus vecinos, Manuel Villarroel Dato, aparecidas en el ya citado diario “La Montaña” de fecha 2 de diciembre de 1924, que reflejan la vertiente humana de este ilustre militar:

“Era un corazón tan sensible para los suyos, que hubo Regular que al decirle «Estoy herido» decía «eso no es nada y se cura, como yo curo a mis hijos cuando se dan golpes» y al preguntarle «¿cómo curar tu a tus hijos?» le dijo que mostrase la herida, y al verla, aplicó los labios a la herida sangrante y beso aquella desgarradura que había recibido por defender la sacrosanta enseña nacional. Ese era Temprano, que como hijos suyos miraba a todos los de su grupo.”

 

Otra muestra de esa manera de educar a sus hijos que se trasladaba a su estilo de mando a la manera como trataba a sus subordinados podemos encontrarla en el fragmento de su diario personal[11] fechado en Ceclavín el día 29 de agosto de 1915 y dirigido a su hijo Fernando:

«Yo haré de ti un hombre cabal, mucho tendré que violentarme pero lo haré pues el verdadero cariño está  en saber hacer del hijo un modelo en todo, tú serás creyente en el Dios único e inmenso que está por encima de todas las religiones, cosa y personas, tú adorarás a tus padres; tu sentirás infinito amor por la Patria por tu España tal vez preponderante en tu madurez, tú serás bueno deseando el bien para todos y procurándolo, serás entusiasta de la Ciencia y del Trabajo y vivirás en el Honor y la Verdad, tu palabra será sagrada y tu valor completo, serás generoso, esplendido y compasivo, amante del pobre por cuyo bienestar debemos trabajar asiduamente.

¡¡ Cuántas ilusiones me hago contigo¡¡

Si te vivo, en estas ideas te educaré, sino tu madre se inspirará en ellas y por último su sola lectura deberán ser norma de tu conducta».

 

Imagen nº 7. Cristina Vidal, ya viuda de Claudio Temprano.

(Colección de la familia Temprano).

El viaje final de Temprano continuó en la mañana del viernes 28, cuando la comitiva reanuda su viaje trasladándose por el Tajo en una barcaza que comunicaba la localidad de Alcántara y la cercana Ceclavín[12], donde fueron recibidos por el pueblo en masa. Tras un responso en la plaza del ayuntamiento, el cadáver fue trasladado al domicilio de la familia Coronel donde se instaló la capilla ardiente.

El sábado 29 por la mañana se ofició un funeral y por la tarde se procedió al entierro del cadáver en el cementerio municipal de Ceclavín.

En una nueva entrada en del diario citado, fechada Melilla el día 9 de diciembre de 1924 podemos leer unas desgarradoras palabras de la ya viuda de Temprano dirigida a su hijo Juan[13]:

Murió papá, ya nunca llenará estas páginas de sus sabios consejos, de sus frases de amor, murió dando su vida preciosa por la Patria, sacrificándose en aras de los demás”.

“Murió el 19 de noviembre de 1924 en la zona de Tetuán donde combatía desde el 6 de julio que marchó; en las inmediaciones del Zoco el Arba en la retirada de Xauen en la posición de Hamara; de un balazo en la rodilla poco más arriba que le partió la femoral, murió desangrado, siendo recogido de su caballo por su ayudante Capitán Mizian. La vida querido hijito se acabó para mí ese día.

Dios os conserve vuestra vida y pueda proporcionaros alegrías y dichas. Dios me ilumine para saber educaros tal como papá soñó; él quería haceros hombres de bien y de provecho sabiendo querido hijo que el trabajo y la honradez son las principales bases para ser feliz. Dios me ampare pues me siento desfallecer sin fuerzas para la magna empresa que se me prepara; estamos ya para irnos aún no sé dónde, pero desde luego iremos a pasar unos días a Ceclavín donde está enterrado vuestro adorado papaíto, luego quizá a Palencia a fijar nuestra residencia. Dios nos asista y os haga buenos.”

 

 

 Imagen nº 8. Libro de actas del ayuntamiento de Ceclavín. Copia del acta de la sesión extraordinaria celebrada el día 20 de junio de 1925. Copia cedida por el ayuntamiento de Ceclavín.

 

  • El sepulcro de Claudio Temprano.

En sesión extraordinaria celebrada el día 20 de junio de 1925, el ayuntamiento de Ceclavín cedió a perpetuidad la sepultura donde, desde entonces, reposan los restos del teniente coronel Claudio Temprano.

 

Considero interesante destacar un párrafo de este documento en el que se destaca que el teniente coronel Temprano ponía en el mapa al pueblo de Ceclavín para las generaciones futuras:

El Ayuntamiento aprovecha esta ocasión para dedicarle un recuerdo al que en el campo marroquí, defendiendo a la madre Patria, murió gloriosamente por una  bala rifeña   el  19  de noviembre  de 1924, en  la  evacuación  de Xahuén; honrados  de que  haya sido esta villa, por él elegida, para morada eterna despreciando el designado para los héroes, dando con ello una prueba de cariño a los que en vida, miraba como hermanos, gratitud  que   reconocemos y  agradecidos  lo estampamos en  acta para recuerdo de nuestras generaciones, su decisión ha hecho que la villa de Ceclavín, olvidada por su humildad y  abandonada  por el aislamiento, figure  en los anales de la Historia, como  depositaria  de  un  héroe,  que  los venideros estudiarán y  los contemporáneos   admirarán, sus  cualidades  en  el  mando  como  Jefe  de los Regulares  de  Alhucemas,  sus  virtudes  en  el  trato  a los que  con fe le seguían, cumpliendo  con  ello  su  deber  patrio, y su  ideario,  pues   jamás desmayó al frente del enemigo”.

En nuestra primera visita al cementerio de Ceclavín, nos encontramos el sepulcro en unas condiciones deplorables.

Se trata de una tumba exenta y construida a ras de tierra. Está recubierta por una preciosa lápida realizada en mármol de la variedad “macael” y con una larga inscripción realizada con técnicas de la época en que fue construido: Letras vaciadas sobre la placa de mármol y rellenadas con plomo fundido que, una vez frio, se pule hasta darle la apariencia final.

 

  

Imagen nº 9. Estado de la lápida antes y después de la restauración.

Fotografía: colección particular del autor.

 

Todo el conjunto está rodeado por una verja realizada en hierro con adornos en hierro fundido y cadenas.

En la primera vista, la lápida presentaba múltiples fracturas y faltaban algunas letras. La verja presentaba un nivel de oxidación que resultaba muy difícil de recuperar.

 Desde el primer momento nos propusimos realizar una restauración que respetara la mayor cantidad de elementos originales y realizara los trabajos con técnicas similares a las utilizadas en el momento de su construcción.

El milagro que se puede contemplar en el cementerio fue posible gracias al trabajo de dos artesanos: Luís Carlos Tostado Gilete, de la empresa “Mármoles y granitos artesanos” de Cáceres. y Fernando Cantero, el herrero de Ceclavín.

Los trabajos en piedra comenzaron por la extracción y retirada de todos los fragmentos de la lápida original, Una vez en el taller del artesano, se procedió a colocar todos los elementos originales sobre una nueva placa de mármol del mismo tipo del original, con la finalidad de proporcionar apoyo y solidez al conjunto.

A continuación, se procedió a la limpieza del conjunto desincrustando y limpiando las impurezas, así como los sedimentos existentes. El proceso de limpieza y recuperación del acabado del mármol se consigue utilizando lijas manuales.

El siguiente paso es la restauración de las letras. Tras retirar las viejas y recuperar aquellas aprovechables, se procede a trabajar los vaciados de cada una de ellas sobe la placa de mármol para, a continuación, proceder a la colocación de las recuperadas y al vertido de plomo fundido a 330 ͦ, sobre aquellas que se habían perdido.

Los restos de las letras irrecuperables se enviaron a los descendientes de Temprano que las recibieron con gran emoción.

Por su parte, el herrero recuperó la mayor parte de las piezas originales de la verja, sustituyendo exclusivamente aquellos fragmentos destruidos por el óxido y el paso del tiempo.

 

Como se puede ver en la imagen, el sepulcro ha sido completado con una nueva lápida, costeada por el ayuntamiento de Ceclavín, en la que se incluye una breve biografía del personaje.

Imagen nº 10. Estado del sepulcro antes y después de la restauración. Fotografía: colección particular del autor.

 

La presencia del sepulcro en el cementerio municipal de Ceclavín era conocida por la mayoría de los vecinos que relacionaban el nombre de la calle que lleva el nombre del teniente coronel Temprano, pero en una consulta informal realizada a pie de calle, constatamos que muy pocos conocían al personaje y, menos aún, los motivos por los que el ayuntamiento le había tributado el homenaje de nombrar una calle con su nombre.

Los casi dos años de trabajo y el seguimiento de la prensa durante el proceso, pusieron en marcha un proceso de “boca a boca” que despertó el interés de los vecinos.

El acto de inauguración de las obras de restauración del sepulcro se celebró el pasado día 2 de junio y durante el mismo, se realizó un acto de homenaje al héroe caído en combate a cargo de un piquete de honores de las Fuerzas Regulares de Melilla.

Los actos fueron presididos por el Secretario General del Estado Mayor del Ejército y la Alcaldesa de Ceclavín y en el que se encontraba presente una importante representación de los descendientes de Temprano y un nutrido grupo de vecinos de la localidad.

La exposición presentada por la Asociación “Amigos del CIR de Cáceres” resultó un éxito de público y recibió muy buenas críticas tanto desde las autoridades y visitantes presentes en la inauguración como por el resto de los vecinos a pie de calle.

En conclusión, considero que después del trabajo realizado se ha conseguido recuperar un monumento que es parte de la historia militar de Extremadura, hemos recuperado para la memoria colectiva de un pueblo a uno de sus vecinos más ilustres.

Hemos despertado el interés de localidades vecinas, Alcántara y Zarza la Mayor (partícipes del traslado del féretro hasta su última morada), que se han mostrado interesadas en albergar la exposición y conocer la figura de Temprano a partir de una conferencia a impartir en cada una de las localidades citadas.

 

  1. FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA.
  • Archivo General Militar de Segovia. AGMS 1ª T 315 EXP 0_r_ Hoja de servicios y juicio contradictorio_ Claudio Temprano.

Copia utilizada en este trabajo: Archivo de la familia.

  • Actas del Ayuntamiento de Ceclavín.
  • Colección particular de fotografías de la familia Temprano. (archivo de la familia)
  • Trabajo inédito de la familia titulado “el abuelo en África”. (archivo de la familia)
  • Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

 

  • Bibliografía.
  • GALBAN JIMÉNEZ, Manuel. “España en África.  La pacificación de Marruecos”. Madrid. Imprenta del Servicio Geográfico del Ejército, 1965.
  • GONZÁLEZ ROSADO, Carlos. “Cuna de héroes. Teniente Coronel de Infantería Claudio Temprano Domingo”. Trabajo inédito.
  • MARTÍN MONTERO, Benedicto. “El teniente Coronel Claudio Temprano Domingo”. Trabajo inédito.
  • RODRÍGUEZ PLAZA, M.A. “22 héroes cacereños. kobba Darsa 1924”. Cáceres. Institución Cultural El Brocense, 2017
  • SERRANO SAENZ DE TEJADA, Guillermo. “De la guerra de Marruecos y el combate que no debió ser”, Madrid. Ministerio de Defensa, 2013.

 

  • En red.
  • Biografía de Claudio Temprano Domingo. Academia de la Historia.  [En línea] [20210723].

https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=&cad=rja&uact=8&ved=2ahUKEwjCj5KA3bTwAhWXiVwKHdv_CosQFjAAegQIBBAD&url=http%3A%2F%2Fdbe.rah.es%2Fbiografias%2F55192%2Fclaudio-temprano-domingo&usg=AOvVaw3O-Psshl5rXeZJiDHxM2_W

  • Temprano Domingo, Claudio. En La Historia Trascendida.  [En línea] [20210723]

https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=&ved=2ahUKEwjCj5KA3bTwAhWXiVwKHdv_CosQFjACegQIAhAD&url=http%3A%2F%2Fwww.lahistoriatrascendida.es%2Fdocumentos%2Fpersonajeshistoricos%2Ftemprano-domingo.pdf&usg=AOvVaw3iUQLT0IZ-3cTuUo9qX8Vi

[1] La Cruz Laureada de San Fernando es la más alta condecoración militar española.

[2] Textual en su hoja de servicios. El original se encuentra depositado se encuentra depositado en el Archivo General Militar de Segovia. La copia utilizada pertenece al archivo de la familia Temprano.

[3] En los Grupos de Fuerzas Regulares, la unidad de entidad batallón recibe el nombre de tabor.

[4] RODRÍGUEZ PLAZA, M.A. “22 héroes cacereños. kobba Darsa 1924”. Cáceres. Institución Cultural El Brocense, 2017.

[5] El Telegrama de Melilla. 3 de octubre de 1924. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica. [En línea] [Último acceso 20210720].

[6] El capitán Ben Mizzian era el ayudante del teniente coronel Temprano. Este oficial de origen marroquí llegó a ser capitán general de Galicia y de Cataluña.

[7] El general Juan Serrano Orive (1877-1924) mandaba la columna que se retiraba desde Xeruta a el Zoco Al Arbaa.

[8] Diario “La Montaña”. 28 de noviembre de 1924. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

[En línea] [Último acceso 20210720].

[9] Diario “La Montaña”. 27 de noviembre de 1924. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

[En línea] [Último acceso 20210720].

[10] Diario “La Montaña”. 30 de noviembre de 1924. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

[En línea] [Último acceso 20210720].

[11] Se trata de un diario en que se leen entradas escritas indistintamente por Claudio Temprano y su esposa Cristina Vidal. Este documento se encuentra en los archivos familiares de una de sus nietas, María Cristina Temprano.

[12] Diario “La Montaña”. 29 de noviembre de 1924. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

[En línea] [Último acceso 20210720].

[13] Juan Temprano fue fusilado en Paracuellos del Jarama en julio de 1936 a la edad de 21 años.