Dic 132021
 

Francisco Rivero

Cronista Oficial de Hinojal (Cáceres)

 

Feliciano Rocha Pizarro nació en Hinojal del Campo (Diócesis de Coria y provincia de Cáceres) el miércoles, 2 de febrero de 1870, Fiesta de la Purificación de la Santísima Virgen María, popularmente conocida en Hinojal como Nuestra Señora de las Candelas.  Sus padres se llamaban Anselmo Rocha Lancho (de profesión sangrador, nacido en 1834) y María Pizarro, que tuvieron cinco hijos (Andrés, 1866; Ángel, 1868; Feliciano, 1870; Casimiro, 1872 y María Pascuala, 1875), No existe su partida de nacimiento en el Ayuntamiento, porque además de que se quemó el archivo municipal, no fue hasta 1875 cuando se empiezan a archivar estos documentos. Hoy este personaje eclesiástico es uno de los hijos ilustres de Hinojal, según figura en la Wikipedia en la palabra “Hinojal. Cáceres”. Fue obispo auxiliar de Toledo con el cardenal Pedro Segura y terminó su vida como obispo de Plasencia.

Lam 1. D. Feliciano Rocha Pizarro

Feliciano habitó con su hermana María Pascuala en el palacio episcopal de Plasencia y ésta le atendió como ama de llaves, aunque falleció antes que él. De esta mujer sí se tiene su partida de nacimiento, aunque quemada, pues hubo un incendio en el archivo del Ayuntamiento de Hinojal, concretamente el 25 de abril de 1931, con la II República recién estrenada, unas personas prendieron fuego al archivo y a diversa documentación. No hubo desgracias personales ni detenidos.  La noticia publicada decía en su titular: Un incendio destruye el archivo y documentación municipal. Se cree que fue intencionado. CÁCERES 25.- En el Ayuntamiento de Hinojal se declaró un violentísimo incendio que destruyó por completo el archivo y la documentación municipal. Las puertas de entrada al edificio fueron violentadas y se cree que el incendio fue intencionado. No se sabe quiénes puedan ser los autores del hecho”.

De este documento, bastante estropeado, se pueden sacar los siguientes datos: En el pueblo de Hinojal, a las once de la mañana, del día…, de mayo de 1875, ante don Julián…compareció Antonio Pizarro, vecino de este pueblo, del Partido de Garrovillas, y… labrador y mayor de edad, para inscribir en este registro civil a una niña, y al efecto como abuelo materno. Que la dicha niña había nacido en la casa morada de…. esta población a las cuatro de la mañana del día de ayer, que es hija legítima de Anselmo Rocha y (María Pizarro), de esta naturaleza y vecindad, mayor de edad…

El pueblo de Hinojal, de tan solo 64 kilómetros cuadrados, y una población de 450 habitantes en el año 2020, está situado en la comarca de los Cuatro Lugares, conformada, además por Monroy, Talaván y Santiago del Campo, y dentro de la mancomunidad extremeña de Tajo-Salor-Almonte.

 

Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción

La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es el principal monumento de Hinojal. Es una construcción del siglo XVI, aunque algunos elementos son el XV, como una ventana gótica, junto a la torre. El templo tiene dos interesantes puertas, una apuntada al oeste y otra semicircular que da al sur, la que se abre habitualmente.

El templo es de una sola nave y a los pies hay una bóveda de terceletes y en ambos lados posee pinturas al fresco religiosas y fantásticas, que merecen la pena que se restauren.

Destaca un pequeño retablo de madera sin policromar, cubierto con decoración manierista, plateresca y religiosa. Este retablo es obra original del entallador cacereño Juan de Santillana, quien el 14 de abril de 1576 firmó un contrato en la ciudad de Cáceres con el mayordomo de la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de Hinojal, don Juan Gutiérrez Jiménez.

Previamente el entallador había firmado un pre-contrato el 8 de mayo de 1575 con el anterior mayordomo, don Alonso Martín Grande ante el notario de Hinojal, don Juan Lorenzo, y en presencia del bachiller Periañes, cura de Hinojal, para fabricar dos retablos, en madera de pino, en el plazo de un año. Uno llevaría una imagen de la Virgen con el Niño y el otro, más pequeño, una imagen de San Pedro. El costo sería de 110 ducados, la moneda de la época.          El actual retablo, de estilos plateresco y manierista, lleva una imagen del Padre Eterno, barbudo y bendiciendo.

Juan de Santillana trabajó en la iglesia de Santiago de Cáceres; en el retablo mayor de la parroquia de Arroyo de la Luz, en el retablo de la ermita de Nuestra Señora del Salor de Torrequemada, y colocó los ángeles que están en la fachada de la iglesia de San Mateo de Cáceres. De las parroquias de San Mateo y de Santiago fue párroco don Feliciano Rocha Pizarro, hijo natural de Hinojal.

Iglesia de San Juan. Ermita convertida en templo parroquial mientras hace un siglo por los años 20, se restauraba el templo parroquial de nuestra Señora de la Asunción. Hoy la ermita de San Juan, que da a la plaza, se ve toda arrumbada, incluso el famoso campanil que daba su imagen característica. Hoy es una casa particular que da a la plaza. El pueblo ha perdido un singular monumento por no haber sabido conservar el edificio eclesiástico.

Cuenta Hinojal con dos singulares ermitas más: la de Santo Toribio, al este del pueblo, de construcción sencilla y la de San Berto (San Bartolomé), templaria, situada junto a un cementerio musulmán.

 

Sus estudios

En el Boletín Oficial del Arzobispado de Toledo, más conocido por BEATO, se dan unas pinceladas de su biografía en sus años de estudiante y en sus tiempos de cura y posteriormente de obispo.

Desde niño quiso ser cura, por lo que fue al seminario de Coria, donde estudió tres años de latín y Humanidades, además de tres de Filosofía, siete de Teología y dos de Derecho Canónico, siendo ordenado el 10 de marzo de 1894, cuando ya era profesor de Filosofía Escolástica y Matemáticas en el seminario de Coria.

En 1896 fue nombrado secretario de estudios y profesor de Instituciones Dogmáticas en el mismo centro y desempeñó diversas cátedras de Teología Dogmática y Derecho Canónico. Se licenció en Derecho Canónico en enero de ese mismo año en la Universidad Pontificia de Toledo y en la de Salamanca alcanzó los grados de Teología en septiembre de 1898.

En el sínodo diocesano de Coria, celebrado en 1897, fue elegido examinador sinodal. Entre 1897 y 1901 fue ecónomo de las parroquias de Zarza de Montánchez y de Alcántara, el sacerdote que rige la economía de estas dos parroquias. Posteriormente fue párroco de la de San Vicente de Alcántara, de la que se posesionó en junio de 1903, siendo nombrado poco después párroco de Alcántara y arcipreste del distrito de Alcántara, agrupando a diversas parroquias de la comarca. En este puesto estuvo seis años hasta que en 1909 fue trasladado a la parroquia de San Mateo de Cáceres, y en el concurso a parroquias del mismo año obtuvo la de Santiago de la capital, en la que permaneció hasta que en 1918 ganó por oposición la canonjía doctoral de Coria.

Don Feliciano Rocha Pizarro fue, a sus 36 años, párroco en San Vicente de Alcántara, provincia de Badajoz, lindante con la de Cáceres y por entonces, hasta 1958, perteneciente a la diócesis de Coria.

La Tienda Asilo de Cáceres

El periódico cacereño “El Adarve”, del jueves 30 de diciembre de 1909, que se publicaba los jueves y que costaba cada ejemplar 25 céntimos de peseta, escribía en su página número 3 de la nueva junta directiva de la Tienda Asilo de Cáceres, una entidad benéfica que ayudaba a las personas más desfavorecidas de la ciudad. Era su vicepresidente don Feliciano Rocha Pizarro, como párroco de San Mateo.

Empujados de alguna manera por el entonces alcalde de Cáceres, Luis González Borreguero, se promueve la nueva junta directiva de esta entidad la conformaba. Presidente: Rafael Carrasco Caballero; vicepresidentes: el arcipreste Fernando J. Mogollón y el párroco de San Mateo, Feliciano Rocha Pizarro; secretarios: Francisco Cruz Quirós y José Muñoz Torres; tesorero: Domingo García Hernández; contador: Raimundo Parras Ramos y como vocales: Gonzalo Montenegro Carvajal, Fernando Muñoz Soria, Santos Floriano González, Gonzalo Trujillo Crehuet, Francisco Rodero de la Calle, Felipe Uribarri Mateos, Francisco Belmonte Romero, Fernando Valhondo Calaff y Miguel Mayoralgo Torres-Cabrera.

En su escrito, el periodista dice que “siéndonos conocidos los generosos sentimientos del nuevo presidente señor Carrasco, y el interés que siempre se tomó por los necesitados circunstancias que concurren también en los demás señores de la Junta) esperamos una gestión provechosa para las clases bajas, como la desarrollada por los que acaban de cesar”.

La Tienda Asilo de Cáceres había sido inaugurada el 12 de octubre de 1892 y tenía su propia moneda, como se comprueba en esta ficha de 10 céntimos de pesetas y que ahora se vende a 32 euros para los coleccionistas.             Fernando Sánchez Marroyo en su libro “Sindicalismo agrario y movimiento obrero. Cáceres 1906 – 1920, editado en 1979, nos indica que “la actitud de los obreros cacereños ante la Tienda Asilo sería en ocasiones de reserva. Por otra parte, el que fuera director del periódico “El Adarve” y presidente de la Diputación de Cáceres, Luis Grande Baudesson, dijo, en una conferencia dada en el Centro Obrero, que el obrero cacereño huía de la Tienda Asilo por una mal interpretada dignidad. Este personaje cacereño cuenta con una calle en la capital, muy cerca de la Plaza de la Audiencia.

En otros lugares de España también se dieron estas tiendas asilo. En Badajoz, según me informa el cronista oficial de esta ciudad, Alberto González Rodríguez, se encargó de la Tienda Asilo la Económica; exactamente la Sociedad Económica Extremeña de Amigos del País, que nació el 5 de febrero de 1805, por una Real Orden firmada por Fernando VII. La Tienda Asilo de Badajoz nació el 8 de septiembre de 1890.

        Y dice Alberto González en su libro “Historia de Badajoz”: En el campo asistencial hay que reseñar la “Tienda Asilo”, centro benéfico fundador en 1890 por la Sociedad Económica de Amigos del País para proporcionar alimentación a los necesitados. Se situaba en la calle del Río, frente a la “Plaza Chica”, ocupando las dependencias de la antigua Factoría de Utensilios, a la que sustituyó el Parque de Intendencia construido en el ámbito de Santo Domingo. El centro tenía entrada también por su trasera a través de un acceso cercano al callejón de Velasco. El lugar fue conocido como “Corral de Berenguer”, levantándose en el mismo, ya en este siglo, la única vivienda de tipo corral que subsiste en Badajoz. Ocupando la Plaza Chica en 1929, el arquitecto Rodolfo Martínez erigió el mercado de abastos de igual nombre. El centro servía diariamente más de 500 comidas al precio de cinco céntimos a los menesterosos, transeúntes, obreros y pobres vergonzantes, corriendo su mantenimiento a cargo exclusivamente de la entidad que la fundó, la que, ante la imposibilidad de costearlo, la clausuró, pocos años después. Y en el caso de Murcia, la Tienda Asilo atendió en el año 1906 a unos 100 pobres diarios y sirvió más de 45.500 raciones de comida.

 

Miembro de la Junta Provincial de Beneficencia

Don Feliciano Rocha Pizarro fue nombrado miembro de la Junta Provincial de Beneficencia, junto a don Santiago Gaspar, a propuesta del prelado de la diócesis, don Ramón Peris Mencheta (Valencia, 1851 – Coria, 1920), según publicó en la página 2 el periódico de Cáceres “El Noticiero” de fecha 5 de enero de 1910. Este periódico decía que “es el diario más antiguo y de mayor circulación de la provincia”. En 1910 era su octavo año desde que comenzó a publicarse.

La noticia completa decía que además de los dos citados anteriormente: “La Subsecretaría del Ministerio de la Gobernación ha nombrado vocales de la Junta Provincial de Beneficencia particular a los señores siguientes: Don Quintín Pulido Peña y Don Emilio Esteban, propuesto por la Junta y a don Tomás García Pelayo y don Manuel Castillo, propuestos por el señor Gobernador Civil”, quien por entonces era el liberal valenciano don Jaime Aparicio y Marín.

Las Juntas Provinciales de Beneficencia fueron creadas por el artículo 5 de la Ley de Beneficencia, de 20 de junio de 1849, que encomienda al Gobierno la dirección de todos los establecimientos de beneficencia, los cuales pasan a tener carácter público. Esta ley especificaba que la gestión de toda la beneficencia quedaba en manos del Gobierno a través de una Junta General, con sede en Madrid, y de las Juntas Provinciales, radicadas en cada una de las capitales de provincia y vinculadas al Gobernador Civil. Estas Juntas Provinciales de Beneficencia inspeccionaban las gestiones y actividades de los centros públicos y privados de su territorio.

La primera Junta Provincial de Beneficencia de la ciudad de Cáceres se creó en 1833 en lo que fuera convento de Santo Domingo, tras su expropiación por la Desamortización de Mendizabal. Allí se instalaron un hospital, una Casa Cuna y una Casa de Expósitos. En 1841, el hospital y la Casa Cuna se trasladaron al monasterio de San Francisco y que también tras su desamortización fue un cuartel de tropa y de caballería. Tras abandonarlo el ejército, el edificio se convirtió en hospital, Casa Cuna y refugio de pobres transeúntes. Posteriormente, desde 1947 a 1964, fue regido por los Padres Salesianos como Colegio Provincial de San Francisco y hoy es la Institución Cultural El Brocense, dependiente de la Diputación Provincial, según María del Mar Lozano Bartolozzi en su trabajo Instituciones asistenciales en Cáceres. Del siglo XIX a las primeras décadas del siglo XX. Hitos del crecimiento urbano

 

Párroco de Santiago en Cáceres

Siendo párroco de la iglesia de Santiago, tuvo una interesante intervención en el centenario de los Padres de la Preciosa Sangre en el año de 1915, según cuenta en su blog el periodista Juan de la Cruz. En agosto de 1815, el italiano Gaspar de Búfalo fundó esta orden religiosa de tipo misional. A Cáceres llegaron tras la cesión de la Casa del Sol y la Cuesta de la Compañía a la orden religiosa por parte del rico hacendado cacereño Vicente Mariano de Ovando Solís Perero Maraver y Aponte (1783 – 1864), gentihombre del rey Fernando VII, pero que se estuvo que exiliar a Italia por ponerse a favor de su hermano Carlos María Isidro de Borbón y en contra de la princesa Isabel, quien luego sería Isabel II. En Italia conoció la magnífica labor de esta orden religiosa y logró traérsela a Cáceres, quien también poseía la iglesia de San Francisco Javier. Al centenario llegó el nuncio de Su Santidad, Francesco Ragonessi, quien con el tiempo llegaría a ser cardenal y prefecto del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica.  El pueblo de Cáceres se echó a la calle, el ayuntamiento construyó varios arcos, uno de ellos en la plaza mayor, como puede verse en la foto y en agradecimiento el alcalde de la ciudad, quien por entonces era Jerónimo Jacinto Carvajal Jiménez, regaló, a instancia del párroco de Santiago, Feliciano Rocha Pizarro, el libro «La Iglesia de Santiago de los Caballeros de Cáceres. Descripción histórico-artística», escrito por Antonio C. Floriano. El libro se imprimió en la oficina tipográfica de Santos Floriano y con encuadernación a cargo de Maese Fidel Ximénez. Al final del libro reza: «Era del Nascimiento de Nro. Señor e Salvador. JHS. XPO. MCMXV. Laus Deo». Gaspar de Búfalo fue canonizado en 1954 por el Papa Pío XII.

El regreso a Coria le supuso a don Feliciano reintegrarse al seminario, desempeñando la cátedra de Teología Dogmática y luego la de Instituciones Canónicas.

En 1919 fue nombrado juez pro sinodal, en 1920 provisor y vicario general del obispado y en 1921 administrador del erario diocesano y prefecto de estudios del seminario conciliar.

En diciembre de 1922 fue promovido a la dignidad de chantre o maestro cantor de la catedral de Coria y en agosto de 1926 alcanzó el cargo de deán, que es el sacerdote que preside el cabildo después del obispo. En abril de 1928 el obispo Dionisio Moreno Barrio le nombró provisor y vicario general, que viene a ser un ayudante del propio prelado.

El doctor Moreno Barrio, natural de Valdavia (Palencia), fue elegido obispo de Coria el 2 de diciembre de 1927 y consagrado en Comillas en marzo del año siguiente.  Entró en la diócesis el 25 de este mismo mes. Fue el sucesor del obispo Pedro Segura, quien antes de ser cardenal de Burgos y Toledo, fue de la diócesis de Coria. Don Dionisio era doctor en Teología, en Filosofía, además de en Derecho Canónico por la Universidad Pontificia de Comillas. Falleció en Coria el 10 de diciembre de 1934 y está enterrado en la catedral cauriense.

Durante esta etapa de Coria, Feliciano Rocha Pizarro conoció a don Honorio María Sánchez Bustamante y Sánchez Bustamante, un sacerdote, nacido en Ceclavín y que puso música al himno de la Virgen de Guadalupe y canónigo de la catedral cauriense, que pasó por la vida haciendo el bien, en palabras del también sacerdote Teodoro Fernández. Rocha Pizarro le comentó a éste cuando era canónigo doctoral y vicario general en la sede cauriense que: “Cada Cuaresma D. Honorio presentaba un rostro demacrado y penitencial a causa del riguroso ayuno”, pues este sacerdote era, como San Pedro de Alcántara, muy amante de las penitencias. Además, don Feliciano cuenta de don Honorio que “su predicación era sencilla, evangélica y convincente, porque estaba bien aderezada por la fe, el celo y mucha oración, sin faltar el acoso del sacrificio personal. Sentí hondamente cuanto predicaba, y sus palabras parecían salidas, más que de los labios, del centro del corazón”.  El que después sería obispo de Plasencia veía en él madera de santo y atestiguaba que “¡Y cómo calaba en las almas aquel modo de hablar de Dios, de la sagrada Eucaristía y de la Santísima Virgen, sus amores predilectos!”

Don Honorio María Sánchez Bustamante, nació en Ceclavín (Cáceres) el 21 de noviembre de 1886 y falleció en la ciudad de Coria el 15 de agosto de 1965. Su vida fue tan entregada a Dios que la diócesis de Coria Cáceres lo ha postulado ya para ser declarado santo.

 

Bendición del Colegio de la Inmaculada

El 15 de agosto de 1927, el provisor de la diócesis de Coria, don Feliciano Rocha Pizarro, celebró una misa, para inaugurar el Hospicio de niñas en lo que sería el Colegio de la Inmaculada, hoy colegio mayor universitario “Francisco de Sande”, instalados en lo que fuera Palacio de los Perero en la ciudad antigua de Cáceres, según información del periódico “·El Noticiero de Cáceres”, que recogió Germán Sellers de Paz en su libro “Cáceres visto por un periodista”. El acto estuvo presidido por las autoridades provinciales de Cáceres, encabezadas por el gobernador civil, don José García Crespo, amigo del general Miguel Primo de Rivera, al que había recibido oficialmente en la capital de la provincia en octubre de 1925, y el presidente de la Diputación, don Gonzalo López Montenegro, que había sido alcalde de la capital y numerosa veces presidente de la Diputación, además de ser gentilhombre de Cámara del rey Alfonso XIII, a quien le acompañó durante sus visitas en 1924 y en 1928. Gonzalo López Montenegro, descendiente de una prestigiosa familia cacereña adquirió, siendo alcalde de la capital, con sólo 30 años, el Hospicio de niñas en el Colegio de la Inmaculada que adquirió restaurándolo, para hospicio de niñas.

También en tiempos de su mandato en la alcaldía se inauguraron las líneas de autobuses Cáceres – Alcántara, pasando por Brozas, y Cáceres – Montánchez. Asimismo, durante su tiempo en la Diputación, mandó construir el puente de Alconétar, que comunicaba la capital con la parte norte de la provincia. Durante la guerra cedió su palacio de los Golfines de Arriba durante más de un mes desde el 25 de agosto de 1936 para que se instalara allí el Cuartel General del Ejército Nacional, con el general Franco a la cabeza, siendo aquí nombrado como nuevo Jefe del Estado. Por otra parte, en mayo de 1937, Gonzalo López Montenegro elevó un escrito a favor de la clemencia, a petición de la familia, del que fuera alcalde de la capital cacereña, Antonio Canales, pues a pesar de la distancia ideológica que les separaba, consideraba al alcalde socialista un hombre honesto y servidor de Cáceres.

La casa de los Perero

Es una casa palacio, que se encuentra dentro del recinto de la ciudad monumental, se comenzó a construir a finales del siglo XV. Está cerca del Parador de Turismo, en la plaza de Pereros y muy cerca de la muralla almohade. Destaca su preciosa portada, con arco de medio punto, pero la puerta antigua, con diversos escudos de la familia, está a la vuelta de la esquina, que da acceso al barrio judío. En el interior hay un precioso patio renacentista, cuya fotografía es de 1929 del libro de José “Por la vieja Extremadura”. Este edificio palaciego albergó una fábrica de tapones de corcho, y tras ser comprado por la Diputación se convirtió en la casa hospicio de niñas y Colegio de la Inmaculada, regido por las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul y del que aporto una fotografía fechada en 1924 del libro “Cáceres en fotos. Vida de una capital de provincia desde 1850”, del que tengo el honor de ser su prologuista, como me pidió su autor José Antonio Ramos. Hasta 1987 fue dirigido por el actual cronista oficial de Cáceres, Santos Benítez Hoy este edificio es el colegio mayor universitario “Francisco de Sande”, también dependiente de la Diputación Provincial de Cáceres.

Obispo auxiliar del cardenal Segura

Después del verano de 1928, concretamente el 24 de octubre, se anuncia la preconización de Feliciano Rocha Pizarro como obispo auxiliar del cardenal Segura en Toledo. Rocha había sido vicario general y provisor en el pontificado del obispo Pedro Segura en Coria”, escribe en su libro Francisco Gil Delgado en su libro “Pedro Segura: Un cardenal de fronteras”. En él describe al cardenal: Obrero del espíritu, infatigable; fiel, hasta romperse, a las ideas que le habían enseñado, algunas de ellas deshojadas cuando hubo de hacerlas pautas de su pastoral; incapaz de engañarse y de engañar; pero siempre pasando fronteras espinosas con el viento del tiempo en contra. El cardenal Pedro Segura y Sáenz ejerció como obispo en Valladolid, Coria, Burgos, Toledo y Sevilla. Rumió siete años de exilio en Roma. Su singular figura fue mecida entre aplausos y contradicciones por do quiera estuvo. Se le colgaron sambenitos, leyendas, tópicos. Murió como mueren los grandes obreros del espíritu.

En esta obra cuenta Gil Delgado que en cierta ocasión oyó decir a Teodoro Fernández, archivero del cabildo, y secretario de Feliciano Rocha cuando era obispo de Plasencia, que una vez le escuchó a éste decir que “en Coria no cabe un obispo”, refriéndose a Pedro Segura, del que siendo obispo de Coria le nombró vicario general.

Como culminación de su carrera sacerdotal, Feliciano Rocha alcanzó en 1928 el episcopado, y lo haría de la mano del cardenal Pedro Segura, arzobispo de Toledo hasta 1931, con el que ya había colaborado siendo éste obispo de Coria entre 1920 y 1926. El 9 de noviembre de 1928, a la edad de 58 años y 7 meses fue designado obispo auxiliar de Toledo, nombrado por Su Santidad Pío XI. Este mismo día, del 9 de noviembre, fue designado obispo de Aretusa por la Sagrada Congregación Consistorial (hoy Congregación para los Obispos, que es la congregación de la Curia Romana que realiza la selección de los nuevos obispos antes de la aprobación papal. También organiza la visita “ad limina” que realizan cada cinco años los obispos a Roma) y fue consagrado el 10 de marzo y publicada el 17 de diciembre de ese año. Fue consagrado obispo auxiliar de Toledo el 17 de marzo de 1929 por el nuncio de Su Santidad en España, monseñor Federico Tedeschini, quien fue fundador de la Acción Católica Española. Asistían al nuncio en la ceremonia los obispos de Plasencia y Coria, Justo Rivas Fernández y Dionisio Moreno Barrio, respectivamente.

Esto decía la prensa nacional el 16 de octubre de 1928, concretamente La Vanguardia Española, del nuevo prelado: Ha sido designado obispo auxiliar del cardenal – arzobispo de Toledo el señor deán de la Santa Iglesia Catedral de Coria, don Feliciano Rocha Pizarro. En una larga labor de años ha transcurrido su vida en la diócesis de Coria, donde deja el recuerdo de una vida ejemplar, consagrada por completo al sagrado ministerio. Cuando el señor Cardenal Segura llego a Coria, como obispo de la diócesis, pudo convencerse enseguida de que en don Feliciano Rocha tenía un ferviente colaborador en la salvación de las almas y en la evangelización de las Hurdes, donde el actual cardenal – arzobispo de Toledo dejó una huella imborrable de su paso. Don Feliciano Rocha siempre ofreció generoso esfuerzo para tan grande empresa. Hoy su vida humilde y retirada se ve exaltada al episcopado con un gran bagaje de méritos, no por poco conocido, menos importantes y apreciados”.

Unas cuantas semanas después, el mismo periódico catalán se hacía eco del homenaje que se le preparaba al nuevo obispo: El Ayuntamiento de Cáceres y las fuerzas vivas de la comunidad han acordado por unanimidad y aclamación nombrar hijo predilecto al doctor don Feliciano Rocha Pizarro, quien por sus méritos y virtudes ha llegado a ser obispo auxiliar de Toledo; colocar una lápida en la casa en la que nació (por cierto han pasado 91 años y no se ha colocado Este es uno de mis retos a partir de ahora, en la calle de la Cruz de Hinojal, casi enfrente de donde nací yo), dando su nombre a dicha calle (Ya tiene otra en el pueblo Calle del Obispo Rocha Pizarro, donde está situado el Ayuntamiento. Y muy cerca la de su jefe, cardenal Segura) y abrir una suscripción entre todos los hijos del pueblo, con el fin de recaudar fondos y hacer un obsequio a tan ilustre hijo, que de un origen humilde y merced a su propia virtud ha llegado a ocupar tan alto cargo, enalteciendo con ello al pueblo en donde nació y a la diócesis de Coria, de cuya catedral es deán el ilustre prelado.

Fue su antecesor en el cargo de obispo auxiliar Rafael Balanzá y Navarro, obispo titular de Chersoneso, quien tomó posesión en 1923 y le siguió Gregorio Modrego y Casáus, obispo titular de Ezani, tomando posesión en el año 1936.

Durante su mandato como obispo auxiliar de Toledo tuvo dos serios reveses. Uno el enfrentamiento con el Gobierno de la nación, tras dejar su puesto de cardenal-arzobispo, Pedro Segura por presión de la República, y otro con el cardenal Francisco Javier Vidal y Barraquer, el arzobispo de Tarragona en tiempos de la guerra civil, que se opuso al régimen de Franco que lo exilió en Suiza, donde murió en septiembre de 1943, claro que también celebro actividades religiosas que le alegraron mucho, como la salutación que hizo el 4 de noviembre de 1930 a los asambleístas que acudían en Toledo a las Asamblea Nacional de Acción Católica, presidida por el cardenal primado, Cardenal Segura. En el programa publicado por el diario ABC de ese día se informaba que también habría un discurso del presidente de la Junta Central de Acción Católica, Carlos Rodríguez San Pedro, Conde de Rodríguez de San Pedro, así como un acto literario – mariano en el Salón de Concilios en honor de la Inmaculada Concepción en el LXXV aniversario de la Definición del Dogma.

Lám. 2. Escudo de Rocha Pizarro en la ermita de nuestra Sª del Puerto

Hijo Predilecto de Hinojal

Siendo alcalde de Hinojal Marcelo Durán, el martes 30 de octubre de 1928, el Ayuntamiento en pleno nombró a don Feliciano Rocha Pizarro Hijo Predilecto. El funcionario municipal, Miguel Ángel Moreno Breña, me brinda la fotografía del diploma que se conserva en el edificio de las Casas Consistoriales, realizado y enmarcado en madera por G. Pulido, de Cáceres.

Este es el texto: El Ayuntamiento pleno de Hinojal en sesión extraordinaria, celebrada en 30 de octubre de 1928 interpretando el afecto de veneración que siente este pueblo por el Ilmo. Sr. D. Feliciano Rocha Pizarro que, tras constante y meritísima labor como Párroco, Profesor del Seminario Cauriense, Canónigo, Deán, Provisor y Vicario General de la Diócesis de Coria, llega hoy por legítimos merecimientos a la alta dignidad episcopal, legando con ello un timbre de gloria al pueblo que tuvo la dicha de verle nacer, acordó, por unanimidad y aclamación declararle HIJO PREDILECTO del mismo, expidiéndole este Título para su satisfacción y como testimonio de la admiración y cariño que le profesa este vecindario. Refrenda este acuerdo del pleno, junto a la firma del alcalde, el secretario de la Corporación Municipal.

A continuación, la transcripción del acta en el que se le nombra Hijo Predilecto:

En Hinojal a treinta de octubre de mil novecientos veintiocho, reunidos en esta Casa Consistorial los señores que al margen se reseñan y conforman el Ayuntamiento Pleno de este pueblo, previa convocatoria al efecto con expresión del objeto de la sesión, bajo la presidencia del señor Alcalde, Don Marcelo Durán Hernández, y con asistencia de las fuerzas vivas de la localidad, siendo la hora de las once, señalada al efecto, y habiendo el suficiente número de concejales para celebrar sesión, el señor Presidente la declaró abierta con la lectura del acta de la anterior que fue aprobada.

            El Sr. Presidente manifestó a la Corporación que, como ya todos conocían, por la convocatoria al objeto de la presente era acordar el homenaje que el pueblo quería tributarle al preclaro hijo del pueblo, el Ilmo. Sr. Feliciano Rocha Pizarro, por su reciente nombramiento de obispo auxiliar de Toledo.

            Enterada la Corporación de los expuesto por el Sr. Alcalde, e interpretando fielmente el afecto de veneración y cariño que siente este pueblo por su paisano el Ilmo. Don Feliciano Rocha Pizarro que, tras constante y meritísima labor como Párroco, Profesor del Seminario Cauriense, Canónigo, Deán, Provisor y Vicario General de la Diócesis de Coria, llega hoy por legítimos merecimientos a la alta dignidad episcopal, legando con ello un timbre de gloria al pueblo que tuvo la dicha de verle nacer, acordó por unanimidad y aclamación declararle HIJO PREDILECTO del mismo, y que se le haga entrega de un pergamino como Título por este nombramiento, para su satisfacción que profesa todo este vecindario.

            Asimismo, se acordó por unanimidad colocar una lápida sobre la casa en la que nació don Feliciano Rocha, dando el nombre de “Calle del Obispo Rocha Pizarro”, siendo el nombre de esta la hoy denominada calle del B…. (está quemada la hoja del libro de actas por el incendio del Ayuntamiento en 1931) y abrir una suscripción entre todos los hijos de este pueblo, residentes dentro y fuera de la localidad, con gusto de hacerle un regalo y que sea este, a ser posible, las primeras ropas que vista de Obispo, encabezando el Ayuntamiento la suscripción con cien pesetas, las cuales se satisfarán con cargo al capítulo de imprevistos del presupuesto del año actual.

            Igualmente se acordó por unanimidad y en prueba de agradecimiento por los muchísimos favores que este pueblo tiene del Ilustrísimo Cardenal Primado de las Españas Doctor Don Pedro Segura Sáenz, a su paso de Obispo de la Diócesis de Coria, y como recuerdo de su última visita Pastoral, en que entronizó el Corazón de Jesús en la casa del Ayuntamiento, Escuelas Nacionales, Sindicato Agrícola Católico y prometió solemnemente que el pueblo de Hinojal tendrá en tiempo no lejano Iglesia capaz para celebrar el culto, ya que la ermita que existía habilitada de parroquia era insuficiente para que pudieran asistir todos esos vecinos, cuya promesa ha cumplido, hallándose completamente terminada de restaurar la Iglesia que tantos años se ha tenido arruinada y en condiciones de poderse inaugurar, dar el nombre de calle del Cardenal Segura a la calle de Parras, que va directamente a la Iglesia restaurada, y que este sencillo pero cariñoso homenaje que el pueblo le dedica a su bienhechor Don Pedro Segura Sáenz se cele… (texto quemado)

            Y últimamente se acordó por unanimidad y aclamación solicitar del excelentísimo señor Obispo de la Diócesis, conceda autorización a nuestro paisano y Predilecto hijo Don Feliciano Rocha Pizarro para inaugurar después de su consagración la Iglesia recientemente restaurada en este pueblo y en caso de que acceda a esta petición, celebrar en aquella fecha los homenajes anteriormente citados al hacer la primera entrada del Obispo en el pueblo que le vio nacer, haciéndosele entrega del Pergamino como título por el nombramiento de Hijo Predilecto, y descubriendo las lápidas que dan el nombre de “Calle del Cardenal Segura” y “Calle del Obispo Rocha Pizarro”, invitando una vez que se sepa la fecha para que asista a este importante acto el Eminentísimo Cardenal Primado de las Españas Don Pedro Segura Sáenz, rogándole a la vez acepte este pequeño homenaje que el pueblo quiete tributarle.

            Y no habiendo otros asuntos de qué tratar se levantó la sesión, extendiéndose la correspondiente acta que firman todos los señores concurrentes conmigo el Secretario de que certifico.

            Firman: Marcelo Durán (alcalde), Lesmes Pizarro, Juanma Valcárcel, Florentino Sancho, José Breña, Daniel V. Molano, Jonás Carrión y Felipe Pizarro.

 

Nuevo vicario episcopal

La noticia de su elección como nuevo vicario episcopal, tras la dimisión del cardenal Segura, la tomamos del diario ABC del martes 6 de octubre de 1931, en la que se dice lo siguiente: “Poco después de las diez de la mañana se reunió el Cabildo primado en la sala capitular de la Catedral, para proceder a la elección del vicario episcopal del Arzobispado en sede vacante. Concurrieron la casi totalidad de los capitulares, presididos por el deán, Sr. Polo Benito. Entre los canónigos figuraba el diputado a Cortes por Toledo D. Ramón Molina Nieto. No asistió el capitular don Emiliano Segura, hermano del arzobispo dimisionario. La reunión se prolongó cerca de una hora. A las once se supo que había sido elegido vicario capitular por unanimidad el obispo de Aretusa D. Feliciano Rocha Pizarro y que la designación de ecónomo de la mitra había recaído en el deán señor Polo Benito. Más adelante, el periódico hace una pequeña biografía de estas dos nuevas autoridades eclesiásticas. De nuestro biografiado dice: “Al renunciar el cardenal Segura (Rocha Pizarro) cesó “ipso facto”, como auxiliar del Arzobispado. Es un prelado discretísimo, sencillo, bondadoso y especializado en Derecho canónico. Goza de generales simpatías. Desempeño también el cargo de canciller de la Universidad Pontificia de Toledo.

 

La Bula de la Santa Cruzada

Durante varios años, Feliciano Rocha Pizarro fue el Comisario General Apostólico de la Bula de la Santa Cruzada, documento que autorizó para España el Papa Pío XI a través de la Carta Apostólica “Providentia opportuna”, fechada en El Vaticano el 15 de agosto de 1928. La Bula de la Cruzada es un documento por el que los católicos pagaban, anualmente, un dinero y estaban exentos del ayuno y abstinencia en determinados días del año.

El ABC del 3 de febrero de 1932, página 47, daba una información que transcribimos a continuación: El Boletín Oficial del Obispado de Madrid – Alcalá publica las circulares adjuntas acerca de la Santa Bula:

“Nos, D. Feliciano Rocha Pizarro, obispo titular de Aretusa y comisario general apostólico de la Bula de la Cruzada, a nuestro venerable hermano en Cristo Padre excelentísimo y reverendísimo señor obispo de Madrid-Alcalá. Salud y gracia en Nuestro Señor Jesucristo.

Sabed cómo la santidad de Pío XI, que felizmente gobierna la Iglesia, se dignó prorrogar por otros doce años la Bula de Cruzada mediante sus letras apostólicas Providentia opportuna de 15 de agosto de 1928.

Siendo menester que la Bula de Cruzada se publique cada año, encarecidamente os rogaos que deis las oportunas disposiciones para que sea recibida y publicada en vuestra santa iglesia catedral, y a este fin os enviamos el sumario general de las facultades, indulgencias y privilegios que por dichas letras apostólicas se conceden.

Asimismo, dispondréis que los señores curas párrocos de vuestra diócesis hagan la predicación de la Bula de Cruzada en el tiempo y forma que fuere costumbre o que juzgareis más conveniente.

Y como los reverendísimos señores obispos son en sus respectivas diócesis administradores natos sin dependencia alguna laical, de las limosnas de la Santa Cruzada, nombraréis las personas que a bien tengáis para que entiendan en la distribución de los sumarios y percepción de limosnas, y les daréis las instrucciones convenientes para que en todo se cumpla lo dispuesto por la Santa Sede.

La limosna que hemos señalado para cada clase de Sumarios, a tenor de la propuesta hecha por los reverendísimos Metropolitanos y aprobada ad experimentum por la Santa Sede es la siguiente:

Por el sumario general de Cruzada, una peseta; por el sumario de difuntos, una peseta; por el sumario de composición, una peseta; por el sumario de oratorio privado, diez pesetas; por el sumario de ayuno y abstinencia, una peseta.

Dado en Toledo, a 31 de diciembre de 1931.- Feliciano, obispo titular de Aretusa, comisario general. Por mandato de su excelencia reverendísima, el comisario general de la Santa Cruzada, Doctor Benito M. de Morales, secretario – contador.

En cumplimiento de los que se nos ordena y faculta en el precedente documento venimos a en disponer que en nuestra Iglesia Catedral y en todas las parroquias de nuestra diócesis se haga la publicación de la bula de la Santa Cruzada, que la benignidad del Sumo Pontífice se ha dignado concedernos, con la posible solemnidad el día 7 del corriente, Domínica de Quincuagésima.

            Con este motivo, exhortamos encarecidamente a nuestros venerables cooperadores del Clero secular y regular, cuyo celo por la gloria de Dios, provecho de las almas y bien de la Santa Iglesia noes es harto conocido, a que en sus pláticas, sermones, homilías, consejos e instrucciones catequísticas, desde el pulpito, en las publicaciones populares y en el confesionario, procuren adoctrinar a los fieles más que nunca sobre el origen, fundamento, naturaleza, desenvolvimiento histórico, gracias espirituales, privilegios, indulgencias, destinos de las limosnas, y sobre cuanto con la santa bula, tan estimada por nuestros mayores, se relaciona, así como en lo concerniente al cumplimiento de la ley eclesiástica del ayuno y abstinencia, algo descuidados en nuestros tiempos, faltos de espíritu de mortificación y penitencia, para, que debidamente instruidos nuestros amados diocesanos sobre lo que es el tradicional privilegio de la bula en España, aclaradas las dudas y disipados los prejuicios, que puedan padecer, la reciban con agradecimiento, la estimen con respeto y se apresuren a tomarla y contribuir con su óbolo al sostenimiento del culto divino y de la caridad cristiana.

            Y tanto mayor ha de ser el celo de todos en la propagación de la Bula este año, cuanto que en él concurren tres circunstancias que a ello nos obligan, a saber: el retraso en su publicación, el pequeño aumento de las limosas fijadas para los distintos sumarios, según la diversa posición económica de los fieles y la más apurada situación de la Iglesia para sostener su culto, al que se destinarán íntegramente cuantas limosnas se recauden por la Bula.

            Madrid, 1 de febrero de 1932. Leopoldo, obispo de Madrid-Alcalá.

El obispo de Madrid – Alcalá fue Leopoldo Eijo y Garay, quien fue el último Patriarca de las Indias Occidentales, título honorífico de la Iglesia Española creado en tiempos del emperador Carlos V, en 1524 hasta 1963, y cuya sede sigue vacante. Monseñor Eijo Garay fue un eclesiástico e intelectual, pues llegó a ser miembro de la Real Academia Española, entrando en la docta institución en 1927 con el discurso “La oratoria sagrada en España”. Fue uno de los que promovieron en 1937 la “Carta colectiva de los obispos españoles con motivo de la guerra en España” junto al cardenal primado de Toledo, Isidro Gomá y Tomás y el obispo de Salamanca, Enrique Plá y Deniel.

Obispo de Plasencia

Tras estar vacante la sede placentina durante cinco años, por el fallecimiento de su titular, el gallego Justo Rivas Fernández (Riotorto, Lugo, 5 de junio de 1873 – Santiago de Compostela, 16 de julio de 1930), Feliciano Rocha Pizarro fue designado obispo de Plasencia el 28 de enero de 1935, a los 64 años y 9 meses, y en esta sede se quedó hasta su muerte el 16 de agosto de 1945.

El 31 de enero de 1935, el periódico de ámbito nacional “La Vanguardia Española” editado en Barcelona, daba la siguiente noticia:

 

Nombramiento de seis nuevos obispos

El Papa acaba de nombrar seis nuevos obispos españoles. Estos nombramientos son los siguientes: Monseñor Justo Antonio Echeguren Aldama, actual administrador apostólico de Oviedo, obispo de dicha diócesis. Monseñor Salvio Huix Miralpeix, actual administrador apostólico de Ibiza, obispo de Lérida. Monseñor Feliciano Rocha Pizarro, obispo. titular de Aretusa, es nombrado obispo de Plasencia (Cáceres). Monseñor Lino Rodrigo Ruesca, actual obispo de Tabora, es nombrado obispo de Huesca. Monseñor Enrique Pla y Deniel, actual obispo de Ávila, es nombrado obispo de Salamanca. Monseñor Miguel de los Santos Díaz Gomara, actual obispo de Burgo de Osma, es nombrado obispo de Cartagena.

 

Biografía en el periódico ABC

En la edición del martes 29 de enero de 1935, ABC también se hacía eco de esta noticia de que el papa Pío XI había proveído seis diócesis españolas, entre ellas de la Plasencia. El periódico hace en la página 32 una reseña biográfica de cada nuevo prelado. De nuestro personaje escribió lo siguiente: El doctor Rocha Pizarro (Feliciano)ha nacido en Hinojal, diócesis de Coria, el 2 de febrero de 1870, y ordenado sacerdote el 10 de marzo de 1894. Nombrado obispo titular de Aretusa por decreto de la Sagrada Congregación Consistorial del 9 de noviembre de 1928, fue publicado en el Consistorio del 17 de diciembre del mismo año. Consagrado en la catedral de Toledo por el nuncio de Su Santidad, monseñor Tedeschini, el 17 de marzo de 1929, ha desempeñado hasta ahora la sede auxiliar de Toledo. Monseñor Rocha sucede a monseñor Rivas y Fernández en la administración apostólica de la sede placentina.

El Periódico de Extremadura, que por entonces se llamada solo “Extremadura” del miércoles 30 de enero de 1935, dedicaba un gran artículo en la primera página titulado “El nuevo Obispo de Plasencia”.

Con universal satisfacción fue ayer acogido el nombramiento del obispo de Aretusa y auxiliar de Toledo, monseñor Rocha, para la sede placentina

            Para nosotros, además del título de extremeño, que por sí sólo se haría acreedor de nuestras simpatías, tiene el de haber ejercido la cura de almas en dos parroquias de nuestra ciudad y el haber desempeñado el cargo de Provisor y la dignidad de deán en la catedral cauriense durante el pontificado del entonces obispo y hoy cardenal Segura.

            Cuantos conocen íntimamente la vida ejemplar del obispo electo de Plasencia y sus eminentes dotes intelectuales desde los primeros años de su carrera en el seminario cauriense, reconocerán la justicia del nombramiento y lo mucho que de él puede esperar la sede placentina en el desempeño de su futuro pontificado.

            Formado en la escuela de tan insignes maestros como el cardenal Segura y el actual primado de Toledo, y conocedor de la vida parroquial, que con extraordinario celo ejerció en los pueblos de Alcántara, San Vicente de Alcántara y la capital, tendrán en él los párrocos un verdadero padre y un experto consejero; porque, más que los libros, es la experiencia la que da a los hombres el sentido práctico de la vida.

            Modesto y sencillo, fervoroso y afectuoso es seguro que, en Plasencia, como en Coria y Toledo, conquistará las universales simpatías del clero, que es el elemento indispensable para hacer en la diócesis una labor fecunda.

            Creemos, pues, que la diócesis hermana está de enhorabuena y que el entusiasmo que siempre ha demostrado a sus obispos le facilitará la difícil misión del episcopado ahora más que nunca, por el estado de pobreza que atraviesa el clero

El 10 de marzo de 1935 se produjo en Plasencia la entrada y toma de posesión del nuevo obispo, Feliciano Rocha y Pizarro. Se celebró un acto público con asistencia de todas las autoridades civiles, militares y judiciales de la ciudad.

Rocha Pizarro tuvo numerosas intervenciones en la diócesis placentina, entre ellas algunas destacadas:

Dos estudiosos del obispado placentino, Valentín Soria Sánchez, que fuera hasta su muerte cronista oficial de Jarandilla de la Vera y Ángel Soria Breña presentaron en los Coloquios Históricos de Extremadura del año 2006 una Historia sociológica del Obispado de Plasencia y en ella aportan diversos datos de monseñor Rocha Pizarro. Entra como obispo en 1935 y dos años más tarde suscribió la Carta Pastoral de los Obispos Españoles, en plena Guerra Civil, a favor del bando franquista, documento que no firmó el prelado Vidal y Barraquer.

 

Inauguración de obras en San Martín de Trujillo

El domingo, 9 de febrero de 1936, Feliciano Rocha inauguró, como obispo de Plasencia, las obras que había hecho en el templo de San Martín de Trujillo su entonces párroco, Rafael García López, que con el tiempo fue deán de la catedral y vicario general de la diòcesis, allá por el año 1967, según cuenta en su libro Juan Tena Fernández, académico correspondiente de la Real de la Historia , “Trujillo histórico y monumental”, que, entre otras, las obras consistieron en la ornamentación del coro, la mesa del altar mayor, las escaleras, zócalo del presbiterio y Cruces de la Consagración.

Cuenta Juan Tena que ya se habían hecho algunas obras o reparaciones en esta iglesia. Así, en 1870, el entonces párroco pidió limosnas a los feligreses para colocar una campana, pues el Ayuntamiento se negó a prestarle ayuda y de 1903 y 1904, doña Juana Durán Rey, natural de Madroñera, donó el altar mayor, así como una imagen de la Virgen de la Victoria, Patrona del pueblo. También regaló otra imagen más pequeña de la Virgen de la Victoria, que estaba situada en la capilla de los Bejarano, conocida como de los Mártires, y, hasta las obras de restauración del templo en 1979, como capilla de la Victoria, según indica el propio Feliciano Rocha en su libro “Explicaciones litúrgicas de la consagración de las iglesias” .

Con motivo de esta consagración, el prelado usó un documento que se publicó posteriormente, publicado por la Editorial Católica Toledana y del que extractamos algunos párrafos:

En su texto religioso, el obispo indica que la iglesia es “escogida por un favor singular y está adornada de la gloria del Padre y tu divino Esposo derrama sobe ti sus gracias; espléndida Ciudad del cielo, Reina infinitamente bella, estás unida a Jesucristo. Tus puertas resplandecientes como margaritas, están abiertas a todos; porque allí es recibido en virtud de sus méritos, todo el que ha padecido.

            Las piedras vivas con que has sido edificada, después de labradas y pulimentadas con el martillo y el cincel de muchos padecimientos y aflicciones, fueron colocadas por las manos del divino Arquitecto, y unidas íntimamente entre sí, permanece siempre.

            Gloria infinita al Padre Omnipotente, gloria a su Hijo único, y al Espíritu consolador, a quien pertenece el honor, el poder y la gloria por todos los siglos de los siglos. Amén.

            Es verdaderamente una obra de mérito y de grande belleza el Oficio de la Dedicación, de cuyo estudio y meditación podemos sacar mucho provecho para nuestras almas”.

En el folleto religioso publicado por don Feliciano hay una foto de la capilla que llama de la Victoria, pies por el año 1936 presidía en el retablo barroco una imagen de la Virgen de la Victoria. El cronista de Trujillo indica que es la capilla de los Bejarano, lugar de enterramiento de don Luis Camargo Paniagua en el que hay un retablo rococó de mediados del siglo XVIII, con imágenes de dos mártires que son considerados trujillanos y martirizados en Mérida: San Donato y San Hermógenes, esculturas del siglo XVII. La imagen del segundo santo ha sido restaurada en el año 2011.

En el año 2017 se presentó en los Coloquios Históricos de Extremadura, que se celebran en el Convento de la Coria de Trujillo (y que en 2020 se realizaron por primera vez de manera virtual por la pandemia del coronavirus) una ponencia sobre el patrimonio escultórico de la iglesia de San Martín, siendo su autor el cronista oficial de Trujillo

 

Asalto a El Salvador de Béjar

El obispo realizó el 22 de febrero de 1936 un informe sobre el asalto, quema y saqueo de la iglesia del Salvador de Béjar, situada en el ala norte de la Plaza Mayor de Maldonado, enfrente de la Casa Consistorial, que los comunistas libertarios hicieron el pasado día 20, y que según una información del diario ABC del 17 de abril de 1936 (páginas 37 y 38) la convirtieron en un salón de baile, destrozando todo el interior del templo, retablos, imágenes y buena parte del archivo, datado en el siglo XVIII, quedando en pie solo los muros. Este periódico dedicó estas páginas a informar de “los sucesos acaecidos en España desde el 16 de febrero hasta el 2 de abril de 1936, datos a los que se refirió en su discurso Calvo Sotelo sobre sacrilegios, incendios y asaltos a iglesias, recogidos en el Diario de Sesiones de las Cortes del miércoles 15 de abril, donde se informó de 97 incidentes para relacionar a continuación las numerosas agresiones, con muertos y heridos. Este asunto también se cita en el libro “Las cartas del miedo”, de Carlos Abella Martín, una nívea policiaca que trataba del tiempo en que todos esperábamos los días en que se iba a morir Franco.

El templo, el más bello de Béjar, es de estilo gótico – mudéjar, con un precioso ábside granítico de bóveda de cuarto de esfera. Las primeras obras son de los siglos XII y XIII, con añadidos del XVI al ampliarla a tres naves. El coro y sotocoro, del XVII y la decoración interior, destrozada antes de la guerra civil, del XVIII. También ha tenido reformas en las décadas de 1940, de los 60 y del principio del siglo XXI.

 

Jura de bandera en Plasencia

En septiembre de 1936, el obispo de Plasencia (cuarto por la derecha) preside la jura de bandera, junto al alcalde de la ciudad, Pedro Jiménez Recio, y el capellán militar Nicomedes Toro Gil. En la foto sacada del libro “Plasencia, tradiciones y lugares”, del investigador José Antonio Sánchez de la Calle, se ve, además mirando a la cámara, a los capitanes Toldo y Reyes, Y a la derecha, en segunda fila, muy bajito con gorro, también viendo al fotógrafo, el maestro Bonifacio Cano; y a su lado, con gafas negras, Ángel Canabal, administrador de Correos.

En 1939 los operarios diocesanos colaboran en el fomento de vocaciones eclesiásticas en toda España. En este tiempo se imprimía en la ciudad del Jerte el seminario placentino “El Sembrador”, debido a la iniciativa de Ceferino García Vidal, rector del Seminario Mayor de Plasencia. Este rector editó la historia del seminario de Plasencia y de los sacerdotes martirizados en la Guerra Civil al estudiar la historia de la diócesis placentina. La economía del obispado estaba bajo mínimo que los prelados se movían en caballería por el territorio de sus diócesis, tanto monseñor Rocha Pizarro, como su sucesor don Pedro Zarranz y Pueyo, que tuvo un largo episcopado desde 1946 hasta 1973.

Monseñor Rocha Pizarro colocó su escudo episcopal, con azulejos de Talavera de la Reina, en el recinto del santuario de la Virgen del Puerto, Patrona de la ciudad, en la parte delantera derecha del recinto religioso y ahora casi tapado por el confesionario, en la parte trasera izquierda, se halla un texto en latín sobre Rocha Pizarro. El lema que el obispo colocó en su escudo fue “Ut in ómnibus per Mariam Deo placeam”, que viene a traducirse como: “Agradar en todas las cosas a Dios a través de María”.

En el año 1943 se fundó la Hermandad del Vía Crucis, con estatutos canónicos aprobados ya en 1978- Esta Hermandad sale a las seis y media de la mañana de la Catedral de Plasencia, con una Cruz de Madera y el estandarte correspondiente. Actualmente, en la Pasión placentina participan 8.000 cofrades, 32 pasos y 60 tallas que corresponden a 11 cofradías. Su historia indica que se asegura, mediante documentación escrita, que inicialmente el Viacrucis se hacía en el interior del Seminario Mayor y era secundada por los jóvenes seminaristas. A partir del año 1958, sale de la S. I. Catedral, y recorre las calles de Plasencia a cargo de los jóvenes varones de Acción Católica. Este Viacrucis estuvo abocado a desaparecer en la década de los años 60-70, pero un grupo de devotos de este piadoso acto lograron con mucho esfuerzo revitalizarlo, hasta que en el año 1978 se creó estatutariamente la Hermandad del Santo Viacrucis, constando en el escrito de aprobación por el obispado, siendo obispo de la diócesis de Plasencia, don Antonio Villaplana Molina. Sobre el año 1960, se traslada a la Iglesia de Santa Ana (hoy convertida en Auditorio), punto de partida de casi todas las procesiones en aquellos años. Se portaba aquí ya la imagen de Nuestro Padre Jesús. La Semana Santa de Plasencia, de la que ya existen documentos del siglo XIII, está declarada Fiesta de Interés Turístico Regional.

El 16 de febrero de 1941 se celebró, en lo que con el tiempo sería el Parque de la Coronación de Plasencia, una solemne Eucaristía, debido a que la ciudad de Plasencia entregaba una bandera de España al Regimiento de Infantería número 41, acuartelado en la localidad. La instantánea recoge el momento en el que el coronel jefe de la Unidad militar, el coronel Felipe González García, recibe la bandera de manos del prelado Feliciano Rocha Pizarro. Fue madrina de este acto la señorita María Dolores Simón González, vecina de Plasencia.

En diciembre de 1943, este Regimiento pasó a denominarse Regimiento de Infantería de las Órdenes Militares número 37, cuyo sobrenombre era “El defensor de la fe y la ley”. Recogió el historial y la bandera del que precede, aunque se halla en mal estado de conservación. El Regimiento de las Órdenes Militares había sido fundado en el 1793 y se suprimió definitivamente en 1985 para crear los Grupos de Operaciones Especiales, integrados en el Mando de Operaciones Especiales del Ejército de Tierra, a cuyo mando se halla un general de brigada. Actualmente, su base se halla en el barrio alicantino de Rabasa, concretamente en el Acuartelamiento “Alférez Rojas Navarrete”. De esta manera, esta unidad militar de Plasencia, que por entonces se denominaba Compañía de Operaciones Especiales 12 “Isidro Mit”, de Plasencia se disolvió para conformar el primer Grupo de Operaciones Especiales de España que es enviado a misiones por el Ejército de Tierra. Para concluir este tema, el 11 de octubre de 1970 le fue impuesta, por el Ayuntamiento, la Medalla de Oro de la Ciudad, con corbata y lazo parara la Bandera y a su coronel se le concedió el título de Hijo Adoptivo de la Ciudad de Plasencia.

Medio año antes, en julio de 1943, el boletín salesiano de ese mes, escrito en italiano, (Boletín número 7 de 1 de julio de 1943, año LVII) da cuenta de una amplia relación de nombres referentes a las adhesiones recibidas por la celebración del Jubileo Sacerdotal del Rector mayor de los salesianos y debido a la situación excepcional creada por la guerra no permitió la llegada oportuna de todas las adhesiones desde diferentes partes del mundo Los telegramas , o cartas de adhesión, la encabezaba la Duquesa de Génova y por parte de España hay 27 prelados que se adhieren a esta efemérides, entre ellos los obispos de Madrid, Leopoldo Eijo y Garay; el de Barcelona, Gregorio Modrego Casaus; el de Badajoz, José María Alcaraz Alenda y el de Plasencia, Feliciano Rocha Pizarro.

 

Su enfermedad y muerte

Por el año 1944, don Feliciano Rocha Pizarro ya se encontraba enfermo, por lo que le pusieron como paje a un joven cura, Delfín Martín Recio, que había sido ordenado sacerdote en Salamanca el 25 de mayo de ese año. Don Delfín, que sirvió durante 38 años como párroco de la iglesia de Santiago, de Don Benito (Diócesis de Plasencia), había nacido en el pueblo salmantino de Vallejera de Río Frío el 23 de diciembre de 1920. Su primer destino fue en Trujillo y el último en esta localidad pacense, donde el 5 de febrero de 2010 recibió un sentido homenaje por parte de todos sus feligreses, al frente del cual estaba su entonces alcalde, Mariano Gallego y el cronista de la ciudad, Diego Soto, como informó el diario Hoy de Badajoz el 8 de febrero de 2010. Como arregló muy bien el templo, el sacerdote fue tildado como “el albañil de la iglesia” de Santiago Apóstol, tan grande como una catedral y declarada Bien de Interés Cultural. Don Delfín falleció, a los 90 años, el 7 de noviembre de 2011 en Don Benito, donde está enterrado. Su misa funeral fue presidida por el entonces obispo de Plasencia, Amadeo Rodríguez Magro. Durante la homilía, el obispo elogió la figura de este sacerdote en las tres grandes facetas que le habían caracterizado: su gran caridad con los pobres, el gran amor que sentía hacia la Iglesia y la defensa que ha hecho siempre del sacerdocio y el amor que demostró siempre a la patrona de Don Benito, la Virgen de las Cruces.

El viernes 22 de junio de 1945, el diario ABC de Madrid `publicaba en su página 10 una noticia, de la agencia de prensa Cifra, titulada: “El obispo de Plasencia, en grave estado”. Plasencia, 21, 3 tarde. El obispo, doctor don Feliciano Rocha Pizarro, se encuentra en estado gravísimo. Desde hace algún tiempo, la salud del ilustre prelado ofrecía algún peligro dada su avanzada edad. El doctor Rocha Pizarro padece bronconeumonía. Anoche le fue suministrado el Santo Viático, que fue conducido bajo palio, desde la Catedral. Formaron en la comitiva religiosa, juntamente con el Cabildo capitular las autoridades y jerarquías y una muchedumbre inmensa de fieles. El prelado recibió la sagrada comunión con ejemplar fervor. En el palacio episcopal se reciben continuas demandas de personas, pertenecientes a todas las clases sociales, que personalmente o por telegrama, se interesan por el estado del ilustre paciente y hacen votos por su mejoría.

La agencia de prensa Mencheta publicó esta noticia en el diario ABC del 16 de agosto de 1945, titulada: “El estado del obispo de Plasencia. Se teme un funesto desenlace”. Plasencia 15 de octubre a la 1 de la tarde. A mediodía de hoy, el obispo de la diócesis D. Feliciano Rocha Pizarro, se halla en gravísimo estado, temiéndose un fatal desenlace. La agudización de su dolencia se debe a un ictus hemorrágico cerebral, consecutivo a la hipertensión que ha venido sufriendo desde hace años. Como se recordará, el doctor Rocha Pizarro sufrió anteriormente un proceso pulmonar aplicándosele penicilina, y mejoró; pero en su restablecimiento ha sufrido este nuevo accidente cuando se disponía a reponerse en Fuentes de Béjar. Esta localidad, que, en aquellos tiempos, contaba con unos 1.400 habitantes, pertenece a la provincia de Salamanca, pero a la diócesis placentina. Se halla situada a más de 900 metros sobre el nivel del mar.

Don Feliciano Rocha Pizarro falleció el 16 de agosto de 1945, a los 75 años y 5 meses y murió como obispo de Plasencia. Fue obispo durante 16 años y cuatro meses

El diario ABC del día siguiente, viernes, 17 de agosto, en su página 12, le dedica una columna, con una pequeña fotografía, sacando la información de las agencias de prensa Mencheta y Cifra la actual agencia Efe.

Plasencia, 16 de octubre de 1945. 12 de la mañana. A las cuatro y media de la madrugada ha fallecido el prelado, doctor Feliciano Rocha Pizarro, a consecuencia de una bronconeumonía que padeció no hace mucho tiempo. A la hora de la muerte se encontraban al lado del obispo las Hermanitas de la Caridad que le atendían y dos o tres familiares. La capilla ardiente ha quedado instalada en la misma capilla del palacio y son numerosísimos los fieles que han desfilado ya para contemplar el cadáver. Desde las primeras horas de la mañana, autoridades, jerarquías, personalidades y público en general desfilan por el palacio del prelado para firmar en los pliegos colocados al efecto y testimoniar su condolencia.

LAS EXEQUIAS SE VERIFICARÁN HOY

Plasencia 2 de la tarde. A primera hora de la tarde terminó la reunión del Cabildo en la que se acordó que las exequias en sufragio del prelado de la diócesis, Dr. Rocha Pizarro, tengan lugar mañana (18 de agosto) a las once, invitándose a los prelados de Coria y Salamanca, a fin de que uno de ellos oficie en esta ceremonia. Acto seguido tendrá lugar la inhumación en la misma Catedral (La tumba se halla a los pies de la escalinata del altar mayor). Los pliegos de firmas colocados en el vestíbulo del palacio episcopal se llenan rápidamente, figurando entre ellas la del Conde de la Cañada, que por entonces era Rafael Acedo-Rico y Jarava (1880-17 de diciembre de 1936). El Condado de la Cañada fue creado en 1789 por el rey Carlos IV para Juan Acedo-Rico y Rodríguez, jurista en la Corte de Carlos III. Por real despacho expedido el 21 de diciembre de 1880, se le incorporó la Grandeza de España. El condado es de origen ciudadrealeño, pero tiene relaciones con Extremadura, como indica en su libro “Títulos nobiliarios vinculados con Extremadura Ampelio Alonso de Cádenas y López, de la Asociación de Hidalgos a Fuero de España. Rafael Acedo-Rico era diputado por Ciudad Real y fue asesinado junto a su hermano Fernando el 17 de diciembre de 1936 en el cementerio de Carrión de Calatrava (Ciudad Real), celebrándose funerales por ambos en Ciudad Real, Madrid y Plasencia. Le sucedió su hijo Rafael Acedo- Rico y Sánchez de Ocaña.

 

Su obra escrita

La devoción al Sagrado Corazón, La devoción del Rosario, La devoción al Papa, Necesidad de la penitencia, Los peligros de la Fe, y otras dedicadas a la Acción Católica, enseñanza del catecismo y el fomento de las vocaciones, así como Explicaciones litúrgicas de la Consagración de las iglesias, publicada en Toledo en 1936, son algunas de sus obras escritas.

 

Ayuda durante la Guerra Civil española

Durante la Guerra Civil española, los hermanos Sánchez Rivero, hijos de María Rivero Pizarro, (prima hermana del obispo Rocha Pizarro) y de Victoriano Sánchez Macarrilla, que fue alcalde de Hinojal durante la República Española: Pedro, Cesáreo y Alejandro fueron los tres al campo de batalla. Había una normativa legal que decía que no podía haber tres hermanos de una misma familia en el frente, pues si morían los tres, la familia quedaba desamparada económicamente. Ante esta mala situación familiar, María se acercó hasta el palacio episcopal de Plasencia para hablar con su primo por si podía hacer algo en favor de sus hijos. Estuvo dos días en el palacio, pero don Feliciano no pudo hacer nada por esta situación.

Al parecer, Perico se hallaba en intendencia, repartiendo ropa y otros enseres a los soldados y Cesáreo se estaba preparando para entrar en combate, en la zona de Miajadas. Cesáreo estaba al frente, de una ametralladora, con otros dos soldados. Le comento su capitán: “Cesáreo, cuando salgáis al frente, irán a por vosotros”. Entonces el soldado comenzó con la gestión para salir del peligro. Un día, Cesáreo estuvo hablando con su comandante, que también era sacerdote, y le dijo que procedía de Hinojal (Cáceres) y que el obispo de Plasencia era su tío, primo hermano de su madre. El comandante escribió al obispo y desde entonces Cesáreo, que ya estaba casado y tenía una hija de ocho meses, se convirtió en sacristán del cura militar, librándose de estar en primera línea del frente. Tuvo una contienda tranquila, comía bien, y estaba fuera de peligro.

El que estaba en el frente más complicado, era Alejandro, que se encontraba en la zona de Brunete (Madrid), dónde se enfrentaron en varias ocasiones, los ejércitos nacional y republicano. Alejandro se libró de la guerra y se fue a su casa, por lo que algo tuvo que hacer el obispo en favor de sus sobrinos, a pesar de ser considerado muy recto en los temas de religión, como era habitual en aquella época.

 

El agua del señor obispo

Algunas anécdotas del señor obispo: Me cuenta Guadalupe Muñoz Álvarez, académica correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, natural de Plasencia, que: mi madre, que era de Garganta la Olla, estudió Farmacia en Madrid y vivió en Plasencia desde el año 1941. Conoció al obispo Rocha Pizarro y ella nos contaba que, en la sequía y las restricciones de agua, el obispo permitía a la gente tomar agua del pozo del Palacio Episcopal”.

En una breve entrevista telefónica Mayte Flores Díaz, contó que “mi madre convivió con el obispo y su hermana María Pascuala desde que tenía un año hasta los quince. Antes no se la llevó por si pensaban que era hija suya. Del obispo, no sabría qué contar; pues fueron tantas las cosas que nos decía mi madre. Siempre nos dijo que era muy recto y muy católico, todo lo que pasaba era decisión de Dios. Dios lo mandaba tanto bueno como lo malo. El obispo estuvo en Toledo con el cardenal Segura, y después fue obispo de Plasencia”.

Todo lo que le pertenecía a su fallecimiento lo dejó al clero, en la calle la Cruz, número 34, una casa que es donde viven las monjas cuando van al pueblo. El pueblo le nombró hijo predilecto y en el Ayuntamiento está ese título.

El retablo de la iglesia del pueblo lo mando hacer el y en la sacristía hay un escrito donde dice que hay que hacerle todos los años una misa.

A la madre de María Teresa Díaz Moreno, de igual nombre (,y que era sobrina del obispo, le dedicó una fotografía que aún conserva la familia y que reproducimos aquí: “A mi querida sobrina Teresa con cariño, Feliciano Obispo de Plasencia”

 

Don Constantino Calvo Delgado

También conoció a don Feliciano Rocha y Pizarro como su profesor en el seminario de Coria don Constantino Calvo Delgado, natural de Casillas de Coria (Cáceres) y que fuera durante muchos unos 40 años el párroco de la iglesia de los Santos Mártires de la villa cacereña de Las Brozas, de la que uno tiene el honor de ser su cronista oficial. Este sacerdote fue quien el que amplió el templo de los Santos Mártires, que era una ermita dedicada a ambos santos y que desde la autorización que dieron en 1495 los Reyes Católicos a la villa, no se había hecho esta enorme obra, obra realizada gracias a la colaboración de todo el pueblo y a los dineros que el cura sacaba de un cine para niños, llamado Cine La Unión, muy bien estudiado en el trabajo realizado por Angélica García – Manso “Los cines parroquiales de la diócesis de Coria – Cáceres una reconstrucción documental desde las Ciencias Sociales”, publicado en el. Boletín de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes el año 2016.

 

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Dic 122021
 

José Antonio Ramos Rubio

Pascual Riesco Chueca

 

A 2,5 km de Trujillo, donde el arrabal de Huertas de Ánimas sale al encuentro de la carretera de Plasencia, un caserón de hermosa traza y robustos muros se alza ruinoso. Es la llamada Casa del Recuerdo, por la inscripción que aún corona su fachada. El indeterminado aliento de su nombre ha trenzado para los vecinos de Huertas una guirnalda de ensoñaciones: allí habría vivido un sombrío coronel, remoto retornado de guerras perdidas, que quiso erguir un vergel de rosas para rescatarse de sus pesadillas; allí le dio alcance una enfermedad incubada en los trópicos, que se lo llevó consigo, a él y a los restos de su familia, hasta vaciar aquel intentado paraíso. Pervivieron en el caserón, de ventanas profanadas por las tormentas, arcanos ajuares traídos de ultramar. En un cobertizo anejo dormía un coche de época, enfático y tenebroso, callando pertinaz los misterios de la familia. Un piano viejo se oía aún teclear en noches de luna, entre el ondear de visillos maltratados por el viento. En los arriates de rosas, en las fuentes cegadas, en los senderos de gravilla, las zarzas tapaban el rostro risueño de la casa; pero algo en aquella arquitectura insistía en mirar hacia lejanías inabarcables, como aún declara hoy la inscripción del frontispicio, imperiosa admonición a los viajeros en ruta hacia Plasencia.

 

La casa y sus visitantes

 

Acatando esta llamada al recuerdo, sondeemos a los actores que movieron su vida en torno a aquella arquitectura, empezando por el coronel Gabino Gil Sainz. Un visitante que frecuentó en su niñez la casa, entre 1917-1925, lo describe así: «Era enjuto, seco, de considerable altura y facciones correctas y con ojos teñidos de una vaga tristeza que, de vez en cuando, restallaban con fulgores de acero, para hundirse luego en la misantropía. Estaba viejo y solo; le acompañaba un respetuoso asistente filipino que, con la pérdida de las islas, le había seguido hacia lo desconocido. El tío Gabino había sido coronel médico en el ejército de Filipinas y se había caracterizado por su abnegación y su valor».[2] Recuerda el entonces niño, aproximado sobrino de Gabino,«una casa cuadrada como un torreón de cal blancuzca con persianas verdes», y una frondosa parra en la fachada. La casa, por la que erraba en raros momentos la ronca voz de fumador del coronel, estaba rodeada por un jardín que «más que jardín era una huerta a varios niveles separados por muretes de ladrillo». El interior, contrastando con la lisonjera apacibilidad de los exteriores, era «un verdadero museo de objetos orientales que el tío Gabino, no sé cómo, se las había arreglado para traer de Filipinas. Por la noche daban miedo, aquellas máscaras como de cuero barnizado con cerdas en las cejas y en las filamentosas barbas y bigotes, y con sus ojos vacíos, cuyas pupilas ponía nuestra imaginación. Había también grandes panoplias con armas propias de aguerridos samurais, lanzas y espadas de corvas hojas con empuñadura de marfil labrado».

 

La conclusión de Fernando Chueca Goitia, pergeñador ochenta años después de esta inspirada semblanza, ahorma el presente artículo: «era [yo] muy niño y entonces no comprendía que todo aquello eran despojos arrojados por el mar tras nuestra infausta derrota. De esta manera el tío Gabino era, él mismo, un despojo de aquel malhadado 1898». ¿Qué parentesco unía a Gabino con los Chueca de Tarazona en Aragón?, ¿qué azar llevo al riojano Gil Sainz a asentarse en tierra trujillana? La respuesta a estas preguntas queda en parte velada por la ausencia total de descendientes directos de Gabino. Ofrecemos seguidamente un intento de explicación, no por incompleto menos amueblador de lo desconocido.

 

Gabino nació en Barcelona el 12 de agosto de 1860, hijo de Vicente Gil y de Petra Sainz, de familia riojana. Este dato sobre su nacimiento pudiera sugerir que ya su padre fue militar, con destino, probablemente efímero, en la ciudad condal. Pero los vínculos con La Rioja no se quebraron. Consta que Gabino Aniceto Gil Sainz obtuvo el título de bachillerato, expedido el 30 de diciembre de 1877, por el Rectorado de la Universidad de Zaragoza, habiendo hecho los ejercicios en septiembre de 1877 en el Instituto de Logroño. Parece ello indicar que su carrera de Medicina la cursa en la capital aragonesa.[3] Recién licenciado, ejerce primero en la provincia de su linaje, pues está destinado en Cenicero (La Rioja) cuando envía en 1883 una nota a El Siglo Médico.[4] Había acudido, en la mañana del 21 de marzo, a una finca del conde de Hervias, donde un joven criado, al caer de su caballería, había recibido un fuerte golpe en la cabeza, que lo dejó desvanecido. Atendido por Gabino, el joven se recuperó plenamente. Demuestra la contribución una precoz ambición que, bajo diferentes facetas, se manifestará durante su agitada y enérgica vida.

 

Ya al año siguiente se ha consumado una mudanza cargada de destino, pues el joven médico es titular en Huertas de Ánimas, desde donde remite una carta a Carlos J. Christie, de Londres, felicitándolo por la utilidad de las píldoras de la casa Burroughs, Wellcome y cía. para la tuberculosis; la firma se entroniza con altivas omisiones que contrastan con la contundenteindicación toponímica: «el sr. Dr. D. Gabino Gil Sainz, Doctor en Medicina, etc., etc., Huertas de Ánimas (Trujillo)».[5] Muchos años después seguía asombrando a su sobrino Fernando Chueca este inexplicado desplazamiento. ¿Por qué, sin lazos familiares conocidos, se traslada Gabino de La Rioja a Trujillo? Algo en la personalidad de Gabino lo hacía proclive a vigorosos golpes de timón, como muestran lances posteriores de su biografía. Es cierto que Trujillo contaba a finales del xix con una nutrida colonia de riojanos, en su mayoría comerciantes procedentes de la comarca de Cameros. Así Eustasio, Valentina y Agapito Artaloitia, Valeriana de la Calle, Norberto Vidarte, Fidel Sánchez Crespo o León Moreno, de Villoslada de Cameros; Eugenio Sáez, de Nieva de Cameros; o Juan Ulecia Lacalle, de Aldeanueva de Cameros. Por la identidad de apellidos sorprende encontrar a una Carolina Gil Sainz, natural de Zaragoza, que enviuda de Antonio A. Burgos antes de 1898; ocupaba un pabellón municipal en 1904, probablemente en el mercado. ¿Pudo acudir el joven Gabino a Trujillo al señuelo de algún miembro de esta colonia riojana, algún familiar o amigo?

 

Pero a la luz del carácter agitado de Gabino, cabe imaginar que algún topetazo político o alguna desventura amorosa lo hizo cambiar de escenario, abruptamente, recién inaugurada su vida profesional. Es significativo el hecho de que cuatro años tras asentarse en Trujillo, Gabino funda allí en 1888 un casino librepensador y republicano.[6] Entroncaba con el arraigado liberalismo de una parte de su familia, en particular de su antecesor Ruperto Sainz. Merece la pena glosarlo, pues en él se aprieta el broche que engarza a ambas familias, la Gil Sainz y la Chueca Sainz. En efecto, Fernando Chueca, visitante reiterado de la Casa del Recuerdo al final de la década de 1910, era hijo del ingeniero industrial Ángel Chueca Sainz (Tarazona 1883-Madrid 1960),[7] nieto por el lado materno de Ruperto Sainz Bonel, logroñés de Alfaro. Parece que Gabino Gil Sainz, conocido en la familia de Ángel como «el tío Gabino», era también descendiente próximo de Ruperto, aunque no podemos precisar más: probablemente era sobrino de él.

 

La biografía de don Ruperto muestra los perfiles combativos y el impulso fundador que monumentaliza a los liberales decimonónicos. Casado con Mariana Bonel y Giménez de Novallas, fue industrial e inventor; emprendió vigorosas iniciativas renovadoras. En 1867 Nicanor Escalona y Ruperto Sainz son los mayores contribuyentes de Alfaro por el ramo industrial.[8]En la Exposición Aragonesa de 1868, Ruperto Sainz Bonel y compañía recibieron premio por el rubro de paños.[9] Ruperto vivía en Tarazona en 1875, cuando figura como inventor, según real cédula de 5 de abril, de unas «Máquinas para limpiar ríos, canales y acequias»; las Juntas de Aguas del río Ebro en Alfaro y en Rincón de Soto probaron el invento tres veces en cauces contiguos a ambas poblaciones, con resultados alentadores, pues la solera del canal quedó perfectamente limpia; el privilegio o patente caducaba a los diez años.[10] En 1883 le fue concedida autorización para establecer dos fuentes y un lavadero en Alfaro, mediante una toma en el Ebro.[11] Se recordaba en la familia Chueca que Ruperto viajó a Nueva York, fascinado por el dinamismo temprano de aquella metrópolis, cuando la travesía se hacía en barco de vela.

 

Fervoroso liberal, de inclinación republicana, participa en la tercera guerra carlista (1872-1876): su nombre figura entre los firmantes de una vibrante alocución, dirigida a «los voluntarios republicanos de España». Como voluntario, en efecto, Ruperto se sumó, sin recibir heridas, a la defensa de Cirauqui, asediada por los carlistas en 1873.[12] El año siguiente, en represalia, una partida de seis hombres asaltaron un molino suyo, en Alfaro, y tras pedir armas y caballos mataron a dos empleados.[13] En 1874 era del Casino de la Amistad en Tarazona, y se incluye en una cuestación a favor de los liberales heridos en la carlistada, donando 100 reales.[14]Consta Ruperto aún como republicano federal en 1884; había acudido a Madrid, al tiempo que se celebraba una reunión en Toledo, en la que apareció Pi y Margall.[15] Esta semilla republicana prendió en otros descendientes de Ruperto. Su hijo Benito Sainz Bonel, tío carnal de Ángel Chueca Sainz, completó con laureles la carrera de Derecho en Zaragoza. Ejerció como abogado en Tarazona; fue vocal de la Junta Provincial Republicana por Tarazona.[16] Un próximo pariente de Gabino, probable primo, si no hermano, Crisanto Gil Sainz, emigrado a Antofagasta (Chile), la Perla del Norte, se adhería con nostalgias de la patria ausente a la prensa republicana española, declarándose librepensador y «enemigo de los comerciantes de sotana».[17] Años más tarde, reafirmaba desde el lejano Chile su adhesión a los periodistas republicanos federales Ramón Chíes y Fernando Lozano Montes.[18]

 

¿Cuál era la razón de las visitas de su sobrino Ángel Chueca Sainz a Trujillo? Chueca había casado primero con Carmen Goitia Ajuria, de prócer linaje vasco,con quien tuvo a Carmelo(1913-1971, ingeniero industrial) y Fernando Chueca Goitia (1911-2004, arquitecto), quienes, siendo niños, vinieron repetidas veces a Trujillo y a Huertas. Fallecida Carmen en 1913, en el parto de Carmelo, Ángel volvió a casar el 29 de junio de 1916 con Dánae Cavallierato Burniá (1898-1975), griega de cuna y origen, de quien tuvo a sus otros dos hijos, Miguel Ángel y Elena Chueca Cavallierato.[19] Recién casado, acude Ángel con su esposa Dánae a conocer Trujillo y su tierra. Allí la ateniense, educada en Constantinopla y Londres, descubre un mundo para ella insólito, con toros bravos errabundos entre encinas; con grandes casas de campo, al abrigo de gigantes chimeneas, donde el refrigerio improvisado se hace despachando a un zagal a la caza de lagartos en las grietas de los canchos o en los troncos de la dehesa.

 

Las visitas de Ángel a Trujillo combinaban trabajo y recreo. Ingeniero industrial por Bilbao, titulado en 1903, a Ángel, valeroso y emprendedor liberal, soberbio degustador de la vida, «no le faltaban pujos señoriales. Era bien parecido, fuerte, de porte distinguido, de faz abierta y comunicativa, con una barba ligeramente rubia».[20] Fue uno de los fundadores del race yera desde 1913 director en España de la casa Saurer, fabricante suizo de camiones. Presidía asimismo la Sociedad para la Industria y Comercio del Automóvil. De entonces, tal vez por mediación de Gabino, data su amistad con un ilustre trujillano, como él ingeniero, gran viajero y admirador de Francia: don Paco Marroquín Pérez-Aloe (1887-1957), hijo del gran propietario y concejal de Trujillo Fernando Marroquín Marroquín. Vivió don Paco tras la primera guerra mundial en Ginebra y redactaba en 1919 interesantes crónicas en la sección «Carta de Suiza» para el Correo de la Mañana, periódico de Badajoz, con el alias de René de Marthenay; denuncia en ellas el enriquecimiento escandaloso de los suizos gracias a la guerra; también retrata la Alemania de posguerra. Regresaba periódicamente a Trujillo, donde coincidía con los Chueca: «vestía muy bien, siguiendo en la moda las pautas de Alfonso XIII, y siempre llevaba una elegante pitillera con sus iniciales grabadas según costumbre muy extendida entonces».[21] En 1922 redacta sus «Carta[s] de Alemania» desde Berlín; publica columnas de tema libre hasta 1923 y alguna «Carta de la Costa Azul» en 1924. Los destinos de Ángel y Paco se enlazan, pues el primero visitaba regularmente Suiza, desde 1913, para conferenciar con los dueños de la casa Saurer.[22] Pero ya en Trujillo, cuya frecuentación había avivado Ángel por el doble estímulo de las visitas a su tío y el trabajo conjunto con Marroquín, se añade un tercer elemento, pronto espoleador de los afanes empresariales de ambos. Una poderosa familia de industriales salmantinos, los Mirat, de origen francés, tenía vínculos trujillanos. El 10 de febrero de 1908, Gregorio Mirat (1879-1966), hijo de Juan Casimiro Mirat y Nieves Domínguez, había casado en la parroquia de Santa María con Mª de la Asunción Fernández de la Pelilla y de la Santa. Gregorio y su hermano Juan habían de ser socios de Ángel Chueca en los años 20; Chueca y Juan Mirat viajaron a Bruselas y París en 1925, intentando hacerse con las representaciones de Delaunay, Belleville y Truck & Tractor.[23]

 

En 1917 se constituye la Casa de Tracción Chueca y Marroquín, sucesora de la Sociedad General de Montajes, para llevar el mineral de Logrosán a las más próximas estaciones ferroviarias, Cáceres y Navalmoral. Eran camiones con capacidad de cuatro toneladas de carga.[24] En los albores de dicha sociedad, se celebró en Trujillo una becerrada para los chauffeurs de las casas particulares y personal de garajes el 2 de septiembre de 1917, lidiándose dos becerros; don Paco donó 25 ptas, unos cigarros y cedió un camión para el desplazamiento.[25] Ese mismo año la empresa Chueca y Marroquín puso coches a disposición de los aficionados taurinos para ir a una corrida en Cáceres, con toros de Albarrán, para los diestros Antonio Alvarado «Alvarito de Córdoba» y José Zarco.[26] Los Mirat, interesados en el mineral cacereño para sus fábricas, terminan constituyendo en 1922 la sociedad Fosfatos de Logrosán. Los inicios de la relación entre Chueca y la firma salmantina se habían producido antes; derivan de la venta a Mirat de camiones Saurer para asegurar el transporte entre Salamanca, Logrosán y otros puntos. Consta en 9 de enero de 1918 la compra de un camión de la marca suiza por Hijos de Mirat. El año anterior se suscribe un contrato para el transporte de camiones entre la casa Mirat y la empresa Chueca y Marroquín. Este último llegaba a Trujillo en 1917 conduciendo un camión con 4.000 kg de mineral.[27] Muchos vecinos de los pueblos por donde pasaban los transportes pedían subirse a la caja del camión para viajes de su conveniencia, por lo que pronto el negocio se expande, y ya en 1918 la casa Chueca y Marroquín cubre el transporte de viajeros y mercancías entre Cáceres, Trujillo, Logrosán y Navalmoral.[28]

 

Posteriormente, al establecerse Marroquín en Suiza, la empresa, con el nombre Automóviles de Trujillo, pasa a depender de Ángel Chueca, quien estrecha durante los primeros años 20 su colaboración con Hijos de Mirat, hasta alcanzar en 1925 una asociación al 50 % entre ambas sociedades, bajo la razón Automóviles del Oeste S.A., de la que Chueca pasa a ser gerente; ese mismo año la empresa se hace concesionaria de la línea Cáceres-Trujillo-Navalmoral con la hijuela Logrosán, luego ampliada con otros destinos, y el domicilio social pasa de Trujillo a Salamanca.[29] Ya en 1922 un ómnibus Saurer cubría la línea Navalmoral-Trujillo, de Chueca y Juan Mirat; en aquel año, por encargo de Chueca, vino a Trujillo un técnico suizo, Anton Diethelm Kesseler (1895-1979) —popularmente, el maestro Toni—, encargado del mantenimiento de los autobuses Saurer amarillos de la línea.[30] La línea de Cáceres a Trujillo salía en 1924 de Cáceres en calle Ezponda esquina a Concepción a las cuatro de la tarde.[31] El 8 de octubre de 1924, cuatro saures, como se denominaban localmente los coches de la marca suiza, cubren una peregrinación a Guadalupe desde Huertas.[32] En 1925, un coche de la empresa participa en la bienvenida al general Primo de Rivera en Trujillo.[33]

 

Las periódicas visitas de Chueca a Trujillo hallaban en la casa de Gabino un lugar de anclaje y reposo. De julio de 1918 es una serie de fotos que muestran a la pareja Ángel y Dánae, con los niños Carmelo y Fernando, de cinco y ocho años entonces, en la Casa del Recuerdo. Han venido con ellos la suegra de Ángel, Helena Burniá, y su cuñada Rubis, hermana de Dánae; ambas viven por entonces en París; los anfitriones son Gabino y su esposa Antonia Parejo Benito. Vestidas las damas de blanco, se solazan en el jardín, junto a los pozos, uno de manubrio, otro de garrucha. En una foto, Helena, recostada al pie de un olivo, se complace en la lectura de un libro: la suegra —taconcito y falda corta— viste más atrevida que sus hijas, refrenadas por el exigible decoro. Una excursión en coche lleva a visitantes y anfitriones a un paisaje de ribera, en el que deseamos adivinar la orilla del Tajo cerca de Monfragüe. Se deslizan a bordo de un espléndido torpedo, el Hupmobile de Ángel, modelo K, 1915, descapotado. Luceasí el gallardo ingeniero sobre el pardo bastidor cacereño damas distinguidas y coche de rumbo —también pintado de claro—, en soberbio contraste con los atónitos y sombríos árboles fluviales. Otras visitas, de 1917 y 1919, muestran vislumbres de un brumoso e indistinto Trujillo, escotado entre berruecos; escenas de asueto y cotidianía casera —el baño de los niños, en barreños; una criada en la fuente, llenando de agua una tinaja; la carretera de Trujillo, flanqueada por árboles invernizos—

 

La agitada trayectoria de Gabino

 

Ya desde 1884 es Gabino médico en Huertas de Ánimas, procedente, como sabemos, de Cenicero en La Rioja. La relación contractual sin duda se fue renovando. Gabino es activo políticamente, pues además de la intentada creación de un casino librepensador y republicano en 1888, había solicitado dos años antes su derecho como elector, para diputados a Cortes, por mediación de Manuel Pérez-Aloe, pariente próximo de don Paco Marroquín.[34] Las inclinaciones republicanas de Gabino pudieron herir alguna sensibilidad en su entorno en Trujillo. No menos vigorosa era la impronta conservadora de Huertas, donde en 1913, animados por su párroco Juan Manuel Barrero, una abrumadora mayoría de los feligreses locales suscriben una petición obligando a la enseñanza de la doctrina cristiana en las escuelas. Entre ellos, la familia de Antonia Parejo, con quien Gabino contraería nupcias hacia 1885.[35]

 

Fue contratado por el ayuntamiento de Trujillo, el 11 de marzo de 1892, según acuerdo plenario del 13 de febrero, que repartía servicios facultativos entre varios licenciados en Medicina y Cirugía para servir las tres plazas de médicos titulares vacantes en aquella ciudad,[36] entre las que se encontraba la asistencia médica en Huertas de Ánimas, en cuyas cercanías había de construir en fecha posterior su casa. Tenía la patente de médico/cirujano, con clase 3ª, en 1894 y 1895,[37] residiendo por entonces en Trujillo. Había sido suspendido de empleo y sueldo en el puesto de médico en Huertas el 1 de febrero de 1893, pero el 6 de noviembre de 1894, tras un recurso de alzada de Gabino, se había revocado la medida, exigiendo el abono de los haberes que le correspondiesen.[38] El argumento esgrimido por quien motivó la suspensión, el concejal José Montalvo Martín, en Trujillo, en sesión del 22 de enero de 1893, alegaba incompatibilidad, porque Gabino desempeñaba a la vez la titularidad de Trujillo y la de Aldea del Obispo; resultó que Gabino tenía la segunda titularidad, la de Aldea, por cuatro años (15 de mayo de 1889 a 15 de mayo de 1893).

 

El 20 de enero de 1893 Gabino había renunciado a ser titular en Aldea, por motivos de salud. La reposición se basó en que ambos municipios habían consentido la doble titularidad, que Gabino desempeñaba escrupulosamente, y en que renunció a la segunda.[39] Posteriormente hubo recurso en contra de la revocación, en febrero de 1895, que no prosperó.[40]

 

Ya con anterioridad a estas turbulencias había querido el siempre inquieto Gabino ampliar sus horizontes. En 1889 tiene expediente como alumno de la Facultad de Farmacia en Madrid; no sabemos, sin embargo, si llega a completar los estudios allí. Tras su revocación, sintiéndose sin duda profundamente herido, no demora la busca de un mejor destino. Había solicitado en octubre de 1893 una plaza de médico supernumerario en el cuerpo de directores de baños y aguas minero-medicinales, presentándose a los tres ejercicios de la oposición, el 6 de noviembre de 1893, el 16 y 21 de febrero de 1894.[41] El 3 de julio del año 1894 Gabino aprueba la Reválida en el Instituto Homeopático y Hospital de San José de Madrid, aunque luego no solicita el título.[42] Daba con ello continuidad a su interés por la hidrología médica, que luego explotaría durante su carrera militar. Por otro lado, el Instituto era un centro de activa innovación, vinculado a personalidades políticas abiertas a las novedades más prometedoras de la praxis del momento.[43]

 

Hacia 1885, poco después de asentar en Trujillo, Gabino había contraído matrimonio con Antonia Parejo Benito, de vieja familia de Huertas. La pareja se instala inicialmente en una casa del casco de Trujillo. Ella es una joven instruida y de buena posición, nacida el 15 de junio de 1865,[44] hija de Juan Parejo Donaire.[45]En 1889, Antonia es lectora de La Moda Elegante Ilustrada, semanario madrileño, donde acierta en la solución a un salto de caballo (30 de mayo de 1889). Tiene dos hermanas que fallecieron jóvenes, y un hermano mucho menor que ella, Nicolás, que por influjo de Gabino estudiará Medicina. Aunque en 1894, tras su suspensión de empleo y sueldo en Huertas, el contrato se había restablecido, algo se había roto sin remedio[46] y Gabino da en 1895 un paso importante: ingresa como médico en el cuerpo de sanidad militar, el 30 de noviembre de 1895, tras aprobar oposición.[47]Inmediatamente fue ascendido a médico segundo, dada la apremiante necesidad de personal médico por la guerra de Cuba. Al año siguiente, es destinado a Filipinas.[48] Poco antes de su marcha a las islas, su esposa y tres hijos viajan de Trujillo a Ceuta, pagando para ello 223,24 pesetas; Gabino solicita su reintegro el 12 de marzo de 1896. De Real Orden, dada en Madrid el 23 de abril de 1896, se accede a abonar la cantidad, siempre que acredite que satisfizo de su peculio el pasaje de referencia.[49]

 

Llega el tremendo embarque, desde Barcelona a las remotísimas islas. Embarca en el vapor «Isla de Luzón», procedente de Liverpool y La Coruña, el 21 de junio de 1896, llegando a Manila un mes más tarde, el 21 de julio. Iba solo, sin su esposa e hijos, por la ruta Barcelona, Puerto Saíd, Colombo y Singapur.[50] Tardaría tres años en regresar. Su familia parece incorporarse más tarde, pues Gabino acompaña a Antonia y sus hijos desde Manila a Iloílo, en la isla de Panay; tras reclamaciones posteriores consigue que en 1904 le abonen el pasaje, por importe de 120 pesos, que él abonó de su bolsillo.[51]Ese mismo año se le compensa con dos pagas de resarcimiento por pérdida de equipaje en Filipinas.[52] Recién llegado a las islas, va pronto a pisar el campo de batalla.

 

Se destacó su bravura en un hecho de armas en Binacayán (Cavite el Viejo, actual Kawit) el 9 de noviembre de 1896, en el ataque a posiciones fortificadas de los insurrectos filipinos.[53] Era teniente y médico segundo. Formaba parte de la columna del coronel de infantería José Marina Vega (1850-1926), que hubo de atacar las posiciones enemigas sin apoyo artillero, teniendo que escalar muros y trincheras; Gabino avanzó «curando a los heridos en la misma línea avanzada en que caían y bajo un fuego nutrido, certero y próximo al enemigo […] a pecho descubierto, a cincuenta metros de los parapetos que ocupaban los rebeldes […] curó a un oficial de la misma escala que estaba apoyado en la trinchera enemiga».[54] Una bala le atravesó el sombrero. La operación de asalto al pueblo, comenzada a las 5 de la madrugada, se dio por concluida a las 10 de la mañana; al pueblo «se le pegó fuego de punta a punta».[55] En 1898 recibe por ello la Cruz de San Fernando de primera clase y una pensión de 250 ptas. Su nombre es eternizado por el mármol a la entrada de la Academia de Sanidad Militar: «Gabino Gil Sainz, médico segundo (9 de noviembre de 1896 – Binacayán, Filipinas)».

 

Se añaden otros honores. Como recompensa por su comportamiento en la toma de la localidad de Pérez-Dasmariñas, en Filipinas, le había sido concedido el título de médico primero, pero prefirió canjearlo por el de la Cruz de primera clase de María Cristina, que recibe oficialmente el 6.12.1897.[56]En 1897 estaba destinado en el regimiento de Joló, 73, en el primer batallón, cuyo teniente coronel era Ramiro Guadiana Laplaza.[57] Gabino Gil fue repatriado en el vapor correo Cataluña, de la Compañía Trasatlántica, que llegó de Manila a Barcelona, pasando por Malta (donde se proveyó de carbón), el 5 de junio de 1899 a las 6:15 de la mañana; seguía destino a Liverpool.[58] Venían en el fatiga do barco 749 pasajeros, numerosas esposas e hijos; durante la travesía hubo varias defunciones por paludismo;[59] el desembarco, al que antecedió un cuidadoso examen médico por la Cruz Roja, fue presenciado por escaso e indiferente público.[60]

 

De vuelta a la patria, los primeros destinos son tentativos y efímeros. Asciende a médico primero, con efectividad del 4.4.1898.[61] En 1899 es destinado como médico militar al segundo batallón del regimiento de Infantería de la Lealtad, en comisión,[62] y luego al batallón Cazadores de Montaña 3, de Jaca.[63] Recibe ese año la cruz de primera clase del mérito militar con distintivo rojo.[64] En Jaca, donde asciende a capitán de Sanidad Militar, le llueven elogios: «tiene la cruz de San Fernando y otras, todas ellas ganadas a pulso».[65] En 1900 estaba destinado en la guardia facultativa del hospital de Zaragoza; solicita ser trasladado a la quinta región, cosa que se le concede[66]. En 1900 consta como médico primero en la tercera compañía (Valencia) de la Brigada de Tropas de Sanidad Militar[67]. Siguen pendientes liquidaciones por su destino en las Filipinas: todavía en 1907, siendo médico primero, es acreedor de 210,65 pesetas en concepto de haberes personales por obligaciones de la última guerra de Ultramar; la reclamación era de 15 de mayo de 1901, referida a mayo de 1899.[68] En 1911 cobraba la pensión de una cruz de María Cristina.[69]

 

Disfruta pues Gabino, a su vuelta de Filipinas, de honores y relativa afluencia. Ello le permite acometer la obra que da título al presente estudio, la Casa del Recuerdo. Cabe estimar su construcción en el entorno de 1900. Ocupa el edificio una zona privilegiada en la tierra de Trujillo, próxima al arrabal de Huertas de Ánimas. La casa se construye en una cerca de la familia Parejo Benito, cerca del pozo de Valfermoso, situado en una calleja que, desde el Llano de la Coja, atravesaba la carretera de Plasencia y seguía hacia el molino de las Cañas, sobre el río Magasca. De planta cuadrada, incorpora retazos de lenguaje modernista en embocaduras y remates. Su fachada principal, con hastial, mira hacia Trujillo; va precedida de un pórtico sostenido por columnas de hierro colado, de estilizado fuste, cilíndrico y estriado, y capitel con decoración vegetal, que se levantan sobre pedestal y sustentan un ligero entablamento rematado en terraza cerrada por balaustrada de forja. Se conforma un pórtico que acoge al visitante, con escalinata de cantería dando acceso por ambos lados. Tras el pórtico se alza la fachada de mampostería enlucida; un frontón, con dos aletones triangulares, la remata; en él campea la lacónica leyenda «El Recuerdo». El tramo principal —puerta de entrada y balcón— es flanqueado por sendos cuerpos simétricos, con una ventana en cada piso. Cuerpos y pisos se dividen con molduras planas, repetidas en la guarnición de huecos. Atravesada la puerta de entrada, se accede a un vestíbulo desde el que arranca una escalera, elemento definidor del interior. Hay habitaciones a ambos lados del pasillo. La fachada trasera se organiza con un quincunce de ventanas; la central da luz a la escalera. El tejado, ya caído, es a cuatro aguas, pero se evita la presencia de limatesas; en efecto, el tramo central, sobre el balcón, enlaza con el tramo homólogo de la fachada trasera mediante una cubierta a dos aguas, de caballete paralelo a la fachada principal; esta cubierta descansa sobre dos muretes triangulares, con ojos de buey de iluminación, que apean en las vertientes, simétricas, de los cuerpos laterales. La casa, en muy mal estado de conservación, constituye un muestrario de sobrios ingredientes modernistas, combinados con otros que confieren al edificio cierto aire ecléctico.

 

Parece sonreír la vida a Gabino, quien alcanza un destino más consistente ya en 1904, como médico cirujano en la Academia de Infantería de Toledo[70] y en la Comisión Mixta de Reclutamiento.[71] Su hijo Vicente Gil Parejo, heredero del nombre del abuelo, tras aprobar los exámenes de ingreso en 1903 y ser beneficiado con una pensión de 1,5 ptas diarias, es cadete de Infantería en la misma institución. Lo golpea entonces con saña el infortunio: fallece con 18 años, el 22 de octubre de 1904.[72]Pocos meses antes había fallecido otra hija, hermana de Vicente, en la flor de la edad. Se trata deEloísa Gil Parejo, fallecida en Toledo el 12 de marzo de 1904 con 16 años.[73] Doble y devastador golpe para Gabino, «a quien tenazmente persigue la desgracia»; en vano intentan consolarlo sus viejos conmilitones republicanos de La Idea. ¿Venían Vicente y Eloísa ya tocados por alguna enfermedad tropical mal curada? Con ellos pierden Gabino y Antonia toda su progenie, pues del tercer hijo, que viaja a Ceuta en 1895 con su madre y hermanos, y parece embarcar a Filipinas con ellos, nada consta ya en 1904: o bien murió en las islas, o poco después del retorno.

 

Toledo se le vuelve insoportable. En diciembre de 1904, es enviado a la Remonta en Extremadura,[74] hasta que en 1905 pasa a ejercer, hasta 1907, como médico en el Regimiento de Húsares de Pavia 20ª de Caballería, en Alcalá de Henares,[75] prestando también servicios en el Regimiento de Caballería de la Reina.[76] Entre 1907 y 1910 era médico de la Remonta en Córdoba. Disfruta de largos permisos, que le permiten descansar en Huertas de Ánimas.[77] En 1909, acompaña en tren, entre Málaga y Granada, a una expedición de heridos de la guerra de Melilla: tardan dos horas en recorrer el camino de la estación al hospital militar, retenidos por la muchedumbre enfervorizada. Acude el todo Granada. En dos vagones llegan los heridos y, con ellos, Gabino; al apearse este del vagón, le comunican el lugar donde estaban prestas las camillas; «el sabio cirujano» y «soldado heroico» tranquiliza al público diciendo: «no hacen falta; solo necesito coches o tranvías»; los heridos fueron paseados por la ciudad en desfile triunfal. Gabino salía ese mismo día a Málaga, donde tenía que hacerse cargo de otra expedición, esta con destino a Córdoba; venían los enfermos y heridos con variopintos achaques, que la prensa divulgaba con total franqueza: balazos, patadas de mulo, paludismo y alguna que otra blenorragia. Regresa inmediatamente Gabino a Málaga para sumarse a otra expedición, ahora destinada a Córdoba.[78] Ese mismo año, en abril, viaja en comisión a Pueblo Nuevo del Terrible, a reconocer a un recluta.[79] Asciende a médico mayor en 1910 y es destinado al hospital militar de La Coruña.[80]

 

Tras una breve excedencia en 1911 pasa al Hospital Militar de Archena (Murcia), como director.[81] Es un destino placentero, pues Archena, con su balneario y hermosos paseos, era un enclave encantador, aparejado para el descanso de militares heridos o fatigados por la dura brega. Con feliz providencia, viene a colmar la acendrada vocación hidroterapéutica de Gabino que, años atrás, había aspirado a ser director de balneario. En 1912 es llamado a dirigir el hospital de Valencia, con consideración de jefe de clínica.[82] Entre 1914 y 1915 vuelve Gabino a ultramar, pues recibe una comisión en el consulado de España en Mogador, hoy Esauira, donde los aires marinos lo entonan y remozan.[83] Al término de la comisión, es nombrado en abril de 1915 Jefe de Sanidad Militar de Gran Canaria y director del Hospital de Las Palmas.[84] En verano de ese mismo año, está excedente en Valencia y regresa a Archena para ocuparse de la dirección de su hospital militar durante la temporada de baños.[85]Antonia lo acompaña fielmente. Consta que «el médico mayor don Gabino Gil Sanz (sic) ha obtenido reintegro del importe del pasaje de su esposa, que satisfizo de su peculio desde Cádiz a Madrid»; la petición de Gabino es del 2 de noviembre de 1915.[86]

 

Pasa luego al hospital de Algeciras, de donde es llamado en 1917 al Hospital Militar de Carabanchel en Madrid.[87] Es ascendido a comandante médico; estando en Carabanchel se le autoriza a llevar sobre el uniforme la medalla de oro de la Cruz Roja Española.[88] La monotonía del servicio es aliviada por esporádicas comisiones, que le permiten visitar su tierra de adopción: es vocal en la Comisión Mixta de Reclutamiento de la provincia de Cáceres y la de Ciudad Real en 1918 y 1919.[89] Vuelve a ascender, en 1919, a teniente coronel; se le da el mando de la sexta comandancia de tropas de Sanidad Militar.[90] En mayo de 1920, el viejo republicano es recibido en audiencia militar por el rey.[91] Poco después, estando en la primera región, enfermaba, volviendo al servicio a los dos meses.[92] Tomó posesión como director del Hospital Militar de Cádiz por R.O. del 27 de agosto de 1920.[93] Él y su esposa llegan de Madrid a Cádiz el 11 de septiembre de 1920 en el tren correo de Madrid. En 1921 pasa del Hospital militar de Cádiz al de Badajoz.[94] Allí recibe al nuevo gobernador militar, general Bazán, que visitó el hospital el 30 de noviembre de 1921.[95]

 

Y es en el Hospital General de Badajoz donde se jubila, con 61 años; una Real Orden, de 7 de enero de 1922, concede el retiro, con el empleo y sueldo de coronel y destino en Trujillo, al teniente coronel médico Gabino Gil Sáinz; su haber pasivo será de 900 pesetas mensuales.[96] Regresa pues en 1922 a su casa de Huertas, donde, absorto en el cultivo de sus rosas, aguarda la cita con la eternidad. Y recién cumplidos los 65 años, fallece el viejo coronel, el 18 de agosto de 1925.[97] El acta de defunción rinde cuenta sucinta de su marcha:

 

«En Huertas de Ánimas, Diócesis de Plasencia, provincia de Cáceres, término municipal de Trujillo, el día diez y nueve de agosto de mil novecientos veinticinco, yo el infrascrito presbítero Cura Coadjutor de esta parroquia, mandé dar sepultura eclesiástica al cadáver de don Gabino Gil Sainz, de 65 años de edad, natural de Barcelona, hijo legítimo de Vicente y Petra. Falleció en el día de ayer de muerte natural ocasionada según certificación facultativa [por] arterioescleriosis. Se hallaba en el acto de su fallecimiento casado con doña Antonia Parejo Benito. Recibió la Santa Penitencia y Extremaunción en esta parroquia; se le hizo entierro de 2ª clase con acompañamiento al cementerio y misa de cuerpo presente y oficio del Rosario. Testigos del sepelio José Andrade y Juan Casco. Para que conste firmo fecha ut supra. Matías de Dios Nogales».[98]

 

Un gesto final rubrica la despedida. Gabino, cofrade de la Virgen del Rosario, patrona de Huertas, ha puesto como cláusula tercera en su testamento lo siguiente: «al día siguiente de mi fallecimiento, lego a la Virgen del Rosario, que se venera en Huertas de Ánimas, arrabal de esta ciudad de Trujillo, las cruces, condecoraciones y bastón de mando, ganados durante el tiempo de mi servicio en el Ejército».[99] El republicano y librepensador de 1884 ha andado muchos caminos, y en la víspera de su último destino, se ha reencontrado con trono y altar.

 

Los años finales de la casa

 

Al fallecer Gabino, Antonia Parejo, su viuda, solicita pensión en despacho ordinario al Consejo Supremo: le fue concedida, por cuantía de 2.700 pesetas anuales. La primera fecha de pago era el 19 de agosto de 1925.[100]Hermano de Antonia era Nicolás Parejo Benito, n. 1876, quien heredará la casa. Era once años más joven que Antonia: parece haber nacido póstumamente por fallecimiento súbito de su padre Juan Parejo Donaire.[101] Nicolás había sido alumno en el Colegio Preparatorio Militar de Trujillo en 1889. Tras su admisión, debía presentarse en el colegio con uniforme y equipo el 30 de septiembre, para ser filiado y reconocido médicamente.[102] Probablemente no pasó las pruebas para la Academia. Estudió con los agustinos en El Escorial. El 26 de mayo de 1894 obtuvo título de bachiller por el Instituto de Cáceres.[103] Luego, tras la huella de Gabino, que parece haberse titulado allí, va a Zaragoza a cursar Medicina. ¿Se aloja Nicolás durante esta etapa en casa de familiares de su cuñado? No hemos logrado averiguarlo; en todo caso, debuta como médico en Alfaro, ciudad donde la familia Sainz estuvo asentada.

 

Sigue fielmente los pasos de su cuñado, de quien se constituye en heredero de profesión y destino. Desde 1905, al menos, era médico en Aldea del Obispo, como lo fue Gabino; en Trujillo consta desde 1909.[104] En 1913 es titular de Huertas de Ánimas, donde desempeña con gran entrega su ministerio hasta su jubilación, siendo muy querido en el pueblo; cobraba cuatro duros por las igualas, y prodigaba las visitas a sus pacientes, aun cuando ya estaban recuperados. Se le atribuye la orden de cegar el pozo de Valfermoso, a espaldas de la Casa del Recuerdo.[105]

 

Abnegadamente prestó servicios durante la gripe española en la Beneficiencia Municipal de Trujillo.[106] En 1948 solicitaba su jubilación, tras más de 35 años de servicios en Trujillo y Aldea de Trujillo.[107]

 

Nicolás fue de tendencia conservadora, suscriptor del diario La Nación, cercano a Primo de Rivera; en 1930 envió su pésame por la muerte del general y da su óbolo para la erección de su mausoleo.[108] En 1928 pertenecía a la junta parroquial de Huertas; en 1926 Nicolás y su esposa Ana Fernández Mateos apadrinaron a los niños confirmantes durante la visita pastoral del señor obispo.[109] La antigua calle de Manzanillo, en Huertas de Ánimas, lleva hoy el nombre Nicolás Parejo.[110]

 

Nicolás y Ana fueron padres de María Teresa, María Eugenia, Eloísa y Nicolás Parejo Fernández. María Eugenia falleció con 22 años en 1935; poco después falleció Eloísa.[111] Nicolás hijo, nació el 13 de julio de 1918, se enroló en la guerra por la Falange: en 1937 solicitaba madrina;[112] fue alférez provisional en Infantería, y tras la guerra, se incorporó a la Academia de Zaragoza, pasando luego al Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de Infantería Alhucemas.[113] En 1950 era teniente de infantería en el Protectorado Marroquí; en 1952 se le expide en Tetuán licencia de caza.[114] Casó con Teresa Cisneros Montemayor, de Alcántara. Se incorpora a la vida civil, llegando a ser subgobernador de Cáceres. María Teresa (1908-1994), vivió en la Casa del Recuerdo a partir de 1923, casi prohijada por sus tíos; conoció por lo tanto los años postrimeros de una Casa del Recuerdo aún habitada. La casa, a la muerte de Antonia, pasó a su hermano Nicolás, que vivía en una casa grande con portal en la plaza de Huertas. Casó María Teresa con Antonio Mateos Delgado.[115]

 

Las reiteradas muertes prematuras —entre ellas, la de los tres hijos de Gabino y las hijas de Nicolás—, tanto en la Casa del Recuerdo como en la de Nicolás en la plaza, contribuyeron al abandono de ambas. Corrió por el pueblo la idea de que alentaban en ellas perniciosas miasmas, tal vez traídas de ultramar, tal vez asociadas al misterioso asistente filipino, por lo que incluso el mocerío revoltoso evitaba saltar la tapia de la Casa del Recuerdo, pese a las próvidas higueras que albergaba su jardín.[116] A la muerte de Antonia Parejo, el caserón se precipitó hacia el más clausurado olvido. Solo la huerta, de muy buenas aguas y suelo, siguió fructificando en memoria de los difuntos: un hortelano se mantenía con la rica producción de aquella vieja cerca de los Parejos.

 

En el cementerio de Huertas yacen Gabino y su mujer. El nicho del primero ostenta una lápida de mármol, aserrada en Zafra por Francisco Sabán Gil; sobre un pergamino rematado en volutas, se lee: «El excmo. señor D. Gabino Gil Sainz, condecorado con la cruz de San Fernando y otras varias por méritos de guerra, falleció el 18 de agosto de 1925, a los 65 años. Tu desconsolada esposa no te olvida». En el borde, con melancólico bucle, se enrosca una leyenda explicativa del rango: «coronel médico».[117] Descansen Antonia y Gabino, descanse el ultramar perdido, y sea la historia, por caudalosa y rica, por inacabable en sorpresas y matices, un reparador océano, con más que dolor consuelo.

 

 

 

Bibliografía:

 

Antigüedad Díez, Félix (1892) Estadística médico-farmacéutica general de España. Béjar: Viuda de Aguilar y Álvarez.

Castillo y Jiménez, José M. (1897) El Katipunán o el filibusterismo en Filipinas. Madrid: Asilo de Huérfanos del S. C. de Jesús.

Christie, Carlos J. (1884) Compilación de dictámenes de la Facultad de Medicina de España sobre el valor terapéutico de los últimos adelantos en química y farmacia: con fórmulas, notas terapéuticas é índice de enfermedades y remedios. Londres: Burroughs.

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Chueca Goitia, Fernando (2000) «Pío Baroja en el 98 y en Madrid». En: España: cambio de siglo. Madrid: Real Academia de la Historia; pp. 29-39.

Curiel Alvarado, Emilio (2003) Pueblo de Huertas. Navalmoral de la Mata.

Gallardo y Alcober, Arturo (1878) Discurso leído en la inauguración de la Universidad Literaria de Zaragoza. Zaragoza: C. Ariño.

Goitia Ajuria, Teresa (1979) Recordando mi vida. Barcelona: La Gaya Ciencia, 1979.

Íñiguez e Íñiguez, Bonifacio (1889) Memoria del estado del Instituto de segunda enseñanza de Logroño, curso 1888-1889. Logroño: Federico Sanz.

Lozano Ramos, José (1995) El automóvil en Trujillo. Navalmoral de la Mata: Gráficas de Santa María de Magasca.

Martín Oliver, Julián (2015) El Instituto Homeopático y Hospital de San José de Madrid y su entorno profesional en el último tercio del siglo xix. Tesis doctoral. Universidad Complutense de Madrid.

Martínez Antonio, Francisco Javier (2006) «Tangerian Ghosts and Riffian Realities: The Limits of Colonial Public Health in Spanish Morocco (1906-1921)». En: Marie C. Nelson (ed.) Occupational Health and Public Health. Lessons from the Past – Challenges for the Future. Estocolmo: National Institute for Working Life; pp. 180-250.

Martínez Reguera, Leopoldo (1897) Bibliografía hidrológico-médica española. Segunda Parte. Madrid: Imprenta M. Tello.

Nakens, José (1900) Los crímenes del carlismo. Folleto 12. Madrid: Imprenta Plaza del 2 de mayo.

Olave y Díez, Serafín (1875) Reseña histórica y análisis comparativo de constituciones forales de Navarra. Madrid: Aribau.

Ordóñez, María; Zoder, Mark (2016) Mirat 1746. II parte (1908-1954). Salamanca: Sociedad Anónima Mirat.

Parroquia de Huertas de Ánimas (1955) Homenaje a un párroco, D. Ambrosio Tejado Granados. Huertas, recopilación de hojas parroquiales.

 

 

Revistas y boletines. Iniciales de las más citadas:

 

acima = Anuario del Comercio, de la Industria, de la Magistratura y de la Administración.Madrid: Bailly-Baillière.

Anuario Militar de España = Id. Madrid: Ministerio de la Guerra.

Anuario-Riera = Id.: Guía práctica de industria y comercio de España. Barcelona: Centro de Propaganda Mercantil.

Boletín de la Compañía Trasatlántica de Barcelona = Id.

bopcc = Boletín Oficial de la Provincia de Cáceres.

bopcr =Boletín Oficial de la Provincia de Ciudad Real.

boplo = Boletín Oficial de la Provincia de Logroño.

bopp = Boletín Oficial de la Provincia de Palencia.

boppr= Boletín oficial de la zona de Protectorado español en Marruecos.

bopt = Boletín Oficial de la Provincia de Tarragona.

Clínica Extremeña = Id.: Revista mensual de medicina y cirugía. Órgano oficial del Colegio de Médicos de la provincia de Cáceres.

Correo de la Mañana = Id. Badajoz: Imprenta de Mendoza.

Crónica Meridional = Id.:Diario liberal independiente y de intereses generales. Almería.

Diario de Burgos = Id.:de avisos y noticias.

Diario de Córdoba = Diario de Córdoba de comercio, industria, administración, noticias y avisos.

Diario de Reus = Id.:de avisos y noticias.

Diario de Tenerife = Id.:Periódico de intereses generales, noticias y anuncios.

domg = Diario Oficial del Ministerio de la Guerra. Continuado como Diario Oficial del Ministerio del Ejército.

El Áncora = Id.:Diario católico-popular con censura eclesiástica.

El Castellano (Toledo) = Id.:Periódico semanal, literario y de enseñanza.

El Correo de Cádiz = Id.

El Correo Español = Id.: Diario tradicionalista

El Correo Militar = Id.:Defensor de los intereses del Ejército y de la Armada.

El Defensor de Córdoba = Id.: diario católico.

El Defensor de Granada = Id.: diario político independiente.

El Eco de Navarra = Id.:Periódico liberal y defensor de los intereses de la misma.

El Heraldo Militar = Id.: Defensor de las escalas de reserva y retirados del Ejército.

El Heraldo Toledano = Id.:Periódico político, literario y de intereses morales y materiales.

El Imparcial = Id.: Diario liberal.

El Liberal = Id.: Región de Murcia.

El Noticiero [Cáceres] = Id.: Diario de Cáceres.

El Noticiero Gaditano = El Noticiero Gaditano.

El Progreso, diario liberal = Id.

El Progreso, diario republicano = El Progreso: diario republicano autonomista. Santa Cruz de Tenerife.

El Siglo Médico = Id.

España y Marruecos = Id.: diario independiente.

Gaceta de Madrid = Id. Posteriormente se convierte en el Boletín Oficial del Estado.

Guía Oficial de España = Id. Madrid.

Index Medicus = Id.: A monthly classified record of the current medical literature of the world. Nueva York: Leypoldt.

Jurisprudencia administrativa = Id.: Colección completa de las resoluciones dictadas por el Tribunal Supremo (Sala de lo Contencioso-Administrativo).

La Correspondencia de España = Id.: Diario universal de noticias.

La Correspondencia de Valencia = Id.: Diario de Noticias.

La Correspondencia Gallega = Id.: Diario de Pontevedra.

La Correspondencia Militar = Id.

La Crónica de León = Id.: revista científico-literaria de intereses morales y materiales, agena a la política.

La Época = Id. Madrid: Fortanet.

La Falange = Id.: Diario de la tarde. Órgano en Extremadura de Falange Española de las J.O.N.S.

La Farmacia Española = Id. Madrid: Pardo y Justel.

La Gaceta de Tenerife = Id.: Diario católico de información.

La Gaceta del Sur = Id.: diario católico de información.

La Iberia = Id. Madrid.

La Idea = Id.: Semanario Republicano. Toledo.

La Moda Elegante = Id.: Periódico de señoras y señoritas. Madrid.

La Montaña [Cáceres]: Id.: Diario de Cáceres.

La Montaña [Jaca]: Id.: Semanario liberal y de intereses morales y materiales.

La Nación = Id. Madrid.

La Publicidad[Granada] = Id.: Diario de avisos, noticias y telegramas. Eco fiel de la opinión y verdadero defensor de los intereses morales y materiales de Granada y su provincia.

La Publicidad = Id.: Edición de la noche. Barcelona.

La República = Id.: Órgano del Consejo Federal.

La Rioja = Id.: Diario imparcial de la mañana.

La Vanguardia = Id.: Diario político y de avisos y noticias.

La Veu de Catalunya = Id.

Las Dominicales = Las Dominicalesdel Libre Pensamiento y Las Dominicales. Semanario Librepensador.

Las Provincias = Id.: Diario de Valencia.

Noticiero Salmantino = Id.: Diario imparcial de la tarde.

Nuevo Día = Id.: Diario de la provincia de Cáceres.

Revista de Sanidad Militar = Id.: Órgano de difusión del Servicio de Sanidad Militar y del Colegio Nacional de Médicos Militares.

 

APÉNDICE FOTOGRÁFICO

 

  1. En las afueras de la casa de Gabino, 1917, tras la carretera de Trujillo a Plasencia.

 

  1. Casa de Gabino Gil Sainz. Danae Cavalierato Burniá, recién casada con Ángel Chueca Gil.

  1. Helena Burniá Papadimitriou. Huertas de Ánimas, 27 de julio de 1918.

  1. 1917. Rubis Cavallierato y Carmelo Chueca Goitia paseando por la carretera de Trujillo a Plasencia.

  1. Helena Burniá Papadimitriou. Huertas de Ánimas, 1918.

  1. Noria de la casa de Gabino. Helena, Antonia, Ángel y los niños Fernando y Carmelo. Huertas de Ánimas, 1918.

  1. Julio de 1918, Trujillo, Hupmobile de Ángel Chueca Sainz. A su lado, Gabino Gil Sainz y detrás, Antonia Parejo Benito y Danae Cavallierato. En el pescante, Carmelo y Fernando Chueca Goitia.

  1. Casa de Gabino, 1918. De derecha a izquierda, Carmelo y Fernando Chueca Goitia, Rubis y Danae Cavallierato, Helena Burniá, Gabino Gil Sainz, Ángel Chueca Sainz.

  1. Lápida de Gabino Gil Sainz, Huertas de Ánimas.

  1. Vista actual.

 

[1] El excelente libro de Emilio Curiel Alvarado sobre Huertas de Ánimas (2003), extractado en la red, permitió a uno de los autores, PRC, enlazar oscuras conversacionesantiguas sobre su lejano tío Gabino con el pueblo de Huertas. En una visita al lugar, Miguel Mateos Broncano y Consolación Carvajal Corrales abrieron todas las puertas, con generosa acogida, y suministraron una llave a la memoria local. José Luis Hidalgo Mateos, descendiente de la última rama familiar que residió en la casa, ha ofrecido utilísimas referencias. Muy fervorosas gracias a todos ellos, así como al párroco de la localidad, don José Blanco.

[2] Chueca Goitia (2000: 30-31).

[3] Gallardo y Alcober (1878: 10). Años más tarde, desde Trujillo y siendo ya médico, le expiden el 17.6.1889 certificación de su título de bachiller, exigible para matricularse en Farmacia, en Madrid (boplo 8.4.1890, Íñiguez e Íñiguez, 1889:39).

[4] «Fractura del parietal derecho con penetración de los fragmentos en la masa encefálica» (El Siglo Médico, 3.4.1883; Index Medicus, 1883, 5: 320; Index-Catalogue of the Library of the Surgeon-General’s Office. United States Army. Vol. V, 1884: 900).

[5] Christie (1884: 168).

[6]Las Dominicales, 22 de abril de 1888.

[7] Del cual es nieto uno de los autores de este ensayo, PRC.

[8]boplo 2 de octubre de 1867.

[9]Exposición Aragonesa de 1868: Catálogo de los Expositores premiados a propuesta de la Junta General del Jurado. Zaragoza: Calixto Ariño, p. 60.

[10]El Eco de Navarra, 13 de junio de 1877; Industria e Invenciones, 17 de octubre de 1885; Gaceta de Madrid, 12 de septiembre de1885; La Crónica de León, 31 de marzo de 1875.

[11]boplo 8.3.1883.

[12] Nakens (1900: 26); Olave y Díez (1875: 313).

[13]La Correspondencia de España, 1 de julio de 1874; La Época, 2.7.1874.

[14]El Imparcial, 29 de abril de 1874.

[15]La República, 26 de junio de 1888.

[16]Las Dominicales, 29 de enero de 1904.

[17]Las Dominicales, 26 de octubre de 1886.

[18]Las Dominicales, 30 de junio de 1893.

[19] Goitia Ajuria (1979: 12, 13); Chueca Goitia (1996: 12).

[20] Chueca Goitia (2000: 32).

[21] Chueca Goitia (2000: 32).

[22] Ángel Chueca pasó su viaje de bodas con Danae en 1916 en el lago de Lucerna. Cabe mencionar otro sugerente paralelo, esta vez entre Marroquín y Gabino: don Paco casó en 1930 con Blanca Ordóñez Lecároz (1887-1971), hija del subsecretario del Ministerio de Ultramar y de una hermosa filipina.

[23] Ordóñez y Zoder (2016: 126).

[24]El Noticiero [Cáceres], 26 de noviembre de 1917, 5 de diciembre de 1917.

[25]Lozano Ramos (1995: 15, 16).

[26] Lozano Ramos (1995: 17).

[27] Ordóñez y Zoder (2016: 117)

[28]bopcc, 15 de abril de 1918.

[29] Ordóñez y Zoder (2016: 114, 121).

[30] Lozano Ramos (1995: 27, 29).

[31]La Montaña[Cáceres], 21 de noviembre de 1924.

[32] Curiel Alvarado (2003: 204).

[33] Lozano Ramos (1995: 49).

[34]bopcc19.11.1886. Todavía no existía el sufragio universal masculino, aprobado en 1890.

[35]El Correo Español, 22 de abril de1913.

[36]La Farmacia Española, 30.9.1897. Consta Gabino entre los titulares de Trujillo en 1892 (Antigüedad, 1892: 132).

[37]Con arreglo al art. 2 del R.D. de 13 de agosto de 1894; bopcc,  16 de enero de 1895.

[38]Jurisprudencia Administrativa (1902: 559 ss); La Farmacia Española, 30 de septiembre de 1897.

[39]La Farmacia Española, 7 de octubre de 1897.

[40]bopcc 26 de febrero de 1895.

[41]Martínez Reguera (1897: 856). Se presentan a la oposición 103 candidatos, para un total de 20 plazas; Gabino era el noveno por orden de presentación de solicitudes. Consta que aprobó el primer ejercicio; pero no logró ser seleccionado (Gaceta de Madrid, 27 de octubre de 1893, 27 de enero de 1894).

[42]La Época,13 de abril de 1898.

[43] Martín Oliver (2015: 355).

[44]Libro de Bautizados, parroquia de San José, Huertas de Ánimas. Nuestro agradecimiento a don José Blanco y don Emilio Curiel.

[45] Probablemente es la Antonia Parejo que en 1886 consta como maestra de niñas en Trujillo (acima, 1866: 960).

[46] En 1895 había cuatro médicos titulares en Trujillo: Guillermo Cáceres, Santiago Arias, Ignacio Guillén y Gabino Gil (bopcc, 16 de enero de 1895).

[47]El Siglo Médico, 15 de diciembre de 1895. El Correo Militar, 7 de abril de 1896.

[48]El Correo Militar, 15 de abril de 1896; La Correspondencia de España, 15 de abril de 1896.

[49]domg, 25 de abril de 1896.

[50]Boletín de la Compañía Trasatlántica de Barcelona, 30 de agosto de 1896.

[51]Revista de Sanidad Militar, 1 de mayo de 1904; domg, 22 de abril de 1904, 8 de febrero de 1906.

[52]domg, 8 de septiembre de 1904.

[53]El Correo militar, 23 de marzo de 1898; La Iberia, 23 de marzo de 1898; El Áncora, 20 de abril de 1898; La Unión Católica, 24 de mrazo de 1898.

[54]domg, 12 de abril de 1898; La Época, 13 de abril de 1898; Revista de Sanidad Militar, 1 de junio de 1898; El Siglo Médico, 12 de junio de 1898; La Correspondencia Militar, 14 de abril de 1898.

[55] Crónica de E. Lalaux en El Español. Véase Castillo y Jiménez (1897: 316); El Imparcial, 19 de diciembre de 1896; Revista de Sanidad Militar, 1 de junio de 1898.

[56]domg, 15 de septiembre de 1897, 10 de diciembre de 1897; El Correo Militar 11 de septiemmbre de 1897; La Correspondencia Militar, 11 de septiembre de 1897.

[57]Anuario Militar de España (1900: 631).

[58]La Correspondencia de España, 6 de junio de 1899; Diario de Reus, 6 de junio de 1899; La Publicidad, 5.6.1899, 6 de junio de 1899.

[59]Crónica Meridional, 9 de junio de 1899.

[60]La Veu de Catalunya, 6 de junio de 1899; Noticiero Salmantino, 6 de junio de 1899.

[61]domg, 5 de mayo de 1898; La Correspondencia Militar, 5 de mayo de 1898; Diario de Burgos, 21 de junio de 1899.

[62]El Correo militar, 20 de junio de 1899.

[63]El Correo militar, 26 de julio de 1899; La Correspondencia Militar, 25 de julio de 1899; La Montaña [Jaca], 29 de julio de 1899; Diario de Burgos, 27 de julio de 1899, 17 de agosto de 1899.

[64]domg, 27 de julio de 1899.

[65]La Rioja, 26 de agosto de 1899.

[66]domg, 20 de febrero de 1900.

[67]Anuario Militar de España, 1900, p. 308.

[68]Gaceta de Madrid, 5 de mayo de 1907; bopp, 14 de mayo de 1907. El organismo liquidador ostentaba el laberíntico nombre de Habilitación del Cuadro de Reemplazo y Excedentes de Filipinas.

[69]Revista de Sanidad Militar, 15 de julio de 1912.

[70]acima (1904: 1020).

[71]Anuario Militar de España (1904: 57, 95).

[72]La Idea, 29 de octubre de 1904.

[73]La Idea, 26 de marzo de 1904; El Heraldo Toledano, 18 de marzo de 1904.

[74] Revista de Sanidad Militar, 1 de diciembre de 1904; Anuario Militar de España (1905: 580).

[75]Revista de Sanidad Militar, 1 de julio de 1905; acima (1906: 735); Anuario Militar de España (1907: 201)

[76]Revista de Sanidad Militar, 1 de octubre de 1906.

[77]La Publicidad [Granada], 27 de febrero de 1907. Tiene distintos domicilios en Córdoba, donde vive con su esposa: c/ Encarnación, 4 (1907); Campo Santo de los Mártires, Caballerizas, 20 dupl. (1908); Gutiérrez de los Ríos, 19 (1910). Cf. Anuario Militar de España (1910: 28); El Defensor de Córdoba, 30 de julio de 1907; 20 de julio de 1910; Diario de Córdoba, 10 de septiembre de 1907; 31 de octubre de 1910.

[78]Gaceta del Sur, 5 de agosto de 1909; El Defensor de Granada, 6 de agosto de 1909; Diario de Córdoba, 10 de agosto de 1909.

[79]domg, 11 de noviembre de 1909.

[80]La Correspondencia Militar, 12 de enero de 1911; La Correspondencia Gallega, 24 de enero de 1911; Revista de Sanidad Militar, 1 de febrero de 1911; El Progreso, diario liberal, 22 de enero de 1911.

[81]El defensor de Córdoba, 28 de febrero de 1911; Diario de Burgos, 28 de febrero de 1911; La Correspondencia militar, 30 de mayo de 1911; El Heraldo militar, 30 de mayo de 1911; Revista de Sanidad Militar, 15 de junio de 1911; Anuario militar de España (1912: 103);Guía oficial de España (1912: 458).

[82]Revista de Sanidad Militar, 15 de noviembre de 1912; El Liberal, 7 de noviemmbre de 1912; La Correspondencia de España, 2 de noviembre de 1912; La Correspondencia de Valencia, 6 de enero de 1913.

[83] Martínez Antonio (2006: 206); Revista de Sanidad Militar, 1 de marzo de 1915; Anuario militar de España (1914: 540).

[84]La Correspondencia Militar, 27 de abril de 1915; La Gaceta de Tenerife, 14 de mayo de 1915; Diario de Tenerife, 5 de mayo de 1915; El Progreso, diario republicano, 28 de abril de 1815; La Correspondencia de Valencia, 29 de abril de 1915.

[85]El Heraldo Militar, 11 de junio de 1915; Las Provincias, 13 de julio de 1915; domg, 12 de julio de 1915. Sigue recibiendo comisiones intermitentes para Archena en años posteriores (domg, 29 de abril de 1917).

[86]domg,  19 de diciembre de 1915; La Correspondencia de Valencia, 21 de diciembre de 1915.

[87]domg 11 de julio de 1917; Anuario Militar de España, 1918, p. 84; España y Marruecos, 14 de julio de 1917, 18 de julio de 1917.

[88]Revista de Sanidad Militar, 1 de junio de 1919.

[89]Revista de Sanidad Militar, 15 de febrero de 1918; 1 de febrero de 1919.

[90]Revista de Sanidad Militar, 1 de septiembre de 1919; El Castellano [Toledo], 13 de agosto de 1919; Diario de Burgos, 17 de septiembre de 1919.

[91]El Imparcial, 27 de mayo de 1920; La Vanguardia, 27 de mayo de 1920.

[92]El Correo Español, 3 de junio de 1920; Diario de Burgos, 4 de junio de 1920; Revista de Sanidad Militar, 15 de junio de 1920, 1 de agosto de 1920.

[93]El Correo de Cádiz, 13 de diciembre de 1920, 17 de septiembre de 1920, 21 de diciembre de 1920; El Noticiero Gaditano, 17 de septiembre de 1920; Revista de Sanidad Militar, 1 de septiembre de 1920; Anuario Militar de España (1921: 115, 613).

[94]Correo de la Mañana, 5 de abril de 1921; Anuario Militar de España (1922: 109); domg, 27 de febrero de 1921.

[95]Correo de la Mañana, 1 de noviembre de 1921.

[96]domg, 8 de enero de 1922; Revista de Sanidad Militar, 15 de enero de 1922; La Correspondencia de España, 7 de enero de 1922.

[97]Revista de Sanidad Militar, 15 de octubre de 1925.

[98] Libro de Difuntos, nº 7, fol. 194, archivo de la iglesia parroquial de Huertas de Ánimas. Nuestro agradecimiento a don José Blanco, párroco actual.

[99] Parroquia de Huertas de Ánimas (1955).

[100]Se ajustaba al R.D. 22 de enero de 1924. Cf. La Montaña [Cáceres], 10 de octubre de 1925; domg, 18 de noviembre de 1925.

[101] Una hermana de Juan era Francisca Parejo Donaire, que casó con Ulpiano Ezequiel Pablos Mateos (n. 1848).

[102]domg, 13 de septiembre de 1889. Gaceta de Madrid, 13 de septiembre de 1889.

[103]Memoria de la Universidad de Salamanca 1893-1894, p. 89.

[104]acima (1905: 1673; 1906: 1802; 1909: 2014); Anuario-Riera (1908: 1451); Gaceta de Madrid, 9 de abril de 1907, 2 de julio de 1908.

[105] Curiel Alvarado (2003: 181).

[106]<http://lasllavesdelarca.blogspot.com/2020/05/1918-aquella-otra-pandemia.html>; bopcc, 25 de julio de 1919.

[107]bopcc, 10 de marzo de 1948. Solicitó su jubilación ya en 1946, pero no se le concedió hasta pasado más de un año (Curiel Alvarado, 2003: 241).

[108]Nuevo Día, 10 de octubre de 1930. Su hijo Nicolás participa en 1928, siendo niño, en un sorteo de libros de La Nación, 23 de julio de 1928, 20 de agosto de 1928, 27 de marzo de 1930. En 1929, Nicolás tomó parte en el homenaje al general Martínez Anido (Nuevo Día, 24 de octubre de 1929).

[109] Curiel Alvarado (2003: 202, 205).

[110] Curiel Alvarado (2003: 95, 181).

[111] Curiel Alvarado (2003: 225).

[112]La Falange, 20 de septiembre de 1937.

[113]domg, 15 de enero de 1938, 12 de diciembre de 1940, 7 de agosto de 1942, 24 de mayo de 1946, 25 de mayo de 1950.

[114]boppr, 30 de junio de 1950, 26 de diciembre de 1952.

[115] Nieto de ellos es José Luis Hidalgo Mateos, que ha prestado una muy valiosa orientación a este trabajo.

[116] Más atrevidos eran los niñoscon el porche de la casa de Nicolás en la plaza, donde jugaban a las canicas. Tras su abandono, sirvió este portal varios años como improvisada cartelera de los dos cines del pueblo, pues en él se colocaba, especialmente si amenazaba lluvia, el cartelón de las películas.

[117] Debemos su localización a la amabilísima y perspicaz labor de Miguel Mateos Broncano. La fotografía es de Consolación Carvajal Corrales.

Dic 102021
 

Ángel Paule Rubio

 

ANTECEDENTES.

No estaría de más, antes de llegar al núcleo central de este trabajo, conocer un poco las prácticas testamentarias del pasado. El artículo 667 de nuestro Código Civil define el testamento como “… el acto por el cual una persona dispone para después de su muerte de todos sus bienes o de parte de ellos

Podrían diferenciarse tres momentos históricos donde estos documentos han sentido el eco de una formación religiosa de la vida y de la muerte:

  1. En un principio la mayoría de las religiones antiguas, particularmente la cristiana tenían una configuración dual, el destino final del alma podía ser un lugar idílico y paradisiaco, el cielo; o bien un lugar horroroso en el que se castigaría la mala vida, el infierno.
  2. Hacia los siglos III y IV, comienza a extenderse entre los cristianos una nueva visión. No sería justo que el alma del creyente que hubiese cometido faltas leves fuera al infierno. La Iglesia pensó en un lugar de tránsito donde se expiarían las pequeñas faltas cometidas, el purgatorio. El objetivo del testamento en este caso, iría dirigido a salir de aquel lugar en el tiempo más abreviado posible.
  3. Durante los siglos XVI y XVII, las prácticas testamentarias perseguían que, tras la muerte, los bienes materiales del finado pudiesen aligerar su tránsito por el purgatorio. Por ello dispone un reparto con la doble finalidad, yo te doy mis bienes pero, en compensación, tú me has de ayudar con tus oraciones y prácticas cristianas a conseguir mi salvación espiritual. Por ello el testamento de este período tiene la particularidad, como veremos a lo largo de este trabajo, de la búsqueda de la salvación del alma.

Actualmente los testamentos notariales están más enfocados a una distribución material de los bienes del finado. Desde el punto de vista jurídico, el testamento es un acto de últimas voluntades, libre y revocable ya que en cualquier momento el otorgante puede modificar su voluntad inicial sin tener efecto los que hubiere hecho con anterioridad.

TEXTO ORIGINAL (Se incluyen aquí tan solo las seis páginas correspondientes al testamento, obviando las veintiocho páginas del vínculo por falta de espacio, si bien la transcripción abarca la totalidad del documento)

Figura 1

 Figura 2

Figura 3

Figura 4

Figura 5

Figura 6

 

DESCRIPCIÓN DEL DOCUMENTO.

Conforme a las normas editadas en 1944 por la Escuela de Estudios Medievales del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, esta es la información básica del documento transcrito:

Fecha cronológica y lugar: 28 de febrero de 1581. Villanueva de la Sierra (Cáceres).

Resumen: Se trata de un documento testamentario con la fundación de un Vínculo formado por todos sus bienes materiales sometidos a un gravamen económico a perpetuidad para pagar todas las misas, responsos, novenarios y aniversarios por el alma del donante, el Bachiller D. Bartolomé Rodríguez Carcaboso

Tipo de Documento: Copia de original. Material: Papel de Estado: Deteriorado y con márgenes cortados.

Bibliografía: Archivo Diocesano de Villanueva de la Sierra, hoy ubicado en el Archivo Diocesano de Cáceres. Bibliografía: Paleografía, Historia dela Escritura de la Universidad de Salamanca. Departamento de Historia Medieval. Moderna y Contemporánea. Paleografía y Diplomática dela Universidad Nacional de Educación. Apuntes de la Universidad de Salamanca de Ángel Paule Rubio.

TRANSCRIPCIÓN DEL TESTAMENTO DEL BACHILLER BARTOLOMÉ RODRÍGUEZ CARBABOSO

In Dey nomine amen. Sepan quantos esta carta de testamento y postrimera voluntad vieren como yo, el bachiller Bartolomé Rodríguez Carcaboso, clérigo, becino y beneficiado desta villa de Villanueba, estando enfermo del cuerpo y sano de la boluntad, en mi buen juiçio y entendimiento qual Dios nuestro Señor fue serbido de me dar, temiendome de la muerte por ser cosa natural, deseando poner mi ánima en camino de salbaçión, creyendo como firmemente creo en la Santísima Trinidad, Padre e Hijo y Espíritu Santo, tres personas y un solo Dios berdadero, y todo lo que cree y tiene la santa madre Iglesia, en la qual fe protesto de bibir y morir como fiel y católico cristiano, otorgo e conozco por esta carta que hago y ordeno y otorgo mi testamento para otorgar en la forma que se sigue:

Primeramente, encomiendo mi ánima a Dios nuestro Señor y Redentor Jesuchristo que la crió y redimió por su preçiosa sangre, y mi cuerpo mando a la tierra de donde fue formado.

Yten, mando que si Dios nuestro Señor fuere servido? de me llebar desta presente vida, que mi cuerpo sea sepultado en la iglesia de Nuestra Señora desta villa, en la capilla mayor della donde tengo mi sepultura perpetua.

Yten, mando que el día de mi enterramiento, si fallesçiere a ora que se puede tener el cuerpo, es mi boluntad que no se entierre sin misa e que, si se pudiere dar, ordeno? se me digan luego las onras juntamente con el entierro, según costunbre desta villa y si …[1] por/fol. 2 mi ánima los clérigos que se …[2] para venir a ellas así desta (villa) como de fuera, y a los clérigos desta villa (si) a ellas y al ofiçio asistieren, les paguen (a) cada uno un real demás de la limosna (por) la misa, y a los que vinieren de fuera se (les) dé limosna de la misa y por asistir quatro reales, y esto, si fueran posible (se) haga el día de mi entierro y no pudiendo hacerse, se haga luego la primera fiesta o domingo que viniere. Y aquel día se diga oración por mi como se acostumbra, y se dé colaçión o caridad de pan e vino e queso (y se) dé de comer a doçe pobres desta villa, los que a mis testamentarios les pare(çiere) y que mejor convenga, y se ponga al ofiçio en cantidad conforme a la calidad de mi p(ersona)?

Yten, mando que se me digan unas novenas dobladas, según costumbre desta villa, y se haga con la çera? y las treçe misas de consolaçión y las treynta y tres de rebelaçión y unas al ángel de mi guarda, y tres misas por penitençias mal cunplidas.

Yten, digo que yo saqué una liçençia del señor probisor para deçir seysçientas misas por los difuntos desta villa, las quales tengo encargadas, con çédula e relación, y a quién se an de deçir. Y muchas de ellas (están) ya cobradas çédulas commo está dichas y pagadas, y otras están pagadas la mitad … ay doçe çedulas los quales diçen de todo ansí por las firmas suyas que tengo en la çedula y memorias dellas dichas misas, quiero y mando que se esté a quenta con los que an traydo çédula y la den y se le …/fol. 3 de pagar conforme a las misas que dixeren y se encargaron de deçir.

Yten, digo que para la rida? de todo lo que tengo recibido de los testamentos de los difuntos tengo hecho un libro donde tengo asentado los nombres de los difuntos, y en cada partida lo que cada uno a pagado a quenta de lo que se le a de deçir.

Yten, mando a la iglesia de Nuestra Señora desta villa, para ayuda a su obra, diez mil mrs., los quales se paguen del açeite que se hará y venderá en este presente año. Y a las hermitas desta villa, a cada una, quatro reales; y a las obras pías y redençión de cautivos lo acostunbrado; y a la demanda? y limosna de la çera del Santísimo Sacramento doçe reales para ayuda a la çera?; y a la demanda de las ánimas de purgatorio les mando seis reales, y declaro que se me deben de limosnas de las misas dichas y no pagadas treynta y çinco reales y medio como paresçerá por mi libro en la quenta con Diego de Cantos, mayordomo que fue el año de ochenta.

Yten, quiero y es mi boluntad que Martín del Arroyo, mi sobrino, case a ley de bendición con una hija de Francisco Rodríguez Carcaboso, mi primo, y porque lo hagan les mando esta casa que tengo frontera de mi casa, linde casas de Bartolomé Herrero y María Sánchez, que se entiende el baso de casa y bodegas y trojes[3], y la tierra de Canillas, que hará treinta fanegas de tierra, con su era que tiene en ella, y un olivar que tengo tras de la huerta del obispo, que tiene diez y seys pies poco más o menos, y dos bueyes de los que tengo, después de aber escogido María, su hermana, otros dos que le mando. /fol. 4

Yten, mando y quiero que bistan al dicho Martín del Arroyo y le hagan un capote y un sayo[4] y çarafuelles[5] y calças, lo qual se le haga de mis vestidos que tengo de Contray y …[6] con la vuelta de terciopelo y un par de? camisones y un sombrero y unos çapatos de cordobán. Y digo que havrá agora, por le aver? yo criado desde niño, no le abía señalado soldada, y este año que corre desde san Pedro? del año de ochenta por delante gana sus vestidos? y dos ducados.

Yten, digo que mando a María, mi sobrina, hija de Francisco del Arroyo, el olibar de la Cruz …[7] linde con Bartolomé Miguel y… Velasco y el camino. Y el olibar del …, entero, con todo su terreno, linde con capellanía del Franco al camino de Santibáñez. Y más le mando toda la tierra que tengo do diçen la tierra de Pero Muñoz, sacando lo que paresciere estar mandado en ella. Y más le mando otra hanegada de tierra que tengo a la fuente de Juan Herrero, linde con Miguel de Cabo y Alonso Felipe, execto que las higueras della son de la Xarmienta. Y más le mando dos bueyes y una cama de ropa y agora le abía conprado dos sayas, una açul y otra verde escura, y pora ver si dominan no se la a puesto. Y más dos hilos de corales y bollones[8] y tres quartas de paño verde de… veinte y quatreno? de tienda y unos botines. Mando que todo se le dé. Y los bueyes sean los que escogiere su tutor de los que agora tengo.

Yten, mando a mi señora doña Ana Osorio Maldonado çinquenta ducados para que conpre dedixes[9] el hijo del señor liçençiado Osorio Maldonado de Coria. /5

Yten, mando que se vistan todos los niños barones hijos de Francisco del Arroyo, mis sobrinos que son tres: Francisco y Pedro y Gonçalo, y (dello)[10] se les den sayos y çarafuelles y caperuças y çapatos.

Yten, mando vestir de pardillo a Marica, hija de Alonso Maçías, y se le dé una camisa y saya y sayuelo, y dos varas de lienço para un reboço, y unas çapatas que se le conpren en Plasençia.

Yten, mando y digo que por quanto por mi respeto Pedro Gómez, sastre, veçino de Coria, se casó con la hija de María Hernández, mi ama, y siempre me le ofreçí de favoresçerle, mándole veynte ducados.

Yten, es mi voluntad que, el día que mi cuerpo se enterrare, saquen de mi troge doçe fanegas de trigo, las quales se den por amor de Dios a las personas siguientes porque rueguen a nuestro Señor por mi ánima: a María, hija de Andrés Bermejo, una quartilla; y a la hija de Juan Sánchez, otra quartilla; y a Ana, hija de Pedro Gómez, otra quartilla; y a la de Juan Gómez? otra quartilla; y a las hijas de Francisco Gordo media fanega; y a María, hija de Alonso Maçías, otra quartilla; y a Francisco Sevillano, media fanega; y a Juana Halcona, una quartilla; y a Gonçalo Halcón y sus hijas y nietas media fanega; y a la de Francisco Moreno y su hermana e hijas una fanega; y a la Jarmienta una quartilla; a la mujer e hijos de Alonso Cadimo, media fanega; y a Bartolomé Poçuelo, media fanega; y a la de Pero Sánchez Barcoso y sus hijos una fanega; y a la de Ximón Rodríguez, media hanega; y a la de Francisco Gutiérrez, una fanega para ella y sus hijos; y a los hijos de Juan de Valençia e Inés Hernández, media fanega; y a Gonçalo /fol. 6 Rodríguez y sus hijos e mujer, una hanega; y a Pero Xerez e su mujer e hijos una fanega; y a la Serrana Vieja una quartilla; y a Ana Martín, hija de Lucas Martín, una quartilla; y a Juan Serrano y su suegra y mujer e hijos una fanega; y a Martín Sánchez e su mujer e hijas una fanega, que en todas se montan doçe fanegas y una quartilla, y estas mando que se den a las dichas personas como va declarado y para el dicho efeto.

Yten, es mi voluntad de remitir por esta cláusula remito a Tomé Sánchez Sevilla e a Ysabel Calba, su muger, vecinos desta villa, diez y seys reales, poco más o menos, que me deben, que les presté para sacarle de la cárcel, que le executó el padre Martín Rodrígues, clérigo, por lo que estaba preso y executado.

Yten, mando que si alguna persona pidiere que le debo alguna cosa, lo qual yo no tengo noticia demás de lo que tengo asentado, que se le pague hasta dos reales con su juramento. Y si fuere más, que pruebe e muestre por dónde y se le pague.

Bínculo

Es mi boluntad, quiero y ordeno que de los bienes muebles, rayçes, juros y actiones de que de yuso se hará memoria y mención, dexar y de(xo) un bínculo que no se pueda vender ni enajenar, trocar ni canbiar en ninguna manera, (sino) que sienpre esté en pie, perpetuamente, si no fuere con los requisitos y aditamentos de que de yuso se declarará. El qual bínculo y bienes quiero que los haya y posea por todos los días de su vida el clérigo presbítero que de mi linage e casta oviere más cer(ca), y, no lo abiendo, sea natural desta villa y, no /fol. 7 lo abiendo, sea de los naturales destas dos leguas a la redonda desta villa, el que mejor opinión de christiano viejo, onesto, onrado y birtuoso se hallare. El qual an de elegir los electores que yo nonbrare en este testamento. El qual clérigo presbítero elegido y nonbrado a de paresçer ante los electores que le nonbraron y obligarse ante escribano, con juramento que cumplirá las cargas que yo aquí dexare ynpuestas en todo lo a él posible. Y si hecha esta obligación, sacada en linpio y signada a su costa, la entregará a los dichos electores para que la pongan y metan en el erario y archivo so llabe.

Y luego le den posesión por entrega de las llabes de mi casa en nonbre de todos demás bienes. El qual clérigo presbítero goce los frutos de toda esta hacienda por sus días, con carga que a de residir en esta villa de Villanueva, en mis casas dobladas que para ese efeto dejo, y a de administrar la hacienda, y no la a de arrendar si no fueren las tierras de pan llevar.

Yten, con carga de que todos los días de domingo y fiestas a de decir misa del día por mi ánima y por el ánima de mis padres, hermanos y… Y todos los sábados del año a de deçir misa del alba del ofiçio de Nuestra Señora, cantada. Por el mesmo efeto, y quando estubiere ynpedido, la haga desir, de modo que no aya falta.

Yten, con carga que a de ser patrón perpetuo de la cofradía de la Bera Cruz desta villa, y a de deçir gratis las doçe misas del año que la cofradía suele decir por los hermanos vivos y difuntos, porque yo quiero haçer esta limosna a la cofradía en deboçión y reberençia de la Bera y Santa Cruz + sin que al capellán le paguen derecho alguno, más de que una misa que se a decir el día /fol. 8 de Pasqua de Resurreçión por mí y mis di(funtos) se la a de pagar la cofradía según abajo se declarará.

Yten, con carga de que el dicho capellán a de dar en cada un año diez mil mrs. pagados el día de Pasqua de Resurreçión realmente y con efeto, so pena que si aquel día no los pagare a la ora que de yuso se declarará, pague de pena a la yglesia desta villa seys reales, y por cada día de los que después pasaren que no los pague de un real para la dicha yglesia en tanto que los dé y entregue. Los quales diez mil mrs. son y los mando y dexo de r(enta) para sienpre jamás para ayuda a casar una pobre, la que de mi linaje o casta obiere más menester; y no la abiendo de mi parentela o casta, sea natural desta villa; y lo ha abiendo en esta villa, sea la más pobre que se hallare en los lugares comarcanos en distancia de una legua desta villa. Y aquella llamo pobre que de legítima no le puedan caber çinquenta mrs. de sus padres aunque aquél día se (le) entregasen. Y estos diez mill mrs. se an de pagar el día que se belare la tal pobre. E quiero y es mi boluntad que si de parte de la tal pobre que estubiere elegida y nonbrada se obligaren de que no llegando a belarse (por) muerte della, bolberán estos dineros a los eletores para remediar otra pobre que, en desposándose por mano de sacerdote, se le entreguen y den para que los pueda enplear en lo que le convenga a su probecho. La qual obligación y … sea a contento de los eletores porque la pobre no haçe suyos estos diez mill /9 mrs. hasta el día que se belaren; y siendo bihuda hasta el día que se le diga la misa, y no antes.

Yten, nonbro por eletores de la pobre en cada un año al alcalde hordinario y (al) regidor más viejos y al procurador general desta villa y al capellán y clérigo que poseyere este vínculo y al cura que residiere en esta villa, los quales se an de juntar el día de Pasqua de Resurreçión por la mañana en cada un año, acabados los maytines, en la iglesia y dicha la misa y acabada la proçesión que se ha de haçer como abajo se dirá. Y juntos todos çinco elegirán y nonbrarán la pobre de las calidades arriba dichas, sobre que les encargo la conçiençia que sienpre nonbren la que más neçesidad tiene de se dar a marido abiendo igualdad en el parentesco. E quando alguna tubiere tan poca hedad que no está para casarse, aunque sea más parienta çercana … más remota que tiene hedad y neçesidad de se casar más presto, paresçiendo a los eletores que conviene, quiero que ansí se cunpla y haga. Y sienpre, en discordia, se a de estar por lo que la mayor parte de los eletores hiçiere y nonbrare. Y esta nonbrada se a de escribir y asentar en el libro que a de aber para este efeto, y poner cómo se nonbró fulana tal día y año, y se le pagará para el día que se belare o en desposándose con el … y condición arriba declarado. Ypor/10que cada año se mudan los ofiçios de concejo, darán una çedula y fee firmada del cura y capellán y de los demás que sepan firmar y la entregarán a la tal pobre o a sus padres o cuidadores? o parientes para que a su tienpo acudan a los eletores que por tienpo fueren para que por ellos vista se le dé luego la limosna, y aquella fee y çedula balga y haga tanta fee y fuerça como si fuese obligaçión guarentigia o sentencia pasada en cosa juzgada contra qualquiera de los eletores, pues el tal dinero en su poder y custodia.

Yten, que luego allí el capellán a de pagar y entregar los diez mill mrs. en presencia de los dichos eletores y contados se a de asentar en el libro cómo los pagó, so la pena arriba dicha, y meterlos luego en el erario y archivo que se hará en la dicha yglesia para tal efeto para que allí estén depositados para quando se ayan de pagar a la nonbrada. Y cada eletor de los dichos tenga y llebe su llabe diferente o, a lo menos, el cura y capellán y el procurador del concejo.

Yten, quando alguno de los eletores estubiere inpedido o enfermo siendo alcalde, regidor o cura, puedan estar en lugar suyo su teniente o los otros conpañeros ofiçiales de conçejo, y ellos lleven el estipendio.

Yten, que aquella dicha mañana de Pasqua, a cabo de haçer lo suso dicho, el capellán tenga allí luego quatro ducados y dé a cada uno de los eletores que allí se hallaren un ducado a cada uno en cada un año para sienpre /11 por su trabajo, y esto les asigno por salario y estipendio, por el cuidado y trabajo que an de tener en cunplir y haçer lo que en este mi testamento les encargo. Y este salario se a de pagar como tengo dicho aquel día y aquella ora por el capellán, so pena que lo pague doblado pasado aquel día.

Yten, es mi boluntad y mando que este clérigo y capellán se llame en su sobrenonbre Rodríguez Carcaboso en todas sus firmas y escrituras so pena que, no lo hasiendo, por el mesmo caso y hecho pierda el bínculo y se pueda probechar a otro que lo haga.

Yten, es mi boluntad, quiero y mando que en los primeros diez años después que yo muera estos diez mill mrs. se junten y guarden en la forma susodicha para conprar trigo a los mejores y más baratos preçios que se hallaren?, y se haga un pósito de treçientas fa(negas) más o menos lo que alcançare lo… dexo y mando a esta villa para re… de todos los beçinos que tuvieren (ne)çesidad para senbrar o comer, y pasa(do el) año que se dé y destribuya por horden que mejor conbenga, con una ganancia mo(de)rada para soportar las costas y gastos que an de tener en recogellas y troxargos?, y para que baya sienpre en aumento y no benga en diminución; y esta administraçión y dispusiçión y orden que se a de tener en este pósito cometo y dejo yo al regimiento desta villa, que se entiende a los dos alcaldes y dos regidores ordinarios/12 annales y al procurador de concejo y al clérigo capellán que poseyere este mi vínculo, el qual quiero que tenga dos votos para que, en caso de discordia, lo que la mayor parte hiçiere hordenare, eso valga y se haga y cunpla. Y es mi boluntad, porque aya quenta y raçón en todo, que los oficiales y regimiento que fueren elegidos por Año Nuevo de cada un año tomen quenta a los viejos cómo se a hecho y destribuido y juntado el dicho pósito. Y quiero y es mi voluntad que otra justicia ninguna no se entremeta en disponer deste dicho pósito, salvo quando de parte de los dichos administradores sobrello? se le pidiere pronunçie sobre alguna discordia que entrellos nazca o se levante. Porque de otra manera, en qual … y modo que otra justicia, mayor o menor, eclesiástica e seglar, se entremetiere a querer mandar o disponer en el modo como se a de distribuyr o repartir o administrar este pósito, por el mismo caso reboco esta manda y quiero que mi capellán, con testimonio que tome del caso, pida y cobre los çien mil mrs. que ansí dejo y los entre en juros y çensos al quitar con paresçer de los eletores para renta deste mi vínculo, y la goçe como los demás bienes que dexo en él. Los quales çien mill mrs. o pósito dexo y mando, según queda declarado, con carga que en cada un año para sienpre jamás todo el pueblo, juntamente con la cofradía de la Bera Cruz, se junte en la yglesia el día de Pasqua de Resurreçión a oir y estar a los maytines y, acabados, hagan una proçesión /13 a rededor de la yglesia o a donde les paresçiere al cura y regimiento y mi capellán, en gloria y alabança de la Resurreçión de Cristo Nuestro Señor, y la acaben con la salutaçión de Nuestra Señora Regina Celi Letare, y oraçión del tienpo y otra de un sacerdote difunto por mi ánima. Y luego esté aperçebido mi capellán para que diga una misa reçada de la fiesta por mi ánima y difuntos, con su responso cantado sobre mi sepultura, a la qual, ansí mesmo, es(té) todo el pueblo y cofradía, sobre que les encargo la conçiençia para que rueguen a Dios por mi ánima, y la cofradía de la Bera Cruz pague dos reales a mi capellán por esta misa en remuneración de las doçe que diçe a la cofradía en cada un año, lo qual acabado se harán las diligençias que arriba dejé declaradas.

Yten, es mi boluntad y mando que el clérigo o capellán que este mi vínculo poseyere y goçare sea obligado a plantar un to(cón) de oliva que prenda en cada un año en baçios y marradas de mis olibares y tierra, donde más conbenga, sobre que le encargo la conçiençia, so pena que por el que dexar de plantar le lleben por cada uno seys reales, los tres para el que le acusare y (de)nunçiare y los otros tres para las ánimas de purgatorio desta villa.

Yten, por quanto entre mis olibas y heredades ay olivas y heredades agenas, y puede aber conyuntura de trocarse por /14 otras que hacen menos al caso, quiero y es mi boluntad que quando suçediere lo pueda haçer el capellán con paresçer de los eletores y no de otra manera. Y para se aber de haçer que balga lo an de firmar en el contrato que se hiçiere diciendo ser más conbiniente al vínculo que no lo otro que se da, y con esta diligençia mando y quiero que valga y no sea neçesaria otra liçençia ni autoridad de juez ni de otra persona alguna.

Yten, por quanto en este bínculo dejo algunos juros y çensos al quitar, es mi boluntad y mando que quando alguno se quitare y redimiere el capellán no lo pueda recibir solo sin que primero junte a los eletores, los quales lleben el dinero que se redimiere y le metan en el archivo o erario, a donde esté hasta que aya quien lo tome, dándo la seguridad e hipoteca que convenga.

Yten, es mi boluntad que los frutos deste mi bínculo anden de Año Nuevo a Año Nuevo, y por rata de lo que bibiere el capellán goçe repartidos por los doçe meses del año, sacando primero la parte que le cupiere a pagar de los marabedís que se pagan cada un año a los pobres y salarios y adereço de la hacienda.

Yten, digo que yo tengo en esta yglesia de Villanueva, en la capilla mayor, mi entierro, con su laude dotada, y se pagan duçientos y çinquenta mrs. en cada un año perpetuamente, los quales a de pagar /15 el poseedor deste mi bínculo, en la qual sepultura no se puede enterrar nadie más de (quien) yo quisiere; mando que qualquiera de mis capellanes que quisiere enterrarse en él lo pueda haçer gratis.

Yten, es mi boluntad y quiero que cada y quando que el visitador deste obispado viniere a visitar esta iglesia, bisite y tome quenta al clérigo y capellán que poseyere este mi bínculo en cómo diçe y cunple las misas que le dexo de (cargo) y si paga la limosna de los pobres en la forma que yo lo dexo mandado. Y porque en esto aya diligençia mando se pague por cada bisita al bisitador que tomare la dicha quenta dos reales, y al notario un real por su trabajo.

Yten, aseñalo de salario y estipendio al sacristán que es o fuere desta yglesia (dos) ducados en cada un año por el trabajo que a de tener en tañer y en ayudar a ofiçiar las misas, los quales le a de pagar el mi capellán, la mitad por Nabidad y la otra mitad por san Pedro de junio, o a su resp(eto) y buena quenta.

Los bienes, juros y actiones que dexo y nonbro para dote deste bínculo son los siguientes:

La casa grande donde bibo con su huerta y pajar, que está linde con la casa y cor(rales) de Felipe Rodríguez; y la caballeriça con los dos corrales que están juntos a… y medio lagar que tengo junto con los /16 herederos de Peña, a la fuente el arroyo, y un huerto para coles que está allí junto al arroyo, y la biña y parral que allí está junto, que hube de Andrés Gómez, y un herrenal para berde y açafranal que está junto al bergel que diçen de Chabes y el olibar de cabo que hube de Plaça, y el olibar que está junto al que hube de Castillo, con todo lo de la bega que fue de Peña, y el olibar del Pico, que linda con el camino de Coria y bereda del P…, y una oliba que está allí junto, en terreno de Alejos y sus herederos, y el olibar de Valdehelechoso, que es a la oliba (de) Juan Martín, y la oliba del Sordo, y el olibar de Bolloluengo, viejo y nuevo, con todo su terreno, y el olibar del Conde, con todo lo que allí tengo comprado; y el olibar del Herrero, con todo su terreno; y el olibar de Ollero para criar tocones para trasplantar; y el olibar de la Çumaguera? que hera de Alexos[11] para criar ansí mismo olibos para trasplantar; y el çercado de los prados así redondo como está çercado con su çanja, y el olibar de la Butrera con la tierra que allí está; y el olibar del teso de la frontera; y el olibar con toda la tierra que allí tengo a do diçen el Teso de Pedro Domingo; y la viña del Humilladero; y el palomar con quarta y media de viña junto a él; y diez fanegadas de tierra a la Peñasola; y un linar a Baldeherrero; y quatro fanegadas de tierra a Baldelorente; y tres fanegas en la suerte de la Laguna; y seys fanegadas en…/17 a la era de Juan Yzquierdo; en Balcosado dos hanegadas al Teso Luengo; y con los viñales de Bolloluengo y el Conde y los prados, que es una hoja, salen más de veinte fanegadas en esta hoja; y en Malpartida tres hanegadas a la fuente de los Caballeros, y seis con la pata del caballo; y dos y media a Malpartida, en el camino del Campo, con los viñales de cabo, que arriba están dichos y la media hera que la mande Valiente en Malpartida.

Yten, mill reales de renta de juros y çensos al quitar. Yten, un colmenar que está a la bega del Andrino con çinquenta colmenas que dexo para que el capellán tenga çera para las misas, las quales a de tener y de dexar en pie bibas y sanas como se le entregaren. Yten, dexo al dicho bínculo tres días de un molino de pan que llaman del Risco, en el arroyo de Trasgas. Yten, doçe fanegas de tierra que tengo de propiedad y suelo en el exido de arriba de la villa del Campo, ocho en el rodeo de Cabeçagorda y quatro más arriba que hube de un fulano Gil, que lindan con tierras de Alonso Tomé, vecino del Campo, las quales goça por ahora María Halcona, mi cuñada, por todos los días de su bida; y, en muriendo, an de benir a mí e a quien yo las mandare; tengo y en mi escritorio escritura dello, con el testamento de mi hermano, Pero Rodríguez, que se las mando. Yten, dexo y mando en este bínculo una porçelana y taça de plata… /18 y sobredorada, con un pie muy alto de … la qual mando que se pese para que se sepa lo que pesa y a de dexar cada capellán, y así se asiente en el libro con los demás.

Yten, dexo en este vínculo una cama… campo encanelada de nogal con sus … de hierro y otras de palo, y quatro … doradas por estremos, y tres a la cabeçera con su frontispicio de moldura muy san… y reçia, que costó doçe ducados y más seis (col)chones de lana limpia muy buenos, que an de pesar y ver cómo están para que así los dexe el capellán. Y seys saba(nas) nuevas de lienço de a tres?[12] paños cada una, y dos mantas fraçadas y una colcha… todo, y quatro almohadas, las dos llenas con henchidura de lana, que se pese la henchidura para en que duerma el capellán, y lo tenga en pie y lo renuebe quando (fuer) menester, de manera que siempre que(de) mejorado antes que diminuydo.

Yten, dexo dos arcas mesas grandes (que) tengo enteriças de cinco tablas, en (que) el capellán guarde y meta sus bestidos y alhajas. Más dexo un escritorio de n(ogal)? que me costó doçe ducados para en que te(nga) el capellán las escrituras deste mi bínculo.

Yten, dejo çien arrobas de basija para bino en tres cubas.

Yten, dejo todas las basijas de aceyte que se hallasen en mis casas quando fallesçiere, las quales mando se midan e estén con el testamento por memoria lo que… lo qual todo dejo y mando /19 en el dicho bínculo para que lo goçe el clérigo que lo poseyere con carga que lo a de conserbar y renobar y dar quenta de todo él y sus herederos a los eletores o al capellán que le suçediere.

Yten, que en los testamentos que hiçieron Francisco Izquierdo, clérigo, mi tío, e Isabel Rodríguez, su hermana, con que murieron me dexaron por disponedor y distribuidor y administrador de sus bienes, de los quales parte se dio a pobres, a quienes ellos mandaron, y parte dellos se bendieron, de que yo le fundé doçe anibersarios que se diçen en esta yglesia, y para dote dellos y pagar la sepultura que tiene perpetua, y[13] para deçirlos tiene y le asigno el hordinario seys mill y duçientos y çinquenta mrs. de juros en cada un año, y unos biñales a Bolloluengo con sus olibas y higueras que tienen, y tres olibas a las viñas escogidas y una tierra a los balles de la Corredera, que hará dos hanegadas poco más o menos, de lo qual se pagan en cada un año çinco mill mrs. que questan deçir los dichos doze[14] anibersarios. Y porque el hordinario los quisiese açetar en la iglesia me obligué yo e mis bienes a que sienpre pagarían por mi persona mientras bibiese, y después de mis días dexaría persona çierta y açetada que los pagase e hiçiese /20 deçir e cumplir. Por tanto, yo nonbro y dexo por administrador de la dicha memoria al dicho mi capellán, al qual mando y encargo administre, cobre y pague los dichos mrs. y hacienda, que para ello le doy poder cumplido, con libre y general administraçión como yo lo e tenido y tengo, y lo que sobrare lo goçe como los (de)más frutos de mi bínculo, porque yo anexo? y junto estos bienes y dote con todo lo demás que yo dexo. Y quiero y mando que, si faltare, lo supla; y si sobrare, lo goçe libremente como está dicho, y laboree y administre sus bienes e hipoteca como los demás del binculo. Y quando se redimiere algún çenso se haga la misma diligençia que en los demás del bínculo queda arriba declarado. Y en lo de decirse y pagarse los anibersarios se gu(arde) y tenga el orden escrito en la tabla que (está) en la yglesia. Y mando que tres tocones que están pico por destribuir, que heran del dicho Francisco Yzquierdo en viñas de la de … los haga mi capellán arrancar y plantar donde están las demás oliberas que es(tán) hipotecadas a la carga de los dichos anibersarios.

Yten, por quanto yo fincara de ánimas (pro)prietario en la catedral de Coria donde res(idí)? doçe años poco más o menos, y llevé mi parte de los diezmos de los feligreses de la dicha cate(dral) y su campana, donde no pude dexar de ha(çer) algunas faltas y defetos en el ofiçio que tenía, por tanto, para descargo de mi conçiençia, mando a la yglesia catedral tres du(cados); y a la iglesia de Torrejonçillo otros tres; /21 y a la de Casillas otros tres; y a la de Casas Don Gómez otros tres; y a la de Pezcueça ducado y medio; y otro tanto a la de Cachorrilla; y a la capilla de Marchagaz un ducado para ayuda a sus reparos. Los quales mrs. mando que a mi costa los lleven y entreguen en cada iglesia. Y otro ducado y medio a la iglesia de la Portaje.

Yten, declaro que de los vienes del reberendo Francisco Yzquierdo, clérigo difunto, cuyo destribuydor y de sus hermanas yo fui e soy, quedó una olibera que hubo de Aldonça[15] al olibar de cabo que llaman por destribuyr; e por ser sola e buena la di al padre Martín Rodríguez, clérigo presbítero vecino desta villa, para que la goçe todos los días de su bida, con carga que la labore e diga una misa reçada en la misa del Gallo el día de Navidad de Nuestro Señor en cada un año, por el ánima del dicho difunto y sus difuntos, el qual la tiene açetada y la diçe, y queda en su escogençia de mandarla en fin de sus días a otro clérigo presbítero qual él quisiere elegir e biere que conviene, e para que la tenga e goçe y cunpla la dichas cargas y la mande y goçe ansí mismo en fin de sus días a otro, de suerte que, por la misma horden y manera sea perpetua la dicha destribuiçión con la dicha carga, y asimismo se cunpla y guarde perpetuamente.

Yten, declaro que otra oliba que fue del dicho Yzquierdo, clérigo, al pico /22 por estar entre otras más muy rebu(elta) atento que si hubiese de aber quen(ta)? a la qual no estoy obligado, le alcan(ça)ría a su dispusiçión y aniversarios que? yo hordene mucha suma de mrs. por los que así le podría alcançar para, en … pago dello tomo para mi la dicha olibera (la) qual pueda baler hasta dos ducados[16].

Yten, declaro que todas las oliveras, vi(ñas), casas, huertos y alcaçeles y los demás (bie)nes rayçes y muebles del dicho Francisco Y(zquierdo) están dados y distribuidos con est(as) oliberas últimas que declaré y conoz(co) di a la Serrana a la Çumaquera, en … de Go. del Arroyo en trueco de dos tocones (que) me dio, y plante en las heredades que (que)dan hipotecadas a sus anibersarios, por manera que no debe de quedar sino algún pedacillo de tierra pequeño o más … que no se hace caso dello. Y si destos pares(çe) aber alguno, les cometo a los testamen(tarios) lo distribuyan como yo mismo lo podía ha(çer y a)quello que hiçieren balga y se cunpla.

Yten, declaro quel dicho Francisco Yzquierdo, (clérigo) fue testamentario de Francisco Sánchez, clérigo natural desta villa, y Martín Gonçales de Çepeda, (al) que sucedió en El Bronco, y tubieron su libro de reçibo y gasto… e al tiempo que se … quenta con los herederos del dicho Francisco S(ánchez) y yo, como tal destribuydor del dicho (Francisco Yzquierdo) por ser el difunto, aberigué… con Alonso Gonçalez, vecino de Santa Cruz, hered(ero) del dicho Francisco Sánchez, y le alcançé por … /23 el dicho Alonso González, y visto que dexó muchos hijos y pobres y pequeños, y la más parte henbras, e atento quel dicho Francisco Yzquierdo era su yntento haçer limosnas, se los remitý para ayuda a criar los dichos hijos, y agora, siendo nesçesario, se los remito, no abiendo nobedad de su parte o otra.

Yten, mando, para que en todo aya claridad y se sepa que se cunple mi boluntad y mejor se sepa el número y cantidad de los pies de olibos que dexo en el dicho bínculo y los que así mando plantar, que antes que se entreguen a mi capellán se quenten todos los pies que tiene cada un olibar de los que dexo nombrados para él, y se pongan memoria con este testamento en el archibo con las demás escrituras o, al menos, que se quenten dentro de unos? días que se quenten dendel día de mi entierro luego siguientes porque al que tengo de nonbrar será con graçia de meterle luego[17] en la posesión del dicho bínculo, e yso fato que la pida quiero que se le dé, y por quitar pleytos e diferençias y el dicho capellán, jurando conforme a la cláusula arriba dicha y obligándose, pueda tomar la dicha posesión, la qual quenta quiero que hagan los dos testamentarios que yo nonbrare y lo lleben por memoria ellos y el capellán que yo nonbrare, el qual baya con ellos a berlos contar, y todo lo manifiesten así antel escribano, y confiese el capellán que los reçibe, y así se asiente por testimonio? /24 al pie deste mi testamento para que … dello.

Yten, mando y es mi boluntad que en el (in)terin? que no hubiere herario en la iglesia desta villa donde se pueda echar los (dine)ros? que se resquitaren de los juros des(ta) dispusiçión y de la del dicho Francisco Yzquierdo, clérigo, quando algún çenso se quitare, se deposite en la forma y con la… arriba dicha en el mayordomo de la yg(lesia) desta villa que al presente fuere, (y en) él estén depositados hasta que se bue(lvan) a dar en la forma que ba declarada, y (el) dicho mi capellán los ponga en poder (del) dicho mayordomo en cada un año los … mill mrs. que así dexo mandados de dote?[18] por el … de la Resurrección para el efeto dec(larado) y so las dichas penas, y no sea obliga(do a) los depositar hasta la Pasqua de Resurreçión del año de mill y quinientos y ochenta … años, y entonces sea el primero … que hiçiere dellos, y ansí susçesibe en los demás años benideros perpetuamente … ba declarado y, en abiendo herario (en) la iglesia, se guarde e cunpla lo (que va) arriba declarado y fecho. Y en quanto (a los ) anibersarios del padre Yzquierdo, no a(ya) interpolaçión alguna, sino que se (tenga)? e guarde la horden que está dada… seguido y sigue.

Yten, mando y es mi boluntad que p(or) quanto en la dicha declaraçión que atrás (de)xo fecha de los vienes que dexo para este (bín)culo, declaro que dexo mil reales de … de renta de çensos al quitar en cada …, y no tengo bien noticia si los tengo cumplidos, que mis testamentarios ve(an) /25 las escrituras dellos y mi libro de quentas e memorias, donde los tengo escritos y asentados y, si algo faltare, lo suplan e conpren. Y más conpren de mis bienes otros tres mill y quinientos mrs., que por todo hagan çien ducados de renta, los cuales mando que sean dote deste mi bínculo y los goçe e aya mi capellán en cada un año, con que se entienda que de lo que agora se conprare para henchir los çien ducados no ha de goçar hasta que se conpren; y dende que se conpraren por delante comiençen a correr la renta dellos por del dicho mi capellán, y en lo que se conprare y en lo que está conprado se guarde en todo la horden atrás declarada.

Yten, declaro que yo tengo hecho conçierto con la otra parte del molino para que no le lleve maquila de su açeyte ni la otra parte a mí de la mía; mando que se cunpla y guarde así por este año y que del açeyte que dexo cogido para haçer no se pague ninguna maquila ni a la otra parte dueño del medio molino ni a mi capellán, ni se le pida ni llebe a la otra parte cosa alguna por mi capellán ni herederos por este año.

Yten, declaro que tengo un libro de quarto de pliego donde tengo asentados los çensos que tengo dados, y lo que tengo cobrado dellos, y en él tengo, ansí mismo, asentado lo que me deben y de qué y hasta quando, y las quentas que tengo con muchas personas, digo que lo que en él está es cierto y berdadero.

Yten, declaro que soi tutor de la persona /26 e bienes de Francisco Hernández?, hijo de Francisco Hernández?, maestro de obras, vecino de Coria, y tengo mi libro de reçibo y gasto y quen(tas) y relación? de sus bienes y deudas y… que e cobrado y reçibido y gastado, el qual es çierto y berdadero y declaro que para entre mi y él y el otro su (her)mano Juan de Miranda y sus herederos está un papel e memorial de … dello, fecho entre mí y el liçençiado Xerez, metido en un arca mía que está en Coria, en casa del señor Martín Sánchez, benefiçiado de Santiago, está un traslado, porque aquel signado se presen(tó) en Salamanca, en el pleyto contra …, declarolo para que por él … estar las quentas averiguadas… por él constará? toda claridad, la qu(al) tanbién dará el señor Pedro? Pérez, cu(ra) de Coria, porque está en su poder …

Yten, llamo y nonbro por mi primer capellán, para que goçe y tenga y … la dicha mi capellanía e vínculo con la… y en la forma que por mí va declarado (en) este mi testamento, al bachiller Fran(cisco Ló)pez Franco, vecino desta villa, mi pariente, el qual quiero que la tenga, goçe e posea libremente, guardando y cunpliendo dichas cargas. E porque podría suceder tener otra alguna carga de la capellanía o en otra manera de misas, la qual fuese ynconpatible, y concurriesen en un día o en dos e más, quiero y es /27 mi voluntad quel dicho Francisco López, por los días de su vida y por los días de las personas quel dexare nonbradas después de sus días, él y ellos puedan cumplir las dichas cargas de misas por terçeras personas. El qual bachiller Francisco López quiero y mando que, al tiempo que fallesçiere o antes si antes quisiere, en bida o en muerte, pueda nonbrar y elegir capellán e poseedor deste mi bínculo, uno y dos y tres o más, llamando unos tras otros como a él bien visto le fuere, con que en su vida e tiempo a de llegar a ser clérigo presbítero, o estar en tal estado que dentro del año se pueda hordenar de presbítero. Al qual encargo la conçiençia para que lo haga como más conbenga, y nonbre sienpre personas convinientes en yngenio y abilidad, a las quales que él ansí nonbrare y llamare yo e por nonbradas y llamadas. Y después de los que él ansí nonbrare entren nonbrando mis heletores como ba declarado arriba. Y porque pueda suçeder quel dicho bachiller Francisco López no llegue a goçar deste bínculo, o por alguna causa no pueda nonbrar persona que suçeda en este mi bínculo como ba declarado, quiero y mando y es mi boluntad que en tal caso sea mi capellán y poseedor del dicho bínculo y lo nonbro, el señor Bartolomé Hernández?, clérigo vecino desta villa, el qual lo tenga y goçe y posea y nonbre y haga todo lo demás que en esta cláusula /28 el dicho bachiller Francisco López podía haçer (e) nonbrar, sin exçetarle en esto cosa.

Yten, es mi boluntad de remitir y re(mi)to a María Halcona, mi cuñada, vecina del C(ampo) el rédito de dos años del çenso que me d(ebe), que son ocho ducados, los que le remito.

Yten, digo que por quanto Francisco Fran(co), mi tío, que sea en gloria, quando fal(le)çió me mando un salero de plata y un … ropa de chamelote con aguas, y yo d(es)pués la guarneçí hasta abajo con su (ter)çiopelo, que así como él me lo man(dó a) mí lo mando como agora está al … Francisco López, mi pariente e ahijado.

Yten, declaro que tengo en oro viejo …/pie)ças de a dos caras, diez pieças de a dos y … de a quatro, que hacen doçe; y otra pie(ça) de oro nuebo de a ochoçientos, y hasta de treç(ientos) a quatroçientos reales en reales; (y) tengo la porçelana alta, que dexo dada para mi bínculo, y otra porç(elana) de pie más bajo y más pequeña, y otra taça casera que fue de mis padres, de pie bajo, y un jarro de plata, y dos cuchar(as de) plata, y un escarbador de plata.

Yten, quiero y mando que porque… haçer, bender y cobrar, el açeyte que queda en aceituna por haçer en … Higueros, por evitar deshorden man(do) el açeytuna e açeyte dellos a los señores Bartolomé Hernández y el bachiller Francisco … clérigos, y les pido por merçed que por que mejor se cunpla mi … /29 mandas de testamento, ellos lo hagan con cuidado, y esto les mando con carga que del dinero dello cunplan y paguen las mandas deste mi testamento, lo que dexo mandado e mandaré e … de las cosas que dexo señaladas que tengo yo mías, y van mandadas. Y los bueyes que mando los conpren, ansí mismo, dello, si algunos más mandar de los que van declarados.

Yten, mando a Marina, hija de mi prima (Ca)talina Rodríguez Carcabosa, una baca (pre)ñada que hube de Mateo Paule, vecino que fue desta villa.

Yten, mando otra baca que tengo preñada (y) tanbién remendada a Francisco Gordo, mi primo, vecino del Campo, lo qual le mando para su hija la mayor que tiene, y le mando un vestido de pardillo para él, capote y sayo y caperuça y çarafuelles y calças y quatro reales para unos çapatos.

Yten, mando a los frayles de la casa de Nuestra Señora de los Ángeles seys fanegas de trigo porque en su conbento rueguen a Nuestro Señor por mi ánima que me perdone, y esto se saque de lo que tengo en casa, y lo demás que tengo mandado y lo necesario para los ofiçios hasta que se acabe, y si faltare algo lo conpren a quenta y del açeyte de los Higueros como ba dicho.

Yten, declaro que con Alonso Conde, mi criado, tengo quentas, y las tengo averiguadas hasta este año de ochenta e ochenta y uno. Y, porque en estos años andubieron guerras, yo le di dineros… /30 dineros, la quenta está en mi libro (que) se bea y aberigue, y lo que él gana y … demás de todo aya asiento y quenta.

Yten, declaro que Ysabel de Canillas me sirve desde quinçe de henero deste año y gana medio ducado cada mes; mando que por e(sto) se le pague lo que montare, y de(más) le mando dos fanegas de trigo que ten(go) en casa.

Y para cumplir e pagar y executar las m(andas) e legatos y pías causas en este mi test(amento) contenidas dexo y establezco y nonbro por albaçeas testamentarios a los reverendos Bartolomé Hernández, y el bachiller Francisco López Franco, y a Cristóbal Valdeolibos, escribano, y a Francisco Rodríguez Carcaboso y a Pedro del Castillo, y a Francisco del Castillo, todos desta villa, a los quales y a cada uno dellos yn solidun les doy poder cumplido (cuanto) que de derecho se requiere para que entren… y bendan de mis bienes en pública al(mo)neda o fuera della los que bieren que conviene y de su valor lo cunplan en todo, y mando y es mi voluntad que las cosas que se hiçieren en esta villa en (cum)plimiento de mi testamento se hagan (siem)pre con acuerdo de dos dellos, y no de otra manera, porque yn solidun es para poner en execuçión lo que se determinare y para cobrar lo que se me debiere…della. Para lo qual les doy, ansí mismo, poder cunplido como yo le tengo a todos e a cada uno yn solidun para (po)der cobrar qualesquiera deudas que /31 me son debidas en esta villa y fuera della, y aberiguar qualesquiera quentas çerca dellas con qualesquiera personas, y executar e haçer en ello lo que yo mismo podía haçer con libre y general administraçión.

Yten, declaro que debo a la dispusiçión del reberendo bachiller Diego del Castillo, clérigo, lo que paresçiere que saque e conpre en sus almonedas, que fueron oliberas y bienes muebles, mando que lo que no está ni paresçiere pagado porque se bendió fiado, se pague a su tienpo de lo que se hiçiere del açeyte de los Higueros.

Yten, mando quel día de mi entierro se den por amor de Dios, doçientos? reales, repartidos por pobres desta villa más nesçesitados, los que paresçiere a los testamentarios.

Yten, mando que si el dinero que se hiçiere del açeyte de los Higueros no bastare para pagar lo que va mandado pagar y cunplir y conprar de juros, que se cunpla de la demás de mi haçienda.

Yten, mando que se den çien reales para que se digan misas en la Fuente Santa de Galisteo por las ánimas a quien yo pueda tener algún cargo que no biene a mi noticia, y estos los lleben mis testamentarios o qualquier dellos, y los entreguen al prior por … /32 a Martín del Arroyo e a Catalina del … e a María e a Francisco e a Pedro e a Gonçalo, mis sobrinos, hijos de Francisco del Arroyo, mi (her)mano, para que los ayan y ereden, e tan por yguales partes. E por este (tes)tamento reboco e anulo e doy por ninguno todos otros qualesquier testamentos, codicilos e mandas que ante deste aya fecho, dicho e otorgado, por escrito e de palabra o en otra qualquier manera que no valgan ni tengan fuerça ni hagan (fe)? en juicio ni fuera del, salbo este mi testamento que yo agora hago y hordeno… el qual quiero y mando y es mi boluntad que valga y se cunpla y execute por testamento o por mi codicilo o por escrit(ura) pública o en aquella bía y forma que (me)jor lugar aya de derecho porque lo en él contenido es mi boluntad húltima e postrimera, en testimonio de lo qual (otor)gué? la presente carta de testamento, según dicha es, ante Cristobal de Oliberos, escribano público desta villa, y testigos.

Que fue fecha y otorgada en la villa de Villanueba, estando en las casas y morada del dicho señor bachiller Carcaboso a veynte y ocho días del mes de hebrero, del año del Señor de mill y quinientos y ochenta y un año, estando presentes por test(igos) llamados y rogados Martín Hernández, y Esteban Biçioso, y Francisco Domingo, y Francisco Calbo, y Alonso Conde, criado del señor bachiller, vecinos desta villa, y el dicho otorgante que yo, el escribano, doy fee que conozco, lo firmó en esta manera: el bachiller Rodríguez Carcaboso Carcaboso (sic). Pasó ante mi Cristó/33 bal de Oliberos, escribano. (Sigue la corrección de erratas).

E yo el dicho Cristóbal de Oliveros, escribano público susodicho en la dicha villa de Villanueva por merçed de don Alonso Pérez de Loaysa, señor della … e aprobado por el Rey Nuestro Señor, presente fui a lo que dicho es en uno con los testigos y otorgante, que a todos doy fe que conozco, y fize aquí mi signo que es atal en testimonio de verdad: Cristóbal de Oliveros escribano.

ANOTACIONES AL TEXTO Y COMENTARIO

Está escrito en primera persona. Sólo lo hará en nombre propio el escribano. “Doy fe”.

Es una joya para el estudioso del lenguaje del siglo XVI-XVII. Merece destacar el uso del subjuntivo y sobre todo su futuro imperfecto en las formas ,”asistieren”, “vinieren”, “escogiere”, “enterrare”, “pidiere”, “velaren”, etc. Actualmente, el futuro imperfecto y futuro compuesto de subjuntivo han desparecido del habla coloquial. Entiendo que hay expresiones con un matiz delicado, cariñoso, enfático que es muy difícil expresar en otros términos. Recuerdo y he entonado en la iglesia esa oración a la Virgen: “Y si mi amor te olvidare…”

Este documento está formado por dos partes: Testamento y vínculo.

Escrito en letra gótica procesal, en un momento del siglo XVI en la que la letra cortesana, pariente de la procesal inicia junto a esta su caída en favor de la letra humanística. Hay un pasaje en el Quijote que dice: “Mira, Sancho, entregas esta Carta a Dulcinea pero no vayas al escribano para que la escriba, sino vete al primer maestro de escuela que encuentres y si no lo hallares vete al sacristán que lo hará mejor”.

El Bachiller Rodríguez Carcaboso, hombre culto y poderoso de su época. Nació, vivió y murió en Villanueva de la Sierra.

El título de Bachiller era el primero que se impartía en la Universidad de Salamanca. Los grados impartidos eran tres: Bachiller, licenciado y doctor. El primer grado lo conseguían el 8% de los estudiantes matriculados. De estos, sólo el 2% llegaban a licenciado, y un muy reducido porcentaje conseguían el de doctor. Si el bachiller era de teología se requerían cinco cursos en derecho y tres en artes. Si el bachiller fuese en medicina, cuatro cursos, dos de prácticas y dos en arte. Para acceder a licenciado había que pasar por el título de bachiller y para el de doctor se necesitaba amen de los anteriores, que fuese una personalidad distinguida y sabia en la Universidad.

Fue Don Bartolomé Rodríguez Carcaboso Provisor de la Diócesis de Coria, ejerciendo la jurisdicción contenciosa, nombrado por el obispo para ocuparse de causas eclesiásticas.

Vivió en su casa-palacio en Villanueva de la Sierra. Casa según él describe y yo he visitado. Está formada por su residencia, granero, lagar de uvas, cuadra de animales y jardín. Próximo a ella, en la Arroyo de las Higueras, tenía un lagar de aceite. Hasta el siglo XX ha sido un molino de aceite con las técnicas de este momento. Su casa haciendo esquina con la calle denominada la Calzada y la calle, hoy llamada de D. Antonio de Oliveros, Secretario de las Cortes de Cádiz y también nacido en esta Villa.

Su casa está blasonada con el escudo Carcaboso. De campo pleno con dos borduras y en la barba se lee 1677, entre dos aspas. En los cantones diestro y siniestro, dos aspas dobles con un punto cada uno. La fecha debe ser error del lapidario, debe decir 1577.

En 1582 por privilegio del Rey Felipe II se otorga escritura de censo ante D. Cristóbal de Oliveros, escribano, a favor del Bachiller D. Bartolomé Rodríguez Carcaboso. Ese mismo año deja 10.000 mvs por 10 años consecutivos tras su muerte, para el Pósito y compra de trigo. Pagó la obra del Presbiterio de la Iglesia y en él tiene su sepultura perpetua. He intentado encontrarla, sin éxito, pero sí he hallado una lápida granítica en la escalera de la sacristía al Presbiterio (ilegible). Lo dejo con interrogante.

La venta de sepulturas y la cesión de sitios para la construcción de capillas y sepulturas en el interior de las iglesias fue otra vía de primer orden para la ampliación del patrimonio eclesiástico, bajo el concepto genérico de “limosna”. Las obras de reparación de las iglesias, templos o monasterios se sufragaban “Vía testamentaria”,

A modo de resumen, este testamento consta de:

  1. Presentación del otorgante. Profesión y estado de salud. Declaración de fe. Invocación. Encomendar su alma Dios y su cuerpo a la tierra.
  2. Lugar de su enterramiento. Dispone sus honras fúnebres. Asistentes a su entierro. Limosnas. Todo para el bien de su alma.
  3. Misas de Consolación y de Revelación. Misas a decir, seiscientas, por los difuntos. Cédulas y memorias.
  4. Ayuda con 10.000 mvs para la Iglesia. Manda donativos para las ermitas, obras pías y redención de cautivos.
  5. Distribuye su hacienda entre sus familiares, amigos y servicios en general.
  6. Por si alguna cosa se hubiere olvidado ordena y manda se les pague, no sin antes, averiguar por sus libros la veracidad de lo que le puedan pedir.
  7. Muy importante para él es que el Beneficiado de su Vínculo refleje en todos sus documentos el sobrenombre Rodríguez Carcaboso para siempre, a perpetuidad.

No pudiéndome extender más por falta de espacio, dejo este testamento, joya, para que se exprima el rico jugo que encierra.

He pretendido que mi transcripción haya sido lo más correcta posible, respetando sin añadiduras la escritura del documento. Algunas veces por lógica deducción he añadido palabras o sílabas que eran ilegibles.

Las tachaduras, correcciones y anomalías en el texto no están contenidas en el mismo, sino consignadas en notas.

[1] La fotocopia corta la línea superior del fol. 2

[2] El texto está cortado a lo largo del margen derecho, por lo que faltan palabras y otras están incompletas, de manera que puede haber algún error en la transcripción.

[3] Graneros o almacenes

[4] Lectura insegura porque está cortado el margen derecho.

[5] Los zaragüelles eran una especie de calzones que se usaban entonces.

[6] Cortado el margen derecho.

[7] Cortado el margen derecho.

[8] Los bollones eran adornos, a veces con plata.

[9] Parece referirse a dijes, adornos o joyas.

[10] Añadido al margen.

[11] Sigue una palabra, o parte de ella, tachada.

[12] Palabra corregida.

[13] A continuación hay alguna palabra tachada.

[14] Esta palabra se encuentra interlineada.

[15] Sigue una tachadura.

[16] En la fotocopia no sale buena parte del margen derecho.

[17] Está interlineado.

[18] Palabra interlineada.

Dic 062021
 

José Pastor Villegas

 

RESUMEN

Este trabajo versa sobre la Franja Extremeña de la Diócesis de Toledo, formada por la Puebla y Villa de Guadalupe y treinta municipios extremeños más; once municipios pertenecen a la provincia de Cáceres y veinte a la provincia de Badajoz. Todo parece indicar que se ha avanzado en la reivindicación en los últimos años. Las conclusiones establecidas son cuatro.

 

  1. INTRODUCCIÓN

Como es conocido, Extremadura ha sido y es una región con unidad de Audiencia Territorial desde su inauguración (27 de abril de 1791) y división administrativa provincial desde 1833: Badajoz y Cáceres, recibiendo algunos pueblos de otras regiones y cediendo otros. En el ámbito militar, la Alta Extremadura se inscribió en la Capitanía General de Madrid y la Baja Extremadura en la Capitanía General de Sevilla. En el ámbito religioso, dependiendo de los arzobispados de Toledo y Sevilla. Y en el ámbito educativo, hasta el establecimiento de la Universidad de Extremadura en 1973, la provincia de Cáceres perteneció a la Universidad de Salamanca y la provincia de Badajoz a la Universidad de Sevilla.

En mi opinión, consecuencia de estas grandes divisiones mantenidas hasta el pasado inmediato es una dormida identidad extremeña que comenzó a despertar en la Transición a la democracia (1975-1983). Hasta 1997, es decir, transcurridos casi dos décadas de la aprobación de la Constitución española de 1978 y más de una década del Estatuto de Autonomía de Extremadura de 1983, no se publicó Extremadura. La Historia, obra de divulgación patrocinada por “Hoy. Diario Regional”, en la que se ofrece “una panorámica general de la Historia Regional desde los primeros pobladores hasta nuestros días”[1].

Desde 1971 se celebran los Coloquios Históricos de Extremadura, organizados inicialmente por el Centro de Iniciativas Turísticas de Trujillo. Desde 2006, la Asociación Cultural Coloquios Históricos de Extremadura, asociación sin ánimo de lucro, dio continuidad a los Coloquios hasta el presente, y ha facilitado un mejor conocimiento de nuestro pasado con los estudios de amplio espectro temático aportados por numerosos autores. En las ediciones celebradas, diversos autores han realizado aportaciones sobre la prehistoria, protohistoria e historia de la región extremeña.

Mucho se ha escrito sobre Guadalupe, nacida a la Historia en el reinado de Alfonso X el Sabio[2], en la segunda mitad del siglo XIII. Con la Orden Jerónima (1389-1835) a cargo del Real Monasterio de Nuestra Señora la Virgen Santa María de Guadalupe, alcanzó plenitud en el siglo XVI[3].  En el Corpus Bibliographicum Guadalupense, del extremeño fraile franciscano Sebastián García Rodríguez[4], se recogen los títulos de numerosas publicaciones hasta los primeros años del siglo XXI. Y en Raíces de Guadalupe, escrita por varios autores[5], uno de ellos Felipe Sánchez Barba (actual Alcalde-Presidente), se aportan numerosos datos civiles y religiosos de la emblemática Puebla y Villa de Guadalupe hasta 2014, entre ellos la entrega del Real Monasterio y la parroquia de Guadalupe a la Orden Franciscana mediante Real Orden de Alfonso XIII, de 20 de mayo de 1908, y otros documentos.

José Pastor González, mi padre, nacido en la Puebla y Villa de Guadalupe[6], me motivó la curiosidad para investigar sobre ella. En trabajos sobre Historia de la Ciencia (Ciencias Experimentales) y la Tecnología he tratado de Guadalupe, uno de ellos presentado en estos Coloquios[7], a las que asisto y participo desde 2014, desde que fui invitado por mi querido primo Vicente Pastor González.

En mi opinión, en lenguaje químico actual, la actual Puebla y Villa de Guadalupe es un ion complejo universal conformado con el tiempo en Extremadura, que ya tuvo proyección ultramarina en el inicio del Mundo Nuevo. El núcleo central de tal ion complejo es la imagen de la Virgen española venerada en el Real Monasterio de Nuestra Señora Santa María de Guadalupe, imagen encontrada según la leyenda por el vaquero cacereño Gil Cordero cerca del río Guadalupe, río que nace en la provincia de Cáceres, en las pedreras de los Hollicios, en la zona meridional de La Villuerca, y desemboca en el Guadiana cerca de Valdecaballeros (Badajoz). Tal núcleo da estabilidad. Y los ligandos unidos al núcleo central son numerosos, es decir, todo lo que ha estado y está relacionado con el núcleo guadalupense (régimen político español, ciencias de la salud, descubrimiento de América, etcétera). Como ilustración parcial puede servir la Figura 1.

Revisando el archivo de los trabajos presentados en estos coloquios que pudieran tener relación con el presente, he encontrado uno de 2006, con el título “Guadalupe extremeña y su situación eclesiástica”, del que es autor el abogado José María González-Haba Barrantes[8], con quién sumé reivindicaciones durante algunos años posteriores.

Este nuevo trabajo, redactado al cumplirse la edición cincuentenaria de estos coloquios, versa en su totalidad sobre la Franja Extremeña de la Diócesis de Toledo (FExT), formada por la Puebla y Villa de Guadalupe y treinta municipios extremeños más que más adelante diremos; once municipios pertenecen a la provincia de Cáceres y veinte a la provincia de Badajoz. Como veremos, es un asunto reivindicativo relacionado con la identidad extremeña, insuficientemente conocido, cuyo origen remoto está en la Baja Edad Media y con antecedente inmediato en la Transición a la democracia en Extremadura (1975-1983). En relación con dicha franja he escrito un artículo periodístico[9] y algunas páginas en un artículo posterior[10].

Figura 1. Puebla y Villa de Guadalupe: Plaza Mayor y Real Monasterio de Nuestra Señora Santa María de Guadalupe. Fuente: Fototeca de José Pastor Villegas, fotografía de la portada de Guadalupe, 1991, núm. 713.

 

  1. ACONTECIMIENTOS RELEVANTES ACAECIDOS EN GUADALUPE EN EL SIGLO XX ANTERIORES AL ESTABLECIMIENTO DE LA PROVINCIA ECLESIÁSTICA MÉRIDA-BADAJOZ

Los acontecimientos relevantes acaecidos en la Puebla y Villa de Guadalupe en el siglo XX anteriores al establecimiento de la Provincia Eclesiástica de Extremadura en 1994 fueron:

  • Declaración de la Virgen de Guadalupe Patrona de Extremadura por el papa Pío X el 20 de marzo de 1907 y sus efemérides.
  • Entrega del Real Monasterio de Guadalupe y de la parroquia a la Orden Franciscana mediante Real Orden de Orden de Alfonso XIII, de 20 de mayo de 1908, y documentos. La toma de posesión fue el 8 de noviembre de 1908.
  • Coronación de la Virgen de Guadalupe como Reina de la Hispanidad el 12 de octubre de 1928 y sus efemérides.
  • Comisión Eclesial Extremeña, surgida en el verano de 1976 y constituida el 1 de mayo de 1978.
  • Visita del papa Juan Pablo II a Guadalupe el 4 de noviembre de 1982.

De estos acontecimientos he tratado en un trabajo anterior (referencia 10). Aquí, conviene recordar que Guadalupe tuvo continuidad pronto como referente en la Transición a la democracia en Extremadura, primero en la conformación de la Universidad de Extremadura y poco después en la conformación de la Extremadura autonómica.

En efecto, en 1976 fue autorizado el Escudo y la Medalla de la Universidad de Extremadura por el Ministerio de Educación y Ciencia. He escrito que en el corazón del Escudo aparece una imagen de la Virgen de Guadalupe, referente muy justo pues la docencia y la investigación en los Reales Hospitales de la Puebla y Villa de Guadalupe (Hospital de San Juan Bautista, Hospital de Mujeres, Hospital Monástico y Hospital de la Pasión) y la botica monacal dependieron casi exclusivamente del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe durante la Orden Jerónima (1389-1835).

Iniciada la etapa de Transición a la democracia en Extremadura, surgió la Comisión   Eclesial Extremeña en 1976, que se constituyó en 1978. Según la amplia documentación que consulté, surgió para promover la unidad de la Iglesia en Extremadura; estuvo formada por un grupo extremeño (sacerdotes y laicos) que decidieron aunar sus esfuerzos para potenciar las posibilidades regionales, también desde dimensiones y perspectivas eclesiales y eclesiásticas; trabajó mucho sensibilizando a la opinión pública que ignoraba mucho. De esta comisión fue presidente el sacerdote don Leocadio Curiel Peña (Garganta La Olla, Cáceres, 1926-Cáceres, 1984) quien perdió la vida el 28 de marzo de 1984, a consecuencia de un accidente de tráfico cuando regresaba de Mérida de tratar asuntos de tal comisión; fue un error no concederle la Medalla de Extremadura siendo presidente de la Junta de Extremadura Juan Carlos Rodríguez Ibarra. De la misma comisión fue secretario muchos años el excelente sacerdote don Gregorio Carrasco Montero (Villamiel, Cáceres, 1930-Cáceres, 2016), persona inteligente y veraz, bien conocido en numerosas poblaciones extremeñas, una de ellas Brozas, y en estos Coloquios.

Guadalupe no fue referente oficial de la Comunidad Autónoma de Extremadura hasta ser establecido por Ley de 3 de junio de 1985 del Escudo, Himno y Día de Extremadura.

 

  1. PROVINCIA ECLESIÁSTICA MÉRIDA-BADAJOZ TARDÍA EN LA EXTREMADURA AUTONÓMICA Y POSTERIOR REIVINDICACIÓN EXTREMEÑA DE LA FRANJA EXTREMEÑA DE LA DIÓCESIS DE TOLEDO

La Iglesia, adaptada a la división provincial de 1833, llama diócesis a cada provincia; tiene también provincias eclesiásticas o metropolitanas, con un arzobispo. Por el Concordato con la Santa Sede de 1851, las diócesis extremeñas dejan de pertenecer a la provincia eclesiástica de Santiago de Compostela. Las diócesis de Coria y Plasencia pasan a ser sufragáneas de la provincia eclesiástica de Toledo; y la de Badajoz, sufragánea de la de Sevilla (referencia 8).

Tras mencionado concordato, la extensa archidiócesis decimonónica de Toledo, Primada de España, comenzó a desmembrarse, surgiendo nuevas diócesis. En 1964, Madrid dejó de ser sufragánea de Toledo, convirtiéndose en 1991 en provincia eclesiástica.

El Libro Blanco de la Iglesia en Extremadura (1977)[11] es un documento reivindicativo de una provincia eclesiástica extremeña, pues la región extremeña no existía para la Iglesia; las tres diócesis de Badajoz, Coria-Cáceres y Plasencia eran extrañas y desvinculadas entre sí, y treinta y una parroquias del territorio extremeño pertenecían y siguen perteneciendo a la diócesis de Toledo: 11 pueblos del arciprestazgo de Guadalupe y 20 pueblos de los arciprestazgos de Puebla de Alcocer y Herrera del Duque. La imagen de la portada del libro (Figura 2) lo muestra gráficamente.

La Comisión Episcopal Española decidió en Madrid, antes del viaje del papa Juan Pablo II a Guadalupe, aplazar su decisión sobre los límites de la diócesis de Lérida-Barbastro y de la erección de la nueva Provincia Eclesiástica de Extremadura en una nota[12], cuyo tenor literal es:

“La Comisión Episcopal para la revisión de límites de Diócesis y Provincias Eclesiásticas, compuesta por prelados representantes de estas provincias, se han reunido en Madrid bajo la presidencia del Cardenal Bueno Monreal”.

“La Comisión ha conocido y estudiado una comunicación de la Nunciatura Apostólica, con referencia a las propuestas de la Conferencia Episcopal Española de reestructuración de las diócesis de Lérida y Barbastro y de la erección de la nueva Provincia Eclesiástica de Extremadura. Dicha comunicación hace constar que las dos propuestas han sido atentamente estudiadas por la Santa Sede, luego de haber consultado a los Dicasterios competentes”.

“Considerados todos los aspectos del problema, la Santa Sede hace saber que el examen de estos proyectos tendrá lugar cuando esté definitivamente ultimado el proceso autonómico en curso (que afecta a todas las nacionalidades y regiones) y haya conseguido la debida estabilidad”.

“Entre tanto, el Consejo para Asuntos Públicos de la Iglesia, superior organismo decisorio en la materia considera los expedientes de ambos proyectos en situación canónica de “dilatada”, sin prejuzgar sus decisiones posteriores”.

“La Comisión Episcopal de Límites ha tomado nota de esta comunicación y seguirá trabajando sobre aquellos proyectos de división o remodelación que estén reclamados por necesidades de orden pastoral”.

Cinco años después, se publicó el artículo “Un atentado contra Extremadura”, demoledor por su argumentación sobre la situación eclesial extremeña entonces, del cual se reproducen los párrafos que siguen[13]:

“1. Veinte parroquias de la provincia de Badajoz y once de la de Cáceres, con unos setenta mis habitantes pertenecen a la diócesis de Toledo

  1. La diócesis de Badajoz es sufragánea de la archidiócesis de Sevilla, mientras que la de Coria- Cáceres y Plasencia lo son de la de Toledo.
  2. Extremadura es de las poquísimas Comunidades Autónomas que carecen de arzobispado, a pesar de que la historia, la sociología, la configuración geográfica y la pastoral lo demandan, desde la elemental consideración del mejor servicio al Pueblo de Dios.
  3. En la actualidad no hay en España ningún obispo nacido en Extremadura.
  4. Las tres diócesis extremeñas están hoy regidas por otros tantos obispos procedentes de otras regiones españolas, resultando poco imaginable que algunos de nuestros sacerdotes fueran elegidos para diócesis correspondientes a otras Autonomías, aunque se descartaran las de los nacionalismos más o menos exacerbados”.

“Pero, el factor eclesiástico predominantemente desintegrador de la unidad regional sigue siendo hoy la pertinaz pertenencia del pueblo (de La Puebla) y del monasterio de Guadalupe a la diócesis de Toledo, sin que ninguna de las extremeñas pueda engarzar en su corona de parroquias y advocaciones marianas a la que es la Patrona de Extremadura. El foco y el aglutinante principales de la religiosidad de nuestra región se encuentran más o menos imperial y “primadamente” en Toledo, a muchos kilómetros de distancia de la realidad pastoral y de la más moderna y operante concepción de la comunidad propia del Pueblo de Dios”.

“Por supuesto que ni la arqueología, ni la historia, ni los privilegios ancestrales propios de tiempos irremisiblemente pasados, ni las dejadeces y el abandono de unos o las imposiciones de otros…serán los factores que han de influir en el planteamiento correcto del problema. Lo serán únicamente la adecuación de la pastoral de la Iglesia a las realidades y a la problemática de los extremeños de hoy, tal y como, por otra parte, explícitamente se expresa en diversos textos del Concilio Vaticano II”.

“Ejemplar y meritoriamente la “Comisión Promotora para la Unidad de la Iglesia de Extremadura” trabajó con denodado esfuerzo en la idea, sensibilizando a la opinión pública con reuniones, proclamas y comunidades y gestionando ante las autoridades eclesiásticas competentes a todos los niveles, las soluciones precisas. En los últimos tiempos, y por diversos motivos, decreció de modo alarmante el fervor reivindicador de la unidad eclesiástica de Extremadura y de la erección de una provincia, pedida ya en 1976 por el mismo Cardenal Bueno Monreal al Papa. Sobre todo, se silenció también cualquier reivindicación de la extremeñidad diocesana de la Virgen de Guadalupe, nuestra patrona y en cuyo día y pueblo (la Puebla) se hace coincidir la celebración de la fiesta autonómica”.

Pues bien, se conmemoró en 1992 el V Centenario del Encuentro de Descubrimiento de América y siguió el silencio sobre el establecimiento de la provincia eclesiástica extremeña. Dos años después, fue establecida la Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz mediante la bula dada en Roma el día 28 del mes de julio de 1994, año XVI del Pontificado de Juan Pablo II, firmada por el cardenal Angelus Sodano (secretario de Estado) y por el cardenal Bernardin Gantin (Prefecto de la Congregación de los Obispos). En la bula constan los párrafos que siguen:

“Erigimos la Provincia Eclesiástica que se llamará de Mérida-Badajoz y segregamos de la Iglesia Metropolitana de Sevilla a la Sede Episcopal de Badajoz, cuyo nombre, por este mismo acto, se cambia por el de Mérida-Badajoz y la elevamos al rango de Iglesia metropolitana”.

“La nueva Sede arzobispal asume la rica herencia y las tradiciones eximias tanto de la histórica Iglesia Metropolitana de Mérida, cuanto de la antigua diócesis de Badajoz. La Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz, de nueva erección, está formada por la Iglesia de este mismo nombre y por las diócesis sufragáneas de Coria-Cáceres y de Plasencia, que hasta hoy han pertenecido a las Provincias eclesiásticas de Sevilla y de Toledo”.

Al hasta ahora Obispo de Badajoz, el Venerable hermano Antonio Montero Moreno, le promovemos al grado de arzobispo metropolitano de la nueva Provincia Eclesiástica, otorgándole los derechos y obligaciones que corresponden a esta condición según las normas del Derecho”.

“El arzobispo metropolitano podrá residir tanto en Badajoz como en Mérida y establecer las oficinas archidiocesanas en uno y otro lugar”.

“Elevamos al rango de Concatedral el templo parroquial de Santa María la Mayor, sito en la ciudad de Mérida, dedicado a Dios en honor de la Asunción de la Bienaventurada Virgen María, con todos los derechos y privilegios que corresponden a tales edificios sagrados. Podrá también erigirse allí (si se estima oportuno) un Cabildo de Canónigos, conforme a lo prescrito por el Derecho”.

El acontecimiento histórico de la inauguración de la Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz y la toma de posesión de su primer arzobispo fue en el Teatro Romano de Mérida en la tarde del 12 de octubre de 1994, y está relacionado por el vicario judicial Adrián González Martin en un trabajo anterior[14].

El establecimiento de la nueva provincia eclesiástica no tocó la FExT, de manera que la Patrona de Extremadura seguía dependiendo canónicamente del arzobispado de Toledo. En otras palabras, los límites geográficos de la región extremeña, que no se modificaron al establecerse la Extremadura autonómica, y los límites eclesiásticos seguían sin coincidir.

En un artículo periodístico documentado publicado en ABC[15], se recoge que el arzobispo de Mérida-Badajoz, Antonio Montero Moreno, también periodista, en un encuentro mantenido con la Asociación de Periodistas de Información Religiosa, desveló que tras el reconocimiento de una identidad para la Iglesia extremeña, los obispos de la provincia eclesiástica enviaron un recurso a la Santa Sede, haciendo patente el deseo de los fieles, en el que plantearon que Guadalupe pasase a formar parte de la diócesis de Plasencia:

“Existe un profundo deseo que Guadalupe pertenezca a la Iglesia extremeña apuntó Montero, por lo que los obispos de Extremadura lo hemos hecho patente ante la autoridad eclesiástica. Esto se hizo después de que se creara canónicamente la provincia eclesiástica, lo que legitima la existencia de un cambio semejante”.

En el mismo artículo se señala que la petición de la incorporación a la diócesis de Plasencia estaba fundamentada en los cánones 211, 400 y 1417 del Código de Derecho Canónico, por ser la diócesis limítrofe. Y se recoge también:

“En todo caso, la “pugna” por el santuario mariano de Guadalupe no es nueva. Según los cronistas, el siglo XIV ya presentó un contencioso similar entre el cardenal de Toledo y el obispo de Plasencia por aquel entonces, sufragánea de la sede primada, saldada en favor del primero”.

“Del mismo modo, cabe apuntar que esta reivindicación no solo proviene de círculos episcopales, sino que tanto la Junta de Extremadura como diversos intelectuales y hombres de Iglesia ven con extrañeza cómo la Patrona de la región puede tener su sede en otra provincia eclesiástica”.

El arzobispo Santiago García Aracil, sucesor del amable Montero Moreno, fue muy reservado en sus declaraciones sobre el asunto Guadalupe. El actual arzobispo (desde el 21 de mayo de 2015), el riojano Celso Morga Iruzubieta (Huércanos, La Rioja, 1948) es muy amable, sensato y comunicador. A los pocos días de su toma de posesión ya manifestó su postura en una entrevista[16]:

“Siendo la patrona de Extremadura, me parece lógico que Guadalupe dependiera eclesiásticamente de una diócesis extremeña. Que no lo sea, es un poco ilógico, pero también hay algunas dificultades: la primera de ellas la histórica, porque hace mucho que depende de Toledo; y la segunda es si pasa el monasterio a la diócesis de Plasencia, también tienen que pasar unas 20 parroquias que habría que proveer de sacerdotes, lo que crearía un problema en la diócesis. Y también me han dicho que los habitantes mismos de Guadalupe están muy contentos donde están”.

Los medios de comunicación captaron la imagen de 2010 mostrada en la Figura 3, en la que ya se urgía la reivindicación y que Guadalupe pasase a formar parte de la diócesis de Plasencia. Lo que se expresaba en la pancarta coincide con la idea del actual arzobispo, quien, según adelantó a El Periódico Extremadura en octubre de 2019: “El arzobispo pedirá en Roma que Guadalupe dependa de la diócesis de Plasencia”[17].

Tras su despacho con el cardenal Marc Ouellet, explicó a dicho periódico[18]:

“La reunión relativa a Guadalupe ayer a mediodía [06.11.2019] en la Congregación de los Obispos, “básicamente lo que he hecho ha sido recordar este tema para que no se olvide y mover las aguas porque él (Ouellet) no tiene la solución”.

“El arzobispo reivindicó esta cuestión en nombre de los tres prelados extremeños durante una reunión que duró una hora con el prefecto de la Congregación para los Obispos, a quien recordó las tres alternativas que él ha expuesto en anteriores ocasiones para avanzar en este anhelo extremeño”.

“Una es que Guadalupe dependa directamente de la Diócesis de Plasencia. Otra se basa en crear una prelatura territorial con el santuario y el pueblo, una jurisdicción eclesiástica propia que no es una diócesis extremeña, aunque formara parte de la provincia eclesiástica de Extremadura. “El problema es que en España no hay precedentes de prelaturas territoriales, como en Italia y otras partes”, explicó. En tercer lugar, Celso Morga propuso ayer que el santuario dependa directamente de la Santa Sede, como ocurre con el de San Antonio de Padua”.

“El prelado extremeño sugirió la creación de un grupo de estudio para abordar estas posibilidades, ante lo cual aseguró a este diario que “en el Vaticano han sido receptivos”.

Sendo arzobispos primados los polémicos Antonio Cañizares Llovera (24.10.2002-09.12.2008) y Braulio Rodríguez Plaza (16.04.2009-27.12.2019), los artículos de opinión han sido frecuentes, firmados por autores creyentes, más o menos creyentes o agnósticos, en los que se han expuesto argumentos de amplio espectro, principalmente históricos. Son muy claros los titulados “Motivos eclesiales”, de José Sánchez Adalid (escritor, juez y sacerdote)[19]; “Guadalupe extremeño”, de Modesto Rubio Tadeo (alcalde de Guadalupe)[20]; “Guadalupe: te queremos pero no te queremos [tenemos], de Felipe Fernández Peña (sacerdote)[21]; “Guadalupe, cuestión de generosidad (I y II), de Gregorio Carrasco Montero (sacerdote)[22]; “Guadalupe, una frustración, un proyecto”, de Colectivo Alconétar[23]; “Guadalupe entra en la Asamblea”, de Teresiano Rodríguez Núñez[24]; “La franja extremeña de Toledo”, de Gregorio Carrasco Montero (sacerdote)[25]; “Guadalupe”, de Alfonso Callejo[26]; “Guadalupe y Extremadura. Dialogue, señor arzobispo”, de José Pastor Villegas (doctor y profesor), referencia 9; ”¿Por qué Guadalupe sigue en Toledo?”, de José María González-Haba (abogado)[27]; “Guadalupe: más escándalo”, de Antonio Aradillas (sacerdote y periodista)[28]; “Guadalupe, un Gibraltar toledano”, de Antonio Guerra (licenciado en Derecho)[29]; “Será con este Papa?”, de José María González-Haba (abogado)[30]; “El Tratado de Alcañices”, del mismo[31]; ¿La provincia eclesiástica de Extremadura?, también del mismo[32], “¿Cómo conseguir Guadalupe?”, de J. R. Alonso de la Torre[33]; “Toque de vísperas”, de Teresiano Rodríguez Núñez; “Guadalupe extremeña”, de Zacarías de la Cruz Escudero[34]; “A vueltas con la Virgen de Guadalupe”, de Teresiano Rodríguez Núñez (periodista)[35]; “El Papa, Guadalupe y un fraile lego”, de Jaime Álvarez Buiza[36], y “Guadalupe…siempre”, de Teresiano Rodríguez Núñez (periodista)[37].

Para no ser extenso, solo destaco algo del primero de estos artículos. El escritor Jesús Sánchez Adalid, juez y sacerdote, comienza en su artículo (referencia 19) opinando que lo principal está en marcha: la petición de los obispos está en la Santa Sede, que no hay motivos políticos en el deseo de los extremeños de que su Patrona pase a depender administrativamente de una diócesis de la provincia eclesiástica que comprende la mayor parte del territorio de la región y que nuestra historia se ha forjado primando lo universal. Y sigue hasta el final razonando, incluyendo fundamentos de derecho y experiencia:

“La pretensión de que Guadalupe sea administrativamente extremeña parte de una pura lógica que no puede ser más eclesial, entendemos lo eclesial como lo perteneciente o relativo a la comunidad cristiana. Por una razón de elemental eclesiología, desde el principio de la Iglesia se ha dado singular valor a las iglesias particulares. Y las iglesias particulares, según el Código de Derecho Canónico, “son principalmente las diócesis”. Por diócesis entendemos “una porción del Pueblo de Dios cuyo cuidado pastoral se encomienda al obispo”.

“El pueblo cristiano de Guadalupe es y se siente extremeño, por identidad y por ubicación. Otra cosa diferente es la inercia de la historia, que une al monasterio con Toledo por un mero lazo administrativo. Pero el día 8 de septiembre, como en las principales fechas del calendario litúrgico, en la basílica la inmensa mayoría de fieles provienen de las diócesis de Mérida-Badajoz, Cáceres y Plasencia. Nadie puede poner esto en duda. Lo lógico, pues, sería que tales actos fueran presididos por un pastor que ejerza su ministerio próximo a su pueblo. Es decir, que las celebraciones religiosas, que se resumen en la congregación del pueblo fiel con su pastor (obispo), deberían ser presididas por un ministro que conozca, sienta y viva desde cerca a su pueblo”.

De no ser así, se produciría lo que durante años ha venido sucediendo el día 8 de septiembre en Guadalupe con el anterior arzobispo de Toledo (de lo cual he sido testigo año tras año), que el presidente de la celebración estaba por completo ajeno a la realidad de los fieles que abarrotaban el templo; alargándose en unos sermones etéreos, en los que no había ni la más mínima mención al patronazgo de la Virgen de Guadalupe sobre los extremeños, ni a la realidad Extremadura que celebraba su fiesta regional en torno a María”.

Con gran respeto, el pueblo cristiano extremeño confía en que Roma sabrá solucionar sabiamente este asunto, en bien de nuestra fe y del culto a la Santísima Virgen”.

He resaltado en negrita el penúltimo párrafo pues ha sido una realidad que cualquiera puede comprobar consultando las emisiones televisadas de las celebraciones litúrgicas del 8 de septiembre, Día de Extremadura, que fueron presididas por los mencionados arzobispos de Toledo Antonio Cañizares Llovera y Braulio Rodríguez Plaza durante las últimas décadas (Figura 4).

Además de los numerosos artículos de opinión publicados, la oposición a que la FExT continúe bajo jurisdicción eclesiástica toledana se ha manifestado también de otras maneras. Una de ellas fue la respetuosa Declaración Institucional de la Asamblea de Extremadura (18 de febrero de 2010). Con mi amigo recordado Gregorio Carrasco Montero y otros participé en una Mesa redonda en la Casa de Cultura de Guadalupe el 17 de marzo de 2009. Ambos, con Modesto Rubio Tadeo (Alcalde-Presidente del Excelentísimo Ayuntamiento de Guadalupe) y los conocidos Carlos Cordero Barroso y Antonio Ramiro Chico participamos en un programa grabado en el Parador Nacional de Guadalupe (16 de marzo de 2010 y emitido varias veces por Canal Extremadura los años siguientes.

Figura 2. Portada del Libro Blanco de la Iglesia en Extremadura. Fuente: Fototeca de José Pastor Villegas, fotografía realizada el 15 de agosto de 2021.

Figura 3. La imagen de la Virgen de Guadalupe saliendo del Real Monasterio y pancarta reivindicativa el 8 de septiembre de 2010. Fuente: Fototeca de José Pastor Villegas, fotografía de la portada de El Periódico Extremadura del 9 de septiembre de 2010.

Figura 4. El arzobispo de Toledo Braulio Rodríguez Plaza en su última homilía de la celebración de la misa del 8 de septiembre de 2019, Día de Extremadura. Fuente: Fototeca de José Pastor Villegas, imagen captada personalmente de la retransmisión televisada por Canal Extremadura.

 

  1. ¿FIN PRÓXIMO DEL SILENCIO ECLESIAL?

Al ser elegido el argentino y jesuita Jorge María Bergoglio actual papa el 13 de marzo de 2013, tras la dimisión del papa Benedicto XVI (11 de febrero de 2013), una de las preguntas del teólogo Juan José Tamayo que apareció en los medios de comunicación fue[38]:

“¿Volveremos a disfrutar de la primavera en la Iglesia católica, como sucedió con el carismático Juan XXIII y con el Vaticano II, o seguiremos sufriendo los rigores de la larga invernada que se instaló en el Vaticano poco después del concilio?”

Los medios de comunicación difundieron que con él se realizarían reformas, considerado capaz de la gran reforma de las estructuras de la Iglesia católica e imponer su austeridad y preocupación por los pobres. Los entonces prelados Santiago García Aracil (arzobispo de Mérida-Badajoz), Amadeo Rodríguez Magro (obispo de la diócesis de Plasencia) y Francisco Cerro Chaves (obispo de Coria-Cáceres) coincidieron en aplaudir la elección del nuevo papa, del que destacaron su sencillez y su servicio hacia los más necesitados[39].

En una interesante entrevista del periodista José Luis Guerra[40], el afable obispo Cerro Chaves, de nacencia extremeña (Malpartida de Cáceres, Cáceres, 1957) respondió en marzo de 2013 a tres preguntas sobre la demanda de Guadalupe con las palabras que siguen:

“¿Cree que con la llegada del papa Francisco se dará una solución definitiva a la demanda de que Guadalupe se integre en una diócesis extremeña? “Esperamos que sí y que con el papa Francisco todas esas personas que tenemos puestas esperanzas en ello lo vean hecho realidad. Habrá que esperar, pero creo realmente que este papa estudiará el tema, y si considera que ha llegado el momento preciso, hacerlo. Esperemos que se pueda solucionar”.

“¿Ustedes los obispos extremeños piensan mover el asunto en Roma? Los tres obispos tenemos hechos y aprobados nuestros deberes y creo que nadie puede dudar de ello. Otra cosa es que hay cuestiones que no solo afectan a Guadalupe, sino a otras zonas de España. Hay otras diócesis con dificultades y problemática similar y todo eso afecta, porque si la Iglesia en Roma quiere dar solución a otros temas que son parecidos en otros lugares de España, es lo que puede dilatar. Pero esperemos que si Dios quiere se consiga pronto la solución”.

“¿Con eso quiere decir que si se diera el plácet a una Guadalupe extremeña podrían surgir otras reivindicaciones y es lo que lo está ralentizando? No. Lo que digo es que hay diócesis que son bilingües y a eso también está Roma intentando darle una solución. Ese tipo de reajustes afectan a la hora de adoptar una solución de Guadalupe se haga esperar, como ha sucedido hasta ahora”.

Algunos meses después, el abogado José María González-Haba Barrantes se preguntó en su mencionado artículo periodístico “¿Será con este Papa?” (referencia 30); lo terminó con un requerimiento a los obispos de las diócesis extremeñas que insistan ante Roma:

“Desde hace muchísimos años, los extremeños venimos pidiendo a Roma que nos conceda las funciones pastorales que Toledo tiene en nuestro territorio eclesiástico, porque ¿no es absurdo y fuera de toda ley y orden que el territorio extremeño no sea igual que el civil, como está ordenado? ¿Por qué Toledo no devuelve lo que no es suyo? ¿En base a qué? ¿No tendrá preparada otra maquiavélica maniobra, como en Albacete, para quedarse con Guadalupe y su monasterio y con la Patrona de Extremadura? ¿Y quién y por qué se lo consiente? Requerimos a nuestra Iglesia extremeña incremente su unión, acoja, apoye y abandere estos viejos deseos de sus feligreses e insista ante Roma porque queremos en nuestra jurisdicción eclesiástica a nuestra Patrona. Confiamos que en Roma no será complejo aseverar los datos que exponemos, que la Conferencia Episcopal Española, al tratar y debatir la solicitud de los extremeños demandando, una vez más, a su Patrona, actúe con justicia y equidad, en conjunto y cada componente en particular proceda sin buscar su bien propio, con imparcialidad y la rapidez precisa y necesaria para que Guadalupe esté en nuestra jurisdicción eclesiástica. Tenemos puestas nuestras esperanzas en que, por fin, con el papa Francisco, la Iglesia va a cumplir y hacer cumplir las normas y leyes dadas por ella.”

Don Francisco Cerro Chaves es arzobispo de la archidiócesis de Toledo desde el día 29 de febrero de 2020, nombrado por el papa Francisco el 27 de diciembre de 2019. Este obispo, que lo fue antes casi trece años de la diócesis de Coria-Cáceres (2007-2019), y posible candidato a cardenal, es el primer arzobispo extremeño máximo responsable de una de las archidiócesis más importantes de España (Toledo tiene antigüedad desde el siglo I y desde el siglo VII es la sede primada de España)[41]. Tras su nombramiento, siendo todavía administrador de la diócesis de Coria-Cáceres, reiteró respuesta a las preguntas ¿Cómo liadará con el conflicto sobre Guadalupe? ¿Cuál es su opinión?[42]:

“La Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz, que acaba de cumplir 25 años, está trabajando para que este Santuario pertenezca a esa provincia eclesiástica. Es el sentir de pastores y fieles. Será Roma quien decida, pues los obispos extremeños ya hemos hechos los deberes. También hemos propuesto una jurisdicción eclesiástica propia. Veremos cuál es la decisión del Vaticano”.

En cambio, don Braulio Rodríguez Plaza, anterior arzobispo de Toledo, como administrador de la archidiócesis de Toledo, criticó a los políticos, diciendo que “lo que deben hacer es no meterse donde no les llaman”, antes de insistir en que es la Santa Sede la que tiene que tomar la decisión pues “A mí no me toca este tema; yo he dicho las cosas claras en estos diez años”[43]

Obviamente, fue elegido arzobispo de Toledo tres días antes de conocerse mundialmente la noticia de la pandemia COVID-19 y tomó posesión de su nuevo cargo poco antes de la aceptación de la pandemia en España. Su afabilidad se pudo apreciar en el acto de apertura del Año Jubilar 2020 en Guadalupe (Figura 5).

Corre la tercera década del siglo XXI, siendo papa Francisco. Continúa siendo arzobispo de la Provincia Eclesiástica Mérida-Badajoz el riojano Celso Morga Iruzubieta, quien no considera posible que el santuario de la Virgen de Valvanera, patrona de la Rioja, perteneciera a otra diócesis; ha sido nombrado recientemente miembro del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica durante cinco años[44]. El abulense José Luis Retana Gozalo (Pedro Bernardo, Ávila, 1964)[45] continúa siendo obispo de la diócesis de Plasencia. Y es administrador apostólico de la diócesis de Coria-Cáceres el extremeño Diego Zambrano López (Fuente del Maestre, Badajoz, 1974)[46], quien hace algunos años, siendo Vicario general, reiteró que los obispos habían trabajado para que Guadalupe sea de una diócesis extremeña.

Por todo cuanto antecede, ruego al papa Francisco, que también sabe Química (técnico químico formado en Buenos Aires, Argentina) que catalice el asunto que lleva tanto tiempo en silencio porque es justo, necesario e hiriente desde hace mucho tiempo para Extremadura.

Figura 5. El arzobispo de Toledo Francisco Cerro Chaves al llegar en procesión el 2 de agosto de 2020 al Real Monasterio de Nuestra Señora Santa María de Guadalupe para la apertura del Año Jubilar. Fuente: Fototeca de José Pastor Villegas, imagen captada personalmente durante la retransmisión televisada por TRECE.

 

  1. CONCLUSIONES
  2. Una Comisión Eclesial Extremeña, que quedó constituida en el Real Monasterio de Nuestra Señora Santa María de Guadalupe el 1 de mayo de 1978, promovió el establecimiento de una Provincia Eclesiástica Extremeña y la integración en ella del territorio extremeño dependiente de la diócesis de Toledo.
  3. La Provincia Eclesiástica Mérida-Badajoz fue establecida en 1994, conformada por la nueva diócesis Mérida-Badajoz y las diócesis de Coria-Cáceres y Plasencia, sin incluir mencionada franja extremeña. Por ello, clérigos y seglares, e incluso la Asamblea de Extremadura, la han reivindicado, habiendo sido frecuentes las polémicas eclesiales con la archidiócesis de Toledo, manteniendo la Santa Sede un silencio sobre el asunto que es hiriente para Extremadura desde hace mucho tiempo.
  4. En los últimos años, es arzobispo de la archidiócesis Mérida-Badajoz, y miembro reciente del Tribunal Supremo de la Signatura Apostólica, el afable riojano Celso Morga Iruzubieta, quien, representando a los demás obispos responsables de las diócesis extremeñas, trata en la Santa Sede de las siguientes alternativas: primera, que Guadalupe dependa directamente de la Diócesis de Plasencia; segunda, establecer una prelatura territorial con el santuario y el pueblo, que forme parte de la provincia eclesiástica de Extremadura, y tercera, que el santuario dependa directamente de la Santa Sede. Y es arzobispo de la archidiócesis de Toledo desde 2020 el también afable don Francisco Cerro Chaves, de nacencia extremeña.
  5. Es posible, y deseable, que el papa Francisco catalice el asunto corriendo la tercera década del siglo XXI. Es justo y necesario humo verde, blanco y negro que ponga pronto fin al silencio sobre la reivindicación eclesial extremeña.

 

AGRADECIMIENTOS Y RECUERDOS

A José Pastor González, mi padre, por interesarme en los asuntos de Guadalupe durante su vida.

A las personas que han organizado durante cincuenta años los Coloquios Históricos de Extremadura. En particular, a mi primo Vicente Pastor González, quien hasta el final de su vida sumó para llegar a la efeméride que hoy celebramos.

Durante la redacción del presente trabajo he recordado a mis amigos Gregorio Carrasco Montero y Elpidio Bernáldez Solano, ambos fallecidos, con quienes he reivindicado muchos años sobre el asunto del presente trabajo.

 

 

 

 

 

 

[1] SÁNCHEZ MARROYO, Fernando, “Introducción”, en SÁNCHEZ MARROYO, Fernando (dir.), Extremadura. La Historia, “HOY” Diario de Extremadura C.M.E.S.A., Badajoz, Jiménez Godoy, S.A., 1997, vol. 1, págs. 6-7.

[2]ÁLVAREZ ÁLVAREZ, Arturo, “¿Cuándo nació Guadalupe a la Historia? ¿Alfonso X o Alfonso XI?, Guadalupe, 1983, 662, 11-19.

[3] PERRIN, Adèle, “Plenitud de Guadalupe en el siglo XVI”, Guadalupe, 1992,715, 53-77.

[4] GARCÍA, Sebastián, Corpus Bibliographicum Guadalupense, Sevilla, Ediciones Guadalupe, 2002.

[5] FERNÁNDEZ FIGUERAS, Manuel (coord.), Raíces de Guadalupe, Cáceres, Artes Gráficas Palermo, 2015.

[6] PASTOR VILLEGAS, José, “El último Ayuntamiento de Guadalupe (Cáceres) de la II República y reconocimiento conexo en 2009”, Revista de Estudios Extremeños, 2015, 71(número extraordinario), 595-616.

[7] PASTOR VILLEGAS, José, “Apuntes sobre los Reales Hospitales de Guadalupe en la Ilustración y tres insignes científicos extremeños conexos con las reformas sanitarias ilustradas”, en Asociación Cultural Coloquios Históricos de Extremadura, XLVI Coloquios Históricos de Extremadura, Ciempozuelos (Madrid), Estilo Estugraf Impresores, 2018, págs. 571-589.

[8] GONZÁLEZ-Haba, José María, “Guadalupe extremeña y su situación eclesiástica”, en Asociación Coloquios Históricos de Extremadura, Coloquios Históricos de Extremadura 2006.

[9] PASTOR VILLEGAS, José, “Guadalupe y Extremadura. Dialogue, señor arzobispo”, El Periódico Extremadura, martes 8 de junio de 2010, 5.

[10] PASTOR VILLEGAS, José, “La Puebla y Villa de Guadalupe (39.45o N, 5.33o W), universal: apuntes de mis recuerdos e investigaciones (1927-2017)”, Revista de Estudios Extremeños, 2017, 73(2), 2147-2184.

[11] Libro Blanco de la Iglesia en Extremadura, Imprenta Sánchez Rodrigo, Plasencia (Cáceres), 1977.

[12] Boletín Oficial del Obispado de Coria-Cáceres, diciembre 1981, 473.

[13] ERASMO, “Un atentado contra Extremadura”, Pueblo Extremeño núm. 0, 29 de diciembre de 1986.

[14] GONZÁLEZ MARTÍN, Adrián, “Nueva Provincia Eclesiástica: Mérida-Badajoz, en Extremadura”, Guadalupe, 729-730, 52-54.

[15] BASTANTE, Jesús, “Los obispos extremeños plantean a la Santa Sede que Guadalupe pase a formar parte de Plasencia”, ABC, lunes 9 de julio de 2001, 70.

[16] Hoy. Diario Regional, domingo 7 de junio de 2015, 11.

[17] Hoy. Diario Regional, miércoles 23 de octubre de 2019, 16.

[18] Hoy Diario Regional, jueves 7 de noviembre de 2019, 14.

[19] SÁNCHEZ, Jesús, “Motivos Eclesiales”, El Periódico Extremadura, domingo 14 de septiembre de 2003, 7.

[20] RUBIO TADEO, Modesto, “Guadalupe Extremeño”, El Periódico Extremadura, 22 de octubre de 2003.

[21] FERNÁNDEZ PEÑA, Felipe, “Guadalupe, te queremos pero no te queremos [tenemos], Hoy. Diario Regional, viernes 8 de septiembre de 2006.

[22] CARRASCO, Gregorio, “Guadalupe, cuestión de generosidad (I) y “Guadalupe, cuestión de generosidad (II), El Periódico Extremadura, 19 y 20 de noviembre de 2006.

[23] COLECTIVO ALCONÉTAR, “Guadalupe, una frustración, un proyecto”, Hoy. Diario Regional, sábado 13 de diciembre de 2008”, 26.

[24] RODRÍGUEZ NÚÑEZ, Teresiano, “Guadalupe entra en la Asamblea”, Hoy. Diario Regional, sábado 20 de febrero de 2010, 26.

[25] CARRASCO MONTERO, Gregorio, “La franja de la diócesis de Toledo”, El Periódico Extremadura, 22 de mayo de 2010.

[26] CALLEJO, Alfonso, “Guadalupe”, Hoy. Diario Regional, martes 30 de marzo de 2010.

[27] GONZÁLEZ-HABA, José María, “¿Por qué Guadalupe sigue en Toledo?, El Periódico Extremadura, jueves 1 de julio de 2010, 5.

[28] ARADILLAS, Antonio, “Guadalupe: Más escándalo”, El Periódico Extremadura, 28 de marzo de 2011.

[29] GUERRA, Antonio, “Guadalupe, un Gibraltar toledano”, El Periódico Extremadura, lunes 18 de junio de 2012, 5.

[30] GONZÁLEZ-HABA, José María, “¿Será con este Papa?”, Hoy. Diario Regional, lunes 9 de septiembre de 2013, 18.

[31] GONZÁLEZ-HABA, José María, “El Tratado de Alcañices”, Hoy. Diario Regional, jueves 3 de septiembre de 2015, 18.

[32] GONZÁLEZ-HABA, José María, “¿La provincia eclesiástica de Extremadura?”, Hoy. Diario Regional, sábado 17 de octubre de 2015, 16.

[33] ALONSO DE LA TORRE, J. R.,” ¿Cómo conseguir Guadalupe?”, Hoy. Diario Regional, 5 de septiembre de 2017, 56.

[34] CRUZ ESCUDERO, Jaime, “Guadalupe, extremeña”, Hoy. Diario Regional, 7 de julio de 2018, 28.

[35] RODRÍGUEZ NÚÑEZ, Teresiano, “A vueltas con la Virgen de Guadalupe”, Hoy. Diario Regional, sábado 8 de septiembre de 2018, 26.

[36] ÁLVAREZ BUIZA, Jaime, “El Papa, Guadalupe y un fraile lego”, Hoy. Diario Regional, 22 de septiembre de 2018, 30.

[37]RODRÍGUEZ NÚÑEZ, Teresiano, “Guadalupe…siempre”, Hoy. Diario Regional, 22 de febrero de 2020, 29.

[38] TAMAYO, Juan José, “Preguntas”, El Periódico Extremadura, jueves 14 de marzo de 2013, 38.

[39] El Periódico Extremadura, Cáceres, viernes 15 de marzo de 2013.

[40] GUERRA, José Luis, El Periódico Extremadura, Cáceres, 24 de marzo de 2013, 24-25.

[41] El Periódico Extremadura, sábado 28 de diciembre de 2019, 7.

[42] Hoy. Diario Regional, sábado 11 de enero de 2020, 19.

[43] Hoy. Diario Regional, domingo 12 de enero de 2012, 8.

[44] Hoy. Diario Regional, martes 22 de junio de 2021.

[45] Conferencia Episcopal Española, Madrid.

[46] Hoy. Diario Regional, lunes 2 de marzo de 2020, 3.

Dic 042021
 

 

Fernando Parcero Collado y Felipe González Sanguino

  

  1. INTRODUCCIÓN.

En el mes de julio del pasado 2019, el Coronel Subdelegado de Defensa Enrique Juan Martín Bernardi, contactó con la Asociación Cultural “AMIGOS DEL CIR DE CÁCERES” (en adelante la Asociación) para proponer su participación en el proyecto de restauración y puesta en valor de la sepultura del teniente coronel Claudio Temprano Domingo, fallecido en la acción de combate realizada con motivo de la retirada desde Xauén al Zoco de Beni Hassan el 19 de noviembre de 1924 en plena guerra en el Protectorado español en Marruecos.

La Subdelegación de Defensa encomendó a la asociación encomendó a la Asociación los trabajos de investigación sobre la figura del militar, coordinación de los trabajos de la restauración de su tumba y el diseño y comisariado de una exposición en su memoria.

La Asociación me encomendó los trabajos de investigación y comisariado de la exposición. Felipe Sanguino se ocupó de la coordinación de los trabajos de restauración de la lápida y Belisario Campo se encargó de los trabajos de apoyo y secretaría del grupo de trabajo.

El trabajo que se presenta describe, en primer lugar, la historia del personaje fijando especial atención en aquellos episodios militares que forjaron el carácter de héroe que pretendemos resaltar.

Después de la narración de su gloriosa muerte en combate, se narra el viaje de la comitiva fúnebre desde el puerto de Ceuta hasta el cementerio municipal de Ceclavín (Cáceres), donde recibe sepultura, y los homenajes que recibe en cada uno de los pueblos donde hacen parada.

Por último, se hace una breve explicación del proceso de restauración del sepulcro y se muestran imágenes del antes y el después de los trabajos realizados.

  1. OBJETIVOS Y METODOLOGÍA.

A la hora de encarar este desafío, desde la Asociación nos propusimos los siguientes objetivos:

  • Estudiar la figura del teniente coronel Claudio Temprano Domingo.
  • Rescatar su figura del olvido poniendo en valor la historia de sus hazañas durante su participación en la Guerra de África.
  • Diseñar y mostrar una exposición en la que se describen sus principales vivencias familiares y sus principales hechos de armas.
  • Restaurar y poner en valor el sepulcro de Temprano conservando la mayor cantidad posible de elementos originales y respetando las técnicas de trabajo tradicionales.

Para alcanzar estos objetivos se realizó una investigación basada fundamentalmente en fuentes depositadas en el Archivo General Militar de Segovia (AGMS) donde se consultó el expediente personal del teniente coronel y el expediente del juicio contradictorio para la concesión de la Cruz Laureada de San Fernando[1], de cuyas conclusiones se incluye una copia en este trabajo.

El contacto personal con los descendientes del teniente coronel nos ha aportado muchos datos relativos a la vertiente más personal e íntima del personaje y el acceso a un diario personal en el que escribían de manera indistinta el militar y su esposa. Este fundamental documento se encuentra en poder de una de las nietas del militar que me ha permitido tener acceso a algunos de sus pasajes que se incluyen en estas páginas.

Como fuentes secundarias, consultamos un texto inédito escrito por el vecino de Ceclavín Benedicto Martín Montero, buen amigo de Claudio Temprano.

También hemos acudido a las fuentes bibliográficas de las que destacamos el trabajo escrito por Carlos González Rosado antiguo responsable de la sala museo de Regulares en Melilla.

Por último, hemos utilizado la Hemeroteca Digital de Prensa Histórica en la que hemos consultado algunos ejemplares de “El telegrama del Riff” y del diario Cacereño “La Montaña”.

Si bien el sepulcro de un militar no puede considerarse incluido en el ámbito de aplicación del Plan Nacional de Arquitectura Defensiva, considero que las recomendaciones expuestas en la denominada Carta de Baños de la Encina de 29 de septiembre de 2006 para la conservación de la Arquitectura Defensiva en España son aplicables a la restauración del sepulcro de Temprano.

Siguiendo estas recomendaciones, nos planteamos el objetivo de una restauración preventiva y respetuosa que fue posible gracias a la localización de dos artesanos capaces de llevarla a cabo y a la financiación de los gastos por parte del Ministerio de Defensa.

  1. RESULTADOS DE LA INVESTIGACIÓN.
    • Claudio Temprano. Breve biografía.

Claudio Temprano Domingo, nació en la Habana (Cuba) el 10 de abril de 1880, en el seno de una familia militar.

Su padre, Juan Temprano Gazapo había nacido el año 1849 ingresando en el Cuerpo de Sanidad Militar en febrero de 1876. Fue destinado a Cuba con el empleo de Médico Primero.

Juan Temprano estaba casado con María Josefa Domingo Ibarra López-Izeta Mónaco que era oriunda de Cuba, en concreto de la zona de Guantánamo. El matrimonio tuvo cuatro hijos: Claudio, Fernando, Ascensión y Enriqueta.

La estancia de la familia en Cuba finalizó el año 1898, fecha en que Juan Temprano vuelve a la Península prestando sus servicios en el Ministerio de la Guerra y en el Hospital Militar de Carabanchel.

Desde muy pequeño, Claudio Temprano mostró el deseo de perpetuar la herencia familiar vistiendo el uniforme militar. A parte de su padre, que como ya queda dicho era médico militar, tres de sus tíos maternos habían cursado estudios en la Academia Militar de la Habana. Uno de esos oficiales, su tío, Ramón Domingo Ibarra López-Izeta, llegaría a general y tendría como capitán ayudante al propio Claudio Temprano.

Con tan sólo 14 años se presenta a los exámenes de ingreso en la Academia de Infantería de Toledo, obteniendo plaza según podemos leer en la R.O de 14 de agosto de 1894. Hizo su presentación en la citada academia como alumno de la II Promoción el día 31 del mismo mes, antes de cumplir los 15 años.

Las necesidades de nuevos oficiales derivadas del devenir de las operaciones militares que se desarrollaban en Cuba, acortaban la formación de los mismos, razón por la que Claudio finalizó su estancia en la Academia de Infantería de Toledo, ascendiendo el empleo de segundo teniente, con fecha 21 de febrero de 1896.

Desde su salida de la academia ocupó destino en los regimientos de infantería Murcia nº 37, de guarnición en Vigo y Canarias nº 42, de guarnición en Madrid.

Según Real Orden de 30 de junio de 1896 (D.O. nº 144), con tan sólo 16 años, es nombrado alumno de la Escuela Superior de Guerra donde curso los dos primeros años del Curso de Estado Mayor (E.M.).

Por R.O. de 28 de febrero de 1898 (D.O. nº 47) es promovido al empleo de primer teniente siendo destinado al Regimiento de Infantería La Constancia nº 29, de guarnición en Pamplona y causando baja en la Escuela Superior de Guerra sin haber terminado sus estudios de Estado Mayor.

El año 1900 comienza para Temprano con un nuevo destino al Regimiento de Infantería Saboya nº 6 de guarnición Madrid y es en este destino donde solicita licencia por asuntos propios para desplazarse a la localidad cacereña de Zarza la Mayor. Es esta la primera mención que encontramos en su hoja de servicios relacionada con la provincia de Cáceres.

Un nuevo periodo de dos meses de licencia en Zarza la Mayor le son concedidos en el año 1902. Desconocemos el motivo de estas licencias a Zarza la Mayor, pero suponemos que estarían relacionadas con estancias en el domicilio de su abuelo José Temprano que era el médico titular de la localidad cacereña.

Ya en 1904, por una R.O. de 2 de agosto (D.O. nº 171) es promovido al empleo de capitán y en noviembre del mismo año, por la R.O. de 19 de noviembre es destinado nuevamente al Regimiento Saboya nº 6 de guarnición en el cuartel de Leganés en Madrid. Formando con su regimiento, tomo parte en las “Formaciones y Revista Militar[2]” que en los meses de abril y mayo de 1906 tuvieron lugar en la capital con motivo del enlace real entre S.M. el Rey Alfonso XIII y María Eugenia de Battemberg.  El entonces capitán Temprano se encontraba en la Calle Mayor de Madrid en el momento en que fue arrojada la bomba que atentó contra el matrimonio real el día 31 de mayo.

 

Imagen nº 1. El capitán Claudio Temprano durante sus prácticas de Estado Mayor en la comisión del Mapa de Melilla. (Colección de la familia Temprano).

El 6 de agosto de 1906 se le concede nuevamente el ingreso en la Escuela Superior de Guerra para cursar las asignaturas que le faltan para completar el programa de estudios del curso de E.M., diploma que consigue en el año 1909, fecha en la que comienza sus prácticas reglamentarias en el Servicio de Estado Mayor. Entre los destinos en los que realizó sus prácticas reglamentarias, encontramos el que será su primer contacto con las tierras africanas: Por una Real orden de 6 de febrero de 1910, se dispone que pasa a continuar sus prácticas en la Comisión del Mapa de Melilla.

En el año 1904, el Depósito de la Guerra había encomendado al teniente coronel de estado mayor Eduardo Álvarez Ardunay (1894-1925) la confección de un mapa de la zona norte de Marruecos. A pesar de las dificultades que planteaba la tarea encomendada debido a la escasez de datos anteriores en algún de las zonas y la inexistencia total de referencia en la zona de las montañas del Riff, la comisión consiguió realizar un mapa de una calidad muy superior a los existentes en la época y que resultó de vital importancia para el desarrollo de las operaciones militares en la zona.

Imagen nº 2. El mapa de la zona norte de Marruecos, Por la comisión del Cuerpo de E.M. del Ejército.

Escala 1:500 000. Talleres del Depósito de la Guerra. [En línea] [Último acceso 20210720].

 

Las prácticas reglamentarias del entonces capitán Temprano en esta Comisión del Mapa de Melilla, podrían haber pasado desapercibida si no fuera porque en las anotaciones correspondientes al año 1911 podemos leer textualmente:

“Por Real Orden de 5 de enero de 1911 (D.O nº 5) se le concede la Cruz de 1ª Clase al Mérito Militar con Distintivo Rojo por su distinguido comportamiento y méritos contraídos en el levantamiento del plano de los territorios ocupados en el Riff e inmediaciones”.

 

Finalizadas las prácticas, en el mes de septiembre de 1911 se dispone su pase al Arma de origen y es destinado a prestar sus servicios en el Estado Mayor de la Primera División Orgánica de Melilla, a donde llegó a bordo del vapor “Vicente Puchol” el día 26 de septiembre. La primera brigada de la división, a la que fue destinado el capitán Temprano, estaba mandada por su tío el general Ramón Domingo Ibarra López-Izeta.

Es en este destino donde comienza sus movimientos por todos los frentes y todas las posiciones diseminadas por los territorios de Melilla y donde consigue un perfecto conocimiento de los distintos teatros de operaciones lo que le resultará de mucha utilidad en los combates en los que se verá implicado en los años siguientes.

Según podemos leer en su hoja de servicios, los primeros combates en los que participó formando parte de unidades de infantería, fueron los que tuvieron lugar entre el 30 de septiembre y el 4 de octubre de 1911. Según leemos en las anotaciones de la hoja de servicios:

“El [día] 5 salió al frente de las fuerzas de Infantería, Caballería y Servicios de Ingenieros para proteger y efectuar el emplazamiento de una mina en Talusit Sur, sosteniendo fuego con el enemigo al que rechazó”.

 

Los días siguientes tomo parte activa en los combates de Tikermin y en la toma de Imarufen. Cruzó por dos veces el río Kert para transmitir órdenes a las columnas del general Orozco y del coronel Primo de Rivera, recibiendo en ambas ocasiones fuego enemigo.

Debido a la eficacia en el cumplimento del servicio que le había sido encomendado, el general Carrasco, jefe de la brigada, lo propone como “Distinguido”.

 

Imagen nº 3.Tropas españolas realizando una aguada en el río Kert.

(Colección de la familia Temprano)

Sus acciones en el rio Kert le hacen acreedor de su segunda Medalla al Mérito Militar con Distintivo Rojo (pensionada), que le fue concedida por R.O. de 18 de diciembre de 1911 (D.O. nº 282).

“En recompensa a su distinguido comportamiento y méritos contraídos en el combate sostenido en el río Kert y lomas de Tikermin e Ifra-Tuata con las kabilas rebeldes el día 7 de octubre de este año.”

 

En diciembre de 1911 (D.O. nº 291) es destinado al Regimiento de Infantería “Melilla nº 59” de guarnición en Melilla y es en esta unidad donde ejercerá por primera vez el mando de unidades de infantería.

Ya a principios del año 1912 toma parte en los combates de Sammar, Ras Medua y Zoco el Hach de Beni Sicar.

En recompensa por su distinguida actuación en los combates del día 22 de marzo en las posiciones de los Tumiats y Sammar, es recompensado con su tercera Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo, también pensionada, según la R.O. de 4 de mayo (D.O. nº 90).

En el mes de mayo, participa en los combates librados en las inmediaciones de Ulad Ganem y del Monte Milou.

En el mes de agosto de 1912, por R.O de 13 de agosto (D.O. nº 182) se le concedió la Cruz de Primera Clase de María Cristina por:

“su distinguido comportamiento y méritos contraídos en los combates sostenidos con motivo de las operaciones realizadas en el territorio de Beni Sidel desde el 11 al 15 de mayo”.

 

El siguiente hito importante en la vida de nuestro personaje lo tenemos que buscar en el ámbito familiar ya que, por una nueva R.O. de 27 de junio de 1913 (D.O. nº 139) se le concede licencia para contraer matrimonio con Cristina Vidal Rodríguez. El matrimonio civil se celebró en Palencia el 9 de agosto de ese año y fruto del mismo nacieron sus cinco hijos: Juan en 1915, Josefina en 1917, Claudio en 1919, Carmen en 1921 y Fernando en 1923.

En el mes de septiembre de 1913 es nombrado ayudante a las órdenes del general de brigada Ramón Domingo Ibarra –su tío- Jefe de Estado Mayor de la Comandancia General de Melilla, puesto que ocupó hasta el mes de abril de 1915, ostentando el empleo de comandante, al que había sido ascendido por la R.O de 5 de octubre (D.O nº 223).

Su paso por el Regimiento de Infantería Toledo y por el puesto de ayudante de campo del general Álvarez del Manzano le proporcionaron un periodo de relativa calma, aunque participará en las frecuentes vistas, reconocimientos e inspecciones de las primeras líneas del frente en compañía del general, lo que le proporciona un perfecto conocimiento de la evolución de las operaciones.

No será hasta el mes de noviembre de 1922 en que por R.O. de 22 de noviembre (D.O. nº 263) es designado Jefe del Grupo de Regulares Indígenas de Alhucemas nº 5 que en aquellos momentos se encontraba desplegado entre Segangan y Dar Oriuch realizando labores de organización e instrucción. Según la orden de Plaza de Melilla, se hace cargo del mando de su unidad el día 4 de diciembre. Es la primera ocasión en que Claudio Temprano es designado para un mando de una unidad de entidad batallón.

Imagen nº 4. El teniente coronel Claudio Temprano, Jefe del Grupo de Fuerzas Regulares de Alhucemas nº 5. (año 1922). (Colección de la familia Temprano).

 

Desde muy pronto, el Grupo de Regulares de Alhucemas comienza a intervenir activamente en los combates que se estaban desarrollando en la zona. El 31 de marzo opera con sus unidades en la zona de Muhafara y el 5 de abril sale de Taferist cubriendo el flanco derecho de la columna del coronel Ángel Morales Reynoso, operación en la que el grupo tuvo 27 bajas: 1 oficial muerto y 5 oficiales y 21 de tropa heridos.

El día 7 del mismo mes, al mando de una columna compuesta por el Primer Tabor y tres compañías de infantería de su grupo de regulares ocupa la alcazaba de Tafersit. El día 9 abandona las posiciones que había ocupado y proporciona apoyo y protección para el establecimiento de las posiciones que estaban al mando de Subirán, Valenzuela, Casaus, Sendra y Sanz Perea.

Continúan los combates en la zona y el día 22 de agosto se inicia una ofensiva contra las fuerzas que situaban la posición de Tifaruin. El Grupo de Regulares de Alhucemas, al mando de su teniente coronel, se integra en la columna del coronel Seoane y, tras duros combates consiguen romper el cerco que el enemigo tenía puesto a la posición. En este combate, el grupo perdió a dos de sus oficiales, teniente Castells y Alférez Cúe, ambos recompensados con la Cruz Laureada de San Fernando. También murieron 20 de tropa y resultaron heridos otros cinco oficiales y 116 de tropa.

El Excmo. Sr. General Jefe del Ejército en África concedió al teniente coronel Temprano la Medalla Militar Individual.

“Por sus méritos y distinguidos servicios prestados como jefe del Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de Alhucemas nº 5, en el territorio de Melilla, y muy especialmente el día 23 de agosto de 1923, con motivo de la liberación de Tifaruin.”

 

Al año siguiente, el Grupo de Regulares de Alhucemas es trasladado desde Melilla hasta la zona oeste del protectorado donde le son encomendadas numerosas acciones de reconocimiento, protección de convoyes, y participa con su unidad en numerosos combates.

El 17 de agosto, al mando de dos tabores[3] de su grupo, se integra en la columna del coronel Julián Serrano Orive, sosteniendo combates en las posiciones de Easa y Muhafora, donde toma la loma que protege a este poblado. El día 19 combaten en el Zoco el Sebt; el día 20 en Kobba Darsa donde perdieron la vida muchos extremeños, como nos cuenta el investigador Miguel Ángel Rodríguez Plaza en su magnífico trabajo “22 héroes cacereños en Kobba Darsa, 1924”[4].

Imagen nº 5. El teniente coronel Claudio Temprano Domingo, primero de la foto, al frente de su Grupo de Regulares. (Año 1924).   (Colección de la familia Temprano).

 

Las misiones encomendadas al Grupo de Alhucemas se suceden y así, el 10 de septiembre de 1924, su unidad se integra en la columna del general Castro Girona, e interviene en los combates del Monte Cónico. Los días siguientes se desarrollan combates en el Fondak de Ain Yedida y en el monte Gorgues, posición que toma al asalto al mando de su unidad.

Ya el día 23 se entabla un sangriento combate en las posiciones de las Peñas de Arráes, tras el cual, combate en los días siguientes en Zinatz, Loma Artillera y Crestones de Afurín. El día 26 consigue romper el cerco enemigo sobre el blocao de Loma Blanca.

El duro mes de septiembre finaliza con la marcha del Grupo sobre la posición de Charkia-Xeruta, desalojando al enemigo que estaba fuertemente atrincherado y ocupando los crestones dominantes.

Desde octubre, el grupo de Temprano combatirá a las órdenes del entonces teniente coronel Franco, mucho más joven pero también más antiguo que Temprano, debido a los sucesivos ascensos de Franco por méritos de guerra.

El corresponsal Emilio López, en una crónica publicada en “El Telegrama de Melilla[5]” fechada el día 3 de octubre de 1924, narraba un curioso acontecimiento ocurrido durante los combates en la zona de Mitzal entre rifeños partidarios de Ab Del Krim y fuerzas mandadas por Franco entre las que se encontraban los regulares de Temprano:

“Tras el combate, los dos tenientes coroneles [Franco y Temprano] regresaron al puesto de mando [en la aldea de Abada] para completar los trabajos de fortificación…”. “Repentinamente y por entre el caserío, irrumpen los rebeldes que dirigen un fuego violentísimo contra nuestras tropas. Un moro enemigo se alza de pronto a unos cuatro metros del grupo que forman ambos tenientes coroneles, y su Máuser se alza apuntándoles. La sorpresa ha sido tan completa que ninguno de los dos tiene tiempo de desenfundar la pistola. El momento es emocionante. Si dispara el rebelde sus efectos son mortales, pues está el blanco a cortísima distancia. Temprano y Franco, que estaban sentados, se encomiendan rápidamente a lo que Dios quiera. Pero en aquel instante, un segundo no más antes de que el enemigo apriete el disparador, se siente un disparo que atruena en los oídos de ambos jefes que ven llenos de estupor cómo el moro atacante da una voltereta y cae a tierra. Este inesperado salvador lo era el capitán Mizzian[6], que con su máuser había ganado la vez al indígena en un récord de ligereza que costó la vida, herido en el corazón, al inesperado atacante”.

 

Días después de este incidente, integrado en la columna del general Berenguer y que tenía por misión efectuar un repliegue de Timisal y su blocao, la unidad de Temprano es encargada de proporcionar seguridad a vanguardia.

En noviembre, al mando de un agrupamiento táctico formado por todas las fuerzas disponibles del grupo de regulares a las que se le han agregado dos compañías de Cazadores de Barbastro, una compañía del Regimiento España, un escuadrón del Grupo de Regulares de Tetuán, una ambulancia, diez cargas de intendencia y una estación óptica, establece un puesto fortificado sobre la aguada de Núsal y, al mismo tiempo, protege el repliegue de las fuerzas que protegían el blocao de Nuyahedín.

El 17 del mismo mes, las unidades a las órdenes de Temprano vuelven a desplegar, esta vez con la misión de proteger la carretera hasta el barranco de Episodio y taponar las barrancadas de Najla.

El día 18, formando la extrema vanguardia de la columna que manda el general Serrano Orive, sale al mando de su grupo de regulares en dirección a Xeruta.

 

El avance hasta las posiciones fue acompañado de un fuego intenso de los rifeños y que causó tres bajas de oficiales y 35 de tropa. En este mismo día el general Serrano fue abatido por fuego enemigo, haciéndose cargo del mando de la columna el coronel Gómez Norato.

 Imagen nº 6. En la plaza de Wad Lau, el 5 de septiembre de 1924. El Teniente Coronel Claudio Temprano Domingo está de pie situado en el frente de la foto, con el gorro típico de los Regulares (Tarbuch). Quizás sea la última foto de Temprano con vida. (Colección de la familia Temprano).

 

Las fuerzas españolas se ven en la necesidad de abandonar las posiciones de Xeruta y, para la operación planeada, se ordena al teniente coronel Temprano salir con sus unidades para realizar la cobertura de la carretera en dirección a Hammarah, para facilitar el repliegue de las unidades desde Xeruta hasta el Zoco el Arbaa de Beni Hassán

El enemigo, cada vez más numeroso, ataca la columna, la situación se hace cada vez más difícil. Temprano ordena una carga de caballería, colocándose él mismo al mando del escuadrón. La carga de caballería es fuerte y sangrienta y con ella se consigue que el enemigo se retire y las tropas consigan completar el repliegue.

Pero el teniente coronel Temprano recibe el tiro que le causará la muerte.

Por esta acción será recompensado con la Medalla Militar y, años más tarde, cuando se complete el expediente correspondiente, con la Cruz Laureada de San Fernando por Real Orden circular de 14 de febrero de 1929, donde podemos leer textualmente:

“El teniente coronel de infantería don Claudio Temprano Domingo, el día 19 de noviembre de 1924, mandando el Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas Alhucemas Nº 5, en la vanguardia de la columna del general Serrano, en la marcha desde Xeruta al Zoco el Arbaa, al hacer una descubierta en dirección a Hámarah y tomar posiciones en Loma Larga para proteger el paso de la columna, el enemigo, muy considerable en número, hostilizó con intensidad, aprovechando las dificultades que al enlace entre los elementos de la columna imponía la niebla y un fuerte temporal de agua; y ante la necesidad de proteger los dos flancos del desfiladero para impedir que el enemigo, que apreciaba la situación de la columna, pudiera ocupar posiciones ventajosas para impedir su paso, el teniente coronel Temprano marchó voluntariamente al escalón del lado izquierdo y, con decidido espíritu y singular acierto, imponiéndose a las circunstancias y haciendo uso de toda su energía, consiguió, secundado por su ayudante, reunir una parte de las fuerzas dispersas y con ellas organizar la retirada, haciendo frente a numeroso enemigo, que acosaba por todas partes cada vez más tenazmente, al amparo de tormenta, llegándose a las inmediaciones del Zoco del Arbaa, en cuyas cercanías se agruparon las fuerzas de la columna, a las que el enemigo causaba constantes bajas. En tan crítico momento, el teniente coronel Temprano arengó a las fuerzas y, poniéndose al frente del segundo escuadrón de caballería de Regulares de Ceuta Nº 3, cargó contra el enemigo, logrando rechazarlo al otro lado del río Misal, cayendo mortalmente herido; consiguiendo con tan brillante reacción ofensiva que el enemigo, que ya había rebasado el puente, no volviera a atacar, lo que permitió que los últimos elementos de la columna llegasen al Zoco sin la presión y empuje del enemigo que sólo desde lejos hostilizaba”.

Madrid, 14 de febrero de 1929.

Diario Oficial del Ministerio de la Guerra Nº 35 de 1.929.

 

 

  • Traslado de los restos de Temprano y su entierro en Ceclavín (Cáceres).

La muerte de Temprano coincide con la del general Serrano[7]. Los restos mortales de los dos héroes son trasladados al hospital Reina Victoria de Ceuta, donde fue recibido con honores militares y se instala la capilla ardiente que es visitada por el Presidente del Gobierno Primo de Rivera.

En el diario “La Montaña” del 28 de noviembre de 1924[8] podemos leer una interesante crónica firmada en Tetuán por Félix Fernández de Castro en la que nos cuenta una interesante anécdota relacionada con las palabras pronunciadas por Primo de Rivera durante los actos de homenaje.

El rey había concedido la Medalla Militar Individual a título póstumo al general Serrano y el presidente no disponía de ninguna para imponérsela durante la ceremonia de honores, por lo que pronunció las siguientes palabras:

“Teniente coronel Temprano, deja que por unos minutos quite de tu pecho la Medalla Militar para imponérsela a tu compañero de sacrificio”

y continuaba:

“General Serrano, el Rey ha concedido a su excelencia la Medalla Militar y yo, te la impongo”. 

 

A pesar de que la ciudad de Melilla ofreció enterrar a Temprano en el Panteón de los Héroes del cementerio municipal de la Purísima Concepción, su esposa decidió cumplir los deseos de Claudio y trasladar sus restos a Ceclavín para ser enterrado en la tierra de sus antepasados.

La muerte de Temprano y el traslado de los restos mortales tuvo una gran repercusión en la prensa regional. Los corresponsales de la época nos narran el recorrido de la comitiva y la sucesión de homenajes que recibía a su paso por los pueblos de la provincia.

Debido al intenso temporal que azotaba el estrecho el día 26 del mes de noviembre, los restos de Temprano fueron trasladados desde Ceuta por vía marítima al puerto de Málaga. El féretro fue acompañado por su hijo Fernando Temprano y un pequeño grupo de oficiales del Grupo de Regulares de Alhucemas entre los que se encontraba su ayudante el capitán Ben Mizzian.

Una vez en la península, la comitiva continuó camino por tren hasta Cáceres donde fue recibida por una nutrida representación encabezada por el gobernador civil, el gobernador militar y jefe del Regimiento Segovia 75 de guarnición en la plaza, el alcalde de la ciudad y el obispo de Coria Cáceres. También se encontraba presente en la estación de Cáceres la hermana del militar, Enriqueta Temprano Domingo y Francisco Coronel, buen amigo de la familia[9].

Después del homenaje recibido en la capital, la comitiva se trasladó a Alcántara a donde llega el mismo día 27 por la tarde y es recibida por la corporación municipal y todos los vecinos. En el ayuntamiento se instala una capilla ardiente donde los restos de Temprano serán velados toda la noche[10].

Como muestra del cariño demostrado por los vecinos de Alcántara, reproducimos las palabras de uno de sus vecinos, Manuel Villarroel Dato, aparecidas en el ya citado diario “La Montaña” de fecha 2 de diciembre de 1924, que reflejan la vertiente humana de este ilustre militar:

“Era un corazón tan sensible para los suyos, que hubo Regular que al decirle «Estoy herido» decía «eso no es nada y se cura, como yo curo a mis hijos cuando se dan golpes» y al preguntarle «¿cómo curar tu a tus hijos?» le dijo que mostrase la herida, y al verla, aplicó los labios a la herida sangrante y beso aquella desgarradura que había recibido por defender la sacrosanta enseña nacional. Ese era Temprano, que como hijos suyos miraba a todos los de su grupo.”

 

Otra muestra de esa manera de educar a sus hijos que se trasladaba a su estilo de mando a la manera como trataba a sus subordinados podemos encontrarla en el fragmento de su diario personal[11] fechado en Ceclavín el día 29 de agosto de 1915 y dirigido a su hijo Fernando:

«Yo haré de ti un hombre cabal, mucho tendré que violentarme pero lo haré pues el verdadero cariño está  en saber hacer del hijo un modelo en todo, tú serás creyente en el Dios único e inmenso que está por encima de todas las religiones, cosa y personas, tú adorarás a tus padres; tu sentirás infinito amor por la Patria por tu España tal vez preponderante en tu madurez, tú serás bueno deseando el bien para todos y procurándolo, serás entusiasta de la Ciencia y del Trabajo y vivirás en el Honor y la Verdad, tu palabra será sagrada y tu valor completo, serás generoso, esplendido y compasivo, amante del pobre por cuyo bienestar debemos trabajar asiduamente.

¡¡ Cuántas ilusiones me hago contigo¡¡

Si te vivo, en estas ideas te educaré, sino tu madre se inspirará en ellas y por último su sola lectura deberán ser norma de tu conducta».

 

Imagen nº 7. Cristina Vidal, ya viuda de Claudio Temprano.

(Colección de la familia Temprano).

El viaje final de Temprano continuó en la mañana del viernes 28, cuando la comitiva reanuda su viaje trasladándose por el Tajo en una barcaza que comunicaba la localidad de Alcántara y la cercana Ceclavín[12], donde fueron recibidos por el pueblo en masa. Tras un responso en la plaza del ayuntamiento, el cadáver fue trasladado al domicilio de la familia Coronel donde se instaló la capilla ardiente.

El sábado 29 por la mañana se ofició un funeral y por la tarde se procedió al entierro del cadáver en el cementerio municipal de Ceclavín.

En una nueva entrada en del diario citado, fechada Melilla el día 9 de diciembre de 1924 podemos leer unas desgarradoras palabras de la ya viuda de Temprano dirigida a su hijo Juan[13]:

Murió papá, ya nunca llenará estas páginas de sus sabios consejos, de sus frases de amor, murió dando su vida preciosa por la Patria, sacrificándose en aras de los demás”.

“Murió el 19 de noviembre de 1924 en la zona de Tetuán donde combatía desde el 6 de julio que marchó; en las inmediaciones del Zoco el Arba en la retirada de Xauen en la posición de Hamara; de un balazo en la rodilla poco más arriba que le partió la femoral, murió desangrado, siendo recogido de su caballo por su ayudante Capitán Mizian. La vida querido hijito se acabó para mí ese día.

Dios os conserve vuestra vida y pueda proporcionaros alegrías y dichas. Dios me ilumine para saber educaros tal como papá soñó; él quería haceros hombres de bien y de provecho sabiendo querido hijo que el trabajo y la honradez son las principales bases para ser feliz. Dios me ampare pues me siento desfallecer sin fuerzas para la magna empresa que se me prepara; estamos ya para irnos aún no sé dónde, pero desde luego iremos a pasar unos días a Ceclavín donde está enterrado vuestro adorado papaíto, luego quizá a Palencia a fijar nuestra residencia. Dios nos asista y os haga buenos.”

 

 

 Imagen nº 8. Libro de actas del ayuntamiento de Ceclavín. Copia del acta de la sesión extraordinaria celebrada el día 20 de junio de 1925. Copia cedida por el ayuntamiento de Ceclavín.

 

  • El sepulcro de Claudio Temprano.

En sesión extraordinaria celebrada el día 20 de junio de 1925, el ayuntamiento de Ceclavín cedió a perpetuidad la sepultura donde, desde entonces, reposan los restos del teniente coronel Claudio Temprano.

 

Considero interesante destacar un párrafo de este documento en el que se destaca que el teniente coronel Temprano ponía en el mapa al pueblo de Ceclavín para las generaciones futuras:

El Ayuntamiento aprovecha esta ocasión para dedicarle un recuerdo al que en el campo marroquí, defendiendo a la madre Patria, murió gloriosamente por una  bala rifeña   el  19  de noviembre  de 1924, en  la  evacuación  de Xahuén; honrados  de que  haya sido esta villa, por él elegida, para morada eterna despreciando el designado para los héroes, dando con ello una prueba de cariño a los que en vida, miraba como hermanos, gratitud  que   reconocemos y  agradecidos  lo estampamos en  acta para recuerdo de nuestras generaciones, su decisión ha hecho que la villa de Ceclavín, olvidada por su humildad y  abandonada  por el aislamiento, figure  en los anales de la Historia, como  depositaria  de  un  héroe,  que  los venideros estudiarán y  los contemporáneos   admirarán, sus  cualidades  en  el  mando  como  Jefe  de los Regulares  de  Alhucemas,  sus  virtudes  en  el  trato  a los que  con fe le seguían, cumpliendo  con  ello  su  deber  patrio, y su  ideario,  pues   jamás desmayó al frente del enemigo”.

En nuestra primera visita al cementerio de Ceclavín, nos encontramos el sepulcro en unas condiciones deplorables.

Se trata de una tumba exenta y construida a ras de tierra. Está recubierta por una preciosa lápida realizada en mármol de la variedad “macael” y con una larga inscripción realizada con técnicas de la época en que fue construido: Letras vaciadas sobre la placa de mármol y rellenadas con plomo fundido que, una vez frio, se pule hasta darle la apariencia final.

 

  

Imagen nº 9. Estado de la lápida antes y después de la restauración.

Fotografía: colección particular del autor.

 

Todo el conjunto está rodeado por una verja realizada en hierro con adornos en hierro fundido y cadenas.

En la primera vista, la lápida presentaba múltiples fracturas y faltaban algunas letras. La verja presentaba un nivel de oxidación que resultaba muy difícil de recuperar.

 Desde el primer momento nos propusimos realizar una restauración que respetara la mayor cantidad de elementos originales y realizara los trabajos con técnicas similares a las utilizadas en el momento de su construcción.

El milagro que se puede contemplar en el cementerio fue posible gracias al trabajo de dos artesanos: Luís Carlos Tostado Gilete, de la empresa “Mármoles y granitos artesanos” de Cáceres. y Fernando Cantero, el herrero de Ceclavín.

Los trabajos en piedra comenzaron por la extracción y retirada de todos los fragmentos de la lápida original, Una vez en el taller del artesano, se procedió a colocar todos los elementos originales sobre una nueva placa de mármol del mismo tipo del original, con la finalidad de proporcionar apoyo y solidez al conjunto.

A continuación, se procedió a la limpieza del conjunto desincrustando y limpiando las impurezas, así como los sedimentos existentes. El proceso de limpieza y recuperación del acabado del mármol se consigue utilizando lijas manuales.

El siguiente paso es la restauración de las letras. Tras retirar las viejas y recuperar aquellas aprovechables, se procede a trabajar los vaciados de cada una de ellas sobe la placa de mármol para, a continuación, proceder a la colocación de las recuperadas y al vertido de plomo fundido a 330 ͦ, sobre aquellas que se habían perdido.

Los restos de las letras irrecuperables se enviaron a los descendientes de Temprano que las recibieron con gran emoción.

Por su parte, el herrero recuperó la mayor parte de las piezas originales de la verja, sustituyendo exclusivamente aquellos fragmentos destruidos por el óxido y el paso del tiempo.

 

Como se puede ver en la imagen, el sepulcro ha sido completado con una nueva lápida, costeada por el ayuntamiento de Ceclavín, en la que se incluye una breve biografía del personaje.

Imagen nº 10. Estado del sepulcro antes y después de la restauración. Fotografía: colección particular del autor.

 

La presencia del sepulcro en el cementerio municipal de Ceclavín era conocida por la mayoría de los vecinos que relacionaban el nombre de la calle que lleva el nombre del teniente coronel Temprano, pero en una consulta informal realizada a pie de calle, constatamos que muy pocos conocían al personaje y, menos aún, los motivos por los que el ayuntamiento le había tributado el homenaje de nombrar una calle con su nombre.

Los casi dos años de trabajo y el seguimiento de la prensa durante el proceso, pusieron en marcha un proceso de “boca a boca” que despertó el interés de los vecinos.

El acto de inauguración de las obras de restauración del sepulcro se celebró el pasado día 2 de junio y durante el mismo, se realizó un acto de homenaje al héroe caído en combate a cargo de un piquete de honores de las Fuerzas Regulares de Melilla.

Los actos fueron presididos por el Secretario General del Estado Mayor del Ejército y la Alcaldesa de Ceclavín y en el que se encontraba presente una importante representación de los descendientes de Temprano y un nutrido grupo de vecinos de la localidad.

La exposición presentada por la Asociación “Amigos del CIR de Cáceres” resultó un éxito de público y recibió muy buenas críticas tanto desde las autoridades y visitantes presentes en la inauguración como por el resto de los vecinos a pie de calle.

En conclusión, considero que después del trabajo realizado se ha conseguido recuperar un monumento que es parte de la historia militar de Extremadura, hemos recuperado para la memoria colectiva de un pueblo a uno de sus vecinos más ilustres.

Hemos despertado el interés de localidades vecinas, Alcántara y Zarza la Mayor (partícipes del traslado del féretro hasta su última morada), que se han mostrado interesadas en albergar la exposición y conocer la figura de Temprano a partir de una conferencia a impartir en cada una de las localidades citadas.

 

  1. FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA.
  • Archivo General Militar de Segovia. AGMS 1ª T 315 EXP 0_r_ Hoja de servicios y juicio contradictorio_ Claudio Temprano.

Copia utilizada en este trabajo: Archivo de la familia.

  • Actas del Ayuntamiento de Ceclavín.
  • Colección particular de fotografías de la familia Temprano. (archivo de la familia)
  • Trabajo inédito de la familia titulado “el abuelo en África”. (archivo de la familia)
  • Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

 

  • Bibliografía.
  • GALBAN JIMÉNEZ, Manuel. “España en África.  La pacificación de Marruecos”. Madrid. Imprenta del Servicio Geográfico del Ejército, 1965.
  • GONZÁLEZ ROSADO, Carlos. “Cuna de héroes. Teniente Coronel de Infantería Claudio Temprano Domingo”. Trabajo inédito.
  • MARTÍN MONTERO, Benedicto. “El teniente Coronel Claudio Temprano Domingo”. Trabajo inédito.
  • RODRÍGUEZ PLAZA, M.A. “22 héroes cacereños. kobba Darsa 1924”. Cáceres. Institución Cultural El Brocense, 2017
  • SERRANO SAENZ DE TEJADA, Guillermo. “De la guerra de Marruecos y el combate que no debió ser”, Madrid. Ministerio de Defensa, 2013.

 

  • En red.
  • Biografía de Claudio Temprano Domingo. Academia de la Historia.  [En línea] [20210723].

https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=&cad=rja&uact=8&ved=2ahUKEwjCj5KA3bTwAhWXiVwKHdv_CosQFjAAegQIBBAD&url=http%3A%2F%2Fdbe.rah.es%2Fbiografias%2F55192%2Fclaudio-temprano-domingo&usg=AOvVaw3O-Psshl5rXeZJiDHxM2_W

  • Temprano Domingo, Claudio. En La Historia Trascendida.  [En línea] [20210723]

https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=&ved=2ahUKEwjCj5KA3bTwAhWXiVwKHdv_CosQFjACegQIAhAD&url=http%3A%2F%2Fwww.lahistoriatrascendida.es%2Fdocumentos%2Fpersonajeshistoricos%2Ftemprano-domingo.pdf&usg=AOvVaw3iUQLT0IZ-3cTuUo9qX8Vi

[1] La Cruz Laureada de San Fernando es la más alta condecoración militar española.

[2] Textual en su hoja de servicios. El original se encuentra depositado se encuentra depositado en el Archivo General Militar de Segovia. La copia utilizada pertenece al archivo de la familia Temprano.

[3] En los Grupos de Fuerzas Regulares, la unidad de entidad batallón recibe el nombre de tabor.

[4] RODRÍGUEZ PLAZA, M.A. “22 héroes cacereños. kobba Darsa 1924”. Cáceres. Institución Cultural El Brocense, 2017.

[5] El Telegrama de Melilla. 3 de octubre de 1924. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica. [En línea] [Último acceso 20210720].

[6] El capitán Ben Mizzian era el ayudante del teniente coronel Temprano. Este oficial de origen marroquí llegó a ser capitán general de Galicia y de Cataluña.

[7] El general Juan Serrano Orive (1877-1924) mandaba la columna que se retiraba desde Xeruta a el Zoco Al Arbaa.

[8] Diario “La Montaña”. 28 de noviembre de 1924. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

[En línea] [Último acceso 20210720].

[9] Diario “La Montaña”. 27 de noviembre de 1924. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

[En línea] [Último acceso 20210720].

[10] Diario “La Montaña”. 30 de noviembre de 1924. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

[En línea] [Último acceso 20210720].

[11] Se trata de un diario en que se leen entradas escritas indistintamente por Claudio Temprano y su esposa Cristina Vidal. Este documento se encuentra en los archivos familiares de una de sus nietas, María Cristina Temprano.

[12] Diario “La Montaña”. 29 de noviembre de 1924. Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

[En línea] [Último acceso 20210720].

[13] Juan Temprano fue fusilado en Paracuellos del Jarama en julio de 1936 a la edad de 21 años.

Dic 022021
 

Rubén Núñez Quesada.

El 11 de octubre de 1886[1] nace en la ciudad de Cáceres Germán Liberal Arnelas en el seno de una familia con gran afición a la música, pero en la que nadie se dedicaba a ella de manera profesional. Fue bautizado en la Parroquia de Santiago El Mayor de la capital cacereña, el día 23 de octubre de ese mismo mes. Sus abuelos paternos, ya difuntos, se llamaban Domingo Liberal y Ramona Rubio, y los abuelos maternos, Vicente Arnelas, que también había fallecido ya, y Cayetana Javato, que fue la madrina del pequeño Germán.

Imagen 1. Partida de Bautismo de Germán Liberal

Su padre, Julián Liberal Rubio, era funcionario de la Excelentísima Diputación de Cáceres, en la que, tras ejercer otros cargos menores, se convierte en Auxiliar de la Sección de Cuentas tras el fallecimiento de D. Juan Romero Pache[2]. Llega a alcanzar el ascenso a Oficial de la Sección de Cuentas Municipales atrasadas en noviembre de 1888[3] y el de Escribiente en la Contaduría en 1902[4]. Julián Liberal era el menos aficionado a la música de la familia, pero sí lo era al deporte, llegando a ganar la “carrera de andarines” que se llevó a cabo en diciembre de 1907 entre Cáceres y La Perala (ida y vuelta), consiguiendo una sorprendente marca de treinta y cinco minutos y seis segundos[5]. D. Julián falleció el día 16 de diciembre de 1916[6].

Casi nada sabemos de la madre de Germán Liberal, poco más que se llamaba Amalia Arnelas1. Buena parte de la afición por la música le vino a Germán de su familia materna, recibiendo sus primeras lecciones de piano de su prima Adela Arnelas. Además, tenemos noticias de las cualidades musicales de sus hermanos mayores, Antonia y Ramón Liberal. Está documentado que el 19 de diciembre de 1892, dentro de los actos desarrollados para agasajar al General Ezponda, capitán general de Extremadura con base en Badajoz, que poco después concedía a Cáceres una guarnición estable, se le ofrece una función Lírico-Dramática en el Teatro Principal de la Calle Peña. Se interpretaron en aquella ocasión fragmentos de las zarzuelas “Salvador y Salvadora”, “Por la tremenda” y “Calderón”, actuando entre otros, su prima Adela Arnelas, y los mencionados hermanos Antonia y Ramón[7].

Germán debió de ser un virtuoso del piano desde pequeño, actuando ya desde los 14 años en El Círculo Mercantil de la ciudad donde, además, era el encargado de dirigir un cuarteto para amenizar musicalmente las veladas y reuniones que allí se producían. Con dieciséis años sabemos que participa como pianista en una fiesta que se organizó en Casar de Cáceres[8], celebrada en la casa del farmacéutico Mateo Sanabria con motivo de los festejos del Ramo y donde interpretó “bailables” al piano y acompañó a uno de los invitados, el famoso actor de la época, D. Luis Pardo, que cantó varios cuplés.

Por lo que sabemos Germán Liberal no recibió una formación reglada de música, aunque Publio Hurtado afirmó[9] que «en vista de sus extraordinarias y patentes actitudes para el divino arte, la Diputación lo pensionó para que fuese a estudiar al Conservatorio de Madrid, pensión que solo le otorgó un año…«. En realidad, esto no es del todo cierto. Si consultamos el Boletín Oficial de la Provincia, concretamente el publicado el 23 de enero de 1904[10], encontramos en el apartado de “Presupuesto Ordinario» que «accediendo a lo solicitado por el joven D. Germán Liberal Arnelas, natural de esta capital, se acordó concederle el auxilio o pensión de 1250 pesetas para ampliar conocimientos musicales en el Conservatorio de Música y Declamación de Madrid«, lo que concuerda con lo afirmado por el señor Hurtado; pero si consultamos este mismo Boletín, pero del 4 de mayo[11],  podemos leer que ese auxilio o pensión se le retira porque «concedida al joven Germán Liberal Arnelas por esta Diputación la pensión de 1250 pesetas anuales, en sesión de 10 de octubre último, para ampliar sus conocimientos musicales en el Conservatorio de Madrid, cuando ya había sido aprobado el presupuesto que está en ejercicio, por lo cual no puede incluirse en el mismo aquella suma…«. Después añaden que se va a proponer que la Contaduría lo tenga en cuenta para el siguiente ejercicio, es decir, se le aprobó una ayuda, pero se le retira antes de hacerla efectiva y se propone que se le conceda en el siguiente ejercicio. Pero desgraciadamente no se le concederá posteriormente ayuda alguna para apoyar su talento con el estudio en un centro de reconocido prestigio como el Conservatorio de Madrid, ni en ningún otro conservatorio. No obstante, podemos pensar que de alguna manera pudo haber logrado obtener financiación para marchar a estudiar a la capital como indica el señor Hurtado, porque una vez consultados los archivos del Conservatorio madrileño, existe una referencia a Germán Liberal Arnelas en ellos.

Revisados sus libros de registro de Matrículas y Exámenes de Enseñanza Oficial y No Oficial (1901-1910), solo hay una referencia a nuestro músico cacereño en el libro 32 de las enseñanzas no oficiales, es decir, se matriculó, pero no asistía a clase y solo se presentó al examen. Lo hizo en primero de solfeo y se examinó el día 26 de septiembre de 1904, obteniendo la calificación de sobresaliente[12]. En este registro se especifica, además, que tenía 19 años, algo que no concuerda con los datos sobradamente documentados que disponemos, por lo que pensamos que debió de engañar con su edad para poder acceder a los exámenes del Conservatorio, porque en aquellos momentos tenía diecisiete años.

Este tipo de modalidad de matrícula solo le sirvió para validar los conocimientos que ya poseía, pero no para adquirir nuevos y menos en un nivel tan elemental de solfeo que él debía de dominar desde hacía años. No existen más referencias sobre Germán en los archivos de este conservatorio.

Imagen 2. Registro de Matrículas y Exámenes. Conservatorio de Música de Madrid

Pero sabemos que ya llevaba un tiempo viviendo en Madrid, buscándose la vida como músico y aprovechando su estancia en la ciudad para presentarse «por libre» a las pruebas del Conservatorio. El talento de Germán era tal que, aunque su principal habilidad era con el piano, consiguió un puesto de chelista en la compañía de Zarzuela y Ópera Española del afamado maestro Guillermo Cereceda, debutando primero en el Teatro Lírico de Madrid[13] y posteriormente afrontando la temporada 1904-1905 en el Teatro Circo Price, también de la capital de la Corte. En octubre 1904 el director de la orquesta, el señor Cereceda, tiene que ser sustituido por enfermedad, y por decisión unánime de todos sus compañeros, Germán Liberal es escogido para dirigir la compañía hasta el final de la temporada en el Circo Price, en marzo de 1905 y durante varios meses más, mientras recorrían buena parte del país hasta regresar a Madrid, donde asume, tras la reincorporación del Maestro Cereceda, la dirección de la Compañía de D. Pablo López, con representaciones que le trajeron al propio Cáceres, Badajoz, Granada…

En ese tiempo decide abandonar España y buscar fortuna en México, donde llegaría muy posiblemente a finales de 1905, comenzando a ejercer como profesor de música. Debido a sus cualidades, al poco tiempo ya dirigía la orquesta del teatro de la famosísima actriz mexicana Virginia Fábregas, recorriendo con ella buena parte del país. Su fama no solo como director, sino como compositor y concertador, propició que mientras estaba de gira en San Luis Potosí, fueran a buscarlo para ofrecerle el puesto de director de la Orquesta del Teatro Principal de México, sustituyendo a D. Rafael Gascón, y donde desarrollará su mejor etapa como artista, porque no solo se limitó a dirigir, sino que a partir de ese momento también comienza a estrenar sus propias zarzuelas.

Imagen 3. Fachada del Teatro Principal de México

En junio de 1906 estrenará, con tan solo 19 años, y siendo el director de la orquesta del Teatro Principal de México, la obra «La Sultana«, la única de sus obras cuya partitura podemos encontrar en la Biblioteca Nacional de España[14], registrada en ese año de 1906. La letra fue escrita por D. Luis Candela y D. Andrés de Boet, ambos españoles y con música de Germán Liberal[15].  El gran estreno se realizó el sábado 9 de junio de 1906 con el teatro lleno y con «aplausos, muchas llamadas a escena, diana y, en fin, lo que constituye el aparato consiguiente a esos éxitos, que la verdad, no suelen ser tan estruendosos los demás sábados…»[16].  Al parecer la obra resultaba un poco larga, pero destacaban en ella “el pasodoble del primer cuarto” y el tango El Columpio, interpretado por la famosa cantante «La Griffel”, que tuvieron que ser repetidos por la aclamación del público. A todo ello se le sumaba una producción cuidada, como era costumbre del Principal, con «preciosas decoraciones«. Como era de esperar, el éxito americano de este cacereño llegó a la prensa local, que le dedica páginas de elogio reproduciendo las palabras de los diarios mexicanos[17].

Imagen 4. Partitura de la Zarzuela “La Sultana” (Fragmento primera hoja)

Viendo el éxito del paisano, dos jóvenes de Cáceres escriben el libreto de una zarzuela llamada «La Mataora» y que envían a Germán a México para que componga la música. Esto ocurre en diciembre de 1906[18] y se anuncia que, tras el estreno en la Ciudad de México, la obra será representada en la temporada de feria entre mayo y junio de 1907 en la ciudad de Cáceres. En realidad, no existe noticia ni registro alguno sobre dicha obra o su estreno, ni siquiera de su existencia, por lo que nos tememos que este proyecto finalmente no llegó a buen puerto, porque el siguiente estreno de una obra de Germán Liberal llegaría en marzo de 1907, pero con la obra titulada «El Vaquero» con los mismos autores que «La Sultana«, D. Luis Candelas y D. Andrés de Boet.

El estreno se produjo el sábado 2 de marzo de 1907, con la presencia de los autores del libreto, que eran españoles y que dirigieron personalmente la obra. Esta zarzuela habla de la vida de sus protagonistas en un cortijo andaluz «con toros y vacas, ejerciendo la profesión de garrochistas en los tentaderos y en los cerrados que no se han visto muchas veces en escena«[19]. Entre los personajes de la obra está el Tío Gapo, «chancero y francote«, el Marqués y un joven enamoradizo, el señorito Eugenio, que pone la nota cómica. Los personajes principales son los hermanos Antonio y Mariano que sufren al estar enamorados de la misma mujer, Amparo, que ama profundamente a Antonio y no a Mariano. Luis Larroder escribe grandes elogios a la obra en Iberia, Diario de la Mañana, diciendo cosas como: «la música es inspirada y de motivos muy frescos, revelando gran talento en el señor Liberal» o que «los versos tienen un finismo admirable, una facilidad brillante; se oyen con verdadero deleite y el público los aplaudió con entusiasmo, en resumen, un rotundo éxito«.

Tanto es el éxito de Germán, que proyecta incluso abrir una escuela de música en la capital mexicana junto al director al que sustituye en la Orquesta del Teatro Principal, D. Rafael Gascón y que se iba a ubicar en el 626 de la calle Bucareli. Sería una escuela de solfeo y canto donde se enseñaría «todo el repertorio de zarzuela, así de la llamada grande, como del género chico«[20]. Solo existen documentos sobre el anuncio de la apertura de la escuela en mayo de 1907, pero no existe constancia de su apertura realmente. Dudamos de la puesta en marcha de dicha escuela por el poco tiempo más que Germán pasaría en la capital mexicana, y por la salud del propio Rafael, como luego veremos.

Aunque Germán trabaja para la orquesta del Principal y la compañía de zarzuela Alcaraz, sabemos que en mayo de ese 1907 viaja de nuevo a San Luis Potosí con la empresa Galeno para actuar en el Teatro La Paz, porque a última hora hubo un problema con parte de la compañía y tuvieron que pedir ayuda para realizar la actuación. Germán Liberal acudió a sustituir al director habitual de la orquesta, el señor Carlos Montero[21]. Allí estrenan «Campanone«, una vieja zarzuela que en esta ocasión fue interpretada por la señora Ferrer, los señores Flores, Galeno (dueño de la compañía), el Señor Lartundo y dirigiendo la orquesta el señor Germán Liberal.

Pudo hacer esta sustitución porque en los meses de primavera y comienzos del verano de 1907 asume de nuevo la dirección del Teatro Principal su titular, el señor Rafael Gascón, aquel con el que iba a abrir la escuela de música, aunque finalmente D. Rafael tiene que abandonar la compañía recayendo de nuevo la dirección de la orquesta en manos de Germán en julio de 1907[22] [23]. Germán sigue con su incansable trabajo, estrenando en agosto “Cañamorena” con dirección teatral de Miguel Gutiérrez y dirección musical del propio Germán de quien la prensa decía que «es un maestro muy grande» y no olvidemos que aún no había cumplido los 21 años por aquellas fechas.

Pero está claro que no se puede gustar a todo el mundo y las críticas no tardaron en llegar a una carrera tan precoz y de ascensión tan meteórica. En el periódico El Popular de México, el 9 de septiembre de 1907 se publicó una demoledora columna sobre el joven músico cacereño, tras el estreno de «La Tempestad» unos días antes, que por lo que se ve no agradó ni al público ni a los críticos y en la que nuestro Germán Liberal, a pesar de la fría acogida del respetable, salió a saludar como si de un gran éxito se tratase. Esto sentó muy mal a gran parte del público. En este artículo se dicen cosas como que salir a escena «al concluir el tercer acto de la tempestad me parece una “chufla” de los guasones de la última tanda o un ímpetu propio de los pocos años […] porque salir así en seco, equivaldría a que después de cantar Luisita Ruiz París u otra tiple cualquiera con pocas facultades, llevasen al escenario al Señor de la taquilla, a propósito de mal genio que gasta»

Continúa diciendo «no hay que salir a escena, por más que se haya concertado la obra, haciendo milagros de armonización con un cuarteto que no lo es, porque el soprano no es soprano, el tenor no suena a tenor y si de barítono hay algo, en cambio el bajo… «ya no vibra» […] y por lo que a los coros respecta, las señoras afónicas hasta decir basta, ya que más que voces parecen haber «susurros del viento«”. Concluye con un consejo para Germán: “es usted joven, al parecer, con el estudio y la inspiración y el afán, tiempo hay de ganarse un buen sitio con la batuta y todo; pero con la debida justificación…y con las estampillas de la ley«[24].

En este mismo diario vuelven a arremeter contra Germán al mes siguiente[25] con el siguiente chascarrillo: “Dicen que el agua no da color ni sabor. Al maestro Liberal le ocurre lo mismo con la orquesta«.

Germán mantenía un profundo contacto con la colonia de españoles en México, que en septiembre de 1907 organizó una serie de actos para celebrar las fiestas de Covadonga como cada año. Uno de ellos era un concurso de bandas de música a la que Germán, evidentemente se presentó encabezando la banda El Machacón de Abajo[26], aunque en esta ocasión no logró triunfar, siendo la banda ganadora la llamada Parque Luna, dirigida por el maestro Candelario Rivas.

La prensa de la época se hizo eco de la meteórica carrera de Germán. La revista teatral Thalía de México [27] publica en octubre de 1907 un tango con ese mismo nombre “Thalía”, compuesto por él, junto a un extenso reportaje sobre su vida y carrera y un retrato (algo no frecuente en la época)[28] y «frases de encomio«. Desgraciadamente me ha sido imposible localizar ejemplar alguno de esta revista y de la partitura del tango, solo teniendo referencias indirectas en la prensa regional extremeña de la época, que afortunadamente reproducen el retrato de Germán, siendo ésta la única imagen que tenemos del músico cacereño. Este tango se quiso estrenar en nuestra ciudad de Cáceres, interpretado por la Banda Municipal, el domingo 8 de diciembre de 1907, pero desgraciadamente el concierto que se iba a ofrecer en el Paseo de Cánovas tuvo que ser suspendido por la lluvia[29].

Imagen 5. Retrato de D. Germán Liberal13

Realmente el año 1907 fue el más intenso en la carrera de Germán Liberal y en su recta final estrenó una nueva zarzuela musicada por él y con libreto de Rafael Medina, que tras unos años en los que la compañía Alcaraz no trabajó con autores locales, en esta obra titulada ¡PUM!, se reconcilian con los autores mexicanos en este ansiado estreno. La crítica de la época sostiene que «bien podría seguir el referido paréntesis, por tiempo ilimitado«[30] y que la peor de las zarzuelas españolas «es un primor comparado con ¡PUM! que el público con muy buen criterio ha echado el foso y no sabemos cómo sigue aún en los carteles semejante tontería«. Dentro de la demoledora crítica de este diario, nuestro paisano no sale mal parado, afirmándose que “la música es superior al libro, y es lástima que el maestro Liberal ponga su talento en libros tan malos». La obra nace de un acuerdo al que llega la empresa Alcaraz con la Sociedad General de Autores mexicanos y que se alcanzó unos meses antes, algo que será muy importante en el futuro próximo de Germán Liberal como luego veremos[31].

De esta manera llegamos a 1908, año también muy intenso en su vida y que comienza con el anuncio del estreno de una nueva zarzuela, pero ya no en el Teatro Principal, sino en el Teatro Lírico, siendo sus autores los hermanos Michel, Alberto y Alejandro. El estreno fue el sábado 11 enero y la obra se tituló «Ni tanto que queme el santo«. Para su producción el escenógrafo Antonio Jané se encargó de pintar los decorados y los cantantes principales fueron los habituales del Teatro Lírico, «la pareja Requena-Borras-Gil«[32]. De toda la obra destacó “la jota, la matchicha”, de la que hemos podido localizar la partitura que en realidad se llama La Bella Charita [33]. Lo curioso es que en el archivo mexicano donde la hemos podido localizar, la clasifican dentro de los autores uruguayos, aunque hemos comprobado que es un error y es sin duda una de las pocas obras publicadas por una editorial especializada de las firmadas por Germán Liberal.

Imagen 6. Partitura de “La Bella Charita”. Matchicha perteneciente a la zarzuela “Ni tanto que queme el santo”

 

Suponemos que el contrato[34] con la empresa Alcaraz y con el Principal debió de romperse un tiempo antes y por eso el estreno se produce en el Lírico, además después de la presentación de «Ni tanto que queme el santo» partirá Germán para Cuba con una nueva compañía para trabajar en el Teatro Heredia de Santiago de Cuba, con Esperanza Iris, Josefina Peral, Josefina Segarra, Miguel Gutiérrez, Mario Sánchez, José Heras, Alfonso Castillo, y Gonzalo Bofill[35].

Pero antes de partir hacia Cuba Germán Liberal participó en los festejos organizados para celebrar el santo de Alfonso XIII en el consulado español de México. El cónsul, el señor Rubio Amoedo, ofreció un banquete para los miembros del comité encargado de la repatriación de españoles residentes allí, tras el que algunos de esos compatriotas que pronto volverían a casa, leyeron unas emocionadas líneas en homenaje al cónsul y su iniciativa. Tras este emotivo momento, Germán Liberal al frente de un quinteto, interpretó el Coro de los Repatriados de «Gigantes y Cabezudos» y una vez se marchó la representación de este comité, continuó el concierto con piezas como «Fantasía de Werther«, «Fantasía de Caballería Rusticana«, «El canto al pueblo» de Velino Presa, fantasía de “Traviata» y el vals «Cuando el amor muere«. Una vez terminado el concierto, Germán permaneció al piano interpretando «composiciones de los grandes clásicos«[36].

El 26 de enero de 1908 marcha a Cuba después de haber sido nombrado el representante en La Habana de la Sociedad de Autores Mexicanos (y españoles) tras la Junta celebrada el 21 de enero en la Sociedad Mexicana de Autores Dramáticos y Líricos. En esta reunión se trató de las relaciones con la Sociedad de Autores Españoles gestionada por uno de los hermanos Michel, concretamente por Alberto, que aprovechó para entregar una carta del gerente de la sociedad española, el señor Emilio Sánchez Pastor, donde ofrecía establecer relaciones y asociaciones entre ambas sociedades para que «marchen de perfecto acuerdo«. Además, se trata de los convenios con la empresa Alcaraz, como ya habíamos hablado, para que se «arreglen las dificultades que han surgido«. Como último punto del día se nombra a Germán Liberal representante de dicha sociedad en La Habana, además de los representantes en Madrid (el señor Eduardo Virgil) y en Chihuahua (José Díaz Conti)[37].

Mientras tanto, a su ciudad natal siguen llegando noticias de sus logros, creando cierta expectación en los ciudadanos de Cáceres, deseosos de figuras que destaquen en el mundo. Ya dijimos que por el mal tiempo el tango “Thalía” no pudo estrenarse en diciembre de 1907, pero es en 1908 cuando llega con más intensidad la obra del paisano a nuestra ciudad. Ya en 1907 se había instalado en la Plaza de la Concepción el pabellón Vidaograph, el que además de servir de cinematógrafo, ofrecía la actuación de artistas de todo tipo. Antes de cerrar por Real Orden que obligaba a recomponer las salas de cinematógrafo[38], se anuncia en enero el estreno del tango “Thalía”[39] que será interpretado por la «bella y simpática bailarina Pepita Díaz, «la españolita«». Continúa la noticia de prensa afirmando que «no dudamos que el día que se estrene aquí el mencionado tango, las entradas se cuenten por llenos en el pabellón Vidaograph, dada la curiosidad que reina por conocer alguna de las composiciones de nuestro amigo el joven compositor«.  El estreno se anuncia con fecha de 14 de enero, destacando que «el tango, que es preciosísimo, ha de degustar a nuestros paisanos y fácil, muy fácil es asegurar que esté en cartel toda la temporada«[40]. Aunque el baile originalmente fue compuesto para la bailarina Luisa Requena, aquí será interpretado por la ya mencionada Pepita Díaz[41].

Las crónicas periodísticas[42] destacan que el tango «según opinión de los buenos inteligentes, es una exquisitez, por su estilo originalísimo y por el sentimiento y la inspiración con que está escrito» y concluyen: «gustó muchísimo«. También se elogia a la bailarina y a quién interpretó el tema el piano, el profesor Sáez[43].

La Banda Municipal también se sumó al entusiasmo por el tango de Germán Liberal y se anuncia en prensa su estreno para el domingo 23 de febrero[44] en el Paseo de Cánovas bajo la dirección de D. Arturo García Agúndez, junto a otras obras como la Serenata de Fantasía Morisca de Chapí o el Coro y Aria de la ópera Norma. Por algún motivo que no hemos logrado averiguar, el estreno se retrasó hasta el 2 de marzo donde en la prensa se destaca que fue adaptado e instrumentado para la banda por el mencionado Arturo García[45] [46].

Y volvemos a La Habana para seguir la trayectoria de Germán Liberal, aunque de esta etapa se conserva mucha menos documentación. En aquellos meses reestrena las zarzuelas que había compuesto, como figura en la prensa regional, que se hace eco en mayo de 1908 de la representación de “¡PUM!” y de “Ni tanto que queme el santo”[47]. Desde La Habana se traslada a Puerto Rico y posteriormente a Santo Domingo hasta regresar de nuevo a España a finales de 1909, donde es contratado para dirigir la orquesta del Teatro-Circo del Príncipe Alfonso, pasando unos días en Cáceres con su familia antes de partir a la capital[48]. Pasa parte de ese diciembre y enero de 1910 en Cáceres hasta marchar a Madrid. Sabemos que desde ese momento va y viene con cierta frecuencia a casa de sus padres, con los que pasa, por ejemplo, unos días de agosto de 1910[49].

No sabemos si alguna vez pudo asistir al estreno de alguna de sus obras por la Banda Municipal de Cáceres o incluso si llegó a ponerse al frente de la misma. Lo que sí sabemos es que en junio de ese año La Banda ofreció en su programa el pasodoble «Siro» de Germán Liberal[50] como estreno absoluto, repitiendo el programa dos semanas después[51].

Continúa con sus viajes por España hasta que en agosto de 1911[52] regresa desde Barcelona ya enfermo y permanece en casa de sus padres en la calle Barrionuevo 40-42 hasta su fallecimiento el día 3 de diciembre de ese 1911, con 25 años recién cumplidos. El noticiero informa de la siguiente manera:  «víctima de cruel enfermedad falleció ayer nuestro buen amigo el joven y malogrado artista D. Germán Liberal, inspirado músico que aquí en su pueblo gozaba de generales simpatías. A su atribulada familia enviamos nuestro más sentido pésame«[53]. Según su acta de defunción del Registro Civil, sabemos que permanecía soltero, que murió sin testar y que la causa de la muerte fue «tisis consuntiva«, es decir, falleció por tuberculosis, enfermedad que causaba miles de muertes en aquellos años de comienzos del siglo XX.

La música de Germán se siguió interpretando un tiempo. En abril de 1920 se reestrena en México «La Sultana«[54], o incluso se estrena de forma póstuma, también en ese país, la revista en un acto «Blanco y Negro» escrita por uno de los hermanos Michel, concretamente por Alberto y con música de Germán, en agosto de 1913 en el Teatro Lírico[55]. Pero parece que no solo la figura de este niño prodigio de la música cacereña se ha terminado olvidando con el paso de los años, sino que también lo ha hecho su música, prácticamente perdida; por eso hemos querido traer a la memoria la figura y obra de este cacereño ilustre: Germán Liberal Arnelas, como manera de reivindicar su genio y talento más de un siglo después de su muerte.

[1] Archivo Diocesano. Diócesis Coria-Cáceres. Libro nº18 bautizados. 1885-1995. Fol. 42vº

[2] Boletín oficial de la provincia de Cáceres: Número 83 – 1884 noviembre 21

[3] Boletín oficial de la provincia de Cáceres: Número 80 – 1888 noviembre 20

[4] Boletín oficial de la provincia de Cáceres: Número 87 – 1903 junio 03

[5] El noticiero: diario de Cáceres: Año V Número 1409 – 1907 diciembre 28

[6] El bloque: periódico demócrata: Año X Número 482 – 1916 diciembre 26

[7] Recuerdos cacereños del siglo XIX. Publio Hurtado.

[8] El norte de Extremadura: periódico político, órgano del partido democrático en la provincia: Año IV Número 214 – 1903 septiembre 4.

[9] Ayuntamiento y familias cacerenses. Publio Hurtado, 1918.

[10] Boletín Oficial de la Provincia de Cáceres. Número 14, sábado 23 de enero de 1904.

[11] Boletín Oficial de la Provincia de Cáceres. Número 72, miércoles 4 de mayo de 1904.

[12] Libro 32 de Registro de Matrículas y Exámenes de Enseñanza No Oficial 1904-1905. Conservatorio De Música de Madrid.

[13] El Bloque. Periódico Demócrata. Año II. Número 49. Cáceres 13 de octubre de 1908. Página 1.

[14] BNE, sede Recoletos MP/3196/4, sala Barbieri, código de barras 1104364955.

[15] Iberia. Diario de la Mañana. México, 7 de junio de 1906. Página 2.

[16] Iberia. Diario de la Mañana. México, 11 de junio de 1906. Página 2.

[17] El Norte de Extremadura. Año V. Número 456. Cáceres 21 de julio de 1906. Página 3.

[18] El Norte de Extremadura. Año V. Número 476. Cáceres 8 de diciembre de 1906. Página 2.

[19] Iberia. Diario de la Mañana. México, 5 de marzo de 1907. Página 2.

[20] El Popular. México, 11 de mayo de 1907. Página 3.

[21] El Popular. México. 29 de mayo de 1907. Página 3.

[22] El Popular. México. 18 de julio de 1907. Página 3.

[23] El Correo Español. México 18 de julio de 1907. Página 2.

[24] El Popular. México. 9 de septiembre de 1907. Página 3.

[25] El Popular. México. 9 de octubre de 1907. Página 2.

[26] La Voz de México. Diario Político y Religioso. Año XXXVII. Número 217. 27 de septiembre de 1907.

[27] El Norte de Extremadura. Año VI. Número 522. Cáceres 2 de noviembre de 1907. Página 2.

[28] El Adarve. Periódico Político. Año V. Número 256. Cáceres 7 de noviembre de 1907. Página 3.

[29] El Noticiero: Diario de Cáceres. Año V. Número 1395. Cáceres 11 de diciembre de 1907. Página 2.

[30] Iberia. Diario de la Mañana. México, 8 de octubre de 1907. Página 2.

[31] El Popular. México. 5 de octubre de 1907. Página 3.

[32] El Correo Español. México 10 de enero de 1908. Página 2.

[33] Biblioteca de las Artes. Gobierno de México. No. sis. 000014505

[34] El Correo Español. México 23 de enero de 1908. Página 3.

[35] El Diario. México 12 de enero de 1908. Página 3.

[36] El Correo Español. México 24 de enero de 1908. Página 2.

[37] El Correo Español. México 22 de enero de 1908. Página 2.

[38] El bloque. Año VI, número 18. Cáceres 10 de marzo de 1908. Página 3.

[39] El Noticiero: Diario de Cáceres. Año VI. Número 1419. Cáceres 10 de enero de 1908. Página 4.

[40] El Noticiero: Diario de Cáceres. Año VI. Número 1421. Cáceres 13 de enero de 1908. Página 4.

[41] El Noticiero: Diario de Cáceres. Año VI. Número 1422. Cáceres 14 de enero de 1908. Página 4.

[42] El Noticiero: Diario de Cáceres. Año VI. Número 1423. Cáceres 15 de enero de 1908. Página 4.

[43] El Norte de Extremadura. Año VII. Número 533. Cáceres 18 de enero de 1908. Página 2.

[44] El Norte de Extremadura. Año VII. Número 538. Cáceres 22 de febrero de 1908. Página 2.

[45] El Noticiero: Diario de Cáceres. Año VI. Número 1463. Cáceres 4 de marzo de 1908. Página 4.

[46] El Norte de Extremadura. Año VII. Número 540. Cáceres 7 de marzo de 1908. Página 2.

[47] El Noticiero: Diario de Cáceres. Año VI. Número 1514. Cáceres 6 de mayo de 1908. Página 2.

[48] El Adarve. Periódico Político. Año VII. Número 368. Cáceres 30 de diciembre de 1909. Página 3.

[49] El Noticiero: Diario de Cáceres. Año VIII. Número 2153. Cáceres 13 de agosto de 1910. Página 2.

[50] El Noticiero: Diario de Cáceres. Año VIII. Número 2105. Cáceres 18 de junio de 1910. Página 2.

[51] El Noticiero: Diario de Cáceres. Año VIII. Número 2114. Cáceres 29 de junio de 1910. Página 2.

[52] El Noticiero: Diario de Cáceres. Año IX. Número 2451. Cáceres 2 de agosto de 1911. Página 2.

[53] El Noticiero: Diario de Cáceres. Año IX. Número 2554. Cáceres 4 de diciembre de 1911. Página 2

[54] Arte y sport. México, 3 de abril de 1920, página 11.

[55] El Correo Español. México, 21 de agosto de 1913.

Dic 012021
 

Carlos María Neila Muñoz

Doctor en Antropología Social y Cultural

 

Francisco Elviro Meseguer, «Curro» para los amigos, nació en Brozas (Cáceres) el 17 de enero de 1911 a las 11 de la mañana en la casa número 8 de la calle Antonio Gómez. Hijo legítimo de Ricardo Elviro, natural de Brozas, de 28 años de edad y de oficio propietario y de Ana Meseguer, natural de Algezares (Murcia), de 23 años de edad, sin ocupación especial y domiciliada con su marido. Era nieto por línea paterna de Francisco Elviro Rosado y de Soledad García López, naturales ambos de Brozas. Por línea materna era nieto de José Meseguer García, natural de Aljezares (Murcia), casado en segundas nupcias y vecino de Palencia y de Carmen García Sánchez, natural de Algezares (Murcia). Patrocinio Hervás Corchado, amigo de los padres compareció en el Registro Civil para que se inscribiera en fecha y forma. Su esposa fue Concepción Antonia Pernil Salvador, nacida en Minas de Río Tinto (Huelva) el 13 de junio de 1916 y fallecida en Brozas el 07 de abril de 2005. Tuvo un hermano llamado Carmelo y los padres de ambos hermanos fueron Francisco Pernil Vizcaíno y Carmen Salvador Fernández. El matrimonio de Francisco y de Concepción Antonia tuvo dos hijos: María del Carmen[2], nacida l1 de noviembre de 1944 en Cáceres y fallecida el 02 de marzo de 2020, en Madrid, casada con Ramón Fochs Rodríguez y Ricardo José Elviro Pernil, nacido en Cáceres el 06 de marzo de 1949 casado en primeras nupcias con María Teresa Hernández Martín y en segundas nupcias con Guadalupe Nieto Arrogante. Los hermanos de Francisco Elviro Meseguer hermanos fueron: Soledad y José Elviro Meseguer, casado el segundo con Carmen Peña Pérez.

 

Su nieta materna Ana Cristina Fochs Elviro, haciendo referencia a Francisco Elviro Meseguer, expresa: “Fue un gran trabajador, buena persona siempre dispuesta a ayudar a todo aquel que se lo pedía. Amaba a Brozas y a sus gentes, aunque estuviera fuera. Fue un gran padre de familia, tanto a su mujer e hijos no les faltó nunca de nada y como abuelo era el mejor. Quería a sus nietos con locura, en especial a mí que era su “favorita”[3].

 

Estudió en el colegio “San Antonio” de Cáceres desde el 01 de octubre de 1922 hasta el 20 de mayo de 1927, cursando los estudios de Bachillerato Universitario, en la sección de Letras, en el Instituto Nacional de Segunda Enseñanza de Cáceres y sufriendo el día 5 de octubre de 1928 el “Examen de Conjunto”, obteniendo la calificación de aprobado. El correspondiente título fue expedido por el rector de la Universidad de Salamanca el 22 de diciembre de 1928. Años más tarde se licenció en Derecho a la edad de 24 años, habiendo estudiado en Murcia, ejerciendo como abogado a lo largo de su vida laboral. El título de Licenciado en Derecho tiene de fecha 23 de octubre de 1935.

 

Perteneció al reemplazo militar de 1932. Ingresó, como militante afiliado en Falange Española Tradicionalista y de las JONS, el 01 de abril de 1935 en la jefatura local de Cáceres con el número nacional 68934. La fecha de ingreso en el Servicio Militar fue el 18 de julio de 1936 a la edad de 25 años. Con anterioridad, y con fecha 13 de abril de 1932 había sido «Excluido Total» del servicio militar por enfermedad.

Nº 01 y 02: “Siete momentos en la vida de Francisco Elviro Meseguer”

En lo que se refiere a la vida política en Brozas, el 26 de agosto de 1936, citados por el Delegado de la Autoridad Militar de la Villa, Ricardo Salvado Muro, se reunieron en el salón de actos del ayuntamiento las siguientes personas: Virgilio Corchado Laberti; Gerardo Bernal Nieto; Francisco Elviro Meseguer; Manuel Salvado Muro; Felipe Castellano Durán y Cándido Bazán Cruz. Se procedió a la elección de cargos de la Comisión Gestora que, a partir de este momento, iba a regir los destinos sociopolíticos de Brozas, dando como resultado: Presidente: Ricardo Salvado Muro (seis votos contra uno de Felipe Castellano Durán); Vice-presidente 1º: Virgilio Corchado Laberti (seis votos contra uno de Cándido Bazán Cruz) y Vice-presidente 2º: Gerardo Bernal Nieto (seis votos contra uno en blanco).

 

Desde el momento que se inició el Alzamiento Nacional tomó parte activa en la pacificación en los pueblos de la provincia. El 29 de agosto de 1936 fue designado Jefe de Falange de F.E.T. y de las J.O.N.S., estando 3 meses y 21 días. En la Milicia, en Cáceres, desde el 18 de julio hasta el 28 de agosto de 1936. En la 1ª Bandera, de Cáceres, desde el 29 de agosto hasta el 19 de diciembre de 1936. El 11 de noviembre de 1936 fue evacuado de Brunete por enfermedad, volviéndose a incorporar el 05 de diciembre. Estuvo en la Academia Militar de Sevilla, desde el 18 de abril hasta el 17 de mayo de 1937. En la 3ª Bandera, de Huelva, desde el 18 de mayo hasta el 19 de junio de 1937. En el 2º Batallón, de Huelva, de F.E.T. y de las J.O.N.S., desde el 20 de junio de 1937 hasta el fin de agosto de 1939. Posteriormente fue licenciado por haberlo solicitado como perteneciente al reemplazo desmovilizado de 1932.

 

Tuvo antigüedad de alférez provisional (de 18 de mayo de 1937) y de Teniente Provisional (de 18 de enero de 1938). Su servicio fue en: ‘Tropa y Jefe de Falange en Campaña’ (5 meses), ‘Alférez’ (8 meses) y ‘Teniente’ (1 año, 8 meses y 13 días), con un total de tiempo de servicio efectivo, en primera línea, de 2 años, 8 meses y 13 días. Siendo teniente fue ascendido a capitán de complemento de infantería, con antigüedad de 11 de noviembre de 1958[4]. Siendo alférez fue ascendido a teniente provisional del Arma de Infantería, con antigüedad de 25 de mayo de 1938. En el mismo BOE[5] se nombra, entre otros, a Pedro Manuel Elviro Remedios, en las mismas condiciones que a Francisco. De teniente fue ascendido a capitán de complemento de infantería, con antigüedad de 11 de noviembre de 1958.

 

En el apartado político y en la sesión extraordinaria de 31 de julio de 1948[6], convocada por el Excmo. Gobernador Civil, se cesó a los gestores de la Comisión que hasta ese momento había dirigido la localidad y se nombró a: Francisco Elviro Meseguer (Brozas –Cáceres-, 1911; Madrid, 1985). Arturo Aranguren Mifsut (Cáceres, 1896; Cáceres, 1957). Casto Gómez Clemente (Torre de Don Miguel –Cáceres-, 1901; Cáceres, 1974). Narciso Maderal Vaquero (Zamora, 1879; Cáceres, 1962). Ramón Vela Rodríguez (Cáceres, 1910; Cáceres, 1999). Juan Durán García-Pelayo (Cáceres, 1905; Cáceres, 1987). José Canal Rosado (Arroyo de la Luz –Cáceres-, 1913; Cáceres, 1979). Ernesto Fernández García (Madroñera –Cáceres-, 1908; Cáceres, 1991). Eleuterio Sánchez Manzano (Guijo de Coria –Cáceres-, 1884; Cáceres, 1964). Luis Ordóñez Claros (Alcántara –Cáceres-, 1915; Cáceres, 2010). Clemente Sánchez Torres (Cáceres, 1896; Cáceres, 1991). Javier García Téllez (Cáceres, 1888; Cáceres, 1963)- Rafael García Sánchez (Fuentes de Béjar –Salamanca-, 1903; Cáceres, 1972). Pedro Arroyo López (Cáceres, 1909; Cáceres, 1966) y Carlos Cedrún Mateos (Cáceres, 1902; Madrid, 1989). En mencionada sesión, tomó la palabra en primer lugar el Gobernador Civil y dirigiéndose a la nueva Gestora les dice: “…que no por ello su labor es fácil, sino, que está llena de responsabilidades insistiendo sobre la labor municipal desarrollada por la pasada Comisión, que en el Ayuntamiento de Cáceres, con el relevo de su Gestora no se espera un cambio político, ni siquiera, de matices en este sentido, si no de personas, las salientes y las que entran entregadas a una obra común, la del engrandecimiento de Cáceres, poniendo todo al servicio de tal labor, la autoridad y el imperio de la Ley, que s la verdad de nuestro Movimiento. [Les sigue diciendo] que Cáceres tiene aún muchos problemas que resolver y es de esperar que los nuevos gestores lo resuelvan no esterilizando la labor ya realizada si no poniendo en su misión todo el entusiasmo que motiva el amor hacia Cáceres y su engrandecimiento y a ellos se les ofrece el logro de esta gran empresa y si así lo hicierais Dios os lo premie, sino Él os lo demande”. Seguidamente el Alcalde saliente Manuel García Tomé toma la palabra y dice: “Que al tomar posesión la Gestora que hoy cesa, no la ambición política, si no únicamente la obediencia a las decisiones del mando y el puro espíritu de servicio les traía a estos puestos, el afán de servir a España, sirviendo a Cáceres: que con este espíritu han acometido los problemas que a su juicio requerían más inmediata solución […] expresa al Sr. Gobernador su inquebrantable adhesión y a la nueva Gestora les da un cordial saludo y el deseo sincero del triunfo en la empresa que hoy inician bajo los mejores auspicios, esperándolo así seguro de que y de su gestión recibirá Cáceres, importantes beneficios”. En último lugar el nuevo Alcalde (Elviro Meseguer) expresando: “La renovación de la Gestora no era más que un sencillo acto de relevo, por lo que no se precisaba hacer bosquejos de la labor desarrollada ni de la que se ha de efectuar, sólo hay un cambio de personas dispuestas las que se marchan y las que llegan a realizar el programa de actuación que marca el Gobierno y que se basa en las directrices del Glorioso Movimiento Nacional, por esto sólo nos resta decir que venimos aquí con la mira y voluntad puesta sólo al servicio de Cáceres, como lo han hecho las Corporaciones municipales que nos han venido precediendo. Nos hacemos cargo de la responsabilidad que hemos contraído”. En el acta de pleno también se expresa, a modo de resumen lo siguiente: “El Sr. Elviro Meseguer, elogia la labor de la Comisión gestora saliente y promete, en nombre de la que va a presidir ponerlo todo al servicio y sacrificio de la ciudad, que es tanto como ofrecerlo al servicio y sacrificio de España. Termina sus breves y elocuentes palabras agradeciendo la colaboración que para el mejor éxito de esta gestión ha ofrecido el Excmo. Sr. Gobernador Civil”. En la misma sesión fue nombrada la Comisión Municipal Permanente de la siguiente manera: Primer Teniente de Alcalde: Luis Ordóñez Claros. Segundo: Carlos Cedrún Mateos. Tercero: Eleuterio Sánchez Manzano. Cuarto: Javier García Téllez y Síndico Municipal: Juan Durán García-Pelayo. Las comisiones informativas fueron: “Hacienda y Arbitrio”; “Propios y Servicios”; “Ornato y Seguridad”; “Beneficencia y Sanidad”; “Régimen Interior y Fomento”; “Instrucción y Turismo”; “Mercado y Matadero”. Las delegaciones de servicios fueron: “Academia y banda de música”, “Arte y monumentos”, “Cementerio”, “Matadero”, “Parques y jardines” y “Obras”. En la sesión del Ayuntamiento Pleno de 10 de noviembre de 1948, las comisiones de “Beneficencia y Salud” y de “Instrucción y Turismo” exponen e informan, en el punto tercero: “Que consideran de trascendental importancia, la creación del Archivo Histórico Provincial, así como de la Biblioteca Pública Municipal, instituciones ambas que sin duda han de suponer un elevado exponente en el nivel cultural de la Ciudad que vive en estos momentos inquietudes constantes de superación”. La primera sesión de la Comisión Municipal Permanente que presidió Elviro Meseguer fue el 04 de agosto de 1948, con el fin de celebrar la sesión semanal ordinaria. La hora de comienzo fue las 20h15.

 

Con el fin de dar cumplimiento al Decreto de 21 de enero de 1949, dando normas para el mejor desarrollo de lo dispuesto sobre constitución del Ayuntamiento, elegido de conformidad con el Decreto de 30 de septiembre de 1948, se reunieron en las Casas Consistoriales el domingo 6 de febrero de1948 a las 10h00 la Comisión Gestora dando lectura a las listas enviadas por la Junta Municipal del Censo Electoral de Cáceres de cada uno de los grupos elegidos y que fueron los siguientes:

 

  • Por elección de los vecinos Cabezas de Familia: Casto Gómez Clemente, Carlos Cedrún Mateos, Ernesto Fernández García, Clemente Sánchez Torres y José Balboa Witt.
  • Por elección de los Organismos Sindicales, radicantes en el término: Francisco Arias del Amo, Florencio Mangut González, Andrés Calvo Bazán, Manuel Cancho García y Rafael García Sánchez.
  • Por la elección celebrada entre los Concejales de los dos grupos anteriores, entre vecinos miembros de Entidades Económicas, Culturales o Profesionales: Arturo Aranguren Misutf, Juan Durán García Pelayo, Javier García Téllez, Luis Ordóñez Claros y Eleuterio Sánchez Manzano.

 

Quedó constituido el Ayuntamiento con los concejales siguientes: Casto Gómez Clemente, Carlos Cedrún Mateos, Ernesto Fernández García, Clemente Sánchez Torres y José Balboa Witt, Francisco Arias del Amo, Florencio Mangut González, Andrés Calvo Bazán, Manuel Cancho García y Rafael García Sánchez, Arturo Aranguren Misutf, Juan Durán García Pelayo, Javier García Téllez, Luis Ordóñez Claros y Eleuterio Sánchez Manzano. Fue nombrado presidente de la Diputación Luis Grande Baudesson (Cáceres, 1874; Cáceres, 1956)[7]. En la misma sesión fue nombrada la Comisión Municipal Permanente de la siguiente manera: Primer Teniente de Alcalde: Luis Ordóñez Claros. Segundo: Carlos Cedrún Mateos. Tercero: Eleuterio Sánchez Manzano. Cuarto: Manuel Cancho García.

 

En su relación con la Santísima Virgen de la Montaña, patrona de Cáceres, fue nombrado Hermano el 25 de marzo de 1943, “…el cual le obliga a cumplir sus deberes de católico y de Cofrade”. Recibió la correspondiente acreditación (nº 1608) el 31 de diciembre de 1943, siendo Director Espiritual Elías Serradilla. Posteriormente y al cumplirse el XXV aniversario de su permanencia en la Cofradía, pasó a la categoría de Cofrade Veterano, recibiendo la acreditación el 15 de septiembre de 1971, permaneciendo el mismo Director Espiritual.

 

Estuvo en posesión de las siguientes condecoraciones: Medalla de Campaña, dos Cruces Rojas, la Cruz de Guerra, la Medalla de Oro de la ciudad de Toledo, Caballero de la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil, con fecha 13 de enero de 1961[8]. Fue Hijo Adoptivo de Toledo y provincia y Comendador con plata de la Orden de Alfonso X el Sabio. Con motivo del XXVI aniversario del Movimiento Nacional (18 de julio de 1962), el Jefe del Estado le concedió la condecoración al Mérito Agrícola con encomienda de número. Y otras condecoraciones españolas y extranjeras.

 

Francisco Elviro Meseguer no sólo arengaba a las masas con discursos políticos y religiosos de exaltación del régimen político dictatorial, también homenajeó a dos artistas: al maestro Solano[9] y a la artista Conchita Piquer[10]. Tal acto se celebró el 31 de marzo de 1948 en el Gran Teatro de Cáceres. Se expresaba así: “Las cosas sencillas, entrañables y profundas, se explican por sí solas, y por ello, todos sabéis que era imposible, que era por completo imposible, que en esta coyuntura y en estas circunstancias, Cáceres se sintiera indiferente y contemplara él espectáculo que se nos ofrecía como uno más, aunque en justicia lo estimaste el mejor, de los que hoy aparecen en los escenarios españoles […] Juan Solano y Conchita Piquer, han sabido encontrarse en el punto exacto dónde confluye siempre esos seres dotados de un genio de creación…”.

 

Con respeto a las fiestas del XXV aniversario de la «Coronación Canónica y Bodas de Plata de la Virgen Nuestra Señora de la Montaña», el alcalde presentó una moción que la Comisión Permanente la tomó en consideración y la declaró de urgencia de la siguiente manera: “Hace pocas semanas, el Diario Extremadura lanzó la idea de que la Ciudad regalara un manto a la Santísima Virgen de la Montaña, por darse la circunstancia de que entre los muchos que posee no hay ninguno ofrendado por Cáceres, o sea, por todos sus hijos, en el conjunto en que las Virgen los contempla, que es sin distinción de clase ni categoría. […] 2º.- Que a tal fin se abra una suscripción a la que, dándole el más amplio carácter popular, puedan hacer aportaciones todos los devotos de la Santísima Virgen, por modestas que tales aportaciones sean, para que no quede un solo vecino de Cáceres, sin honrarse con haber contribuido a ello. […]. 5º.- Que se dé cumplimiento a este acuerdo al objeto de que la ofrenda del manto pueda hacerse en la fecha en que se conmemoran las bodas de plata de la Coronación de la Virgen. […]”. La suscripción la encabezó el ayuntamiento con 5000 pts. Se nombró una comisión organizadora integrada por, entre otras personalidades, la del alcalde de Cáceres Francisco Elviro Meseguer y una comisión de Ornato formada, entre otras personas, por la condesa de Canilleros, Julia Flores de Lizaur de Muñoz de San Pedro. También Blanca Muñoz de San Pedro y Flores de Lizaur, vizcondesa de Torre Hidalgo e hija de los condes de Canilleros, fue la reina de los “Juegos Florales” de las bodas de plata, de los que fue mantenedor Elviro Meseguer. Según Sellers de Paz (1981, 104), “…formaban parte de la Corte de honor, Pili Tornos, Amparo Beato, Victoria Fernández, María Fernanda Jiménez, Pepita Murillo, María Mercedes Pérez, Carmen Silos, Antonia Nogales, Carmen Bardají y Visita Muñoz”. Y más en concreto[11]: “A los acordes de una marcha triunfal fueron al escenario para ocupar sus puestos alrededor del trono de la Reina, las gentiles y bellísimas señorita Pili Tornos, del brazo del marqués de la Encomienda; señorita Amparo Beato, de don Manuel Flores de Lizaur; señorita Victoria Fernández, de don Pedro Romero; señorita María Fernanda Jiménez, de don Tomás Murillo; señorita Pepita Murillo, de dos Adolfo Montenegro; señorita María Mercedes Pérez, del teniente coronel señor López Gil; señorita Carmen Silos, del delgado de Hacienda, señor Nieto; señorita Antonia Nogales, del alcalde, señor Elviro; señorita Carmen Bardají, del gobernador militar, general Prieto; señorita Visita Muñoz, del gobernador civil, don Antonio Rueda Sánchez-Malo. […] La siguen [a Blanca Muñoz de San Pedro], portadores del manto, tres monísimos pajes, primorosamente vestidos: Son las encantadoras nenas Lolita Sánchez García, Conchita Sánchez Llorente y Pili Murillo Duran”. Se estrenó en la plaza mayor de Santa María el auto sacramental en honor de la patrona de Cáceres que llevaba por título “Virgen de la Montaña”, cuyo autor era Miguel Muñoz de San Pedro e Higuero y en el Gran Teatro de la calle San Antón, en la velada artística, fue estrenada la obra “Milagro de Navidad”, del mismo autor.

Nº 03: “Blanca Muñoz de San Pedro y Flores de Lizaur, reina de la fiestas, escuchando el discurso del alcalde Francisco Elviro Meseguer”

En el certamen literario convocado con motivo de los Juegos Florales, que se celebraron en Cáceres el 11 de octubre de 1949, Bodas de Plata de la Coronación de Ntra. Sra. de la Montaña, el fallo del jurado fue:

1.- Flor Natural: “A la Virgen de la Montaña” fue conseguida por el poeta José Antonio Ochaíta, de Madrid., con la obra “Poema teologal y cardinal de la Virgen de la Montaña”. Premios extraordinarios: “La Virgen de la Montaña”, de Francisco Romero López y “A la Virgen de la Montaña”, de Lorenzo Guardiola Tomás.

2.- A Cáceres. Desierto.

3.- Madre de la Divina Gracia, título canónico de la Virgen de la Montaña. Desierto.

4.- Protección Mariana al Ejército Español. “Epinicio”, de Ignacio Sardá Martin, de Zamora.

5.- Medio de intensificar la devoción a la Virgen de la Montaña dentro de la ciudad y de extenderla por la provincia. “Más vale qué escuras”, de José Canal Rosado. Mención de honor: “Tu honorificentia pópuli nostri”, de Elías Serradilla Vega.

6.- La devoción a la Virgen de la Montaña, camino de perfección cristiana. “Antífona”, de Francisco Montes Bravo. Menciones de honor: “Mater Misericordia”, de Isaías Lucero Fernández y “Ascenderá a las cumbres más elevadas”, de Crescencio Rubio Sáez.

7.- Simbolismo y significación espiritual del Manto de la Virgen. “Tu manto”, de Miguel Guijarro Ríos. Menciones de honor: “Manto de esperanza”, de Ventura Durán Andrada y “Simbolismo y significación espiritual del manto de la Virgen”, de José Vigaras Campos.

8.- Los pobres en el Corazón de la Virgen María. “Resaca”, de Domingo Manfredi Cano. Menciones de honor: “Virgo singularis”, de Carlos Callejo Serrano y “España por María”, de Isabel Alía de Zamorano.

9.- Características y matices de la devoción popular cacereña a la Virgen de la Montaña. “Stela matutina”, de Vicente Albarrán Murillo. Mención de honor: “Tú el honor de nuestro pueblo”, de Diego Ávila Talavera.

10.- La Virgen de la Montaña en el hogar de la familia y la ofrenda que le hacen las madres de sus hijos. “Madre”, de José Vigara Campos. Mención de honor: “Y florecerá su familia como olivar cuajado de promesas”, de Crescencio Rubio.

11.- Tríptico de sonetos a la Virgen. Desierto.

 

También recibieron diplomas José Canal Rosado[12], maestro nacional y poeta; José Vigara, profesor de instituto y periodista; Carlos Callejo Serrano[13], investigador y Crescencio Rubio, Diego Ávila e Isabel Alía, ambos escritores. Finalmente, Elviro Meseguer, alcalde de Cáceres y mantenedor de los Juegos Florales, pronunció un magnífico discurso en el que cantó las glorias de la Santísima Virgen y que comenzaba de la siguiente manera: “No esperéis Señora, la brillante oración, que rimando con vuestra gracia y hermosura, sirviera para cantar en tono exacto, toda la belleza y trascendencia del acto que celebramos. No lo esperéis de mí, porque ello, ya difícil para quien poseyera en grado sumo el don de la elocuencia, resulta imposible, para quien como yo, sólo puede poner en juego lo mejor de su voluntad, consciente de faltarle cuanto es imprescindible para cubrir, siquiera fuera modestamente, el honroso cometido, que unos amigos generosos y respetables, se sirvieron confiarme[14].

 

El 12 de octubre de 1949 fue el día elegido para la conmemoración del XXV Aniversario. Salió la Virgen del Santuario el día 2 de octubre de 1949. En Fuente Concejo fue recibida por las autoridades civiles y militares. Portaba la imagen el rico bastón ofrendado por el general Francisco Rosaleny Giménez[15]. Llegó a las 20h00 a la Plaza Mayor, siendo colocada en un altar ante el Ayuntamiento. Se cantó “La Salve” y se procedió al traslado hasta Santa María, donde el Vicario Capitular, Sede Vacante, Dr. D. Antonio Conde Basanta, habló pidiendo a la Virgen que derramara sobre todos sus gracias y sus dones. Siguiendo con los actos religiosos, el Solemne Novenario comenzó el día 3, siendo predicado por el P. Eduardo Rodríguez, S.I. y el P. David de la Calzada, Capuchino de oratoria impresionante.

 

A las diez de la mañana del día 12 de octubre de 1949 se celebró Solemne Misa Pontifical, por el Obispo de Salamanca, antes de Coria, Fray Francisco Barbado Viejo, predicando el Obispo de Plasencia Dr. Pedro Zarranz y Pueyo. Asistía el Ayuntamiento en corporación y presidía el Vicario Capitular, D. Antonio Conde Basanta. También estaban presentes Elías Serradilla, párroco de Santa María; Benigno Tovar, capellán de la Virgen de la Montaña y Emeterio Hierro, cura ecónomo de la iglesia de San Mateo. Terminado dicho acto, se organizó la procesión hasta la Plaza Mayor, en la que se celebró el acto en el que el alcalde, Sr. Elviro Meseguer, ofreció el manto regalo de la ciudad a su Patrona con las siguientes palabras[16]: “Señora: El pueblo que vive a Vuestras plantas, que os rinde adoración y que os tiene por Madre, hace hoy, en fecha tan solemne, la ofrenda de este Manto. Pobre presente para Vuestra grandeza; pero es que está tejido, Señora, con todos los fervores y toda la ilusión de los hijos de Cáceres, y tiene el simbolismo de renovar en esta fecha, aquella ofrenda que Os hiciera, 25 años antes, cuando sobre la Augusta Majestad de Vuestras sienes, fue puesta la Corona que engarzaba, como deslumbradora pedrería, todos los amores de los corazones cacereños. Renovamos Señora nuestra entrega absoluta y nuestra fe constante. Renovamos también, la súplica de que nos dispenséis los favores de Vuestra gracia y os pedimos que al igual que siempre, sigáis teniendo bajo Vuestra Divina protección, a esta ciudad que os ama, sobre todas las cosas y que quiere vivir eternamente, cubierta por el Manto Glorioso de su Virgen de la Montaña”.

 

Nº 04 y 05: “Francisco Barbado Viejo y Francisco Elviro Meseguer ofreciendo a la Virgen de la Montaña el manto del pueblo cacereño”

Mientras las bandas de música interpretaban el Himno Nacional, era colocado el manto sobre la imagen por los prelados de Salamanca y Plasencia, la camarera de la Virgen y el secretario de la Cofradía, D. Agustín Jiménez. Terminó el acto con la bendición al pueblo por el obispo de Salamanca, entonándose seguidamente “La Salve”. Al final de la misma se inició la procesión de regreso al Santuario. Las fiestas religiosas con misas de la mañana fueron dedicadas por corporaciones y fieles y la sabatina por el Tercio de Fronteras y Comandancia de la Guardia Civil Rural. También se celebró velá nocturna y diaria a cargo de los Hermanos de la Cofradía.

Manuel Llopis Iborra[17] tomaba posesión de su cargo en la diócesis en los primeros días del mes de junio. El día 11 tenía su entrada en Coria y algunos días más tarde lo hizo en Cáceres. Desde la Cruz de los Caídos fue andando en honor de multitud hasta la iglesia de Santa María rodeado a su derecha por el Gobernador Civil de la provincia Antonio Rueda y Sánchez Malo Marín y Ladrón de Guevara[18] y a su izquierda por el alcalde Francisco Elviro Meseguer, ambos con los trajes institucionales de Jefe Provincial y Local del Movimiento, respectivamente.

 

      

Nº 06 y 07: “Entrada del Obispo Manuel Llopis Iborra en Cáceres”

 

En el aspecto de actividades sociales cacereñas, Germán Sellers de Paz en su libro publicado en 1964, expresaba que «Desde el año 1949, siendo alcalde don Francisco Elviro Meseguer, se viene celebrando, con gran esplendor, la Feria de San Miguel, en los tres últimos días del mes de septiembre y 1 de octubre. Al principio se dudó de su permanencia, pero al cabo de catorce años, podemos asegurar tiene razón de seguir por muchos más, si bien en más de una ocasión comenzaron a circular proyectos del posible cambio de fechas a la primera decena de septiembre, coincidiendo con la festividad de la Virgen de Guadalupe»[19].

Nº 08: “Octavilla repartida por Cáceres con motivo de la Feria de Septiembre de 1949”

 

El Excmo. Ayuntamiento, en bando público y con el epígrafe de “Nueva Feria de Otoño de Cáceres”, firmado por el Alcalde, dio a conocer el siguiente texto[20] a todos los cacereños: “Esta Alcaldía de mi presidencia quiero hacer saber al vecindario de Cáceres, que tras múltiples gestiones y muy laboriosas, de la Comisión de Ferias y Fiestas, ha logrado para bien de nuestra Ciudad, la creación de la nueva Feria de Otoño, que como todos saben, se celebrará en los próximos días 29 y 30 y 1º de Octubre.

            Espera este Excmo. Ayuntamiento y todos sus colaboradores, que dicha Feria, por la oportunidad de sus fechas y porque esta necesidad se dejaba sentir hace muchos años, sea un verdadero éxito en su iniciación; primero por la gran concurrencia de ganado y de todas clases que sin duda ha de llegar, y consecuentemente por las muchas transacciones que esperamos se realicen en nuestro nuevo mercado, y segundo, porque la Comisión de Ferias, ha querido dar en tono a espectáculos, todos los atractivos posibles, para que nuestra Feria, cuente también con festejos dignos de su rango, como es la gran corrida de Novillos-Toros, que se ha organizado para el día 1º de Octubre, cuyo cartel no se ha podido superar y será seguramente del agrado de todos los aficionados.

            De todos los vecinos espero el máximo apoyo para los que nos honren con su visita a estas Ferias y Fiestas, sean tan bien atendidos como el buen nombre de Cáceres merece, y requiero al comercio e industria locales, para que haciendo honor a los desvelos de sus compañeros que forman parte de esta Comisión, sepan desprenderse con gusto de unas cantidades para contribuir en dotar de las mayores atracciones a nuestra nueva Feria, teniendo en cuenta que las concurrencias de público, a ello benefician, especialmente”.

 

El diario católico “Extremadura”, de fecha 26 de mayo de 1950, con el título “D. Francisco Elviro Meseguer, alcalde de Cáceres”, coincidiendo con las Ferias de Mayo, de 1950, se hace los siguientes ecos: “La excelente labor municipal desarrollada en etapas de agotadora actividad, por el alcalde de la ciudad, don Francisco Elviro Meseguer, y concejales que componen el actual Ayuntamiento, ofrece hoy, a juicio del extraño, el nivel alcanzado a compás de los días. La ciudad presenta calles limpias y urbanizadas, jardines risueños y cuidados, servicios públicos a pleno rendimiento, entre los que descuella el de Circulación, que, al hacerse hábito civil para el hombre de la calle, ha dado a la población el aire y tono de gran ciudad”. “Los perseverantes esfuerzos de nuestro alcalde y compañeros de Gestora, dan frutos evidentes en obras ya logradas o en otras de inmediata realización” […] “En momentos en que Cáceres va a vivir entre forasteros y para el forastero, con la hidalguía proverbial, orgullosa de sus viejas torres y plazuelas, y satisfecha de su progreso evidente, rendimos este tributo de justicia al Ayuntamiento que regenta los destinos de la ciudad, en la persona de su distinguido alcalde, don Francisco Elviro, corazón de patriota templado en la lucha y fiel operario de la grandeza de una capital que, acertadamente, le confío su gobierno[21].

 

En una entrevista realizada al semanario “Cáceres” y firmada por GESEPA expresa, entre otras cosas, lo siguiente, comenzando la entrevista preguntando por las obras de interés que se han realizado en la localidad. La respuesta fue: “…la pavimentación y acerado de las calles de San Pedro y San Antón, pavimentación de la Avenida de Portugal, Ronda del Carmen y Avenida de la Virgen de la Montaña, desmonte y pavimentación de la Plaza de Colón y en la carretera de acceso a la Ciudad Deportiva; enlace de la Avenida de España con la Ronda del Hospital […], pavimentación de la zona del Paseo de Cánovas […], explanación de la llamada Pista del Oeste […], pista hípica de la Ciudad Deportiva”. Y ante la cuestión sobre la principal preocupación, responde: “…es el abastecimiento de agua […], que no es el ámbito local donde pueden hallarse las soluciones, pues no hay ni un solo pueblo […] que por sí mismo se haya bastado, para obra de tanta importancia y todos, grandes y pequeños, han necesitado y conseguido, la protección económica del Estado, que […] Cáceres, pese a los esfuerzos de muchos años, aún no pudo lograr”. Como no hacía referencia al otro tema importante de esos años, como era la desviación del ferrocarril, el periodista le preguntó y respondió: “Como la idea es tan buena y su realización representaría tanto para Cáceres, fueron muchos […] los que midieron las posibilidades, con la dimensión de su entusiasmo y hasta de sus ilusiones, sin pensar, o sin querer pensar, que el tren discurre sobre carriles y traviesas y obras de explanación y… millones de pesetas y como yo […] no pude desconocer estas realidades y viví con los ojos abiertos a las mismas, llegué a ser tachado […] de contrario a esta desviación y situado como opuesto a que se realizara, cuando la verdad es, que he trabajado por la misma, con todo el entusiasmo y con el interés máximo, porque bien me hago cargo de lo que ello significa. Pero lo que no podía hacer, era dar como cosa fácil lo que está lleno de dificultades, ni contribuir a crear un ambiente de inmediata consecución, cuando ni siquiera está hecho el proyecto de la obra. […] Y esta es la verdad de la tan debatida cuestión, del ramal de ferrocarril Perala-Cáceres”. A la pregunta de qué proyectos tiene para el futuro el alcalde y el ayuntamiento que dirige, contesta: “Un Ayuntamiento, si es algo, es precisamente un cúmulo de proyectos, y este que yo presido, creo que en este sentido no puede tachársele de falta de existencia. Cáceres tiene muchas necesidades y es preciso vivir bajo la constante preocupación de atenderlas. Más como los medios son limitados y hasta escasos, no se puede llegar a donde se quisiera. De todas formas, mis proyectos son… trabajar y trabajar para que cada día podamos mantenernos en marcha ascendente”. Y termina la entrevista con, entre otras palabras: “Colaboración, colaboración de todos, en nuestra obra. Ninguno de los vecinos de Cáceres, puede sentirse insolidario, de las tareas de su Ayuntamiento y ningún Ayuntamiento hará obra fecunda, sino cuenta con la colaboración y la ayuda de todos. Cáceres será, no lo que pretendan los Ayuntamientos que la gobiernen, sino lo que quieran sus habitantes[22].

 

Elviro Meseguer fue presidente del Club Deportivo Cacereño y socio fundador del Club Taurino Cacereño, con el nº 216 y con fecha de ingreso 01 de noviembre de 1952. También fue socio fundador nº 191 del Club Siglo XXI de Madrid.

 

En “el crimen de Miajadas” o como también se le conoció “el crimen azul” porque las autoridades de Falange querían tapar el asesinato cometido el 18 de agosto de 1948 por uno de los suyos, José González Díaz, un cacique que mató a Valentín Corrales Vázquez, que mantenía relaciones lícitas con su hija (María –Maruja- González Acero) por no ser de su gusto, las personas que representaron a la víctima y a la familia del asesinado fueron el abogado Elviro Meseguer y el letrado Hernández. No le tembló la voz, ni a él ni al fiscal Alejandro Cobelas, cuando solicitaron la pena de muerte para los caciques causantes del asesinato: los hermanos Francisco y José González Díaz y Francisco Auspicio Díaz Vázquez “el llorón”. También solicitaron la pena de reclusión mayor a José Torres Loro “el Dañino” y a Juan Eloy Ruiz Almaraz “tío Eloy”[23]. Fueron absueltos Diego Caro Cabeza y Antonio Sánchez Bonilla. Por aquellos años, noviembre de 1951, pues el juicio se inició el 22 de ese mismo mes, algo comenzaba a cambiar en la relación de ciertos poderosos de camisa azul con la sociedad rural o urbana.

 

En la legislatura de 1946-1949 de las Cortes Españolas fue nombrado Procurador en Cortes por Cáceres (capital) con fecha 02 de octubre de 1948 “Habiendo sido designado Alcalde-Presidente del Ayuntamiento de Cáceres[24].

 

En la legislatura de 1949-1952 de las Cortes Españolas fue nombrado Procurador en Cortes por Cáceres (capital) con fecha 13 de mayo de 1949 por el «Apartado E) del artículo segundo: Alcaldes de capitales de provincia, Ceuta y Melilla y representantes de Municipios» y ese mismo día, a las cuatro y media de la tarde, prestó juramento y toma de posesión del cargo.

 

Un éxito para la ciudad de Cáceres fue el Decreto de 21 de enero de 1949 por el que se declara Conjunto Monumental a la ciudad de Cáceres[25], se ha constar que “Se declara Conjunto Monumental en la ciudad de Cáceres el constituido por los edificios histórico-artísticos existentes dentro de la vieja muralla, el formado por las construcciones de la Plaza Mayor y, además, el Palacio de Abrantes, la Casa de los Trucos, la Casa de la Isla, la Casa de la Roca, Colegio viejo de San Francisco, la Iglesia y Convento de San Francisco, la Ermita del Espíritu Santo y el Santuario de Nuestra Señora de la Montaña”.

 

El 27 de diciembre de 1950, en una moción del Sr. Alcalde, expresaba: “Es sin duda la más grande preocupación del Gobierno, la de dotar a la Iglesia de cuantos elementos mariales de son imprescindibles para el logro de su sano cometido. […] en procurar que aumente el número de Sacerdotes, para lo que no se regatea esfuerzo y se llega, en el camino de la más eficaz labor, a modernizar los Centros de Enseñanza Religiosa […] nuestra Diócesis sienta la imperiosa necesidad de un Seminario nuevo, o tal vez mejor de dos Centros, que dividiendo la población escolar, cumpliera por completo los fines deseados y llevasen en su día a todos los pueblos de la misma, al Sacerdote que los guiara por el camino de la fé. [..] la idea de que se recabe del Excmo. Sr. Ministro de Justicia, el que sea precisamente en Cáceres, donde se construya un edificio para Seminario Mayor, sin pretender por ello mermar su indiscutible categoría a la Capitalidad de la Diócesis. […] Solicita al Sr. Ministro de Justicia sea construido en Cáceres un edificio adecuado para la instalación del Seminario Mayor de la Diócesis de Coria, dividiéndose la población escolar que hoy existe, en forma que se traslade en su día a ese edificio los alumnos de los cursos superiores. […]”. El 10 de noviembre de 1954 y lo expresa muy bien Sellers de Paz[26] y lo resume perfectamente Vaz Romero[27], se inauguró el Seminario Mayor de Cáceres. En el acto estuvieron presentes Antonio Iturmendi Bañales[28], ministro de Justicia; Hildebrando Antoniutti[29], cardenal y nuncio apostólico de Su Santidad en España; el director general de Asuntos Eclesiásticos; Puigdollers; el Auditor del Tribunal de la Rota en Madrid, Diego Bugallo Pita[30]; monseñor Francisco Barbado Viejo[31], obispo de Salamanca y monseñor Juan Pedro Zarranz y Pueyo[32], obispo de Plasencia. Se terminó en 1959, cuando era alcalde la Cáceres Luis Ordóñez Claros y presidente de la Diputación Provincial Luis Grande Baudessón.

 

La cultura estaba presente entre sus objetivos públicos. Hacer llegar la educación al pueblo fue un fin que logró de manera excelente, como por ejemplo, la inauguración de la Biblioteca y del Archivo Histórico Provincial de Cáceres. El acto tuvo lugar el 15 de febrero de 1954 presidiendo el acto el Ministro de Educación Nacional don Joaquín Ruiz-Giménez Cortés. El alcalde de Cáceres se expresó de la siguiente manera: “Porque nosotros, cacereños, necesitábamos, en el quehacer de la Historia de España, necesitábamos, en esta tarea de hacer patria, ocupar un puesto, cubrir un sector, referirnos a una determinada faceta de nuestras posibles actividades. Nosotros habíamos dado a la Historia de España, guerreros; habíamos dado a la Historia de la Iglesia, Santos. Pues bien: en este constante sentir por España que Extremadura lleva dentro, necesitábamos […] llevar también a la Historia de España sabios, y para llevar sabios a la Historia de España que fueran pregonando el nombre de Extremadura por todos los ámbitos del mundo…”.

 

El 11 de mayo de 1954 el Jefe del Estado, Francisco Franco, visitó Cáceres. Sellers de Paz[33] lo expresa de así: “El Caudillo […] llegó a nuestra ciudad a las once y veinte de la mañana. Franco y su esposa fueron recibidos por el alcalde de la ciudad, Elviro Meseguer, y el gobernador civil, Rueda Sánchez Malo, en la Plaza de la Cruz de los Caídos. La señora de Elviro Meseguer hizo entrega a la esposa del Caudillo de un magnífico ramo de claveles, ocupando ambas damas un coche, que desfiló en primer término; a continuación, el Caudillo con el alcalde, en otro automóvil, indicándose así la entrada en la ciudad. Acompañaban a Sus Excelencias el ministro de la Gobernación, Blas Pérez González[34]; el de Agricultura, Cavestany[35], y el de Presidencia, Carrero Blanco[36], con sus respectivas esposas; primer jefe de la Casa Militar Nieto Antúnez[37]; segundo jefe intendente de la Casa Civil, Fuertes de Villavivencio[38]; capitán general de la I Región, Martín Alonso[39], y otras personalidades”.

Nº 09: “El Caudillo en Cáceres. Saludando a las autoridades en la Plaza Mayor”

 

En el discurso de salutación, el alcalde comenzó de esta manera: “Excelencia: No podré encontrar palabras con las que expresar, en nombre de Cáceres, la inmensa emoción que nos produce vuestra presencia entre nosotros. Por eso, más elocuentemente que yo pudiera hacerlo con mis mejores frases, os lo dicen las constantes aclamaciones de estas magníficas multitudes, que se congregan para rendiros el homenaje de adhesión inquebrantable que Cáceres necesitaba tributaros”. Para concluir de la siguiente manera un discurso que consolidó la imagen que Elviro Meseguer tenía de persona pública, inteligente, política… comprometida con su trabajo ciudadano: “Y ahora, señor, permitidme que os formule un ruego, que no puede dirigirse a ninguna petición de orden material porque bien sé hasta qué punto conocéis nuestros problemas y hasta qué extremo tendréis constantemente resolverlos. A nombre de Cáceres, sólo os pido que nos dispenséis el honor de guardar siempre para nosotros el puesto de vanguardia, que conquistamos el 18 de Julio de 1936, y si fuera llegado el momento de nuevas luchas, en la guerra o en la paz o de nuevo sacrificios o de grandes esfuerzos, queremos, señor, formar a la cabeza, porque en honor a nuestro Caudillo y en amor a España, Cáceres no cede jamás el puesto primero. ¡Arriba España! ¡Viva Franco!”.

Nº 10: “El Caudillo en Cáceres, entrando en las Casas Consistoriales”

El semario “Cáceres”, en su primera página y a modo de editorial, se expresaba de la siguiente manera: “Nuestra ciudad estaba, por fuero de recuerdo, dentro del noble y grande corazón del Caudillo. Ahora, desde hace muy pocos días, está también sobre él porque la Medalla de Oro de la Ciudad, que el Gobernador Civil y Jefe Provincial, nuestro camarada Antonio Rueda Sánchez-Malo, con el Alcalde y Ayuntamiento en Pleno le impusieron, ha venido a clavársele en el pecho para simbolizar permanentemente el leal cariño, la adhesión incondicional y la gratitud entrañable de Cáceres y los cacereños[40].

 

En el acta de la sesión semanal de la Comisión Municipal permanente del 3 de febrero de 1955, y en el apartado de «Despedida»[41], se hace constar lo siguiente: “A propuesta del Teniente de Alcalde Sr. Cancho García, se acuerda hacer constar en acta el sentimiento de la Comisión Municipal Permanente, por el hecho de que, el cese, tanto del Ilmo. Sr. Alcalde don Francisco Elviro Meseguer, como de los concejales salientes, prive al Municipio de la colaboración directa que tan valiosamente han venido prestando a la administración de los intereses del vecindario, acordando también notificarlo a todos con un cordial saludo de bienvenida. Los señores Elviro y Cedrún mostraron su agradecimiento por el afectuoso acuerdo”. Fue la última sesión que presidió Elviro Meseguer como máximo mandatario de la localidad de Cáceres. A ella asistieron, además, los Tenientes de Alcalde: Carlos Cedrún Mateos, Eleuterio Sánchez Manzano y Manuel Cancho García; el Interventor de Fondos Francisco Bullón Ramírez y el Oficial mayor de la Corporación Francisco Moreno Maestre, en funciones de Secretario accidental por ausencia del Secretario General Blas Carrera Lamana. La sesión de 09 de febrero de 1955[42], ya fue presidida por Luis Ordóñez Claros, asistiendo los Tenientes de Alcalde: Diego María Silva Alcántara, José Ropero Fernández, Eleuterio Sánchez Manzano y Clemente Sánchez Torres.

 

En la legislatura de 1952-1955 de las Cortes Españolas fue nombrado ‘Procurador en Cortes’ por Cáceres (capital) con fecha 14 de mayo de 1952 por el «Apartado E) del artículo segundo: Alcaldes de capitales de provincia, Ceuta y Melilla y representantes de Municipios» y ese mismo día, a las cuatro y media de la tarde, prestó juramento y toma de posesión del cargo.

 

En la legislatura de 1958-1961 de las Cortes Españolas, fue nombrado Procurador en Cortes por Cáceres (capital) con fecha 16 de mayo de 1958 por el «Consejeros Nacionales representantes de provincias. Apartado B) del artículo segundo».

 

Por decreto de 02 de febrero de 1956 se nombró Gobernador Civil de la provincia de Toledo a don Francisco Elviro Meseguer[43] y cesó en 1963[44]. También se nombró en 1956 Jefe Provincial de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S.[45], cesando en el año 1963[46].

 

En abril de 1958, el entonces Gobernador Civil de Toledo, pronunció el segundo “Pregón de la Semana Santa Cacereña” en un acto celebrado en el «Gran Teatro» de Cáceres que, entre otras cosas, expresaba: “Un día, cuando gocé la dicha inmensa de ser Alcalde vuestro, pude decir, que ante Vos [don Manuel Llopis Iborra], Cáceres sólo sabía ponerse de rodillas, para recibir Vuestras bendiciones. De rodillas seguimos los cacereños en constante oración porque Dios os done cuanto Él estime justo. Y quien como yo, tantas y tantas muestras ha recibido de Vuestro paternal afecto, no podía menos de estimar como un mandato, el deseo de V. E. de que fuese el pregonero de nuestra Semana Mayor, de esta Semana Santa Cacereña, que cada año ofrece más acusadamente todas sus virtudes, todas sus peculiares características y todas sus infinitas emociones” […] “Yo tengo el cometido de hacer el Pregón de la Semana Santa Cacereña. Pesa sobre mí la obligación de hablaros, -nada menos-, que de la Pasión de Cristo, de las jornadas más conmovedoras, más amargas y a la vez más llenas de dulces esperanzas, que registra la historia de nuestra santa Religión” […] “No puede definirse la Semana Santa Cacereña, porque es algo que se siente, sin que tal sentimiento pueda volcarse sobre el exterior. Es algo que llevamos muy dentro de nosotros mismos y que guardamos, como preciado tesoro recibido de nuestros mayores y que se lega intacto de generación en generación”. […] “Pero si alguien, con sentido de aguda penetración, quiere desentrañar el misterio de la Semana Santa Cacereña, tendrá que coincidir con nosotros, que ésta se aparta de toda posible semejanza con las de otras regiones y es en sí, profundamente austera, henchida de un sentido penitencial que lo traspasa todo, que se clava en el alma de cada cacereño y que lo conduce a la oración, al sacrificio, al más angustiado arrepentimiento”.

 

Cesó en el cargo de gobernador civil de la provincia de Toledo el 28 de febrero de 1963. En la sesión extraordinaria del ayuntamiento de Consuegra con fecha 07 de marzo de 1963, se acordó nombrarle hijo adoptivo de Consuegra (Toledo) “…al fomentar la elevación del índice cultural de nuestro pueblo, creando nuevas escuelas y subvencionando la campaña contra el analfabetismo, y al procurar elevar el nivel económico y de bienestar social de nuestro Municipio, apoyando la concesión de subvenciones para el abastecimiento de aguas y pavimentación y alcantarillado de la ciudad”. El día 06 de marzo de 1963, el Excmo. Ayuntamiento Pleno, en sesión extraordinaria y solemne, acordó conceder la Medalla de Oro de Toledo al Excmo. Sr. Don Francisco Elviro Meseguer y ser nombrado Hijo Adoptivo de Toledo. ”Ambos títulos se le conceden en atención a los méritos y relaciones a favor de la Ciudad a lo largo de su mandato como Gobernador Civil de la Provincia…”. El 17 de julio de 1961 se le expidió la cédula en la que se hacía constar que el S. E. Jefe del Estado y Generalísimo de los Ejércitos había tenido a bien concederle la Cruz de la Orden del Mérito Militar con distintivo de blanco, de 3ª clase. El 24 de marzo de 1972 fue nombrado socio de número de la Real Sociedad Económica Matritense de Amigos del País, que es una institución filantrópica de la Ilustración creada por el rey de España Carlos III en 1775, con sede en Madrid.

 

Falleció el 20 de marzo de 1985, a las 14h00, en su domicilio de la calle Hermosilla nº 59 de Madrid. En el diario decano de la región “Extremadura”, de jueves, 21 de marzo de 1985, en su página nº 3, anunciaba el fallecimiento de nuestro protagonista con el siguiente titular: “Murió Francisco Elviro Meseguer. Fue alcalde de Cáceres y gobernador civil de Toledo”. Entre otras cosas expresaba: “Aparte de sus otras cualidades [Alcalde de Cáceres y Gobernador Civil de Toledo] se le reconoció, como un orador brillante y en los medios políticos de aquella época, llegó a afirmarse que además de todas las cualidades que le adornaban, el discurso de bienvenida pronunciado con motivo de la visita del Jefe del Estado a nuestra capital, el 11 de mayo de 1954, le respaldó como político y que mereciera la especial atención de las personalidades que acompañaban al Caudillo y decidiese sobre su designación para el Gobierno Civil de Toledo”. El funeral corpore in sepulto se celebró en Brozas (Cáceres) el día 22 de marzo, a las 11h00, en la iglesia parroquial de Santa María y, posteriormente, tuvo lugar la conducción del cuerpo al cementerio de la localidad.

 

Bibliografía

 

Elviro Meseguer, F. (1960): Torrijos y la Eucaristía. Discurso pronunciado por el Excmo. Sr. D. Francisco Elviro Meseguer en los Juegos Florales celebrados en Torrijos (Toledo) el día 18 de mayo de 1960, en los que actuó de Mantenedor. Excmo. Diputación Provincial. Imprenta. Toledo.

—– (1958): Pregón de la Semana Santa Cacereña. Abril, 1958. Comisión Pro-Semana Santa Cacereña. Excmo. Diputación Provincial. Servicios Culturales. Cáceres.

Extremadura. Diario Católico (1950): Especial Ferias y Fiestas, Mayo, 1950. Cáceres, viernes 26 de mayo de 1950. Año XXVII. Nº 8644.

GESEPE (1952): “El Excmo. Ayuntamiento de la capital ha realizado importantes obras de mejoras en nuestra ciudad. Para el próximo verano es muy posible se comience un grupo de viviendas en el Espíritu Santo. Interesantes declaraciones hechas por el Alcalde, Sr. Elviro Meseguer, para los lectores de “Cáceres”, en Semario «Cáceres» (órgano del S.I.P.S.). Mayo-Junio, 1952. Nº 78. II época[47].

Martínez Terrón, L. (2014): “Radiografía en blanco y negro del “Crimen azul”. La infamia de los González (Miajadas, 1948)”, en Memoria Popular de la infamia en Extremadura. (Del crimen de la Pintiera en Alburquerque al de Puerto Hurraco). Págs. 147 a 161. Luis Martínez Terrón (edición de autor). Cáceres.

Neila Muñoz, C. M. (2021): “Francisco Elviro Meseguer (Brozas, 1911; Madrid, 1985). El hombre, el militar y el político”, en Aldehuela. Revista Cultural de la Asociación Francisco Sánchez de las Brozas. Págs. 14 a 17. Nº 223. Noviembre-Diciembre, 2021. Brozas (Cáceres).

Santos Benítez, F. (2021): “La prensa en Cáceres en los primeros decenios del siglo XX (I)”. Real Asociación Española de Cronistas Oficiales. «https://www.cronistasoficiales.com/?p=46466» [Consulta: 08 agosto 2021]

Sellers de Paz, G. (1981): Cáceres visto por un periodista. Casi 3000 años de vida en la ciudad. Caja de Ahorros y Monte de Piedad de Cáceres. Cáceres.

Vaz-Romero Nieto, M. (2009). Manuel Llopis Iborra. La huella luminosa de un obispo. Serie Pastoral Servicio de Publicaciones. Instituto Teológico. Cáceres.

—– (2003). La Ciudad de Cáceres y sus Alcaldes, en el siglo XX. Excmo. Ayuntamiento. Cáceres.

 

Procedencia de las imágenes

 

Recuerdos de Francisco Elviro Meseguer:

Nº 01 y 02: “Siete momentos en la vida de Francisco Elviro Meseguer”.

Nº 03: “Blanca Muñoz de San Pedro y Flores de Lizaur, reina de la fiestas, escuchando el discurso del alcalde Francisco Elviro Meseguer”.

Nº 04 y 05: “Francisco Barbado Viejo y Francisco Elviro Meseguer ofreciendo a la Virgen de la Montaña el manto del pueblo cacereño”.

Nº 06 y 07: “Entrada del Obispo Manuel Llopis Iborra en Cáceres”.

Nº 09: “El Caudillo en Cáceres. Saludando a las autoridades en la Plaza Mayor”

Nº 10: “El Caudillo en Cáceres, entrando en las Casas Consistoriales”

 

Archivo Histórico Municipal (AHM):

Nº 08: “Octavilla repartida por Cáceres con motivo de la Feria de Septiembre de 1949”

[1] Mi más sincero agradecimiento a: Ana Cristina Fochs Elviro (Nieta de Francisco Elviro Meseguer de Brozas). Guadalupe Nieto Arrogante (Nuera de Francisco Elviro Meseguer de Madrid). María Inés Pedrera Vecino (AEPA “Francisca Pizarro Yupanqui” de Trujillo). María Teresa Gómez Pérez (Biblioteca Pública del Estado de Cáceres). Pedro Caballero Palomero (Juzgado de Paz. Registro Civil de Plasencia). Fernando Jiménez Berrocal (Archivo Municipal de Cáceres) y Francisco Gabriel Moreno Leal (Revista “Aldehuela” de Brozas).

[2] María del Carmen Elviro Pernil, Meseguer Salvador, García Vizcaíno, García Fernández… fue bautizada en la parroquia de san Mateo (Cáceres) el 26 de noviembre de 1944 (libro 22, folio 76v, nº 152) y confirmada por el Ilmo. Sr. Obispo Llopis Iborra el 27 de enero de 1952.

[3] Relato remitido por email el 09 de agosto de 2021.

[4] Diario Oficial del Ministerio del Ejército. Año LXXIII. Nº 240. Miércoles, 24 de octubre de 1962. Tomo IV. Dirección General de Reclutamiento y Personal. Infantería. Pases al Grupo de «Destino de Arma o Cuerpo». Pág. 327.

[5] BOE nº 67 de 05 d septiembre de 1938. Pág. 1093.

[6] Archivo Histórico Municipal (AHM). Sesión Extraordinaria de 31 de julio de 1948. Nº 7. “Borrador del acta de la sesión extraordinaria celebrada bajo la Presidencia del Excmo. Sr. Gobernador Civil de la provincia para la toma de la nueva Comisión Gestora de este Ayuntamiento, celebrada el día 31 de julio de 1928”. La sesión comenzó a las 12h30 y concluyó a las 12h45.

[7] Santos Benítez Floriano expresa lo siguiente: “Como miembro destacado del Partido Conservador, Luis Grande, ocupó diversos cargos políticos entre los que destacamos el ser Diputado y Presidente de la Excelentísima Diputación Provincial de Cáceres y Gobernador Civil en Castellón de la Plana, Ávila y Córdoba. En Cáceres existe una calle con su nombre, cercana a la sede del actual Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, ya que fue además un gran Abogado y Hombre de Leyes”. Casó con Carolina Muñoz García-Carrasco el 09.04.1913 en Cáceres.

[8] Decreto 1362/1960, de 18 de julio, por el se concede la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil a Francisco Elviro Meseguer. Firmado por Francisco Franco y el Ministro de Asuntos Exteriores: Fernando María de Castiella y Maíz. BOE nº 175 de 22 de julio de 1960. Página 10252.

[9] Juan Solano Pedrero (el maestro Solano). Cáceres, 21 diciembre 1919 – Málaga, 22 abril 1992.

[10] Concepción «Concha» Piquer López. Valencia, 13 diciembre 1906 – Madrid, 12 diciembre 1990.

[11] Revista mensual «El Santuario de la Montaña». “Los Juegos Florales en el Gran Teatro. La Srta. Blanca Muñoz de San Pedro vizcondesa de Torre Hidalgo. Reina de la Fiesta. El Alcalde de la Ciudad, don Francisco Elviro Meseguer. Mantenedor”. Pág. 33.

[12] Arroyo de la Luz –Cáceres-, 1913 – Cáceres, 1979.

[13] Barcelona, 1911 – Cáceres, 1993.

[14] Revista mensual «El Santuario de la Montaña». “Discurso del Mantenedor Don Francisco Elviro Meseguer Alcalde de Cáceres”. Pág. 51. El discurso fue muy extenso, tanto es así que en mencionada publicación ocupa desde la página 51 a la 63, maquetado a doble columna.

[15] Falleció en Madrid en el año 2006.

[16] Idem. “Cáceres y el manto a la Patrona. Ofrenda del Alcalde a la Virgen en el solemne acto de entrega del Manto”. Pág. 29.

[17] Alcoy (Alicante), 17 de enero de 1902 – Moncada (Valencia), 01 de mayo de 1981. Fue obispo de la Diócesis de Coria-Cáceres durante 27 años: 1950-1977.

[18] Pamplona, 07 de mayo de 1911 – Madrid, 24 de febrero de 1975.

[19] Sellers de Paz. «13. Ferias». Página 202.

[20] AHM. Caja nº 20/540: “Secretaría. Ferias y Fiestas de San Miguel 1949-1950”.

[21] Diario Católico «Extremadura». Cáceres; Mayo-Junio, nº 78. II época.

[22] Semanario «Cáceres» (órgano del S.I.P.S.). Mayo-Junio, 1952. Nº 78. II época.

[23] El Presidente del Tribunal en la Sala de lo Penal de la Audiencia Territorial de Cáceres condenó a los hermanos González Díaz y a Díaz Vázquez, a la pena de reclusión mayor. A Torres Loro y a Ruiz Almaraz a siete y diez años de prisión, respectivamente. Quedando absueltos Caro Cabeza y Sánchez Bonilla.

[24] «BOE» nº 277 de 03 de octubre de 1948. Pág. 4650. Era Presidente de las Cortes Esteban de Bilbao y Eguía.

[25] «BOE» nº. 33. Pág. 560.

[26] Sellers de Paz. «Capítulo 22. El seminario». Páginas 345 a 359.

[27] Vaz Romero. «4.4.- Inauguración del Seminario Mayor de Cáceres». Páginas 462 y 463.

[28] Baracaldo, 15 de diciembre de 1903 – Madrid,04 de marzo de 1976

[29] Nimis (Italia),03 de agosto de 1898 – Bolonia (Italia), 01 de agosto de 1974

[30] Ares (Coruña) 1894 – Madrid, 1977. Sellers de Paz, cambia el orden de los apellidos de este sacerdote. Ignoro si es porque así se lo narró en su día el Deán de la S. I. C. Rafael Valencia Pastor (Zarza de Granadilla, 1908 – Cáceres, 1981) o por error en la transcripción de las entrevistas.

[31] La Cortina (Oviedo), 09 de junio de 1890 – Salamanca, 29 de abril de 1964

[32] Pamplona, 12 de junio de 1903 – Plasencia (Cáceres), 14 de noviembre de 1973

[33] Sellers de Paz. «Capítulo 2. Visitantes ilustres». Páginas 23 a 59.

[34] Santa Cruz de la Palma (La Palma), 13 de agosto de 1898 – Madrid, 07 de febrero de 1978.

[35] Rafael Cavestany de Anduaga. Madrid, 27 de octubre de 1902 – Madrid, 17 de julio de 1958.

[36] Luis. Santoña (Cantabria), 04 de marzo de 1904 – Madrid, 10 de diciembre de 1973.

[37] Pedro. Ferrol (A Coruña), 18 de agosto de 1898 – Madrid, 06 de diciembre de 1978.

[38] Fernando. Trubia (Asturias), 08 de enero de 1901 – Madrid, 19 de noviembre de 1996.

[39] Pablo. El Ferrol (A Coruña), 10 de junio de 1896 – Madrid, 11 de febrero de 1964.

[40] Semanario «Cáceres»: Cáceres sobre el corazón el Caudillo. Diciembre, 1951. Nº 73.

[41] Comisión Municipal Permanente. Acta nº 5 de 03 de febrero de 1955. Páginas nº 4 y 5.

[42] Comisión Municipal Permanente. Acta nº 6 de 09 de febrero de 1955. Páginas nº 2 y 3.

[43] Decreto de 2 de febrero de 1956 por el que se nombra Gobernador civil de la provincia de Toledo a don Francisco Elviro Meseguer. B.O. de E. Núm. 42. De 11 de febrero de 1956. Pág. 976.

[44] Decreto 356: 1963, de 28 de febrero, por el que cesa en el cargo de Gobernador civil de la provincia de Toledo. «BOE» nº 53 de 02 de marzo de 1963. Página 3597.

[45] Decreto de 26 de enero de 1956 por el que se nombra Jefe provincial de Falange Española Tradicionalista y de las J. O. N. S. en Toledo al camarada Francisco Elviro Meseguer. «BOE» nº 42, de 11/02/1956, página 978.

[46] Decreto 373/1963, de 22 de febrero, por el que cesa en el cargo de Jefe provincial de F. E. T. y de las J. O. N. S. de Toledo el camarada Francisco Elviro Meseguer. «BOE» nº 53, de 2 de marzo de 1963, página 3599.

[47] Los ejemplares consultados del Semanario “Cáceres”, portavoz sindical editado por el S.I.P.S. se encuentran depositados en la Biblioteca Pública de Cáceres, encuadernados en tres tomos. Son fruto de la donación que hizo Germán Sellers de Paz en abril de 1987 a la biblioteca. Este periodista y escritor fue director del diario regional «Extremadura» y director-fundador del semanario de información general de los lunes «Cáceres»

Dic 012021
 

  Guadalupe Rodríguez Cerezo.

      

 RESUMEN

El concejo de Madrigalejo había incluido en el padrón de los pecheros a Alonso Rodríguez, un hidalgo vecino de esta localidad. Para seguir manteniendo los derechos que le confería el pertenecer a uno de los bloques privilegiados de la sociedad estamental del siglo XVI, debía defender su hidalguía ente los tribunales, concretamente ante la Real Chancillería de Granada.

El presente trabajo es un análisis del traslado del juicio celebrado en Granada entre Alonso Rodríguez y el concejo de Madrigalejo y de su sentencia. Para su defensa, era fundamental probar la hidalguía de sus antepasados y su filiación legítima. Para probarlo, el agraviado presentó a cuatro testigos que habían conocido bien a su padre y a su abuelo y que avalaban su condición de hombres hijosdalgo. Tanto los miembros de la familia Rodríguez como sus testigos se habían movido en un entorno de la tierra de Trujillo, concretamente entre el Puerto, Santa Cruz, Trujillo, el Campo, Zorita y Madrigalejo. Con la carta ejecutoria en su poder, Alonso Rodríguez y sus descendientes tenían el documento que certificaba su condición de hijosdalgo.

 

INTRODUCCIÓN.

Desconocemos mucho aún de la historia de los lugares más cercanos de la que haya podido salir a la luz. Su estudio es una tarea apasionante. Por eso celebramos, con gran regocijo, cada pequeño descubrimiento que ayude a entretejer esa historia, que contribuya a ir encajando las piezas del gran rompecabezas que supone el conocimiento del pasado. Sentí ese regocijo cuando Dionisio Martín Nieto me hizo llegar el enlace de un documento de la Colección de la Biblioteca Nacional, fechado en 1519, donde trata de la “Ejecutoria de hidalguía a favor de Alonso Rodríguez, vecino de Madrigalejo, ganada en juicio contra Lope de Castellanos y el Concejo de dicha localidad”[1] (MS 18044).

En esta ejecutoria de hidalguía, como documento judicial expedido por la Real Chancillería de Granada, se informa sobre todo el proceso seguido en el pleito habido entre Alonso Rodríguez y el Concejo de Madrigalejo y la sentencia por la que se reconoce la condición de hijosdalgo al primero. Es un documento de 30 páginas, de fácil lectura, salvo en las zonas donde está deteriorado el soporte.

Por este documento, además, conocemos el nombre y apellido de un vecino de Madrigalejo que vivió los acontecimientos que sucedieron en esta localidad en 1516, con el fallecimiento del rey Fernando el Católico. Y también, para probar su hidalguía, se van sucediendo una serie de testimonios de vecinos de otras localidades comarcanas que ayudan a conocer detalles de la vida del propio Alonso Rodríguez; de su padre, Garcí Rodríguez, y de su abuelo, también llamado Alonso Rodríguez.

Veamos con qué nos encontramos en este interesante documento.

 

ENCABEZAMIENTO

Como era preceptivo, el documento se expide en nombre del monarca reinante, que en este caso son dos –Dª Juana y D. Carlos su hijo, como reina y rey-, seguido de la enumeración de todos los reinos y territorios en los que ejercían su potestad. La intitulación como aparece, en nombre de dos soberanos, es algo anómalo en la historia de la monarquía española y que solo pudo darse durante el gobierno de Carlos I mientras vivía su madre, la reina Juana, pues anómala fue la situación creada por Carlos al autoproclamarse rey el 14 de marzo de 1516 en Bruselas, en vida de su madre, sin que esta hubiera abdicado[2]. El Consejo Real ayudó a solucionar el conflicto con la resolución de abril de 1516, por la que se intitulaban juntos ambos monarcas con la fórmula protocolaria de “Doña Juana y don Carlos su hijo, reina y rey de Castilla, de León, de Aragón…”[3].

La carta ejecutoria va dirigida a los concejos, asistentes, gobernadores, corregidores, jueces, alcaldes, alguaciles, merinos y otras justicias y oficiales del lugar de Madrigalejo, perteneciente a la jurisdicción de la ciudad de Trujillo, así como de todas las otras ciudades, villas y lugares de los reinos y señoríos de los dichos monarcas. También va dirigida a cualquier persona que recaude y empadrone rentas para pagar pechos y tributos, tanto reales como concejiles, de los pecheros de Madrigalejo y de otras ciudades, villas y lugares de los dichos reinos y señoríos –porque el quid de la cuestión del pleito estaba en el pago de tributos por Alonso Rodríguez o su exención-. Y, en definitiva, para cualquier persona a la que fuese mostrada la carta ejecutoria o su traslado, signado por el escribano público con autoridad de juez o de alcalde.

 

MOTIVO DEL PLEITO

A todos los destinatarios, se les hace saber que se celebró juicio en la Real Chancillería de Granada ante los alcaldes de los hijosdalgo y el notario de la provincia de León. Los alcaldes de los hijosdalgo y los notarios de provincias eran los jueces que, en las Chancillerías de Valladolid y de Granada, se encargaban de juzgar los pleitos de las hidalguías, de las tercias y de las alcabalas[4].

Se entabló el juicio, por una parte, entre Alonso Rodríguez, vecino de Madrigalejo, y un procurador, en su nombre, y, por la otra, el licenciado Lope de Castellanos, procurador fiscal en nombre de los monarcas, y el concejo, alcaldes, justicia, regidores, oficiales y hombres buenos del lugar de Madrigalejo, con el procurador que los representaba.

El 22 de abril de 1518 Alonso Rodríguez compareció en la Real Chancillería de Granada ante los alcaldes de hijosdalgo y el notario de la provincia de León para poner una demanda al procurador fiscal y al concejo de Madrigalejo para que le fueran devengados quinientos sueldos[5], según fuero y costumbre en España, alegando que era hijosdalgo de padre y de abuelo. Para ello argumenta que, desde tiempo inmemorial, su abuelo, su padre y él mismo estaban en “posesión vel quasi” de hombres hijosdalgo. Su estado de hidalguía les permitía la posesión real de una serie de derechos y bienes, corporales e inmateriales, entre los que estaba no tener que contribuir con tributos ni pechos que les pidieran en derramas reales y “concejales”[6], lo que les distinguía de los pecheros. Por su condición de hijosdalgo, continuamente, desde mucho tiempo atrás, habían estado liberados de pagar tributos y pechos en Madrigalejo y en los otros lugares en los que habían vivido. Sin embargo, el concejo de Madrigalejo, que estaba obligado a guardar la hidalguía de Alonso Rodríguez, había quebrantado esta posesión y le había exigido pagar unos tributos de los que estaba exento.

Por todo ello, Alonso Rodríguez pedía a los alcaldes y notario de la Chancillería que el concejo y el procurador fiscal cumpliesen de justicia y se pronunciaran en su posesión de hidalguía, que le venía de padre y de abuelo, y le diesen quinientos sueldos, según el fuero y costumbre de España. También que condenasen a las partes contrarias a guardar su hidalguía y la posesión “vel quasi”[7] en la que él, su padre y su abuelo estaban, así como que no se le exigiera pagar pechos ni tributos de los que estaba liberado. Además, pedía que se le quitara de los padrones de pecheros en los que le habían puesto y que le restituyeran, por su justo valor, las prendas que le habían cobrado indebidamente.

 

CARTA DE EMPLAZAMIENTO.

Una vez que los alcaldes y el notario estudiaron la demanda y un testimonio acerca de ello, mandaron carta de emplazamiento para que compareciera el concejo de Madrigalejo. El concejo, sin embrago, no envió al procurador con su poder dentro del término convenido, aunque, tras la rebeldía, compareció en su nombre Hernando de Talavera, procurador en la Chancillería.

Hernando de Talavera solicitó que no se atendiera la petición de exenciones de Alonso Rodríguez, ni tampoco ninguna de sus demandas. Para justificarlo, presentó las siguientes alegaciones ante el tribunal:

-Porque no se pedía por parte suficiente.

-Porque la demanda no estaba bien formulada, carecía de relación verdadera y negaba en todo como en ella se contenía.

-Porque la parte contraria no era hombre hijodalgo, sino que era pechero, hijo y nieto de pecheros y descendiente de linaje de pecheros. En esta condición, habían estado él, su padre y su abuelo en los lugares donde habían vivido desde cincuenta años a esta parte, pechando y contribuyendo en todos los tributos reales y concejales.

-Porque Alonso Rodríguez nunca había ido a las guerras y llamamientos que por mandamiento real se habían hecho a los hidalgos.

-Que, si su padre y su abuelo no habían pechado durante algún tiempo, había sido por ser allegados de señores, con favores que habían tenido, y no por ser hombres hijosdalgo.

-Porque la parte contraria no era legítima; era nacido de “punible ayuntamiento”, por lo que no podía ni debía gozar de hidalguía.

Por todas estas razones, el procurador Hernando de Talavera pedía no proceder a la demanda por no haber lugar, que le declararan hombre bueno pechero y que le condenaran a pagar los tributos y pechos en los lugares donde debía contribuir, que se cumpliera lo que era de justicia y, por tanto, pedía y protestaba las costas.

Conocidos los contenidos y alegaciones del pleito, los alcaldes y notario de la Chancillería fallaron que debían recibir las pruebas por ambas partes. Alonso Rodríguez debía presentar las pruebas de su demanda, del mismo modo que la parte del concejo de Madrigalejo y del procurador fiscal debía aportar las suyas. Les dieron ochenta días de plazo para que las presentaran y para escuchar a los testigos.

 

PRUEBAS APORTADAS

Una vez que pasó el plazo que había fijado el tribunal, ni el concejo de Madrigalejo ni el procurador fiscal presentaron ninguna prueba. Quién sí lo hizo dentro del tiempo estipulado fue Alonso Rodríguez, que llevó personalmente hasta la Chancillería a algunos testigos para probar su demanda. Los alcaldes y el notario tomaron declaraciones juradas de los testigos ante Pedro de Béjar, escribano de los hijosdalgo.

Los testimonios fueron los siguientes:

Francisco López. Era un hombre hijosdalgo, de unos sesenta años de edad, vecino de la ciudad de Trujillo.

Bajo juramento dijo que conocía a Alonso Rodríguez desde hacía unos veinte años, desde que era un pequeño muchacho y se criaba con su padre, García Rodríguez, en el lugar del Campo –Campo Lugar-. Desde haría unos seis o siete años se había ido a casar al lugar de Madrigalejo, donde le había conocido “tener casa y asiento, con mujer e hijos”.

También había conocido a García Rodríguez, padre del que litigaba, casado, viviendo y morando en el lugar del Campo, que está a tres leguas de Madrigalejo y a cinco leguas de la ciudad de Trujillo. Le había conocido en este lugar por espacio de doce o quince años, más o menos.

Así mismo, había conocido a Alonso Rodríguez, el abuelo del litigante, estando casado, viviendo y morando en el lugar del Puerto –Puerto de Santa Cruz-, que está a tres leguas de la ciudad de Trujillo, por un espacio de tiempo de ocho años aproximadamente, hasta que había fallecido. Le conocía de vista y también por conversación, cuando el testigo –Francisco López-, iba y venía a esos lugares desde Trujillo. Además, había oído decir públicamente en el Puerto, a vecinos y moradores, que el abuelo había estado casado legítimamente con una mujer, con quien tuvo por su hijo legítimo a García Rodríguez, padre del que litigaba. Y que, en el tiempo que le conoció, le había visto estar casado con otra mujer, porque había fallecido la primera. Por tanto, el testigo tenía a García Rodríguez por hijo legítimo de Alonso Rodríguez, el abuelo, y así lo había visto tratar y nombrar a los que le conocían en el lugar. No había visto ni oído decir lo contrario de esto.

Francisco López seguía diciendo que no había visto casar ni velar[8] a García Rodríguez con Antonia Martín, su mujer, pero que los había visto estar haciendo vida maridable, como marido y mujer, tratándose y nombrándose como tales. De esta forma eran tenidos en el Puerto, teniendo como hijo legítimo a Alonso Rodríguez, que le había presentado como testigo. Las personas que le conocían en ese lugar le trataban y nombraban como hijo legítimo de Garci Rodríguez, y no había visto ni oído decir ninguna cosa en contra de esto.

También afirmaba que tenía por hombres hijosdalgo al abuelo, al padre y al mismo Alonso Rodríguez. Que, en el mismo lugar de Madrigalejo, donde vivía y moraba, era tenido y habido por hijodalgo. Lo mismo sus padre y abuelo, en el Campo y en el Puerto, donde habían vivido y morado, eran tenidos y reputados como hijosdalgo por sus vecinos y moradores.

Además, en el tiempo que había conocido a los tres, siempre les había visto que gozaban de la posesión de hombres hijosdalgo y que por tales eran tenidos, sin tener que pechar ni contribuir con los tributos reales y concejales con los que solían contribuir y pechar los hombres pecheros en los lugares mencionados. Todo ello era de voz pública. El testigo continuaba diciendo que, desde que él conocía a Alonso Rodríguez, a su padre y a su abuelo, estos no podían haber contribuido en los tributos de pecheros sin que él lo hubiera visto y sabido o lo hubiera oído decir, porque había tenido mucho trato en los lugares citados, yendo y viniendo con García de Vargas[9], un caballero de Trujillo. Francisco López manifestaba que los conocía bien porque había tenido el diezmo del lugar del Campo, donde “avía estado estante allí mucho tiempo”. También había tratado mucho con ellos porque García de Vargas tenía hacienda en los lugares mencionados, donde él “andaba procurándola”[10]. En todo este tiempo, como esas poblaciones eran pequeñas, el testigo conocía quiénes eran hidalgos y pecheros en ellas, sabía quién pechaba y quién dejaba de contribuir. Además, cuando iba a esos lugares, sabía lo que se había hecho y se hacía en ellos. Por tanto, si Alonso Rodríguez, su padre y su abuelo hubieran pagado los impuestos propios de pecheros, él lo hubiera sabido.

También sabía que la razón por la que no contribuían con esos tributos no era por vivir con ningún caballero ni persona poderosa, ni por ser caballeros armados, ni por tener oficios en el concejo de los lugares mencionados que les excusase de pagar dichos pechos. Tampoco habían dejado de pagarlos por ser pobres y no tener de qué pechar. La única causa y razón por la que no pagaban ese tipo de tributos era por estar en la posesión de hombres hijosdalgo.

 

Francisco Blázquez. Era hombre hijosdalgo, vecino de Villanueva de la Serena – que está a cuatro leguas del lugar de Madrigalejo- y tenía unos sesenta años de edad.

Juró que conocía de vista y conversación a Alonso Rodríguez desde hacía unos veinte años, cuando era un muchacho pequeño y se criaba en casa de su padre. Sabía que estaba casado y que vivía en Madrigalejo desde unos diez o doce años atrás. A Garci Rodríguez, padre de quien litigaba, le había conocido casado y viviendo en el lugar del Campo, que estaba a dos leguas del lugar del Puerto, donde el testigo vivía y moraba entonces y de donde era natural. Había conocido a Garci Rodríguez viviendo en el Campo por espacio de unos treinta años, hasta su fallecimiento, del que podrían haber pasado unos diez o doce años. También había conocido a su abuelo, Alonso Rodríguez, viviendo y morando en el lugar del Puerto durante unos veinte años, hasta que había fallecido. Le había visto estar casado por segunda vez con una mujer que se llamaba Juana. A los viejos y antiguos del lugar, les había oído decir públicamente que había estado legítimamente casado con otra mujer, con la que había tenido por su hijo legítimo a Garci Rodríguez. Y de este modo lo había visto tratar y nombrar a su padre, llamándole hijo, y él a ellos padre y madre. Por tal hijo legítimo le tenían los vecinos y moradores del Puerto. El mismo Francisco Blázquez le tenía por hijo legítimo de Alonso Rodríguez.

Afirmó que no había visto casar ni velar a Garci Rodríguez con su mujer, Antonia Martín, pero que los había visto estar en común, haciendo vida maridable como marido y mujer, tratándose y nombrándose como tales, por un espacio de unos treinta años aproximadamente. También había visto que, estando casados, habían tenido y criado a su hijo legítimo Alonso Rodríguez, quien le había presentado como testigo en el pleito.

Francisco Blázquez tenía por hombre hijodalgo de padre y de abuelo a Alonso Rodríguez, pues los tres eran tenidos y reputados como tales por sus vecinos en los lugares donde habían vivido y morado. Nunca había oído decir que no lo fueran. En el tiempo que había conocido a su padre y a su abuelo, no los había visto pechar ni contribuir en los tributos reales y concejales propios de los pecheros de los lugares del Campo y del Puerto. Además, en el tiempo que había estado yendo y viniendo a Madrigalejo, había visto a Alonso Rodríguez estar en posesión de hombre hijosdalgo y así lo había oído decir a los vecinos de este lugar. Tampoco había pechado ni contribuido en los pechos y derramas de los hombres pecheros, y no le habían pedido ni demandado nada hasta hacía unos tres o cuatro meses, cuando el testigo había oído decir que, a Alonso Rodríguez, le habían pedido prendas por las contribuciones de pecheros, que era el asunto del que trataba el pleito. Continuaba diciendo que, si su padre y su abuelo hubieran tributado como pecheros, él lo hubiera sabido o lo hubiera oído decir, porque era vecino y natural del Puerto, y vivía y moraba en este lugar, sabiendo bien qué vecinos eran hijosdalgo y cuáles eran pecheros. Por entonces, él tenía mucho trato y conversación con su abuelo, Alonso Rodríguez, y con su padre, Garci Rodríguez, que vivía en el Campo, a tan solo dos leguas del Puerto, porque iba con mucha frecuencia a ese lugar. Cada vez que iba allí, sabía la posesión en la que estaba.

También recordaba Francisco Blázquez que el abuelo había sido un año regidor en el Puerto de parte de los hijosdalgo, pues era costumbre elegir dos regidores cada año, uno de parte de los hidalgos y otro de parte de los pecheros, y Alonso Rodríguez había tenido este oficio como hombre hijodalgo. Además, ni el padre ni el abuelo habían dejado de pagar los tributos de pecheros por vivir con ningún caballero ni persona poderosa; tampoco por ser caballeros armados ni por tener oficios en el concejo de los lugares mencionados que les excusase de pagar esos tributos, ni por ser pobres y no tener de qué pechar, ni por otra razón alguna salvo la de ser habidos y tenidos por hombres hijosdalgo.

 

Diego Delgado fue el siguiente testigo y, como los demás, testificó bajo juramento. Era hombre pechero, de unos sesenta años de edad, vecino del lugar del Puerto.

Dijo conocer a Alonso Rodríguez desde que era pequeño, cuando se criaba en casa de su padre en Santa Cruz. Sabía que estaba casado en el lugar de Madrigalejo, desde hacía unos veinte años a esta parte aproximadamente.

Así mismo había conocido a su padre, Garci Rodríguez, viviendo y teniendo su casa y asiento, primeramente, en Santa Cruz, que estaba a media legua del Puerto, por espacio de unos veinte años hasta que se había ido a vivir al lugar del Campo, donde sabía que había estado morando durante unos diez años, hasta que falleció, de esto haría unos quince años más o menos.

También había conocido a Alonso Rodríguez, abuelo del que litigaba, casado, viviendo y morando en el Puerto -donde residía este testigo-, durante unos veinte años, hasta su fallecimiento, de lo que haría unos veinte años. Sabía que había estado casado durante unos siete u ocho años con una mujer de la que no recordaba su nombre y que era del lugar de Ibahernando. Esta mujer había fallecido y Alonso Rodríguez se había vuelto a casar. El testigo había visto que, estando casado con la primera mujer, habían tenido a Garci Rodríguez como hijo legítimo, y que como tal lo trataban y nombraban. No había visto ni oído nada en contra de todo esto.

Afirmaba no haber visto casar ni velar a Garci Rodríguez con Antonia Martín, su mujer, pero que los había visto estar haciendo vida maridable como marido y mujer, tratándose y nombrándose como tales. De esta forma eran tenidos, habidos y reputados en Santa Cruz por espacio de unos treinta años. Estando así casados y viviendo en común, el testigo había visto que tenían y criaban como hijo legítimo a Alonso Rodríguez y, quienes les conocían, le trataban como su hijo legítimo.

Diego Delgado tenía por hombre hijodalgo de padre y de abuelo a Alonso Rodríguez. Había visto siempre que, tanto en el Puerto como en Santa Cruz, donde habían morado, el padre y el abuelo habían estado en la posesión de hombres hijosdalgo y, por tales, eran tratados, nombrados y reputados en estos lugares. Por estar en esta posesión, nunca había visto ni oído decir que hubieran pechado ni contribuido en derramas ni pechos reales y concejales en los que solían contribuir los hombres pecheros de esos lugares.

Relata Diego Delgado que, unos treinta años atrás aproximadamente, el Concejo del Puerto había empadronado[11] a trece vecinos que se decían hijosdalgo. Le habían encargado a él que fuese a la Audiencia de Valladolid y trajese carta de emplazamiento contra esos trece vecinos para ponerles pleito. No habían empadronado a Alonso Rodríguez, abuelo de quien litigaba, porque le tenían por hombre hijosdalgo. El testigo sigue diciendo que había traído carta citatoria contra ellos y les habían puesto pleito; sin embargo, a Alonso Rodríguez, le habían dejado y no le habían pedido ni demandado cosa alguna.

Diego Delgado siguió diciendo que no tenía mucho trato ni conversación con Alonso Rodríguez, quien le presentaba como testigo, porque residía en Madrigalejo, que está a siete leguas de Santa Cruz. Lo que sabía de él era lo que había oído decir a muchos vecinos del lugar, que estaba en posesión de hombre hijosdalgo y que no había contribuido en tributos de pecheros. En el tiempo que había conocido a su padre y a su abuelo vivir en los lugares citados, hubiera sabido o hubiera oído decir si ellos hubieran pechado, porque, al ser vecino y natural del Puerto, había tenido mucho trato y conversación con el abuelo. Como el Puerto era una aldea pequeña, eran muy conocidos los hombres hijosdalgo y los pecheros y, cuando una cosa acaecía, se sabía y publicaba en el lugar.

También conocía bien a su padre, Garci Rodríguez, porque moraba en Santa Cruz, situado a media legua del Puerto, y después en el Campo. Como estaban muy cerca estos lugares, Diego Delgado iba y venía muchas veces a ellos. Por ello veía que era de fama pública que estaban en posesión de hombres hijosdalgo y que no contribuían con derramas y pechos de pecheros. Y siempre había visto al padre y al abuelo juntarse en los ayuntamientos de los hijosdalgo y no con los pecheros. También había visto a su abuelo ser alcalde de la hermandad de parte de los hijosdalgo, porque había costumbre de elegir cada año dos alcaldes de la hermandad en el Puerto, uno de parte de los hidalgos y otro de parte de los pecheros, habiéndole visto usar ese oficio como hijodalgo.

Por último, recordaba que, durante las guerras del Reino de Granada, había habido llamamiento a todos los hombres hijosdalgo de aquella tierra y que Garci Rodríguez y otros hermanos suyos habían ido a dicha guerra a servir como hijosdalgo.

 

Garci Carrasco. Era hombre hijodalgo vecino del lugar de Zorita, que está a tres leguas de Madrigalejo, de unos sesenta y cinco años de edad. Como los anteriores, testificó bajo juramento.

Dijo conocer a Alonso Rodríguez desde que era un muchacho pequeño, cuando se criaba en el lugar del Campo –a dos leguas de Zorita-, que ahora estaba casado y tenía su casa y asiento en Madrigalejo desde hacía unos ocho años a esta parte.

Así mismo había conocido a Garci Rodríguez estando casado, viviendo y morando en el Campo hasta que había fallecido, haría unos diez años aproximadamente. También le había conocido viviendo en el Puerto, aunque durante poco tiempo. No había conocido a Alonso Rodríguez, padre de Garci Rodríguez y abuelo de quien litigaba, pero había oído decir a vecinos del Puerto –y tal había sido la pública voz y fama- que había estado casado legítimamente con una mujer que no sabía cómo se llamaba y que, estando así casados, habían tenido a su hijo legítimo Garci Rodríguez. No había visto casar ni velar a Garci Rodríguez con Antonia Martín, su mujer; pero los había visto hacer vida maridable como marido y mujer, tratándose y nombrándose como tales. Y, estando así casados y haciendo vida maridable, había visto que tenían por su hijo legítimo al dicho Alonso Rodríguez, al que trataban y nombraban como hijo legítimo suyo.

Este testigo tenía a Alonso Rodríguez, a su padre y a su abuelo por hombres hijosdalgo, y como tal era habido y tenido en Madrigalejo, donde vivía y moraba. También Garci Rodríguez era tenido y reputado como hombre hijodalgo en el Campo. Y había oído decir a los vecinos del Puerto que Alonso Rodríguez, el abuelo, había sido habido y tenido por hijodalgo, donde había vivido y morado. Y, desde el tiempo que conocía a Garcí Rodríguez y a su hijo Alonso Rodríguez, siempre había visto que estaban en la posesión de hombres hijosdalgo y que no contribuían en tributos reales ni concejales de pecheros. Lo mismo había oído decir de su abuelo a los vecinos del Puerto, según pública voz y fama. Como también había oído decir que, estando Alonso Rodríguez –el abuelo- viviendo en el Puerto, habían puesto pleito a ciertos vecinos sobre su hidalguía, pero como a Alonso Rodríguez le tenían por hombre hidalgo, no le habían demandado en este pleito.

Sigue diciendo que, si en el tiempo que conocía a Garci Rodríguez y a su hijo Alonso Rodríguez hubieran pechado en las contribuciones propias de pecheros, él lo hubiera sabido o lo hubiera oído decir, porque vivía a dos y tres leguas de los lugares donde residían y porque tenía mucho trato y conversación con ellos. Y en los lugares donde habitaban también se sabría de pública voz, porque son pequeños y se conoce bien quiénes son hijosdalgo y quiénes son pecheros.

También había conocido que, un año, Garci Rodríguez había sido alcalde de la hermandad de parte de los hijosdalgo en el lugar del Campo. Y como hijosdalgo, había visto a Garci Rodríguez y a Alonso Rodríguez juntarse en los ayuntamientos de los hombres hijosdalgo y no con los pecheros. Además, en los llamamientos que se hicieron a los hombres hijosdalgo para las guerras de Perpiñán y Granada, había visto cómo Garci Rodríguez había ido a esas guerras como hijodalgo.

 

RESOLUCIÓN

Con todo lo que los testigos presentados por Alonso Rodríguez expresaron, se mandó hacer publicación y traslado de ella a las partes, para que alegaran su justicia. El Concejo dijo que la mejor forma de derecho que podía hacer era apartarse del pleito que trataba con Alonso Rodríguez, y pedía a los alcaldes y al notario que le diesen por apartado de la petición. Al procurador fiscal, que había mandado ver y examinar las pruebas de la parte contraria, por el traslado, hallarían que no se había aportado ninguna prueba, sino solo indicios, que no daban razón según y cómo estaban obligados.

De todo lo que se alegó y aportó, la sentencia definitiva fue la que sigue:

“En el pleito que es entre Alonso Rodríguez, vezino del lugar de Madrigalejo e su procurador en su nombre, de una parte, e el liçenciado Lope de Castellanos, procurador fiscal de sus Altezas e el Conçejo, alcaldes, rregidores, ofiçiales e omes buenos del dicho lugar de Madrigalejo e su procurador en su nombre, de la otra

Fallamos que el dicho Alonso Rodríguez (…) conviene a saver el ser ome hijodalgo de padre e de abuelo, e él e los dichos sus padre e abuelo, e cada uno de ellos, en su tiempo en los lugares donde vivieron e moraron, e vive e mora, aver estado e estar en posesión de omes hijosdalgo, e de no pechar pedidos ni monedas ni servycios ni otros pechos ni tributos reales ni concejales con los omes buenos pecheros sus vezinos en que los otros omes hijosdalgo no pechan ni pagan, ni fueron ni son tenudos de pechar ni pagar…”

 

…Y que ni el fiscal de sus Altezas, ni el Concejo del lugar, ni su procurador, no habían probado las acusaciones contra Alonso Rodríguez…

 

El tribunal se pronuncia sobre la probanza de que Alonso Rodríguez, su padre y su abuelo, cada uno en su tiempo, eran hijosdalgo. Condena al Concejo, alcaldes, regidores, oficiales y nombres buenos del lugar de Madrigalejo y a todos los concejos de ciudades, villas y lugares de estos reinos donde viviese y morase Alonso Rodríguez, y donde tuviese bienes y hacienda, a que no le pidan repartimiento y tributos con los que suelen contribuir los hombres buenos pecheros. Así mismo se condena al Concejo del lugar de Madrigalejo a que restituyan a Alonso Rodríguez todos los bienes y prendas que de él hubiesen sido tomadas o embargadas, desde antes de que comenzase el pleito hasta su conclusión.

(A continuación, hay una extensa parte ilegible del documento por deterioro del soporte.)

La sentencia fue dada y pronunciada por “nuestros alcaldes y notario en la dicha ciudad de Granada en avdiençia pública a honze días del mes de março de mil e quinientos e diez e nueve años”. Fue notificada la sentencia a ambas partes y no fue apelada en el término que marcaba la ley.

De esta forma se confirmaba la hidalguía de Alonso Rodríguez y de sus padre y abuelo “en todas las honrras, franquezas y libertades e esençiones que son e deben ser e fueren guardadas a los omes hijosdalgo del dicho lugar de Madrigalejo e de las otras dichas ciudades e villas e lugares destos dichos nuestros rreynos e señoríos…”.

 

LOS HIDALGOS EN LA SOCIEDAD ESTAMENTAL

El documento, que está fechado en 1519, es fiel reflejo de la “Sociedad Estamental” imperante en aquel tiempo. Desde la Edad Media hasta el fin del Antiguo Régimen, la sociedad estaba claramente jerarquizada en forma piramidal, organizándose la población en estamentos sociales. La base de la pirámide la ocupaba el pueblo llano o tercer estado, a la que pertenecían burgueses, artesanos, campesinos y grupos marginales. Era el estamento de los individuos que no tenían ningún tipo de privilegios. Por encima, se situaban los estamentos privilegiados, que lo ocupaban el clero y la nobleza. Estos, a su vez, se diferenciaban entre bajo y alto clero y baja y alta nobleza. En la cúspide de la pirámide, se encontraba el Rey. A todos los estamentos se accedía por nacimiento, a excepción del clero. Solo en muy contadas ocasiones, se podía traspasar al estamento nobiliario por alguna concesión especial del monarca y, en la última etapa, algunos burgueses llegaban a la nobleza por compra de títulos.

Cada uno de los distintos estamentos desempeñaba una función específica en la sociedad. Mientras la nobleza se encargaba de la defensa del reino y el clero se dedicaba a la oración y a la enseñanza, el pueblo llano estaba destinada a la producción de bienes para el resto de la población. El servicio que prestaban a la sociedad tanto la nobleza como el clero les confería una dignidad que era recompensada con honor y privilegios, basados en la exención de obligaciones (tributos) y en el derecho a algunas ventajas exclusivas.

Los hidalgos –hijosdalgo- pertenecían a la baja nobleza y estaban formados por caballeros e infanzones: era la nobleza no titulada. Estaban a disposición del rey para hacer la guerra y las conquistas y, por ello, tenían una serie de obligaciones como era mantener caballo y armas, recibir periódicamente preparación militar y acudir a los llamamientos que hacía el monarca a la guerra. A cambio, estaban libres de pagar impuestos reales y concejiles, no les podían embargar casa, armas ni caballo, no podían ser sometidos a tormento ni ser condenados a la horca ni a otra muerte que se considerara denigrante y gozaban de un régimen jurídico propio. Cuando un hidalgo era agraviado en sus derechos, por justicia, correspondía que le fuesen “devengados quinientos sueldos”.

Por estar en un régimen jurídico propio, sus querellas, a nivel municipal, debían ser atendidas por el alcalde de los hijosdalgo de su concejo y, en segunda instancia, en los tribunales específicos de los hidalgos, que, en Castilla, estaban en las Reales Chancillerías de Valladolid y Granada, en la Real Audiencia de Oviedo y en otros tribunales. Hay que tener en cuenta que la separación de estados también estaba presente en los gobiernos municipales, por lo que había duplicidad en los cargos concejiles, unos ejercidos por nobles y para sus causas y otros por y para los pecheros[12].

 

RECAPITULANDO

Allá por 1517/1518, el concejo de Madrigalejo había incluido en el padrón de pecheros a uno de sus vecinos que decía ser hidalgo, llamado Alonso Rodríguez, y este había tenido que pagar unos tributos reales y concejiles que no le correspondían por el estado al que pertenecía. Si el concejo de Madrigalejo, concretamente su alcalde de los hijosdalgo, debía velar por los derechos de Alonso Rodríguez por su condición de hidalguía, ¿por qué lo habían incluido en el padrón de los pecheros?

Estamos en el siglo XVI, en la transición entre la Edad Media y la Edad Moderna y, como dice Luis Díaz de la Guardia y López:

“…una masa de población hidalga acomodada, pero no excesivamente rica, ha perdido sus signos de identidad medievales y se enfrenta a un futuro incierto: las guerras nobiliarias habían dado paso a una guerra moderna fuera de nuestras fronteras, las luchas de bandos se dirimían por métodos menos violentos o habían dejado de existir, los primitivos solares se encontraban lejos de sus lugares de residencia y la memoria empezaba a flaquear sin tener documentación que la hiciera perdurable y demostrable, los concejos estaban empeñados en tener cuantos menos hidalgos en sus filas, mejor…”[13]

Hemos visto en el documento que Garci Rodríguez había acudido a los llamamientos de las guerras de Granada y Perpiñán; sin embargo, su hijo Alonso ya no había tenido necesidad de ir a cumplir con el rey, porque, entre otras cosas, la reconquista había finalizado y las huestes se habían profesionalizado. También se intuye a través de la carta ejecutoria que la familia Rodríguez estaba lejos de su casa solariega, pues les vemos residir y asentarse sucesivamente en distintas localidades de la tierra de Trujillo (el Puerto, Santa Cruz, el Campo y Madrigalejo). Además, no exhiben ninguna documentación que demostrara su hidalguía.

Por otra parte, el concejo de Madrigalejo amplía su padrón de pecheros incluyendo a Alonso Rodríguez, cosa que no era de extrañar. Este vecino se había asentado en la localidad unos años antes, no había aportado la documentación que avalara su hidalguía ni el concejo tenía referencias suyas desde “tiempo inmemorial”. La razón para de incluirle entre los hombres pecheros sería por aumentar la recaudación de las arcas concejiles, por cierto, en una época en la que deberían estar bastante perjudicadas. Recordemos que, en enero de 1516, el rey Fernando el Católico con su acompañamiento tuvo que detenerse en Madrigalejo como consecuencia del agravamiento del mal que padecía, lo que, a la postre, le llevó a la muerte. La vida cotidiana de la localidad se vería muy afectada y desbordada por todo el trajín de dar acogida a la Corte durante varios días y, como consecuencia, las arcas de su Concejo sufrirían una acusada merma.

Por tanto, si el órgano competente en primera instancia –el concejo de Madrigalejo- no reconocía su condición de hidalguía, Alonso Rodríguez busca la defensa de sus derechos ante los tribunales de la Real Chancillería de Granada, donde se atendían las causas de los hijosdalgo. Y en el pleito que se sustancia, por entender que se habían vulnerado sus derechos, Alonso Rodríguez, entre otras cosas, solicita que le sean abonados los quinientos sueldos a los que tiene derecho por su condición de hidalguía.

La parte contraria –el concejo de Madrigalejo a través de Hernando de Talavera- trata de introducir dudas, puesto que no puede aportar pruebas que indicaran que Alonso Rodríguez no fuera hidalgo. Por eso afirma que nunca había sido llamado a las guerras ni había acudido a llamamientos por orden real que se hiciera a los hidalgos; que, si alguna vez sus antepasados no habían pechado, era por ser allegados de señores, a través de los cuales recibían favores, y no porque pertenecieran al estado nobiliario, y, por último, también introducía la duda de su ascendencia legítima por haber nacido de “punible ayuntamiento”.

Si el concejo de Madrigalejo no aportó prueba alguna, Alonso Rodríguez presentó a cuatro testigos: Francisco López, Francisco Blázquez, Diego Delgado y Garci Carrasco. Todos ellos estaban en torno a los 60 o 65 años edad y, por tanto, con el tiempo vivido suficiente para haber conocido a las tres generaciones de la familia Rodríguez y conocer su condición. Los cuatro se movían en torno a una zona geográfica concreta que englobaba los lugares del Puerto, Santa Cruz, el Campo y Madrigalejo, así como Trujillo, Villanueva de la Serena o Zorita. Tres de ellos tenían la condición de hijosdalgo, lo que les hacía ser buenos conocedores de los deberes y derechos de su estado. Solo uno era pechero, pero con una información esencial que haría determinante su testimonio, pues había realizado diversas gestiones en los empadronamientos del Puerto. Todos ellos conocían a Alonso Rodríguez, a su padre y a su abuelo, o al menos a dos de ellos, porque tenían con ellos “mucho trato y conversación”. Además, como se movían por los lugares donde residían –que estaban todos cercanos unos a otros- sabían lo que se decía y hablaba en cada una de esas localidades, pues, al ser pueblos pequeños, todos se conocían entre sí.

Bajo juramento, tanto por lo que habían visto como por lo que habían oído decir, sus testimonios se basaron en rebatir las dudas que había introducido el procurador de la Chancillería, Hernando de Talavera:

-Que ellos tenían por hijosdalgo a Alonso Rodríguez, a su padre y a su abuelo.

-Que también eran tenidos por hijosdalgo en los lugares donde habían residido.

-Que venían de ascendencia legítima.

-Que no les habían visto contribuir nunca con tributos de pecheros, porque estaban en la posesión de hombres hijosdalgo.

-Que, tanto Garci Rodríguez como Alonso Rodríguez –el abuelo-, habían participado en el gobierno de los concejos donde residían, por parte de los hidalgos. Y que, en estos concejos, los tres se juntaban en los ayuntamientos de los hidalgos y no en el de los pecheros.

-Que, cuando en el Puerto, habían empadronado a 13 vecinos que se decían hijosdalgo, no habían incluido en el padrón a Alonso Rodríguez –el abuelo-, porque le tenían por hidalgo.

-Por último, que Garci Rodríguez había acudido al llamamiento que se hizo a los hidalgos para la guerra de Granada y de Perpiñán[14].

La sentencia del juicio reconoce a Alonso Rodríguez estar en posesión de hombre hijodalgo, así como lo fueron su padre y su abuelo. Por ello, no tenía que pechar ni contribuir en las derramas y tributos propios del estado llano y debían restituirle los bienes que le habían tomado en prenda, además de abonarle los 500 sueldos en resarcimiento por los derechos morales y materiales que le habían sido conculcados.

 

PARA TERMINAR

Entre las líneas del documento, también hemos ido descubriendo el recorrido vital de algunos miembros de una familia hidalga asentada en diversos lugares de la tierra de Trujillo entre los siglos XV y XVI. El último de ellos, Alonso Rodríguez, ya estaba asentado en Madrigalejo cuando falleció allí el rey Fernando el Católico y, por tanto, fue testigo de aquellos acontecimientos.

Hemos visto que este personaje tuvo problemas para demostrar su hidalguía frente al concejo de Madrigalejo y, lejos de amilanarse, decidió probarla en los tribunales competentes –en la Real Chancillería de Granada- y que se reconocieran sus derechos. Y lo más importante, con esta carta ejecutoria que recoge la sentencia, Alonso Rodríguez ya tenía en su poder el documento que certificaba su hidalguía y la de sus descendientes.

 

 

 

FUENTE:

Ejecutoria de hidalguía a favor de Alonso Rodríguez, vecino de Madrigalejo, ganada en juicio contra Lope de Castellanos y el Concejo de dicha localidad https://www.omnia.ie/index.php?navigation_function=2&navigation_item=%2F2022717%2Fbnesearch_detalle_bdh0000133901&repid=1

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

– L. DÍAZ de la GUARDIA y LÓPEZ. “La división de estados en concejos bajo competencia territorial de la Real Chancillería de Granada durante el reinado de Felipe II”. Felipe II (1527-1598): Europa y la monarquía católica: Congreso Internacional Felipe II (1598-1998), Europa dividida, la monarquía católica de Felipe II (Universidad Autónoma de Madrid) 20-23 abril 1998. Vol. 1, tomo 1. (pp. 137-160)

-A. LADERO GALÁN: “La frontera de Perpiñán”. Nuevos datos sobre la primera guerra del Rosellón (1495 -1499). En la España Medieval. Vol. 27, (2004) pp. 225-283.

-L. RODRÍGUEZ AMORES. Crónica Lugareñas. Madrigalejo. Tecnigraf S.A., Badajoz, 2008, pp. 154-159.

-S. RUS RUFINO: “Bruselas 14 de marzo de 1516”. Revista de Occidente. Nº 479. Abril 2021. Pp. 14-28.

 

http://www2.ual.es/ideimand/los-alcaldes-de-hijosdalgo-y-los-notarios-de-provincia-de-la-chancilleria-de-granada/

 

http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/usos-y-costumbres-en-el-quijote/html/#:~:text=b)%20Hidalgo%20de%20devengar%20quinientos,por%20sentencia%20judicial%2C%20quinientos%20sueldos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

[1]https://www.omnia.ie/index.php?navigation_function=2&navigation_item=%2F2022717%2Fbnesearch_detalle_bdh0000133901&repid=1

 

[2] S. RUS RUFINO: “Bruselas 14 de marzo de 1516”. Revista de Occidente. Nº 479. Abril 2021. Pp. 14-28.

[3] Ibídem, p. 24.

[4] http://www2.ual.es/ideimand/los-alcaldes-de-hijosdalgo-y-los-notarios-de-provincia-de-la-chancilleria-de-granada/

[5] La petición en el juicio de que le fueran devengados 500 sueldos indica que Alonso Rodríguez pertenecía al tipo de hidalgo llamado “de devengar quinientos sueldos”, que eran los hijosdalgo “de sangre, casa y solar conocidos que, cuando recibían un agravio, como indemnización, devengaban, por sentencia judicial, quinientos sueldos. (…) También los hidalgos de sangre que, por haber servido al rey en la guerra, recibían dicha cantidad como paga”. http://www.cervantesvirtual.com/obra-visor/usos-y-costumbres-en-el-quijote/html/#:~:text=b)%20Hidalgo%20de%20devengar%20quinientos,por%20sentencia%20judicial%2C%20quinientos%20sueldos.

[6] Aunque en la actualidad la palabra “concejal” es nombre, en el documento este vocablo se toma como adjetivo en la acepción arcaica de “concejil”. Por tanto, siempre que aparezca en el texto el término “concejal”, se referirá a “concejil”.

[7] La locución latina “vel quasi” hace referencia a todos los derechos que conlleva esa posesión de hidalguía, no solo los materiales, sino también todo tipo de derechos y demás bienes inmateriales.

[8] El término “velar” hace referencia a la ceremonia de la “velación”, que formaba parte del ritual antiguo católico del matrimonio.

[9] La familia Vargas, perteneciente al linaje de los Bejarano de la ciudad de Trujillo, gozaban de un extenso patrimonio en Madrigalejo desde la Reconquista, que mantuvieron hasta el siglo XX. Juan II de Castilla concedió a Alonso García de Vargas el señorío de Valhondo –una aldea cercana al Puerto ya desaparecida-. Este Alonso García de Vargas funda el mayorazgo familiar con sus bienes. El caballero trujillano García de Vargas al que se refiere el testigo Francisco López era nieto del fundador del Mayorazgo, que lo heredó al fallecer su padre, Juan de Vargas “el Viejo”, a pesar de ser su segundo hijo. El hijo mayor de Juan de Vargas “el Viejo” era Alonso García de Vargas, llamado el de Madrigalejo, porque, desde la fortaleza que tenían en esta localidad, se dedicaba a asaltar a caminantes y haciendas con su banda de malhechores. La fortaleza fue mandada destruir por la reina Isabel la Católica en 1477. Al fallecer Alonso García de Vargas antes que su padre, Juan de Vargas “el Viejo”, el mayorazgo pasó a su hermano García de Vargas, del que se habla en este documento. (L. RODRÍGUEZ AMORES. Crónica Lugareñas. Madrigalejo. Tecnigraf S.A., Badajoz, 2008, pp. 154, 156,157, 158 y 159)

[10] Parece ser que el testigo Francisco López realizaba diversas gestiones en las haciendas de García de Vargas.

[11] El motivo de los empadronamientos era tener constancia de los vecinos que tenían la obligación de pagar los impuestos aprobados por las Cortes. Estaban exentos de este tipo de impuestos la nobleza y el clero.

[12] L. DÍAZ de la GUARDIA y LÓPEZ. “La división de estados en concejos bajo competencia territorial de la Real Chancillería de Granada durante el reinado de Felipe II”. Felipe II (1527-1598): Europa y la monarquía católica: Congreso Internacional Felipe II (1598-1998), Europa dividida, la monarquía católica de Felipe II (Universidad Autónoma de Madrid) 20-23 abril 1998. Vol. 1, tomo 1. (p. 138)

[13] Ibídem p. 143.

[14] La guerra de Perpiñán se refiere al conflicto bélico que enfrentó a los Reyes Católicos y a Carlos VIII de Francia en Nápoles y el Rosellón entre 1495 y 1499, en la que se movilizaron grandes tropas desde Castilla. Aurora LADERO GALÁN: “La frontera de Perpiñán”. Nuevos datos sobre la primera guerra del Rosellón (1495 -1499). En la España Medieval. Vol. 27, (2004) pp. 225-283.

Nov 302021
 

Álvaro Meléndez Teodoro.

 

INTRODUCCIÓN.

Cien años se cumplen de la última Guerra de Marruecos, la campaña de 1921 a 1927. Aunque las operaciones de ocupación del territorio asignado, como Protectorado, por la potencias europeas habían dado comienzo en 1920, se considera el llamado Desastre de Annual, 22 de julio de 1921, como el inicio de esta Guerra que habría de alargarse hasta 1927 cuando tras el desembarco de Alhucemas, 8 de septiembre de 1925, se logró desarmar a las cábilas rebeldes y establecer el llamado Protectorado Español de Marruecos hasta la independencia y entrega a Marruecos en 1956.

A lo largo de toda esta campaña Extremadura estuvo presente con sus Unidades militares operativas y con los soldados que en otras Armas y Servicios, allí lucharon y murieron. El trabajo presentado es una recopilación de nombres, datos y circunstancias de aquellos hombres que, como en tantas otras ocasiones fueron a combatir, y morir en muchos casos, fuera de su tierra. Sirva de recuerdo a su sacrificio esta corta selección que presentamos y que deseamos les sirva como homenaje de recuerdo y agradecimiento. Ellos, en definitiva fueron los protagonistas de este esforzado y doloroso trozo de la Historia de España.

 

LOS PROTAGONISTAS.

 

Almeida Vizcarrondo, Juan.- Comandante,  propuesto para la laureada por su defensa de Nador (Melilla) en 1921. …El Señor Giménez Cierva dice, que en África y en el sitio y defensa de Nador, ha tomado parte muy activa sosteniendo la defensa contra el enemigo, el Comandante Don Juan Almeida Vizcarrondo, al que puede considerársele como de este nuestro pueblo en donde tantos años ha vivido, y en donde han nacido sus hijos y vive hace muchos años su anciano padre, Jefe militar retirado, propone en su vista a la Corporación que, lo menos que puede hacerse en honor de este bizarro Jefe militar, es que el Alcalde y una Comisión de tres señores Concejales, visitar al padre del expresado Comandante, Don Juan Almeida Caro, y le hagan presente el reconocimiento de este pueblo por los meritísimos servicios prestados por su hijo Don Juan en aquellos campos africanos por el honor y defensa de la Patria; la Corporación así lo acordó y designó para dicha comisión a la Presidencia y señores Ruiz Campos y Giménez Cierva[1]

Álvarez-Arenas, Tomás.- Teniente en 1908, toma parte en la campaña de Melilla de 1909 y combate en el barranco del Lobo, interviene en las campañas de 1912 y 1921. Delegado Gubernativo, durante la Dictadura de Primo de Rivera, en Cazalla de la Sierra (Sevilla).

Estuvo destinado, en Badajoz, en el Regimiento de Infantería “Gravelinas”. En julio de 1921, al mando de la 3ª Compañía del Batallón Expedicionario, marchó a Melilla para combatir en la Guerra de Marruecos 1921-27.

Andreu Romero, Julio.- Capitán del Regimiento de Infantería “San Fernando” nº 11, jefe de la 4ª Compañía, Batallón I. Muerto en la defensa de Monte Arruit en 1921. Hermano del también capitán del Regimiento “Castilla”, Luis.

Del Noticiero Extremeño, 13 de agosto de 1921, recogemos:…Entre los heroicos defensores de Monte Arruit que han hecho entrega de su vida gloriosamente por defender la patria se halla un querido amigo nuestro de Badajoz, que en Badajoz nació y en Badajoz tiene sus más caros afectos, D. Julio Andreu Romero.

Con intenso dolor recordamos al querido amigo en estos momentos tristísimos para todos los buenos españoles, sin poder apartar de nuestra memoria aquel trágico hecho de Filipinas en el que recibió su bautismo de sangre. Día en que los tagalos, enemigos de España, dieron cruenta muerte a sus padres, dejando a él y a sus hermanos por muertos, después de ser horriblemente macheteados. El episodio es sobradamente conocido en toda España, porque al ocurrir llenó de admiración y de asombro el valor de aquellos niños que, después de presenciar la muerte de sus padres y ver la suya tan de cerca, llegaron desangrándose y extenuados hasta el primer destacamento español, pero con el espíritu tan bien templado que sus indicaciones sirvieron para castigar a los enemigos de España, sobre los que nuestras tropas lograron una gloriosa victoria.

A Julio Andreu y a sus hermanos se les recompensó por este hecho con la cruz de Sufrimientos por la patria y a su llegada a Madrid les aclamó con entusiasmo todo el pueblo. Para el valeroso capitán Andreu, hijo dignísimo del militar asesinado a su presencia por los tagalos rebeldes, no bastaba este sacrificio; y llevado de su vocación y de su ardiente amor a España, respondiendo a la voz de su raza generosa y valiente, ingresó en la Academia de Infantería el año 1904, realizando en África la campaña de 1909 y tomando parte en 1913 en los combates del Biutz.  ¡Julio Andreu muerto ahora tan gloriosamente en Monte Arruit, después de esa asombrosa resistencia realizada, es el verdadero héroe español! ¡Envidiable muerte la suya! Recemos por el descanso de su alma.

Andreu Romero, Luis.- Capitán en el Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16. En julio de 1921, al mando de la 4ª Compañía del Batallón Expedicionario, marchó a Melilla para combatir en la Guerra de Marruecos 1921-27. Su hermano, también capitán de Infantería, Julio, murió en la defensa de Monte Arruit.

Arce Marroquí, Nicolás.- Soldado del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Santa Marta (Badajoz), resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Arroyo Masa, Antonio.- Soldado de cuota, del Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41, 4ª Compañía. Natural de Navalvillar de Pela (Badajoz). Combatiente en la Guerra de Marruecos 1921-27. Herido en combate el 3 de septiembre de 1921 durante el convoy al Zoco el Hach.

Bas Gómez, José.- Cabo del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Higuera de Vargas (Badajoz), resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Botello, Robustiano.- Cabo del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Higuera de Vargas (Badajoz), resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Bravo Moraño, Martín.- Suboficial del Batallón de Cazadores de Barcelona nº 1. Recompensado con la Cruz Laureada de San Fernando por el combate de Robka el Gozal (Marruecos) el 29 de septiembre de 1924: …Habiendo salido  su batallón de Robka el Gozal para prestar el servicio de protección de carretera en dirección a Sidi Buquer, y cuando llevaba recorrido algunos kilómetros, fue atacado por el enemigo con intenso fuego de fusilería, y al recibir el suboficial Bravo, que mandaba la 3ª Sección de la 2ª Compañía la orden de colocar inmediatamente su unidad en la cuneta de la carretera, solicitó avanzar hacia un arroyo donde se refugiaba el mayor contingente enemigo, y al frente de su Sección, a la que animó con su palabra y su ejemplo, se lanzó sobre él y en encuentro rápido y enérgico lo desalojó de sus posiciones y, no obstante haber recibido una herida en el cuello, calificada de menos grave, continuó al frente de su Sección protegiendo la retirada de otra compañía de su batallón.

Más tarde, al cumplimentar la orden de ocupar las lomas de Asak, tuvo que abrirse paso al arma blanca, consiguiendo reunirse con su batallón, que se sostenía parapetado en dichas lomas, y al dar otra carga para retirar unos heridos próximos, resultó gravemente herido, siguiendo al mando de su Sección sin decaer su ánimo, protegiendo el repliegue de las restantes fuerzas, retirándose el último, después de agotar las municiones de que disponía, con el resto de su Sección que compuesta de 49 hombres, tuvo en ésta operación 14 muertos y 12 heridos…

Natural de Villamesías (Cáceres), nació en 1894. Ingresó en el Ejército procedente de reemplazo y antes de su licenciamiento alcanzó el empleo de Sargento. Su bautismo de fuego fue, en 1917, en el asalto a las barricadas  anarquistas de Barcelona.

En 1921, tras el desastre de Annual, marchó a Melilla, alcanzando el empleo de Suboficial por méritos de guerra, de donde regresa en 1923.

En 1924 vuelve a África y a los pocos días es Caballero de San Fernando. De  resulta de estas acciones pasa varios años hospitalizado y en recuperación. En 1927 ingresa en la Escala de Reserva con el empleo de Alférez continuando la recuperación en su domicilio de Valencia.

Burguete de Lana, Ricardo.- General de División. Gobernador militar de Badajoz en 1921.

Nació en Zaragoza en 1871 e ingresó en la Academia General Militar en 1885. Siendo Primer Teniente fue recompensado con la Cruz Laureada de San Fernando, por la acción de Managuaco (Cuba) el 28 de diciembre de 1895.

Intervino en la campaña de Melilla de 1893 y poco después sería destinado a Puerto Rico. En 1896 marcha a Filipinas donde es herido gravemente en el ataque a Pamplona (Cavite).

Al regreso a la península pasa al Ministerio de la Guerra  donde escribe algunas obras y se especializa en el estudio de los Ejércitos europeos. Nuevamente en campaña pasa a Melilla, en 1909, al mando del Batallón de Cazadores de Infantería Figueras.

En 1910 es coronel y en 1913 general de brigada. En 1918, ya general de división, es Gobernador militar de Badajoz. En 1922 es nombrado Alto Comisario del protectorado de Marruecos y en 1924, al ascender a Teniente general, Capitán General de Madrid y Director General de la Guardia Civil.

En 1931 prestó su apoyo incondicional a la República, había presidido el Consejo de Guerra que juzgó a Niceto Alcalá Zamora -por las intentonas republicanas de diciembre anterior- y se jactaba de que gracias a su voto solo fue condenado a seis meses en lugar de los quince años de petición fiscal y sostuvo una tensa discusión con José Antonio Primo de Rivera, acerca del apoyo y adulación que el General Burguete había prestado a la Dictadura del General Primo de Rivera y que ahora denigraba.

También en 1931 fue nombrado Director de la Cruz Roja y poco después pasó a la Reserva, falleciendo en Valencia en 1937.

Fue académico correspondiente de la Real Academia Española de la Historia y escribió diversas obras: La guerra de Cuba, diario de un testigo, 1902; Filipinas, memorias de un herido, 1902; Nuevos métodos de combate, 1903; La ciencia del Valor, 1907; Rectificaciones históricas: Del Guadalete a Covadonga, 1915, La ciencia militar ante la Guerra Europea, 1917; entre otras.

Burguete Reparaz, Ricardo.- Hijo del General Burguete de Lana. Nació en San Sebastián en 1899. Recibió el despacho de 2º teniente en 1917. En 1921 estuvo en Badajoz, destinado en el Regimiento de Infantería Castilla, pendiente de destino en las Fuerzas de Regulares, intervino en diversos combates con el Batallón expedicionario en África. En 1923, siendo capitán, obtuvo el título de piloto y pasó  al Grupo de Escuadrillas de Melilla. El 9 de octubre de 1924 durante el bombardeo de Taatof (Marruecos), resultó herido muy grave y fue recompensado con la Cruz Laureada de San Fernando.

Ascendió a Comandante por méritos de guerra y fue jefe de la Escuela de Tiro y Bombardeo de Los Alcázares. Murió en 1934.  Su esposa fue María Ayala Balcázar, natural de Badajoz.

Cabanillas Hidalgo, Eustaquio.- Soldado del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Benquerencia (Badajoz), resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Calaco Franco, Manuel.- Soldado del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Alconchel (Badajoz), resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Cano García, José.- Soldado de cuota, 18 años, natural de Jaén, del Batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, Guerra de Marruecos 1921-27. Muerto en acción de guerra el 4 de septiembre de 1921 durante la misión de proteger un convoy de suministros a la posición de Casabona.

…Los batallones de Castilla y Gravelinas.- Bajas. En las últimas operaciones llevadas a cabo en Marruecos, el batallón expedicionario de Castilla tuvo que lamentar las siguientes bajas: Muerto, soldado José Cano García, natural de Jaén. Heridos, Capitán don Graciano de Miguel, de Badajoz; cabo Pedro Ramírez Fernández, de Mirandilla; soldado Telesforo Cano Encuentro, de Zaragoza. (CDLM, 6 septiembre 1921)

Orden del Regimiento nº 248 de 8 de septiembre de 1921.-…Artículo 2º Muerto gloriosamente en el campo de batalla  en África, el soldado de la 1ª compañía del 1er batallón José Cano García, mañana a las 10’30 se dirá una misa en la Capilla del cuartel por su eterno descanso. Formará la fuerza del Regimiento en traje de paseo al mando de los Oficiales de semana y Capitán de cuartel, tocándose escuadra a las 10’10, compañía a las 10’20 y batallón y llamada a las 10’25. Asistiré al acto, acompañándome todos los Jefes y Oficiales…

En el Libro de Difuntos, de la parroquia castrense, aparece que fue enterrado en el cementerio católico Melilla el 5 de septiembre de 1921, tenía dieciocho años de edad y  era hijo de Ramón y Carmen.

Carracedo Blázquez, Francisco.- Teniente de Infantería, muerto en combate en Beni-Arós (Marruecos) el 12 de octubre de 1924. Nació el 29 de septiembre de 1902 en Casas de Don Pedro (Badajoz). Estudió en el Instituto de Badajoz y en el Colegio Infanta María Teresa, de Madrid. Ingresó en la Academia de Infantería, Toledo, en 1919. Sale de Alférez en 1921 y pasa destinado al Regimiento de Infantería “Gravelinas”, de guarnición en Badajoz[2].

A finales de 1922 pide destino al Grupo de Regulares Indígenas de Larache nº 4, Alcazarquivir (Marruecos), mandado en aquella época por el Teniente coronel Mola, tras diversas operaciones todas las posiciones deben replegarse, decisión del Directorio de Primo de Rivera para reagrupar fuerzas y reforzar líneas. El 12 de octubre de 1924 el Teniente Francisco Carracedo, con la Sección de su mando, ocupa de Loma de Eusah, sector de Beni Arós, cuando recibe el ataque de fuerzas muy superiores y muere defendiendo su puesto. Por esta acción fue ascendido a Capitán, a título póstumo, y propuesto para la Cruz Laureada de San Fernando.

Del Juicio Contradictorio para su concesión tomamos algunos de los testimonios de testigos: Diario Oficial nº 265, 1 diciembre 1928: …al folio 48 vuelto, el teniente D. Joaquín Izquierdo;…y todos creen comprendido al teniente Carracedo en el artículo 41, caso tercero, del reglamento[3], por su brillante comportamiento el día 12 de octubre de 1924.

…El oficial moro Sidi Aomar, al folio 5, dice: Que como testigo presencial, por pertenecer a la misma compañía que el teniente Carracedo, observó el heroico comportamiento de éste al avanzar para reforzar la guerrilla y recoger varias bajas; que el teniente Carracedo dio pruebas de gran valor y espíritu militar, al avanzar decidida e impetuosamente, recorriendo con gran serenidad la guerrilla, animando a su tropa con enardecientes frases y consiguiendo contener al enemigo, retirando las bajas habidas en la sección, hasta que recibió un balazo que le produjo la muerte instantánea…

Al folio 80 declara el teniente Don Rafael Seoane González, quién manifiesta: Que el teniente Carracedo, con su sección, ocupó el primero la loma de Eusah, defendida por enemigo superior en número, donde se sostuvo durante el combate, consiguiendo rechazar varias veces al enemigo, que sobre ese punto ejercía fuerte presión; que a pesar de lo difícil de la defensa de este punto (un lomo alargado en dirección al enemigo) la efectuó, sufriendo fuegos de frente, izquierda y derecha; que en todos momentos dio pruebas de un valor sin límites, permaneciendo constantemente de pie, arengando a sus fuerzas en los contraataques. En uno de ellos vaciló la fuerza a sus órdenes y el teniente Cariacedo [las] hizo reaccionar con su ejemplo y desprecio de la vida, cayendo muerto en este momento; creyéndole comprendido en el Reglamento de…

…El capitán D. Carlos Rubio, en el folio 80 manifiesta: Que gracias a la acometividad del teniente Carracedo, el día 12 de octubre de 1924, se logró desalojar al enemigo de las posiciones que ocupaba, mereciendo su actuación el elogio de cuantos la presenciaron, creyéndole comprendido en el artículo 46, inciso cuarto, del Reglamento de la Real y Militar Orden de San Fernando…

…Al folio 110, el teniente Federico Alfaro declara que por el brillante comportamiento al desalojar el teniente Carracedo con su sección al enemigo de una posición de capital importancia, donde se mantuvo a pesar de los constantes ataques enemigos, dando ejemplo de valor, hasta que halló gloriosa muerte, lo considera comprendido en el párrafo noveno del artículo 46 del Reglamento de la Cruz Laureada de San Fernando…

La distinguida recompensa no le sería concedida.

Carrillo Delgado, Diego.- Cabo del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Benquerencia (Badajoz), resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Correa Fernández, Antonio.- Soldado del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Mérida (Badajoz), resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Fue socorrido por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz con la cantidad de 500 pesetas en abril de 1923.

Cuello Acedo, José.- Soldado de 2ª, 3er Escuadrón, del Regimiento de Cazadores de Caballería “Alcántara” nº 14, muerto en la Guerra de Marruecos 1921-27. Su padre, Fernando Cuello, fue socorrido con 100 pesetas por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz en abril de 1923. En 2012, el Regimiento “Alcántara” sería condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando, colectiva, por estas acciones.

Dávila Gutiérrez, Miguel.- Soldado del Batallón Expedicionario, del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, a la Guerra de Marruecos 1921-27. Muerto en combate el dos de octubre de 1921, combate de Sebt, y enterrado, el día tres, en el cementerio católico de Melilla. Era natural de Esparragosa de la Serena (Badajoz), tenía veintidós años, de estado soltero. Sus padres Antonio y Cándida.

Su padre, Antonio Dávila, fue socorrido con 100 pesetas por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz en abril de 1923.

De Bolaños Troansurt, José.- Sargento del Batallón Expedicionario, 4ª Compañía,  del Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41 en la Guerra de Marruecos 1921-27. El 16 de septiembre de 1921, en misión de protección a los trabajos de fortificación de la loma de Dar-Hamet, resultó herido en combate. Murió en Badajoz, el 4 de junio de 1923. Era natural de Fuente del Maestre (Badajoz), de treinta y tres años de edad, casado con Rosario Ardila Valle. Sus padres Mateo y Teresa.

Del Campo Balmaseda, Francisco.- Soldado de cuota, 1ª Compañía del Batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16. Guerra de Marruecos 1921-27. Natural de Cabeza del Buey (Badajoz). Muerto en combate en la toma de Tauhima el 23 de septiembre de 1921.

Un soldado de Castilla muerto en Tauima.- En el combate que nuestras tropas sostuvieron tan brillantemente para la toma de Tauima, resultó muerto el soldado de cuota del regimiento de Castilla don Francisco del Campo Balmaseda. Pertenecía este bravo muchacho a la 1º compañía del batallón expedicionario y era de la quinta de 1919.

Cuentan los compañeros del infortunado soldado que durante toda la acción del combate aquél dio muestras de una serenidad y de un valor de héroe, hasta que una bala traicionera le segó la vida, haciéndole morir gloriosamente. En los últimos momentos le asistió el capellán del regimiento, que le administró la Extremaunción, recogiéndole una cartera que contenía 125 pesetas en billetes, documentos y cartas particulares. Paz a este nuevo mártir de la patria, que ha nimbado su memoria con la aureola de los valientes que mueren en el campo de batalla, y reciba su distinguida familia, y de modo especial nuestro querido amigo don Juan del Campo, acaudalado banquero de Cabeza del Buey y padre del infortunado soldado, nuestro sentido pésame. (CDLM, 27 septiembre 1921)[4]

El batallón de Castilla en campaña.-… Tenemos que lamentar algunas bajas, pocas si se tiene en cuenta el fuego nutridísimo que tuvieron que sufrir las compañías. Resultó muerto y ya en la retirada, nuestro buen amigo y acaudalado propietario de Cabeza del Buey D. Francisco del Campo Balmaseda, que servía como soldados de cuota en este regimiento; estuvo todo el día muy valiente y su comportamiento es muy elogiado por los mismos soldados. Al caer herido fue retirado por el teniente Burguete, auxiliado por dos soldados, y en el mismo campo recibió los auxilios espirituales, expirando a los pocos momentos… (NE, 30 septiembre)[5]

Ecos de Sociedad.- En el combate para la toma de Tauima encontró gloriosa muerte el soldado de cuota del regimiento de “Castilla”, don Francisco del Campo Balmaseda, hijo de nuestro estimado amigo, el banquero de Cabeza del Buey, don Juan del Campo. Su muerte causó honda impresión en aquella localidad, así como en Badajoz, donde el finado contaba con generales simpatías. Al enviar nosotros a la afligida familia la expresión de nuestro más sentido pésame, pedimos a nuestros lectores una oración por quién heroicamente perdió la vida en defensa de la Patria. (NDB, 1 octubre 1921)[6]

Fue enterrado en el cementerio católico del poblado de Nador, el 24 de septiembre. Tenía 22 años y era hijo de Juan y Teresa. En su localidad natal tiene dedicada una calle.

Delgado González, Tomás.- Suboficial del Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41 en Badajoz. En julio de 1921, formando parte de la 4ª Compañía del Batallón Expedicionario, marchó a Melilla para combatir en la Guerra de Marruecos 1921-27. Estaba casado con Isabel Valero Valle, tenía cinco hijos y 37 años cuando falleció en Badajoz, de enfermedad común, el 6 de enero de 1923. Natural de Villar del Rey (Badajoz), era hijo de Casto y Asunción.

Fernández Fernández, Francisco.- Soldado de cuota, del Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41, 4ª Compañía. Natural de Navalvillar de Pela (Badajoz). Combatiente en la Guerra de Marruecos 1921-27. Herido en combate el 3 de septiembre de 1921 durante el convoy al Zoco el Hach.

Ferrera Rodríguez, Francisco.- Soldado del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Olivenza (Badajoz), resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Folgado Alfonso, Gerardo.- Nació en Medellín (Badajoz) en 7 de diciembre de 1891 y falleció en Badajoz el 11 de febrero de 1932. Hijo de Vicente Folgado Llerena, capitán de Infantería y Emilia Alfonso Rodríguez. Alumno de Infantería en 31 agosto 1908; 2º teniente de Infantería por promoción en 13 de julio de 1911; 1er teniente de Infantería por promoción en 13 julio 1913; Capitán de Infantería por antigüedad en 26 noviembre 1917; Comandante de Infantería por Méritos de guerra en 1 octubre 1925. Sirvió en el Regimiento “Castilla” de fin de junio de 1914 hasta fin diciembre 1923 y de fin de octubre de 1926 hasta fin noviembre 1929.

En julio de 1921, al mando de la 2ª Compañía del Batallón Expedicionario del Regimiento “Castilla” nº 16, marchó a Melilla para combatir en la Guerra de Marruecos 1921-27.

Galván Molano, Leandro.- Cabo del Regimiento de Cazadores de Caballería “Alcántara” nº 14, 4º Escuadrón Voluntarios de Sables. Natural de Torrejoncillo (Cáceres). Muerto en combate en la Guerra de Marruecos 1921-27, en julio de 1921, cubriendo la retirada de las fuerzas españolas. En 2012, el Regimiento “Alcántara” sería condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando, colectiva, por estas acciones.

García Corchero, Andrés.- Soldado de la 4ª Compañía del Batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41, Guerra de Marruecos 1921-27. Murió en el Hospital Militar de Melilla, de enfermedad adquirida en campaña, el 7 de octubre de 1921. Su fallecimiento fue asentado en el Libro del Regimiento en 31 de diciembre de 1921. Era natural de Risco (Badajoz) y sus padres Fermín y Santa.

Gómez Cortés, Manuel.- Soldado del Batallón Expedicionario, del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, a la Guerra de Marruecos 1921-27. Muerto en combate el dos de octubre de 1921, combate de Sebt, y enterrado, el día tres, en el cementerio católico de Melilla. Era natural de Medina de las Torres (Badajoz), tenía veintidós años, de estado soltero. Sus padres Julián y Casilda.

Gómez Ramos, Antonio.- Cabo de la 4ª Compañía del Batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41, Guerra de Marruecos 1921-27. El 16 de septiembre de 1921, en misión de protección a los trabajos de fortificación de la loma de Dar-Hamet, resultó muerto en combate. Su defunción se asentó en el Libro de Difuntos de la Unidad el 31 de diciembre de 1921. Hijo de Guillermo y Agustina, natural de Valencia de Alcántara (Cáceres)

González Chico, Francisco.- Soldado del Batallón Expedicionario, del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, a la Guerra de Marruecos 1921-27. Muerto en combate el dos de octubre de 1921, combate de Sebt, y enterrado, el día tres, en el cementerio católico de Melilla. Era natural de Zorita (Cáceres), tenía veintiún años, de estado soltero. Sus padres José y Francisca.

González Madridano, Luis.- Soldado del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Higuera de Vargas (Badajoz), resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

González Ríos, Antonio.- Soldado en la Guerra de Marruecos 1921-27. Natural de Villafranca de los Barros (Badajoz), donde era cocido como “Canene”. Muerto en combate, en 1921, en la defensa de un convoy Tizza. La Junta Patriótica de su pueblo le hizo entrega de ciento veinticinco pesetas a Isabel Morales Ramírez -la mujer que le prohijó-  de las reunidas en la localidad para socorros a los combatientes. Era Depositario de la Junta don Pedro Fernández de Soria.

Gordillo Flores, Segundo Benigno.- Artillero 2º, 1ª Batería, Grupo de Montaña a lomo, Regimiento Mixto de Artillería de Melilla, muerto en combate en la Guerra de Marruecos 1921-27, en las jornadas del Desastre, julio 1921. Su madre, Rosa Flores, fue socorrida con 100 pesetas por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz en abril de 1923.

Gordillo Rubiales, Manuel.- Soldado del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Medina de las Torres (Badajoz), resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Gorjón Galén, Felipe.- Soldado del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Medina de las Torres (Badajoz), resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Guisado Tena, Daniel.- Alférez del Regimiento de Infantería “Segovia” nº 75. En julio de 1921 formó parte del Batallón Expedicionario que combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Resultó herido en combate.

Ecos de Cáceres. El alférez Guisado herido.- En la brillante operación llevada a cabo por nuestras valientes tropas en Melilla, el 22 de diciembre, y en la que tanto se distinguió nuestro regimiento de Segovia, el que luchó cuerpo a cuerpo con numeroso enemigo, fue herido el bizarro alférez del 75, don Daniel Guisado tena, que en aras del deber y justificando con actos su acendrado amor a la institución que sirve, escribió en citado y glorioso día su primera página de sangre, defendiendo valerosamente el honor nacional, tan traidoramente ultrajado por los rifeños.

El señor Guisado tena suma este hecho más al realizado el día 4 de septiembre último, en que en circunstancias críticas y peligrosas tuvo que hacerse cargo de la compañía por consecuencia de las bajas producidas en el campo de batalla por lo llorados héroes señores Navarro, Jiménez Arrieta y Mora Picado, comandante, capitán y alférez respectivamente.

El regimiento de Segovia nº 75 es de los creados últimamente, pero en su corto tiempo de existencia ha sabido entrar en fuego heroicamente y vencer al numeroso enemigo que le atacaba. Por este último hecho ha sido felicitada por S. M. el Rey la Sra. Dª María Mendieta Canteras, esposa del valiente alférez señor Guisado, en la forma siguiente:

“Al tener el honor de felicitar a tan bizarro oficial por su heroico comportamiento, siguiendo la norma trazada de ejemplo a su difunto padre, pundonoroso teniente del arma de Infantería, en donde alcanzó condecoraciones honrosas por sus actos realizados, le deseo una rápida y completa curación”

Esto mismo le deseo yo al alférez Guisado, una rápida y completa curación, y a su madre y esposa sírvanle de consuelo estos modestos renglones y tengan en cuenta que las balas de los enemigos traidores, al mismo tiempo que producen sangre, dan honor a los bravos militares como su hijo y esposo. Sellers. (CDLM, 3 enero 1922)

Gutiérrez Rico, Julio.- Soldado del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Badajoz, resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Hernández Botello, Antonio.- Soldado del Batallón Expedicionario, del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, a la Guerra de Marruecos 1921-27. Muerto en el Hospital Militar de Melilla, de enfermedad común, el 15 de enero de 1922 y enterrado, el día 16, en el cementerio católico de la Plaza. Era natural de Atalaya (Badajoz), tenía veintidós años, de estado soltero. Sus padres Tomás y Eulogia.

Hernández López, Adolfo.- Sargento de Infantería, siglo XX. Hijo de Manuel y María, natural de Alconchel (Badajoz), nacido el 30 de octubre de 1898, de profesión marmolista y de 1’59 metros de estatura. Sentó plaza en el R. de I. “Gravelinas” nº 41, como Soldado de 2ª voluntario, pasando a prestar servicios en la 4ª Compañía, Batallón I. El 1 de septiembre de 1921 ascendió a Cabo por elección y el 1 de agosto de 1924 al empleo de sargento por elección.

1921.- El 25 de julio marcha a Sevilla, formando parte del Batallón Expedicionario del mando del teniente coronel Guillermo Gil García, donde embarca y llega a Melilla el día 27 a las 18’30 horas. El día 29 pasa a la 2ª Caseta; el 13 de agosto se trasladó al Campamento “Alfonso XIII” y el 15, formando parte de la columna del general Sanjurjo, asistió a las tomas de las posiciones de Izmoar y Sidi Amarán. El 23 pasan a “Casa Escaño” y el 29 retornan al Campamento “Alfonso XIII”. En la Revista de septiembre ascendió a cabo. El 4 del mismo, formando en la columna del coronel Lacán, protege la construcción de un blocao en el Zoco el Had, sosteniendo fuego con el enemigo. El 16, con la columna del general Berenguer, asiste a la toma de la posición de Dar-Hamet, sosteniendo fuego todo el día, pasa a la 2ª Caseta; el día 19 al Campamento “Alfonso XIII” y el 23 a “Casa Escaño”. El día 26 interviene en la protección de un convoy de aprovisionamiento a la posición de Tizza y el 27 en otro a Ait-Aixa, sosteniendo en ambos ligeros tiroteos.

1922.- Continúa de campaña. Por Real Orden de 1 de febrero se le concede la Medalla Militar de Marruecos con el pasador de Melilla y en 15 de octubre retorna a su destino en la península.

1923.- De guarnición en Badajoz formando parte de la Plana Mayor del Regimiento. Por Real Orden de 16 de octubre se le concede la Cruz de plata del Mérito Militar, sencilla, con distintivo rojo. En 12 de noviembre se incorpora a la 4ª Compañía y pasa destacado, de vigilancia, al penal de Ocaña (Toledo).

1924.- En 2 de febrero retorna a Badajoz, reincorporándose a la Plana Mayor. En 1 de julio se le concede el primer reenganche y en 11 de abril la aptitud para el ascenso, a sargento, por haber aprobado los exámenes correspondientes. En 1 de agosto asciende a sargento de Infantería por elección, siendo destinado a la 2ª Compañía del Batallón I. El 17 de agosto con su batallón, al mando del teniente coronel Rafael Daganzo Martínez, sale por ferrocarril hasta San Roque (Cádiz), de donde marchan por carretera hasta La Línea de la Concepción, a 14 kilómetros, alojándose en el Cuartel “Ballesteros”; el 22 marcha a Algeciras, al Cuartel de Escopeteros y de ahí a embarcar en el vapor “Capitán Segarra”, desembarcando en Ceuta a las 20’00 horas, alojándose en el Cuartel de la Reina. El 27 pasa con su Unidad al Rincón de Medik y el 28 a El Tinelle, Cuartel de Recama, pasando posteriormente en misión de protección a un convoy de víveres y municiones al Zoco-el-Arbaa de Beni Hassán, siendo hostilizados en las proximidades de la posición. El 30 continuó a Xauen y luego a Xeruta, siendo hostilizados y entrando en fuego. Vueltos a Xauen se acampa en el campamento general, desempeñando servicios ordinarios de campaña hasta el 1 de noviembre, éste día es hostilizado el campamento con fuego de cañón. El 17 del mismo el batallón, y todas las fuerzas del campamento, a las órdenes del coronel Daganzo, evacúan Xauen pasando al puente de cemento y posteriormente a Dar Akoba por la margen derecha del río Huad, estableciéndose en dichas laderas. El 18, con la columna del coronel Núñez de Prado, actúa en vanguardia dando protección a una batería de obuses en marcha hacia el Zoco el Arbaa de Beni-Hassán…

Herreros de Tejada y Francia, Joaquín.- Capitán, Batallón II,  del Regimiento de Infantería “Segovia” nº 75, de guarnición en Cáceres. Herido en combate. Destacado y felicitado por su actuación durante la Guerra de Marruecos 1921-27. …Melilla.- Durante la operación del jueves resultó herido levemente el capitán del batallón de Segovia don Joaquín Herreros de Tejada… (CDLM, 7 marzo 1922)

Hormigo Díaz, Pedro.- Soldado de la 3ª Compañía del Batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41, Guerra de Marruecos 1921-27. Falleció en el Hospital Militar de Melilla, el 23 de septiembre de 1921, a causa de heridas recibidas en combate. Su fallecimiento fue asentado en el Libro del Regimiento en 31 de diciembre de 1921. Era natural de Santiago de Carbajo (Cáceres) y sus padres Andrés y Juana.

Iglesias Villar, Gabriel.- Soldado 2ª, 3ª Compañía, Batallón I, Regimiento de Infantería “Melilla” nº 59, muerto en combate en la Guerra de Marruecos 1921-27, en las jornadas del Desastre, julio 1921. Su padre, Antonio Iglesias, fue socorrido con 100 pesetas por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz en abril de 1923.

Jiménez Arrieta, Diego.- Capitán de la 3ª Compañía, Batallón II,  del Regimiento de Infantería “Segovia” nº 75, de guarnición en Cáceres. Herido gravemente el 4 de septiembre de 1921, en el combate del Zoco el Hach, durante la Guerra de Marruecos 1921-27, fallecería pocos días después.

Labrador Caballo, José.- Soldado del Regimiento de Infantería “Melilla” nº 59, muerto en la Guerra de Marruecos 1921-27. Su madre, Guadalupe Caballo, fue socorrida con 100 pesetas por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz en abril de 1923.

León Ortiz, Manuel.- Artillero 2º, 6ª Batería, Parque Móvil de Artillería de Melilla. Natural de Fuente del Maestre (Badajoz). Muerto en combate en la Guerra de Marruecos 1921-27, jornadas del Desastre, julio 1921.

López-Guerrero y Portocarrero, Pedro.- Capitán en el Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16. En julio de 1921, al mando de la 1ª Compañía del Batallón Expedicionario, marchó a Melilla para combatir en la Guerra de Marruecos 1921-27. Presidente de la Peña Militar de Badajoz en 1922.

López Hidalgo, Manuel.- Nació en Badajoz en 10 de mayo de 1902, hijo del teniente coronel médico de Sanidad Militar Juan López Lomo y de Rosa Hidalgo Vizuete. Ingresa en la Academia de Infantería, XXVIII Promoción, y en 1923 es promovido a Alférez. Destinado en la Mehalla Jalifiana del Rif nº 5 interviene en los combates de Buhafora y Loma Roja (Marruecos) y citado como Distinguido. En 1924 pasa al Tercio de Extranjeros, entra en combate en diversas ocasiones y en septiembre pasa con su Unidad a Ceuta; el 18 de noviembre de ese año muere en combate protegiendo el repliegue de Dar Akkoba a Xeruta. Fue recompensado con la Cruz Laureada de San Fernando.

Lozano Cortés, Francisco.- Soldado, acemilero, de la 2ª Compañía del Batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41, Guerra de Marruecos 1921-27. El 26 de septiembre de 1921, en misión de convoy a la posición de Tizza, por su comportamiento destacado en combate fue propuesto para la Cruz Laureada de San Fernando.

Lozano García, Juan.- Soldado del Batallón Expedicionario, del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, a la Guerra de Marruecos 1921-27. Muerto en combate el dos de octubre de 1921, combate de Sebt, y enterrado, el día tres, en el cementerio católico de Melilla. Era natural de Don Benito (Badajoz), tenía veintidós años, de estado soltero. Sus padres Lorenzo y Soledad.

Luque Benítez, Emilio.- Capitán del Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41 en Badajoz. En julio de 1921, al mando de la 1ª Compañía del Batallón Expedicionario, marchó a Melilla para combatir en la Guerra de Marruecos 1921-27. Fue designado por la Junta Administrativa del Batallón como “Cajero de Campaña”. Murió en el Hospital Militar de Melilla, el 20 de septiembre de 1921, de resultas de las heridas recibidas en la misión de seguridad a la instalación de una posición en la loma de Dar-Hamet el 16 del mismo. Su fallecimiento fue asentado en el Libro del Regimiento en 31 de diciembre de 1921. Era natural de San Fernando (Cádiz) y sus padres Celestino y Concepción.

Macías Castro, Manuel.- Cabo del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Higuera de Vargas (Badajoz), resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Magariño Calzo, Salvador.- Teniente del Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41 en Badajoz. En julio de 1921, formando parte de la 2ª Compañía del Batallón Expedicionario, marchó a Melilla para combatir en la Guerra de Marruecos 1921-27. Falleció en el Hospital Militar de Badajoz de enfermedad común, el 24 de enero de 1924. Era natural de Membrío (Cáceres), tenía treinta y cinco años de edad. Sus padres Agustín y Catalina.

Manibardo Mirón, Alejandro.- Soldado de 2ª del Regimiento de Infantería “Melilla” nº 59, 2ª Compañía, Batallón II. Natural de Torrejoncillo (Cáceres). Muerto en combate en la Guerra de Marruecos 1921-27, posición de Cheif, en julio de 1921.

Mata Mirón, Francisco.- Cabo del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Badajoz, resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Matamoros, José.- Soldado del Regimiento de Cazadores de Caballería “Alcántara” nº 14, muerto en la Guerra de Marruecos 1921-27. Su padre, Daniel Matamoros, fue socorrido con 100 pesetas por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz en abril de 1923. En 2012, el Regimiento “Alcántara” sería condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando, colectiva, por estas acciones.

Méndez Cordón, José.- Soldado de la 1ª Compañía del Batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41, Guerra de Marruecos 1921-27. El 16 de septiembre de 1921, en misión de protección a los trabajos de fortificación de la loma de Dar-Hamet, resultó muerto en combate. Su defunción se asentó en el Libro de Difuntos de la Unidad el 31 de diciembre de 1921. Hijo de Julián y Engracia, natural de Salvatierra de los Barros (Badajoz) Su madre, Engracia Cordón, fue socorrida con 100 pesetas por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz en abril de 1923.

Méndez Lemus, Benito.- Nació en Olivenza (Badajoz) el 28 de marzo de 1896. Era hijo de José Méndez Margallo y Honofra Lemus Santos. Ingresó como soldado voluntario el 14 de mayo de 1910 en el Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41, en Badajoz. Sargento del Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41. En julio de 1921, formando parte de la 1ª Compañía del Batallón Expedicionario, marchó a Melilla para combatir en la Guerra de Marruecos 1921-27.

Miranda Gil, Manuel.- Cabo del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Piedras Albas (Cáceres), resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Mirón Moreno, Severiano.- Cabo del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de La Codosera (Badajoz), resultó contuso en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Montes Sánchez, Juan.- Cabo del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, muerto en la Guerra de Marruecos 1921-27. Natural de Puebla de la Calzada (Badajoz). Su padre, Mauricio Montes, fue socorrido con 100 pesetas por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz en abril de 1923.

Un cabo muerto.- El cabo del batallón de Castilla que opera en Melilla y que resultó muerto a consecuencia de un tiro moro, se llamaba Juan Montes Sánchez, de Puebla de la Calzada. Sus padres son Mauricio Montes y Manuela Sánchez, a quienes enviamos la expresión de nuestro más sentido pésame. (NDB, 8 agosto 1921)

Orden del Regimiento nº 232 de 20 de agosto 1921: …Artículo 2º Esta tarde, en el tren de las 16’20, marcharán a Melilla para incorporarse al batallón expedicionario, los Alféreces D. Pedro Duque, D. Antonio Pérez y D. Francisco Guerrero. Artículo 3º Muerto gloriosamente en el campo de batalla, en África, el cabo de la 1ª compañía del 1er. Batallón Juan Montes, el lunes a las 10’30, se dirá una misa en la Capilla del cuartel por su eterno descanso. Asistiré al acto acompañándome todos los Jefes y Oficiales.

Como fue muerto el cabo de Castilla.- La bala que mató al cabo del regimiento de “Castilla”, Juan Montes Sánchez, en el convoy que se dirigía desde el zoco El Had a la posición avanzada de Tizza, hirió antes levemente, en la cabeza a un soldado, yendo a dar después de rechazo en el vientre de dicho cabo, matándolo casi instantáneamente.  El disparo que produjo esta muerte fue suelto, pues los moros en esta ocasión no han hostilizado mucho… (NE, 20 agosto 1921)

En el Libro de Difuntos, de la parroquia castrense, aparece que fue enterrado en Melilla el 16 de agosto de 1921, tenía veinticuatro años de edad y en él figuran sus padres como Francisco y Francisca.

Mora Picado, Florentino.- Alférez de la 3ª Compañía, Batallón II,  del Regimiento de Infantería “Segovia” nº 75, de guarnición en Cáceres. Muerto el 4 de septiembre de 1921, en el combate del Zoco el Hach, durante la Guerra de Marruecos 1921-27. Natural de Hoyos (Cáceres)

Ecos de Cáceres. El alférez señor Mora Picado.- Este valeroso soldado extremeño nació en el pueblo de Hoyos (Cáceres). Don Florentino Mora Picado fue cabo en el Regimiento de Saboya con el cual, en noviembre de 1895, embarcó en Cádiz para tomar parte en la última guerra de Cuba. Allí estuvo peleando con gran arrojo tres años y consiguió con sus méritos guerreros cinco cruces del mérito militar. Después de repatriado, y descansar en su pueblo natal una corta temporada, volvió a ingresar en el Ejército; fue sargento, brigada, suboficial y, el 29 de junio de 1919, ascendió a alférez; al mes siguiente fue destinado a nuestro glorioso y querido regimiento de Segovia número 75, y aquí su suerte lo condujo a Melilla, con el segundo batallón, que con motivo de los lamentables sucesos de julio último fue destinado al Rif.

El bizarro alférez señor Mora, al proteger un convoy el día 4 del mes pasado, desde el Zoco el Had de Beni Sicar a la arriesgada posición de Casabona, cuando el heroísmo del pundonoroso militar acometía con bravura a los traidores, encontró la muerte envuelta en una bala enemiga, fue gloriosamente muerto. Los moros estaban fortificados al borde de un barranco próximo al paso del convoy que había de proteger el señor Mora, éste a una pequeña indicación de su jefe salió al frente de su escuadra, la que emprendió la marcha con la bayoneta calada; las balas disparadas por el enemigo eran numerosas pero el señor Mora Picado, ya herido, siguió avanzando dando pruebas de un valor incalculable, hasta que con otros soldados cayó muerto a corta distancia de los rifeños. En su auxilio salió la tercera compañía, la que, con gran arrojo recuperó algunos cadáveres, no pudiendo evacuar el del alférez Mora y los soldados que le siguieron por ser mucho lo que estos valientes avanzaron.

Don Florentino Mora, al despedirse en esta estación de unos amigos dijo: “Si me matan los moros, tened entendido que será cara a cara, jamás volveré la espalda…” Y a su esposa, cuando recibió la noticia de partir, dándole ánimos le decía: “No llores, la gloria más grande para un militar, es morir en el campo de batalla, derramando su sangre por la patria. Moriré sabiendo que serás, para mi anciana madre, una verdadera hija” Así fue, el alférez Mora murió derramando su sangre en el campo de batalla. Descanse en paz el valeroso soldado extremeño y sirva de lenitivo a su madre y esposa este cariñoso recuerdo. (CDLM, 5 octubre 1921)

En su pueblo natal tiene dedicada una calle.

Moreno Delgado, Donato.- Soldado del Regimiento de Infantería “Melilla” nº 59 en la Guerra de Marruecos 1921-27. Natural de Puebla de la Reina (Badajoz). Capturado por los rifeños, tras los acontecimientos de julio de 1921, sería rescatado a finales de ese año.

Moreno Díaz, José.- Soldado del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Barcarrota (Badajoz), resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Muñoz Delgado, José.- Cabo, 3er Escuadrón, del Regimiento de Cazadores de Caballería “Alcántara” nº 14, muerto en la Guerra de Marruecos 1921-27. Su madre, Margarita Delgado, fue socorrida con 100 pesetas por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz en abril de 1923. En 2012, el Regimiento “Alcántara” sería condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando, colectiva, por estas acciones.

Murillo Reseco, Antonio.- Soldado del Batallón Expedicionario, del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, a la Guerra de Marruecos 1921-27. Muerto en combate el dos de octubre de 1921, combate de Sebt, y enterrado, el día tres, en el cementerio católico de Melilla. Era natural de Villanueva de la Serena (Badajoz), tenía veintidós años, de estado soltero. Sus padres Manuel y Juliana.

Narciso Salvatierra, Alejandro.- Soldado de 2ª del Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de Melilla nº 2 (GFRI 2), Compañía de Ametralladoras. Natural de Torrejoncillo (Cáceres) donde nació en 1898. Muerto en combate en la Guerra de Marruecos 1921-27. Tomó parte en la protección del último convoy que intentó llegar a Igueriben el día 21 de julio y muy probablemente murió ahí o al día siguiente en Annual.

Neila y Ciria, Francisco.- El general Neila estaba destinado en la guarnición de Badajoz, como 2º Jefe, al mando de una brigada. Había sido recompensado con una Cruz de la Orden de San Fernando, por su defensa del poblado de Cascorro en Cuba en 1896. Fue llamado de urgencia para mandar una las columnas que habrían de operar en Melilla tras el desastre de Annual, julio de 1921:

La nefasta política seguida y el desastroso despliegue militar unido a la penuria de las tropas destacadas en Marruecos ponen en bandeja el levantamiento rifeño de julio de 1921. El 21 de ese mes comienzan los ataques que desembocarán en pocos días en el llamado desastre de Annual. La caída total de la comandancia de Melilla exige el rápido envío de refuerzos, las Unidades de la plaza de Badajoz acudirán de las primeras pero ya el día 25 Neila es destinado a la zona de operaciones. Llega a Melilla el día 31 de julio y toma el mando de una de las columnas de operaciones, en un primer momento para le defensa de la plaza y posteriormente para la recuperación del territorio. Las primeras columnas de reconquista las mandaban los generales Berenguer, Sanjurjo, Cabanellas y Neila. Sería arduo enumerar todos los combates llevados a cabo por las fuerzas de la columna Neila destacando las operaciones sobre Atlaten, Ras-Medua, Zoco el Had o la ocupación del monte Gurugú. Una de las operaciones más sangrientas se desarrolla el 8 de septiembre, en la posición de Casabona, donde la vanguardia de Neila -formada por unidades del Tercio de Extranjeros y de Regulares de Ceuta- abre paso en terribles combates al convoy de suministros. Las páginas de honor de estas Unidades recogen la herida en combate del Jefe de los Regulares, el legendario Gonzáles Tablas o las numerosas bajas de la Legión. Esta acción aparece magistralmente relatada en la obra del Comandante Franco Diario de una bandera. A título de anécdota puede comentarse que el general Neila, el 15 de diciembre, como más antiguo de la plaza, toma el mando de la Comandancia general y territorio de Melilla que entrega ese mismo día al General Sanjurjo nombrado por el Gobierno. Permanece en Melilla hasta completar el llamado 4º periodo de operaciones, (25 de julio 1921- 31 de enero 1922). A principios de abril regresa a Badajoz y en mayo es destinado a Tenerife como 2º Jefe del Gobierno Militar a la vez es recompensado con la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo rojo. Es su quinta recompensa por acciones de guerra.

En su destino permanece hasta agosto de 1923 en que le es concedido un permiso de dos meses por enfermo. Regresa a Badajoz y en nuestra ciudad morirá el 9 de diciembre de ese mismo año.  Buen día para morir un soldado de Infantería, pudo despedirse de su Patrona.

Nieto López, Ildefonso.- Cabo, 2º Escuadrón, del Regimiento de Cazadores de Caballería “Alcántara” nº 14, muerto en la Guerra de Marruecos 1921-27. Su madre, Isabel López, fue socorrida con 100 pesetas por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz en abril de 1923. En 2012, el Regimiento “Alcántara” sería condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando, colectiva, por estas acciones.

Nieto López, Ildefonso.- Soldado del Regimiento de Cazadores de Caballería “Alcántara” nº 14, muerto en la Guerra de Marruecos 1921-27. Su madre, Isabel López, fue socorrida con 100 pesetas por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz en abril de 1923. En 2012, el Regimiento “Alcántara” sería condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando, colectiva, por estas acciones.

Parra, Juan.- Soldado en la Guerra de África en 1921. Natural de Villanueva del Fresno (Badajoz).

Pérez Giménez, Ángel.- Soldado de la 3ª Compañía del Batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41, Guerra de Marruecos 1921-27. Formando parte de la guarnición de la posición de Dar-Hamet, la madrugada del 17 de septiembre de 1921 resultó muerto en combate.  Su defunción se asentó en el Libro de Difuntos de la Unidad el 31 de diciembre de 1921. Hijo de José y Esperanza, natural de Villagarcía de la Torre (Badajoz)

Pichoto Sánchez, Luis.- Cabo de la Policía Indígena de Melilla, 6ª Mía. Era natural de Badajoz y fue hecho prisionero en Monte Arruit en 1921 tras el desastre de Annual.

Picón González, José.- Soldado de 2ª, 4º Escuadrón, Regimiento de Cazadores de Caballería “Alcántara” nº 14. Muerto en combate, en 1921, en la Guerra de Marruecos 1921-27. Nacido en Feria (Badajoz) en 1899. Con su Escuadrón estaba destacado, en julio de 1921, en el Zoco ez-Zlaza de Beni-bu-Bker, donde fue dado por desaparecido en aquellos combates. En 2012, el Regimiento “Alcántara” sería condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando, colectiva, por estas acciones.

Pizarro García, José.- Oficial de Infantería, siglo XX. Nació en Ribera del Fresno (Badajoz) el 25 de abril de 1891. Hijo de Manuel y Magdalena. Ingresó, en calidad de voluntario, en el Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41, de guarnición en Badajoz, en 1910.

Siendo sargento del Regimiento de Infantería “Gravelinas “ nº 41, en julio de 1921: Formando parte de la 3ª Compañía del Batallón Expedicionario, marchó a Melilla para combatir en la Guerra de Marruecos 1921-27. Formaba parte del Batallón del mando del teniente coronel Guillermo Gil, con el que parte por ferrocarril, el 25 de julio de 1921, para Melilla. Embarcando el día 26, en Sevilla, en el vapor “Cabo de Creus”.

En 1922 se le concede la Medalla Militar de Marruecos con el pasador de Melilla. En 1923 se le otorga la Cruz de Plata del Mérito Militar con distintivo rojo. En 1926 se le premia con una segunda Cruz de Plata del Mérito Militar con distintivo rojo y con la Medalla del Homenaje a SS  MM los Reyes de España. En 1928 obtiene la Medalla de la Paz de Marruecos y en 1929 se le conceden los pasadores de Tetuán y Larache sobre la Medalla Militar de Marruecos.

En 8 de junio de 1929 asciende a alférez de la Escala de Reserva y en 28 del mismo es destinado al Regimiento de Infantería “Valladolid” nº 74.

Quadrado Bigeriego, Fernando.- Alférez de Infantería del Regimiento de Infantería “Melilla”. Natural de Badajoz.  Muerto en combate en Sidi Messaud (Melilla) el 12 de mayo de 1924.

Heroicamente, al frente de sus tropas y frente al enemigo ha muerto, en el territorio de Melilla, el joven alférez D. Fernando Quadrado, de distinguida familia pacense y conocidísimo en nuestra sociedad. Su muerte se confirmó ayer de manera oficial y ha causado general sentimiento en nuestra población, donde gozaba de singular simpatía y cariño; su entusiasmo por la carrera de las armas, su claro talento y su probado valor, hacían concebir las mejores esperanzas de éste jovencísimo militar, que tan bravamente ha ofrendado la vida en holocausto de la patria.

En el día de ayer, y para recoger su cadáver y trasladarlo a Badajoz, donde recibirá cristiana sepultura, salió para Melilla, acompañado de D. Carlos Bueno, nuestro querido amigo D. Ramón Bigeriego. Descanse en paz el heroico alférez Cuadrado y reciba su desconsolada madre, hermanos y demás familia la expresión más sincera de nuestro pésame (NE, 14 mayo)

…Como murió el alférez D. Fernando Cuadrado.- El día 11 por la mañana salió de la posición donde se hallaba destacado y, al mando de sus fuerzas, fue a cubrir un servicio de avanzadilla para proteger la construcción de un camino cubierto, establecido entre dos posiciones de las avanzadas. Toda la mañana estuvieron sosteniendo ligeros tiroteos con el enemigo, que los hostilizaba con tiro de fusil y de ametralladora. A eso de las dos de la tarde estaban sosteniendo un tiroteo con el enemigo en posición cuerpo a tierra y al levantarse, para observar los movimientos de los moros, el malogrado oficial recibió un balazo del enemigo, que le hirió gravemente.

Conducido con toda urgencia al hospital de sangre el médico pronosticó su herida de gravísima, pues el balazo después de atravesarle el antebrazo le entró por un costado atravesándole los intestinos, en los cuales le causó 11 perforaciones, saliendo el proyectil por el lado contrario. Inmediatamente se dispuso la operación, muriendo a las dos horas de operado. (NE, 18 mayo 1924)

Quinterio Rosales, Pedro.- Soldado del Regimiento de Cazadores de Caballería “Alcántara” nº 14, muerto en la Guerra de Marruecos 1921-27. Su madre, Adela Rosales, fue socorrida con 100 pesetas por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz en abril de 1923. En 2012, el Regimiento “Alcántara” sería condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando, colectiva, por estas acciones.

Ramajo García, Ángel.- Soldado del batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería “Segovia” nº 75. Natural de Herrera de Alcántara (Cáceres). Herido en combate, en la Guerra de Marruecos 1921-27.

Dolorosa omisión. El viaje del soldado.- Durante un viaje que hemos realizado recientemente, nos encontramos en la estación de Cáceres, a las cuatro de la madrugada del día 11, que como recordarán nuestros lectores ha sido el más frío de este otoño (en Madrid, a esa hora, nueve bajo cero…) a un soldado que, como nosotros esperaba a que abrieran la taquilla. Vestía traje kaki, que contrastaba con la temperatura a que debíamos estar, sufriendo por este motivo tales convulsiones y tan repetidas que, movidos por nuestra compasión, nos acercamos a él para interrogarle las causas de venir con aquella indumentaria y remediarle, en parte, si nos era posible. Estábamos muchos viajeros y ociosos todos por no haber abierto aún la taquilla, rodeamos materialmente al soldado quizás guiados todos por el mismo sentimiento y escuchamos, bastante contrariados, su relato, no faltando quien tomando estos casos, completamente excepcionales, por generalidades, se exasperasen e hicieran comentarios durísimos que, perfectamente documentados, pensamos contrarrestar con estas líneas.

Se llama este soldado Ángel Ramajo García, natural de Herrera de Alcántara, provincia de Cáceres y pertenece al batallón expedicionario del regimiento de Segovia número 75, de guarnición en Cáceres. Fue herido en el muslo derecho, en melilla, en la operación del día 27 de septiembre y evacuado a los Hospitales de Málaga, pasó al militar de Sevilla a convalecer. Le fue dado el alta el 29 de octubre, pasando en calidad de transeúnte a un regimiento de aquella capital, interín se le arreglara el pasaporte para pasar a su pueblo con permiso, pasaporte que se le extendió con fecha 5 de noviembre por aquella Capitanía y entregándosele al interesado el día 9, saliendo el 10 por la mañana en el correo de Mérida y pernoctando en Cáceres para tomar a la madrugada siguiente (que fue cuando nos lo encontramos) el correo de Portugal hasta Valencia de Alcántara, teniendo que hacer después un recorrido de 40 kilómetros a pie hasta su pueblo… = J. Calderón = Mérida, 21-11-21. (CDLM, 22 noviembre 1921)

Ramírez Fernández, Pedro.- Cabo del Batallón Expedicionario del Regimiento “Castilla” nº 16. Guerra de Marruecos 1921-27. Natural de Mirandilla (Badajoz), hijo de Hipólito y Marcelina. Herido en combate el día 4 de septiembre, durante la misión de proteger un convoy de suministros a la posición de Casabona, falleció el día 7. Fue enterrado en el cementerio católico de Melilla el día ocho…“Castilla” tuvo también algunas bajas: muerto el soldado de cuota de Jaén José Cano; herido grave, el cabo de la segunda compañía Pedro Ramírez Fernández, y de menos importancia el capitán de la misma compañía D. Graciano de Miguel y el soldado de la primera Telesforo Cano. Estos heridos mejoran y deseamos su pronto restablecimiento. Al cabo Pedro Ramírez se le han entregado las 300 pesetas, por ser el primer herido grave que ha tenido en esta campaña el batallón de “Castilla”, cuyas pesetas fueron donadas con dicho fin por los excelentísimos señores marqués de Torres Cabrera y conde de Campo Espino.(NE, 9 septiembre 1921)

Rodríguez Fernández, Antonio.- Soldado del R. I. “Ceriñola” nº 42, 5ª Compañía, Batallón III, muerto en el Hospital Militar de Badajoz el 3 de noviembre de 1921. Natural de un pueblo de Granada, veterano del “desastre de Annual”, superviviente de Monte Arruit. Fue enterrado en un nicho costeado por el Ilmo. Sr. Obispo.

Muere un soldado de la guerra.- Ayer, a las cuatro de la tarde, tuvo lugar el acto de dar cristiana sepultura al cadáver del soldado de Ceriñola Antonio Rodríguez, natural de la provincia de Granada, que recientemente había llegado al Hospital militar de Badajoz, en la última expedición de enfermos evacuados de Melilla. Badajoz ha dado esta vez una prueba más de sus nobles sentimientos de piedad y patriotismo, sumándose espontánea y sinceramente a la manifestación de sentimiento. Desde bastante rato antes de la hora señalada, las calles por donde se suponía que había de pasar el entierro se encontraban llenas de público, en su mayoría mujeres –esas santas mujeres, madres, novias o hermanas de soldados de España que tanto y tan hondo saben del dolor-, que esperaban el paso de la fúnebre comitiva, para testimoniar con su presencia la prueba inequívoca de una condolencia sin límites.

Se organizó el entierro, siendo despedido el féretro a la puerta del Castillo por una nutrida comisión de distinguidas damas enfermeras,  ataviadas con su clásica indumentaria, y de la Cruz Roja…

…Al llegar la comitiva a la capilla de San Sebastián, se cantó un responso por el capellán de Villarrobledo, don Aniano Moreno, desfilando acto seguido el acompañamiento ante el cadáver, colocado a la puerta de la capilla. Siguieron hasta el Cementerio en diversos automóviles, el gobernador militar, general Bazán, con sus Jefes de Estado Mayor; el alcalde, don Fulgencio Trujillo; los concejales, señores Cienfuegos y Ruiz Campos; el inspector municipal, don Mateo Balsera, y buen número de curiosos. En un nicho que la inagotable caridad de nuestro querido Prelado había adquirido a perpetuidad con este fin, fue enterrado el cadáver del pobre enfermo de guerra… (CDLM, 4 noviembre 1921)

Ayuntamiento de Badajoz. Sesión ordinaria de 10 de diciembre de 1921: …A propuesta de la Alcaldía-Presidencia, y por unanimidad, el Ayuntamiento acordó: Pagar con cargo a imprevistos los gastos relacionados y eximir de pago los derechos de enterramiento del soldado Antonio Rodríguez Fernández que, procedente de la campaña de Marruecos, falleció el pasado día 2 de noviembre en este Hospital y que fue inhumado en el nicho nº 560 del departamento 4º del Cementerio Católico, adquirido en arriendo por cinco años, con éste exclusivo fin, por el Reverendo Prelado de la Diócesis…

Rodríguez Garrido, Ramón.- Cabo del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Badajoz, resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Romero Martínez, Juan.- Soldado de la 1ª Compañía del Batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41, Guerra de Marruecos 1921-27. El 16 de septiembre de 1921, en misión de protección a los trabajos de fortificación de la loma de Dar-Hamet, resultó muerto en combate. Su fallecimiento fue asentado en el Libro del Regimiento en 31 de diciembre de 1921. Era natural de Zalamea de la Serena (Badajoz) y sus padres Santiago y Consuelo.

Sánchez Silva, Aníbal.- Soldado del Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41, expedicionario en la Guerra de Marruecos 1921-27, natural de Badajoz. Socorrido por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz, en enero de 1923, con 500 pesetas.

Saucedo, Julio.- Soldado del Regimiento de Cazadores de Caballería “Alcántara” nº 14, muerto en la Guerra de Marruecos 1921-27. Su padre, Ramón Saucedo, fue socorrido con 100 pesetas por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz en abril de 1923. En 2012, el Regimiento “Alcántara” sería condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando, colectiva, por estas acciones.

Saucedo Olmos, Ramón.- Es muy posible que sea el anteriormente citado, aunque aparezca con otro nombre en el listado oficial de bajas de la Unidad. Trompeta del 5º Escuadrón del Regimiento de Cazadores de Caballería Alcántara nº 14, muerto en combate.

Talavera García, José.- Soldado del Regimiento de Infantería “Melilla” nº 59, natural de Badajoz. Socorrido por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz, en enero de 1923, con 500 pesetas.

Temprano, Claudio.- Teniente coronel de Infantería, muerto en combate en la zona de Xauen, Guerra de Marruecos 1921-27. Nació en La Habana (Cuba) en 1880, de familia originaria de Zarza la Mayor (Cáceres) con propiedades en Ceclavín (Cáceres). En 1922, con el empleo de teniente coronel pasó a mandar el Grupo de Fuerzas Regulares Indígenas de Alhucemas nº 5. Murió en combate el 19 de noviembre de 1924, protegiendo un convoy de heridos que se retiraba de Xauén al Zoco el Arbaa. Se enterró en Ceclavín.

En 2021 la Asociación Cultural “Amigos del CIR de Cáceres”[7], restauró su tumba y dedicó unas Jornadas a su memoria.

Tena Casillas, Miguel.- Natural de Villanueva de la Serena (Badajoz). Soldado de 2ª del Regimiento de Infantería “Melilla” nº 59, 2ª Compañía, Batallón III. Fue hecho prisionero en la posición de Ulat-Axa tras el desastre de Annual en 1921. Recompensado con la Cruz de Plata del Mérito Militar con distintivo amarillo y verde.

De Villanueva de la Serena[8].Llegada del ex cautivo Miguel Tena Casillas.-  Ayer se recibió en ésta un telegrama del sargento Vasallo, dirigido al señor Alcalde, en el que decía lo siguiente: “El soldado Miguel Tena, ex cautivo, saldrá mañana, jueves, para esa; su heroico comportamiento en asistencia enfermos y heridos le han hecho acreedor a que se le gratifique como se merece; felicito calurosamente a ese su pueblo natal, que da hijos que honran a su patria. Francisco Vasallo.”

 En el tren correo ha llegado hoy  este heroico soldado; se le ha hecho un recibimiento grandioso; el pueblo en masa se había congregado en la estación del ferrocarril bastante tiempo antes de la llegada del tren, llenando todos los andenes y entrevías desde las agujas de entrada…

Tomé Carretas, Rosalío.- Soldado de 2ª del Regimiento de Infantería “San Fernando” nº 11, 6ª Compañía, Batallón II. Natural de Torrejoncillo (Cáceres), donde nació en 1898. Muerto en combate en la Guerra de Marruecos 1921-27, posición de Dar Azugaj, en julio de 1921.

Torrado Almeida, Antonio.- Soldado de 2ª, 1er Escuadrón de Sables,  del Regimiento de Cazadores de Caballería “Alcántara” nº 14, muerto en la Guerra de Marruecos 1921-27 en las jornadas del Desastre, julio 1921. Su madre, Amparo Almeida, fue socorrida con 100 pesetas por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz en abril de 1923. En 2012, el Regimiento “Alcántara” sería condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando, colectiva, por estas acciones.

Torres Ortiz, Francisco.- Soldado del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, inutilizado en la Guerra de Marruecos 1921-27. Fue socorrido por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz con la cantidad de 500 pesetas en abril de 1923. Natural de Llerena (Badajoz), había sido herido en combate en Sebt el 2 de octubre de 1921.

Tosón Gómez, Francisco.- Soldado del Regimiento de Infª “Segovia” nº 75. Herido en Melilla en 1921. Natural de Villanueva del Fresno (Badajoz).

Varea Galindo, Salvador.- Soldado en la Guerra de Marruecos 1921-27. Natural de Villafranca de los Barros (Badajoz). Resultó herido en combate, en 1921, en el sector de Tizza y la Junta Patriótica de su pueblo le envió cien pesetas de las reunidas en la localidad para socorros a los combatientes. Era Depositario de la Junta don Pedro Fernández de Soria.

Velarde Ferranz, José.- Soldado del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Don Benito (Badajoz), resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Villar Bordallo, Antonio.- Sargento en el Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16. En julio de 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, marchó a Melilla para combatir en la Guerra de Marruecos 1921-27. Murió en combate el 2 de octubre de 1921, combate de Sebt, y fue enterrado, el día tres, en el cementerio católico de Melilla. Era natural de Zafra (Badajoz), tenía treinta años, casado con María Aguilar Márquez. Sus padres Francisco y Luisa.

Villar Gutiérrez, Miguel.- Soldado del Regimiento de Infantería “Castilla” nº 16, en Badajoz. En 1921, formando parte del Batallón Expedicionario, combatió en la Guerra de Marruecos 1921-1927. Natural de Esparragosa de la Serena (Badajoz), resultó herido en el combate de Sebt el 2 de octubre de 1921.

Vizuete Calero, Juan.- Soldado de la 3ª Compañía del Batallón Expedicionario del Regimiento de Infantería “Gravelinas” nº 41, Guerra de Marruecos 1921-27. Murió el 27 de septiembre de 1921 en el combate de Ait-Aisa. Su fallecimiento fue asentado en el Libro del Regimiento en 31 de diciembre de 1921. Era natural de Ahillones (Badajoz) y sus padres Anastasio y Juana.

  • Zafra, Elías.- Soldado del Regimiento de Cazadores de Caballería “Alcántara” nº 14, muerto en la Guerra de Marruecos 1921-27. Su madre, Ambrosia Alfonso, fue socorrida con 100 pesetas por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz en abril de 1923. En 2012, el Regimiento “Alcántara” sería condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando, colectiva, por estas acciones.

Zambrano Repollés, Fernando.- Soldado de 2ª, 5º escuadrón, del Regimiento de Cazadores de Caballería “Alcántara” nº 14, muerto en la Guerra de Marruecos 1921-27. Su padre, Enrique Zambrano, fue socorrido con 100 pesetas por la Junta Patriótica de Damas de Badajoz en abril de 1923. En 2012, el Regimiento “Alcántara” sería condecorado con la Cruz Laureada de San Fernando, colectiva, por estas acciones.

  • Bibliografía y documentación consultada[9]:
  • ARCHIVO ECLESIÁSTICO DEL E. T. Regimiento “Castilla”, Defunciones, Libro 4186.
  • ARCHIVO ECLESIÁSTICO DEL E. T. Regimiento “Gravelinas”, Defunciones, Libro 5248.
  • ARCHIVO ECLESIÁSTICO DEL E. T. Regimiento “Segovia”, Defunciones, Libro 5604.
  • ARCHIVO FAMILIAR, Carracedo Mediero.
  • ARCHIVO FAMILIAR GARCÍA PICÓN, Piedad y Marián, Aportaciones en Facebook, Grupo “Annual 1921. 100 años de historia” 3 julio 2021, 22’52 horas.
  • ARCHIVO MILITAR SEGOVIA, Hoja de servicios del General Francisco Neila, Sección V. Legajo V-318.
  • ARCHIVO MUNICIPAL DE BADAJOZ, Legajo nº 158, expediente nº 31.
  • ARCHIVO REGIMIENTO CASTILLA, Sala del Estandarte, Historial del Regimiento de Infantería “Gravelinas”.
  • Libro de Órdenes del Día, Regimiento Castilla, años 1921, 1922.
  • Libro de Órdenes del Día, regimiento Gravelinas, años 1921, 1922.
  • Expedientes personales: Caja nº 185. Suboficiales. Caja nº 202. Oficiales.
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  • Caballeros de la Real y Militar Orden de San Fernando, Madrid, MINISDEF, 2003, tomo I, vol. 2.
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  • “Soldados a Melilla” en Noticiero Extremeño, Badajoz, 30 julio 1921.
  • “Ecos de Cáceres” en Correo de la Mañana, Badajoz, 5 octubre 1921.
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  • “Junta patriótica de Damas de Badajoz” en Correo de la Mañana, Badajoz, 25 enero 1923.

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  1. AA. España en sus héroes, dirigida por José Mª Gárate, en fascículos, Depósito legal M. 1452-1969, tomo II.

 

[1] Archivo Histórico Municipal de Badajoz, Libro de Actas nº 220, año 1921, sesión de  6 de agosto.

[2] Tras el desastre de Annual, en julio de 1921, fue necesario abreviar cursos en las Academias militares, ante la falta de Oficiales. Generalmente se suspendieron permisos y vacaciones y se abrevió el año en un trimestre.

[3] De concesión de la Cruz de la Orden de San Fernando.

[4] Periódico Correo de la Mañana, Badajoz.

[5] Periódico Noticiero Extremeño, Badajoz.

[6] Periódico Nuevo Diario de Badajoz.

[7] Trabajo fundamentalmente de Fernando Parcero Collado, Felipe González Sanguino y del comandante de Infantería de Marina Diego Manuel Barreal.

[8] En Noticiero Extremeño, Badajoz, 25 febrero 1923.

[9] Por necesidades de espacio dejamos de publicar muchas de las referencia bibliográficas, que se publicarán al completo, si Dios quiere, con el libro que sobre este tema preparamos.

 

Apéndice fotográfico

Lám 1. Calle Alférez Mora Picado, Hoyos (Cáceres), foto Lola Sánchez

Lám 2. Caricatura de la época. Colección particular

Lám 3. Gral. Francisco Neila. Colección familiar

Lám 4. Gral. Neila, Rev. Mundo Gráfico, diciembre 1921

Lám 5. Gral. Ricardo Burguete, 1921 IHCM

Lám 6. Ocupación de Sebt, octubre 1921. Colección particular

 

Lám 7. Tte. Fernando Quadrado. Colección familiar

Lám 8. Tte. Francisco Carracedo. Colección familiar

 

Nov 302021
 

Serafín Martín Nieto

 

El pasado 3 de mayo, sin apenas gloria, se cumplió el quinto centenario de la cofradía de la Cruz de los Disciplinantes, hoy conocida como Ilustre y Real Cofradía de la Santa y Vera Cruz.

En los XXVI Coloquios Históricos de Extremadura, celebrados en 1997, abordamos el estudio comparado de las ordenanzas de tres de las cuatro denominadas cofradías mayores: Vera Cruz, Soledad y Nazareno. En los presentes, vamos a ahondar en los inicios de esta venerable institución que llena la tarde-noche del Jueves Santo cacereño.

Desde aquel 3 de mayo de 1521, en que, auspiciada por fray Juan de Illescas, morador en el monasterio de San Francsico el Real de Cáceres, naciera oficialmente mediante la redacción de sus ordenanzas fundacionales, la cofradía ha ido evolucionando al hilo de los acontecimientos, pero siempre ha guardado esa impronta que animó su nacimiento.

Por suerte, se ha conservado una gran parte de su documentación, hoy custodiada en el Archivo de la Diócesis de Coria-Cáceres  adonde fue transferida desde la casa parroquial de San Mateo, donde comenzamos a estudiar sus fondos.

LAS ORDENANZAS FUNDACIONALES

Las cincuenta ordenanzas fundacionales de 1521 están recopiladas en un precioso libro[1] pergamino in folio con inicial miniada y 14 páginas recto y verso. Incluye algunos acuerdos posteriores, hasta el 3 de febrero de 1544. Falta la sanción eclesiástica. Por entonces, era obispo electo de Coria el flamenco Carlos de Lalaing, nombrado el año anterior por Carlos I, quien nunca pisaría la sede. Además, en la villa de Cáceres centelleaban aún los ecos de su pasado comunero: hacía poco que había retornado a la obediencia al Rey.

Dichas ordenanzas constituyen el marco jurídico por el que se va a regir la cofradía. Notable es sobremanera el preámbulo, insigne declaración de motivaciones e intenciones, verdadera profesión de fe:

 

 Lám 1. Cofradía de la Vera Cruz 1. Fotografía de Serafin Martín Nieto

 

En la noble villa de Cáceres, tres días del mes de mayo año del nasçimiento de Nuestro Salvador Jessu Christo de mill et quinientos et veinte et un años. A honra de Dios y de su preçiosa Madre fue jnstituida la cofradía que se dize de la Cruz en el convento de Señor Sant Françisco de los flayres menores de la dicha villa et fueron ordenados los presentes estatutos et ordenanças por el mayordomo et cofrades de la dicha cofradía, su tenor de lo qual es este que se sigue. Jnvocación a Nuestro Señor Dios. Per lignum Crucis de inimicis nostris libera nos Deus Noster. Exaudi nos Deus salutaris noster et per triumphum sancte crucis a cunctis nos defende periculis per Christum Deum Nostrum. Amen.

Sea nuestro Señor Dios comienço, medio y fin de nuestra obra. Amen. Sea bendita la gloriosa Virgen Santa María abogada de los pecadores, agora et siempre sea en nuestra ayuda. Amen. Et queriendo nos solamente gloriar en el árvol de la preçiosa cruz de Nuestro redemptor Jhesu Christo, por la qual somos hechos salvos y libre, et pensando y contenplando cómo el manso et umillde cordero, Hijo de Dios Verdadero, Señor Nuestro, en aqueste tan bendito árvol quiso ser crucificado et derramar su preciosa sangre por nosotros et por todo el humanal linaje, nos el mayordomo y cofrades de la cofradía vulgarmente llamada de la Cruz, que es en el monesterio de Señor Sant Francisco de la dicha villa, maguer indignos, aviendo deseo en memoria de la sagrada Passión de Nuestro Redemptor Jhesu Christo et en remissión de nuestras culpas pecados de derramar nuestra humana sangre por tan buen Señor, desde agora para siempre jamás con entera fee et verdadera esperança y entrañable amor de coraçón a este santíssimo árvol e la Sancta Cruz nos arrimamos y con ella nos abraçamos et junto con ella queremos morir et a esta bendita cruz tomamos por nuestro escudo y defendimiento todos los días de nuestra vida et a la ora de la muerte contra las tentaciones et peligros deste mundo; para lo qual, con mucha humildad y reverencia et devoción, ordenamos et estableçemos desde agora para siempre jamás para nosotros et para los que después vinieren de nos aquesta santa hermandad et cofradía vulgarmente llamada de la Vera Cruz de los deçiplinantes de lo qual et para lo qual ordenamos, hazemos y estableçemos esta regla y ordenanças, las quales sean fechas a serviçio de Dios et de la Virgen María, su madre, et para salvaçión de nuestras ánimas y honrra de nuestras personas. Amen.

La expresión “vulgarmente llamada” no presupone su preexistencia, como en ocasiones se ha entendido, sino a su conexión con las numerosas cofradías de la Vera Cruz de disciplinantes que florecían en España. Sin ir muy lejos, la de Salamanca despuntó en 1506; casi coétanea, si no es un poco anterior, la de Alcántara, se data entre 1504 y 1506, lo que la sitúa entre las primeras de su género en Extremadura, y anterior a la de Ceclavín, establecida el 1 de abril de 1512[2].

Pocos años antes, se había fundado en Cáceres otra cofradía de la Cruz en la capilla de la Santa Cruz de Jerusalén[3] en el edificio que fuera sinagoga nueva, lo que nos indujo al error de creer que la de los disciplinantes existía con anterioridad a la fecha oficial. El hallazgo de las ordenanzas de la primera, nos ha hecho desistir de dicha equivocación. La de los disciplinantes se funda el 3 de mayo de 1521, a estançya e ynterçessyón del reverendo y devoto frayle frey Juan de Liescas, de la orden de señor san Françysco[4]. Se radicó en el monasterio de San Francisco, aún en obras, en la capilla de Santa Elena en el claustro gótico. La fiesta principal se estableció el 3 de mayo, festividad de la Invención de la Santa Cruz, con procesión claustral con hachas encendidas y misa. Una vez acabada, el mayordomo agasajaba con una comida a los religiosos. La víspera, se celebraba la vigilia, renovación de cargos y, seguidamente, la cáñama que se ofrecía a todos los cofrades.

Como aclara el acuerdo de 2 de mayo de 1529, el mayordomo y los alcaldes montaban cuatro altares en el claustro “por do avya de andar la proçeçyón”. Dicho día, determinaron que “que de aquy adelante se hizyese para syenpre gamás y que tuvyesen cargo los alcaldes de lo hazer y que entre ellos los repartyense como lo hagan y el mayordomo le favoresca y ayude[5]. Como en tantos aspectos, acabaría convirtiéndose en motivo de fricción[6].

Asimismo, se conmemoraba con solemnidad el día de San Francisco. Y todos los miembros estaban obligados a asistir a la misa mensual por los difuntos y encomendados.

En esto, se diferencia poco de las restantes cofradías cacereñas. Su singularidad consistió en la organización de la procesión de la sangre, de la que trataremos más abajo, y en su carácter de cofradía casi general frente a las que entonces proliferaban en Cáceres, todas con escaso número de cofrades y muchas de ellas circunscritas a determinadas familias o gremios.

La Vera Cruz nació, pues, con un propósito muy diferente, hasta el punto de casi mudar el derecho a heredar la cofradía que imperaba en las demás a la reducción de la limosna de entrada. La ordenanza 15ª prescribe: “puedan entrar por cofrades los que quisieren hasta trezientos, por evitar confusión, y haziendo cabildo general para todos y el que se resçibiere por cofrade sea ombre llano et pague lo arriba contenido. Este número de trezientos se entiende de los ombres”. Si les sumamos los nobles y las mujeres, la cifra casi se triplicaría, lo que la distinguía notablemente de las demás; aunque, conforme a la ordenanza 9ª, “no a de entrar onbre ni muger que no sea vezino”.

Se conserva la larga lista de los fundadores[7], separados por sexos y por estados.  Al mayordomo fundador, Juan Michel, en las cuentas de su mandato de 1521-1522, se le hizo cargo de las entradas de 286 cofrades y “cofradas”, al precio de ciento dos maravedís cada uno[8]. Como curiosidad, entre los disciplinantes se halla asentado Juan, el negro de Françysco de Ovando el Ryco[9]. Pero, dada la acumulación de ingresos, Michel no tuvo tiempo de asentar a todas las mujeres, “las quales cada dja se lyan y tenyan diferençya con él sobre hellas”. Por este motivo, el 1 de julio de 1526, le dieron de plazo hasta el primero de agosto para que las asentara en el libro[10].

Las mujeres “cofradas” no podían participar en la procesión ni en los cabildos, ni ser elegidas para los cargos. Solo se beneficiaban de las gracias espirituales.

Los cofrades varones se dividían en dos clases: de hacha y disciplinantes. A los de hacha, antecedentes de los actuales de escolta, pertenecían los caballeros, hidalgos y ciertos cofrades exentos por sus profesiones. Según la ordenanza 18ª estaban “obligados a levar sus hachas ençendidas en todas las proçesiones que se hizieren de noche et que las hachas que levaren sean conformes a las de la cofradía”. La misión de los disciplinantes, que años después se fijarían en un máximo de doscientos, era la de azotarse en las procesiones del Jueves Santo, y también en aquellas de rogativa que se pudieren organizar, de conformidad con la ordenanza 16ª: “Item. Que quando fuésemos rrogados por el cabildo o rregimiento o por la villa que por hanbre o pestilençia o por otra qualquier tribulaçión nos disçiplinemos, ordenamos que sobre ello hagamos nuestro cabildo. Si los más cofrades acordaren de lo hazer, que lo hagamos (…)”.

Toda la comunidad franciscana en virtud de la ordenanza 17ª “son nuestros hermanos para rogar a Dios por nosotros”. Y los clérigos de la villa, los cuales pagaban por su entrada lo mismo que los disciplinantes. Aunque el 3 de mayo de 1523 se acordó no recibir ninguno más por el momento, sin embargo el 18 de marzo de 1526, dispusieron aumentar a quinientos maravedís el dinero que debían pagar por su ingreso, más la cera, y, modificando la ordenanza fundacional, enterrar solo sus personas y ningún sobrino o criado que tuvieren[11].

La Ordenanza 20ª instituye la solidaridad con el hermano necesitado: “Item más. Hordenamos que quando algún cofrade fuere pobre o enfermare o viniere a mucha pobreza quel nuestro mayordomo a aquellos a quien el mayordomo lo mandaren, visiten con alguna limosna si la cofradía la toviere et si no el nuestro mayordomo señale dos cofrades que lo demanden por las buenas gentes et el ansí señalado que no quisiere hazer, pague un real et señale el mayordomo otro en su lugar que pida dicha limosna”. Y de su práctica, hay constancia en las cuentas.

Además, como toda hermandad, practicaba la obra de misericordia de enterrar a sus miembros difuntos. Así, las ordenanzas 21ª, 22ª y 23 preveían que todos los cofrades, previamente convocados por medio del muñidor, debían acudir a casa del difunto para sacar el cuerpo y acompañarlo en el entierro, so pena de cuatro maravedís. Si alguien se negaba a portar las andas, debía entregar media libra de cera. La cofradía se encargaba de aplicarle una misa con su vigilia y de sufragar los derechos de apertura de la tumba. Y durante dichos actos hasta su finalización tras un responso, debían alumbrar las velas en los momentos determinados.

Para mayor honra de los difuntos, adquirieron una tela rica de brocado para adorno de las andas funerarias. “Por quanto ellos y la más parte dellos havya mandado y conterbuydo para conprar un paño de brocado que conpraron para honrrar la cofradja y a sus defuntos, y algunos cofrades havyan sydo y fueron rrebeldes y no quysyeron mandar ny contrebuyr para conprar el dicho paño de brocado”, el día de San Francisco de 1526, mandaron al escribano que diera al mayordomo una lista de los hermanos que rehusaron contribuir para que ni ellos ni sus mujeres  y descendientes luciesen dicho paño en sus exequias[12].

Muchas debían de ser las ausencias injustificadas a tan piadosos actos, pues, según nota al margen, el 6 de diciembre de 1523 aumentaron la cuantía de la pena a ocho maravedís y acordaron que el peñero (cobrador de las penas) que no acudiese a los entierros, pagase un cuarterón de cera.

El cobro de las penas se sacaba en arriendo anualmente. Por ejemplo, el 23 de mayo de 1529, “se rremataron las penas de los enterramyentos, a la puerta del Sol de Señor San Juan” en Gonzalo Montenegro en 408 maravedís. Presentó por fiador a Juan de Plasencia[13]. Pero no parece que fueran muy diligentes en el cobro, por cuanto el 3 de mayo de 1529, les ordenaron que cobrasen las penas dentro del plazo de los treinta días siguientes a su imposición; y si así no lo hiciesen, los hermanos no estarían obligados a pagarlas; salvo que se hallasen fuera de la villa, en cuyo caso pagarían a su regreso[14].

Su recaudación acarreaba serios disgustos. De hecho, las ordenanzas ampliadas le dedican varios capítulos. Abundan las expulsiones de quienes se negaban a su pago[15]. Otros, recurrían a la argucia de ausentarse “y por no estar los cofrades en casa, las mugeres no davan las prendas y las vezes los mysmos cofrades se negavan en sus casas por no pagar lo que devyan”. Para evitarlo, el 3 de diciembre de 1531, “de aquy adelante mandava que los alcaldes y mayordomo sacasen las prendas aunque los cofrades no estuvyesen en casa. Y sy las mugeres defendjesen la prenda, que los cofrades tuvyesen la pena como sy ellos la defendiesen, por que cada cofrade sea omylde y mande a su muger que no defyenda la prenda por que la cofradja sea byen servyda[16].

Dado el contexto histórico en que surgió, apenas sofocada la revuelta comunera que durante muchos meses tuvo alborotada la villa de Cáceres, las ordenanzas insisten mucho en la tranquilidad y armonía que debía reinar en los cabildos y entre los cofrades. A este punto, la ordenanza 10ª preceptuaba que “el que dixere mal de la cofradía o injuriare algund cofrade en cabildo o fuera del sobre negocio de la cofradía, pague un quarteron de çera”. La 12ª estaba encaminada a evitar los alborotos y discusiones en los cabildos: “Item más. El que hablare en nuestros ayuntamentos sin tiempo, pague por cada vez quatro maravedís et para que en esto aya orden, mandamos que aya una vara colorada que tenga el mayordomo, sin la qual ninguno pueda hablar so la dicha pena, la qual vara traya el mayordomo en la procesión para rregir los cofrades”. La 13ª insiste en este asunto: “Item más. Hordenamos que el que fuere reboltoso et dixere mal de algund cofrade o de la cofradía o no quisiere andar en ella, pague una libra de çera”.

Y dadas las aún recientes belicosidades entre facciones, la 11ª prohíbe taxativamente portar armas en los actos de la cofradía: “Item. El que traxere armas, que el nuestro mayordomo gelas mande quitar et, si no quisiere, pague un quarterón de çera, esto se entiende en cabildo o proçesión o enterramiento”.

De hecho, perduraban algunas reminiscencias. En este sentido hay que interpretar la actitud de uno de los más distinguidos comuneros cacereños, Francisco de Saavedra, quien fue expulsado en el cabildo celebrado el 22 de abril de 1526. En él, el alcalde Hernán Pérez, zapatero, y Diego Martín Longanizo se quejaron de que, habiendo ido a cobrarle la pena por no haber asistido a la procesión del Jueves Santo, se negó a pagarla “y demás desto dixo que no avya de yr alumbrar a los açotados y que más querya dar su acha a que alunbrase el sagraryo que no a ellos y que la rayasen y otras cosas feas[17].

El también comunero Francisco Pavón, batanador, protagonizó otro altercado al negarse a aceptar el cargo de alcalde y resistirse a que los alcaldes Francisco Mirueña y Francisco Cordero y el peñero Alonso Hernández le cobrasen dos libras de cera de pena, “para los quales se harmó el dicho Françisco, batanador, y les dixo muchas cosas feas”, “y luego el dicho Havyán Rodrygues, mayordomo, dixo cómo él andando guntando los alcaldes para çyerto negoçio de la cofradja que allegó a llamar al dicho Françisco, batanador, en presençya de my Hernando de Ulloa y dixo que él ya lo avya dicho muchas vezes, que no la avya de servyr, porque no avya de servyr él a cavalleros, y sobre esto muchas palabras muy feas que no son de poner aquy. Luego los señores del cabyldo vyendo esto, mandavan que lo rrayesen y por más gustyfycar la causa, pydjeron por merçed Alonso Gerra que de parte del cabyldo fuese a Françisco, batanador, y le dixese de su parte que pagase al peñero de la çera çynco lybras de çera que devya, las tres porque el dja de la Crus no avya llevado hacha y las dos porque no avya querydo servyr el hofyçyo de alcaldja y que todavya fue y syrvyese de alcalde y esto que le davan térmyno asta seys dyas, que fue asta el sábado; el qual fue el dicho Alonso Gerra aluego al dicho batanador y se lo dixo y dende a tres dja se fynó Gusdado y se encomendó a la crus y el dicho Francisco, batanador, no quyso yr a serbyr de hofyçyo de alcalde. Luego el domyngo adelante se guntaron el mayordomo y alcaldes y fueron a casa de Alonso Gerra y le dixeron cómo Françisco batanador no avya querydo servyr al enterramiento de Gusdado y luego dixeron a my Hernando de Ulloa escryvano que lo rrayese como lo avyan mandado en el cabyldo pasado sy no servyese[18].

Existía la costumbre de pedir limosnas (la demanda) por las calles de la villa para allegar recursos. El 3 de mayo de 1528, para solucionar que entre “caballeros e deçeplinantes avya entre ellos deferençya sobre las demandas de la cofradja que demandan cada domyngo para la çera de la crus por la villa, dyziendo los deçeplynantes demande los de hacha, pues que las hordenanças no los rreservan. Y vyendo todos esta defernçya, entre todos acordaron todos que los cavalleros aseñalasen seys u quatro cavalleros; y los deçeplynantes aseñalasen otros seys, y lo que estos señores todos acordasen, que aquello se hiziese”. Los nobles señalaron a: Hernán Pérez de Monroy, Juan de Narváez, Alonso de la Rocha y García de Paredes Toledo; los disciplinantes a: Vasco Rodríguez, agujetero; Juan Muñoz, zapatero; Mateo Gutiérrez, zurrador; Pedro Maldonado, Juan García, criado de Carvajal; Juan Ojalvo. “Los quales se apartaron a la capilla de Peralvares Holgyn y acordaron todos estos señores que, vyendo el gran gasto que la cofradja tyene de çera de enterramyentos y de mysas y de otras cosas de servyçyo de la cofradja, y vyendo y consyderando la poca rrenta que tyene, que no se podrya sofryr sy la demanda se quytase, y vyendo que en todas las vyllas y çyudades destos rreynos todos los cavalleros y hijosdalgos demandan para la çera de la Crus, ellos por la comysyón que a ellos le hera rremetydo por el cabyldo; acordavan y mandavan que daquy adelante ansy cavalleros y hidalgos y de qualquiera estado que sea, syendo cofrade y hermano desta devota cofradja demande por las collaçyones como es costunbre de los años pasados y el que no quysyer demandar que page la pena como en las hordenanças está[19]. Este sería el origen de los diputados por el estado noble y el común que ejercerían a lo largo de los siglos.

Con estas ordenanzas y las medidas adoptadas, trataban de mantener la paz y armonía necesarias en toda hermandad.

La organización, conforme a las tantas veces mencionadas ordenanzas fundacionales, corría a cargo del mayordomo y “sus quatro”, que inicialmente denominan diputados, luego alcaldes. Todos tenían que ser personas llanas, es decir no nobles, y casados. El mayordomo, además abonado, o sea pudiente. Si alguno no aceptaba la designación, incurría en la pena de dos reales, y si persistían en su actitud, se le apartaba de la cofradía. Además, contaba con un escribano, encargado de recoger los hechos y de leer a los hermanos las ordenanzas para que las conocieran. Los primeros oficiales, de 3 de mayo de 1521 al mismo día de 1522, es decir, los que asumieron el compromiso de iniciar la cofradía fueron: como mayordomo Juan Michel; escribano, Jerónimo Holguín; alcaldes, Hernando de Ulloa, Alonso Guerra, Alonso Sevillano, Benito Hernández Jarón.

Como el trabajo era mucho, en 1527 aumentaron a seis el número de alcaldes: “que agora vyendo cómo es mucho el trabajo de los alcaldes, que heran quatro, que este año avyan mandado que fuesen seys, en que se qreçyeron dos alcaldes cada haño y que por los vyejos y nuevos heran por todos doze y los mayordomos vyejo y nuevo[20]. Pero no todos estaban dispuestos a servir ni a acudir a los cabildos mensuales, por lo que en 1528, volvieron a cuatro alcaldes, pero introdujeron la novedad de nombrar seis diputados para los cabildos mensuales, dos por el estado noble y el resto por el Común. El 3 de mayo se celebraba el cabildo general, que era donde se adoptaban las decisiones relevantes[21].

Lám 2. Gráfico de cuentas

Capítulo importante era el de las finanzas. La economía se basaba en el cobro de las rentas de bienes inmuebles y censos, las limosnas de los devotos y encomendos y en la que se pagaba por el ingreso en la hermandad. Para las mujeres estaba estipulado un real y libra de cera; los hombres dos reales y una libra de cera  que, en el caso de ser caballero se incrementaba en una libra más. El 1 de abril de 1543, actualizaron las entradas: mil maravedís y libra de cera para los cofrades de hacha no hidalgos; dos ducados y libra de cera para los disciplinantes; quinientos maravedís y libra de cera para las monjas del convento de Jesús. Los hidalgos y caballeros según criterio del mayordomo y escribano[22]. Así, el 6 de mayo de 1548,  reçybieron a Juan Dovando por hermano por dos ducados a tal condiçyón que él se yva al Río de la Plata, que sy no pasase, que dyese otros dos ducados y, que sy Dios Nuestro Señor lo traxese a España, que dyese quatro ducados y con esta condycyón fue rreçibido el dicho Juan Dovando[23].

Por otra parte, el mayordomo comisionaba a ciertos cofrades para que pidiesen públicamente en los días de las fiestas principales de la cofradía (Jueves y Viernes Santo, Cruz de Mayo y día de San Francisco), y un domingo al mes.

El mayordomo debía rendir cuenta anual detallada de su ejercicio. No siempre era fácil cobrar las rentas a su tiempo y, por ende, abonar el alcance en los plazos previstos. El dinero se guardaba en un arca del que se sacaba para efectuar los pagos y para emplearlo en nuevas rentas. Lo cierto es que la Vera Cruz llegó a contar con un importante patrimonio, del que sería desprovisto en los sucesivos procesos de desamortización.

LA PROCESIÓN DE LA SANGRE

Con anterioridad a 1521, desconocemos si se celebraba públicamente la Pasión de Cristo en las calles de Cáceres, con independencia de los autos teatrales, o, si, simplemente, se reducía a los actos litúrgicos dentro de los templos.

La cofradía de la Cruz instaura en la Semana Santa de 1522 en Cáceres el ejercicio de la disciplina pública integrada en un cortejo procesional, que aparece claramente definido en las ordenanzas fundacionales, que persistirá, aún a pesar de la barroquización de la procesión con la introducción de pasos en la segunda mitad del XVII, hasta la supresión de los disciplinantes en 1777 en virtud de Real Cédula de Carlos III.

En Cáceres, se cumple la puntualización de Sánchez Herrero para Castilla de que las cofradías de la Vera Cruz precedieron a las restantes en la organización de procesiones penitenciales[24].

Las cuentas del mayordomo fundador Juan Michel evidencian la adquisición de las preseas necesarias para la primera procesión en 1522. La principal, el encargo en Plasencia de los crucifijos que irían encabezando las postas. Así, dio en descargo tres mil maravedís (suma considerable) “que costaron los cruçifixos como en tres florjnes que costaron a pintar e en los camjnos que hizo a Plasençia en los yr a echar a hazer e traer”; además del gasto de las campanillas, libro de ordenanzas y diferentes efectos tanto para la procesión como para la vida espiritual de la cofradía[25].

En 1524, el mayordomo Hernán Pérez se los entrega a su sucesor Pedro Martín  bajo el siguiente inventario: “Más, se hyzo a cargo de tres crcyfixos con sus caxas y crus y un velo de seda y sus fundas de las cruçes y tres anafyles y unas andas y un paño de grana y dos arcas, la una de la cera y la otra de las lymosnas y quatro cruzes y dos canpanyllas para muñyr y tres bolsas y çyertas esponjas y una vanasta y una pala y un açadón y dos hachas”. “Más, se le carga dentro en el arca de las lymosnas, un lyvro de los contratos y una haza y dos palyas y una canpanylla y un mysal con su letrjl, dos vynageras y unos manteles y un ostaryo y unos corporales y unas letras de consagraçyón[26].

Las ordenanzas 6ª, 7ª, 8ª y 19ª regulan el desarrollo de la procesión, que se concretaran más en acuerdos posteriores.

En la tarde del Jueves Santo, todos los cofrades debían confluir en la iglesia monacal de San Francisco para particiar in coena Domini. El mayordomo y los cuatro alcaldes debían preguntar bajo juramento a todos si venían confesados[27], bajo pena de libra de cera en caso contrario, aplicable también a los oficiales en caso de incuplimiento de sus funciones. Debían acudir provistos con las hachas para alumbrar o los aparejos de disciplina según su condición.

Acabados los oficios y encerrado el Santísimo en el Monumento, el mayordomo y los cuatro alcaldes debían comparecer ante el padre guardián para suplicarle que autorizase la procesión y designase seis frailes revestidos con sobrepellices que los acompañasen durante la procesión asistidos de dos o cuatro muchachos también con sobrepellices llevando dos crucifijos y cantando durante el recorrido motetes de Semana Santa, como se sigue haciendo en la noche del Jueves Santo en Casar de Cáceres, y el salmo Miserereen alta boz en memoria de la passión de Nuetsro Señor Jhesu Christo”.

Al caer la noche, salía el cortejo por el atrio de San Francisco, encabezado por los tres añafiles moriscos que lo anunciaban y el pendón negro para dirigirse a las cuatro parroquias de la villa. Primeramente subían a San Mateo y de allí, por la Cuesta, a Santa María para seguir a Santiago y de allí, por la Plaza y Pintores, a San Juan, para regresar finalmente a San Francisco. En cada templo hacían estación de penitencia arrodillándose delante del Santo Sacramento y rezando un pater noster.

Los disciplinantes iban azotándose “honesta et ordenadamente”, es decir sin aspavientos, durante todo el itinerario. Tenían prohibido llevar “en la proçesión cosa señalada por donde sea conosçido”. Todos, tanto los que alumbraban como los que se disciplinaban o llevaban las insignias no debían cometer “alguna cosa desonesta o desaguisada en este acto de la procesión”, so las penas de ordenanza.

Una vez recogida la procesión, en el claustro gótico tenía lugar el lavatorio. El mayordomo estaba obligado a tener preparado “esponjas y tovajas” y todo lo necesario para lavar y curar las heridas infligidas por los azotes. Seguidamente, los obsequiaba con una colación, extensiva a los religiosos que los habían acompañado, consistente en “pan et queso et otra cosa conella”. Sin embargo, el 27 de marzo de 1523, incursos en la construcción del Humilladero, dejaron en suspenso este convite “asta que la cofradja tenga tanta rrenta para ello y para los gastos que tyene”. Acaso por ello, algunas personas se inmiscuyeron, con el consiguiente escándalo, como se señala en el cabildo de 18 de marzo de 1526, “por quanto el Jueves Santo en la noche después de hecha la deçeplina, muchas persona con devoçyón davan a los deçyplinantes colaçyón y algunos davan bozes y reñyan sobre el tomar de la colaçyón en que a muchas personas quytavan la devoçyón que por esto y por otras cosas que de ally se (…), que agora ordenavan y mandavan  que acabada la deçeplyna todos se sienten y estén quietos de manera que nenguno no demande que le den de comer ny beber, sy no que los que lo dyeren anden por todos y que sy alguno lo pedjere y hablare alto para que parezca cosa deshonesta, que pague medja lybra de çera y que el peñero esté en la tal colaçyón para que sea luego sentada la pena, por que en tal paso no aya bozes ny otra cosa que sea desonesta [28].

La recogida se hacía de una forma atropellada, pues los primeros llegados, cuando trataban de salir, taponaban la entrada de los rezagados. El 4 de abril de 1540, “ordenaron y mandaron que de aquy adelante para syenpre gamás mandavan que nengún cofrade el Jueves Santo desque buelven los deçeplinantes y entran en la caostra a se lavar y se vysten, que nenguno no sea osado a volver a salyr por la puerta de la caostra que sale a la saqurestanya ny a las capyllas asta que toda la prosyçyón y croçefyçyo postrero entre en la caostra. Y el que salyere antes que acabe de entrar la proçysyón y croçefyçyo como dicho es, que page de pena una lybra de çera para la cofradja, porque los postreros no pueden entrar salyendo como salen y pasan mucho trabajo[29].

El mayordomo, en su año de mandato, no estaba obligado a disciplinarse, pero sí los demás cofrades de esta categoría, salvo que se hallaran ausentes más allá de tres leguas de Cáceres. Muy pronto, algunos empezaron a incumplir.

Lám 3. Procesión de la Vera Cruz 2. Fotografía de Serafín Martín Nieto

Los cofrades de hachas y los que enarbolaban llevaban túnica negra; los disciplinantes camisa con la espalda al descubierto y capuz blancos, como aún perdura en Bercianos de Aliste.

Para la mejor organización, el mayordomo designaba algunas personas que regían las diferentes postas. “En X del mes de abryl de myll y quynientos y XXIIII años, estando juntos en Señor San Françisco en cabyldo a donde lo tenemos de costunbre los hermanos y cofrades de la devota cofradja de la Crus, estando presente el reverendo padre Francisco de Torres, Guardyán del dicho monesteryo, pareçyó Juan Michel, hermano de la dicha cofradía, y dixo que por quanto él avya prençypyado esta cofradja y tenya deseo de la servyr, que pedja por merçed le djesen la vara para regyr las proçyçyones y enterramyentos. Y vyendo os señores que su enteçyón hera buena, se la hotorgaron tanto que no se entyenda el Jueves de la Çena y mandaron a my el dicho Hernando de Ulloa, escryvano de la devota cofradja, que ansy lo asentase[30].

Para regir la procesión, se cometía a cinco cofrades a los que se les entregaba una vara roja rematada en cruz como símbolo de autoridad.  Pero la vanidad era, y es, mucha y se suscitaban sonoras controversias. A este respecto, el 7 de marzo de 1557 “se proveyó e mandó en este dicho cabjldo que porque ay enconvinjentes sobre el tomar las varas para regir la proçesyón el Jueves Santo, que las dichas varas las den los alcaldes de la dicha cofradía en esta manera: que ocho días antes del Jueves Santo los dichos alcaldes sean obljgados de yr a casa del mayordomo que fuere, el qual entregue las dichas varas a los dichos alcaldes, los quales las den a las personas que se mandaren dar en cabjldo, levándoselas a sus casas ocho días antes del dicho Jueves Santo los dichos alcaldes. E a las personas que se dieren las dichas varas sean obljgadas a venir a la procesión del dicho Jueves Santo a la rregir, so pena que los que fueren e pasaren contra lo aquj contenjdo ayan e yncurran en pena de una ljbra de çera apljcada para la cofradía[31].

También, los dos crucifijos que encabezaban cada tramo dejaron de asignarse muy pronto a los muchachos y se adjudicaron a ciertos cofrades. El 3 de junio de 1529, “hordenaron y mandaron que de quy adelante lleven los croçefyçyos que solyan llevar Hernando Mogollón y Alonso Gerra las personas que el mayordomo mandase en las proçeçyones que la cofradja haze cada año y que el cofrade que no quysyere llevar que page una lybra de çera[32].  Así, “En el cabyldo del mes de gulyo de 1554 años, mandaron los señores mayordomos y alcaldes y del cabildo reçybieron por hermano y cofrade a Sancho de Fygeroa Mogollón y le hizyeron que leve el croçefyxo postrero en todas las proçyçyones de noche que la cofradía hizyese después de la vyda de Hernando de Ulloa por toda su vyda, estando en la villa y que otro no lo pueda, porque con esta condjçyón entró y djo quatro ducados[33]. “En el cabyldo del mes de março del año 1556 mandaron los señores que presentes se hallaron que el croçefyçyo que llevava Hernando Mogollón, que lo lleve daquy adelante Gonçalo Mogollón, porque lo pydió a los señores del cabyldo muchos dyas a[34]. Sin embargo, la sucesión al del escribano Hernando Ulloa, que lo portó de por vida, originó  un gran revuelo. En el acuerdo de 4 de abril de 1557, “se previó e mandó que en lo que toca a levar los crucifijos el Juebes Santo en la noche en la procesión y deçiplina, visto que algunas personas los an pedido para levarlos por toda su vida e otros diziendo que ellos los abían de levar por averlos lebado sus padres, diziendo que ellos los heredaban, lo qual todo fue contradicho por parte de los alcaldes y mayordomo y diputados de la diçiplina diziendo que les pareçía y era justo que porque los alcaldes trabajaban todo el año en los entierros que se hazían y lebaban el cruçifijo e cajas a los dichos entierros, pidieron e suplicaron a los dichos señores que presente se hallaron sus merçedes fuesen serbidos de mandar se los diesen a ellos los dicho crucifijos por que los dichos alcaldes los lebasen las dichas noches de la deçiplina; e asimismo fuese e se hiziese lo mjsmo con los alcaldes que vinieren e sirvieren a la cofradía los años venideros. Lo que oydo y visto por los dichos señores del cabildo, mandaron tiniendo consideración a que Hernando de Ulloa a servido tanto y tan bien, quanto a todos es notorio a la dicha cofradía, que el cruzifijo que a él se le a dado todos los años pasados no se le quite por todos los días de su bida, sino que él lo lebe como lo a lebado, y que si, por su vejez y flaqueza estubiere para no poderlo levar, lo lleve la persona que él señale y nonbrare para ello y el otro por consentimiento de todo el cabildo se mandó lo leve Gaspar Hernandes para este presente año y por el otro se echó suertes entre los alcaldes y cupo a Juan Brabo[35].

La cofradía velaba por la correcta utilización de la indumentaria y trataba de corregir todo abuso. El 1 de septiembre de 1549, “por quanto çyertos cavalleros desta villa avían salydo un día del mes de agosto próximo pasado, dja de fyesta, desfraçados a gugar cañas con mançeras y adaragas, vestydos de las camysas de los deceplynantes con que se haze la deceplyna en rrenenbrança de la Pasyón de Nuestro Señor Jesuchristo, viendo ser desacatos de la tal rrenenbrança y ermandad, mandaron hazer una ordenança sobre ella y asentalla en este lybro, la qual está a setenta y syete capítulos y mandaron que se guarde para syenpre gamás[36].

EL HUMILLADERO

Desde Publio Hurtado, la historiografía tradicional situaba en esta ermita el nacimiento de la cofradía de la Cruz, de donde se trasladaría en 1500 al convento de San Francisco. Falsa especulación, pues su edificación es posterior al nacimiento de la hermandad, aunque ésta acometió muy pronto su construcción. Se trataba de un pequeño humilladero erigido sobre un promontorio a la vera de la calzada de la Plata entre el monasterio de San Francisco y la Fuente Nueva o pilares de San Francisco, a cuyas espaldas se extendía la fértil ribera de Cáceres al sitio llamado el Alcadozo donde se levantaba el molino de su nombre, transformado después en lavadero de lanas, actual Museo Casa Pedrilla.

En X del mes de abryl de myll y quynientos y XXIIII años, estando juntos en Señor San Françisco en cabyldo, a donde lo tenemos de costunbre, los hermanos y cofrades de la devota cofradja de la Crus, en concordja de todos mandaron que por quanto Hernán Perez çapatero mayordomo de la devota cofradja en su año él avya començado el devoto omylladero de la Crus y en su año no se podja acabar, que al mayordomo que acabase el homylladero, que ençyma del arco que sale a camyno, que se ponga un rétulo como los hermanos y ermanas de la devota cofradja avyan hecho aquel homylladero a su costa y que se começó prymero de hebrero año de myll quynyentos y XXIIII años, syendo mayordomo Hernán Peres çapatero y se acabó en el año del mayordomo que fuere que se nonbre en las letras que se pusyeren y mandaron a my el dicho Hernando de Ulloa que ansy lo asentase[37]. De hecho, Hernán Pérez, en sus cuentas de 1523-1524, se descargó del gastó de 22.803 maravedís, casi la mitad del gasto de dicho año, que se elevó a 56.685 maravedís y medio[38]. Su sucesor, Pedro Martín, empleó tan solo 6.062 maravedís en el remate de la capilla[39].

Lám 4. Humilladero de Cáceres. Fotografía de Gabriel Llabrés

 

De cortas dimensiones, según se adivina en la fotografía de Llabrés, que ilustra este trabajo, de forma semicircular, de bóveda de horno similar a las existentes de San Blas o San Marquino y a la de la también desaparecida de San Marcos el Viejo. Cerraba la capilla una reja que permitía a los viajeros contemplar su interior y encomendarse, al inicio del viaje o al regreso, a los titulares desde el corto patín al que se accedía por unas gradas de cantería[40]. En 1527, se colocó en la reja un arca para recaudar limosnas. Sobre la fachada, se colocaría la inscripción referida en el acuerdo arriba citado.

Los libros de cuenta aluden a múltiples pagos de arreglos y mejoras de la ermita[41]. El mayordomo Gonzalo de Montegro compró en 1528-1529 una estera[42], según la costumbre en Cáceres de esterar los suelos de los templos.

Su aseo corría a cargo de una persona asalariada o que entraba gratis como hermano con esta condición[43].

Por devoción,  Alonso Hernández Bejarano y su mujer obtuvieron indulgencias papales para los devotos de la cofradía. La cofradía, agradecida, les mandaba decir un aniversario en la ermita el día de la Santa Cruz.

Los días que se ganan mill y quinientos días de perdón en el humilladero de la cofradía de la Cruz por bulla de nuestro muy sancto Padre y de sus delegados son los sigujentes: El día de la Cruz de mayo, el día de la Resurrectión de Christo, el día de Sant Francisco, el día de Sant Juan Bautista, el día del Espíritu Sancto[44]”.

Estos días, gracias a las indulgencias concedidas, la cofradía obtenía importantes limosnas. En un principio, el encargado de exponer las bulas esos días era el mayordomo, pero el trabajo se le acumulaba. Por ello, el 2 de mayo de 1527 decidieron que se repartiesen también esta tarea los alcaldes:“Por quanto los mayordomos pasados avyan tenydo mucho trabajo en el servyçyo de la cofradja, que des aquy adelante para syenpre jamás, los alcaldes tengan cargo de los perdones del homylladero et de rrepartyr los djas de las fiestas entre sy y dar quenta de lo que ganaren los perdones y hechallos en el arca de la lymosnas y el alcalde que cupyere el dja y no pusyere rrecado con delygençya, que page todo lo que otro dja de perdones se hizyer y allegare de lymosnas[45].

Este primer humilladero lo debió de presidir el símbolo de la Cruz hasta que Isabel de Ocampo, moradora en la villa de Cáceres, regaló a la cofradía una imagen de la Virgen, por carta de 11 de abril de 1540. Como la benefcatora especifica, se trataba de una talla, realizada en Flandes, con un encasamento con las efigies de Santa Catalina y Santa Bárbula a cada lado. La donación sería válida aun a pesar de que llegara a abandonar Cáceres y en caso de no hacerla efectiva, “quel dicho mayordomo e cofrades puedan comprar e conpren otra ymajen de Nuestra Señora de la mesma lavor e otro tal encaxamento[46]. En las misas de tabla estaban asentadas “tres mysas por día de la Crus en el omylladero por Ysabel de Ocanpo. Estas se an de dezir myentras biviere Hernando de Ulloa, porque dio la ymagen de Nuestra Señora con esta condicyón; y después dél muerto, no se las an de dezir más[47]. Recibió la advocación de Nuestra Señora del Madroño, sin duda, por algún fruto que portara en sus manos. La estética de algunas de las vírgenes de Roque Balduque puede ayudarnos a imaginarla.

En 1553, acordaron mandar pintar toda la capilla con escenas religiosas: “Domyngo cynco días del mes de março de mjll y quynientos y cynquenta y tres años, estando en Señor San Francisco, en nuestro cabildo a do lo avemos de costunbre los hermanos y cofrades de la cofradya de la Crus, el mayordomo y alcaldes y los del cabyldo que al presente se hallaron, acordaron y mandaron al mayordomo Álvaro Martín, a Gonçalo Semón y a my Hernando de Ulloa escrivano de la cofradja que tuvyésemos cargo de mandar y hazer pintar las puertas y paredes de dentro del Omylladero, como de ymágenes y cosas de devoçyón, porque les pareçyó que estando como estava Nuestra Señora, que hera bien que estuviese aconpañada de ymágenes y cosas de devoçyón[48].

Entre 1779-1781, el mayordomo Francisco Pascual Angulo encargó a un pintor que la retocara, tal vez a Ignacio Hidalgo a quien el año anterior había confiado la pintura de la ermita[49]. Pero sus días estaban contados. El 11 de enero de 1792, el visitador don Sebastián Martín Carrasco, “haviendo visittado su merced la hermitta que llaman del Humilladero, que corre al cargo de estta cofradía, halló no esttar decentte para el culto la ymagen tittulada de Nuestra Señora del Madroño y así para evittar toda irreverencia mandó se quitte y enttierre como prebienen los sagrados rrittos[50]. La cofradía se resistió a su cumplimiento, hasta el punto que fue precisa su reiteración. Se hizo efectivo bajo la mayordomía de Antonio Montero, en vísperas de la Guerra de la Independencia: pagó 36 reales “de blanquear la capilla del Christo del Humilladero, enterrar en ella a Nuestra Señora del Madroño como estaba mandado en varias visitas y otros gastos” y otros 30 “de una ymagen de Nuestra Señora que se compró para colocarla en la capilla del Santísimo Christo del Humilladero en lugar de Ntra Sra del Madroño que se enterró en ella de mandatos de visita[51].

Pronto les resultó pequeña la ermita y pensaron en agrandarla. Pedro Jiménez Grajos, en su mayordomía de 1544-45, empleó la gran suma de 33.761 maravedís de los 46.581 de que disponía en obras en el humilladero, que no se especifican[52].

Pero no concluyeron dicho año, sino que las prosiguió su sucesor en el cargo: “Prymero de hebrero de myll y quynyentos y quarenta y cynco años, se djo Pedro de Grajos la quenta de lo que avya rrecebydo para hazer la obra del homylladero en la manera sygyente: que parece que rrecybyó he se sacó del arca con más tres myll y dozyentos e quatro maravedjs que rrecybyó de Francisco Sylvestre, con cyen maravedjs que djo de lymosna el señor Corregydor. Monta en todo ello vente y quatro myll y trezyentos y noventa y quatro maravedjs. Que pareçe que gastó en la dicha obra según parecyó por el lybro de gasto que djo en cabyldo trenta y dos myll y cynquenta maravedjs. Queda a cargo de pagar la dicha cofradja dozena y media de chilla a Cabeçón (que la prestó) y tres rreales a un carrete(ro) de Malpartida porque no se le pagaron. Más lo que gastare en la obra[53].

Acomodada la ermita, el 5 de julio de 1551 se concertaron con el clérigo Antón Pérez para que todos los lunes y viernes del año dijera en la ermita una misa por los cofrades vivos y difuntos a razón de veintiocho maravedís cada una. Las empezó al día siguiente[54].

Sin embargo, la reforma importante, que le daría su configuración, estaba por venir. Confiaron al prestigioso cantero Pedro Gómez la traza de la ampliación. Parece que comenzó la obra el cantero Moreno, no sabemos si Luis o de Francisco, insignes canteros que, por entonces, trabajan con Rodrigo Gil de Hontañón en la capilla mayor de la parroquia de Santiago. Así se deduce de un asiento de las cuentas de Benito Rodríguez de Sanabria de su año de mayordomía de 1555-1556: “dio a Moreno cantero ocho mjll e ochocientos e diez e nueve maravedís para la obra del Omjlladero[55].  Pero quien, realmente, la ejecutaría, sería Hernán López Paniagua, como mejor postor en remate público, quien la puso en veintiocho mil maravedís. El 8 de agosto de 1556, suscribió la carta de obligación por la que se comprometía a tenerla acabada para el día de las Candelas de 1557. Primeramente, debía reforzar la estructura ya construida mediante una cimentación alrededor para asegurar el talud situado detrás del ábside hacia la  parte de la ribera. En la primitiva capilla, debía levantar “un encaxamiento para donde esté el altar e rretablo, si lo oviere, o la ymagen de Nuestra Señora, que ahora está, y esto a de ser de buena piedra de cantería de buen grano”. Y a ella, debía unir el cubo nuevo que iba a construir con sus veneras “con que se buelva la obra de quadrado en ochavo”, recortado de falsa cantería en donde no hubiere piedra, “y a de subir el arco y entrada della tanto quanto diere lugar la forma de la capilla que agora está hecha”, de manera que “esta obra que se a de hazer se a de ligar e asir con la questá hecha”. Del precio final, le descontarían los materiales que la cofradía tenía a pie de obra y los despojos de cantería labrada o sin labrar que sacase de la unión de ambas partes[56]. Ya en ejecución, la cofradía introdujo algunas mejoras: “Domjngo veynte e cinco días de otubre (1556) en el cabjldo que se hizo en el monesterio de Señor San Francisco este dicho día, se mandó por los señores diputados e alcaldes e mayordomo que porque la obra que se haze en el Omjlladero se mandó adelantar más de lo que se dio por la traça e condiçión en que se rremató la dicha obra, e porque sea çierto e seguro Hernán López que lo que se le mandó adelantar e mejorar en la obra, se lo pagará la cofradía por tasaçión e averjguaçión de maestros, lo mandaron asentar en este ljbro que la dicha cofradía se lo pagará e sy hera neçesarjo los dichos señores diputados e alcaldes e mayordomo obljgan para la dicha segurjdad los propios e rrenta de la dicha cofradía[57].

El mayordomo Miguel de Zamora pagó en 1556-1557 “en vezes, a los maestros que tienen a cargo de hazer la capilla del Omjlladero veynte e syete mjll e quatroçientos e treynta e çinco maravedís, que son en para en parte en pago de lo que los dichos maestros an de azer por rrazón de la dicha capilla[58].

El mayordomo Bartolomé Martín, 1557-1558, terminó de pagar la obra. “Yten que pareçe que pagó a los ofiçiales que hizieron la capilla del Humjlladero treynta mjll y dozientos y treynya y ocho maravedís y con esta cantidad quedaron acabados de pagar de toda la costa que huvo en hazer la diha capilla[59].

El cubo estaba abierto por sus tres caras externas, cerrado con rejas que, en un momento de su historia, se mandaron tabicar. El cubo tenía la impronta renacentista, con casetones y putti, que Pedro Gómez imprimió en sus obras conocidas y que contrastaba con el gótico de la primitiva capilla. Sanguino Michel, en su lamento por el derribo, la describió así en el Diario de Cáceres: “Seguían a la bóveda ojival tres o cuatro arcos paralelos elípticos. O acaso adintelados, que arrancaban de graciosas ménsulas con capiteles, y en los espacios que dejaban los arcos, prolija labor de recuadros simulaba vistoso artesonado, hasta llegar al ábside cerrado por asurcada bóveda de concha[60].

En el cabildo que se hizo a treze días de setienbre de 1556 años, que en el altar principal de la capilla nueva que se haze en el Omylladero, esté un cruçifixo, porque es de la advocación de la Cruz, e que la ymagen de Nuestra Señora se ponga en otra parte de la dicha capilla, adonde esté deçentemente con pareçer de ofiçiales[61].

Lám 5. El Humilladero. Fotografía de Serafín Martín Nieto

Por ende, en esta fecha, se entronizó un crucifijo gótico, de bella factura, denominado precisamente del Humilladero, que se conserva hoy en la antigua ermita del Espíritu Santo, titular de la nueva cofradía de su advocación fundada en 1950[62]. Imagen gótico-tardía, estilísticamente, está muy estrechamente relacionado con el crucifijo que preside el altar mayor de la cercana parroquia de San Esteban de Torrequemada con el que guarda muchas concomitancias no solo en la ejecución general, sino también en los menores detalles. Ambas representan a Cristo ya muerto. Presumiblemente, sean obra de un mismo artista.

Como era habitual en los crucifijos, el Cristo del Humilladero llevó enaguas – así lo atestiguan las cuentas de diferentes mayordomos-, y la cabeza cubierta con un velo. Fue restaurado entre 1670 y 1674 por el acreditado pintor Francisco Mendo Montejo[63]; a medidados del siglo XVIII por Francisco Antonio Tallo[64] y, a finales de dicha centuria por Tomás Hidalgo[65]. Más recientemente, gracias a la generosidad del arquitecto Ulecia, por el equipo de Restauración Gótico, para su reincorporación en 1992 a la procesión de la noche del Jueves Santo y, actualmente, en pleno proceso por el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico.

Publio Hurtado, dejándose llevar por la euforia que le produjo el contemplarlo, cuando lo reputaba desaparecido, fantaseó haciéndolo presidir la procesión de la Sangre durante siglos. Nada más lejos de la realidad. Tal vez fuera uno de los tres crucifijos encargados en Plasencia por el mayordomo fundador Juan Michel, pues solo utilizaban dos para el cortejo del Jueves Santo. Y, desde luego, no tiene nada que ver con el que en 1689 incorporó como tercer paso al desfile, acaso el que recibía culto en la capilla claustral del vicario Paredes, que fue sustituido al año siguiente por el Señor del Huerto.

El 3 de abril de 1607, “en este ayuntamiento se acordó que se enpiedre un pedazo del camjno junto al Humilladero y se trate con el cabildo de la cofradía de la Cruz ayude con alguna parte de lo que costare, atento ques el paso por donde a de pasar la proçeçión de la dicha cofradía el Jueves Santo en la noche”. Mandaron dar libranza en Juan Pérez Muriel, receptor de las penas de los montes, el importe que el regidor comisionado, don Hernando Golfín, declarase de costo[66].

Ante su altar, como en el de otras ermitas extramuros, solían ser abandonados niños recién nacidos[67].

Las cuentas de los sucesivos mayordomos evidencian el cuidado que tuvo la cofradía de mantenerla en perfecto estado. En las del mayordomo Fernando Calderón (1676-1677) figuran “ciento y cinco reales que pagó por adereçar un pedaço de pared que se avía derribado en el Umilladero[68].

Así como  de su decoración. El mayordomo José Mateos Vivas (1756-1757) se descargó de 60 reales pagados a José Moreno Galván por haber pintado dos frontales para el altar del santo Cristo del Humilladero, y 16 al carpintero Francisco Javier por los bastidores para los mismos[69].

En 1805, el ya citado mayordomo Antonio Montero mandó al albañil Blas Gallardo que tapiara las rejas de los arcos de la ermita[70]. En vísperas de la Guerra de la Independencia, entre 1807 y 1808, pagó 724 reales “a la madre abadesa del convento de la Concepción de esta villa, importe de un cáliz, casulla, alba y demás vestiduras para celebrar en la capilla del Christo del Humilladero”. Para guardar estos ornamentos, encargó al alarife Blas Gallardo la construcción de una alacena, que importó 105 reales. Abonó 166 reales al maestro carpintero Sebastián Paredes por las puertas y 114 al herrero Alonso Polo Sanguino de la hechura de candado, llaves, guardaladrones y otros efectos para la reja de la capilla del humilladero[71].

Poco podía imaginar este mayordomo que todas las mejoras que emprendió se perderían con la llegada del Francés[72]. Con la primera ocupación, en 1809, se vio compelido a “trasladar las ymágenes de la cofradía al convento de Santa Clara, por haber violado o profanado los enemigos y destrozado la yglesia del convento de San Francisco[73]. Los invasores destrozaron gran parte de la verja del arco principal. Por este motivo, entre 1810 y 1811, Montero se descargó de 430 reales pagados al maestro carpintero Sebastián de Paredes del importe de las puertas que hizo para el humilladero “por haber quitado los franceses parte del yerro que tenía antes dicha capilla” y 129 a Blas Gallardo por los materiales y jornales de colocarlas[74]. Ya desde el camino dejaba de ser visible el interior. Al año siguiente, vendió los despojos de la verja en 281,16 reales, por cuanto pesaron siete arrobas y media de hierro, a razón de real y medio cada libra.

Las desamortizaciones de Godoy y Mendizábal despojaron a la cofradía no solo de sus rentas, sino sobre todo de su sede canónica, el convento franciscano. Las imágenes fueron llevadas a San Mateo, donde se radicaría hasta el presente. El Humilladero ya les quedaba a trasmano y, falta de recursos, poco a poco se fue abandonando.

El 11 de octubre de 1849, el alcalde José María Moreno notificaba lo siguiente al intendente general de rentas Nacionales: “Atendiendo a que ningún destino se les da a las hermitas de San Marcos y el Humilladero, que se encuentran en las afueras de esta población, he resuelto, consiguiente con que se me ordena por el Sr. Gefe Superior Político de esta provincia, en comunicación del día de ayer, demoler la primera y cerrar el portado que da entrada a la segunda para evitar que en lo subcesivo sea el albergue de los bagamundos que andan rehuyendo la vijilancia de las autoridades[75].

En 1854, la solicitó para vivienda Andrés Garrudo en estos términos:

Yllmo. Sor. Obispo de esta Diocesis de Coria

Andrés Guerrudo, natural y vecino de la villa de Cáceres a V.S.Y., respetuosamente expone: Que en las afueras de la misma villa, a la inmediación del puente de San Francisco, hay un pequeño edificio que en otro tiempo fue hermita dedicada al culto del Santo Cristo del Humilladero. Ya hace muchos años que en la referida hermita no se egercen ningunos actos religiosos ni se conserva Altar ni hay Santas Ymágenes, ni siquiera vestigios de haber sido un pequeño templo, de manera que por semejante estado de abandono y por la circunstancia de estar a la margen de un camino público muy distante de la población, servía a veces de albergue a cuadrillas de mendigos transeúntes; y lo que es peor, de vagamundos de ambos sexos. También, por hallarse en despoblado, aislada y espuesta al rigor de la intemperie toda la fábrica del edificio, ha venido sufriendo un considerable deterioro en términos de estar el tejado casi hundido, no esistir ya las puertas de madera, lo que ha dado motivo a que se tapie la entrada, y conservarse tan solo las cuatro únicas paredes, que tampoco parece están muy lejos de amenzar ruina.

Para nada puede ser ya útil la espresada hermita: su reconstrucción o reparación sería muy costosa y esto mismo alejaría a cualquier comprador si se tratara de venderla, además de que por su localidad y reducida estensión, pues es un cuadrado de diez y seis varas escasas de superficie, no puede destinarse a uso alguno.

El esponente, que es un jornalero de las labores del Campo, harto pobre y sin ningunos medios más que su trabajo para sostenerse a si propio y a su esposa, ve en aquel mezquino predio un asilo que le sería muy grato aceptar, si se le cediera como una donación o limosna a que se considera acreedor, ya por ser natural del pueblo, ya por su situación menesterosa y, ya, en fin, porque goza el concepto de hombre honrado y laborioso, cual podrán informar el Alcalde de aquella capital, el Párroco de Santiago de cuya iglesia es feligrés y el Administrador de Bienes del Culto y Clero que allí reside. En consideración a todo lo espuesto, humilde y encarecidamente

Suplica a V.S.Y. se digne concederle en plena propiedad y dominio perpetuo la mencionada hermita para repararla por sí mismo y establecer en ella su habitación, pudiéndola transmitir por herencia a sus hijos y descendientes.

Cáceres, 5 de marzo de 1854

A ruego de Andrés Guerrudo

Antonio Nágera

El  23, desde Coria, el obispo don Antonio María Sánchez Cid y Carrascal  comisionó al arcipreste de Cáceres, don Pedro Chaves Flores, quien evacuó informe el 22 de abril en el que refería que en la última sede vacante, los Gobernadores del obispado, por haberse autorizado por Real Orden de 25 de julio de 1846 la cofradía sacramental del Espíritu Santo, y en consideración a que “esta Hermandad se ocupaba en la reparación de la antigua hermita de dicha advoción, con objeto de conserbar un monumento de la religiosidad de nuestros mayores porque se habían hecho en ella los enterramientos de cadáberes hasta la construcción del nuevo cementerio, y a fin de promover la deboción de los fieles a tan sagrado misterio, tubo a bien conceder a referida cofradía la hermita del Santísimo Cristo del Humilladero, que se halla también en el término de dicha Parroquia (San Mateo), y para que con su producto en venta o en renta, se ausiliasen los insuficientes fondos destinados a la reparación y conserbación de la fábrica de dicha herita del Espíritu Santo”, motivos por los que se debía desestimar la petición. El 29, el obispo así lo consideró, si bien, el 2 de mayo, autorizó al arcipreste “para que usara de la capilla según conviniera a su derecho, procurando que en adelante no sirva la dicha capilla de obstáculo a la moralidad y al buen ornato público[76].

En este informe, hallamos la respuesta al motivo del traslado del Cristo del Humilladero a la ermita del Espíritu Santo.

En 1876, el obispo don Pedro Núñez y Pernía recibió una nueva petición.

Ylustrísimo Sr. Obispo de Coria

El que suscribe, vecino de Cáceres, a V.S.Y. pide la gracia de que le conceda el material que tiene una capilla ya en estado ruinoso, conocida por el Umilladero, situada en la carrera de San Francisco, o sea, cerca del combento, hoy ospital. La capilla que cito es pequeña, pues solo mide de largo unos diez metros, de ancho 4 m. y de alto 4 id. Su fábrica es de mampostería, y como una vara de cantería. Está sin tejado y además cuarteada. No esajero Ylmo. Sr, con decir que no bale nada, ni nadie se acordará de aprobechar sus materiales, si no diera el caso de hoy estar el que pide este fabor construyendo un edificio al pie de la referida capilla y combenirle como parte economía.

Cáceres 6 de febrero de 1876

Francisco B. Viniegra

El 10, el obispo requirió el informe del párroco de San Mateo, don Antonio Cisneros Cazallo, quien lo emitió el 15, después de haberlo inspeccionado el maestro albañil de la parroquia. Parte de la ermita estaba cuarteada, por lo que, en caso de restauración, habría que echar a tierra tanto toda la bóveda como los muros laterales, lo que resultaría muy costoso, pero “una vez restaurada no sería fácil tenerla abierta al público por ser un santuario que carece de habitación para que en ella pudiera vivir un hermitaño que cuidara de su asistencia”, por lo que quedaría “espuesta a que sus tejados fueran de nuevo destrozados por las pedradas de los muchachos y a servir sus muros de juegos de pelotas, como lo están siendo desde que cesó de estar al cuidado de los religiosos de San Francisco” -más bien debería haber dicho de su cofradía-, a lo que añadía el inconveniente de que a metro y medio de sus muros, el ayuntamiento había concedido permiso para construir un parador. Por todo ello, el cura se mostraba favorable a la venta, de cuyos materiales pensaba recaudar de dos a tres mil reales, según tasa del albañil. Sin embargo, el presbítero de dicha parroquia, don Tomás Palomar, el 17 de marzo remitió un informe reservado al obispo, del que no deseaba constestación, pues su objetivo era enterarle del asunto. En él señalabq que, en efecto, don Francisco Vitalis Viniegra estaba construyendo enfrente un gran edificio para moler harina y algunas casas, por lo que “muchos crehemos que la población se estienda por el lado de dicha fábrica” y la ermita, “de buena construcción, y la he visto por dentro”, podría habilitarse para el culto, pues “podía fácilmente suceder que el amo de la fábrica quisiese tener los domingos misa en la capilla tan inmediata para los empleados[77].

 

 

 

 

 

Lám 6. Ermita del Humilladero. Fotografía de Gustavo Hurtado

Parece que este contrainforme surtió su efecto, pues no se vendió la ermita.

Veinte años después, el párroco de San Mateo, don Francisco Polo Cantos, asumió la restauración que confió al maestro alarife Emilio Hernández y al maestro capintero Jesús de la Concepción. Los jornales de los albañiles, el citado Hernández, Martín Rojo, Vicente Floriano y Santiago García, junto con los materiales importaron 144,63 pesetas, la parte de carpintería 33,75[78]. Fue un pequeño remiendo.

En 1901, azotó Cáceres una epidemia de difteria. En la «casa denominada Humilladero«, acaso la que figura en la foto de Hurtado, falleció uno de los hijos de Felipe Vázquez. El 28 de marzo de dicho año, el alcalde, don Manuel Muro, dispuso el pago de la factura que presentaba la Inspección de Policía Urbana, que arrojaba un total de 36 pesetas y 50 céntimos por los efectos quemados de dicha casa[79].

El fin de la varias veces centenaria ermita estaba ya muy próximo. En el verano de 1903, ante la indiferencia general, como se dolía Sanguino Michel, se derribó este interesante edificio para levantar en su solar la fábrica de harinas que se denominó del Humilladero, ya también desaparecida. Sus restos se aprovecharon en la nueva obra. Sobre su puerta principal colocaron sendas cabezas de angelitos, muy del estilo de Pedro Gómez, en recuerdo del venerable edificio.

APÉNDICE

OFICIALES DE LA COFRADÍA

 

AÑO MAYORDOMO ALCALDES ESCRIBANO
1521-1522 Juan Michel Hernando de Ulloa, Alonso Guerra, Alonso Sevillano, Benito Hernández Jarón Jerónimo Holguín
1522-1523 Juan Muñoz, zapatero Luis de Cabañas, Pedro Martín, Mateo Gutiérrez, zurrador; Alonso Amigo.
1523-1524 Hernán Pérez, zapatero Juan Michel, Benito Ramos, Lorenzo Hernández, peraile; Enrique de Bravante Hernando de Ulloa

Del 4-1-1523 al 25-5-1556

 

1524-1525 Pedro Martín, zapatero Juan Muñoz, Benito Francés, Benito Sánchez, pelaire; Miguel Tocado, zapatero
1525-1526 Benito Francés Alonso Serrano, Benito Jiménez, cordonero; Hernán Pérez, zapatero; Andrés Vara
1526 Gonzalo Rodríguez
1528-1529 Gonzalo de Montenegro, platero Alejo Michel, maese Pedro, pintor; Benito Blanco, carpintero; Cristóbal Martín Macotela
1529-1530 Benito Ramos Fabián Rodríguez, Diego Sánchez Picapiedra,  peraile; Gonzalo Rodríguez, zapatero; Gabriel Matatoro, pelaire; Mingo López y Alonso López tejedores
1530-1531 Juan de Plasencia Francisco Ballestero, Miguel del Hierro, pelaire;  Juan Gentil, pelaire; Benito Martín Hrenández, carpintero;  Juan García, criado; Hernán Martín, herrero.
1531-1532 Alejo Michel Juan Martín, pelaire; Sebastián González, Juan de Sanjuán, Diego González, Juan Coronado, carpintero; Gonzalo Romero, cantero
1532-1533 Benito Blanco, carpintero Lorenzo Martín, Juan Carrasco, corchero; Diego López, tejedor; Juan Caballero, cantero
1533-1534 Benito Blanco, carpintero Juan de Sanjuán, sastre; Diego López, tejedor; Lorenzo Martín, bancalero; Pedro de Medina, zapatero
1534-1535 Juan Martín Bustamante Francisco Calderón, peraile; Juan Gómez, bancalero, Francisco de Valencia, Luis Cordero
1535-1536 Juan Martín Bustamante Alvaro Martín Bhuenijo, Francisco de Valencia, Sebastián Cabrera, Alonso García Machacón.
1536-1537 Diego Gemio, barbero JUan Cervigón, Andrés Martín Gentil, Alonso García, tejedor; Juan Blanco, sillero
1537-1537 Martín de Solís Juan García, ollero; Andrés Martin Becerro , Alonso Martín Nacarino, peraile; Juan Blanco, sillero
1538-1539 Mateo Gutiérrez, zurrador
1539-1540 Mateo Gutiérrez, zurrador Juan García Ollero, Jerónimo Martín, tejedor; Alonso González Costasanas, Andrés Vázquez
1540-1541 Gabriel Matamoro Juan Cotrina, Gonzalo Sánchez, Juan Jiménez, albañil; Rodrigo Lorenzo
1541-1542 Juan González Juan de Lezcano, Francisco Durán, barbero; Hernán Durán y Juan Solana
1542-1543 Alonso García Machacón Juan Sánchez, Francisco Martín Maderuelo, Francisco Silvestre, Bartolomé González Hanique
1543-1544 Francisco Silvestre Francisco Flores, Bartolomé Delgado, Juan de Llerena, Macías de Porras
1544-1545 Pedro Jiménez Grajos Garci Laso, Juan Coronado, Benito Sánchez Gabriel, Rodrigo Lorenzo, bancalero
1545-1546 Diego Sánchez Picapiedra Juan de Sanjuán, Juan Coronado, Diego Martín Hanique, Gonzalo Conejo
1546-1547 Juan Solana Diego Sánchez, Diego Martín Longanizo, Francisco Gómez Benito Gómez
1547-1548 Hernán Martín, herrero Alvar Váez, Bartolomé Martín, zapatero; Andrés Vivas, zapatero; Pedro Gutiérrez, zurrador.
1548-1549 Diego Martín Hanique, zapatero Alonso de la Peña, tintorero; Francisco Hurraco, herrador; Benito Sánchez, tundidor; Pedro Gutiérrez, zurrador.
1549-1550 Juan de Hervás, boticario. Benito Martín Criado, Alvaro Martín, Martín Sánchez Becerro y Alonso, yerno de Benito Francés.

 

 

[1] ARCHIVO DIOCESANO DE CORIA-CÁCERES. Parroquia de San Mateo de Cáceres (A.D.C-Cc. S.Mt.). Cofradía de la Cruz de los  Disciplinantes. Libro nº 107: “Ordenanzas. 1521”. Actual 119.

[2] Para una visión de conjunto, puede consultarse el estudio de Antonio Rubio Rojas, Las cofradías de la Vera Cruz en Extremadura, in Actas del I Congreso Internacional de las Cofradías de la Santa Vera Cruz. CEIRA, 1995. Págs. 207-222.

[3] MARTÍN NIETO, Serafín: De Sinagoga Nueva a capilla de la Santa Cruz de Jerusalén del cacereño Palacio de la Isla. In XLII Coloquios Históricos de Extremadura. Trujillo, 2013.

[4] A.D.C-Cc. S. Mt. Cofradía de la Vera Cruz. libro nº 96: Ordenanzas. acuerdos. asientos de hermanos. cuentas. 1522-1553. Actualmente catalogado como libro nº 108 y así lo vamos a citar en adelante. Fol. 53v.

[5] Ibid. Fol. 53v.

[6] Ibid. libro nº 121: Ordenanzas 1521. Hermanos 1546-1595. Fol. 128v. Acuerdo de 3 de mayo de 1552: “Por quanto entre los alcaldes huvo dyferencya y a avydo otras sobre hazer los altares para el dja de la Santa Cruz de mayo, que mandavan y mandaron que daquj adelante para syenpre gamás hechen suertes sobre los altares y el alcalde o alcaldes que no hiziere su altar y lo adereçare, que pague tres libras de cera, y que las pague dentro de los ocho días, y sy no las pagare, que el nuestro escryvano lo quyte del lybro y que no pueda más ser nuestro hermano”.

[7] Ibid. libro nº 108. Fol. 13v.

[8] Ibid. Fol. 13v.

[9] Ibid. Fol. 5.

[10] Ibid. Fol. 51.

[11] Ibid. Fol. 50.

[12] Ibid. Fol. 51.

[13] Ibid. Fol. 54.

[14] Ibid. Fol. 53v.

[15] Ibid. Fol. 52v. El 6 de octubre de 1527, expulsaron a Diego Hernández Gallego “por revelde y porque se quexaron los peñeros de la çera dél, que no avyendo él venydo a la deçeplyna del año pasado y conforme las hordennças, él devya dos lybras de çera y le fueron a sacar las prendas y él no la quyso dar, antes las defendjó y les dixo çyertas palabras deshonestas”.

[16] Ibid. Fol. 54v.

[17] Ibid. Fol. 50.

[18] Ibid. Fol. 52. 6 de julio de 1527. El 4 de agosto de 1527, decidieron “que en nengún tyenpo más no fuese hermano ny cofrade porque sea escarmyento y castygo a todos los que le fuesen hechados hofyçyo y no lo quysyesen servyr”.

[19] Ibid. Fols. 52v.-53.

[20] Ibid. Fol. 51v.

[21]Ibid. Fol. 51v. 3 de mayo de 1527. “Ordenaron y mandaron que por quanto ay una hordenança que todos los cavalleros hermanos que syrven a la cofradja el dja de la Crus son hoblygados a traer sus hachas a la proçeçyón el dja de la Crus y no las traxeron y queryan yntentar de quytallas aquel dja, y ellos tenyan mandado que para los cabyldos de todos el año no fuesen más de los alcaldes y mayordomo y seys personas que fuesen señaladas y a estos los avyan remetydo todas las cosas de la cofradja, que agora mandavan que quanto a esto de las hachas, que ellos no las puedan quytar en nenguna manera y que sy los cavalleros desto se syntyesen agravyados, que lo pydan el dja de la Crus, que es cabildo general y que ally se verá sy fuer gustyçya”.

[22] Ibid. Libro nº 121. Fol. 59.

[23] Ibid. Fol. 127v.

[24] SÁNCHEZ HERRERO, José:  Las cofradías de Semana Santa de Sevilla durante la modernidad. Siglos XV a XVII in Las Cofradías de Sevilla en la modernidad. Universidad de Sevilla, 1998. pág. 52: “Son éstas (las cofradías de la Vera Cruz),en la mayoría de los lugares, las primeras cofradías de Semana Santa conocidas y de las que se hace mención, al mismo tiempo que se las califica en la posteridad como más antigua. Son éstas, en toda Castilla con Andalucía y Murcia, las primeras cofradías penitenciales de Semana Santa que incorporaron la disciplina, flagelación o cofrades de sangre.

[25] A.D.C-Cc. S. Mt. Libro nº 108. Fol. 13v.

[26] Ibid. Fols. 15v-16.

[27] Ibid. Libro nº 121. Fol. 59v. El 4 de mayo de 1544, bajo la presidencia de fray Diego Roco, guardián del convento aquilataron el modo de la confesión: “que de aquy adelante los hermanos y cofrades de la cofradja de la Crus se confyesen la quaresma en esta manera: que pasado el prymero domyngo de quaresma se confyesen y vayan a se confesar asta bysperas de Ramos y que a todos los confesaran y que de ally adelante la Semana Santa y Pasqua no an de confesar a nenguno”.

 

[28] Ibid. Libro nº 108. Fol. 50.

[29] Ibid. Fol. 57v.

[30] Ibid. Fol. 48.

[31] Ibid. Libro nº 121. Fol. 131.

[32] Ibisd. Libro nº 108. Fol. 54.

[33] Ibid. Libro nº 121. Fol. 129.

[34] Ibid. Fol. 129.

[35] Ibid. Fols. 131 y v.

[36] Ibid. Fol. 127v.

[37] A.D.C-Cc. S. Mt. Libro nº 108. Fol. 48.

[38] Ibid. Fols. 15-16v.

[39] Ibid. Fols. 16v-17v.

[40] Ibid. Libro nº 114. cuentas y otros. 1655-1682. Fols. 44v-63. Cuentas del mayordomo Francisco Pérez Barquero (1657-1658). “Más, se le pasan en quenta seis reales que pagó de adereçar las gradas del Umilladero. Del albañil quatro reales y dos de cal”.

[41] Ibid. Libro nº 108. Fols. 27 y v. En las cuentas del mayordomo Benito Blanco de 1533-34, figura una partida de gastos “en adobo del omylladero”.

[42] Ibid. Fols. 19v-20.

[43] Ibid. Libro nº 121. Fol. 52. Entre los cofrades vivos en 1548, figura Catalina Jiménez, mujer de Juan García, encargada de alumbrar el Humilladero toda su vida.

Ibid. Libro nº 114. Cuentas y otros. 1595-1655”. Fols. 70-81v. Cuentas del mayordomo Diego Ojalvo Jiménez (1641-1642). El hortelano Diego Hernández Jarón entró “por que limpiase en los dos años de su maiordomía y asease la hermita del Humilladero que está a cargo de la dicha confradía y no se saca la suma”.

[44] Ibid. Libro nº 121. Fol. 2v.

[45] Ibid. Libro nº 108. Fol. 52.

[46] ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE CÁCERES (A.H.P.Cc.). Protocolos de Jerónimo Gutiérrez. Caja 3.915.

[47] A.D.C-Cc. S. Mt. Libro nº 121. Fols. 3 y v.

[48] Ibid. Fol. 128v.

[49] Ibid. Libro nº 116: Cuentas y otros. 1754-1793. Fols. 120-132. Pagó 80 reales “a Ygnazio Hidalgo pintor por pinttar la capilla del santísimo Christo de el Umilladero”.

[50] Ibid. Fols. 156-157.

[51] Ibid. Legajo 8, doc.13. Cuentas de Antonio Montero desde 25 de septiembre de 1805, en que en virtud de providencia judicial se despojó de la mayordomía a Pedro Rosado Bermejo, hasta el 3 de mayo de 1807.

[52] Ibid. Libro nº 108. Fol. 40 y v.

[53] Ibid. Fol. 60.

[54] Ibid. Libro nº 121. Fol. 128.

[55] Ibid. Fol. 70v.

[56] A.H.P.Cc. Protocolos de Antonio Gutiérrez. Caja 3.908. No reproducimos la carta de obligación en el apéndice por haberlo ya hecho Tomás Pulido en sus Datos para la Historia artística cacereña.

[57] A.D.C-Cc. S. Mt. Libro nº 121. Fol. 130.

[58] Ibid. Fol. 72.

[59] Ibid. Fol. 74v.

[60] Número 73. Lunes 24 de agosto de 1903. Firma bajo el seudónimo de Un Cacerense.

[61] A.D.C-Cc. S. Mt. Libro nº 121. Fol. 130v.

[62] Véase nuestro trabajo titulado La ermita cacereña del Espíritu Santo, publicado en las Actas del XXXIX Coloquios Históricos de Extremadura. Trujillo, 2010.

[63] A.D.C-Cc. S. Mt. Libro nº 114. Cuentas y otros. 1595-1655. Cuentas del mayordomo Gonzalo Pavón de los años 1670-1674. Recibió por hermanos a Francisco Mendo Montejo y su mujer María de Aldana “por mandado del cabildo por aver hecho limosna a la cofradía en barnizar el Santo christo del Humilladero y entró para no servir”. Además le pagó 3.740 maravedís, de los que 50 reales los dio de limosna don Alonso de Perero.

[64] Ibid. Libro nº 115. Cuentas y otros. 1682-1754.  José Aragonés de Velasco, mayordomo de 1747-1749, pagó 44 reales a Francisco Antonio Tallo pintor por retocarlo de barniz.

[65] Ibid. Libro nº 116. Cuentas y otros. 1754-1793. El mayordomo Francisco Javier Bravo (1784-1787) le abonó 128 reales por pintar la capilla y retocar el Cristo del Humilladero.

[66] ARCHIVO MUNICIPAL DE CÁCERES (A.M.Cc). Actas Capitulares. 1606-1615. Fols. 88v-89.

[67] A.D.C-Cc. S. Mt. Libro nº 3. Bautismos. 1662-1771. Fol. 429. “El día quatro de nobienbre de mil setezientos y treynta y un años se baptizó o balticé en esta yglesia de señor San Matheo a una niña que se halló puesta en la rexa del santo Christo del Humilladero, camino de Nuestro padre San Francisco. Recogióla el maiordomo de la cofradía de la Santa Cruz. Fue su padrino Juan Andrés y llamóse o se puso por nombre María de la Cruz del Humilladero. Decía una cédula que traía que avía nacido el día dos de dicho mes y año y para que conste la firmó. Gonzalo Digán Muesas y Sanabria”.

A.D.C-Cc. S. Mt. Libro nº 115. Cuentas y otros. 1682-1754. Fol. 506v.  Cuentas de la mayordomía de Lucas Mogollón de 1737-1739. Se descargó de cien reales que gastó en pañales y en el ama de la niña que echaron en el Humilladero y en su traslado a la Pila de Trujillo.

[68] Ibid. Libro nº 114. cuentas y otros. 1655-1682. Fol. 270v.

[69] Ibid. Fols. 20v-27v

Ibid. Legajo 8, doc. 10. Cuentas del mayordomo Vicente Villar de 9 meses y 25 días que la sirvió desde 12 julio en que fue nombrado por muerte de  Micael Alonso Guerra hasta el 3 de mayo de 1799: “Yten. Lo son sesenta y quatro reales pagados al sastre Francisco González por las echuras y composturas de una cortina negra para el Cristo del Humilladero, componer dos túnicas de cola y todas las de los hermanos y demás cosas que constaban de recibo que presentó”-

[70] Ibid. Legajo 8, doc.13. Pagó 680 reales “al maestro alarife Blas Gallardo del costo y materiales para tapiar la reja de la capilla del Santísimo Christo del Humilladero, hacer altar a la romana y otros reparos”.

[71] Ibid.

[72] Sobre la ocupación francesa de Cáceres, pueden consultarse nuestros trabajos La Guerra de la Independencia y los institutos religiosos de la villa de Cáceres. Parte I y II. In XXXVII y XXXVIII Coloquios Históricos de Extremadura. Trujillo, 2008 y 2009. Y La documentación en francés relativa a la Guerra de la Independencia existente en el archivo Municipal de Cáceres in Boletín de la Real Academia de Extremadura de las Letras y las Artes. Tomo 22, 2014.

[73] A.D.C-Cc. S. Mt. Legajo 8, doc.13. Pagó por ello 20 reales.

[74] Ibid.

[75] A.H.P.C. Clero. Caja 11.

 

[76] A.D.C-Cc. Solicitudes 1850-1860.

[77] A.D.C-Cc. Papeles varios sin clasificar.

[78] A.D.C-Cc. Cuentas de Fábrica.

[79] A.M.Cc. Actas Capitulares. 1901.

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