Feb 282014
 

Raúl Aguilar Rodas.

Por 1520 nació en Trujillo, en Extremadura, Gaspar de Rodas, de familia distinguida, cuyo apellido había adoptado su bisabuelo[1], quien muchos méritos hizo como uno de los militantes en la Orden de los Caballeros de Rodas. Pasó al Nuevo Mundo en 1539, en la expedición del Adelantado y Gobernador de San Juan, Pascual de Andagoya, y así llegaron a las costas del mar del sur, en territorios de la actual Colombia, al año siguiente. En estos territorios desarrolló toda su actividad, como capitán, Teniente de Gobernador, Capitán General y finalmente Gobernador de la provincia de Antioquía hasta su muerte en julio 9 de 1607.

 

“Era natural de la ciudad de Trujillo en Extremadura, e hijo legítimo de Florencio(sic) de Rodas Carvajal y de Giomar Méndez Cotiño(sic) Barreto, hija de Martín Barreto Cotiño, portugués, gran privado del rey don Juan de Portugal. Pasó a estas tierras muy mozo, con dos hermanos suyos, que también se ocuparon en el Perú en guerras y pacificaciones con muy lucidos efectos, hijos de la noble sangre de sus venas”[2](En su testamento[3] designa a sus padres como Lorenzo y Giomar Méndez Collea, hija de Martín Barreto Cotiño)

 

En octubre de 1546, cuando fue muerto el Mariscal Jorge Robledo, fundador de la ciudad de Antioquía en 1541, por el Adelantado y Gobernador de Popayán, Sebastián de Belalcázar, éste nombró a Gaspar de Rodas como su Teniente de Gobernador en esa ciudad, en la cual ocupó varios cargos; fue minero, encomendero y uno de los vecinos principales. “La conducta de Rodas, que era uno de los más importantes miembros de la ciudad, puso término a todas las contrariedades ocurridas y así principió a desarrollarse la población con mejores bases de paz y de progreso. Era una de sus más notables cualidades la bondad para con los indios, a quienes procuró atraerse por medio de amistosas relaciones…”[4]

 

En 1571 llegó a su reciente Gobernación de “Antioquía y Entre los dos Ríos” el capitán Andrés de Valdivia, la cual paradójicamente no incluía la ciudad de Antioquía, y fue muerto por los indios en 1574. La Real Audiencia del Nuevo Reino de Granada designó a Gaspar de Rodas para hacer justicia y pacificar a los indios, tras lo cual lo nombró Gobernador encargado, hasta que el rey Felipe II capituló con él la gobernación por dos vidas en 1578, y le anexó la ciudad de Antioquía.

 

“Nosotros observamos que si Valdivia fue el primer gobernador de Antioquia en el tiempo, Rodas fue quien formó los verdaderos fundamentos de la gobernación con sus especiales dotes de gobernante, en el largo tiempo que supo mantener su prestigio, tanto entre gobernados como entre sus superiores, y en duración tal, que es difícil pensar que desde este punto pueda alguno superarlo…..Fácilmente se observan en su robusta personalidad aquellos atributos de quien ha nacido para el mando, sin imposición. Una prueba más de sus sobresalientes capacidades se puede notar en el hecho de que oscureció no poco la línea de sus seguidores…..La fortuna parecía seguirle donde quiera que llegaba….” [5]

 

El territorio de la gobernación fue ampliado y comprendía desde el Golfo de Urabá en el Atlántico hasta unos cuatrocientos kilómetros al sur, y desde el río Atrato -que desemboca en el mismo golfo- hasta el río Magdalena, que desemboca al norte de la ciudad de Cartagena, limitando con esta gobernación. Las costas de Urabá fueron descubiertas en 1501 por Alonso de Ojeda y Juan de la Cosa, en cuya conquista participaron otros valientes capitanes como Rodrigo de Bastidas, Vasco Núñez de Balboa y el mismo Francisco Pizarro, quien fuera Teniente de Gobernador, nombrado por Ojeda, en la primera población que fundaron allí, que se llamó San Sebastián.[6]

 

De las entradas para encontrar las minas, de los pueblos que habitaban aquella región, de la flora y de la fauna y de los descubrimientos primeros y fundación de la ciudad de  Antioquía, nos trae magníficos y extensos relatos Pedro de Cieza de León, quien fue testigo presencial y muy amigo del Mariscal Jorge Robledo.[7] El cronista Juan de Castellanos, cura beneficiario de Tunja, en el Nuevo Reino de Granada, quien escribió en el siglo XVI Las Elegías de Varones Ilustres de Indias[8], se ocupa de la historia de la Gobernación de Antioquia largamente y trae un capítulo que llama Elogio a Gaspar de Rodas, donde describe sus trabajos desde que fue promovido a gobernador, hasta la fundación de la ciudad de Zaragoza

 

En la época de la gobernación de Gaspar de Rodas el desarrollo de la región fue muy notable, las ricas minas, que se habían disputado por años las gobernaciones de Popayán y Cartagena de Indias, empezaron entonces a ser de gran interés para la Corona por su gran producción de oro[9]. “…Rodas, uno de los primeros residentes de la región y de vigorosa personalidad….había sido el propulsor del rápido progreso de la Villa de Santa Fe que Robledo había dejado como un campo minero insignificante, trasladando a ella los vecinos de Antioquia la vieja, con sus encomiendas de indios. Fundó a Cáceres en 1576, a Zaragoza en 1581 y condujo varias expediciones contra los obstinados indios del Chocó y de Mariquita….”[10]

 

Dado que hay solamente informaciones puntuales sobre Gaspar de Rodas, aparte de algunas cartas enviadas por él al rey[11] y de muchos documentos sobre cesión de tierras, ejecutorias y pleitos poco estudiados[12], decidí hacer una investigación minuciosa empezando por la ciudad de Trujillo y los archivos de España. Esta investigación la he hecho personalmente, con ayudas de algunos archiveros y paleógrafos en Madrid, Valladolid y Sevilla en España y Bogotá y Medellín en Colombia, desde 1990. En Madrid, en la Biblioteca Nacional he empleado más de 500 horas revisando una extensa bibliografía que hay sobre aquellas épocas, no sólo de los antiguos cronistas, sino de los muchos libros publicados con motivo de los 500 años del descubrimiento de América.

 

La ubicación de la información sobre el origen del apellido Rodas en las Crónicas Trujillanas del siglo XVI, la información de Fray Pedro Simón sobre su madre y abuelo, y el encuentro de algunos Rodas que estuvieron en América en aquella época, me llevaron a caracterizar el personaje y encontrar con detalle las circunstancias en que se desarrollaron los antecedentes, y la situación social y económica de Trujillo y en general de Extremadura en aquellos tiempos.

 

Fue así como fui formando la historia que desarrollé en el libro La Montaña de Oro, nombre que hace relación a la fama que desde muchos años antes tenía Buriticá, a cuyo alrededor se desarrollaron vida y ejecutorias de Gaspar de Rodas, de la cual Pascual de Andagoya escribió al rey en 1540 “….Buriticá que es donde creo que en el mundo no hay mejores minas de oro….porque tengo por cierto que, de sola ella, le ha de ir más oro que de todas las Indias juntas.”[13]. He dividido el texto en capítulos, siendo el primero una introducción narrada en primera persona por Gaspar de Rodas, antes de su muerte, que muestra la perspectiva total. El segundo, sorpresivamente, se refiere a Las Cruzadas, de las cuales el Nuevo Mundo es parte, porque ese propósito se tuvo desde los Reyes Católicos, y con nuestro relato porque al final se enlazan históricamente, en Trujillo, con la familia Rodas. El tercero es la explicación de ese enlace. El cuarto y el quinto relatan la vida e influencias que se vivían en aquellas épocas en Trujillo y en España y el conocimiento que había de la conquista y de los conquistadores. El sexto es su viaje y encuentro del Nuevo Mundo, al lado de Andagoya y el influjo que éste tuvo sobre él. El séptimo es sobre Belalcázar y su relación con él. El octavo es sobre su primer viaje a Antioquia. El noveno trata del Mariscal Jorge Robledo y su relación con él, hasta su muerte. El décimo sobre Antioquia, su pacificación y población, desde 1546 a 1569. El undécimo sobre el efecto de la conquista en los naturales y la simbiosis socio-cultural. El duodécimo es sobre la expedición al norte, la fundación de San Juan de Rodas y la gobernación de Valdivia. El décimo tercero es sobre la pacificación de Antioquia, la pacificación de los indios Gualí y la gobernación de Rodas. El décimo cuarto es sobre las preocupaciones con respecto a la Inquisición y a las creencias y fábulas sobre Antioquia. El décimo quinto son sus reflexiones faltando pocos días para su muerte, que incluye una revisión de personajes que participaron en ese período de la vida de Antioquia, muchos de los cuales han sido olvidados hasta el presente.

 

Aquella gobernación de Gaspar de Rodas fue un enclave geográfico y humano, separado del resto del Nuevo Reino de Granada, hoy República de Colombia, por largos y peligrosos caminos, al cual lenta, pero persistentemente, fueron llegando nuevas familias españolas, que doscientos años después de la muerte de Rodas empezaron su expansión territorial hacia las tierras del sur, y tras dos siglos más han llegado a establecerse, fundando pueblos muchas veces, en casi todos los rincones de Colombia. Se estima que la tercera parte de la población de Colombia es descendiente de aquellos colonizadores, de los cuales unos 4 millones viven dentro del territorio del departamento y otros 8 millones viven en otras regiones.

 

Es actualmente el Departamento de Antioquia una de las primeras regiones de Colombia, por su desarrollo económico y por la pujanza de sus gentes, muchos de los cuales son descendientes de extremeños. Uno de los apellidos más frecuentes, ya en gran parte de Colombia, es el Jaramillo, originario de Zafra, de donde desde el siglo XVI y principios del siguiente llegaron varios parientes de este apellido; Pedro Jaramillo de Andrade, Rodrigo de Carvajal Jaramillo y su esposa doña Mayor Vásquez,

Fernando de Zafra Centeno (que dijo ser de Badajoz), García Jaramillo de Andrade, quien en 1561 pasó a Indias con su madre y tres hermanas, y Juan Jaramillo de Andrade, que aunque nacido cerca a Granada, su padre, el Escribano Real Alonso Jaramillo de Andrade, era de Zafra.  Igual ocurre con los Zapata, que desde 1584 llegaron dos hermanos Zapata de Cárdenas, oriundos de Llerena. Los Rodas, que además de Gaspar pasaron a Antioquia Juan de Rodas y Ramiro de Rodas. Y para concluir con los primeros llegados, tenemos al capitán Juan Taborda, nacido en Alburquerque, quien llegó a Antioquia en 1546 con su esposa y dos hijas, de quien descienden numerosas familias colombianas.

 

Ha sido mi intención, al presentarme en LOS COLOQUIOS HISTORICOS DE EXTREMADURA, de  contribuir con estas informaciones a la bien merecida fama de Extremadura, y en particular de Trujillo, en relación con los descubridores, conquistadores y constructores de nuestros países Hispanoamericanos e iniciar el estudio de los aportes que prestaron a la construcción de la actual sociedad colombiana, y en forma especial hacer una presentación formal de Gaspar de Rodas, personaje casi desconocido en Extremadura, sólo mencionado por Don Públio Hurtado en su libro Indianos Cacereños (Barcelona 1892), pero de quien aún falta mucho por conocer e investigar, en especial en los archivos españoles.

 

Trujillo, septiembre de 1996

 

 

 

 

 

RAÚL AGUILAR RODAS

 

 

NOTA: Se anexa un mapa de la región para mayor comprensión.

 

 

 

 

 



[1] Documento manuscrito del cronista Diego de Hinojosa de Vargas, escrito por 1550, en el Archivo del Conde de Canilleros. Ver Crónicas Trujillanas del siglo XVI.

[2] SIMÓN, FRAY PEDRO. Noticias Historiales de las Conquistas de Tierra Firme en las Indias Occidentales, 9 volúmenes, Bogotá 1953.

[3] ARCHIVO HISTÓRICO DE ANTIOQUIA. Copia de la introducción del testamento.

[4] RESTREPO EUSSE, ALVARO. Historia de Antioquia. 1903.

[5] DUQUE BETANCUR, FRANCISCO. Historia del Departamento de Antioquia, Medellín 1967

[6] FERNÁNDEZ DE OVIEDO, GONZALO. Historia General y Natural de las Indias, capítulo IV del octavo libro de la segunda parte, pág. 141. Biblioteca de Autores Españoles, Madrid 1959

[7] CIEZA DE LEÓN, PEDRO. La Crónica del Perú, Primera Parte, capítulos VI a XXV. CSIC e Instituto “Gonzalo Fernández de Oviedo”, Madrid, 1984

[8] CASTELLANOS, JUAN DE. Elegías de Varones Ilustres de Indias, Segunda edición, Madrid 1850. Biblioteca de Autores Españoles. Págs. 506 a 553.

[9] CÉSPEDES DEL CASTILLO, GUILLERMO. Historia de España, Tomo VI, pág. 127. Edición dirigida por Manuel Tuñón de Lara, Editorial Labor, Barcelona 1992.

[10] PARSONS, JAMES. La Colonización Antioqueña, Medellín 1978.

[11] ARCHIVO GENERAL DE INDIAS Y ARCHIVO HISTÓRICO NACIONAL de Madrid.

[12] ARCHIVO HISTÓRICO DE ANTIOQUIA y ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN, Bogotá.

[13] Manuscrito en la Biblioteca Nacional de Madrid, citado en RELACIÓN Y DOCUMENTOS DE PASCUAL DE ANDAGOYA, Edición de Adrián Blásquez. Historia 16, Madrid 1986.

Oct 152013
 

Manuel Rubio Andrada.

Las pinturas rupestres del risquillo de Paulino fueron descubiertas hace algunos años por D. Paulino Tejero Aparicio, natural de Berzocana, Cáceres, quien lo comunicó a D. Antonio González Cordero, gracias a cuya amabilidad pudimos visitar y posteriormente realizar este estudio. Se deben añadir a las ya conocidas desde hace muchos años en la sierra de Berzocana donde las cuevas de los Morales, del Cabrito y del Caballo jalonan la base W de la barrera de las Sábanas; en sentido amplio serían conjuntadas con las existentes en las cadenas montañosas que forman las Villuercas.

Las pinturas contenidas en las cuevas de los Morales y del Caballo arrojan un variable número de formas independientes; los Cabritos presentan una mayor conjunción. En todas ellas se utilizó el estilo lineal abstracto resultante del esquemático por eliminación  de aquellos trazos que no fuesen absolutamente imprescindibles –la excepción es una perfecta figura de ofidio naturalista en uno de los conjuntos de la cueva del Cabrito-. Los temas son muy diversos.

Por lo dicho se desprenden por lo menos dos cosas; la primera que sus autores tienen una forma de expresión comunicativa bastante uniforme, la podríamos titular esquemática radial, esto los unifica e incluye en una misma fase de desarrollo gráfico; la segunda atiende a su variación temática y tiende a separarles temporalmente ya que el espacio en el que se desenvolvían debió ser próximo, algo muy diferente nos cuentan las culturas en las cuales estaban inmersos y que se sucedieron por estas bellas sierras.

Estas dos características pueden rastrearse de manera general en el resto de las pinturas realizadas en la sierra de las Villuercas aunque además muestran realizaciones naturalistas, esquemáticas puras y también más abstractas; en cuanto a los temas siguen siendo muy variados. Estas cuestiones son persistentes entre las diferentes zonas de la Geografía peninsular.

Los conjuntos representados en el Risquillo de Paulino contribuyen aun más a marcar esta individualidad cultural. Es decir que temáticamente hablando no parecen tener paralelismo cultural en su tiempo. Entre autor y autor hay 400, 500, 1000 años o quizás mucho más y en el tiempo intermedio nada ni nadie parece haber pintado. Esta cuestión les diferencia, aun más, de las pinturas naturalistas sobre todo en su fase dinámica donde los temas cinegéticos y de luchas grupales abarcan buen número de fondos.

CONSERVACIÓN

Las pinturas existentes en la sierra de Berzocana fueron realizadas en el interior de pequeñas cuevas formadas naturalmente de maneras diferentes pero que por lo general han servido para resguardarlas de los meteoros. El soberbio barrerón de las Sábanas decrece hacia el S apareciendo de vez en cuando algún esporádico crestoncillo a media ladera ( 1 ). En uno de los situados más al S se encuentran los conjuntos que ahora estudiamos. Se situaron en forma diferente, es decir, los paneles se hallan sin protección, covijo o bisera natural contrariamente a los covachos anteriormente enumerados; es cierto que la orientación de la roca, resguardada de los vientos del N, constituye una importante defensa. La superficie es una capa delgada y pardo rojizo que en grandes zonas ha saltado, sobre todo el lado izquierdo; deja ver un espacio interior muy claro. Las causas de este deterioro deben ser naturales –no se observan piqueteados-. De todo esto se desprende la ineludible protección, además de por una inaccesible verja de hierro, alguna protección lateral izquierda y superior. Es un esfuerzo que, las instancias correspondientes, deben incluir en sus agendas. Hasta tanto esto llega y ante posibles deterioros su publicación nos permitirá contemplarlas de manera impresa aunque por ello más imprecisa.

LOCALIZACIÓN

Se localiza en el mapa topográfico 1/50000, edición de 1963, hoja nº 707 denominada Logrosán, tiene una latitud 39º 25´50´´ y su longitud con respecto al meridiano de Madrid es de 1º 45´.

La publicación de estas pinturas la realizó A. González Cordero en la R. A. nº 143  en una enumeración poco pormenorizada dado su carácter divulgador, ahora completo aquella breve exposición.

Para visitar este abrigo se puede partir de la población de Berzocana en dirección a Cañamero. Pasado el cruce de Solana debemos rodar aproximadamente un par de km hasta una buena explanada situada a la derecha; dejad aquí el auto y ascended por la parte opuesta hasta los primeros crestones que emergen en plena ladera no lejos de la carretera. Si queréis eludir las jaras debéis ascender más bien hacia la derecha, han de bastar 15 o 20 minutos.

Llegados a la base del crestoncillo veréis con facilidad las pinturas en una superficie bastante lisa a la izquierda de las cuarcitas; el suelo inmediato se encuentra invadido de gruesas piedras muy derrumbadas de lo que debió ser una cabreriza, hoy esta forma natural de apriscar el ganado no se utiliza habiendo descendido y acomodado las faenas. Hacia el S hay un pequeño valle unicamente abierto a poniente…hacia los recios robledales y el interminable encinar. Así, los vientos del N no llegan a este roquedo siendo caldeada su estancia incluso los días más rigurosos; castaños, robles, encinas y pinos visten las laderas de esta bella rinconada; algún rabilargo nos riñe desde los rebollos, más allá un milano cazusquea entre los pinos…, la fauna es pues más bien escasa.

LAS PINTURAS

Como se ha dicho las pinturas se situaron en la parte izquierda de la superficie de la roca y por lo general fueron realizadas con trazo medio; su colorido es rojo, blanco y granate.

 CONJUNTO I. (Fig 1, lám I).    

Si comenzáis por el ángulo superior izquierdo encontrareis un pequeño conjunto algo separado del gran panel; está formado por tres figuras realizadas con notable abstracción. La primera de la izquierda, figura 1, se puede considerar como un ancoriforme simple al que no se dibujó su extremidad superior izquierda. La figura central número 2 es una línea de tendencia vertical y ligeramente cóncava hacia la izquierda y otra inclinada a su derecha, ambas convergen hacia la parte superior estando unidas cerca del vértice por un tracito de tendencia horizontal suavemente caído hacia la derecha. hacia esta parte hay otro vertical e intermitente en su parte superior, constituye la figura número 3. Están muy próximas y equidistantes lo que les viene a integrar dentro de los mismos contenidos los cuales, por la aparente naturaleza abstracta de las formas número 2 y 3, no pueden ni siquiera intuirse.

 

CONJUNTO II. (Fig 1, Lám I).

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Pasado un racheado de cierta profundidad comienza la superficie lisa y rojiza que antes mencioné, la alternancia de tonalidades las he presentado en el dibujo con espacio punteado para la superficie parda y sin puntear para el tono claro; ésta no posee pinturas la parda y superficial sí; como se ha dicho, el fenómeno de la destrucción de la capa superficial de la roca es mucho más acusado por su parte derecha. La superficie puede considerarse limitada a derecha e izquierda por los racheados si bien los acotamientos son ocasionales y no tan generalizados como en otros paneles cacereños.

El conjunto es muy numeroso, en torno a las cuarenta figuras, y presenta en su parte superior un alineamiento con tendencia horizontal de figuras algo mayores. Si comenzamos por la izquierda veremos dos líneas paralelas, algo inclinadas hacia la izquierda que no numero, dada su simplicidad. Enseguida la figura número 1 que corresponde a un cruciforme sencillo; cerca del final de sus extremidades superiores se ven aunque de manera borrosa, dos pequeñas formas ancoradas simples. Inmediatamente a su derecha hay un nuevo ancorado realizado de manera simple, acéfalo, figura 2, su tamaño es mayor y se inclina hacia el cruciforme; las dos figuras se encuentran limitadas artificialmente por el saltado de la roca. Superiormente, unos 15 cm a la derecha, se observa la figura número 3 que puede considerarse un antropomorfo doblemente ancorado aunque sus extremidades tienen tendencia cruciforme; el trazo vertical se alargó inferiormente más allá del tronco; la parte correspondiente a la extremidad superior izquierda y la cabeza se encuentran invadidas por el resalte de la roca pero es de suponer su continuidad por allí; esta figura, algo aislada en este contexto, veremos que tiene paralelismos siempre un poco independientes, así en Serrejón I, Serrejón, Cáceres; en el abrigo del Refugio en la sierra de San Serván, Arroyo de San Serván, Badajoz; Nuestra Señora del castillo, Almadén, Ciudad Real; valle del río Batuecas, Salamanca etc.

Unos centímetros a la derecha se encuentra la figura número 4 que es otro ancorado acéfalo, semejante en colorido y grosor pero de tronco más alargado y esbelto; su parte inferior se dobla suavemente hacia la derecha para presentar sus dos extremidades inferiores. Aquí continúa la parte superior de un ancoriforme roto por los desconchados en la parte media del tronco, es la figura número 5. La figura número 6 es un ramiforme de cuatro trazos en la parte derecha y solamente uno inferior en la izquierda. Muy cerca por la derecha está la figura número 7 que es otro ancorado formado por tres pares de extremidades, la cabeza solamente apuntada y un tronco que se prolongó inferiormente hacia la izquierda siguiendo la línea del racheado, se continúa por dos líneas paralelas e inmediatas en la misma dirección, figura 8; éstas descienden unos centímetros hacia la zona central del conjunto. Algo separada por la derecha está una figura realizada en un tenue color blanco, la número 9; es de mayor tamaño y grosor habiéndose relaizado con gran titubeo; formalmente es un ramiforme de múltiples brazos, al menos cuatro  o cinco pares; la figura se encuentra rematada  superiormente con un tocado en forma de irregular lira,  la parte inferior está perdida por la derecha y en su izquierda semeja una desproporcionada extremidad; esta figura nos ha llegado muy deteriorada y parece salirse del contenido tanto por el colorido, el grosor, el trazo tembloroso e incluso la temática siendo la única figura que aparece tocada. A la derecha hay otro grupo formado por tres formas muy próximas; superiormente hay un pequeño ancorado de doble tronco, figura número 10, y bajo él dos acéfalos de largo tronco y cortas extremidades estando perdidas las dos líneas inferiores izquierdas; a la altura  de la cintura del antropomorfo de la derecha, hay un tracito en su lado izquierdo ligeramente doblado hacia abajo; la otra figura presenta dos semejantes pero realizados en el lugar contrario, son las figuras número 11 y 12. Bajo ellas hay otros rasgos y como desprendiéndose una corta línea vertical, figura 13.

Inferiormente se trazaron otras formas en igual grosor y colorido pero que en general son de mayor tendencia abstracta lineal; su impreciso contenido se acentúa al considerar los desconchados de la roca. Si comenzáis por la izquierda, la figura número 14 está compuesta por tres líneas inclinadas hacia ese mismo lado y están atravesadas en su parte central por una horizontal que continúa por la derecha más allá de las paralelas estando  rotos sus extremos por el desconchado. Continuando inferiormente este primer gran conjunto ofrece una forma de báculo segmentado por tracitos de corta prolongación externa, figura 15. Muy cerca, por la izquierda, aparecen dos fragmentos con parecida inclinación a los de la figura 14, inferiormente parecen confluir hacia la prolongación de la figura abastonada; es la figura 16. Próximos por la derecha hay una serie de 9 trazos con tendencia vertical que confluyen inferiormente en varias series más allá de una zona muy saltada de la roca. Se unen inferiormente, comenzando por la izquierda, la 1ª con la 2ª; la 3ª, 4ª, 5ª y 6ª; la 7ª, 8ª y 9ª; terminan superiormente en puntos las líneas 1ª, 4ª y 6ª. Todo esto nos ha llegado en un estado de descomposición muy grande siendo denominado como figura número 17.

La figura 18 ocupa un pequeño trapecio naturalmente bien limitado situado en la zona media central, a la derecha de las líneas, es un cruciforme simple; en los extremos de sus brazos tiene dos tracitos que semejan aguzados puñales y comunican sentido trágico a toda la escena. Muy parecida debió ser la figura 19 que se situó algo inferiormente a la derecha en un espacio sin limitación natural; nos ha llegado algo deteriorada por la izquierda, no obstante es visible un pequeño trazo de su terminación aguzada por esta parte. La forma de rematar las extremidades superiores con esta agresividad punzante tiene escaso paralelismo dentro de nuestras realizaciones rupestres, se hace mención en el personaje central del Cancho  de los Letreros en Vélez Blanco, Almería; por allí un personaje destacado fue rematado con las dos terminaciones de las extremidades superiores en forma de hoz. Estas dos formas cruciformes está en línea diagonal con el número 1 que ya dijimos parecía portar un pequeño ancoriforme en la mano derecha  estando más borrosa la terminación de la izquierda.

Continúan inferiormente tres ancoriformes simples de cabeza claramente señalada e incluso algo separada del tronco, su tamaño es parecido al de los dos e incluso algo separada del tronco, su tamaño es parecido al de los dos últimos cruciformes; el número 20 se encuentra encajado en un pequeño espacio triangular perfectamente limitado y a la izquierda del gran racheado central que divide al panel; pasada ésta y bajo el cruciforme más inferior, fueron situados los ancorados simples correspondientes a las figuras número 21 y 22.

Hacia la derecha hay un extenso desconchado que destruyó los contenidos de esa parte, inferiormente deja todavía una nueva serie de líneas largas rectas, algo inclinadas hacia la izquierda y confluyentes en la parte inferior al igual que ocurría en la figura 17; es la figura número 23.

Bajo estas formas hay otro gran destrozo y en un espacio inferior os sorprenderá la figura número 24 que pertenece a un rostro, posiblemente varonil; un único trazo de mediano grosor indica la cabellera y la barba, dos puntos indican los ojos y un tracito su boca; la parte derecha se dibujó con fuerte ángulo añadiendo sensaciones de fortaleza a la mandíbula. A su izquierda la figura 25 recoge al menos tres ensayos del inicio de su realización.

En la parte central e inmediatamente bajo la figura del ancorado número 6 y las líneas paralelas que inferiormente de él parecen desprenderse hay realizadas, un poco confusamente, dos formas manuales positivadas, la superior está muy alterada por los resaltes de la roca, son visibles de ella tres dedos y la parte superior de la palma; es la figura 26. Inferiormente de manera inmediata aparece otro positivado de una mano derecha bastante completa, es la figura 27. La figura 28 es una línea vertical que se situó en la parte derecha de la mano superior.

A la derecha de todas estas figuras continúa la zona; su parte superior se encuentra triangulada caprichosamente por los racheados de la roca, tiene aproximadamente unos 0,60 m. de lado; en ella se dibujaron otras dos manos con las dos falanges terminales de los pulgares amputadas. El dibujo de la mano derecha se efectuó en la parte izquierda y la izquierda en el derecho, esto indica posiblemente una adaptación de la funcionalidad de dichas manos por la carencia del  pulgar realizándose muchas más operaciones con las dos manos. Su apariencia es de unas manos infantiles de individuos que actualmente tendrían de 8 a 10 años. Son las figuras 29 y 30.

En nuestra cultura las representaciones de manos son muy escasas, dentro de la pintura esquemática aparecen en un conjunto del frontón del Clarillo, sierra de Quesada, Jaén ( 1 ); el grabado tiene su representación en el Pedroso, Trabazos, Zamora ( 2 ). Para encontrar mayor representatividad o miembros mutilados hay que remontar el tiempo hasta las realizaciones paleolíticas en donde la cueva de Maltravieso en Cáceres ofrece un ejemplo bastante cercano en el espacio, otras se presentaron en el Castillo, Santander; Gargas, Altos Pirineos, Francia ( 3 ). A la derecha de la figura número 30 se ve la línea vertical, figura 31, y entre las formas manuales hay diversas puntuaciones aparentemente  distribuidas de forma caprichosa, figura 32. Bastante más abajo, en esta misma zona hay varios trazos imprecisos, verticales y ligeramente convergentes hacia la parte inferior que corresponden a la figura 33.

Continuando un poco más, hacia la mitad del panel en su parte derecha, hay restos de pintura poco claros y difíciles de apreciar a simple vista; parecen verse dos ancorados acéfalos, uno simple y otro doble ambos al lado derecho de una forma angular; son las figuras 24, 35 y 36. Algo superiormente termina este espacio central con tres formas ovales de tendencia vertical que apuntan formas ancoradas en las cuales se inició su contorno suavemente con un grafito rojo muy fino, el interior de estas formas no llegó a cubrirse de pintura, esto nos indica el cuidadoso dibujo y los ensayos que algunas figuras de este panel deben tener por simples y elementales que parezcan; son las figuras 37, 38 y 39.

Este conjunto en su parte nos muestra un grupo de ancoriformes acéfalos con variado número de extremidades que muestran en ocasiones supresiones laterales, figura 6; otras veces parece que por necesidad de espacio se trasladaron algo superiormente caso del antropomorfo 12; esto nos habla de su liberalidad en este tipo de trazos aunque no quiere decir que no fueran exigentes en otras cuestiones como puede ser la prohibición de representar la cabeza, el rostro, de las personas adultas; el pudor o cualquier otro tipo de prohibición debió influir en ello siendo común a otros conjuntos en los que se repiten estas formas como los de la pedrera del Joyú en la sierra de la Madrastra; cancho de la Burra, Cañamero, Cáceres; risco de S. Blas, Alburquerque, Badajoz; Bonete del Cura, Ciudad Rodrigo, Salamanca etc. Este conjunto ofrece una trasgresión en este asunto, es el dibujo de un rostro adulto en la parte inferior, un lugar que bien se puede corresponder con  la firma del autor. Lo más destacable en esta primera línea pudiera ser los pequeños ancorados que parecen llevar en sus manos la figura cruciforme número 1; esta cuestión puede mencionar también la forma manual que resta tras la amputación de los dedos meñique y pulgar o índice y corazón. Como ídolo ancorado se repite en la figura número 4 del conjunto de Torrejón I-B-VIII, abrigo del santuario en la sierra de Monfragüe ( 4 ); allí la figura también es un cruciforme de extremidades inferiores en ángulo y porta en su mano derecha, pero en sentido opuesto, un ídolo ancorado de gran tamaño. Los de pequeño tamaño parecen corresponder a épocas megalíticas tempranas mientras las grandes formas ancoradas tuvieron su influencia a mediados del Bronce ( 5 ).

En la zona central las formas se abstraen en medio de grandes deterioros de la roca que poca superficie nos ha dejado sin alterar, pintada; son notorios por la derecha algunos trazos lineales de tendencia no petrogliforme. Generalmente estos están formados por reticulados, escaleriformes, espirales, laberintos etc, que a veces son complementados con gravados de armas, pediformes etc; las formas que ahora estudiamos son distintas líneas que, a pesar del deterioro de la roca se ve con claridad que, al menos parcialmente, confluyen hacia la parte inferior formando diversos grupos. Se incluyen en esta zona central un par de antropomorfos cruciformes en los que cerca de los extremos de sus extremidades superiores o en los mismos extremos se realizaron hacia abajo trazos afilados, punzantes, que pueden corresponder a la representación de cuchillos o bien a un reguero de sangre coagulada proveniente de alguna herida manual, tal vez la amputación de falanges.

En la parte inferior están presentes esquemas de ancorados simples y de tamaño menor, con cabeza apuntada y completados con otras líneas que nada nos aclaran; e inferiormente a la derecha se observan más trazos de color muy tenue, casi perdido. También es visible el comienzo de uno de ellos, no numerado, bajo el ramiforme blanco número 8 que aparece claramente superpuesto al mismo. Esa figura, la 8, hemos visto que se realizó con trazo más grueso, algo tembloroso y de color blanco estando tocada con una terminación liriforme; pocas veces entre los conjuntos formados por ancorados semejantes a estos aparecen superiormente tocados y cuando lo hacen presentan de forma sencilla unos simples tracitos que parecen indicar un adorno de plumas  como ocurre en el risco de S. Blas en Alburquerque, Badajoz ( 6 ); en un personaje situado entre ancorados ramiformes en el Bonete del Cura, Ciudad Rodrigo, Salamanca ( 7 ) y también los abrigos 1 y 2 del valle del río Lera, La Alberca, Salamanca ( 8 ). Nuestro ramiforme por el contrario muestra un tocado superlativo parecido  al que lleva un individuo aislado del puerto de las Gradas en la sierra de los Cordoneros, Almadén, Ciudad Real ( 9 ) y sobre todo es semejante a algunos cascos liriformes representados en nuestras estelas de finales del Bronce –Fuente de Cantos, Magacela y S. Martinho I (10)-; por todas estas cuestiones hemos de suponer su realización, con bastante fundamente, en épocas muy posteriores.

El autor representó un grupo humano que estaba compuesto de 20 a 30 individuos y lo dividió en dos categorías. En la parte superior los ancoriformes mayores, acéfalos, con tendencia a formar entre ellos variados ramiformes reflejo de unos atuendos o características personales variadas dentro de la uniformidad propio de una sociedad primitiva muy igualitaria. La inferior ocupada por ancorados simples, de cabeza claramente señalada, de menor tamaño y sin diferenciación ornamental u otra característica alguna que indique una mayor individualidad dentro de la sociedad a la que pertenecen. Entre ellos nos han llegado los lineales abstractos- de tendencia ramiforme-; las manos infantiles mutiladas al menos en ocasiones y los cruciformes de terminaciones punzantes que en sentido transversal parecen articular los dos grupos; de estos es la figura número 1 quien está en la zona de los más vetustos portando de una u otra manera ídolos ancorados en sus manos.

Las manos amputadas –mutilaciones que posiblemente fueron representadas en mayor número en el centro del panel-, y las figuras de terminaciones laterales punzantes parecen retocar el tema especial de la reunión. Este debe ser el retrato de un ritual iniciático de un grupo infantil en la edad adulta mediante determinada amputación o amputaciones de falanges.

Las características sociales señaladas anteriormente junto a la marcada ausencia de elementos de prestigio personal –armas, objetos suntuarios etc.- que realizarían la individualidad personal; la representación del primitivo y pequeño ídolo ancorado con ausencia de representaciones de otros idoliformes de raíz calcolítica; hacen que este tipo de realizaciones deba alejarse de la edad del Bronce debiendo ser situadas en el Neolítico o comienzos del calcolítico. Al fin de cuentas los restos óseos funerarios encontrados en dólmenes, tholoy, etc no han sido descritos con la suficiente pormenorización como para saber si sus dedos u otra parte del cuerpo presentan alguna amputación.

El ramiforme número 8 es un signo de origen megalítico que por el singular tocado que muestra y por mucho que nos extrañe su supervivencia debió añadirse a finales de la edad del Bronce con el fin de completar la escena con un personaje religiosamente superior. Ello prueba que los contenidos de la escena debieron ser comprendidos en el sentido que ahora indicamos a pesar de que el panel debe estar ahora mucho más deteriorado que cuando el extraño personaje fue dibujado en color blanco.

 

CONJUNTO III. (Fig 1, lám I).    

En la parte  inferior derecha del gran conjunto hay un corto pero bien marcado racheado y enseguida una zona ocupada por pinturas en igual color aunque muy desvaídas. Superiormente se observa un antropomorfo triplemente ancorado, acéfalo en cuya extremidad superior izquierda porta un pequeño objeto de representación lineal; la figurilla, señalada con el número 1, aparece con su extremidad inferior derecha prolongada,. En la parte más inferior de este conjunto se ven cinco o seis trazos verticales muy próximos; la cuarta línea comenzando por la izquierda aparece rematada superiormente en un cruciforme de cortos brazos y algo inclinados hacia arriba. A todas ellas las he numerado con la figura 2 debido a su proximidad.

Aparentemente este conjunto es una prolongación inferior del número I-II y debe hacer mención a algún aspecto que complete o extienda los contenidos del primero a esta nueva figura no obstante su grado de deterioro es tan grande que cualquiera de los aspectos enumerados puede considerarse como dudoso y por ello decidí no mezclarle con el número II cuya visión de lo conservado es en general buena.

 

CONJUNTO IV (Fig 2). 

Fig 2   

La zona central de la superficie rocosa de este paredón está ocupada por cuarcitas muy quebradas y oscuras que solamente se aprovecharon para pintar unos conjuntos formados por un par de figuras.

De estos, el que ahora os presento posee dos pectiniformes muy bajos realizados en color rojo oscuro y trazo bastante grueso. La figura número 1 se trazó con una línea ondulada hacia arriba  y de tendencia horizontal; los trazos muy cortos y en número de diez ocupan la parte inferior, -el cuarto comenzando por la izquierda aparece visiblemente doblado hacia la derecha. bajo esta figura está la número 2 que, como ya se ha dicho es otro pectiniforme parecido al enumerado aunque solamente tiene cuatro trazos centrales faltando la realización en los extremos lo que interpreto como una abreviación en el trazado del esquema al igual que ciertas supresiones accesorias en la escritura no impiden reconocer las palabras y sus significados.

Este tipo de formas se repite con mucha asiduidad en el Bronce Final aunque el trazado de más o menos apéndices de lo real informan de manera infantil, troncos lineales representantes de cuadrúpedos en conjuntos realizados muy tempranamente; como ejemplo nos puede servir los dibujos en el conjunto VI de este mismo panel. De todas estas cuestiones se deduce que por su forma no se puede precisar la fecha de su realización

 

CONJUNTO V  (Fig 3).  

Fig 3

Como a un metro de distancia hacia la derecha del anterior conjunto se encuentra este otro realizado con trazo igualmente  rojo y grueso. Representa de manera sumamente esquemática a dos cuadrúpedos. El número 1 se dotó de larga y gruesa cola, muy erguida; en la parte derecha del tronco, no muy voluminoso, parece señalada la cabeza en la que es visible un tupido manchón correspondiente a amplias orejas; en la parte inferior un afilado hocico; las extremidades, en número de dos, largas y gruesas.

La figura número 2 se halla dibujada inmediatamente a la izquierda y por la ejecución resulta aun más abstracta. El animal posee bien señaladas las orejas, que son grandes y puntiagudas, la boca abierta, el tronco grueso y corto, la cola baja y torcida hacia la izquierda muy cerca del hocico de la figura número 1; las extremidades aun más toscas y desproporcionadas.

En este conjunto se plasmó uno de los preludios rituales previos al apareamiento entre dos mamíferos cuadrúpedos. La ejecución se realizó con especial tosquedad lo que impide su clasificación. El hecho, aunque parece corresponder a grandes perros, no tiene paralelismos y desde luego fue realizado con una gran tendencia a la abstracción.

 

CONJUNTO VI  (Fig 4).   

Fig 4

Algo hacia la derecha y veréis un nuevo conjunto formado por numerosas figuras. Si se comienza por la parte superior vemos una gruesa barra bastante alargada y ligeramente inclinada hacia la derecha, su colorido es rojo semejante al de los conjuntos 1, 2 y 3; su trazo bastante grueso sobre todo hacia la parte central. Muy próximos a su derecha hay dos pectiniformes muy rectilíneos, figuras 2 y 3; ambos parecen querer confluir en su centro inclinado levemente hacia abajo el trazo superior; el número 2 tiene cuatro apéndices cortos y decrecientes hacia la derecha y seis el número 3; los cinco de la izquierda de éste son ligeramente ondulados. Cerca de su extremo inferior hay cinco puntuaciones, figura 4, de color algo más oscuro algo semejante al de otro pectiniforme situado en la parte inferior del conjunto y con cierta correspondencia cromática con él –figura 13-; las puntuaciones se extienden horizontalmente bajo la anterior figura y coinciden con el número de apéndices en clara correspondencia espacial.

Allí comienza la figura número 5, está compuesta por un reticular sujeto en su parte izquierda por una especial raqueta formada con un trazo vertical acabado superiormente en horquilla; de ahí sale hacia la derecha un fino tracito y otro más grueso y visiblemente ondulado en la parte media del trazo vertical de este mismo lado; el reticulado de este especialísimo artilugio rectangular termina inferiormente en ángulo agudo semejando un pequeño embudo; aun posee la figurita un tracito en la derecha que se realizó en la zona central algo más abajo del arranque de la línea ondulada. Inmediatamente a la derecha, la figura 6 que corresponde a un fino arquito con inicios de reticular. Entre estas figuras hay dos puntuaciones unidas y dudosas. A la izquierda nuevos puntos acompañan a una pequeña forma ancorada simple, figura 7.

En el centro, la figura número 8; fue realizada inmediatamente bajo el eje sustentador de la forma de red y en colorido semejante, parece como la huella de otra mano enormemente mutilada, falta totalmente el dedo pulgar y las falanges terminales de los dedos índice y medio y las dos terminales del anular y meñique. La extensión de estas mutilaciones, que ya he relacionado con otros paneles del Arte Paleolítico, tienen claro paralelismo en la cueva francesa de Gargas en el Alto Pirineo (Fig 5), allí si son visibles múltiples amputaciones parecidas a las representadas en este conjunto ( 11 ).

Hay a su derecha cuatro trazos verticales que se unen inferiormente a una mancha roja, horizontal y bastante ancha con la parte inferior confusa por pérdida del color; parece los restos de otra representación manual con algún dedo amputado, figura 1. A su izquierda, algo inferiormente, un antropomorfo de tendencia doblemente ancorada, de cuello apuntado y tronco visiblemente prolongado, figura número 10. Bajo él, a su izquierda, otra figura humana doblemente ancorada de esquema semejante, su cuello aparece tenuemente apuntado y sus extremidades inferiores fueron realizadas con extraordinaria timidez, figura 11. La número 12 está a la derecha de estas dos formas en un espacio ocupado por un emborronamiento rojizo de formas  imprecisas . Más allá la figura número 13 que es un nuevo pectiniforme de trazo horizontal bastante rectilíneo con cinco tracitos inferiores, paralelos y perpendiculares al eje central superior; aunque el grueso es semejante a los descritos anteriormente su colorido es algo más oscuro, semejante a las puntuaciones representadas en la figura número 4.

Un cuarto de metro bajo el antropomorfo número 11 y algo a la izquierda se observa una nueva figura, la número 14, que corresponde a un ancorado simple, acéfalo, de mayor tamaño que los demás, realizado con trazo más grueso y de color marrón-granate; la figura tiene tendencia a la rectitud en las formas lo que la añade alguna personalidad con respecto a las demás. Bajo ella, a su izquierda, hay una serie de puntos rojos sin distribución regular, figura número 15.

Entre las formas de este último conjunto destaca el curioso objeto portador de una red; la herramienta parece destinada a capturar vivo algún tipo de animal. Interpreto el trazado de los pectiniformes cercanos como una representación inconcreta de la generalidad de los grandes mamíferos que integran la caza mayor; por su posición los dos superiores parecen dispuestos para linchar a testarazos, cosa normal entre los machos de determinadas especies; el otro pectiniforme, situado aparentemente en al red, parece más estático y pudiera ser un reclamo -¿hembra en celo?-; los personajes humanos, incluyo el representado por las manos, parece observar la escena a cierta distancia desde la izquierda y prestos a intervenir en la captura viva del animal; un personaje aparentemente más vetusto, el número 14, parece contemplar la escena desde la lejanía… En cualquier caso se puede afirmar que narra una escena venatoria de captura incruenta de un animal mediante una trampa con red; no portan armas ofensivas ni defensivas. Aunque de forma diversa, la captura de tipo incruenta  se nos manifiesta aquí nuevamente, recordemos los conjuntos de Cañamero IV-II, Cañamero V-I Torrejón I-A-II ( 12 ).

Este conjunto nos ofrece la visión de la actividad cazadora propia de un pequeño colectivo que como expuse en otra ocasión ( 13 ) debe situarse en épocas anteriores a la utilización del arco y la flecha como arma de caza. De ello y de la representación mutilada de las manos deduje su inclinación en épocas epipaleolíticas o neolíticas tempranas ( 14 ).

 

CONJUNTO VII (Fig 6). 

Fig 6     

Este nuevo conjunto está situado más o menos  un metro hacia la derecha algo superiormente. Su trazo es bastante grueso y el colorido es oscuro tirando a violáceo. Consta de dos figuras, la número 1 es un ramiforme conseguido con un ancorado simple de cuello apuntado al que se han añadido inferiormente tres pares de trazos más cortos que el superior lo que indica un sincretismo de las formas ancoradas con las ramiformes; su parte inferior presenta una alteración en las extremidades más bajas; la izquierda se dobló en semicírculo hacia abajo traspasando el eje central para terminar enseguida formando tres cortos escalones; el par correspondiente a la parte derecha se dibujó algo más arriba del eje central y muy corto. Cerca de su terminación derecha se trazó la forma abastonada irregular número 2; su lado superior está en clara correspondencia con la parte sin pintar que deja la extremidad izquierda al finalizar el semicírculo y doblar hacia la extremidad izquierda al finalizar el semicírculo y doblar hacia abajo. En la parte baja del lado izquierdo se ven muy tenues unas formas lineales en número escaso, de ellas destaca una vertical y alguna puntuación, constituyen la forma número 3.

Pocos comentarios se pueden hacer de esta forma ramiforme evolucionada claramente a partir de un ancorado múltiple –cuestión que parece perdida en el ramiforme blanco del conjunto III-; el aspecto laberíntico de su parte inferior parece indicar una localización genital que como siempre en este tipo de formas queda imprecisamente señalado; tal es el caso de otros arboriformes con extraña terminación inferior; así el de Cañamero II-I, cueva de Rosa, termina en un semicírculo radiado; mayor simplificación tienen el de Malpartida de Cáceres I-III, canchal de los Berruecos. Este signo parece de tradición megalítica como lo confirma el grabado en el dolmen de Magacela ( 15 ); formalmente no desentonan de una representación esquemática del Arbol de la Vida; en el caso que ahora os presento es evidente una asociación entre ancorados y ramiformes que pueden indicar algún tipo de sincretismo entre estas dos divinidades.

 Lámina Ia

Lámina I.- Gran panel del Risquillo de Paulino

BIBLIOGRAFÍA

( 1 ) Beltrán, Antonio. (1994): “Ensayo sobre la significación de la mano en el arte prehistórico  y referencia a las del abrigo de Clarillo en Quesada”, Boletín de Estudios Gienenses, nº 153, t. II. Jaén.

( 2 ) Gómez Barrera, José A. (1992): “Arte Rupestre Prehistórico en la Meseta Castellano-Leonesa”. Consejería de Cultura y Turismo. Junta de Castilla y León. Página 203 y ss.

( 3 ) Almagro Gorbea, Martín. (1960): “Las pinturas rupestres cuaternarias de la cueva de Maltravieso en Cáceres”. Excelentísima Diputación Provincial de Cáceres. Instituto Español de Prehistoria del CSIC. Madrid.

( 4 ) Rubio Andrada, Manuel. (1991): “La pintura rupestre en el Parque Natural de Monfragüe (Cáceres). Edición del Autor. Cáceres. Página 45.

( 5 ) Almagro Basch, Martín (1966): “Las estelas decoradas del suroeste peninsular”. Biblioteca Prehistórica Hispana. Vol. VIII, página 133 y ss. Madrid.

( 6 ) Breuil, Henri (1935): “Les peintures rupestres eschematiques de la Peninsule Iberique”. Vol. II, lám XXXIX. Lagny.

( 7 ) Bécares Pérez, J.; Rivero de la Higuera, María C.; Gómez Fuentes, A. y Civietas Rojas, C. (1980): “Pinturas rupestres esquemáticas del Bonete del Cura, Ciudad Rodrigo, Salamanca” Zephyrus XXX-XXXI, pág 131-146.

( 8 ) Gómez Becerra, José A. (1992): Ob. cit. Pág 149-154.

( 9 ) Breuil, Henri (1935): Ob. cit.. Vol II. Lám V-II.

( 10 ) Almagro Basch, Martín (1966): Ob. cit. Pág 170-174.

( 11 ) Ripoll, Eduardo (1989): “El Arte Paleolítico”. Historia del Arte. Historia 16-3. Madrid, pág 52 y 79.

( 12 ) Rubio Andrada, Manuel (1995): “Reflexiones en torno a cuatro escenas de contenido cinegético representadas en la pintura rupestre esquemática de la provincia de Cáceres”. XXXIII Congreso Nacional de Arqueología. Elche, Alicante.

( 13 ) Rubio Andrada, Manuel (1995): Ob. cit. Elche, Alicante.

( 14 ) Arias González, L. Jiménez González, C. (1992): “Puntas de flecha líticas en el Calcolítico Ibérico”. Revista de Arqueología nº 133. Madrid.

( 15 ) Bueno Ramírez, P. y Piñón Varela, F.: (1985) “Los grabados del sepulcro megalítico de Magacela (Badajoz)”. Series de Arqueología Extremeña I. Universidad de Extremadura. Cáceres, pág 65 y ss.

 

 

 

Oct 152013
 

 Manuel Rubio Andrada y Vicente Pastor González.

 Este  monumento lo descubrimos casualmente en 1972 y dada  su proximidad a Logrosán, supusimos que ya había sido publicado ; no era así, pues no aparece en la numerosa bibliografía consultada. Por ello encontramos oportuno presentarlo en estos coloquios .

 

Situación :

En el término de Logrosán . Hoja nº 732 denominada Valdecaballeros, M.T.N. 1/50.000, edición 1953. Sus coordinadas muy aproximadas son : 39º15’40’’N. y 1º49’20’’ W.  del meridiano de Madrid.

Para visitar este monumento debemos tomar la carretera que conduce desde Logrosán al pantano del río Ruecas , poco antes de llegar a la presa, la carretera tuerce marcadamente hacia  la izquierda y en la curva se aparta por la derecha el viejo camino de carros de Madrigalejo que se dirige hacia la junta del río Ruecas con el arroyo Grande. Este camino tiene el letrero de “La Caballería”, nombre de la finca donde se construyó el monumento. Tomado éste camino os desviáis hacia las casas de la finca, pasadas éstas como a un kilómetro  y poco antes de llegar a la puerta de la alambrada se observa el túmulo a la izquierda, a escasos metros del camino, en la suave ladera del valle.

 

Descripción :

El túmulo está compuesto por tierra, piedras de mediano tamaño y otras pequeñas; no se observan anillos de refuerzo. En la parte superior se localizan ocho ortostatos colocados circularmente y restos de tres esparcidos en las cercanías. La mayoría de los ortostatos   que se mantienen “in situ” fueron descabezados, de aquí su buena conservación que apenas presenta signos de violencia –dos excavaciones superficiales –  .  El diámetro interior de la cámara es de 7’15 metros y el del túmulo de 12-15 metros; su altura aproximada es de 2’5 metros.

No  se observan materiales en superficie. El ortostato  número 5 presenta interiormente una excavación en su base, por lo que interiormente sobresale 1’30 metros. En el fragmento número 7 se observan tres pequeñas cazoletas.

Su distancia a la Sierra de Logrosán es entre seis y siete kilómetros; sabido del importante poblamiento de esta sierra durante el calcolítico (1)  creo que es en este horizonte cultural  donde encaja nuestro monumento. Curiosamente no se realizó con  mira directa a la junta de los ríos antes mencionados;  la ubicación natural de los grandes ortostatos, quizás en una zona próxima y aparentemente caótica del arroyo Grande, pudo determinar  su construcción en esta zona de suaves lomas.

 

Las médidas de los ortostatos en metros son las siguientes :

 

 

NUMERO  LARGO  ANCHO  ALTO 
1  1 0’40  0’50 
2  0’35  0’29  0’14 
3  1’40  0’36  0’55 
4  0’47  0’23  0’07 
5  1’10  0’35  0’78-1’30 
6  0’93  0’31  0’18 
7  0’45  0’80  0’98 
8  0’35  0’12  0’27 
9  0’65  0’24  0’34 
10  0’58  0’23 

 

 

11  0’60  0’12 

 

 

escanear0026 

Bibliografía :

(1) –    Sos  Baynat, Vicente ; 1977 : “ Los hallazgos prehistóricos de Logrosán

(Cáceres)·.  R.E.E. Diputación Provincial de Badajoz. T.XXXIII, nº  II.  

 

 

Oct 011996
 

Agustín Vivas Moreno.

I.-/ INTRODUCCIÓN

Nos proponemos en esta comunicación establecer un análisis de todas las fotografías que vieron la luz en el periódico HOY en tres años de su historia: 1937-1939, a partir del cual sistematizar un ensayo metodológico, para el estudio, pocas veces puesto de relieve y altamente eficaz, como es la historia de la prensa.[1]

La Segunda República Española es uno de los regímenes políticos más vinculados en su origen con el mundo intelectual, como lo demuestra el elevadísimo número de intelectuales y profesores que fueron diputados constituyentes. Por otro lado, los medios de comunicación, tema central de nuestra comunicación, experimentaron durante el período una fortísima politización perceptible en los contenidos, y también en los avatares de las diferentes publicaciones periódicas; así, después de agosto de 1932, fueron prohibidos más de un centenar, muchos de los cuales no habían tenido nada que ver con la conspiración de Sanjurjo, y después de las elecciones de 1936 en muchas capitales de provincia fueron incendiados los periódicos de derechas.

La prensa extremeña, como la del resto del país, proporcionaba mucho más que noticias y publicidad: creaban opinión y suministraban al intelectual una poderosa palanca de ideologización.

Es en este ambiente cultural, donde surge el periódico HOY, que ve la luz por primera vez el 1 de enero de 1933, con una tirada de 5000 ejemplares. Ya en su primer número manifiesta el deseo de “ser un instrumento más entre los que a la hora presente están empeñados en revalorizar los principios fundamentales de la civilización cristiana”. Fabián Lozano Reyes y José López de Ayala actuaron como promotores de la fundación de este diario por la Editorial Católica. Su primer director fue Santiago Lozano García y durante el período objeto de análisis (1937-1939) el periódico estuvo bajo la dirección de la Falange Española en la persona de Antonio de Obregón y Juan Miguel Seminario de Rojas. Desde sus comienzos, el cuadro de redacción es bastante amplío, al igual que el de sus colaboradores, destacando conocidos personajes de la intelectualidad extremeña como: López Prudencio, Arturo Gazul, Enrique Segura Otaño, Rodríguez Moñino y Anne Marie Brun entre otros.[2]

La temática del periódico es como la de cualquier periódico de ámbito nacional, aunque tenga un carácter marcadamente regionalista; así los temas tratados son, por este orden, regionales, nacionales, internacionales, económicos, deportivos y culturales.

En los años objeto de nuestro estudio, la estructura del periódico no se corresponde, como no podía ser de otra forma, con la actual; por lo común el periódico tenía de cuatro a seis páginas, aunque haya números que sólo tienen una hoja. En algunos casos la fotografía, que acompaña al texto, no tiene clara relación con él, y en otras ocasiones, el texto aparece tan apiñado que resulta difícil discernir que parte del texto ilustra la fotografía.

En portada solían aparecer noticias de ámbito nacional, que podían ir acompañadas de noticias internacionales o de cualquier otro ámbito y temática. Es igualmente destacable, el hecho de que la noticia que aparece en portada ilustrada con fotografía, se desarrolla completamente en esa página, y no como sucede actualmente, donde la fotografía ejerce un papel de reclamo y la noticia suele desarrollarse en las páginas interiores. Existe en el diario una sección dedicada a las noticias de ámbito local, bajo el título “Notas de la Vida Social” que narra sucesos, muertes de personas relevantes, etc., y aunque no aparezca en todos los números, demuestra el relevante significado de las noticias de cariz oligárquico. Del mismo modo, aparece también una sección dedicada exclusivamente a las noticias referentes a la provincia de Cáceres y Badajoz, pero sin una localización fija en el periódico. Es en la contraportada, el lugar donde se localizan con mayor frecuencia las noticias referidas a la Guerra Civil Española.

En conclusión, en estas fechas el periódico HOY no cuenta con una estructura claramente predeterminada, mezclando en ocasiones noticias de diferente ámbito sin acuerdo aparente. Así mismo destacamos también que en todos y cada uno de los números analizados se puede leer en primera línea de portada: ¡VIVA ESPAÑA!, ¡VIVA EL EJÉRCITO!, ¡ARRIBA ESPAÑA!

Una vez encuadrado muy brevemente nuestro objeto de estudio, al menos en lo que toca al significado de la prensa en la República Española y su talante marcadamente ideológico, y analizada la estructura y composición del periódico HOY, toca ahora dedicar unas someras líneas al panorama del medio fotográfico en nuestros años de estudio.

La Guerra Civil conmocionó a la opinión pública internacional, conscientes de que simbolizaba la lucha entre la democracia y el fascismo, y por el carácter de ensayo de lo que sería después la Segunda Guerra Mundial; por este motivo acudieron fotógrafos, tanto extranjeros como españoles, para cubrir la contienda. El foto-periodista español, habituado a temáticas locales y sin experiencia en un acontecimiento de esta magnitud, se vio desbordado por los hechos; no obstante si su obra era más rudimentaria que la de los fotógrafos extranjeros, también hay que destacar que era más intensa.

La guerra civil fue la primera “guerra fotográfica”, ya que la fotografía trascendía el mero carácter de ilustrar gráficamente la realidad, y la cámara fotográfica pasó de testimoniar hechos a mover voluntades; se trataba de incidir en la conciencia de una masa de espectadores, con un único afán: el dirigista. La fotografía, pues, como instrumento de establecer una cultura dirigida, en una época que ya comenzaba a ser de imágenes y apariencia. Nace así una retórica fotográfica y post-fotográfica (diagramación, pie de foto, etc.), que cumplía así una clara función política. De este modo, objetivada la importancia ideológica de la fotografía, numerosos partidos de izquierda, así como instituciones culturales populares, crearon secciones fotográficas, con la intención de mover conciencias.

Es hora, pues, de explicar cual ha sido la metodología empleada en nuestro objeto de estudio, y cuáles los resultados obtenidos.

II.-/ METODOLOGÍA

Como ya hemos afirmado más arriba, esta comunicación pretende analizar la fotografía en la prensa extremeña, en concreto en el diario HOY, en un periodo de tiempo especialmente significativo y altamente peculiar en la historia reciente de nuestro país: 1937-1939.

En primer lugar, cabe decir que el análisis de las fotografías ha sido diario, es decir, se han analizado exhaustivamente todos los números del diario HOY durante los tres años mencionados.

Una vez delimitada la extensión temporal de nuestro estudio, procedimos a hacer una agrupación de las fotografías por la temática a la que hacían referencia, y así delimitamos nueve temas principales:

Política: incluimos aquí todas las fotografías de índole política, no relacionadas directamente con la guerra civil española;

Guerra: en este apartado incluimos noticias referidas a los conflictos bélicos; y fundamentalmente sobremanera, lógicamente, la guerra civil española; no obstante también se recogen noticias referentes a enfrentamientos bélicos de ámbito internacional;

Sociedad: Sección de marcado carácter global, que incluye noticias de personalidades, clases populares, acontecimientos, anécdotas, sucesos, etc.;

Religión: se encuadra aquí cualquier evento de carácter religioso;

Deportivos: temas deportivos en general;

Medicina y Ciencia: temas directamente relacionados con la investigación;

Economía: se incluyen en este apartado todas las fotografías de tema económico;

Otros: tales como publicidad, cine, etc.

Una vez analizadas las fotografías e incardinadas en una determinada temática, pasamos a ver el lugar que ocupó la fotografía dentro de la estructura del periódico; es decir, estudiamos cuál fue la localización espacial de la fotografía, distinguiendo si la fotografía aparece en la portada, en la contraportada o en las páginas interiores del diario.

A continuación pasamos a ver cual es el ámbito geográfico de la noticia que ilustra la fotografía, aquí distinguimos tres ámbitos diferentes: internacional,nacional, y regional.

Por último, analizamos también el enfoque de la fotografía, valorando si aparece en primer plano o es una vista panorámica.

Una vez que hemos agrupado las fotografías en cada una de las modalidades expuestas: tema, localización, ámbito y enfoque, pasamos a plasmar los datos anteriores de forma representativa, utilizando para ello una serie de gráficos:

  • Hoja de cálculo: representa todos los datos expuestos de las fotografías, por meses.
  • Gráficos de líneas: representa el número global de fotos recogido por meses, en cada uno de los años, lo que nos permite ver las variaciones tanto de los meses dentro de un mismo año, como las variaciones de los distintos años que abarca el estudio;
  • Gráfico de barras: donde se recogen los datos referentes a su temática y ámbito para los tres años objeto de estudio. De esta forma, podremos ver gráficamente cuál era el tema más frecuente de la fotografía en este periodo y si hay variaciones a lo largo del mismo, como también el ámbito geográfico del que se hacían eco las noticias, valorando así si existen peculiaridades por ser un periódico regionalista, o no;
  • Gráfico de sectores: donde se recogen los datos de la ubicación de la noticia en el periódico, así como los de si la presentación de la fotografía: primer plano o vista panorámica; todo ello analizado temporalmente.

III.-/ ANÁLISIS Y RESULTADOS

Los resultados obtenidos, fruto de nuestro análisis, pueden ser estructurados de la siguiente manera:

1.-/ Ateniéndonos al análisis cuantitativo-temporal de las fotografías podemos extraer los siguientes resultados:

Primero: es el año de 1937 el que reúne mayor número de fotos, si salvamos los meses de noviembre y diciembre;

Segundo: el trimestre correspondiente a los dos meses anteriormente citados, junto a enero de 1938, es el de menor cuantía en cuanto al número de fotos;

Tercero: 1939 es el año comparativamente que tiene menor número de fotos, a pesar de que el año comience con un número bastante elevado;

Cuarto: a partir de febrero de 1938 el número de fotografías aparecidas en el periódico va en aumento, fundamentalmente en los meses de mayo- junio.

Si analizamos estos datos podemos concluir con tres apreciaciones:

Primera: a medida que la guerra avanza hay un descenso proporcional del número de fotos debido a la falta de presupuesto y material tanto humano como económico;

Segunda: el año 1938, destaca la celebración del levantamiento militar, que en el periódico se refleja con la aparición de más páginas y, por consiguiente, mayor número de fotografías;

Tercera: el número total de fotografías aparecidas en estos tres años es de alrededor de 40 al mes, lo que indica un bajo poder adquisitivo.

2.- /Atendiendo al análisis cuantitativo-temático podemos extraer los siguientes resultados:

Primero: la temática dedicada al tema bélico es la que regularmente obtiene el mayor número de fotografías, si bien, en algunas ocasiones va a ser superada por otras temáticas, tales como sociedad o política;

Segundo: las temáticas de guerra, sociedad y política reúnen alrededor del 80% de la totalidad de las fotografías;

Tercero: los temas de deporte, religión, economía y ciencia obtienen un bajo nivel en cuanto al número de fotografías;

Cuarto: en un lugar intermedio, nos encontramos con la temática dedicada a la cultura, con alrededor de 160 fotografías en los tres años.

De todo ello podemos concluir lo siguiente:

Primero: el bloque encabezado por los aspectos bélicos junto a las noticias de índole política y de carácter social, que en la mayoría de los casos es de gran dificultad discernir, corresponde al objeto máximo del periódico; por consiguiente, la ideologización del mismo y el intento de establecer una cultura dirigida, se manifiesta fundamentalmente a través de estas temáticas;

Segundo: llama la atención positivamente el que se mantenga la temática cultural, prueba de la atmósfera cultural existente; cabrían recordarse aquí, por una parte el talante cultural de la República, y por otra la dinámica de conceptos crisis-cultura, que en multitud de periodos han coincidido.[3]

Tercero: cabe poner de manifiesto, esta vez negativamente, las pocas noticias dedicadas al tema económico, prueba que la crisis había superado ya este ámbito para situarse en otros niveles más profundos;

Cuarto: por último, los temas de religión son significativos porque fluyen entre el conservadurismo enraizado en la Extremadura profunda de la primera mitad del S.XX y los movimientos sociales devenidos de una situación bélica.

3.-/ Atendiendo al análisis cuantitativo según el ámbito de la fotografía, podemos decir lo siguiente:

Primero: Predominan las fotografías de ámbito nacional en los tres años;

Segundo: Sorprende el bajo número de fotografías de ámbito regional, a pesar de que el diario tratado estaba concebido como un medio de información regionalista extremeño y para informar a los extremeños;

Tercero: Las fotografías de ámbito nacional, también destacan por su poca amplitud numérica.

Según estos datos, podemos concluir con las siguientes apreciaciones:

Primero: Como es lógico, y dada la grave coyuntura que se vivía en aquellos momentos, son las noticias de ámbito nacional la que ocupan la inmensa mayoría de las fotografías; por consiguiente, la guerra civil, actúa de temática aglomeradora, a modo de sección fija, que atrae tanto a los fotógrafos, como a los lectores, preocupados por las vicisitudes del momento.

Segundo: Las noticias de ámbito internacional pasan a un muy segundo plano, como no podía esperarse de otra manera, tratándose de un diario regionalista. No obstante, dados los menguados medios de que disponían los periódicos regionalistas del momento, la media de fotografías de ámbito internacional puede considerarse como alta.

Tercero: La regionalidad del periódico podría quedar en entredicho al existir una coyuntura extraordinaria; éste es el análisis que podría extraerse de la menguada cantidad de fotografías de ámbito regional, que podía esperarse de un periódico que tiene su máximo objeto de estudio en la región extremeña. Sin embargo, la nacionalidad sobrevuela la regionalidad; los intereses nacionales, quedan muy por encima de los regionales-culturales; o dicho de otra manera, los intereses nacionales coinciden con los regionales. La cultura masiva, conservadora y dirigida resultante en y para Extremadura parte, en estos años, de ámbitos nacionales, dado el importante conflicto civil que se vivía. Por consiguiente, la Guerra configura la regionalidad, que sí está presente, por medio de la presencia de fotografías de ámbito nacional.

4.-/ Atendiendo al análisis cuantitativo según la localización de la fotografía en el periódico, podemos extraer las siguientes características:

Primero: Se observa un predominio de la fotografía en la contraportada a lo largo de los tres años analizados, seguido de las apariciones en portada.

Segundo: Las fotografía aparecen en menor medida en las páginas interiores del diario.

Ante esto, podemos concluir:

Primero: La mayor presencia de fotografías en la contraportada y en la portada que en las páginas interiores, viene dada por varias razones: en primer lugar, por la escasez de medios técnicos y recursos económicos que conllevaba la escasez de fotografías, por lo que había que limitarse a plasmarlas en aquellas páginas que más se veían; segundo, por atraer la atención al posible comprador; y tercero, por encontrarnos ya, aunque sea de una forma incipiente, en lo que después se ha llamado la cultura de la imagen;

Segundo: Es sorprendente que haya más fotografías en la contraportada que en la portada, cuando es de esperar lo contrario. Si bien es verdad que la diferencia es mínima, puede deberse a dos razones: primero, al carácter de la fotografía. Mientras en la portada encontramos fotografías que necesariamente implican una noticia y una explicación larga y razonada (política, guerra, etc.), en la contraportada encontramos fotografías de menor contenido y profundidad, que hacen las veces, en multitud de ocasiones, de elementos accesorios y anecdóticos (vida social, cine, etc.); y segundo, porque en algunas ocasiones encontramos en la contraportada una pequeña sección de noticias breves, que llevan fotografías, lo que conlleva que en el cómputo global, los resultados puedan parecer dislocados.

5.-/ Atendiendo al análisis cuantitativo según el enfoque de la fotografía, podemos decir lo siguiente:

Primero: Durante 1937 y 1939 abundan las fotografías que se presentan vista panorámica; mientras que durante el año 1938 las apariciones en primer plano, superan a las enfocadas en vista panorámica.

De ello, podemos concluir:

Primero: La diferencia entre un enfoque de primer plano y uno panorámico estriba en la personalización o no de la noticia en cuestión. Las diferencias que hemos encontrado son mínimas, y vienen marcadas por coyunturas: 1937 y 1939 abundan más los planos generales que devienen de los enfrentamientos bélicos; 1938, debido a la intensa celebración del 18 de julio, abunda más el enfoque personalista.

IV.-/ CONCLUSIONES

1.-/ La Guerra Civil centra, configura y actúa de referente máximo de las fotografías aparecidas en el diario “Hoy” en el trienio 1937-1939. Tanto las fotografías que expresan directamente el conflicto bélico, como las que representan las distintas actividades políticas que emergen de dicha coyuntura, como los aspectos sociales que germinan y manan de dicha situación, suman aproximadamente un 80% del total de las fotografías.

2.-/ A medida que la guerra avanza hay un descenso proporcional del número de fotos, debido a la falta de presupuesto y material. La media de fotografías es alrededor de 1,3 al día, lo que supone un bajo poder adquisitivo.

3.-/ Dominan las fotografías de ámbito nacional, frente a las de ámbito internacional y regional. De esta forma, mientras la guerra configura la regionalidad, por medio de la presencia de fotografías de ámbito nacional, los intereses regionales coinciden y son expresados mediante los intereses nacionales.

4.-/ Las fotografías se encuentran ante todo en la portada y en la contraportada. La escasez de medios técnicos y recursos económicos, la atención al posible comprador y la incipiente, pero consolidada, cultura de la imagen, son las razones fundamentales de ello.

5.-/ La fotografía actúa de instrumento para crear una cultura conservadora, masiva y dirigida.


[1] Para establecer un primer contacto con la metodología de la historia de la prensa española, es de necesaria lectura la recopilación de los artículos dispuestos en: AA.VV., Metodología de la historia de la prensa española, Siglo Veintiuno, Madrid, 1982; y AA.VV. (dir. M. Tuñón de Lara), La prensa de los siglos XIX y XX. Metodología, ideología e información. Aspectos económicos y tecnológicos, Univ. Del País Vasco, Bilbao, 1986.

[2] Para un primer apunte de la historiografía de la prensa en Extremadura: ACEDO IGLESIAS, Jesús Dionisio, “Así fue la vida del diario EXTREMADURA en 50 años” en EXTREMADURA, 10-Noviembre-1973; AVILA TALAVERA, Diego: Algunas fichas de periódicos cacereños, 1964; BANCO DE DATOS, del Centro de Investigaciones Sociológicas de la Facultad de Filosofía y Letras de Cáceres: Publicaciones Periódicas cacereñas, 1808-1984; FLORES del MANZANO, Fernando: “Génesis de dos periódicos extremeños, ‘Aurora Patriótica de la Alta Extremadura’ (1821) y ‘Diario de Badajoz’(1830)Alcántara, Enero-Abril, 1986; GÓMEZ VILLAFRANCA, Román: Historia y Bibliografía de la prensa en Badajoz, Tip. La Económica, Badajoz, 1901; PULIDO CORDERO, Mercedes y NOGALES FLORES, Tomás: Publicaciones periódicas extremeñas, 1808-1988, Departamento de Publicaciones de la Diputación Provincial de Badajoz, 1989; SÁNCHEZ GONZÁLEZ, Juan: “Análisis del acontecimiento a través de la Prensa ‘El Cantón Extremeño’ durante el sexenio democrático Alcántara, nº 12, septiembre-diciembre, 1987; SELLERS de PAZ, Germán: La prensa cacereña y su época (1810-1990), Inst. Cultural ‘El brocense’, Cáceres, 1991; VERA CAMACHO, Juan Pedro: “Periódicos y periodistas extremeños del siglo XX”, Alcántara, nº 163, abril-mayo, 1971.

[3] Confróntese con el siglo XVII barroco español.

Oct 011996
 

Vazquez Fernandez, Luis, O. de M.

Los mercedarios trujillanos reclaman la «Cerca con olivos de El Herrador» en el término de la Villa de la Calzada. Y ponen pleito al Conde de Miranda y Duque de Peñaranda. Les representa, ante la justicia, el Licenciado don Alfonso Gabriel Pingarrón. Corría el año 1743; pero se basan en privilegios mucho más antiguos, ya desde Fernando IV, el Emplazado, en el año 1349.

Los bienes «mostrencos», sin dueño, eran reconocidos por privilegios reales -que fueron confirmándose sucesivamente, a lo largo de los siglos- como propiedad de la Redención de Cautivos. Esta obra, tan sublime, de caridad, al servicio de la fe cristiana, dio origen, en la Orden de la Merced, al llamado «cuarto voto», que consistía en quedar rehenes, si así lo exigía la fe del cautivo, incluso hasta dar la vida por el hermano.

Ayer, como hoy, las instituciones religiosas defendían sus derechos, ante la justicia, por muy poderosos que fuesen -que lo eran- Condes y Duques. El documento que manejo no habla de la ejecución final; pero es muy probable que se fallase a favor de la Merced de Trujillo, que colaboraba -como todos los conventos- en la redención de cautivos: Recordemos que Tirso recibe, siendo Comendador de Trujillo, dinero para redimir a un par de vecinos de Zaraicejo.

Mientras existieron los cautivos -y en esta época del siglo XVII no eran pocos- la Orden mercedaria, junto con la trinitaria, cumplieron, modélicamente, esta función religioso-social, en nombre de la iglesia y de la sociedad, que colaboraban con su ayuda.

1.- La cerca de olivos de «El Herrador», en el término de la Villa de la Calzada, es reclamada por los mercedarios trujillanos.

1.1 El pleito y sus peripecias

Ante los pretendidos derechos del Conde de Miranda y Duque de Peñaranda,[1] la Merced de Trujillo expone su justo derecho, por escrito, ya que «las palabras vuelan, son volubles, mientras que los escritos permanecen», según el adagio antiguo de los juristas. Acuden, ciertamente, a sus reconocidos privilegios reales.

Este pleito estaba visto «en instancia de revista» en el Consejo, por suplicación interpuesta de la sentencia de vista (26 de enero de 1743). En ella se revocó la del subdelegado de la Santa Cruzada de la Ciudad de Trujillo (15 de octubre 1734), en apelación al consejo, que declaró «pertenecer a la Redención la Cerca y Olivos», de que se litiga, además de los frutos, desde que se movió dicho pleito.

Replicó el señor Conde (13 de diciembre de 1742). Se conceden asimismo a la Orden treinta días para «escribir conforme a derecho». Convenía asegurar el pleno y claro derecho mercedario. Para ello, la Redención manifiesta su pretensión «de que el consejo se sirva de suplir y enmendar su Sentencia de 26 de enero de 1743, y confirmar en todo la del Subdelegado de Trujillo de 15 de octubre de 1734, dada con acuerdo de asesor»: En ella se declaró que la cerca y olivos pertenecían a la obra pía de la Redención de Cautivos.

1.2 «Hecho» aducido por el P. Procurador de Trujillo

Acude ante el Comisario Subdelegado de Trujillo y su Partido el mercedario Procurador del convento el 11 de diciembre de 1732. Hace formal denuncia yprevención de la Cerca y olivos, consignando que se hallaba perdida y sin dueño, hacía más de 50 años. Los Alcaldes de la Villa habían aplicado su producto parapagar el servicio real. Pidió «se declarase mostrenca, con lo cual se aplicaba a la Redención de Cautivos«. Las bulas, papeles y edictos reales así lo otorgaban por privilegio inmemorial. Podía, pues, secuestrarse para dicho fin.

En el Auto de dicho día el Juez decide y manda se otorgue información del contenido del pedimento, y citación del fiscal. Se obtuvo, con tres testigos, dos vecinos de la Calzada y otro de Trujillo: todos depusieron que hacía «casi 40 años que la Cerca estaba sin dueño». Y que disfrutaban de su beneficio los Alcaldes para el servicio real.

Entonces, el Juez mandó secuestrar la Cerca y los Olivos, ordenando que administrase y recogiese los frutos el P. Procurador de la Merced. Así se ejecutó.

1.3 Respuesta del Conde

El 7 de enero de dicho año 1733 sale con los Autos, intentando se declarase que los «mostrencos» en su Villa y Término de la Calzada, pertenecen privativamente a su Excelencia. Quería, de este modo, desestimar la denuncia del mercedario; o, en cualquier caso, se declarase que la Cerca señalada pertenecía al Conde, y debería guardar «perpetuo silencio el P. Procurador». Encarga entonces de su administración a un vecino de la Calzada, por Auto de 12 de mayo de dicho año.

1.4 Probanza del Conde

Si la Merced exhibió Bulas y privilegios bien notorios, y la sentencia definitiva, el Conde presentó varios testigos -de Trujillo uno, los demás vasallos suyos-, para disponer que los «mostrencos» le pertenecían, según Títulos. Aducen, además, que no existe convento de la Orden en la Cerca, ni cerca de ella. Cuentan cómo el Conde entregó una vaca perdida, en tiempos pasados, como limosna a la Iglesia. Insisten en que, por la venta de la Villa, el Conde cogió un toro perdido, ya fuera por los términos de esta Villa, llevándolo a vender a la villa de la Conquista. Si en otra ocasión la Merced aprehendió un novillo extraviado, y la vendió en términos de la Calzada, fue porque «lo permitió la Justicia suya».

El Conde presentó otro Auto, dado por Don Juan de Alcoba y Calvo, Alcalde Mayor de la Calzada, Administrador de bienes y rentas del señor Conde, ante Gaspar González, Escribano, el 6 de octubre de 1732; además de otro, dado en la Corte por Leonardo Antonio de Regaldía, Escribano Real, expedido el 12 de abril de 1628, junto a un pedimento el 26 de febrero de 1733.

Pretendía, con todo ello, probar que dichos bienes mostrencos pertenecían a su Excelencia; si bien «nada de ello consta que se pusiese en ejecución«, lo que dará pie a la Orden para los «reparos» que luego expondrá de modo jurídico.

Había logrado el Conde mandar se diese posesión de las rentas jurisdiccionales, por valor de 18.130 maravedís por cada vecino de los que hubiese en el Lugar, a razón de 7.250 ducados «por legua legal», uno y otro a elección de su Majestad; y pretendió todo ello en el Lugar de la Erguijuela, «haciéndole Villa por sí y sobre sí». Actualmente se llama la Calzada.

Todavía obtuvo otro testimonio del Ayuntamiento, en 1734: En él se dice que el Conde actual, muerto su padre, «había hecho y hacía todos los años, las elecciones, así como los nombramientos de Justicias».

En cuanto a haber pertenecido al Estado y Casa de su Excelencia, «salió la Villa de Santa Cruz de la Sierra con los mismos derechos».

1.5 Probanza de la Redención de Cautivos

Se examinaron, para ello, tres testigos, vecinos de la villa de la Calzada. Insisten en justificar la notoriedad de los privilegios de la orden de la Merced para percibir los bienes mostrencos. Se aduce el testimonio, ya señalado, de la novilla, vendida el año 1731 por el Procurador del convento de Trujillo, por ser bien mostrenco, en 50 reales. El primer testigo dice que él mismo compró la novilla al precio dicho. El último añadió que, para ello, «dio permiso la Justicia de la Villa de la Calzada». Además, es notorio que hace más de 40 años que la Cerca está sin dueño. Y en dicho espacio de tiempo nadie, ni el señor Conde, han solicitado su aplicación de «mostrenco», hasta que por el P. Procurador «se hizo la denuncia de la mencionada Cerca».

Vienen luego las Cartas de Privilegio a favor de la orden de la Merced: De Felipe V, el 28 de julio de 1702. Confirma lo otorgado por sus predecesores Carlos II y Felipe IV, éste con una Real Cédula, firmada en El Pardo el 6 de febrero de 1625, en vísperas de la toma de posesión de la comendaduría del convento mercedario de Trujillo por Tirso de Molina. Ya antes, había otorgado una Real Provisión, en Madrid a 9 de abril de 1624, consultado el Consejo, e insertando la letra del Auto de 23 de marzo de dicho año. Revocó asimismo su Real Pragmática promulgada el 11 de febrero de 1623, sobre aplicación de los mostrencos a «dotes de huérfanos», rectificando y ratificando la constante tradición por la que se consideraron siempre como bienes pertenecientes a la Redención de los Cautivos. (Para ello, se habían consultado a las Ordenes de la Merced y de la Trinidad, ambas redentoras, con apoyo real similar en Castilla). Pero en Aragón era la Merced quien tenía la exclusiva, según consta por privilegio de Fernando IV, el Emplazado, dado en Burgos a 27 de febrero de 1349. También se señalan similares privilegios del rey Don Juan II, en Valladolid, a 4 de julio de 1449.

En suma, la Merced considera y juzga que queda probada su pretensión de poder recibir, para la redención de cautivos, los bienes mostrencos. Y éste lo es. Luego, el señor Conde debe renunciar a sus personales pretensiones, que se oponen y lesionan los justos derechos de la Orden mercedaria.

2 Prueba e impugnación por parte de la Merced, sobre la propiedad de la Cerca con olivos en la villa de la Calzada, en oposición al Conde de Miranda

2.1 Prueba de que pertenece a la Merced de Trujillo la Cerca de olivos denunciada

Paso a paso, con argumentación impecable, el representante de la Merced va aduciendo las pruebas jurídicas, irrefutables, a base de los privilegios de los sucesivos Reyes, concedidos a la Orden mercedaria, para redimir cautivos.

Sintetizando mucho, señalo:

  1. Los bienes mostrencos, sin dueño y vacantes, pertenecen al Rey. Se aducen textos legales precisos, como prueba cierta e innegable.
  2. Para que alguien pueda adquirir dichos bienes debe tener real y especial privilegio de su concesión; o por uso y costumbre.
  3. La Orden de la Merced goza de los debidos privilegios reales: y tiene uso y costumbre adquiridos a lo largo de los siglos. Así lo consignan, por otra parte, los diversos juristas en sus obras.
  4. La adquisición de los bienes mostrencos en la Merced se basa en documentos reales, con fechas precisas, ya señaladas anteriormente.
  5. El P. Procurador de la Merced de Trujillo denunció la Cerca y olivos según ley de estos reinos.
  6. Su calidad de bienes mostrencos está bien probada.
  7. El peligro de apostasía por parte de los cristianos cautivos otorga primacía a la ayuda a pobres con limosnas, en base a dichos bienes.
  8. Incluso los vasos sagrados pueden venderse para redimir cautivos. ¡Cuánto más justifica el utilizar los bienes sin dueño!

2.2. Impugnación de los pretendidos derechos del Conde

Sigue la demostración, impugnando ahora las argumentaciones -puras falacias- del señor Conde para hacer suyos los mostrencos de la Calzada.

  1. No tiene el Conde título suficiente para ello.
  2. No deben adjudicársele dichos bienes por no haberse denunciado, por su parte «según, adonde y como es indispensable y preciso denunciarlos».
  3. Deberían ser denunciados, en su día, ante el tribunal de la Santa Cruzada.
  4. No guardó el señor Conde, en su denuncia, tampoco el modo y tiempo preciso.
  5. El testimonio que posee el Conde habla de Santa Cruz de la Sierra, y no de su Villa de la Calzada.
  6. El documento condal es débil para tanta pretensión, y carece de las legales exigencias.
  7. No se llevó a cabo lo demandado el 6 de octubre de 1732.
  8. Es anterior la denunciación de la Redención de Cautivos de la Merced.
  9. Por no haber manifestado a tiempo ante los Subdelegados, el Conde queda privado de todo posible derecho sobre la Cerca de los olivos.
  10. Ya quedó señalado que la Merced goza de privilegio sobre los mostrencos confirmado por Don Juan II, el 4 de julio de 1449. No puede, pues, el Conde pretender que su denuncia sea anterior, con derecho a la Cerca.

Debe, por consiguiente, prevalecer el derecho de la Orden redentora sobre las pretensiones del señor Conde. Las apariencias de legalidad son falacias, y la Redención está en su pleno derecho y legalidad.

3. Conclusión: La real donación a la Merced goza de mayor antigüedad y, de hecho, la redención de cautivos prevalece sobre otros intereses

A esto viene a resumirse todo lo que el Licenciado Don Alfonso Gabriel Pingarrón, en nombre de la Orden mercedaria, viene a argumentar en su alegato jurídico. Todavía añade: «Con que siendo tan de antiguo las donaciones hechas a la Redención por sus Privilegios, que exceden a las del señor Conde en más de 178 años, que van desde el despacho en Valladolid (1649) por el Rey Don Juan el Segundo, en que se dice que de inmemorial, y sin que hubiese memoria en contrario, estaban los Frailes de la Merced en posesión de percibir los Mostrencos para su santo Instituto de la Redención de Cautivos Cristianos, y sacarlos del poder de los Moros, hasta el año 1628, en que fue la Venta de Villaje, y jurisdicción al lugar de la Erguijuela -que hoy se llama de la Calzada- no pudo la gratuita y presunta donación, que incluye de ellos a favor del comprador, el haberse puesto en la Venta los Mostrencos, perjudicar a la anterior concesión de ellos, que por sus privilegios confirmados estaba antes de mucho hecha a la Religión de la Merced» (fol. 14v).

Conviene recordar que la obra de la redención de cautivos gozó, desde la fundación de la Merced, el 10 de agosto de 1218, en la Catedral de Barcelona, con el apoyo real del joven monarca Jaime I de Aragón y Conselleres, y el eclesial del Arzobispo de Barcelona, Palou, de las ayudas reales y episcopales. Los reyes de Castilla, más tarde, quieren emular a los de Aragón, privilegiando a tan gran obra de misericordia, llevada a cabo, con ejemplaridad, por los religiosos mercedarios, en nombre de toda la Iglesia. Este pleito, en tierras extremeñas, y apoyado por el Comendador de la Merced de Trujillo y los religiosos de su convento, junto al Procurador General de Madrid, con fecha de 7 de diciembre de 1743, viene a confirmar el poder moral de la redención de cautivos frente al poder temporal de un Conde y Duque.[2]


NOTAS:

[1]El Conde de Miranda de Castañar era Título otorgado por Enrique IV a Don Diego López de Zúñiga, Condestable de Castilla. Se continúa en sus sucesores.Duque de Peñaranda es título del reino, ya concedido por Felipe III, en 1609, a Don Juan de Zúñiga. El tercer Duque es Don Francisco López de Zúñiga, título heredado de una abuela.

[2] Cf. Por el Padre comendador, y Religiosos del Convento de Nuestra Señora de la Merced, Redención de Cautivos, de la Ciudad de Trujillo, y el P. Procurador General de ella en esta Corte: En el pleyto con el Excmo. Sor. Conde de Miranda, Duque de Peñaranda, y su Villa de la Calzada, que salió coadyuvando el derecho de su excelencia. Sobre la aplicación por Mostrenco de una Cerca con Olivos, que dicen del Herrador, sita en el Término de la misma Villa. S/f ni lugar de impresión.

Archivo de la Curia Provincial de la Merced de Madrid (ACPMM), Sign. 595, 15 folios.

Oct 011996
 

Martiria Sánchez López.

INDICE:

  1. Preámbulo
  2. Introducción
  3. Fundación y jurisdicción del Obispado de Plasencia: La Vicaría de Trujillo.
  4. La Vicaría de Trujillo.
  5. Los Eclesiásticos.
  6. Valoración social de la Vicaría.
  7. La Vicaría y la Gesta Americana.
  8. Valoración económica de la Vicaría.
  9. Fundaciones religiosas y ermitas.
  10. Valoración cultural y artística de la Vicaría:
    1. La cultura
    2. El arte.

I.- Preámbulo

Con motivo de celebrarse el XXV Aniversario de los Coloquios Históricos de Extremadura, organizados por el Centro de Iniciativas Turísticas de esta noble ciudad, quiero rendir mi más profundo homenaje a aquellos hombres y mujeres que años tras año han hecho posible tan singular evento, constituyendo uno de los acontecimientos culturales más importantes de Extremadura.

En anteriores comunicaciones, mis temas tratados en estas Jornadas han sido referentes a La Vera, pero debido a la celebración de tan importante efeméride, me ha parecido oportuno realizar un trabajo sobre uno de los aspectos religiosos de Trujillo durante el Antiguo Régimen: La Vicaría. Aunque el listón está muy alto, pues importantísimos expertos a lo largo de todos estos años han tocado innumerables temas de todo tipo sobre la ciudad, deseo contribuir también a su conocimiento y valoración aportando mi granito de arena con el presente trabajo.

Tengo que añadir que he querido transmitir mi admiración por esta bella y noble ciudad a todos mis alumnos y, año tras año, como profesora de Arte del Instituto «Maestro Gonzalo Korreas» de Jaraíz, he organizado una excursión con ellos para que conozcan y admiren esta joya artística e histórica. Además, en una de las Jornadas Didácticas organizadas por la Universidad de Extremadura en Jarandilla de la Vera traté sobre «La Vivencia artística ante el Retablo de Fernando Gallego de Santa María de Trujillo».

II.- Introducción.

La Vicaría de Trujillo fue una de las más extensas e importantes del Obispado de Plasencia, si bien esta importancia fue eclipsada en parte por el relieve político y militar de la ciudad a través de su historia, especialmente a partir del descubrimiento de América. No obstante, la vicaría tuvo un gran significado para Trujillo, por eso nos ha parecido oportuno tratar este tema, aunque quizás se haya tocado ya en alguna otra ocasión.

De la extensión e importancia de la Vicaría de esta ciudad podemos darnos idea por el Mapa del Obispado de Plasencia publicado en el Premio Sánchez Loro de la edición de 1952 de la obra Historia y Anales de la Ciudad y Obispado de Plasencia, del historiador de finales del siglo XVI y principios del XVII, Fray Alfonso Fernández. Este mapa es de gran interés porque representa todo el Obispado de Plasencia, dividido en las distintas vicarías con sus términos respectivos. Fue realizado en 1797 por el geógrafo don Tomás López, durante el reinado de Carlos IV. En la parte inferior del mapa hay una inscripción donde se indica que «el Obispo don José González Laso protegió la impresión de este mapa», y cita el nombre de las vicarías con sus respectivos vicarios, distinguiendo de una manera especial al Vicario General don Cristóbal Hernández González y Araujo.

En cuanto a fuente y bibliografía utilizadas para este trabajo, nos hemos basado principalmente en la obra del ya mencionado historiador placentino de finales del siglo XVI Fray Alfonso Fernández. Otra fuente utilizada es la documentación recogida por el geógrafo don Tomás López, del siglo XVIII, del Archivo del Biblioteca Nacional, así como el Interrogatorio de la Audiencia de Cáceres y algunos archivos parroquiales del obispado placentino. De gran interés nos ha resultado la obra de don Clodoaldo Naranjo Alonso: Trujillo, sus hijos y monumentos, 1929; en la edición de 1983 (también yo me sumo al merecido homenaje que se le está tributando estos días). Otra bibiliografía consultada ha sido el Diccionario Geográfico, de Madoz (siglo XIX); la Historia de Extremadura, de Rodríguez Cancho y otros (1985); Arquitectura y urbanismo de en Trujillo, siglos XVIII y XIX, de Francisco Javier Pizarro Gómez; El patrimonio artístico de Trujillo, de Andrés Ordase y Francisco Javier Pizarro Gómez, entre otras.

III.- Fundación y Jurisdicción del Obispado de Plasencia: La Vicaría de Trujillo.

Alfonso VIII funda la ciudad de Plasencia en 1186 como un enclave político y militar que sirviera de punto de partida para combatir a los musulmanes, y sobre todo, como centro político-religioso para contrarrestar el poder de la órdenes Militares de Santiago y Pereiro, que era ya grande en Extremadura, según el gran historiador e investigador don Julio González, mi querido maestro.

Por este motivo era imprescindible la creación inmediata de la Sede Episcopal de Plasencia con el fin de que cumpliera la doble finalidad de su fundación. Alfonso VIII solicita al Papa Clemente III la creación de dicha sede, lo cual fue concedido mediante la Bula de 1189 y en la que se confirman los términos que dicho rey había señalado. Fernando III el Santo añadió a la diócesis de Plasencia el partido de Béjar, que fue confirmado por el Papa Gregorio IX y Honorio III.

Con respecto a Trujillo, Fray Alfonso afirma lo siguiente: «En 1195 Alfonso VIII dio al Maestre Pereyro don Gómez Fernández Barrientos la Villa y el Castillo de Trujillo donde hubo también casa y convento de la Orden de Pereyro, que después se llamó de Alcántara»; más adelante sigue diciendo cómo los musulmanes se vuelven a apoderar de Trujillo hasta que en reinado de Fernando III, se reconquistó definitivamente incluyéndola dentro de la diócesis de Plasencia gracias a la intervención del Obispo. Así nos lo narra el historiador: «Año 1232, día de la conversión de San Pablo, el 25 de Enero el Obispo de Plasencia don Domingo con gente de guerra de esta ciudad y con los frailes de la órdenes Militares y el Maestre Pereyro llamado don Arias Pérez, que se señaló mucho en la conquista de Mérida y Badajoz, ganaron a Trujillo de los moros que se habían apoderado della». Además nos relata la intervención de la Virgen en la conquista de la siguiente forma: «… el favor que Nuestra Señora hizo a los Cristianos en esta conquista de Trujillo y que en memoria y hacimiento de gracias, levantaron una ermita de Nuestra Señora de la Victoria y se va a ella en procesión este día. En la parte de los muros y torre donde se apareció Nuestra Señora haciendo guerra a los moros están estos versos: En la Torre Juliana/ donde con verdad se muestra/ Sacra Virgen Soberana/ contra gente pagana/ os mostraré madre nuestra. Desde este día tomó Trujillo por armas una Nuestra Señora sobre los muros entre dos torres».

Los límites del obispado, su extensión, población, ciudades, villas y aldeas nos los describe con mucha precisión Fray Alfonso en el capítulo V: «El Obispado de Plasencia tiene 38 leguas de largo por 20 de ancho […]. Confina con el Arzobispado por la Mesa de Ibor, Fresnedoso y Señora de Guadalupe, con Coria por Baños, Aldeanueva y Galisteo». Sigue hablando después de sus poblaciones y habitantes: «Tiene 2 ciudades (se refiere a Trujillo y Plasencia), 34 villas, 100 aldeas, y en estas 136 poblaciones se hallan 32.250 vecinos, donde habrá 140.000 almas…». También habla de la lucha con Ávila por los límites y los recelos con otras diócesis vecinas.

La Jurisdicción del Obispado la ejercía el Vicario General, que era el representante del Obispo para ejercer la jurisdicción ordinaria. Del Vicario General dependían los Vicarios Foráneos, que eran los que estaban al frente de la Vicarías en las que se dividía el Obispado; éstas eran seis, Además de la Abadía de Cabañas: la Vicaría de Medellín, la de Trujillo, la de Jaraicejo, la de Béjar, la de Cabezuela y la de Jaraíz. Sabemos el número de vecinos de cada una de ellas, así nos dice Fray Alfonso que «Plasencia y sus aldeas tienen 9.650 vecinos, Trujillo y sus aldeas 5.500 vecinos… etc.»

IV.- La Vicaría de Trujillo.

Para valorar la importancia de la Vicaría hemos de pensar en lo que significaba el cargo de Vicario: era un juez ordinario dentro de todo su término. Este juez ordinario, durante toda la época del Antiguo Régimen (siglos XVI, XVII y XVIII) conoce las causas y pleitos de primera instancia, no sólo en materia religiosa, sino también en la civil, excepto algunos asuntos de poca importancia que estaban sometido por la ley a los jueces municipales. Además tenían los vicarios competencia en materia criminal, dirigiendo la instrucción de los sumarios. A este respecto resulta muy ilustrativo el Interrogatorio de la Audiencia de Cáceres, que nos habla de la «poca monta» que tenían los juzgados municipales debido a la importancia de la jurisdicción eclesiástica. Refiriéndose a estos juzgados municipales, dice así: «Por hallarse reservadas las cuatro causas principales de la jurisdicción eclesiástica al ordinario, al juzgado (municipal) es de corta consideración, que según parece no tiene arancel particular». En los escritos enviados por los párrocos a Don Tomás López (según el archivo de la Biblioteca Nacional) se insiste también en la importancia jurídica de los vicarios: «… y por lo mismo al Curato está anexa Vicaría «a jure» con jurisdicción civil que se extiende a los lugares de que se compone el partido». Este poder jurídico de la Iglesia se mantuvo hasta el siglo XIX, desapareciendo con el triunfo del liberalismo.

Los Vicarios tenía la obligación de procurar que todas las parroquias de los lugares incluidos en su partido estuvieran bien provistas de los Santos óleos, y estas parroquias debían enviar sus representaciones a la Iglesia cabeza de partido, es decir, a Santa María, en ciertas festividades, para dar la máxima solemnidad a los actos religiosos, especialmente en la festividad del «Corpus Cristi», que era la fiesta por excelencia de toda la diócesis de Plasencia. Así nos lo dicen los documentos del siglo XVIII: «… A cargo de la vicaría está el proveedor de los Santos Oleos a estos lugares, los que concurren como dependientes de ésta con sus mangas parroquiales a solemnizar la función del Corpus Cristi». Imaginémonos este espectáculo maravilloso, este cortejo triunfal, con las mangas parroquiales de tantos lugares recorriendo las estrechas y esquinadas calles de la Villa trujillana, concurriendo hasta la plazuela de Santa María…

Don Isidro Parejo Bravo, vicario de Trujillo en 1785, nos aporta una serie de datos muy interesantes para su conocimiento: «Es cabeza de Vicaría, comprende su partido en lo real y eccco 18 villas: Cumbre, Marta, Plasenzuela, Ruanes…». Las va enumerando igual que las aldeas, hasta el número de 10: «Robledillo, Hibahernando, Albertuza…». También habla de los barrios o suburbios: «Aldeanueva de Zentenera al Oriente, Aldea del Obispo al Norte…»; así como de los habitantes: «tiene 600 vecinos», Además de otros aspectos que seguiremos comentando.

V.- Los Eclesiásticos.

Al frente de cada Vicaría había un Vicario, excepto en la de Jaraíz que tenía dos con las mismas atribuciones y la misma categoría, lo que a veces dio lugar a fricciones. Sobre la de Trujillo nos comenta Don Isidro Parejo Bravo: «… en esta ai vicaría en lo eccco sujeta a la de Plasencia y tiene un Vicario para la causas que ocurran, a excepción de las reservadas a las provisiones».

Los vicarios eran intelectuales muy cualificados por lo general, ya que al menos debían estar en posesión del título de licenciado., y accedían al cargo por oposición. Aparte de juez ordinario, desempeñaban también el cargo de Notario, según hemos comprobado en los libros de Fábricas de la parroquia de Jaraíz, donde los vicarios confirman como notarios las firmas de los mayordomos de Fábrica.

En Trujillo había seis parroquias: la de Santa María la Maior, San Andrés, la Vera Cruz, Santo Domingo y Santiago, con curas rectores propios. La de Santa María era la Iglesia matriz, cabeza de la Vicaría, donde residía el vicario que era el cura rector de la misma; Además había seis sacerdotes, llamados Beneficiados, para atender a los fieles «ad curam animarum, el culto divino y parto espiritual», como nos aclara Don Isidro Parejo, que continua diciendo que «… en dicha iglesia, como si fuera Colegiata, todos los días se rezan horas, se cantan la dobles, tercias u en toda misa conventual a hora fixa y bísperas, se rezan maitines y laudes y en los día de primera clase se ha efectuado sin haber memoria de lo contrario […]; en la misma celebran sus funciones el Muy Noble Ayunttamiento de estta ciudad, con especialidad las de honras de los Reyes y Principes y las de rogatibas, y en ella se principian y concluyen las procesiones públicas».

Las cinco restantes parroquias estaban regidas por sus respectivos párrocos, con los que colaboraban seis beneficiados, tres en la de San Martín y uno en cada una de las restantes. En total había 18 clérigos, lo cual al Vicario le parece un escaso número y de queja de que antes había muchos más que desempeñaban «capellanías y otros cargos». Nos aclara este punto con el siguiente comentario: «oy son muy tenues las renttas en que no hay suministros eccco pues en el espacio de los últimos 20 años han fallecido 30 o más sacerdotes […] y en el mismo no se ha proporcionado un solo suministro para las órdenes sacras».

En cambio, el clero regular era muy abundante, ya que había una gran cantidad de conventos, siendo la primera diócesis en este aspecto. Se debe este hecho a que gran parte de las órdenes religiosas eran fundadas por la nobleza trujillana, tan importante en Extremadura, y los mismos monarcas les recomendaban la protección de los conventos, como nos refiere Fray Alfonso cuando nos habla de la fundación de la casa de Nuestra Señora de la Encarnación de la Orden de Predicadores: «… Y favores que hacen los Reyes Católicos, encomendando a Luis de Chaves el convento».

En el siglo XVI había en toda la diócesis 18 conventos de frailes y 16 de monjas, de los cuales 10 estaban en Trujillo según Fray Alfonso. Hemos estudiado los que había en el siglo XVIII, y existían los mismos, con la diferencia de que había aumentado el número de religiosos en todos ellos. Esto fue debido a la decadencia económica de aquella sociedad rural, para la cual la vida religiosa ser la solución a su provenir económico, especialmente para la baja nobleza y los campesinos arruinados.

Según fuentes consultadas, los conventos eran los siguientes: «…en ello ay cuattro conventos de religiosos, el de Santo Domingo […] tiene 20 religiosos; el de San Francisco […] tendrá más de 40, el de San Francisco descalzos unos 20 y el de Nuestra Señora de la Merced tendrá 12». En cuanto a los religiosos no nos indica el número de ellos, sino sólo los conventos: «… el de San Francisco el Real de la Puerta de Coria, el de San Pedro que ambos son de terrena orden de San Francisco; el de Santa Maria; el de Santa María que es de la orden de San Jerónimo, sujetos al ordinario; el de San Miguel de dominicos, sujetos a religiosos de su orden; el de la Concepción franciscanas de la observación y lo mismo el de San Anttonio, que rigen la primera regla de San Francisco.» Tres de estos conventos pertenecían a la Vicaría por eso dice: «sujettos al ordinario» y eran: el de San Francisco el Real, el de San Pedro y el Santa María, desde el siglo XVI o desde sus respectivas fundaciones.

En total es un número muy elevado de religiosos para una población tan reducida de 600 vecinos, por eso vemos en los textos que se tomaban con frecuencia medidas económicas y religiosas para paliar algo de este desequilibrio.

Si la Iglesia en general fue un estamento sumamente influyente en la sociedad del Antiguo régimen, lo será de manera muy especial en Trujillo. Por este motivo todos los aspectos de la vida trujillana, tanto a nivel social como económico, cultural o artístico estarán influidos o dominados por ella.

VI.- Valoración social de la Vicaría.

Todas las manifestaciones del vida rural y ciudadana del Antiguo Régimen estaban presididas por la Iglesia, tanto las de orden individual como colectivas: bautizos, bodas, entierros, enseñanza, beneficencia, fiestas tanto patronales como las demás, la rogativas contra la sequía o contra cualquier epidemia, etc…

Las numerosas procesiones y romerías eran grandes festejos populares, con cánticos, danzantes, tamborileros y flautas. La festividad del Corpus Cristi era una de las más importantes de la diócesis. La de Santa María, como hemos comentado, era un verdadero cortejo triunfal, formado por los representantes de todo el término de la Vicaría. Uno de los vicarios de la diócesis placentina, Don Ramón Casas, en el año 1853, todavía nos da detalles de los actos: «Se celebraban ocho misas solemnes, con el Santísimo manifiesto, procediéndose a cada una de la tercia cantada. Se cantan ocho vísperas con el Señor manifiesto. Tres solemnes procesiones con el Señor en la custodia: la general por (las calles) la ciudad, en el mismo día del Corpus, cuyo día se queda expuesto en la Custodia hasta después de cantarase las vísperas, que se reserva; el otro día de la dominica infraoctava alrededor de la Iglesia por fuera, en cuyo día se queda el Señor expuesto hasta después de vísperas que se reserva, y l tercera en el día de la octava dentro de la Iglesia […]».

También era de gran boato la ceremonia de publicación de la Bula de la Santa Cruzada, que se paseaba bajo palio en procesión.

Una de las labores más importantes que desarrollo la Iglesia a lo largo de los siglos XVI, XVII y XVIII fue la de beneficencia, ya que en la mayor parte de la poblaciones era atendida exclusivamente por ella. En Trujillo, durante el siglo XVIII, había tres hospitales al menos: el del Espíritu Santo, llamado así porque estaba unido a su ermita, y era donde se asistían a los enfermos que contraían enfermedades contagiosas como era la llamada «del galaico» y «para las demás que no son contagiosas, – dice el vicario don Isidro – ai el de la Caridad para los pobres»; en el siglo XVI también estaba el hospital de la Concepción, que sirvió de residencia después a los Descalzos. También los conventos tenían esta misión asistencial; destaca la «enfermería de los Agustinos» de la que nos dice Madoz en el siglo XIX que «ha sido enagenada y convertida en casa particular». Existía Además un Hospicio, el de San Agustín; un colegio orfelinato y otra serie de fundaciones religiosas con fines benéficos.

En el siglo XIX, con el triunfo del Liberalismo, las leyes desamortizadoras expropiaron los bienes a la Iglesia y la Beneficencia pasar a manos del Estado, por lo que el funcionamiento de esta gran obra social se vino abajo. A este respecto nos dice Don Clodoaldo Naranjo Alonso: «La beneficencia oficial empezó suplantando a la local, alimentándose con los bienes de ésta, para ejercerse como sabemos de un modo vergonzoso y absurdo».

VII.- La Vicaría y la Gesta Americana.

La Iglesia fue uno de los grandes motores de la conquista de América, debido a su afán evangelizador. El espíritu de cruzada que España había mantenido durante ocho siglos de Reconquista luchando contra los musulmanes, va a seguir latente de una manera muy especial en la nobleza trujillana, donde la realeza encontrar la mejor cantera para realizar toda clase de hazañas, ya que durante toda la Edad Moderna los hombre de Trujillo se distinguieron por su valor y su espíritu de sacrificio, que, imbuido por ese espíritu religioso y guerrero, harán posible la gran gesta española. En la conquista americana, la cruz irá unida a la espada y sin ese espíritu de cruzada que se fue forjando a lo largo de los siglos hubiera sido muy difícil realizarla.

Fray Alfonso nos describe con todo detalle la conquista del Perú, entre otras, y en todo momento nos coloca al evangelizador junto a los conquistadores. Relata como Pizarro partió de Tumbez con 160 hombres y dos navíos para la conquista del reino de Atabalipa, que tenía su asiento en Cuzco; poseía enormes tesoros como el tablón de oro donde se sentaba, que pesó 25.000 ducados, y el cojín guarnecido de piedras preciosas. Sigue diciendo que los primeros interlocutores de los indios eran los religiosos: «Llegose entonces al rey (Atabalipa) Fray Vicente de Valverde, Obispo que fue de Panamá y Cuzco, con una cruz de palma y una suma de San Silvestre (los evangelios) […] y propuso al rey las razones siguientes: que recibais la fe de Cristo […] la cual es santísima y os conviene para salvaros, porque la que ahora teneis es muy falsa […]; si no lo haceis han de hacer la guerra contra vos y han de quebrar los ídolos que adorais».

Como todos conocemos, las críticas hacia los conquistadores por su comportamiento con los indios han sido enormes y de todo tipo, pero hemos de reconocer que la Iglesia contrarrestó con su labor social, cultural y de acogida, los excesos de estos intrépidos capitanes, y que gracias a su valentía y coraje conquistaron, repoblaron y pacificaron inmensos imperios. Entre los misioneros contabilizados en Trujillo figuran 14, según el estudio realizado por Don Pedro Borges, Aportación misionera a América y Filipinas. Estos misioneros pertenecían a las órdenes religiosas, ya que los del clero regular era muy difícil de calcular por no existir inscripciones, pero también eran muy importantes. Entre los misioneros ilustres de la diócesis placentina destaca Agustín de Hinojosa, natural de Trujillo, nombrado obispo de Nicaragua según Borges.

VIII.- Valoración económica de la Vicaría.

El poder económico de la iglesia durante el Antiguo Régimen fue muy importante, tanto del alto clero secular como del regular, con una serie de privilegios propios del estamento nobiliario. No sucedió así con el bajo clero, que por lo general padeció la misma crisis económica que afectó a las zonas rurales de la España de los siglos XVII y XVIII, sobre las cuales recaern los agobiantes impuestos de la corona, Además de las consecuencias de las guerras, pestes o malas cosechas.

Dentro del Obispado había grandes diferencias económicas entre las distintas Vicarías, ya que el poder económico de estas dependía del poder económico de sus fieles, que contribuían al culto divino con la aportación de sus diezmos, y estos a su vez, dependían de los recursos y riquezas de las distintas zonas. Por ejemplo, en la Vicaría de Jaraíz de la Vera, las parroquias tenían gran poder económico y todas disponían de capitales en metálico que prestaban, por medio de los censos y a intereses muy bajos, a los vecinos sobre una especie de embargo sobre sus heredades, con lo que obtenían buenas rentas; a estas había que añadir los diezmos de Navidad, de Pascua, Además de los productos de sus heredades, como las castañas, las hojas de morera para los gusanos de seda, linares, etc. Este es el caso de de la parroquia de San Miguel, de Jaraíz, que tenía un montante de 60.000 reales, y los gastos no superaban los 40.000 reales, luego tenía unos beneficios anuales que rondaban los 20.000 reales (Archivo de la Parroquia de San Miguel, libro de fábrica). Tenemos que añadir que la mayor parte de los vecinos de La Vera eran vecinos pecheros, es decir, pequeños propietarios que pagaban a la Iglesia los diezmos y demás impuestos que les imponía la corona.

El caso de Trujillo es totalmente distinto porque aquí la mayoría de sus habitantes, en el siglo XV, eran hidalgos que luego se enriquecieron enormemente con la conquista de América, consiguiendo no sólo títulos de alta nobleza, sino villas, rentas, dehesas y vasallos de la tierra de Trujillo, con lo que se mermó mucho la jurisdicción de la ciudad en favor de esta nobleza local que fue creando cantidad de señoríos y mayorazgos. Además plasmaron su riqueza en los suntuosos palacios que contemplamos por toda la ciudad con el escudo de sus linajes.

A partir de Felipe II, el municipio estaba ya arruinado y con él sus vecinos pecheros, acentuándose la crisis en los siglos XVII y XVIII con las distintas guerras en las que Trujillo siempre colaboró eficazmente. Se siguen manteniendo los abusos de la nobleza y el pueblo cada vez se va empobreciendo más.

La Vicaría de Trujillo refleja también el lamentable estado del siglo XVIII, después de haber tenido una época de gran esplendor en el siglo XVI, como toda la ciudad. Son muy escasas las palabras de su vicario cuando se queja de las necesidades de sus parroquias, y la compara con las riquezas de otras parroquias de la diócesis, observando que debían ayudarles con el siguiente razonamiento: «en la primitiva Yglesia, las Yglesias ricas socorrían a las pobres»; y manifiesta su disgusto porque el Cabildo de Plasencia o la Primada de Toledo no le atiende como él quisiera, y añade: «considero que entonces (refiriéndose a la época de esplendor) serían muy copiosas las rentas de esto y que sería muchos los ministros que asistiesen a ella gozando dibersas capellanías, pero oy en que son muy tenues las rentas en que no hay ministros eccco […] en el espacio de 20 años han fallecido 30 o más sacerdotes y en el mismo tiempo no se han proporcionado ni un solo ministro […] pide la razón y la justicia y dicta el derecho divino que no subsistan dichas uniones» (se refiere a la unión económica con las iglesias ricas a que antes aludía)

Sin embargo el Obispado de Plasencia no permaneció al margen de estas necesidades y ayudó económicamente a la Vicaría. En 1732 el obispo don Francisco Lasso contribuyó a la fundación de una congregación de sacerdotes y un pósito de para los labradores pobres del término de Trujillo. El caritativo prelado, afirma don Clodoaldo Naranjo Alonso, «tuvo en cuenta a Trujillo como punto de más urgente necesidad por las frecuentes sequías y trastornos de guerras en que padecía mucho la clase trabajadora; el capital principal fue de 26.000 reales, que debían emplearse en granos de para un pósito».

La documentación consultada coincide con este panorama desolador de la economía trujillana en el siglo XVIII: «la jurisdicción se extiende, con diezmatorio, en todo su circuito en unas partes a dos leguas, en otras a tres o cuattro; dentro de ella se hallan diferentes casas de campo, que son las de la Luz, de Gaette […] (enumera hasta 18) todas las cuales antiguamente eran casas de labor donde vivían en tiempos las principales casas de esta ciudad para promoverlas y esquila de sus ganados lanares y oy están las más desiertas y reducidas a ganaderías de serranos, de lo que proviene la decadencia y ruina de esta ciudad […] por no aver agricultura ni poder averla no hay manufacturas, ni materias primas ni proporción para averlas y así se hallas muchas personas ociosas»

Las quejas del vicario se unirán a las del Corregidor de Trujillo y a los del Intendente General de Extremadura, y aunque pasa a ser cabeza de uno de los partidos judiciales de la Audiencia de Cáceres, a finales del siglo XVIII, no se corregirán los abusos de la Mesta y de la Nobleza, que seguirán manteniendo el campo trujillano en absoluto abandono y pobreza, acentuándose en la Guerra de la Independencia con las destrucciones de los ejércitos franceses a principios del siglo XIX; sólo al final de éste siglo y a principios del XX comenzará el despegue económico.

IX.- Fundaciones religiosas y Ermitas.

Fueron muy importantes en el siglo XVI, especialmente las de Capellanías y las Cofradías. Las Capellanías eran fundaciones en las que ciertos bienes quedaban sujetos a la celebración de misas y otras prácticas religiosas. En los archivos parroquiales existe toda la documentación referente a ellos, donde consta el capital en metálico y las heredades que poseían, firmado por el capellán y confirmado por el notario y el párroco. En Trujillo entre Capellanías y Memoria había unas 30.

Fueron muy importantes las Cofradías, destacando la Soledad y las Ánimas; su número estaba alrededor de la 40. Cada cofradía tenía su libro de cuentas, donde consta todo lo referente a ellas, tanto en relación a los bienes, como a los cofrades, mayordomos, actas de reuniones, etc. Figuran también los gastos, entre los que se incluían los de las fiestas como el pago al tamborilero o sermones, pues cada una de las cofradías organizaba grandes festejos en los días de sus titulares respectivos.

En la diócesis hubo otro tipo de fundación o Memorias, como las que se hacían para dotar a los huérfanos o muchachos pobres; en Trujillo fue famosa la del Cardenal Gaspar y la de Cervantes de Gaete entre otras.

En cuanto a las Ermitas, el vicario Don Isidro Parejo enumera un gran número, localizando su ubicación: «Las que están en su circunferencia son las de la Magdalena, Nuestra Señora de la Piedad, Santa Ana, San Lázaro, San Juan, San Sebastián; dentro tiene las de San Judas Tadeo, Jesús Nazareno, que es del Hospital de la Caridad y la del Espíritu Santo; a media legua de distancia la de la Luz y a legua y cuarto, la de la coronada don dize estubieron los Templarios».

Fray Alfonso, en el siglo XVI, habla de dos ermitas dedicadas a Nuestra Señora, que eran las de Nuestra Señora de la Corona y Nuestra Señora del Carrascal.

En toda la diócesis estos santuarios eran general pobre, muchos no tenían ni ermitaños para cuidarlos: «… se mantienen con alguna ligeras limosnas que apenas son bastantes para satisfacer el coste de sus festividades y en algunos casos no hay ermitaño» (según el Interrogatorio); lo que pasa es que estas subsistían principalmente por las donaciones de los fieles.

X.- Valoración Cultural y Artística de la Vicaría.

A.- La Cultura.

La Iglesia fomentó la cultura en todos sus aspectos, tanto la cultura popular como la culta.

En todas las parroquias de la Vicaría era importantísima la música sacra, testimonio de lo cual son los extraordinarios órganos que podemos contemplar en la actualidad. El más interesante de Trujillo es el de la Iglesia de San Martín, de mediados del siglo XVII, realizado por Antonio Larrea Galarza, y cuya caja es obra del escultor trujillano Pedro Díaz Bejarano. Los concierto de órganos no podían faltar en cualquier festividad religiosa, por eso, uno de los cargos mejor remunerados era el de organista, y si era el sacristán el que lo tocaba, percibía un sobresueldo.

También fueron importantes las representaciones dramáticas; todos los años durante las festividades patronales se representaban comedias en la mayoría de las parroquias de la diócesis placentina. Los documentos nos cuentan que a veces había excesos durante estos actos, por lo que con frecuencia tenían que suspenderlos. Por este motivo, en Trujillo, se habilitará para las representaciones la alhóndiga, que se edificó en el siglo XVI. A este edificio se trasladó el Ayuntamiento en el pasado siglo, cuya sede había estado hasta entonces en el magnífico monumento renacentista situado en la Plaza Mayor.

La mayor parte de las actividades estaban presididas y organizadas por la Iglesia, donde se fomentaba el folklore popular tan variado e importante. Aparte de las fiestas patronales, en las que no faltaban los típicos ofertorios, los danzantes o el tamboril y la flauta, rivalizando lo mejor del folklore extremeño, como en la fiesta del «Chiviri»; fueron también muy importantes las procesiones de la Semana Santa de Trujillo, con una imaginería barroca de primerísima calidad artística. La oratoria también estaba muy presente en la Iglesia, ya que se traían oradores para predicar los sermones de Curpus Cristi o de la Cuaresma.

En cuanto a la enseñanza, la Iglesia desempeño un papel de primer orden durante el Antiguo Régimen, ya que en la mayor parte de las zonas rurales la enseñanza pública sólo abarcaba la primaria, llamada de «las primeras letras»; pero la secundaria solía estar en manos de la Iglesia. Las vicarías tenían sus colegios dotados con cátedras de gramática, como el colegio de San José de Jaraíz. En el caso de Trujillo no parece que la Vicaría tuviera ningún colegio, ya que el Concejo dotó con una cátedra de gramática a un colegio denominado «Estudio», según el Sr. Naranjo Alonso. Pero aquí serán esencialmente los conventos los que establezcan centros muy importantes de enseñanza secundaria, y especialmente de enseñanza superior. Ya en el siglo XVI, Fray Alfonso, cuando habla de la Orden de Predicadores dice que son «de estudios de Arte y Teología». Los estudios de Arte eran una especie de bachillerato superior, donde se cursaban tres disciplinas: Summulas, Logica Magna y Fhilosofhia; estos estudios comprendían tres cursos, después es cuando se pasaba a los estudios superiores como eran los de Teología o Derecho. En los siglos XVII y XVIII aumenta este tipo de enseñanza hasta tal punto que casi todos los conventos masculinos tenían diferentes cátedras: «en el convento de Santo Domingo había dos cátedras de Theología y tres de Filosofía; en el de San Francisco tres cátedras de Theología y en los Franciscanos Descalzos otras tres cátedras de Theología» (A.B.N.). Aquí cursarn sus estudios las grandes personalidades de la cultura trujillana de los que nos habla Don Isidro Parejo: «Don Fray Gerónimo de Loaysa, primer arzobispo de los Reyes, y que también lo fue del Eminentísimo Señor Don Gaspar Zervantes de Gaette, arzobispo de Tarragona, asistió al Concilio de Trento; yttem don Francisco Pizarro, que escribió un tomo de los barones ilustres, de Judíos y don Luis de Chaves una Fhilosofia que puso por título Opúsculos de Oro.» Y otros muchos.

B.- El Arte.

La valoración artística de la Vicaría fue tan importante que necesitaríamos de otras comunicaciones para su estudio. No obstante haremos un pequeño resumen del enorme tesoro artístico-religioso que dependió de la Vicaría de esta bellísima ciudad, que es difícil encontrar alguna otra que la iguale.

En Primer lugar tenemos la Iglesia de Santa María La Mayor, cabeza de la Vicaría, joya del gótico y del plateresco, con reminiscencias románicas y con uno de los mejores retablos del siglo XV español, de estilo hispano-flamenco, obra del gran pintor de la escuela castellana, Fernando Gallego.

La Iglesia de Santiago fue construida en la segunda mitad del siglo XIII, aunque transformada y ampliada en los siglos XV y XVII; también tiene reminiscencias románicas e influencias mudéjares en el alfiz que enmarca la portada occidental. La de la Veracruz hoy está dentro del recinto del cementerio municipal y sólo quedan de su estado primitivo los muros y los arcos formeros del siglo XIII.

En la Plaza Mayor, en el ángulo nororiental, se levanta la de San Martín, interesante monumento del siglo XVI, con un extraordinario Retablo Mayor barroco del siglo XVII; aquí se encuentra también el órgano barroco antes mencionado. La Iglesia de Santo Domingo se encuentra en muy mal estado, prácticamente es toda ella un conjunto de ruinas debido a las distintas guerras sufridas por la ciudad; es un pena pues fue una gran obra del renacimiento realizada por uno de los mejores arquitectos hispano-americano: Francisco Becerra.

La de San Andrés nos la describe el Vicario con estas palabras: «es de mala arquitectura es alta en su circunferencia desamparada de cosas inmediata al muro y puerta que llaman del Triunfo». Es una construcción gótica del siglo XV, aunque muy transformada.

Los conventos de la Vicaría inician su decadencia, como todos los demás, en el siglo XIX, con la guerra de la Independencia y, después, con las leyes de desamortización, quedando algunos convertidos en lamentables ruinas. El convento de San Pedro es de finales del siglo XV, con una portada interesante formada por un arco carpanel con un alfiz que enmarca el escudo de Trujillo; la iglesia es de una nave cubierta con bóveda de crucería; son muy originales lo arcos rampantes que soportan los contrafuertes y dejan espacio para la calle.

El convento de Santa María de los Jerónimos es también del siglo XV, de estilo isabelino. Sobre la portada abocinada, con fina arquivoltas, que descansan en columnillas, había una imagen de la Virgen con el Niño de piedra, que hoy se puede contemplar en el palacio de los Duques de San Carlos, residencia de los monjes en la actualidad.

El convento de San Francisco el Real de la Puerta de Coria, de religiosos de la Tercera Orden Franciscana, fue uno de los que se vio afectado por la desolación y la ruina. Fue fundado en el siglo XV, de cuya época quedan los muros de la Iglesia con los arranques de las bóvedas que debían ser de crucería estrellada, como corresponde al gótico flamígero. El resto del convento ha sido acertadamente restaurado por los Señores de Salas, respetando todas las características y detalles artísticos de su primera construcción. Destaca el bello claustro plateresco, con arcadas superpuestas, formada por arcos carpaneles que descansan en artísticas columnas con sus típicos capiteles platerescos decorados con canlículos. De su hermosas estancias destacan dos por sus amplias proporciones, con arcos diafragmas escarzanos sobre medias columnas adosadas al muro. Esto, y todo el conjunto conventual, constituye uno de los marcos culturales conventuales más importantes de Extremadura, ya que es sede de todo tipo de congresos y exposiciones, de un Museo de América, de una gran biblioteca, con más de 15.000 volúmenes, que además de proporcionar la ampliación de estudios a aquellos estudiantes que lo deseen, sirve para estimular a jóvenes investigadores con premios en metálico. Todo esto se debe a la magnanimidad e interés cultural de los Señores de Salas, cuya fundación, «Xavier de Salas», tanto esta contribuyendo a promocionar la cultura en sus diversas facetas no sólo en Trujillo, sino en toda la Comunidad. Su reconocimiento a nivel nacional e internacional es un hecho, como así lo demuestra, entre otros, el homenaje que se le tributó en el VIII Congreso Nacional de Historia del Arte, – C.E.H.A.-, celebrado en Cáceres en Octubre de 1990, por las más prestigiosas personalidades en el campo artístico y al que tuve la suerte de asistir. Es un ejemplo más del reconocimiento y de la estima que el mundo de la cultura profesa a la familia y fundación «Xavier de Salas» y la que desde estas líneas quiero rendirla también yo también mi más sincero homenaje.

Oct 011996
 

Resúmenes 1996

AGUILAR RODAS, Raúl
GASPAR DE RODAS

De este personaje, quien fue el primer gobernador de Antioquía, porque don Andrés de Valdivia, antecesor de él, fue gobernador sólo de lo que se llamó «de entre los dos ríos», que comprendía el territorio entre el río Cauca y el río Magdalena y no incluía los territorios en la margen izquierda del Cauca, en donde estaban asentadas las ciudades de Antioquía, Santa Fe y San Juan de Rodas, que sí los incluyó la Cédula Real que nombró a don Gaspar gobernador por dos vidas, presentaremos algunas citas que traen los historiadores.

Don José María Restrepo Sáenz, conspicuo y riguroso historiador colombiano de principios de este siglo y quien se documentó fundamentalmente en los archivos históricos, tanto en el Archivo de Indias de Sevilla, como en el Archivo Nacional de Bogotá y en el Archivo Histórico de Antioquía, peleógrafo él mismo, que le permitía leer y entender todo, sin tener que acudir al expediente muy común en otros historiadores de deducir por el título, intuir, hacer aproximaciones o aceptar como verdad absoluta lo dicho por otros, así concluye su corta biografía de don Gaspar en su libro «Gobernadores de Antioquía», publicado en 1932:

«La figura de Rodas se destaca a muchos codos de altura sobre todos los mandatarios de Antioquía en la época colonial (1571-1819)»

En el prólogo o Advertencia que él llama, refiriéndose a los

personajes biografiados, dice así: «Entre los aludidos personajes se cuentan algunos cuya fama traspasó los límites de aquellas montañas y llenó los anales patrios: Gaspar de Rodas, don Francisco Silvestre, el visitador Mon y Velarde, don Juan del Corral, el presbítero fosé Miguel de la Calle y el Coronel Sánchez de Lima, se destacan por encima de los demás, ya por la intrepidez, ya por la clara visión, ya por el don de mando, ya por las virtudes cívicas.»

ARROYO MATEOS, Juan Francisco
TRAUMATURGO EXTREMEÑO QUE MERECE SER BEATIFICADO

Quienes lean esta breve reseña biográfica se alegrarán y darán muchas gracias a Dios por haberles concedido la oportunidad de conocer una síntesis de la vida de uno de los hombres más extraordinarios de Extremadura que a su gran sabiduría, demostrada al haber escrito unas 20 obras, incluso un libro de poesías, unió una portentosa santidad, que a veces el Altísimo la hizo conocer con estupendos milagros, como fue el que curó instantáneamente del cólera al Duque de Casto-Terreño, en Madrid; siendo muy digno que Extremadura empiece a ocuparse más de lleno de éste su ilustre hijo: Fray Manuel Amado del Rosario, para buscar y publicar sus Obras Completas y conseguir además su pronta Beatificación, que también es una gloria inmensa para la propia Región Extremeña.

AYALA VICENTE, Fernando
ANÁLISIS CONCEPTUAL DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS DURANTE LA SEGUNDA REPÚBLICA Y SU APLICACIÓN PRÁCTICA EN LA PROVINCIA DE CÁCERES

Esta comunicación aborda el estudio de una realidad, la política, de una época, la Segunda República, y de un espacio, la provincia de Cáceres, objeto de múltiples estudios. Nuestro objetivo, como quedará reflejado en el trabajo, será meramente dar a conocer el amplio espectro ideológico de una coyuntura sujeta a numerosas interpretaciones y que se ha prestado en muchas ocasiones al confusionismo. La profundización en esta investigación exigiría un estudio mucho más detallado, sin embargo nos centraremos en presentar el marco general donde se dilucidarán las distintas opciones. Hacemos una breve introducción reflexionando sobre la idiosincrasia del sistema político, para pasar rápidamente a analizar cada una de las distintas agrupaciones, que como indicaremos las hemos enmarcado en el plano ideológico en el ámbito nacional para después hacer una serie de apuntes sobre la realidad provincial. Para finalizar mostramos un indicador de la extensión de los comités locales de los diferentes partidos en una fecha concreta (14 de febrero de 1936).

CALDERÓN BERROCAL, M.ª del Carmen
LA VISITA EN EL TERRITORIO VERÉ NULLIUS DE LA VICARÍA GENERAL DE ESTEPA, ANTIGUO DOMINIO DE LA ORDEN DE SANTIAGO Y PRIORATO DE SAN MARCOS DE LEÓN

El fondo documental de la Vicaría de Estepa es un archivo incorporado al General del Arzobispado de Sevilla formando parte de su sección V: Archivos Incorporados, junto con el Archivo de la Colegiata del Salvador, el Colegio del Espíritu Santo, el Hospital del Amor de Dios, el Hospital de San Bernardo, el Hospital de los Venerables, San Juan de Acre, la Universidad de Beneficiados, La Academia Hispalense Santo Tomás de Aquino y el Bailiato de San Juan.

Las fechas extremas oscilan entre 1519 y 1874, su volumen asciende a unos 520 legajos, y la razón por la cual sus fondos se custodian en Palacio se deducirá de la exposición que haremos.

En 1175 Alejandro III concede una Bula a la Orden de Santiago, dándole derechos sobre todas las tierras que ganasen a los infieles. La zona será en 1240 reconquistada por Fernando III, y el 29 de septiembre de 1267 el territorio pasa a pertenecer a la orden militar de Santiago y la jurisdicción eclesiástica de San Marcos de León.

La Encomienda se componía de circunscripciones con distinto rango: priorato, provisoratos y vicarías; entre las últimas estará la Vicaría de Estepa, al frente de la cual estará un vicario delegado del prior de San Marcos de León y nombrado por él.

Los papas siempre favorecieron a las Ordenes Militares honrándolas con numerosos privilegios, ya que éstas significaban la protección de la fe cristiana, la defensa del trono, y la liberación de España del yugo de los infieles.

Los reyes de España las enriquecieron con vastos territorios a los que, a petición de los monarcas. Roma exime de la jurisdicción de los prelados diocesanos. Por tanto, en los territorios de las Ordenes Militares la jurisdicción eclesiástica la van a ejercer priostes o vicarios revestidos de dignidad episcopal, siempre sometidos en lo civil a los grandes maestres, mientras que en materia religiosa dependen directamente de Roma, aunque el derecho de patronato se deje sentir fuertemente.

CÁRDENAS BENÍTEZ, Pilar
GARCIPIZARRO DE OLMOS

Esta es la historia de un hombre, Garcí Pizarro de Olmos, nacido en Trujillo, uno de los muchos extremeños que marcharon a América a hacer fortuna. Allí se estableció en la ciudad de La Plata o Potosí.

Un día, sintiéndose enfermo, escribió su testamento. Encontrándose sin familia, ¿quién heredaría sus bienes? Es entonces cuando recuerda su patria, la tierra que le vio nacer y las necesidades que puede haber en ella. Así, su última voluntad será que en su Trujillo natal quede un reflejo de su paso por esta tierra.

ISABEL DE MERCADO Y EL CONVENTO DE SAN FRANCISCO EL REAL

La Historia no la hacen sólo las grandes hazañas y los grandes personajes. Cada uno de nosotros, día a día construimos nuestra propia historia.

Cualquier personaje, anónimo en su tiempo, puede cobrar importancia y vigencia para nosotros por todo lo que pueden transmitirnos a través de un documento.

Igualmente, las obras realizadas por estas personas que habitaron los mismos lugares que hoy pisamos, llegan hasta nosotros en forma de edificio, monumento u obra de arte.

Con estas líneas pretendemos dar a conocer un hecho ocurrido entre las paredes que hoy nos cobijan; un hecho que, como hacemos también hoy, es ya parte de la Historia de Trujillo.

CARRASCO MONTERO, Gregorio
ILMO. SR. DR. D. JOSÉ XEREZ

Hijo ilustre de Villamiel (Cáceres) donde nació.

Colegial del Colegio de Santa Cruz de Cañizares, adherido a la celebrada Universidad de Salamanca.

Curiosidades del Colegio y del expediente de limpieza de sangre, indispensables para ingresar en el mismo.

Con éxito -Nemine discrepante- en la celebérrima Capilla de Santa Bárbara obtiene los grados. Valor real de los grados.

Como se desprende de los expedientes a cátedras el Dr. Xerez, como era costumbre en todos los catedráticos, opositó varias veces a distintas cátedras, ya que cada oposición era acumulación de méritos.

En una de las oposiciones aparece con el título y mérito: Moderante Perpetuo de la Academia de Leyes. Conquistó la de Prima de Leyes.

Sería también Capellán General de los Ejércitos Reales y Deán de S.I.C. de Ciudad Rodrigo.

Creador de la primera escuela pública de Villamiel, fue promotor de otras obras que beneficiaron a su villa natal como la restauración de la antigua calzada del Puerto del Hocino, que unía a su pueblo con la más importante de la Dalmacia que desde Alconetar por Coria y Ciudad Rodrigo llegaba a Salamanca.

CILLÁN CILLÁN, Francisco
LAS ORDENANZAS DE LA COFRADÍA DE SAN BLAS EN PUERTO DE SANTA CRUZ

La festividad de San Blas en Puerto de Santa Cruz es tan antigua como el pueblo mismo. Los portenchos fundaron una cofradía en honor del Santo el 20 de enero de 1497, por esas fechas hicieron un voto colectivo consistente en oír misa y sacar la imagen en procesión alrededor de la iglesia. Durante el siglo XVIII adquiere una resonancia especial, cofrades de diferentes lugares de su entorno prometen cumplir las ordenanzas y se someten a ellas con la intención de recibir los favores del Santo. La cofradía pierde sus bienes en el siglo XIX y termina desapareciendo al no poder cumplir sus obligaciones estatutarias. Sin embargo la fiesta no decae, experimenta un nuevo auge al tomarla los quintos como su día de despedida antes de incorporarse a filas. Al dar a conocer las ordenanzas en su quinto centenario, quiero homenajear a la festividad que tan fervorosamente celebraron nuestros antepasados y hoy está casi perdida.

CORCHERO CERRÓN, José Manuel
EL ORIGEN DE LOS NOMBRES DE LAS CALLES Y SU RELACIÓN CON EL DESAROLLO URBANO EN UNA VILLA MEDIEVAL: VALENCIA DE ALCÁNTARA

El origen de los nombres de las calles de los núcleos históricos se remontan en su mayoría a la Edad Media, sufriendo algunos cambios en la moderna. Por tanto, indagar en el origen y posibles alteraciones del callejero nos permite reconstruir parte de la historia urbana de estos núcleos. La aplicación de este método a una villa de origen medieval como Valencia de Alcántara, cuyo barrio gótico destaca por su singularidad, nos permite obtener conclusiones esclarecedoras sobre su desarrollo urbano, que son en cierto punto extrapolables a otros conjuntos urbanos.

CORCHO GÓMEZ, Inmaculada
(Los Museos Españoles. Estudio de Situación) LOS MUSEOS DE EXTREMADURA

Esta comunicación viene a presentar parte, la correspondiente a la Comunidad de Extremadura, de los resultados obtenidos mediante el estudio realizado para conocer el estado de situación de los Museos Españoles, como componentes de uno de los productos turísticos que más desarrollo está experimentando en la actualidad, el Turismo Cultural, con el fin de conocer el estado de estas instituciones y su situación dentro de la oferta turística en general.

Tutelado por la Secretaría General de Turismo y gestionado desde la misma, se partió de la idea de que es necesaria una renovación de las instituciones museísticas, y siguiendo ese empeño iniciar con este trabajo una investigación coherente sobre todos los campos que atañen a los museos: concepto, gestión, distribución territorial, proyección exterior, diseño y renovación de la imagen.

En este estudio se revisaron los recursos y posibilidades de la museografía española; las perspectivas y vías de desarrollo de su oferta y promoción. Aquí venimos a presentar los resultados que se obtuvieron para la Comunidad de Extremadura, contrastándolos con otras comunidades.

CORDERO ALVARADO, Pedro
LA HERÁLDICA MUNICIPAL TRUJILLANA EN SUS MONUMENTOS

Repasamos en este trabajo algunos conceptos relativos acerca del nacimiento de la heráldica municipal, en general, y la de Trujillo, en particular, aclarando ciertos puntos relativos a la concesión de las armas a los Concejos por los reyes peninsulares, y su época de otorgamiento.

Blasonamos las armas de la ciudad, y razonamos sobre los esmaltes que deben teñir las armas del escudo trujillano, según referencias de los autores clásicos y las leyes armeras.

También argumentamos acerca del origen del escudo, fecha de su concesión y sobre el monarca que pudiera haber otorgado las armas del emblema; y su origen a partir del «sello del Concejo de la villa».

Posteriormente estudiamos cinco modelos de blasones de la localidad, existentes en: La puerta de Santiago, los conventos de San Pedro y de San Francisco, el del antiguo Pósito, hoy Ayuntamiento Nuevo, y un raro ejemplar que se advierte en la cocina de la casa de la calle del Pavo, n.° 14.

TRUJILLO: UN IMPERIO HERÁLDICO IGNORADO

El autor, tras resaltar la importancia armera de Trujillo, al que califica de Imperio Heráldico, efectúa un breve recorrido por la armería real con representación en la ciudad, estudiando los emblemas reales de las distintas épocas, desde los escudos existentes anteriores a los Reyes Católicos que se conservan en las puertas de Santiago y de San Andrés, pasando por los blasones de Doña Isabel y Don Fernando que se admiran en los conventos y fortificaciones trujillanas, o los de Carlos V, Felipe II y Felipe III, existentes en los diversos ámbitos de la localidad.

Terminamos la ponencia hablando de los emblemas reales que se ofrecen sobre los dos Ayuntamientos (el Viejo y el Nuevo),con una alusión a la bandera coronela del Regimiento Provincial de Trujillo, para entrar a diferenciar el concepto de las grandes y la pequeñas armerías reales, que utilizaron los monarcas españoles para representar a la Corona.

CHAVES PALACIOS, Julián
OPERACIONES REPUBLICANAS SOBRE LAS VILLUERCAS. GUADALUPE EN LA ENCRUCIJADA: SITIO Y DEFENSA DEL MONASTERIO EN EL VERANO DE 1936

Se analiza en esta comunicación una ofensiva republicana procedente de la provincia de Toledo en agosto de 1936, que tuvo como escenario de operaciones una parte de las Villuercas, concretamente las tierras comprendidas en los términos de Alía y Guadalupe. Fue precisamente en esta última población donde tuvo sus resultados más espectaculares. El edificio del monasterio fue utilizado como lugar de refugio de los habitantes del municipio y también de otros que habían llegado huyendo de sus pueblos. En sus dependencias encontraron protección ante un ataque republicano que puso a prueba el templo mariano y a quienes estaban en su interior. Las jornadas que vivieron los refugiados, en unas dependencias hacinadas y con serios problemas de salubridad, fueron tensas y desconcertantes, temiéndose en no pocos momentos lo peor. Finalmente, la llegada de las fuerzas nacionalistas evitó su ocupación. Los republicanos retrocedieron en sus posiciones y Guadalupe y su liberación se convirtió, en aquel trágico verano de 1936, en todo un símbolo para las fuerzas de Franco.

FERNÁNDEZ SÁNCHEZ, Teodoro
HALLAZGO DE UNA OBRA DEL SIGLO XIII

Montones de vieja chatarra de objetos de arte, de hogar y libros. Entre polvo y suciedad de papeles podridos, encontré una obra, «Tesoro de pobres», reimpresa en el año 1564, en «casa de Phelipe de Junta. Burgos, el año 1564».

Es un libro de medicina con regimiento de sanidad.

Mide 18,5 de alto, 14 de ancho, y consta de 54 folios de texto y 3 más con tablas de autores e índices. Está encuadernado en pergamino y su conservación es relativamente buena. El autor es «Petrus Hispanus», hijo de otro «Petrus Hispanus», médico que ejerció en Lisboa. Colaboraron otros Doctores, en total 57.

«Petrus Hispanus», el autor principal que lo editó, fue elegido Papa el 15 de septiembre de 1276 mediante el cónclave celebrado en Viterbo, y coronado el día 20 del mismo. Su nombre papal fue Juan XXI.

Aunque se hicieron varias impresiones, de las que se conserva algún ejemplar en ciertas bibliotecas nacionales, hasta el presente sólo se conoce el que poseo de la impresión de 1564.

Las primeras palabras del prólogo son las siguientes: «Cominea un libro muy provechoso en medicina llamado thesoro de pobres. El qual mandó hazer el Papa Juan a un médico suyo, llamado Juliano, hombre muy sabio y experimentado en medicina. El qual por servir a Su Santidad y por servicio de Dios, y por bien de los próximos, buscó cuantos doctores y maestros avía en medicina…»

¿ALDEA DE TRUJILLO O ALDEA DEL OBISPO?

Con noble orgullo, la actual Aldea de Trujillo quiere retornar a sus fuentes y raíces históricas, testigos de su origen, formación y progreso.

El Ayuntamiento ha solicitado recuperar su primitiva y centenaria denominación de Aldea del Obispo. Porque fue uno de los primeros de la diócesis de Plasencia el que mereció con las mesnadas episcopales, que el rey D. Fernando III, el Santo, le donase diez yugadas de tierra para su señorío.

Brindamos una copia del documento de la toma de posesión por el Obispo D. Adán, cuyo original se guarda, casi ilegible en el Archivo Capitular de la Catedral placentina. Aquellos primeros obispos fueron los que incrementaron la vida social, religiosa y material de la actual Aldea. Justo es que lleve su nombre como testimonio de gratitud y de reconocimiento histórico.

GARCÍA DE YÉBENES TORRES, Pilar
UN BOTICARIO EXTREMEÑO EN LA CORTE DE FELIPE V FERNANDO VI BARTOLOMÉ PÉREZ DURAN: BOTICARIO MAYOR DE S.M. (1737-1748)

Queremos dar a conocer la figura del boticario extremeño Bartolomé Pérez Duran que nació en el pueblo pacense de Oliva a finales del siglo XVII y desarrolló toda su actividad profesional en la Real Botica Española, institución de la Corona creada en el año 1594.

Formado profesionalmente bajo la dirección y disciplina de su maestro y antecesor en el cargo de boticario mayor, el francés Luis Rigueur (llegado con Felipe V al comienzo del reinado), fue ocupando todos los empleos que un boticario podía ejercer en la Real Botica. Luis Riqueur depositó en él toda su confianza y a la muerte del primero se convirtió en el jefe de la Real Oficina, puesto que desempeñó desde 1737 hasta su fallecimiento en diciembre de 1748.

Debido al periodo en el que hubo de regir los destinos de la Real Botica, últimos del reinado de Felipe V y primeros del de Fernando VI, los hábitos y prácticas irregulares hechos costumbre y casi norma, así como la mala situación económica de la Real Hacienda le llevaron a enfrentamientos con boticarios subordinados. Pero, a pesar de todos los problemas su alta competencia en la ciencia farmacéutica y su honradez probada dejaron a la Real Botica en una situación óptima para encarar los desafíos asistenciales y científicos que la eclosión ilustrada requeriría de esta Institución de la Corona Española en la segunda mitad del siglo XVIII.

GARRAÍN VILLA, Luis
LA COMUNIDAD JUDÍA DE LLERENA DEL SIGLO XV

El asentamiento del pueblo judío en la Baja Extremadura se produce tras la reconquista y Llerena es uno de los centros donde se desarrolló una comunidad sefardí de verdadera importancia.

Tras el estudio de un censo de judíos conversos redactado en 1496, por los Inquisidores del Santo Oficio después del Decreto de Expulsión de 1492, nos hacemos una idea concreta y concisa de esta comunidad.

Nos encontramos a judíos emigrantes al Nuevo Mundo, personajes importantes como el cronista de Indias Pedro Cieza de León, o Alonso de Llerena, el fundador de la villa de Llerena Real y Mina de Sombrerete en el estado mexicano de Zacatecas.

GODOY BARRADO, Javier
MIGUEL DÍEZ, Manuel
PALACIOS ACERO, Ismael

ANOTACIONES Y CURIOSIDADES DE LOS ARCHIVOS PARROQUIALES DE TRUJILLO

Algunos acontecimientos extraordinarios quedaron grabados en las generaciones de trujillanos de los siglos pasados, algunos de ellos de importante relevancia para la ciudad. Muchos de estos eventos fueron registrados en anotaciones marginales por los párrocos, aprovechando las primeras y últimas páginas de los libros sacramentales y de administración de sus archivos parroquiales, con un espíritu histórico que podríamos calificar, valga la expresión, «preperiodístico», en un tiempo en que la Iglesia era depositaría de la cultura.

Interesantes anotaciones que presentamos en este trabajo para aumentar el acervo histórico de la inveterada y artística ciudad de Trujillo.

GUTIÉRREZ MAGIAS, Valeriano
JULIO CIENFUEGOS LINARES (1920-1996)

Con esta comunicación, el autor quiere poner de relieve la importancia de la figura extraordinaria, apasionante, bien manifiesta, de Julio Cienfuegos Linares (1920-1996), quien sintió a Extremadura con el mayor ardor, lo que expresó con su verbo elocuente, exquisito, y su bien cortada pluma, privilegiada. A la vez, se hace patente en este trabajo la importancia y significación que para la cultura badajocense y de Extremadura entera, tuvo la figura de Julio Cienfuegos, fallecido en la primavera de este mismo año, no sólo como autor de diversos ensayos sobre el arte en general, y sobre pintores extremeños, en particular (Luis de Morales -el Divino-) sobre todo, sino también como historiador certero y fiable, documentado, preciso; como novelista de léxico fácil, donoso y culto; como intelectual riguroso, ágil, enriquecido por una ironía punzante.

En el relato. Julio Cienfuegos nos dejó dos novelas: «Memorial de ventoleras», historia novelada de la capital pacense a través de varias generaciones de una familia, y «El segundo sello», una historia novelada de la Guerra de la Independencia en Extremadura, en las que la fábula, inspirada, llena de matices, se engarza, con donosura y precisión del dato, en una acción que transcurre a lo largo de la guerra.

LÓPEZ LÓPEZ, Teodoro
LOS PROPIOS DE LA ARCHIDIÓCESIS DE MÉRIDA-BADAJOZ

Las iglesias particulares poseen Suplementos o Apéndices a los libros litúrgicos según la reforma tridentina. En ellos se veneran con particular honor los Santos que le son propios por alguna razón.

En Badajoz son tres los motivos de inclusión: uno, por devoción centenaria (Atón, Sisenando, Ntra. Sra. de Guadalupe y Medalla Milagrosa); otro, debido a alguna intervención milagrosa (Engracia y Juan Macías); por último, el ejercicio del ministerio pastoral (Juan de Ribera y Pedro de Alcántara).

No obstante, la iglesia pacense tuvo misal y breviario propios, impresos en 1529, según el rito romano. Destaca la fiesta de Juan Bautista, patrono principal de la diócesis y titular de la S. I. Catedral, así como el aniversario de la Consagración de la misma.

Durante el medievo tuvo rito hispano-mozárabe la iglesia emeritense con su calendario propio de mártires (Eulalia, Servan y Germán, y Lucrecia) y de confesores (Paulo y Masona). El Concilio Vaticano II abre la posibilidad de su celebración, después que había sido durante un milenio exclusivo de las seis parroquias de Toledo.

LOZANO RAMOS, José
HERÁLDICA TRUJILLANA

Habiendo presentado en los XXIV Coloquios Históricos de Extremadura en Trujillo, el tema de Heráldica Trujillana en su totalidad, y como todo trabajo de investigación nunca se acaba, es por lo que vuelvo este año con el mismo tema, ya que han aparecido más en nuestra Ciudad.

A parte de los más conocidos, lo más importante es que investigando la Orden de Trujillo, y al encontrar indicios de tres escudos en los escritos, uno he encontrado no en Trujillo y sí en los alrededores, y comparando las distintas fuentes de información y según Pons, este escudo pertenece a dicha Orden.

Por otro lado es un tema poco conocido y oscuro en la Historia de Trujillo, por tratarse en la lejanía del tiempo y su corta duración.

Por lo demás seguiremos investigando.

PRESENTACIÓN DEL LIBRO EL AUTOMÓVIL EN TRUJILLO

Cuando en el 1974 empece a participar en los IV Coloquios 20 Históricos Religiosos de Trujillo, actuales Coloquios Históricos de Extremadura, con la sola ilusión de participar en un trabajo a petición de don Francisco Fernández Serrano, padre de estos Coloquios y mentor en su primeros años.

No podía pensar que después de un trabajo como fue el primero en compañía de mi buen amigo José María Muñoz Claro, sobre el libro de don Juan Tena.

A continuación vinieron varios, no voy a enumerarlos, solamente decir que en estos Coloquios cualquier persona con voluntad y amor a su ciudad, puede participar solamente con interés y ser amantes de la historia.

En todos los temas que he tocado, siempre ha habido un denominador común, ya que en todos los casos para bien o para mal, el nombre de Trujillo ha estado en primer plano en España.

En el tema de la «Historia del fútbol en Trujillo», el C.F. Trujillo fue el primer equipo en categoría nacional expulsado de la competición, después de la Guerra Civil, en carta de 2 de febrero de 1945 por no pagar 1.318’60 al Toledo, como no se pagó, se le expulsó.

En la «Fiesta de Toros en Trujillo», se está y estuvo en primer plano al tener el Toro más famoso de la Historia del Toreo; «Jaquetón», del Cura Solís, y las ganaderías que sólo nombraré; el Marqués de la Conquista, que lidió toros en Madrid en 1800 y Los Tres-palacios, don Jacinto Trespalacios y el Conde Trespalacios.

En el tema de espectáculos, en el siglo XX, pocos lugares han tenido la ocasión de ver a José Carreras, Monserrat Caballé y al cantante Julio Iglesias, en estos tiempos actuales y en tiempos lejanos vemos que actuaron, artistas como:

  • Paco de Lucía
  • María del Carmen Prendes y Ricardo Acero
  • Ricardo Espinosa, 1945
  • Manuel Sabatini, 1955
  • Josita Hernán, 1949
  • Doña Francisquita, José Tamayo, 1972
  • El maestre Ricardo Calvo en 1931
  • La extraordinaria María Guerrero y Pepe Romero, 1953… etc.

MARTÍN JIMÉNEZ, Marcela
VIDA DE FRAY JUAN DE SAN DIEGO

Mi trabajo de este año para los «XXV COLOQUIOS HISTÓRICOS DE EXTREMADURA» quiero que sea algo sencillo y humano, pero con un toque espiritual. Estudiando el tema he podido comprender que aunque es la vida de un santo, es también la vida de un hombre sencillo y humano, que por su entrega y servicio, resultó ser un hombre de Dios. A este título le llevaron los demás, él era todo humildad y amor. Por lo general, la persona consagrada al servicio de Dios, se diviniza, porque se convierte en representante de Dios para los hombres, esto le aleja de su condición de representante de los hombres ante Dios, que es lo que es en realidad. Se olvida que es hombre. Esto no le ocurrió al venerable Fray Juan de San Diego, Menor Observante, nacido en el Casar de Cáceres en el año 1628.

Bajo su auspicio me pongo, para que me ayude a desempolvar el manuscrito que cuenta su vida y milagros.

MARTÍN NIETO, Serafín
DOS ERMITAS CACEREÑAS EN LA COLACIÓN DE SANTIAGO

Desde su reconquista, Cáceres ha contado con numerosas ermitas y capillas públicas, unas situadas dentro de la población, bien intramuros o extramuros, otras en su término municipal, más o menos distantes del casco urbano. En los coloquios del presente año, presentamos la historia y evolución de dos de ellas, radicadas ambas en la colación de Santiago el Mayor, foco, a lo largo de los siglos, de la devoción de los cacereños.

SAN BLAS Hasta que en 1585 el obispo mandó su fusión, en Cáceres, durante al menos un siglo, coexistieron dos ermitas y cofradías bajo la advocación de San Blas. Una, en la colación de San Mateo, denominada de San Blas el Viejo; otra, en la de Santiago, la de San Blas el Mozo, hoy convertida en parroquia. Cada 2 de febrero, víspera de su fiesta, los cacereños se congregan en torno al santo, perpetuando una de las tradiciones más arraigadas en nuestra ciudad, que fue capaz de superar muchas circunstancias adversas.

NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

Más conocida como ermita del Vaquero. A pesar de que habían transcurrido cerca de tres siglos desde el fallecimiento del vaquero Gil Cordero, descubridor de la Sagrada Imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, en Cáceres, su villa natal, aún perduraba el recuerdo de su paso por esta vida, cuando el 2 de enero de 1612 el Ayuntamiento acordó adquirir, por compra o permuta, la casa de de la calle de Caleros en que había vivido, para, una vez derribada, levantar sobre su solar un humilladero. Pero la penosa situación económica de las arcas municipales, la guerra con Portugal impedirían a los Regidores de la villa ver cumplidos sus deseos. La construcción de la ermita parecía abocada al fracaso, cuando en 1660, don Juan de Carvajal y Sande, Presidente del Real Consejo de Hacienda, por especial devoción a la Virgen de Guadalupe asumió el costo de las obras del edificio, del retablo y la dotación de todo lo necesario para el culto y adorno de la misma. Desgraciadamente, don Juan de Carvajal no llegó a verla concluida, pues la muerte le arrebató de esta vida en 1667.

MÉNDEZ HERNÁN, Vicente
CATÁLOGO DE LA PLATA DE LA IGLESIA PARROQUIAL DE SANTIAGO APÓSTOL DE CAPILLA (BADAJOZ)

Sugestiva e interesante es la colección de orfebrería religiosa que se custodia en la iglesia parroquial de la localidad pacense de Capilla. Un total de treinta piezas, de las que diez presentan punzones (de Ciudad Real/ Córdoba, Madrid y Toledo), nos sumergen en un amplio espacio cronológico que arranca desde el siglo XVI, con los dos magníficos cálices quinientistas, uno de ellos aún entroncado plenamente en el estilo gotícista, hasta el primer tercio del siglo XIX, donde hay que hacer destacar sobre todo la buena mano que intervino en la ejecución de la custodia neoclásica.

MARTÍN POUSADA, Rodrigo
LOS TIEMPOS ANTIGUOS DE ALISEDA

Estudio histórico de la Prehistoria e Historia Antigua en la localidad de Aliseda. Destacando por su importancia el Tesoro de Aliseda, correspondiente a la Edad de Hierro, así como el castro de Sansueña, nombre citado por el mismo Cervantes y por Fray Luis de León en la Oda titulada «La Profecía del Tajo». En nuestro estudio recogeremos las referencias bibliográficas de otros historiadores, así como la crónica de historiografía del siglo XIX.

Prácticamente todas las tipologías religiosas quedan representadas en el amplio repertorio de obras: ánforas, cálices, cande-leros, coronas, crismeras, cruces -tanto de altar como procesionales-, custodia, incensario, naveta, píxide, portapaz, venera, vinajeras, etcétera. De entre ellas hay que hacer resaltar el magnífico portapaz que del segundo tercio del siglo XVI nos ha llegado, y en el que se representa la escena en la que la Virgen impone la casulla a San Ildefonso, patrón de la Diócesis de Toledo a la que pertenece la mencionada localidad. También son interesantes dos pequeñas vinajeras de estilo purista, marcadas con punzones toledanos, y prácticamente iguales a las que se conservan en el convento del Cristo de la Victoria de Serradilla (Cáceres), lo que nos da una idea del modelo de trabajo que seguían los orives a base de grabados y colecciones de estampas.

MIRA CABALLOS, Esteban
EN TORNO A UNA BIOGRAFÍA SOBRE FREY NICOLÁS DE OVANDO: ESTADO DE LA CUESTIÓN

En esta pequeña comunicación, insistimos de nuevo en la figura de frey Nicolás de Ovando, especialmente como gobernador de las Indias y artífice de un sistema colonizador que tuvo una vigencia de más de tres siglos en la América Española. Asimismo trazamos un panorama historiográfico que abarca desde los siglos XVIII y XIX hasta nuestros días, destacando los principales aportes realizados en los últimos años por investigadores de ambos lados del océano.

Finalmente ponemos de manifiesto la necesidad que hay de realizar una biografía que de una vez por todas otorgue el sitio que se merece un personaje de la clarividencia y de la capacidad de gobierno de este cacereño ilustre.

MONTAÑA CONCHIÑA, Juan Luis de la
ASPECTOS FUNDAMENTALES DE LA SOCIEDAD FEUDAL EXTREMEÑA EN EL SIGLO XIII Y SU PROYECCIÓN EN EL SIGLO XIV

El objetivo primordial de este trabajo se centra en el establecimiento de unas líneas generales que permitan conocer y seguir el desarrollo que seguirá la sociedad feudal extremeña en los primeros compases del siglo XIV. Para ello basaremos nuestra exposición en una serie de puntos que consideramos de vital importancia.

En primer lugar para tener una visión completa de la dinámica que impulsó la consolidación de la sociedad extremeña en todos sus ámbitos. Plantearemos las bases que articulan la sociedad extremeña después de la conquista y para ello recalaremos en tres aspectos esenciales como la ocupación y transformación del espacio por los pobladores, el equilibrio inicial entre agricultura y ganadería, el limitado desarrollo de las actividades económicas propiamente urbanas. En el plano de las relaciones sociales incidiremos en la creación del espacio señorial, o desarrollo de los marcos jurídicos de dominación y su proyección cronológica, factor importante por cuanto supone el establecimiento de las bases materiales, de organización del espacio y explotación sobre el que se desarrollarán unas relaciones sociales perfectamente articuladas por fueros y cartas de población, elemento este último imprescindible para entender el modelo de sociedad que se desarrolla en los espacios de frontera.

MORENO MORALES, Marcelino
ALGUNAS ERMITAS AL SUR DE TRUJILLO EN EL SIGLO XVIII Y SU SITUACIÓN ACTUAL

En el presente trabajo se han estudiado una treintena de ermitas pertenecientes a quince municipios: Albalá, Alcuéscar, Arroyo-molinos, Benquerencia, Botija, Casas de Don Antonio, Plasenzuea, Robledillo de Trujillo, Ruanes, Salvatierra de Santiago, Torre de Santa María, Torremocha, Valdefuentes, Valdemorales y Zarza de Montánchez. Los resultados demuestran que la situación de las ermitas actualmente difiere mucho de la que existía en el Siglo XVIII, sólo siete se mantienen abiertas para el culto religioso, otras se han destinado a vivienda particular, establos y corrales para el ganado, algunas se encuentran en estado ruinoso y las más simplemente han desaparecido sin dejar huella física de su ubicación original.

El trabajo realizado se basa preferentemente en la investigación, con dos bases principales:

1) Búsqueda y consulta de determinadas fuentes, para los datos obtenidos en el Siglo XVIII se han ulilizado los Interrogatorios de la Real Audiencia de Extremadura, fechados entre 1791 y 1793, estos documentos son una de las bases del trabajo.

Otras de las fuentes históricas consultadas es el Diccionario Geográfico Histórico y Estadístico de Pascual Madoz y en menor medida Los libros de Visitas de la Orden de Santiago.

2) El otro aspecto básico es el que podríamos denominar trabajo de campo, que consiste en la recogida de datos mediante la visita a los diferentes lugares donde se situaban las ermitas, se ha podido comprobar en qué estado se hallan estos edificios en la actualidad.

MURILLO MARISCAL, María
TAL COMO SE VIVÍA ENTONCES EN UN RINCÓN DE EXTREMADURA

María Murillo Mariscal presenta su libro recientemente publicado que titula TAL COMO SE VIVÍA ENTONCES EN UN RINCÓN DE EXTREMADURA, ilustrado por la autora con pinturas, dibujos y fotografías. Hace la presentación el Ilustre extremeño D. Pedro Rubio Merino, de la Academia de Extremadura. En la introducción nos relata María Murillo los motivos de esta publicación. En los primeros capítulos se refiere a los antecedentes históricos de Aldeacentenera, el pueblo que cambió de lugar y de nombre. Titula otro capítulo. Centenera y el descubrimiento de América, haciéndonos saber que investigando en el Archivo de Indias encontró a tres importantes descubridores relacionados con Centenera (nombre antiguo del pueblo), Martín de Centenera, sacerdote, Pedro Alonso de Centenera y Alonso Alvarez de Pineda, éste importante navegante que dibujó el primer mapa del golfo de Méjico y luego se extiende narrando las costumbres existentes en Aldea-centenera al final de los años veinte, la forma de vivir en el pueblo y en el campo durante las cuatro estaciones del año. Los capítulos finales son: Los Noviazgos y las Bodas, La Vestimenta, La Misa, Las Comidas, Los Pregones, Los Oficios, La Saludaora, Los Remedios Caseros, Benito (el tonto del pueblo). La Pantarulla, Los Juegos Infantiles, Las Canciones (incluso la música de algunas). Construcciones Rústicas (materiales, dimensiones y denominación de sus elementos). Los Apodos, Vocabulario, Frases usuales de este Pueblo.

NAHARRO i RIERA, Alfonso
URBINA GÓMEZ, Miguel
CHUTY
TRUJILLO VIRTUAL (bajo soporte cd-rom)

El trabajo recoge información de la ciudad en multimedia (textos hablados y escritos, música, fotografías, tres dimensiones y animación de imagen). Es el resultado de combinar diversas disciplinas visualizables en el computador por medio de un disco, geografía y los grandes misterios que se encierran entre sus vetusteces. Un increíble menú nos transportará al pasado de un espacio conservado milagrosamente y donde la arqueología aún no ha empezado seriamente a trillar restos en peligro de extinción, igual ocurre con la enorme documentación oculta en bibliotecas particulares que deberá aparecer si no queremos dejar la herencia histórica a las ratas, a ciertos coleccionistas y a otros enemigos de la cultura. Aun así hemos empezado la recogida que presentamos en este programa interactivo abierto plenamente a la investigación futura.

SIERRA DE GATA, LA PRIMERA EXTREMADURA

Seguimos la línea de otro trabajo presentado en estos Coloquios (Hurdes), completando el espacio que antiguamente se conoció como Transierra Leonesa. Para ello trasladamos en 1993 nuestro centro de investigación a Perales del Puerto, villa natal del gran erudito Don Gervasio Velo y Nieto y bajo cuyo espíritu (entre otros) hemos tratado de completar y clarificar conceptos. Por otro lado Perales fue la primera posta en la Sierra de nuestra extremeña Orden de San Julián del Pereiro cuando en 1182 Fernando II les concede los derechos de portazgo del puerto de Ferodicola (de Acebo al Perosín)…

La primera parte del trabajo describe su historia desde los tiempos remotos hasta la absorción (eliminación de poder) de las Ordenes Militares por los Reyes Católicos en que los lugares descritos pasan a tener mayor autosuficiencia decayendo las medievales encomiendas (Santibáñez de Máscoras y Trevejo). Sin embargo podemos decir que la Sierra de Gata es consecuencia de la Orden de San Julián del Pereiro, que se convertiría en Alcántara por concierto con Calatrava en 1218.

En la segunda parte se describen monográficamente las villas y lugares serragateños y donde se refleja su idiosincrasia comarcal. Hemos incorporado en el trabajo los pueblos rayanos al Oeste de Jálama que aunque no son propiamente de la Sierra de Gata por verter aguas a la cuenca del río Eljas sí están incluidos políticamente en ella por muchas razones que veremos. Lo mismo hacemos con los pueblos rayanos de Portugal, concejos de Penamacor e Idaña entre los ríos Ponsul y Eljas.

URBINA GÓMEZ, Miguel
MONTERO RODRÍGUEZ, Rodrigo
GIL MURILLO, Alvaro
MATEOS CORTÉS, Jesús

AUDIO VISUAL DE LA SIERRA DE GATA

Este trabajo presenta un recorrido por la Sierra actual, gentes y costumbres después de caminar por donde se gastaron las herraduras de España, departir al amor de sus caldos deliciosos y escudriñar fuertemente las razones antropológicas. Un espectáculo de color y formas en la verdadera Sierra de Gata que emana las aguas del Trasgas, San Juan y el Campanillo al Arrago; Río Viejo del Concejo de Almenarella (Gata), de la Vieja, del Convento, la Jarda, el Cabril y San Blas con el Guadancil, la Barquera y el Valvellido… todos juntos con el de las Tinajas ya en la Milana de Moraleja hacen el río de Gata hasta su desembocadura en el Alagón por los canchos de Ramiro.

NÚÑEZ MARTÍN, Ramón
GONZALO ALONSO, POETA CANTOR DE SERRADILLA

Me he propuesto este año, como aportación personal a los Coloquios Históricos de Extremadura, escribir sobre un poeta extremeño de nuestros días: Gonzalo Alonso Sánchez.

Nacido en Serradilla, vivió sesenta y seis años y murió hace tres años nada más, en mil novecientos noventa y tres.

Le conocí y le traté personalmente. La ocasión que dio lugar a ello fue ésta: fui nombrado párroco de esta numerosa feligresía. Entonces tenía cinco mil quinientos habitantes, en el año mil novecientos cuarenta y siete en los años de la postguerra, cuando todavía imperaba el hambre en España y allí estuve siete años. De este pueblo puedo decir, sinceramente, que tengo gratos recuerdos. Enseguida me di cuenta de que era una cantera de excelentes valores humanos.

A poco de llegar me encontré con unas organizaciones parroquiales en marcha. Unas de ellas eran la de Acción Católica de los jóvenes y de las jóvenes y, por otra parte, de las mujeres. Con ellas adquirían una formación cristiana y ejercitaban el apostolado.

En la de los jóvenes estaba Gonzalo que era vicepresidente de Acción Católica y que destacaba por su personalidad. Era inteligente y constante y se dio a conocer como un buen actor en representaciones teatrales. Entró en relaciones con la que había de ser más tarde su esposa, María Victoria Sánchez Mateos, que era la mejor cantora de la juventud de Acción Católica femenina.

OLMEDO ALONSO, Ángel
LA PRENSA, HERRAMIENTA DE TRABAJO PARA EL HISTORIADOR. ESTUDIO DE UN PERIÓDICO OBRERO EXTREMEÑO DURANTE LA 2.ª REPÚBLICA

Son numerosos los Historiadores que han defendido la importancia de la Prensa como herramienta de trabajo, el periódico es «objeto» de la historia y «fuente a la vez». Estudiada con las herramientas adecuadas, la prensa nos sirve de fuente para conocer el desarrollo de un determinado acontecimiento, su génesis y evolución, así como la mentalidad de un determinado grupo social.

Esto es lo que hemos pretendido con nuestro trabajo sobre EL AMIGO DEL PUEBLO, estudiar un determinado periódico en una localidad extremeña, Azuaga, depurar su información y ponerla en relación con unos hechos y un periodo histórico que coincide con los primeros años de la II República Española.

PASTOR SERRANO, Juan José
INDUSTRIAS, MOLINOS Y HORNOS EN LAS VILLUERCAS

Valoración de las industrias existentes a lo largo de la historia en las Villuercas, con un estudio de los molinos y los hornos existentes en pueblos de Berzocana, Roturas, Retamosa y Navezuelas, destacando la incensante labor de los molinos en dichas localidades, así como un estudio antropológico y etimológico de útiles empleados en estos menesteres.

En la Edad de Piedra el grano se molía en una piedra lisa y fija (muela inferior o durmiente) sobre la que giraba otra redonda, la muela superior o volandera. Este sistema primitivo se siguió empleando hasta la aparición del molino de cilindros múltiples en el siglo XIX.

El molino manual estaba formado por dos piedras lisas circulares. En tiempo de los romanos apareció el molino de agua, en el que la muela superior era accionada por una rueda hidráulica.

El molino de viento se inventó probablemente en Asia oriental. En Persia ya se utilizaba en el siglo VIII d. de J.C. y en la zona del Mediterráneo hacia el año 1000. Más tarde apareció en Holanda y a continuación se extendió por toda Europa durante los siglos XIII y XIV. Los molinos de viento orientales tenían las aspas horizontales, mientras que los europeos las tenían verticales. El movimiento de las aspas se transmite al eje de la muela superior mediante un sencillo engranaje.Las muelas de los molinos de viento se fabricaban de piedra dura. En el centro de la muela superior existe un agujero, el ojo, en el cual se echa el grano. Las superficies de molturación de las dos muelas tienen unas estrías excéntricas que van siendo menos profundas a medida que se acercan al borde exterior, de manera que el grano se mueva en esa dirección y se muela cada vez más finamente. En los pequeños molinos mecánicos actuales se sigue empleando el mismo tipo de muelas. Normalmente hay cuatro aspas formadas por un entramado de madera y forradas de lona. Esta lona se puede recoger y extender de la misma forma que se toman y largan rizos en las velas de un barco según la velocidad con que sople el viento.

En el tipo más antiguo de molino de viento, podía hacerse girar toda la estructura para orientarla en la dirección del viento. En el molino holandés sólo giraba la parte superior, es decir las aspas y la cúpula.

PELEGRÍ PEDROSA, Luis Vicente
DINERO INDIANO Y RIQUEZA GANADERA EN CÁCERES. LOS NEGOCIOS LANEROS DE CRISTÓBAL OVANDO PAREDES. 1588-1620

En este trabajo nos ocupamos de una de las inversiones en las que Cristóbal Ovando Paredes aplicó su fortuna indiana tras regresar de las Indias a Cáceres, su villa natal, es decir, la ganadería, y más en concreto aún de las ventas de lana. En realidad se trata de una pequeña muestra de los múltiples negocios de este rico indiano en Cáceres desde su retorno de tierras americanas hada 1583, hasta su muerte en 1624, así como de un adelanto de la investigación más amplia que nos encontramos realizando sobre las inversiones de capitales indianos en Cáceres.

Las fuentes principales que hemos utilizado son el inventario de bienes de Cristóbal de Ovando previo a su matrimonio en 1588,y su inventario postmorten realizado en 1624, ambos documentos marcan el periodo cronológico del que nos ocupamos, además de otros protocolos notariales, que, como esos dos inventarios, se custodian en el Archivo Histórico Provincial de Cáceres.

PÉREZ MARTÍN, María N.
LA ACTIVIDAD TURÍSTICA: Estructura actual de la distribución de las plazas en los establecimientos comerciales de la región.

Nosotros entendemos el turismo como una actividad económica en la que intervienen diversos elementos, los recursos, la demanda, el desplazamiento, los gastos generados por el consumo turístico, tanto a través del alojamiento, la manutención como de las actividades complementarias que pueden ser ofrecidas del mismo modo mediante pago. Existen algunos de estos elementos, que traducimos a variables cuando se confecciona una base de datos, son difícilmente cuantificables, aún así y empleando una escala nominal hemos conseguido llegar a «cuantificar», en la medida de lo posible, todas la variables que creemos intervienen en la actividad, siempre ciñéndonos al entorno autonómico. En la actualidad y en el contexto de nuestra tesis doctoral tenemos demarcado el sistema de relaciones que se establecen en el conjunto de la actividad, pero en esta ponencia sólo presentamos el tratamiento estadístico de una de esas variables, la población.

Esta variable considerada como independiente, que viene a explicar la dependiente, el «sumatorio de plazas hoteleras», es una de las que mayor explicación tiene en el conjunto de los motivos que justifican la ubicación de los establecimientos hoteleros en nuestra región, o dicho de otro modo, a mayor número de habitantes más plazas hoteleras, ya que como se explica y demuestra en el trabajo, los alojamientos hoteleros en los municipios con más habitantes son un servicio más necesario en el ámbito urbano. Esta es sólo una de las variables que explican y determinan la ubicación o no de plazas hoteleras en la región.

OFERTA EN ALOJAMIENTOS NO COMERCIALES:

El turismo rural
Se trata de una ponencia que recoge la evolución del turismo rural en nuestra región con una breve recesión sobre el mismo a nivel nacional. La investigación pasa por la evolución reciente de esta tipología, la demanda, la oferta y la legislación a la que se acoge. Hemos tratado con alguno de los representantes de las asociaciones regionales para conocer de cerca la situación actual. Esta actividad turística con tan poca andadura en la región y sobre todo con bastantes menos plazas es aún muy incipiente, pero no por ello menos importante. Desde las distintas instituciones que nos representan en la región se ha tratado y se sigue en esa línea de la promoción, ya que es sin duda una buena forma de intentar revitalizar la tan degradada economía rural.

Pese a que este trabajo está inserto en uno mucho más amplio, nuestra tesis doctoral, que versa sobre el turismo en Extremadura, no hemos ahondado en el tema debido a que, pese a las buenas expectativas de esta tipología turística, aún es poco representativa en el ámbito regional, sobre todo en el número de plazas y de visitantes, por tanto es un trabajo que no se plantea, tanto conocer la estructura de la actividad como describir los pasos que está siguiendo en estos últimos años en los que parece estar tan de actualidad. Hemos hecho por tanto un trabajo de recopilación de información que acercan a la realidad extremeña de esta tipología turística.

PÉREZ ZUBIZARRETA SÁNCHEZ, María Teresa
DURAN GÓMEZ, Toñi

LAS PIEDRAS HABLAN (audiovisual)

Un recorrido poético por los Palacios de Trujillo, a través de los sonetos de Máximo González de Valle, que hace recordar su historia y la vida de los personajes que los habitaron.

Voz, música, imagen…

PLAZA RODRÍGUEZ, Ignacio
ALDEACENTENERA EN LA HISTORIA DECIMONÓNICA

La histórica población de Aldeacentenera que tantos hijos llevó al Nuevo Mundo, como Martín de Centenera, sacerdote. Pedro Alonso de Centenera y Alvarez de Pineda, navegante en el Golfo de México, vista por la historiografía decimonónica del siglo XIX, época en la que destacó un gran número de viajeros por Extremadura relatando y fotografiando piezas y antigüedades, y cuyos volúmenes y enciclopedias han sido fuente obligada de investigación para posteriores estudios históricos.

QUIJADA GONZÁLEZ, Domingo
GETULIO HERNÁNDEZ MORENO «EL REQUETE» Su actividad sociopolítica (1915-1936) en Navalmoral de la Mata

Entre los muchos morales, de nacimiento o adopción, a los que he tenido acceso hasta ahora en mis intentos por reconstruir la historia local, siempre me llamó la atención Getulio Hernández: nacido en nuestra vecina Garganta la Olla, pero que desgrana su vida en el trayecto Cáceres-Navalmoral-Cáceres.

Siento gran admiración por las personas que se entregan a los demás, altruistamente, sean cuales sean sus ideologías. Sobre todo si, en ese proceso, anteponen el amor al prójimo a su bienestar y egoísmo personal; aún a costa de sufrir daños en las personas o en las cosas, incluso el riesgo a perder la vida, como fue su caso.

Para conseguirlo, en Navalmoral desarrolló una gran actividad social, política y sindical (al margen de la empresarial). Y, aunque hoy nos sea difícil comprender el anarquismo, sobre todo algunas de sus actuaciones, entonces, y para muchas personas, era la única forma de acabar con el hambre y las injusticias. Getulio no apoyó sus métodos violentos. Y los moralos/as mayores, todavía recuerdan su labor en Navalmoral y sus opiniones coinciden con las que una comisión envió en 1930 al Gobernador, cuando intentan procesarle: «siendo su conducta intachable, cuya labor constante ha sido siempre el bienestar de las clases menesterosas y el mantener, a todo trance, el orden público».

RAMOS RUBIO, José Antonio
EN DEFENSA DE UNA IDENTIDAD CULTURAL EXTREMEÑA: LA ARTESANÍA EN TORREJONCILLO Y CASATEJADA

Si nos lamentamos de que Extremadura ha sido una zona abandonada por el desarrollo industrial, alegrémonos al reconocer que con ello se han mantenido los tradicionales modos y formas de producción, así como los tradicionales productos y artes. Aquí no han sido tan intensamente sustituidas o transformadas como en otros sitios por las formas de producción industrializadas y por sus monótonos productos elaborados en cadena.

Los ejemplos de las localidades de Torrejoncillo y Casatejada son claros, ya que a lo largo de la historia han gozado de una floreciente industria textil, especializada sobre todo en la elaboración de paños, así como una muy cualificada artesanía alfarera, de calzados y orfebrería.

Comúnmente se entiende por artesanía «el arte y oficio de elaborar utensilios o adornos a mano», pero la artesanía es mucho más que esta simple definición, ya que constituye por sí misma un modo de producción tradicional; pero esto no quiere decir que sea inmovilista, sino que es la tradición quien proporciona las técnicas, los útiles y los diseños de los productos. No es una corriente de experiencia cerrada, sino que se va enriqueciendo y modificando con las aportaciones procedentes de otros grupos y lugares y con la experiencia individual de cada artesano.

Otro aspecto que la define es su orientación funcional, los productos artesanos generalmente son para las comunidades en las que el artesano se desenvuelve.

La tradición artesanal cuenta con la clave y la tradición familiar. El trabajo artesano continua así a través de la sucesión generacional.

La atención a la industria popular fue ya una estrategia del Plan de Reforma de Jovellanos; era la época del posible arranque hacia el desarrollo.

Hoy día la civilización del turismo y el consumo parecen poder mantener algunas artes y tradiciones que posiblemente hubieran tenido que abandonarse por un desarrollo industrial. En Extremadura es la época en que el desarrollo debe permitir mantener esta autenticidad artesana que afortunadamente posee, y que no debe entenderse como una reliquia histórica, sino como algo que forma parte de la identidad de su pueblo y de su cultura.

RIVERO, Francisco
LOS ÚLTIMOS DÍAS DEL ACTOR BROCENSE CASIMIRO ORTAS

El próximo día 10 de marzo hará 50 años que moría en Barcelona el actor brocense Casimiro Ortas. Fue el actor cómico más valorado en los primeros 30 años de este siglo, tras su paso por el género chico.

Casó dos veces, una con la vicetiple Carmen Sobejano y la otra con la también actriz Aurora Garcíalonso, con la que rodó algunas películas, como mostré en la ponencia del año pasado.

Ahora daremos a conocer su muerte en escena, en los mismos días en que representaba en el Teatro Borrás de Barcelona «El Tío Catorce», una de sus mejores interpretaciones. Conoceremos el homenaje que supuso su funeral en la capital catalana y su entierro en Madrid, así como algunas anécdotas de su vida, las opiniones que sobre él tenían grandes actores y discípulos suyos y lo que escribieron en memoria suya conocidos escritores y críticos de teatro.

Esta ponencia es mi humilde homenaje como Cronista Oficial de Brozas al gran actor que fue don Casimiro Ortas.

RUBIO ANDRADA, Manuel
LAS PINTURAS RUPESTRES DEL RISCO DE PAULINO BERZOCANA (Cáceres)

Las cercanías de la población de Berzocana tienen cierta riqueza de restos arqueológicos, entre ellos destacan los famosos torques de oro encontrados casualmente y depositados en el Museo Nacional de Arqueología. Las pinturas presentadas en este trabajo, por su contenido, destacan igualmente entre este tipo de representaciones. El rito de las mutilaciones dactilares se nos ofrece sin ningún genero de dudas.

SUERO RUBIO, Vanessa
ÑUFLO DE CHAVES

Ñuño de Chaves, conquistador español y fundador de Santa Cruz de la Sierra en Bolivia. Pariente de los Pizarro y por tanto muy influido por ellos en temas fundacionales y de conquista. Seguidor de Alvar Núñez Cabeza de Vaca en una de sus expediciones, pero contra el que planeó una emboscada.

Fiel cumplidor con Irala hasta la muerte de éste, el cual le puso al mando de numerosas empresas que llevó a cabo con buen fin.

Introductor en la región de la Plata del primer ganado lanar y cabrío.

Asesinado en 1568 por los indios Itatines. Estos y otros hechos son los que me han llevado a hablar de un personaje que aunque muy importante en el panorama cultural extremeño es algo desconocido por muchos, ya que es difícil hallar documentos escritos en los que figure.

SALINERO, GREGORIO
POR LA RUTA DE LA PLATA: LAS RELACIONES DE TRUJILLO CON SEVILLA EN SIGLO XVI

La consultación repetida del archivo municipal de Trujillo permite de encontrarse a menudo con testimonios de las relaciones de esta ciudad con Sevilla: vecinos de Sevilla que residen en Trujillo, o que pasan por la ciudad, vecinos ausentes de Trujillo de viaje a Sevilla, mujeres que van a encontrarse con su marido que salió para las Indias y que regresa al puerto andaluz sin llegar hasta Trujillo, nativos de Trujillo avecindados en Sevilla, censos, juros sevillanos diversos pertenecientes a vecinos de Trujillo, barras de plata y pesos de oro venidos de Indias de tránsito por Sevilla, intercambios comerciales variados. Otros muchos casos son los que aparecen. Las frecuentes citaciones de Sevilla, especialmente en los archivos notariales, incitan a ir aclarando el papel de Sevilla dentro de las relaciones entre las ciudades extremeñas y las Indias. Sevilla es a la vez puerta de salida legal hacia el Nuevo Mundo, puerto de regreso a España, muchas veces esperado, y también una ciudad en sí mismo atractiva a causa de su animación y su riqueza. Un documento del 22 septiembre de 1570 indica que Juan Barrantes, regidor, hijo de Pedro Barrantes, ya muerto, tiene «79.000 maravedís de renta sobre las alcabalas del almojarifazgo del aceite de Sevilla, en que sucedió que madre Juana Paredes». Otro de 1592 atesta que García de Vargas Calderón recibe de Pedro de Ulloa de Toro, vecino de Sevilla, «634.127 maravedís que montó los 39.600 maravedís de renta que en su nombre vendió a Pedro de Mendoza, de Sevilla, sobre bienes de Francisco González de Meló». Apuntemos brevemente algunas hipótesis de trabajo que intentamos desarrollar: la plata y el oro que viene de Indias llega por parte a Trujillo y por parte se convierte en rentas reales después de ser embargado por la corona, parte de él se invierte en Sevilla; los metales que llegan a Trujillo pasan generalmente por Sevilla, pero queda por medir la importancia de los que no siguen la vía legal; numerosas mujeres que van a Sevilla con sus maridos, de salida para Indias, se quedan en el puerto andaluz; parte importante de los vecinos de Sevilla son en realidad originarios de las ciudades de fuerte emigración hacia Indias, y especialmente de Trujillo. Este tema es uno de los muchos que deben permitir de medir el impacto de las relaciones de Extremadura con Indias.

SÁNCHEZ LÓPEZ, Martiria
LA VICARÍA DE TRUJILLO EN EL ANTIGUO RÉGIMEN

Después de una introducción donde se habla de las fuentes utilizadas para realizar este trabajo, se pasa a exponer la fundación y jurisdicción del Obispado de Plasencia y su división en Vicarías.

SORIA SÁNCHEZ, Valentín
REAL ASOCIACIÓN DE CABALLEROS DE YUSTE

El 21 de septiembre de 1956 Francisco Fernández Serrano, archivero de Zaragoza, reunía en el Monasterio de Yuste a un grupo de amigos de Yuste. El 12 de noviembre la ermita de Sopetrán acogía a otro grupo de entusiastas de la restauración de los Jerónimos en el Monasterio de Yuste. En abril de 1957 el alcalde de Jarandilla ofrecía los estatutos aprobados de esta Asociación de Caballeros de Yuste. Fue elegido primer presidente el notario de Jarandilla José Antonio García Calderón, que había sido comisionado para preparar y articular un anteproyecto de estatutos para poder dirigir eficazmente la asociación. Ángel Rueda Gajate dibujó el primer diploma de Caballeros de Yuste. Estas fueron las personas reunidas en Yuste en septiembre de 1956: Francisco Fernández Serrano, Nicolás Mateos García, Santos Muñoz Cano, Donaciano Coriseo González, Quintín García Bautista, José Antonio García Calderón y López, Antonio García Prieto, Valentín Soria Sánchez, Hipólito Mateos Báez, Antonio Sánchez Soto, Porfirio García Bautista, Au-reliano Chico Pérez de Celosía y Dámaso Hornero Pérez.

EXTREMADURA EPÍGRAFICA

1. En este trabajo de recopilación queremos recoger algunas inscripciones. Algunas son de difícil consulta y otras las he venido recogiendo según han ido apareciendo en diversas publicaciones actuales. Dispongo de poco espacio para la difusión de tales letras romanas por lo cual al final de cada inscripción he puesto una nota donde oportunamente aparecerán las referencias bibliográficas. Está muy extendida la costumbre de citar solamente alguna palabra de una inscripción dando por sabido el resto del texto. Yo he pretendido en este trabajo transcribir íntegra la inscripción.

2. Abertura: RVFA.VRSOTI / F.H.S.E.S.T.T.L. /ASSANTIVS / VXORI.SVAE(1).D.M.S.(2).AEAENI/H.S.S.S.V.T.L(3).

3. Un equipo arqueológico de la universidad salmantina ha reseñado para su posterior estudio en el Ladrillar unos restos romanos y en Pinofranqueado unos grabados en piedra en El Castillo de los Moros. Entre los ríos Hurdes y Malvellido hay un yacimiento calcolítíco (4).

4. Ahigal: En una piedra de 52 x 30 hay estas letras:
LV.V/T.AVI.F(5). Cerca de Ahigal en la Sierrilla de Jarilla hay un ara de noventa y cinco centímetros de altura. Al principio unas letras ARO. Al final, VSLM (6).

5. En recuerdo de Milagros Gil Mascarell el quinto tomo de Extremadura arqueológica dedica estudios sobre el Cerro del Castillo de Alange, las pinturas rupestres de la Sierra de la Grajera en Badajoz, el mosaico de Dexter en La Vega en la Puebla de la Calzada y sobre los frisos de la casa del solar del Museo de Mérida.

6. En el pueblo toledano de Alcolea hay un ara romana donde se alude a un joven muerto en una carrera de cuadrigas. Hay dos esculturas zoomorfas (7).

7. Albalá: TERTIA.N/ORBAN/A.DOTA/HIC.S.E (8). En Al-burquerque, en «Las Calderas» la investigadora extremeña María Cleofé Rivero de la Higuera, del grupo arqueológico de la universidad salmantina, ha excavado un megarón o santuario de hace cinco mil años. Julio Cienfuegos, buen amigo, recientemente fallecido (Sit tibí térra levis) lo compara nal Santuario de Cancho Roano de Zalamena de la Serena (9).

8. En la finca «Las aldeas», de Alcántara, hay una piedra de 53 x 27: BALAESV/SCLEAE/ANIMO/LIBESVO/VVICTO-RIA/SOLVIT (10). En otra finca de Alcántara hay un ara de 24 x 53. SEUSD.RA/ATIDA/DIVINI/NICERAN/A.L.S. (11). En una finca cercana al templete romano del puente de Alcántara hay una piedra de 44 x 38: C.I.LACERHANCARAMERE-XIT/VTDIISSCARAFACERET. En la zona superior de tal piedra se lee: P.B.MDO.HAS/LITTERASRESTITVIT (12). En la casa de Pedro Barrantes de Alcántara está la siguiente inscripción en una piedra de 63 x 49: D.M.S/L.COCEIVS.IITALI-CI/PITALICICOCEIF/LEGICODEAPLANCI/AMOPPPVS OPP/HSANAI.

TENA ÁVILA, M.ª de los Ángeles
EL HUMILLADERO. -LA ERMITA DE SAN PABLO. -FIESTAS QUE EN ELLA SE CELEBRABAN

El año 1930 mi querido tío D. JUAN TENA FERNANDEZ, escribió un libro titulado «Historia documentada de Santa María de la Victoria», patrona de Trujillo. Agotada la 1ª edición de esta obra mi tío intentó hacer una 2ª edición aumentada con las efemérides que sucedieron a partir del año 1930 en Trujillo con relación a su Patrona. Tratándose que es una fuente de datos todos ellos documentados, a petición del C.I.T. y varias personas más, presento el capítulo VII que trata del Humilladero y la Ermita de San Pablo. Fiestas que en ella se celebraban.

Llámase Humilladero un templete de esbelta construcción, levantado sobre un cerro de elevación notable, al sitio de uno de los caminos principales y más frecuentado de algún centro de población, y desde donde se ve claramente un Santuario venerando o un lugar sagrado. Los caminantes, al llegar a estos Humilladeros, descabalgaban de sus monturas, se descubrían la cabeza y arrodillados saludaban a la imagen honrada en aquel lugar santo desde allí divisado.

En el cerro de Santa Ana que era camino de Sevilla y una de las principales vías de la ciudad, el amor de los trujillanos a su Virgen de la Victoria edificó el Humilladero, cuyos cimientos hoy pueden verse entre la Ermita y casa de Santa Ana. Al tiempo que este Humilladero se construyó no existía la mencionada Ermita ni la casa que enfrenta a su puerta, por esto se le llama en los documentos el Humilladero de San Lázaro unas veces y otras de los Mártires, por la proximidad al estanque y Ermita de estos respectivos nombres.

En 1589 ya se trabajaba en su construcción. Léase este documento: «Año 1589, diciembre 15.-Libramiento.-Que se libren a Alonso Carrasco, mayordomo de cortos y quemos, mil y diez y nueve reales que a dado a Francisco Martín, cantero, a cuenta de la obra del Humilladero de San Lázaro». En 21 de agosto de 1592, la obra estaba muy adelantada. «Este día Antonio Sánchez de Paredes y Vasco Calderón, dieron razón de la obra del Humilladero y se les cometió fagan como tienen comenzado que se traigan tejas vidriadas de la puente para tejarle». En 2 de septiembre del mismo año, el Concejo urgía se terminara esta obra. «Se cometió a don Fernando de Sotomayor y Rodrigo de Sanabria que fagan acabar la obra del Humilladero, conforme a la petición de Fernando Martín, en lo que se ha de facer de nueva para poder tejar y que fagan que se acabe dentro de un mes». En 17 de octubre del repetido año 1592, se ocupaban ya de la ornamentación. «Que se dore la Cruz del Humilladero, e cometióse a don Francisco de Sotomayor faga dorar la Cruz que se tiene de poner encima del Humilladero de los Mártires».

El eminente sacerdote, secretario que fue de la Academia de S. Fernando y miembro insigne de la Española de la Historia, D. Antonio Pons, nos releva de seguir copiando documentos, pues en su Viaje General por España describe cuanto notable vio en Trujillo poco antes del 1778 y entre otros monumentos detalla el Humilladero con estas casi textuales palabras: «Camino de Santa Cruz se llega a corta distancia al Humilladero, que es un templecito redondo sobre tres gradas, con ocho columnas y cúpula encima de muy buena traza, y el cual se terminó de hacer, según un letrero, en el 1596. En medio hay un crucifijo con una columna de orden corintio».

TRIGUEROS MUÑOZ, Ángel
APORTACIONES HISTÓRICAS DE LA CIUDAD DE MÉRIDA EN EL S. XX

Pasados los primeros sobresaltos del reinado de Fernando VII, la ciudad trata nuevamente de recuperarse demográfica y económicamente. Esta vez contará con el impulso definitivo del ferrocarril ya que nuevamente su posición como encrucijada de caminos le valdrá ser pieza decisiva en la nueva configuración económica y social de la Región. La mejoría se traduce rápidamente en un sensible aumento demográfico y la consiguiente expansión de su casco urbano, constreñido hasta entonces en moldes irrisorios, durante todo el primer tercio del siglo. Esta tendencia, sólo interrumpida por nuestra última contienda civil en la que la ciudad jugó nuevamente su baza estratégica, y la consiguiente penuria de la postguerra, se verá fuertemente impulsada por el desarrollismo de los años 60, durante los cuales la ciudad unirá su condición de nudo de comunicaciones de primer orden, con la de centro de servicios con iniciativa industrial.

Por otra parte, la pronta iniciación de campañas sistemáticas de excavaciones arqueológicas en el conjunto monumental, casi ininterrumpidas hasta la actualidad, la puesta en valor y potenciación del patrimonio arqueológico, la declaración de la ciudad como conjunto Histórico-Arqueológico (1973), la continuidad de los festivales de Teatro Clásico y la inauguración del nuevo Museo Nacional de Arte Romano, han convertido a la ciudad en un centro receptor de turismo de primera importancia. La designación, por último, de la ciudad como capital autonómica (febrero 1983), sede del Gobierno Autónomo y del Parlamento Regional reafirman su pasada condición de ciudad administrativa y le devuelve su antigua dignidad usurpada durante más de 1.000 años.

VÁZQUEZ FERNÁNDEZ, Luis
LA MERCED DE TRUJILLO PLEITEA CON EL CONDE DE MIRANDA, EN FAVOR DE LA REDENCIÓN DE CAUTIVOS (1743)

1.-LA CERCA DE OLIVOS DE «EL HERRADOR», EN EL TÉRMINO DE LA VILLA DE LA CALZADA, ES RECLAMADA POR LOS MERCEDARIOS TRUJILLANOS

1.1 El pleito y sus peripecias Ante los pretendidos derechos del Conde de Miranda y Duque de Peñaranda, la Merced de Trujillo expone su justo derecho, por escrito, ya que «las palabras vuelan, son volubles, mientras que los escritos permanecen», según el adagio antiguo de los juristas. Acuden, ciertamente, a sus reconocidos privilegios reales.

Este pleito estaba visto «en instancia de revista» en el Consejo, por suplicación interpuesta de la sentencia de vista (26 de enero de 1743). En ella se revocó la del subdelegado de la Santa Cruzada de la Ciudad de Trujillo (15 de octubre 1734), en apelación al consejo, que declaró «pertenecer a la Redención la Cerca y Olivos», de que se litiga, además de los frutos, desde que se movió dicho pleito.

VIVAS MORENO, Agustín
LA PRENSA EN EXTREMADURA. ESTUDIO Y ANÁLISIS DE LA FOTOGRAFÍA EN EL DIARIO «HOY» DURANTE LOS AÑOS 1937-1939

Nos proponemos en esta comunicación establecer un análisis de todas las fotografías que vieron la luz en el periódico HOY en tres años de su historia: 1937-1939, a partir del cual sistematizar un ensayo metodológico, para el estudio, pocas veces puesto de relieve y altamente eficaz/ como es la historia de la prensa.

La Segunda República Española es uno de los regímenes políticos más vinculados en su origen con el mundo intelectual, como lo demuestra el elevadísimo número de intelectuales y profesores que fueron diputados constituyentes. Por otro lado, los medios de comunicación, tema central de nuestra comunicación, experimetaron durante el periodo una fortísima politización perceptible en los contenidos, y también en los avatares de las diferentes publicaciones periódicas; así, después de agosto de 1932, fueron prohibidos más de un centenar, muchos de los cuales no habían tenido nada que ver con la conspiración de Sanjurjo y después de las elecciones de 1936 en muchas capitales de provincia fueron incendiados los periódicos de derechas.

Oct 011996
 

Domingo Quijada González.

Profesor de Geografía e Historia
Cronista Oficial de Navalmoral

Introducción

Cuando llega Getulio Hernández a Navalmoral (alrededor de 1914) se encuentra con el hambre y la miseria que afecta a gran número de moralos, muchos de los cuales «no tienen para comer ni para pagar las Cédulas Personales», como queda reflejado en los Libros de Sesiones del Ayuntamiento moralo, debido a varios factores: dos inviernos consecutivos (de 1914 a 1916) muy lluviosos, sin trabajo para más de los 500 jornaleros y con cosechas arrasadas para otros tantos agricultores (la mayoría sin tierras), se unen a la «Crisis de Subsistencia» originada por la Primera Guerra Mundial, que ya había hecho acto de presencia en la localidad con la actuación de los acaparadores y especuladores. El Latifundismo decimonónico y sus ramificaciones caciquiles complicaban, aún más, la situación.

Este estado no mejora en 1918, se agrava en 1919 con nueva crisis climática (inundaciones en invierno y primavera seca) y «remata» en 1921: los «Pobres de Beneficencia» alcanzan la cifra de 225, sin que la Corporación pueda remediar esta penuria. Veamos algunos datos demostrativos referentes a 1920:

    • Los jornales oscilaban entre 2 y 2’50 pesetas diarias.
    • El precio del Pan era de 0’70 pesetas/Kg., y el de la Leche de vaca a 0’30 pesetas/litro (la de cabra a 0’35).

La sociedad morala, en esa época, se dividía en varios grupos:

  • Propietarios rústicos y Comerciantes, medios o pequeños, que no alcanzan la cifra total de 200. A los que habría que añadir medio centenar de funcionarios, destinados en los diversos organismos de la administración local o comarcal. Son los únicos que tienen casi asegurada la supervivencia, aunque los últimos pasan frecuentes dificultades. Los grandes terratenientes residían fuera.
  • Un elevado número de pequeños agricultores o campesinos sin tierras, fruto de las desamortizaciones del siglo XIX, que dieron origen a un injusto latifundismo. Sobrevivían si las inclemencias climáticas lo permitían, en pugna con malos suelos y la usura de los subarrendadores. Las mejores tierras son destinadas a pastos, para evitarse problemas. He aquí la relación de las mayores fincas del término, y sus dueños en 1931, todos ellos forasteros:
Nombre de la Dehesa Dueño Superficier (Has.) Labor (Has.)
Cerro Alto J.A. Güell (M. Comillas) 809 150
Matadero « 719 100
Ejido Nuevo « 2.319 500
Abajo « 218 35
Raigosillo « 263 35
Fondón-Ejido Chico « 1.183 200
Buenavista-Mohedas « 656 164
Horno Zafrilla « 141 20
El Berrocal Encarna y Valeria Bueno 701 175
Casasola Consuelo Miguel 241 60
Turuñuelo Angel de Sande 344 40
Chaparrera Andrés del Barco 745 69
Arriba Lorenzo Gallardo y otros 473 100
Jara del Romeral Lorenzo Gallardo 629 157
Ejido Grande Lisardo Calvo 670 167
El Espadañal Adolfo Alcalde 2.628 657

Nota: En total obtenemos 12.739 hectáreas, de las que 6.942 correspondían al marqués de Comillas (Juan A. Güell, incluyendo el arbolado de la Dehesa Boyal: 779 Has.), sembrándose sólo 2.629 Has, cuando el término municipal abarca 15.066 hectáreas.

  • Un gran número de jornaleros, muchos de los cuales habían inmigrado desde los pueblos cercanos en los últimos años porque en sus localidades la crisis y el caciquismo eran más grave aún. Tienen trabajo en casos muy contados, como en la época de la siega. Junto con los anteriores, serán la «cantera» de la Federación Obrera y del notable anarquismo moralo, como veremos.

En estas circunstancias llega Getulio Hernández a Navalmoral, cuya problemática va conociendo, quizás, ante la dificultad que el proletariado tiene para comprar en su tienda de tejidos, o a través del contacto con la sociedad, y que calar hondo en su sensibilidad personal y cívica.

Analizando su trayectoria en nuestra Villa, observo tres formas bien delimitadas en su intento de conseguir una sociedad más justa y desarrollada, y que a veces se complementan:

1.- Preocupación Social

Las primeras noticias escritas que encuentro de él, referentes a temas sociales, datan de 1915, cuando se funda en Navalmoral «La Redentora» (Sociedad Obrera de Socorros Mutuos), a cuya primera Junta Directiva pertenece Getulio Hernández como Vocal. Resumimos las características de esta Sociedad:

  • Socios: pertenecer a la clase agrícola, obrera o artesana, sin distinción de categorías. Ser mayor de 20 años y menor de 50 (las edades límites de inscripción cambiaron, según la época).
  • Objetivos: socorrer a los asociados en caso de enfermedad, accidente, vejez e inutilidad para el trabajo; y para auxiliar a sus herederos en caso de muerte. Estudiar cuantas cuestiones de interés general para la clase asociada se presenten, y defender constante y decididamente los intereses de sus socios, contando sólo con sus recursos, que obtendrán mediante la aportación de una cuota de entrada y otra mensual (una peseta en 1915).
  • Número de Socios: 292 (1919), 442 (1920), 540 (1924) y 808 en 1931 (datos oficiales).
  • Sede: en C/ Las Fábricas (actual sede de Cruz Roja, C/Castúo).

En 1916, al contraer matrimonio con la morala Ángela del Monte, instala su propio comercio en la esquina de las calles Vista Alegre (hoy Duque de Peñaranda) y Cid: hoy bar «Er 26». Ya que, hasta entonces, dependía de un pariente: Víctor García Hernández.

En 1922, Getulio continúa como miembro de la Comisión que rige a «La Redentora», junto con otros moralos «inquietos».

2.- Etapa Sindical

La segunda vez que lo encuentro entre mis notas tiene que ver con sus actividades político sindícales (tal vez, porque comprueba que puede complementar a la anterior): el 14 de Septiembre de 1919 se crea en Navalmoral la Federación Obrera, que tanta incidencia tendrá en nuestra Villa durante los años siguientes (aunque, como es evidente, se «ralentiza» durante la Dictadura de Primo de Rivera). También extractamos sus puntos más destacados:

  • Socios: obreros manuales e intelectuales «sin distinción».
  • Objetivos: mejorar las condiciones de vida de sus asociados y de los obreros en general, tanto morales como materiales; y aceptar, en todas sus partes, el programa del Partido Socialista Obrero. Más tarde, especialmente tras la proclamación de la República, el sector más importante y radical se desliga del PSOE y se une a la CNT-AIT, tomando el nombre de Federación Local de Sindicatos Únicos, de clara ideología anarquista (comunismo libertario). Getulio siempre estuvo con estos últimos, aunque no solía manifestarlo.
    En 1931, esta rama cenetista crea el «Ateneo de Divulgación Social» (sección cultural de CNT), que organiza numerosas actividades culturales y propagandistas: claves para la expansión.
  • Sede: C/ Gabriel y Galán (Frontón de «Amarnie»).
  • Número de Socios: 240 en 1919, 491 en 1920, 221 en 1924 (Dictadura), 659 en 1930 (585 hombres y 74 mujeres) y 785 en 1931.
  • Comisión Organizadora (1919): Getulio Hernández Moreno, Alfonso González Marcos («Colorín»), Fermín Jiménez Marcos y Jesús Sánchez. Celebran la primera Junta el 1 de Octubre de 1919, comenzando al siguiente día las denuncias contra los patronos: por despido ilegal, incumplimiento de la jornada laboral, horarios, salarios, etc. A la vez que inician la serie de conferencias y mítines, con presencia continua de «compañeros madrileños».

En Septiembre de 1919 forman la primera Directiva, presidida por Victoriano Sarró. En Octubre le sustituye otro «ilustre» anarquista, Florentino Álvarez Suárez («Fu-Chan-Pa», porque dirigía la fonda «Sampayo»), siendo Tesorero Críspulo Nieto Alcázar, también destacado sindicalista y concejal moralo durante la 2º República.

En 1920, la «Federación Obrera» estaba presidida por el citado Alfonso González, con Getulio Hernández de Secretario.

Y en 1924, ya en plena Dictadura de Primo de Rivera, Getulio Hernández Moreno vuelve a figurar en la Directiva de la Federación Obrera, como Vocal, junto con sus amigos y compañeros José Moreno Fraile, Florentino Álvarez Suárez y Alfonso González Marcos.

A partir de ahí, no vuelve a constar en los cargos claves de la Federación, al menos visiblemente (ya opinaremos sobre ello).

Al margen de las Sociedades anteriores, Getulio no olvida que es propietario de un comercio cada día más boyante, porque vende o «fía» a todos («sin usura»). Así, también en 1919, junto con otros destacados empresarios de diversa ideología política, fundan el Gremio del Comercio o Gremio Patronal Mercantil:

  • Fecha de la Fundación: 8-X-1919.
  • Socios: empresarios del comercio, incluso mujeres (delegación).
  • Objetivos: Defensa de los intereses de sus asociados.
  • Getulio formar parte de la primera Junta Directiva de ese año, ocupando el cargo de Vicesecretario.
  • Número de Socios: 21 (1924)

En Octubre de 1931, tal vez porque había desaparecido en los años anteriores, varios comerciantes vuelven a refundarlo; cuyo presidente ser nuestro protagonista, Getulio Hernández.

En 1923, Getulio Hernández Moreno aparece ya en la Lista de Mayores Contribuyentes. Y, en 1924, ocupa el tercer lugar, con una cuota de 1.370’25 pesetas. Continúa en ese puesto en 1927.

3.- Etapa Política

Referente a su aportación a la vida política morala, también fue digna de mención (aunque intuyo que no le apetecía). Y, aunque parezca mentira, inicia su andadura con Primo de Rivera: es nombrado concejal el 9 de Enero de 1924.

No consigo entender cómo fue designado para formar parte de la Corporación, aunque pudo influir la predilección dada por el Dictador a los Mayores Contribuyentes. Pero erraron con su elección: no asiste a la primera Sesión, siendo multado con una peseta, «por ausencia sin alegar causa justa»; y, una semana después, presenta la dimisión «fundado en las ideas que públicamente sustento…». No se la aceptan y, en Febrero, se repite la ausencia, la sanción y los motivos. Hasta que se la admiten en Abril.

En el intermedio de su andadura política, vuelve a reaparecer el 15 de Abril 1926 con nueva aportación cívica y social, cuando se necesitan 27.000 pesetas para contribuir, con los pueblos de la Vera, a la terminación del puente sobre el Tiétar, en el camino vecinal de Navalmoral a Jarandilla. La Caja de Ahorros de Plasencia, cuyas oficinas de Navalmoral se inauguraron en Mayo de 1921, no concede crédito al Ayuntamiento (por ser organismo oficial) y, entonces, Getulio Hernández, Lázaro Sen Montero (administrador del Marqués de Comillas), Rafael Rodríguez Oliva (médico) y Germán Duque Polo (Secretario del Ayuntamiento moralo), con la fianza de otros 37 vecinos, piden el citado crédito para finalizar la obra.

La segunda intervención política acaeció en 1930, tras la caída de Miguel Primo de Rivera.

El 26 de Febrero, se Constituye el nuevo Ayuntamiento (según el Real Decreto del día 15) formado por 8 Exconcejales y ocho Mayores Contribuyentes, entre los que se encontraba Getulio Hernández Moreno. Como en él era habitual, «no declara su ideología» (aunque se refleja que «todo el mundo conocía sus inquietudes»).

En estos momentos, tiene sus primeros contratiempos serios por motivos políticos: en Marzo de 1930, el alcalde recibe un telegrama del Gobernador Civil comunicándole que se ponga en contacto con la Guardia Civil, pues «se celebran reuniones en la Fonda Sampayo donde se propagan ideas avanzadas, siendo los organizadores de las mismas Getulio Hernández (concejal), Alfonso González y Florentino Álvarez (dueño de la fonda)». La máxima autoridad provincial los «convoca», lo que origina la protesta ciudadana: «una Comisión de vecinos, de todas las clases sociales, se dirige al Gobernador protestando por las injustas acusaciones hacia ellos, siendo sus conductas intachables, cuya labor constante ha sido siempre el bienestar de las clases menesterosas y el mantener, a todo trance, el orden público». Lo más probable es que trataran de organizar la C.N.T. morala, pues aquí inicia su andadura a partir de entonces. Además, hay que reconocer que hasta unos días más tarde (el 21 de este mes) no son autorizados los actos políticos. Y que, hasta el 10 de Mayo, no legalizan a la C.N.T., que estuvo «fuera de la Ley» bajo la Dictadura. Por eso, quizás, no declaró sus ideas.

Ahora comienza el «noviazgo» entre CNT y la Federación Obrera, cuyo «matrimonio» se consumar en Agosto de 1931. Y, en Noviembre, sellan ya como Federación Obrera CNT-AIT.

A pesar de lo anterior, no dudó en formar parte de una de las diversas Comisiones (la encargada de la piedra) que se organizan con motivo de la creación del Centro de Fermentación de Tabaco, en el verano de 1930, además de colaborar con 1.000 pesetas. Esta obra unió a todos los moralos, cualquiera que fuera su ideología, clase y condición, y Getulio no se queda al margen; quizás, porque fue consciente de la magnitud de esa obra: numerosos jornales para los obreros, negocio para los empresarios y un nuevo cultivo.

Y llega la tercera, y última, participación política de Getulio en la Corporación morala: el 12 de Abril de 1931 se celebran las Elecciones Municipales, con el siguiente escrutinio local:

    • Getulio Hernández Moreno .. = 301 votos. Sindicalista
    • Críspulo Nieto Alcázar ….. = 300 votos. Sindicalista
    • Alfonso González Marcos .. = 299 votos. Sindicalista
    • Ramón González Cid …… = 297 » Acción Republicana
    • Nicolás Alfonso Gómez … = 297 » Independiente
    • Agustín Marcos Nieto …. = 263 » Acción Republicana
    • Victorio Casado Fernández = 260 » Socialista
    • Álvaro Casas Marcos ….. = 259 » Acción Republicana
    • Ruperto Gómez Luengo …. = 258 » Sindicalista
    • Marcos Yuste González … = 122 » Independiente
    • Daniel Romero González .. = 120 » Independiente
    • Eloy Nebreda Martín ….. = 109 » Monárquico
    • José Mateos Lozano …… = 104 » Monárquico

El día 14 se proclama la II República y, el 18, se Constituye el Primer Ayuntamiento de la misma, de cuyos cargos destacamos:

  • Alcalde: Ramón González Cid = 11 votos a favor y 1 en blanco. Comerciante de tejidos, como Getulio. Presidente de la Diputación con el Frente Popular (fusilado en Cáceres, con Antonio Canales, en los trágicos sucesos de Navidad de 1937).
  • Regidor Síndico: Getulio Hernández Moreno = 10 v.f., 2 blancos.

Nos extraña la ausencia en cargos municipales de Críspulo Nieto, Ruperto Gómez y Alfonso González, si tenemos en cuenta los votos obtenidos. Aunque, posiblemente, el resto de ediles temía que relegaran los intereses municipales a los sindicales de CNT.

En Septiembre de este año, se crean los Consejos Locales de 1º Enseñanza, similares a las anteriores Juntas Locales. La Corporación nombra representante en el mismo a Getulio Hernández.

Octubre hace acto de presencia con una profunda crisis en el seno municipal, al presentar la dimisión (no admitidas) de varios ediles, entre ellos Getulio Hernández y Alfonso González. No nos explican las causas pero pudieron influir varias causas:

    • En un mitin conjunto de la CNT y la Federación Obrera morala, en Septiembre pasado, los anarquistas atacan a Pablo Iglesias, lo que provoca la protesta de la Agrupación Socialista morala. Desde entonces, se inicia el «divorcio» entre cenetistas y el resto de las fuerzas republicanas moralas, sobre todo con los socialistas.
    • La conflictividad es ya manifiesta. Se suceden las invasiones de fincas (como la de Enero de 1932 en «El Espadañal») y otros sucesos más graves, como los de la «Plaza Vieja», el 17 de Febrero de ese año: cuando gran número de manifestantes se dirigen a ella, exigiendo la Reforma Agraria, protestando por la clausura de la sede de la C.N.T. y del Ateneo de Divulgación Social (porque el día 15 de este mes organizaron y llamaron a la Huelga General, imitando a otras ciudades, desautorizada por el Gobernador Civil): la Guardia Civil hace acto de presencia, surgen unos disparos que alcanzan a tres niños, falleciendo uno de ellos.
    • La demora para implantar la Reforma Agraria, clave para las aspiraciones de los jornaleros y agricultores locales; o para solucionar otros temas urgentes como el paro obrero o la carestía de la vida. La República no puede, o no le dejan, solucionarlos.

Ruperto Gómez Luengo se une a sus correligionarios, pidiendo el cese también. Y, en Abril de 1932, la Corporación acepta, por fin, la renuncia de los tres concejales cenetistas. Como representante sindical, permanece sólo Críspulo Nieto; tal vez como «supervisor» y portavoz de la poderosa Federación Obrera, que ya tiene 800 afiliados, al no poder optar a otras decisiones decisivas.

4.- Actividad Anarquista y Etapa Final

Getulio abandona, definitivamente, la actividad municipal; pero no la políticosocial-sindical, aunque no ocupe cargo directivo.

No volvemos a tener noticias suyas hasta Julio de 1933, cuando tiene lugar un nuevo mitin, esta vez Proamnistía, en el frontón de «Amarnie». Organiza el Comité local Pro-presos (de CNT) e intervienen Getulio Hernández, Jesús López («Chuli») y un madrileño. Quizás, se refieren a los encarcelados por la reciente Huelga General del pasado mes de Mayo, en la que multan a seis dirigentes (aunque alguno lo niega) cenetistas moralos, con 500 pesetas a cada uno, «por cerrar sus talleres».

En Diciembre de 1933 se produce el alzamiento anarquista en gran parte del país, «contra la forma de gobierno», a la vista de los resultados de las Elecciones Generales de Noviembre: triunfo radicalcedista, que la C.N.T. propició con su actitud abstencionista. El día 8 se inicia y las consecuencias fueron trágicas, por lo que tienen que proclamar el Estado de Alarma en España.

Llega este Bando a Navalmoral el día 10. Pero ya antes, en la madrugada del 9 (sábado) al 10, ocurren graves incidentes en nuestra Villa (según el Sumario), cuando varios grupos armados de CNT, cuyos cabecillas eran Jesús López, Bernardo Sarró, Rafael Sánchez, Vicente Álvarez, Ambrosio Marcos y Florentino Álvarez, se llevan una camioneta de TAFESA, gasolina, algodones, etc. Intentan incendiar las iglesias de San Andrés y las Angustias, la casa de Comillas y explosionan diversas bombas; a la vez que atacan a los serenos, guardia civil, domicilios del juez municipal y de un destacado derechista; cortando las líneas de teléfono, telégrafo y alumbrado público.

En la madrugada llegan las fuerzas de Asalto, que detienen en el barrio del Perchel a varios de los insurrectos armados.

El Juez de Instrucción, D. Pascual Díaz de la Cruz, nombrado «juez especial» de este caso, toma las medidas oportunas:

  • 76 anarquistas moralos detenidos entre los días 10 y 13. De éstos, 30 que estaban retenidos «por usurpación y desobediencia», quedan en libertad: algunos de ellos pertenecientes a la cúpula directiva anarquista, como Ruperto Gómez Luengo, Alfonso González Marcos y José Moreno Fraile; aunque en Enero de 1934 los encuentro detenidos en la Cárcel de Navalmoral. Los 46 restantes son enviados a la prisión de Cáceres el día 19, «detenidos por rebelión y por delitos contra la Constitución», entre los que destacan importantes dirigentes de la CNT local: Eusebio Albino Sánchez, Felipe del Monte Gómez, Vicente Álvarez Romero, Víctor Moreno Bayero, José Solís Barrado, Florentino Álvarez Suárez, Adrián Marcos Nuevo y Getulio Hernández Moreno (no participó «en la calle»…).
  • Orden de «busca y captura, por delitos contra la Constitución, contra los líderes de la C.N.T., que no son encontrados»: Bernardo Sarró Moreno, Jesús López Vicente, Ambrosio Marcos González y Rafael Sánchez González («Rojito»). Son detenidos más tarde.
  • En Julio de 1934, aún permanecen presos en Cáceres 29 de los anteriores, entre ellos Jesús López y Ambrosio Marcos. Reciben un donativo de 500 pesetas del diputado Mariano Arrazola (radical). Ya está libre Getulio Hernández: tal vez interviniera, como otras veces, su hermana; aunque, como decíamos, no intervino «directamente» en los sucesos de Diciembre. Y todavía quedan algunos presos durante todo el año 1935, hasta la amnistía promulgada en Febrero de 1936, con la victoria del Frente Popular.

La radicalización del sindicalismo moralo es lógica, y tenemos suficientes pruebas para poder adelantar algunas causas:

    • Desencanto con la República, especialmente con el tema de la Reforma Agraria: hasta Marzo de 1934 no comienzan las primeras expropiaciones en las dehesas del término, sobre todo las del exmarqués de Comillas (Juan Antonio Güell y López); pero, «sólo han asentado a 83 campesinos, quedando aún 233 agricultores con yuntas pero sin tierra; además de 226 jornaleros, medio centenar de obreros de la construcción y otros tanto de oficios varios, todos ellos en paro forzoso casi permanente; cuando pueden labrarse 2.645 hectáreas, aptas para labor» (causas alegadas por los ediles izquierdistas cuando dimiten, dando paso al gobierno radical municipal en 1934).
    • Jornales que oscilaban entre 5 y 6 pesetas diarias (las mujeres la mitad), incompatibles con los precios de los alimentos básicos (en pesetas/kilo, en 1933): pan= 0’60, leche= 0’60, huevos= 1’92 (la docena), azúcar= 1’70, aceite= 2, garbanzos= 0’90, judías y patatas= 0’80, arroz= 0’75, carne de cerdo= 2’20 y tocino= 2’50.
    • Excesivos impuestos que recaen, en gran parte, sobre los comerciantes, artesanos y consumidores en general. Encuentro, en 1934, que el Ayuntamiento encuentra serias dificultades para cobrar el «Reparto de Utilidades» correspondiente a los dos años anteriores. El propio Ayuntamiento no paga sus deudas, por carecer de fondos.
    • La ofensiva de la derecha, que condiciona la política radicalcedista, incluyendo el tema laboral.

A partir de esos acontecimientos, debido a las represalias que hemos citado, complementadas con los sucesivos «Estado de Alarma» o «Prevención» que toman los sucesivos gobiernos radicalcedistas (clausuras y prohibiciones), cansancio, pérdidas económicas, etc., desaparece la actividad pública cenetista morala, sólo alterada por algún hecho aislado a nivel particular.

Aunque la semilla anarquista intenta brotar con el triunfo del Frente Popular, sería marchitada en los primeros días del Golpe de Estado de Julio del 36:

  • Cerca de 700 familias (unas 3.000 personas) huyen al entrar los «nacionales», entre ellos los anarquistas y socialistas (había pocos comunistas). Irn regresando al finalizar el conflicto, pero se tienen que enfrentar a juicios, cárcel, deportación e, incluso, a la muerte (como «Chuli» o Victorio Casado, último alcalde).
  • Los que deciden quedarse, porque no han cometido delito alguno o confían en la justicia, sufren suerte dispar:
    • Medio centenar son fusilados, sin juicio alguno, por «bandas incontroladas» de falangistas («paseos»); incluyendo al edil derechista José Mateos Lozano y 5 familiares (porque Giral nombra a su hijo Ignacio Gobernador de la provincia). A tal estado llega la situación que, en Octubre de 1936, el Gobernador Militar prohíbe detener sin su permiso. Y gracias que huyeron muchos…
    • Más de 300 izquierdistas, o simpatizantes, son encarcelados. Entre ellos Getulio y su compañero «Colorín», que son trasladados a Cáceres donde sufren «juicio severísimo», para el que piden informes de ambos en Diciembre de 1936, contestando la Gestora que presidía Jesús Vicente Pérez: «tenían ideas extremistas, de CNT, pero guardando siempre respeto a las personas y a las cosas».

Aunque pedían para Getulio la pena de muerte, tal vez por el informe anterior y con la intercesión de su hermana (la monja), es absuelto. Pero tuvo que permanecer en la prisión de Cáceres hasta Mayo de 1938, siendo después desterrado a Torrejoncillo. Mientras, sus bienes de Navalmoral fueron expropiados y vendidos.

Sin embargo, no se derrumba y, tras regresar a Cáceres, inicia su última gran obra, «El Requeté»: que nada tenía que ver con su ideología, sino -curiosa coincidencia- con el local donde instala su tienda; apelativo con el que sería conocido a partir de esta etapa cacereña, en la que, posiblemente, intervengan muchos factores y capacidades adquiridas y moldeadas en su etapa morala, tanto empresariales como éticas y vivenciales.

El gran protagonismo alcanzado por el anarquismo moralo no fue fruto del azar, sino que tuvo sus motivos: las causas económicas y sociales citadas, la labor del «Ateneo», la cercanía de Madrid (de donde acuden «orientadores») y la existencia y coordinación de un preocupado, culto y activo «equipo», muy variado y completo, desde las «buenas y moderadas personas» (como Getulio, «Fu-Chan-Pa» o «Colorín» -a su entierro, ya en la posguerra, el último celebrado en el Cementerio Civil, asistió una gran multitud)-, hasta los más exaltados («Chuli», «Rojito» o Ambrosio Marcos). Es posible que la actitud de estos últimos alejara a Getulio de la dirección formal.

Nota: Todos los datos están tomados del Archivo Municipal moralo.

Oct 011996
 

Luis Vicente Pelegri Pedrosa.

En este trabajo nos ocupamos de una de las inversiones en las que Cristóbal Ovando Paredes aplicó su fortuna indiana tras regresar de las Indias a Cáceres, su villa natal, es decir, la ganadería, y más en concreto aún de las ventas de lana. En realidad se trata de una pequeña muestra de los múltiples negocios de este rico indiano en Cáceres desde su retorno de tierras americanas hacia 1583, hasta su muerte en 1624, así como de un adelanto de la investigación más amplia que nos encontramos realizando sobre las inversiones de capitales indianos en Cáceres.

Las fuentes principales que hemos utilizado son el inventario de bienes de Cristóbal de Ovando previo a su matrimonio en 1588, y su inventario postmorten realizado en 1624, ambos documentos marcan el periodo cronológico del que nos ocupamos, además de otros protocolos notariales, que, como esos dos inventarios, se custodian en el Archivo Histórico Provincial de Cáceres[1].

CRISTOBAL DE OVANDO PAREDES. 1540-1624[2]

Cristóbal de Ovando Paredes, pasó a las Indias en 1560 como criado del obispo de Venezuela. Para pagarse el pasaje pidió un préstamo a su hermano mayor Francisco de Ovando y además le apoderó para partir la herencia de su madre.

Nuestro indiano retornó de Perú hacia 1583, tras una estancia de 23 años, pero a pesar de tan dilatado periodo se desconoce su etapa americana, y como indica Altman, apenas la refiere, como si hubiera sido un periodo necesario pero pasajero. Al contrario que otros importantes cacereños que volvieron a la metrópoli no mantuvo vínculos con las Indias. La única referencia que quedó de su paso por las Indias, si seguimos también en este punto a Altman[3], fue su hija Beatriz a la que trajo consigo y dotó para su ingreso en el convento de Santa María de Jesús. Previamente a su regreso a Cáceres realizó algunos negocios a través de su hermano Cosme, como la compra de una casa.

Se estableció en Cáceres como uno de los hombres más ricos y prominentes de la oligarquía local, invirtiendo su considerable fortuna y destacando en los negocios laneros, que llegaron a convertirle, según Altman, en uno de los principales ganaderos de la región.

Se casó en 1588 con doña Leonor de Godoy, nieta del conquistador Francisco de Godoy. Con ella tuvo 11 hijos.

Heredó el mayorazgo familiar de su abuelo tras la muerte de su hermano Cosme. A su vez fundó otro mayorazgo propio en su testamento en 1602, que ratificó en su codicilio en 1618, prohibiendo que se juntasen en un sólo heredero. Adquirió dos cargos en el Concejo, en concreto los de de regidor y de fiel ejecutor, que ya poseía en 1588, y por cuya irregular gestión fue procesado en 1613. Este destacado indiano cacereño falleció en su villa natal el 9 de febrero de 1624.[4]

LOS NEGOCIOS GANADEROS DE CRISTOBAL OVANDO EN CACERES

Cristóbal Ovando, tras su regreso de las Indias, realizó una creciente inversión en ganadería[5], pues en 1588 el inventario de sus bienes contenía una riqueza pecuaria muy reducida: «yten un caballo de color rosillo enmelado con su silla e aderezos de caballeriza que vale doscientos ducados» (…) «yten un potro de color castaño claro que vale cinquenta ducados». (..) «tiene cinco novillos e una vaca que valen cien ducados»[6]. Sin embargo, en 1624, fecha de su muerte contaba con 1.300 ovejas, 380 carneros, 700 borregos machos y hembras, y 2 jumentos[7].Esta riqueza ganadera, aunque importante, tampoco era muy destacada, en comparación con al de otros familiares de Cristóbal Ovando[8].

Cristóbal de Ovando se dedicó a los negocios laneros, vendiendo lana tanto para Cáceres y su término como para la exportación. En las ventas internas, es decir en Cáceres y su Tierra, realizó transacciones de 1588 a 1599 con un total de 216 arrobas y por un valor de 3.927 reales, con una valor medio de 18 reales por arroba, tal y como se aprecia en el cuadro I. Sin embargo, las tres cuartas partes de esa cantidad se concentró en 1589, en la década de 1590 se rompió la continuidad de las ventas, quizás por su decreciente rentabilidad, pues el precio de la arroba descendió desde 22 reales en 1588 a 8 reales en 1599. No obstante, en 1604 vendió 288 arrobas que se llevaron a Daimiel[9]. Estos precios son superiores a los señalados por Pereria Iglesias como promedios en Cáceres en esos primeros años, pero son inferiores a finales de los noventa[10], aunque este autor detecta una tendencia al estancamiento de los precios. El mismo comportamiento encuentra Altman, hasta finales de los setenta[11].

CUADRO I. VENTAS INTERNAS DE LANA DE CRISTOBAL OVANDO PAREDES
AÑO ARROBAS[12] PRECIO/ARROBA
-reales
VALOR TOTAL
1588 6 22 147
1589 132 22 2.927
1590 28 16 453
1599 50 8 400
Total 216 3.927

El inventario de deudas a favor de Cristóbal Ovando en 1588 reflejaba así sus exportaciones:»Tiene enviadas a Florencia en los años pasados de quinientos e ochenta e quatro, e ochenta y cinco, e ochenta y seis, e ochenta e siete, quatrocientas y treinta sacas de lana lavada de a doce arrobas cada una, que todas son cinco mil e quinientas y sesenta arrobas de lana lavada, que respecto de como estan vendidas la mayor parte de ellas e otras se van vendiendo salen vendidas unas sacas con otras a cien ducados, que todas valen quarenta e tres mil ducados, e para en quenta e parte de pago de ellos declaro tener recibido nueve mil ducados, e ansi resta que se le deven treinta y quatro mil ducados». Es decir, en cuatro años, de 1584 a 1587, había exportado a Florencia 5.560 arrobas de lana lavada[13]según el inventario postmorten, a las que hay que sumar las que encontramos en protocolos de 1586 a 1590.

EXPORTACIONES DE LANA DE CRISTOBAL OVANDO A FLORENCIA
AÑOS SACAS ARROBA/SACA TOTAL ARROBAS PRECIO-reales IMPUESTOS-reales
1586 102 10 1.020 112.000 9.840
1587 73 12 876 80.300 8.498
1588 57 12 684 62.700 6.635
1589 260 10 2.600 286.000 25.220
1590 288 10 2.880 316.000 27.936
1600 401 10 4.010 441.100 38.897[14]

Así pues, y a la vista del cuadro anterior y de las cifras dadas más arriba, Cristóbal Ovando Paredes exportó de 1584 a 1600 15.734 arrobas de lana, por un valor de 1.441.234 reales. Sólo conocemos el valor de la arroba en 1584, 91.6 reales, a 100 ducados la saca de doce arrobas[15]. Por tanto, el precio de la lana exportada era muy superior a la vendida en Extremadura, como se aprecia. Las ventas de lana a Italia presentaron una tendencia creciente, con un promedio de 1.967 arrobas en cada uno de los ocho años de negocio conocidos, salvo un bache en 1587-1588, de manera que 1600 con 401 sacas y un total de 4.010 arrobas, marcó el punto álgido de los envíos a Florencia. Sin embargo, en la década de 1590 se rompió la continuidad en la exportación, al igual que en las ventas internas. Iniciándose entonces el declive de esta actividad cuyo auge estuvo en la década de 1580, tanto para las ventas internas como para la exportación, como ya se expuso anteriormente.

Atendiendo a los costos de exportación hay que señalar que el valor de los impuestos fue del 9%, a 97 reales por saca de 10 arrobas[16]. Cristóbal Ovando apoderó para llevar a cabo sus exportaciones y sus pagos fiscales al bachiller Juan Ruiz, a Juan Durán Figueroa, pagador del Rey, con preferencia a Juan Florentín, vecino de Yecla, puerto seco que debían pasar la mercancía antes de embarcarse hacia Florencia. Los pagos fiscales en el puerto de Yecla se efectuaron preferentemente en los meses de julio y agosto[17].

La exportación de lana a Florencia representó un volumen de negocio muy superior a las ventas internas, y su rentabilidad fue mucho mayor, pero ambas sufrieron un freno en la década de 1590, hasta cesar a partir de 1600. Pero hay que destacar que a pesar de la importancia de las ventas de lana de Cristóbal Ovando este no contaba ni con ganado suficiente para producir tales cantidades ni con el pasto necesario para alimentar el ganado requerido. Para producir 1.967 arrobas anuales de lana podía necesitar al menos 9.000 ovejas, y, sin embargo, su rebaño pudo ascender como máximo a 2.000 cabezas, como demuestra su inventario de bienes en 1624[18], a pesar que Altman lo califica como uno de los mayores ganaderos de la región[19]. De todo ello puede deducirse que Cristóbal Ovando pudo dedicarse a la actividad intermediaria no sólo vendiendo su propia lana sino también la de otros ganaderos a cuyos excedentes de producción dio salida comercial, aunque, eso sí, apenas hay evidencia de ello, como la operación que realizó el 21 de junio de 1590 cuando compró 800 arrobas de lana fina merina a Alonso López, vecino de Alcántara[20].

En 1588 los activos de la producción y la venta de lana ascendían a 378.400 reales, el 66.4% de toda su riqueza, los cual es demostrativo del peso de su comercio lanero como principal fuente de ingresos en ese momento. El capital invertido en esta empresa se distribuía así: mercancía 0.5%, utillaje 0.5%, y deudas a favor por ventas efectuadas, 99%. En ese año tenía inmovilizadas «ciento ocho arrovas de lana lavada, en su casa, que valen doscientos setenta ducados»[21].

El capital productivo se componía también de los medios necesarios para el comercio de la lana, en su inventario postmorten de 1624 también se dice que «tiene telas de sacas para ensacar lana e hila para las cosser y madera para el lavadero de las lanas, que valen doscientos ducados», así como: «mil e quinientas varas de anjeo, que valen docientos e setenta ducados»[22].

A todo ello su puede añadir un 1.1% más de su activo total de capitales compuesto de distintas mercancías textiles. Entre sus mercancías textiles, de importación, probablemente para su venta en Cáceres contaba con «ciento e quarenta varas de rraso de florencia que valen quatrocientos ducados»[23].

En realidad Cristóbal Ovando continuaba una tradición familiar en el negocio lanero, no sólo en las ventas de ganado y lana en Cáceres y en el resto de Castilla, base económica y tradicional de la oligarquía cacereña, sino también en la exportación a Florencia[24], aunque él lo hizo a una escala muy superior convirtiéndolo en su principal actividad económica por un tiempo[25]. Los demás aprovechamientos de la economía ovina, es decir, carne y leche, tuvieron escasa importancia en los negocios de Cristóbal Ovando, aunque no despreciados, pues en su inventario de 1624 se incluía: «yten los quesos que se han hecho e hicieren de las dichas ovejas»[26]. Y la venta de ovejas fue reducida, en 1586 se verifica ésta, por un valor inferior a 7.000 reales, aunque en 1590 todavía no los había cobrado[27].

No obstante, practicó con más frecuencia las ventas de ganado vacuno. De 1577 a 1586 realizó ventas de novillos por valor de 9.276 reales, como se ha analizado ya en sus operaciones notariales. Este ganado debió alcanzar cierto aprecio, pues en 1587 su hermano Cosme vendió un buey del que declaraba ser «de la casta de Cristóbal Ovando», a pesar de que su precio, 20 ducados, correspondía al promedio de ese año en Cáceres[28].


NOTAS:

[1] En adelante abreviamos Archivo Histórico Provincial de Cáceres como A.H.P.C. Citamos el documento, su escribano y año de protocolo si fuera necesario, seguido del número del legajo correspondiente.

[2] Altman, I: Emigrantes y Sociedad. Extremadura y América en el siglo XVI. Madrid, 1992. pp.227, 228, 295, 299, 75-76, 182, 276,165, 166, 179, 180, 88.- Altman, I: Hidalgos extremeños en América. Los Ovando de Cáceres. Revista de Estudios Extremeños, Badajoz, 1987. pp.90.92-99.- Mayoralgo y Lodo, La Casa de Ovando, pp.594-596.- Lodo de Mayoralgo, J.M: Viejos linajes cacereños. Cáceres, 1971, p.207.

[3] Altman, Emigrantes, pp.172-276.

[4] Cristóbal Ovando tuvo dos parientes homónimos, su tío, hermano de su padre, y su primo, hijo de otro hermano de su padre, Francisco de Ovando. El primero hizo testamento en 1579 y el segundo estaba en Indias cuando murió su padre en 1574. Altman, Hidalgos, p.92.

[5] Cristóbal Ovando Paredes y Sancho Figueroa fueron los dos únicos indianos que invirtieron en ganadería. Este último poseía trece bueyes y novillos, dos puercos, y tres vacas, en su inventario de 1549: «Yten más un hato de ovejas con sus borregos y borregas y perros los que parecieren contarse», sin que sepamos su número A.H.P.C. Inventario de Sancho Figueroa. 9 Octubre 1549. Pedro Grajos. 3924.

[6] A.H.P.C. Cristóbal Ovando. Inventario 26 de abril de 1588. Juan Romero. 4240.

[7] A.H.P.C. Inventario 24 de noviembre de 1624. Benito Madaleno. 4029.

[8] Diego de Ovando de Cáceres, nieto del capitán Diego Ovando de Cáceres era de 10.000 ovejas, 300 vacas, y 200 cerdos, en 1551.

[9] A.H.P.C. Venta. 30 de julio de 1604. Juan Martínez Sigler. 4.368.

[10] Según Pereira Iglesias entre 1588 y 1589 el valor medio de la arroba de lana osciló entre los 18 y los 19 reales, y mantuvo ese nivel en 1599, con lo cual la tendencia fue al estancamiento. Como señala este mismo autor hay que tener en cuenta las diferencias de calidad de la lana que no siempre es explícita. Pereira Iglesias J.L: Cáceres y su tierra en el siglo XVI. Economía y Sociedad. Cáceres, 1991. pp.229-230.

[11] Altman, Emigrantes, p.87.

[12] En la cifra global no se incluyen las libras, que explican el valor final de las ventas de cada año.

[13] A.H.P.C. Inventario 26 de abril de 1588. Juan Romero. 4240. Mayoralgo, cit. p.595. Altman da erróneamente la cifra de 51.650 arrobas exportadas de 1584 a 1587. Altman, Emigrantes p.88, pero la refleja adecuadamente en su otra obra. Altam, I: Hidalgos, p.96.

[14] A.H.P.C. 4240. 4029.4239.4240.4242.3248.

[15] Extrapolamos ese valor a los demás años, como este valor debió de ir en aumento el valor final de la exportación debió ser mayor.

[16] Los impuestos por saca de diez arrobas fueron el diezmo viejo: 50 reales, y el derecho de cuatro ducados por saca: 44 reales. Cuando las sacas eran de doce arrobas se pagaba un 20% de demasía.

[17] Conocemos 18 poderes de Cristóbal Ovando para pagos fiscales por exportación de lana a Italia, de 1586 a 1600.

[18] Valorando a 11.5 kilogramos la arroba, y la producción de lana por cabeza a 2.5 kilogramos.

[19] Altman, Hidalgos, p.96.

[20] A.H.P.C. Venta 21 de junio de 1590. Juan Romero. 4240.

[21] A.H:P.C. Inventario 26 de abril de 1588. Juan Romero. 4240.

[22] Ibídem.

[23] Ibídem.

[24] Diego de Ovando de Cáceres, su pariente, se dedicó con preferencia a la venta directa del ganado a ganaderos castellanos, entre 1547 y 1552 vendió 3.655 ovejas. Altman, Emigrantes, cit. p.86. A.H.P.C. Inventario 24 de noviembre de 1624. Benito Madaleno. 4029.

[25] Altman, Hidalgos, p.81.

[26] A.H.P.C. Inventario 24 de noviembre de 1624. Benito Madaleno. 4029.

[27] A.H.P.C. Poder. 25 de septiembre de 1590. Juan Romero. 4242.

[28] Pereria Iglesias, Cáceres y su tierra, p.215.

Oct 011996
 

Ángel Olmedo Alonso.

Licenciado en Geografía e Historia por la UEX

PRESENTACION

A través de las noticias que aparecen en un periódico podemos observar cómo piensa el grupo que edita el periódico, que intereses tiene o qué visión de la sociedad difunde. Además, estudiada con las herramientas adecuadas, la prensa nos sirve de fuente para conocer, como señala Sánchez González[1], el desarrollo de un determinado acontecimiento, su génesis y evolución, así como la mentalidad de un determinado grupo social.

Historiadores como Tuñón Lara[2] han defendido la importancia de esta herramienta de trabajo, el periódico es “objeto” de la historia y “fuente a la vez”. Para el estudio de un determinado hecho histórico el periódico ofrece una valiosísima información que hay que tener en cuenta. Esto es lo que hemos pretendido con nuestro trabajo sobre EL AMIGO DEL PUEBLO[3], estudiar un determinado periódico, depurar su información y ponerla en relación con unos hechos y un periodo histórico.

1. EL AMIGO DEL PUEBLO: ESTRUCTURA, ORGANIZACION.

El Amigo del Pueblo fue el nombre de diversos periódicos editados en diferentes períodos y lugares. Durante la Revolución Francesa[4] de 1789, uno de los más destacados personajes de este proceso, Marat, publicó un periódico con este nombre. En nuestro periódico se recuerda esta similitud.

“El Amigo del Pueblo recuerda a aquel periódico del anatema revolucionario que en París fundara Marat, el revolucionario de la Comune y miembro de la Convención Nacional“.[5]

En España varias publicaciones libertarias se denominaron con el mismo título. En 1909 existía en la localidad de Bañolas (Girona) una publicación, portavoz del grupo “Cultura” con este título. En Barcelona a partir de 1937 se publicó otro como portavoz de “Los Amigos de Durruti”, de carácter muy crítico, incluso con las propias organizaciones libertarias. En París, en 1961, se publicó de nuevo el periódico por parte del mismo grupo. A partir de 1979 se publicó en Girona por otro colectivo libertario una publicación con la misma denominación. También en Alcalá de Guadaira (Sevilla) se editó con igual título entre 1979-1980, como portavoz del sindicato de oficios y profesiones varias de la C.N.T.

1.2. DATOS TÉCNICOS DEL PERIODICO.

En los archivos del Ayuntamiento de Azuaga se encuentra una ficha realizada por el citado organismo sobre el periódico a requerimiento del Gobernador de Badajoz. Los datos que aparecían recogidos son los siguientes:

Redacción: C/ San Blas, 84
Administración: C/ San Blas, 84
Director: Juan Guerrero Moruno. C/ San Blas, 84
Subdirector: Francisco Molina Vizuete. C/ Santano, 2
Administrador: Francisco Prieto Moruno. C/ Nueva, 2
Filiación: Independiente

1.3. OTROS DATOS REFERENTES AL PERIÓDICO

Periodicidad: La tirada era quincenal, (salvo clausura del periódico o censura del número).

Tirada. 1.500 (durante algún tiempo aumenta a 2.500 según sus propias afirmaciones).

Historial. En la ficha que hemos mencionado anteriormente se le define como de tendencia radical: “Este periódico desde su aparición, las campañas que sostiene es abiertamente extremista”[6]. Este periódico llevaba una larga tradición en la localidad como portavoz de las ideas libertarias hasta la dictadura de Primo de Rivera. Con la llegada de la II República inicia su II y III época. El fin del periódico no sabemos exactamente si se debió al cierre por parte de la Redacción o bien por clausura de las autoridades. Nos inclinamos más por esta última tras el análisis que realizaremos.

Formato. El tamaño de papel utilizado es el folio A-4 holandesa, aunque en la III época, a partir del número treinta y siete y durante algunos números tuvo un tamaño doble del anterior.

Número de páginas. El primer número tenía cuatro páginas, los siguientes se ampliaron hasta seis. La distribución de columnas y artículos variaba en cada tirada.

Precio. El precio era de 10 céntimos para los números sueltos en Azuaga. Fuera de esta localidad se vendía a 2 pts/25 ejemplares. Esta diferencia de precio (en promedio salía a 8 céntimos/ejemplar) vendría determinada por el intento de favorecer su difusión fuera de la localidad.

Financiación. La financiación de la publicación se basaba en:

  • Las suscripciones.
  • La publicidad.
  • Donaciones, colectas y rifas.
  • Ventas normales.

A los corresponsales de diversos pueblos se les enviaba el número de periódicos solicitados, una vez vendidos remitían el dinero a la Redacción. Las dificultades en las comunicaciones y las escasas posibilidades económicas de los destinatarios del periódico provocaban considerables retrasos en los pagos. En varios números aparecían llamamientos para que los deudores cancelaran sus deudas con el periódico. De todas formas estos problemas económicos no afectaron a la salida del periódico ni a su línea editorial.

Difusión. Principalmente en Azuaga, pero también por numerosos pueblos cercanos donde existían grupos de simpatizantes.

Secciones: El periódico tenía colaboraciones fijas como las de Francisco Prieto, con el título de: «… y va de cuento». Eran diálogos ficticios de «Don Polonio», que representaba a la autoridad, normalmente al alcalde o «Juan Lana» que simbolizaba al pueblo sencillo. De forma muy simple y utilizando metáforas pretendía hacer comprender al pueblo sus problemas cotidianos y educarlo con un espíritu de rebeldía. En casi todos los números aparecían artículos de Juan Guerrero[7], Francisco Molina y Martín Gala, bien sobre temas locales o nacionales. Los demás colaboradores fueron ocasionales, del mismo pueblo o de otros donde se recibe el periódico. También aparece algún artículo extraído de otra revista o periódico libertario como «Tierra y Libertad», publicación de la F.A.I. o de otros como el madrileño «La Tierra» [8] en el que escriben destacados anarquistas.

Ilustraciones. Eran más bien escasas, había una fija que ilustraba la sección de Francisco Prieto, en la que aparecía un campesino de medio cuerpo con el típico sombrero cordobés y un bastón que simbolizaba el «código de conducta» por el cual se regía el autor y que aplicaba a diestro y siniestro. En este aparecen escritas las palabras Verdad, Justicia, Razón y Ley sobre cuatro nudos que tiene la madera. Representan los valores que defendía como máxima su autor. Las demás ilustraciones son ocasionales, excepto las que aparecen con los anuncios que se insertan en cada número.

Puntos de venta. La distribución del periódico corría con las lógicas dificultades de una publicación de este tipo para acceder a los canales de comercialización de otras publicaciones de mayor tirada. Por este motivo se recurrió a aquellos lugares donde solía acudir todo el mundo. En Azuaga se vendía en una librería, en una peluquería y en una cervecería, además de en la propia redacción y las ventas que realizaban los afiliados a las sociedades obreras. A las demás localidades se enviaba o bien era recogido por los interesados si tenían ocasión.

2. ESTUDIO SOBRE EL PERIODICO.

Es un periódico que en principio señalaba su vocación por ser el portavoz de las capas sociales más bajas. Afirmaba en su primer número:

“Yo soy un periódico del pueblo, entro en los hogares humildes, en los talleres y fábricas; el obrero campesino me lleva a los cortijos y al calor de la lumbre, me leen en corro gañanes y aprenden de memoria los versos de Villarrubia, el poeta del terruño extremeño”[9].

Aunque esta es la idea general, también es leído por otras personas de diferente procedencia social. Hemos encontrado algunos artículos dirigidos a los miembros de las profesiones liberales y a los dependientes de las tiendas. A tenor de los anuncios que aparecían publicados, observamos una gran variedad en cuanto a sus destinatarios, pues hay desde anuncios de molinos para la molienda hasta coches Ford o venta de instrumentos de segunda mano. Esto nos hace pensar que debió ser un periódico popular y que, al margen de su línea ideológica, también contaba con lectores de otros sectores sociales.

2.1. PRETENSIONES DE LOS AUTORES.

El periódico tenía una misión pedagógica, de formación cultural, pero también práctica. En el artículo «A lo que venimos y a lo que aspiramos»[10], afirmaban que su papel no era solamente teórico sino también práctico, trataba de dar orientaciones organizativas. Esta función aparecía claramente definida en varios artículos que veremos más adelante. La sociedad obrera «Los Amantes de la Tierra» en Azuaga o los grupos de jóvenes y otros colectivos culturales tenían estrechos lazos con el periódico en cuanto se refiere a orientaciones para la organización y desarrollo de actividades. Así observamos que a lo largo de la publicación hay constantes colaboraciones entre ambas partes.

2.2 LOS MIEMBROS DEL PERIODICO

La aparición del periódico en su segunda etapa en el año 1930 venía precedida de una larga trayectoria, como militantes libertarios y como periodistas, de quienes se encargan de la redacción. Afirmaban en el número uno:

“Somos los mismos, y bien conocidos de todos, y por lo tanto huelga hacer aquí una presentación necia y empalagosa.

Así nosotros, eternos Quijotes, tras siete años de mudo silencio y amordazados por la razón de la fuerza (…)[11].

En cuanto a sus condiciones de vida y experiencias, no vacilaban en definirse como gentes sencilla y trabajadora; en el artículo Nuestra definición individual ante las luchas señalaban:

“Nosotros hemos convivido y vivimos en contacto con el trabajador esa vida mísera y rastrera que continuamente nos acecha para que seamos víctimas de sus bajezas: pero aún llevamos más de veinte años de lucha, y ni el tiempo ni el desengaño, ni la influencia que arrastra esa vida regalona y cómoda ha podido hacer mella en nuestros espíritus, ni en nuestras convicciones[12] .

La presentación de ejemplos como modelos a seguir era de gran importancia, incluso más que los nombres de los redactores o las ideas que estos profesaban. En este aspecto a los encargados de la publicación, más que conocer quiénes eran por sus nombres, les interesaba ser conocidos por sus hechos, por sus actuaciones correctas. Se daba una gran importancia a identificarse con aquellos a quienes estaba dirigida la publicación. En este sentido no dejaba de tener un cierto parecido con las enseñanzas cristianas en las que se proponían ciertos modelos de vida a imitar. De este modo afirmaba:

“Los que escribimos El Amigo del Pueblo somos obreros como tú, que amamos la Justicia, la Libertad y el Progreso: y cuando un socialista, un republicano o un conservador, realiza una obra encauzada en la justicia, basado en la libertad y con tendencia progresiva, lo aplaudimos, la ayudamos o la aprobamos. No mires nunca (…) las etiquetas sino el contenido. ¿Tú quieres saber lo que somos? Nuestra obra, nuestros actos, nuestro vivir te lo dirán. ¿Qué importa el nombre?”[13].

No obstante el terreno queda limitado para aquellos, que aún reclamándose “obreros” no llevaban una forma de vida austera. La denuncia de los falsos profetas, los políticos e intelectuales que se proclaman obreros es manifiesta. En el mismo artículo antes citado leemos:

“(…) compañeros y camaradas son aquellos que viven como nosotros, aquellos que comparten nuestra suerte, aquellos que como nosotros sufren las mismas necesidades. Compara tu vivir, tu suerte y tus necesidades con la vida de uno de esos que tú llamas camaradas, mientras tú te alimentas con unas sopas y un mísero gazpacho; ellos celebran opíparos banquetes”.

El núcleo que toma el proceso reorganizativo después de la caída de Primo de Rivera lo hizo ya desde unas bases preestablecidas. Sin embargo, los primeros pasos en cuanto a la reorganización no los dieron como sindicato afecto a la C.N.T. sino como colectivo libertario, como grupo de personas que tenían unos intereses comunes y se reunían en torno a ellos. El sindicato no era el motor de arranque que tiraba del resto de organizaciones anarquistas, en este caso va a ser al revés, serán los grupos libertarios los que fomenten la creación de la C.N.T., cuyo desarrollo será mayor a medida que vayan transcurriendo los primeros momentos de la República.

2.3. COLABORADORES DESDE OTRAS LOCALIDADES EXTREMEÑAS.

La difusión de El Amigo no se limitaba únicamente a la población de Azuaga. Este se distribuía por los pueblos cercanos extremeños y algunos andaluces. Encontramos suscriptores y colaboradores de: Campillo de Llerena, en una nota que aparece en el periódico se hace notar que cuatro suscriptores aportan 2,50 Pts. En otra aparecen morosos de Berlanga, Malpartida de la Serena, Llerena y Fuente Ovejuna. En Guareña hay un colaborador, Higinio Reyes Huertas que escribe algunos artículos, además aparece un donativo de este mismo pueblo de 8,90 Pts. procedente de cuarenta personas. Otros pueblos mencionados son los de Quintana de la Serena, Malcocinado, Peñarroya y otros.

2.4. PROFESIONES, REDACTORES Y LECTORES DE EL AMIGO DEL PUEBLO.

La relación con el campo y sus faenas agrícolas aparecían constantemente reflejadas en sus artículos. El redactor Francisco Prieto comentaba refiriéndose a lo duro del trabajo del campo:

“Estoy que se me va la cabeza, en este momento acabo de ordeñar las cabras, antes he tenido que darles de comer y echarles a los cerdos, a las gallinas, a los perros (…) en fin, me levanto con el alba y no termino nunca”[14].

En otro número, este mismo personaje afirmaba que en un viaje a la localidad de Berlanga unos individuos se negaban a creer que era redactor de El Amigo debido a la indumentaria, poco acorde con lo que se entendía por una persona que escribía en un periódico:

“Claro, iba yo con mi trajecillo que huele a pobre; no iba a la moda y dudaron de que tal fuese. Y es lo que yo me he dicho: por lo visto para escribir en un periódico y pasar por algo intelectual hay que ir vestir a lo gomoso y llevar el “pienso“ en la cabeza”[15].

Más adelante comentando los largos horarios, las condiciones de trabajo y el bajo salario recibido por los jornaleros, se quejaba de esta forma:

“(…) son 8 horas (…) más dos de ida y dos de vuelta, doce horas para ganar 4,50 Pts. ¡Luego dirán que somos muy exigentes los trabajadores![16]. “

De esto se deduce que debía ser un asalariado que trabajaba en un cortijo alejado de la población.

Es difícil conocer a los lectores del periódico, pero podemos trazar un perfil de lo que sería el tipo medio a tenor de la información recogida. Hay un grupo de personas que están relacionadas con trabajos artesanales. Así el gremio de zapateros de Azuaga dio en cierta ocasión 15 pts de ayuda al periódico. Otras personas tienen relación con el trabajo en talleres de imprenta. Hay un colaborador que es tipógrafo y que se ofreció para realizar los dibujos necesarios.

En otra suscripción aparecen cuatro tipógrafos, un parado y un afilador, más adelante un barbero, Gabriel Díaz Parra, de la localidad de Bélmez. También colaboran personas de profesiones relacionadas con la enseñanza. Un maestro de Azuaga realiza un concurso de redacciones con la intención de publicar las mejores en el periódico.

A veces se recogen opiniones de personas que difieren de los planteamientos del periódico. En algunos casos se publican versiones diferentes ofrecidas por personas que se sienten aludidas en el periódico. Así aparece, por ejemplo, la rectificación de uno de los organizadores de un festival taurino-benéfico[17] que ofrecía en su artículo diferentes cifras en los gastos de las que anteriormente habían ofrecido los redactores de El Amigo sobre este acontecimiento.

La extensa gama de personas que aparecen nos da idea de la difusión que debía tener el periódico. De todas formas, es de suponer que gran parte de los lectores serían campesinos. En este sentido hay referencias a las lecturas que hacen los gañanes en común después de las faenas agrícolas en los cortijos, una imagen por otra parte muy propia del movimiento obrero en relación a la necesidad imperiosa de elevar su nivel cultural.

Viene a confirmar esta idea la existencia de una sociedad de campesinos, Los Amantes de la Tierra, ligada ideológica y organizativamente al periódico y las constantes referencias que se hace en los artículos que aparecen sobre la necesidad de una reforma agraria, la condición de los campesinos, la necesidad de repartir la dehesa del pueblo entre los trabajadores más pobres o la aparición de artículos firmados con títulos como el campesino libre. En este sentido podemos afirmar que la mayoría de los valores positivos que se usan y las imágenes utilizadas tienen que ver con este grupo social, identificado como el colectivo que más necesitado está de la redención social. Nos está indicando, por otra parte, por donde se mueve la vida económica de la localidad. Ya señalamos anteriormente que las referencias a la minería son muy escasas.

No obstante, como ya dijimos, el periódico tenía una variada clientela, podemos concluir que tanto por su temática, como por el tipo de anuncios que tiene, El Amigo debió ser bastante popular y conocido. Sus temas no estaban enfocados atendiendo a los grandes acontecimientos nacionales, sino más bien es un reflejo de los problemas que sucedían en la vida cotidiana del pueblo, eso sí, visto desde su propia óptica.

3. LA RESOLUCION DEL CONFLICTO Y LAS CONTRADICCIONES DENTRO DEL PERIODICO.

El Amigo del Pueblo no estuvo exento de las controversias y problemas organizativos que se dan en cualquier grupo humano por el mero hecho de estar organizado. Incluso dentro de un movimiento como el anarquista, que rechazaba el poder y que intentaba que dentro de sus organizaciones quedara reducido a la mínima expresión, a veces aparecieron enfrentamientos que traspasaban los elementos meramente ideológicos.

Hubo un fuerte incidente a raíz del “Concurso”[18] abierto para aportar ideas sobre el Comunismo Libertario y la forma de implantarlo en España. Se originó un fuerte enfrentamiento entre dos de los miembros del periódico. El director, Juan Guerrero, y el redactor, Francisco Molina. En el fondo existía una discrepancia en cuanto a las tácticas a seguir.

El director era partidario de una transformación social más lenta, atendiendo a la elevación del nivel cultural del pueblo trabajador y el fortalecimiento de la organización como principales elementos. El redactor reprochaba al director su escasa confianza en que la revolución se llevaría a cabo por métodos insurreccionales. Al mismo tiempo, metiéndose en el terreno personal, acusaba al director de buscar con sus artículos el reconocimiento del público. Esto hería profundamente la sensibilidad de un hombre que desde hacía muchos años estaba entregado a la causa de la transformación social. Irritado por ello presentó la dimisión y propuso que se nombrara un nuevo director.

Para tratar de solventar el problema se hizo un llamamiento a todos aquellos que de una u otra forma daban vida al periódico. No es por tanto el director el que hacía cesar al redactor o el redactor al director. El problema se discutía entre todos en asamblea y se trataba de llegar a un acuerdo.

Veamos como justificaba el director su postura en su artículo: “Ratificación de mi artículo “El Comunismo Libertario” y aclaraciones de algunos puntos del mismo tema. CONTESTANDO A TODOS.”

“Creo que con el presente artículo quedan demostradas mis tendencias ideológicas.

Si los elementos libertarios y demás grupos afines creen que estas ideas mías son contraproducentes para la causa de la libertad y para el periódico, desde este momento queda vacante mi cargo.

No crean que esto lo hago por despecho; nada de eso. Yo amo mucho a este ‘El Amigo del pueblo’ y ante todo debe salvarse.

Para esto quiero que los compañeros todos celebren una reunión y nombren nuevo director. Espero me comuniquen sus acuerdos y decisiones”[19].

No obstante la resolución de conflicto se realizó mediante la aceptación de la diversidad de opiniones. En los números siguientes siguió apareciendo la firma de Juan Guerrero en el ejemplar que se entregaba al ayuntamiento, así como escritos del mismo autor. Por tanto fue de nuevo ratificado como director. Para dar por zanjado el tema, el director hizo un llamamiento a la concordia sin prescindir de nadie. Eso sí, pedía que la otra parte retirara las acusaciones que afectaban a su persona.

“Debido a erróneas interpretaciones parece ser que los trabajos de nuestro concurso iban degenerando en polémica (…) y a deseo de muchos camaradas damos por terminado estos artículos. Ahora, sólo quiero que el amigo Molina reconozca que en su último trabajo hacía alusiones que me favorecían muy poco, al decir que yo buscaba con mis artículos el halago de los lectores, cosa que está muy lejos de la verdad, y que para bien de todos, espero que Molina haga la rectificación debida. Conste una vez más que mi intención en el concurso siempre fue subsanar errores que existen en nuestro campo y estimular a los demás en la exposición de ideas y conceptos sobre el Comunismo”[20].

4. PROBLEMAS QUE ENCUENTRA EL AMIGO DEL PUEBLO: LA CENSURA Y OTRAS CORTAPISAS

La postura continuamente beligerante que mantenía el periódico provocó que se realizasen varias campañas contra él. La censura de sus originales y las clausuras temporales de su publicación fueron constantes durante este periodo tanto en su IIª como en su IIIª época.

Así en el segundo número aparece una nota dirigida a las autoridades en general y al señor secretario del Ayuntamiento en particular[21] denunciando las muchas trabas que se pusieron para impedir que apareciera el periódico.

Las notas humorísticas y sarcásticas son continuas. Así cuando el alcalde les acusó de estar enriqueciéndose con el periódico al comparar el papel que trae el ABCcon el de El Amigo, contestan en tono un tanto jocoso y sin dejar pasar la ocasión para lanzar una nueva puya:

“Pero hombre (…) Don José Manuel; que esto lo diga un gañán de la tierra gruesa puede pasar, pero todo un señor alcalde, no debe decir semejantes absurdos (…) ¡Qué lastima que el El Amigo no lo pudiéramos vender a peso, como el pan, y quitarle a cada ejemplar 200 gramos!”[22].

En los últimos días de la dictadura, las presiones por parte de las autoridades locales para impedir la salida del periódico fueron continuas y en aumento. Unos días antes de proclamarse la República, se quejaban:

“Visto que (…) viene sacando leyes nuevas (…) con esto de pedirnos los originales de El Amigo escritos a máquina (… nadie) como usted con esto de la censura se ha rebuscado tantas sacalinas y tantos obstáculos para entorpecer la publicación del periódico (…). ¿Por qué entretienen tanto tiempo aquí el original sin leerlo y sin pasarlo por la censura?”[23].

Unos de los métodos utilizados fue intentar ahogar económicamente a la publicación impidiendo la distribución del periódico. Debido a la precaria situación económica que atravesaba, de no ser por el empeño puesto por sus redactores hubiera desaparecido:

“Estas gentes, se dirían: los redactores de El Amigo son tres pelagatos que no tienen 2 gordas; ahora no les autorizamos esta tirada y no les queda dinero para poder seguir publicándole”[24].

Desde diciembre de 1930 tuvieron problemas para sacar tres números sucesivos del periódico, pues según dicen, el alcalde no les avisó de la «censura previa» y se negó a revisarlos. En el mismo artículo se señalan otras trabas:

“(…) A la tirada siguiente, fuimos con el original para que lo revisara el señor alcalde, pero este señor se niega, diciendo que no estaba autorizado para ello y sucedió lo que con el anterior. A la tercera tirada, y viendo que no conseguían su objeto, nos encontramos con dos censores, el alcalde y el señor Gironza, y de golpe y porrazo, es víctima un artículo entero (…). Por que en dicho artículo decíamos que la dehesa LA SIERRA se la iban tragando los colindantes”[25].

Con el establecimiento de la República tampoco mejora mucho la situación. El periódico permaneció suspendido durante cuatro meses y medio y no salió de nuevo hasta el 8 de diciembre de 1931. La sociedad obrera Los Amantes de la Tierra que estaba en periodo de formación fue igualmente castigada. A estos hechos parece que no fueron ajenos las nuevas autoridades, republicano-socialistas, parte de ellas consideradas como representantes de la clase obrera.

Esta situación no se daba únicamente en Azuaga. Desde las más altas instancias del poder del Estado se veía de esta forma cualquier tipo de prensa que de una u otra forma se salía de los cauces establecidos por el nuevo régimen.

“(…) de ninguna manera la verdadera prensa, (…) la que vive a la luz del día, dentro de las leyes, y que respeta su decoro y el ajeno; pero las hojas facciosas y a las pequeñas bellacadas clandestinas que andan circulando por toda España, llevando a todas partes el descrédito de la institución republicana y de sus hombres, y del Parlamento, y de los Diputados, y de su obra legislativa, ¿A eso vamos a llamar prensa, a esos reptiles que circulan por la sombra, que van de mano en mano, corriendo por los rincones de la península y sembrando el descrédito o la burla o las malas pasiones?. Eso no es prensa (…) eso no es prensa y contra eso vamos. Contra la prensa legal y decentemente establecida ¿Qué tenemos nosotros que hacer? Absolutamente nada (…) la censura es la última medida que puede apelar un gobierno que se estime, y la última vejación que pueden sufrir los periódicos”[26] .

En el artículo titulado Lanza en ristre. Para los verdaderos socialistas, aparece la decepción de los miembros de la redacción ante la clausura del periódico por las autoridades republicanas:

“(…) nos resistimos a sospechar que la doctrina del Socialismo vaya aparejada con el cieno de la calumnia intrigante y deshonrosa, pero no por estos hemos de dejar de pedir explicaciones a los socialistas de los hechos concretos, de las campañas que contra nosotros se iniciaron a raíz de la suspensión del periódico y el cierre de la sociedad”[27].

De todas formas, parece que estas trabas en lugar de amedrentar a los editores y lectores lograron lo contrario. Sirvió de revulsivo y así en el número siguiente al de la clausura anuncian la ampliación de la tirada, que pasa de 1500 a 2500 ejemplares para que la gente no se quede sin el periódico como el número anterior[28], anunciando también el cambio de formato y la inclusión de más dibujos. Este cambio de formato, sin embargo, aún tardó algunos números en producirse y lo fue sólo por algún tiempo.

El último ejemplar que hasta el momento hemos encontrado corresponde al nº 53 de fecha 4 de junio de 1933. Sea por presiones externas, por cuestiones internas o por falta de conservación de ejemplares, desconocemos si existen más números. Descartamos casi con toda seguridad que desapareciera en este momento por cuestiones internas pues no hay ninguna referencia a despedida en el número citado. Para un periódico que ha dado tanta importancia a la comunicación con sus lectores, parece que hubiera sido una descortesía desaparecer sin manifestárselo a sus lectores.


NOTAS:

[1] SANCHEZ GONZALEZ, J. “El análisis del acontecimiento a través de la prensa: El Cantón Extremeño durante el sexenio democrático. Alcántara, nº 12. (1987), pág. 34.

[2] Tuñón de Lara, M. Por qué la Historia. Barcelona, Ed. Salvat.1985. pág. 19.Tuñón de Lara, M, (Ed). Prensa y Sociedad en España (1820-1936).Madrid, 1975.

[3] Archivo Histórico del Excmo. Ayuntamiento de Azuaga (Badajoz). Sobre este periódico hemos realizado nuestra memoria de licenciatura con el título de “El Amigo del Pueblo”. Un modelo de prensa obrera. Azuaga 1930-1933. Este periódico tuvo una larga trayectoria en la localidad unido al movimiento obrero local. Una primera etapa finalizó con el establecimiento de la dictadura de Primo de Rivera. Su reaparición se produjo en los últimos momentos de este régimen, aquí estudiaremos la II y III etapa, que coincide con los primeros años de la IIª República, hasta 1933.

[4] La mitología sobre la Revolución Francesa ha estado muy extendida dentro del movimiento obrero de tendencia libertaria. Una muestra de ello ha sido la extensa utilización de los nombres de los meses del calendario revolucionario como nombres de pila (Floreal, Germinal…).

[5] EL AMIGO DEL PUEBLO, en adelante EAP, 20-XI-1930

[6] Nota del Ayuntamiento de Azuaga al Gobernador Civil de Badajoz. La postura de los Ayuntamientos y del Gobernador Civil serán decisivos en la aplicación de las Ley de Defensa de la República que les daba amplias facultades para suspender determinadas publicaciones.

[7] Juan Guerrero fue el director de la publicación, de larga trayectoria en el movimiento libertario, sirvió de nexo de unión entre los viejos y los nuevos militantes.

[8] Este periódico era inicialmente de tendencia republicana, pero con la llegada de la República evolucionó hasta posiciones libertarias. Gómez Aparicio. Historia del Periodismo español. Editora Nacional. Madrid, 1981 “(…) ningún periódico contribuyó de manera tan directa como ‘La Tierra’ a preparar el ambiente revolucionario propicio a la proclamación de la República, que al parecer constituía su meta. Pero (…) cambiaría su orientación inicial republicana por otra, muy acusadamente libertaria, ninguno como él combatió con parecida saña al nuevo régimen, apenas proclamado”. pág. 208. Tomo IV.

[9] EAP, 23-XI-1930

[10] EAP, 23-XI-1930

[11] EAP, 2-XI-1930

[12] EAP, 14-VI-1931.

[13] EAP, 12-VI-1932

[14] EAP, 8-XII-1930

[15] EAP, 4-VI-1931

[16] EAP, 8-XII-1931

[17] Carta abierta al sr. director de «El Amigo del Pueblo». E.A.P. 2-V-1932

[18] EAP, 3-II-1933

[19] EAP, 2-IV-1933

[20] EAP, 2-V-1933

[21] EAP, 23-XI-1930

[22] EAP. 12-IV-1931

[23] EAP, 5-IV-1931

[24] EAP, 12-IV-1931

[25] EAP, 12-IV-1931

[26] Azaña, M. Sesión de Cortes del 20 de octubre de 1931. Discurso sobre el Proyecto de Ley del Gobierno sobre Defensa de la República. Obras Completas.México. Ediciones Oasis. 1966. pp. 67-68. Tomo II.

[27] EAP, 8-XII-1931

[28] EAP, 25-XII-1931