Dic 142021
 

 Manuel Ruiz Durán

 

Introducción.

La catedral primera de Badajoz, tras la reconquista, se habilitó bajo la advocación de Santa María del Castillo. Fue conocida también bajo los apelativos de Obispal o See. Cuando la sede catedralicia se establece definitivamente en el campo de San Juan, Santa María del Castillo continuó siendo parroquia hasta que se trasladó en el año 1769 a la Iglesia del extendido colegio de la Compañía de Jesús con el título de Santa María la Real y posteriormente al templo exclaustrado del conventual de los Agustinos de Badajoz[1].

 

El 6 de julio de 1827[2] nos encontramos este apunte: “en el año de 1500 se habían acabado todas las parroquias antiguas de Badajoz, a saber; San Lorenzo, San Salvador y San Andrés y sólo se administraban los sacramentos en la Iglesia catedral. El mismo año se dispuso con el señor obispo don Alonso Manrique poner un cura en Santa María, asignándole vecindario; que fue el que había dentro del Castillo y la calle de la plaza y desde la puerta del río, entonces era de los pajaritos, hasta la puerta de Mérida. Todo el resto de la ciudad quedó a los curas de San Juan”.

 

La Iglesia catedral se construyó en tiempo del rey don Alfonso el sabio, en el sitio que hoy ocupa, llamado Campo de San Juan, dedicada a San Juan Bautista… En lo antiguo hubo siete parroquias en esta ciudad, que eran: Santa María del Castillo, Santa María de Calatrava, de la orden militar de Alcántara, San Pedro, Santiago (o de la Virgen de las Lágrimas[3]), San Lorenzo, San Salvador y San Andrés: en el día no hay más parroquias propiamente que la capilla del Sagrario en la Santa Iglesia catedral: los cuatro curas se intitulan vicario de la Santa Iglesia, con servicio en las iglesias Santa María la Real la concepción y San Andrés, con además la ermita de la Soledad. Ahí dos pilas bautismales, una en el Sagrario y otra de Santa María la Real[4].

 

Con el presente artículo quiero hacer una aproximación al recorrido histórico que hizo la parroquia de Santa María la Real, antes llamada Santa María del Castillo, por los conventos de Santa Catalina mártir y de San Agustín. Este camino tiene dos lecturas; la primera que hace referencia a los avatares en forma lineal del recorrido de la parroquia y otra lectura interna que, con el paso de los siglos, van a ir configurando la totalidad y la riqueza que actualmente tiene la parroquia. Y una vez que nos lleve al conventual de San Agustín, comenzaremos a detallar cómo era el templo interior con su presbiterio, sacristías, capillas y enterramientos y, tras su exclaustración, cómo se encuentra el templo a fecha de hoy. Está claro que esta segunda lectura queda aquí anunciada y será motivo de otros artículos.

 

 

De la catedral intramuros a Santa Catalina (1761-1772).

 

Célula de expulsión[5].

 

Este legajo contiene, folios a dos caras, atados al margen izquierdo y fechado en 1769. Está firmado por el Ilustrísimo señor don Manuel Pérez Minayo y su secretario don José Arias.

Destacamos de este documento la página 7 que contiene la Real Célula para ejecutar con la mayor celeridad los materiales del colegio e iglesia que en esta ciudad tenían los regulares de la Compañía de Jesús en Badajoz. Fechado en Madrid a 11 de septiembre de 1769. Y dice así:

 

Por la Real célula me dirijo a V.S.

se enterará de lo resuelto por S.M.

(que Dios guarde), a consulta del Consejo,

en el extraordinario, acerca del

destino y aplicación del edificio material

del colegio e iglesia que en esa

ciudad tenían los regulares de la

compañía extrañados de estos reinos,

para que instruí dos de su contexto, y

arreglado a él, por lo que así toca,

proceda V.S. con la mayor brevedad y eficacia

a poner en ejecución todo cuanto

proviene; y de su resultame dará

aviso para traslado a la superior

noticia del Consejo, en consecuencia, de

lo acordado en este día.

Dios guarde a V.S. muchos años”.

 

 

Y sin quitar importancia a esta real célula, es de destacar los primeros seis folios fechados en el día de San el de Alfonso, a 26 de agosto de 1769. Es una carta del rey al obispo de la ciudad para que ejecute la célula y que dice así en su folio primero:

Reverendo en Cristo, obispo de Badajoz, ante mi consejo: bien sabéis por el capítulo octavo de mi real pragmática sanción de 2 de abril de 1767… Sobre las aplicaciones equivalentes de sus bienes y de los ordinarios diocesanos en lo que fuese necesario y conveniente”.

Y a continuación citando las cartas circulares que el rey había mandado a nuestra diócesis, sigue diciendo: “y especialmente a vos en 29 de junio de 1768 para que informasen qué destino se podría dar a los templos y edificios que poseyeron los mismos regulares en el distrito de vuestra diócesis”.

El mismo rey, por escrito de su fiscal don Pedro Rodríguez de Campomanes, y en el Consejo extraordinario que tuvo con el ordinario, el día 2 de abril de este año, determinaron: “que el expresado colegio se aplique para reducirse a casas habitables, aulas y habitaciones de maestros de primeras letras latinas y retóricas y matemáticas, entregándose todo el sitio a la ciudad, para que la hagan labrar a su costa y satisfacción”.

Y en este mismo escrito nos encontramos con una grata sorpresa por la importancia que tendrá para nuestra parroquia actual de Santa María la Real de Badajoz. Sigue diciendo el rey, “que la Iglesia del referido colegio se aplique para trasladar de ella la parroquia de Santa María (del Castillo) y el sitio que está ocupada con su edificio precediendo profanarse con los ritos necesarios y autoridad vuestra se destine, cumpliéndose las cargas espirituales por el cura y beneficiados de Santa María”.

Y continúa su majestad ordenando “que se distribuyan los ornamentos y vasos sagrados que no hagan falta en la nueva parroquia entre las demás parroquias pobres de esa ciudad y obispado”.

Termina la carta del rey ordenando que su célula “se coloque en las puertas principales y demás parte que convenga… Y la extinción de esta orden en todos mis dominios y en todas las funciones semejantes”.

 

Y en la página siete vueltas nos encontramos la respuesta del señor obispo de Badajoz al rey, y que dice así. “Badajoz a 23 de septiembre de 1769: el ilustrísimo y reverendísimo señor don Manuel Pérez Minayo por la gracia de Dios y de la Santa Sede apostólica obispo de ésta… Digo que por el correo ordinario en carta ordinaria comunicada por el Ilustrísimo señor Pedro Rodríguez de Campomanes del Consejo de su majestad y su fiscal en el supremo y Cámara de Castilla, de fecha 11 del que corre ha remitido una real célula de su majestad que Dios guarde, comprendida de varios particulares relativos a la aplicación de la Iglesia y distribución de los ornamentos y vasos sagrados de la que fue de los regulares expatriados y otros incidentes que dicha real célula contiene; y habiendo visto y leído … Y obedeciendo con el respeto y veneración de vida, mando se cumpla y ejecute en todas sus partes, como en ella se ordena y manda”.

En su página ocho, continúa la carta diciendo: “nombro para su ejecución a don Sebastián Gómez de la Torre, de la orden de Santiago, intendente general de este ejército”. Y en las páginas ocho vueltas, nueve y diez, con fecha 25 de septiembre del mismo año, el obispo manda la ejecución de la célula de su majestad.

 

Inventario dado a la parroquia de Santa María.

 

Desde la página 22 hasta la 23vto. de este mismo legajo número 22, se nos detallan el inventario que a continuación refiero.

Vasos sagrados de plata. Primeramente, un cáliz sobredorado, liso de plata con su patena. Otro cáliz de plata liso con su escudo de la ciudad y su patena. Un copón grande sobredorado y esmaltado con dos vernagales de plata sobredorado. Una caja de plata de filigrana esmaltada, un vasito pequeño de plata que servía para el santo óleo. Un cofre frito de concha con __ de plata. Una cruz pectoral de cristal guarnecido de filigrana con un cordón de hilo de oro. Otra cruz pequeña de filigrana con una junta plateada. La llavecita de plata del cofrecito con la junta plateada. Una vara de junta amarilla y flores encarnada de seda. Dos cubiertas bordadas para el copón, un terno blanco del medio liso con paño de pulpuo, y una cortina para el sagrario. Dos dalmática y casulla de persiana blanca. Una capa blanca de lana. Dos ternos encarnados que se componen de dos dalmáticas si una casulla. Un terno negro compuesto de dos dalmáticas, casulla y capa, y un paño de hombros. Dos cortinas encarnadas que se usan para los postres. Una sobremesa abierta de Damasco encarnado en seis cortinas de faletán de ___. Un paño negro que se usa en la tumba. Dos casulla de melania morada. Otra casulla morada con fleco de seda. Otra casulla verde de faletán. Otra de Damasco colorada. Otra casulla del mismo. Dos idem encarnadas de espolen. Una blanca de persiana. Otra blanca de raso con cenefa encarnada. Otra de Damasco blanco con cenefa encarnada de seda. Otra blanca de medio tiso. Y cuatro casuchas blancas__ , dos muy viejas. Un frontal de persiana blanca y cenefas azules. Un fontalizo blanco. Un fontalizo digo un paño__ morado. Otro de persiana blanca y cenefas azules. Un frontal de lo mismo. Otro bordado de seda para el altar. Cuatro bolsas de corporales. Dos blancas de medio tiso. Dos blancas bordadas de seda. Dos blancas de imperosa. Dos de melania morada. Una de tafetán verde. Una de terciopelo negro. 10 de diversos colores. Seis hojas de corporales. 16 paños de diversas telas y colores para cálices. Un paño de hombro de tafetán blanco. Seis cíngulos, tres de seda interés de hilo. Otros dos de galón de hilo Ocho amitos. 12 toallas__ con encajes. Un purificador con su cucharita. 10 tablas de manteles. Cinco albas. Dos sobrepeyeras. Una cortina Vieja del tafetán de Liarra. Una alfombra y un cojín. Dos misales nuevos. Un ritual”.[6]

 

Será el 20 de julio de 1770[7] cuando el cabildo de la Iglesia catedral de Badajoz recoja esta petición en sus actas capitulares y mande hacer al nuevo párroco otro inventario de todo lo que tiene: “y asimismo se acordó que respecto de la petición de su majestad y su real ordenamiento, se han aplicado a dicha parroquia diferentes ornamento y vasos sagrados y además de los que tenía antecedentemente; que para que el cura a quien se han entregado responda de ello, se haga nuevo inventario a todo lo que tenga en su poder como de lo que se le haya de entregar, y por ello dio su comisión al señor Caldera, y que se formalice, saqué copia testimoniada que se colocará con los papeles presentes a la fábrica”.

El inventario nuevo queda hecho con fecha 17 de diciembre[8] donde la gran novedad es la pila bautismal que venía de la iglesia de Santa María del Castillo. Y así, se constiyuye una comisión formada por el deán y el doctoral de la catedral para informar al señor obispo de los utensilios que van a pasar de la parroquia del Castillo a la que fue de los regulares de la compañía.

En dicho día y cabildo que se celebró en la sacristía de esta Santa Iglesia propuso el señor deán se hallaba con un recado del señor obispo que por medio del cura de la parroquia de Santa María del Castillo, se participa que quería su ilustrísima que el cabildo diera las providencias correspondientes para que se mudasen a la dicha iglesia las imágenes, campanas, pila bautismal y demás utensilios del servicio de ella, dejándola libre y desembarazada, respecto que su servicio se había trasladado a la que fue de los regulares de la Compañía de Jesús, por disposición y ordenamiento del rey nuestro señor que Dios guarde, cediendo esta y permutando las por aquella para que de este modo poderla profanar, y quedarla para el real servicio según fuese la mente de su majestad; y su señoría enterado de todo acordó dar su comisión a los señores deán y doctoral para que pasando a visitar a su ilustrísima le informen de que cuantas cosas servían en la iglesia del castillo, todos los costos de fábrica de esta Santa Iglesia y que en esta inteligencia las que no hubiesen de tener uso en la que hoy se establece esta parroquia se desvían recogen a ésta, que es quien siempre ha tenido la obligación y la tiene de suplir lo que necesite y de lo que su ilustrísima resuelva den cuenta al cabildo para su vista determinar lo que convenga. Cabrera Membrillera. Ante mí Francisco Mateos Moreno”.

 

–  Constitución de la nueva parroquia de Santa María la Real.

 

En las últimas siete páginas del citado legajo 22, nos encontramos con varios datos importantes, como son el nombramiento del nuevo párroco la erección canónica de la nueva parroquia y la razón por la que se elige a este templo.

 

Se nombra al nuevo párroco de Santa María la Real, “don Juan Flores Barbado, que ya lo era de Santa María del Castillo y se le hace entrega del citado inventario. Fechado en 15 de junio de 1770”.

Y con fecha de 26 de septiembre de 1770,” el señor don Manuel Santos Aparicio y García, abogado de los reales consejos, alcalde mayor interino de esta y comisionado de temporalidad dijo: que el correo recibido el 17 de agosto de este año comunicado por don José Payo Sanz resolvió el día nueve del mismo que el coste de las obras necesarias para la traslación de la Iglesia parroquial de Santa María del Castillo de esta ciudad a la que fue de los regulares expulsos en ella, se satisfaga por mitad del fondo correspondiente de la fábrica de la otra parroquia, y en el curso de no tener otra fábrica fondos, se coste la parte que corresponde por los partícipes”.[9]

 

Y en la última página de este legajo, en un folio suelto, se nos detalla la razón por la que la parroquia se va a la iglesia de los regulares expulsos y su cambio de nombre. Así dice la carta.

En la ciudad de Badajoz a 15 de diciembre de 1770, yo el ilustrísimo irreverente hicimos señor don Manuel Pérez Minayo por la gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica, obispo de esta ciudad y obispado y el señor don Manuel Santos Aparicio y García, abogado de los reales consejos interino y comisionado de temporalidad en esta dicha ciudad, habiendo visto el expediente formado a consecuencia de la real célula de su majestad de 23 de agosto de 1769, en que se manda llevar a efecto la aplicación y destino del colegio iglesia que fue en esta ciudad de los regulares de la Compañía, dijeron de 17 de agosto y 21 de septiembre debían mandar y mandó de un acuerdo se le de posesión solemne de esta iglesia a don Juan Flores Barbado cura de la parroquia de Santa María del Castillo, y en su nombre por hallarse enfermo a don Juan Rodríguez Romero curar el sagrario y que se traslade de ella para que de aquí en adelante sea tal parroquia con la de nominar de Santa María la real perpetuamente y que el sitio que ocupa la Iglesia de la de Santa María del Castillo con su edificio material que depara hospital militara cuyo fin efectuaba tal traslación”.

Y en el legajo 373[10] dice: “precediendo profanarse con los ritos necesarios y autoridad episcopal se destine a Hospital Militar… su fecha 6 de agosto de 1769”.

Y a renglón seguido, en esta misma página se enumeran las dependencias que se adjuntan al nuevo templo parroquial. “[11] Pasaron a recorrer la Iglesia dichos señores  y el  administrador de las temporalidades  y  habilitan que para el servicio debía separarse  del templo, patiecillo, una pequeñita pieza que a la izquierda como se entra en la Iglesia y confinante a ella para el osario, cuyo reconocimiento fue provisional, y despachado por peritos que lo reconocieron, declararon deber quedar agregados con la ayuda de la parroquia el pequeño patio con su cisterna, el cuarto que está en su costado confinando con la sacristía y el alto que le corresponde, el que tiene la sacristía sobre si, para el uso de todos los ministerios, cerrándose para debida separación los dos arcos del patio chico y los pontados de sacristía, el que cae a la portería, el alto y bajo del cuarto que está al costado de dicho patio”.

 

Obras en la nueva parroquia.

 

Las reformas y arreglos en la nueva parroquia comienzan con una respuesta del cabildo de la catedral a la carta que el señor alcalde había mandado al señor obispo y que el cabildo responde y lo anota en sus actas, sin saber muy bien quién las reparará y costeará la obra de la traslación al final.

[12] Dicho día y cabildo conferido llamamiento sobre el contenido de la carta del alcalde mayor de esta ciudad  en asunto de traslación  en  orden  a los señores del Consejo en traslación  de la parroquia de Santa María del Castillo a la Iglesia que fue de los regulares de la Compañía de Jesús,  y a que el costo de la obra  de reparo de ésta , la mitad fuese a cuenta  de las temporalidades y la otra de la fábrica  y en su defecto de los partícipes de los próximos, acordó su señoría  responder esta carta  por el señor Maestre escuela  como el cabildo está pronto  a concurrir  por la parte que le corresponda y que deseaba  se le hubiera manifestado la Real Orden  para su más exacto cumplimiento y asimismo hizo llamamiento  para ver si el cabildo tiene arbitrio  para intervenir  en los reparos de dicha obra y sus costes”.

Y dos días más tarde escriben, “ [13]dicho día y cabildo conferido llamamiento sobre verse si había arbitrio para que con intervención del cabildo se hiciese el costo de la obra de reparos de la Iglesia que fue de los regulares de la compañía adonde de orden del Consejo, el extraordinario se traslada la parroquia de Santa María del Castillo; acordó su señoría y respecto de estar tasados ya y evaluar dichos reparos y aprobados por el Consejo y haber prestado su consenso al señor obispo, no se haga novedad por la parte que le toca, o pueda tocar al cabildo y se observe lo acordado en cabildo anterior sobre este mismo asunto”.

 

Varias son las obras y reparaciones y una restauración las que se llevan a cabo a lo largo de los primeros años de vida de la nueva parroquia.

 

-Se crea una comisión para que se retoque la imagen[14] de Nuestra Señora Santa María del Castillo a cuenta de la fábrica. “Dicho día y cabildo se leyó memorial de don Juan Flores Barbado cura del sagrario de esta Santa Iglesia en su distrito e iglesia de Santa María del Castillo en que hace presente como estando para trasladarse el servicio de dicha parroquia de la expresada iglesia, a la que fue de los regulares de la Compañía de Jesús, se hacía preciso trasladar y retocar en ésta, la imagen de Nuestra Señora su titular la que por el transcurso de los tiempos se hallaba notablemente destruida y necesitaba de repararla o retocarla”.

 

-Se crea otra comisión para que se suban las dos campanas[15] de Santa María a la torre de esta Santa Iglesia. “Dicho día y cabildo conferido el llamamiento sobre el destino que se debía dar a las campanas que se bajaron de Santa María del Castillo[16] y están depositadas en la capilla de Santa Bárbara de esta iglesia, acordó su señoría que se ponga en la torre de ella, así la grande como la pequeña y que se avise al maestro alarife para subirlas al campanario para hacerle las cabezas y para todo dio su señoría comisión al señor Lazio, como también para determinar en qué ventanas se han de colocar y que se pongan con este motivo las cabezas a las demás campanas que tuvieren necesidad”.

Haciendo un pequeño paréntesis, estas campanas estaban quebradas y se ofreció el maestro campanero Luis de Saynz a fundirlas y hacerlas de nuevo a toda satisfacción, por haber hecho otras en su provincia, de lo que él dice se puede tomar informes. Viendo el cabildo la necesidad de fundirlas, dio comisión al señor Maestre a que se pasara por fábrica como corresponde para resolver este tema y ponerse en la puerta y torre de Santa María. Y como consta en fecha 12 de agosto de 1761, la fundición y creación de las nuevas campanas y de la colocación del espigón costó a la fábrica poco más de 1400 reales de vellón, con un agasajo que se le hizo al campanero, sobrando cuatro arrobas de metal que le fue entregada a la fábrica.

Dos días más tarde[17], nos encontramos al maestro alarife cumpliendo el llamamiento que hizo el cabildo para colocar las campanas en la torre y así cumplir con la orden de su majestad.

 

-Comisión al señor Cavero para que se haga la obra de los techos[18] de la iglesia de Santa María. “Se hizo un llamamiento sobre el particular de los tres techos nuevo, 160 varas de tabique cubierta de tejas para la Iglesia de la nueva parroquia, establecida en la que fue de los regulares de la Compañía de Jesús, lugar común y demás obras de reparo que se contemplan precisan y se requirió su costo por el maestro Santo en 6010 reales de vellón, acordó su señoría dar su comisión al señor don Miguel Carrero para que en su tiempo oportuno disponga se repare dicha iglesia y se haga la obra que fuere precisa y necesaria para su mayor duración”.

 

El 22 de enero del año siguiente[19] las obras continúan sobre las bóvedas de Santa María la Real, y el señor Cavero comenta al maestro alarife: “debe marcar el terreno y hacer la excavación para la primera que se mandó hacer, pero que hecho el rompimiento a pocos golpes se advirtió la dificultad de continuar a causa de haberse encontrado con piedras vivas tan fuertes que sin barrenos se podía tener perjuicios notables y no se podía seguir”.

Un mes más tarde[20], “se juntaron y congregaron en el lugar acostumbrados el señor Dean y cabildo a saber, don Francisco Cabrera deán, don Pedro y don Francisco maravillas tesorero, don Miguel Calos y don Pablo Oliva, …y el señor Cavero informó” del buen ritmo que llevaba la construcción de las bóvedas.

El 5 de junio de 1772 la parroquia se viste de fiesta con repique[21] de campanas.

Dicho día y cabildo se propuso como en vista de haberse colocado en la torre de la iglesia el espigón y las dos campanas que se habían traído de la iglesia de Santa María del Castillo era preciso señalarle al campanero en que días las había de tocar y su señoría acordó se le haga saber use de ellas en sólo ocho funciones al año, conviene a saber en la festividad del Corpus Cristi, San Juan, San Pedro, Asunción y Concepción de Nuestra Señora, y las tres pascuas con la forma que se le ha prevenido por don Ignacio de Vivas licenciado maestro de capilla”.

 

Todo parece estar llegando al final. Las obras tienen principio y fin, aunque se hagan largas. El cabildo repasa el contrato de tres de junio[22], antes citado y dice así: “dicho día y cabildo el señor magistrado en virtud de la Comisión que por acuerdo de 3 de junio de este año, dijo había pasado a ver a su ilustrísima y hecho parte de la memoria del cura de Santa María la Real de esta ciudad y que a su contenido sobre derechos de fábrica en rompimientos de bóveda y sepulturas, se conformó en todo lo que a él cerca y en súplica expone que siendo el cabildo del mismo parecía se le devolviese el ___ para extender su auto de aprobación y su  conformidad con la voluntad de su ilustrísima”.

 

Quiero terminar este apartado haciendo referencia al sacristán[23] que tenía la parroquia dos años después de su erección canónica. “Otro día y cabildo conferido el llamamiento sobre el asunto de renta que solicita el sacristán de Santa María la Real por el mayor trabajo que se le agrega en la traslación de dicha parroquia la iglesia de los regulares expulsó y por los dispendios que se le han ocasionado en las remuneraciones que se ve precisado a hacer… Acordó su señoría que por ahora se le aumenten en 20 ducados anualmente … Desde el día de hoy”.

 

Restitución de la parroquia de Santa Catalina a los padres Jesuitas (1818)[24].

Este documento contiene 10 hojas, con un folio doblado grande que recoge el resto de los legajos, que podemos dividir en dos partes, por su contenido.

Este folio carpeta contiene el carteo entre el Excelentísimo señor don Juan Lozano de Torres, secretario del Estado y del despacho de Gracia y Justicia con el ayuntamiento de la ciudad y la referencia de éste al obispo de la ciudad, pidiendo el restablecimiento de los colegios de la Compañía de Jesús y de sus iglesias.

Con fecha de 6 de noviembre de 1818 y “a consulta de la junta cesante de restablecimiento de jesuitas de 7 de julio de este año y del actual de 13 del presente mes se ha servido el rey nuestro señor mandar: que desde luego se restablezca el colegio de San Ignacio de Loyola de la ciudad de Badajoz por ahora con cinco o seis individuos, a cuyo cargo deberán estar las escuelas de leer, escribir y gramática latina en la casa contigua al colegio en que se halla hoy establecida, luego que los jesuitas hagan sujeto que las desempeñen por sí, cesando en este caso los maestros seglares que en el día las desempeñan; acudiendo el ayuntamiento a los jesuitas con las rentas de sus dotaciones, que actualice satisface de sus propios, cuidando el Consejo a su debido tiempo de su ejecución : que para que puedan mantenerse de los individuos  que se destinen por el padre comisario general, se les asignen también las rentas sobrantes de los colegios de Plasencia Llerena y Cáceres mediante que por ahora no pueden esto restablecerse que el muy ilustre arzobispo obispo de la expresada ciudad de Manacor traslade a otra parte la parroquia de Nuestra Señora del Castillo establecida en la iglesia del colegio, como lo tiene ofrecido dejándola libre para los jesuitas con los ornamentos y vasos sagrados de su primitiva estancia, haciéndose formal entrega de todos los jesuitas por el referido Prelado con intervención del Ayuntamiento de dicha ciudad dejándose a su tiempo la correspondiente escritura en la que se insertarán los bienes y ventas, que se les alquilen, cargas y obligaciones de que haya de responder y cumplir, las que antes de formalizarse se remitirán a la junta para su aprobación, si la mereciere; y por último para que desde luego tenga afecto el mencionado restablecimiento del colegio de Badajoz, es la voluntad de su majestad se entregue este al padre general a fin de que por medio de la persona que de parte y bajo los términos referido, tome posesión y provea y pida lo que estime necesario para la sustentación de los padres que el mismo destinen, lo que de real orden participa usted para inteligencia y cumplimiento del Consejo en la parte que le corresponda… Madrid 6 de noviembre de 1818. Señor don Bartolomé Muñoz. Excelentísimo señor don Valentín de Pinilla”.

Y a continuación con fecha 24 de noviembre de 1818, el excelentísimo señor gobernador y ayuntamiento de la ciudad de Badajoz.

Se ha dignado resolver a consulta de la Real junta de restablecimiento de jesuitas que se restablezca el colegio que tuvieron en esta ciudad, trasladándose a otra parte la parroquia de Nuestra Señora del Castillo, según lo ha ofrecido el muy ilustre arzobispo obispo. Se aplica para su dotación las rentas existentes de ese mismo colegio y de los de Cáceres Llerena y Plasencia y la Iglesia consignada sobre las rentas de los propios de esa ciudad para las enseñanzas de leer escribir y gramática latina, luego que la compañía tenga sujetos que poder destinar a ellas, continuando entretanto los maestros que actualmente las desempeñan; a cuyo fin se ha servido su majestad mandar que le comunique la competente real orden al Consejo. El muy ilustre arzobispo obispo se haya autorizado para hacer la entrega bajo formal inventario de todos los bienes que se aplican con inteligencia de este ayuntamiento a la persona que para el efecto nombre el real padre comisario general de la compañía, otorgando la escritura con inserción del inventario y con expresa obligación que deben hacer los padres de cumplir las cargas y obligaciones anejas a los bienes aplicados, y las enseñanzas de leer escribir y gramática latina a su debido tiempo, cuya escritura ha de remitir a esta real junta para su examen y aprobación, si lo mereciere…. Madrid 24 de noviembre de 1818. Joaquín Blázquez y Vargas”.

El primer bloque de legajos, hace un recorrido de los acontecimientos que están sucediendo para el restablecimiento de los padres jesuitas nuevamente en la ciudad de Badajoz con fecha 9 de octubre de 1818, “se reúnen los comisionados para examinar el título del señor provisor en consecuencia de la carta del Ilustrísimo señor obispo de Teruel, presidente de la junta formada en Madrid para el restablecimiento de los padres jesuitas en estos reinos”. Y el 20, días más tarde, los comisionados solicitan “al Ilustrísimo señor arzobispo obispo de ella, don Mateo Delgado Moreno, prometer entregar a los citados padres, trasladando a otra parte la parroquia de Nuestra Señora del Castillo establecida en la iglesia del colegio, han examinado con la detención, que le ha sido posible que conduce al conocimiento de este negocio, sin perder de vista el importante asunto del establecimiento de la citada compañía tan beneficioso a los religiosos y al bien general del Estado … Dejando libre para los jesuitas con los ornamentos y vasos sagrados de su primitiva pertenencia. Que la real junta de restablecimiento de la compañía con su digno presidente el Ilustrísimo señor obispo de Teruel dirigió su carta… Con el fin de cumplir cuanto había resuelto su majestad a saber que se restablezca el colegio que los dichos padres tuvieron en esta ciudad, y que se traslade a otra parte la parroquia de Nuestra Señora del Castillo según lo ofrecido el muy ilustre arzobispo obispo, y que se le aplica para su dotación las rentas existentes del colegio”.

Y en este mismo escrito los comisionados se encuentran con la dificultad de la real orden fecha 26 de agosto de 1769, por un lado “su majestad de eterna memoria mandó que la iglesia del colegio de jesuitas se aplicase para trasladar a ella la parroquia de Santa María del Castillo, destinándose el sitio que está ocupaba con su edificio propia de fábrica de esta iglesia precediendo profanarse con los ritos necesarios y autoridad episcopal Hospital militar, cumpliéndose las cargas espirituales por el cura y beneficiado de Santa María, verificando la traslación; cometida su ejecución al Ilustrísimo señor obispo de esta ciudad, que entonces era con acuerdo inteligencia del señor don Sebastián Gómez de la Torre caballero del hábito de Santiago”. Y por otro lado, “los desembolsos que se han hecho como necesarios para la conservación del material de la Iglesia, se han preparado de la misma muchas partes, se han fabricado bóvedas, retejado el tejado, se han destinado ornamentos y vasos sagrados para el culto por cuenta de esta fábrica y todos de posesión dominio y propiedad que con el tiempo se han arraigado en la fábrica de suerte que parece una misma cosa con ella”.

Esta tensión queda reflejada en una ocupación: “los informantes tienen noticia de que los religiosos enviados por el padre comisario general para restablecimiento del colegio han ocupado alguna de las posesiones que entraron en la permuta y enajenaciones sin más intervención que la suya, y sin otra orden que la suya y que intentaban, (ignoran si lo han ejecutado) derribar las tapias que se construyeron con el fin de cortar la comunicación del colegio con la Iglesia y demás piezas destinadas al servicio de la ayuda de la parroquia, y creen que no son disimularles tales actos violentos y de hostilidad”.

Y el asunto termina con una doble pregunta, de la cual y en estos momentos, no tengo documentos para responderlas. La diatriba es la siguiente: “que siendo la fábrica de Santa María Iglesia la esposa del Ilustrísimo señor arzobispo obispo, puede su ilustrísima caridad y sus virtudes … consultar a su majestad sobre el reintegro de la esposa en el modo que queda referido, u otro que sea posible. Que, sin embargo, si es del Cabildo, con la inteligencia del señor arzobispo obispo acordasen la entrega absoluta de Santa María la Real del Castillo, darán un ejemplo de su gran desinterés y celo por el bien de la religión y del Estado”.

 

De iglesia conventual de San Agustín a distrito parroquial de Santa María la Real (1821-1843).

Foto I. Croquis de la parroquia.

 

La conservación del templo conventual.

 

Este apartado consta de dos documentos, el primero con 20 folios cosidos al margen izquierdo, que recogen la petición, comunicación y decisión de ceder a la Iglesia de Badajoz el conventual de San Agustín, recién expropiado. El segundo documento con 18 folios, al margen izquierdo cosidos recoge información relativa al convento suprimido de San Agustín fechado en 1821.

En el primer documento[25] leemos el carteo entre el presbítero mayordomo Juan Rastroyo, el señor obispo con su vicario general y el ministerio de gracia y justicia del gobierno.

Con fecha de 25 de junio de 1821, en el pueblo de Villanueva del Fresno provincia de Badajoz, y dirigida al señor obispo, nos encontramos una carta del presbítero mayordomo Juan Rastroyo de la Cofradía de Santiago Apóstol, Santo Entierro de Cristo y Nuestra Señora de las Lágrimas, inédita en los estudios que vengo haciendo sobre esta cofradía y su recorrido por la ciudad[26], ya que con ella descubrimos que antes de llegar al conventual de los Franciscanos, tras haber salido de los Remedios, piden al señor obispo la Iglesia del conventual de San Agustín, que acababa de ser expropiada.

Comienza la carta contando sus orígenes y las razones que le llevaron a salir de su ermita primitiva, “que se hallaba situada en su Castillo intramuros de esta plaza y  con la aprobación del extinguido Supremo Consejo de Castilla y con la más humilde veneración expone: es bien notorio y consta a usted que la referida ermita fue destruida por los fuegos de artillería en el sitio que en mayo de 1812 las tropas españolas de esta misma plaza hallándose entonces ocupada por los franceses y que los materiales de la ermita y de su torre resistieron después de edificar la dicha artillería”. Y al estar viviendo allí los militares, el presbítero don Juan continúa diciendo; “con grande incomodidad de ésta y aquélla porque no pueden hacerse las funciones con utilidad de este vecindario por la pequeñez de la referida iglesia dejando de concurrir a ella los fieles por esta poderosa causa. El presente queda vacante la del convento de religiosos calzados de la orden de San Agustín, cuya supresión está ya aprobada por el gobierno y además de ser de muchísima utilidad a este vecindario que la Iglesia de nuestro convento permaneciese abierta y se celebrase en ella el santísimo sacrificio por los sacerdotes seculares que a ella concurriesen, la hermandad de Santiago conseguiría recuperar otra iglesia en lugar de la que se le destruyó por las armas de la pasada guerra y por las circunstancias de esta, en donde podrían colocar sus imágenes y enseres con mucho mayor culto del que hasta aquí han tenido por falta de proporciones en la de los Remedios y hallándose usted, su ilustrísima, autorizado por el decreto de las Cortes de 29 y 30 para disponer a su arbitrio de los vasos sagrados alhajas ornamentos y demás utensilios pertenecientes al culto y para habilitar con aprobación del gobierno las iglesias que resulten vacantes y se juzgase en propias, cual debe estimarse la del convento de San Agustín, donde por su situación suma gran parte de los habitantes de esta ciudad, concurría a oír misa… Suplica rendidamente a su ilustrísima para en consideración a lo verídico de esta narrativa que le es notoria se digne tener a bien habilitar la Iglesia de dicho convento de San Agustín para que pueda trasladarse a ella la hermandad de Santiago, Nuestra Señora de las lágrimas y cuidar de que en ella se dijeran misas para que este vecindario logré del beneficio de continuar oyéndola allí y las festividades de aquella con la ostentación que ha acostumbrado, proveyéndosele que ya provisionalmente de los vasos sagrados ornamentos y demás utensilios, pertenecientes al culto que tenían el convento, bajo inventario y recibo del suplicante,  que así lo  espera  conseguir  de la notoria rectitud  y justificación de su ilustrísima.  Badajoz y junio 25 de 1821. Juan Rastroyo”.

Y la respuesta del Ilustrísimo señor obispo con fecha de 29 de junio de 1821, en el pueblo de Villanueva del Fresno va en camino de crear un nuevo distrito parroquial, que en pocos años será la parroquia de Santa María la Real.

En virtud de lo prevenido en el artículo 30 de la ley de 25 de octubre del año próximo pasado, con respecto a la Iglesia que resulten vacante y se juzguen precisa para la cura de almas y en cumplimiento de los bienes de mi pastoral ministerio, en orden a proporcionar a mi feligresía el oportuno pasto espiritual así en la recepción de los santos sacramentos de la penitencia y comunión como en la asistencia al santo sacrificio de la misa y demás ejercicios de religión, no puedo menos de hacer presente a usted que la iglesia del convento de religiosos Agustinos calzados de la ciudad de Badajoz, suprimido por real resolución de 29 de mayo último, conceptuo ser necesario destinarla al ejercicio de la cura de almas por su buena fábrica, amplitud y localidad que se halla situada en medio de un barrio grande y de los últimos de la ciudad sin tener sus moradores alguna otra iglesia a que poder concurrir con la proporción y facilidad con que lo hacen a la de San Agustín por su proximidad y situación … permanecerá abierta.

No sólo considero que el nuevo arreglo de parroquia que se anuncia en la misma ley será preciso destinar la iglesia de San Agustín al ejercicio de la cura de almas, sino que desde luego se debe ejercitarse en clase de ampliar de la parroquia de San Juan, en cuyo distrito se halla respecto de este de suma extensión y llevarlo al mejor servicio de los fieles y la pronta administración de los santos sacramentos en que tanto se interesa su bien espiritual y los beneficios y piadosas intenciones del gobierno”.

Y con fecha 10 de julio de 1821, responde Vicente Cano Manuel, en nombre del ministerio de gracia y justicia de Madrid.

He dado cuenta al rey de la exposición dirigida por usted manifestando ser necesario destinar al ejercicio de la cura de almas la iglesia del convento de religiosos Agustinos calzados de la ciudad de Badajoz, por las razones que en ella se especifican; y su majestad en vista de su contenido ha tenido a bien mandar se deje a disposición de su ilustrísima la citada iglesia con todas las pertenencias necesarias para el buen desempeño del objeto indicado”.

Carta del señor obispo a su vicario general. Oliva a 20 de julio de 1821.

Contéstese al reverendo de la real solución que antecede; la que se comunicará a nuestro provisor y vicario general a fin de que en su ejecución y cumplimiento cuide a su tiempo de que se deje a nuestra disposición la iglesia del convento de religiosos Agustinos de que se trata con todas las pertenencias necesarias, según se manda por su majestad y poder en su virtud proceder a los demás que corresponda. El arzobispo obispo. Licenciado don Francisco Antonio Porrilla Frío”.

 

Carta del señor obispo.

En solicitud de la conservación de la iglesia del convento de religiosos Agustinos calzados de esta ciudad… y facilitar concurrir a oír misa confesar y comulgar y demás ejercicios de religión y conceptuar ser necesario destinarla al ejercicio de la cura de almas, con arreglo a lo pronunciado en el artículo 30 de la ley 25 de octubre de 1820, y en su virtud, se designase mandar se dejará por ahora a mi disposición con las pertenencias correspondientes hasta que se verifique el arreglo general de la parroquia, ha tenido a bien su majestad acceder a mi propuesta y por el excelentísimo señor y del despacho de Gracia y Justicia se me ha comunicado la real resolución”.

 

Y el 24 de julio de 1821, don Bernardo de Elizalde, de la intendencia general de Extremadura, escribe al obispo en estos términos: “se manda dejar a disposición de ustedes la iglesia del convento de religiosos Agustinos calzados de esta capital con las pertenencias necesarias para el buen desempeño de la obligación que manifestó en la exposición que se dirigía a su majestad, y se hace próxima que usted a la mayor brevedad posible comisione y autorice a la persona que estime conveniente para que se haga cargo de la citada iglesia para que haya párroco y hacer buen uso del edificio”.

 

Y todo queda cerrado el 1 de agosto de 1821 con la carta del Ilustrísimo señor obispo de nuestra ciudad.

Muy ilustre señor mío… he recibido el oficio de su ilustrísima del 30 de julio próximo con inserción de que se ha dirigido el señor intendente a la iglesia del convento del señor San Agustín; … Y me ha manifestado que sin necesidad de un oficio… el cuerpo de ingenieros estaba encargado de las obras necesarias para la división entre ella y el convento[27]. Por oficio escrito encargué al párroco don Pedro Hidalgo Chacón que se entregase de la citada iglesia con su pertenencia y efectos; y que de en que en la mañana de este día después del coro y cabildo pasaríamos a reconocer la Iglesia y su sacristía y convento para acordar lo que convenía pedir como pertenencia de la Iglesia para el ejercicio de la cura de almas, y cuando visité la catedral de la dicha ciudad médico que ni hoy ni mañana podía concurrir por citas de despacho … Por lo que lo cite para la mañana del viernes siguiente acabado los oficios de la catedral” … en la sacristía de San Agustín según me dijo en esta mañana don Pedro Hidalgo Chacón. Badajoz 1 de agosto de 1821. Ilustrísimo señor Gabriel Rafael Velázquez. Ilustrísimo señor don Mateo Delgado y moreno arzobispo obispo de Badajoz”.

 

El segundo documento[28] comienza con una carta del señor Gabriel Rafael Blázquez Prieto al señor obispo con fecha 9 de junio de 1821 donde le pide que ejecute la disposición del siete del corriente para el traslado de los conventos regulares de esta ciudad en la mayor brevedad posible. En ella le pide al obispo que haga un inventario y reparta los vasos sagrados y las imágenes “en favor de las parroquias pobres”. En esta misma carta se lee la petición que hace “la priora y consiliario del convento de Santa Catalina piden las imágenes de San Agustín, Santa Mónica y Santo Tomás de Villanueva” para llevársela a su convento.

 

Con fecha de 16 de junio de 1821, don Gabriel Rafael escribe al señor obispo sobre la petición que hizo la priora del convento de Santa Catalina diciendo:” me parece que deben ser atendidas a no ser que haya alguna disposición o reclamación en contrario”. Además, esta carta tiene un apunte que dice así: “en cuanto a la iglesia de San Agustín entiendo que por su localidad y amplitud será conveniente aplicarla para el gobierno de la cura de almas”.

 

Con fecha de 18 de junio de 1821, nos encontramos otra carta de don Gabriel Rafael Blázquez Prieto dirigida al señor obispo de la ciudad diciendo que ha recibido del 16 del corriente “una disposición para que se notifique a los prelados de todos los conventos de religiosos de esta capital para su inteligencia y gobierno del mismo modo que también se le notifica … nuevamente la orden relativa a la supresión de los conventos y a la formación en cada uno de ellos de cinco inventarios, de uno o dividido según la variedad de efectos, otro sobre los vasos sagrados imágenes y demás que deberán poner a disposición de los prelados diocesanos, otro de bienes y raíces, otro de bibliotecas y otro de partituras”. Y la carta termina diciendo que don Gabriel Rafael Blázquez “no ha oído nada de que se haya pensado dar destino alguno a la Iglesia y convento de San Agustín y a usted su ilustrísima se incluirá luego a juzgar conveniente la aplicación de la dicha iglesia para su ejecución de la cura de almas”.

 

Nuevamente el señor don Gabriel Rafael se vuelve a dirigir al Ilustrísimo señor obispo con carta de 29 de junio de 1821 para certificar que “los dichos comisionados del Crédito Público habían recogido ya la custodia a lo menos de la Iglesia del último convento, San Agustín… y autorizo a lo que haya allá ordenado el gobierno para pasar a los conventos a fin de recoger con inventario todos los efectos que según la ley deban dar a disposición del Ilustrísimo prelado diocesano”.

 

Con fecha de 4 de julio de 1821, el señor provisor y vicario general escribe al señor obispo, que se encuentra en Villanueva del Fresno, contestando a la carta con fecha 29 de junio. En ella escribe al obispo diciendo “que estima por conveniente, a fin a que haya de acompañar el ordinario diocesano a los comisionados en la formación de los inventarios y demás obligaciones que deban practicarse” a la hora de ejecutar la Real Orden.

 

-Inventario[29].

Este documento de 1843 consta de 11 folios cosidos al margen izquierdo y que recoge en primer lugar el carteo del Gobierno Eclesiástico de Badajoz con dos sacerdotes: don Claudio José Barrero Muñoz y don Santiago Retama, presbíteros curas vicarios del Sagrario de esta Santa Iglesia catedral en el distrito de San Juan Bautista, y el segundo en el de Santa María la Real, para el traspaso del inventario.

 

En su primera página nos marca el contenido del documento: “Inventario de los vasos sagrados ornamentos y demás perteneciente a la Iglesia del suprimido convento de San Agustín que ha entregado don Claudio José Barrero cura vicario del sagrario a don Santiago retama que lo es de Santa María la Real”.

Y seguidamente nos encontramos con la carta del gobierno eclesiástico a don Claudio que dice así: “don Claudio José Barrero Muñoz presbítero cura vicario del Sagrario de la catedral en el distrito de la Iglesia de Juan Bautista de esta capital, he tenido a su cuidado y depositó la Iglesia del suprimido convento de San Agustín de la misma y no tiene a bien continuar, porque la ejecución del auto que proveí en 24 de julio próximo, esta iglesia perteneciente al distrito  San Juan Bautista, por la nueva distribución  del territorio de esta población, en el de la iglesia de Santa María la Real,  que se haya encomendado a usted  para el ejercicio del sagrado ministerio parroquial y en su consecuencia encargó a usted que tome a su cuidado la referida iglesia de San Agustín, como la ha tenido el dicho don José Claudio Barrero Muñoz y que éste le entregue en debida forma el inventario conveniente , y a los dos que me avisen  el recibo de esta orden y de su cumplimiento con copia  literal del inventario.  26 de agosto de 1843.  Señor don Santiago Retama cura del Sagrario de la catedral en el distrito de la iglesia de Santa María la Real de Badajoz”.

 

La segunda carta dirigida a don Santiago Retama, presbítero cura vicario del Sagrario de la catedral en el distrito de la iglesia de Santa María la Real de esta ciudad, y dice así: “digo con esta fecha lo que sigue (aquí el oficio), lo comunico a usted para su inteligencia y cumplimiento por cuanto le toca. 26 de agosto de 1843”.

 

Y la tercera carta, del gobierno eclesiástico de Badajoz, nos anuncia la creación de la nueva distribución del territorio de la ciudad de Badajoz con motivo de la erección canónica de una nueva parroquia. “He dispuesto que el cura vicario del Sagrario don Claudio José Barrera entregue a su compañero don Santiago Retama, la Iglesia del suprimido convento de San Agustín en esta población con el conveniente inventario a causa de que esta iglesia, según la nueva distribución del territorio, ha sido incluida en el distrito de Santa María la Real, y encargó a usted que poniéndose de acuerdo con los dos curas vicarios del Sagrario de la catedral, en cuanto al día y hora en que se ha de practicar la diligencia, concurra usted para formalizarla con un testimonio. Dios guarde usted. En Badajoz a 28 de agosto de 1843. Señor don Francisco Martínez González, Notario alguacil mayor de la audiencia episcopal de Badajoz”.

 

El Inventario comienza así:

Badajoz, a 2 de septiembre de 1843, yo el infrascrito Notario alguacil mayor del tribunal eclesiástico de esta ciudad, en virtud de lo que se me previene por el señor gobernador eclesiástico vicario capitular de este obispado, sede vacante, en el presente oficio de vista de 8 de agosto ante próximo, de acuerdo con los señores don Claudio José Barrero y don Santiago Retama, presbíteros curas vicarios del sagrario de esta Santa Iglesia catedral, el primero en el distrito de San Juan Bautista, y el segundo en el de Santa María la real, y todos tres nos constituimos en este día y hora de las 9:00 de la mañana en la Iglesia del suprimido convento de San Agustín de esta población, y en mi presencia el referido don Claudio José Barrero hizo formal entrega a don Santiago Retama, de la citada iglesia de San Agustín y de los ornamentos vasos sagrados efigies y demás que a continuación se expresa”.[30]

           

            Ropas.

            Uno interno o a blanco y encajado, deteriorado. Un paño de hombros. Dos casuchas negras de Damasco. Otra deteriorada de tela negra antiquísima. Aras con Collareta. Una casulla de Damasco morado con galón entre fino. Otra floreada de blanco. Dos de Damasco verde con galón entre fino. Dos floreadas de blanco con galón de seda. Dos en camadas de Damasco con galón de seda. Otra consulta de terciopelo encarnado floreado con jalón de oro. Otras dos de lienzo con guarnición doble.  Otro viejo. Tres pares de corporales nuevos.  Otros tres baños de buen uso.  Dos pares deteriorados. Dos amitos nuevos de lienzo.  Otros dos de lo mismo en buen uso. Cuatro más deteriorados.  Dos cíngulos blancos de cordón de algodón. 24 purificadores. Dos pares manteles de alentar mayor.  Otros dos del sagrario. Dos paños __ de muselina labrada siendo de lienzo los cuatro pares de manteles. Otro mantel de muselina del altar de Santa Mónica. Dos de lo mismo de Santa Rita. Dos toallas nuevas de lienzo para la sacristía. Dos manteles de lienzo con guarnición de red para altar de Santo Tomás, en el que uno se halla colorado y la otra obra en poder de doña María Sutil de quien es incluida de su conservación. Otros dos manteles de lienzo con guarnición de redes para el altar de Nuestra Señora de los Dolores que los cuida y conserva don Juan Berberache. Nueve paños de lavatorio.  Una capa blanca antiquísima de temporada. Un palio de Damasco blanco con galón y fleco de oro fino. Un vestido de la Virgen de Gracia de tela antigua de seda. Un frontal inútil.

 

            Vasos sagrados.

            Un cáliz de plata con patena y cucharilla de lo mismo. Y otro cáliz de bronce dorado con patena y cucharilla de plata.

 

Efectos.          

            Un libro de coro. Dos rituales. Un misal nuevo. Cuatro viejos. Dos pares vinagre carreras de cristal con platillo de pedernal. Otra vinagreta de ___ con platillo de lo mismo. Una caja de lata para hostias. Un incensario y naveta de metal amarillo. Una jarra pequeña de loza basta. Dos campanillas. Dos llaves de lienzo del sagrario. Dos mesas grandes de pino. Un estante grande con seis cajones y llave. Una percha. Dos mesas pequeñas. Una barquilla con pie para guardar los misales. Otra percha para el alguacil. Puntos el de madera con crucifijo. Dos cornucopias. Un atril ero de pino. Dos bancos para colocar cirios. Tres esteras grandes blancas y negras para la capilla mayor. Una nueva de colores para el altar mayor. 12 esferas blancas para la Iglesia. Seis varas de palio. Dos grandes para luces del sacramento. Unas andadas de San Agustín. Un dosel de madera con cabezal de Damasco. Cinco escaños en mediano uso. Una escalerilla de lámpara. Una nueva de aparador. Un sillón y dos taburetes de banqueta. Un púlpito de hierro con torna voz y baranda de mano. Un confesionario de pino. Cuatro cortinas con varillas para ventanas altar. Tres esferas de coro alto. Un facistol grande. Puerta principal de la Iglesia con llave. Puerta reglar con llave y pasadores. Otra del coro. Otra de la sacristía. Dos puertas de alacena con llave. Puerta del oratorio de la sacristía, con llave. Dos puertas con llave, del cuarto que hay en la sacristía para guardar los efectos. La campana grande que está en la torre. Un estirón con cuerda en la capilla mayor.

 

            Imágenes que hay en la sacristía.

            El cuadro de San Agustín. Otro de la sacra familia. Otro de la virgen. Otro del buen Consejo. Otro de San Diego. Otro de San Serapio. Y otro de la Purísima.

 

Altar mayor.  

            Nuestra Señora de la consolación. San Agustín. Unas andas del sacramento. Dos andas de hierro. Dos de lata estropeadas. Cuatro candeleros y cuatro vacíos de lo mismo. Dos sacras idem. Una de madera. Un crucifijo con peana. Dos atriles de hierro. Una palia blanca. Un cuelga lámpara de hierro con lámparas de lata.

 

            Capilla 1ª del Sagrario.

            La virgen de regla con túnica blanca y manto verde bordado. Una palia de Damasco. Dos sacras. Un atril. Una banqueta de madera. Y una cuelga lámpara de hierro.

 

            2ª Santo Tomás.

            El Santo. San Juan de Sahagún. Tres sacras de madera. Dos candeleros de lata. Un frontal encarnado. Un atril de madera.

 

            .

            La imagen de Santa Mónica. Un atril y dos candeleros de plata.

 

            .

            El cuadro de Nuestra Señora de la correa.

 

            .

            La capilla de ánimas. San Nicolás de Tolentino y todos los efectos de dicha capilla son de la hermandad.

 

            .

            Un crucifijo de busto en el coro bajo.

 

            .

            Nuestra Señora del tránsito. Puertas cristales en la urna de mampostería.

 

            .

            La virgen de gracia. Dos candeleros de lata. Y un atril.

           9.

            Nuestra Señora de los Dolores. Unas puertas cristales. Una diadema de lata. Un manto angustias de terciopelo. Tres tocas inferiores. Tres sacras. Un atril. Dos candeleros de metal. Una cruz de altar. San Antonio de Padua. Cuelga lámpara de hierro y lámpara de lata.

 

            10ª.

Santa Rita con diadema. Crucifijo de madera. Tres sacras de lo mismo. Un atril de id. Dos candeleros de lata. Un frontal de seda. El cuadro de la virgen de Belén con cortinal encarnado. Sacras y atril de maderas. Una cruz pequeña de altar. Un frontal de seda azul. Una cuelga lámparas de hierro y lámpara de lata.

Hay además en la iglesia de San Agustín perteneciente san Francisco. Un Santo Cristo de magnitud con cruz alta sudario morado y potencias de lata. Otro id. En el sepulcro que se colocaba en el monumento. San Francisco. San Antonio. San Juan Evangelista y la Virgen de Telena.

Que es todo cuanto ha entregado el presentado don Claudio José Barrero y recibido don Santiago o retama según y como se expresa en este inventario que quedó formado en tres hojas útiles rubricado y firmado por dichos señores y por el infrascrito Notario en Badajoz a dicho día en el y año de todo lo cual doy fe.

Claudio José Barrero. Santiago Retama. Ante mi Francisco Martínez y González.

 

Procesión 30 de marzo de 1852.

 

La llegada a la parroquia actual de Santa María la Real sucedió como queda recogido en las actas capitulares[31] de la Santa Iglesia catedral de Badajoz. Dice así al margen izquierdo: “Traslación de la parroquia de Santa María a la iglesia de san Agustín”. Y en el texto que lo acompañan, se escribe: “se dio cuenta de un oficio del ayuntamiento de esta ciudad del día de ayer, manifestando que estando determinado la traslación solemne de la parroquia de Santa María a la iglesia llamada de San Agustín, donde ha de quedar establecida con el mismo nombre, invita al cabildo en la tarde de ese día a la hora de las cuatro; y en su vista, acordó nombrar y nombró una comisión compuesta de los señores Gamero y Sama a fin de que pueda asistir a dicha procesión de ___ a los deseos de este ayuntamiento”.

 

Comienzo de la nueva parroquia de Santa María la Real.

Foto II. Sello parroquial.

Nombramiento de párroco y coadjutor[32].

Este documento del expediente B, contiene el primer cambio de párroco de la recién estrenada parroquia. El presbítero don Manuel Méndez Cornejo renuncia el 6 de junio de este año al solicitar al señor obispo “acompañar a una hermana que tenía enferma a tomar unos baños y mudar de aires de esta ciudad y atender a la vez seis pequeños padecientes”. Y al margen queda escrito: “el gobierno eclesiástico de Badajoz 11 de septiembre de 1862 como se pide, admitimos la renuncia que hace… Firmado el señor Vicario capitular gobernador eclesiástico de este obispado sede vacante que certifico”.

Y con fecha de 27 de septiembre de 1862, el gobernador eclesiástico de la diócesis de Badajoz nombra nuevo párroco. “El presbítero Federico Gómez Moreno es un sacerdote de irreprensible conducta habiendo manifestado siempre mucho celo por el decoro del culto, asistiendo con puntualidad a las funciones y solemnidades religiosas en la iglesia de su asignación, por tanto, no hay inconveniente a que se le nombre para la tenencia de esta mi parroquia, vacante por la renuncia de don Manuel Méndez Cornejo”.

Y con fecha de 28 de septiembre del mismo, se nombra al presbítero militar “don Federico Gómez Moreno, teniente coadjutor de la parroquia de Santa María la Real de esta ciudad”.

 

Los asuntos parroquiales: fábrica, límites y enseñanza catequética.[33]

 

Este documento de dos folios con fecha 7 de julio de 1868 dice así: “Adjunto remita a su ilustrísima los resúmenes de los que han cumplido con el prefecto Pascual y el segundo trimestre de fábrica”. Y contesta el señor párroco en estos términos:“la enseñanza catequística y aplicación del Evangelio, si bien no da grandes resultados, no deja de producir algún fruto especialmente la primera en la que ha conseguido preparar para cumplir con la Iglesia algunas niñas que de otra manera nunca lo hubieran hecho”.

Y a continuación presenta las cuentas del segundo trimestre.

 

 

Ingresos.                                Gastos.

 

Escudos          Mil                  Escudos          Mil.

 

Saldo del trimestre     140                  96.

 

Abril                           48                    161                  80                    100

Mayo                          44                    361                  60                    486

Junio                           44                    161                  168                  836

Total                           277                  178                  168                  836.

 

Restan a favor

de la parroquia            108                  692

 

Badajoz 7 de julio de 1868.  Wenceslao Abauricio y Arias.

 

Y en lo referente a los límites parroquiales y catequesis, comienza el folio diciendo: “Estado del movimiento religioso en la parroquia de Santa María la Real de Badajoz en 26 de junio de 1876”.

Población                    Han cumplido             No han cumplido

Calle Familia Individuos Hs Mj Niños Niñas Hs Mj Niños Niñas
Alameda 11 40 2 3 2 2 15 16 3 4
Atocha 65 211 4 6 2 2 64 55 8 8
Céspedes 61 160 5 17 5 7 45 50 3 5
Corregidores 73 227 9 18 5 6 64 54 7 6
Encarnación 94 291 4 11 2 4 84 95 11 12
Chapín 118 446 7 14 4 6 113 130 15 17
Mesones 63 235 8 17 5 6 95 98 7 9
Morales 160 672 11 23 5 10 205 284 46 55
Norte 14 43 0 2 0 3 10 17 5 9
Padres 69 175 7 14 5 6 58 69 17 24
Plz. Alta 113 381 9 16 5 9 98 127 18 18
Id. S. José 73 256 5 7 4 6 70 92 5 21
Id. Soledad 4 11 1 3 0 0 3 2 0 1
Yab… 71 250 14 27 6 9 82 71 11 13
S. Agustín 103 342 9 18 6 9 97 110 23 31
S. Atón 114 573 5 11 4 7 191 213 42 56
Zapaterías 66 208 7 9 3 5 71 95 22 14
1302 4521 17 216 63 100 1365 1578 253 303

Tabla1. Límites y habitantes de la parroquia.

Total, de cumplidos = 486 con 86 de la cárcel son 572 individuos.

Badajoz 26 de junio de 1876.

Nicomedes Claros.

 

Y en 1901[34], se añaden las siguientes calles provenientes de la parroquia de San Juan Bautista: calle Cortada, Melchor de Évora, Río, Santa Ana y plaza de la Cruz, haciendo un número de 6004 habitantes.

Esta demarcación parroquial es recogida por las actas capitulares[35] para su estudio, pasando posteriormente al señor obispo que, por un decreto suyo, se aprueba y se ejecuta.

Aunque es notorio destacar que, el libro Bautismal[36] número 34 de esta parroquia, con fecha 3 de abril de 1900 es la última vez que se habla de distrito parroquial de Santa María la Real, y al día siguiente 4 de abril de 1900 comienza ya a inscribirse todas las partidas como parroquia de Santa María la Real.

 

Obras en la nueva parroquia: techumbres[37], campanas, torre[38] y creación de la última capilla (1885-1892).

La información de la obra de la techumbre se encuentra en un documento folio A4 doblado, con fecha 27 de junio de 1885, un folio suelto en medio sin coser, en donde el párroco Nicomedes Claro escribe al señor Obispo para informarle del mal estado en que se encuentran los tejados del templo parroquial, tanto de la nave principal como de las capillas laterales y de manera especial de la bóveda de la sacristía, “la cual se ha recalado por varios puntos a consecuencia de las excesivas aguas del invierno próximo pasado siendo de urgente necesidad su recomposición para evitar mayores perjuicios,  en el edificio y por las ropas y ornamentos sagrados que se custodian en la sacristía”.

Esta obra será llevada a cabo por los fondos de fábrica siendo su coste “de unos 4500 reales que importa la mencionada obra, según puede verse en el presupuesto que adjunto”.

Y en el folio suelto aparece “el presupuesto de la obra de la iglesia de San Agustín: el tejado de la Iglesia, media naranja de la misma variación, de un aljarafe y hacer el friso de la media naranja de la sacristía y encalados de la misma”.

 

Oficiales 2 uno a 12 otros a 13 nueve días.

Peones cuatro a siete             225.

Cal 18 fanegas                       109.

Parte id – id                           14.

Trena 94 cargas a un real      94.

Ladrillos 1900 a 80 reales     120.

Porte id – id                           46.

Teja 400 a 200 el millar         80.

Parte id – id                           6.

Cemento dos quintales 32      64.

 Teja para el aljarafe 24 a uno 24.

Piedras dos carros así reales el carro 120.

 

                                   Total    1002.                          Badajoz 2 de mayo de 1885.

 

De esta cuenta hacen de gracia 10 reales advirtiendo el que las escribe que no tiene inconveniente en tomarla por su cuenta a destajo bajo la conclusión de que sea reconocida por persona competente luego que se haya terminado.

Badajoz 27 de junio de 1889. Vicario Quintana”.

 

En cuanto a la obra de las campanas y la torre y la creación de la última capilla de la parroquia se encuentra en una carpetilla de folios doblados, en un A4 doblado y escrito por tres caras continuas. Son cuatro cartas entre el ayuntamiento, el señor obispo y el párroco.

Con fecha de 17 de abril de 1892, el señor cura Vicario del Sagrario de esta santa iglesia en el distrito de Santa María la Real escribe al señor obispo, con el tenor siguiente:

Al proponer el ilustre ayuntamiento de esta ciudad a usted la traslación de la parroquia de Santa María al iglesia del suprimido convento de San Agustín, tanto usted al ayuntamiento como yo, a su nombre pedimos que la parroquia quedase totalmente independiente del cuartel de San Agustín, y como es natural, la escalera que sube al coro y campanario con una puerta para la Iglesia también independiente; cosa precisa y necesaria para la parroquia como que sin ella no es posible subir a tocar las campanas para llamar al pueblo a los distintos oficios y a llamar al precepto de oír misa en los días mandados. Al estar haciendo la obra de cuerpo de ingenieros, pido al ayuntamiento que cerrase la portada que había abierta en la Iglesia y daba comunicación a la escalera, hora y campanario. Y el señor alcalde al comandante de ingenieros con el que quedase abierta la portada hasta que el gobierno dispusiera el cuerpo de ingenieros se diese dicha escalera al ayuntamiento que quedó en solicitarla, lo que creo no ha hecho, no obstante, está lo acordado… En la mañana de hoy, se ha presentado el arquitecto y un oficial del cuerpo de ingenieros disponiendo que el ayuntamiento cierre de la referida portada el día de hoy o de lo contrario lo mandara cerrar dicho cuerpo. Me visto con el señor alcalde y me ha dicho que el ayuntamiento cumplió lo que había ofrecido y que no cree deba tomar parte en esta cuestión. Así preveo que si usted no toma cuenta de esto nos incomunicarán el coro y el campanario… Me limitó tan sólo a rogar a usted mande suspender el cierre de la puerta que desde el interior de la Iglesia comunica al coro y campanario, porque usted conoce bien que sin estas dos dependencias en la iglesia de San Agustín no puede funcionar con el carácter de parroquia”.

 

Con fecha 24 de abril de 1892, responde el ayuntamiento.

Existe en esta población un edificio convento que fue de los frailes Agustinos, cuya iglesia coro y torre destinados a la parroquia y el resto de este edificio a cuartel, ya hace años (por el 1808) una gran parte del convento a causa de los pocos cuarteles que había en la ciudad, se destinó a este objeto, separándola enteramente por la cómoda división que tiene de la otra pequeña parte que ocupaba los reales contigua a la iglesia. Así permanecieron las cosas hasta la expulsión de los regulares en cuya época el cuerpo ingeniero se echó también sobre la última parte, o sea, convento chico quedándose sólo como va expresado la iglesia coro torre y aún estos dos últimos incomunicados con aquélla por no permitir el uso de la escalera que servía al objeto”. Y esto había sucedido hasta la fecha de hoy, y por ello elevo la voz al ayuntamiento y suplico “esta pequeña parte del edificio sea convento chico, ya para habitación del párroco, ya para establecimiento de escuelas gratuitas. Y al no necesitar ya además cuarteles para albergar en ellos la tropa de la guarnición, ya que el cuerpo de ingenieros se ha construido otro edificio que fue convento de un magnífico cuartel hecho al intento y el que no sólo contiene los dos cuerpos que guardasen esta plaza, si no es que es capaz de alojar otro más que estuviera, por cuya razón ha quedado este sin servicio el ex convento de San Agustín”. Y sigue diciendo el señor obispo en la carta: “el objeto filantrópico de establecer escuelas gratuitas para los desgraciados que carecen de recursos, para pagar maestros, el empaparlos en las doctrinas religiosas y en los deberes de buenos españoles, es el único fin que guía al ayuntamiento al hacer esta demanda y este objeto tan recomendado”.

 

Con fecha de 26 de abril de 1892, escribe el señor obispo al ilustre Ayuntamiento en estos términos. “El cura Vicario en el distrito de Santa María la real de esta ciudad, manifestó en comunicación de 16 de abril, que al hacerse la traslación de la parroquia a la iglesia extinguida convento de San Agustín se convino por usted como presidente del mismo y el señor director de ingenieros de nuestra plaza en que la escalera que conduce al coro y campanario situada en la parte del edificio que fue convento y hoy está destinada para cuartel, quedase en comunicación con la Iglesia hasta que definitivamente mandara incorporar a la misma por el gobierno de su majestad a que esta ilustre corporación quedó en recurrir más que a pesar de todo y después de trasladarse la parroquia sin el menor obstáculo respecto a este particular, y en la mañana de dicho día dispongo al cuerpo de ingenieros se cerrase a cal y canto la puerta de referida escalera con la preferencia de que fuese en el propio día. Sorprendido, como no podíamos menos, al ver esta determinación me dirijo en el día siguiente 17, al señor director de dicho cuerpo rogándole mandar suspender el cerramiento de la puerta en consideración a que en una iglesia parroquial no puede encarecerse en manera alguna de las dos dependencias que se trata de asegurar quien en su vista me decía con fecha del 24 lo que sigue[39]” … Y termina la carta diciendo: “y para satisfacer los gastos que forzosamente ha ocasionado la obra de Santa María la Real, que carece absolutamente de recursos, y he aquí porque tengo el sentimiento al ilustre ayuntamiento que no ha tenido personalmente participación alguna en este negocio; más esto no quita por el que presto el apoyo que esa corporación contemple necesaria para el mejor éxito de este desagradable asunto. Dios le guarde”.

 

Esta cuarta carta es la respuesta del ayuntamiento, a través del director de ingenieros de este distrito, al señor obispo en 3 de mayo de 1892. “En su comunicación de 24 de abril último relativa al cerramiento de la puerta que comunica la iglesia del suprimido convento de San Agustín con su coro y torre y mediante aquel ilustre ayuntamiento de esta capital se comprometió, haciendo suyo este negocio, a dejarle terminado del modo más conveniente sin quedar a la Iglesia privada de otras dependencias tan necesarias e indispensables; me dirijo a usted… A fin de que vea el medio determinar este asunto”.

En la actualidad puedo decir que esta obra se realizó. La escalera comunica el templo parroquial con el coro y la subida a la torre. Se cierra con una pared el paso del convento a la parroquia, tanto en la parte de arriba como en la parte de abajo. Y este cerramiento originó la creación de la última capilla, la de Nuestra Señora de Guadalupe de México.

 

Conclusión.

Todo lo aquí contenido puede, muy bien concluirse, leyendo los libros sacramentales, especialmente el de bautismo, que ha ido recogido en sus inscripciones bautismales cada uno de los nombres y dependencias que la parroquia ha tenido a lo largo de la historia.

 

Libro 1º de bautismo[40] año 1554, parroquia de Santa María del Castillo.

Libró 12º de bautismo[41], año 1770, aparece la parroquia nombrada como Santa María la Real. Y como anécdota, el párroco don Juan Flores Barbado se confunde al escribirla y tacha la palabra Castillo.

Y desde el año1782, desde el primer bautizo día 2 de enero, se nombra la parroquia diciendo: “En el distrito de Señora Santa María la Real”. Con el paso de los años, se quita el nombre de “Señora” quedando, “distrito parroquial de Santa María la Real”.

Y en el ya citado libro 34 de bautismo[42], desde el 4 de abril de 1900, tiene el nombre que actualmente lleva la parroquia.

 

 Fuentes y Bibliografía

Fuentes documentales:

ARCHIVOS ECLESIÁSTICOS DE MÉRIDA-BADAJOZ

  • Actas capitulares de la S.I.C. de Badajoz.
  • González Rodríguez, Alberto, historia de Badajoz, 4ª edición, año 2018.
  • Del Solar y Toboada, Antonio, Historia eclesiástica de la ciudad y obispado de Badajoz, tomo I, 1945.
  • Y Asociación amigos de Badajoz, opúsculo de historia de Badajoz, edición facsímil de la edición realizada en 1844, año 2016.
  • Ruiz Durán, Manuel, revista Pax et Emérita, volumen 14 y 16, Aproximación histórica la

hermandad del señor Santiago Apóstol, Santo entierro de Cristo, Nuestra Señora de las lágrimas, año 2018 y 2020.

  • Boletín Oficial del Obispado ( B.O.O.).

Notas

[1] Del Solar y Toboada, Antonio, Historia eclesiástica de la ciudad y obispado de Badajoz, tomo I, 1945, página 281-293.

[2]Archivos eclesiásticos de Mérida Badajo, caja 259, legajo 22, número 429.

[3] González Rodríguez, Alberto, historia de Badajoz, página 206, 4ª edición, año 2018

[4] Asociación amigos de Badajoz, opúsculo de historia de Badajoz, edición facsímil de la edición realizada en 1844, año 2016, página 33-34.

[5] Archivos eclesiásticos de Mérida Badajoz. Cofradías, caja 259, expediente 418, legajo 22.

[6] Los demás folios hasta la página 26 corresponde a los inventarios que se dan a otras parroquias de la ciudad.

[7] Actas capitulares, caja 29-30, 20 de julio de 1770.

[8] Actas capitulares, caja 29-30, 17 de diciembre de 1770.

[9] Esta misma carta queda recogida en un acta del cabildo de la catedral de Badajoz, caja 29-30, con fecha 20 de julio de 1770. Léase así. “Dicho día, con motivo de haberse recibido una carta del señor alcalde de esta ciudad don Manuel Santos Aparicio” que recoge las actas del cabildo de esta catedral, y que dice así: “Con la recomendación de que pedía se abriese con brevedad acabaron dar las horas canónicas, la hice presente la que abierta por mi ley ya ha visto su contenido que se reduce a que de orden del Consejo se manda trasladar la parroquia de Santa María del Castillo, a la Iglesia que fue de los regulares de la compañía, y que los reparos que éste tuviese y el costo de la obra de ello la mitad los suplan las rentas de las temporalidades de dichos expulsos y la otra mitad la fábrica de dicha parroquia y en su defecto los partícipes en próximo…”.

[10] Archivos diocesanos de Mérida Badajoz, caja de mixtura, legajo 379, número 5199, pag.8.

[11] Id. pag 8.

[12] Actas capitulares, caja 29-30, 2 y 3 de octubre de 1770.

[13] Archivos capitulares, caja 29-30, 5 de octubre de 1770.

[14] Archivos capitulares, caja 29-30, 31 de octubre de 1770.

[15] Archivos capitulares, caja 29-30, 17 de diciembre de 1770.

[16] Las campanas y el espigón de Santa María del Castillo están recogidas las en las actas capitulares, caja 29-30, con fecha 3 de julio de 1771, caja 29-30.

[17] Actas capitulares, caja 29-30, 19 de diciembre de 1770.

[18] Actas capitulares, caja 29-30, 16 de enero  de 1771.

[19] Actas capitulares, caja 29-30, 22 de enero de 1772.

[20] Actas capitulares, caja 29-30, 5 de marzo de 1772.

[21] Actas capitulares, caja 29-30, 5 de junio de 1772.

[22] Actas capitulares, caja 29-30, 6 de noviembre de 1772, viernes, página 105.

[23] Actas capitulares, caja 29-30, 15 de enero de 1772.

[24] Archivos diocesanos de Mérida Badajoz, caja de mixtura, legajo 379, número 5199.

[25] Archivo diocesano de Mérida Badajoz, caja conventos, legajo 9, número 195, año 1821.

[26] Ruiz Durán, Manuel, revista Pax et Emérita, volumen 14 y 16, Aproximación histórica la hermandad del señor Santiago Apóstol, Santo entierro de Cristo, Nuestra Señora de las lágrimas, año 2018 y 2020.

[27] Este mismo cuerpo militar de ingenieros será quien haga la obra de la última capilla en la parroquia de Santa María la Real.

[28] Archivo diocesano de Mérida Badajoz, caja conventos, legajo 9, número un 147 año 1821.

 

[29] Archivos diocesanos de Mérida Badajoz, caja conventos, legajo 9, número 9, año 1843.

[30] Mucho de los ornamentos, vasos sagrados, efigies, que a continuación se expresan, siguen existiendo en la parroquia actual de Santa María la Real de Badajoz.

[31] archivos diocesanos de Mérida Badajoz, actas capitulares de la Santa Iglesia catedral, 30 de marzo de 1852.

[32] Archivos diocesanos de Mérida Badajoz, caja 235, compacto 15B, expediente B, 1862.

[33] Archivo diocesano de Mérida Badajoz, compacto 15B, caja 258, número F.

[34] Boletín Oficial del Obispado, Nº 18, 16 de septiembre, año 1901.

[35] Archivo diocesano de Mérida Badajoz, actas capitulares, caja 42,5,6 de julio y 16 de septiembre de 1901.

[36] Archivo diocesano de Mérida Badajoz, libro bautismal número 34, caja 17, años 1899-1903.

[37] Archivo diocesano de Mérida Badajoz, compacto 15B, caja 235, expediente D.

[38] Archivo diocesano de Mérida Badajoz, compacto 15 de, caja 235, número 359.

[39] Esta carta queda resumida en párrafos anteriores.

[40] Archivo diocesano de Mérida Badajoz, libro sacramental 1º de bautismo, caja 2, año 1554.

[41] Archivo diocesano de Mérida Badajoz, libro sacramental 12º de bautismo, caja 6, 25 de diciembre, año 1770.

[42] Id. caja17, libro 34.

Dic 312020
 

 Manuel Ruiz Durán

 

RESUMEN

La religiosidad popular en la Iglesia católica es la expresión externa de la experiencia interna del amor a Dios, a su santísima Madre y a los santos. Y una de estas expresiones externas, más significativas, son las procesiones. Esta actividad, no única pero más destacada, que llevan a cabo las hermandades y cofradías, es la organización de la salida procesional de sus titulares. Lo que hoy llamaríamos protocolo.

Este artículo quiere poner el valor que la procesión, de la Hermandad del Señor Santiago Apóstol, Santo Entierro de Cristo y Nuestra Señora de las Lágrimas, no es un acto externo carente de sentido o preparación, sino la expresión adecuada del verdadero espíritu cofrade que preside su identidad, función y dedicación. Ella quiere ser maestra en el arte de la organización, no dejando lugar a la improvisación. Pero sin perder nunca y siendo fieles a las motivaciones fundamentales de sus estatutos o constituciones, por la cual nacieron.

Y este trabajo procesional tiene como fin la evangelización, el anuncio de la Buena Noticia de Jesucristo, convirtiéndose en predicación silenciosa y enseñando, de manera directa, los misterios de la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo y los Dolores y virtudes de nuestra Santísima Madre, de forma plástica.

Esta manifestación pública de fe debe realizarse siempre con el mayor decoro y la mayor dignidad.

 

 

Somos un pueblo peregrino. Nuestra meta es alcanzar el Reino de Dios, y todo en nuestra vida es una sucesión de oportunidades de gracias, que Dios nos otorga para alcanzar el fin al que Él nos convoca y nos llama.

Nuestra religiosidad y nuestra experiencia de Dios no queda sólo como una experiencia interna e intimista, sino que brota hacia el exterior, manifestando externamente todo aquello que vivimos internamente.

Una de estas expresiones externas son las procesiones. La actividad, no única pero más destacada, que llevan a cabo las hermandades y cofradías son la organización de la salida procesional de sus titulares. Lo que hoy llamaríamos protocolo.

Y este trabajo procesional debe tener como fin la evangelización, el anuncio de la Buena Noticia de Jesucristo, convirtiéndose en predicación silenciosa y enseñando, de manera directa, los misterios de la pasión, muerte y resurrección de nuestro Señor Jesucristo y los Dolores y virtudes de nuestra Santísima Madre, de forma plástica. Esta manifestación pública de fe debe realizarse siempre con el mayor decoro y la mayor dignidad.

Y la RAE nos define, en su tercera acepción, que protocolo es el “conjunto de reglas establecidas por norma o por costumbre para ceremonias y actos oficiales o solemnes”.

Tomando como punto de partida estas afirmaciones, vamos a ir caminando desde el doce de mayo 1512[1], que encontramos el primer documento que cita a nuestra cofradía ya procesionando, aunque su existencia es más antigua, hasta las actas del S. XIX donde montaremos el protocolo procesional de la cofradía del Señor Santiago Apóstol, Santo Entierro de Cristo y Nuestra Señora de las Lágrimas. Y todo ello, podemos afirmar, gracias al Auto Sacramentas del descendimiento de Cristo que, desde tiempo inmemorial, posee nuestra hermandad en su Cristo articulado, sita en su actual sede canónica de la parroquia de Santa María la Real (S. Agustín) de Badajoz.

 

CAPÍTULO I

UNA HERMANDAD QUE SIEMPRE PROCESIONÓ CON SUS TITULARES

Dos son los momentos procesionales de nuestra cofradía a lo largo de su historia. El viernes Santo por la tarde, el Santo Entierro de Cristo y Nuestra Señora de las Lágrimas, como se recoge en sus estatutos y en el breve apostólico de “nuestro señor padre Clemente VIII” [2], y la otra en el día de su otro titular, Señor Santiago Apóstol, el 25 de cada julio.

Voy hacer un breve recorrido por los siglos XVI al XVIII donde recojo las notas y comentarios más destacadas, de los momentos procesionales, en las actas capitulares de la S.I.C. de Badajoz. Ellas quieren ser el preámbulo, la preparación para toda la riqueza procesional del S. XIX de nuestra cofradía.

1.- Señor Santiago apóstol, 25 de Julio de cada año

Destaco en primer lugar algunas aportaciones al tema que nos trae entre manos de la seriedad, decoro, la preocupación que se llevaba en la preparación del día del Señor Santiago y en su procesión después de la santa misa. Y termino con unas conclusiones que nos ayudaran a enfocar nuestro trabajo.

12 de mayo de 1512[3]. “Procesiones anuales son generales. Por este dicho

día los que son señores… dijeron que las procesiones de la Trinidad, y de san Pedro y de Santiago y de Santa María del Castillo el día de la natividad de nuestra señora y de los mártires S. Sebastián y S. Fabián y la de San José … y antigua en sus fiestas son generales y así lo declaro por antiguas”.

24 de julio 1587[4].” El aguacil del Obispo y lugar en la procesión. En este

día y cabildo los dichos señores capitulares mandaron para el primero día del cabildo para tratar si el aguacil del obispo a de ir en medio de la procesión. En las procesiones generales y para si a de pasar adelante al tener el libro a su señoría los dos colaterales”.

21 de julio 1647[5]. “Procesionar a Señor Santiago a las seis de la tarde. …

Oído a los señores comisarios acordaron la procesión … que suele hacerse el día de Santiago por la mañana[6] en su Iglesia se haga solemne a la tarde después de las seis”.

 

Folio suelto encontrado en la caja 11, el día 2 de noviembre de 1658[7]. Con

fecha “29 de julio de 85” dice así:” el Sr. Chapín suplicó a su señoría se revocare el cabildo en que se declaró que dicho señor había perdido la procesión del día de Santiago y que se le remitiese la pena en que se mandó multarle por haber faltado a ella; respecto que el excusado hizo algunas diligencias para saber si podía excusarse. Y su señoría acordó se hiciese llamamiento para tratar este punto en atención a la suplica … (Salió el Sr. Chapín)”. En otra ocasión, el Sr. Vega, por estar enfermo y sin fuerza pide no ir a la procesión y quedarse en la Iglesia. Esta vez la decisión final queda en su conciencia[8]

24 de julio 1676[9]. “D. Solano se excusa de las procesiones… por

impedimento. Solano Cosme no puede ir a la procesión. La despide y recibe en la puerta antigua. Se le remite a D. Diego de Sama para que el Sr. Ramírez prosiga la procesión”.

20 de julio de 1691[10]. “Se le preste a la Cofradía de Santiago los enseres

para la fiesta y solicitan al Sr. D. Diego de Sama que asista”.

28 de julio 1702[11]. “Se diga misa solemne y procesión general a Santiago”.

Tras la festividad de Santiago Apóstol, se celebra “el día 30 del presente una misa solemne, con repique de campanas y por la tarde se haga procesión a la ermita del Sr. Santiago (estamos en la catedral) y el Sr. Deán lo haga partícipes a los comisarios de la ciudad. Está el Sr. D. Ginés Suarez de Rayas= Y que diga la misa el Sr. Acre Esquela”.

23 de julio 1743[12]. “La procesión a Santiago en su día como otros años. …

Se confirmo el llamamiento que estaba hecho sobre si se ha de ir la procesión a Santiago en su día por estar el Castillo amenazando ruina en vista de lo que expuso el Sr. Echevarría y Francisco López… Se puede ir sin riesgo entrando por la calle de santa María y después girando a la derecha a salir a la calle de Santiago. Se haría como en otros años por estas calles”.

4 de octubre 1757[13]. “Se pongan en solfa las tres misas nuevas de Santiago

Apóstol y se traigan de Madrid… para todos los misales de la aparición y la traslación del santo”. Son traídas de Madrid el día 12 de octubre del corriente: “se remite dos ejemplares de las misas de traslación y aparición del santo patrono para que se rece en sus días correspondientes y su señoría acordó que se responda dándoles las gracias por su celo y fervor en el mayor culto del santo”.

Conclusiones.

Fidelidad a celebrar cada año la fiesta de nuestro titular.

Se plantean desde el principio los lugares que deben tener las autoridades eclesiásticas.

Toda procesión tiene su hora de salida y ésta puede cambiarse por motivos extraordinarios o justificados.

Participaban en la procesión canónigos de la S.I.C. de Badajoz y éstos eran elegidos y nombrados por el cabildo para que los representasen, llegando incluso a poder ser multados si no asisten.

Las procesiones son presididas siempre por un presbítero o capellán, que la

acompaña en todo el recorrido.

La procesión sale de su sede canónica y se recoge en ella, por la puerta asignada.

Para el mayor decoro procesional y devocional de las personas que participan

en ella, se pide al cabildo que deje los enseres. No sabemos cuáles eran, pero en actas sucesivas se van detallando las peticiones, como el “vecado[14], la plata[15], tres fuentes, cuatro candeleros y cuatro buxias[16], las alajas para el adorno del altar[17], ornamentos[18], un terno encarnado[19], una cruz, un atril de plata[20], los tafanes[21]” o se remite sólo a dejar lo solicitado en otros años[22] o se les deniega por parte del cabildo, como los “vamilleteros[23], los candeleros[24], los tafanes[25]

La cofradía solicita la asistencia de sacerdotes y canónigos conocidos y queridos

por la Hermanada, como D. Diego de Sama para que presida la procesión, o sacerdotes para “decir la misa de Santiago”, como D. Diego Amador Naharro[26], el Sr. De la Quintana[27], D. Bernardo Lario[28], José de la Peña[29], señor Cañanate[30], D. Francisco Pérez[31],el Sr. Secretario, Sr. Bega[32], Sr. Maldonado[33], Sr. Jerez, que excusó en el secretario Sr. Bega[34], Sr Varcarcel[35], D. Antonio Minaio, canonigo[36], padre Fernando del Peral[37] .

La procesión debe tener su recorrido y éste debe ser comunicado a las

autoridades y ser revisado, por si existe algún problema en las calles a la hora de procesionar.

La cofradía vive en comunión con la Iglesia de España y acoge las normas

nuevas para la procesión del Santo.

 

2.- Santo Entierro de Cristo y nuestra Señora de las Lágrimas. Viernes santo, por la tarde, después del descendimiento.

Las tres primeras actas de 1573 y 1668 nos va a poner en contexto de la existencia de procesiones y hermandades que le daban vida a la fe rezada en nuestra ciudad de Badajoz.

Desde el acta capitular con fecha de 1709, comenzamos a encontrar enseres y utensilios que nuestra S.I.C. presta a la cofradía del Señor Santiago. Algunos de ellos serán para la celebración de los oficios del Viernes Santo, pero en otros nos vamos a preguntar para qué podían servir, ya que no son utilizados para tal función religiosa. Y la respuesta la encontramos en la actuación que la Hermanad realizaba entre los oficios y la procesión: el auto sacramental del descendimiento. Y todos estos elementos, que tienen que ver con la pasión, muerte, descendimiento y enterramiento de Cristo, son los que va a procesionar, marcando la primera fase de la estructura total de la procesión. Las otras dos quedarán formadas por los pasos de las efigies titulares, Cristo Yacente y Nuestra Señora de la Lágrimas. Y junto a ellas, irán apareciendo cofrades, regidores, mayordomos y autoridades civiles, militares y religiosas que van completando la belleza y el decoro procesional por las calles de nuestra ciudad.

Libro 1573, pag 91vto[38]. “En este día y cabildo los dichos señores mandaron

llamar para el primero día de cabildo para tratar los oficios de la semana santa hasta las procesiones

4 de abril 1668[39].- “Procesión General. …Acordó su señoría que para el

domingo que viene se haga Procesión General que piden los regidores de la cofradía de Nuestra Señora de Botoa. Y los señores Roblero y Pedro de Lepe se firman de ver a su mayordomo y darle parte que se acuerde y que su Ylma señale la Iglesia donde podrían ir”.

7 de abril 1668[40].- “Procesión general S. José. Habiendo hecho relación los

señores Robledo y D. Pedro de Lepe del ánimo del Señor obispo en razón de la procesión general su señoría acordó se haga y se vaya a S. José”.

18 de marzo 1709[41]. “Se presten para el Viernes Santo las dos fuentes[42] y un

agua manil”.

10 de abril 1710[43]. “Pide que se le presten para la procesión de Entierro de

Cristo dos fuentes grandes, un agua manil[44] y dos incensarios”.

23 de marzo 1711[45]. “Pidiendo para la procesión y para el descendimiento

un agua manil y dos fuentes de plata”.

Petición del mayordomo de la cofradía del señor Santiago pidiendo las alhajas o alhajas de plata o plata que todos los años se le presta para la procesión del Viernes Santo por la tarde.”

21 de marzo 1721[64]. “Se leyó una petición del Sr. Santiago que pide el

mayordomo. Y cumpla con 200 reales”.

18 de marzo 1728[65]; 7 de abril 1729[66]. “Préstese la plata dando recibo de

lo que se entrega. Dicho día y cabildo se leyó otra petición del mayordomo de la cofradía de Santiago pide se le preste la plata que otros años para la función del descendimiento y entierro de Cristo que se celebra en la ermita el Viernes Santo”.

3 de abril 1783[67]. “Otro día y cabildo se leyó otra petición de Tomas

Carbonal y devotos de Nuestra Señora de las Lágrimas del Castillo en que para su Función piden los tafetanes de colgar y su señoría acordó como lo piden”.

Conclusiones.

Esta acta de la caja 3 nos da dos datos importantes; por un lado, afirma la

existencia de procesiones ya en la ciudad y por otro, sin nombrarlo, la existencia de cofradía/s y de imágenes que procesionaban.

Las dos actas capitulares de 1668 nos avalan el dato anterior y nos abren el

abanico procesional de la ciudad.

Es el Obispo quien la preside y quiere que se realice en acto.

Comienza por afirmar la existencia de procesiones generales o magnas en la ciudad.

Ésta se realiza en el domingo de la octava de pascua, 11 de abril.

Se nombra a la Hermandad de Botoa.

Su lugar de salida o el templo de salida de esta hermandad de Botoa es la Iglesia de S. José.

Desde 1709 van aparecer los objetos que el cabildo presta a la hermandad para

la procesión. Vamos a ir detallándolos: fuentes[68], un agua manil[69]o lavabo, incensarios[70], alhajas de plata[71],

Por primera vez en 1720 se le pide dinero por adelantado, cuando en todas las

actas que hemos citado y seguiremos haciéndolo, sólo se firma el recibo.

En 1728 se habla por primera vez en las actas capitulares de la “función del

descendimiento”.

En 1783, aparece por primera vez en las actas capitulares la Virgen de las

Lágrimas.

 

  1. Otros momentos procesionales de la Cofradía en la vida de la ciudad.

Son 4 los mementos que voy a destacar y que recoge el pulso de la importancia de nuestra hermandad.

  1. Martes, 11 de junio 1697[72]. “Salga la procesión de la octava del Corpus fuera de la Iglesia. Al tiempo ver con el Sr. Obispo sobre la procesión del día de la octava del Corpus y se haga por las calles y conforme el día de la colocación con la selección de reliquias y cofradías …
  2. Viernes, 5 de mayo 1701[73]. “Se diga la misa solemne y procesión general a Santiago, se avise al obispo y solemne vecado al Sr. Dean para que lo envíe al se. Gobernador. Acordose que el lunes 8 del corriente por la mañana se diga misa solemne y 4 capas y por la tarde haya procesión general que ha de ir a la ermita del Señor Santiago sita en el castillo para lo cual se dé recado por el presente al Sr. Obispo y al Dean para que lo envía a la ciudad y al Sr. Gobernador para que se le haga saber y que se responda a la carta de su Majestad = obedecido = y que diga la misa y haga repique de campanas y se ponga dicha célula en la sacristía para que todos pidan a Dios por los buenos sucesos y feliz viaje del Rey nuestro señor”.
  3. Viernes, 1 de abril 1704[74]. “Carta del Rey nuestro señor = Se hagan rogativas 9 días, procesión por el claustro y general a Santiago avisando a la ciudad. Este dicho día y cabildo se leyó dicha carta del Rey nuestro señor que Dios guarde, en que manda que se hagan rogativas por su salud y por los buenos sucesos de su campaña. Acuerda y determina su señoría que desde mañana sábado se hagan rogativas y nueve días de procesión por el claustro y el ultimo se haga procesión general a Santiago por la tarde y que se convide al Sr. Obispo y a la gente y que se pongan células en la sacristía para que todos los eclesiásticos pidan por la salud de su Majestad y que todos los días se diga una colecta en la misa”.
  4. 11 de marzo 1706[75]. “Carta de la Reina nuestra señora. Se responda y que se diga una misa solemne el domingo y procesión general a Santiago y se escriba a los curas. Leyó dicha carta de la Reina nuestra señora en que encarga qyue se hagan rogativas publicas por los buenos sucesos y viaje del Rey nuestro señor, que Dios guarde. Acordase que el domingo 14 del corriente se diga misa solemne y por la tarde procesión general a la ermita del Señor Santiago y que avise a la ciudad y se llame para mañana para señalar asientos a los Grandes de España y Generales de esta frontera”.

 

Conclusiones

La cofradía del Sr. Santiago y su mayordomo tenían una relación eclesial y

pastoral con la S.I.C y sus canónigos de estrecha colaboración. A la vez que se une y participan en la oración y rogativas por sus monarcas en los momentos importantes de sus vidas y de nuestra nación.

Se denota el lugar privilegiado que tenía la ermita del señor. Santiago en la vida

eclesial de la ciudad, no solo en sus obligaciones procesionales y litúrgicas, sino en la participación de las procesiones generales y celebraciones solemnes como la de la octava del Corpus.

La ciudad de Badajoz y sus eclesiásticos son parte activa en la hora de participar

de los cultos litúrgicos en su diversidad de necesidades.

 

  1. Rentas y gastos al final de un año cofrade: 6 de diciembre de 1770[76].

Renta cierta

 

Tiene esta cofradía 152 reales y 12 mns de censos, que cada un año se le pagan por diferentes sujetos a esta ciudad.

 

Tiene esta dicha cofradía 108 hermanos que estos contribuyen en cada entierro que hay en dicha cofradía con la pecha de seis cuartos, y habiéndose regulado por un quinquenio los que han fallecido han debido contribuir con 3 entierros, y por ellos 213 reales y 30 mns

 

Y por razón de 50 insignias de la Pasión de Cristo Señor nuestro la llevan con la Mayor decencia otros tantos nazarenos, y dan de limosna la que es su voluntad, y habiéndose regulado por el mismo quinquenio importa otra limosna 300 reales.

 

Y también esta cofradía ocho regidores que estos que estos todos los meses deben contribuir con la limosna de dos reales de vellón cada uno, lo que salen a pedir con las varas para juntar otra limosna todos los domingos del año y su producto son 0192_

 

Y también por llevar la Urna en donde va su D.M. dan de limosna los fieles que la llevan 0072_

 

Y también para llevar a la Virgen 0048_

 

Y también hace esta cofradía con la autoridad judicial dos petitorios para los gastos de dicha procesión que estos son regulados por el mismo quinquenio importan 0190_

 

Y también de la procesión se entregan cuatro varas a personas de buena conducta que estos bajan a la ciudad, y piden limosna para el Señor en la que juntan 0090_

 

Y también para hacer la función del Glorioso Señor Santiago que es el dia 25 de Julio se hace otro petitorio que se sacará 0070_

 

Importa la renta anual cienta e incienta los expresa dos 1248 reales y 8 mns. vellón y se pasa a demostrar los gastos que esta cofradía tiene y son a saber =

 

Gastos

 

Primeramente al párroco por la asistencia a la fiesta del santo Patrono por la mañana y tarde incluso los otros sacristanes 0025

Y también a dos monaguillos de la santa Iglesia 0008_

Y también a la Comunidad de S. Gabriel por la asistencia de dicha fiesta 0072

Y también al predicador 0060

Y también por el refresco que es costumbre dar a la comunidad por la tarde         0030

Importa dicha función                   0195

 

Gastos procesión

Viernes Santo

 

Al párroco y sacristán por su asistencia        0028_

A la comunidad de S. Gabriel por lo mismo             0088_

Al predicador por el Sermón    0060_

Importan dichos gastos                                             0176_

 

Entierros regulados

 

Por los 3 entierros regulados al año se pagan a la comunidad de S. Gabriel 0216_

Al capellán para la celebración de las misas en los domingos y días de fiesta en el año que se aplican por los hermanos vivos y difuntos de dicha cofradía 240_

 

Por manera que conferida la renta de esta               Gastos-0827

cofradía con los gastos e ella quedan de sobrantes             Renta- 10248-8

cuatrocientos y un reales vellón y ochos mno.                   Sobrante 0421-8

los que se distribuyen en el mayor culto del Sr. y para que conserve

donde convenga.

 

Doy esta firma en Badajoz a 6 de Diciembre de 1770

 

  1. Joseph Jaramillo

Melilla

Mayordomo

 

Capítulo II

Hermandad del Señor Santiago Apóstol, Santo Entierro de Cristo y Nuestra Señora de las Lágrimas (6 de abril 1800 al 1902)

Con la firma del acta[77] por parte del secretario de la Cofradía D. Francisco Gerónimo Vázquez Díaz y del hermano mayor, D. Juan Tamayo, en fecha de 6 de abril de 1800, damos comienzo a este nuevo periodo[78] que quiere dar luz y enriquecer a la Hermandad del Señor Santiago Apóstol, Nuestra Señora de las Lágrimas y Santo Entierro de Cristo[79], descubriendo algunos de los momentos más importantes de su historia [80],[81],[82],[83]:

Desde su nacimiento en 1600[84] hasta 1809 en la Ermita del Castillo.

Desde 1809 hasta 1829, en el Convento de los Remedios.

Desde 1829 hasta 1835 en el Convento de Observantes de San Francisco.

1837, expropiación.

Desde 1837 hasta 1841, posiblemente las efigies estuvieran en el convento de S. Francisco, en una capilla cerrada o se trasladasen a la Ermita de los Remedios.

De 1841, hasta el 11 de diciembre de 1870, las imágenes y los enseres ya están en la Ermita de los Remedios.

Desde 1870 hasta la fecha de hoy, se encuentran en la parroquia de Santa María la Real (S. Agustín)[85].

Y en medio de este vaivén, la hermandad no sólo procesionaba, sino que lo hacía con un protocolo existente, como lo veremos en su libro de actas.

2.1. Badajoz año 1800. Acta del 6 de abril de 1800[86]

Esta acta nos indica la seriedad de esta Cofradía, tanto en la organización de su procesión, como en la moralidad que deben tener de los hermanos que portan las insignias y la invitación a las autoridades militares de la época en la función más importante de la Hermandad del Señor Santiago Apóstol, Santo entierro de Cristo, Nuestra Señora de las Lágrimas, la procesión del Viernes Santo, en la tarde.

Se nombra por primera vez a los “nazarenos” y se eligen “a cuatro” para que en la procesión “vayan rigiendo ésta, procurando se observe la mayor devoción y buen orden que corresponde en semejante culto”. En la actualidad, ellos son los llamados diputados de orden dentro de nuestra cofradía.

Se acuerda que las “insignias[87] que se “hayan de repartir en la procesión sean a sujetos honrados y no de otra forma”, siendo ésta una tarea exclusiva del mayordomo.

Una de las tareas de los comisarios de fiestas era no sólo invitar a las autoridades que iban a escoltar al Santo Entierro de Jesucristo sino “una correspondiente atención”, y se nombra como invitados destacados “al Exmo. Sr. Capitán Real de esta provincia… con el Señor Gobernador militar de esta plaza y demás sujetos canateriados[88] de ella

[89] Este legajo 8, documento A nos guarda dos tesoros importantes.

En lo referente a la Cofradía y a la efigie de Nuestra Señora de las Lágrimas, en su folio 3 y 3vto, dice que “entre los años mil seiscientos ochenta y seis hasta el de mil seiscientos noventa y cinco fue hecha la imagen de la Virgen de las Lágrimas, a expensas de la cofradía de Santiago, como consta en los libros de cuentas respectivos a dichos años, siendo du mayordomo Juan Martín. Que las manos de la misma imagen de Nuestra Señora de las Lágrimas fueron hechas por la referida cofradía en el año de mil setecientos nueve, para hacer el paso de poner la Efigie del cuerpo de Nuestro Señor Jesu Christo en los mismos brazos, quando se desciende de la Cruz en el Viernes Santo: el cual paso se ha hecho desde dicho año hasta el presente, y enseguida la procesión del entierro de Christo”.   Dato fundamental para entender que entre 1798 y 1800 existe ya el auto sacramental del descendimiento y la estructura procesional para el siglo XIX.

Y en lo que toca a lo civil y político sobre las cofradías, se dice en el folio 25 vto.: “se haya mandado por S.M. en su Real bando de 16 de septiembre de 1766 en el que con motivo de declarar nulas todas las cofradías que no estén aprobadas por el Real Supremo Consejo de Castilla, aunque tengan la de los ordinarios Diocesanos por lo que toca a lo espiritual, en que se consideró correspondiente según la Ley 3ª, punto 14, libro 8 de la recopilación[90].

Y por último, como queda recogido en el acta 6 de abril de 1800, una de las obligaciones del hermano mayor era recoger los libros de cuentas y asientos del mayordomo saliente y entregárselos al secretario para su mejor custodia, “y considerando que en dicha cofradía se halla como tal secretario de ella el Exmo. de este número D. Francisco Gerónimo Vázquez en cuyo poder podrán estar con mas custodias los libros y documentos respectivos a la misma cofradía, que igualmente se le entreguen por otro mayordomo”.

 

Capítulo III

Contenidos de los libros de acuerdos y asientos de la Cofradía

desde 5 de junio de 1814 a 11 de abril 1841

3.1.- Contenido del Libro de acuerdos.

El libro de acuerdos recoge una gran variedad de temas que preocupaban a la Hermandad, decisiones, acuerdos y problemas que surgen en el desarrollo de la vida cofrade. Podremos descubrir como aquellos problemas no están lejos de los que tenemos en la actualidad en nuestras cofradías. Es cierto que muchas de estas dificultades, entre ellas económicas, como sucede en la actualidad, vienen dadas por la situación convulsa en la que vivía la ciudad de Badajoz. Por ello, el trabajo de aquellos cristianos devotos fue el de buscar soluciones para que la hermandad siguiera adelante y el culto que le tributaba nuestra ciudad, en sus conventos y ermitas, fuera el más digno y fervoroso. También destacamos, la cantidad de presbíteros que se hacían hermanos, como se recoge en el libro de asientos, y que las actas lo verifican dándole su función y misión propia en la hermandad.

El contenido de este libro de acuerdos es muy extenso y rico, por ello vamos a detenernos sólo en el tema que nos tare entre manos: el protocolo de la procesión[91].

Acta del 5 de Junio 1814

Se acuerda aa creación del inventario para que el nuevo hermano se haga “cargo de los efectos, libros cobradores, cuentas y demás efectos que pertenecían a la cofradía asiendo de ellos formal inventario para que en todo tiempo conste”.

Acta del 2 de septiembre 1814

Podemos considerar que con esta acta estamos ante una actualización, en algunos puntos concretos, de los estatutos de 1800. Hemos llegado a la nueva sede, a un nuevo lugar y necesitamos actualizarnos. Por ello, nos encontramos una serie de acuerdos con la comunidad de los Remedios, para los entierros, con la comunidad misma y las obligaciones entre convento y hermandad, destacando la “asistencia a la procesión del santo entierro y al sermón del descendimiento, todo por la limosna de cien reales”.

Acta del 6 de agosto de 1815

Tras elegir al hermano mayor, éste reconoce el trastorno que ha sufrido la hermandad y en palabras textuales, “ya que había principiado arreglar el trastorno tan grande que había sufrido esta hermandad por la entrada de los enemigos en esta plaza”.

Los gastos extraordinarios que están suponiendo los entierros de los hermanos, está afectando a los hermanos de Hacha de la Virgen y del Señor, las cargas de estos es de media fanega de trigo anual, renovando su hacha y quedando libres de pechas. Lo mismo ocurrirá con los que llevan al Señor, la Virgen y el palio, que deberán contribuir con lo de costumbre.

Este acta reconoce la existencia de nuestra cofradía, de manera explícita, desde antes de 1640 cuando dice: “acuerdan también se le de entrada gratuitamente a Manuel Barreros Ruiz y se le exonere de pechas hasta que llegue a la edad de veinte años, por su asistencia a los entierros y demás ocupaciones que se ofrecen en esta hermandad, igualmente por los méritos que tienen contraídos su padre, y los que hicieron su bisabuelo, abuelos y tíos, pues desde el año mil seiscientos cuarenta hasta el presente todos han sido hermanos mayores y diputados de ella”.

Y en el libro de asientos[92], cuando se anota a su nieta Vicenta Ruiz a edad de nueve años, vuelve a recordarnos los méritos de esta familia, “desde el principio al siglo 1600”.

Se acuerda la elaboración de un nuevo libro de hermanos porque el anterior se encuentra en mal estado[93]. El acta recoge un dato importante que se tenía en el libro antiguo de acuerdos sobre la nueva Urna del Señor: “Últimamente que mediante haberse perdido el libro de acuerdos en el que se hallaban anotadas las limosnas particulares, que hicieron algunos hermanos, para la formación de la Urna y otras obras…”. Entre estos hermanos se encuentran los que la Hermandad llama “hermanos jubilados” que son:

“D. Juan Robles que dio 500 reales, D. Josef y su mujer Dª. Carolina que dieron una colcha valorada en seis mil reales, D. José Zebada y Dª. Carolina Binteno, su mujer, por varias limosnas. Y ahora se han hecho cargo de las gaviotas para el pabellón de la Señora, D. Juan Tamayo y Dª. Petronila Carrasco, su mujer, hermano mayor y se reconocen sus buenos servicios, D. Eustaquio María por haber sido hermano mayor de Palio treinta y seis años y D. Francisco Bazquez y su mujer por haber sido secretario de esta hermandad muchos años”.

Acta del 29 de julio 1816

Esta acta recoge luna de las funciones del Muñidor, el cual debe asistir a todos los entierros de los hermanos parar llevar el estandarte, vara o lo que necesiten los Hermanos mayores; como a las novenas, meditaciones, procesiones y demás fiestas de la Hermandad.

Estas funciones quedan recogidas también en el libro de asientos[94]. “Reconquistada esta plaza por el ejército británico”, esta batalla ha provocado en la hermandad pérdidas de los libros de cuentas y asientos, lo que provoca un desorden a la hora de los entierros. El mayordomo pide que se arregle cuanto antes.

Se acuerda “hacer fiesta del Señor del Sepulcro en el día de la Ascensión, la cual se ha componer de misa cantada y sermón”. Se dice que “los caudales que proceden de limosnas que hacen los fieles al señor del Sepulcro se inviertan en la Señora y el Santo”.

Y finalmente se acuerda que se haga un listado de nombres y clases de todos los hermanos que dan limosnas para “la construcción del santo paso el señor Santiago… como los particulares para el culto del señor y la señora”.

Aparece un listado de hermanos y su clase dando cuartillas de grano de trigo, distintas cantidades de reales para las novenas y una túnica de lino y mangas, dos farolas para alumbrar a la señora en la procesión del Viernes Santo y “el caparazón del pavelloso a la Señora”.

Acta del 7 de abril de 1817

El acta recoge las obligaciones del Hermano Francisco Gómez Rodríguez, vecino y labrador de esta ciudad, y después las de su ahijado Antonio Gómez Rodríguez, sin que el mayordomo y regidores puedan quitarle este derecho mientras cumplan con dar de limosna Trigo de buena calidad y ciento sesenta reales, al menos durante seis años consecutivos, y “mientras cumpla dicha oferta, podrá continuar en la posesión de la corona todo el tiempo que dure su vida y sea su voluntad”.

También se acuerda que el hermano D. José López Martínez que tenía adquirido el derecho a la misma insignia, de su libre y espontanea voluntad, digo “cedía y renunciaba en toda forma el derecho que le corresponde a favor de Antonio Gómez Rodríguez”.

Acta del 30 de Julio de 1817

Se acuerda el refresco que se da a los hermanos después de la procesión del Viernes Santo por la tarde, “se limitase o diese éste a los hermanos que llevan los pasos y hachas en esta procesión y a nadie más”.

Las obligaciones de los sacerdotes que se asientan como hermanos en la cofradía. Tienen que “asistir a todas las funciones y fiestas que ésta tiene, según su obligación”. No pagarían pechas, pero en el caso que no cumplan sus obligaciones, pasarían a ser hermanos particulares y pagarían sus pechas.

Acta del 1 de agosto de 1819

Se acuerda sobre la antigüedad de los hermanos de hacha del Señor y de la Virgen en la procesión del santo entierro de Cristo.

Existía un problema de antigüedad de los hermanos de Hacha por llevar las andas del Señor y de la Virgen en la procesión del Santo Entierro y su lugar a la hora de portarlos. Se acuerda que “se saque el libro de asientos… se hagan comparecer por citación a la junta, y se le haga entender la antigüedad que cada uno ha de llevar en la procesión; y el que no sea conforme se le diga que se excluirá de hermano de hacha y se pondrá otro en su lugar, pues este es el modo que ha encontrado para cortar altercados que forman escándalos en asuntos religiosos”.

Acta del 17 de Febrero de 1820

Acuerdo sobre el arreglo de antigüedad de los hermanos de Hacha de la Virgen.

No habiéndose arreglado del todo el problema en el paso de la Señora, se “acordó que se les hiciese saber a estos hermanos de hacha compadeciesen en la casa del hermano mayor D. Juan Rastrollo y con presencia del libro de entradas y diputados de la misma hermandad anunciarle la antigüedad a cada uno a fin de cortar disputas que se hacen en un acto tan religioso y día tan memorable para todo católico cristiano… se le da a cada uno de los hermanos… ala y número en que debe colocarse… como también el que se pongan dos listas, la una para el hermano mayor del ala derecha y la otra para la de la izquierda. … Y últimamente que cuando algún hermano se encuentre imposibilitado por enfermedad, ausencia u otra ocurrencia no podrá ponerse otra persona que no sea su hijo, ya que aquí radicaba el problema. Esta preferencia no será extensiva a yernos ni parientes”.

El acta termina con el listado de número, nombre y fecha de los 12 hermanos de ala derecha e izquierda, con arreglo a la antigüedad. El primero de cada ala es el hermano mayor, de ala derecha D. Juan Hernández, 3 de abril de 1803 y de ala izquierda, D. Francisco Plaza de Pineda, 3 de abril de 1803.

Acta del 7 de agosto de 1824

Esta acta recoge la petición que hace el hermano mayor, D. Juan Tamayo, para el cambio de fecha de novena de Nuestra Señora de las Lágrimas, de cuaresma a septiembre, el día de la virgen 15 de septiembre, Virgen de los Dolores[95]. Y entre las razones que lo justifican, encontramos esta: “por distraerse en gran manera el cuidado de su mayordomo, por tener que atender a un mismo tiempo a este objeto, y al de preparar todo lo conveniente para la función del descendimiento y procesión del santísimo Entierro”.

Acta del 8 de agosto 1824

Se acuerda: Realizar una colecta para la compra del terciopelo negro para el Señor del santo Sepulcro.

Acta del 22 de febrero de 1829      

Salida del convento de nuestra Señora de los Remedios para ir al convento de san Francisco en Badajoz.

La primera reunión tiene lugar en una habitación de la casa de uno de los regidores de la hermandad, D. Josef Barreros “a consecuencia del llamamiento para tratar y conferenciar asuntos de la hermandad”, siendo ésta la transición del convento de los Remedios al convento de los Franciscanos[96].

La primera condición es que para llevarse las “Efigies y su cofradía en la Iglesia de este convento interior” es la de tener “capilla o hermita propia[97], a causa del mal estado de la capilla, y como dice el acta, “con mal decencia” para las Efigies.

Para ello, y dando cumplimiento a las exigencias de las religiosas y del Rvdo. Padre Guardián de los Franciscanos, para “la traslación de las Efigies al convento de san Francisco”, los franciscanos ceden las competencias de cesión y donación bajo los pactos y exigencias recíprocas establecidas en un documento (que, citado en el acta, en la actualidad no se tiene). Dicho escrito debería recogerse en un documento que se elevaría a público posteriormente, por seguridad jurídica de la Cofradía. El acta termina apostillando: “sus representantes (cofradía) no han deseado, ni desean otras cosas que el bien y felicidad de la misma y su conservación”.

Este buen hacer queda recogido en la carta de D. Manuel Barrantes al Obispo de la Diócesis, en el año 1829 [98], en el acta del 5 de noviembre de 1830[99] y en las obras y donaciones[100] que se realizan.

Acta del 5 de diciembre de 1830

En la celda del M.R.P. guardián del convento de N.P. S. Francisco, con la junta de gobierno de éste año, se reúnen en “Junta General” para tratar, entre otros temas, el refresco que se daba después de cada procesión del Viernes Santo por la tarde a todos los hermanos que portaban los pasos en la procesión del Santo Entierro. Pero la junta de gobierno acuerda que “en consideración a lo que trabajan, ha llegado a criticarse esta costumbre como aburrida y escandalosa, para alegar el más ligero motivo de crítica y evitar que por ésta se resfríe la devoción y piedad se prohíbe en adelante toda clase de refresco en el convento y en casa del mayordomo, aunque sea de sus propios intereses”. Por ello se acuerda, “gratificar a los referidos hermanos por su trabajo… la cantidad de trescientos reales que se entregarán a ellos mismos” y se pasará en cuenta al mayordomo[101].

Acta del 16 de enero de 1831         

Se acuerda la creación de un nuevo libro cobratorio por el mismo mayordomo y los regidores Aguilar y Rebolledo con arreglo al libro principal de asientos de hermanos.

Acta del 22 de mayo 1837               

La hermandad sufre una expropiación. Carta de la “comisión de la Excma. Diputación de Badajoz de esta ciudad” al “mayordomo de la cofradía de Santiago de esta ciudad”, en fecha 22 de mayo de 1837 y firmada por D. Francisco Ocampo.

Dice así: “Autorizado por la Exma. Diputación de esta provincia para la averiguación y ocupación de bienes y ventas pertenecientes en este partido a cofradías y otros establecimientos por consignación del decreto de las Cortes de… cumplimentada mi comisión por las autoridades civiles… me dirijo a usted… con urgencia… con formal entrega de las pertenencias en metálico o frutos, acompañando inventario duplicados autorizados por quien corresponda y fincas y efectos que pertenezcan a la cofradía. … uno de los inventarios lo pasare a la Excma. Diputación y el otro quedará en poder de usted para resguardo… No retrase usted cumplir por la parte… de este oficio”.

Acta del 11 de abril 1841

Después de la desamortización y tras 4 años de silencio de actas, la hermandad quiere volver a levantar su culto, devoción y esplendor que en otros tiempos tuvo.

“Reunidos en junta los hermanos de la Cofradía del Apóstol Santiago y Santo Entierro de Cristo, en la casa del mayordomo D. Nicolás Rebolledo…” constata la realidad de la cofradía, recuerda la historia y su origen. “… Aunque si es verdad que las circunstancias miserables de la época han sido causa de la frialdad y decadencia de la mayor parte de muchos los hermanos, que aunque llenos de ardor y buenos deseos de religiosidad no han podido cumplir con las cuotas que les estaban señaladas; con las justas ideas de volver a fomentar en la parte posible de esta cofradía del Santo Entierro de Cristo, única concedida por Real Orden, y que en otros tiempos ha sido singular y que ha llamado la atención por su hermosura y esplendor a los de esta población y fuera de ella”.

Por ello, “acordaron en primer lugar nombrar una comisión de su seno… que manifestara si tiene voluntad y están prontos a continuar de hermanos y contribuir pagando sus pechas”.

“En segundo lugar, queda nombrado de regidor de campo para el recogido de limosnas en el hermano José Grageras”. Y si la “recolecta fuera suficiente” en otra acta establecería que “se repararía todo aquello que fuera necesario para la procesión del Viernes Santo en la tarde del viernes”.

Por último, el gozo de querer levantar la hermandad y ser en palabras del misma acta: “y que en otro tiempos ha sido singular y que ha llamado la atención por su hermosura y esplendor a los de esta población y fuera de ella”, se nombra a los dos primeros hermanos mayores de cabecera de la Urna del Señor y de la Virgen: “queda a si mis mismo admitir las proposiciones de los hermanos Miguel Pérez y José Salas. El primero hermano mayor del Señor… En igual forma quedo obligado como cabecera hermano mayor de la virgen José Salas. Y José Gragera como cabecera de palio”.

3.2.- Contenido del Libro de asientos con cargas.

Este apartado da cumplimiento a lo acordado[102] en el Convento de los Remedios, siendo hermano mayor D. José Antonio Rodríguez y habiendo celebrado reunión la Cofradía para que se trasladen todos los hermanos existentes del libro viejo de asientos a uno nuevo, ya que el antiguo ha sufrido destrozos por la última guerra con los franceses, siendo el nuevo hecho con mayor claridad. Por espacio en este artículo, sólo vamos a citar los elementos y obligaciones que portaban y tenían los hermanos, los cuales compondrán el protocolo de la procesión del Viernes Santo por la tarde.

Los elementos y obligaciones que portaban los hermanos eran los siguientes:

Cruz de guía y estandarte, con velas que lo acompañan, petitorios, insignias de

la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo (corona de espinas, cíngulo, trompetas, dados, Agua manil, clavos, túnica, potencias, la santa Cruz, llaves, vinagre, paño de la Verónica).

Nos encontramos otro grupo de hermanos que portaban Hachas de cera con

cuarteto y sin él, la urna del Señor y de la Virgen, con hermanos de brazo a derecha e izquierda, al igual que hermanos portadores del palio de nuestra Señora de las Lágrimas, junto con los hermanos mayores del Señor y de la Señora.

Y otro grupo formado por las autoridades civiles y militares y eclesiásticas (Sr.

Obispo, Dean y canónigos de la S.I.C. el capellán de la Hermandad, sacerdotes, diáconos, subdiáconos y seminaristas).

Capítulo IV

Protocolo de la procesión del Viernes Santo, del Señor Santiago Apóstol, Santo Entierro de Cristo y Nuestra Señora de las Lágrimas

En el libro de entrada de la Hermandad, cuando un hermano se “asentaba”, a no ser que fuera “mozo soltero o soltera o viudo o viuda”, se le ponía el nombre del matrimonio y seguidamente la obligación, si la tenía, con la Hermandad. Estas obligaciones iban desde lo que portaban en la procesión, como lo que regalaban, o el lugar que ocupaban llevando las andas o el palio.

De toda la información que he desentrañado de cada hermano, nos pone en conocimiento de cómo podía ser la procesión de nuestra Cofradía y que símbolos, insignias e imágenes procesionaban. Y algo más importante, cómo se vivía espiritualmente este día y cómo los Santos Oficios marcaban el contenido de la procesión. Y para ello vamos a retomar dos textos tomados de las actas de la cofradía.

 

1.- Libro de acuerdo, acta del 7 de agosto de 1824, donde el Hermano Mayor, D. Juan Tamayo dice: el mayordomo ha “de preparar todo lo conveniente para la función del Descendimiento y procesión del Santísimo Entierro”. Este comentario nos pone en alerta de la existencia del Cristo articulado que tenemos en la actualidad en la parroquia de Santa María la Real (S. Agustín) con el cual se realizaba el auto sacramental del descendimiento y se llevaba a la urna para ser procesionado. Y a la vez, en la citada función, los símbolos, llamados en esta época” insignias” eran colocadas, creemos, en cojines o bandejas, para ser llevadas y enseñadas al pueblo santo detrás de la cruz de Guía y por delante de la urna del santo Entierro de Cristo. Las insignias, que aparecen citadas en el libro de asientos y portadas por los hermanos de la hermandad, son todas las que aparecen en la semana de Pasión de Nuestra Señor Jesucristo: clavos, corona de espinas, cáliz, vinagre, potencias dado verónica, túnica, cíngulo, llave, manopla trompeta y la Santa Cruz.

2.- Reconstruyendo las “obligaciones de los hermanos” en el libro de asientos, y los listados que aparecen en las páginas 147, 153, 159, 165 y 171 donde se nos habla de los hermanos que llevaban al Señor y la Señora, los hermanos de Acha[103] del Señor y la Señora y los del Palio de la Virgen[104], podemos saber cómo estaba estructurada la procesión.

Según los datos obtenidos la procesión constaba de tres cuerpos:

La cruz procesional que abre toda procesión y el estandarte de guion de la

Hermandad. Le siguen todas las insignias que recuerdan la semana de pasión de Nuestro Señor Jesucristo, para cerrar este cuerpo con la Cruz del Cristo descendido en la “función del descendimiento”.

Este cuerpo lo abre un hermano “con un Acha de cera blanca con cuartero”.

Seguidos por dos filas de 12 hermanos de “Acha de alumbrado” que iban a derecha e Izquierda de la Urna del Señor. Y en el centro, portado en unas andas, con 12 hermanos, el Santo entierro de Cristo. La cabecera de este paso de andas lo presidía el “Hermano Mayor del Señor”, y la primera andilla de cada lado de las andas, los dos hermanos más antiguos con esta obligación.

El tercer cuerpo de la procesión es el paso de Nuestra Señora de las Lágrimas.

Se abre con dos farolas que son donadas por el diputado D. Juan Moreno Salamanca “para alumbrar a la Señora en la procesión del Viernes Santo[105]. A derecha e izquierda van los “hermanos de Acha alumbrando a la Señora” con 12 hermanos en cada fila, y en el centro el paso de andas de la Señora y a su mismo lado, 10 hermanos que portan “las varas del palio” de la Señora. En este cuerpo, van también, como en el anterior, el Hermano Mayor del paso de la Virgen y el Hermano Mayor de Palio, y la primera andilla de cada lado de las andas son los dos hermanos más antiguos con esta obligación.

Toda la procesión, de principio a fin, estaba acompañada por los hermanos y hermanas, lo que hoy conocemos como nazarenos, que sin obligación ninguna, como se recoge en el libro de asientos, iban con una vela encendida, velando por sus imágenes e insignias.

Junto a ellos iban los “nazarenos de orden”, como aparece en el acta de 1800.

También existen los llamados “hermanos petitorios” que se distribuían por cada uno de los cuerpos para recoger las ofrendas de los devotos de nuestra cofradía del santo Santiago apóstol, Santo entierro de Cristo y Nuestra Señora de las Lágrimas.

Y por último, sabemos por el libro de asientos y por las actas, que acompañaban en todas sus “funciones” el capellán, sacerdotes hermanos de la misma, diáconos y subdiáconos, pero no nos costa dónde iban colocados, al igual que las autoridades militares y demás sujetos, como aparece en el acta de 1800. Podemos pensar que detrás de cada uno de los pasos del Señor y de la Señora, o de la Virgen de las Lágrimas, cerrando la procesión.

 

 

 

 

 

 

CAPÍTULO V

Los periódicos de la ciudad y sus noticias sobre la Cofradía

Son muchas las noticias y cometarios que encontramos en los periódicos de la época que hablan de la semana santa, en concreto, de nuestra cofradía. La variedad ideológica de la prensa de la época es expresión de la realidad social que vive nuestra ciudad, nuestra nación, y no es ajena nuestra hermandad, a la hora de comentar las salidas procesionales cada Viernes Santo en la tarde.

En el presente capítulo pretendo, no recoger todo lo que se dice sobre nuestra cofradía sino, aportar un testimonio cualificado de lo que está viviendo y que recoge la prensa de la época[106], o al revés, lo que se comenta en los periódicos de la ciudad son un reflejo claro de lo que vive la hermandad, recién instalada en parroquia de Santa María la Real. Estos comentarios dan validez a los análisis y decisiones que se están tomando en la hermanad, como lo encontramos en las actas de la época.

El avisador de Badajoz, 22 marzo 1882. “El viernes Santo a las doce del día, principiarán en la Iglesia de santa María la Real el ejercicio de las tres horas de agonía y acabada se hará el Descendimiento de Nuestro Señor Jesucristo, predicando el Sr. D. Vicente Rino”.

Diario de Dabajoz, 13 abril 1884. “Debe haber variado la legislación militar en lo que se refiere a los honores que las tropas del ejército han de tributar en ciertos actos de culto católico; y decimos esto porque en las procesiones de Semana Santa hemos observado que la escolta de algunos pasos llevaba el ros a la espalda y hasta la Guardia Civil marchaba en igual forma en la procesión del Viernes Santo. Este honor estaba reservado a la sagrada Eucaristía; pero nunca a las imágenes”.

El avisador de Badajoz, 9 abril 1887. “El viernes a las doce, las tres horas de agonía en la Parroquia de Santa María la Real; a las cuatro y media el sermón del descendimiento y a las cinco, procesión del Santo Entierro. Predicará el Sr. D. Vicente Rino”.

El avisador de Badajoz, 10 abril 1890. “No pudo salir la procesión anunciada, por causa de la lluvia”. Y el periodista refleja la tensión de la época y la dificultad de los militares de realizar su tarea: “El Excmo. Sr. Capitán general, velando celoso por el bien público y en particular por el bienestar del ejército, que trae a mal traer en Madrid a nuestros senadores y diputados, negó con mucha finura y con toda galantería el concurso de la guarnición a las comisiones de las cofradías que fueron a pedírselos para el mayor esplendor de las procesiones”.

La Región Extremeña, 1 abril 1893. “La de ayer fue más ordenada y solemne, acudiendo, como es antigua costumbre, las autoridades civiles y militares (éstas representadas) y casi todas las dignidades de la Iglesia catedral, presididas por el ilustrísimo señor obispo de la Diócesis”.

La Región Extremeña, 1 abril 1893. “A la procesión de ayer tarde no asistió, aunque estaba preparada para verificarlo, fuerza de la guardia civil, porque a causa, según parece, de un olvido, no se le comunicó la oportuna orden”.

Correo Extremadura, 24 marzo 1894. “Las procesiones han estado este año bastante desanimadas, exceptuando la del Viernes Santo, a la que asistieron todas las autoridades”.

La Región Extremeña, 13 abril 1895. “¿Por qué en las procesiones se permite a algunas mujeres que vayan delante de las imágenes cantando saetas?. Eso, en los pueblecillos puede tolerarse, pero aquí no debe suceder lo mismo”.

La Región Extremeña, 14 abril 1895. “Este año hemos tenido una novedad las noches del Jueves y Viernes Santo. La de haber luz eléctrica en los balcones del palacio municipal”.

Heraldo de Badajoz, 4 abril 1896. “Pasaron los días de Semana Santa en los que nuestro vecindario ha dado una saludable de fe religiosa… De las procesiones merece mención especial la del santo Entierro, a la que acompañaba todo el clero con su S.I. el Prelado y comisiones muy numerosas de las corporaciones civiles e institutos del Ejército”.

El Avisador de Badajoz, 22 abril 1896. “Por la tarde, serán las tres horas de Agonía en Santa María la Real; a las cuatro el sermón y a las cinco la procesión del Santo Entierro”.

Heraldo de Badajoz, 17 de abril 1897. “La procesión del Santo Entierro salió ayer poco después de la hora fijada y también se vio favorecida de fieles. El clero todo con el Cabildo Catedral y el Ilmo. Sr. Obispo asistió; comisiones de todos los institutos y cuerpos armados de la guarnición; comisiones civiles y en la presidencia figuraban el Sr. Gobernador civil, de uniforme, la representación del Excmo. Sr. Gobernador Militar y dos concejales”.

La Región Extremeña, 2 abril 1898. “La banda municipal está ensayando algunas marchas fúnebres para las procesiones de Semana Santa”.

Heraldo de Badajoz, 7 abril 1898. “Mañana de once a doce se practicará en la parroquia de Santa María la Real, el devoto ejercicio del Vía Crucis, y a continuación el de las Tres Horas de Agonía, en la forma de años anteriores. A las cuatro de la tarde del mismo día, el sermón del descendimiento, que predicará el Coadjutor de dicha parroquia D. Daniel Serrano y Milara, y a las cinco tendrá lugar la procesión del Santo Entierro de Cristo, con asistencia de la Hermandad, Excmo. Ayuntamiento y clero de las cuatro parroquias”.

Heraldo de Badajoz, 9 abril 1898. “La de ayer también resultó solemne. A ella concurrió el clero y nuestro digno prelado. La presidió el Gobernador Civil señor Oyarzabal, con el Alcalde Sr. Hidalgo y el Coronel Sr. Puente, y hermanos de la cofradía. Las comisiones militares fueron numerosas, en cambio de la representación civil solo vimos al inspector de la Escuela Sr. Abarzuza, el Secretario de la Junta de Instrucción pública, a D. Fernando Campos de los empleados del Gobierno y la representación de telégrafos compuesta de tres individuos; de las demás corporaciones y centros oficiales no vimos a nadie. Dio escolta una sección del Regimiento de Castilla con música y banda”.

La Región Extremeña, 6 abril 1901. “Fue presidida por el Gobernador civil, llevando a su derecha al coronel de la zona, Sr. Jiménez, en representación de la autoridad militar y el Teniente Alcalde D. Gerardo Albarrán, y a su izquierda el alcalde Sr. Uceda”.

Nuevo Diario de Badajoz, 27 marzo 1902. “Esta parroquia tendrá oficios también mañana a las siete los Divinos Oficios, y a las quince el vía crisis; a las diez y seis saldrá con la solemnidad de costumbre la procesión del Santo Entierro y Virgen de las Lágrimas, a la que asistirá el clero de las cuatro parroquias, tribunal eclesiástico, corporaciones municipal, militar y civil, así como los seminaristas del Conciliar de S. Atón y Ordenandos; presidirá dicha procesión el Excmo. Sr. Obispo de la Diócesis y el Gobernador civil de la provincia”.

La Región Extremeña, 29 marzo 1902. “La procesión de ayer tarde la presidió el Sr. Gobernador civil Sr. López Oyarzabal juntamente con un coronel de infantería en representación del Sr. Gobernador militar y con el alcalde D. Ignacio Santos. En la presidencia eclesiástica vimos al Sr. Obispo de la Diócesis”.

Nuevo Diario de Badajoz, 30 marzo 1902. “La procesión del Santo Entierro se verificó ayer tarde en la misma forma de años anteriores. Asistieron comisiones civiles y militares, el Prelado de la diócesis acompañado del Deán y del Doctoral, el Tribunal Eclesiástico, la Hermandad del santo Entierro, el coronel del Regimiento de caballería de Villarobledo en representación de la Autoridad militar, el Gobernador civil de la provincia, el Alcalde y el Ayuntamiento bajo mazas”.

 

Fuentes y Bibliografía

Fuentes documentales:

ARCHIVOS ECLESIÁSTICOS DE MÉRIDA-BADAJOZ

Actas capitulares de la S.I.C. de Badajoz

Fondo Parroquial. Santa María la Real

Caja 36. Libro de Hermandades

Caja 140. Legajo 8

Libro de acuerdos de la Cofradía del Señor Santiago Apóstol, Nuestra Señora de las Lágrimas y Santo Entierro de Cristo.

Fondo Obispado

Badajoz, impreso civil 336-359 (249, 426, 311 A-T).

ARCHIVO DE LA COFRADÍA DEL SEÑOR SANTIAGO APÓSTOL, NUESTRA SEÑORA DE LAS LÁGRIMAS Y SANTO ENTIERRO DE CRISTO

Libro 1º de actas

PERÍODICOS

El Avisador (1882-1891), Correo de Extremadura (1891-1904), La Coalición (1892-

1904), Diario de Badajoz (1883-1891), Nuevo Diario de Badajoz (1892-1904), Heraldo de Badajoz (1896-1898), La Región Extremeña (1893-1903), El Orden (1891-1893), El Liberal Extremeño (1898-1899).

 

(AHN)Archivo Histórico Nacional, 00001420, consejos, 7091, exp. 8, folio 21-22.

[1] Actas capitulares, caja 1, libro 1, pag.17.

[2]AHN – 00001420, consejos, 7091, exp. 8, folio 21-22.

“Declaración jurada y firmada, que yo D. Joseph Jaramillo Melilla presbítero de esta ciudad doy, como mayordomo de la Cofradía de Sr. S. Santiago patrono y defensor de España, que se sirve en su ermita en el Castillo de esta Plaza, la cual Cofradía fue aprobada en 13 de Agosto del año pasado de 1604 por el Sr. Licenciado Mateo Canveco Provisor Vicario General que fue de este obispado, por el Ilmo. Sr. D.. Andrés Fernández de Córdova obispo, que fue de él, con la cual aprobación se acudió a Nuestro señor padre Clemente VIII, el cual expidió su Breve Apostólico aprobando la dicha cofradía en 9 de enero de 1605 concediendo muchas indulgencias y gracias tanto para en vida, como para la hora de la muerte a los cofrades que fuesen de ella y fue admitida como Hermandad a la Iglesia Lateranense como miembro de la misma, para participar de todas las gracias concebidas a ella, y las referida Cofradía tiene la obligación todos los Viernes Santos del año sacar la procesión del Santo Entierro de Cristo, anterezo de Sermón, y el paso lastimoso del Descendimiento a la voz del predicador, en la que lleva las insignias de la pasión de V.D.M. y que le acompaña su Santísima Madre con el título de las Lágrimas”.

[3] Actas capitulares, caja 1, libro 1, pag.17.

[4] Id., caja 4-5, libro 1587-1594, pag.3vto.

[5] Id., caja 10, libro 1641-1649.

[6] Id., caja 15, libro 1683-1687, 24 de julio 1686.

[7] Id., caja 11, libro 1655-1660, 2 de noviembre de 1658.

[8] Id., caja 26, libro 1751-1754, 24 de julio 1754, pag.254 y vto.

[9] Id., caja 14, libro 1674-1679, 24 de julio de 1676.

[10] Id., caja 16, libro 1690-1696; 20 de julio de 1691; 23 de julio de 1704; 19 de julio 1713, pag201vto; 18 de julio 1714, pag.19vto.

[11] Id., caja 17, libro 1700-1703, 28 de julio de 1702.

[12] Id., caja 24, libro 1741-1743, 23 de julio 1741, pag.18.

[13] Id., caja 27, libro 1754-1759, 4 de octubre 1757.

[14] Acta 16 de julio 1700; 20 de julio 1701.

[15] Acta 13 de julio de 1712; 24 de julio de 1726, pag.316vto; 11 de julio 1731, pag. 148vto; 24 de julio 1754, folio 254 y vto.

[16] Id., caja 20, libro 1720-1727, 23 de julio 1727, pag.41vto.

[17] Id., caja 22, libro1733-1736, 22 de julio 1735; acta 18 de julio 1738; 24 de julio 1739; 13 de julio 1740; 21 de julio 1741, pag.18; 19 de julio 1743; 20 de julio 1746; 20 de julio 1753, folio 1.

[18] Acta 24 de julio 1744; 20 de julio 1746; 19 de julio 1752; 8 de julio 1773.

[19] Acta 19 de julio 1747; 24 de julio 1778, pag.15.

[20] Acta 19 de julio 1747.

[21] Acta 16 de julio 1783; 16 de julio 1802, pag. 200.

[22] Acta 18 de julio de 1692; 18 de julio 1755; 8 de julio 1773; 16 de julio 1779; 19 de julio 1782; Acta 16 de julio 1783; 15 de junio 1785.

[23] Acta 18 de julio de 1692.

[24] Acta 23 de julio 1756.

[25] Acta 15 de junio 1785.

[26] Acta 24 de julio 1693.

[27] Acta 23 de julio 1694.

[28] Acta 20 de julio de 1740; 21 de julio 1741, pag. 18; 24 de julio 1744.

[29] Acta 23 de julio 1743.

[30] Acta 21 de julio 1747.

[31] Acta 19 de julio 1752.

[32] Acta 24 de Julio 1754, folio 254y vto.

[33] Acta 15 de marzo 1759.

[34] Acta 20 de julio 1759, pag.9.

[35] Acta 23 de julio 1762, pag. 233.

[36] Acta 23 de julio 1773.

[37] Acta 24 de julio 1778, pag.15.

[38] Caja 3, libro 1572-1587, pag 91vto.

[39] Caja 12, libro 1665-1668.

[40] Id.

[41] Caja 18, libro 1706-170, pag. 172vto.

[42] Acta 21 de marzo 1747; acta 4 de abril 1748; acta 16 de abril 1756; 28 de marzo 1754; 17 de marzo 1766.

[43] Ib. Pag.271.

[44] Acta 4 de abril 1748.

[45] Caja 18, Libro 1710-1714, 23 de marzo 1711.

[46] Id., caja 18, Libro 1710-1714, acta 27 de marzo de 1712.

[47] Caja 18, Libro 1710-1714, 6 de abril 1713.

[48] Caja 18, Libro 1710-1714, 22 de marzo 1714, pag. 251.

[49] Caja 19, libro 1714-1717, 4 de abril 1725, pag.58vto.

[50] Caja 19, libro 1714-1717, 26 de marzo 1716, pag. 142 vto.

[51] Caja 19, libro 1714-1717, 30 de marzo 1719, pag. 142 vto.

[52] Caja 19, libro 1717 -1720, 21 de marzo 1720, pag. 260 vto.

[53] Caja 20, libro 1727-1728, 3 de abril 1727, pag. 8vto.

[54] Caja 21, libro 1728- 1730, 31 de marzo 1730, pag. 196.

[55] Caja 21, libro 1730- 1731, 12 de marzo 1731.

[56] Caja 21, libro 1730- 1731, 31 de marzo 1732.

[57] Caja 22, libro 1732- 1733, 26 de marzo 1733.

[58] Caja 22, libro 1733- 1736, 12 de abril 1734.

[59] Caja 23, libro 1733- 1736, 15 de marzo 1736.

[60] Caja 23, libro 1733- 1736, 8 de abril 1737.

[61] Caja 23, libro 1733- 1736, 21 de marzo 1738.

[62] Caja 23, libro 1738-1739,. 17 de marzo 1739.

[63] Caja 24, libro 1739-1741, 31 de marzo 1740.

[64] Caja 20, libro 1720-1727, 21 de marzo 1720, pag. 57.

[65] Caja 20, libro 1727-1728, 18 de marzo 1720, pag, 118.

[66] Caja 21, libro 1728-1730, 7 de abril 1729, pag. 107.

[67] Caja 31, libro 1781-1785, 3 de abril de 1783.

[68] Acta 18 de marzo 1709; 10 de abril 1710; 23 de marzo 1711.

[69] Acta 18 de marzo 1709; 10 de abril 1710; 23 de marzo 1711.

[70] 10 de abril 1710.

[71] Acta 27 de marzo de 1712; Acta 6 de abril de 1713; 22 de marzo 1714, pag. 251; acta 4 de abril 1725, pag. 58vto; 26 de marzo 1716, pag. 142 vto; 30 de marzo 1719, pag. 142 vto; 18 de marzo 1720, pag, 118; 7 de abril 1729, pag. 107; 31 de marzo 1730, pag. 196; 12 de marzo 1731; 31 de marzo 1732; 26 de marzo 1733; 12 de abril 1734; 15 de marzo 1736; 8 de abril 1737; 21 de marzo 1738; 17 de marzo 1739; 31 de marzo 1740.

[72] Caja 16, libro 1696-1700, acta, martes, 11 de junio 1697.

[73] Caja 17, libro 1700-1703, acta, viernes, 5 de mayo 1701.

[74] Caja 17, libro 1704-1706, acta, viernes, 1 abril 1704, pag. 81.

[75] Caja 17, libro 1704-1706, acta 11 marzo 1706.

[76] AHN – 00001420, consejos, 7091, exp. 8, folio 21-22.

[77] Archivos Eclesiásticos de Mérida-Badajoz, Fondo parroquial, legajo 14, nº 362 al 374, folio 5vto.

[78] Archivos Eclesiásticos de Mérida-Badajoz, Fondo parroquial, caja 36 (libro de hermandades).

[79] Libro de acuerdos de la Cofradía del Señor Santiago Apóstol, Nuestra Señora de las Lágrimas y Santo Entierro de Cristo.

[80] Archivos Eclesiásticos de Mérida-Badajoz, Fondo parroquial, impreso civil 336-359 (249,426,311 A-T), folio1.

[81] Archivos Eclesiásticos de Mérida-Badajoz, Fondo parroquial, Libro de acuerdos de la Cofradía, acta 5 de junio de 1814, folio 1.

[82] Archivos Eclesiásticos de Mérida-Badajoz, Fondo parroquial, Libro de acuerdos de la Cofradía, acta 22 de febrero de 1829, folio 38-38vto.

[83] Archivos Eclesiásticos de Mérida-Badajoz, Fondo parroquial, Libro de acuerdos de la Cofradía, carta de 22 de mayo de 1837, folio 60-60vto.

[84] D. Esteban Mira Caballos, en su libro, Hermandades y Cofradías en Badajoz a finales de la edad moderna, junta de Extremadura, consejería de cultura, Badajoz 2002, pag.110-112.

[85] Las actas de 26 de marzo de 1871 y 31 de marzo de 1872 están solicitando guardar los enseres de la Cofradía en el coro bajo de la ermita de los Remedios o en alguna habitación de la Iglesia de las Descalzas.

[86] Archivos Eclesiásticos de Mérida-Badajoz, Fondo parroquial, legajo 14, nº 362 al 374.

[87] Las insignias, que aparecen citadas en el libro de asientos y portadas por los hermanos de la hermandad, son todas las que aparecen en la semana de Pasión de Nuestra Señor Jesucristo: clavos, corona de espinas, cáliz, vinagre, potencias dado verónica, túnica, cíngulo, llave, manopla trompeta y la Santa Cruz.

[88] Personas que toda autoridad lleva consigo y los acompañan.

[89] Archivos Eclesiásticos de Mérida-Badajoz, Fondo parroquial, Caja 140, documento A-B, cofradía, legajo 8, 1798-1800.

[90] Relaciónese este Real bando con la intervención de D. Carlos Witte y Pau en la copia literal y aprobación de las constituciones de nuestra hermandad en el año 1800. Vid. Supra 2.2.

[91] Véase libro de acuerdos de la Cofradía del Señor Santiago Apóstol, Nuestra Señora de las Lágrimas y Santo Entierro de Cristo desde 9 de junio de 1814 a 11 de abril 1841.

[92] Archivos Eclesiásticos de Mérida-Badajoz, Fondo parroquial, Libro de asientos, fol. 15.

[93] Vid. Infra Cap. V.

[94] Archivos Eclesiásticos de Mérida-Badajoz, Fondo parroquial, Libro de asientos, fol. 27.

[95] Recuérdese el acta de 6 de abril de 1800, sobre el tema de la novena.

[96] El acta ciada pertenece a la fecha 2 de septiembre de 1814

[97] Véase dichas obligaciones en el acta 2 de septiembre de 1814.

[98] Archivos Eclesiásticos de Mérida-Badajoz, Badajoz, Cofradías, caja 259, legajo 22, número 430.

[99] D. Manuel Barrantes López, procurador de pleitos sobre la traslación de la hermandad y de las Efigies al nuevo convento. Libro de entrada, Capítulo IV, en fecha de 14 abril de 1830.

[100] Archivos Eclesiásticos de Mérida-Badajoz, Fondo parroquial, Libro de entrada, capítulo IV, en fecha de 2 de agosto de 1830, D. Antonio La Fuente y señora; Juan Vázquez y señora.

[101] Véase el acta de 30 julio de 1817.

 

[102] Acta del 7 de agosto de 1815

[103] Podemos encontrarlo también escrito hacha.

[104] Archivos Eclesiásticos de Mérida-Badajoz. Fondo Parroquias, Parroquia Santa María la Real (Badajoz), Libro de acuerdos, acta de 11 de abril 1841, p. 62

[105] Archivos Eclesiásticos de Mérida-Badajoz. Fondo Parroquias, Parroquia Santa María la Real (Badajoz), Libro de acuerdo, acta del 29 de julio de 1816, p. 15 vto.

[106] Los periódicos visualizados con noticias relevantes y su fechas de edición son: El Avisador (1882-1891), Correo de Extremadura 1891-1904), La Coalición (1892-1904), Diario de Badajoz (1883-1891), Nuevo Diario de Badajoz (1892-1904), Heraldo de Badajoz (1896-1898), La Región Extremeña (1893-1903), El Orden (1891-1893) y El Liberal Extremeño (1898-1899).