Jul 012022
 
María Teresa P-Z. S.
Unas palabras en recuerdo de

María Teresa Pérez-Zubizarreta Sánchez

 siempre presente en nuestro corazón

Decenas de amigos y familiares se acercaron a dar el último adiós en la iglesia de San Francisco a María Teresa Pérez-Zubizarreta, que falleció el 2 de mayo  a los 93 años de edad. Muy querida en la ciudad, perteneciente a una familia muy conocida, nació un 27 de junio de 1928.

Pionera en muchos campos, vecina ilustre, inmortalizó con sus fotografías el devenir de la plaza Mayor, así como numerosos e importantes acontecimientos. Durante décadas, desde ese balcón privilegiado de su hogar, siempre abierto, fue plasmando con numerosas instantáneas la evolución de la plaza Mayor y la historia de Trujillo.

Como aficionada a la fotografía, sus primeros recuerdos fotográficos datan cuando era niña, allá por los años 30, veía a su padre Narciso Pérez-Zubizarreta Hermosilla, natural de Deva (Guipúzcoa), farmacéutico, cargar con la cámara de fuelle en un trípode de madera y un paño negro para enfocar. Revelaba las placas de cristal en una habitación con la bombilla envuelta en un papel rojo. En una prensa de madera y cristal, unía la placa y el papel sensible exponiendo al sol unos minutos. Volvía al cuarto oscuro y allí se producía el “milagro” apareciendo la imagen poco a poco hasta llegar a un color sepia precioso. Algunas veces colocaba entre la placa y el papel unas orlas con dibujos variados que les daba un mejor aspecto. Su primera cámara se la regaló su primo (marino mercante), traída de Alemania: una “Agfa” 6 x 6, de los años 50. Después le regaló una “Kodak Retina”. Ya empezó a usar algunos filtros amarillos que mejoraban el cielo de esta luz fuerte de Extremadura. Así, día a día, miles de fotografías conforman su espectacular archivo.

Trabajó como auxiliar en Cáritas Interparroquial. Durante décadas, participó en el Centro de Iniciativas Turísticas, así como en la creación de los Coloquios Históricos de Extremadura – de la cual ha sido miembro de la Junta Directiva, contribuyendo con varios trabajos y ponencias –. Su labor siempre ha sido encomiable e infatigable.

En 2012, donó más de 5.000 fotografías al Archivo Histórico Municipal de Trujillo. Ante este hecho, la corporación municipal de aquel momento, en una sesión plenaria, le rindió un sentido homenaje. Además, se destacó que esta mujer, muy ligada al movimiento asociativo local, había representado la entrega, el esfuerzo y la gratitud hacia la tierra que la vio nacer, además de su compromiso con la ciudad.

Fue nombrada ‘Trujillana del año’ en 1991. Ha pronunciado varios pregones, en las Fiestas de la Virgen de la Victoria de Madrid (año 2000); Badajoz (2003); en Extremayo en la Feval de Don Benito (2004), y recibió el premio PopEye 2018, en la categoría ‘Cultura extremeña’.

Ha realizado varias exposiciones de pintura, otra de sus aficiones, consiguiendo varios premios, como el I Premio en 1976 otorgado por don Antonio Flores Franco. Podemos destacar la Exposición de pintores extremeños celebrada en Cáceres o las obras que han recorrido toda la región en la exposición itinerante que anualmente organizaba  Caja de Extremadura. Ha realizado exposiciones fotográficas con Matilde Muro en el Ateneo de Cáceres, en el Colegio “Oscus” de Badajoz o en el Palacio de San Carlos de Trujillo.

Tiene varios libros publicados junto a otros autores:

  • La Memoria Quieta. La fotografía en Trujillo hasta 1936. con Matilde Muro Castillo, fue el punto de partida de la publicación de fotos antiguas en libros en la ciudad.
  • Con su hermano Manuel Pérez-Zubizarreta Sánchez  y  José Antonio Ramos publica Trujillo en fotos (1840-2003)
  • Trujillo. Mirada atrás I; y Trujillo. Mirada atrás II, con  José Antonio Ramos Rubio.
  • Canto a Trujillo: historia, imagen y poesía,  con doña Toñi Durán y José Antonio Ramos Rubio.
  • Trujillo en Blanco y Negro (2000); Trujillo, historia gráfica, editado por la Hermandad de la Virgen de la Victoria de Trujillo con motivo del cincuentenario de la Coronación Canónica de la Patrona (Cáceres, 2003), todos agotados por su enorme éxito.

María Teresa, siempre inquieta,  a pesar de su edad, manejaba la informática y tenía su particular cuenta en Facebook. Con un carácter abierto, mantuvo su casa siempre a disposición de conocidos y foráneos para que pudiesen disfrutar de las vistas. De hecho, televisiones de diferentes ámbitos tuvieron la oportunidad de grabar desde sus balcones.

Son solo estas palabras un breve e insuficiente  recordatorio de su trayectoria, desde el cariño, afecto y agradecimiento por todo lo que ha supuesto para la asociación Coloquios Históricos de Extremadura. Queda pendiente un cita posterior, en forma de homenaje, en justo reconocimiento.

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