Nov 272019
 

Luis Vicente Pelegrí Pedrosa. Provisional.

1497. En la Roma del Renacimiento, un grupo de jóvenes españoles malvive con trabajos sicarios de “ventura de enemigos”. Su líder es Diego García de Paredes, el “Sansón Extremeño”.Como soldados de fortuna, en la guardia vaticana, combaten a las órdenes del capitán general de los ejércitos pontificios: César Borgia. Participan en las luchas de los condotieri, hasta que se enrolan en la expedición española a Nápoles del Gran Capitán. Destacan por méritos propios en la segunda guerra italiana. Dos de ellos ascienden a coronel y tres a capitán de infantería. Años después, todos, menos uno, mueren en los campos de batalla o cerca del frente. Hasta aquí, parece la trama de una novela de acción pero no, es realidad histórica. Salvo un riojano, Zamudio, y un vasco, Urbina, todos eran extremeños: además del placentino Villalba, los trujillanos hermanos Paredes y con ellos Vargas y Pizarro[1].

            Toda la historiografía, clásica y actual, da por hecho que el Pizarro que mencionan las crónicas, en ese escenario italiano, es el padre del conquistador del Perú[2]. ¿Hay motivos para dudarlo? Pensamos que sí. A la luz de un nuevo enfoque y de la revisión a fondo del estado de la cuestión y de las fuentes, argumentamos otra teoría diferente. Pocos conquistadores de América contaban con experiencia militar previa ni podían considerarse profesionales de las armas. Guerras para forjarse no les faltaron, como las campañas de Italia del Gran Capitán. Primero. Vamos a estudiar el lenguaje militar de las crónicas en las que aparece “Pizarro” y todas las acciones bélicas en las que participa, para comprobar si se trata de una persona o de dos Una vez conocido el rango y función del personaje, contrastamos los datos biográficos fidedignos de padre e hijo que nos permiten identificar quién de ellos combate en la segunda guerra italiana (1500-1504). Hasta ahora, sólo sabíamos que Francisco Pizarro abandonó Trujillo, a fines de la década de 1490 y que se encontraba en las Indias en 1510, como vamos a tratar. ¿Dónde estuvo mientras? Del Busto llamó a esa época de juventud los «años perdidos»[3] porque no había huella documental sobre ellos. Con esta trabajo intentamos arrojar luz sobre esa incógnita.

 

            Utilizamos como fuente principal para este estudio las Crónicas del Gran Capitán, en la edición, de 1908, de Antonio Rodríguez Villa[4]. Esta magnífica compilación recoge principalmente cuatro obras, cuyas fechas de edición más aceptadas son la que se recogen en el cuadro 1, además de otras dos, una breve pero completa y un fragmento de otra[5]. En segundo lugar recurrimos a contrastar la información de esas fuentes con la Historia escrita por Jerónimo Zurita[6]. En tercer lugar, como complemento, en el apartado de fuentes historiogáficas clásicas que no crónicas, hemos analizado la biografía de Tamayo de Vargas sobre García de Paredes[7].

 

Cuadro 1. Estructura de las Crónicas del Gran Capitán,

de A. Rodríguez Villa

Crónica y fecha de edición

Folios

Batallas Quincuagenas. (1555)

65-78

Crónica general o impresa 1554 (1584)

79-332

Beve Suma (García de Paredes, 1533 (1586)

333-337

Crónica manuscrita 1552

338-548

La vida de Gonzalo (Jovio, 1550)

549-632

Breve parte las hazaña (Pulgar, 1527)

633-668

Fuente. A.Rodríguez Villa. Elaboración propia[8].

            Detallando más los contenidos del cuadro 1, hay que advertir que las dos obras máximas de la compilación son Las dos conquistas del reino de Nápoles. Editada en Zaragoza en 1554[9]. Con varias ediciones consecutivas, Rodríguez Villa utiliza la edición de 1584;   y otra crónica del mismo nombre manuscrita y que no llegó a imprimirse, confeccionada hacia 1552. que para el compilador es aún más verídica e interesante que la anterior.[10] Los autores siguen siendo anónimos a pesar de que se han apuntado varias teorías. A la primera la denomina Crónica general o impresa y a la segunda Crónica manuscrita. Esa denominación seguimos en este trabajo[11].

 

            La obra completa que hace honor a su encabezamiento, Breve suma de la vida y hechos de Diego García de Paredes, la cual el mismo escribió y dejó firmada de su nombre, como al fin de ella parece.[12], se incluye, con ese mismo título, dentro de la publicación original de la Crónica impresa, como un único cuerpo editorial. El fragmento que recoge Rodríguez Villa corresponde a los contenidos de la vida del Gran Capitán de la obra de Gonzalo Fernández de Oviedo, Batallas y quincuagenas de la nobleza de España[13]. En forma de diálogo. Editado en 1555. Por otra parte, las otras dos ediciones de época que compila Rodríguez Villa son la Vida y Crónica de Gonzalo Fernández de Córdoba. Florencia, 1550. Obra de Paulo Jovio, obispo de Nochera; y la Breve Parte de las hazañas del excelente nombrado Gran Capitán, de Hernán Pérez del Pulgar, publicada en Sevilla, en 1527.

 

            ¿Cuántos Pizarro distintos mencionan las fuentes? Sin entrar ahora en una análisis exhaustivo, podemos afirmar, como ya hemos mencionado, que toda la historiografía da por hecho que el Pizarro de la segunda guerra de Italia es el padre del conquistador, o a lo sumo que su hijo bastardo pudo acompañarle, con lo cual se le reconoce a este último, implícitamente, edad para participar en esa contienda. El propio Canilleros confunde, a lo largo de su biografía sobre García de Paredes, a los Pizarro que citan las crónicas, incluso sale del paso afirmando que son ambiguas y que éstas mismas fuentes aluden unas veces a Gonzalo Pizarro y a Alvaro Pizarro, al que, sin embargo de ser menos citado, reconoce mayor protagonismo en las guerras de Italia.[14]

 

            Las fuentes aluden a tres Pizarros: a) Pedro Pizarro, b) coronel Pizarro y c) Pizarro. El primero aparece sólo una vez, en la expedición a Manfredonia, en febrero de 1503, [15]Pero no hay ninguna mención más. Pudo existir un Pedro Pizarro y no tuvo ninguna participación destacada más o se trata de un error[16]. Esta opción es la más probable, pues el párrafo y el contexto es similar a otras referencias en las cuales aparecen Pizarro y sus compañeros de armas[17].

 

            El Gran Capitán, Gonzalo Fernández de Aguilar y de Córdoba, que muy bien conosció en lo que             aquellos movimientos habían de parar, determinó de socorrer al capitán Pedro de Paz con gente. Y con ésto ordenó a don Diego de Mendoza que fuese a Manfredonia, al cual dio cien            hombres de armas y a Diego García de        Paredes, y a Pedro Navarro; y a Pedro Pizarro (sic.)

 

            Por su parte, dos veces aparece destacado, en la segunda guerra italiana, el coronel Pizarro: en el duelo de doce contra doce, octubre-noviembre de 1502 y en el combate del puente de Mola, el segundo día de la batalla de Garellano, 29 de diciembre de 1503. El primer testimonio lo Recoge la Breve Suma y el segundo las Quincuagenas, ambas fuentes recopiladas por A. Rodríguez Villa, como se ha dicho:

 

            El combate de doce contra doce, que podemos llamar también de los cinco coroneles, por los que participan en él, se encuadra en los ejercicios de adistramiento y distracción que promueve el Gran Capitán durante el encierro de Barletta[18]. En la Breve Suma, lo describe el coronel García de Paredes, en primera pesona

 

            Cumplida la tregua, hubo concierto entre los dos campos, con mandado de los Reyes, que            combatiesen, doce por doce, al efecto, de nuestra parte fueron el coronel Villalba, el coronel      Andana, el coronel Pizarro, el             coronel Santa Cruz, el capitán Juan de Haro, el capitán Juan de       Gomado, el capitán Alvarado, dos capitanes de        gente de armas y los demás eran italianos y yo.         Quiso Dios mostrar su justicia.          

           

            El coronel[19] Alvaro Pizarro destaca en la batalla del puente de Mola, en el momento que la caballería francesa, al mando del temido Pedro Bayardo, entra en las filas de los lansquenetes alemanes que manda el Gran Capitán y éste los arenga para recomponer la formación. Explica el narrador que:

 

 

                Los españoles más habían menester freno que espuelas, e porque con ellos andaban don Diego de             Mendoza, don Fernan Pérez de Andrada, el coronel Diego García de Paredes, el conde Pedro     Navarro, el coronel Villalba, e el coronel Pizarro, e otros muchos y estremados capitanes, e   quiso el Gran Capitán hacer ese favor a los alemanes que serían hasta dos mil los que había a           sueldo, muy buenos.

               

            El tercero, Pizarro es el que ocupa la mayoría de las citas. Aparece siempre sin nombre de pila, como Pizarro, a secas, o capitán Pizarro. Con este rango se menciona desde el sitio y asalto de Cefalonia, en noviembre de 1503, como veremos [20] Vamos a estudiar su carrera militar, inseparable del resto de sus compañeros que formaban lo que podemos llamar la «Compañía Paredes», por el liderazgo del «Sansón extremeño», el mayor de todos ellos.

 

UN GRUPO DE JÓVENES ESPAÑOLES EN LA CORTE DE LOS BORGIA

 

            Las dos primeras guerras de Italia sumaron un continuo durante una década, desde 1494. Fue la pugna entre España y Francia por la posesión directa del reino de Nápoles y por la hegemonía en el tablero político de los Estados italianos. Nuestros personajes, ya presentados, no llegaron a tiempo de incorporarse a la primera campaña, del Gran Capitán, cuyo momento cumbre ya había pasado, pero sí con tiempo de participar en la segunda guerra italiana que no tardaría en organizarse, poco después de acabar la anterior.[21] Podemos resumir sus fechas biográficas y procedencias en el siguiente cuadro.

 

 

Cuadro. 2 BIOGRAFÍA DE LA «COMPAÑÍA PAREDES»

 

Nacimiento

Muerte

García de Paredes

Trujillo, 1468

Bolonia, 1533

Cristóbal Villalba

Plasencia, 1475

Estella, 1516

Cristóbal Zamudio

Valdezcaray (Rioja)

Rávena, 1512

Juan de Urbina

Urbina, (Álava)

Hispelo, 1530

Francisco Pizarro

Trujillo 1478/1483

Lima, 1541

¿Gonzalo Pizarro?

Trujillo 1446/1458

Pamplona, 1522

 

            Los siete compañeros iniciales eran los García de Paredes: Diego y su hermano bastardo, Álvaro, Juan de Urbina, Juan de Vargas, Cristóbal Villalba, Cristóbal Zamudio y Pizarro. En la primera compañía que forman, en la primera guerra de la Romaña, no aparece Juan de Vargas; y en la segunda guerra italiana dejan de aparecer mencionados en las crónicas tanto Juan de Urbina como Álvaro García de Paredes. Todos cumplen un perfil social similar. Eran hidalgos o vinculados a familias hidalgas, legítimos o bastardos, o segundones de la nobleza media; de escasa fortuna como para vivir de rentas de un mayorazgo sustancioso y que recurren a la carrera de las armas. Alvaro Paredes, hermano bastardo[22]. Los estudios detallados y comparados de estas biografías aportarán, posiblemente, más información sobre Pizarro en Italia.

 

            ¿Cuándo llegó Pizarro a Roma? ¿Con quién y por qué allí? ¿tenía algún contacto previo?. La propias fuentes, en especial la Breve Suma nos desvelan parte de estas interrogantes[23].

 

                En el mismo año llegué a Roma, con gran necesidad, yo y mi hermano Alvaro        de Paredes. En la         cual ciudad no hallamos quien nos diese de comer. Y estando pensando como se podría salir de           tal        fatiga, acordamos de asentar por alabarderos en la guarda del Papa, queriendo más poner los       cuerpos a servidumbre que darnos a conocer al cardenal de Santa Cruz que era nuestro primo. Pues     pasando algunos meses en esta vida, con otros españoles, amigos nuestros, cuyos nombres son           Juan de Urbina, Juan de Vargas, Pizarro, Zamudio y Villalba.

 

            A ocho de marzo de dicho se vieron mis compañeros y yo más necesitados que solíamos y           andábamos tan alcanzados con el poco partido, que era forzado ir de noche a buscar ventura de          enemigos, y lo que se             ganaba, íbamos a vender a Nápoles, y así teníamos también mozas ganando           el vestido[24]. Pareciéndome mal esta vida determiné de me dar a conocer al cardenal de Santa Cruz,      por salir de tal caso.

 

 

                Por tanto, gracias a los extremeños, el grupo tenía un contacto previo poderoso, su paisano y familiar de los Paredes, Bernardino Carvajal, cardenal de Santa Cruz, importante dignatario en la Corte del Papa Alejandro VI, el español Rodrigo Borgia. Pertenecía a la casa Carvajal de Plasencia[25] Posiblemente, hay que sumar entre esos mentores al trujillano, coronel Alvaro Pizarro de Loaysa y Paredes, si logramos demostrar que se hallaba ya en Italia desde la primera guerra del Gran Capitán y del que vamos a tratar mas adelante[26]. Es evidente que los vículos de paisanaje y parentesco, como en todos los movimienos migratorios modernos, fueron dos atractivos para que este grupo de jóvenes se instalara en la Roma de los Borgia, cuando el poder aragonés-español estaba en su cénit en la corte ponficia y en Nápoles.

 

            Podemos afirmar que los dos Paredes, Diego y su hermano bastardo, Álvaro, estaban en Roma, a principios de 1497[27], por el contexto de los hechos de armas en los que participan (Ver Apéndice I)[28]. Allí se encontraron a Pizarro y los demás e ingresaron todos en la guardia pontificia a la par que se ganaban la vida con pendencias y duelos callejeros [29]. Desde luego, este modo de vida aventurero y peligroso es más propio de un grupo de jóvenes en los arranques de su formación militar, no de un supuesto coronel maduro y consagrado como se supone que era por entonces Gonzalo Pizarro[30]. Según las fechas de nacimiento más probables de Francisco Pizarro, situadas entre 1478 y 1483[31], cuando llegó a Roma tenía alrededor de 16 años. Era el más joven de los compañeros. Con esa edad se podría enrolar en un ejército aunque lo más usual era a partir de los 18[32]. Además, entonces, sin partidas de bautismo en mano, mucha gente podía acreditar, por su aspecto, una edad superior a la que tenía. De hecho, Pizarro era de una estatura elevada para la época, tal y como refieren las crónicas y demuestran los estudios antropológicos.[33]

 

HECHOS DE ARMAS Y CARRERA MILITAR DE PIZARRO Y DE LA COMPAÑIA PAREDES

                Dos momentos presenta la trayectoria militar de Pizarro y de la compañía Paredes en las contiendas italianas. El primero en las guerras pontificias contra las plazas rebeldes de la región de la Romaña, al norte de Roma y en el centro de Italia, con un paréntesis de combate en las guerras entre los condottieri y señores de la región. El segundo momento tiene lugar en las regiones del centro sur de Italia formaban el reino de Nápoles. Los primeros ascensos de Pizarro con la compañía García de Paredes los recoge éste mismo en dos pasajes de su autobiografía[34].

 

            Y, no pasando abril, se rebeló Montefrascón, y otra tierra que confinaba con tierras de Próspero   Colonna, para             lo cual se hicieron seys banderas, cuatro de infantería y dos de caballo; y allí me   dieron la primera compañía que tuve. Fue mi alférez Juan de Urbina, y mi hermano    sargente, y Pizarro y Villalba y Zamudio, cabos de escuadra. Fue general de esta gente,            un        sobrino del Papa. (…) De allí fuimos al campo de Próspero Colonna y el Gran Capitán me         recibió muy bien y el Próspero me llevó consigo y me dio una compañía de             caballos y       dos de arcabuceros. Fui su coronel.

 

            García de Paredes, por tanto, consigue el rango de capitán en febrero de 1497, cuando obtiene el mando de su primera compañía, y el de coronel, en la primavera de 1500, al servicio del ejército del condotiieri Próspero Colonna, junto a quien sería un líder destacado de las últimas etapas de la segunda guerra italiana del Gran Capitán. Como se comprueba por las citas, la primera asignación de puestos que hace García de Paredes en su primera compañía está, orientada por el parentesco y paisanaje. El segundo al mando, como alférez, es su hermano; el tercero, Urbina. En este último caso, seguramente por experiencia, ya que no era ni familiar ni paisano. Esa circunstancia es otro argumento para desechar que el Pizarro mencionado sea Gonzalo Pizarro. Se supone tendría más edad y experiencia, además de cercanía de paisanaje y parentesco con García de Paredes. Todas las condiciones para ser el segundo en el mando que, evidentemente, no fue. Además de la incoherencia que supondría que fuera García de Paredes, más joven e inexperto, el capitán de la compañía y no él[35]. Se trataría de un caso insólito de degradación, sólo explicable para un perseguido o proscrito que no es el caso. Todo ello, sólo aplicando los usos y costumbres de la organización y jerarquía militar y social del momento, es una razón para descartar que el Pizarro de las crónicas sea Gonzalo Pizarro.

 

            La segunda guerra italiana se desarrolla en tres áreas geográficas y cuatro momentos principales, que sirven pare enmarcar las citas y las operaciones militares. En primer lugar, la ocupación y posesión del territorio asignado a España en Nápoles por el Tratado de Granada con Francia, de 1500, con la reducción de las plazas rebeldes, de julio de 1501 a junio de 1502. Se trata del territorio sur y costero de Calabria, Basilicata y Puglia y las poblaciones del reino de Nápoles hasta la zona norte de la Basilicata y de la Puglia, la región de la Capitanata, que hizo entrar en liza a los dos ejércitos ocupantes, el español y el francés, a partir de julio de 1502 por la indefinición de límites. En segundo lugar, en este último escenario y con Barletta, como cuartel general del Gran Capitán, la segunda fase de guerra defensiva o de resistencia y de hostigamiento y desgaste que dura nueve meses, hasta la batalla y primera gran victoria de Ceriñola y que ocupa la mayoría de escaramuzas y choques con los franceses, en los que aparece mencionado Pizarro. En tercer lugar, y ya con la Campania como escenario principal, se desarrolla a partir de la primavera de 1503, y  durante todo el segundo semestre de ese año, la guerra de posiciones en las montañas y en los pantanos de la región fuvial del Garellano. Por último, y en cuarto lugar, tras la segunda gran victoria en la batalla de Garellano y la toma de Gaeta, con la ocupación de Nápoles, sólo quedaba pacificar los señoríos rebeldes, otra vez al sur de Calabria y en torno al Golfo de Otranto.

 

                Como se puede apreciar en el cuadro 3, las acciones bélicas de Pizarro, en solitario, o junto a la compañía Paredes, son un compendio de la segunda guerra italiana del Gran Capitán, por su destacada participación[36]. Su exposición, en orden cronológico, permite reconstruir un verdadero relato de aventuras. La realidad histórica documentada supera a la ficción[37], a la par que permite situar la trayectoria de Pizarro, mes a mes, y en algunos casos con precisión de semanas y días, en el escenario geográfico y en el contexto político y militar del Sur de Italia, de 1501 a 1504, con el antecedente del desalojo de los turcos de la isla de Cefalonia, en el mar Adriático. Nos ocupamos sólo de las citas directas a Pizarro. Su actuación fue mucho más amplia, ya que fue ligada siempre al papel de primera fila de García de Paredes. En la mayoría de acciones y escenarios en los que se le menciona, estaría también Pizarro, salvo cuando éste recibe destinos específicos que le separan de su coronel (Ver Apéndice I).

 

Cuadro 3. CITAS DE PIZARRO EN LAS CRÓNICAS DEL GRAN CAPITÁN. ESCENARIOS Y ACCIONES

Folio

Crónica y capítulo

Lugar y hechos

Fecha

62

Crónica

Armada de venida

Junio, 1500

64

Crónica

Cefalonia. Protegiendo artillería

Noviembre, 1500

66

Crónica, XI

Cefalonia. Guardia en «sueño del Gran Capitán»

Diciembre, 1500

101

Crónica, XXXV

Manfredonia. Sitio y toma (Pedro Pizarro)

23 febrero-4 marzo, 1502

107 y 108

Crónica, XLI

Nochera. Salida a cubrir retirada

Marzo, 1502

137

Crónica, LXIII

Canosa . Correr la tierra. Cubrir retirada

Enero, 1503

141

Crónica, LXVII

Canosa. Destacado en combate

Enero, 1503

152

Crónica, LXXII

Ruvo. Asedio y toma

23 febrero 1503

159 y 160

Crónica, LXXVI

Ceriñola. Batalla. Ala izquierda de cuerpo central y en vanguardia de contraataque

27 y 28 abril, 1503

191

Crónica, XCV

Gaeta. En vanguardia de asedio proyectado

6   agosto, 1503

192

Crónica, XCVI

Gaeta. En retaguardia y cubierta de retirada

7 agosto, 1503

193

Crónica, XCVII

Gaeta. Celada victoriosa en viñas

Agosto, 1503

205 y 206

Crónica, CI

Rocaseca. Salida a cubrir retirada y rechazo de avanzada

Ocubre, 1503

211 y 212

Crónica, CV y CVI

Garellano. Guardia y defensa del vado español

Noviembre, 1503

219

Crónica, CIX

Garellano. En pontón y vanguardia de ataque

Diciembre, 1503

225

Crónica, CXII

Toma de Arpino. Ducado de Sora

Febrero, 1504

232

Crónica, CXX

Rosano. Expedición

Mayo, 1504

233

Crónica, CXX

Terranova de Tarsia. Partida de expedición

Mayo, 1504

236

Crónica, CXXIII

Rosano. Sitio y toma

Junio-julio,1504

239 y 240

Crónica, CXXVI

Rosano. Sitio y toma de grutas

Julio, 1504

255

Breve Suma

Roma. Llegada

Noviembre, 1496

255

Breve Suma

Montefiascon. Sitio y toma

Abril, 1497

257

Breve Suma

Desafío 12 contra 12   (coronel Pizarro)

Octubre-noviembre, 1502

313

Crónica M, XV

Cefalonia. Vanguardia de asalto a castillo de San Jorge

24 diciembre, 1500

343

Crónica M, XXV

Barletta. Segunda escaramuza en las viñas

27 agosto1502

351

Crónica M,

Ruvo. Sitio y toma

23   febrero, 1503

365

Crónica M, XII

Ceriñola. Expedición. Consejo de guerra

27 abril, 1503

369

Crónica M, XVII

Ceriñola. Batalla

28 abril, 1503

396

Crónica M, XV

Rocaseca. Asedio y toma

8 octubre, 1503

455

Crónica M, III

Entrada en Burgos

Octubre, 1507

510

Historia

Segunda escaramuza en las viñas

Agosto, 1502

XLVI

Quincuagenas

Puente de Mola, combate (coronel Pizarro)

29-30 diciembre, 1503

Fuente. Crónicas, A. Rodríguez Villar, ob., cit., Elaboración propia. Abreviaturas. Crónica M., Crónica manuscrita.

 

            La Crónica general o impresa embarca a la compañía Paredes con el Gran Capitán en Málaga, en junio de 1500. Canilleros demostró qu no era factible porque ese viaje es coetáneo a las aventuras bélicas de éstos en Italia, y no es imaginable que retornasen a España para volver otra vez[38]. Ni ostentaban en esa fecha los rangos militares que le adjudica el cronista. Se trata de una imagen ideal para resaltar su futuro brillo en la segunda guerra italiana.

 

            Y, por esta razón, envió otra segunda vez al Gran Capitán Gonzalo Fernández de Aguilar, con una            muy buena armada de gente y artillería y sesenta velas o más (…) y metió en ella siete mil infantes y    trescientos hombres de armas, y más de trescientos caballos ligeros; toda esta gente con buenos             capitanes, adonde venían don Diego de Mendoza por capitán de gente de armas, el cual mereció por       sus hechos ser conde de Melito, una buena villa que es de Calabria. Iba asimismo el Prior de Mecina,            por capitán de gente de armas. Iban por capitanes de infantería, el capitán Pizarro y el capitán    Villalba, y el capitán Zamudio y el capitán Diego García de Paredes, con otros muchos y muy    buenos capitanes.

 

            Isla de Cefalonia, Navidad de 1500: preparación, junto a los aliados venecianos, del asedio al castillo de San Jorge, defendido por los jenízaros turcos:

 

            Asentada que fue la artillería, los dos capitanes, veneciano y español, comenzaron a dar asiento 5en        las dos estancias de su gente . Y el Gran Capitán dio a su gente aposento en la forma siguiente:      delante            de la puerta que sale a la isla, en el llano de un montecico adonde estaba la artillería a tiro         de piedra de la villa, hizo el Gran Capitán hacer muchos reparos, en los cuales, para seguridad de la   artillería puso al capitán Pizarro y al capitán Villalba con seiscientos infantes, y treinta y cinco     pasos más atrás, a la mano izquierda de aquella        estancia, contra la villa, estaba asentada toda la   artillería, junto a la cual el Gan Capitán  puso sus tiendas y gentes.

La Crónica manuscrita detalla el asalto y toma del castillo:

De don García de Paredes no se puede decir lo que hizo aquel día. Hicieron cosas muy     señaladas en             aquella batalla el coronel Villalba[39], que después alcanzó nombre de valeroso soldado, y Pizarro y Carlos de Paz y su primo Pedro de Paz. Duró grande espacio la pelea. El Gran            Capitán, sin consultar con la razón a aquella hora, andaba con los turcos envuelto” (…)    “Pudéese creer,           según yo oí      decir, a            Diego García de Paredes, que su persona del Gran Capitán fue aquella hora         causa para       que los turcos perdiesen todo el ánimo que tenían”.

 

            En la etapa de nueve meses de encierro y acantonamiento en Barletta, de julio de 1502 a abril de 1503, el Gran Capitán, ante la superioridad de efectivos y de medios franceses, emprende, para ganar tiempo y como maniobra de distracción, una guerra defensiva y de hostigamiento. Son frecuentres las incursiones y correrías en territorio enemigo, con numerosas escaramuzas. Pizarro combate en las más señaladas: Nochera; primera y segunda escaramuza en las viñas de Canosa y Ceriñola; defensa de Barletta. En Nochera, cuenta Pizarro con dos menciones en la crónica impresa:

            Capitantes franceses, todos tres, se juntaron en un lugar de las provincias de Basilicata y Capitanata,        que llaman Troya, para ir contra otra villa de aquellas provincias que llaman Nochera, a donde            don      Diego de Mendoza, don Íñigo López de Ayala y el capitán Pizarro, estaban aposentados con          ciento y cincuenta hombres de armas y trescientos infantes,(…) Y, ya en esto, don Diego de        Mendoza había sido avisado de la emboscada de los franceses, por lo cual luego se movió del             lugar    con presteza a donde estaba y arremetió contra los corredores franceses(…) En esa priesa (sic) el            capitán Pizarro, como vido los caballos españoles venir todos de caída a se meter en Nochera, salíó      con sus infantes y dio de recio en los franceses, los cuales, como vieron el socorro que les venía a los      caballos españoles, dejáronlos de seguir y, con muy buena   orden, se comenzaron a retraer camino de Troya, de dónde habían salido, y los españoles, con algún daño que en aquel día          recibieron, se volvieron a Nochera.

 

 

            La misma Crónica relata en el capítulo LXIII. «De como, por mandado del Gran Capitán, Francisco Sánchez, despensero mayor, y el capitán Pizarro, salieron de Barletta a correr a Canosa y la Chirinola[40], y lo que les acaesció».

 

            En este tiempo que, según dicho es, estos capitanes estaban invernando en aquellas tierras del       Calabrés, en             aquel mes de Enero, en el año sobredicho de mil y quinientos y cuatro años, (sic)[41] el        Gran Capitán que, no sólo            por dañar a los franceses, cuanto por la necesidad que tenían de      hambre en Barleta, envió a Francsico Sánchez,     despensero mayor, y al capitán Pizarro, con cien     hombres de armas y cien caballos ligeros y cuatrocientos infantes para que corriesen a quella     tierra de Canosa y de la Chirinola y trajesen algún ganado para provisión de la gente.

 

            El episodio de la segunda escaramuza en las viñas, y la avanzada del duque de Nemours, capitán general francés, sobre Barletta, lo recogen la Crónica manuscrita y la Historia de Paulo Jovio:

 

            Algunos capitanes (franceses) bravoseando y denostando de palabra a los españoles, cuando por mandado del Gran Capitán salió de Barletta don Diego de Mendoza, hombre de grande ánimo y             valor, y con él los capitanes que se siguen: Villalba, Espes, Pizarro, Zárate, Escalada y Coello y            otros algunos; y alcanzaron que iban muy cerca a los franceses, y acometiéronlos con la caballería       española en retaguardia, y comenzaron a pelear valerosísimamente. El orden que llevaban fue que    dos escuadras de infanteria diesen por los lados y éstos rociaban con su arcabucería.

 

           

                El sitio y asalto de Ruvo, en febrero de 1503, se encuentra recogido en la Crónica manuscrita y en la Crónica Impresa, respectivamente, por ese orden. La primera se ocupa de la salida de la expedición del cuartel general de Barletta y la segunda de la toma de la ciudad:

 

            Sabido por los del Gran Capitán, que los de Ruvo estaban descuidados, partió un día, en   anocheciendo. Iban con él el duque de Termoli, el Próspero Colona y sus hermanos Fabricio y Marco   Antonio, don Diego de Mendoza, el coronel Villalba que fue en las guerras hombre de gran        esfuerzo, Zamudio, Pizarro, Escalada, Espés, mosén Peñalosa, el comendador Mendoza,   Pedro de Paz y su primo Carlos de Paz y otros muchos capitanes, llevando tres mil infantes y hasta    seiscientos de a caballo. Llevaba Diego de Vera once piezas de artillería. Pues, con esta             ordenanza y    designio partió de Barletta a puesta de sol; anduvo toda la noche y amaneció sobre Ruvo, sin ser             sentido, porque los generales de Francia estaban muy cerca y no les socorriesen.

 

            Muy grandes fueron las cosas que en este combate de Rubo hizo la persona del Gran Capitán, y   dignas de memoria las que toda su gente y capitanes hicieron, donde fue el capitán don Diego de      Mendoza, Diego García de Paredes, el prior de Mecina, el capitán Pedro de Paz Escalada, el coronel    Villalba, el duque de Termes, el capitán Pizarro y los dos fuertes Colona, Próspero y Fabricio          Colona

           

                                            

            La presencia de Pizarro en la batalla de Ceriñola está documentada en tres de sus principales momentos: a) consejo de guerra previo; b) posición en el orden de batalla; c) ataque masivo de la infantería. Pizarro se halló presente en el consejo de guerra que, a fectos de consulta, convocó el Gran Capitán en su campamento, el jueves 26 de abril de 1503, la noche antes de la batalla de Ceriñol junto con con García de Paredes, Villalba y otros muchos capitanes. Todos aconsejaban el ataque directo y frontal a los franceses. El Gran Capitán prefirió la espera, fortificándose tras la empalizada y el foso que le dio la victoria.

 

            Y llegó a su fuerte ese día por la noche y mandó luego llamar a consejo a todos los señores y        capitanes, y a los del consejo de guerra, para que diesen sus pareceres sobre lo que otro día se debía       hacer. Los que allí se hallaron eran los siguientes: el duque de Termoly, Fabricio Colona y sus dos           hermanos menores, el Próspero y Marco Antonio, el conde de San Severino, el conde de Nochito,      Héctor Fieramosca, don Pedro de Cicura, prior de Mecina; don García de Paredes, coronel; el    coronel Villalba, don Diego de Mendoza, Pedro de Paz, su primo, Carlos de Paz, Luis de Herrera,          Pedro Navarro, Pizarro, Espés y otros muchos capitanes. Los del consejo de guerra eran: mosén Malferite, mosén Hoces y mosén Claver, Iñigo López de Ayala

 

            Orden de batalla y disposición previa de las fuerzas españolas. La descripción de la Crónica Impresa es la siguiente:

 

            Finalmente, puso la gente enorden para esperar los franceses que bien cerca de allí venían            encubiertos con las cañaveras y gamones, de tal manera que no se parecían, y hizo de su infantería un            batallón y púsolos en una viña a la parte de la Barleta; de los otros infantes españoles hizo otros dos       escuadrones, el uno de ellos puso al capitán Pizarro y a Zamudio, y al coronel Villalba y al capitán       Escalada y al capitán Cuello con otros capitanes. Y puso este otro escuadrón a la parte de la        Chirinola, y en el otro escuadrón puso a Diego García de Paredes y a Pedro Navarro, y púsolos en   otra viña junto a la artillería, la cual contra aquella parte por donde los franceses venían.

 

            También sobre este momento previo, narra, por su parte, la Cronica manuscrita:

 

            De la otra parte, el Gran Capitán hizo seis escuadrones en derecha frente contra los enemigos. A los             cuernos fueron dos escuadrones de caballos y uno detrás de los tudescos, junto al cual iban la      infantería española, para que, si necesidad hubiesen, pudiesen arremeter. Adelante, con estos            infantes iban Villalba, Pizarro, Coello, Espés, Mandó asimismo que don Diego de Mendoza y      Fabrizio Colona fuesen con los otros caballos de fuera, los cuales detuviesen a los enemigos        escaramuzando. A esta            hora se juntaban los campos. A esta sazón se levantó muy grande oscuridad          de polvo y del humo de artillería, que del todo quitó a los franceses la vista y se fue aquella      niebla mayor con el humo de la artillería.

 

            Segunda fase de la batalla, ataque masivo de la infantería española, tras batir los arcabuceros a la caballería pesada francesa y caer algunos de sus principales jefes, incluido el duque de Nemours. Escribe el autor de la Crónica impresa:

 

            Y toda la otra gente de aquel escuadrón de Diego García de Paredes, que serían mil y quinientos             hombres, saltó luego fuera de las viñas, y juntándose con la otra parte de gente que primero había            salido, siguieron la victoria por aquella parte. Y de tal manera los siguieron que la gente de armas             francesa, que por se salvar de los españoles, a gran prisa huía, rompiendo por un costado su propia       infantería, que ya combatía por la otra parte con el escuadrón de la infantería española, adonde estaba            el capitán Pizarro y el coronel Villalba y el capitán Zamudio, los cuales con los franceses y lo franceses con ellos peleando los desbaratron

 

            En el teatro de operaciones del cerco de Gaeta, cuenta Pizarro con dos detallados pasajes:

 

                        Pues dice la crónica que el Gran Capitán, aquel día que se había de dar la batalla a la ciudad,        por la parte del monte, que era lo más fuerte, hizo meter toda su gente en armas, así a los unos como      a los otros, hora y media antes que fuese de día y lo más secretamente que ser pudo la hizo llegar      junto al muro y mandó que Diego García de Paredes y don Diego de Mendoza y Zamudio y             Pizarro y otros capitanes, con dos mil soldados, diesen la primera batalla y junto con esto ordenó      hasta mil hombres que así por la parte de la marcha al burgo, como por otras partes al monte,        hiciesen muchas arremetidas y acometimientos, de manera que los franceses que estaban dentro de la     ciudad en la defensa del muro, siendo tantos en número como los españoles, después se repartiesen             por partes diversas a defender el muro y no cargasen todos por aquella parte donde el Gran Capitán         tenía pensado dar la batalla.

 

            Otro día siguiente, como el Gran Capitán hubo acordado de tirar el artillería fuera de aquel burgo,            mandó caminar la vía de Castellón todo el ejército, en que tomando él la avanguardia encomendó            la rezaga del campo a García de Paredes y Pedro Navarro y al capitán Pizarro y al coronel       Villalba con hasta mil quinientos españoles. Estos capitanes con aquella gente       se estuvieron quedos   en sus estancias hasta que toda la gente de la avanguardia con el artillería era ya salida del         burgo o arrabal según nuestro romance.

 

            En los escenarios posteriores al momento de levantar el Gran Capitán el cerco sobre Gaeta, por la llegada de socorros a los sitiados, la Crónica Impresa pone a Pizarro en primera línea de las acciones en Rocaseca:

 

                Finalmente, en el último de octubre del sobre dicho año de mil y quinientos y tres años, el          marqués de Mántua se movió de la torre de Campo Latro juntamente con monsieur de Alegre y            vinieron con su ejército a Roca Seca, adonde, como arriba dijimos, estaban el capitán Zamudio y el   capitán Pizarro y el coronel Villalba y el capitán Escalada con su gente. (…)El cual como fuese cerca             de Roca Seca, envió delante un trompeta a requerir a los españoles que en todas maneras y sin    tardanza alguna se seliesen de Roca Seca y dejasen aquella villa libre y             desembargada, donde no que             ellos tuviesen por muy cierto y averiguado que con más daño suyo del             que pensaban se les sacaría    de su poder, ejecutando en ellos todo el rigor que se pudiese ejecutar. Habían de esta sazón salido         de Roca Seca el capitán Zamudio y el capitán Pizarro con alguna gente por reconocer a los f            ranceses, que bien sabían que venían contra ellos sobre aquella villa.

 

            En la guerra de trincheras y posiciones en los pantanos y marismas de la región fluvial del Garellano, de octubre a diciembre de 1503, previos a la decisiva batalla de ese nombre, los días 28 y 29 de diciembre, la Crónica impresa narra:

 

            Y hecho esto, el Gran Capitán, viendo cómo los franceses querían echar en el río la puente, ordenó          de no poner guardia en la ribera del río, por cuya defensión y seguridad del Gran Capitán mandó           hacer una trinchera, para que los españoles que estuviesen de guardia en aquel paso estuviesen             cubiertos sin que recibiesen algún daño de la artillería francesa que desde la ribera les tiraba. Depués de ésto, un día, siendo de guardia, en el paso de la ribera, el coronel Villalba y el capitán Zamudio       y el capitán Pizarro y los otros españoles, como los vieron venir, salieron a ellos con cuarenta   hombres y pelearon un gran rato con ellos

 

            Pero los franceses, viendo venir a todo el ejército español sobre sí, lo mejor que pudieron, se        comenzaron a retirar a su campo, no se atreviendo a esperar a los españoles que eran muchos más sin     comparación que ellos y no se         pudieran sustentar en la guardia de aquel bastión que habían ganado.          De los primeros que socorrieron fueron Diego García de Paredes y el capitán Zamudio y el            capitán Pizarro y el coronel Villalba con mil qunientos hombres.

 

            Tras la victoria de Garellano quedaban por reducir los señoríos rebeldes a la causa española. Esa misión ocupó de enero a agosto de 1504. Pizarro destacó en el sometimiento de Sora y de Rosano. Del primer territorio explica la Crónica Impresa:

 

            Contado ha la historia, como el Gran Capitán, Gonzalo Hernández, después que recibió la ciudad de        Gaeta y hubo de ella echado a los franceses y, dado su cuerpo alguno días de descanso que envió a        los más capitanes del ejército con gente en conquista de muchas villas y lugares del reino de Nápoles      que se tenían por Francia y que entre esteos capitanes envió a Diego García de Paredes con dos mil          infantes y con doscientos caballos ligeros contra una villa que dicen Sora, cabeza del ducado que     así se nombra al ducado de Sora. Pues dice ahora la historia que Diego García de Paredes, con esta      orden del Gran Capitán se partió de Gaeta a diez días andados del mes de febrero del año de mil y          quinientos y cuatro, y andando por sus jornadas allegó a una villa del ducado de Sora que se dice     Arpino, la cual villa tomó por fuerza de armas; y dejando allí aposentada una parte de su gente con el             capitán Pizarro y otros capitanes, él pasó a otro lugar que dicen Casa Oliver.

 

            La última campaña, de mediados de mayo a principios de agosto de 1504, para someter el principado de Rosano, que mantenía la fidelidad a Francia y se negaban a incorporarse al reino napoiltano de Fernando el Católico, se recoge en la Crónica impresa, en el Capítulo CXX “De cómo el Gran Capitán envió a Diego García de Paredes y al capitán Pizarro para que se juntasen con Gómez de Solis, que estaba en Garellano, y fuesen contra el Príncipe de Rosano y contra el Barón de Marzano que se habían hecho fuertes en Rosano, y de lo que ende sucedió”. Sobre la partida y preparación de la misión:

 

            Siendo en la devoción del Rey Católico, casi todo el reino de Nápoles, y no quedando cosa que no          le reconociese por señor, según es dicho, empero había algunos que antes reconocían al francés que a          él, y para esto el Gran Capitán contra el Príncipe de Rosano, que mantenía juntamente con el Barón         de Marzano y otros señores y baronses de aquella provincia el nombre de Francia, y haciendo grande      junte de gentes salían de Rosano a correr todas las villas y lugares de aquella provincia que se tenían por España hasta llegar a Curillano, donde estaba en frontera con alguna gene el comendador Gómez       de Solís, envió a Diego García de Paredes y al capitán Pizarro, para que se juntasen con el     comendador Gómez de Solís, que a la sazón estaba en Curillano y tenía consigo 100 caballos ligeros           y otros tantos hombres de armas, y que todos juntos fuesen contra Rosano, adonde el Príncipe con      todos los principales señores y caballeros de aquella provincia se habían hecho fuertes

 

                A cerca de la toma de posiciones para el sitio y toma de la ciudad de Rosano, el capítulo

CXXIII » De como el ejército español se levantó de aquel lugar de la marina y se vino a poner junto a Rosano y como el coronel Villalba hizo una cabalgada del ganado de la ciudad».

 

            Como Diego García de Paredes allegó al campo de los españoles bien instruído del estado de la    ciudad de Rosano, habiendo a los capitanes, sus compañeros, avisado, luego otro día en la mañana se          levantaron de aquel lugar donde hasta entonces habían estado aposentados y vinieron a poner cerco     más junto a la ciudad. Los cuales, como llegaron a Rosano, para tenerla en mayor estrecho por todas   partes, hiceron dos partes de su ejército: en la una quedó el comendador Gómez de Solís y el capitán   Pizarro y se pusieron junto a una iglesia que llaman San Andrés. En la otra parte quedó Diego García de Paredes y el coronel Villalba junto a la iglesia de que llaman San Francisco, adonde            ambos los aposentos en cuatro meses que estuvieron sobre Rosano nunca dejaron de hacer todo el             daño que pudieron en la ciudad

 

            Y sobre las operaciones finales de la campaña, el capítulo CXXVI de la Crónica impresa explica “De como el capitán Pizarro y el coronel Villalba se juntaron y fueron a tomar unas grutas que estaban fuera de Rosano, adonde eran veinte hombres de guarda, y lo que ende hicieron”

 

            Estando las cosas de la ciudad de Rosano en este estado, el capitán Pizarro que estraba en compañía             comendador Gómez de Solís y el coronel Villalba y Diego García de Paredes ordenaron ambos a          dos, es a saber, Pizarro y Villalba, de ir a tomar unas grutas que son fuera de la ciudad, a donde los del príncipe hacían             guardia. Los capitanes españoles, tomando de sus compañías hasta cien      hombres. Un   día, en medio del día,             en la siesta, salieron de su campo y fueron a dar sobre         aquella guardia de las grutas, a donde estaban veinte hombres de guarda.

 

            (…) Pues, ordenado esto por los de Rosano y puesto por obra, salió, como dicho es de aquella      emboscada             al alba del día, conforme a lo concertado y envió la tercera parte de su gente a los             españoles que hacían la guardia hacia aquella parte que sería haste veinte hombres, y como aquellos       del príncipe eran más de ochenta hombres,         aunque los españoles pelearon como leones, a la      postre fueron por los de Rosano rotos y se empezaron a retirar. En esto, al ruido, acudieron los españolesque estaban con el capitán Pizarro en las grutas, en socorro de los suyos, quedando en     guardia de las grutas el coronel Villalba y con hasta cincuenta soldados; y como Pizarro vio     maltratar la guardia de los españoles, socorrióles con tanto ánimo y presteza

 

 

            Del análisis de todas las citas anteriores podemos extraer las siguientes conclusiones:

 

1-Pizarro combatió, junto a García de Paredes, y otros dos compañeros, Zamudio y Villalba, en las principales batallas y acciones de la segunda guerra italiana, además de ser protagonista de episodios concretos en los que destacó y por ello es mencionado en las crónicas.

2-García de Paredes recibe órdenes directas del Gran Capitán; y Pizarro de García de Paredes, su coronel, como integrante de su bandera en la que es capitán; si bien éste mismo también las recibe del propio Gran Capitán.

3-En las acciones en las que combate junto a Villalaba, aparece más como un igual que como un subordinado, a pesar de ostentar éste el grado de coronel desde febrero de 1503.

4-El triplete, Zamudio, Pizarro, Villalba, actúa casi siempre juntosy bajo las órdenes de García de Paredes. Es difícil encontrar en las fuentes referencias a los tres por separado.

5-El número de hombres que manda Pizarro en las operaciones de mayor envergadura, se sitúan generalmente entre 200 y 300, los que correspondían a una compañía, con un capitán por jefe.[42]

           

            Pizarro siempre participa en misiones arriesgadas en primera línea de combate y recibe encargos de responsabilidad, como, a) cabalgadas para correr la tierra en busca de ganados y abastos que robar en territorio enemigo; b) descubiertas de reconocimiento y hostigamiento del enemigo que derivan en frecuentes escaramuzas o rencuentros, más aun en la etapa de guerra de posiciones y desgaste del encierro en Barletta, de julio de 1502 a abril de 1503; c) sitios, asedios y asaltos y operaciones propias de comandos de guerrilla. Y en las dos batallas principales, Ceriñola y Garellano se encuentra en ambos casos, junto a su coronel, García de Paredes y sus compañeros en el cuerpo central de tropas que inicia el ataque. En cualquier caso, son acciones de combate propias de un capitán experimentado pero joven, con fuerza física y sicológica, que se juega la vida casi a diario, más que de un posible coronel, ya maduro, incluso mayor para la esperanza de vida de aquellos tiempos y más con el desgaste de la vida militar[43]. En 1504, cuando acaba la segunda guerra italiana, Francisco Pizarro, se encontraba en la primera mitad de la veintena de años, de 21 a 26 años. Su padre Gonzalo Pizarro, tendría por entonces, como mínimo 46 años, o se acercaría a los 60, si consideramos las fechas de nacimiento más antiguas, propuestas para éste.[44] Las aventuras bélicas y vitales en las que se desenvuelve el Pizarro de las crónicas son más propias para el joven Francisco Pizarro que para el maduro Gonzalo Pizarro.

 

            Los ascensos y grados militares de Pizarro se pueden resumir en dos fechas : a) Enero de 1497, cabo de escuadra en la primera compañía de Paredes en el ejército pontificio, con el cual entra en combate en el asalto de Montefiascone, a fines de abril de ese mismo año; b) Noviembre de 1500, capitán en el ejército español del Gran Capitán. Hace toda la guerra con ese grado. Esta trayectoria se puede valorar en relación a sus compañeros. García de Paredes, como hemos visto, asciende desde capitán en 1497, en 1501, cuando forma y recluta sus primera bandera y se incorpora al ejército del Gran Capitán, ya tenía nombraniento de coronel de ejército pontificio.

Villalba, por su parte, asciende más rápido que Pizarro. En el ejército pontificio ambos son cabos de escuadra y, en Cefalonia, en el ejército español, los dos son capitanes[45]. Sin embargo, en Ruvo, en febrero de 1503, el primero ya es coronel. Los dos progresan dentro del Ejército del Gran Capitán, en el que se integran a partir de la bandera que García de Paredes reclutó en junio de 1501[46] Los méritos de guerra de ambos son similares, hasta entonces.

 

            Por tanto, dentro de las costumbres de ascenso de la época, después de la edad y la experiencia, que no es el caso, sólo se explica por el posibe mayor estatus social de Villalba o por su mayor cercanía de parentesco o afinidad con Paredes, ya que no por paisanaje, pues Pizarro está más cercano a él, al ser trujillano y Villalba placentino. De hecho, éste ejerce de lugarteniente de García de Paredes cuando es herido de gravedad en la acción de repeler la salida del cerco que hicieron los italianos de Rosano, de forma masiva, contra los españoles, en julio de 1504. Todo ello en la última etapa de la segunda guerra italiana, cuando sólo quedaban algunos señoríos rebeldes por someter a la obediencia de España[47].

 

            Zamudio, por su parte, es mencionado de forma explícita como capitán, por primera vez, en el asalto a Roca Guillerma, en el otoño de 1503[48]. Sin embargo, seguramente ya lo fuera en su primera aparición en la Crónica Impresa, en la batalla de Ceriñola[49]. Igual que Pizarro, aparece varias veces en las crónicas sólo por su apellido, cuando ya era capitán . Todos pertenecen al arma de infantería. Si bien, como coronel y capitanes se desplazan a caballo, siempre, salvo excepciones, de acciones de asalto que mandan tropas a pie[50].

 

 

 

 

EL FIN DE UN TÓPICO Y DE LA AVENTURA ITALIANA A LA EMPRESA INDIANA

 

            ¿De dónde viene el tópico historiográfico de la presencia de Gonzalo Pizarro en las Guerras de Italia con el Gran Capitán?. En las fuentes de primera mano, desde luego, no hay pruebas. Es posible que pudiera participar en la primera campaña del Gran Capitán. Tampoco tenemos evidencias firmes para negarlo, como sí las tenemos para la segunda guerra. El tópico procede de testimonios, muchos de ellos cuestionados incluso en la su época, en memoriales, o recopilaciones de pleitos y sentencias, entre ramas familiares de los Pizarro que aspiraban a la posesión de los mayorazgos de Gonzalo Pizarro y sus hijos[51]. Tiene su origen también en la gran obra de propaganda en apoyo de la consecución del marquesado de la Conquista, Varones ilustres del Nuevo Mundo. de Fernando Pizarro y Orellana, publicado en Madrid en 1639[52]. Y pasa el tópico a la historiografía clásica gracias J.M Quintana, Vida de Gonzálo Fernández de Córdoba, llamado el Gran Capitán, publicado en París en 1827.

 

            Existen dos pruebas irrefutables que se han venido pasando por alto por toda la historiografía. Hay evidencias en las fuentes directas de que Gonzalo Pizarro se encontraba en Trujillo en 1502 y en 1503, coincidiendo con Ceriñola, Garellano y las principales batallas de la segunda guerra italiana del Gran Capitán. Ladero Quesada[53] estudia un alarde, o recuento de caballeros reclutables para la guerra y defensa del reino, del primer año citado, donde, según él aparecen «en Trujillo, el futuro dominador del Perú, Francisco Pizarro, desposado, que vive con Gonzalo Pizarro, el Romano»[54]. Mira Caballos explica que se trata de él, pero que el Francisco referido no es el conquistador del Perú.[55] Por otro lado, Canilleros demuestra que Gonzalo Pizarro se está casando en Trujillo, con Isabel de Vargas, el 29 de julio de 1503.[56]

 

            ¿Hasta cuándo permaneció Pizarro en Italia? ¿Cuándo y con qué motivante concreto partió hacia América? Sabemos que Diego Gacía de Paredes embarcó en Nápoles, rumbo a España, el 20 de agosto de 1504. ¿Volvió Pizarro con él?. En una nómina de unas cuantas decenas de mandos españoles, destacados en la segunda campaña italiana del Gran Capitán, redactada hacia 1506, se menciona que «El capitán Pizarro ha servido con cargo de gente desde el viaje de La Chafalonia -Cefalonia- fasta agora, e ha seydo herido muchas veces»[57]. El caso es que no tenemos referencia documental de que continuase allí. Sí la tenemos de su compañero, el capitán Zamudio en 1507[58]. Según la Crónica manuscrita, la bandera de García de Paredes, con Pizarro, Villalba y Zamudio, hizo entrada triunfal en Burgos, en octubre de ese mismo año, acompañando al Gran Capitán[59]. Sin embargo, no sabemos si se trata de una imagen idealizada, para recoger en un mismo episodio y mención a los mandos militares más destacados de la segunda guerra italiana, al modo, ya visto, de la lista de embarcados en el viaje de ida a Nápoles del Gran Capitán, de junio de 1500. No obstante, podemos darle a la cita un márgen de crédito, como se verá más adelante.

 

            Si fuera así, tendríamos una posible fecha máxima para la presencia de Francisco Pizarro en España, 1507, antes de emprender su aventura americana. Descartadas las armadas colonizadoras de 1502 y 1504, de Ovando y de Cristóbal Colón respectivamente, como medio de llegar a América para Pizarro, como argumenta Mira Caballos[60], es evidente que tuvo que ser después de esas fechas. De hecho, no tenemos evidencias ciertas de su presencia en América antes de 1509. En febrero de 1510 sale de Santo Domingo, como capitán con la expedición de Alonso de Ojeda, a explorar y tomar posesión de la gobernación que éste obtuvo en Urabá. Todas las circunstancias y su hilo temporal encajan para que le diera tiempo de acabar su aventura italiana antes de emprender la indiana.

 

            Podemos plantear una hipótesis que estamos desarrollando en otro trabajo. Diego de Nicuesa y, Juan de la Cosa, en nombre de Alonso de Ojeda, capitularon en Burgos, el 9 de junio 1508, para poblar sus respectivas gobernaciones de Veragua y Urabá respectivamente. Meses antes, como hemos visto, las crónicas relatan la posible entrada de Francisco Pizarro en esa ciudad con el cortejo triunfal del Gran Capitán: ¿fue una ocasión de contacto con la posibilidad real de acudir a la aventura americana, con una empresa ya en marcha?. No deja de ser una conjetura viable.

 

            Podemos asentar varias conclusiones básicas de este estudio que forma parte de un proyecto de investigación más amplio. Los resultados obtenidos, fruto del análisis de las crónicas de la época, dan validez a la Real Cédula de 22 de diciembre de 1537 que reconoce los servicios, de Francisco Pizarro, «Así en nuestros reinos como en Italia y otras partes de nuestras Indias».[61] El único Pizarro que no necesita presentación ni nombre de pila, por ser de sobra conocido por el gran público en las fechas de publicación de la Crónica impresa y de la Crónica manuscrita, a partir de 1554, es el conquistador del Perú. En las guerras de Italia, en especial en la segunda campaña del Gran Capitán, se formó en la guerra de escaramuzas y reencuentros, tan útil en la guerra indiana. Francisco Pizarro pudo salir hacia América a partir de (1504-1509). Con muchas posibilidades de partir en la armadas colonizadoras de ese último año de Nicuesa-Ojeda que pudieron ser los motivadores de su aventura indiana, o en la de Diego Colón; o de partir en cualquier de los navíos sueltos de ese año o el anterior. En el peor de los casos, admitiendo alguna reserva de duda, lo innegable es que el Pizarro que mencionan las crónicas no es Gonzalo Pizarro. Esta afirmación equivale a desmentir tópicos muy arraigados sobre la biografía del padre del conquistador y, en cierto modo, a desmitificar su figura y, por complemento, a redimensionar la de su hijo[62]

 

 

 

 

 

 

 

 

APÉNDICE I. GARCÍA DE PAREDES Y PIZARRO EN ITALIA. (1497-1504)

ETAPAS MILITARES

GESTAS DE GARCÍA DE PAREDES

GUERRA Y POLÍTICA

1-EJÉRCITO PONTIFICIO (noviembre 1496-noviembre 1499)

Roma. Otoño, 1496. Ingresan en guardia vaticana, alabarderos

Juego de la barra.

Fines 1496

Comienza conquista vaticana de plazas rebeldes de la Romaña

Primera Compañía

26 enero, 1497

Paredes, capitán

Pizarro, cabo escuadra

Bracciano. Juan Borja, levanta el cerco

Soriano. Derrota. 25 enero 1497

Romaña. Primera campaña.

Enero-junio, 1497.

Escalada del baluarte

Sitio de Ostia por el Gran Capitán.

Febrero-marzo. Toma, 9 marzo, 1497

Entrada triunfal en Roma. 15 marzo, 1497

Escalada de las almenas

Toma de Montefiascone. Fines abril, 1497

Roma. Junio 1497-octubre 1499

 

Juan Borgia, asesinado. 16 junio, 1497

Romaña. Segunda campaña.

Noviembre-diciembre, 1499

Destaca en toma de Imola y Forli.

Campaña de César Borgia en la Romaña.

Emboscada por soldados de Urbino.

Duelo con capitán Celare Romano. Cese en mando

2-EJÉRCITOS DE LOS CONDOTTIERI (Enero-agosto, 1500)

Ejército del duque de Urbino

Enero-febrero. 1500

Río Metauro o Foglia. Vadeo. Derrotan al ejército Pontificio

Guerra entre Urbino y el Vaticano

Ejército de Próspero Colonna

Marzo-fines de agosto, 1500

Paredes asciende a coronel

Duelo con capitán Palomino. Castell Gandolfo. 3 julio, 1500

Guerra entre los Orsini y los Colonna

3-EJERCITO ESPAÑOL Y SEGUNDA GUERRA ITALIANA (agosto 1500-agosto 1504)

3.1-CAMPAÑA DE CEFALONIA (agosto 1500-enero 1501)

Mesina. Se incorporan al ejército del Gran Capitán. Agosto/septiembre, 1500

 

 

 

 

Bula de Cruzada, Alejandro VI.

1 junio, 1500.

Expedición naval del Gran Capitán.Málaga-Mesina. (5 junio -18 julio/1 agosto, 1500)

Salida hacia Cefalonia, 27 septiembre 1500.

Un mes en la isla de Zante. 27 de octubre se incorpora escuadra veneciana.

Cefalonia.

Noviembre-diciembre 1500

Elevado a la muralla con garfios. Combate en solitario 3 días.

Cefalonia. Sitio y asalto. Castillo de San Jorge (8 noviembre-24 de diciembre, 1500)

Regreso de la flota española, de Cefalonia a Siracusa. (7-22 enero, 1501)

3.2-PARÉNTESIS PONTIFICIO (febrero-junio 1501)

Romaña. Tercera campaña. Febrero-abril, 1501

Toma de Fosara, febrero

Sitio de Faenza.

(7 marzo-25 abril, 1501)

 

Roma. Mayo-junio, 1501. Guardia vaticana.

   

3.3-CAMPAÑA DE NÁPOLES (junio 1501-agosto 1504)

Unión definitiva al Gran Capitán, con permiso de César Borgia, junio, 1501

Bandera Paredes: 800 hombres.

Expedición naval de Ostia a Milazzo. (Sicilia) (5 naves) (24 junio-12 julio, 1501)

Se unen a ejército español en Nicastro.

3.3.1-SOMETIMIENTO DE ZONA ESPAÑOLA. (JULIO 1501-JUNIO 1502)

 

Deshace salida italiana para levantar el sitio

Cosenza. Resistencia de la fortaleza.

Sitio y entrega. Fines julio, 1501

 

ExpedicIón naval de Tropea-Tarento

(31 agosto-16 septiembre, 1501)

Sitio y entrega de Tarento

(16 septiembre, 1501-30 enero, 1502)

Manda 2.000 infantes con Pizarro y Pedro Navarro. Apresa bergantín francés

Expedición naval Tarento-Manfredonia a reforzar el sitio. (23 febrero-1 marzo, 1502)

Manfredonia. Sitito y entrega. 4 marzo, 1502

 

Pizarro. Salida de cubierta de retirada

Nochera. Marzo, 1502.

 

Ischitella-Mont Sant Angelo. Atella. Guarnición, Marzo-junio1502

Tregua. Entrevistas Nemours-Capitán.

(4 abril-22 junio, 1502). Estrategia dilatoria.

3.3.2-GUERRA DE RESISTENCIA Y DESGASTE. ACANTONAMIENTO EN BARLETTA.

(10 julio, 1502-27 abril, 1503)

Ceriñola. GuarniciónPrimera escaramuza en las viñas. Principios julio, 1502.

Promueve el socorro de Canosa, defensa del sitio francé, 16 de julio, y toma

Barletta. Cuartel general. Puestos de línea avanzada, perdidos, Andria, Canosa, Ceriñola: julio, 1502.

Ceriñola. Segunda escaramuza en las viñas. 27 agosto, 1502

Celada y derrota a retaguardia francesa.

Reto de batalla de Nemoursante Barletta, rechazado. Frente estable

Desafíos y duelos.

Septiembre-diciembre, 1502

 

Sofoca un motín en cuartel general

Barletta. Descontento de la trop a.

Septiembre, 1502.

Principal destacado

Desafío de Trani. 27 septiembre, 1502

Combate con maza

Desafío 12 contra 12, (los cinco coroneles)

Ganador sin combatir

Desafío frustado con Foment.Diciembre, 1502

Incursiones y escaramuzas

(Diciembre, 1502-marzo, 1503)

Ocupa Vieste antes que los franceses (en Rodi)

Expedición naval de socorro por Manfredonia a San Juan Redondo. No llega a tiempo.

 

Escaramuza. Rechaza avanzada.

Desembarco francés en Vieste

Celada victoriosa en puente del río Ofanto. Rechazo de avanzada sobre Barletta.

Canosa, a correr el campo por ganado y desafío no aceptado a Nemours. 19 diciembre, 1502. Gran Capitán. Pizarro.

Villalba.

Celada victoriosa en grutas de Trani

Grutas de Trani. 19 enero 1503. Avanzada de hostigamiento. Participa el Gran Capitán.

 

Otranto. Victoria naval 16 febrero, 1503

Castellaneta. Ayuda española a rebelión local

Ruvo. Asedio y toma. 23 febrero, 1503. Pizarro, Zamudio y Villalba

Escaramuza en viñas. Asalto a la torre.

Bisceglie. Expedición a correr la tierra: sarmientos para caballerías. 13 marzo, 1503

3.3.3-CERIÑOLA. CONQUISTA DE NÁPOLES Y ENTORNO. (abril-junio, 1503)

 

En vanguardia, sector central con infantería: Paredes, ala izquierda. Pizarro, ala derecha.

Recibe primer embate, inicia contraataque

Ceriñola, 27 abril, 1503: marcha; 28 de abril. Batalla

 

Entrada triunfal y guarnición en Nápoles. (16 mayo-18 junio, 1503). Retirada y acantonamiento francés en Gaeta

Reduce a la guarnición

Canosa. Toma, 29 abril, 1503

Aplacado por García de Paredes.

Motín y saqueo de Melfi. 1-6 mayo, 1503

Lidera la misión con 1.500 infantes y 300 jinetes ligeros.

Misión para tomar San Germán, antes de que Pedro Médicis la entregue a Francia. Entrega de la ciudad. Asalto del Castillo.

Pedro Médicis se refugia en Motecasino

 

Toma de Castell Nuovo y Castell dell Ovo.

12 junio, 1503

Paredes se une en Pontecorvo.

Marcha del Gran Capitán de Nápoles a San Germán (18-24 junio, 1503).

Lidera misión. 500 infantes. Asalto final y rendición

Misión para tomar Roca Guillerma, desde Pontecorvo. 26 junio, 1503. Entra Gran Capitán, pero nueva entrega a los franceses.

3.3.4-GARELLANO. GUERRA DE POSICIONES (julio-diciembre, 1503/enero, 1504)

3.3.5-SUMISIÓN DE SEÑORÍOS REBELDES. SORA Y ROSANO. (febrero-agosto 1504)

Fuente, Canilleros, García de Paredes, ob., cit., Elaboración propia.

Notas

[1] Muñoz de San Pedro, Miguel -conde de Canilleros-: Diego García de Paredes. Madrid, Espasa Calpe, 1946, p.93. A partir de ahora lo nombramos por su forma más conocida, como Canilleros. Este autor presenta la lista. El lugar de nacimiento de Villalba y de Urbina lo determinamos por sus biografías respectivas. Para ambos: Vid. Galbete.V.: «Vida y andanzas del Coronel Cristóbal de Villalba«, Príncipe de Viana, 25, 1946, pp. 695-734.- Cano Montero, J.V.: Vida y leyenda del Coronel Cristóbal Villalba.Plasencia, 2007.

[2] Sin entrar ahora, a fondo, en el debate historiográfico. Mira Caballos, en su reciente biografía, en la nota 96 del tercer capítulo cita los autores que sostienen, sin más, que Francisco Pizarro pudo participar en la primera guerra de Italia, (1494-1498) .Este mismo autor afirma que «bien pudo haber participado en la segunda, entre junio de 1500 y principios de 1502, antes de embarcarse en la cuarta expedición del almirante Cristóbal Colón» y que «la presencia de Francisco Pizarro no ha podido ser verificada documentalmente, aunque tampoco la podemos descartar». Si bien, acepta que el padre sí se encontró en aquella segunda guerra. En cualquier caso, Gonzalo Pizarro pudo estar en la primera, nada lo desmiente de momento pero, en nuestra opinión, que fundamenta todo este trabajo, es demostrable que no combatió en la segunda campaña italiana del Gran Capitán. Cfr. Mira Caballos,E.: Francisco Pizarro. Una nueva visión de la conquista del Perú. Barcelona, Crítica, 2018, pp.76 y 318; pp. 71-72

[3] Busto Duthurburu, J.A.: El marqués gobernador. Madrid, Rialp, 1965.

 

[4] Rodríguez Villa, A. (ed.): Crónicas del Gran Capitán. Madrid, Bailly Bailliére e hijos, 1908.

[5] La primera parte de la obra se dedica a la introducción y a la valoración histórica de las fuentes así como a una compilación de cartas del Gran Capitán, recibiendo o dando órdenes, como gobernador y virrey de Nápoles principalmente. Por ello, al citar cada esta obra a lo largo del texto, por la numeración de las páginas se puede determinar a que tipo de crónica o fuente original se refiere. En las citas contrastamos, cuando es posible, las dos principales: la Crónica impresa o general y la Crónica manuscrita. Las organizamos por episodios bélicos, en los cuales Pizarro es protagonista de primera fila. Primero presentamos el cuadro de citas con sus referencias, con ello evitamos multiplicar las notas a pie de página; segundo, mostramos en el Apéndice una tabla con el resumen de hechos bélicos que les sirven de contexto, para no tener que redundar en éste aspecto.

[6] Zurita, Jerónimo.: Historia del rey Don Fernando el Católico. De las empresas, y ligas de Italia, 1580. (Zaragoza, 1989-1996), 6 vols. Usamos la edición electrónica, José Javier Iso (coord) y otros.

[7] Tamayo de Vargas, Tomás.: Diego García de Paredes. Relación breve de su tiempo. Madrid, 1621.

[8] La primera fecha es aproximada de confección y la segunda la de primera publicación.

[9] Vid. Vázquez Bravo, H.; Pallarés Jiménez, M. A. y Sanz Fuentes, Mª. J. (en prensa):“La conquista del reino de Nápoles”, primera crónica de los hechos del Gran Capitán. Edición y estudio.

[10] El manuscrito de Francisco de Herrera, datado en Montilla, en 1669, titulado Historia de las proezas y hazañas del Gran Capitán Don Gonzalo Fernández de Córdoba, es, en realidad, una posible versión más de la Crónica manuscrita. Hemos utilizado el manuscrito digitalizado en la Biblioteca Virtual de Andalucía

[11] Vid. Introducción de A. Rodríguez Villa, ob., cit., pp. I-XVII

[12] Los estudios más recientes confirman que se trata de una autobiografía del mismo García de Paredes si bien el manuscrito recibió leves añadidos finales. Vid. Sánchez Jiménez, A. y Sánchez Jiménez, M.:, La suma de la cosas que acontecieron a Diego García de Paredes y de lo que hizo. apuntes de su autoría Revista de Estudios Extremeños, Vol. 60, nº 1, Badajoz, 2004, pp.231-242

[13] Está recogida dentro de la compilación de Cartas del Gran Capitán con la cual completa su edición. edición de fuentes antiguas. Rodríguez Villa, ob., cit., p. LXVI, Carta 77.Vid. Fernández de Oviedo, G.: Batallas y Quincuagenas. Madrid, Real Academia de la Historia, 2000

[14]  Canilleros, García de Paredes, ob., cit., pp.92 y 153.

[15]  Esta referencia es igual tanto en la Crónica General como en la Manuscrita. Rodríguez Villa, ob. cit., p.101

[16] Hay un cronista homónimo de la Conquista, pero habría que profundizar mucho antes de forzar cualquier identificación.

[17] Según Álvarez Ossorio en el cortejo de la entrada triunfal del Gran Capitán en Burgos, del que se tratará, participa un tal Luis Pizarro que no aparece en las crónicas estudiadas. Cfr. Álvarez-Ossorio, Alvariño, A.: «Razón de linaje y lesa majestad. El Gran Capitán, Venecia y la Corte de Fernando el Católico (1507-1509)». De la unión de coronas al Imperio de Carlos V, vol.III, Madrid, 1999, p.40. Citado por Mira Caballos, ob., cit., p.72.

[18]  En este duelo destacan, por tanto, dos coroneles extremeños, otro que por el apellido puede serlo: coronel Andana, o Aldana, y el capitán Alvarado que igualmente también pudiera serlo. Rodríguez Villa, ob., cit., p.57.

[19] En esa época el rango de coronel era un cargo más funcional que orgánico, ya que no existía propiamente en la plantilla militar del momento, ni en la posterior de los Tercios que tiene aquí su arranque organizativo. Se puede definir como un capitán de capitanes, que comanda varias compañía. Para el análisis de la terminología y entender el contexto militar de la época son de obligada consulta las siguientes obras: Lanuza Cano: El ejército en tiempos de los Reyes Católicos. Madrid, Federico Domenech, 1953.- Quatrefages, R.: La Revolución Militar Moderna. El Crisol Español. Madrid, Ministerio de Defensa, 1996.-Martínez Ruiz, E.: Los soldados del rey. Los ejércitos de la Monarquía Hispánica (1480-1700). Madrid, Editorial Actas, 2008.- Ladero Quesada, M.A.: Ejércitos y armadas de los Reyes Católicos. Nápoles y El Rosellón (1494-1504). Madrid, Real Academia de la Historia, 2010

 

[20]  Las dos crónicas recopiladas por A.Rodríguez Villa recogen 37 referencias al apellido Pizarro, 34 de ellas corresponden al mismo: Pizarro a secas o capitán Pizarro. (Ver Cuadro 3). Es uno de los mandos más repetidos. En el mismo nivel de referencias se encuentra Villalba y por detrás de ambos, Zamudio. Por supuesto ,García de Paredes es nombrado muchas más veces. La Crónica impresa es la fuente que más referencias ofrece.

[21] Para la biografía e innovaciones militares del Gran Capitán, resultan imprescindibles: Martín Gómez, A. L.: El Gran Capitán. Las campañas del Duque de Terranova y Santángelo. Madrid, Almena, 2000.- Ruiz-Domènec, J. E.: El Gran Capitán: retrato de una época. Barcelona, Península, 2002.- Jiménez Estrella, A.: “Don Gonzalo de Córdoba: el genio militar y el arte de la guerra al servicio de los Reyes Católicos”, Chronica Nova, 30, 2003-2004, pp. 191-211.-Martínez Láinez, F. y J. Mª Sánchez de Toca: El Gran Capitán: Gonzalo Fernández de Córdoba. Madrid, EDAF, 2008.

 

 

[22] Canilleros cita a Urbina en la campaña de Nápoles, pero las crónicas no lo mencionan. No tenemos más referencias sobre Para este autor, Vargas que es trujillano, sin aportar más información. No hay que olvidar que lo lleva un linaje trujillano emparentado con los Pizarro, como se verá. Canilleros, García de Paredes, ob., cit., pp. 93 y.15

 

[23] Rodríguez Villa, ob., cit., p.255

[24] Se refiere el documento a duelos a muerte que daban derecho al vencedor a apropiarse de la espada y la capa del vencido, muy cotizadas. Canilleros, García de Paredes, ob., cit., p.91

[25] Sin ningún fundamento, Canilleros hace llegar a los dos hermanos Paredes, con su escudero Tapia a Nápoles, en vez de a Roma Este mimo autor deduce que salen de Trujillo a fines del verano de 1496, tras fallecer la madre de Diego García de Paredes . Ibídem, pp.89-93

[26] Alvaro Pizarro, trujillano, estaba casado con Giovanna Todeschini Piccolomini de Aragón que había fallecido hacia 1501. Esto indica que antes de esa fecha ya residía en Italia. Por tanto, pudo ser uno de los motivadores de la presencia de sus paisanos allí. Es posible que participase también en la primera guerra y campaña italiana del Gran Capitán. Este matrimonio inicia la línea genealógica de los Pizarro de Aragón de Trujillo, señores de San Juan de Piedras Albas.Vid. Anales de la Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía. Vol. 5, años 1998-1999, p.191,

[27] Los testigos de la probanza de Pizarro de 1529, cuando volvió a Trujillo a reclutar voluntarios para la conquista de Perú, avalan que salió de su ciudad natal por los años finales de la década de 1490, por el tiempo que hacía que no le veían. Porras Barrenechea, R.: «Información sobre el linaje de Francisco Pizarro, hecha en Trujillo de Extremadura en 1529». Revista de Estudios Extremeños, vol. VI, 3-4. Badajoz, 1950, pp.331-393.

[28] Canilleros deduce que salieron de Trujillo en el otoño, o fines del verano, de 1496. si bien la Breve Suma confunde la fecha, con 1507. Cfr. Canilleros, García de Paredes, ob., cit., pp.. 91-93 y 255.

[29] Tamayo sostiene, sin más, que Pizarro y los demás ya se encontraban en la Guardia del Papa. Canilleros asume este argumento, al afirmar que Gonzalo Pizarro, a quién identifica con el Pizarro de las crónicas, que ya estaba en Roma cuando llegó Paredes. Canilleros, García de Paredes, ob.cit p.81

[30] Nacido entre 1446-1458, según los datos más fiables, si bien la última fecha es la más probable. Mira Caballos, ob., cit., p.313.

[31] Mira Caballos, ob., cit, pp.64-65. Los análisis de ADN de sus restos sitúan su nacimiento en el último año de esa horquilla. Los testimonios personales del conquistador basculan más hacia el principio y el centro de la misma.

[32] Su hemano Hernando fue nombrado capitán de infantería con 17/18 años. Además en los ejércitos ingresaban también adolescentes, casi niños aún, como tambores, pífanos y otras tareas auxiliares. Nombramiento de Hernando Pizarro como capitán de Infantería. 27 de julio de 1521. AGI. Patronato, legajo 90 A, número 1, ramo 1.

[33] Greenwich Centeno, E.R.: Francisco Pizarro. De Trujillo de Extremadura la ciudad de los Reyes. Lima, Fundación Obra Pía de los Pizarro, 2008, p.75. Según los análisis de los huesos de Pizarro, hallados en la catedral de Lima, tendría una estatura de en torno a 1,72 a 1,73, elevada para la media española de la época. Y como alto lo describen los cronistas que se ocupan de su aspecto.

[34] Rodríguez Villa, ob., cit., p.255 y 257. Sin embargo, el Privilegio de armas, lo menciona como coronel con el ejército pontificio, con siete banderas -compañías- a sus órdenes. Citado por Canilleros, García de Paredes, ob., cit.,p.98.

[35] Estudios recientes. Ruiz Moreno, J.: «Las espadas de dos manos de Diego García de Paredes, el Sansón extremeño». Actas de los Coloquios Históricos de Extremadura, 2011 (versión electrónica) y Diego García de Paredes. 1468-1533. Las campañas de el «Sansón» extremeño. Almena, 2017.

[36] Sin embargo, sobre la batalla de Garellano, la segunda más importante de esta guerra, el 28 y 29 de diciembre de 1503, las menciones directas a Pizarro se refieren al teatro de operaciones previo y posterior, como se va a ver.

[37] Cuando no hacemos referencia a la fuente se trata de la Crónica impresa o general, y si no a las demás ya referidas en el Cuadro 3.

[38] Canilleros, García de Paredes, ob., cit., p.121

[39] La crónica manuscrita ya menciona a Villalba como coronel en Cefalonia, en diciembre de 1500, pero el resto de citas, contenidas en la crónica impresa, no lo refieren como tal hasta el asalto de Ruvo, en febrero de 1503.

[40] Ceriñola

[41]  La fecha de la crónica es inexacta. Por el contexto, la acción se sitúa en diciembre de 1502 o enero de 1503.

[42] Esta cifra resulta de dividir el número total de hombres de cada operación entre los mandos que participan, cuando está incluido Pizarro en ella.

[43]  Si bien, tanto el propio Francisco Pizarro, como el mismo García de Paredes, cuando mueren, se encuentran activos y en vida de combate, a pesar de su avanzada edad. Pero son precisamente ejemplos especiales.

[44]  Mira Caballos, Francisco Pizarro, pp.63-65. Incluso en los fondos archivísticos digitalizados del Archivo General y Real de Navarra, -Fondo Rena- donde encuentra este autor menciones a Gonzalo Pizarro en la Guerra de Navarra, se deduce que su participación es más de retaguardia y de dministración que de vanguardia, como pretendemos demostrar en otro estudio próximo. En ninguno de esos documentos, al final de sus días y de su carrera militar, aparece nunca como coronel. Cfr. Mira Caballos, E.: «Documentos inéditos sobre Gonzalo Pizarro, padre del conquistador del Perú». Actas de los XXXIX Coloquios de Historia de Extremadura, Trujillo, 2012.

[45]  Crónica General, ob., cit., págs. 64 y 152. No aparecen mencionados entre los capitanes de la bandera que reclutó García de Paredes, según la Información instruida en Nápoles sobre los servicios prestados por el coronel Diego García de Paredes, hecha el día 14 de julio de 1507. Citado por Canilleros, Diego García de Paredes. Canilleros, Diego García de Paredes., ob., cit., p.145.

[46]  Ver Cuadro 1.

[47]  Canilleros, García de Paredes, ob., cit., pp.254-255.

[48] Rodríguez Villa, ob., cit., p.195

[49] Ibídem, p.159.

[50]  Los cuerpos y armas que aparecen constantemente en la crónicas son infantaría, caballería pesada o «gente de armas» y caballería ligera. Dentro de la infantería se engloban el conjunto de funciones del ejértico, incluidas la de ingenieros minadores, zapadores y pontoneros que destacan respectivamente en los asedios y asaltos o en las operaciones previas a la batalla de Garellano. Pizarro manda una compañía de infantería española, ya que la infantería alemana o italiana se encuentra bajo mandos de sus propias nacionalidades, y éstos a las órdenes directas del Gran Capitán o del lugarteniente español en quien éste delegue.

[51] Memorial ajustado hecho con citación de las partes.Madrid, 17 de octubre, 1748. Archivo de la Fundación Obra Pía de los Pizarro. En otro trabajo que estamos realizando, sobre la formación militar del clan Pizarro y de los conquistadores en general, desmontamos varios de estos tópicos, incluida la referencia que ese memorial hace de la presencia de Gonzalo Pizarro en Italia a partir de un testimonio concreto. Cfr. Mira Caballos, ob., cit., p.316.

[52] Este aspecto y sus motivantes lo hemos tratado en Pelegrí Pedrosa, L.V.: «La compra de la Zarza por Juan Hernando Pizarro«, XXXIII Coloquios Históricos de Extremadura. Trujillo, 2005.- «La sucesión de Hernando Pizarro y el Marquesado de la Conquista (1578-1629): ba ases de la oligarquía indiana en Extremadura» Actas de Congreso la Tierra de Trujillo en el Renacimiento (1500-1600). Trujillo, 2006.

[53] Ladero Quesada, M.A.: «La caballería y la población de Extremadura, según los alardes de 1502» Norba, Revista de Historia. vol.17, Cáceres, 2004.p.179.

[54] El término «desposado» introduce dudas. No hay constancia alguna de que Francisco Pizarro vivera en ningún momento con su supuesto padre. Ni siquiera hay evidencia de contacto ni relación alguna a lo largo de su vida.

[55] Mira lo explica alegando que ese Francisco es un primo de Gonzalo Pizarro. Vid. Mira Caballos, ob., cit., pp.68-315.

[56] Canilleros publica el acta matrimonial. Previamente, el 24 de mayo de ese mismo añor, quedaron absueltos de la pena de excomunión que les acarreó haber celebrado antes el matrimonio sin pedir dispensa por consanguinidad, que obtuvieron ese día, por su cercanía de parentesco. Es decir, tuvieron que repetir la celebración del sacramento. Vid. Canilleros.; «Doña Isabel de Vargas, esposa del padre del conquistador del Perú». Revista de Indias. nº 45, Madrid,1951, p.27.

[57] Canellas recoge, del Archivo de la Corona de Aragón, una «Nómina de españoles e italianos que sirvieron a Fernando III, el Católico, en la Guerra de Italia, de 1501 a 1506» y que comienza: «Jhesus. Los que señaladamente han servido al rey nuestro señor en la guerra deste su reyno con el grand capitán son estos». Vid. Canellas López, A.: «Documentación napolitana en Zaragoza relativa a la evolución de tierras confiscadas a napolitanos angevinos, pactada en el Tratado de Blois (20-X-1505)» . Institución Fernando el Católico, Zaragoza, 1982, pp.61-342. En la entrada numerada como 14 aparece Pizarro. Ibídem, p.321.

 

[58] Cartas del Gran Capitán. 16 de mayo de 1507. Ordena a Cristóbal Zamudio que entregue la plaza de Vieste a mosén de Hozes. Rodríguez Villa, ob., cit., p. XLVIII

[59] Ibídem, pp.454-455.

[60] Mira Caballos interpreta que Pizarro llegó a Santo Domingo en 1504, pero no con Cristóbal Colón, sino junto a Alonso de Ojeda, que venía preso de su gobernación de Coquibacoa, . De ahí vendría la confianza en él y que se enrolase en Santo Domingo en su expedición a Urabá, en febrero de 1510. Vid. Mira Caballos, ob., cit., pp.79-81. Pero sigue sin explicarse ni, cómo ni cuándo, ni por qué motivación concreta pasó Pizarro a América desde España ni quien tuvo allí de contacto.

 

[61] Porras Barrenechea, R.: Pizarro, Lima, 1978, p.107

[62] En el estudio, ya referido, que estamos realizando sobre los antecedentes militares de los conquistadores, nos ocupamos de los tópicos historiográficos de Gonzalo Pizarro y de las llamativas circunstancias sociales de su tardío matrimonio y de su numerosa prole, habida una vez quedó viudo, entre otros temas.