Oct 011999
 

Mª del Pilar Cárdenas Benítez.

Fernando Barrantes Maldonado es uno de los muchos conquistadores y pobladores que participaron en la vasta empresa de la conquista y pacificación de las Indias. Su origen extremeño nos muestra otro ejemplo de los tantos extremeños ejemplares que llenaron el siglo XVI con sus obras y sus hazañas.

Como gobernador de la provincia de Espíritu Santo, en Colombia, establece una nueva población, San Agustín de Cáceres, cuyo nombre, como en tantos otros casos, recuerda sus orígenes y su herencia.

Son dos los objetivos que nos marcamos al elaborar esta comunicación: dar a conocer la figura de Fernando Barrantes Maldonado y delimitar las funciones que tenían los gobernadores en América.

1.- LOS GOBERNADORES EN AMÉRICA. TIPOS DE GOBERNADORES.

Podemos establecer una doble clasificación de los gobernadores americanos, teniendo en cuenta:

A) Según la forma del nombramiento.-

  1. Gobernadores por capitulación.
  2. Gobernadores designados por el rey u otras autoridades delegadas.
  3. Gobernadores surgidos de nombramientos o elecciones locales.
  4. Gobernadores por compra del oficio.

B) Según los cargos que acumulaban, podían ser además de gobernadores:

  1. Virreyes.
  2. Presidentes de la Audiencia.
  3. Gobernadores particulares.
  4. Subordinados.

A) Gobernadores según su nombramiento.-.

1.- Gobernadores por capitulación.

La primera de todas las gobernaciones fue la de Colón, a la que se unieron muy pronto las de Alonso de Ojeda en 1500 y la de Vicente Yáñez Pinzón en 1501, volviendo a aparecer con Juan Ponce de León en 1512, generalizándose en adelante y teniendo como antecedentes las realizadas en las islas canarias.

Son prerrogativa de la corona, pero en algunos casos delegó estas funciones en otras autoridades españolas. Las Nuevas Leyes de 1542 autorizaron a las audiencias, pero las ordenanzas de 1573 prohíben a los virreyes, audiencias y gobernadores que dieran estos permisos sin autorización especial.

Este sistema, que se interrumpe hacia 1574, sigue vigente hasta principios del siglo XVII por la costumbre extendida de su concesión por dos vidas.

El asiento o capitulación era un contrato de carácter público entre el Estado y un particular, que generaba derechos y obligaciones recíprocos, en el que el conquistador se obliga a llevar a cabo la empresa según las condiciones estipuladas y la corona se obliga a otorgar los beneficios, exenciones, facilidades y premios prometidos.

Las gobernaciones otorgadas por capitulación eran vitalicias y frecuentemente se prorrogaban en un heredero. Incluían la remuneración mediante un sueldo a percibir de los beneficios obtenidos en el lugar y frecuentemente iban acompañadas de otros títulos, tales como adelantado, capitán general o alguacil mayor.

Los principales beneficios económicos que se obtenían por capitulación consistían en la exención de impuestos, posibilidad de traer esclavos, ventajas en la explotación de las minas y, sobre todo, reparto de tierras e indios.

Este tipo de gobernadores se dirigían a comarcas aún no ocupadas por españoles o cuya conquista estaba en sus inicios, por lo que estaban provistos de gran autoridad para la dirección de la empresa y el mando de la gente, aunque debían consultar sus decisiones más importantes con los demás oficiales reales y con los religiosos.

Los gobernadores ejercían funciones de gobierno, justicia y guerra, quedando la Hacienda Real en manos de los oficiales reales

2.- Gobernadores designados por el rey.

Se pueden considerar funcionarios administrativos que ejercían un cargo temporal, con sueldo fijo y poderes definidos, y cuya designación provenía de las autoridades de España o de América[1]. Este sistema, opuesto al de las capitulaciones, se inicia muy pronto, con el nombramiento de Bobadilla en 1499, continuado con el de Ovando, llegándose a convertir en la organización normal y predominante del gobierno indiano.

La sustitución de los gobernadores nombrados por capitulación por los designados como funcionarios de la corona demuestran el deseo de control que la monarquía deseaba ejercer sobre las autoridades indianas, cuyas atribuciones estaban ordenadas legislativamente. La sustitución fue lenta por la falta de medios de la corona para poder emprender las expediciones de conquista, pero a medida que se organizaban las regiones, iban apareciendo en ellas estos gobernadores que sustituían a los anteriores de carácter vitalicio.

Solo excepcionalmente estos gobernadores fueron destinados al descubrimiento y población de un territorio, aunque lo normal fue siempre enviarlos a provincias o regiones ya conquistadas.

El cargo de gobernador era reservado a ser provisto por el monarca, quien lo elegía entre los candidatos que le presentaba el Consejo de Indias o bien lo designaba directamente; este cargo solía recaer en personas que habían prestado ya servicios a la corona, bien administrativos bien en el ejército y raras veces se nombraban letrados o eclesiásticos.

3.- Gobernadores surgidos de nombramientos o elecciones locales.

Fue un sistema excepcional, ya que la designación de los gobernadores era potestad real o de las autoridades superiores indianas. A veces se realiza de forma irregular, es decir, que dicho nombramiento no tiene fundamentos legales, o bien mediante disposiciones que autorizaban esta situación. Nombramientos de este tipo fueron los de Vasco Núñez de Balboa tras la deposición del alcalde mayor Enciso, la de Hernán Cortés para desligarse de la dependencia del teniente de gobernador de Cuba o la de Pedro de Valdivia, por el cabildo de Santiago de Chile, para dejar de estar subordinados a las autoridades peruanas. En cambio, en el Paraguay es una Real Cédula la que autoriza a los pobladores a nombrar un gobernador, cargo vacante tras la muerte de Pedro de Mendoza, ante la posibilidad de dejar la región sin gobernante legítimo. Años más tarde, tras la destitución de Alvar Núñez Cabeza de Vaca, los pobladores de Asunción eligen por aclamación a Domingo Martínez de Irala, lugarteniente de gobernador .Mediante votación fueron elegidos Diego de Abreu y Francisco Ortiz de Vergara.

En algunos casos es la propia Audiencia la que autoriza a los pobladores para elegir a sus gobernadores. Otras veces son los propios ayuntamientos los que suplen las vacantes sin tener autorización para ello.

4.- Gobernadores por compra de oficio.

Desde finales del siglo XVI algunos cargos públicos son vendidos en remate público, especialmente las escribanías y los corregimientos de los cabildos. La ley distinguía entre los oficios con jurisdicción y los que tienen parte de ella, siendo posible vender los segundos, entre los que no estaban los de gobernador, miembros de audiencias ni alcaldes, ya que todos estos cargos son magistrados judiciales. A pesar de las prohibiciones, los cargos de gobernadores fueron vendidos, generalizándose a mediados del XVII y sobre todo en las últimas décadas del siglo. De todas formas las gobernaciones no se remataban, sino que se concedían en virtud de un servicio prestado a la corona que se remuneraba de esta manera. Las gobernaciones podían otorgarse sin estar aún vacantes; en este caso se les denominaba gobernador futurario.

En muchos de esto casos, los gobernadores utilizaban su cargo para enriquecerse, teniendo que ser destituidos por ello. Las autoridades superiores no aprobaban este tipo de nombramiento, tanto por la actitud con que tomaban el cargo como por la falta de experiencia administrativa de estas personas.

B) Según los demás títulos acumulados.

La acumulación de títulos era frecuente, tanto para no multiplicar las autoridades como para evitar los posibles conflictos que pudieran surgir entre ellas. Esta concentración de poder no impedía que se delimitaran las funciones de cada uno de los cargos ejercidos. Las cuatro funciones específicas del derecho indiano eran las siguientes: gobierno, justicia, guerra y real hacienda.

1) Los virreyes.

Ya avanzada la conquista, cuando se quiso organizar mejor el gobierno que hasta entonces había sido dirigido por los mismos conquistadores, aparecen de nuevo los virreinatos, con diferente carácter al colombino, con el fin de afirmar el poder real en las regiones en que se implanta. En 1535 Antonio de Mendoza es nombrado virrey, gobernador y presidente de la Audiencia para las provincias de Nueva España. En las leyes nuevas se establece la necesidad de crear un virreinato para el Perú, para lo cual se nombra a Blasco Núñez Vela un año después, recibiendo también el título de gobernador.

Los virreinatos abarcaban varias provincias de gran extensión territorial. La concentración del poder impuso variedad de jerarquía y funciones: el virrey gobernaba directamente una o varias provincias, manteniendo el gobierno superior de las restantes, que eran regidas por autoridades locales. Este gobierno superior no suponía un control permanente ni una ordenación constante del desempeño de sus funciones, ya que los gobernadores recibían órdenes directas de España y enviaban también sus informes sin pasar por el virrey. Este ejercía una cierta vigilancia sobre los demás gobernadores, interviniendo en aquellos casos urgentes para los cuales los gobernadores no tenían poderes.

El virrey cubría interinamente las vacantes de gobernadores hasta la designación del nuevo titular, impartía órdenes e instrucciones generales cuando no se podía consultar a España e intervenía en las provincias cuando se presentaba una situación anormal que obligaba a tomar decisiones inmediatas, ejerciendo funciones gubernativas en las provincias a su cargo[2].

Este oficio era de provisión real. En caso de fallecimiento del virrey es la Audiencia la que asume las funciones de gobierno, generalmente el oidor más antiguo hacía las funciones de presidente y capitán general.

2) Los presidentes-gobernadores y las audiencias gobernadoras.

No hubo una regulación uniforme en cuanto a las estructuras y categorías de las diferentes audiencias, en lo relativo al gobierno, aunque sí un criterio que va evolucionando en el siglo XVI. Desde la desaparición del gobierno personal de Diego Colón, predomina la idea de un gobierno ejercido por un grupo de letrados de forma corporativa, aunque luego se entrega esta función a virreyes y presidentes. Una clasificación de los distintos tipos de gobernación podría ser la siguiente:

  1. Audiencias gobernadoras de Santo Domingo (1524-1528), México (1527-1535), Panamá (1538-1542 y 1563-1572), Los Confines (1543-1560), Nueva Granada (1548-1572) y Nueva Galicia o Guadalajara (1548-1572), que ejercieron el mando político de forma colegiada sin subordinación a ningún virrey.
  2. Presidentes-gobernadores con facultades limitadas, como los de Charcas y Quito, desde su fundación hasta 1567.
  3. Presidentes-gobernadores y capitanes generales de Chile, que tenían el mando de su provincia bajo la supervisión del virrey.
  4. Presidentes-gobernadores con gobierno directo de su provincia y superior de otras vecinas, dentro del distrito de la Audiencia y dependientes del virrey, como Panamá (1572-1717 y 1723-1739), Nueva Galicia (desde 1574), Buenos Aires (1661-1671) y Charcas (desde 1776).
  5. Presidentes-gobernadores que tenían el gobierno superior independiente del virrey, como los de Santo Domingo (desde 1528), Nuevo Reino de Granada (desde 1572 hasta las dos creaciones del virreinato), Guatemala (desde 1568), Caracas (desde 1786).

Los cargos de presidentes de las audiencias eran todos de provisión real. En caso de vacante, la regla general era la sucesión en el gobierno de las respectivas audiencias, hasta el nuevo nombramiento, siendo este cargo desempeñado, junto al de capitán general, por el oidor más antiguo. Por excepción, el virrey del Perú hacía nombramientos anticipados en pliegos cerrados, para el reemplazo de los presidentes de Chile y Panamá, pudiendo hacer otra designación al conocer la vacante.

3) Los adelantados.

En muchos casos, durante el siglo XVI se otorgaban juntos los títulos de adelantado y gobernador, vinculado al sistema de capitulaciones. Es posible que en su origen al título de adelantado tuviera un contenido político y a la vez judicial, ya que ambas funciones son indispensables para el jefe de una empresa de tal envergadura. A medida que se afianza el título, se le van agregando beneficios de tipo señorial, como mercedes de grandes extensiones de tierras, tenencia de fortalezas, promesa de vasallos, lo que hace que se convierta muy pronto en un título de honor y dignidad.

No llegó a reglamentarse el reemplazo de los adelantados en casos de muerte, incapacidad o ausencia. Los que poseían el cargo de forma vitalicia o hereditaria, podían nombrar un lugarteniente en su ausencia. En algunos casos se produjeron vacantes prolongadas, por falta de herederos, sin que la corona interviniera respetando los derechos derivados de la capitulación.

4) Gobernadores particulares.

Eran aquellos que presidían una provincia menor, sin audiencia y se les titulaba gobernadores, capitanes generales y justicias mayores. Este último título no es muy frecuente, ya que las funciones judiciales se consideraban dentro del cargo de gobernador.

El título de capitán general respondía a la necesidad de tener un jefe que dirigiera las milicias locales; desde finales del siglo XVI se impuso la distinción entre los que recibían el título y los que no.

Estos gobernadores particulares o autónomos dependían de un virrey, una audiencia o directamente del monarca a través del Consejo de Indias. Podían nombrar un teniente en el caso de tener que ausentarse de su gobernación. Tras su muerte o incapacidad, era reemplazado de inmediato por los mismos funcionarios o, en su defecto, por los alcaldes ordinarios, aunque virreyes y presidentes podían nombrar interinos.

5) Gobernadores subordinados.

Surgen a principios del siglo XVII, quedando subordinados a los gobernadores de las provincias menores, aunque no es un título muy difundido, siendo igualmente muy diferentes sus funciones, según las zonas.

2.- LAS FUNCIONES DE LOS GOBERNADORES.

La existencia de diversas categorías entre las autoridades que denominamos gobernadores, así como sus diferencias jerárquicas y regionales, nos dificultan mucho la tarea de elaborar un esquema uniforme de las funciones que desempeñaron. Nos limitaremos a señalar las atribuciones gubernativas, dejando a un lado las otras propias del ejercicio de otros cargos acumulados.

La distinción entre gobierno y justicia queda establecida a partir de la década de 1570, cuando desaparecen las audiencias gobernadoras, y se separan las funciones del virrey y el presidente de la Audiencia de las propias de este tribunal. Las atribuciones de guerra y hacienda estuvieron diferenciadas desde el principio, correspondiendo al capitán general y a los oficiales reales respectivamente.

1. El gobierno superior.

Este tipo de gobierno implicaba el control de las actividades de los funcionarios locales y, en general, de toda la provincia, sin que éstos dejaran de ser autónomos en su funcionamiento. Queda recogido en numerosas normas, incorporadas a la Recopilación de leyes de Indias. Los poderes propios de este gobierno superior se pueden resumir en: dar informaciones, proponer y realizar nombramientos, dar órdenes directas e intervenir en casos especiales.

2. El gobierno directo.

La función de gobierno, aunque nunca quedó plenamente definida, abarcaba todo aquello que no fuera propio de la justicia, la guerra o la hacienda real. En general, comprendía dos amplios aspectos: gobierno espiritual y gobierno temporal. En cuanto al gobierno espiritual, se incluía todo lo relativo al orden eclesiástico: conversión de los naturales, enseñanza de la religión, informar de las fundaciones y edificaciones de iglesias y monasterios, fundar y visitar hospitales, comunicar vacantes de cargos eclesiásticos, proveer curatos en los pueblos de españoles y doctrineros en los pueblos de indios, asistir a los concilios provinciales, recoger los breves y despachos pontificios que no hubieran pasado por el Consejo de Indias, informar de los religiones que fueran necesarios, auxiliar a los inquisidores, confiscar libros heréticos, etc., para lo cual tenían que actuar de acuerdo con las autoridades eclesiásticas.

En cuanto al gobierno temporal, era atribución exclusiva de virreyes, presidentes y gobernadores, para cuyo desempeño podían dictar ordenanzas generales, que debían ser comunicadas al Consejo de Indias, aunque no era necesaria su confirmación por el monarca. También los gobernadores particulares podían dictar ordenanzas, que sí necesitaban confirmación.

Entre las funciones ejercidas por los gobernadores podemos destacar la fundación y traslado de ciudades, organización administrativa, construcción de obras públicas, ordenamiento del comercio interior, abasto de las poblaciones, organización de reducciones indígenas, mercedes de tierras, encomiendas de indios, e intervención en las ventas de oficios. Para los nombramientos, cada autoridad tenía sus limitaciones directamente previstas desde España.

3. El gobierno subordinado.

Esta categoría no constituyó un grupo uniforme, dependiendo sus atribuciones y su grado de subordinación de los propios nombramientos.

Las ordenanzas de intendentes crearon gobiernos político-militares en zonas fronterizas, que dependían de los intendentes en cuestiones de policía y hacienda, y de los virreyes en materia de guerra.

Los cabildos también tuvieron atribuciones gubernativas en la ciudad y su distrito, que nunca quedaron claramente delimitadas.

3.- EL GOBERNADOR FERNANDO BARRANTES MALDONADO.

El capitán Fernando Barrantes Maldonado era hijo de Alonso Barrantes Maldonado, natural de Trujillo[3], y de Inés de Ludeña. Su padre fue alguacil en Cuba, habiendo participado en la pacificación de dicha isla y de otras comarcanas. Estuvo en Italia y en Flandes, fue alférez de Cristóbal de Eraso, general de la flota y armada de Indias y pasó a América, donde participó en la jornada del Chocó, durante la cual fue nombrado capitán por Melchor Velázquez, gobernador de Popayán, y en la pacificación de los indios Paez. Entre 1582 y 1588, lo encontramos solicitando el cargo de tesorero de Popayán. Para ello, presenta dos informaciones de méritos y servicios, en los que incluye los de su padre y los de dos familiares de María Ortiz, su mujer: su padre, Juan de Castro, vecino de Vélez, que estuvo en la isla de Carare, y su tío, Francisco González de Castro, que participó en la pacificación de los indios tayrona. El 3 de febrero de 1592, el Consejo de Indias resuelve a su favor.

Posteriormente, el capitán Barrantes presenta un memorial ante el Consejo de Indias, en el que solicita la gobernación de Espíritu Santo, vacante a la muerte del anterior gobernador Andrés Calvo de Cáceres[4]. Presenta como méritos para tal concesión, los 17 años que lleva de servicio a la corona en América, así como los 36 años de servicio de su padre. Por su parte, se obliga a gastar su patrimonio para fundar y poblar dos nuevas ciudades en la dicha gobernación. El 8 de marzo de 1593, se ve su petición en el Consejo, en el que se dictamina: “llévese lo que hay sobre esta al señor fiscal y la parte acuda a él”.[5]

En Aranjuez, a 10 de mayo de 1593 se expide una Real Provisión por la cual lo nombra gobernador y capitán general de la provincia de Espíritu Santo de la Grita por diez años. El territorio comprendía 200 leguas que van desde las espaldas del repartimiento de Guatavita y Guachita en diámetro hacia la derecha y hacia la izquierda, sin tocar los territorios conquistados y poblados, como está capitulado con la Audiencia. Se le da poder para administrar justicia, debiendo jurar el cargo en la dicha Audiencia. Se establece que su salario será de mil pesos de oro de minas, que deben ser pagados de los frutos de la tierra; en el caso de no haberlos, no tienen obligación de pagar el dicho salario. Esta provisión se asienta en los libros de los oficiales de la Casa de la Contratación de Sevilla en 29 de enero de 1594.

Mas adelante, presenta una nueva petición, en la que se reconoce la concesión de la citada gobernación; así podemos leer que “el capitán Fernando Barrantes Maldonado digo que Vuestra Alteza me asse [sic.] merced del gobierno de las provincias del Espíritu Santo que el gobernador Francisco de Cáceres pobló y descubrió…”[6]. En este documento se solicita la expedición de una serie de cédulas que parecen imprescindibles para el buen gobierno de aquellas tierras. Las atribuciones que solicita son las siguientes:

  • Que cualquier vecino de Indias que quiera ir al descubrimiento pueda tener licencia de la Audiencia, dejando un escudero en su encomienda.
  • Poder nombrar alcaldes, regidores y los oficiales necesarios dentro de su jurisdicción.
  • Poder para repartir tierras y solares a los vecinos.
  • Recibir la ayuda y apoyo de la Audiencia.
  • Poder llevar ornamentos y misales por valor de tres mil ducados.
  • Se dé sal y vino a los monasterios e iglesias.
  • Que se dejen libres a los presos que quieran ir al descubrimiento.
  • Que se guarde el asiento y capitulación que se tomó con el gobernador Francisco de Cáceres.
  • Que se dé permiso a todos los españoles e indios que quieran ir a la jornada.
  • Que del oro, plata y piedras preciosas se pague sólo el veinteno, como si fuera tierra nueva.
  • No pagar el almojarifazgo, por ser tierra nueva.
  • Pueda tomar y encomendarse un repartimiento de indios vacos, por los muchos gastos ocasionados por la conquista y población.,
  • Pacificar a los indios y repartirlos en encomiendas.
  • Que las visitas las haga el oidor y en grado de apelación por ser la tierra pobre.
  • Para que los indios que hayan salido de estos territorios vuelvan a ellos.

Todas estas cédulas que solicita fueron expedidas en 1580 a Francisco de Cáceres, su antecesor en el cargo, por lo que las consideraba imprescindibles para el buen gobierno de aquella tierra.

En una nueva petición, el capitán Fernando Barrantes solicita de nuevo que del oro, plata y piedras preciosas se pague el veinteno, en lugar del quinto que correspondía a la corona, al haber sido concedida esta merced con anterioridad y no haber podido gozar de ella por estar los vecinos enfrascados en la conquista y pacificación de la tierra. Después de ser vista en el Consejo, finalmente en 2 de junio de 1593 se dictamina la renovación de la citada merced.[7]

Fernando Barrantes Maldonado realiza una nueva petición, en la que solicita que la ciudad de Mérida y la villa de San Cristóbal, pertenecientes a la gobernación de Tunja, pasen a formar parte de su gobernación. Estas poblaciones se encuentran cerca de la de Espíritu Santo, que sí pertenece a la gobernación, y a través de ellas debía hacerse la población que, según la capitulación, debe realizarse en la boca de la laguna de Maracaibo, para poder navegar el río Zulia, así como la pacificación de los indios de guerra que hay en sus alrededores.[8]

Esta petición es desestimada por los miembros del Consejo en 30 de julio de 1593.

Hasta principios del año siguiente no llega el capitán Barrantes a Sevilla, donde se presenta en la Casa de la Contratación para solicitar la licencia para regresar a América. Lleva una Real Cédula de 26 de mayo del año anterior dirigida a los oficiales de la Casa de la Contratación de Sevilla, para que dejen pasar al capitán Barrantes sin dar información y que pueda llevar cuatro criados, dos solteros y otros dos casados con sus mujeres e hijos, presentando antes la información necesaria[9] .En virtud de este documento, los oficiales de la Casa de la Contratación conceden la licencia al nuevo gobernador de Espíritu Santo el 26 de enero de 1594.

Como criados del gobernador, nos consta que pidieron información y licencia los hermanos Santiago y Esteban Muñoz, solteros y naturales de Sevilla, para lo cual se presentaron el 18 de enero de dicho año.[10] En estas licencias se especifican diversos rasgos de las personas para poder identificarlas. Así, sabemos por dicho documento que Santiago Muñoz tendría unos 23 ó 26 años, pequeño de cuerpo, con dos lunares en la frente, mientras que su hermano Esteban tendría unos 16 años, con una cicatriz entre la cejas y pecoso. Tras la presentación de varios testigos, se les concede la licencia el 21 del mismo mes y año.

Normalmente, los gobernadores se suelen rodear de personas de su confianza, generalmente conocidos y, por tanto, naturales o vecinos de la misma población o de otras cercanas a su lugar de nacimiento o residencia. Aunque no hemos podido comprobar documentalmente el lugar de nacimiento del capitán Barrantes, si tenemos en cuenta que su padre era natural de Trujillo y que quienes lo acompañan son en su mayor parte naturales de Alburquerque, podemos deducir casi sin riesgo de equivocarnos el origen extremeño del gobernador. Es lógico que el gobernador se rodeara de gente conocida, en la que poder confiar, al llevar la responsabilidad de descubrir nuevos territorios y fundar poblaciones en lugares donde hasta entonces no había más que “indios de guerra”, como vienen citados en los documentos.

Hemos podido localizar a varias de las personas que pasaron con el gobernador para la población de la provincia de Espíritu Santo de la Grita. Son los siguientes:

  • Pedro de Barrantes, natural de Alburquerque, soltero, hijo de García de Barrantes y Aldonza Vélez de Guevara.[11]
  • Juan Sánchez, natural de Alburquerque, soltero, hijo de Andrés Calderón y Beatriz Ramírez.[12]
  • Juan Quintero, natural de Anza, hijo de Juan Macías y de Elvira Sánchez, con Elvira Guerra y sus hijos Juan y María.[13]
  • Juan Gómez, natural de Alburquerque, soltero, hijo de Juan Gómez y María Pérez.[14]
  • Álvaro Galán, natural de Alburquerque, soltero, hijo e Juan González Galán y de Constanza Gallega.[15]
  • Dimas de Morales, natural de Toledo, soltero, hijo de Tomás de Morales y Luisa Heredia.[16]
  • Juan de Espinosa, natural de Toledo, hijo del doctor Andrés Gutiérrez y de Isabel Espinosa.[17]
  • Hernán López, natural de Villagarcía, soltero, hijo de Sebastián López y de Catalina López.[18]

Damos ahora un salto en el tiempo y nos trasladamos a 1610. Fernando Barrantes lleva quince años como gobernador de la provincia de Espíritu Santo y envía al rey la siguiente carta:

Señor:

Sienpre e tenido cuidado en dar aviso a Vuestra Magestad de las cosas que /3 se an ofrecido en el govierno de las provincias del Spíritu Santo / del valle de la Grita, donde e servido a Vuestra Magestad quinze años de governador y capitán general, y en todo el tienpo que e esta-/6-do en esa governación e hecho seis jornadas con gente / a mi costa, de las quales e sacado muchos flechazos de / indios y la yerva de las flechas y la gota que a tienpos /9 me da en esta tierra fría, a sido causa para que en tres años / que a que se me acabó la juridición, no aya ido en persona / a besar la manos a Vuestra Magestad y suplicarle me haga merced / /12atento a que a quarenta años que sirvo a Vuestra Magestad, en / estas partes y en España, en la guerra de Granada y en / Italia y en la naval, siempre serca de la persona del /15 señor don Juan de Austria, y de esta governación e sa-/-lido pobre por aver sido los gastos de la guerra a mi costa y / por aver servido a Vuestra Magestad en poblarle un pueblo que se llama /18 la çiudad de San Agustín de Cáceres, en la qual provincia / descubrí muchos indios que repartí y encomendé en / los soldados que entraron conmigo y me ayudaron a con-/21-quistarlos, y oy día están quietos i pacíficos sirviendo / a Vuestra Magestad.

Quando ésta llegue a manos de Vuestra Magestad estará / vaca la governación de Cartagena. Suplico a Vuestra Magestad /24 me haga merced de ella, pues a tantos años que sirvo a / Vuestra Magestad de gobernador y capitán general y al presente / me hallo con mejor dispusición para servir a Vuestra Magestad /27 en Cartagena, por la larga esperiencia que tengo de / las cosas de la guerra, o en otra parte, la que Vuestra Magestad fuere / servido de hazerme merced.

De Santa Fe deste Nuevo Reino /30 de Granada, y de mayo 22 de 1610 años./

Fernando Barrantes / Maldonado.[19]

El salto en el tiempo no se debe sino a la falta de documentación para este periodo. Es ésta una de las pocas cartas conservadas del gobernador, siendo todas de 1610. Como hemos podido comprobar por el texto de la misma, hacía varios años que había terminado su jurisdicción como gobernador.[20] Su situación económica, según expone en la misma, no era lo suficientemente favorable, por lo que solicita que se le conceda una nueva gobernación, esta vez la de Cartagena, de características muy diferentes al ser una zona donde la población está asentada desde hace mucho tiempo y que gozaba de mayor prestigio.

Dejamos en este punto la vida de nuestro personaje. A través de estas notas hemos podido comprobar su carácter emprendedor y su disponibilidad hacia la corona. Es uno de tantos extremeños anónimos que forman parte de nuestro legado histórico.

BIBLIOGRAFÍA:

  • ZORRAQUÍN BECÚ, Ricardo: “Los distintos tipos de gobernador en el derecho indiano”. En III Congreso de Derecho Indiano. Madrid, Instituto Nacional de Estudios Jurídicos, 1973.
  • ZORRAQUÍN BECÚ, Ricardo: “Los orígenes de los gobernadores indianos”. En II Congreso venezolano de Historia, Tomo II. Caracas, academia Nacional de la Historia, 1972.
  • ZORRAQUÍN BECÚ, Ricardo: “Estudios de Historia del Derecho”. Tomo I. Buenos Aires, Instituto de investigaciones de Historia del Derecho, 1988.

FUENTES DOCUMENTALES:

Archivo General de Indias, Secciones de Santa Fe y Contratación.


NOTAS:

[1]Ricardo Zorraquín Becú, Estudios de Historia del Derecho, tomo I, págs 316-317.

[2]Id. Pág 328.

[3]Así lo testifican varios testigos de las informaciones. El capitán Diego Soleto, vecino de Santa Fe, dice que es natural de Extremadura, mientras que el oidor doctor Chaparro afirma que es natural de Trujillo. A.G.I., Santa Fe 91, N.1.

[4]Este gobernador ocupaba el cargo de forma interina.

[5]A.G.I., Santa Fe 51, R.2, N.28.

[6]A.G.I., Santa Fe 51, R2, N.28 a.

[7]A.G.I., Santa Fe 51, R.2, N.28 b.

[8]A.G.I., Santa Fe 51, R.2, N.29.

[9]A.G.I., Contratación 5246, N.2, R.50.

[10]A.G.I., Contratación 5246, N.2, R, 51.

[11] A.G.I., Pasajeros, L.7, E.3407.

[12] A.G.I., Pasajeros, L.7, E.3408.

[13] A.G.I., Pasajeros, L.7, E.3409.

[14] A.G.I., Pasajeros, L.7, E.3410.

[15] A.G.I., Pasajeros, L.7, E.3411.

[16] A.G.I., Pasajeros, L.7, E.3412

[17] A.G.I., Pasajeros, L.7, E.3413.

[18] A.G.I., Pasajeros, L.7, E.3414.

[19] A.G.I., Santa Fe 51, R.2, N.30.

[20] En la Real Cédula de su nombramiento observábamos que se le concedía el título de gobernador por diez años.

Oct 011999
 

Diego Blázquez de Yáñez.

EL AVISADOR DE BADAJOZ (1.882 – 1.887) (Seis años con este título)

  • Se inscribía en la c/. Lagares, nº 6. Y lo dirigía: Emilio Orduña.
  • Termina con los números 6 y 13 de Enero de 1887, jueves ambos.

EL AVISADOR (AGOSTO 1.887 – 1.891) –Cambio de cabecera. (Tres años con este título)

  • Se inscribía en la c/Comedias, nº 13. Nunca pone Director.
  • Se dividió en EPOCAS Y AÑOS.
  • Pone siempre Semanario y Juevista, a excepción de connotar algunas efemérides, que calen en otros días de la semana.

Este semanario viene a ser el frontal, solemne de barroquismo, en mesa de Catedral provinciana, que se vestía de pontifical en canónigos de oposición y gracia inspirados en, por, sobre y de su verdad. Con orfebrería eclesiástica: claustro y sacristías, argucias entre socarronería, dimes y diretes, distingos y subsumisiones y argumentos. “Adhominem” y “iusta populum”, donde el rencor, con frecuencia, se hacía prueba contundente y casi metafísica. Y todo esto en el papel del AVISADOR, y desde al anonimato. Porque eran artículos sin firma y sin firma la misma Dirección.

Varapalos, duros, revestidos.- por más duros-de piedad, y variedad de patios vecinales entre Doña Melitona y Doña Clara. (Populares personajes). “Ayes de un cobarde”, de despellejos simbólicos, aplicador a todo bicho viviente.

Luego… panegíricos postmortem, (Muerta la bestia la cebá al rabo). Con la sal y la pimienta del per se y del per accidens de los más sutiles escolásticos.

EL AVISADOR desde el Badajoz de un Guadiana hinchado y arrasador, viene a hacer tabla rasa de todo cuanto le circunda. Al otro lado de la orilla que le une al Puente de Palmas, (tantas veces abogando por su ensanche), y hasta romper sus fronteras provincianas por toda la Extremadura, contra muchos de sus periódicos e incluso contra algunos de su metrópolis: ombligo, en esencia y existencia, necesario, al menos, por aquella Redacción anónima.

Sírvanos, para muestra, un botón, desde algunos números de su recorrido, que vienen a alojarse en muchos ojos, hasta dejar, muchos otros, cegañutos, o enturbiarlos de enconos rabiosos.

Se editaba con licencia eclesiástica. ¡No podía menos!, si, entre amigos fraternos, andaba el juego.

Era semanario celebrativo siempre del día dominical y fiesta de guardar. Y hasta juevista, por aquello de adorador y eucarístico.

No firma nunca Director alguno, sino -visitador siempre-, con el aviso: “La correspondencia se dirigirá al AVISADOR”.

COMENTARIO:

  • En el número 232, de su EPOCA II – AÑO III, del jueves, día 6 de Enero de 1887, se divide en estas secciones:
    • Discurso de S.S. al Colegio Cardenalicio
    • Año nuevo
    • Sección local
    • Variedades
    • Noticias varias
    • Sección religiosa
    • Anuncios.

    Este número, en su sección local, cita, con sabiesa voracidad EL NOTICIERO DE BADAJOZ (6 de Enero 1887) del que dice: ”Se ha convertido en pregonero al servicio de El Motín madrileño, para dar salida al inmundo y bestial almanaque, ponderando el mérito de la mercancía, como el gitano chalán que encarece las cualidades de la bestia con que quiere pegársela al comprador. Contiene graciosísimas láminas del ganado a que El Motín dedica sus cuitas…”
    En “cosas de LAS DOMINICALES” la emprende, espada en ristre, contra este periódico, con “¡tiene chiste!”. Y puntual siempre a levantar acta de nuevos nacimientos, lo hace de EL MAGISTERIO EXTREMEÑO, EL BOLETIN DEL MAGISTERIO y EL PACENSE. Sus varapalos, además, son muy interesantes.

  • En el número I del AÑO I – Jueves, 4 de Agosto de 1887, reseñamos:
    • Que en su cabecera se ha suprimido la de EL AVISDOR DE BADAJOZ, por EL AVISADOR, y esto, con distinta tipografía. (Vestido nuevo para nuevos usuarios). Y avisa: “Nuestra constancia” “Llevamos seis años de vida, y desde ahora se desliga este semanario de Emilio Orduña, empezando el AÑO NUEVO, firmado por la Redacción”.
    • Se publica también el ACTA de Emilio Orduña (Muy interesante).
    • Se escribe sobre la logia masónica de Badajoz.
  • En el número 2, jueves, 11 de Agosto de 1887:
    • Una Circular del Cardenal Secretario de Estado, monseñor Rampolla.
    • Se cita y se ataca, ampliamente, a LAS DOMINICALES y al DIARIO.
  • En el número 3 y del 4 y 5, jueves, del 18 de Agosto y Septiembre de 1887:
    • En varapalos, un epitafio, según el deseo ardiente del finiquito, por parte de los demás periódicos, de la posible y supuesta muerte de EL AVISADOR. Sigue levantando acta de EL DIARIO y de EL MAGISTERIO. Así mismo de LA REVISTA EXTREMEÑA y LA DEFENSA y EL FREXNENSE. Incluye noticias de Zafra y Salvaleón, y cita también LA PRENSA DE DON BENITO, en el que se hace alusiones contra el párroco de esta ciudad.
  • El número 19, de Diciembre de 1887, se publica, excepcionalmente, el miércoles, dedicado todo a la víspera de la Inmaculada, orlando su primera página una oración a María Inmaculada.
    • En su sección local se inserta un polémico debate y una querella contra el antiguo AVISADOR DE BADAJOZ, de Orduña, y se levanta acta de la revista de bordados en Badajoz, EL PRIMOR FEMENINO.
  • En el número 20, jueves, 16 de Diciembre, en su sección local, dice: “Ha muerto, apenas nacida, LA JUSTICIA, periódico federal. Sentimos las causas que obligan a su Director a cesar tan pronto en la publicación del periódico”.
  • En el número 21, jueves y 22 de Diciembre, se dice: “Un mozo de cuadra”, citando EL FAROL y LAS ANTORCHAS de Cáceres, dedicando en su sección social un largo artículo a EL DIARIO masónico de Rabí-Anselmo, el diario Estripa-gustos, y volviendo largamente contra EL MOTIN, LAS DOMINICALES y LA REVISTA de Almendralejo.
  • El número 22, del jueves, 5 de Enero de 1888, dedica un especial a León XIII, en sus Bodas de Oro con el Sacerdocio, muy interesante, con el título… ¡VIVA EL PAPA REY!, que conlleva a una polémica, durísima, con EL DIARIO. Vuelve contra EL FAROL, en “Los humos de Cáceres”, y se amplía en notas sobre el jubileo.
  • El jueves, 29 de Marzo, lo dedica todo, a la Semana Santa.
  • El número 34 del jueves, 5 de Abril de 1888, se inserta en su cabecera el AÑO II.
  • El número 39, 9 de Mayo, se cambia el día de la semana por el miércoles, también excepcionalmente, por la PROTESTA que hace EL AVISADOR a LAS ANTORCHAS. Y con el titular “tocando el violón”, “agudiza un conflicto en Montemolín (que reiterará), y su agria polémica contra EL DIARIO, como siempre.
  • Con el número 73, del jueves día 3 de Enero de 1889, se inicia el AÑO III.
    • Se inserta LA PROTESTA del Príncipe Regente de Prusia contra el despojo del poder temporal del Papa.
  • El número 122, del AÑO II, del 5 de Diciembre de 1889, lo dedica a festejar a la Inmaculada. Trata “el taller cristiano” (a la cuestión obrera). Y se cierra el año con el número 125, del jueves, 26 de Diciembre dando las defunciones de marqueses y condes. (Muy interesada la Iglesia por las necrológicas ilustres).
  • El 2 de Enero, jueves de 1890
    • Muy curioso “¿Que nos cuenta usted del hipnotismo?”. Y transcribe un artículo larguísimo, del periódico de Badajoz, EL OBRERO FEDERAL.
  • El número 127, jueves, 5 de Enero de 1890, viene a reflexionar “sobre la desamortización de los pobres”, y a tratar el tema obsesivo (la masonería), como “el rey del infierno”.
  • El número 178, se inicia con el AÑO V, Jueves 8 de enero 1891, y en sus varapalos, lanza dura polémica contra EL EMERITENTE. también se afirma que EL AVISDOR se intercambia con todos los periódicos de la Provincia, a excepción del vitando DIARIO (¡guerra a muerte!), al que se le negó acogida en su seno fraterno, después de pesar sobre él la prohibición de la censura eclesiástica.
    • En Cáceres se intercambia también con LA REFORMA, LAS ANTORCHAS (hasta que se la echó también por delinquir de pensamiento, obra y omisión). “A EL CANTON también lo hemos arrojado, porque sobre él pesa la prohibición eclesiástica”. (¡Maldición y lejanía!).
  • Número 199 – Jueves, 4 de Junio de 1899:
    • Un Junio rabioso de calores enardece las picaduras hasta enconarlas en arrebatos coléricos contra EL EMERITENSE, LACOALICIÓN Y EL DIARIO. (Especialmente, “menuo vapuleo al DIARIO”). Al AVISADOR. “Según leemos en EL EMERITENSE, ha fallecido en Valverde de Mérida, D. Alonso Plano y Moreno, padre de Director de dicho periódico. No obstante los inconvenientes -por no darle otro nombre del último número de aquel periódico para quien teníamos preparado un regular varapalos-, lo retiramos ante la desgracia que aflige al compañero.
    • Sea lo que quiera el Sr. Plano como escritor, hoy es día de tregua ante la presencia de un cadáver. Que Dios haya dado el eterno descanso al padre y consuelo al hijo, son nuestros deseos, rogando a nuestros lectores encomienden a Dios el alma del finado”.
    • Se da también la noticia a primeros de Junio de 1891, de cómo en el consistorio celebrado en Roma son preconizados obispos, los de Badajoz, Canarias, Cuenca y Jaca. Para Badajoz, lo será Fray Francisco Sáenz de Urturi y Crespo. Franciscano.
    • A las efemérides, del nuevo obispo le dedicaría varios números, con: “fechas de su consagración, nombramiento de su Provisor, Comisión que estaría presente en su consagración, anuncio de su llegada a la Diócesis, el Prelado ya en la Catedral de Badajoz y su primera Pastoral en LA VOZ DEL PASTOR, así mismo como los relatos y veladas de bienvenida en su honor y nómina y reseña de todos los intervinientes”.
    • Enterrado el padre del Director de EL EMERITENSE, seguirán y seguirán duros varapalos contra el Director y EL DIARIO de su dirección.
    • Sin embargo, sigue abierto -fraternalmente, parece- a algunas acogidas, como a LA UNION IBERO-AMERICANA, así como a EL PARTIDO LIBERAL cacereño, que vuelve a publicarse después de haber estado suspendido por algunos años, y a LA VOZ DEL MAESTRAZGO de Castellón, que acaba de salir a la luz.
  • En el número 203, del jueves 2 de julio de 1891 – AÑO V, lo mismo expone una larga carta desde Higuera la Real como un largo comentario a la Basílica de Montmatre, dedicada en París al Sagrado Corazón de Jesús.
  • Siguen en el número 205, del 16 de Julio, carmelitano, las polémicas contra los periódicos apóstatas, EL EMERITENSE, EL DIARIO, LAS DOMINICALES, sumándose EL AVISADOR al apostolado de la Prensa, desde Madrid, así mismo como acoge con parabienes el orden del Sr. Macías, y lo mismo EL COMERCIO EXTREMEÑO, nuevo periódico, creado en esta capital, y, dedicado, como su nombre indica, a los intereses comerciales y a anuncios.
  • El número 211, del 27 de Agosto – AÑO V cambia la cabecera del AVISADOR en mayor tipografía y distinta distribución: subtítulo, advertencias, imprenta, administración y precios de suscripción.
    • Explica la razón de la suspensión de EL ESCUDO DE LA FE, periódico placentino. Se citan ampliamente EL CORREO DE EXTREMADURA, EL PROGRESO de Don Benito, y continúan los varapalos contra EL DIARIO.
  • El número 214, del 17 de Septiembre de 1891, se connota la inundación catastrófica de Toledo, Almería, Valencia y Castellón. El buen quehacer de los frailes franciscanos de Consuegra, entregando sus vidas algunos de ellos en la salvación de los vecinos, y el seguimiento extraordinario del nuevo Obispo de Badajoz, también franciscano.
    • En Badajoz, también, se acogen a los damnificados en Consuegra, menores de 15 años.
    • Se firma un manifiesto por todos los Directores de la Prensa: por EL ECO DE EXTREMADURA, D. José Pontes Abarrátegui, por LA CRONICA, D. Isidoro Osorio, EL MAGISTERIO EXTREMEÑO, por D. Miguel Pimentel; LA COALICIÓN y EL BOLETIN DEL MAGISTERIO, por D. Joaquín Romero; EL CORREO DE EXTREMADURA, por D. Carlos Antonio González, EL ORDEN, por D. José Díaz Macías: EL DIARIO DE BADAJOZ, por D. Anselmo Arnas, y EL AVISADOR (la primera vez que se firma), por D. J. Gaspar.
  • El número 216 de 1º de Octubre de 1891, comprende sendos varapalos (el periódico por demás teólogo de catedral y sacristías), los más duros varapalos contra el masón político-militar-escritor, D. Nicolás Díaz y Pérez, salido y auto confirmado, nuevo teólogo, (tanto o más que los del púlpito), al que veja, en frontal oposición, a que sea nombrado “hijo predilecto de la ciudad de Badajoz”.
  • El número 218, del 15 de Octubre -teresiano-, y con el titular de “formalidad, señores”, arremete contra EL ECO DE EXTREMADURA, que ha promovido una acción de Prensa unida, de la que excluye a EL AVISADOR.
    • En este número se da la noticia de la muerte en Madrid, del escritor extremeño, D. Gabino Tejado.
    • Se abre también el Seminario Pontificio de Comillas, patrocinado por el Marqués, a donde irán a graduarse los seminaristas enviados por los distintos obispos de las Diócesis de España, y que está regido por la Compañía de Jesús. (¡Gran cantera también de Obispos!).
  • El numero 221, de 5 de Noviembre de 1891:
    • En 1ª página y laureada, “LA VENIDA DEL ILUSTRISIMO PRELADO DE LA DIOCESIS. (Descripción del viaje desde Vitoria y su llegada a Badajoz).
    • Varapalos enconado contra LA COALICION, en “ahora lo entendemos menos”.
    • Se empiezan a publicar, desde Azuaga, unas célebres cartas.
    • Se anuncia, en “sección local”, EL GIMNASIO, del que se dice: “Boletín mensual dedicado a propagar la instrucción física, no habiéndolo anunciado antes por olvido completamente involuntario. Sea bien venido el nuevo colega, y disfrute larga vida y muchas suscripciones, si como suponemos, no contraría la instrucción moral, al propagar lo que sólo al cuerpo se refiere”.
  • El numero 222 del 12 de Noviembre de 1891:
    • En “variedades” titula “A UN PERIODICO MASON” referido a EL DIARIO, con sonetos de D. José López Prudencio y D. Antonio Sánchez Pantoja.
    • “El anillo de la muerte”. (Se refiere a D. Alfonso XII).
    • “La historia en manos de la Prensa”. (Se refiere a datos del nuevo Obispo).
  • El numero 223 – 19 de Noviembre de 1891:
    • Se publica la Primera Carta Pastoral del Nuevo Obispo, Fray Francisco Sáenz de Urturi y Crespo.
    • LA CRONICA, el día 13 -San Diego-, con el titular “una en pos de otra”, da las siguientes noticias: “Dícese que es probable celebren pronto una conferencia el Sr. Obispo de esta Diócesis y el Director de nuestro colega EL DIARIO DE BADAJOZ.
    • Se dice también, que tal vez, deje de publicarse muy en breve un periódico de esta ciudad, si no emprende nuevos derroteros de los que ha seguido hasta aquí. (El periódico aludido es semanal)”. – Blanco es, añadimos nosotros, y leche parece-.
    • “Para consolarnos de la pérdida de un colega, si es cierto el rumor contenido en el segundo suelto, nosotros hemos oído decir que tal vez empiece a publicarse una revista, titulada EL ESCARABAJO, órgano del respetable gremio de barrenderos de esta ciudad”.
    • “Agradecemos el saludo y la visita de EL PACENSE, nuevo colega local, consagrado a la defensa de la instrucción primaria de los maestros. Buen campo de operaciones en el que le deseamos acierto y triunfos”.
    • “Un abuso: Los vendedores de periódicos deben limitarse a anunciar el título del periódico que venden, ni más ni menos. Así lo dispone la ley.
    • Vemos, sin embargo, que aquí, cada cual se despacha a su gusto, voceando lo que contiene (y lo que no contiene) el papel que vende; y llamamos hacia este abuso la atención de quien corresponde”.
    • En “noticias generales”: “EL ECO DE LOS BARROS”.
    • “Con este título ha empezado a publicarse en Villafranca, un periódico, cuyo primer número hemos recibido. Saludamos con afecto al nuevo colega, deseándole larga y próspera vida”.
    • También con este título: “Los males de la patria y sus remedios”. “Con este título ha publicado EL EMERITENSE una serie de artículos, debidos a la pluma de su Director, D. Pedro Marín Plano, y reunidos en un folleto, del que recibimos dos ejemplares” (Comentario).
  • En el número 226 del 10 de diciembre de 1891, se publica UNA CARTA DEL AVISADOR a los ediles católicos de Badajoz. (Es un largo artículo en el que se expresa su opinión, con argumentos, de que D. Nicolás Díaz y Pérez fuera rechazado para su nombramiento de hijo predilecto de la ciudad de Badajoz).
    • “Triste acontecimiento”. (Se extracta de LA CRONICA la noticia de la ejecución en Olivenza de un reo condenado a muerte por lo ocurrido con un pobre carbonero). Y, se lee, en el número siguiente:
  • Nº 227: “El viernes, por la mañana, recibimos el siguiente parte telegráfico:
    “EL AVISADOR – Badajoz
    Madrid – Ministro de Gracia y Justicia.
    “El Consejo de Ministros hubiera deseado poder aconsejar a S.M. el ejercicio de la regia prerrogativa en favor de Ernesto Andrade, pero la gravedad del delito y las circunstancias del mismo, han impedido que S.M. pueda dar una prueba y muestra más de su magnanimidad y generosos sentimientos”.
  • En el número 228, del 24 de diciembre de 1891:
  • En carta AL AVISADOR, se reitera la petición del ensanche del Puente de Palmas.
  • “EL CORREO DE EXTREMADURA dice que algunos maestros leen EL DIARIO local, prohibido por la Iglesia Local”.
  • Y, por fin, en el número 229 – 31 diciembre de 1891: “AÑO NUEVO, VIDA NUEVA”. (Tal vez, el nuevo obispo apaciguó los ánimos al intervenir en EL DIARIO y toca el final AL AVISADOR: a sus nueve años de existencia.
Oct 011999
 

Luis Benito Martín.

INTRODUCCIÓN Y PRIMERAS AVENTURAS DE ÑUFLO DE CHAVES

Ñuflo (Nuflo o Nufrio) de Chaves, protagonista de este relato, fue un conquistador español, hijo de Alvaro de Escobar y María de Sotomayor, nacido en Trujillo (Cáceres) en 1518. Su hermano Diego llegó a ser el confesor del rey Felipe II.

Ñuflo de Chaves, con su viaje desde Sevilla al Río de la Plata en la expedición de Álvar Núñez Cabeza de Vaca, con sólo 24 años de edad, comenzó su vida de conquistador o aventurero. Ésta es su historia.

Cabeza de Vaca[1], tras el largo camino por mar desde España, reposando en la isla de Sta. Catalina, frente a la costa de América del Sur, se enteró, por unos indios, de que la ciudad de Asunción estaba en peligro, por lo que salió en su auxilio. Como no conocía el terreno ni los peligros que allí podrían acaecer, dispuso una partida exploradora, en la que participaba Ñuflo de Chaves, y que era mandada por el factor Pedro Dorantes, para que le descubriese el camino. A su regreso, se puso en marcha la expedición de ayuda a Asunción, bajo la dirección de Álvar Núñez Cabeza de Vaca.

Al enterarse éste de que los indios del Piquerí le estaban preparando una emboscada cuando intentasen el paso del río Iguazú, dividió la expedición en dos grupos: uno acompañado de ochenta hombres, dirigido por él, que iría en canoas, y el resto, por tierra, hasta la confluencia de dicho río y del Paraná, donde se volverían a reunir.

Este tramo sólo supuso una muerte, pero muchos enfermos y heridos. Al dificultar éstos la marcha, Cabeza de Vaca resolvió enviarlos en balsas por el río Paraná, hasta llegar a dos supuestos bergantines pedidos por él a Asunción. Los enfermos fueron acompañados por cincuenta hombres al mando de Ñuflo de Chaves, nuestro protagonista, para defenderlos en caso del ataque de los indios. No surgió ningún percance de importancia, por lo que llegaron a Asunción sin tener que sufrir la pérdida de un solo hombre.[2]

Posteriormente, Ñuflo de Chaves tomó parte en la expedición que aspiraba a descubrir las riquezas de las que se tenía noticia en ese tiempo (las de Perú y las de la Sierra de la Plata). Poco después, participó en una trama o confabulación que tenía como pretensión desbancar, de su puesto, a Álvar Núñez Cabeza de Vaca, y, en consecuencia, ser nombrado Irala[3], Gobernador. Esto terminó con la entrada en prisión de Cabeza de Vaca, que, un tiempo después, sería llevado a España, donde sería declarado inocente de todos los cargos impuestos por las personas opuestas a él.

Más tarde, Ñuflo de Chaves guerrearía contra los guaraníes[4], sublevados en 1545. Después, Domingo Martínez de Irala dispuso, en octubre de 1546, que nuestro protagonista, Ñuflo de Chaves, con cincuenta soldados y algunos indios, fuera a descubrir el camino más seguro y accesible que condujera a la Sierra de la Plata. Remontó Chaves el Paraguay, hasta el puerto de San Fernando[5]. Allí desembarcó, internándose en la selva. Abriéndose camino, en primer lugar, por el territorio de la tribu de los mbayaes[6], halló una zona de grandes facilidades para el abastecimiento. En diciembre de ese mismo año, regresó a Asunción sin haber perdido un solo hombre.

En marzo de 1547, Irala le envió, al mando de treinta hombres, para que realizase una nueva exploración, remontando el Pilcomayo[7], por si este camino fuera más directo a la Sierra de la Plata[8]. Una vez que hubo regresado a Asunción, Chaves dio conocimiento, a Irala, de los resultados de su exploración, y «dedicóse con la mayor actividad a disponer la gran expedición tantas veces proyectada».[9]

En julio de 1547, y como resultado de las pertinentes informaciones de Ñuflo, Irala resolvió realizar su entrada por la tierra de los mbayaes. En esta ocasión, Irala contó con la ayuda de doscientos cincuenta españoles y más de dos mil indios.

En el mes de noviembre de 1547, salió la expedición. Unos iban en embarcaciones, y los indios, con algunos españoles, por tierra, juntándose, todos, en el puerto de San Fernando, en enero de 1548. Al llegar a este sitio, Irala dispuso que cincuenta hombres, con dos bergantines y las correspondientes vituallas, se quedaran con él y que el resto regresara a Asunción.

El itinerario del viaje de Irala fue el previsto, atravesando la región de los mbayaes y de los chanés (o tapuios)[10], en el Chaco, y siguió su camino hasta la Sierra de la Plata, donde se enteró de que aquellos parajes habían sido conquistados por los españoles llegados desde el Perú.

Al conocer la noticia, Irala reunió a los oficiales reales y capitanes, acordando éstos enviar, a Lima, una delegación encabezada por Chaves, como jefe y capitán, e integrada, además, por Pedro de Oñate, Pedro de Aguayo y Miguel de Rutia. Ñuflo tenía, como misión, agasajar a La Gasca[11], de parte de Irala, y poner a su disposición, para la pacificación emprendida, los servicios de la expedición. Al mismo tiempo, solicitaba, para Irala, el mando y gobierno del Río de la Plata.

Partió Chaves con los demás, acordando estar de vuelta al término de su misión, citándose con Irala en la provincia de los corocotoquis. A su llegada a Lima, Chaves se presentó al Gobernador. En este punto, el historiador Azara afirma que La Gasca tenía conocimiento del viaje de Irala y de los suyos, prohibiendo a aquél la entrada en el Perú, por el temor de que se uniese, con sus soldados, a los grupos pizarristas, lo que fue acatado por Irala[12]. La Gasca obsequió, a los emisarios, con pequeñas concesiones, pero no lo que pretendían, que era conseguir, para Irala, el gobierno del Río de la Plata. Y es que el capitán Diego Centeno negociaba que le fuera concedida la conquista.

Poco después, La Gasca otorgaría, al capitán Diego de Centeno, una capitulación en virtud de la cual se le concedía una gran parte del Chaco y del Paraguay. Esto no tuvo trascendencia, porque Centeno renunciaría a tal decissión.

En el tiempo que duraron las conversaciones de Lima, se produciría, en el asentamiento de Irala, una gran confusión, ya que pasaba el tiempo y Chaves no regresaba. Los capitanes se conjugaron contra Domingo de Irala, destituyéndolo y nombrando a la fuerza, como sucesor, a Gonzalo de Mendoza, para que les guiase en su camino de regreso. En este viaje, cayeron algunos españoles por la insubordinación de una parte de los soldados, que no querían acatar las órdenes de su caudillo en tal desdicha, y por el mal mando del mismo.

A la llegada al puerto de San Fernando, unos españoles les informaron de que, en su ausencia, Francisco de Mendoza, segundo de Irala, había sido destituido y, luego, al saber que conspiraba, Diego de Abreu[13] mandó que le cortaran la cabeza. Al oir esto, sin más dilación, los soldados que volvían del Chaco[14] con Gonzalo de Mendoza al frente, restituyeron a Irala en su puesto, el 13 de marzo de 1549.

Un mes después, llegaron los emisarios, lo que trajo consigo que se enteraran de lo acaecido en Asunción. Desde ese momento, Ñuflo de Chaves persiguió a Diego de Abreu, pidiendo, a Irala, su muerte y la de los cómplices en tal asesinato[15]. Al no poderse negar a esto, por ser quien se lo pedía uno de sus mejores y más leales capitanes, y, a su vez, al no poderlo ajusticiar por ser el Gobernador, comenzó una persecución contra Diego de Abreu y sus amigos.

Queriendo Irala terminar con este ambiente de irritación, ofreció el indulto a los participantes en aquel asesinato. La mayoría de sus enemigos se acogió a ello, a excepción de Diego de Abreu y algunos más.

Para consolidar esta paz tan frágil, Irala casó a sus hijas con los insubordinados Francisco de Vergara y Alonso Riquelme, y con los capitanes Gonzalo de Mendoza y Pedro Segura. A la espera de su confirmación en el cargo, Irala mandó a Ñuflo para que prestase auxilio al Adelantado Diego de Sanabria[16]. Chaves llegó a San Gabriel, pero todavía no había arribado el Gobernador, por lo que regresó. A causa del retraso del Adelantado Sanabria, Irala decidió ir a «El Dorado» o Paitatí.

Pocos días después de salir Irala de Asunción, le llegó la noticia de que, en su ausencia, Abreu había estado intentando, de nuevo, derrocarle de su puesto, por lo que tuvo que volver, castigando a los infractores. Diego de Abreu se convirtió, una vez más, en un fugitivo en la selva.

En mayo de 1553, Irala volvió al lugar donde había dejado la expedición, siguiendo su camino hacia «El Dorado». El 17 de octubre de 1554, por falta de avituallamiento, envió a Chaves, con treinta hombres a caballo, a explorar la provincia de Itatin[17]. Irala pensaba salir tras él, pero la llegada imprevista de los despachos de Bartolomé Justiniano[18] se lo impidió. Al enterarse, por los indios que traían los despachos, de que Justiniano estaba retenido por los portugueses en el puerto de San Vicente, hizo llamar a Chaves y a Pedro de Molina.

El 24 de julio de 1555, se pusieron en marcha, con la orden explícita de Irala de recoger las provisiones y conseguir la libertad de Justiniano. Esta empresa se logró sin sufrir ningún percance digno de reseñar.

A este respecto, el historiador Antonio de Herrera escribe que, llegados unos despachos, Irala «mandò pregonar eftas Provifiones, i defpachò al Rei un Regidor, fu amigo, llamado Pedro de Molina; i porque nadie efcriviefe, le hiço acompañar de Nuflo de Chaves, que con 30 soldados, publicando, que le embiaba à poner en freno à los Indios Pupies, que fon de la jurifdicion del Brafil, porque hacian mala vecindad à los de la Corona de Caftilla, que confinan con ellos; Nuflo de Chaves dexò aviado al Regidor Molina, i rebolviò fobre los Indios Pupies, i los caftigo, i dexò en paz con los de la Corona de Caftilla, i para que adelante cefafen las diferencias, pufo terminos en los confines, i feñales, para que todos conociefen fu Territorio, con que cefaron las Guerras, que tenian los indios unos con otros, por efta caufa: dixofe, que Nuflo de Chaves anduvo mui rigurofo con aquellos Indios, i que llevo al Afuncion muchas Mugeres, i Muchachos, i que fobre efte cafo Domingo de Irala no hiço demonftracion ninguna; entendiòfe, que quifo tener refpeto à Nuflo de Chaves, por fer perfona«.[19]

Durante este tiempo, Irala fundó la villa de Ontiveros e impulsó la encomienda[20]. Por este motivo (el de formar nuevas encomiendas) parece ser que Irala dispuso una expedición, mandada por Ñuflo de Chaves, al territorio de Guairá[21]. Esta nueva empresa salió de Asunción en septiembre de 1555. El camino hasta el Paraná se realizó sin ninguna dificultad. Los problemas surgieron a la vuelta de viaje, en la región de los indios peabeyúes o peabiyus, de la gran familia guaraní. Estos sucesos fueron instigados por su hechicero Cutiguará (o Cotiguara), que les dijo que los españoles «traían consigo pestilencia y mala doctrina», y que «toda su pretensión era quitar a los indios de sus mujeres e hijas»[22], explorar aquellas tierras y poblarlas poco después, con lo que los indios atacaron a los españoles con total confianza en una victoria… que no consiguieron.

Tras este incidente[23], llegaron a Asunción, llevando consigo a los principales cabecillas de la sublevación.

Como consecuencia de esta expedición, se crearon trece pueblos en la región de Guairá: Loreto, San Ignacio, San Javier, Concepción, San Pablo, San Pedro»

EXPEDICIÓN DE ÑUFLO DE CHAVES A TRAVÉS DEL CHACO

Domingo Martínez de Irala encomendó, a Ñuflo de Chaves, la misión de establecer, lo más pronto posible, una fundación que favoreciese las comunicaciones con el virreinato del Perú, con un fin político y económico. En esta ocasión, Ñuflo estuvo acompañado por unos ciento cincuenta españoles y unos mil quinientos indios, además de todo su avituallamiento.

La expedición salió de Asunción a principios de marzo de 1558. Al no poder ir todos en las embarcaciones para remontar el río Paraguay, Chaves cogió un pequeño grupo de sus hombres, haciéndoles marchar por tierra hasta juntarse con él en el puerto de Itatin o de San Fernando.

Al llegar, en primer lugar, Chaves, en las embarcaciones, al puerto, dispuso que el teniente Hernán de Salazar y unos cincuenta hombres, fuesen en busca de los que iban por tierra. Los encontraron sin mayor dificultad, pero, en el camino de regreso a Itatin, fueron atacados por indios payaguaes[24], que les ocasionaron grandes pérdidas. No obstante, gracias a la astucia y habilidad de dicho teniente, lograron llegar al puerto de San Fernando.

Posteriormente, la expedición se adentró por el río, llegando a un lugar con diversas ramificaciones. Chaves determinó proseguir la marcha por el río Aracay, lo que aprovecharon los indios guatos[25] para prepararles una celada[26]. Esto supuso noventa vidas entre españoles e indios.

Tras producirse este hecho, Ñuflo decidió remontar el río principal, llegando al puerto de Santiago el 29 de julio de 1558. Al no encontrar un lugar adecuado para la fundación que le habían asignado, determinó internarse por tierra, lo que desobedecía las órdenes dadas por Irala. Chaves inició su entrada por tierra a finales de agosto, dejando las naves al cuidado de los indios jarayes.

En poco tiempo, llegó a un pueblo, más bien un poblado, gobernado por Paisuri, el cacique principal, donde fueron bien recibidos. Reanudaron la marcha a través de la región de Chiquitos[27], poblada por los indios jaramasis, donde recuperaron las fuerzas perdidas por la gran espesura de los bosques por donde habían transitado.

Tras este pequeño descanso, Chaves se dirigió a la región de Moxos[28]. Allí tuvo noticia de minas de oro y plata en la zona de los indios trabasicosis, a donde se dirigió poco después. En esta región se detuvieron un tiempo, teniendo algunas escaramuzas con los indios que habitaban aquella zona.

Por las malas condiciones de vida, algunos de sus generales tramaron una conspiración contra su persona, para hacer regresar la expedición a Asunción. Esto lo solucionó Ñuflo dejando partir hacia la capital a todos aquéllos qué quisieran regresar. Con él se quedaron, aproximadamente, unos cuarenta soldados, que siguieron su camino en dirección al río Guapay. En este tiempo, moría, en Asunción, Irala.

El 1 de agosto de 1558, Chaves fundó, entre el río Guapay y la laguna de Mapá, la ciudad de Nueva Asunción.

Otro problema acaecería al valiente Ñuflo. A unas ocho leguas de allí, se encontraba el capitán Andrés Manso[29], que, procedente del Perú, se ocupaba de poblar la región del río Parapití. En consecuencia, los dos se creían en su derecho en tal conquista: por un lado, Chaves, por suponer que esas tierras, pertenecientes a la gobernación del Río de la Plata y descubiertas por Juan de Ayolas, correspondían a los conquistadores paraguayos, «y en el caso a él, que también se creía descubridor de ellas»[30]; por otro lado, Manso argumentaba la autorización y poderes que le había concedido el virrey del Perú, marqués de Cañete.

Tras varias conversaciones, decidieron, Chaves y Manso, pedir consejo al Virrey, dividiéndose, mientras tanto, el territorio a la espera de una solución oficial. Chaves creyó adecuado dirigirse a la Ciudad de los Reyes[31] para propiciar, en su favor, la cuestión del territorio. Junto a él, marchó el teniente Hernando de Salazar. Con esto logró, aunque no lo que ansiaba, que el virrey nombrase gobernador de Moxos a García de Mendoza; a Chaves, teniente del gobernador, y, a Salazar, alguacil mayor.

Con todo lo conseguido, regresó, en julio, a la fundación de Nueva Asunción. Manso recibió con hostilidad a Chaves y pretendió sublevarse, pero, con gran astucia, Chaves mandó pregonar los despachos redactados por el Virrey de Lima. Esto le supuso que la mayoría de los que estaban con Manso en la rebelión, se alejasen de él, con lo que Ñuflo de Chaves lo hizo prisionero, remitiéndolo a la ciudad de Charcas.[32]

La tranquilidad duró poco, pues Manso se escapó de la cárcel, volviendo a su asentamiento de Nueva Rioja.

Con todo lo acaecido, se volvió a la misma situación de antaño, con reclamaciones de territorio, por uno y otro, ante la audiencia de Charcas y del Virrey. Finalmente, el regente de la audiencia, Ramírez de Quiñones, intervino. Recorrió el territorio que se discutía e hizo una delimitación sumamente vaga, dando, a Chaves, los territorios de Moxos y Chiquitos, y, a Manso, el Chaco boliviano y argentino. Pero, lo que realmente supuso el fin del enfrentamiento, fue la muerte de Manso, acaecida en 1564.[33]

Ñuflo de Chaves reanudó la interrumpida expedición a través de la provincia de Chiquitos, dejando al mando del asentamiento de Río Grande (Nueva Asunción), a su teniente Salazar. Sometió las tribus de gorgotoquis y chanés, y, hallando «un lugar cómodo, de grandes labranzas y comidas frutales, y pesquerías y cazas»[34], como él mismo dijo, fundó, el 26 de febrero de 1561, la ciudad de Santa Cruz de la Sierra[35], y nombró Regidor del Cabildo de la ciudad a Juan de Garay, que fue uno de sus principales propulsores.

A este respecto, el historiador Antonio de Herrera da la siguiente versión: «Y bolviendo el Capitan Chaves à los Taguamacis, i hallandolos alterados, los pacificò, i fundò la Ciudad, que llamò Santa Cruz de la Sierra, por un Pueblo de efte nombre, à tres leguas de Truxillo, afi llamado, adonde fe criò, i efta Población ha permanecido, i es de mucho fruto, para lo que fe pretendia de la Contratacion del Paraguai, i fus Provincias» Herrera, Antonio de: Historia General de los hechos de los Castellanos en las Islas y tierra firme del mar océano. 1736, Década VIII, p.97.

Esta fundación no estaba dentro de jurisdicción del Paraguay, por lo cual, Chaves quedaba desvinculado de la autoridad de los gobernadores de Asunción.

Como supuso Groussac, Chaves aspiraba a la total autonomía de la ciudad, independizándose de la tutela limeña.

La fundación no alcanzó gran florecimiento entonces, perdiendo habitantes, progresivamente, a partir de 1575.

Tras solventar el levantamiento de los indios de la provincia del Paraguay y Paraná, Chaves determinó volver a Asunción para impulsar la reciente fundación, a costa de la colonia asuncena y, en consecuencia, para aumentar su prestigio y autoridad. Salió, pues, de Santa Cruz, dirigiéndose al Paraguay, seguido por unos veinte soldados, entre ellos, Diego de Mendoza, su cuñado. Salvó, con gran habilidad, el difícil tramo entre la fundación y el río Paraguay, donde pidió auxilio a los indios guaxarapos o payaguaes, para que le proporcionaran canoas con las que poder cruzar el río. Y consiguió llegar a Itatin, donde se encontró con el factor Pedro Dorantes[36] y, juntos, regresaron a Asunción.

Por temor a represalias del Gobernador, entró con cierta precaución en la ciudad[37], por lo que, con gran habilidad, mostróse «sumiso ante el Gobernador y ganando a su causa al obispo Fray Pedro de la Torre»[38]. El recelo primero se vería, pues, injustificado.

Al considerarse seguro, propuso un incremento de la ciudad de Santa Cruz de la Sierra y, también, una gran expedición al Chaco. Con el apoyo del obispo, consiguió hacer realidad la expedición.

En este viaje, todos tenían algo que ganar: «Chaves y los suyos aspiraban a llevarse lo mejor de Asunción; el obispo deseaba buscar campo más apto para su genio emprendedor»[39], a excepción del Gobernador, que no sabía el porqué ni el para qué se había metido en tal aventura.

Esta expedición fue la mayor que jamás había salido de Asunción, hasta el punto de que, «aunque no había objeto de guerra, apenas se había visto hasta entonces expedición tan numerosa, como si se llevase la idea de abandonar el Paraguay».[40]

La gran partida de Asunción fue, en octubre de 1564, con unas dos mil personas. Ñuflo de Chaves, que pronto se haría con el mando y gobierno de la expedición, marchó por tierra con unos cuantos españoles, y el resto de la expedición lo hizo en las embarcaciones (21 navíos de remo y vela, y unas ochenta canoas). Por el camino, fue recogiendo algunos indios, que, por falta de alimento para tantas personas, perecieron en su gran mayoría. Por esto, decidió fundar, en pleno Chaco, el poblado de Itatin, donde se quedaron la mayoría de los supervivientes de los indios que sacó del Paraguay.

A su llegada a Santa Cruz, en mayo de 1565, esperando los expedicionarios el fin de sus fatigas, se encontraron con que en la ciudad se carecía de lo más indispensable, a causa de una grave sublevación de los indios de aquella zona. Además, se había interrumpido toda comunicación con el virreinato del Perú.

Poco tiempo después de enterarse de esta grave situación, Chaves salió de Santa Cruz de la Sierra con un puñado de cincuenta españoles y algunos indios. Tras una rápida campaña, sometió a las tribus cercanas, pero los guapas y los chiriguanas se resistieron con gran tenacidad, teniendo que librar, los españoles, duros combates, de los que salieron victoriosos. Esto permitió que, en poco tiempo, se restableciese la comunicación con el Perú.

Durante este periodo, el Gobernador, Ortiz de Vergara[41], intentó proseguir su camino en dirección a Charcas, pero no se lo permitió Hernando de Salazar, con el pretexto de trabas burocráticas. Este impedimento tenía como propósito ganar tiempo y disponer los acontecimientos a medida de los deseos de su capitán y amigo, Chaves.

MUERTE DE ÑUFLO DE CHAVES

En 1568, se presentaron, en Santa Cruz, el obispo, el teniente general Felipe de Cáceres, y otros caballeros que iban de regreso a Asunción. Allí fueron bien acogidos por Chaves para ganar la voluntad de algunos y conseguir que se quedaran a vivir en aquella ciudad, como así hicieron posteriormente. Chaves se ofreció a acompañar, a los que no se quedaban, hasta la mitad del camino de regreso a Asunción, desde donde volvería de nuevo a su fundación. Iniciado el viaje, al llegar al pueblo de Itatin, se sorprendieron de hallarlo abandonado. Por el temor a una traición, Chaves se separó del grupo con una compañía de soldados, yendo de un lado para otro del itinerario.

Al llegar a un pueblo, en el que, según conoció, estaban muchos caciques principales, se adelantó, de su compañía, con doce soldados. Fue bien recibido y hospedado con muestras de amistad, dándosele una casa por posada. Chaves entró en ella. Allí tenían colgada una hamaca, se sentó y se quitó la celada[42], para refrescarse. En ese momento, un cacique principal llamado Porrilla, le dio con una macana[43] en la cabeza, con tanta furia, que le sacó fuera los sesos[44], y lo derribó en el suelo. Este hecho terminó con la vida del valiente aventurero trujillano, que, por las numerosas hazañas, gozaba de gran popularidad entre los conquistadores españoles, y que, como dice Azara, acabó con la expansión de aquella región: «Si esta desgracia no hubiese sucedido, es de creer que no sólo habrían descubierto y poseerían los españoles los minerales de oro, diamantes y otras piedras preciosas que disfrutan los portugueses en Matogroso y Cubayá, sino, también, que se habría conservado abierta, por el río Paraguay, la comunicación del Río de la Plata con España, de la provincia de Chiquitos, Moxos, Santa Cruz y otras que, por falta de esta proporción, han sido y serán siempre pobres».[45]

BIBLIOGRAFÍA:

  • Azara F. de: Descripción e Historia del Paraguay. Tomo II.
  • Carbia, Rómulo D.: Manual de historia de la civilización argentina.
  • Díaz de Guzmán, Ruy: La Argentina. Crónicas de América 23, Edic. de Enrique de Gandía, Editorial Historia 16, Madrid, 1986.
  • García Alvarado, José María y Gutiérrez Puebla, Javier: Paraguay. Biblioteca Iberoamericana, Editorial Anaya, Madrid, 1988.
  • Gran enciclopedia Larousse, Gel. editorial Planeta, Barcelona, 1989.
  • Herrera, Antonio de: Historia General de los hechos de los Castellanos en las Islas y tierra firme del mar océano. Oficina Real de Nicolás Martínez Franco, Madrid, 1736. Ocho Décadas.
  • Pericot García, Luis: América indígena. Historia de América, tomo I. Salvat editores, Barcelona, 1936, dirigida por A. Ballesteros.
  • Rubio y Esteban, Julián Mª.: Exploración y conquista del Río de la Plata. Siglos XVI y XVII. Historia de América, tomo VIII, dirigida por A. Ballesteros. Salvat editores. S.A. Barcelona, 1942.
  • Schmidel, Ulrico: Relatos de la conquista del Río de la Plata y Paraguay 1534-1554. Alianza Editorial. Madrid, 1986.

NOTAS:

[1] Nuevo Adelantado del Río de la Plata, Capitán General y Alguacil Mayor, fue un gran conquistador español.

[2] Otras versiones indican que Cabeza de Vaca, tras informarse de los naturales del río Paraná, zona donde se encontraban, decidió despachar a los enfermos e impedidos, unos treinta, por el río en unas canoas y balsas al mando de Ñuflo de Chaves, junto a cincuenta hombres y un indio principal, de nombre Yaguarón. Tenían la orden de entrar por el Paraguay y caminar hasta juntarse con él en Asunción. Y allí llegaron sin mayor dificultad (Díaz de Guzmán, Ruy: La Argentina. Editorial de Enrique de Gandía, Madrid, 1986, p. 152).

[3] Domingo Martínez de Irala, conquistador español a cuyas órdenes desarrolló su gran carrera, en el Chaco, Ñuflo de Chaves.

[4] Pueblo amerindio que, en el siglo XVI, ocupaba la costa atlántica de América del Sur. Actualmente, está reducido a pequeños islotes.

[5] Puerto de Argentina situado en el Chaco oriental, a la orilla derecha del río Paraná.

[6] Pueblo amerindio del Chaco, que habitaba y sigue habitando la zona del Paraguay y del bajo Paraná.

[7] Río de América del Sur, afluente, por la derecha, del río Paraguay, teniendo su nacimiento y cabecera en territorio boliviano.

[8] En esta expedición no se sabe con certeza hasta dónde llegaron; pero se cree que hasta las estribaciones de la sierra peruana. (Este dato, obtenido de la Enciclopedia Extremeña, me ha sido proporcionado por la Fundación Salas, de Trujillo, lo que sinceramente agradezco).

[9] Julián Mª Rubio y Esteban, Exploración y conquista del Río de la Plata, siglos XVI y XVII. Historia de América, tomo XVIII. Salvat editores, Barcelona, 1942, p. 229.

[10] Pueblo Amerindio que habitaba la zona occidental del Chaco (sus restos se encuentran en el alto Pilcomayo y en el Parapití; su legua autóctona es la aruaca).

[11] Presidente de la Audiencia de Lima.

[12] F. de Azara: Descripción e Historia del Paraguay, Tomo II p. 123-124.

[13] Conquistador español, capitán-caballero natural de Sevilla, de mucha fortuna.

[14] El Chaco es una extensa región situada en el centro de América del Sur y repartida, actualmente, entre Bolivia, Paraguay y Argentina y en torno o dentro de la cual se llevó a cabo toda la gesta épica de Ñuflo de Chaves.

[15] Aquí hay que tener en cuenta que Chaves se había casado con la hija de Mendoza, Elvira.

[16] La corona le había otorgado el título de Gobernador General de aquellos territorios.

[17] Departamento de Argentina situado a la orilla del Paraná.

[18] Enviado del Gobernador.

[19] Herrera, Antonio de: Historia General de los hechos de los Castellanos en las Islas y tierra firme del mar océano. 1736, Década VIII, p.43.

[20] El indio quedaba bajo el cuidado y la tutela del encomendero, quien le obligaba a trabajar para él, a cambio de ser protegido e instruido en la fe cristiana.

[21] Departamento de Paraguay situado al nordeste de Asunción por el alto Paraná.

[22] Díaz de Guzmán, Ruy, ob. cit; 1986, p. 220.

[23] Tuvo algún que otro ataque que le produjo algunas pérdidas, pero ninguno como el narrado.

[24] Los payaguaes forman un grupo junto con los mbayaes, agaces y cadiveos, dentro de la familia guaicurú. Es una de las familias más importantes de esta zona, extendida, en el sentido de la latitud, a lo largo del Paraguay y de bajo Paraná (Pericot García, Luis: América indígena. Historia de América, T. I, Salvat editores, Barcelona, 1936, p. 672).

[25] Guatos, tribu muy primitiva, al sur de los bororós en la región pantanosa del alto Paraguay, lagos Uberabá y Gaiba, y río y laguna Caracara. Población muy reducida (Pericot García, Luis; América indígena, ob. cit. p. 669).

[26] Trampa, emboscada.

[27] Chiquitos: Actualmente, es una provincia de Bolivia, cuya capital es San José.

[28] Zona del Chaco que, en la actualidad, es una provincia de Bolivia y cuya capital es San Ignacio.

[29] Capitán conquistador español, procedente del Perú.

[30] Julián Mª Rubio y Esteban. Exploración y conquista del Río de la Plata. p. 295.

[31] Se refiere a Lima.

[32] Territorio y ciudad del mismo nombre en la actual Bolivia. Actualmente corresponde a la ciudad de Sucre, la ciudad de los cuatro nombres.

[33] P.Groussac: Mendoza y Garay, ob. cit. p. 290.

[34] P.Groussac: Mendoza y Garay, ob. cit. p. 291.

[35] Ciudad de la actual Bolivia.

[36] Había sido enviado por el Gobernador de Asunción, para verificar las noticias llegadas sobre la nueva fundación, Santa Cruz de la Sierra.

[37] Temía que se le acusase de haber participado en la muerte de Diego de Abreu y, también, de no haber acatado las órdenes asignadas, lo que había traído consigo la separación de un gran territorio -zona de Santa Cruz de la Sierra- de la gobernación del Río de la Plata.

[38] Julián Mª Rubio y Esteban: Exploración y conquista del Río de la Plata, p. 305.

[39] Carbia, Rómulo D. Manual de Historia de la civilización argentina.

[40] Azara, Descripción e Historia del Paraguay y del Río de la Plata, tomo II, p. 171.

[41] Puesto en el cargo tras la muerte de Irala.

[42] Pieza de la armadura que cubría la cabeza.

[43] Especie de clavo o maza, que usaban los indios americanos como arma ofensiva.

[44] Díaz de Guzmán, Ruy: La Argentina, ob. cit., 1986, p. 251.

[45] Azara: Descripción e Historia del Paraguay, ob. cit., p. 177.

Oct 011999
 

José Manuel Bazaga Ibáñez.

La Orden de los Caballeros Templarios se formó principalmente para defender a los peregrinos que acudían a los Santos Lugares, en Palestina. En la abadía de Cluny, Urbano II alienta y organiza expediciones peregrinantes a Jerusalén y Santiago de Compostela; los Templarios no podían faltar a este llamamiento.

A la Orden la encontramos defendiendo a los peregrinos que acudían a Tierra Santa, para ello, tuvieron que plantearse la creación de Castillos, fortalezas y Encomiendas, que los acogiera. Al aparecer el fenómeno, pues como tal debe considerarse, de la peregrinaciones a Santiago de Compostela, allí aparecen los Templarios, para cumplir con uno de los mandatos de su Regla: defensa de los peregrinos y de la Cristiandad. Cuando de forma milagrosa se encuentra el cuerpo del Apóstol Santiago en el lugar llamado IRIA FLAVIA, que según la tradición, después de su predicación en España, marchó de nuevo a Palestina, donde fue degollado, y en una barca, guiada por ángeles, aparece en las cercanías de Santiago de Compostela, la barca se transformaría, en losa de piedra que acoge el cuerpo milagroso, y allí mismo, se levanta una pequeña Ermita, más tarde, transformada en la inigualable Catedral Compostelana, iniciada su obra al comienzo de 1070, románica en principio y barroca, más tarde. En tiempo del primer peregrino conocido, (Godescal, Obispo de Puy, que llegó a Compostela en el año 951), pronto comienza la afluencia de peregrinos, y es necesario organizar el hospedaje, facilitar la ruta, crear Hospitales, construir puentes, etc.

A partir del hallazgo de la tumba del Apóstol, la ruta jacobea empezó a imponerse como ruta peregrina, su pujanza fue tal que que acabó con las que llevaban a Jerusalén o Roma.

Cuatro fueron los grandes Caminos que se crearon, no siendo los únicos, pero sí los de mayor afluencia, sobresaliendo entre todos el Camino Francés, que recogía gentes de toda Europa, y que partiendo de Brujas, Colonia, Clermont o Estrasburgo, entraban por Roncesvalle o Somport, y llegaban a Santiago. Los peregrinos de día, seguían el camino del sol hacia poniente, mientras que por la noche seguían el reguero de estrellas de la Vía Láctea.

Los Caballeros Templarios, en principio estuvieron defendiendo las fronteras castellano-leonesas de los moriscos, hasta que estos fueron desplazados tierras adentro. Se dedican ahora, por tradición, ya habían defendido a los peregrinos de Tierra Santa y Roma, que acudían a estos Santos Lugares, ahora por los mismos motivos y por la carga esotérica que influenciaba todos sus actos, se obligan a intervenir en la Ruta Jacobea.

La Ruta o Camino, como también se llamaba, estaba dentro de una zona mágica, en donde los Templarios crearon Monasterios, Encomiendas y Abadías y donde construyeron edificaciones al borde del Camino, siguiendo normas preestablecidas y con la concurrencia de los canteros y constructores que habían trabajado para los Monjes de Cluny, que extendieron el románico desde Francia por toda la tierra conocida, conformando sus obras bajo unas reglas que sólo ellos conocían, y en lugares que marcaban, siguiendo las directrices templarias, enclaves mágicos o de antiguas tradiciones esotéricas, donde buscaban no se sabe qué. El Camino de Santiago o Ruta Jacobea, se adaptaba perfectamente a sus ideales: Estaba dentro de la franja mágica que ellos siempre buscaron en la Península Ibérica. Desde Ucero, centro neurálgico de los asentamientos templarios, donde se reúnen una serie de líneas simbólicas que unen Creus con Finisterre, Jerez de los Caballeros, Aracena, sube a Caravaca, Peñíscola y Tarragona. Dentro de esta extensa zona se instalaron y el Camino de Santiago era el que en la Edad Media llamaba su atención; se podía ayudar a los peregrinos en sus Hospitales, Albergues o Residencias, a la vera de los caminos, podían levantar Catedrales, Monasterio o Abadías, sin llamar demasiado la atención; eran enclaves por ellos elegidos para sus actividades esotéricas y podían ejercerlas simultaneándolas con sus actividades filantrópicas. Dentro de los límites del Camino Jacobeo, se encuentra la zona que buscaron en la Península: Ucedo, San Juan de la Peña, la Maragatería, los Pirineos, Río Lobo, y las grutas o cuevas en las que la tradición colocaba hechos maravillosos o mágicos o en donde presumiblemente podían además obtener beneficios de los yacimientos auríferos o de otros minerales que aumentaban su poderío. El Camino de Santiago no es un festival, es un itinerario espiritual, un ejercicio de admiración y recogimiento , por ello se precisaban también lugares de acogidas para los caminantes, allí crean hospitales, asilos, erigen Ermitas o pequeñas fortalezas, levantan puentes y toda clase de ayudas para facilitar el desarrollo religioso o económico por donde pasaba. Sin duda produjo grandes beneficios a la Orden, y a su sombra, muchos, además de los Templarios, se aprovecharon del fervor religioso para lucrarse negociando con todo lo que podían: reliquias, la mayoría falsas, cobijo en Ermitas o Albergues en donde explotaban a los Caminantes.

La Orden Templaria no sólo buscaba proporcionar asilo, albergues, hospederías y hospitales a los que por voto particular o colectivo acudían a Santiago de Compostela, también están siempre presente en aquellos lugares en que la tradición o simbolismo los hacían apetecibles o beneficiosos para sus fines: La defensa de los lugares e ideas de la Cristiandad, eran motivos suficientes para luchar por ellos, pero no los únicos. La meta secreta de los Templarios, sus signos o construcciones son poco conocidas y menos comprendidas. Con el tiempo la pobreza de los Caballeros Templario se transformó en un enorme poder, tanto espiritual como material: Sus Encomiendas, abadías o granjas se extendieron por todo el mundo, desde que se levantó la primera Ermita, erigida después en la maravilla de la Catedral que se construyó más tarde, (las obras se iniciaron en 1070, transformándose de gótica en barroca). IRIA FLAVIA, lugar donde apareció el cuerpo del Apóstol, fue foco de atracción para toda la Cristiandad. Allí acudieron de toda Europa y de España por caminos intransitables, por lo que hubo de habilitarse puentes, hospitales, asilos y albergues.

Los itinerarios históricos a Santiago fueron innumerables, todos conducían a Santiago, pero algunos permiten al viajero contemplar paisajes, monumentos históricos.

Cuatro fueron los más concurridos de los que siguieron los peregrinos para llegar a Compostela:

Camino Francés, el más importante, por allí caminaban los peregrinos de Centro Europa, que provenían de naciones con arraigos católicos y entraban, por Roncesvalle o Somport, uniéndose en Puente de la Reina. Coincide con una calzada romana que conducía hasta Finisterre.

La Ruta Jacobea del Mar, recorría las rías gallegas,, desde Villagarcia de Arosa a Compostela.- Solamente en Padrón se destacaba un Hospital para peregrinos.

La Ruta del Norte, pasaba por la cornisa Cantábrica, desde Irún a Santiago, por San Sebastian, Castro Urdiales,San Vicente de la Barquera,Oviedo, aquí se bifurca y bien siguen la vía directa o se bien se derivan por Avilés, Cudillero, Mondoñedo, Villalba, uniendose a la via principal. Ya en esta ruta se destacan Castillos Templarios en Irún, y Castro Urdiales, y otras construcciones templarias. Los Monjes de Clauni se hicieron cargo de toda la ruta desde Irún a Compostela, pero aunque asi fué, los Templarios no debieron de estar muy lejos de los monjes benedictinos, se descubren Ermitas, o pequeñas iglesias, hospitales, albergues, San Sebastián.,Liendo,Llanes, Grandas recogen algunas de estas edificaciones. Lugo, debió ser lugar donde la casa Templaria hubo de tener importancia, pues allí se celebráron Capitulos General de la Orden.

El Camino Portugués: Parte de Lisboa y por Coimbra. Sintra, Oporto, Braga, llega a Tuy, para seguir hasta Compostela, por Padrón.

La Ruta de la Vía de la Plata: Antigua vía romana, desde Sevilla, sube hasta Padrón y Santiago. Aunque ruta peregrina menos importante tampoco dejan de verse vestigios templarios en su recorrido. Fuente de Cantos, Cáceres, Plasencia, Alconétar, Salamanca, Zamora, Verin, todas con restos de construcciones. En todos estos lugares estuvieron los Templarios, pero estos no estaban allí para atender principalmente a los peregrinos, aunque tampoco dejaran de hacerlo, realmente eran minorías los que subían hasta Santiago, por este Camino, su interés para los Templarios fue mayormente económico, pues por aquí se distribuían las riquezas que entraban desde América y los Caballeros Templarios tenían intereses en todos estos negocios, por algo eran banqueros sin límites nacionales.

Camino Inglés.- Hasta La Coruña llegaban peregrinos de Inglaterra integrándose en alguno de los Caminos que llegaban a Santiago, aprovechándose de sus estructuras y hospedajes.

En todos estos caminos se daba fe de su andadura a los peregrinos, con la credencial y la Compostela, documentos que se expedían una vez que se acreditaba que se había recorrido todo el Camino o al menos, se había llegado hasta Cascabelo y se podía ganar el Jubileo, visitando la Iglesia románica de Santiago, en aquella localidad, cuando algún impedimento obligaba a dejar la Ruta.

Además de estas rutas principales se accedía a Santiago, en peregrinación, por una red de caminos secundarios, pero los enumerados son los que guardaban más interés, por su contenido histórico o monumental, los otros podían proporcionar el contemplar paisajes, monumentos históricos y artísticos, merecedores de interés, que quedaban algo apartados del Camino Principal. Durante el siglo X, las condiciones para seguir la ruta peregrinante, eran poco favorables y sin infraestructuras para acoger a los miles de peregrinos. Sancho III, el Mayor y Alfonso VI, se dieron cuenta de la importancia de la visita a Santiago de tantos peregrinos y tanto espiritual, como económicamente eran momentos favorables y alentaron las peregrinaciones a Compostela, y facilitaron caminos, en los que colaboraron los Caballeros del Temple y también los monjes cluniacenses, que los utilizaron como vía de expansión de la reforma gregoriana, y de sus ideas eclesiales, simultaneándolo con la ayuda al peregrino.

En EUNATE empezamos a sentir la presencia Templaria en el Camino. Este punto, con Ucero, cercanos, son centros contenidos dentro de la franja mágica, que los Templarios eligieron para su instalación, dentro del camino francés, que se une en Puente la Reina, con el que entraba por Jaca. En esta zona la tradición ha presentado hecho prodigiosos, algunos todavía conservados, que los Templarios utilizaron para sus fines esotéricos, hay tradiciones que siguen celebrándose y lugares mágicos que todavía se visitan, y que siempre han tenido algo que ver con la magia, superstición o milagros y que ayudaban a los fines esotéricos perseguidos por los Caballeros Templarios, sirva de muestra, aunque no es el único: en Santo Domingo de la Calzada, por la intercesión de este Santo, constructor en el Camino Jacobeo, se cuenta que un gallo y una gallina, cantaron después de asados, reparando una injusticia que estuvo a punto de cometerse con un peregrino inocente. En la misma Catedral de Santiago se dice que se reúnen una serie de enclaves y fuerzas telúricas que se transmiten a través de determinados ritos a los que acuden en peregrinación. Con hechos como éste y otros parecidos empezamos a comprender la carga esotérica que los Templarios buscaron por el Camino. Si la Ruta francesa fue la más importante, como acceso a la vía Jacobea, en ella se aprovechó de una antigua calzada romana, su mal estado hizo necesario la construcción de puentes y renovación de condiciones, Hospitales, Refugios, Albergues, etc., exigidas por la afluencia de peregrinos. No solo en este los Templarios dejaron señales de su estancia, también en la Ruta del Cantábrico, aparecen construcciones beneficiosa para la Orden y los peregrinos. Sus edificaciones bordean toda la Ruta, los monjes cluniacenses aportan sus ideas románicas y los constructores de los gremios, que aceptan a los Caballeros Templarios como participes de sus obras, obligándose a cumplir las normas y secretismos emanadas y necesarias para la expansión de la Orden, levantan Albergues, Encomiendas y Catedrales, sobre todo en la franja de la que antes hemos hablado.-

Villalcazar de Sirga fue la mayor de las Encomiendas templarias en el camino de Santiago, a la que siguieron otras edificaciones levantadas dentro de las normas de los constructores asociados a la Orden.

Eunate, Puente la Reina, Estella, Santo Domingo de la Calzada, Villafranca, Terradillo de los Templarios, Carrión de los Condes, Astorga, Ponferrada, Rabanal, Lugo, fueron jalones de la presencia de los Templarios.

EUNATE.- La presencia Templaria es patente, hicieron una capilla con ocho lados, obligada construcción en la mayoría de las edificaciones, por su semejanza con el Templo de Jerusalén. Tiene algunos enterramientos de caballeros, y entre los habitantes se contaban narraciones relacionadas con la simbología de la Orden.

PUENTE LA REINA: Lugar de encuentro de las dos rutas, la de Jaca y la de Somport. Allí se levantó una Encomienda y se construyó el puente que dio nombre al lugar. Fue importante centro templario, con Hospital para los peregrinos.

ESTELLA.- Vestigios templarios en la Iglesia, con adoración de las Vírgenes, entre las más importantes que se veneraban en la Ruta, con distintas advocaciones..

SANTO DOMINGO DE LA CALZADA-. Fundada sobre el Camino. En su Catedral, como se ha dicho se cuidan unos gallos, que según la tradición evitaron la muerte del peregrino inocente..

VILLAFRANCA DE MONTES DE OCA.- Solo por su nombre, ya se vislumbra la presencia Templaria. La Oca fue signo distintivo en muchos lugares de las construcciones que hicieron. Hubo casa Templaria y Hospital. Por todo el Camino se esconden lugares o símbolos relacionados con las ocas.

ARROYO DE TEMPLARIOS.- Seguimos con apelativos que denuncian la presencia templaria por estos parajes.

CARRION DE LOS CONDES.- Lugar entre Terradillo y Arroyo de Templarios. También, aunque sin que pueda afirmase, fue localidad que, por su situación y por restos, que pueden atribuirse a la Orden, dan casi la certeza de que los Templarios, construyeron, Iglesia con esculturas emblemáticas, por los gremios de constructores que trabajaban a sus sombra y expensas.

CASTRO DE LOS JUDIOS.- En muchos lugares los judíos acogieron a los Templarios, singularmente cuando fueron perseguidos, y por ello hubo un entendimiento entre unos y otros: los judíos aportaron ideas y conocimientos de que carecían, y los acogieron en sus casas cuando fueron acosados. Los Templarios les iniciaron en algunas de sus doctrinas y los judíos asimilaron algunas enseñanza con las que los templarios pagaron su ayuda. Sin duda hay en lugares que construidos por templarios, se encuentran vestigios de tradiciones judaicas. Las Aljamas judías fueron focos de atracción y no dejaron de ser utilizadas por la Orden Templaria.

LEON.- Situada en plena Maragatería, es sin duda lugar en donde también colaboraron en la construcción de la Catedral. Su situación en lugar preferente del Camino, no podía por menos que atraer la atención de la Orden. Un rosario de monumentos y dos de las más famosas Catedrales: Burgos y León se levantaron dentro de la Ruta Jacobea. Importantes yacimientos minerales hicieron imposible que los canteros asociados a los Templarios, no participaran en estas construcciones.

ASTORGA.-Lugar de atención templaria. Existe en su Catedral, objetos de culto, aportados por los Templarios, cruces y emblemas del Temple.

RABANAL.-Lugar que por yacimientos minerales atrajo a los templarios. Importante convento con restos románicos.

PONFERRADA.- Situada en el camino francés, fue importante enclave templario, cerca de los yacimientos auríferos, que desde tiempos romanos se venían explotando, esto hace suponer que aparte de sus fines humanitarios, que sin duda realizaron en toda la Ruta, tampoco despreciaban los fines materiales, que les ayudaban a mantener sus Casas y a extender sus ideas.En esta localidad se puede admirar el castillo de los Templarios, la basílica de la Encina y albergue para peregrinos.

CEBREIRO Y TRISCATELA.- Lugares próximos con restos de iglesia de cluniacenses y románicas.En este lugar, los peregrinos metían en su morral alguna piedra, que depositarían más tarde, donde se fabricaba la cal para la Catedral de Santiago, aportando su granito de arena para levantar la portentosa casa del Apóstol.

LUGO.- Importante enclave Templario, desde aquí el Camino se bifurca en un sin número de recorridos. En Lugo se celebró Capitulo de la Orden, por lo que su importancia fue relevante, más cuando durante este acaecieron acontecimientos importantes en Tierra Santa y en Europa.

Llegando ya a estos lugares era costumbre subir hasta el Monte del Gozo, para desde allí contemplar las torres de la Catedral. La entrada en Compostela era la meta final de la peregrinación para lograr las gracias espirituales y materiales que se buscaban al hacer el voto de peregrinar a Santiago de Compostela, y orar ante la tumba del Apóstol Santiago, nombrado Patrón de España.

BIBLIOGRAFÍA:

  • El Asesinato de los Magos
  • El Gran Libro de los Templarios, José M.González Cremona.
  • Peón de Rey, Pedro Jesús Fernández.
  • El Camino paso a paso.-Suso de Toro.
  • Carta anónima de los Caminos Europeos a Santiago
  • Caballeros Templarios
  • Revista Camino de Santiago.
  • Alfonso II, el Casto
  • Alfonso VI
Oct 011999
 

José Luis Barrio Moya.

Desde la más remota antigüedad fue costumbre generalizada entre los pueblos de las más diversas culturas el que los varones entregaran a las mujeres con las que contraían matrimonio una cierta cantidad de dinero u otro tipo de bienes. Esta costumbre era normal entre las tribus germánicas y se la conocía con el nombre de arras. En Roma, aunque existió la llamada «sponsalicie lergitates», que no era otra cosa que una donación que los esposas se hacían mutuamente, no hubo, sin embargo, una entrega de bienes del marido a la mujer, sino que por el contrario era la esposa quien daba al marido la donación – dote – que servía para ayudar a sufragar los gastos del enlace. En el Renacimiento y con el descubrimiento del Derecho Romano, la costumbre de la dote se extendió por toda Europa.

En España el Código de las Partidas establecía que la dote «era algo que la mujer da al marido por razón del casamiento». La institución de la dote influyó notablemente en la sociedad española del Antiguo Régimen, y así durante los siglos XVI al XIX los matrimonios iban precedidos de unas muy complicadas negociaciones, de tipo económico, que con frecuencia daban al traste con la proyectada unión por no llegarse a un acuerdo con respecto a aquella. Lógicamente la dote se convirtió en algo tan fundamental para las mujeres españolas de aquellos siglos que una de las mandas testamentarias más frecuentes de la época era dejar ciertas cantidades de dinero para casar doncellas pobres y honradas. Pero a la vez, y como muy bien destaca Margarita Ortega López «no poseer una dote era excluirse del matrimonio, y este era junto con el convento el único destino decoroso que se asignaba a las mujeres»[1]. Como consecuencia de todo ello, el dotar generosamente a una hija casadera podía significar un ascenso dentro de la jerarquizada sociedad estamental de aquellos tiempos. Un ejemplo de lo que decimos lo tenemos en la dote que la dama madrileña Doña Petronila Montero de Pineda aportó a su unión con el militar extremeño Don Juan Mejía, ceremonia que tuvo lugar el 18 de marzo de 1731.[2]

Doña Petronila Montero de Pineda había nacido en Madrid, siendo la única hija del matrimonio formado por Don Antonio de Pineda y Doña Catalina García de Surana y Vivar, ambos también naturales de la villa y Corte. Don Antonio Pineda falleció en 1725 y por su testamento nombraba por su heredera a la citada Doña Petronila. Como aquel caballero había sido regidor de Madrid y «de la Junta de Aposento de Su Majestad», dejo a su hija convertida en una rica heredera.

Por su parte Don Juan Mejía había nacido, según él mismo declara, en la localidad de «Arroyo del Puerco en la provincia de Extremadura», en el seno del matrimonio formado por Don Juan Mejía y Doña Catalina Jiménez de Cantos, asimismo nacidos ambos en la citada población. En sus capitulaciones matrimoniales, firmadas el 3 de marzo de 1731, Don Juan Mejía declara «que es capitán del regimiento de Lombardía y secretario de la Dirección General de Ynfanteria en los Reales Ejércitos de Su Magestad, el cargo del excelentísimo señor Don Lucas de Spinola».

Don Lucas de Spinola, miembros de una antigua e ilustre familia genovesa afincada en España desde el siglo XVI, luchó en favor de Felipe V durante la Guerra de Sucesión, siendo su hecho de armas mas destacado la defensa de Mesina en 1710 frente a las tropas aliadas del archiduque Carlos de Austria, también pretendiente al trono español, que había quedado vacante tras la muerte, sin hijos de Carlos II, último representante de los Habsburgo hispanos[3]. Terminada la contienda Don Lucas de Spinola tuvo una relevante actividad política en la Corte del primer monarca de la Casa de Borbón.

Como ya se dijo el 3 de marzo de 1731 se firmaron las capitulaciones matrimoniales entre el militar extremeño y Doña Petronila Montero de Pineda. En el mencionado documento Doña Catalina García, madre de la novia, ofreció a Don Juan Mejía una cuantiosa dote formada por los «vienes pertenecientes a la dicha señora su hija, diferentes alajas, casas, efectos y otros vienes que por menor se expresan en esta escriptura». Doña Petronila Montero de Pineda aportó a su enlace una gran cantidad de censos y juros, así como «un oficio de escribano del numero de esta villa por juro de heredad» que estaba valorado en 22000 ducados de vellón. A ello había que añadir varias casasen Madrid, joyas y objetos de plata, pinturas, esculturas, muebles, relojes, vestidos, ropas de casa y utensilios de cocina. Todos aquellos bienes los había heredado Doña Petronila a la muerte de su padre, por lo que había sido tasados en 1725, año del óbito de Don Antonio de Pineda. De esta manera Andrés Esteban «maestro de obras de los nombrados por el Consejo» valoró, el 25 de enero de 1726, las siguientes casas:

  • una casa que ha servido de panadería en la calle de San Cosme y San Damián junto a San Lorenzo anejo a la iglesia de San Sebastián, 13540 rs.
  • otra casa en la calle de Atocha que hace esquina y vuelve a la de Santa Ynes frente de la Casa Real de la Galera, 33605 rs.
  • otra casa en la calle de San Bernardino, varrios de Santa Ysavel, 5105 rs.
  • yten otra casa en la referida calle de San Cosme y San Damián, 5620 rs.
  • yten otra casa en la misma calle, 7532 rs.
  • yten otra casa en dicha calle de San Cosme y San Damián, 4028 rs.

El contraste Alberto de Aranda se encargó de valorar las joyas y los objetos de plata, y aunque en el documento no se especifica la fecha, aquello debió tener lugar en agosto de 1725.

  • una cruz de oro con diez y nuebe diamantes = dos arracadas tambien de oro con treinta y seis diamantes = una tarjeta asimismo de oro con una hechura de zera de San Antonio dentro con cinquenta y dos diamantes = quatro votones de oro con treinta y seis diamantes = un broche de oro para el pecho con ciente y veinte y seis diamantes, importó todo 6777 reales de vellón.
  • una arracada de desaliño con asientos y granos de aljofar = un collar también de aljofar con ochenta y tres granos = dos pendientes con seis granos = una porzelana de oro con un retrato del señor rey Phelipe quarto = cinco rosarios de pidras lipis, agata, jaspe y granadillo = dos piedras vezares = un pomito = cinco relicarios de plata = once cocos guarnecidos de plata y dos salvillas de piedra de alabastro, montó todo 2922 reales de vellón.

A las mencionadas alhajas, herencia paterna de Doña Petronila, Doña Catalina García añadió «unas manillas de perlas que por su buena calidad» las compró para su hija y que fueron tasadas en 3000 reales de vellón.

OBJETOS DE PLATA.-

  • ytten ocho mill duzientos y fveinte y quatro reales de vellon por el valor de cinquenta y quatro marcos y seis onzas de plata labrada que hazen quatrozientas y treinta y ocho onzas a diez reales de plata doble cada una segun la ultima pragmatica de Su Magestad que lo componen : doze platos trincheros ylo arriva = una salvilla pequeña = una bandeja grande con un canastillo = otra aobada mediana = una palancana con dos bocados = un jarro dorado = dos candeleros bujias = un pimentero y otro azucarero = diez cucharas, la una pequeña y quatro tenedores.

Doña Petronila Montero de Pineda heredó de su padre una colección artística formada por 51 cuadros, diversos relicarios y «una cruz de ébano y marfil embutidos en ella los ynstrumentos de la Pasion con una efigie de Christo crucificado». El encargo de valorar todo ello fue Isidro Fernández de Rivera «del arte de la pintura de los nombrados por el Consejo», pero al igual que ocurrió con Alberto de Aranda tampoco en esta ocasión se menciona la fecha en la que la tasación tuvo lugar. La mayoría de las pinturas eran de temática religiosa, aunque también se contaban varios paisajes, entre ellos dos curiosas vistas de la bahía de Gibraltar, así como diversos retratos, tales como el de Sor María de Agreda y los de los reyes Felipe IV, Carlos II, Felipe V y Maria Luisa Gabriela de Saboya.

  • una pintura de Nuestra Señora de la Asumpcion, de dos varas y media de alto y dos de ancho, con su marco tallado y dorado, 1000 rs.
  • otra del nacimiento de nuestro señor, de vara y quarta de alto y lo mismo de hancho con su marco tallado y dorado, 15 rs.
  • otra tabla de Nuestra Señora con el Niño y San Joseph, de tercia en quadro con su marco negro y perfil dorado, 800 rs.
  • otra de la Madre Maria de Agreda, de tres quartas de alto y media vara de ancho con marco negro y perfil dorado liso, 80 rs.
  • otra de San Francisco de Asis del mismo tamaño y marco, 12 rs.
  • dos pinturas yguales en tabla, la una de la Musica y la otra de una muger y un fariseo, 1200 rs.
  • una lamina del Juicio unibersal de tres quartas de alto y dos tercias de hancho con marco negro de peral, 300 rs.
  • seis laminas yguales, una del Labatorio, otra de la Visitazion de Nuestra Señora a Santa Ysavel, otra de la Presentazion en el templo, otra del Despedimiento de Nuestro Señor y su madre, otra del santo rey David y la otra de la vendicion de Jacob, todas con sus marcos de ebano labrados, de cinco quartas de largo y cerca de vara de alto, 4320 rs.
  • una pintura de Nuestra Señora de la Umildad, de tercia de alto y quasi lo mismo de hancho con su marco de peral y filete dorado, 250 rs.
  • otra de Nuestra Señora de la Soledad, de dos varas de alto y lo mismo de hancho con marco negro y molduras doradas y labradas, 650 rs.
  • otra de Nuestra Señora de la Rosa en tabla con su marco jaspeado, dorado y tallado, 30 rs.
  • otra de San Francisco de Asis, de siete quartas de alto y mas de vara de ancho y marco negro, 100 rs.
  • dos retratos de los reyes nuestros señores Don Phelipe quinto y la Saboyana, de vara de alto y tres quartas de hancho con sus marcos negros, filetes y tarjetas doradas, 200 rs.
  • otra de San Anastasio, de tres quartas de alto y dos tercias de ancho con su marco negro y perfil dorado, 100 rs.
  • un relicario de diferentes santos y una Veronica en medio, de quarta de alto y poco menos de hancho con christal y marco de ebano, 150 rs.
  • una lamina de San Pedro y San Pablo con marco de ebano, de tercia de alto y quarta de hancho, 300 rs.
  • otra de Nuestra Señora del Populo, de quarta de alto y lo mismo de hancho, 120 rs.
  • otra lamina del Nacimiento del mismo tamaño, 80 rs.
  • otra de Nuestra Señora de Loreto con marco de ebano con tres chapitas de plata calada, de tercia de alto y quarta de hancho, 150 rs.
  • otra de Nuestra Señora de la Nobena, de quarta de alto y poco menos de hancho, con marco de ebano liso, 100 rs.
  • otra de San Geronimo de menos de quarta de alto y seis dedos de ancho con marco de ebano liso, 60 rs.
  • otra de un nacimiento sagrado, de quarta de alto y poco menos de ancho con marco de ebano liso, 180 rs.
  • otra de Nuestra Señora con el Niño, marco de ebano y perfiles de laton, 30 rs.
  • otra del Angel de la Guarda, de quarta de ancho y lo mismo de alto con marco de ebano liso, 75 rs.
  • otra de Nuestra Señora de la Nobena y Santa Cathalina del mismo tamaño, con marco de palo santo, 45 rs.
  • otra en piedra de San Juan Ebangelista en el Apocalipsis, de cerca de quarta de largo y media de hancho con marco de ebano liso, 60 rs.
  • otra de una Beronica con su marquito de ebano liso, de quarta de alto y lo mismo de hancho, 40 rs.
  • una Santa Agueda pintada en christal de dos caras con su marquito de ebano, 60 rs.
  • una laminita en tabla de un Ecce Homo y Maria, de poco mas de sesma de largo y quatro dedos de alto, 45 rs.
  • un pais de vara en quadro con su marco antiguo negro y dorado, 30 rs.
  • una cruz de ebano y marfil embutidos en ella los ynstrumentos de la Pasion con una efigie de Christo crucificado, 240 rs.
  • dos relicarios yguales de agnus y huesos de santos con sus vidrios y marcos tallados y dorados., de media bara de alto y tercia de alto, 120 rs.
  • una pintura de los Santos Reyes sin marco, 60 rs.
  • otra pintura del Niño, Nuestra Señora, San Joseph y San Juan, de dos tercias de alto y media vara de hancho con su marco, 50 rs.
  • tres paises, los dos de la baya de Jibraltar y el otro de la descripcion de Vizcaia, de dos varas y media de largo y dos de ancho, sin marcos, 105 rs.
  • otra pintura de un Jeroglifico de Gloria, de vara de alto y una y media de largo con marco de pino, 150 rs.
  • otra de Santa Susana, de vara y media en quadro con su marco negro, 60 rs.
  • otra de la zena de cinco quartas de hancho y vara de alto con su marco dorado liso, antiguo, 75 rs.
  • otra de un frutero de vara y media de hancho y vara de alto, 60 rs.
  • un frutero de un melon y una sandia, de tres quartas de hancho y media vara de alto, 10 rs.
  • un pais de arboledas y figuras, de dos tercias de ancho y media de alto, sin marco, 8 rs.
  • una pintura de San Geronimo, de dos baras y media de alto y bara y media de ancho con merco negro, 240 rs.
  • un retrato del señor rey Carlos segundo, de vara de alto y tres quartas de ancho, 150 rs.
  • otro retrato del señor Phelipe quarto con marco negro, 60 rs.
  • una pintura de Nuestra Señora de la Soledad, de dos baras y media de alto y siete quartas de hancho con marco negro, 200 rs.

En total todas las pinturas alcanzaron un precio de 13668 reales de vellòn.

El 3 de agosto de 1725 Pablo Gòmez Velàzquez valoraba las esculturas. Con respecto a esto queremos destacar la confusiòn de los escribanos a la hora de transcribir el nombre del artìsta que tasò las imàgenes que no fue otro que Pablo Gonzàlez Velàzquez.

  • un Santo Christo de marfil de poco mas de quarta de alto, 1800 rs.
  • un San Juan y Nuestra Señora de marfil del mismo alto, 900 rs.
  • dos Niños de madera, San Juan y el Niño Jesus, de tres quartas de alto con sus peanas, 800 rs.
  • un bajo relieve de un Christo en el sepulcro de una quarta no caval, de bronze dorado de molde con su marco de evano con quince florecitas de bronce doradas, 480 rs.
  • un Christo crucificadode una tercia de alto, 30 rs.
  • otro de box de un jeme con su cruz y peana de palo santo, 1800 rs.
  • un bajo relieve de Christo crucificado de marfil con San Juan y Nuestra Señora al pie y otros quatro santos con sus puertas, 60 rs.
  • una cajita con su cruz por remate y un Niño de zera dentro, de quarta de alto, 30 rs.
  • una pilita de cobre dorado de molido con dos Niños a los lados con una conchita de plata sobre dorado, 360 rs.

Como ya se ha dicho hay una confusiòn en el apellido del tasador de las esculturas que no es Gòmez Velàzquez sino Gonzàlez Velàzquez. Estos errores eran frecuentes en las testamentarìas, ya que dictados los nombres por un escribano y copiados por otro y ademas realizado todo con prisas, los errores eran relativamente normales.

Pablo Gonzàlez Velàzquez naciò en Andùjar (Jaèn) en 1664. Muy joven se trasladò a Madrid donde rapidamente se hizo con una buena clientela entre las iglesias y conventos de la villa. Parece ser que Luis I quiso hacerle escultor de Càmara, lo que no se llevò a cabo por la prematura muerte del monarca en 1724. Pablo Gonzàlez Velàzquez falleciò en Madrid en 1727. De su matrimonio con Ana Virete nacieron Luis, Antonio y Alejandro, notables pintores dieciochescos.[4]

El dia 4 de agosto de 1725 Fèlix de Vivar, maestro ebanista, valoraba los muebles que Doña Petronila heredó de su padre:

  • seis sillas de nogal cubiertas de vaqueta y clabazon dorada, 198 rs.
  • tres taburetes altos de nogal cubiertos de vaqueta con clavazon estrellada, medianos, 39 rs.
  • seis taburetillos de estrado, de nogal, torneados cubiertos de felpa verde bordad, 240 rs.
  • un par de escriptorios cubiertos de concha y ebano, vronceados los escudos y los corredores dorados de molido, de quatro navetas de alto con sus puertas dequatro columnas y dentro con once navetas y en medio su prespectiva y sus garras de bronce por pies y bufetes correspondientes cubiertos de palo santo y perfiles de marfil, 1800 rs.
  • un bufete de zedro de vara de largo y dos tercias de hancho con pies torneados de nogal, sus barrotes de hierro, 24 rs.
  • dos escaparates yguales de pino con nuebe vidrios ordinarios en la cara y tres a cada lado con bufetillos de lo mismo, 200 rs.
  • una urna de peral dada de negro, de bara de alto con columnas y remates ochavados que hacen frente con un bidrio de christal de dos tercias de alto, 120 rs.
  • un bufetillo de luces cubierto de palo santo, 70 rs.
  • un escaparte cubierto de zipres y ebano y corredor de lo mismo con sus vidrios christales, 360 rs.
  • una arca cubierta de ebano y marfil, de bara de largo y media de hancho, 200 rs.
  • un bufetillo de concha y marfil, de vara de largo y dos terzias de hancho, 40 rs.
  • otro cubierto de ebano con espigas de marfil, 75 rs.
  • otro de estrado cubierto de concha y marfil, 30 rs.
  • una urna de pino cubierta de negro y colorado, con tres vidrios christales en medio con un Nazimiento de zera dentro, 100 rs.
  • un cofre tumbado de baqueta, de vara y media de largo, 100 rs.
  • una cama de pino de cinco tablas vieja, 24 rs.
  • una caja de pino dada de colorado y dentro tres morteros de piedra de destilar agua, 300 rs.
  • una zelosia de balcon de siete pies de alto y dos varas y media de largo, 100 rs.
  • un estante de pido dado de jaspeado, de seis pies y media dealto y cinco y medio de hancho con una vidriera a la cara con beinte y nuebe vidrios ordinarios, 150 rs.
  • un bufete de nogal de vara y media de largo y una de hancho con pies de lo mismo, con sus varrotes de hierro, 150 rs.
  • un cofre tumbado de vara y media de largo cubierto de vaqueta encarnada, 100 rs.
  • otro chato cubierto tambien de vaqueta con dos zerraduras, 100 rs.
  • otro tambien chato cubierto de baqueta colorada, de vara y media de largo y tachuelas lisas doradas, 190 rs.
  • otro cofre de camino forrado en pellejo, de cinco quartas de largo, 50 rs.
  • un bufetillo de nogal con su cajon, 45 rs.
  • una arca de zedro de vara de largo, 75 rs.
  • una papelera de charol de mas de vara de largo y tres quartas de alto con sus navetas, 300 rs.
  • un bufete de nogal de cinco quartas de largo y tres de hancho, 40 rs.
  • una papelera de pino dada de color de nogal con sus pies de lo mismo, 30 rs.
  • una cama de pino con cinco tablas biejas, 24 rs.
  • un estante de pino de ocho pies de alto con su red de alambre y dos puertas, 120 rs.
  • una cruz de Jerusalen embutida en nacar y estrella con atributos de la Pasion y peana de un Jesus, 40 rs.
  • un espejo con su luna de tercia de alto y quarta de ancho con su marco de peral, 44 rs.
  • dos cajas de pino para braseros quadradas, 12 rs.
  • doze tablas de pino desiguales, 24 rs.
  • un marco para calendarios, 10 rs.

Todos los muebles fueron tasados en la cantidad de 5636 reales de vellòn.

El 10 de agosto de 1725 Alonso Merinero, «maestro relojero», valoraba lo «tocante a su oficio»:

  • dos relojes de faltriquera, el uno con caja y sobre caja de acero y el mostrador de las oras y la mano de oro esmaltado de blanco y la sobrecaja de afuera clabeteada de oro y el mobimiento de volante, en 360 reales, y el otro de volante y cuerda de vihuela con dias del mes, lunas y signos con caja de plata, en 200, montan ambos, 560 rs.

Por último y también en fechas indeterminadas Ana María Crespo «costurera» y Gaspar García «calderero» valoraban respectivamente la ropa blanca y los utensilios de cocina.

En total la dote que Doña Petronila Montero de Pineda llevó a su matrimonio con Don Juan Mejía ascendió a la elevada cantidad de 432419 reales de vellón.

Una vez realizadas todas las formalidades Don Juan Mejía otorgó, a favor de su futura esposa, la correspondiente carta de pago por los bienes que aquella llevó a su enlace. Por su parte el militar extremeño «atendiendo al honor y limpieza y loables prendas de Doña Petronila y a su virtud la ofrece por dote y arras proter nunzias quatro mill ducados que hacen quarenta y quatro mill reales de vellon que confiesa caven en la decima parte de los vienes que al presente tiene».


NOTAS:

[1] Margarita Ortega López.- «Las mujeres en la España moderna» en Historia de las mujeres en España, Madrid, Edit. Síntesis, 1997, Pág. 269.

[2] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid. Protocolo = 16581, fol. 214-227.

[3] Un documentado y ameno trabajo sobre la Guerra de Sucesión, publicado recientemente, es el de Pedro Voltes.- La Guerra de Sucesión, Barcelona, Edit. Planeta DeAgostini, 1996.

[4] Sobre la actividad artística de Pablo González Velázquez véase Juan José Martín González.- Escultura barroca en España (1600-1770), Madrid, Cátedra, 1983, Págs. 378-379.

Oct 011999
 

Marciano Martín Manuel.
Investigador.
A don Haim Beinart.
Sobre la historia de los judíos de Trujillo en el siglo XIV hemos encontrado un ramillete de pergaminos en el Archivo Histórico Nacional de Madrid, sección Clero Secular Regular[2] -algunos de ellos muy deteriorados-, que incluimos en el Apéndice Documental, los cuales nos han servido de fuente de información para documentar este segmento histórico inédito sobre el judaísmo trujillano en el ecuador del siglo XIV. Es menester recurrir a la historiografía judía y cristiana para conocer algunos pormenores de la historia de los judíos en la Castilla cristiana del siglo XIV,que nos ayuden a comprender en su verdadera magnitud los datos espigados en las fuentes archivísticas.
… debido a lo extenso de este artículo, se ha procedido a convertirlo en archivo para descargarIcono pdf

Oct 011999
 

Miguel Luque Talaván.

Becario del Programa de Formación de Personal Investigador (M.E.C.)
Universidad Complutense de Madrid

1.-INTRODUCCIÓN[1].

Uno de los mayores privilegios que el historiador puede disfrutar a lo largo de su carrera profesional es el de encontrar y estudiar documentación inédita que posea aquella característica que la convierta en singular, esto es, la de la utilidad histórica. Esta particularidad le viene otorgada por su contenido, ya que de aportar importantes datos acerca de una determinada cuestión, los resultados obtenidos con su análisis serán de provecho para conocer mejor una época, la Historia de una región o país, un personaje, etc. Bien es cierto que la precitada cualidad es subjetivamente otorgada por su descubridor, esto es, el historiador, que más o menos arbitrariamente o siguiendo los dictados de las modas historiográficas decide que tipología documental ha de ser o no estudiada[2].

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Oct 011999
 

Luis Vázquez Fernández.

1. Breve noticia previa de la egregia personalidad de este Pizarro aurisecular

Hace un par de años presenté, a estos ya “históricos” Coloquios históricos de Extremadura, un trabajo sobre este Pizarro intelectual, Don Fernando Pizarro Orellana, en el que valoraba -sobre todo- su selecta y bien nutrida Biblioteca. Este Caballero de Calatrava, se especializó en Derecho en la Universidad salmantina, de la que fue, más tarde, eximio Profesor. Como intelectual que era, no sólo se dedicó a la enseñanza, sino que escribió una obra importante, con este título floridamente barroco: “Varones ilustres del Nuevo Mundo, descubridores, conquistadores y pacificadores del opulento, dilatado y poderoso Imperio de las Indias occidentales: Sus vidas, virtud, valor y hazañas y claros blasones, ilustrados en los sucesos destas vidas con singulares observaciones políticas, morales, jurídicas y misceláneas, y razón de Estado; para mayor autoridad de la Historia, y demonstración della, y su utilíssima Lección. Con un discurso legal de la obligación que tienen los Reyes a premiar los servicios de sus vassallos; o en ellos, o en sus Descendientes. Dedicado al Augustíssimo Monarca Felipe IV, el Grande, Nuestro Señor Rey de las Españas, y entrambas Indias. En manos del Excelentíssimo Señor Conde Duque de Sanlúcar, Gran canciller de las Indias, etc.En Madrid, por Diego Díaz de la Carrera. Año M. DC. XXXIX.[1]

Firma la dedicatoria como “El Licenciado D. Fernando Pizarro y Orellana”. No llegó a hacer el Doctorado, pues pronto se consagró a la “alta política”, en la que tuvo puestos de máxima responsabilidad. Quisiera señalar que el licenciado Don Pedro González de Salcedo, Abogado de los Consejos, abre la obra con una “Oración panegírica”, en la que deja constancia de que estos varones ilustres, le ilustraron a Don Fernando Pizarro, justamente cuando él los declara ilustres. Reconoce que le vieron las Escuelas, cuando era alumno; y, ahora, ya maestro, el mundo codiciaba su doctrina. Acaba de comunicársela. Y quiso mostrar que no sólo era experto en leyes, sino asimismo en historia, en política, y en precisos preceptos militares. Esta obra le valió reconocimiento, y todos comprendieron que era una luz que alumbraba a sus propios antepasados, reflejándose sobre él mismo. Por algo Felipe IV le comprometió “en el mayor Tribunal del Mundo”: ¡España tenía entonces conciencia de su puesto sobresaliente entre los mayores imperios! Elevado a la categoría de Ministro del Consejo Supremo de Castilla, Fernando Pizarro Orellana, gozaba de los privilegios del corazón mismo de la Monarquía, de cuyos latidos vive todo el inmenso imperio hispánico. Sirvió a su Príncipe en las letras. Sus antepasados fueron “heroicos en las armas”, él lo es siendo “docto en las glorias de su Patria”, que sabe ensalzar, mientras orienta el vivir cotidiano, con su consejo sabio, prudente y de altas miras.

(Algún día sería bueno destacar su descripción de los “varones ilustres”, sus antepasados, y discernir lo que pueda haber de “desmedido” en el afecto familiar, y lo que haya de exactitud histórica, contrastándolo con otros cronistas e historiadores).

El poeta latinista Juan Francisco de Prado le dedica un poema de “encomio”, cuya primera y última estrofa canta sus glorias, con sabor clásico:

Dum Cantu Fernande paras monumenta virorum
Tempora quae superunt, marmoreumque decus,
Ecce tuum nomen tollit super aethera fama
Laudibus egregiis, dum nova secla manent.

Hic Lector carpit flores de vertice Pindi,
Doctrinasque patrum, sacra que jura legit.
Accipies meritas grato pro munere laudes,
Nunc redimire caput serta decora petunt.

Traducido a “romance”, guardando el hipérbaton poético, diría:

“Mientras que en el canto, Fernando, recreas las glorias de los antepasados,
que trascienden los tiempos y el esplendor marmóreo,
he aquí que tu nombre se eleva sobre lumínica fama,
con alabanzas egregias, mientras las nuevas generaciones persisten.
(…)
Aquí el lector coge las flores de la cima del Pindo,
y las doctrinas de los padres, y los sagrados derechos escoge.
Recibas merecidas alabanzas por el grato trabajo:
¡Ahora piden ceñir tu cabeza con bella guirnalda!

Con barroca elegancia escribe Fernando Pizarro Orellana Los varones ilustres del Nuevo Mundo. Y en el “prefacio” recuerda a Arias Montano, “mayor -dice- en divinas y humanas letras, e insigne español extremeño, de la Orden del señor Santiago, a quien imitó, en estos tiempos, el Padre Maestro Márquez, en suGobernador cristiano”.[2]

Su obra trata, ampliamente y con visión personal, sobre los personajes más destacados de la gran conquista, pacificación y repoblación del Nuevo Mundo: Cristóbal Colón, primer Duque de Veraguas; el Capitán Alonso de Ojeda; Hernán Cortés, Primer Marqués del Valle de Oaxaca; Francisco Pizarro, Marqués de los Atabillos; el Mariscal y Adelantado Diego de Almagro; el insigne español Hernando Pizarro, hermano del Marqués don Francisco; Juan Pizarro, el Bueno, hermano del Marqués don Francisco; el valiente Gonzalo Pizarro, hermano natural del Marqués: tan insigne en sus hazañas, como desdichado en su fortuna, y, en su opinión, injustamente; el Maese de Campo Diego García de Paredes, el Invencible.¡Nueve esclarecidos varones, émulos de los nueve de la fama! Promete unTomo segundo -si la salud le diere lugar, precisa muy serenamente-, en el que hablará de las hazañas y méritos de Vasco Núñez de Balboa, descubridor del Pirú; Hernando de Soto, conquistador de La Florida; Alonso de Alburquerque y Duarte Pacheco, conquistadores de las Indias de Portugal; don Juan de Silva, el de Las Filipinas; y las de otros insignes e intrépidos Capitanes… Por lo demás, en la “Historia de las Órdenes” -escrita con “su asistencia”- reconoce que “no se sacaron razones de Estado”, que, a ser sólo suya lo hubiera hecho. Escribió también unos “Emblemas”, al estilo de Alciato, muy leídos y estimados; así como “El Discurso Militar y Legal, y el Apologético en favor de las Órdenes Militares”; y el de “Las Estafetas, y por la Orden de Calatrava sobre la Encomienda de Bétera, que su Majestad le hizo”. Promete otros libros de “Jurisprudencia”.

Como podemos comprobar, Fernando Pizarro Orellana -en medio de sus tareas de Gobierno- supo encontrar horas extra para sus escritos, que son los que permanecen, y nos revelan su magna cultura y sus criterios, casi siempre certeros, aunque -reconozcámoslo- matizados por el amor a “los suyos”, cosa, por lo demás, natural y propia de quien, desde el afecto familiar, adquiere una “visión de tierna miopía”, como díría Dámaso Alonso.[3]Pero, en general, es ecuánime y objetivo, sobre todo en el relato y valoración de las hazañas, vistas -claro está- siempre “desde esta ladera”, que es la visión de los conquistadores. De modo que, en él, se da doble motivo para el elogio de los “Varones ilustres del Nuevo Mundo”: su condición de hermano y de español. (En ciertos casos condicionará su estudio el ser trujillanos, o, en todo caso, extremeños: ¿Quién podrá lanzar la “primera piedra” con tales presupuestos?).

2. Hallazgo del “Memorial” de Fernando Pizarro Orellana, y su encuadre económico-social

En ocasión privilegiada de investigación y búsqueda, he podido adquirir un manuscrito inédito, revelador de una faceta ignorada de este gran Pizarro, hasta el momento presente, aunque muy unida a su condición de “Miembro calificado del Consejo de Castilla”, con Felipe IV. Esta “Memoria” se incluía en la comisión que se dio al Regidor de Ávila, Don Fernando Tello de Guzmán, “para cobrar dicho donativo que pidió el Rey a sus vasallos, a fin de sufragar los gastos de guerra”, en su ciudad, el año 1635″.

El Conde Duque de Olivares, gran valido de Felipe IV, mantuvo una economía de guerra, que provocó malestar en la población. Dice un historiador serio: “Naturalmente que una economía de guerra total no podía permanecer al margen de aquel conjunto de ´´ expedientes´´ del que habían echado mano los gobiernos anteriores. Como la velocidad del gasto era muy superior a la de exacción, cualquier método que aliviara, aunque fuese provisionalmente, las exhaustas arcas regias era acogido como providencial, utilizándose sin el menor recato (…) De 1635 a 1637, en cuyo trienio se trocaron forzosamente más de dos millones; 1636 con préstamo obligado de 800.000 ducados, que se repitió al año siguiente por cuantía de sólo medio millón”.[4]

Las sátiras en verso -que circulaban, anónimas, de mano en mano- se unían a las “Cartas de los Jesuitas”, los “Avisos de Pellicer”, los “Registros de Novoa”. En la Biblioteca Nacional de Madrid existen muchos manuscritos “críticos” a la Monarquía en este momento. Un ejemplo, entre otros, que revela la opinión del gran valido:

Manda el señor don Gaspar
de Guzmán, mayor privado,
que ninguno sea osado
del Gobierno murmurar.
[5]

Ya Villamediana, Quevedo, y el mismo Tirso, hicieron letrillas satíricas, de las que el público conservaba en su fresca memoria, y repetía a coro por las calles de la Villa y Corte. Pero figuraron siempre como “anónimas”. Los interesados no tenían interés alguno en dar sus nombres, que podían comprometerlos. De hecho, Quevedo saldrá malparado. Y Tirso -en visita oficial del Vicario General- es “desterrado” a Cuenca, por “escribir letras satíricas contra gente del Gobierno”, según se deduce de las “Actas de visita” del que había sido Provincial suyo pocos años antes. La visita la hace en 1640, durante la “guerra de Cataluña”, cuando el General se hallaba incomunicado, y no podía visitar los conventos de Castilla, delegando para este menester al Vicario Salmerón. Tirso acudirá, desde Cuenca, al Nuncio de Su Santidad, quejándose, y pidiendo penas para el Visitador.

¿Qué obras se publican, en torno a cuestiones de gobierno, en la Salamanca del XVII, conocidas, sin duda, por Fernando Pizarro Orellana? La carestía de los precios y sus causas reales, así como la huida de los metales preciosos preocupa a los teóricos y corresponsables del gobierno de España. Tomás de Mercado (+ 1575) había dado a la imprenta su obra de Tratos y contratos , que tuvo una segunda edición en 1571, en Sevilla, en la calle de la Sierpe famosa. Se la imprime Hernando Díez, impresor de Lisboa. El Doctor navarro, Martín de Azpilcueta(1491-1586) –emparentado con san Francisco Xavier, graduado por Alcalá y Toulouse, y profesor en la universidad de Cahors (Francia), es luego Rector de la Universidad de Coimbra, durante 16 años, hasta que es llamado a Roma como canonista extraordinario- publica otra magna obra: Comentario resolutorio de cambios, Salamanca, 1566.

Después de ellos, varios “arbitristas” ofrecen literatura abundante, constatando el declive de la economía y la gran inquietud reformadora en esta materia.[6]Justamente el 29 de enero de 1638 se quiere frenar la inflacción, retirando la moneda de vellón de cobre puro, sustituyéndola por otra de plata:¡Duró 6 años esta operación financiera y política! Para ello, el Reino votó la concesión de un millón de ducados por cada año. ¿Resultado? Un puro fracaso. A los tres años se paró esta experiencia. Eran, sobre todo, los gastos militares y su retención por los especuladores los causantes del mal económico de España.[7] En este contexto, pues, vive y desarrolla su acción política don Fernando Pizarro Orellana, que estaba bien al corriente de la situación reinante.

3. Transcripción de la “Memoria” de gracias otorgadas por don Fernando Pizarro Orellana

Memoria de las gracias que se conzeden por el Señor Don Fernando Pizarro, Caballero de la Horden de Calatrava, Comendador de Bétera, del Consejo Real de Castilla, en virtud de la Comisión que de Su Majestad tiene.[8]

  • Veintiquatrías[9], Regimientos, Curadurías[10], Escrivanías, Procuraçiones, Alferazgos, Thesorerías y todos los demás offiçios de que se aya de despachar nuevo Título, así por renunçiaçión como por nombramiento y por vacaçión, y el balor de los tales offiçios se han de reputar conforme passaren entre los demás que los tienen ya algo, menos supplimientos de no haber vivido los renunçiantes los veinte días de la ley, y de los demás defectos, y otros; y, en caso destos, se abrá de atender a qué cossa se sujete y qué offiçio es, suplimientos de hedad para subalternos, y procuradores, y perdón de las penas en que huvieren yncurrido, al que para examinarse de Secretario, o de otro offiçio, ha hecho ymformaçión ynçierta, aunque esté en po[sse]ssión[11], juntamente con lizençia para usarle quieta y pacíficamente, y otros suplimientos de algunos años de estudio para los diez que an de tener para ser avogados y juezes. Y también de los cinco de pasantes para ser Alcaldes Mayores.
  • Perdones de muertes, Remissiones de Galeras y destierros por qualesquier delitos, y de suspensiones y privaçiones de offiçios, y perdón de las penas en que huvieren yncurrido por haberlos ussado durante la suspensión.—-
  • Facultades para hazer Mayorazgos de bienes libres, y otras para bender bienes vinculados, subrogando otros en su lugar, y otras para tomar a zenso cantidades de maravedís sobre mayorazgos y bienes vinculados.—-
  • Lizençias para andar en coches y sillas de manos, y es forzoso la ayan de tener. Lizençia a Clérigos para dejar alimentos a sus hijos, señalando la cantidad, y para que puedan gozar de las honrras y preeminenzias que los legítimos, y tener offiçios Reales, Conzexiles y públicos.—-
  • Lizençias para traer descubiertos los ávitos de San Jorje, san Mauriçio, san Estevan, y los demás prohibidos.—-
  • Lizençia para mançipar hijos[12], y sacarlos del poderío paternal de su padre: es árbitro.—-
  • Lizençias a Clérigos Letrados para que puedan avogar.—-[13]
  • Lizençia a Letrados y Procuradores para nombrar Personas que sirvan sus offiçios, haviendo caussas, o por ausençia o enfermedad, y las biudas que por muerte de sus maridos les pertenezen o a sus hijos.—-
  • Lizençias para ser Alguaçiles Mayores de qualesquier lugares, no embargantes que sea natural dél, o esté cassado con muger que lo ssea.—-
  • Ligitimaçiones a hijos bastardos y naturales para heredar y gozar de honrras y offiçios, y las demás preheminençias que los legítimos.—-
  • Naturalezas a estranjeros para gozar de todo lo que gozan los naturales, exçeptuando Rentas eclesiásticas, tratar y contratar en Yndias, y en lanas, y boz y voto en los Ayuntamientos.—-
  • Merçed de los bienes que dejan los Clérigos a sus hijos, por tácito y fide Comiso[14], para que después de sus días se los den los que quisieren dar.—-
  • Merçed de los bienes que dejan los que mueren abintestato[15], sin dejar herederos forzosos—-
  • Merçed de las restituçiones que algunos dejan a Su Magestad, por testamento o por otra manera.—-
  • Restituçiones de honrras a los que estuvieren excluidos dellas, por qualesquier caussas, y liçençias para usar de los offiçios que tuvieren.—
  • Comfirmaçiones de Previlegios antiguos y modernos, y suplimientos de no haverlos comfirmado de los Señores Reyes antezesores.—-
  • Previlegios de hidalguías.—-
  • Exempçiones de jurisdiçiones, y hazer Villas a algunos lugares.—-
  • Perpetuar offiçios de qualquier calidad que sean.—-
  • Facultades para rompimientos, acotar baldíos o dehesas, y benderlas, para el desempeño de alguna Çiudad, Villa o lugar.—-
  • Conzesión de mercados y ferias.—-
  • Preeminençias de servir por Teniente offiçios, en ausençia o enfermedad, y que goze de las mismas exempçiones, preheminençias, salarios o aprovechamientos, y también lo pueda nombrar, estando en el lugar, con tanto que el propietario, ussando su Theniente, no ha de usar él, ni entrar en el Ayuntamiento, ni llevar aprovechamiento alguno.—-
  • Conzede también la Cámara, por calidad de algunos offiçios, que si suzediere ser electos por Alcaldes hordinarios de hermandad, o otros, algún Regidor, sin tener obligaçión de renunçiar su offiçio de tal regidor, puede usar el de Alcalde, etc. Con que no tenga boz ni boto por razón de offiçio de Regidor.—-
  • Yndultar a los scrivanos de un partido, para que no sean residençiados, ni se les vissiten los papeles, ni baya Juez por tiempo limitado.—-
  • Relevar a los Cavalleros hijos de algo[16] que no salgan con sus armas y cavallos a las fronteras con su Magestad que se les mandara salir presto, pena de perder las preeminençias, y que a costa de su hazienda yrá otro en su lugar.—-
  • Lizençia para vivir juntos dos, que uno es Alcalde y otro Regidor, que tengan offiçios de Gobierno, como si dijésemos padre e hijo.—-
  • Lizençias para mejorar hijas en terçio y quinto, para efecto de casarlas.—-
  • Merçed del derecho que Su Magestad tiene a qualquier offiçio u otra cossa.—-
  • Comutaçiones de unas vidas en otras, para offiçios y otras cossas.—-
  • Prorrogaçión de los 60 días para tomar Posesión.—-
  • Lizençias para tomar possesión por Procurador, y jurar qualquier offiçio.—-
  • Çédula de Su Magestad para que, en los lugares que son de 500 vezinos abaxo, no se aloxen soldados de los de la Guarda del Reyno.—-
  • Provissiones para que el Corregidor ponga en libertad a un noviçio o novizia[17], por ocho días; y, si no quiere ser religioso o religiosa, se dexe yr libremente, a pedimento de qualquier pariente.–
  • Dásele facultad al señor don Fernando Pizarro para que pueda consumir offiçios[18], de qualquier jénero y calidad que sean, y dar medios y facultades y arbitrios para su paga, o que tomen zensos sobre los propios, o se benefiçie algún efecto.—-
  • Puede relevar, por tiempo limitado, a los Voticarios de la bisita jeneral que se ymbiará muy presto.—-
  • Puede relevar algunas Villas de que bayan juezes pesquisidores a las quentas de propios y pósitos[19], offreziendo darlas en la Corte quando aya querellante, y que los puedan oy[r]][20] por procurador.—-
  • Puede ansí mesmo prorrogar la bisita de Cortas y talas, relevándolos de juez, por tiempo limitado.—-
  • Puede, en los lugares de su Señorío, bender las Varas de Alcaldes y los offiçios de Regidores, y otros que han tenido por permissión o tolerançia, y darle a la Villa la jurisdicción que siempre ha ussado, y las escrivanías, como no tengan benta dellas el señor, aunque tenga costumbre de nombrar.
  • Véndese esto a los mimos lugares o señores los que primero llegan a comprar, y asimismo en jeneral tiene su comisión e ynstruçión que haga otras qualesquier dispensaçiones y grazias.—
    (Rúbrica )[21]

4. Conclusión

Queda patente que don Fernando Pizarro Orellana, en cuanto Miembro cualificado del Consejo Real de Castilla, tenía poderes regios para otorgar gracias y facultades muy amplias a los más diversos estamentos de la sociedad de su tiempo, que iban desde el perdón de muertes, galeras y destierros; pasando por las facultades para hacer mayorazgos de bienes libres y vender bienes vinculados, las relativas a los “hijos de clérigos” como “legítimos”, etc.; hasta restituciones de honras, privilegios de hidalguías, el poder poner en libertad a novicios y novicias, y devolverlos a sus parientes, si ellos así lo desean, e incluso legitimar a “hijos bastardos y naturales”, pudiendo así heredar y gozar de los mismos privilegios y honras que los legítimos.

Conocíamos este cargo en el Gobierno; sabíamos que conllevaba ciertas prerrogativas; pero no habíamos encontrado documento alguno -que yo sepa- que nos especificara, tan al detalle, los poderes de que gozaba en la Corte de Felipe IV. En 1635, cuando aparece fechado este documento en relación con las comisiones del otro homónimo, Fernando Tello, suceden hechos notables en la Corte. Citemos algunos acontecimientos, señalados por los cronistas y las “Gacetas” de la época: Fallece, el 6 de enero, doña Lorenza de Sepúlveda, mujer de don Fernando Pizarro, “Caballero de la Orden de Calatrava y Oydor del Consejo Real”. Como sabemos, se volverá a casar en segundas nupcias, con cuya segunda esposa vivirá feliz unos 17 años.

El día 7 nombraron Predicador real al jesuita P. Fariñas, hijo de don Fernando Ramírez Fariñas, del Consejo y Cámara de Su Majestad..

Feliz acontecimiento el del día 16 de enero de este año 1635: Después del mediodía “parió una hija” la Reina, nuestra señora:¡Había estado poco antes en nuestra Señora de Atocha! Hubo esa misma noche grandes más caras y festejos.

El mismo día falleció un mendigo portugués. ¿Por qué se destaca este acontecimiento? Porque, habiendo pasado su vida pidiendo en la calle del Arenal, en nombre del “Seráfico Padre san Francisco”, le hallaron 6000 ducados en oro y plata. ¡Picaresca madrileña, la de ayer como la de hoy!

El día 25, la Marquesa de la Hinojosa, esposa de don Rodrigo Pimentel, ingresó en las Huelgas de Burgos, de por vida. ¡No era inusual el que gente de la nobleza ingresara en monasterios!

Entró en la Corte, a caballo – viniendo de Flandes y Alemania- don Diego Mejía, Marqués de Leganés. Salió a recibirle la Corte en pleno, “con botas y espuelas”, a la puerta de Fuencarral. Llovía a cántaros, y la entrada fue deslucida. Se apeó en Palacio, y besó las manos de Felipe IV.

El 29 llegó buena noticia de Alemania: La Infanta doña María “parió una hija”. Hubo Te Deum laudamus y luminarias nocturnas.

Comenzó el mes de febrero con el bautizo solemne, el día dos, Purificación de Nuestra Señora, de la Infanta recién nacida. Se bautizó en la misma Capilla Real de Palacio. Ministró este primer sacramento el Cardenal Espínola, Arzobispo de Santiago y Capellán Mayor de su Majestad, que lleva el curato en Palacio. Le pusieron varios nombres, según costumbre regia: Mariana, Antonia, Dominica, Jacinta. Llevóla en brazos la Condesa de Salvatierra, viuda, dentro de una silla de cristal, portada por reposteros de Cámara, engalanados para este acontecimiento. La apadrinaron el Príncipe y la Condesa de Olivares, su Aya. La noche ardió en luminarias, para celebrar este evento, real, aunque femenino.¡A los Príncipes se les festejaba doblemente!

Viviendo su esposo -con licencia del Papa- tomó el hábito de dominica, en santa Catalina de Siena, doña Damiana de Astorga, mujer del Secretario don Pedro de Berberana, Caballero de Calatrava. Se tuvo por “cosa muy nueva en los que son grandes señores”, señala el cronista oficial. (No debieron de faltar maldicientes, que ironizaban acerca de las no demasiado buenas relaciones entre ambos cónyujes).

El día 7 hubo una muerte violenta: Don José de Pellicer de Salas -¡un poeta!- y su hermano quitaron la vida a don Diego de Atienza y Santander. ¿Razón? Por no querer casarse con una hija de los Pellicer.

¡Qué lejos, y qué cerca -a la vez- de los sucesos “feministas” actuales! Aunque hoy los poetas suelen ser menos apasionados.

El 17 llegó una nueva, sorprendente: El Duque de Lerma, en los Estados de Tréveris, degolló 1600 franceses, que tenía en presidio. Señala el cronista:”Nueva de mucho gusto para España”.

El 28 tomó posesión de Alcalde de “Casa y Corte”, don Gregorio López de Mendizábal, Caballero del Hábito de Santiago. Llamó mucho la atención, por ser el primer Alcalde de Hábito.

Pasando por alto otras noticias, finalizaré con algunas de mayor relieve: Hubo varios asesinatos “sin confesión”, como el Burlador de Sevilla, de Tirso de Molina: Tanto en la realidad como en la ficción teatral, entonces se consideraba como camino casi seguro de condenación. (Conste que el “Don Juan” pide confesión, lo que supone arrepentimiento:¡Tirso lo mandó al purgatorio!).

En el mes de junio se les secuestran los bienes a todos los franceses que residen en la Corte.

Porque estaban en guerra Francia y España. ( Parece que el Rey de Francia había hecho cosa semejante con los españoles en París: ¡Regía la “ley del talión”, por lo que se ve! A esta guerra se deben los privilegios y gracias que otorgó nuestro don Fernando Pizarro Orellana, según dejamos puesto de relieve, gracias al documento inédito y manuscrito, recién “aparecido”.

El 19 de julio llegan malas noticias de Sicilia y Génova: Perecen en el mar 2000 españoles, que venían en 36 galeras del Marqués de Santa Cruz. También en Flandes “degollaron a 1000 españoles”.

Sin embargo, no todas fueron calamidades. El 25 llega correo de Alemania con la buena nueva de “haberse hecho las paces entre el Emperador y el Duque de Sajonia”. El mismo Emperador casó una hija con el Duque de Babiera. Y España no podía menos de alegrarse. En Madrid se caso, por poderes, el Marqués de Ferreira, portugués, con doña Juana Pimentel, Dama de la Reina, y hermana del Marqués de Tábara. El día 2 de julio concedió el Reino a su Majestad nueve millones, pagaderos en tres años. ¡También el Rey “mendigaba” a los nobles e hidalgos, y al pueblo simple y labriego!

El 19 de julio -¡cosa extraña, siendo el río tan menguado!- se ahogó en el Manzanares el Regidor don Juan Calderón, al bañarse. No dejó hijos, pero sí 70 mil ducados de hacienda.

El 1 de agosto se propuso para el Obispado de Vigévano al Maestro General de la Merced,el P. fray Marcos Salmerón. (De hecho no llega a realizarse la consagración. Lo será, más tarde, en 1654, otro mercedario, Fray Gabriel Adarzo de Santander, madrileño, y Catedrático en Salamanca y de Alcalá, Definidor Provincial de Castilla, Predicador real y Consejero de Felipe IV: Aquí el “gacetero mayor del reino” anduvo equivocado).

Es en agosto de 1635, el 27 exactamente, cuando fallece el gran Lope de Vega. Le enterraron en la parroquia de “San Sebastián” (donde se bautizó Gabriel Téllez). Celebró sus honras el Duque de Sessa -de quien había sido “secretario”-, quien convidó a la Corte, incluidos los Grandes y Caballeros. Debió, por lo tanto, de asistir don Fernando Pizarro Orellana. Predicó un agustino célebre, el Padre Maestro fray Ignacio de Vitoria. Tuvieron sus honras los “Representantes” -por ser dramaturgo-, los “Clérigos naturales de Madrid” -por pertenecer a su gremio-, y los “Familiares del santo Oficio”, pues Lope lo era. (Sin embargo, el de Sessa no le hizo “panteón”, como le había prometido; y sus cenizas acabaron esparcidas, sin que quede huella de sus restos mortales).

El 18 de noviembre, entraron en Francia los españoles y degollaron a más de 6000 franceses. De nuevo, el autor de la “Gaceta diaria” anota:”Hubo gran regocijo en la Corte de España, y el Rey nuestro señor salió luego a su Capilla a oyr el Te Deum laudamus”. ¡Esa era la sensibilidad del momento, que hoy nos choca, en su directo “realismo”![22]

He querido señalar algunos de los sucesos significativos de la vida madrileña de 1635, para que cobremos conciencia del ambiente que rodeaba a don Fernando Pizarro Orellana, profesor e intelectual -como dejé demostrado en otra ocasión-, pero también hombre cortesano y de Gobierno, con amplios y extraordinarios poderes, según nos descubre este documento inédito, seguramente anterior a la fecha de 1635, que aparece en relación con el Regidor de Ávila, don Fernando Tello de Guzmán. Don Fernando Pizarro Orellana había tomado ya posesión de la “Fiscalía del Consejo de Órdenes” el día 14 de julio de 1623, siendo del Hábito de Calatrava hacía tiempo.[23] Y su ascensión en la Corte de Felipe IV fue en aumento. Era uno de los más fieles, y capacitados, servidores de su majestad. Sin llegar a poseer los “poderes” de un valido, como el Conde-Duque de Olivares[24], llegó a ser uno de los Miembros del Consejo Real de Castilla más honrado y eficiente, nunca objeto de “vejámenes”, como sucedió con Franquesa, el Conde-Duque, Rodrigo Calderón, y otros, que cayeron en “desgracia”.¡ Don Fernando Pizarra Orellana fue, sin lugar a dudas, una de las mayores honras que la familia Pizarro-Orellana ha tenido a lo largo de los siglos![25]

Podríamos calificarlo como el Pizarro que tuvo mayor parte en el Gobierno de España, y con máximo encomio de todos, a lo largo de los siglos. A él le tocó, ciertamente, un momento estelar en la política del Imperio español, aunque ya se veía venir la “decadencia”. Experto, como era, en Derecho, tuvo parte muy principal en las determinaciones reales, a partir de sus decisiones en el seno del “Consejo Real de Castilla”, que era escuchado personalmente por su Majestad. ¡Lástima que Felipe IV se dejara “manejar”, durante veintidós años -desde su tierna juventud- por Olivares! Hasta que el 20 de enero de 1643, en carta al Gobernador de los Países Bajos, don

Francisco de Melo, Felipe IV escribe, tajante y decidido:”Yo tomo el remo”.[26] Es de suponer que todo el “Consejo Real de Castilla” respirara, liberado. Entre sus miembros, don Fernando Pizarro Orellana. ¡Aunque el futuro -ya sombrío- no iba a ser demasiado halagüeño ni florido!

Los compromisos que el Conde-Duque de Olivares, durante tantos años de Gobierno, como “Valido absoluto”, había ido creando; las decisiones, no siempre acertadas; las relaciones internacionales; el sistema de “guerra a ultranza”, mantenida a costa de los dineros de nobles y plebeyos; todo eso había ido minando la posible política moderada y eficaz, y cuando Felipe IV -presionado, sin duda, por multitud de “arbitristas”- toma la seria y definitiva decisión de prescindir del prepotente Olivares, y dirigir él mismo las riendas de España y sus Virreinatos, ya era demasiado tarde.

Es de suponer que sus “Consejos”, y entre ellos, de un modo especialísimo, el “Consejo Real de Castilla”, hayan manifestado entonces sus opiniones al Rey. Con toda seguridad don Fernando Pizarro Orellana – dada su condición de “jurista”- en multitud de ocasiones debió de expresar su criterio de gobierno, recogiendo también el sentir de la nobleza y del pueblo llano. El Conde-Duque de Olivares mantuvo su poder omnímodo durante demasiado tiempo. Ahora, faltaba -entre otras cosas- juventud emprendedora, y Felipe IV no será capaz de regir todo un imperio, a pesar de la ayuda de sus Consejeros.

A Don Fernando Pizarro Orellana le quedaban tan sólo nueve años de vida. Su experiencia de gobierno era preciosa, pero su capacidad de Consejero se iba debilitando con el correr de los años. En todo caso, nunca aparecerá él como quien tome las principales decisiones. Le bastaba ser buen Consejero. Y lo fue, ciertamente. Pero los imponderables de la Historia han hecho que la etapa de gobierno de Felipe IV sin el Conde-Duque de Olivares no haya colmado las expectativas provocadas por su regia decisión. El Gobierno y sus “Consejos” siguieron viendo los problemas. ¡Fueron, sin embargo, incapaces de solucionarlos, acaso porque ya estaban mal planteados, y faltaba el “hombre emprendedor”, capaz de re-creaciones originales!


NOTAS:

[1] Forma parte del título, naturalmente, su autor, que se autonomina así: “ Escrive Don Fernando Pizarro y Orellana, Cavallero de la Orden de Calatrava, Comendador de Vetera, del Consejo de Ordenes, y aora del Real Supremo de Castilla”. Y todavía añade: “Lleva seis Indices, o Sumarios: Uno de Autores: Otro de Leyes: Otro de Capítulos: Otro de Observaciones: Otro de Lugares de escritura: Y otro de Cosas memorables; para más fácil comprehensión de toda la Obra. Con Privilegio”. ¡Todo un frontispicio sembrado de aclaraciones, que vienen a ser la síntesis de la obra en sí!”. Un original, perfectamente conservado, y lujosamente encuadernado, se conserva en la Biblioteca del Monasterio de Poio (Pontevedra), que se enriqueció culturalmente con la donación de la espléndida Biblioteca del poeta y bibliófilo don Antonio Rey Soto. He podido manejarlo y consultarlo en varias ocasiones.

[2] Véase Prefación periódica historial y moral a las vidas de los varones ilustres del Nuevo Mundo Occidental: descubierto, conquistado y sujeto -por sus invencibles armas, y virtud heroica- al blando yugo del Soberano del Imperio de los Sacros Reyes de Castilla, Mayores monarcas del Orbe. ¡No hay duda de que Pizarro Orellana, al igual que otros escritores célebres de la época, veían en esta heroica hazaña del “descubrimiento” una providencia divina otorgada a nuestros Monarcas, que venían a ser como los sustitutos de los Reyes del Pueblo sagrado, cuya misión adquiría tintes de universalidad y de gloria suprema! No es éste el lugar para ampliar este aserto. Quede, tan sólo, enunciado.

[3] Es bien conocida la obra poética de Dámaso Alonso: Prólogo a “Hombre y Dios”, Poesía y otros textos literarios, Gredos, Madrid, 1998, p. 361.Comienza su soneto “Mi tierna miopía”:
Disuélveme, mi tierna miopía,
con tu neblina suave, de este mundo
la dura traza, y lábrame un segundo
Mundo de deshilada fantasía…

Podemos afirmar que este “Segundo Mundo” o Nuevo Mundo lo cantó, en prosa solemne, y elegante, Fernando Pizarro y Orellana, con “tierna miopía”, cuando se refiere a sus hermanos.

[4] Véase Miguel Avilés, Siro Villas y Carmen María Cremades, Historia de España, 9, La crisis del siglo XVII bajo los últimos Austrias( 1598-1700), Gredos, Madrid, 1988, p. 173.

[5] BNM, ms 2.311,. fols. 240 y ss.

[6] Citemos obras como la de Sancho de Moncada: Restauración política de España, Madrid, 1619; Pedro Fernández Navarrete: Conservación de Monarquías y Discursos políticos, Madrid, 1626; Miguel Caja de Leruela: Restauración de la antigua abundancia de España, Nápoles, 1631. Y, finalmente, los que teorizan sobre la inminente “decadencia”: Francisco Martínez de la Mata, en Memoriales (…) En razón del remedio de la despoblación y esterilidad de España, Madrid, 1656. La salvación estará en la industria, dice. Baste este muestrario de publicaciones para hacernos idea de la preocupación por la “decadencia” y la posible causa de sus remedios.

[7] Puede consultarse, a este respecto, la obra dirigida por V. Vázquez de Prada, Historia económoca y social de España, III: Los Siglos XVI y XVII, Madrid, 1978.

[8] Destacamos los títulos de don Fernando Pizarro. – Comendador: El Caballero que tiene Hábito y Encomienda, en este caso, en la Orden de Calatrava. Se llamó así porque las rentas que tenía se las dan en encomienda, y no en título, por ser Caballero y Seglar, incapaz de tener prebendas eclesiásticas coladas. Y así las rentas que tiene, por consistir en diezmos y primicias, se llaman “Encomiendas”. – Orden de Calatrava: Orden Militar de Caballería en España, fundada el año 1158, bajo el reinado de Don Sancho III, Rey de Castilla, que -habiendo conquistado el Castillo de Calatrava- se lo dio a los Templarios, quienes, no atreviéndose a defenderlo, se lo devolvieron; y san Raimundo, Abad de Fitero, acompañado de personas de prestigio, se ofreció a defenderlo, con lo cual se lo dio el Rey; y, por enero de 1158, se otorgó la escritura en que se le concedía a este Abad la Villa de Calatrava la vieja, para defenderla a su costa. Esta sociedad estableció el Orden, que aprobó Alejandro III, el año 1164; y la confirmó Inocencio III, en el de 1198, bajo la Regla del Císter. La insignia que traen los Caballeros y Freiles es una Cruz encarnada, con los cuatro brazos iguales, en el hombro izquierdo de la capa. Con el tiempo se adornó alrededor con algunas labores de torzal de seda del mismo color. Y los Caballeros traen la misma Cruz en una venera colgada del pecho. Tomó el nombre el origen que tuvo en la villa de Calatrava . –Comendador de Vetera: Castillo de la población que lleva el mismo nombre, en Valencia. Ahí se libró una batalla, el 30-12-1347 entre los unidos, acaudillados por Gilaberto Dalmau de Cruilles y los seguyidres de don Pedro IV de Aragón, dirigidos por don Pedro de Ejérica. Vencieron los de la unión al ejército real. –Consejo Real de Castilla: Es el Supremo de Castilla, que tiene como subalternos al de Indias, Órdenes, Hacienda, etc. El primer fundador fue Juan I. Felipe III, por real cédula de 20-1-1608, formó una Sala para asuntos de gobierno, con 5 Consejeros y el Presidente, y dividió los 11 restantes en Tres Salas. El 18-2-1617 dispuso que bastasen 2 Jueces para causas civiles, que no excediesen de 1000 ducados.Ser del “Consejo Real de Castilla” significaba tener máxima autoridad en cuestiones de gobierno. Fernando Pizarro Orellana gozaba de este título real.

[9] Veintiquatrías: Cargo de Veinticuatro, o Regidores.

[10] Curadurías: cargos del cuidado de menores o dementes.

[11] El original “possion”. Se supone abreviatura, o errata.

[12] Mancipar hijos: sujetarlos y rendirlos a la voluntad propia (Aut).

[13] Abogar: defender como abogados en juicio las causas y pleitos, y alegar de la justicia, o derecho de las partes, que se valen de ellos para este fin. (Aut).

[14] Fide Comiso: Fideicomisso: Especie de disposición testamentaria, en que el testador deja su hacienda, o parte de ella, encomendada a la fe de alguno, para que se ejecute su voluntad. Viene del latín Fideicommissum. (Aut).

[15] Abintestato: sin testamento.

[16] Relevar: exonerar de algún peso o gravamen. Hijosdalgo: Hidalgos.

[17] Novicio/a: Quien, en Religión, no ha hecho todavía la Profesión de sus regla, constituciones y votos, conforme a lo regulado en cada una.

[18] Consumir oficios: extinguirlos.

[19] Propios: usado en plural, significa heredades, dehesas, casas, u otro cualquier género de hacienda que tienen alguna ciudad, villa o lugar, para los gastos públicos (Aut).
pósitos: las casas en que se guarda el trigo que, en las ciudades, villas y lugares, se tiene de repuesto y prevención, pra usar de él en tiempo de necesidad y carestía (Aut).

[20] En el original: “oy”. Juzgo que es errata por “oyr” (oír).

[21] A la vuelta: 1635. + Comisiones para pedir donatibo en nombre de Su Magestad, dadas a don Fernando Tello, que a executado conforme a ellas.

[22] Véase Don Gerónimo Gascón de Torquemada, Secretario del Rey nuestro señor, Gaçeta y nuevas de la Corte de España, desde el año 1600 en adelante. Continuada por su hijo Don Gerónimo Gascón de Tiedra. La publica Alfonso de Ceballos-Escalera y Gila, Marqués de la Floresta. Real Academia Matritense de Heráldica Y Genealogía, Madrid, MCMXCI.

[23] Ibidem, p. 165.

[24] Sobre este personaje, discutido y discutible, pueden verse: G. Marañón, El Conde-Duque de Olivares, la pasión de mandar, Espasa-Calpe, Madrid, 1980; J.H. Elliott, El Conde-Duque de Olivares, Editorial Crítica, Barcelona, 1990; Varios, La España del Conde-Duque de Olivares, Secretariado de Publicaciones, Universidad de Valladolid, Salamanca, 1990.

[25] Lo más original de este trabajo se basó en el documento ya señalado: Memoria de las gracias que se conceden por el Señor don Fernando Pizarro, Cavallero de la horden de Calatrava, Comendador de Betera, del Consejo Real de Castilla, en virtud de la Comission que de Su Majestad tiene. Ms. inédito, adquirido recientemente, y que obra en mi poder.

[26] Memorial histórico Español (13-19, Cartas de algunos Padres de la Compañía de Jesús), 16, p. 502.. Cit. Por Elliott, ob. cit., p.629.

Apéndice documental

2. Transcripción documental

2.1. Primer documento

 

   Sepan quantos esta carta de pago e lasto e poder en causa propia vieren cómo yo Hernando Piçarro, de la zibdad de Truxillo, estante al presente en esta Villa de Madrid, Corte de su Magestad, por mi mysmo, y en nonbre e como marido e conjunta persona que soy de doña Francisca Piçarro, mi muger,, e como tutor e curador que soy de la persona e bienes de Francisco Piçarro, my menor, probeydo por Juez conpetente, por los quales presto cauçión de rrato en forma de derecho, e me obligo que abrán poder bueno, rrato, grato, estable e valedero; y questarán e pasarán por lo que yo en esta escritura hiziere e otorgare en su nonbre, so obligaçión que ago de lo pagar por my persona e vienes: Digo que, por quanto Juan de Alfaro, vezino de la zibdad de Sevilla, fue fiador de Juan Hurtado en çiertos partidos de que fue rrecaudador, de moneda forense, año pasado, de myll e quinientos e zinquenta e quatro años, me a dado e pagado çiento e cinquenta e quatro myll e tresçientos e nobenta e quatro maravedís de prinçipal, e más tres myll maravedís de costas que, en la cobrança dellos, se hizieron. Los quales el dicho Juan Hurtado me avía de dar e pagar, por tres libranças que de su Magestad tenýamos yo y la dicha doña Francisca Piçarro, e don Françisco Piçarro, libradas de sus contadores mayores en el dicho Juan Urtado, el qual, por no las pagar, nos fueron dadas sobre cartas dellas, para cobrar del dicho Juan Hurtado y del dicho Juan de Alfaro, como tal su fiador, los dichos maravedís que las dichas libranças son: la una de quarenta e siete myll e tresçientos e nobenta e çinco maravedís, que a my se me debían, librada en el partido de Córdoba; y la otra de nobenta e quatro myll e çiento e  ochenta maravedís, que fueron librados a la dicha doña Françisca Piçarro, my muger, en el dicho partido de Córdoba ; e la otra de doze myll e ochoçientos e veinte maravedís, que fueron librados de dicho don Françisco Piçarro, my menor, en el partido de Cartajena, que todas montan los dichos çiento çinquenta e quatro myll e tresçientos e nobenta e çinco maravedís.

 

   Por lo qual todo a my pedimyento fue hecha execuçión en la zibdad de Sevilla, en la persona e bienes de vos, el dicho Juan de Alfaro, como tal fiador que fuistes del dicho Juan Hurtado. E sobrello se hizo proçeso , e por él me fue dada y entregada la posesión de unas casas que vos avéis e tenéis en la dicha zibdad de Sevilla, que agora vos, el dicho Juan de Alfaro, como tal fiador que fuistes del dicho Juan Hurtado, me avéis dado e pagado los dichos çiento e çinquenta e quatro myll e tresçientos e nobenta e quatro maravedís, con más tres myll maravedís de costas que en la dicha causa se hizieron; los quales me avéis dado e pagado en esta manera que distes

 e pagastes a Juan de Guzmán, my criado, por my poder que para ello tuvo çinquenta ducados, que montan diez e ochomyll e seteçientos e çinquenta maravedís = xviiiUdccc L.

 

– Yten que distes e pagastes a Gerónimo de Argüello, my criado, e por my poder, que para ello le di, çien ducados, que montan treinta e siete myll e quinientos maravedís =cccviiU d

 

– Yten que distes e pagastes otros veinte myll maravedís, en vezes, a criados myos, del alquiler de la casa = xx U.

– Que monta todo lo susodicho setenta y seis mill ochozientos e çinquenta maravedís, de los quales soy e me otorgo por contento y entregado a mi voluntad, y en rraçón del entregamyento dellos, que de presente no paresçe, rrenunçio la eceuçión de la non numerata pecunia, e las dos  leyes que ablan sobre las pruebas de las pagas, como en ellas se contiene. E, para cunplimiento de las dichas çiento e çinquenta e siete myll e trsçientaos e nobenta e çinco maravedís, me avéis dado e pagado por mano de Francisco López, vuestro criado, ochenta e un myll e çiento e quarenta e çinco maravedís, en dineros contados, en presençia del escrivano público e testigos desta carta, en rreales de a quatro y de a dos e veynte maravedís en quartos, que lo sumó e montó mill e un maravedís, de la qual paga y entrega a my yo, el dicho escrivano, doy fee que se hizo en my presençia e de los dichos testigos, que las dichas monedas, y el dicho señor Hernando Pizarro corresçibió e pasó a su parte e poder. E, porque ahora el dicho Juan de Alfaro me pidió dello, le di e otorgué carta de pago e lasto, para que lo pueda cobrar del dicho Juan Hurtado, e

 

sobre sus bienes, e le dexe la dicha casa, que para ello me fue entregada, dando por ningunos codiçilos, autos  e proçeso que sobre ello pasaron. E yo, viendo que dello soy obligado, otorgo e conozco, por esta presente carta, que me doy por contento e pagado de vos, el dicho Juan de Alfaro, de todos los dichos maravedís desuso declarados, por quanto, como dicho es, me los avéis pagado e lastado como tal fiador del dicho Juan Hurtado. E, por la dicha rrazón, vos cedo e rrenunçio e traspaso los derechos e açiones que a la dicha casa que, por la dicha rraçón. fue entregada, tengo yo e la dicha doña Francisca Piçarro,my muger, e don Francisco Piçarro, my menor, e vos doy poder conplido para que, sin enbargo de la dicha execuçión e fe mýa, sirva de rremate e posesión que della tengo, la podáis entrar e tomar e hazer della y en ella como de cosa vuestra propia, como si nunca se obiera executado ny dádome la dicha posesión, ny hecho el dicho proceso, execuçión e todos los autos dél, e posesión de la dicha casa tengo, como si a cosa alguna dello nunca se obiera hecho ny pasado; e vos doy poder conplido, libre, llenero, e bastante, según que yo le he y tengo, e de derecho mejor puede y debe baler, a vos, el dicho Juan de Alfaro, e a quien vuestro poder oviera, para que por my y en my nonbre, e para vos mysmo en vuestra causa propia podáis demandar, rresçibir, aver e cobrar, en juizio e fuera dél, del dicho Juan Hurtado,e de otra qualquier persona que por él lo aya de pagar, y de sus bienes, los dichos çiento e çinquenta e siete myll e tresçientos e nobenta e çinco maravedís que por él me avéis pagado e lastado, como dicho es. E, por la dicha rraçón, vos doy, çedo, rrenunçio e traspaso los derechos e açiones útiles, mystas y nesçesarias, que contra él y sus bienes, por la dicha rraçón yo y la dicha  my muger, e menor, avemos e tenemos e nos pertenesçe, en qualquier manera.

   E, para que de lo que rresçibiere dél o cobrare dél, podáis dar e otorgar vuestras carta o cartas de pago e de fin e quito,  las quales valan e sean firmes, como sy yo e la dicha my muger, e menor, las diésemos e otorgásemos, e lo que dicho es rresçibiésemos e cobrásemos. E, para que, si fuere neésario, sobre la dicha cobrança o parte della, entrar en pleyto o contienda de juizio, podáis paresçer, e parescáis ante todas e qualesquier justiçias de su Magestad, de qualesquier partes que sean, e ante ellos, e qualquier dellos, poner qualesquier demandas, pedimyentos, rrequerimyentos, enbargos, secrestos, zitaçiones, autos e diligençias; pedir entregas, excençiones, presiones, ventas e rremates de vienes, o la jurar en my ánima, y otro qualquier juramento nesçesario.

   Y, en prueba, presentar testigos, escripturas e probanças, e rreprobar e contradezir las contrarias en dichos e personas, e tomar posesión de qualesquier vienes e cerca dellos e de cada cosa, e parte dellos hazer, e agáis, en juizio e fuera dél, todos los otros autos e diligençias, judiçiales y estrajudiçiales, a los que convengan e sean nesçesarios deshaçer, e que yo mysmo e la dicha my muger, e hijo, haríamos; e hazer podríamos, presente sesiendo, aunque sean tales que rrequieran nuestro más espeçial poder e mandado, e presençia personal, que, quan conplido poder yo tengo para lo que dicho es, e cada cosa dello, otro tal e tan conplido bastante, y aquel mysmo, doy e otorgo a vos, el dicho Juan de Alfaro, con todas sus ynçidençias e dependençias, anexidades e conexidades; e con libre e general admynystraçión en lo que diho es, e para la firmeza de lo que hiziéredes, autuáredes y enjuiziáredes, obligo mys bienes e rrentas, e vos rreelevo en forma de derecho.

 

   Que fue fecha e otorgada en la Villa de Madrid, a treze días del mes de agosto de myll e quinientos e sesenta e dos años. Testigos que fueron presentes a lo que dicho es: Hernando de Hinojosa e Marcos Díaz, e Guyllermo Borgoñón, criados del señor Hernando Piçarro, el qual yo conozco; e lo firmó de su nonbre en el rregistro.

   Va entre rrenglones corregido: “ mº e un maravedís”. Vala”. E va testado corregido: “Iten ochenta e un myll e çiento y qua” E corregido: “E más los dichos tres myll mrs de las dichas costas”. E corregido: “hiço”. Pase por testado”.

   Hernando Piçarro (f y r)   –    Pasó ante my, Francisco Hortiz, scrivano (f y r)[9]

 

2.2. Segundo documento

 

   Sepan quantos esta carta vieren cómo yo, Hernando Piçarro,, vezoino de la zibdad de Truxillo, estante al presente en esta Villa de Madrid e Corte de Su Magestad, digo que, por quanto Juan de Alfaro, de la zibdad de Sevilla, fue fiador de Juan Hurtado en çiertos partidos de que fuere contador de la moneda forera, el año pasado de myll e quinientos e çinquenta e quatro años, como tal me dio e pagó noventa e quatro myll e çiento y ochenta maravedís, que en el dicho Juan Hurtado fueron libradas a  doña Francisca Piçarro, my muger, por Su Magestad, de lo qual yo, como marido e conjunta persona de la dicha doña Francisca Piçarro, my muger, le di y otorgué librar del dicho Juan Hurtadoe sus bienes, juntamente con otras dos libranças, que en el susodicho fueron hechas por Su Magestad , e por sus Contadores Mayores, las quales di e otorgué por ante escribano ynfraescrito, en treze días del mes de agosto de myll e quinientos e sesenta e dos años, y agora los dichos Contadores Mayores de Su Magestad no pasan quenta al dicho Juan de Alfaro, como tal fiador del dicho Juan hurtado, los dichos nobenta e quatro myll e çiento y ochenta maravedís, que así me pagó, e yo dél rresçebí, en nonbre de la dicha doña Francisca Piçarro, my muger, dyziendo que yo no tenía poder espeçial de la dicha doña Françisca Piçarro, my muger, para los rezebir; e , porque en rrealidad de verdad yo tengo rrescebido los dichos nobenta y quatro muyll e çiento y ochenta maravedís, como paresçe por la dicha carta de pago que desuso se se haze mençión, a que me rrefiero, por ende otorgo e conozco por esta presente carta que doy e otorgo liçençia e facultad, quan conplida e bastante de derecho se rrequiere, a la dicha   doña Francisca Piçarro, my muger, espeçialmente para que rratifique e apruebe esta dicha carta de pago que yo di e otorgué ante el presente escribano en los dichos treze días del mes de agosto de myll e quinientos e sesenta e dos años. E, si fuere nesçesario, la otorgue de nuebo, de berbo ad berbum, como en ella se contiene, e dello haga e otorgue e libre la escritura o escrituras que dello fuere nesçesario, por ante qualesquier escribano o escribanos, con todas las fuerças e firmezas, e rrenunçiaçión de su propio fuero,  e de todas e qualesquier leyes que para su balidaçión sean nesçesarias, que, ansí como por ella fueren fechas e otorgadas, yo desde agora para entonzes la rretifico, e asy apruebo y é por buenas. E me obligo de no lo contradezir, aora ny en tienpo alguno, ny por alguna manera, so obligaçión que para ello hago de my persona e vienes e rrentas. E firmélo de my nonbre. Que fue fecha e otorgada en la Villa de Madrid, a veinte e tres días del mes de octubre de myll e quinientos e sesenta e dos años.

   Testigos que fueron presentes a lo que dicho es: Francisco López, estante en Trtruxillo,e Antonio de Villafaña e Antonio de Escobar, criados del dicho señor Hernando Piçarro, que yo, el dicho escrivano,  conozco. Lo firmó de su nonbre en el rregistro.

   Va entre rrenglones: corregido: “para los rrezibir”. Vala e va testado. Corregido: “entre”. Pase por testado.

            Hernando Piçarro (f y r)   – Pasó ante mí, Francisco Hortiz, escrivano (f y r)[10]

  

 

2.3 Tercer documento

   Sepan quantos esta carta de poder vieren cómo yo, Hernando Piçarro, veçino de la zibdad de Truxillo, estante al presente en esta Villa de Madrid y Corte de Su Magestad, otorgo y conozco, por esta presente carta que doy e otorgo todo my poder cunplido, libre, llenero y bastante, según  que yo le he y tengo, e de derecho mejor puede y deve valer, a vos, Marcos Díaz, my criado:

 

Generalmente, para en todos mis pleitos y causas ceviles y criminales, movidos y por mover, en demandando y en defendiendo. Esto, si menester fuere, para ante Su Magestad e Señores de su Muy Alto Consejo, Presidente e Oidores de sus Audiençias e Chançillerías, Alcaldes y otras Justiçias, Eclesiásticas e Seglares, que de los dichos mis pleitos puedan conoçer, ante los quales, o qualquier dellos, podáis çitar, demandar, rresponder, defender, negar, conoçer, rreplicar, triplicar, rrequerir, concluir, e juresdiçión declinar. Y lo prorrogar, y, en mi ánima, jurar juramento o juramentos de calunia e de çesorío y verdad dezir, e pedir ser fechos por las otras partes, y en prueva presentar testigos y escripturas, cartas e ynstrumentos, e toda otra manera de prueva. E rreprovar e contradezir las contrarias, en dichos e personas; e tomar posesión de qualesquier bienes, y ganar qualesquier cartas e mandamientos, e provisiones neçesarias; y enbargar y contradezir las pedidas e ganadas, o que se quisieren ganar en contrario; y rrazonar sobre dicho enbargo; y rrazonar sobre el dicho enbargo, e concluir e çerrar rrazones; pedir e oír sentençia o sentençias, ynterlocutorías difinitivas, e las consentir e apelar y suplir, y lo seguro dar quien lo siga. E para pedir e protestar costas, y las jurar y rreçivir la tasaçión dellas y çerca dello y de cada cosa, y parte dello; hazer, e hagáis, todos los otros ávitos y diligençias judiçiales y estrajudiçales que convengan e sean neçesarios de se hazer, y que yo mismo haría e hazer podría,

presente seyendo, aunque sean tales que rrequieran más mi epeçial poder y mandado y presençia  presonal[11], que quan cunplido poder yo tengo, para lo que dicho es y cada cosa dello, otro tal, y tan cunplido bastante,m y aquél mismo, doy e otorgo a vos, el dicho Marcos Díaz, my criado, con sus ynçidençias e dependençias, y con libre e general administraçión, en lo que dicho es.

   E para que podáis sostituir un pro[12] dos o más, e los rrevocar e hazer de nuevo; e a vos dellos vos rrelievo en forma de derecho e, para la firmeza de lo que hiziéredes, obligo mi persona e bienes, avidos y por aver. Que fue fecha y otorgada en la Villa de Madrid, a doze días del mes de nobienbre de myll e quinientos e sesenta y dos años.

   Testigos que fueron presentes a lo que dicho es: Antonio de Escobar e Francisco Carrasco e Benyto Garzía, criados del dicho señor Hernando Piçarro, el qual lo firmó de su nonbre en el rregistro.

                Hernando Piçarro (f y r). – Pasó ante my, Francisco Hortiz, scrivano (f y r)[13]

 



[9] Archivo Histórico de Protocolos de Madrid  ( AHPM), Comunidad,  Pº  446,   fols. CX r – CXII v.

[10] AHPM, Comunidad, Pº 446, fols. CCVI r – CCVI v.

[11] presonal: metátesis, por contagio del vocablo anterior, “presencia”, ´personal´.

[12] De nuevo metátesis, o latinismo, ´por´.

[13] AHPM, Comunidad, Pº 446, fol. 388 v.

Oct 011999
 

Valentín Soria Sánchez.

Licenciado en Filosofía y Derecho Canónico y en Filosofía y Letras.

Siempre es alentador ir recogiendo las letras antiguas de civilizaciones que existieron en Extremadura y pueden darnos luz sobre diversos aspectos de la vida cultural.

Abidos. Egipto. El ABC del doce de diciembre publicó una nota sobre inscripciones jeroglíficas del 3.000 al 3.200 antes de Cristo. Albacete. Cerro de los Santos. Hubo un santuario ibérico y joyas, diademas, pulsera y pendientes de oro. Aldeacentenera. Castro celta del siglo IV antes de Cristo. Alcuéscar. Se han valorado la iglesia visigótica de Santa Lucía en estas cifras: 2.396.129 y 1.103.329. Posteriormente 64.170.569 y 16.416.529. Este es el justiprecio actual de este monumento arqueológico extremeño.

Alejandría. Pierre Cardín ha rediseñado el antiguo faro de Alejandría de época romana.

Almendralejo. He tenido ocasión de ver con Mariano Fernández Daza, correspondiente de la Real Academia de la Historia y con Carmen Fernández Daza, doctora en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid, en el Museo Nacional de Arte Romano con motivo de un Simposio Internacional en Mérida y en Almendralejo el disco de plata de Teodosio I. Inscripción en dicho tesoro comprado y conservado en la Real Academia de la Historia encontrado en Almendralejo. Martín Almagro Gorbea, de la Real Academia, ha logrado traer a Extremadura y exponerlo durante noviembre de 1998 este recuerdo del imperio romano. DOMINVSTHEODOSIVSPEROPETVVSAVGVSTVSOBDIEMFELICISSIMVMX.

Hervás. Se quiere estudiar la calzada romana que pasa por el río Ambroz cerca de Hervás, Cáceres.

Ampurias.M.IVNIVSSILANVS.Arnedo.ETASTRIS/NASCVNTVR/OMINES/ARIES/LEONIS.Inscripción en vaso.(6)

Astorga. Q.DECIVS/VALERINVS/LEGATVS/AVGVSTI/PROPRAETORE.(7)

Atapuerca. José María Bermúdez de Castro y Antonio Rosas, científicos del CSIC, del Museo Nacional de Ciencias Naturales han descrito las excavaciones en un libro “Los caracteres del Homo Antecessor”(8).

Azuaga. Inscripciones romanas en sellos.

Badajoz. En el jardín del Hospital militar se ha estudiado un yacimiento de la Edad del Hierro. En el periódico Hoy de 29 de julio de 1979 se hace referencia a las excavaciones en la alcazaba musulmana del siglo XI. En la alcazaba se han detectado restos de la primera mezquita árabe pacense.(10)

Baños de Montemayor. Javier Cano, arqueólogo, en el periódico Hoy de Badajoz del 19 de enero de 1998 ha explicado que en la calzada romana se localizan Curiga en Monesterio, Contributa en Medina de las Torres, Ad Sorores en Casas de don Antonio, Castris en Cáceres, Túrmulus en Garrovillas en el puente de Alconétar, Rusticiana en Galisteo, Cáparra y Caelionicco en Baños de Montemayor.(11) Barcelona. C.COELIVS.ATISI.F./IT.VIR.QVIN.MVR/TVRRES.PORTAS./FAC(ERE).CO

ER(AVIT)(CVRAVIT).(12).

Belén. La arqueóloga de Israel Rina Auner (Mundo, 10 de noviembre de 1997) está trabajando en unas excavaciones cerca de la iglesia ortodoxa en Belén por el camino de Jerusalén. Se trata de unas piedras de descanso o “kathisma”. También hay mosaicos cercanos que se están analizando. La iglesia ortodoxa tiene una planta bizantina de 42 por 52 metros(13) Belén. José Gómez Galán, profesor de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Extremadura ha defendido en la Universidad Complutense de Madrid una investigación sobre la fecha del nacimiento de Jesús de Nazareth. Nació entre el año siete y el cuatro, aunque defiende como más probable la fecha del cinco cuya Pascua aconteció el veintitrés de marzo porque una estrella nova apareció en los cielos de Palestina.

Berrocalejo. Hay un miliario en estudio y una moneda del emperador Maximiano(14).

Binaced. En una placa de bronce hay esta inscripción. VE(NN)ALIS/NONEST(14).

Borines. Cangas de Onís. Asturias. Han aparecido dos hombres de Neanderthal, según Trinidad Rodríguez, directora regional de Cultura. Leonard Vandermeersch de la Universidad de Burdeos y María Dolores Garralda de la Universidad Complutense concluyen que pueden corresponder a tres personas datables entre el paleolítico superior y el epipaleolítico.

Buelna. A mediados de julio de 1997 Francisco Javier López Marcano trasladó fragmentos de una estela rota de la ermita de la Rueda de la parroquia de Los Corrales de Buelna, en Barros, cuyo párroco es Felipe Estébanez antiguo alumno de la Universidad de Comillas, Cantabria.

En el periódico “Extremadura” de 31 de mayo de 1990 aparecieron unas fotos de los restos de vivienda romana que están siendo examinados por la Dirección General de Patrimonio de Extremadura, según afirma José María Soriano de Mérida. El profesor de la Universidad de Extremadura Enrique Cerrillo atestigua que se trata de restos romanos hallados junto al seminario conciliar de Cáceres construido junto a la cárcel el año mil novecientos cincuenta y siete por el obispo doctor Manuel Llopis Ivorra(15). En el periódico regional “Hoy”, de 16 de diciembre de 1997 se dice que la Comisión de Urbanismo de Cáceres dictaminó salvar la zona cercana al llamado Campamento Romano o Cáceres Viejo. Esta zona fue declarada en 1931 bien cultural. También habrá que respetar la calzada romana que discurre por esta parte de Cáceres.(16).

Antonio Marqués durante bastante tiempo fue colaborador de Carlos Callejo Serrano en el hallazgo y examen de la Cueva de Maltravieso. Descubrió diez y ocho pinturas y manifiesta que falta por descubrir parte de tal cueva de Cáceres. Antonio Márquez se extrañaba que las manos en silueta estuvieran mutiladas. Antonio Márquez también con Carlos Callejo y con Luis Buenadicha recogieron las inscripciones de las tumbas de Campolugar y del poblado de Colonización Pizarro. Recorrió excavaciones arqueológicas de Trujillo, Valencia de Alcántara y Santiago del Campo. Está jubilado como funcionario en Trujillo.(17)

Cáceres. En el periódico “Hoy”, 19, julio, 1998 aparece la foto de Múñez con una estela con inscripción. Q.TRIVS/C.F.PATE/RNVS/ANXVI/H.S.E.S.T./T.L.

Cafarnaúm. IMPERATOR/CAESARIVI/TRAIANIPARTHICIFILIVSDIVINERVAENEPOS/ANVSHADRIANVSAVGVSTVS(18).

Calahorra. GAIO/VALERIO/VERDVLO(19).

Calahorra. CALAGVRRI/IVL(IA)/PRIDIE/IDVS/DECEMBRIS(20).

Calahorra. MPQMSNCC.(21).

Calahorra. MVERDVLLIVS/COCLEARE(22).

Camrargo. Cantabria. Al limpiar la cueva del Pendo se han descubierto nuevas figuras de arte rupestre en Cantabria.

Cambroncino. En el periódico “Hoy”, 1, marzo, 1991, menciona el destrozo de un valioso ídolo estela de una alquería hurdana de Cambroncino. Félix Barroso Gutiérrez, buen amigo mío, afirma que una piedra con figura antropomorfa fue colocada como poyo en una vivienda habiendo sido deteriorada su figura. Hace unos años en Las Hurdes se hallaron ídolos, concretamente en Cerezal (dos) Riomalo de Abajo, Cambroncino y otro ídolo de La Fragosa que se trasladó a Ciudad Rodrigo.

Campanario. L.VALERIVSL.F.GAL./SILVANVSVALERIANVS.(23).

Campolugar. En el periódico “Hoy”, de Badajoz, 31, agosto, 1964, se recogen algunas inscripciones dadas a conocer por Jesús Buenadicha. CATVLLVS/AVG.FI./ETANDO/SI.IF/. Otra inscripción. H.S.E.S.T.T-L./M.T.C.P. Inscripción del mismo sitio. H.LANCIF./AN.L.H.SS./E.S.T.T.L./L.F.C.

Cáparra. Se está llevando a cabo un proyecto detallado de interpretación con diversas calicatas de lo que debió ser la antigua ciudad romana con su anfiteatro y sus edificios públicos junto al arco tetrástilo estudiado por Blázquez, José María y García Bellido, Antonio(24). En Cáparra se ha organizado un centro de oficio que colabora con las excavaciones arqueológicas. El profesor Roldán en su tesis sobre el camino de la Plata, “Iter ab Emerita Asturicam(Camino desde Mérida hasta Astorga)” ha seguido miliario a miliario esta ruta que Antonino menciona en el siglo III de nuestra era. Este camino debió ser utilizado por peregrinos hacia Compostela. Pasarían por el arco de Cáparra dedicado a la divinidad local Trevarona. Se van a beneficiar estos senderos romanos de los 3.200 millones que la Junta de Extremadura quiere emplear en conservar y promocionar este camino de cultura antigua y de intercambio de pueblos. En el “Hoy”, Badajoz, 19, enero, 1998 se habla del expediente de declaración de la Vía de la Plata como bien de interés cultural con la categoría de sitio histórico. Especial importancia tiene Cáparra en término de Oliva de Plasencia.

Capilla, Badajoz. Se han realizado excavaciones en el cerro del Cabezo, donde tal vez estaría Miróbriga.(25).

Carmona. Cerca de la necrópolis romana de Carmona con sus columnatas bien localizadas han sido estudiados restos paleolíticos y neolíticos.(26)

Carranque. ADVLTERIVM/IOVIS/LEDA. Otro mosaico: MATERNO. Otra inscripción de mosaico. EXOFFICINAMASCVLINIFENCITHIRINVSMVLIERFELIXMATERNAHVNCCVBICVLVM. Dimas Fernández Galiano ha estudiado profundamente este yacimiento.

Cartagena. Con motivo del XXV Congreso Arqueológico Nacional de 1997 he tenido la satisfacción de copiar estas inscripciones en el Museo Arqueológico. M.AQVINIM.L.ANDRO/IOVIS.STATORI.DE.SVA.P.QQVR.L.M. Otra inscripción. QVINTACN/LIBLAETA/A.S.E.PRIMILLAE/POSTMORTEM. En la torre ciega a las afueras de Cartagena. T.DDIDI.T.TITVSDIDIVSCOR. En el Museo de Cartagena. LVCRETIA.L.D/PRIMA/SALVE. Otra inscripción. T.L./MARTA/HIC.SIT. Otra inscripción. CNFVLVINI/VSLALVS//AN.LXXIII.H.S.E. Otra inscripción. C.GLAMINIVS/FAVSTVS/ANLVCHSE. Otra. CAESILIA/TECORNELIA/ANLH.S. Otra inscripción. M.AEMICIA.MLI/ZENONIS/ATELLIANI. Otra. CNATELLIVS.CN/TOLOCO.H.S.E./ Otra. CAESIICOS/MVSTIVCVN/DA.MCAESIO/COSMIONIPIO/FILIOANNXX. Otra. C.NVMISIVS/CLEMENS. Cartagena. T.CASSIVS.T.L./SELEVCVS/HIC.SITVS.EST. Cartagena. NVMISIA.C.L./SECVNDA.SE/VIVA.FECIT.SIBI.ET/MATRI.SVAE/POSTEA.FAC.SITA.EST.ATELLIA.CN.L.CLEVNICA/HEIC.SITA.EST. Cartagena. L.SVLPICIVSQQ.F.Q.N/CIOL.HIC.SITVS.EST./ILLE.HIC.SIOTVS.EST.ILLE.PROBATVSIVDICIE/MVLTEISCOCNATIS.ATA//PRODI. Cartagena. L(VCIO)ARGENTARINICANDER/SALVE. Cartagena. DMS/QPVBL.HER.ACIDA/ANVHSESSTTL. Cartagena. LSVBRIVSLA/ETSVBRIALI/DA.Cartagena.CLDIALLOPRATA/PATRIPATRONO/PARENTIBVS/VIROSVO/P.L.AQVIT.

En el Congreso de Cartagena Adolfo Ramos me ha facilitado esta inscripción ilicitana M(ARCVS)AQVINI(M(ARCI)L(IBERTARTVS)ANDRO/IOVISTATORID(E)S(VA)P(ECVNIA)QVR(AVIT)/P(IBENS)M(ERITO). Cartagena. C.LAETILIOM.F./DVIR.OVINO/LARES.AVGVSTALES.ET/MERCVRIVM.PISCATORES/ET.PROPALAE.DE.PECVN.SVA/F.C.I.Q.P. Cartagena. GENIO/CASTELT/C.VOCONVS/PHOEBVS/M/V.S.L. Cartagena. SEX.NVMINIVSL.S.LARIB/ETSIGNAETARAMFACIVD/COIRAVITETEISDEMDEDICA. Cartagena. T.HERMES(S)ARADI.ET/IST.INSVO.MA(NS)(IONEM)D(ONAVIT).M(ERITO).D(E)S(VA)P(ECVNIA). Cartagena. Emeterio Cuadrado, ingeniero de Caminos hace cincuenta años compró en Mula, el Cigarralejo y ha estudiado en su propia finca diversas excavaciones. Tiene una buena colección de caballos ibéricos y diversos exvotos ibéricos valiosos. Comenzó la instalación del museo arqueológico cartagenero. Cartagena. INVS.Q.PRO.PR/NICES.COLA.ANTE.AEDEM. Moneda. HIBERVS.II.V.QVINQ. Inscripción en el templo cartagenero de Santa Lucía. IVPPITER/STATOR.

En Cartagena los arqueólogos descubren en un templo romano dedicado a Júpiter Sator restos púnicos de hace 2.400 años. En el Cerro de la Concepción en Cartagena en el XXV CAN Diego Ortiz ha encontrado una casa romana. Cartagena. Museo Arqueológico. KVRIACCOSKORI/AKOVLAMOMADE/LOOCKVRIAK/OVENGVSTA/AVTOVKATAK/VMENOV.

Carteia. Q.CORNELIVS/SENECIO/ANNIANVS. Casar de Cáceres. IDOAT(E)/NVIN/IL(L)V/CIAK/SVDLIE/EC(H)E(A)K. Puerta, en lo alto, funerario, todos para el fuego, casas. Posible traducción propuesta por Martín Gorostidi Altuna, sacramentino de Amézqueta. Casas de don Pedro. D(IS).M(ANIBVS).S(ACRVM)/COSCONIA.L(VCII).F(ILIA)./MATERNA.MIROBRI/GEN(SI)S.AN(NORVM)LXH(IC).E(ST).S(IT).T(IBI).T(ERRA).L((EVIS)/TES(T)AMENTO.FIER(I)IVSSIT/EX(SEXTERTIIS)VIII. Casas del Castañar. Hay una imagen bizantina en manos de una familia vinculada a un antiguo sacristán. Castañar de Ibor. En el periódico Hoy, 29, diciembre de 1997 ha manifestado la Consejería de Turismo de Extremadura que existe un proyecto de ordenación de la Cueva paleolítica de Castañar de Ibor. Castuera. S(OCIETAS)BA(ETICA).(27)

Cieza. Hace doscientos años un canónigo de Cieza alude a la existencia de un miliario dedicado a Trajano en la calzada romana. Collado de los Jardines, Jaén. En La Esfera, del periódico El Mundo, 11, octubre, 1997 hay una foto de varios exvotos ibéricos en actitud orante y una esfinge, de Higuerones, de Cástulo, Jaén. Córdoba. ARAM/PORTIS.GEMINIS/L.IVNIVS.PLATON/ET.IVNIA.LYCIAS.FIL(28). SVSVMADMONTESS(OCIETATIS)S(ISAMENSIS)(29). Coria. En el ayuntamiento coriano se están coleccionando las inscripciones latinas de Coria. Cuacos de Yuste. Agradezco a mi buen amigo, el licenciado por la Universidad de Comillas, Julio Acosta, esta inscripción. DVIIAEAEI(LE)GIO(NIS)/(B)OVTIFNAE/(A)NN.XIBINIF/HESETTIAXX/A(L)BINVSHESET/TSTIVXS(OR))ALBINVS/IDFCPFECX/(E)RVNNT.

En el periódico cacereño “Extremadura”, 27, diciembre, 1997, Anselmo Gutiérrez da la noticia de una villa romana del siglo I al V después de Cristo en La Majona, Don Benito, Badajoz. Aurora Mateos, Directora de Patrimonio presentó al “Hoy” de Badajoz, 14 de enero, 1998 el busto romano de mármol del siglo III encontrado en La Majona y depositado en el Museo Arqueológico de Badajoz. Guillermo Kurtz, director de tal museo, estima importante esta excavación comenzada en 1995. Los terrenos de la villa han sido adquiridos por el municipio donbenitense y se han hallado restos visigóticos.

Ein Gedi, Israel. Arqueólogos de Israel han encontrado restos arqueológicos en enero de 1998 cerca del Kibbutz.

Elche. M.AQVINI.M.L.ANDROIOVI.STATORI.DE.SV(A).P.QVR.L.M. Encinasola, Huelva. Inscripción monetal Q.SERTORI.PRO.COS. Esparragosa de la Serena. HERCVLI./(L(VCIVS)CORNELIVS.FIRMILLV(S)/(WET). L(VCIVS). PORCIVS.LVCANV(S)/(AVG)VSTALES./(DESVO)DEDICAVERV(NT).(30). Fregenal de la Sierra. D(IIS)/M(ANIBVS)S(ACRVM)/CAMVLLIA/K(AESORIS)M(ARCI)L(IBERA)VENERIA/AN(NORVM)XXIII/S(IT)T(IBI)T(ERRA)L(EVIS)/CAMVLLIAPRIMVLA/MATERD(E)S(VO)F(ECIT).(31). C(AIVA)ARIOR(VM)/LI.EGO.(32). C(AIVS). CAECILIVS. PIC/VS. ETL(VCIVS)SEMPR/ONIVS. POLLIO/PAGI. MAGISTRI/IOVI/VO/VERVNT(33). Fuente del Maestre. D(IIS)M(ANIBVS)S(ACRVM)(A)TTICCESWAN(N)(ORVM)/XXVH(UC)S(ITA)E(ST)/S(IT)Y(IBI)T(ERRA)L(EVIS)EROSV(XORI)/PIENT(ISSI)MAREP(ONENDVM)C(VRAVIT).(34). D(IIS)M(ANIBVS)SACRVM/RVSTICILLA/ANN(ORVM)XVIIII(VBDEVIGINTI)/RVSTICVSPAT(ER)/FILIAE/S(IT)T(IBI)T(ERRA)L(EVIS).(35). Catorce monedas romanas han sido estudiadas por el fontanés catedrático de Bachillerato de Badajoz y encargado de Balboa Teodoro López. Hay una columna visigótica con cruz gamada en esta población pacense, un hacha paleolítica y dos neolíticas.

Galera. Granada. Hay en Galera una tumba de cámara y un túmulo del siglo IV antes de Cristo.(36). Garciaz. Mi apreciado amigo Francisco Fernández Serrano me ha proporcionado esta inscripción. S.DEAE/NSOR/FRAIS/ANNOR. Garlitos. J. García Blanco y O. Puche Riart en la “Revista Minera” n.303, han estudiado la minería antigua de Garlitos, Capilla, Peñalsordo en la provincia de Badajoz. Guijo de Granadilla. CAENO/DIVIRIF/AXXVOP/INATRI/ANIA/NOIC/IOFAC/H.(37). Hornachuelos. En 1993 Jiménez Avila estudió varias téseras de plomo procedentes de Hornachuelos en Villafranca de los Barros(38). Hornos de la Peña, Cantabria. M. García ha analizado nuevos grabados.

Huelma, Jaén. Hace tiempo en esta población se extrajo una cabeza de lobo del siglo IV antes de Cristo en la finca El Pajarillo.

Félix Barroso Gutiérrez propone que deberían hacerse excavaciones en el poblado calcolítico El Collado, entre Malvellido y el río Hurdano, en la alquería cacereña del Cerezal.

Ibéricas inscripciones. Jorge Alonso García ha descifrado inscripciones ibéricas tartésicas desde una interpretación euskera castellana teniendo una pequeño diccionario de dos mil palabras. Antonio Arnaíz, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, en “ABC”, 26 de noviembre de 1998 señala que con Jorge Alonso García está relacionando el etrusco, el minoico y el cretense con el euskera y el ibérico tartésico.

Hurdes. En el I Congreso internacional de arte rupestre de 1988 se comprobó por C. Sevillano la asociación entre podomorfos y armas. Jaraíz. Angel Sánchez Parrales, licenciado en derecho, viene recorriendo una zona de túmulos de corredor entre restos de chozas empleadas recientemente por pastores y cazadores.

Jarandilla. En “Viajes por los pueblos de la Vera”, Madrid, 1988, Javier García Mogollón ha dado esta inscripción. ATTIAE.A.FIL.AVITAE.A/GALATIA/MATER.FILIAE/KARISSIMAE/ANNOR.XXIIII.S.SE.F./FECIT. Hace años en el XI CAN de Mérida publiqué foto y texto diferente y no queda mencionado aquí.

En el “Inventario artístico de Cáceres”,del Ministerio de Cultura p. 356, t.I, Cáceres, 1989 se lee: ATTIAEAFILAVITAEGALKATIA/MATERFILIAEKARISSIMAE/ANNORXXIIIISSFFECIT. En la iglesia de los Templarios se conserva esta estela funeraria de mármol. En el “Hoy”, del 16 de febrero de 1974 publiqué yo un dibujo esquemático conservado en una piedra de Jarandilla. Alfonso Naharro, de Trujillo, el tres de noviembre de 1973 publicó un dibujo de un caballo ibérico, que meses antes había presentado a Antonio García Bellido en el III Congreso de Estudios Extremeños de Plasencia. En otra ocasión ha dicho que en el muro occidental del monasterio agustino de Jarandilla existe una piedra con tres líneas de letras y un sol esquemático.

Jerez de los Caballeros. La Consejería de Cultura y Patrimonio de la Junta de Extremadura comenzó a restaurar en 1998 el atrio, viridarium o jardín y el peristilo de la Casa Romana de la villa del Pomar.

Jerusalén. Los arqueólogos israelíes Finkelstein y Ushiskin de la Universidad de Tel Aviv afirman, según se recoge en el periódico “El Mundo”, 8, junio, 1998, que Ezequiel construyó el Templo llamado de Salomón doscientos años después de David. Nadad Naamán de la Universidad de Tel Aviv afirma, en el periódico “Abc”, 8, de junio, 1998, que Salomón construyó murallas en Jerusalén. Actualmente en mi séptima visita a Jerusalén he visto al amanecer con emoción los numerosos amurallamientos como defensas de la época herodiana y musulmana. Se están excavando las llamadas caballerizas salomónicas. En 1997 en Jerusalén se descubrió esta inscripción aramea. PONABYESHUABARYYOSEF.

Kinnereth. Mosaico en la iglesia del Primado de Pedro donde en su viaje lloró Pablo VI y que he visitado en octubre de 1998.YPERMNEME/ANAPAUSES/TOPRENENKA/TOSSPARA/GYIO.

León. El libro “Probleme des römisches Kampfführung gegen Viriatus” describe las actuaciones de la Legio VII, León, 1970, p.111. León. FORTVNAE/SACRVM.130. Lorca. L,RVBELLIVS/PHILOSTRATVS. Losar. En la finca Valdepimiento hay una tumba antropomorfa, dice Indalecio Carrasco Domínguez, “El feudalismo en la Vera Alta”, 1997, sin pie de imprenta ni lugar de edición. Lugo. Sello de cerámica con estas letras. CIMON

ISATVRNINI. Mairena. Hace algún tiempo se descubrieron dos piezas ibéricas de oro del siglo III antes de Cristo en el Cortijo de Mairena, Sevilla.

Malpartida de Cáceres. En 1885 el marqués de Castrofuerte, Miguel Jalón recibió una cabritilla de oro de 122 de altura y un peso de 464 gramos que se lo entregó al padre Fita y éste al Museo de Balaguer donde está ahora. Tiene una inscripción. D.S.T.AD/VICTORIN./SER.C.SE/VERAE/A.L.V.S. (Hoy, 16, junio, 1994).

Mataró. Carlos Martí ha estudiado monedas de Ebvsvs. de Judea en Israel y de varias cecas galas en excavaciones de Mataró. Medellín. Kylis excavado y estudiado por Martín Almagro Gorbea. (KALON)EIMIPOTER(I)O(N)EVX(EI)ROSEPOIESENEME. Medina Azahara. Cierva árabe de bronce llevada por el mariscal Murat en 1810 perteneciente a la época de Abderramán III.

Mérida. Recientemente he visitado el Museo Arqueológico de Arte Romano dirigido por mi buen amigo José María Alvarez Martínez, de la Real Academia de Artes y Letras de Extremadura. DMS/VALERIACRA/TRITIENSIS/VALERIOLVCIFERO/FRATRIANNORVM. Hay un mosaico con estas letras griegas. XEI(LO)N/LAKEIDAI/MONIOS. Otras letras. PERIANANDROS/KORINZIOS. Otras. BIAS/PRIE/NEYS. Otras inscripciones griegas. ZALESM/ILESIOS. Otras letras. SOL(ON)/AZENAIOS. Otras letras. KLEOBOULOS/(L)INDIOS. Mérida. Hay un proyecto de consolidación de algunos tramos deteriorados del acueducto de los Milagros. En el periódico Hoy, 11, septiembre, 1987 José Luis Aroca afirmaba que se había descubierto un túnel de cien metros por dos metros de altura y una anchura de cincuenta centímetros en la Finca de la familia Pacheco a un kilómetro del embalse romano Proserpina. Mérida. José Luis Cordero, gerente de la empresa Toisón manifestó al “Extremadura”, 25, marzo, 1992, que la estatua del emperador Augusto que preside el Museo Romano de Mérida estuvo en casa de una familia residente frente a la Sociedad del Liceo. Hay en la población gran cantidad de coleccionistas de monedas y objetos de arqueología. Trinidad Nogales, conservadora del Museo romano de Mérida, según informa “Hoy”, 33, noviembre, 1997, ha presentado un libro “El retrato privado en Augusta Emerita”, publicado por la Diputación de Badajoz y la Consejería de Cultura.

César Peguero, “Extremadura”, 19, mayo, 1998, daba cuenta del descubrimiento de veinte enterramientos en uno de los cuales Pedro Mateos, coordinador de las excavaciones ha estudiado veinte figuras femeninas de terracota datables entre los siglos I y II después de Cristo, junto a Transportes Jacinto. En “Extremadura”, 44, febrero, 1998, ha dado a conocer Miguel Madera, de la Junta de Extremadura, el primer mapa digitalizado confeccionado desde satélite. Podrán estudiarse los sitios arqueológicos extremeños. Mérida. En el periódico “Extremadura”, 9, julio, 1990, se habla del libro del Centro de Profesores de Mérida, “Camino a Itaca” sobre mosaicos del Museo Romano de Mérida realizado por Mercedes Dios Montes, José Raya Téllez, Cesáreo García Martínez, Román Hernández y Celia Porras Alonso. Mérida. En el periódico “Hoy”, 29, marzo, 1990 se escribió sobre la existencia de pinturas murales de Santa Ana, San Juan, San Martín de Tours y de Jesús con la cruz a cuestas debajo de la basílica emeritense y se estudiaron restos de calle romana y de una basílica visigótica del siglo VI en la actual iglesia de Santa Eulalia. Mérida. DMS/SENAMARANI/ANNXLV.SEN/VICTOR.VXORI/CARISSIMEF.C./CVNCVAVIX.ANXVI. Escultura funeraria con una persona con instrumento de cuerda. DMS/LVPATALVPATAANNXVI/LVTATIASEVERAALVMEN/HSESTTL. Fué estudiada por Antonio García Bellido.

Mérida. José Luis Aroca, “Hoy”, 14, septiembre, 1993, afirma que José María Soriano ha recogido tras una redada policial un ara romana referente a un municipio, vasijas cinerarias, objetos de hierro y una hoja de cuchillo perteneciente a una necrópolis vallisoletana. y algunos restos arqueológicos de Torrefresneda y Valverde de Mérida.

Se va a abrir al público la excavación de la Morería emeritense cercana a la Alcazaba Arabe. Mérida. José María Álvarez Martínez en “Notas sobre epigrafía extremeña”, en Museo de Zaragoza, 1985, copió esta inscripción emeritense: DEAE/SANCTAE/SENTIVS/MARSVS/VOTVM. Millanes. Se han restaurado en Mérida dos mosaicos romanos de una villa de este pueblo, según me ha manifestado el párroco. Monroy. Hay un proyecto de reconstruir la villa romana estudiada por Enrique Cerrillo. Mérida. IOVI/AVGVSTO)/SACRVM. Monfragüe. Se han estudiado unas sesenta cuevas en Extremadura y faltan unas cuarenta que están reseñadas. Hay Pinturas rupestres en Alburquerque, Badajoz, Fuente de León, Hornachos, Zafra, Oliva de Mérida, Cáceres, Villuercas, Alcántara, Alconchel. Hipólito Collado del Departamento de Arqueología de Extremadura está coordinando estas investigaciones.

Murcia. He visitado recientemente la ciudad. L.NVMISIVSLAETVS.FLVMENPROVINCIAEHISPANIAECITERIORISBIS. Nazareth. Israel. Inscripción latina. C.SPIRIT.

Orce. Bienvenido Martínez, coordinador de las excavaciones del homínido de Fuente Nueva ha expuesto en Granada sus investigaciones sobre la existencia de piedras talladas de sílex. Las primeras piedras fueron estudiadas en mayo de 1991 cuando la compañía Sevillana de Electricidad trabajaba en Orce.

Plasencia. CABVREAE/CALPVRNIAE/MATRI/LANCIENSIS/ANXO/HSEST/T.L. Otra inscripción placentina. AIBVRAE.TA/NCINI(F)MA/TRIAN(L)XXCA/MIRAEANXX/AMBATVSPE(L)LI.F.C(38). Plasencia. Casa del Deán. Miliario de la Calzada romana CXIIX, ciento diez y ocho. Plasencia. Inscripción griega. METERMOIGAIENA/PARERIONOSTISODEYE(IS)/EGEIRESTEAENSYNPATR(I)/SOSZENEIPOLLOLOZYR(O)/MENOIMIKROIEPIEGAREMO(I)/MEISEBDOMOSOYPAERESOY/NOMIOYLIANOS(39).

El director del Museo diocesano catedralicio placentino, José Sendín, ha manifestado que hay un buen número de piedras talladas y pulimentadas. Dice que ha vuelto restaurado un cuadro de La Magdalena. Hay un cuadro de las bodas de Caná. En el Louvre se muestra una pintura parecida. Ha comentado que un San Francisco y dos imágenes han desaparecido del retablo de la iglesia de Santo Domingo, en el monasterio dominico que va a ser parador nacional de turismo en Plasencia.

Jaime Jiménez posee un sello con estos caracteres ibéricos, donación de Manuel López Sánchez Mora de Plasencia: RBSMREKABA. Plasenzuela. Inscripción griega placentina. ENZAKATAKI/TEMAXIMIANA/NIKOLAUEKOI/MEZEME(NI)VOEBR(IOV)/IEEMERAPARA(S)KE(VE)S/ERXIG(40). Otra inscripción de Plasenzuela. LIBA/CAECINI.F./TVRGALE/H.S.E.

Porcuna. Hay en el Cerrillo Blanco de Porcuna una escultura de guerrero del siglo V antes de Cristo(41) Puebla de la Calzada. Inscripción cerámica. EXOFFICINADEXTERI.(42). Puentegenil. José María Álvarez Martínez en “Anas”,1988 reseñó el trabajo de Daviavet Lancha y Palomo López sobre “Un mosaico con inscripciones de Puentegenil” en 1987.

Puentegenil. 1.-EFILIGERIOVALE. 2.-SBDCTEPATER. 3.-AIMISERADECOLLATASVVXORMASTATE. 4.-ETTVERESVMAEIMPORTVNATIMIONEVECTIFRANGA.(42). Reina. RES/PVBLICA/REGINENSIS.(43). Reina. TEMPLVMPIETATIS(AVG)/VETVST(A)TECONLAPSVVM(RR.P.R.)/SVMPTVSVO-REFECIT.CVRANTIBVS/QQ.F.HERENNI(ANVS)ET.C.F.TAVRINO.(44). Reina. José María Álvarez Martínez, en “Notas sobre epigrafía extremeña” en Museo de Zaragoza, 1985 interpreta la inscripción estudiada por Ramón Mélida. G(ENIO)C(IVITATIS)A(VGVSTAE)E(MERITAE)PAL(AM)EXP(ONDO).

Roma. El periódico El Mundo, 16,marzo, 1998,reseñó el descubrimiento en Roma de un fresco de la época de Nerón y la estatua de Eolo en la redes de un pescador de Sicilia en Mazara del Vallo.

Sakkara. El Cairo. Tres estatuillas de madera de hace cuatro mil años han sido descubiertas cercanas a la pirámide de Teti, fundador de la cuarta dinastía egipcia.

Salvatierra de Santiago. En “Extremadura”, 26, septiembre, 1985, se dice que el director del Museo de Cáceres ha instalado una cruz visigótica procedente de Salvatierra de Santiago.Mide 48 por 32 cm,de mármol.En el Museo arqueológico Nacional hay una procedente de Alconétar.

Santa Cruz de la Sierra. 1.-DM/MAOF/NACILI/ANNOR/XXX. 2.-FATRAN.AV.LV./EGETV.H.S./S.T.T.L. 3.-IOVI.OP.EV/MO.NXVAV/BANDV/RONDA/ 4.-QVINTA.CE/MELIF.ANXXXV.H/GEMELA.H/NN.H.SE.S.T.T.L.L.F.C./CILIA.ARC/ONIS.F./H.S.E.S.T.T.L. Ara romana: C.VETIVS. Está instalada en la sacristía en la parroquia atendida por José Gómez.

Santa Lucía, Las Villuercas, Cáceres. Localizó Antonio González Cordero el ocho de junio de 1992 unas pinturas rupestres en la zona de Santa Lucía, en las Villuercas apreciándose perfectamente un bóvido.

Santa María de Abajo, Toledo. Recientemente se ha descubierto una iglesia paleocristiana de finales del siglo IV en tiempos de Teodosio I, comparable a varios edificios de Roma de la misma época. Está siendo documentado por Dimas Fernández Galiano.

Santillana del Mar. En Madrid, en Japón y Alemania existían réplicas de las Cuevas de Altamira. Ahora se está cartografiando y fotogrametrando cada zona de pinturas y de la mayoría del recinto. José Antonio de las Heras, director del Museo de Santillana está supervisando los trabajos. A finales de diciembre del año pasado las Cuevas de la misma época de Vizcaya, en Santimamiñe se han cerrado al público. En 1917 la Diputación de Vizcaya compró los terrenos de las cuevas.

Sierra de Fuentes. MAXSV/MA.TELA/TVRGALE./ARCONI/F.ANN.XX/H.S.E.E.T.T.L. Facilitada por José Antonio Ramos Rubio.

Solana de los Barros. Una inscripción griega ha sido interpretado erróneamente de la siguiente manera: Bilbra Itálica, siendo Almotacín Nenestres Crosto en el consulado de Tito Julio Clatio Severo. El texto griego dice: ETOYASOIYPOATEYONTOSTOKLA(TOLKA)TOYCSEOYYEROYITALIKON.

Suráfrica. Sterkfontein, Ron Clarkey Philip Tobías de la Universidad de Witwatersrand han encontrado restos de un homínido al volver a estudiar los fósiles almacenados en su universidad.

Talaván. EBROBRIGAE/TOVDO/PALAN/DAIGAE/AMMAIA.

Tarragona. Se encontraron en abril de 1994 un conjunto de estelas funerarias recogidas por un anticuario. Tejeda. Nueva, ente he visitadio la iglesia de Tejeda. VOTVM/FECITLIBE/SFIAISDV/OVTIF/IVST/ATBA.

Tell Halula. Siria. Miguel Mollist de la Universidad Autónoma de Barcelona ha hallado pinturas antropomorfas de figuras femeninas en el valle del Eufrates de los años 7400 a 7300 antes de Cristo. Hay piezas de ajuar como un brazalete femenino. Todo ha sido trasladado en el Museo de Alep, en Siria.

Torrejón el Rubio. Hace diez años visité el ayuntamiento y me enseñaron esta estela. Lanza de 22 cm. Triple escotadura. El diámetro de la mayor 68 cm. La daga o puñal,15 cm. Un espejo o cazo.

Torremenga. Hace años publiqué esta inscripción que ahora se ha leído de esta manera. DEO/TRITIA/EECIOFR/ONTOFL/ACCINI/FPXV.

Trujillo. 1.- COM/ACOV/V.L. 2.- José Antonio Ramos Rubio me ha dicho que fue hallado en 1973 en una de las torres del segundo cuerpo. PVBLIVS/VALIVS/PLACIDVS. 3.- LIBERA. 4.- Flor sexifolia. L.CAECILI/VS.CRESC/ES.AN.LX. Encontrada en el castillo en 1973. 5.- José Antonio Ramos Rubio. LIBENS. 6.- José Antonio Ramos Rubio. Media luna. VALERIO/CRESCENTI. 7.- L(VCI)LIB(ERTVSS)PRIM/GENIVSAN(NORVM)L.H(IC)E(ST)SORORESETCALLIOPE/F.C. Facilitada por José Antonio Ramos Rubio. T.IVLIVS.NIOCERANVS/ANN.LXXXIII/H.S.(E.S.T.T.L.)SIB./SARCOPHAG/IN.FIDEI.COMMISSVN/EREXIT.

Trujillo. 1.- FVSCACAV(RIENSIS/H(IC)S(ITA)S(IT)T(IBI)T(ERRA)L(EVIS)OQTEADOCID(ILIA)).D®S(UAPECVNIA)F(ACIENDVM)C(VRAVIT). 2.- Q.ORFINVS./ASIATIVS/ANN.VI.ET//XXX/H.S.E./S.T.T.L. 3.- G.NORBAN/VSCF.GRA/CILIS.ANXX//H.S.E.S.T./T.L. Agradecido a José Antonio Ramos Rubio que me ha facilitado estas inscripciones. Trujillo. En 1662 se acuñaron monedas que decían: TRUJILLLO.M.CV.CT.1032. MBC.

Trujillo. Alfonso Naharro, Hoy de Badajoz, 8, 12, 1998, afirma que se ha localizado una sinagoga en la población. En la ermita de Loreto hubo una lápida hebrea y otra estela hebrea se conserva en la Escuela Taller de Trujillo. El 17 de febrero de 1977 yo publiqué por primera vez el calco de una inscripción hebrea trujillana de la puerta de la sinagoga de la farmacia Solís estudiada por mi respetado amigo Francisco Cantera de la Universidad Complutense de Madrid y traductor de la Sagrada Biblia

Valdecaballeros. IMP.DOMITI/ANO.CAES.AVG/DIVI.AVG.VESP.F/AVGVSTALIS./TE/RMINVS.C.C.IVL/VCVBITANOR/INTER.AVG.EMER. Otra inscripción. IMP.CAESARAVG/VESPASIANVSPO/NTRIBP/OXP./CSIGN/V.TERINTER.LACI/NIMVRG.ET.VCV/BITANOS.C.C.CLARITA/TIS.IVLIAE.

Valdeobispo. Cuatro brazaletes y un torque de oro 1.175 gramos llegaron para subasta en la empresa Fargué. Los dueños de Valdeobispo han tenido que aclarar la situación de tal tesoro. Salieron a subasta el 24 de abril de 1989. Ahora la Junta de Extremadura ha declarado ese tesoro de Valdeobispo, depositado en el Museo Arqueológico de Cáceres, como de expropiación forzosa. Ultimamente en septiembre de 1998 se esta tratando con la familia dueña de tal resto arqueológico de Valdeobispo para conservar en el Museo tal joya de Extremadura. En Villanueva de la Serena, en el Caserón hay unas restos prerromanos estudiados por Pablo Ortiz.

Valencia. MACILIVST.E/FONTANVS/ERIPVIT.NOBIS.VNDEVICENSVMMVSANNVS/INGRESSVM.IVENEM.MILITIAM.LAPIDE/PARCAEFALLVNTVRFONTANVMQVAERAPVERVNT/CVMSITPERPETVO.FA.FVTVRAVIRI(45) Valencia. ERY (Tal vez HEROY) /NATORA/XXXVI.S.E./PAVSILIPVSCONTVBER(46). AVLOAEMILIO/PAVLLI.F.PA/REGILLO.XVVI/SACRISF(A)CIENDI/PRAEFECTOVRB/IVRI.DICVN/QVAESTORI/TI.CAESARIS.AV/PATRRONO(47). Valencia. DM/IVL.MANSA/TAEAN.XXX/IVICLP/STMA(48). Valencia. 1.- L.GO.R/THP. 2.- OS.F.E/ET. 3.- BIA/VETVR/BAEBI.(49). Valencia. Q.GEMINIVS/Q.F.NIGER.AN.LV/CALPVRNIA/SEVERA.TANNEGAL/DVNIS.F.AN.XXCII/H.S.E(50). Valencia. CN.SAVF/EIVSCN.L./NEDIMVS/PIALE.L.D(51). Valencia. T.IVNIGALAGHILLET/DECVRIALISSCRIBAELIBRARI/QVAESTORIIVM.DECVRIARVMMARITOPIO.ETINCOMPARABILI/PACIDEIAHEDONEVXORCOMMVNE/MONVMENTVMFECITVTABEO/CVMQVOSEXANNORQVINQVEET/TRIGINTASCVMIVCVNDAMVITAM/AEQVALICONCORDIAVIXISSE/NECSEPVLCROSPIRARET(52).

Valle de la Serena. En la finca San José del Valle de la Serena aparecen dañadas las pinturas rupestres donde se aprecia la cabeza de un équido con curvas y rectas, como afirma en el periódico Hoy, 30, octubre, 1997, Juanjo Minaya Caballero de la Universidad Complutense de Madrid.

Valverde de la Vera. Ha sido descubierta una pequeña arqueta fenicia de cobre con dos serpientes como asas. Velilla del río Carrión. MP/CADVSPEDAC/ANVSPENTO/VIO/AVLGIGVN/AMICOSVO/FALMICIFILIO/ANXXX(53). Verdolay, Murcia. Es conocida la cabeza tallada en piedra perteneciente a la necrópolis del Cabecito del Tesoro de los siglos V y IV antes de Cristo.

Viandar de la Vera.En el libro “El toro de Viandar” de principios de siglo se habla de restos celtas de Viandar. Vilanova de Alcolea. Inscripción de un nuevo miliario con inscripción en estudio. Villafranca de los Barros. La Consejería de Cultura ha enviado a un arqueólogo para estudiar una necrópolis romana recientemente aparecida, según afirmó el periódico “Extremadura”, 30, abril, 1998.

Villafranca de los Barros. Rodrigo Contreras Martínez en Hoy de 15 de julio de 1981 publicó esta traducción: “Máximo a Nigriano. Brava cosa. Buena la hizo el actor que no tuvo en cuenta que estaba en cinta la moza que envió a trabajar con exceso dando por resultado que hubiera de perecer la prole privando al dueño de un esclavo que para tan gran trabajo habría podido servir. De esto culpable fue Máxima la manceba de Trofimiano. Castígalos sin admitirles escapatoria como que está cerrado por todas partes”. Marca el coto de esa gran finca con cipos a partir de Montánchez y el término de Lacipea.

Villajoyosa. D(IS)M(ANIBVS)S(ACRVM)//VOCONIA/MACEDONIA/VIX(IT=ANN(IS)XX/VI(M(ENSIBVS).VII//H(IC).S(ITA).E(ST).S(IT).T(IBI).T(ERRA).L(EVIS).(53). Villalcampo. CABVR/IAECA/ELENI/F)ILIAE)ANN(NORVM)L.(54). Villanueva de la Serena. Pablo Ortiz ha estudiado un yacimiento prerromano en el Caserón.

Villanueva de la Vera. Julio Andrés y Sebastián Celestino han estudiado la cerámica, los enterramientos, el collar de cuentas y el collar de oro aparecido hace unos años en las cercanías de Villanueva de la Vera, según informó el Hoy de Badajoz, 30, septiembre 1993.

Villarica, Almería. Inscripción griega. ENZA/KATAK/ITEEYTY/XESGRIK/OSXEOS/ATIOY(55). Villatobas. Toledo. Dionisio Urbina piensa que este poblado prerromano de tres o dos siglos de antigüedad es de la segunda Edad del Hierro.

Zalamea de la Serena. Q.CORNELIVS/CUARTIO.V(OTVM)I(OVI.(56). Guillermo Kurtz y Sebastián Celestino conocedores de Juan Maluquer y de Cancho Roano manifestaron en Hoy, 24, octubre, 1988, que hubo cremaciones funerarias en el siglo IV antes de Cristo y que se han encontrado alhajas, vasos rituales, bronces y objetos de adorno y un ara sacrifical en el centro del santuario de Cancho Roano.

EXTRACTO BIBLIOGRAFICO DE VALENTIN SORIA SANCHEZ

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  • Análisis geográfico sobre epigrafía no latina de Extremadura, Universidad de Extremadura, Cáceres, 1991.
  • Inscripciones de Extremadura, Universidad de Extremadura, Cáceres, 1991.
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Oct 011999
 

Valentín Soria Sánchez.

Licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad Complutense de Madrid y licenciado en Derecho Canónico y Filosofía por la Universidad de Comillas, Cantabria

I. PINTURAS RUPESTRES EN LA COMARCA DE GUADALUPE

1. Una interesante aportación para el inventario del arte rupestre en Extremadura ha realizado Manuel Rubio Andrada. En los XXIV Coloquios Históricos de Extremadura celebrados en Trujillo se estudiaron restos de grabados rupestres. Las actas de tales reuniones recientemente han sido publicadas y editadas por la imprenta Morgado de Cáceres a finales de 1998.Manuel Rubio Andrada, respetado amigo, es profesor de la ciudad de Trujillo y recorre la comarca explorando y encontrando abrigos pictóricos.

2. El trabajo de investigación se titula: Estudio de las pinturas rupestres del Paso de Pablo en Cabañas del Castillo, Cáceres. Manuel Rubio Andrada presentó una investigación en el XXIII Congreso Arqueológico Nacional de Cartagena sobre arte esquemático en Extremadura.

3. En estas líneas pretendo ahora recoger resumidas algunas pinceladas sobre este yacimiento arqueológico de arte rupestre extremeño.

De momento dejo a un lado diversas anotaciones que llevo recolectando de epigrafías y otros hallazgos arqueológicos de Extremadura.

4. Manuel Rubio Andrada distingue en uno de los conjuntos del Paso de Pablo de Cabañas del Castillo unos gruesos puntos dibujados.

Otro rincón del panel de piedra describe una palmera con dos semicircunferencias a ambos lados más o menos simétricas.

5. En un tramo cercano se marcan bien los cuernos de un bóvido. Se acerca otro animal con unos voluminosos cuernos.

Se diseña en la pared un paisaje con unas piezas como de un arado. Se adivina un bóvido.

Se describe en otro lugar un ramiforme. En otro conjunto pictórico campea un cáprido con amplia cuerna.

6. Parecidos modelos de arte rupestre se encuentran en Zarza de Alange, Badajoz, en el Morrón del Pinto, Quintana, Fuencaliente, Ciudad Real.

También evoca este dibujo un conjunto hallado cerca del río Ruecas en la población no lejana de Cañamero en las Villuercas, cerca de Guadalupe.

7. Manuel Rubio Andrada en su estudio sigue mostrando en otro conjunto un venado y otro animal cuadrúpedo.

Más sencilla es una rama pequeña situada en otro conjunto pictórico.

Se advierte la cabeza y el tronco esquemático antropoide con su tronco y extremidades. Se entreve en otra zona cercana un ramiforme junto a un arbolito y un venado.

8. En una esquina Manuel Rubio Andrada contempla un cuadrúpedo y un arma o herramienta grande.

Juguetean cerca dos mustéridos. En sitio limítrofe se delinean un ramiforme y un cánido.

9. Estas pinturas de arte rupestre extremeño de Cabañas del Castillo, en opinión de Manuel Rubio Andrada, tienen algunos parecidos con las que se encuentran en la roca de la Virgen del Castillo en Gullón, Ciudad Real, en la Cueva de los Arcos y Cavas Vacas de Tamoso, Aldeaquemada, Jaén y se parecen a las figuras grabadas del dolmen de Cubillejos de Lara en Burgos.

II. CENTRO DE INTERPRETACION DEL ARTE RUPESTRE EXTREMEÑO EN MONFRAGUE

10. La Consejería de Cultura de Extremadura que preside Francisco Muñoz quiere catalogar toda la pintura rupestre de Extremadura. En el periódico Hoy, de Badajoz, de 21 de marzo de 199 Francisco Muñoz aclara que los trabajos sobre el terreno que se realizan en Monfragüe se orientan a esta recopilación de datos. Se han confeccionado catalogaciones y estudios sobre la zona de las Villuercas no lejos de Guadalupe y se ha vuelto a estudiar la cueva paleolítica y las manos pintadas de Maltravieso en Cáceres.

11. En la Consejería de Cultura se conserva documentación sobre zonas que posee pinturas esquemáticas como Benquerencia de la Serena, Hornachos, Zarza y de Alange. En septiembre se intensificarán los trabajos de prospección y seguimiento en Monfragüe. Se publicará un libro con los primeros análisis de estos yacimientos de pinturas rupestres en Extremadura editado por la Consejería de Cultura.

Aunque resulta difícil la visita de que algunos abrigos de pinturas rupestres de Monfragüe puedan ser visitados y a pesar de que hay riesgo de que las pinturas pueden deteriorarse con la visita de grandes multitudes de visitantes. En la Consejería de Cultura de Extremadura se está estudiando el construir un centro de interpretación para que todos los visitantes puedan hacerse una idea de esas rupestres extremeñas.

Utilizando vídeos, paneles y nuevas técnicas audiovisuales podrán estudiarse sin perjudicar la conservación de los restos arqueológicos.

Es el método empleado en Altamira, en Valltorta en Castellón, en Ampurias, en Jerusalén, en Cafarnaum, en Israel, que recientemente hemos visitado.

12. Pablo Sánchez en el artículo de Hoy de Badajoz de 21 de marzo de 1999 destaca la importancia de las pinturas rupestres de Monfragüe de hace cuatro o seis mil años. En estas rocas esquinadas de Monfragüe con trazos roquizos han grabado arte rupestre. Hay figuras humanas, escenas de caza.

Este descubrimiento de las pinturas rupestres de Monfragüe surgió al azar. En 1997 la Consejería de Cultura promovió un estudio integral para conocer las riquezas históricas artísticas del parque nacional de Monfragüe.

13. En el ámbito nacional arqueológico Hipólito Collado es conocido y en el Congreso Arqueológico Nacional de Cartagena presentó una importante comunicación sobre el arte rupestre en Extremadura.

Durante estos meses Hipólito Collado ha dirigido un trabajo arriesgado y peligroso para rastrear castros y asentamientos prehistóricos de Monfragüe.

14. En dos campañas de investigación Hipólito Collado y los colaboradores han encontrado ochenta abrigos de pinturas rupestres con varios miles de pinturas esquemáticas.

Esas pinturas rupestres extremeñas de Monfragüe tienen cantidad y calidad.

Pueden romper muchos tópicos y moldes anteriores.

Además de las pinturas encontradas en el mundo en grandes cuevas como Altamira ahora resulta que en Monfragüe hay pinturas esquemáticas en sitios de paso en cercanías a las aguas y a las gargantas.

15. Se han hallado muchas escenas de caza

Hasta ahora había documentados quince abrigos de pinturas rupestres hay registrados ochenta abrigos tras las dos campañas manifiesta Hipólito Collado.

En este estudio ha colaborado José Julio García, profesor de la Universidad de Extremadura que ha ido recogiendo las pinturas rupestres de las Villuercas.

16. Unas treinta personas entre profesores y alumnos de las Universidades de Extremadura y Complutense de Madrid trabajan en Monfragüe

Juan José Pulido encontró en esta búsqueda de pinturas tres figuras antropomórficas entrelazadas que entre el equipo de rastreo se les ha llamado los Simpsons. Alonso Gutiérrez, alumno de Historia del Arte de la Universidad de Extremadura, también ha participado en las campañas de recorrer peña a peña la sierra abrupta de Monfragüe.

17. L. Barrera en el periódico Extremadura de Cáceres del seis de junio de 1999 reseña la muestra de la pintura rupestre. Comenta L. Barrera que las primeras pinturas esquemáticas están datadas en la época de transición del cuarto al tercer milenio antes de Cristo.

En Extremadura por aquellos tiempos hay grupos humanos en las cuevas paleolíticas de Maltravieso, en la Cueva del Agua de Segura de León, en la Cueva Chameca de Oliva de Mérida y en pequeños poblados al aire libre cercanos al río Albarregas de Mérida. También hubo asentamientos en el Cerro de la Horca en Plasenzuela, Cáceres. La cultura primitiva de Extremadura es presentada en el Museo Arqueológico de Cáceres en la esta exposición interesante en mayo y junio. Se recoge la labor de treinta años de investigación que próximamente se editará.

18. Desde 1997 se documenta el patrimonio arqueológico y etnográfico de la zona de Monfragüe. El objetivo es catalogar e inventariar las manifestaciones culturales realizadas por el hombre en Extremadura.

Se están analizando los restos arqueológicos industriales, los rasgos de aspecto religioso, las chozas antiguas y las pinturas rupestres.

19. L. Barrera escribe que las primeras pinturas rupestres de Monfragüe se descubren en 1870 en los abrigos cercanos al castillo medieval y limítrofes a la ermita de Nuestra Señora de Monfragüe. En 1974 aparecieron tres nuevos abrigos de pinturas rupestres en la cueva del Peine y en la cueva de los Murciélagos.

20. En 1980 Se ampliaron las investigaciones y las prospecciones en tres nuevos abrigos pintados en la sierra de las Corchuelas.

Estas pinturas fueron estudiadas por un grupo arqueológico llamado Balbón que localizó setenta y cuatro abrigos pictóricos por aquella sierra.

21. En la muestra del Museo Arqueológico de Cáceres hay paneles con reproducciones de los dibujos rupestres y fotografías a color con mapas topográficos donde están situados los restos y las cuevas.

En uno de los abrigos se aprecian en un panel diez antromorfos en cuatro líneas. En la primera línea se ve una figura, en la segunda tres figuras humanas, en la tercera línea cinco figuras humanas y una de ellas con cabeza con rayos o plumas y en la cuarta línea otra persona humana.

22. Se divulgaron al principio un conjunto de palmeras de siete pisos y antropoides como con plumas y cabeza rodeada de plumas. Miguel Beltrán Lloris en su libro de Arqueología de Cáceres titulado Estudios de arqueología cacereña, Zaragoza, 1973 calcó un conjunto de nueve ramiformes, y un grupo de tres antropoides llevando en la cabeza plumas o radios de la figura central, también calco en Monfragüe un cérvido con rasgos gruesos.

23. Dibujó en Monfragüe diez antropomorfos con cabezas radiales algunos de ellos y un grupo de tres cuadrúpedos en otro sitio.

En un cuadro de la exposición del Museo Arqueológico de Cáceres se reproducen algunos dibujos encontrados en Monfragüe. Se reconoce ocho soles, dos cápridos con la cornamenta bien diferenciada, un cánido, un trío humano unidos por las manos como bailando, dos figuras con la cabeza radiada, un conjunto de seis rayas verticales rodeadas por puntos, ocho rayas con un punto en la parte de abajo, cinco rayas con trazos gruesos. Ocho puntos con rasgos gruesos, tres cuadrúpedos como pastando, un círculo rodeado por cinco círculos más pequeños, una figura humana en la que se distingue su cuerpo triangular y la cabeza triangular.

24. En tal cuadro presentado en el Museo Arqueológico de Cáceres se destacan las figuras pintadas en negro y algunas figuras y diseñadas en blanco destacando sobre el fondo oscuro.

III. MANOS EN LA CUEVA DE MALTRAVIESO

25. El siete de junio de 1999 se abre el Centro de Interpretación de la cueva de Maltravieso donde hay gran cantidad de manos pintadas en las paredes y otras pinturas rupestres esquemáticas.

En el periódico Extremadura de cuatro de junio de 1999 T. Escobero de Cáceres se detalla la construcción de un Centro de Interpretación de tal recinto porque de momento las pinturas por dentro de van a ser visitadas. Cuarenta millones de pesetas ha costado a la Consejería de Cultura de la Extremadura y al ayuntamiento de Cáceres tal centro cultural.

26. A mediados de los años 50 Carlos Callejo, investigador del Cuerpo de Telégrafos investigó el interior y hallaron las manos pintadas y diferentes grabados que todavía siguen estudiándose. Al principio hubo reticencias y polémicas ante lo inesperado del hallazgo arqueológico. Con mejores métodos y mejores máquinas fotográficas la Cueva de Maltravieso va a ser divulgada próximamente.

27. Al terminar el proyecto se reproduce el interior de la Cueva de Maltravieso.

Eduardo Ripoll hijo del catedrático Ripoll, de la Universidad de Barcelona que la vio hace años con linterna y con las primeras fotografías acompañado por Carlos Callejo en el Congreso Arqueológico de Mérida.

IV. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS

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