Dic 302020
 

Soledad Ucedo Villa

 

José Mª Gabriel y Galán, nació en Frades de la Sierra (Salamanca) el día 28 de junio de 1870, se celebra este año el 150 aniversario de su nacimiento por lo que se dedica la XLIX edición de los Coloquios Históricos de Extremadura a este escritor como poeta extremeño. Falleció el 6 de enero en Guijo de Granadilla (Cáceres). Hijo de campesinos propietarios de sus tierras, pasó su infancia en su pueblo natal y cursó allí los estudios de primaria.

A los 15 años, en octubre de 1885, solicita ingresar como alumno en la Escuela Normal de Salamanca para iniciar sus estudios de Magisterio. Se adjunta solicitud.

 

Cuadro Nº1.

Sr. Director de la Escuela Normal superior de Maestros de esta Provincia.

José María Gabriel Galán natural de Frades con cédula personal de undécima clase número 11.582, que exhibe a V.S. con el debido respeto expone: que desea ingresar como alumno en esa Escuela de su digno cargo, para lo cual acompaña adjuntos los documentos exigidos en la Circular de esa Dirección de 11 de Agosto de 1885.

Por todo lo cual suplico a V.S. se digne señalar día y hora en que haya de sufrir el examen de ingreso preparatorio. Gracia que el exponente no duda alcanzar de V.S. cuya vida guarde Dios m. a.

Salamanca, Octubre 28 de 1885.

José Mª Gabriel Galán

 

 

Fue admitido en dicha escuela y estudió los tres primeros años de Magisterio. El 21 de junio de 1888, tras superar los exámenes oportunos, obtiene el título de Maestro de Primera Enseñanza Superior.

 

Cuadro Nº 2

ESCUELA NORMAL SUPERIOR DE MAESTROS DE SALAMANCA

Acta de exámenes de reválida para Maestro de primera enseñanza Superior.

 

  1. José Gabriel y Galán natural de Frades de la Sierra provincia de Salamanca que nació el día 28 de Junio de 1870, habiendo hecho constar los estudios que expresa la adjunta hoja, y sufrido en los días veintitrés de Junio de 1888 los ejercicios necesarios para obtener el título de Maestro de primera enseñanza Superior ante los Jueces que suscriben, y en la forma que previene el Reglamento de 15 de Junio de mil ochocientos sesenta y cuatro ha sido calificado con la nota de Sobresaliente en el ejercicio escrito, la de Sobresaliente en el oral, y la definitiva de Sobresaliente para Maestro de primera enseñanza Superior.

 

Salamanca, 21 de Junio de 1888

 

Tras las brillantes calificaciones y con el reciente título de Maestro de primera enseñanza fue destinado a Guijuelo (Salamanca) a tan sólo 20 km de su pueblo, aquí ejerció desde el 1889 hasta el 1892. Los métodos didácticos que utilizó eran los propios de una educación en valores para formar a la persona, motivando tanto a nivel educativo como en conocimientos con su propia poesía, que había comenzado a escribir en sus años de estudio en Salamanca y dedicada en su mayoría a la gente sencilla y a los campesinos que sienten verdaderamente la vida del campo. Como ejemplo incluimos un poema. [3]

 

MI VAQUERILLO

He dormido esta noche en el monte
con el niño que cuida mis vacas.
En el valle tendió para ambos
el rapaz su raquítica manta
¡y se quiso quitar-¡pobrecito!
su blusilla y hacerme almohada!
Una noche solemne de junio,
una noche de junio muy clara…
Los valles dormían,
los búhos cantaban,
sonaba un cencerro,
rumiaban las vacas…
y una luna de luz amorosa,
presidiendo la atmósfera diáfana,
inundaba los cielos tranquilos
de dulzuras sedantes y cálidas.
¡Qué noches, qué noches!
¡Qué horas, qué auras!
¡Para hacerse de acero los cuerpos!
¡Para hacerse de oro las almas!
Pero el niño ¡qué solo vivía!
¡Me daba una lástima
recordar que en los campos desiertos
tan solo pasaba
las noches de junio
rutilantes, medrosas, calladas,
y las húmedas noches de octubre,
cuando el aire menea las ramas,
y las noches del turbio febrero,
tan negras, tan bravas,
con lobos y cárabos,
con vientos y aguas!…
¡Recordar que dormido pudieran
pisarlo las vacas,
morderle en los labios
horrendas tarántulas,
matarlo los lobos,
comerlo las águilas!…
¡Vaquerito mío!
¡Cuán amargo era el pan que te daba!
Yo tenía un hijito pequeño
-hijo de mi alma,
que jamás te dejé si tu madre
sobre ti no tendía sus alas!-
y si un hombre duro
le vendiera las cosas tan caras!…
Pero ¿qué van a hablar mis amores,
si el niñito que cuida mis vacas
también tiene padres
con tiernas entrañas?
He pasado con él esta noche,
y en las horas de más honda calma
me habló la conciencia
muy duras palabras…
Y le dije que sí, que era horrible…,
que llorándolo el alma ya estaba.
El niño dormía
cara al cielo con plácida calma;
la luz de la luna
puro beso de madre le daba,
y el beso del padre
se lo puso mi boca en su cara.
Y le dije con voz de cariño
cuando vi clarear la mañana:
-¡Despierta, mi mozo,
que ya viene el alba
y hay que hacer una lumbre muy grande
y un almuerzo muy rico… ¡Levanta!
Tú te quedas luego
guardando las vacas,
y a la noche te vas y las dejas…
¡San Antonio bendito las guarda!…
Y a tu madre a la noche le dices
que vaya a mi casa,
porque ya eres grande
y te quiero aumentar la soldada… [4]

 

 

No describe José Mª la infraestructura de la escuela, sí algún compañero que también trabajó en ella, ejemplo, Fernández del Campo, decía que era “pobrísima” o Lorenzo Niño afirmaba que era un local falto de luz, pequeñísimo, sin ventilación y con mal pavimento. Por entonces estaban matriculados unos 150 niños con los que tenía que trabajar a diario por un sueldo ochocientas veinticinco pesetas anuales, que pagaba el Ayuntamiento.

Su tarea docente y educadora le ocupaba seis horas diarias y se dedicó con mucho entusiasmo como manifestaron algunos testimonios de sus discípulos que elogiaban a su maestro no sólo en su tarea docente, sino como educador y amigo. Apostaba él por un sistema de enseñanza individualizado, como manifestó en uno de sus exámenes de 2º curso en Salamanca, “…como si no tuviera más que educar e instruir a un solo individuo…” Por entonces este sistema, debido a la ratio en el aula y para evitar el desorden en clase, estaba prohibido y se vio obligado a utilizar un método mixto y aplicaba el individual en las clases particulares que daba a domicilio. Como era costumbre por entonces, el maestro llevaba a sus discípulos a misa los Domingos haciéndose responsables de ellos, tarea que le gustaba porque él era, desde pequeño, muy religioso, pero que no cumplía siempre porque solía pasar muchos fines de semanas en su pueblo, lo realizaba con frecuencia hasta Galán se enteró por Miguel de Unamuno del comentario que hizo en público el cura en misa diciendo que el maestro se ausentaba los domingos, decidió no volver acompañar a los alumnos a misa, ya que no toleraba las imposiciones impertinentes. [5]

Guijuelo homenajea la labor de este Maestro utilizando su nombre para señalar diferentes asociaciones culturales, como por ejemplo la Asociación de Padre y Madres de alumnos y alumnas del colegio de Educación Primaria.

Con tres años de docencia en Guijuelo, siente necesidad de cursar estudios superiores y decide seguir formándose, por lo que se marcha a Madrid para continuar estudios de 4º curso de Magisterio en la escuela Normal Central de la capital cuyo edificio hoy, desde el año 1945, es el Instituto de Bachillerato Lope de Vega. [6]

Fig. Nº 1. Instituto Lope de Vega. Madrid.

La Escuela Normal Central de Madrid, se le conocía también como Escuela Normal Superior, fue una institución estatal creada en 1839, con el objetivo de formar a maestros de escuela ya titulados. Desde su inicio, el funcionamiento de la escuela quedó regido por el reglamento Interino de la Escuela Normal de Instrucción Primaria de 27 de mayo de 1837, firmado por Juan Subercase aprobándose el Reglamento para el régimen y gobierno de la escuela que velaba por la formación de inspectores de primera Enseñanza y de profesores. [7]

En el año 1892, cuando se celebraba el IV centenario del Descubrimiento de América, con la formación recibida en esta Escuela Normal Central, Galán es destinado a Piedrahita, municipio de la provincia de Ávila, para hacerse cargo de la escuela, tomando posesión el 19 de abril del mismo año y con un salario de mil docientas pesetas anuales, lo que le permite disfrutar de un nivel de vida mejor que en Guijuelo. Ejerce aquí una brillante labor pedagógica hasta el año 1898 aplicando los nuevos conocimientos adquiridos en Madrid. Durante este periodo de su vida sólo tenemos conocimientos por las cartas que escribe a sus amigos, firmadas la mayoría con el seudónimo “El Solitario” por su bajo estado de ánimo, triste, melancólico y muy sensible que le caracterizaba. Fue un hombre muy religioso, como hemos dicho anteriormente, ideas que le había inculcado su madre. [8]

En esta localidad enseguida se hizo muy devoto de la patrona la Virgen de la Vega. Lo demuestra un poema que escribió y se lo envío a un amigo, que lleva por título:

 

A Piedrahita

 

Pueblo que a los pies postrado

de la Virgen de la Vega

suspiras enamorado:

¡Tu ruego hasta el cielo llega!

¡Tu amor te será premiado!

 

Pueblo que así sabe orar,

Pueblo que así sabe amar

y así cifra en Dios su anhelo,

es pueblo que ha de alcanzar

las bendiciones del cielo.

 

Tu fe te eleva y te abona.

¡Sigue postrado a las plantas

de tu divina Patrona,

y téjele una corona

de hermosas plegarias santas!

 

Dile que en Ella confías,

pídele virtudes puras,

confiésale cuanto ansías,

cuéntale tus alegrías,

llórale tus amarguras…

 

Dile que tú necesitas

una madre que en tus cuitas

te dé remedio y consuelo

cuando recurras al Cielo

con oraciones benditas.

 

Dile, sí, que de su mano

bajo el poder soberano

te acoges con puro amor,

¡y dile que en ser cristiano

cifras tu gloria mayor!

 

Y díselo al mundo entero

con varonil entereza

y santo orgullo sincero;

porque eso es noble grandeza

de cristiano verdadero.

 

Pueblo que sabe rezar,

nunca al borde del abismo

debe por nada temblar.

¡Pueblo que a Dios sabe honrar,

se sabe honrar a sí mismo!

 

Alza, pues, tus oraciones;

pues mientras ellas ascienden

por las celestes regiones,

otras tantas bendiciones

sobre tus hijos descienden.

 

¡Cuán grande ante Dios pareces

cuando, con tu fe por guía,

alzas al Cielo tus preces!

¡Cómo a los pies de María

Te sublimas y engrandeces!

 

Sigue a las plantas postrado

de la Virgen de la Vega

suspirando enamorado;

¡siempre el buen hijo que ruega,

es por su Madre escuchado!

 

Tú, que la sabes amar,

tú, que la sabes honrar

y en su amor cifras tu anhelo,

¡por Ella habrás de lograr

las bendiciones del Cielo! [9]

 

Se puede decir que fue como un sacerdocio su cargo de maestro, cuyo objetivo primordial era sacar buenos ciudadanos, quería educar el corazón de sus discípulos tanto como la inteligencia, les hablaba de la hermosura y grandeza del alma a la vez que les iniciaba en la ciencia. José Mª admiraba el campo, la naturaleza por lo que con frecuencia paseaba con sus alumnos/as por esos paisajes abulenses contemplando su belleza en los amplios horizontes y comparando, dicha belleza con el interior del ser humano. Así, entre bromas y veras, estudiaba las distintas aficiones y psicología de cada chico y hasta les escribía versos para que se dieran cuenta de sus defectos y se enmendaran, por ejemplo a uno muy charlatán le escribió éste para corregir su locuacidad. A modo de adivinanza.

“Charlatán incorregible

sempiterno e infinito

que su vicio más temible

es no cerrar su piquito

Es el lorito.”

 

 

La facilidad y afición que tenía con la poesía le permitía utilizarla en su labor docente enseñando a sus alumnos/as a conocer desde temprana edad el arte métrico, así participaban escribiendo cantares para la escuela, en álbums, en el reverso de los retratos, etc.

Como educador, Gabriel y Galán encarnaba con su labor los dotes que Don Francisco Giner de los Ríos, pedagogo, quería para el Maestro. Diciendo literalmente:

“Que tenga una educación fundamental capaz de despertar en su alma un sentido profundo, enérgicamente varonil, moral, delicado, piadoso; un amor a todas las grandes cosas, a la religión, a la naturaleza, al bien, al arte; una conciencia transparente de su fin , nutrida por una vocación arraigada; gustos nobles, dignidad de maneras, hábito del mundo, sencillez, sobriedad, tacto y ese espíritu educador, en fin, que remueve como la fe los montes , y que lleva en su seno, quizá cual ningún otro, el porvenir del individuo y de la patria.”[10]

Llega a su vida el amor en 1893, enamorándose de Desideria García Gascón, durante su noviazgo siguió ejerciendo la docencia hasta que decidió contraer matrimonio el 26 de enero de 1898 en Plasencia (Cáceres) lo que le obliga a cambiar completamente su vida dejando la escuela para dedicarse de lleno a las tareas del campo, profundamente apegado a esta vida desde su niñez, como confiesa él mismo en una carta a la condesa Pardo Bazán, “…al cultivo de unas tierras y al cuidado y cariño de mi gente…” administrando la dehesa “El Tejar” Extremadura, propiedad de la familia de su esposa.[11]

Cuando finaliza su estancia en Piedrahita, el Maestro se hace, como recuerdo, una fotografía con la última promoción de los alumnos de su escuela, ya que el poeta quiere dejar como un legado a aquellos niños que tuvo la suerte de educar.

Fig. Nº2. Últimos alumnos/as de J. M. Gabriel y Galán

 

En la parte posterior escribe un poema, que es la última lección de este hombre, y que hoy guardan como un tesoro los descendientes de aquellos niños. El poema autógrafo dice así:

Cuando de Dios el mandato
nos obligue a separarnos
observad este retrato
como un testigo grato
para jamás olvidarnos.
Yo que os estimo y os quiero
con cariño verdadero
jamás os tendré en olvido
pues quedará siempre entero
vuestro recuerdo querido.
Hacedlo también así
y cuando de mí estéis lejos,
sed buenos como hasta aquí,
y no olvidéis mis consejos,

aunque os olvidéis de mí. [12]

 

En Piedrahita, de Gabriel y Galán queda la huella en una calle, que lleva su nombre, y en el viejo caserón que fuera su hogar, las antiguas dependencias del Palacio de los Duques de Alba, y que hoy se llama: La Casa de Gabriel y Galán y sobre todo quedó en la memoria de aquellos que tuvieron la suerte de tener a este poeta por maestro, hoy todos fallecidos, pero cuyo recuerdo queda en sus descendientes y testigo mudo, de todo ello, se levanta el Viejo Torreón del Palacio de los Duques de Alba y frente a él un balcón, ahora cerrado, desde donde el poeta miraba en las tardes de invierno o primavera la Torre del Reloj.

Fig. Nº 3. Torre del reloj frente al palacio

 

En la actualidad, la casa es un museo donde se pueden observar objetos personales del poeta. Una habitación está dedicada a una de sus poesías más conocidas, “El Embargo”, escrita en castúo y de su libro, “Extremeñas”. Es interesante también la cocina montada con utensilios de la época, que guarda, sin lugar a duda, un gran valor etnográfico. [13]

Fig. Nº 4. Casa de Gabriel y Galán en Piedrahita

Tras el matrimonio con Desideria, comienza una nueva etapa de su vida en Extremadura, ya que fija su residencia en Guijo de Granadilla y se dedica a su familia y a las tareas del campo, dando testimonio de su día a día en los poemas que escribe, que con el transcurso del tiempo acumuló numerosos y merecidos premios, el primero y muy significativo fue el certamen literario, en Salamanca, dedicado a los “Juegos Florales” en el que concursó con el poema: “ El ama” inspirado en el amor a su madre, recia mujer de Castilla que le animó en sus principios literarios.

Fig. Nº 5.- Publicación del poeta premiado en el “Imparcial”

Citamos otros premios importantes que recibió el poeta: Zaragoza (1902), Murcia (1903), Lugo (1903) y Sevilla (1903), así como el nombramiento de hijo adoptivo de la localidad de Guijo de Granadilla o el homenaje recibido en Argentina al ser premiada su poesía “Canto al trabajo” . [14]

Fig. Nº6.- Casa de Galán en Guijo de Granadilla

La Casa de Gabriel y Galán en Guijo de Granadilla hoy es un Museo en su honor, legado por los descendientes en 1980, se encuentra abierta al público desde 1985.
Se distribuye en dos plantas donde se pueden ver objetos personales del poeta. También nos encontramos con una habitación dedicada a una de sus poesías más conocidas “El Embargo”, escrita en castúo. Apreciable es la cocina de indudable valor etnográfico.

Fig. Nº 7.- Interior de la casa –museo de Galán en Guijo de Granadilla

 

Dejó su docencia de forma activa, pero sus dotes de maestro los seguía ejerciendo en su vivir diario y ha estado y está presente en las escuelas y colegios de toda la geografía extremeña, sobretodo hubo unos años que junto a Luis Chamizo, sus poemas se recitaban en una semana de primavera que se celebraba en toda la Comunidad Autónoma conocida como “La Semana de Extremadura en la Escuela o Semana de Extremadura en Convivencia”. Fue un movimiento, espontaneo, libre que nació en el 1978 con el inicio de la democracia preautonómica. El objetivo principal era eliminar del mapa la frontera provincial entre Cáceres y Badajoz, dos provincias que vivían de espaldas desde los puntos de vistas administrativo, civil y religioso. Se programaban actividades para la promoción y el fomento de cultura extremeña con un estudio del Estatuto de Autonomía con el fin de conocer mejor la población escolar y ciudadana, todo era posible con la colaboración de asociaciones, instituciones y colectivos públicos y privados. Se celebraba en la escuela, la mayoría rural y muy humilde cuyos edificios se llenaban en estos días de objetos de labranzas, recuerdo de los abuelos; trajes regionales; las paredes se cubrían de cartulinas con la silueta de nuestra región y con banderas tricolores: verde, blanca y negra. [15]

Fig. Nº8. Exposición en la escuela

Fig. Nº 9.- Exposición bandera y traje regional

 

El entusiasmo que ponían los maestros y los alumnos por sentirse extremeños hacía que todos estudiaran, muy motivados, la región autonómica en el aula desde distintos punto de vista: geográfico, los Ríos Tajo y Guadiana; las Sierras de Tentudía o Guadalupe, la exuberante vegetación de Monfragüe y Cornalvo; personajes como Zurbarán, Pizarro,…       Este estudio salía a la calle con exposiciones y actuaciones donde no faltaba la recitación de alguna poesía de Gabriel y Galán y bailes regionales ensalzando el folklore extremeño.

Fig. Nº10.- Alumno recitando un poema de Gabriel y Galán

Este curso 2019/2020, en febrero, conmemorando el aniversario de la aprobación del Estatuto de Autonomía de Extremadura por las Cortes Generales, el 25 de febrero de 1983, se ha celebrado una nueva edición del “Día de Extremadura en la Escuela” organizados por los CPR de la Comunidad, con el objetivo de recuperar esta tradición que durante tantos años se llevó a cabo en las escuelas de toda la región.

Dicha actividad consistió, a la vez que en una convivencia, en una Feria de muestras donde cada centro aportó su visión sobre Extremadura, a través de la organización de talleres y actuaciones que nos ofrecieron una visión particular sobre nuestra Comunidad Autónoma, así se hizo, como lo manifestó la Delegada de Educación, Susana Fajardo. “Mostraron sus trabajos, realizados por los propios escolares, junto a actividades y propuestas interactivas en las que todos los visitantes disfrutaron de robótica educativa, arte, gastronomía, danza, naturaleza, música, fiestas populares, o conocimiento del entorno natural”.

 

FUENTES Y WEBGRAFÍA

 

[1] Fernando E. Gómez Martín. Gabriel y Galán Maestro- Poeta de Castilla. Pag. 1. Vindicación del poeta a los 100 años de su titulación como Maestro.

[2] Fernando E. Gómez Martín. Gabriel y Galán Maestro- Poeta de Castilla. Pag. 2 Vindicación del poeta a los 100 años de su titulación como Maestro.

[3] Gabriel y Galán. Castellanas. Nuevas Castellanas. Extremeñas. Pag. 1. Colección Austral. Espasa Calpe, S.A.

[4] José María Gabriel y Galán. Obras completas. Pags 307, 308 y 309. Edición Junta de Extremadura.ConsejeríadeCultura.

[5] José Mª Gabriel y Galán Acevedo. José Mª Gabriel y Galán. Su vida. Su obra. Su tiempo. Pags. 89, 90, 92 y 94. Editora Regional de Extremadura. Junta de Extremadura. Consejería de Cultura.

[6] https://es.wikipedia.org/wiki/josé María Gabriel y Galán

[7] https://es.wikipedia.org/wiki/escuela Normal de Madrid

[8] Mariano de Santiago Cividades. Epistolario de Gabriel y Galán. Pag. 40. Gráfica Excelsior, Campomanes,6. Madrid.

[9] José Mª Gabriel y Galán. Obras Completas. Pp 1033, 1034 y 1035. Ediciones Junta de Extremadura. Consejería de Cultura.

[10] Mariano de Santiago Cividades. Epistolario de Gabriel y Galán. Pag. 41, 42 y 43 Gráfica Excelsior, Campomanes,6. Madrid.

[11] Gabriel y Galán. Castellanas – Nuevas Castellanas- Extremeñas. P.1. Colección Austral Espasa Calpe, S.A.

[12] Mariano de Santiago Cividades. Epistolario de Gabriel y Galán. Pags. 43 y 44 Gráfica Excelsior, Campomanes,6. Madrid.

[13] web

[14] José Mª Gabriel y Galán Acevedo. José Mª Gabriel y Galán. Su vida. Su obra. Su tiempo. Pag. 247. Editora Regional de Extremadura. Junta de Extremadura. Consejería de Cultura.

[15] http://www.hoy.es/extremadura/semana-extremadura-escuela.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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